Armando Esteban Quito

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, felicitó al surinamés Albert Ramdin por su elección este lunes como nuevo secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), y aseguró que los gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua son una “amenaza” regional.

EFE

“Espero trabajar con el secretario general electo Ramdin para defender la misión fundamental de la OEA de defender la democracia, promover y proteger los derechos humanos, así como promover la seguridad y la prosperidad económica”, dijo el jefe de la diplomacia estadounidense en un comunicado.

Rubio señaló que la estabilidad del continente es “vital” para que la Administración de Donald Trump pueda hacer que “Estados Unidos sea un país más seguro, más fuerte y más próspero”.

“Estamos comprometidos a fortalecer las alianzas con socios democráticos para enfrentar los desafíos regionales, especialmente la migración ilegal, el crimen transnacional y los regímenes autoritarios corruptos de Cuba, Venezuela y Nicaragua”, apuntó.

“Estas amenazas ponen en peligro tanto nuestros intereses de seguridad nacional como nuestra estabilidad económica”, agregó.

Rubio anunció que Estados Unidos impulsará “reformas institucionales para mejorar la eficiencia y eficacia de la OEA”.

También apuntó que la sostenibilidad financiera de la OEA, de la que Estados Unidos es el mayor donante, es “una preocupación crítica y una responsabilidad compartida” de todos sus miembros.

Rubio felicitó al secretario general saliente, el uruguayo Luis Almagro, “por su firme liderazgo y defensa de la democracia” y por haber tenido una “voz fuerte en la lucha contra la influencia de los regímenes antidemocráticos en Venezuela, Nicaragua y Cuba”.

Albert Ramdin, canciller de Surinam, fue elegido este lunes por aclamación como secretario general de la OEA para el periodo 2025-2030, al haber logrado un fuerte respaldo de América Latina y el Caribe, y se convertirá en el primer político caribeño en dirigir el organismo.

El surinamés era el único candidato en la contienda después de que su rival, el canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano, afín a Donald Trump, retirara su candidatura por falta de apoyos.

Ramdin apuesta por la búsqueda de consensos dentro de la organización, ha abierto la puerta a un diálogo con el Gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela y tiene contactos con Estados Unidos para que mantenga los fondos que aporta al organismo.

El 1 de marzo, un buque de guerra venezolano ingresó a la zona económica exclusiva (ZEE) de Guyana, se acercó a Liza Destiny, una instalación petrolera de ExxonMobil, y exigió información a su tripulación. Esto provocó otra escalada en el prolongado conflicto entre los dos países. Guyana, con el apoyo de la comunidad internacional en general, condenó la incursión y movilizó a su propio ejército, comprometiéndose a buscar una solución pacífica al conflicto, pero prometiendo proteger la soberanía de la nación. Venezuela respondió de la misma manera alegando que estas aguas forman parte de una zona marítima en disputa y refutó las afirmaciones de que violaba la soberanía de Guyana.

Por: Ryan C. Berg , Christopher Hernandez-Roy , Rubi Bledsoe , Henry Ziemer y Eitan Casaverde Center for Strategic & International Studies

P1: ¿Qué ha estado sucediendo en la disputa del Esequibo y la frontera marítima durante el último año y medio?

A1: Las tensiones en la disputa por el territorio del Esequibo han ido aumentando y disminuyendo, lo que ha dado lugar a períodos recurrentes de mayor fricción. En septiembre de 2023, la Asamblea Nacional de Venezuela inició un proceso de referéndum para obtener el apoyo público a la creación del estado de “Guayana Esequiba”, a pesar de la decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de que Venezuela debe abstenerse de actuar hasta que se llegue a una decisión. Con la votación del referéndum celebrada el 3 de diciembre de 2023, el régimen de Maduro buscó consolidar aún más el apoyo dentro de Venezuela al intentar unir al país en lo que históricamente ha sido una cuestión multipartidaria. En respuesta, Guyana cuestionó rápidamente la legalidad y el resultado del referéndum. Al mismo tiempo, las fuerzas armadas de Venezuela estaban ampliando una base militar y un aeródromo en la isla de Anacoco , una parte del territorio de Esequibo que el país había ocupado por la fuerza en 1966. Sin embargo, a los pocos días, el presidente Irfaan Ali de Guyana y Nicolás Maduro se reunieron en San Vicente y las Granadinas, donde firmaron los Acuerdos de Argyle, acordando reducir las tensiones, evitar el uso de la fuerza y ​​abstenerse de cualquier acción que pudiera afectar el status quo.

A pesar de este acuerdo, las tensiones entre Guyana y Venezuela persistieron. A fines de diciembre de 2023, el Reino Unido envió un buque de guerra a Guyana como muestra de apoyo diplomático, lo que desencadenó una fuerte respuesta del régimen de Venezuela, que comenzó los preparativos para ejercicios defensivos marítimos supuestamente con 6.000 militares. En los meses siguientes, el CSIS rastreó y descubrió que el régimen de Maduro había violado los términos de los Acuerdos de Argyle al concentrar tropas y equipo militar cerca de la frontera. Luego, en abril de 2024, Maduro firmó un proyecto de ley que establecía el estado de “Guayana Esequiba” y buscaba formalmente ponerlo bajo control venezolano, aunque Guyana todavía ejerce soberanía sobre el área, lo que provocó una respuesta inmediata del gobierno de Guyana.

Durante los meses siguientes, las tensiones disminuyeron a medida que el régimen de Maduro se preparaba para las elecciones presidenciales . El régimen volvió a la cuestión del Esequibo en enero de 2025, cuando Venezuela anunció su intención de elegir un gobernador para el estado de “Guayana Esequiba” en abril, lo que llevó a Guyana a buscar la asistencia de la CIJ para reducir la escalada de la situación y bloquear la acción. Después de estas escaladas, seis soldados de la Fuerza de Defensa de Guyana resultaron heridos por pandilleros venezolanos en un tiroteo en la frontera.

P2: ¿Por qué el régimen de Maduro vuelve a la cuestión del Esequibo y a la disputa por la frontera marítima?

A2: Varios indicadores sugieren que Maduro se ha centrado en la disputa del Esequibo tanto para consolidar el apoyo interno como para tantear el terreno geopolítico en el exterior. En los meses previos a las elecciones presidenciales venezolanas, las imágenes satelitales del CSIS revelaron una acumulación de tropas y activos navales en la región del Esequibo, una acción que, según los expertos, dio a las fuerzas armadas una tarea y un propósito, asegurando su apoyo político y lealtad al régimen. En el plano externo, la realización de ejercicios militares en el Esequibo fue parte de una estrategia de compulsión para obligar a Guyana a entablar una negociación preventiva sobre la región en disputa. Al centrarse en una amenaza externa renovada, Maduro podría crear un “efecto de concentración en torno a la bandera” entre las fuerzas armadas y su base política. Sin embargo, el cese de la actividad en el Esequibo coincidió con los esfuerzos de Maduro por orquestar un plan para robar descaradamente las elecciones y el uso de los militares para reprimir a los manifestantes .

El regreso de Maduro a la disputa del Esequibo llega en una encrucijada particular en la evolución del enfoque de Estados Unidos hacia Venezuela, y es un esfuerzo por mostrarle a Washington que también puede amenazar los intereses estadounidenses en la región. Después de lo que parecían propuestas amistosas por parte de Richard Grenell, el enviado especial del presidente Trump para misiones especiales, a cambio de aceptar y financiar vuelos de deportación originados en Estados Unidos, la administración Trump tomó la repentina decisión de poner fin a la Licencia General (GL) 41. La GL 41 autorizó a la empresa estadounidense Chevron a operar empresas conjuntas en Venezuela, agregando una capa de opacidad a las transacciones entre Chevron y el régimen de Maduro, “[aboliendo] controles y contrapesos, y [aplicando] condiciones confidenciales” , según los expertos. Se estima que la GL 41, junto con otras licencias otorgadas por la administración Biden, han proporcionado cerca de 500 millones de dólares por mes a Maduro. Esta medida, considerada por muchos como una forma de presionar al régimen, se produce después de que Grenell dijera que “Donald Trump es alguien que no quiere un cambio de régimen” en Venezuela. Por lo tanto, la asertividad de Maduro podría tener como objetivo demostrar que, si se produce un cambio en la política estadounidense hacia una postura más dura, puede sembrar una inestabilidad regional que afecte a Estados Unidos.

Además, la renovada actividad en el Esequibo se produce poco después de la discusión pública del presidente Trump con el presidente Zelensky de Ucrania. La reunión fue vista por muchos como una clara indicación de que es poco probable que Estados Unidos acuda en ayuda de sus aliados, con la excepción de Israel. La reunión ha alentado a Maduro a explorar la presión geopolítica con respecto a Guyana, sondeando el apetito de Trump por involucrarse en conflictos internacionales. De hecho, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Venezuela llegó al extremo de enviar un comunicado llamando al presidente Irfaan Ali el «Zelensky caribeño». Es bien sabido que las fuerzas de defensa guyanesas no podrían igualar la capacidad de Venezuela en un conflicto prolongado sin la asistencia de Estados Unidos. Las acciones de Venezuela también pueden estar diseñadas para influir o intimidar al pueblo guyanés antes de las elecciones del país en diciembre de este año. Al intensificar las tensiones, Maduro parece estar preparado para beneficiarse del fortalecimiento de las facciones políticas guyanesas que favorecen un enfoque menos confrontativo hacia Venezuela.

P3: ¿Qué hace que este incidente sea diferente de los incidentes anteriores en la disputa fronteriza marítima?

A3: Venezuela y Guyana tienen reclamos marítimos superpuestos, derivados de su disputa territorial de larga data. Guyana reclama que su espacio marítimo es el área entre una línea de azimut de 10 grados, que comienza en Punta Playa (la frontera entre Venezuela y el territorio Esequibo administrado por Guyana) y se proyecta hacia el norte hasta el Océano Atlántico, y su frontera marítima establecida con Surinam. Venezuela reclama que su espacio marítimo se extiende hacia el este hasta una línea que comienza en un punto en la desembocadura del río Esequibo y se extiende 70 grados al noroeste hasta el Océano Atlántico.

Dentro de estas reclamaciones superpuestas, Venezuela sólo ha estado ejerciendo soberanía sobre el área marítima, que se encuentra al norte y al oeste de una línea de azimut de 70 grados que comienza en Punta Playa en la costa de Esequibo y se extiende hasta el Océano Atlántico. Esta área es sólo alrededor de la mitad de las reclamaciones marítimas del país en el Atlántico. Incluye parte de un bloque de exploración petrolera, el Bloque Stabroek, que Guyana arrendó a un consorcio liderado por ExxonMobil. Venezuela patrulla regularmente el área con barcos y aviones. En octubre de 2013, la marina venezolana interceptó y abordó el Teknik Perdana , un barco que había sido contratado por la empresa con sede en Texas, Anadarko Petroleum, y había estado realizando un estudio del lecho marino frente a la costa de Esequibo bien al norte de la línea de 70 grados. La marina navegó el Teknik Perdana a la Isla Margarita en Venezuela, antes de liberarlo más tarde. Luego, en diciembre de 2018, tres años después de que Exxon hiciera un importante descubrimiento de petróleo en alta mar en el Bloque Stabroek en un sitio conocido como Liza-1 en la zona económica exclusiva (ZEE) de Guyana, la armada de Venezuela interceptó otro barco, el Ramform Tethys , que realizaba estudios sísmicos de petróleo en nombre de ExxonMobil en aguas al norte y al oeste de la línea 70. La armada intentó sin éxito aterrizar un helicóptero en el buque de exploración, que luego navegó hacia el este, de regreso sobre la línea de 70 grados. Después de este incidente, Exxon detuvo sus actividades de exploración en el área. Guyana, por su parte, también declaró una moratoria a la exploración petrolera al noroeste de la línea de 70 grados en febrero de 2024, en el apogeo de las tensiones entre los dos países por el referéndum de diciembre de 2023 y otros esfuerzos declarados para anexar el territorio Esequibo.

El incidente ocurrido el 1 de marzo de 2025 representa una escalada significativa de la intimidación y el acoso de Venezuela a las actividades de exploración y extracción de petróleo de Guyana. El buque flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO) Liza Destiny se encontraba aproximadamente a 200 kilómetros al sureste de la línea de 70 grados (proyectada desde Punta Playa) cuando un buque de guerra de la armada venezolana navegó junto a él y le dijo al buque que estaba en la ZEE de Venezuela . Esta ubicación se encuentra en aguas que se encuentran frente a la costa de Georgetown, la capital del país, una zona terrestre que no está ni remotamente en disputa entre los dos países. Más tarde ese día, el buque de guerra venezolano transmitió ejercicios de fuego real en las redes sociales. El consorcio liderado por Exxon opera tres buques FPSO en estas aguas, con un cuarto buque, el FPSO One Guyana , a punto de entrar en funcionamiento. Esto elevará la producción del consorcio a un promedio de 940.000 barriles por día (bpd) más adelante en 2025, desde un promedio de 616.000 bpd en 2024. Esta nueva capacidad significa que Guyana eclipsaría la producción petrolera de Venezuela . El mensaje previsto del 1 de marzo fue muy claro: las operaciones petroleras de Guyana están a merced de las fuerzas armadas de Venezuela.

P4: ¿Cuál es el papel de la comunidad internacional en la solución de esta disputa actual?

A4: La participación internacional será crucial para resolver la crisis actual. Sin el compromiso de apoyo de los actores regionales y de los Estados Unidos, Caracas tiene pocos incentivos para cesar sus provocaciones, que podrían sumir a la región en el caos.

Maduro parece creer que puede manipular al gobierno de Trump para obtener un resultado favorable. El esfuerzo de Venezuela por pintar al presidente Ali como un “ Zelenski caribeño ” pareció cuidadosamente dirigido no sólo a complacer a los aliados tradicionales del régimen en Moscú, sino también a sacar provecho de la agria reunión en la Casa Blanca entre los líderes de Ucrania y Estados Unidos. Maduro, siguiendo los pasos de Putin, está violando acuerdos internacionales y presentando la indignación de Guyana como provocativa. Sin embargo, a pesar de esta postura, Maduro puede haber exagerado con estas maniobras recientes. Por un lado, si bien el gobierno de Trump ha logrado una reducción general de los compromisos de seguridad de Estados Unidos en el extranjero, la razón para tales movimientos ha sido reorientar los recursos en el interior del país, en el hemisferio occidental. Un gobierno estadounidense que ve al mundo cada vez más en términos de esferas de influencia, en consecuencia, estará mucho más interesado en garantizar que no estalle una guerra dentro de su propio vecindario . Maduro tiene poco en términos de influencia fuera de las negociaciones de rehenes y la repatriación de migrantes, y su gobierno ya ha hecho concesiones en ambos. Es probable que la inacción provoque una respuesta aún más firme por parte de la administración Trump. Esto no quiere decir que Estados Unidos esté seguro de ponerse del lado de Guyana, pero las amenazas venezolanas corren el riesgo de desestabilizar la región y poner en peligro los mercados energéticos mundiales, resultados que Washington probablemente no vea con buenos ojos.

Una postura voluble de Estados Unidos también abre la puerta a que otras potencias intervengan en pos de resolver la disputa entre Venezuela y Guyana. Brasil ha desempeñado este papel a nivel regional y tiene un interés en el resultado de las negociaciones, ya que el Acuerdo de Ginebra de 1966 determina la propia frontera terrestre de Brasil con Venezuela. Sin embargo, la relación conflictiva entre Maduro y Lula después de las elecciones robadas de julio pasado en Venezuela puede obstaculizar la capacidad de Brasil de ser un interlocutor creíble en este momento. Otro actor que podría cobrar protagonismo es China. Beijing tiene importantes acciones tanto en Venezuela como en Guyana . La Corporación Nacional de Petróleo Offshore de China (CNOOC) es una de las tres empresas petroleras del consorcio liderado por ExxonMobil a las que se le otorgaron concesiones para producir en el bloque Starbroek, y el director ejecutivo de CNOOC, Zhou Xinhua, afirmó después de escaladas anteriores que «el área de desarrollo actual está en una ubicación sin disputas». Sin embargo, con los acontecimientos recientes que sugieren la voluntad de Venezuela de perseguir objetivos marítimos más maximalistas, Beijing podría encontrarse atrapado nuevamente en una posición diplomática incómoda.

Por último, la crisis actual ofrece una oportunidad para que los europeos se afirmen más formalmente como administradores del orden internacional. Tras el referéndum venezolano de diciembre de 2023, el Reino Unido envió el HMS Trent a Guyana para reafirmar su apoyo a Georgetown en la resistencia a la agresión extranjera. Debido a la proximidad de la Guayana Francesa, París también tiene interés en la estabilidad regional. En mayo de 2024, inició el primer grupo de trabajo conjunto Guyana-Francia para discutir la cooperación en defensa, seguridad regional y otras cuestiones. Francia también se apresuró a emitir un comunicado sobre la incursión del 1 de marzo. Los Países Bajos también pueden tener acciones importantes en esta disputa debido a los territorios de ultramar de Ámsterdam en Aruba y Curazao que lindan con Venezuela, así como sus continuos vínculos con el vecino de Guyana y ex colonia holandesa de Surinam. Si bien varios actores tienen interés en que se atenúen las tensiones entre Venezuela y Guyana, una respuesta internacional caótica y desorganizada corre el riesgo de crear oportunidades para que Maduro amplíe sus provocaciones. Se necesita urgentemente una respuesta coordinada, por difícil que sea lograrla en el momento actual, que tenga como objetivo disuadir a Venezuela de emprender más acciones militares contra su vecino. 

La semana pasada, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que revocaría las licencias que permitían a empresas como Chevron vender petróleo venezolano en Estados Unidos y en los mercados internacionales, otorgadas durante el mandato del expresidente estadounidense Joe Biden. El 4 de marzo, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro cumplió con su promesa y ordenó a Chevron que terminara todas sus actividades en Venezuela durante el próximo mes. Es probable que la OFAC también revoque las autorizaciones otorgadas a compañías petroleras no estadounidenses para hacer negocios con Venezuela en los próximos días.

Por: Francisco Rodríguez – Foreign Policy

Estos cambios radicales parecen marcar un regreso a la fallida estrategia de máxima presión promovida e implementada durante el primer mandato de Trump por el entonces asesor de seguridad nacional John Bolton y el secretario de Estado Mike Pompeo. También se producen en medio de la presión de los miembros del Congreso de Florida que favorecen una estrategia de línea dura popular entre los votantes venezolanos estadounidenses.

Esta decisión contrasta fuertemente con el enfoque seguido por Richard Grenell, enviado de Trump para misiones especiales, cuyo mandato incluye las relaciones con Venezuela. El 31 de enero, Grenell se reunió con el presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas y salió de allí con la liberación de varios prisioneros estadounidenses y un acuerdo para que Venezuela colabore con las deportaciones de inmigrantes venezolanos irregulares en Estados Unidos. En su intervención en la Conferencia de Acción Política Conservadora en febrero, Grenell dijo : “Con Donald Trump, no hacemos cambios de régimen”.

Sin embargo, el cambio de régimen fue el eje central de la estrategia de la primera administración Trump hacia Venezuela. En sus memorias en la Casa Blanca, Bolton relata cómo la decisión de imponer sanciones petroleras en 2019 se basó en la idea de que el régimen de Maduro no sobreviviría a ellas. Bolton escribió: “Pensé que era hora de apretar las tuercas y pregunté: ‘¿Por qué no vamos a por una victoria aquí?’”. El gobierno estadounidense llegó incluso a reconocer al líder opositor Juan Guaidó como presidente de Venezuela, otorgándole el control sobre los cuantiosos activos offshore del país. Washington se negó a dialogar con Maduro, a quien los funcionarios estadounidenses se referían como “expresidente”, a pesar de que éste tenía pleno control de Venezuela.

La estrategia terminó en un desastre absoluto. Como muestro en mi nuevo libro, The Collapse of Venezuela (El colapso de Venezuela) , las sanciones contribuyeron al mayor colapso económico fuera de tiempos de guerra y al mayor éxodo migratorio en la historia del hemisferio occidental. No lograron expulsar a Maduro del poder, lo que le permitió seguir reprimiendo a la disidencia y consolidar su régimen autoritario.

Curiosamente, el enfoque de Grenell tiene similitudes con el de la segunda mitad de la administración Biden, que se asocia principalmente con el entonces secretario de Estado adjunto de Estados Unidos, Juan González. La visita de Grenell refleja una que realizó González en 2022; ambos reconocieron la importancia de abordar cuestiones clave de interés mutuo, incluida la migración y la reintegración de Venezuela a los mercados petroleros mundiales.

Si Trump quiere hacer lo correcto en Venezuela esta vez, debería reconocer que una política de compromiso focalizado, en lugar de un retorno a la máxima presión, ofrece una mejor perspectiva de abordar los desafíos urgentes de ambos países. El gobierno debería aprovechar los avances en el compromiso con Venezuela logrados durante el mandato de Grenell para priorizar también la mejora de las condiciones de vida en Venezuela y la promoción de reformas democráticas graduales. Una estrategia centrada en el compromiso pragmático, en lugar de una presión económica de base amplia, estaría en línea con una visión de política exterior que busque priorizar eficazmente la seguridad y los intereses económicos de Estados Unidos.

Los defensores de una línea dura hacia Venezuela han criticado durante mucho tiempo los intentos de acercamiento, argumentando que Estados Unidos debería seguir intentando activamente expulsar a Maduro del poder. Sin embargo, la estrategia estadounidense anterior no hizo nada para acercar a Venezuela a la democracia, a pesar de las duras palabras. En cambio, después de casi una década de sanciones punitivas , Maduro sigue más atrincherado que nunca.

Sí, los venezolanos viven bajo una dictadura, al igual que 5.700 millones de personas en otros 87 países liderados por regímenes autoritarios. La promoción de la democracia a través de cambios de régimen puede sonar noble, pero ataca selectivamente a regímenes adversarios mientras protege a aliados autoritarios. Semejante enfoque no hace más que socavar la posición de Estados Unidos en la comunidad internacional.

El conflicto político de Venezuela es más complejo que las narrativas simplistas que suelen presentarse, como la de que el colapso económico de Venezuela fue causado únicamente por la corrupción y la mala gestión de Maduro y su predecesor, el fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, y la de que una dictadura despiadada se enfrenta a una oposición democrática en una epopeya del bien contra el mal. Sin embargo, la evidencia muestra que las sanciones estadounidenses han sido tan importantes como las políticas internas equivocadas en la implosión económica de Venezuela.

El chavismo, la ideología política iniciada por Chávez y ahora liderada por Maduro, fue popular durante décadas y muchos venezolanos lo consideraban una forma de corregir desigualdades históricas y dar voz a los grupos marginados. El apoyo al chavismo ha disminuido en la última década, a medida que Venezuela se hundía en una crisis económica. El conflicto político del país se ha visto alimentado por un marco institucional que data de fines de los años 1990 y que otorga un poder presidencial excesivo, asegurando que cualquier ganador electoral pueda aniquilar efectivamente a sus oponentes. Esto ha creado un estancamiento político, profundizando la crisis económica y humanitaria del país.

La minera canadiense Gold Reserve dijo el lunes que una subsidiaria presentó una oferta que podría ser seleccionada como oferta inicial en una subasta organizada por el tribunal de acciones de PDV Holding, propiedad de Venezuela, la matriz de Citgo Petroleum.

Reuters

La mayoría de los acreedores en una subasta el año pasado rechazaron una oferta de 7.300 millones de dólares por PDV Holding realizada por una filial del fondo de cobertura Elliott Investment Management, debido a las condiciones incluidas.

Un funcionario judicial que supervisaba el proceso en un tribunal de Delaware modificó posteriormente el mecanismo de subasta para comenzar con una «oferta de subasta de segunda mano», y reanudó la subasta este año.

No está claro si el tribunal ha recibido otras ofertas iniciales.El Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Delaware está subastando acciones de PDV Holding para pagar 21.300 millones de dólares en reclamaciones contra Venezuela y la petrolera estatal PDVSA, propietaria de PDV, por expropiaciones e incumplimientos de deuda.

Citgo, con sede en Houston, es la joya de la corona de los activos de Venezuela en el extranjero. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha calificado la subasta como un «robo» de los activos de Venezuela en Estados Unidos. Su gobierno ha criticado las sanciones estadounidenses al país, vigentes desde 2019.

Desde 2019, Citgo y sus empresas afiliadas han estado controladas por juntas supervisoras designadas por la Asamblea Nacional de Venezuela, controlada por la oposición. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que el año pasado extendió su protección sobre Citgo por tres meses más, debe dar luz verde al ganador de la subasta.

El tribunal podría elegir la oferta inicial de un consorcio liderado por la subsidiaria de Gold Reserve, Dalinar Energy Corporation, que también incluye dos unidades del conglomerado estadounidense Koch, estableciendo el punto de partida o la oferta mínima aceptada.

Seguiría un período de espera para que el tribunal reciba ofertas rivales, y se fijaría una audiencia final sobre la venta para julio, según el calendario del tribunal.

Gold Reserve dijo que los términos de la oferta permanecerán confidenciales hasta que se hayan revisado todas las ofertas, pero dijo que la oferta de Dalinar Energy se basa en una combinación de financiamiento de capital y deuda.

De aceptarse, la oferta satisfaría «un porcentaje sustancial de la sentencia adjunta de Gold Reserve», estimada en unos 1.000 millones de dólares más intereses. También incluye un mecanismo por el cual los acreedores subordinados a Gold Reserve tendrían la opción de participar recibiendo warrants en Gold Reserve a cambio de contribuir con una parte de sus sentencias adjuntas a la oferta.

Citgo ha sido el blanco de los acreedores que buscan compensación por la ola de nacionalizaciones del difunto presidente venezolano Hugo Chávez y los pagos fallidos de la deuda del presidente Nicolás Maduro.

En un caso judicial presentado por primera vez en 2017, el tribunal de Delaware encontró a Citgo responsable de los incumplimientos y expropiaciones de Venezuela.

Un total de 18 acreedores con fallos arbitrales y casos judiciales contra Venezuela y PDVSA por un total de 21.300 millones de dólares buscan obtener las ganancias de la subasta de acciones que se lanzó en octubre de 2023, pero una primera ronda de ofertas el año pasado no cumplió con las expectativas de los acreedores.

Una caravana de venezolanos provenientes de una veintena de ciudades, incluyendo Miami, partirá hacia Washington el próximo 25 de marzo con el propósito de alertar a los congresistas estadounidenses sobre «el peligro que representa el régimen de Nicolás Maduro para la seguridad nacional de Estados Unidos».

El Nacional

La organización Ciudadanos Venezolanos Americanos Independientes (IVAC), con sede en Miami, anunció este lunes que en esta cuarta caravana distribuirán cartas a los legisladores acerca de los riesgos relacionados con el narcotráfico y el espionaje, entre otros temas.

El presidente de IVAC, Ernesto Ackerman, explicó a EFE que el grupo representa a 650.000 venezolanos que son ciudadanos estadounidenses y «una fuerza electoral».

Bajo el lema Stop Maduro’s Cartel, Protect America, las cartas destacan el tráfico de drogas, la proliferación de drones de espionaje, la entrada irregular de personas vinculadas a grupos terroristas y la presencia de actores geopolíticos como China y Rusia en Venezuela.

«Maduro y su cartel son un peligro inminente para la seguridad de Estados Unidos. El problema de Venezuela ya no solo afecta a los venezolanos; estamos viendo su impacto directo en este país y queremos que todos los legisladores lo tengan en cuenta», declaró el activista, quien fundó la organización hace más de 20 años.

Los venezolanos en Estados Unidos

También esperan que este contacto ayude a «mejorar la imagen de los venezolanos en Estados Unidos», comentó Ackerman, refiriéndose a las frecuentes menciones del presidente de Estados Unidos Donald Trump, sobre la banda criminal transnacional Tren de Aragua, originada en las cárceles de Venezuela.

«Nosotros tenemos un cuerpo de seguridad con nosotros por si surge cualquier incidente, pero vamos a demostrar que somos gente decente, que seguimos las leyes, que somos de bien», destacó.

El plan consiste en visitar los cuatro edificios de oficinas de representantes y senadores para repartir 545 cartas firmadas por miembros de la organización en 21 ciudades del país. Ackerman aseguró que ya obtuvieron las autorizaciones necesarias para ingresar.

«Estamos hablando de la presencia de grupos extremistas como Hizbulá y Hamás en la isla de Margarita, el uso de pasaportes venezolanos otorgados en Irán sin control alguno y la penetración de intereses chinos y rusos en la región», añadió.

«El régimen es una amenaza»

Ackerman subrayó que la crisis venezolana ha generado una ola migratoria sin precedentes, que ha agravado la situación con la eliminación de las protecciones del TPS para 348.000 personas a partir del 7 de abril. «Con Maduro fuera del poder y la democracia en marcha, el problema de la inmigración venezolana en Estados Unidos se va a resolver», aseguró el activista.

«Nuestro mensaje es claro: no estamos pidiendo que los hijos de estadounidenses vayan a combatir en Venezuela, sino que se reconozca que el régimen de Maduro es una amenaza que debe ser enfrentada con determinación», insistió.

Entre los congresistas confirmados para recibir a la delegación de IVAC se encuentran Carlos Giménez, María Elvira Salazar, Rick Scott y Mario Díaz-Balart, quienes han sido firmes críticos del chavismo.

Ackerman evitó dar detalles sobre las acciones que espera que la caravana genere y se limitó a citar al actual secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, cuando era senador: «Todas las opciones están sobre la mesa».

EEUU acusó este lunes a China en la Comisión de Narcóticos de la ONU de ser el epicentro del comercio de precursores químicos del fentanilo y de pasividad en la lucha contra esa droga sintética, que causó la mayor parte de las 90.000 sobredosis en el territorio estadounidense en 2024.

EFE

El representante de Estados Unidos, Cart Weiland, recordó el caso de Malcolm Kent, un joven estadounidense de 17 años que falleció tras consumir una sustancia adulterada con fentanilo y mostró incluso una foto del adolescente ante el plenario de la reunión.

“El año pasado, en Estados Unidos, hubo 86.882 Malcolm Kent, 86.882 muertes por sobredosis”, subrayó durante su discurso en la reunión de la Comisión que se celebra en Viena.

El representante estadounidense defendió los aranceles impuestos por la Casa Blanca a China, Canadá y México porque, según Washington, han fracasado en frenar el tráfico de drogas sintéticas.

“Algunos han criticado estos aranceles, llamándolos pretextos. Díganle eso a las familias de los 86.882 Malcolm Kent. Díganlo en Alaska, Montana, Nevada, Dakota del Sur y Utah, donde las sobredosis siguen aumentando”, expresó.

Weiland también mencionó el impacto del fentanilo más allá de las fronteras estadounidenses y señaló que “los paramédicos en México han advertido de que el fentanilo se está expandiendo aún más en su país” y recordó que en Canadá se descubrió “el mayor súper-laboratorio de fentanilo”.

El representante estadounidense criticó la falta de acciones concretas por parte de Beijing y aseguró que “el liderazgo de China ha fallado en emitir advertencias públicas a la industria química y naviera”.

“¿A cuántas personas ha condenado la República Popular China por ser cómplices de muertes por sobredosis en el extranjero? ¿Por qué son tan lentos en investigar transacciones de criptomonedas y qué han hecho para equipar adecuadamente a las fuerzas de seguridad en las provincias?”, cuestionó Weiland.

“De hecho, muchos afiliados del Partido Comunista Chino, incluidos funcionarios del Gobierno local y blanqueadores de dinero en el extranjero, siguen beneficiándose de estas industrias”, afirmó.

“Estamos preparados para trabajar con China, pero necesitamos respuestas y acciones”, resumió.

Más controles en México

En cuanto a México, el diplomático estadounidense destacó la necesidad de reforzar los controles y combatir a los grandes traficantes de drogas.

“Ayer hubo una gran fiesta en el Zócalo. Mucha música, mucha fiesta. Quizás todos celebraban el fin de ‘abrazos, no balazos’. Pero parece demasiado pronto para festejar cuando mujeres y niños siguen siendo asesinados a tiros en lugares como Guanajuato”, señaló, en alusión a la crisis de violencia en el país.

Weiland aludió así al acto celebrado el domingo en la principal plaza de la capital mexicana por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y en el que congregó a una multitud para informar sobre la negociación de los aranceles que el presidente estadounidense, Donald Trump, pretende imponer, y que han sido suspendidos hasta abril.

No obstante, reconoció el cambio de estrategia introducidos por el Gobierno de Sheinbaum respecto a su antecesor, y manifestó la esperanza de que se tomen medidas firmes contra grandes narcotraficantes.

“Esperamos que pronto actúe contra figuras clave como Ryan Wedding y que complete la instalación de equipos de inspección fronterizos en Matamoros, además de expandir el sistema de E-Trade a todos los estados mexicanos”, afirmó.

Ryan Wedding, un ex snowboarder olímpico canadiense, se encuentra en la lista de los diez fugitivos más buscados por el FBI por dirigir una red internacional de narcotráfico y ordenar múltiples asesinatos.

EEUU no presentó ningún proyecto de resolución contra el fentanilo en la Comisión de Estupefacientes que se celebra en Viena hasta este viernes y que es el mayor órgano multilateral de la ONU sobre política de droga.

Durante la presidencia del demócrata Joe Biden (2021-2025), EEUU presentó numerosas iniciativas en la Comisión, centradas en su mayoría en fortalecer el control internacional de precursores químicos para fabricar fentanilo y otros narcóticos.

El año pasado, el entonces secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, participó incluso en la reunión y pidió más unidad internacional para luchar contra las drogas sintéticas, como los opioides, cuyo consumo es la principal causa de muerte en su país en el grupo de edad de 18 a 45 años.

El canciller de Surinam, Albert Ramdin, fue elegido este lunes por aclamación como nuevo secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para el período 2025-2030 y sucederá al uruguayo Luis Almagro en el cargo.

EFE

Ramdin era el único aspirante en la contienda después de que su rival, el canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano, abandonara la candidatura luego de que un grupo de países anunciara su apoyo en bloque para el surinamés.

El Consejo Permanente de la OEA, reunido en Washington con la presencia de varios cancilleres de la región, optó por elegir a Ramdin por aclamación en lugar de proceder con la votación.

El ministro surinamés, que ya ejerció como secretario general adjunto del organismo entre 2005 y 2015, tenía garantizados más de una veintena de apoyos en la votación, en la que necesitaba 18 para ser elegido.

Los Gobiernos progresistas de Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, México y Uruguay cerraron filas con el surinamés, al igual que los Ejecutivos de Costa Rica, Ecuador y República Dominicana, de centro y centroderecha.

Asimismo, tenía el completo apoyo de la Caricom, compuesta por 14 países caribeños que también forman parte de la OEA.

Ramdin asumirá en mayo el cargo y se convertirá en el primer secretario general caribeño de la OEA.

A diferencia de su contrincante, Ramírez Lezcano, afín al presidente estadounidense, Donald Trump, Ramdin apuesta por el “diálogo” con el Gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela y ha sido señalado por su cercanía con China, cuya influencia en la región inquieta a Estados Unidos.

La mayoría de países que mostraron su respaldo a Ramdin destacaron su capacidad de lograr consensos tras las fuertes divisiones dentro de la organización que afloraron durante los dos mandatos de Almagro, quien ha sido muy criticado por la izquierda regional por su alineamiento con Washington.

Funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, adscritos a la División de Investigaciones de Homicidios, detuvieron a cinco personas por estar involucradas en el asesinato de Luis Fernando Benítez Medina, de 19 años de edad, ocurrida durante las celebraciones de Carnaval en el Paseo Los Próceres, Caracas.

El Nacional

Los detenidos fueron identificados como Josué David Gómez Andrade, de 18 años; Erick Alexander Gómez Álvarez, de 24, con registros por posesión de estupefacientes; Yeiker Johel Ruiz Ruiz, de 20; Haylee Nicold Madriz Vielma, de 21; y Jeickferson Yair Blanco Castro, de 19, con registros por robo genérico.

«Por este crimen, se continúa el trabajo de investigación a fin de ubicar al resto de los homicidas. Siendo el caso puesto a la orden del Ministerio Público», escribió Douglas Ricos, director del Cicpc, en Instagram.

«Por este crimen, se continúa el trabajo de investigación a fin de ubicar al resto de los homicidas. Siendo el caso puesto a la orden del Ministerio Público», escribió Douglas Ricos, director del Cicpc

Luis Fernando Benítez Medina fue agredido de manera violenta por un grupo de al menos 10 personas el martes, 4 de marzo, día festivo en Venezuela por las festividades de Carnaval.

Medina, estudiante de fisiatría, reaccionó después de que le rociaran espuma en spray, lo que desencadenó una golpiza por parte de los agresores. El incidente fue grabado por testigos presentes en el lugar.

Tras la agresión, el joven fue trasladado a un hospital en el oeste de Caracas, donde falleció en la madrugada del miércoles.

El triunfo de la dirigencia opositora al superar las numerosas arbitrariedades y manipulaciones del chavismo —logrando movilizar y documentar el voto de más del 70% del electorado a favor de Edmundo González Urrutiaen las elecciones presidenciales de julio de 2024— desarticuló completamente la estrategia de manipulación electoral de Nicolás Maduro. Ante este revés, el régimen optó por la imposición de resultados espurios a través de su férreo control de los poderes públicos, respaldado por la aplicación de políticas de terrorismo de Estado en contra de la ciudadanía.

Por: Ramón Cardozo – DW

Este hecho, sumado al impulso de una amplia reforma constitucional que abarca más de 80 artículos—cuyo propósito es establecer este año un nuevo modelo de Estado en Venezuela—, marcan el paso del régimen chavista de una autocracia competitiva a una autocracia cerrada. Con este nuevo giro dictatorial, se reconfigura el escenario de la lucha por la redemocratización del país y emergen desafíos aún más complejos para el liderazgo opositor.

Mantener la confianza ciudadana

Dentro de los principales desafíos que enfrenta actualmente la dirigencia opositora está el de mantener el respaldo ciudadano en medio de un contexto político profundamente adverso. La transición del régimen chavista hacia una autocracia cerrada ha reducido drásticamente los espacios de acción política, forzando a la clandestinidad o al exilio a los principales líderes opositores, lo que ha mermado su capacidad para comunicarse y articularse de forma directa con la sociedad. Esta situación, sumada al hecho de que hasta el momento no se haya logrado hacer valer los verdaderos resultados de las elecciones de julio 2024, viene impactando los niveles de confianza de la ciudadanía en el liderazgo opositor.

Aunque María Corina Machado, quien se encuentra en la clandestinidad, y Edmundo González Urrutia, exiliado en España, se mantienen como los líderes políticos con mayor credibilidad y respaldo ciudadano en el país —con un 71,5% y un 51,6% respectivamente según la encuesta de Meganalisis de febrero de 2025—, ambos dirigentes han experimentado una pérdida de aproximadamente 10 puntos porcentuales de apoyo desde octubre de 2024.

La confianza ciudadana en la dirigencia opositora constituye un pilar fundamental para la resistencia interna y la cohesión política de la oposición. Este respaldo también actúa como muro de contención frente a los constantes intentos del régimen de Maduro por fragmentar a las fuerzas opositoras. Por otra parte, un liderazgo con amplio respaldo popular resulta crucial para recabar apoyos internacionales, pues garantiza que la comunidad global reconozca en esta dirigencia un interlocutor válido y representante genuino de la voluntad democrática de los venezolanos.

Articular y movilizar a la ciudadanía 

La represión sistemática del régimen no se ha limitado a los líderes opositores más visibles, sino que se ha extendido a activistas políticos y sociales en todos los niveles. Tras las detenciones masivas ocurridas en los días posteriores a la proclamación fraudulenta de Maduro, las fuerzas de seguridad del Estado —bajo la dirección de Diosdado Cabello— han implementado una política de persecuciones selectivas destinada a neutralizar cualquier activismo político o social que sea percibido como una «amenaza real” a la estabilidad del régimen.

Entre el 10 de diciembre de 2024 y el 10 de febrero de 2025, se registraron 138 detenciones arbitrarias por razones políticas, lo que equivale a un promedio de más de dos detenciones diarias. Dentro de este grupo, 27 detenciones incluyeron desapariciones forzadas de corta duración, según el informe «El libro rojo de Nicolás Maduro”, publicado en febrero de 2025 por la ONG Derechos Humanos de Venezuela en Movimiento.

Esta política de persecución —tanto masiva como selectiva— ha generado un ambiente de miedo generalizado en la población. De acuerdo con la encuesta Meganálisis, una amplia mayoría de venezolanos (76,18 %) considera que en el país existe un clima de persecución. Un estudio anterior, realizado en Caracas en octubre de 2024, reveló que el 77,5 % de los encuestados se autocensuraba, evitando publicar contenido político en sus redes sociales por temor a represalias del régimen. Este clima de terror tuvo efectos significativos en la convocatoria de las protestas organizadas por la oposición contra la juramentación de Maduro del pasado 10 de enero.

En este contexto de hostigamiento sistemático, mantener la articulación y movilización de la ciudadanía se ha convertido en un desafío crucial para el liderazgo opositor. Diseñar estrategias y estructuras o redes que operen con el menor riesgo posible en este peligroso entorno resulta crucial para contrarrestar la paralización social y preservar la esperanza de un cambio democrático.

No reconocer legitimidad del gobierno 

Según la encuesta de Meganalisis, 9 de cada 10 venezolanos consideran que Edmundo González fue el verdadero ganador de los comicios presidenciales. Asimismo, el estudio revela que 8 de cada 10 venezolanos rechazan la juramentación de Nicolás Maduro como presidente.

El hecho de que una parte significativa de la población venezolana no le reconozca a Maduro su derecho a gobernar ha llevado al régimen a instaurar de forma permanente un sistema de control social basado en la violencia y el miedo, convirtiendo la represión en el pilar de su poder político. Esta dependencia del terror sistemático socava profundamente la autoridad de Maduro y constituye una fuente importante de inestabilidad política que puede propiciar escenarios de cambio o transición.

Por tanto, otro desafío muy importante que tiene la dirigencia opositora consiste en mantener el desconocimiento de Nicolás Maduro como presidente legítimo de Venezuela, tanto en el país como a nivel internacional.

Enfrentar la reforma constitucional de Maduro

Pese a su fracaso en mantenerse en el poder a través de una autocracia electoral, para Nicolás Maduro sigue siendo fundamental alcanzar algún grado de legitimidad que le permita actuar en la esfera internacional y reducir la contestación interna. En este escenario, cobra importancia el amplio proyecto de reforma constitucional que pretende imponer este año. Aunque aún no se ha hecho público el texto de la reforma, las declaraciones de Maduro, las reformas legales recientes, las actuaciones de la institucionalidad chavista y los análisis de expertos apuntan a que el propósito de este cambio sería reconfigurar de manera estructural el sistema político venezolano para consolidar un modelo autocrático cerrado, sin espacios reales para la disidencia ni la alternancia democrática.

Tal como lo sostiene el constitucionalista y exparlamentario Juan Miguel Matheus, esta iniciativa busca «la eliminación del pluralismo político, la concentración absoluta del poder y la disolución de los últimos vestigios de institucionalidad que aún resisten”. Además de estos efectos, el

proyecto abriría la posibilidad de que Nicolás Maduro se relegitime como presidente de Venezuela. Una vez impuesta la reforma, el siguiente paso sería la relegitimación de los poderes públicos bajo el esquema cerrado de la nueva Constitución, lo que podría poner en riesgo la lucha por el reconocimiento de los resultados de la elección presidencial del 28 de julio de 2024.

Dado el férreo control institucional de Maduro, en principio no parece factible impedir que la reforma sea impuesta. Sin embargo, su éxito no depende solo de su aprobación, sino de dotarla de la legitimidad necesaria para que sea reconocida por la sociedad venezolana y la comunidad internacional.

De ahí que, más allá de la discusión sobre la conveniencia de participar o no en las elecciones parlamentarias, regionales y locales del 25 de mayo, el debate más urgente y crucial para el futuro de la lucha democrática radica en cómo el liderazgo opositor enfrentará este intento del régimen de Nicolás Maduro de imponerle al país, con algún grado de legitimidad, un modelo autocrático cerrado.

Aunque los teléfonos móviles han sido el epicentro de la revolución tecnológica de las últimas dos décadas, algunas de las mentes más influyentes del sector tecnológico, como Bill Gates, Elon Musk y Mark Zuckerberg, aseguran que su dominio tiene los días contados.

Por: Juan Ríos – Infobae

Según sus proyecciones, el reemplazo de los celulares es inminente, y en su lugar surgirán nuevas tecnologías que cambiarán radicalmente la forma en la que interactuamos con el mundo digital.

Qué dice Mark Zuckerberg sobre el final de los celulares

Para Mark Zuckerberg, CEO de Meta, la transición del smartphone a otro dispositivo es cuestión de tiempo. Según él, las gafas inteligentes serán el próximo paso en la evolución de la tecnología personal y se convertirán en la alternativa natural a los teléfonos móviles en la próxima década.

Zuckerberg argumenta que el celular ha alcanzado su punto máximo de desarrollo y que la comodidad será el factor decisivo que impulsará el cambio. “Pasará como con los ordenadores. Seguimos usándolos, pero muchas veces preferimos sacar el móvil para tareas rápidas o cómodas”, explicó el CEO de Meta.

Las gafas inteligentes, como las Ray-Ban Meta, integrarán realidad aumentada y hologramas interactivos en tiempo real. En lugar de mirar una pantalla, los usuarios podrán visualizar mensajes, vídeos e información relevante directamente en su campo de visión, sin necesidad de sacar un dispositivo del bolsillo.

Aunque el desarrollo de estas gafas aún está en sus primeras etapas, empresas como Apple y Meta están invirtiendo fuertemente en esta tecnología. Zuckerberg prevé que, para 2030, las gafas inteligentes habrán ocupado el lugar de los teléfonos móviles en muchas de sus funciones cotidianas, haciendo que los smartphones sean cada vez menos necesarios.

Por qué Bill Gates cree que los celulares desaparecerán

Mientras que Zuckerberg apuesta por las gafas inteligentes, Bill Gates tiene una visión aún más futurista sobre la desaparición de los celulares. Según el cofundador de Microsoft, los tatuajes inteligentes serán el gran avance que terminará reemplazando a los teléfonos móviles en los próximos años.

Estos dispositivos, actualmente en desarrollo por empresas como Chaotic Moon, utilizan una tinta especial equipada con nanotubos y sensores biométricos que permiten recopilar, procesar y transmitir información directamente desde la piel del usuario.

A diferencia de los smartphones, los tatuajes inteligentes no serían dispositivos externos que llevamos en el bolsillo, sino interfaces tecnológicas integradas en el cuerpo. En su aplicación inicial, estarían enfocados en el ámbito médico, permitiendo el monitoreo de constantes vitales, la detección temprana de enfermedades y el almacenamiento de datos médicos de forma accesible y segura.

Pero su potencial va mucho más allá de la salud. Gates sugiere que estos tatuajes podrían utilizarse también para realizar pagos, autenticar identidades y controlar dispositivos inteligentes sin necesidad de un teléfono móvil.

Si bien esta tecnología todavía está en desarrollo, Gates cree que su integración en la vida cotidiana podría ocurrir antes de lo que imaginamos. A medida que las innovaciones en nanotecnología avancen, los tatuajes inteligentes podrían comenzar a reemplazar a los smartphones como la principal herramienta de conectividad digital.

Qué dice Elon Musk sobre el fin de los celulares

El enfoque de Elon Musk sobre el futuro de la conectividad es, sin duda, el más radical de los tres. A través de su empresa Neuralink, el magnate de Tesla y SpaceX apuesta por una tecnología que permitirá la conexión directa entre el cerebro humano y las computadoras mediante implantes neuronales.

Musk sostiene que, en el futuro, los dispositivos físicos como los teléfonos móviles serán obsoletos, ya que los humanos podrán interactuar con la tecnología mediante simples pensamientos. Su visión es la de un mundo en el que las personas puedan navegar por internet, controlar dispositivos o incluso enviar mensajes sin necesidad de pantallas ni interfaces externas.

Aunque esta tecnología está en una fase inicial de desarrollo, Neuralink ya ha realizado pruebas con implantes en animales y recientemente ha comenzado los primeros ensayos en humanos. Por ahora, el objetivo principal de esta tecnología es ayudar a personas con discapacidades motoras a recuperar la movilidad y la comunicación.

Sin embargo, Musk cree que, en pocos años, los implantes cerebrales podrían ser lo suficientemente avanzados y seguros como para ser adoptados por el público general. Si esto sucede, la necesidad de un dispositivo externo para acceder a la información digital desaparecería por completo.

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