Armando Esteban Quito

Vivir en un contexto de crisis, como el que atraviesa Venezuela, puede ser abrumador. La inestabilidad política, la incertidumbre económica y las dificultades sociales generan un entorno que, para muchos, parece insostenible. Sin embargo, es precisamente en estos momentos donde conceptos como la paciencia estratégica y la fe en que las cosas saldrán bien adquieren un significado profundo y transformador. Además, la psicología y la neurociencia moderna nos ofrecen herramientas para entender cómo podemos fortalecer nuestra mente y nuestro espíritu en medio de la adversidad.

La incertidumbre es, por naturaleza, desconcertante. Nos saca de nuestra zona de confort y nos enfrenta a preguntas difíciles: ¿Qué pasará mañana? ¿Cómo saldré adelante? ¿Tiene sentido seguir luchando? En Venezuela, estas preguntas resuenan con especial fuerza. Sin embargo, como bien señalas, la diferencia entre nuestra mejor versión y nuestra peor versión no está en las circunstancias, sino en la actitud que elegimos adoptar ante ellas.

Estudios recientes en psicología positiva, como los de Martin Seligman, han demostrado que la resiliencia no es una cualidad innata, sino una habilidad que puede desarrollarse. Seligman habla del optimismo aprendido, que es la capacidad de interpretar las adversidades como temporales y superables, en lugar de permanentes e insuperables. Este enfoque se alinea perfectamente con la idea de la paciencia estratégica: no se trata de negar la realidad, sino de creer que, con esfuerzo y tiempo, las cosas pueden mejorar.

Desde el campo de la neurociencia, se ha descubierto que el cerebro tiene una capacidad asombrosa para adaptarse y cambiar, incluso en situaciones extremas. Este fenómeno se conoce como neuroplasticidad. Investigaciones recientes, como las del neurocientífico Richard Davidson, han demostrado que prácticas como la meditación, la visualización positiva y el establecimiento de metas pueden literalmente «reconfigurar» nuestro cerebro, fortaleciendo las áreas asociadas con la regulación emocional, la toma de decisiones y la perseverancia.

En el contexto venezolano, esto significa que, a pesar de la adversidad, podemos entrenar nuestra mente para mantener la calma, enfocarnos en soluciones y perseverar. Como dices, «sólo con pensar que lo voy a conseguir», esta afirmación no es solo motivadora, sino que activa circuitos cerebrales que nos preparan para el éxito. La neuroplasticidad nos recuerda que, incluso en medio de la crisis, tenemos el poder de moldear nuestra mente y nuestra respuesta ante los desafíos.

En un entorno tan volátil como el venezolano, mantener la fe en que las cosas saldrán bien puede parecer una tarea titánica. Sin embargo, esta fe no es un acto de ingenuidad, sino una decisión consciente. Es la creencia de que, a pesar de las dificultades, somos capaces de encontrar soluciones, de adaptarnos y de seguir adelante.

La psicología ha estudiado el papel de la fe y la esperanza en la resiliencia. Según el psicólogo Charles Snyder, creador de la teoría de la esperanza, las personas que mantienen una visión positiva del futuro tienen más probabilidades de alcanzar sus metas, incluso en condiciones adversas. Snyder identifica tres componentes clave: metas clarasestrategias para alcanzarlas y motivación para seguir adelante. Estos elementos encajan perfectamente con la idea de tener un proyecto de vida y un plan, como mencionas en tu texto.

En medio de la crisis, tener un proyecto de vida se convierte en una herramienta esencial. Este proyecto no tiene que ser grandioso ni perfecto; puede ser tan simple como terminar una carrera, aprender un oficio, emprender un negocio o simplemente mantener unida a la familia. Lo importante es que este proyecto actúe como una brújula que nos guíe, incluso cuando el entorno parece desmoronarse.

La neurociencia respalda esta idea. Estudios han demostrado que establecer metas activa el sistema de recompensa cerebral, liberando dopamina, un neurotransmisor asociado con la motivación y el placer. Esto significa que, al tener un proyecto de vida, no solo nos damos una dirección, sino que también generamos una fuente interna de motivación que nos ayuda a seguir adelante, incluso en los momentos más difíciles.

En Venezuela, la paciencia estratégica adquiere un matiz adicional: se convierte en un acto de resistencia. Resistir no significa simplemente aguantar, sino mantener la esperanza y la acción constante, incluso cuando las circunstancias parecen insuperables. Es entender que, aunque el camino sea largo y lleno de obstáculos, cada esfuerzo cuenta.

La psicología ha estudiado el concepto de tolerancia a la frustración, que es la capacidad de manejar la incomodidad y la incertidumbre sin desmoronarse. Según el psicólogo Albert Ellis, desarrollar esta tolerancia es clave para mantener la salud mental en situaciones adversas. La paciencia estratégica, entonces, no es solo esperar, sino aprender a manejar la frustración y seguir avanzando, paso a paso.

En un contexto como el de Venezuela, mantener la fe en que las cosas saldrán bien es un acto de valentía. No es una fe ciega, sino una confianza basada en la acción constante, en la paciencia estratégica y en la creencia de que, a pesar de las dificultades, somos capaces de salir adelante.

La ciencia respalda esta idea. La psicología y la neurociencia nos muestran que, incluso en las condiciones más adversas, podemos fortalecer nuestra mente, desarrollar resiliencia y mantener la esperanza. Con voluntad, orden, constancia y un proyecto de vida claro, podemos transformar la incertidumbre en una oportunidad para crecer, aprender y construir un futuro mejor.

Así que, en medio de la tormenta, recuerda: tú eres capaz de lograrlo. La paciencia estratégica y la fe en que las cosas saldrán bien no son solo palabras, sino herramientas poderosas respaldadas por la ciencia, que te ayudarán a navegar estos tiempos difíciles y a alcanzar tu mejor versión

Vamos por mas …

@jgerbasi

El presidente Trump le está dando a este agitador universitario antiisraelí un boleto para estudiar en el extranjero, para siempre.

The New York Post

Un activista palestino que lideró una coalición de radicales retorcidos que buscaban la “erradicación total de la civilización occidental” responsable de las protestas tumultuosas en la Universidad de Columbia y el Barnard College fue arrestado por agentes del ICE, según su abogado.

El líder del programa de desinversión del apartheid de la Universidad de Columbia, Mahmoud Khalil, quien completó sus estudios de posgrado en la Ivy League de Columbia en diciembre, también enfrenta potencialmente la revocación de su visa y la cancelación de su tarjeta verde luego de la represión del presidente Trump contra los disturbios en las universidades, dijo el domingo la abogada Amy Greer.

Estaba dentro de su apartamento propiedad de la universidad, a pocas cuadras del campus, el sábado por la noche cuando agentes de ICE entraron a la residencia y lo detuvieron, dijo Greer.

A pesar de haberse graduado hace meses, Khalil, quien obtuvo su título universitario en Beirut, todavía vivía en una vivienda proporcionada por la escuela debido a una política que permite a los estudiantes permanecer en el campus después de graduarse, dijo una fuente a The Post.

Ha seguido activo en recientes protestas disruptivas, incluida la toma de la biblioteca Milstein de Barnard College la semana pasada.  Vídeos y fotografías publicados en X  lo muestran sosteniendo un megáfono cerca de la entrada de la biblioteca y entablando una conversación con los administradores de la escuela.

En esa protesta se difundieron violentos folletos propagandísticos que supuestamente procedían directamente de la “ Oficina de Medios de Hamás ”, incluido un panfleto titulado “Nuestra narrativa… Operación Inundación de Al-Aqsa”, que justificaba el ataque del 7 de octubre de 2023 contra Israel que mató a 1.200 personas y en el que se violó repetidamente a mujeres, se ejecutó a familias enteras y se llevó a 251 rehenes a la Franja de Gaza. 

Otros en la toma de la biblioteca Barnard  circularon fotografías similares a tarjetas coleccionables  del notorio líder de Hezbolá, Hassan Nasrallah, quien fue asesinado en un ataque aéreo israelí en Líbano en septiembre pasado.

Ari Shrage, director de la Asociación de Exalumnos Judíos de Columbia, dijo a The Post que estaba consternado y preocupado al ver la literatura que se estaba distribuyendo.

“Estos manifestantes estaban distribuyendo material de las organizaciones terroristas Hamás y Hezbolá. Todo ciudadano estadounidense debería estar preocupado cuando los estudiantes alientan actividades terroristas en territorio estadounidense, independientemente de su nacionalidad”. 

En las últimas semanas, el Barnard College fue escenario de ocupaciones de edificios del campus durante dos semanas consecutivas para protestar  por la expulsión de un par de estudiantes  que irrumpieron en una clase de Columbia sobre el Israel moderno en enero y lanzaron volantes a favor de Hamás.

Uno de los documentos mostraba una bandera israelí en llamas y otro mostraba una bota militar pisoteando una estrella de David.

En respuesta a la expulsión de los perpetradores por parte de los administradores del campus, docenas de manifestantes enmascarados  irrumpieron en el histórico Milbank Hall de Barnard , el edificio más antiguo del campus, el 26 de febrero, incitados por el grupo pro-Intifada Estudiantes de Columbia por la Justicia en Palestina. 

Un guardia de seguridad de la escuela fue agredido cuando la turba violenta entró a la fuerza, donde los manifestantes pintaron mensajes políticos como “Palestina libre” y “Barnard expulsa a los estudiantes”.

Una semana después, el 5 de marzo, alrededor de 200 manifestantes tomaron el centro académico de la elite privada de mujeres, la Biblioteca Milstein, donde colgaron un cartel de “Se busca” al estilo del Viejo Oeste en el que aparecía la decana de estudiantes Leslie Grinage y una efigie de mala calidad de la presidenta de Barnard, Laura Rosenbury.

La policía de Nueva York evacuó el edificio después de una  falsa amenaza de bomba  y arrestó a nueve  estudiantes de escuelas cercanas  ,  muchos de ellos jóvenes privilegiados  , que se negaron a obedecer órdenes legales de dispersarse.

Mientras los agentes allanaban el apartamento de Khalil, Columbia  emitió una declaración  abordando la presencia de agentes en las cercanías del campus y manifestó su intención de no cooperar con las acciones de ICE excepto cuando lo requiera la ley.

“De acuerdo con nuestra práctica de larga data y la práctica de ciudades e instituciones en todo el país, las fuerzas del orden deben tener una orden judicial para ingresar a áreas universitarias no públicas, incluidos los edificios universitarios”, se lee en parte del comunicado.

“Columbia se compromete a cumplir con todas las obligaciones legales y a apoyar a nuestro cuerpo estudiantil y a la comunidad del campus”.

Poco después de su detención, los partidarios de Khalil emitieron un comunicado de prensa calificando el arresto de “ataque racista” que “sirve para infundir miedo en los activistas pro-Palestina así como una advertencia para otros”.

Una petición exigiendo la liberación inmediata de Khalil publicada en Action Network reunió más de 349.000 firmas hasta la noche del domingo. 

El pasado mes de septiembre, Khalil y  Columbia United Apartheid Divest , que ha prometido intensificar sus tácticas “hasta que el imperio se derrumbe”, estuvieron entre los que participaron en la toma del campus al inicio del año escolar. 

La coalición de 116 grupos de estudiantes de la universidad Ivy League —que se autodenominan “occidentales que luchan por la erradicación total de la civilización occidental”— también encabezó la carga en la  violenta redada en el Hamilton Hall de Columbia  en abril pasado.

Los líderes locales y estatales, incluida la gobernadora Kathy Hochul, condenaron las protestas y pidieron a los funcionarios escolares que hicieran cumplir los códigos disciplinarios e impusieran «acciones rápidas» para castigar a los infractores, dijo una fuente a The Post en ese momento.

Khalil dijo a un reportero del Post durante las ruidosas protestas de septiembre que los organizadores estudiantiles antiisraelíes no se dejaron intimidar y prometieron intensificar sus acciones, incluido el establecimiento de campamentos en el futuro.

“Mientras Columbia siga invirtiendo y beneficiándose del apartheid israelí, los estudiantes seguirán resistiendo”, afirmó Khalil.

“No sólo protestas y campamentos, el límite es el cielo”.

En abril pasado, durante el apogeo de las protestas en los campamentos, Khalil dijo al Columbia Daily Spectator que no participaría personalmente en las protestas por temor a perder su visa de estudiante, que le permitía permanecer en Estados Unidos.

Fue suspendido brevemente ese mes, pero la suspensión fue revocada al día siguiente, dijo a la BBC en ese momento.

“[Dijeron] que después de revisar la evidencia, no tienen ninguna prueba para suspender”, dijo.

A Khymani James, de 20 años, un destacado portavoz del colectivo radical que apoya a Hamás y liderado por Khalil, se le  prohibió el acceso al campus  a raíz de las protestas de abril después de que surgiera un video en el que ellos expresaban una retórica violenta y odiosa hacia los judíos.

“De la misma manera que aceptamos con mucha comodidad que los nazis no merecen vivir, los fascistas no merecen vivir, los racistas no merecen vivir, los sionistas no deberían vivir en este mundo”, dijo James.

Más tarde, James ofreció una disculpa tibia, pero culpó a los “agitadores de derecha”, afirmando que fueron atacados por ser “visiblemente homosexuales y negros”.

El campamento de la primavera pasada continuó expandiéndose hasta el 18 de abril, cuando la presidenta de Columbia, Minouche Shafik (que poco después renunció bajo presión), finalmente pidió al Departamento de Policía de Nueva York que ingresara al campus y lo disolviera después de que los manifestantes ignoraran las advertencias de que se fueran.

La policía arrestó  a 108 participantes en Columbia , lo que desencadenó un movimiento de protestas solidarias y campamentos similares en campus universitarios de todo el país.

Según se informa, un agente del ICE le dijo al abogado de Khalil, Greer, que la agencia estaba haciendo cumplir un edicto del Departamento de Estado para revocar la visa de estudiante de Khalil, así como su tarjeta verde, de conformidad con la reciente promesa del presidente Trump de deportar a los «agitadores» estudiantiles extranjeros responsables de fomentar disturbios en el campus.

La noticia llega apenas días después de que  Trump anunciara planes de retirar alrededor de 400 millones de dólares  en subvenciones y contratos federales a Columbia debido a su incumplimiento de las leyes contra la discriminación.

Hasta la saciedad se ha dicho que la política es difícil, compleja  y muchas veces carente de un mínimo de racionalidad. La  historia así lo demuestra. En Venezuela, sin exagerar, desde los  tiempos de la conquista hasta hoy en día, esto ha sido en  extremo recurrente. 

Es verdad que cierta dosis de pragmatismo, de realismo y  sujeción a las cambiantes circunstancias es necesario, cuando no obligante, pero de allí a asumir la diabólica postura de un  día aquí y otro allá, no es nada beneficioso y mucho menos  ejemplarizante. 

Lamentablemente, el gobierno y gran parte de la oposición  han caído en este pernicioso vaivén. Sobre todo, los partidos  políticos (intervenidos o no) contrarios a esta longeva  administración, así como la mayoría de sus respectivos  directivos. Ello ha provocado que apenas tengan un asomo de credibilidad y un menguado apoyo de las comunidades. 

En todo caso, estamos en presencia de lo que podríamos  denominar el “síndrome de Castro”. Recordemos que el  general Julián Castro fue escogido azarosamente para  comandar a los opositores y así poner fin a la maltrecha  administración del general José Tadeo Monagas en 1858. La  gente hastiada del nada apaciguado “monagato”, procuró,  entonces, un entendimiento – en extremo momentáneo y 

aceptado a duras penas- entre liberales y conservadores para  dar al traste con ese gobierno. Una “fusión” pues, entre estas  fuerzas antagónicas. Total, el general Castro, triunfante, entra  en Caracas en marzo de ese año. Liberales y conservadores,  abrazados hipócritamente, dieron su beneplácito al nuevo  gobernante. Si la política es compleja, y ahora está, desgraciadamente, atiborrada de bamboleos o mecimientos,  el caso de Julián Castro viene como anillo al dedo para describir esta odiosa situación. El asunto es que este daba un  día su consentimiento a determinada propuesta de los  liberales y otro a la de los conservadores, así fuesen  contrapuestas. Obviamente, esto provocó su estrepitoso fracaso, por lo que el débil gobierno pudo apenassobrevivir 17  meses, dejando, como si fuese una gran herencia, el estallido  de la “Guerra Federal”. 

El “Síndrome Castro” está haciendo de las suyas en estos  intrincados tiempos. Sobre todo, en las filas de la oposición.  Pareciera no saber dónde ir y mucho menos qué hacer. Y no  señalamos a determinadas personalidades o dirigentes en  particular. Lo hablamos como grupo, fuerza o sector  mayoritario. Así estamos: un día sí, otro no. 

Deberíamos, con mayor seriedad y decidido propósito, no  hacer una especie de “fusión” al estilo Castro, pero sí -al  menos- – ponernos de acuerdo en los objetivos y metas a  alcanzar. Da tristeza, muchas veces, las conductas y posiciones  asumidas por quienes les queda algo de dirección y liderazgo.  Es hora de dar un vuelco a esta deplorable manera de hacer  política. El país lo exige, el país lo merece.

Ricardo Ciliberto Bustillos

Una operación conjunta de la Policía Nacional, los Mossos d’Esquadra y la Polizia di Stato italiana desmanteló la pasada semana una célula yihadista en Barcelona que había trazado un plan macabro: decapitar a personas influyentes, activistas y ciudadanos anónimos que criticaran el islam en redes sociales. Sin embargo, pese a la gravedad de las evidencias recopiladas tras dos años de investigación, 6 de los 11 detenidos —diez arrestados en Barcelona y su área metropolitana (Badalona, Montcada i Reixac, Sabadell, Sant Adrià de Besòs y Santa Coloma de Gramenet) y uno en Piacenza, Italia— han quedado en libertad con cargos, según confirman fuentes de la Policía Nacional y los Mossos consultadas en exclusiva por LA GACETA.

Por: Rubén Pulido – La Gaceta de la Iberosfera

Según fuentes de los Mossos, los detenidos —diez hombres y una mujer vinculados a una estructura en España del partido radical pakistaní Tehreek-e-Labbaik Pakistan (TLP)— habían elaborado una lista detallada de objetivos físicos que abarcaba tanto a españoles como a ciudadanos de otros países europeos. Entre ellos se encontraban activistas, personajes públicos y usuarios anónimos que, a través de plataformas digitales, difundían mensajes críticos con el islam, como viñetas de Mahoma o comentarios considerados blasfemos por el grupo. Los miembros de esta red, descrita como «perfectamente jerarquizada y estructurada», dedicaban gran parte de su tiempo a rastrear redes sociales en busca de estos «infieles», con la intención de localizarlos físicamente y ejecutar decapitaciones que, además, planeaban amplificar mediante las mismas plataformas digitales para maximizar su impacto terrorista.

La investigación, que llevaba dos años en curso, se precipitó cuando las autoridades detectaron que los presuntos yihadistas habían dado un paso más allá de la planificación teórica. «Ya estaban realizando gestiones para acceder a sus objetivos», aseguran las fuentes de los Mossos, quienes destacan que los detenidos utilizaban canales de comunicación encriptados para impartir consignas explícitas: «Llamaban a cortar la cabeza a aquellos que blasfemaran», una orden que reflejaba su radicalidad y disposición a actuar.

Los 11 arrestados residían en España con su documentación en regla y llevaban vidas aparentemente rutinarias, lo que les permitía pasar desapercibidos mientras tejían sus planes. Según la Policía Nacional, algunos trabajaban como repartidores, empleados en locutorios de envío de dinero, dependientes en tiendas de electrónica o recogedores de chatarra, mientras mantenían una imagen de estabilidad familiar y laboral. Esta discreción, que las fuentes de los Mossos identifican como una de sus máximas operativas, les permitió camuflar sus actividades bajo una supuesta integración en la sociedad española.

Este comportamiento ha vuelto a situar en el debate el concepto de la taqiyya, una práctica islámica que permite a los creyentes ocultar su fe o actuar en contra de sus principios bajo amenaza o como medida de protección. Aunque tradicionalmente ligada a minorías perseguidas, como los chiíes en contextos históricos, grupos radicales la están reinterpretando como una táctica de infiltración en sociedades no musulmanas. Según fuentes de la investigación consultadas por este medio, «en algunos entornos disimulaban sus creencias religiosas».

La operación, ejecutada el pasado lunes, forma parte de la tercera fase de una investigación iniciada en 2022, cuando la Policía Nacional detuvo a cinco personas por actividades relacionadas con el yihadismo. En 2023, se arrestó a 14 más, y en esta ocasión, los 11 detenidos fueron capturados por su presunta implicación en delitos de enaltecimiento, apología, financiación y adoctrinamiento del terrorismo, además de «acciones previas orientadas a la selección de posibles objetivos». El jueves, todos fueron puestos a disposición del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, que decretó prisión provisional para cuatro de ellos. Sin embargo, seis quedaron en libertad: tres con medidas cautelares —presentarse semanalmente ante el juez, retirada de pasaporte y prohibición de salir de España— y los demás sin restricciones adicionales.

Fuentes de los Mossos revelan que los detenidos enaltecían en sus publicaciones a terroristas que habían cometido atentados en Europa y Pakistán por supuestas blasfemias, mientras financiaban sus actividades con aportaciones económicas periódicas de los propios integrantes, lo que demuestra un alto grado de compromiso interno. Algunos miembros ya habían identificado objetivos específicos en el continente, incluyendo un grupo de mensajería instantánea exclusivamente femenino coordinado por la mujer arrestada, lo que evidencia la diversidad de roles dentro de la célula.

La colaboración entre las fuerzas de seguridad españolas e italianas ha sido esencial para desmantelar esta célula, que operaba con una mentalidad transnacional. La conexión con Tehreek-e-Labbaik Pakistan (TLP), un partido radical pakistaní conocido por su historial de violencia y su defensa de la sharia, sugiere que la organización podría estar alineada con una ideología extremista importada. Las fuentes de la Policía Nacional subrayan que esta operación refleja el esfuerzo conjunto de las autoridades europeas por combatir el terrorismo yihadista, adaptado al uso de tecnologías encriptadas y estrategias de baja visibilidad.

Hacia el final de su mandato, tras su debate con Donald Trump, los demócratas se vieron obligados a reconocer que el presidente, Joe Biden, no estaba en plena posesión de sus facultades mentales, por decirlo suave, lo que para el resto del mundo con ojos en la cara era un secreto a voces. El Partido Demócrata forzó entonces su dimisión, nombró a Kamala Harris candidata en un golpe de dudosa legitimidad, y el resto es historia.

Por: Carlos Esteban – La Gaceta de la Iberosfera

Pero muchos se hicieron entonces la pregunta que los investigadores del Proyecto de Supervisión de la Heritage Foundation creen poder responder: si Biden no estaba del todo en sus cabales, ¿quién ha estado gobernando América?

Las conclusiones de la investigación, que prácticamente todos los documentos con la firma de Joe Biden durante su presidencia fueron firmados con un «autopen» o máquina de firmar, podrían tener consecuencias transcendentales para el país. Para empezar, revelaría que la anterior Administración fue la mayor estafa contra el pueblo de Estados Unidos. Para seguir, todos los decretos y órdenes de Biden podrían ser nulos de pleno derecho.

El problema no es en sí el uso del «autopen». La máquina de firmar se usa desde la década de 1950, con no poca polémica sobre su legalidad, y en 2013 Obama fue el primer presidente en firmar una ley recurriendo a ella. Estaba de vacaciones en Hawái en ese momento. Su oficina se basó en un memorando de 30 páginas del equipo legal del presidente George W. Bush que afirmaba que la presencia del presidente no era necesaria siempre que dicho presidente hubiera autorizado la firma.

No, la cuestión aquí es si la firma en el caso de Biden reflejaba siempre y en todos los casos el consentimiento del presidente o si era obra de alguna otra persona. Así, fue llamativa la confesión del presidente republicano de la Cámara, Mike Johnson, cuando tras reunirse con el presidente declaró que Biden no recordaba haber firmado la orden ejecutiva que detenía las exportaciones de gas natural licuado. Quizá no lo recordaba porque nunca lo hizo.

El fiscal general de Missouri, Andrew Bailey, exige ahora al Departamento de Justicia investigar si el evidente deterioro cognitivo de Biden permitió a burócratas no electos dirigir el Gobierno sin supervisión presidencial. Si se concluye que así fue, toda orden ejecutiva, indulto y acción oficial tomada en nombre de Biden podría ser constitucionalmente nula.

Las pruebas son abrumadoras. Sabemos que los asesores de Biden intentaron desesperadamente evitar que se reuniera en persona con otros, algo que hasta los demócratas admiten. La recaudadora de fondos del DNC, Lindy Li, recientemente reveló la verdad y reconoció que Biden no estaba al mando, sino su personal, su esposa y Hunter.

Gracias a la investigación de la Heritage Foundation, ahora tenemos pruebas de que la firma de Biden estuvo automatizada durante toda su presidencia, lo que plantea serias dudas de que fuera consciente de lo que se firmaba en su nombre. 

Mark Carney fue elegido este domingo para reemplazar a Justin Trudeau al frente del Partido Liberal y el Gobierno canadiense.

AP

El ex gobernador del Banco de Canadá y del Banco de Inglaterra se impuso en una votación realizada entre unos 400.000 seguidores del Partido Liberal a la ex viceprimera ministra y ex ministra de Finanzas, Chrystia Freeland, cuya dimisión del Gobierno en diciembre provocó la crisis que culminó este domingo con la elección del exgobernador del banco central canadiense.

De esta manera, Carney obtuvo el 85,9% de los votos emitidos por los militantes del partido, anunció Sachit Mehra, presidente de la formación.

El flamante primer ministro supera así a Trudeau, quien en 2013 logró la victoria en las primarias con poco más del 80 por ciento de votos, y se impone a sus otros tres rivales: Chrystia Freeland (8%), Karina Gould (3,2%) y Frank Baylis (3%).

Tras su contundente victoria, brindó un discurso con un fuerte mensaje contra el gobierno norteamericano: “Hay alguien que está tratando de debilitar nuestra economía (…) Donald Trump, como sabemos, ha impuesto aranceles injustificados a lo que fabricamos, a lo que vendemos y a cómo nos ganamos la vida. Está atacando a las familias, trabajadores y empresas canadienses, y no podemos permitir que tenga éxito, y no lo permitiremos”.

Carney dijo que Canadá mantendrá los aranceles de represalia en vigor hasta que “los estadounidenses nos muestren respeto”.

Tras su elección como líder del Partido Liberal, Carney reemplazará en las próximas horas a Trudeau como primer ministro del país hasta que se convoquen elecciones generales, lo que se podría producir en abril.

Carney atravesó la crisis cuando era gobernador del Banco de Canadá y cuando en 2013 se convirtió en el primer no ciudadano británico en dirigir el Banco de Inglaterra desde su fundación en 1694. Su nombramiento recibió elogios bipartidistas en el Reino Unido después que Canadá se recuperara de la crisis financiera de 2008 más rápido que muchos otros países.

Los conservadores de la oposición esperaban que la elección girara en torno a Trudeau, cuya popularidad disminuyó a medida que subían los precios de los alimentos y la vivienda y aumentaba la inmigración.

La guerra comercial de Trump y sus declaraciones de convertir a Canadá en el estado número 51 de Estados Unidos han enfurecido a los canadienses, que abuchean el himno estadounidense en los partidos de la NHL y la NBA. Algunos cancelan viajes al sur de la frontera y muchos evitan comprar productos estadounidenses cuando pueden.

El auge del nacionalismo canadiense ha reforzado las posibilidades del Partido Liberal en una elección parlamentaria que se espera que se celebre en los próximos días o semanas, y los resultados de los liberales han ido mejorando de manera constante en las encuestas de opinión.

“Hemos hecho de este el mejor país del mundo, y ahora nuestros vecinos quieren apropiárselo. De ninguna manera”, dijo Carney antes de la votación de este domingo.

En su discurso de despedida, Trudeau advirtió este domingo que Canadá enfrenta un “desafío existencial” por parte de los Estados Unidos.

“Los canadienses enfrentan de nuestro vecino un desafío existencial”, dijo a los leales del partido reunidos en Ottawa, refiriéndose a la guerra comercial del presidente estadounidense Donald Trump y a los comentarios repetidos sobre la anexión de Canadá.

Carney ha recibido un respaldo tras otro de parte de ministros del gabinete y miembros del Parlamento desde que declaró su candidatura en enero. Es un economista con formación académica de alto nivel y experiencia en Wall Street, que ha estado interesado desde hace mucho tiempo en entrar en la política y convertirse en primer ministro, aunque carece de experiencia política.

La otra gran candidata a la dirección del Partido Liberal fue la ex vice primera ministra Chrystia Freeland. Trudeau le comunicó a Freeland en diciembre que ya no deseaba que ocupara el cargo de ministra de Finanzas, aunque podía continuar como vice primera ministra y principal referente para las relaciones entre Estados Unidos y Canadá. Freeland renunció poco después, publicando una dura carta sobre el gobierno que resultó ser el golpe final para Trudeau.

Se espera que Carney convoque elecciones poco después. O bien Carney convocará una, o los partidos de la oposición en el Parlamento podrían forzarla con un voto de desconfianza más adelante este mes.

Cazas F-16 de EE.UU. interceptaron este viernes un avión de aviación general que violó una restricción temporal de vuelo (TFR, por sus siglas en inglés) sobre Palm Beach, Florida, donde se ubica la residencia del presidente Donald Trump, informó el Mando de Defensa Aeroespacial de Norteamérica (NORAD).

Actualidad RT

Se trata del segundo incidente de este tipo en un lapso de 48 horas, lo que subraya una creciente preocupación por la seguridad del espacio aéreo en la región.

El incidente ocurrió alrededor de las 13:15, hora local, y el avión fue escoltado de manera segura fuera de la zona restringida. Por su parte, el general Gregory Guillot, comandante de NORAD y del Comando Norte de EE.UU., destacó la importancia de adherirse a los procedimientos de TFR para garantizar tanto la seguridad aérea como la seguridad nacional y la del presidente.

Asimismo, afirmó que se han registrado 20 incidentes similares desde la inauguración presidencial de enero de 2025 y que esto refleja las negligencias en la revisión de los avisos a aviadores (NOTAM), obligatorios antes de cada vuelo. En este sentido, NORAD instó a las tripulaciones aéreas a verificar meticulosamente los NOTAM, especialmente en zonas sensibles como Washington D.C. y Mar-a-Lago, donde la seguridad es de suma importancia.

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, dijo este domingo que el país “no recibirá a migrantes deportados de otras nacionalidades” tras la decisión de Venezuela de no acoger a sus propios ciudadanos deportados desde Estados Unidos, medida que, dijo, “tiene impacto en toda la región”.

EFE

Maduro ha dicho públicamente que los vuelos para recibir a sus migrantes deportados se han visto ‘afectados’. A puerta cerrada han advertido a los Estados Unidos que tras la revocación de la licencia de operación para Chevron tomarían esta medida como represalia“, ha dicho Noboa en su cuenta de la red social X.

El mandatario dijo esto en referencia a una publicación que hizo el viernes el diario The Wall Street Journal, en la que señaló que el Gobierno de Venezuela advirtió en privado al Gobierno de Donald Trump que no acogerá a sus propios ciudadanos deportados después de que Estados Unidos haya puesto fin a la licencia de la petrolera Chevron para operar en el país caribeño.

El diario, que cita fuentes conocedoras del asunto, señaló que se está desgastando el acuerdo de repatriación de venezolanos posterior a la reunión de enero del enviado de Trump, Richard Grenell, con el líder chavista Nicolás Maduro, no reconocido como presidente por EE.UU., y el asunto de Chevron ha tensado las cuerdas.

Al día siguiente de la publicación del diario, Maduro señaló que esa decisión tomada por la Administración de Trump “afectó los viajes” que Venezuela tenía programados con aviones de la estatal Conviasa para traer a los migrantes.

Ahora tenemos un problemita ahí, porque con eso que ellos hicieron han dañado las comunicaciones que habíamos abierto, y a mí me interesaban las comunicaciones que habíamos abierto, porque yo me quería traer a todos los venezolanos que tienen presos y perseguidos injustamente solo por ser migrantes“, dijo Maduro en un acto por el Día Internacional de la Mujer transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).

Para Noboa, cuya administración fue uno de los primeros países de la comunidad internacional en considerar al líder opositor de Venezuela Edmundo González Urrutia como triunfador de las elecciones y, seguidamente, como “presidente electo“, que un gobierno “rechace a su propia gente” es “de miserables y de una falta absoluta de empatía“.

Así actúan los regímenes autoritarios y extremistas, sin importarles el destino de quienes huyen de la crisis que ellos mismos causaron“, agregó.

El mandatario dijo que “los aliados de Maduro en Ecuador guardarán silencio y tratarán de minimizar el tema con un ‘allá ellos’, pero no. Esto tiene impacto sobre toda la región”, en referencia a la Revolución Ciudadana, el partido aliado del chavismo liderado por el expresidente Rafael Correa (2007-2017), contra cuya candidata, Luisa González, se enfrentará en una segunda vuelta electoral el próximo 13 de abril.

Noboa dijo que los ecuatorianos deportados “contarán con el respaldo del Estado en cada paso“. “Porque aquí no abandonamos a nuestra gente“, concluyó. 

Confirmada la noticia sobre la marcha de Venezuela de la corporación estadounidense Chevron, el líder bolivariano, Nicolás Maduro, ha anunciado la puesta en práctica un Plan de Independencia Productiva Absoluta, presumiblemente orientado a paliar la ausencia de ingresos que tiene planteado el tesoro nacional con la actual circunstancia. El nombre acuerdo a otros que se han dado en el pasado a proyectos para mitigar el impacto de las sanciones internacionales. Los resultados están por verse.

Por: Alfonso Moleiro – El País

La producción nacional de crudo, en este momento en torno a los 950.000 barrilles diarios, tendrá una merma que, desde el día 1, será inevitable: algunas fuentes calculan que la nación dejará de percibir unos 150.000 barriles diarios. Chevron está involucrada en la administración de cuatro empresas mixtas en asociación con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) para operar campos locales, todos las cuales habían triplicado su producción en el tiempo reciente.

Queda en el aire el interrogante sobre si el anuncio del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, tendrá consecuencias sobre las operaciones de otras empresas no estadounidenses en el país, presentes en el país bajo la figura del “confort letter” o licencias especiales en proyectos petroleros y gasíferos, como Repsol, Eni y Maurel and Prom. Las tres compañías han ofrecido reiteradas muestras de querer continuar en Venezuela.

Por ahora, Caracas sólo puede contar con seguridad con aquello que sea capaz de producir PDVSA, el otrora gigante energético latinoamericano, una corporación carcomida por la corrupción desbordada y la politización de sus objetivos durante la hegemonía chavista. Los últimos balances financieros auditados publicados por la compañía datan del año 2016. La compañía ha acumulado, además, deudas millonarias, de acuerdo a algunas fuentes ubicadas en 20.000 millones de dólares.

Algunas fuentes reportan que, con todo, en los últimos tres años, y ante una situación desesperada, PDVSA ha dado algunos pasos para mejorar sus procesos internos, incorporando capital humano recién graduado, y ha logrado recuperar parcialmente su protagonismo en algunos campos de crudo liviano y pesado del país, luego del derrumbe total de hace cinco años. La estatal venezolana produce en este momento unos 650.000 barriles diarios de petróleo con esfuerzo propio. En sus buenos tiempos, a finales del siglo XX, poco antes de quedar Hugo Chávez electo, producía 3.200.000.

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El régimen de Kim Jong-un disparó este lunes “múltiples misiles balísticos no identificados” desde la provincia de Hwanghae hacia el Mar Amarillo, informó el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur (JCS).

AFP

El lanzamiento se produjo el mismo día en que Seúl y Washington dieron inicio al ejercicio militar conjunto Freedom Shield 2025, lo que ha intensificado aún más las tensiones en la península coreana.

Nuestro ejército fortalecerá la vigilancia y mantendrá una postura de preparación total en estrecha cooperación con Estados Unidos”, señaló el JCS.

Los ejercicios Freedom Shield, que se extenderán hasta el 20 de marzo, incluyen simulaciones de guerra total en la península y entrenamientos en diversos ámbitos, como tierra, mar, aire, ciberespacio y espacio exterior.

Según un comunicado oficial de Estados Unidos, la edición de este año incorpora “entrenamiento en vivo, virtual y basado en el campo”.

Pyongyang denuncia el Freedom Shield como una “provocación”

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Norte condenó el inicio del Freedom Shield, asegurando que representa “una peligrosa provocación” y advirtiendo que “puede desencadenar un conflicto físico entre ambas partes con un solo disparo accidental”.

El régimen de Kim Jong-un considera que estas maniobras militares son un ensayo de invasión y ha respondido con pruebas de misiles, una táctica habitual de Pyongyang para mostrar su capacidad disuasoria ante ejercicios conjuntos de Estados Unidos y Corea del Sur.

Además de los lanzamientos, la dictadura norcoreana reiteró su objetivo de un “crecimiento radical” de su arsenal nuclear para contrarrestar lo que considera amenazas de Washington y sus aliados asiáticos. En su comunicado difundido por la agencia de propaganda KCNA, calificó los ejercicios de “agresivos y confrontacionales”.

Las relaciones entre las dos Coreas han alcanzado uno de sus puntos más bajos en los últimos años, con Pyongyang intensificando sus pruebas de misiles en desafío a las sanciones internacionales impuestas por la ONU. En 2024, Corea del Norte llevó a cabo un número récord de pruebas de misiles balísticos intercontinentales, desafiando las resoluciones del Consejo de Seguridad.

El lanzamiento de misiles por parte de Corea del Norte ocurre en un contexto de alta tensión, luego de que el 6 de marzo, antes del inicio del Freedom Shield, dos cazas KF-16 de la Fuerza Aérea de Corea del Sur lanzaran por error ocho bombas MK-82 sobre una zona residencial en Pocheon, al noreste de Seúl. El incidente dejó 31 heridos, entre ellos civiles y militares.

El general Lee Youngsu, jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea de Corea del Sur, ofreció disculpas públicas y calificó el error como “inadmisible”.

La investigación inicial reveló que el bombardeo se debió a un error en la introducción de coordenadas por parte de uno de los pilotos, quien no detectó la equivocación en la revisión previa al despegue.

Como consecuencia, el gobierno surcoreano suspendió todas las maniobras de fuego real mientras se completa la investigación. Además, se han restringido las operaciones de vuelo de la Fuerza Aérea, salvo aquellas destinadas a misiones de vigilancia y emergencia.

El Freedom Shield 2025 es el primer ejercicio militar conjunto de gran escala desde que el presidente Donald Trump asumió su segundo mandato. Durante su primera presidencia, Trump se reunió en tres ocasiones con Kim Jong-un en un intento de restablecer la diplomacia con Corea del Norte. Sin embargo, las negociaciones colapsaron debido a desacuerdos sobre el levantamiento de sanciones y la desnuclearización del régimen norcoreano.

Trump ha expresado su disposición a retomar el diálogo con Kim, pero hasta ahora no ha recibido respuesta de Pyongyang, que mantiene su retórica hostil hacia Washington y Seúl.

Además de los ejercicios militares, la reciente llegada de un portaaviones de la Armada de Estados Unidos al puerto surcoreano de Busan ha sido denunciada por Corea del Norte como una “provocación política y militar”.

Con los nuevos lanzamientos de misiles norcoreanos y la continuidad del Freedom Shield, la situación en la península coreana sigue siendo altamente volátil, en un momento en que Pyongyang avanza en el desarrollo de su capacidad nuclear y enfrenta sanciones internacionales cada vez más estrictas.

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