Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Los venezolanos, desesperados por la escasez de propano, están recurriendo a quemar ramas de árboles y trozos de muebles en sus estufas, lo que agrava la situación para una nación que ya sufre las consecuencias de una inflación galopante.

Infobae

El régimen chavista de Nicolás Maduro no ha fijado un plazo para restablecer las ventas de propano después de tres semanas de que se sucitó una explosión en una planta de procesamiento que paralizó el suministro del combustible que la mayoría de los venezolanos utilizan para cocinar.

La escasez se ha vuelto tan aguda que los residentes de Caracas y otras zonas están recurriendo a parrillas de carbón o eléctricas para preparar sus comidas. Los gobiernos locales están racionando el propano, y en las redes sociales abundan las imágenes de filas de varios días de personas que esperan rellenar sus tanques de gas.

En Petare, un barrio empobrecido y extenso en Caracas, los vecinos hierven agua sobre leña para cocinar hallacas, una comida tradicional de las fiestas a base de carne de res, cerdo y pollo envuelta en hojas de plátano. En algunos casos, añaden material de embalaje de hule espuma y otros desechos para avivar el fuego.

Incluso para quienes no se ven obligados a improvisar combustible para cocinar, los humos de los vecinos pueden resultar molestos y peligrosos. Según la Organización Mundial de la Salud, la contaminación atmosférica residencial provocada por la quema de combustibles como la leña, mata al año a más de 3 millones de personas en todo el mundo, y la estadística recae de forma desproporcionada sobre mujeres y los niños.

“Me estoy construyendo un pequeño fogoncito con unos ladrillos para cocinar con carbón”, dijo Elena Guzmán, quien vive en Palo Negro, en el estado Aragua, a 100 kilómetros de la capital, Caracas. “Le di mi bombona de gas a mi mamá y ya se la gastó”.

La escasez se produce cuatro años después de que militares venezolanos tomaran temporalmente el control de la distribución de propano y racionaran las entregas tras el incendio de una planta de procesamiento que paralizó el suministro del combustible.

Los problemas recientes comenzaron el 11 de noviembre, tras una explosión en un complejo de gas natural en el estado de Monagas. La planta separa los subproductos del gas del petróleo crudo y luego los envía a un complejo más grande donde se procesa el propano antes de ser enviado a los centros de distribución. Si bien los trabajadores han logrado restablecer la producción de gas natural en la planta, la producción de propano sigue limitada.

Al 30 de noviembre, la producción venezolana de propano seguía siendo un 70% inferior a los niveles previos a la explosión. El Ministerio de Información del país y la empresa petrolera estatal, Petróleos de Venezuela (PDVSA), se negaron a hacer comentarios. El uso de leña y otras alternativas al propano es más frecuente en áreas fuera de Caracas, donde el suministro de energía es más frágil.

“Los distribuidores de la zona me dijeron que racione lo que tengo porque les dijeron que PDVSA estaba racionando y no tienen idea de cuándo vendrán los camiones que surten las bombonas”, dijo Juana Rodríguez, quien vive en La Guaira, cerca de Caracas. Lleva más de dos semanas sin el combustible.

El régimen chavista atribuyó la explosión a “ataques terroristas” de “extremistas” que tenían como blanco “el corazón del gas natural en Venezuela”. Al menos 11 personas fueron detenidas, dijo la vicepresidenta Delcy Rodríguez una semana después del desastre.

Ahora, las autoridades de estados como Anzoátegui, Táchira, Barinas y Nueva Esparta están racionando el suministro y restringiendo las ventas. La dificultad para conseguir combustible es una penuria que se suma a un aumento del 16,6% en los precios al consumidor en general en los primeros 10 meses de este año.

La prohibición provisional que impide a los médicos recetar bloqueadores de la pubertad a personas menores de 18 años se ha ampliado después de que el laborista Wes Streeting recibiera pruebas de su «riesgo de seguridad inaceptable».

Por: Michael Curzon – The European Conservative

Como sugiere su nombre no clínico, este grupo de medicamentos se suministraba para detener los efectos del desarrollo de la adolescencia, lo que lo colocaba en el centro de las controversias sobre la «transición de género» en Gran Bretaña. 

Bajo la administración conservadora de Rishi Sunak, se prohibió temporalmente la prescripción de dichos medicamentos a niños, aunque a algunos menores de 18 años todavía se les permitió tomarlos como parte de un ensayo clínico, y se dejó la puerta abierta para un cambio de rumbo más amplio .

La prohibición del Partido Laborista parece más permanente, pero cabe señalar que Streeting, el secretario de Salud, contextualizó la medida en términos de “la actual vía de prescripción y atención”, por lo que sigue siendo un tema que sus críticos deberían seguir de cerca.

Los niños también podrán seguir accediendo a bloqueadores de la pubertad como parte de “un ensayo clínico sobre el uso de bloqueadores de la pubertad el próximo año, para establecer una base de evidencia clara para el uso de este medicamento”.

A pesar de estas advertencias, Streeting ha recibido una buena cantidad de elogios, incluso de Helen Joyce, autora de un libro sobre ideología trans, quien dijo :

Estoy muy impresionado con Wes Streeting. No sólo se mantuvo firme en la prohibición temporal de los bloqueadores de la pubertad que heredó del gobierno anterior, sino que cerró cuidadosamente las lagunas legales y ahora la hizo indefinida. Esto a pesar de una campaña sostenida de mentiras y chantaje emocional.

La denunciante Amy Gallagher, que está demandando a Tavistock and Portman NHS Foundation Trust por discriminación y victimización, agregó que «se necesitaron 20 años de denuncia, acoso y daños a los cuerpos de los jóvenes para llegar hasta aquí».

Los bloqueadores de la pubertad nunca debieron haber sido recetados. Me alegro mucho de que esta pesadilla haya terminado en el Reino Unido.

La prohibición de Streeting se basó en un informe de la Comisión de Medicamentos Humanos, que concluyó que “ actualmente [el énfasis es nuestro] existe un riesgo de seguridad inaceptable en la prescripción continua de bloqueadores de la pubertad a los niños”.

El profesor Steve Cunningham, vicepresidente de la comisión, añadió que «la prohibición indefinida se realiza en el contexto de una importante lista de espera para servicios de especialistas en género en el Reino Unido», indicando que los medicamentos podrían volver a estar más ampliamente disponibles si se solucionan los retrasos actuales.

«Desde 1999 no pongo el arbolito de Navidad. A mi esposo le encantaba decorar la casa, pero a mí se me quitaron las ganas cuando me lo quitaron a él».

Por: Juan Francisco Alonso – BBC News Mundo

Así inicia Alejandra Iriarte de Blanco el relato de lo que ella y sus hijos comenzaron a vivir hace un cuarto de siglo en Venezuela, luego de que su marido, Oscar Blanco Romero, fuera sacado de su casa, en el costero estado Vargas, por unos militares y nunca regresara.

Todo ocurrió en la tarde del 21 de diciembre de 1999, seis días después de que los venezolanos aprobaran en un referendo la Constitución impulsada por el entonces flamante nuevo presidente del país, Hugo Chávez, y la cual contiene un capítulo entero dedicado a los derechos humanos y a condenar expresamente la desaparición forzada de personas.

La votación del texto también coincidió con unas torrenciales lluvias que el 15 de diciembre de 1999, hace ahora 25 años, provocaron una serie de inundaciones y deslizamientos de tierras que borraron del mapa localidades enteras de Vargas, colindante a Caracas y frente al Mar Caribe.

En medio del desastre natural, el cual es considerado el peor en la historia del país, pues dejó miles de damnificados y un número no determinado de víctimas (hay estimaciones que van de los 700 hasta los 30.000), se produjeron saqueos y alteraciones al orden público en algunas de las zonas golpeadas por la catástrofe. Para restablecer el orden, las autoridades enviaron a los militares y también a agentes de los servicios de inteligencia.

Hasta «entre las piedras»

Los uniformados pusieron fin a los actos vandálicos, pero a un alto costo, denunciaron organizaciones de derechos humanos.

«Las fuerzas de seguridad desarrollaron una serie de procedimientos que implicaron una especie de suspensión de facto de las garantías constitucionales y durante los cuales ocurrieron una serie de detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas», afirmó a BBC Mundo Liliana Ortega, directora del Comité de Familiares de Víctimas del Caracazo (Cofavic).

Esta organización que junto a la Vicaría de Derechos Humanos de Caracas viene representando desde entonces a los familiares de los desaparecidos ante la justicia nacional e internacional.

Desde el sitio donde ocurrieron los hechos, Alejandra Iriarte cuenta a BBC Mundo lo que vivió hace 25 años.

«Yo estaba en la casa vecina tratando de secar una ropa, porque todo estaba mojado y al poco de volver escucho que están golpeando la puerta y al abrir entraron unos militares», narra.

«Los militares se metieron y empezaron a destrozar todo, nos dejaron sin nada. A mis hijos les decían que se callaran, que no lloraran y yo preguntaba: ‘¿Qué pasó?’ Y me ordenaron que me callara, mientras se llevaban a mi esposo«, añade.

Iriarte aseguró que en la zona donde reside no se produjeron saqueos y que su marido no participó en los ocurridos en otras áreas.

«No estábamos pendientes de saqueos ni nada (…) ¿quién iba a estar pendiente de saquear en una tragedia tan horrible, donde las aguas arrastraban casas y la gente se lanzaba desde los edificios?», agrega.

Al ver que pasaban las horas y su marido no regresaba, salió a buscarlo.

Primero fue hasta un improvisado puesto de comando que los miembros del Batallón de Infantería Paracaidista Nº 422 «Coronel Antonio Nicolás Briceño» habían instalado en una casa cercana que estaba desocupada, pero no lo encontró allí.

«‘Todos los detenidos se los entregamos a la Disip (extinta Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención y antecesora del actual Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, Sebin)’: fue lo que me dijeron», recuerda.

Iriarte inició entonces un recorrido que duraría meses y que la llevó a Caracas, a la sede central de la Disip, a visitar varias morgues y hospitales e incluso a la cárcel de Tocorón, a 130 kilómetros al oeste de la capital venezolana. Y no encontró a su marido.

«Caminé y busqué por todas partes. Tuve que cruzar ríos crecidos y pasar por zonas donde había cadáveres de quienes murieron en las inundaciones y los deslaves», rememora.

«Seguí lo que nos decían las personas: que si lo tiraron por allá en un río o entre unas piedras, pero nada. Tengo 25 años buscándolo y nada que aparece«, remata.

¿Víctimas de su pasado?

Lo ocurrido a Oscar Blanco Romero, quien era un albañil, no fue un hecho aislado; decenas de desapariciones más fueron reportadas en su momento. Sin embargo, solo cuatro casos fueron judicializados en Venezuela y de ellos tres llegaron a tribunales internacionales.

El segundo caso que trascendió las fronteras venezolanas también se registró el 21 de diciembre y fue el de José Francisco Rivas Fernández, quien estaba en un albergue para familias damnificadas cuando efectivos militares lo arrestaron, relataron testigos presenciales en la época.

Y último caso es el de Roberto Javier Hernández Paz. A él unos agentes de la Disip lo detuvieron el día 23 de diciembre en la casa de su tío, sin presentar ninguna orden judicial, según la denuncia.

Las víctimas, además de ser hombres, jóvenes (ninguno tenía más de 40 años) y de sectores económicamente deprimidos, tenían otro factor en común: presentaban antecedentes penales o registros policiales.

«Sí, Oscar tuvo problemas con la ley», admite Alejandra Iriarte.

«Él tenía antecedentes por consumo (de drogas). Yo no lo voy a negar, pero eso no era para que lo desaparecieran. Si hubiera estado cometiendo un delito han debido detenerlo, pero no desaparecerlo y dejarme sola con cuatro niños pequeños», agrega.

Lo anterior corrobora la tesis planteada en el juicio celebrado en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) en junio de 2005 de que los militares y policías no solo restablecieron el orden público en la zona de la catástrofe, sino que buscaron eliminar a supuestos criminales. Y para ello elaboraron «listas de delincuentes» con información dada por vecinos de las áreas afectadas.

De la negación a la admisión

A pesar de las dificultades para acceder a las zonas afectadas por las lluvias, casos como el de Óscar Blanco llegaron pronto a oídos de la prensa.

«A mí y al diario El Nacional, donde trabajaba, nos pareció relevante ir a La Guaira (en Vargas) para acompañar a la gente que salía o entraba a buscar a familiares u objetos. Y en ese caminar, empecé a escuchar relatos de que por aquí y por allá había una persona desaparecida, que el ejército se la había llevado. Y como Venezuela tenía un registro histórico de abusos policiales y militares, me puse a indagar«, cuenta a BBC Mundo la periodista Vanessa Davies.

A finales de diciembre, la comunicadora publicó un primer reportaje donde se denunciaba que personas que no estaban delinquiendo habían sido arrestadas por soldados o policías en sus casas o en refugios y luego no se sabía nada más de ellas.

Las autoridades negaron los señalamientos y atacaron al medio, recuerda la reportera. Sin embargo, a los días ocurrió algo inesperado.

«Un sábado me llama mi jefa y me dice que el presidente (Hugo Chávez) quiere bajar a La Guaira con nosotros a escuchar a los familiares. Bajamos en helicóptero y escuchó, de primera mano, los señalamientos de los familiares», rememora Davies, quien durante más de dos décadas condujo un programa en la cadena estatal Venezolana de Televisión (VTV).

«El presidente tomó notas y luego nos trasladamos a un campamento. Lo vi cavilando solo, frente al mar y lanzando unas piedritas a las aguas. Para mí, esto fue llamativo, porque creo que había un proceso de reflexión en él«, agrega.

A los días, se produjo la salida del entonces jefe de la Disip, Jesús Urdaneta Hernández, quien había negado públicamente que subalternos suyos hubieran tenido bajo su custodia a alguna persona en el estado Vargas.

La versión de Urdaneta Hernández contradecía a lo dicho por el entonces comandante del Ejército, general Lucas Rincón Romero, quien admitió que los militares sí aprehendieron a personas y se las entregaron al servicio de inteligencia. Unas actas de aprehensión corroboraban lo dicho por el jefe militar.

La salida del jefe de la Disip fue simbólica, porque él fue junto a Chávez uno de los cabecillas del frustrado intento de golpe de Estado de 1992.

En 2004, el fallecido mandatario se refirió al asunto.

«Todos recuerdan el caso de Vargas y los desaparecidos que nunca aparecieron. Lo primero que hice fue destituir al jefe de la Disip, quien fue uno de mis más grandes amigos. Pero a nombre de la amistad mal entendida, yo no iba a tapar aquello«, dijo.

El caso se convirtió en la primera violación a derechos humanos cometida bajo la llamada «Revolución bolivariana».

Reconocimiento parcial

A pesar de las palabras de Chávez y de que la Fiscalía abrió averiguaciones y se celebraron juicios contra algunos miembros de la Disip, las principales dudas siguen sin respuesta: qué pasó y dónde están los desaparecidos.

Ni siquiera el hecho de que la hija mayor de Oscar Blanco, Aleoscar, se haya convertido en una reconocida atleta y que integrara la delegación venezolana de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, sirvió para esclarecer el caso.

Y ante la negativa de las autoridades judiciales y policiales a responder las incógnitas, las víctimas acudieron a la Comisión y luego a la Corte Interamericana. En esta última instancia se produjo otro hecho significativo: el gobierno admitió parcialmente su responsabilidad en la desaparición de Blanco, Rivas y Hernández, lo que le valió su tercera condena ante el juzgado continental.

«Esto fue un avance importante y positivo», admite Liliana Ortega, directora del Cofavic, quien sin embargo lamenta que este reconocimiento no se haya traducido en hechos concretos.

«Hoy sigue pendiente la investigación y ubicación de los desaparecidos. Tampoco se ha indemnizado ni reparado económicamente a las familias ni se han tomado medidas para evitar que estos hechos se repitan», precisa.

El desacato al fallo internacional ha tenido sus consecuencias, según especialistas en derechos humanos.

«Si el Estado hubiera cumplido con la sentencia se hubiera podido combatir el fenómeno de las desapariciones forzadas, que se ha vuelto un grave problema en la sociedad venezolana», afirma a BBC Mundo Carlos Ayala Corao, presidente de la Comisión Internacional de Juristas y expresidente de la CIDH.

Los datos de instancias como la Misión Internacional Independiente de Determinación de Hechos para Venezuela de Naciones Unidas corroboran lo dicho por el experto.

Desde 2019 el organismo de la ONU ha contabilizado 71 casos de desapariciones forzadas en el país, la inmensa mayoría de los cuales se han producido bajo la modalidad de corta duración; es decir que las personas son detenidas arbitrariamente por miembros de los cuerpos de seguridad, pero no se les permite comunicarse con sus familiares ni abogados de inmediato ni son llevadas a los tribunales en los plazos legales previstos.

«El número de casos identificados (…) muestra que no se trata de hechos aislados ni que responden a errores procedimentales puntuales. Más bien, este tipo de prácticas se ha convertido en un instrumento frecuente de represión contra las personas opositoras», se lee en el último informe que la Misión publicó en octubre.

El Sebin, heredero de la Disip, es uno de los organismos de seguridad más señalado de incurrir en esta práctica, de acuerdo con los investigadores de la ONU.

Como hace un cuarto de siglo, las autoridades venezolanas niegan todos los señalamientos.

«Una desaparición forzada es el secuestro de una persona que no aparece como detenida, que no es presentada en un tribunal y termina desaparecida porque la asesinan«, declaró a principios de año el fiscal general de la República, Tarek William Saab.

Pese al tiempo transcurrido y a que los familiares de varias de las víctimas han fallecido, Iriarte aseguró que continuará en su lucha.

«Voy a seguir hasta que Dios me dé vida, porque quiero saber por qué mi esposo no pudo ver a sus hijos crecer ni conocer a sus nietos», afirmó.

Ocho equipos de pequeños empresarios culminaron con éxito el programa de aceleración de negocios promovido por el Centro de Innovación y Emprendimiento de la universidad y la institución financiera Italbank. Un proyecto de producción ecosustentable de alimentos y uno de educación tecnológica para adultos mayores resultaron ganadores y recibieron un capital semilla para crecer

De acuerdo con datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el avance del envejecimiento -en términos demográficos- es un hecho.  Para 2019, en Latinoamérica la población mayor a 60 años  de edad era de 9.4%  y se estima que, en 2050, esa cifra aumente a 21.9%. Según el BID, este panorama exige asegurar que la sociedad cuente con los recursos y capacidades necesarias para atender las demandas asociadas al aumento de la esperanza de vida.

El Ucabista

«Los grandes desafíos que implica el envejecimiento traen consigo oportunidades de desarrollo económico, con la generación de nuevos emprendimientos y oportunidades laborales, así como una mayor contribución económica de los adultos mayores, dado que las mejoras de las condiciones de salud permiten una longevidad más productiva», apunta el BID en una publicación sobre el tema.

La Universidad Católica Andrés Bello y la institución financiera Italbank tienen presente esta realidad. Por ello, la séptima edición de su programa de formación de emprendedores Acelera UCAB/Italbank, celebrada entre septiembre y diciembre de 2024, se enfocó específicamente en fortalecer a pequeños empresarios de la economía silver o plateadaes decir, mayores de 50 años de edad o con proyectos enfocados en ofrecer bienes y servicios a los adultos mayores. 

«Con esta edición apuntamos a un segmento de la economía en el que falta hacer mucho, es una economía que demanda servicios hechos a la medida. No sirven productos genéricos, pero además es importante que ellos se sientan productivos: tienen toda una experiencia de vida y profesional para ofrecer»indicó Luz Aimara Morales, directora del Centro de Innovación y Emprendimiento (CIE) de la UCAB, durante la jornada de cierre del programa, celebrada el pasado 10 de diciembre en el campus Montalbán. 

«¿Por qué es un tema relevante y por qué la UCAB está dando respuesta a esta necesidad? Porque, según el BID, Latinoamérica está envejeciendo más rápido. La esperanza de vida se ha incrementado 25 años más y la tasa de fecundidad ha disminuido de 6.1 a 2.2 niños nacidos y vivos por mujer. También me llamó la atención que en el top 5 de las prioridades del adulto silver está planificar el futuro financiero. ¿Y cuántas veces pensamos que parecer que el tema es asistencial o recreativo? No. Queremos sentirnos productivos. Y por eso la base de la economía plateada está en crear autonomía», dijo Morales.

7ma edición de Acelera UCAB/Italbank: apuntando hacia la economía silver

Ocho grupos de emprendedores, integrados por 22 participantes, consiguieron certificarse en la séptima edición de Acelera, luego de 12 semanas y 110 horas académicas en las que obtuvieron herramientas técnicas, financieras y actitudinales para desarrollarse como empresarios, de la mano de asesores y mentores especializados que los guiaron en el proceso.

Los emprendimientos se enfocaron en asuntos como producción sustentable de alimentos, educación de personas mayores, empoderamiento de mujeres, servicios de salud, bienestar integral, turismo y gastronomía, entre otros.

Durante la jornada de cierre, los participantes expusieron sus planes de negocio, mediante una presentación oral breve o pitch, ante un jurado especializado que  evaluó la viabilidad, escalabilidad, innovación e impacto social de los proyectos y otorgó tres premios: Mejor Modelo de Negocios, Proyecto Innovador y Mejor Pitch.

Además, los participantes tuvieron oportunidad de realizar networking con los asistentes, entre quienes había expertos de mercadeo, finanzas y empresarios.

El panel de evaluación  estuvo conformado por Herman Mutis (abogado y director de Humanitas), Luis Sánchez (empresario, especializado en Mercadeo), Esteban Reyes (emprendedor, profesional en Ciencias de la Computación y coach), Andrés Brandt (experto en dirección de operaciones en negocios de retail, conferencista y educador en el sector retail), Fernando Alonso (country manager de BBVA Banco Provincial en Venezuela), Carlos Navarro (economista, profesor universitario y socio de Bitcapital), Pedro Urdaneta (abogado, especialista en temas financieros, cofundador y presidente de Venecapital), Ricardo Sucre (gerente de riesgos y experto en finanzas) y Emiliana Pérez (directora comercial de Cashea).

Acuoponia y alfabetización digital: emprendimientos premiados

Tras la deliberación, el  Mejor Modelo de Negocios de la séptima edición fue otorgado a  «Verde en concreto», emprendimiento de acuoponia del administrador Alí Olivero, de 52 años de edad, enfocado en el cultivo de vegetales y la cría de peces de forma ecosostenible.

El proyecto -que recibió 6.000 dólares como capital semilla- opera desde un techo en el sector Chacao, de Caracas, donde se cultivan hortalizas como tomates, lechugas, albahaca, espinaca, acelgas y berro, sin necesidad de químicos. Además, gracias a su sistema circular y de reciclaje del agua, contempla la cría de tilapias. Actualmente, «Verde en Concreto» despacha algunos de sus productos a automercados como Plaza’s y sus responsables esperan aumentar la distribución a otros locales.

Entretanto, los premios como Proyecto Innovador y Mejor Pitch recayeron  en «Silvermoon», una aplicación multiplataforma para formar tecnológicamente a las personas mayores de 50 años con el fin de alfabetizarlos digitalmente, facilitar su reinserción laboral y sensibilizar a las empresas.  Creado por los Soleir Valecillos y José Millán, el emprendimiento recibió  un total de 6.000 dólares ($4.000 por Proyecto Innovador y $2.000 por Mejor Pitch).

Para Alí Olivero, de «Verde en Concreto»,  la experiencia fue increíble. Comentó que desde el inicio tuvo mucha fe en la aceleradora, así como en su propio emprendimiento. Agregó que se lleva del programa una amplia lista de contactos, así como el conocimiento que los mentores, asesores y demás figuras educadoras le brindaron durante las 12 semanas.

Por su parte, Soleir Valecillos del emprendimiento «Silvermoon», afirmó que los reconocimientos son un aliciente para continuar con el trabajo que lleva adelante junto a su equipo. Reconoció el arduo trabajo que conllevó completar el programa. Uno que, como bien su nombre lo indica, es «acelerado, pero valioso y gratificante», sobre todo porque «una institución como la UCAB y un jurado dicen que el emprendimiento es viable, que puedes tener futuro». 

UCAB e Italbank: sembrando oportunidades sin importar la edad 

Desde su nacimiento, en 2021, el programa Acelera UCAB/Italbank ha brindado formación y acompañamiento a 51 emprendimientos de distinto tipo y a un total de 113 personas.

El rector de la universidad, Arturo Peraza S.J., recordó que programas como éste son importantes para romper paradigmas.   «Se trata de poder decir sí podemos, que no hay edad para comenzar y abrir puertas», indicó el rector.

Puntualizó que Acelera es una forma de hacer frente a la crisis por la que transita el país: «Le abre el camino a los venezolanos, abre puertas, genera alternativas. Es una forma de abrir el camino a la esperanza».

Por su parte, Carlos Dorado, presidente de Italbank Internacional, reiteró que la intención de esta iniciativa es formar empresarios exitosos y contribuir con el crecimiento económico de Venezuela, fomentando un  «entorno productivo e inclusivo«.

«A todos quiero recordarles que no es el cierre de una etapa, sino el inicio de una mejor, ya que tienen consigo el ingrediente más importante para avanzar en el mundo del emprendimiento: conocimiento. Considero que hay otros ingredientes necesarios, como la pasión, la capacidad para asumir riesgos y la perseverancia. Esto separa a los exitosos de los fracasados», puntualizó Dorado en un mensaje enviado vía telemática.

Al finalizar la jornada,  la directora del CIE UCAB, Luz Aimara Morales, adelantó que en el segundo trimestre de 2025 comenzará la 8va edición de la aceleradora de negocios y que las postulaciones ya están abiertas.

Los dueños de pequeños negocios de cualquier área que estén interesados en participar pueden llenar el formulario que se encuentra disponible a través de la cuenta en Instagram @CIEUCAB o hacer clic en el siguiente enlace: Postulación Acelera UCAB/Italbank abril-julio 2025.

Esta semana, el presidente de la Asamblea Nacional (AN) de 2020, Jorge Rodríguez, declaró cerrado el segundo periodo de sesiones ordinarias 2024 con 17 leyes sancionadas a lo largo de este año, entre las que destacan dos legislaciones que buscan consolidar aún más la persecución contra la disidencia del chavismo: la ley Libertador Simón Bolívar y la ley contra las ONG.

El Nacional

Durante la plenaria de la AN 2020, Rodríguez hizo mención especial a estas leyes que, según el chavismo, fueron creadas para evitar la injerencia extrajera en el país y defender la soberanía de la nación.

“Se aprobó la ley de las ONG (primer periodo de sesiones) porque había que regular esos espacios utilizados para el robo, para obtener vasos comunicantes para el incendio. Y cuando intentaron mancillar el sagrado nombre de Bolívar, esta AN aprobó la ley Libertador para defender la República, a nuestro pueblo y desenvainar la espada para imponer justicia. El que vuelva a solicitar sanciones, que vaya a la cárcel por 30 años, que sea inhabilitado por 60 años y le sea aplicada la extinción de dominio”, exclamó.

También hizo mención además a la aprobación de la Ley de Fomento a las Exportaciones no Petroleras como uno de los instrumentos para combatir las sanciones internacionales contra el gobierno de Maduro.

De las leyes aprobadas este 2024 por la AN de 2020, ocho corresponden al primer periodo (5 de enero al 15 de agosto, incluidas sesiones extraordinarias) y el resto al segundo (15 de septiembre al 15 de diciembre).

“Nos atacaron y creyeron que con sanciones iban a poder arrodillarnos, pero no pudieron. Claro que ha sido doloroso el tránsito por estas agresiones, que el pueblo sufrió y hay hienas que siguen insistiendo en sanciones, pero a estas alturas queda claro lo inútiles que son. Dentro del dolor somos mejores venezolanos, más inteligentes, trabajadores, honestos y patriotas, más defensores de nuestra tierra, nuestro futuro y libertad”, sostuvo.

Ley contra las ONG busca destruir el tejido social de Venezuela

La Ley de Fiscalización, Regularización, Actuación y Financiamiento de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y Organizaciones Sociales sin fines de lucro, publicada en la Gaceta Oficial N° 6.855, busca imponer más requisitos para el funcionamiento y la creación de las ONG en Venezuela, y su incumplimiento queda sujeto a fuertes sanciones, incluso la disolución de oficio.

Acceso a la Justicia denunció que con esta ley «el gobierno venezolano aspira a destruir el tejido social, que es un patrimonio colectivo y que nos ha permitido resolver problemas que el Estado no alcanza a solventar».

Las ONG, según la nueva ley, deberán entregar anualmente sus libros y registros, además de informar periódicamente el financiamiento o donaciones que reciben. 

A las organizaciones se les prohíbe recibir aportes económicos destinados a organizaciones con fines políticos o realizar aportes a los partidos, así como la promoción del fascismo o incitación al odio o cualquier otro acto prohibido en el ordenamiento jurídico.

La legislación también le confiere atribuciones al Ejecutivo nacional, establecidas en el artículo 13, especialmente la facultad de implementar mecanismos de control que permitan supervisar y sancionar las desviaciones de los sujetos que comprometan la soberanía nacional.

La Misión de Determinación de Hechos sobre Venezuela afirmó que esto expone a las organizaciones a una vigilancia permanente incluso a través de un posible control policial o de inteligencia. Además, sin acceso a los fondos de la cooperación internacional, muchas de estas organizaciones inevitablemente van a desaparecer, advirtió en su momento la misión.

Ley Simón Bolívar, un paso más hacia el modelo de Nicaragua

La llamada Ley Orgánica Libertador Simón Bolívar Contra el Blanqueo Imperialista y en Defensa de la República Bolivariana de Venezuela pone al país un paso más adelante hacia el modelo de Nicaragua y facilita la “legalización de la arbitrariedad” en el gobierno de Nicolás Maduro, según expertos.

Con esta nueva legislación el gobierno venezolano busca castigar a quienes, según su criterio, soliciten sanciones para el país o se hagan eco de ellas, pero no deja claro bajo qué términos se considera que alguien promocione una sanción.

Esta ley tiene 20 tipo de sanciones, que además no serán impuestas por un juez sino por funcionarios administrativos y en la mayoría de los casos le da bastante poder al contralor de la República, quien es el encargado de las inhabilitaciones políticas.

A efectos de este texto, una persona puede ser inhabilitada políticamente hasta por 60 años. También hay multas económicas y penas de cárcel por acciones que se consideran medidas en contra de la soberanía, independencia, autodeterminación e integridad de Venezuela. 

El artículo 23 contempla la creación de un registro nacional que incorporará la «identificación de las personas naturales o jurídicas, nacionales o extranjeras, respecto de las cuales exista una presunción fundada de estar incursa en alguna de las acciones contrarias a los valores y derechos irrenunciables del Estado».

A la persona o entidad incluida en ese registro podrá prohibírsele su entrada al país, suspender las visas que se le hubieren otorgado o negar las que solicitare. También se le podrán congelar sus activos, prohibir exportación de mercancías, prohibición de constitución de sociedades mercantiles, civiles o la participación en entidades de sustrato patrimonial, entre otras.

La Ley Simón Bolívar establece, incluso, sanciones contra medios de comunicación que bajo su criterio promuevan sanciones en contra de la nación.

Un importante abogado de derechos humanos abandonó discretamente la Corte Penal Internacional (CPI) en protesta a la falta de acciones por parte del fiscal Karim Khan para acusar a miembros del gobierno de Nicolás Maduro por crímenes de lesa humanidad.

El Nacional

A través de un contundente correo electrónico enviado a Khan el mes pasado, el abogado chileno Claudio Grossman, exdecano de la facultad de Derecho de la American University en Washington y expresidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, dijo al fiscal de la CPI que no puede seguir guardando silencio mientras el gobierno de Maduro sigue cometiendo crímenes en contra de su pueblo. 

Grossman, nombrado asesor especial del fiscal de la CPI en noviembre de 2021, un puesto no remunerado desde el que asesoró a Khan sobre la deteriorada situación de los derechos humanos en Venezuela, envió el mail para rechazar la oferta de renovar su contrato en septiembre.

Una copia del correo electrónico, que no es público, fue proporcionada a la The Associated Press por una persona familiarizada con la investigación de la CPI sobre Venezuela, Grossman dijo que sus estándares éticos ya no le permiten permanecer en silencio mientras el gobierno de Maduro continúa cometiendo abusos, expulsando a diplomáticos extranjeros y obstruyendo el trabajo de los observadores de derechos humanos de Naciones Unidas, sin que haya ninguna acción por parte de la Corte Penal.

“Ya no puedo justificar la elección de no tomar las medidas serias correspondientes contra los autores de las graves violaciones”, escribió Grossman en el mail.

Una llamada telefónica de Khan pidiendo a Grossman que reconsiderara su postura también fracasó, añadió la fuente, que habló bajo condición de anonimato para discutir la investigación políticamente sensible. El nombre del abogado también fue eliminado de la web del tribunal en la que aparecía como asesor especial, de acuerdo con la investigación de AP.

“El fiscal está extremadamente agradecido al profesor Grossman por la experiencia y el trabajo que ha prestado”, dijo la oficina del fiscal en un comunicado que no abordó los motivos dados por Grossman para cortar lazos con la institución con sede en La Haya.

Crece la presión sobre la CPI para acelerar investigación sobre Venezuela

En los últimos meses, los llamados a acelerar la investigación de la CPI sobre Venezuela se han intensificado debido a que Maduro está preparándose para asumir la presidencia para un tercer mandato el 10 de enero tras unas elecciones empañadas por graves acusaciones de fraude y luego de la represión postelectoral que dejó a más de 2.000 detenidos y 20 muertos.

La presión sobre Khan para que acuse a funcionarios venezolanos, incluyendo al propio Maduro, coincide con las acusaciones en su contra por supuesta mala conducta con una ayudante y con la amenaza de sanciones estadounidenses por su decisión de pedir la detención del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, por presuntos crímenes de guerra en Gaza.

Muchos en la oposición venezolana se han quejado de que la CPI está aplicando un doble estándar, moviéndose de forma agresiva para buscar la detención de Netanyahu y del presidente de Rusia, Vladimir Putin, por atrocidades en Gaza y Ucrania mientras muestra una indulgencia indebida con las autoridades venezolanas que Khan ha estado investigando durante más de tres años.

“No hay justificación alguna para la inacción”, escribieron Edmundo González y la líder opositora María Corina Machado en una carta reciente a Grossman y otros 18 asesores especiales de la CPI pidiendo su ayuda.

“Lo que está en juego es la vida y el bienestar de los venezolanos. Este retraso injustificable arrojará dudas legítimas sobre la integridad de un sistema de rendición de cuentas que ha sido una aspiración para todo el mundo”, señalaron en la misiva, que fue proporcionada a la AP por la persona familiarizada con la investigación de la Corte.

A pedido de varios gobiernos latinoamericanos, Khan abrió hace tres años una investigación sobre las fuerzas de seguridad venezolanas por encarcelar, torturar y matar a manifestantes antigubernamentales.

Desde entonces, Khan ha dicho poco sobre el caso. Algunos de los comentarios más duros hasta la fecha los hizo a principios de este mes cuando advirtió que las repetidas promesas de las autoridades venezolanas para investigar los presuntos abusos “no pueden ser una historia interminable”.

“No he visto la implementación concreta de leyes y prácticas que esperaba en Venezuela. La pelota está en el campo de Venezuela. La vía de la complementariedad se está quedando sin recorrido”, afirmó en un discurso en la sede de la corte.

La líder democrática María Corina Machado expuso el pasado jueves la debilidad de la cúpula chavista de Nicolás Maduro frente a los millones que quieren un cambio en Venezuela.

La Patilla

“Desde un punto racional, si vemos lo que está pasando en Venezuela, esto es treinta millones de venezolanos que queremos un cambio, que queremos además echarle bola, construir un país increíble, traerlos a ustedes de vuelta, o sea, queremos un cambio ya, estamos hartos de la humillación, de la descalificación, de la violencia, de la división, o sea, estamos llenos de fuerza y energía”, comentó Machado durante una entrevista con la periodista Gladys Rodríguez para TVV Network.

“Y aquí hay quinientas personas, quinientas, frente a treinta millones, y esas quinientas habrá cuarenta que las dirigen. Eso es lo que es, porque el resto de la estructura del propio Estado, incluso las Fuerzas Armadas, incluso la Policía, también quieren un cambio, porque también saben lo que está pasando y lo que puede ser su futuro, y no se quieren ir por ese barranco con Maduro. Entonces, cuando uno ve esas desproporciones, uno dice, pero ¿cómo podemos tener miedo? Treinta millones frente a quinientos”, remarcó la líder opositora.

“Por eso es que yo digo, o sea, que el miedo nos tenga miedo, porque nosotros tenemos la fuerza, tenemos la razón, tenemos la verdad, y hemos venido haciendo todo bien, tenemos que focalizarnos en la meta, confiar unos en otros”, enfatizó.

Machado, quien se encuentra en la clandestinidad para protegerse de las amenazas del chavismo, recordó que el camino hacia la libertad exige retos al coraje de los venezolanos.

“Desde luego que el régimen funciona a través de sembrar el terror para inhibirte, y para eso busca que la gente sea neutral o equidistante. Tú no puedes ser equidistante entre el bien y el mal, tú no puedes ser equidistante entre el que ha torturado y la niña o el niño que ha sido maltratado”, expresó.

Según su criterio, “este es un momento donde, además, el que se calla está siendo cómplice, entonces hay que hablar duro, hay que tener confianza de que esto va a tener un destino, y es que vamos a sacar, como Venezuela lo ha mandado, a este régimen del poder, vamos a avanzar una transición sin caer en esas trampas del régimen”.

Volker Türk, Alto Comisionado de la Organización de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ofrece este viernes una actualización oral sobre los atropellos de la administración chavista de Nicolás Maduro en Venezuela.

La Patilla

Türk celebró el regreso de delegados a su oficina en Caracas, pero instó a la inmediata liberación de presos políticos y llamó a cesar el asedio contra los seis opositores refugiados en la embajada de Argentina en Venezuela.

A continuación, la declaración íntegra de Türk:

“Mi oficina ha comenzado a reanudar sus operaciones en el país en las últimas semanas.

Mi esperanza es que podamos restablecer nuestra plena presencia. Como en otras situaciones, mi Oficina puede desempeñar un papel importante como entre las instituciones del Estado y la población del país.

Mirando los últimos meses, sigo profundamente preocupado por el desproporcionado uso de la fuerza y la violencia durante las protestas electorales de julio y agosto, incluso por parte de individuos armados que apoyan al gobierno. Insto a que se lleve a cabo una investigación sobre al menos 28 asesinatos que, según los informes, incluyeron a manifestantes, transeúntes y miembros de las fuerzas armadas.

Las autoridades han confirmado la detención de unas dos mil personas desde las elecciones. Me preocupa mucho que muchas de estas personas fueron detenidas arbitrariamente, incluidos adolescentes y miembros de la oposición, defensores de los derechos humanos, periodistas y abogados, así como transeúntes.

Las autoridades anunciaron la liberación inicial de más de un centenar de detenidos, con condiciones. Desde entonces han anunciado otras liberaciones. Es un paso importante. Animo a las autoridades a revisen los casos de quienes siguen detenidos, de acuerdo con las garantías internacionales y otras normas de derechos humanos.

Insto a que se ponga en libertad a todas las personas detenidas arbitrariamente, tanto antes como después de las elecciones presidenciales. Esto incluye a defensores de los derechos humanos, como Rocío San Miguel y Javier Tarazona, así como a trabajadores humanitarios.

También insto a las autoridades a que ofrezcan garantías de un juicio justo a los detenidos. Esto incluye permitirles designar a un abogado de su elección y proporcionar a los indígenas intérpretes.

El uso continuado de la legislación antiterrorista contra manifestantes, incluidos adolescentes, y los informes sobre desapariciones forzadas y malos tratos son profundamente preocupantes.

Insto a las autoridades a que cumplan su obligación de garantizar que las condiciones de detención se ajustan a las normas internacionales. Las autoridades deben proporcionar alimentos adecuados, agua potable y atención médica a todos los detenidos, muchos de los cuales están encarcelados en celdas superpobladas y necesitan urgentemente atención médica.

El espacio cívico en Venezuela continúa restringido. Mi Oficina ha recibido informes creíbles de que defensores de los derechos humanos, líderes sindicales, periodistas, miembros de la oposición, trabajadores de ayuda humanitaria y personal que trabaja en los colegios electorales han sido objeto de amenazas y acoso. Dado que muchos han abandonado Venezuela, animo a los Estados de la región a garantizar su protección y a adoptar un enfoque flexible en relación con los documentos de identificación caducados.

Según los informes, al menos tres organizaciones no gubernamentales han cesado sus actividades en medio de denuncias de vigilancia, persecución y actos de represalia, como detenciones selectivas y cancelación de pasaportes. Esto contribuye a crear un clima de temor y tensión social e impide que las organizaciones de la sociedad civil lleven a cabo su vital labor.

La legislación restrictiva, como la Ley Simón Bolívar y la Ley de ONG, corre el riesgo de atentar gravemente contra el ejercicio de las libertades fundamentales de expresión, reunión, asociación y participación política.

Es esencial que las autoridades tomen medidas urgentes para garantizar un espacio cívico abierto e inclusivo, en consonancia con sus obligaciones en materia de derechos humanos. Esto es importante para cualquier sociedad, y especialmente en Venezuela de cara a la toma de posesión en enero y a las elecciones previstas para el próximo año.

Urgen negociaciones políticas entre las distintas partes interesadas para acordar un camino viable.

Hago un llamamiento para que todos los procesos electorales sean transparentes, inclusivos, pacíficos y plenamente acordes con las normas internacionales de derechos humanos.

También estamos siguiendo de cerca la situación de las seis personas en los locales de la embajada argentina, y estamos dispuestos a apoyar todos los esfuerzos para encontrar una solución.

Los venezolanos se enfrentan a graves obstáculos para acceder a la alimentación, la educación, la sanidad y el trabajo digno, incluido un salario digno. Los salarios siguen siendo extremadamente bajos a pesar del aumento del 8,5% del Producto Interior Bruto registrado el año pasado. Las comunidades marginadas y aisladas se ven desproporcionadamente afectadas por la falta de servicios básicos. Insto a las autoridades a que aborden estos problemas de derechos humanos en consonancia con sus obligaciones internacionales.

El reciente anuncio de medidas para mejorar las condiciones de trabajo de los docentes es un paso adelante. Sin embargo, me preocupan los informes sobre la suspensión arbitraria de los salarios de los docentes, el despido injustificado de trabajadores y la jubilación forzosa de dirigentes sindicales, incluso por sus opiniones políticas.

Algunas comunidades indígenas también se enfrentan al impacto de la minería ilegal en su territorio. Las operaciones militares contra estas actividades deben ir acompañadas de la reintegración social y de un componente civil, y deben respetar el consentimiento libre, previo e informado.

Me alarman las noticias sobre el asesinato de un guardián indígena que participaba en la protección del territorio frente a la minería. Pido una investigación transparente sobre este asesinato, y sobre el asesinato del defensor de los derechos de los pueblos indígenas, Virgilio Trujillo, hace dos años.

También me gustaría señalar de nuevo que las amplias sanciones sectoriales tienen un impacto desproporcionado en los más vulnerables, y también afectan al trabajo de algunas organizaciones humanitarias y de derechos humanos. Es necesario reevaluarlas y levantarlas.

Visité Venezuela hace casi dos años, y lo siento por la gente del país que ha pasado por momentos muy difíciles. Me quedó claro entonces, como ahora, que la sociedad necesita sanar, superar las divisiones y la polarización, y entablar un diálogo integrador, como prioridad absoluta.

Estamos dispuestos a apoyar al pueblo de la República Bolivariana de Venezuela en estos momentos difíciles, en un espíritu de compromiso constructivo.”

Si algo ponen de manifiesto los eventos mundiales de fines de 2024 es que, en política, el tiempo no es lineal. Puede moverse en zigzag: estancarse por largos periodos, retroceder de pronto para luego dar un inesperado salto hacia adelante.

Por: Boris Muñoz – El País

Los venezolanos lo saben de sobra por experiencia propia. Hoy ven lo acontecido con el tirano sirio Bachar El Asad con la mirada fija en el 10 de enero, fecha en que Edmundo González Urrutia, quien derrotó de manera abrumadora a Nicolás Maduro en las elecciones del 28 de julio, debería juramentarse como nuevo presidente constitucional, si Maduro no se hubiese robado la elección.

Pero repasemos lo que ha pasado en Siria. Hasta hace dos semanas, El Asad parecía mantener el férreo y sanguinario control de su país con el apoyo de Irán y Rusia. De pronto, se hizo evidente que ese control era precario. En pocos días un grupo rebelde apoyado por Turquía lo puso en jaque y el domingo El Asad huyó de Damasco a un exilio incierto en Rusia.

No quiero sugerir que la caída de Asad vaya a causar la caída de Nicolás Maduro, pero ha sido una buena noticia para la oposición venezolana, como me lo han comentado varias personas allegadas a González Urrutia y la líder nacional María Corina Machado.

El caso de Asad les recuerda el del dictador Marcos Pérez Jiménez. En 1957 se pensaba que Pérez Jiménez se eternizaría en el poder. Su régimen comenzó a desmoronarse con las campanadas del nuevo año gracias a una conspiración cívico-militar tras un plebiscito fraudulento. En la madrugada del 23 de enero de 1958, Pérez Jiménez huyó en el avión La Vaca Sagrada, dejando tras de sí una maleta con millones de dólares, como lo contó Gabriel García Márquez en Cuando era feliz e indocumentado.

A raíz del fraude del 28 de julio, Maduro se atrincheró en el poder desplegando una campaña represiva sin precedentes para acabar con la protesta y asfixiar la esperanza de cambio.

Por esa razón, el chance de que González Urrutia se juramente el 10 de enero es mínimo en este momento. Sobre el presidente electo pesa una orden de captura por conspiración y sabotaje, entre otros cargos. María Corina Machado pasó a la clandestinidad y su equipo político sufre una feroz persecución, como lo demuestra el acoso contra la Embajada de Argentina (bajo la protección de Brasil), donde se encuentran refugiados sus asesores principales.

En vista de todo esto, los esfuerzos por aumentar la presión sobre la cúpula chavista para forzar su salida son un desafío enorme. Pero aumentar la presión es la movida correcta, el único camino para evitar la normalización de un estado forajido y el avance totalitario.

Y no debe perderse de vista el potencial que presenta un escenario internacional que ha cambiado súbitamente de muchas maneras. Desde la elección de Donald Trump, el manifiesto colapso eléctrico en Cuba y la prolongación de la guerra en Ucrania hasta los ataques de Israel contra el grupo terrorista Hezbolá, la caída de El Asad, un nuevo (des)orden se está asomando, debilitando alianzas que han sido críticas para Maduro.

Todas las personas cercanas a González Urrutia y Machado con las que conversé sobre cómo afectan estos desarrollos la posibilidad de cobrar el triunfo opositor optaron por mantener el anonimato para no poner en riesgo acciones y gestiones que se adelantan dentro y fuera de Venezuela.

Para una de ellas, el hecho axial es que a partir del 10 de enero el régimen madurista pasa a ser un gobierno de facto. Dentro de Venezuela, esto envía un mensaje a la base de las fuerzas armadas, cuyo respaldo al régimen es frágil, como lo demuestra el triunfo electoral de González Urrutia en los centros electorales donde votaron militares. “El objetivo es profundizar grietas en la coalición cívico militar que le permite a Maduro gobernar. La misión principal de los militares es la custodia de la patria. Hemos trabajado en los rangos bajos y medios para que retiren su apoyo a Maduro en apego a esa misión y no a un gobierno”, me confió.

Otra persona cercana a las conversaciones que se han efectuado en Estados Unidos con el Gobierno de Biden y los equipos de Trump, piensa que el nuevo cuadro político favorece una mayor presión. En especial, ve como auspiciosos los nombramientos de Marco Rubio y Christopher Landau, como secretario y subsecretario de Estado, y de Mike Waltz como asesor de seguridad del presidente. Los tres conocen el proceso político venezolano y son garantía de que la nueva administración no perderá a Venezuela y América Latina de vista, a pesar de la guerra en Ucrania y la volátil situación del Medio Oriente. “Ni que lo hubiésemos mandado a pedir habríamos encontrado un equipo como este. Rubio le dará énfasis a Venezuela, más allá de la migración”, dijo esta persona respondiendo a informaciones de prensa que han ventilado que Trump, persuadido por cabilderos del petróleo, daría prioridad a un arreglo que mantenga las licencias petroleras en Venezuela a cambio de que Maduro reciba a los venezolanos deportados desde Estados Unidos. Sin embargo, en su opinión, eso no implica acciones inmediatas: “Veo difícil que la nueva administración Trump tome decisiones antes de haber llegado. Biden ha apoyado el rescate de las formas democráticas, como lo hizo claro en su comunicado del Departamento de Estado agosto. Entretanto la oposición venezolana tiene sus propias tareas. Lo más importante para nosotros es coordinarnos internamente, tener claridad sobre qué tenemos que impulsar para presionar por la transición y cómo manejar la expectativa de movilización en Venezuela”.

Cuando esta persona habla sobre presionar, tiene en mente el ejemplo del presidente Bernardo Arévalo, quien llegó al poder en Guatemala tras meses de tenso pulso con los poderes fácticos –el llamado “pacto de corruptos”–, gracias a organizaciones indígenas y al apoyo decidido de Estados Unidos, mediante presión sancionatoria y diplomática. “González Urrutia sería un Arévalo reloaded”, resume añadiendo en su fórmula a los países latinoamericanos que se han ya pronunciado a favor del rescate democrático en Venezuela. “Hay un nuevo momento político a partir del 10 de enero. No intentar la presión necesaria ahora sería un grave error”.

Para una tercera persona, clave en el entorno de Machado, un elemento crucial de esa presión es la promesa de Edmundo González Urrutia de regresar a Venezuela a tomar juramento en la fecha constitucional. La pregunta es si podrá hacerlo con el gobierno de Maduro en su contra. La intención de González Urrutia es firme, pero está condicionada por varios factores, empezando por su seguridad personal, admite. “El 10 de enero no es solo una fecha sino también un acontecimiento que refleja la voluntad de los venezolanos de recuperar la democracia cobrando su triunfo electoral del 28 de julio. El cambio de poder puede ocurrir inmediatamente antes o inmediatamente después. Lo que no va a pasar es que ese cobro se aplace indefinidamente o lleguemos a 2026 sin una transición democrática”, dijo. Pero, por eso mismo, se buscará con más intensidad una negociación con Maduro para la transferencia de poder y se insistirá en fracturar el estamento militar. “Entre los militares hay tensiones a raíz de las elecciones y sobre el papel que está jugando Diosdado Cabello. Muchos no quieren acompañar el hundimiento del Titanic chavista”, remató. Sin embargo, nadie puede asegurar que los cuadros bajos y medios de las fuerzas armadas se expresarán rompiendo filas con el gobierno.

A cuatro semanas para el 10 de enero no hay certezas sobre nada, pero es notable el despliegue de actividades de González Urrutia y Machado para hacer valer el derecho de sus ciudadanos, sea a través de una negociación con Maduro o mediante un quiebre interno del régimen.

Si alguien duda de que también en Venezuela los acontecimientos pueden precipitarse con un cambio de dirección repentino, solo tiene que pensar en Siria, un país lejano geográficamente de Venezuela, pero muy cercano en términos del ejercicio de un poder brutal, apoyado por tiranías que desprecian la democracia y los derechos humanos. Y si los líderes opositores quieren persuadir a Trump de que apoyar la democracia en Venezuela es una apuesta que lo ayudaría a cumplir su promesa de retornar a millones de migrantes a sus países de origen, solo tendrían que mostrarle la imagen de las kilométricas caravanas de carros y gente abarrotando los caminos a Damasco, en medio de cantos de celebración. Esos cientos de miles de sirios –probablemente millones– que regresan a su país liberado tras décadas de opresión –ojalá que no solo momentáneamente–, son el espejo de millones de venezolanos que anhelan volver a Venezuela y reconstruir su democracia.

Sería un duro golpe para las expectativas de los venezolanos dentro y fuera del país que la transición no se concrete, pero más desmoralizante aún sería que sus líderes no hagan el mayor esfuerzo en la hora más oscura de la dictadura.

El régimen de Maduro anunció la excarcelación de 103 detenidos durante las manifestaciones contra la cuestionada reelección del mandamás, que eleva la cifra oficial de liberados a 328 desde finales de noviembre.

DW

Más de 2.400 personas fueron detenidas en las horas posteriores a la proclamación de Maduro para un tercer mandato de seis años, que desataron protestas con un saldo de 28 muertos y casi 200 heridos.

«En las últimas 72 horas (10, 11 y 12 de diciembre) se han producido 103 excarcelaciones, que se suman a 225 medidas cautelares otorgadas el pasado 26 de noviembre», informó un comunicado de la vicepresidencia de Seguridad, que encabeza el ministro del Interior, Diosdado Cabello.

«Tales medidas se realizan en atención a la solicitud que hizo el presidente Nicolás Maduro (…) de revisar todas las causas concernientes a hechos de violencia y delitos cometidos en el marco de la elección del 28 de julio», añadió.

Los detenidos, incluidos más de un centenar de adolescentes, fueron acusados de «terrorismo» y llevados a cárceles de máxima seguridad. El miércoles, la ONG especializada Foro Penal informó de la liberación de 18 personas, incluidos 12 adolescentes. La misma organización ha confirmado la excarcelación de 169 del primer grupo de 225 que anunciaron las autoridades.

Las liberaciones de esta semana se dieron a la vez que se ejecutaron nuevas detenciones, como las de dos coordinadores en el estado Bolívar (sur, fronterizo con Brasil) del partido Vente Venezuela, liderado por María Corina Machado, la del activista y exconcejal de Caracas Jesús Armas y la del alcalde de Cabimas, estado Zulia (noroeste), Nabil Maalouf.

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