Omar González

Por Omar González

Las insólitas condiciones impuestas por el régimen de Nicolás Maduro para decidir quién puede participar como candidato en la mascarada electoral del 25 de mayo y a qué cargos se convierten en un insulto a la dignidad y el sentido común de todo venezolano.

 Este sistema dictatorial no solo silencia a la verdadera oposición, sino que ahoga cualquier atisbo de democracia. 

Al decidir quién es “apto” para postularse, el régimen convierte tales elecciones en un mero teatro grotesco, donde las decisiones son tomadas no en aras del bienestar del pueblo, sino para proteger su propia conveniencia y perpetuarse en el poder.

Es indignante ver cómo algunos falsos opositores, en lugar de desafiar estas imposiciones inaceptables, se arrastran ante el régimen, aceptando sus condiciones en un intento por mantener una apariencia de relevancia política.

 Su complicidad no solo desdibuja la lucha por la democracia, sino que también traiciona a millones de venezolanos que anhelan un cambio real. 

Estos falsos “opositores” se convierten en cómplices de una tiranía que ha llevado al país a la ruina, mientras juegan al juego perverso del régimen.

El pueblo venezolano merece mejores representantes que aquellos dispuestos a negociar su dignidad por un mísero acceso a un poder que jamás podrán ejercer plenamente. 

La lucha por la libertad y la justicia en Venezuela no puede ser manchada por la mediocridad de quienes, en lugar de enfrentar al tirano, prefieren rendirse ante él. 

Es hora de unirse y desmantelar este circo indignante: la verdadera oposición debe alzarse y rechazar categóricamente cualquier condición impuesta por un régimen que se aferra al poder a costa de la voluntad popular. 

¡Es momento de luchar por un futuro más digno!

Organización de Naciones Unidas condena a Maduro por crímenes de Lesa Humanidad

Al cumplirse un año desde la decisión de un grupo de dirigentes de Vente Venezuela y del Comando de María Corina Machado de asilarse en la Embajada de Argentina en Caracas, Omar González Moreno afirmó que “resistimos y no nos rendimos”.

Aseguró que a pesar de todas las presiones y de la campaña de terror desatada por el régimen de Maduro en contra de los asilados en la sede diplomática argentina, protegida por el Gobierno de Brasil, éstos se mantienen con la fe intacta y la confianza firme en el futuro.

“Nos han querido intimidar. Nos presionan cortándonos los servicios básicos; evitando el paso de cisternas de agua. Han jugado hasta con la salud de quienes estamos aquí asilados. Sin embargo, no damos nuestro brazo a torcer”.

Omar González Moreno indicó que por encima de las torturas psicológicas a las cuales han sido sometidos, los asilados no abandonarán su compromiso con la lucha que encabeza María Corina Machado.

“Esta situación no es fácil; pero tampoco es fácil lo que hemos vivido a lo largo de los últimos 26 años. Esta tragedia ha sido total, pero a pesar de todo sé que saldremos victoriosos”. 

Caradurismo 

El dirigente liberal no tuvo pelitos en la lengua para acusar la dictadura de Maduro de “caradurismo” por tener el atrevimiento de pretender fingir ser defensor de los Derechos Humanos.

“Qué descaro tan grande; por un lado torturan, secuestran, asesinan sin piedad y por el otro lado se dan golpes de pecho ante la comunidad internacional. Es un doble cara”.

Dijo que el objetivo del régimen de Maduro es aprovecharse políticamente de la vulnerabilidad de migrantes venezolanos insertando sus casos dentro de sus narrativas desgastadas.

Condena 

Omar González fue lapidario al señalar que la Organización de Naciones Unidas (ONU) nuevamente condenó las crímenes de Lesa Humanidad cometidas por el régimen de Maduro.

“En las instancias internaciones saben todos los delitos que se han cometido y se siguen cometiendo bajo el amparo del Estado venezolano secuestrado por un grupo de delincuentes. Por esa razón, Maduro se aferra al poder, para no verse frente a tribunales internacionales juzgado por todos los crímenes materializados por él y por los suyos”.

Hoy, en el día de mi 75 cumpleaños, me encuentro asilado desde hace más de 11 meses en la embajada Argentina en Caracas, ahora bajo la protección de Brasil.

Lo que algunos pudieran considerar un refugio seguro, se ha transformado en una cárcel asediada, un recordatorio del confinamiento que no solo afecta a los cuerpos, sino también a los espíritus.

Mis pensamientos viajan lejos, hacia mi familia, que a pesar de la distancia física, nunca deja de estar presente en mi corazón.

Ellos, los integrantes de mi familia más cercana, me enviaron un regalo que anhelaba: una selección de comida y una torta de cumpleaños, en un gesto lleno de amor que simboliza el cariño que me rodea.

Ellos sabían que, después de 4 meses sin electricidad y de 12 días sin la planta eléctrica de emergencia, toda la comida refrigerada se había descompuesto.

Sin embargo, la realidad es cruel. La policía de Maduro, en un acto de despojo, retuvo mis regalos: la comida y la torta de cumpleaños.

Fue un momento desgarrador que resumió la realidad de nuestra situación aquí; las pequeñas alegrías a menudo son truncadas sin aviso por los agentes de la tiranía.

A pesar de ello, intento mantener el espíritu en alto.

Cada año que pasa es un testimonio de los desafíos superados y de los momentos que he compartido con aquellos que amo.

La lucha por la libertad y la dignidad es un camino que seguimos, y hoy, aunque en este lugar me sienta atrapado, mi alma sigue libre.

En este día, celebro no sólo mis 75 años de vida, sino la resiliencia y el amor que nos une a todos.

Tengo la certeza que, aún siendo un rehén de la dictadura, la distancia y las circunstancias no apagarán nunca la llama de la certeza de un mejor futuro para mi patria, para mi familia y para el pueblo venezolano.

Luego de la medida de la Casa Blanca de revocar la licencia de operaciones de la Chevron y demas petroleras estadounidenses en Venezuela, Omar González Moreno aseguró que “Maduro perdió el oxígeno económico”.

Señaló que con el cierre de operaciones de las transnacionales, el régimen no tendrá más liquidez para sostener sus políticas opresoras.

El dirigente liberal se hizo eco de las declaraciones de María Corina Machado quien había afirmado que la suspensión de operaciones de Chevron “es una decisión correcta”.

El integrante de Vente Venezuela aseguró que cada dólar que deje de percibir el régimen de Maduro, es un dólar menos que deja de financiar a la represión en Venezuela.

Manifestó que ante la medida de Washington, los voceros de la usurpación emprendieron una campaña de disparates para tratar de explicar la situación y para excusarse ante su fracaso.

Agregó que solo las exportaciones de Chevron desde Venezuela cayeron 14%, incluso antes de la decisión de la OFAC.

Viene la CPI

La Corte Penal Internacional no se olvida del caso venezolano y anunciaron que próximamente viene otra comisión a la nación como parte de sus investigaciones sobre violaciones de los Derechos Humanos.

Aseveró que “este arribo de funcionarios de la corte es el paso previo antes de dictar una orden de captura internacional contra Nicolás Maduro y sus cómplices”.

Solidaridad

Omar González Moreno además de dirigente político, actualmente asilado en la asediada embajada de Argentina en Caracas, es un connotado periodista y en esta faceta envió un mensaje a la familia del comunicador social Román Camacho detenido por el régimen madurista.

“Me sumo a la denuncia del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Prensa que se han articulado para exponer las sistemáticas violaciones contra periodistas, reporteros y fotógrafos en todo el país. Román Camacho es parte de ese lista de trabajadores de la prensa acosados, arrestados, perseguidos y exiliados que suman millares en Venezuela”, sentenció.

La muerte bajo custodia de la dictadura de Nicolás Maduro del preso político Reinaldo Araujo, dirigente del partido Vente Venezuela en Valera, estadoTrujillo, ha conmocionado el corazón de los venezolanos y al mundo entero.

Su trágica partida no solo simboliza la pérdida de un valiente luchador por la libertad, sino que también expone las atrocidades del régimen que, en su ceguera autoritaria, ha decidido silenciar a aquellos que se atreven a alzar la voz.

El dirigente del partido de Maria Corina Machado es el cuarto preso político que muere esta año en manos se la tiranía de Nicolás Maduro.

Araujo, conocido por su incansable defensa de los derechos humanos y su compromiso con la democracia, pagó el mayor precio por sus convicciones.

Poco antes de morir sus verdugos le prometieron dejarlo en libertad si grababa un video en contra de la líder de los venezolanos, María Corina Machado, a lo cual se negó rotundamente.

Poco después de tan aberrante presión, que deja al desnudo el talante criminal de sus captores, Araujo falleció.

Jefes de Estado, como Pierre Trudeau (Canadá) y Emmanuel Macron (Francia) y líderes de diferentes países del mundo, de inmediato condenaron enfaticamente la brutal represión que ejecuta Maduro en contra de la oposición.

Durante meses, Reinaldo Araujo sufrió las injusticias de un sistema que busca eliminar toda disidencia mediante la represión y el miedo.

Su muerte, llena de dolor y brutalidad, arroja una inmensa indignación sobre los habitantes de un país que anhela recuperar la libertad.

El clamor «El régimen lo asesinó» resuena en las calles, en las redes sociales y en cada rincón donde su nombre es recordado.

Es un grito de rabia, un llamado a la movilización y un homenaje a la valentía de quienes, como Araujo, se han enfrentado a un sistema insensible.

Su historia no debe ser olvidada; debe ser un faro que ilumine la lucha por la justicia y la democracia en Venezuela.

En estos momentos oscuros, es crucial que el legado de Reinaldo Araujo inspire a las nuevas generaciones a seguir adelante, a no rendirse y a continuar la lucha por un futuro donde la libertad y los derechos humanos sean el eje central de una sociedad renovada.

Su sacrificio no será en vano; su memoria vivirá en cada acción que se emprenda por un país más justo, libre y solidario.

La lucha sigue, y con ella, la esperanza de un mañana diferente.

La muerte bajo custodia de la dictadura de Nicolás Maduro del preso político Reinaldo Araujo, dirigente del partido Vente Venezuela en Valera, estadoTrujillo, ha conmocionado el corazón de los venezolanos y al mundo entero.

Su trágica partida no solo simboliza la pérdida de un valiente luchador por la libertad, sino que también expone las atrocidades del régimen que, en su ceguera autoritaria, ha decidido silenciar a aquellos que se atreven a alzar la voz.

El dirigente del partido de Maria Corina Machado es el cuarto preso político que muere esta año en manos se la tiranía de Nicolás Maduro.

Araujo, conocido por su incansable defensa de los derechos humanos y su compromiso con la democracia, pagó el mayor precio por sus convicciones.

Poco antes de morir sus verdugos le prometieron dejarlo en libertad si grababa un video en contra de la líder de los venezolanos, María Corina Machado, a lo cual se negó rotundamente.

Poco después de tan aberrante presión, que deja al desnudo el talante criminal de sus captores, Araujo falleció.

Jefes de Estado, como Pierre Trudeau (Canadá) y Emmanuel Macron (Francia) y líderes de diferentes países del mundo, de inmediato condenaron enfaticamente la brutal represión que ejecuta Maduro en contra de la oposición.

Durante meses, Reinaldo Araujo sufrió las injusticias de un sistema que busca eliminar toda disidencia mediante la represión y el miedo.

Su muerte, llena de dolor y brutalidad, arroja una inmensa indignación sobre los habitantes de un país que anhela recuperar la libertad.

El clamor «El régimen lo asesinó» resuena en las calles, en las redes sociales y en cada rincón donde su nombre es recordado.

Es un grito de rabia, un llamado a la movilización y un homenaje a la valentía de quienes, como Araujo, se han enfrentado a un sistema insensible.

Su historia no debe ser olvidada; debe ser un faro que ilumine la lucha por la justicia y la democracia en Venezuela.

En estos momentos oscuros, es crucial que el legado de Reinaldo Araujo inspire a las nuevas generaciones a seguir adelante, a no rendirse y a continuar la lucha por un futuro donde la libertad y los derechos humanos sean el eje central de una sociedad renovada.

Su sacrificio no será en vano; su memoria vivirá en cada acción que se emprenda por un país más justo, libre y solidario.

La lucha sigue, y con ella, la esperanza de un mañana diferente.

Omar González

“Nicolás Maduro es el símbolo del terror de America Latina”, así lo afirmó el asilado político, Omar González Moreno.

Señaló que ni la dictadura comunista de La Habana, ni la nigromante gestión de Daniel Ortega y su esposa en Nicaragua, se pueden equiparar al oscurantismo que existe en Venezuela.

“Maduro actúa como si sufriese de psicopatía; sus acciones, sus decisiones, sus órdenes demuestran un sadismo sin límites”, apuntó.

Precisó que sus cómplices se ufanan por ser el rostro de la maldad del régimen, aunque es Nicolás Maduro la cúspide de la “maldad del sistema”.

Indicó que el acoso sistemático contra la Embajada de Argentina en Caracas ha sido la persistente acción de terror psicológico en contra de los dirigentes liberales asilados.

“Esto es una demostración del talante enfermizo de quienes se mantienen ilegalmente en el poder en Venezuela”.

Sin luz, sin agua

El avezado dirigente liberal aseguró que Nicolás Maduro ha recreado en la Embajada de Argentina en Caracas, la situación de Venezuela.

“El encono contra nosotros, los asilados aquí, ha sido total; resistimos sin agua, sin luz, sin medicamentos, sin alimentos. Pero, mantenemos la fe en Dios y la confianza en que María Corina Machado al frente del pueblo logrará liberar a Venezuela”.

Dijo que nadie ni nada hará que “nosotros nos rindamos”.

Dulce envenenado

Omar González aseguró que las elecciones regionales son “un dulce envenenado” con el cual régimen busca tentar a las fuerzas opositoras.

“Aquí todo el mundo es grande y consciente; el que caiga en la trampa de Maduro es porque es un cómplice de este régimen criminal que ha saqueado y destruido nuestra nación”.

Por Omar González

Nunca pensé que una pequeña planta generadora de electricidad podría simbolizar tanto en mi vida.

Durante el último año, la embajada Argentina en Caracas se convirtió en nuestra salvación, en el refugio donde, a pesar de las adversidades, encontramos escapar de las garras de los verdugos de la tiranía de Maduro y sus cómplices.

Los cinco dirigentes de oposición que estamos aquí aislados, donde el aire denso de la injusticia se siente en cada rincón, hemos forjado una familia, unida por la lucha y la resistencia.

Sin embargo, hace tres meses, la dictadura de Maduro decidió cortarnos la electricidad, el suministro de agua, alimentos y medicinas.

Entonces, un pequeño generador se convirtió en nuestro faro de esperanza, el último resquicio de luz en un entorno cada vez más sombrío.

Cada vez que escuchábamos su ronquido, sabíamos que, al menos por un tiempo breve, podríamos seguir conectados con el mundo exterior, hablar con nuestros seres queridos y recibir noticias que alimentaban nuestras almas.

Hoy, ese generador ha colapsado. Un silencio abrumador ha reemplazado el ruido familiar que nos había acompañado.

Se siente como si, al mismo tiempo, nos hubieran apagado una chispa de vida.

Sin electricidad, las horas se alargan y la incertidumbre se vuelve más palpable.

Sin acceso a agua, alimentos frescos y medicinas, el sufrimiento que experimentamos es un eco constante de la injusticia que se pavonea en Venezuela.

Pero a pesar del colapso de nuestra pequeña planta eléctrica, la llama de la esperanza sigue viva en nuestros corazones.

Nos hemos comprometido a resistir, a encontrar formas de mantener viva nuestra voz, de seguir luchando por un futuro libre y democrático.

Nos hemos convertido en improvisados inventores. Un ventilador dotado de una pequeña celda que se carga con energia solar es ahora fuente para cargar un poquito las baterías de nuestros teléfonos.

La determinación de nuestro grupo se fortalece en cada conversación, en cada mirada, recordando que aunque nuestras circunstancias sean difíciles, nuestra lucha es justa.

Así, en medio de la oscuridad, encontramos una extraña claridad: somos más que prisioneros de un sistema opresor; somos la resistencia, y nuestra luz no se apagará tan fácilmente.

Aunque la dictadura intente asfixiarnos, seguiremos luchando hasta que cada uno de nosotros pueda volver a ver la luz del día en un país libre.

Desde su asilo en la Embajada de Argentina en Caracas, Omar González Moreno denunció que “Maduro intenta sobornar a dirigentes opositores para que lo reconozcan”.

Dijo que los niveles de desfachatez del régimen están rompiendo hasta sus propios récord y agregó que “no saben qué hacer por reconocimiento”.

Señaló que entre las praxis que vienen desarrollando desde Miraflores se encuentran el soborno, la intimidación, la amenaza y el chantaje como medios para presionar a la dirigencia opositora para que cedan en su afán de buscar “un soporte político que no tienen”.

Aseveró que los niveles de desaprobación y deslegitimación llegaron al máximo y añadió que “Maduro vive una mentira creada desde su círculo de militares y jalamecates”.

Manifestó que una demostración de su poca capacidad de engaño se evidencia en la comunidad internacional y expuso como ejemplo el caso del presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, quien bloqueó las invitaciones a Maduro, Díaz-Canel y Daniel Ortega a la toma de mando de Orsi.

Fracaso en puerta

Omar González aseguró que la “farsa del 27 de abril será un fracaso total”, debido a que “el pueblo no caerá en ese engaño para legitimar a Maduro”.

Dijo que, de acuerdo con algunos estudios de opinión, 9 de cada 10 venezolanos están convencidos en no votar en las “falsarias elecciones convocadas por el régimen”.

Manifestó que los comicios, convocados por el CNE que “se robó las elecciones del 28 de Julio”, son una cortina de humo que sólo pretende distraer a la gente y perpetuar a Maduro en el poder.

Acoso

El dirigente liberal además denunció que desde el régimen venezolano se ha recrudecido el acoso en contra de la sede diplomática argentina en Caracas y en contra de los asilados dentro de ella.

“Arrecia el asedio contra la embajada; la intimidación y las violaciones de los Derechos Humanos. Esto es una grave demostración de la política del odio auspiciada por Maduro”.

En el ambiente político, económico y social cada vez más tenso que se vive en Venezuela, el régimen de Nicolás Maduro ha desatado una estrategia que podría ser catalogada como uno de los actos más cínicos en su intento desesperado de perpetuarse en el poder.

Se trata de un insolente intento de soborno al grupo de pérfidos opositores para que se unan a un proceso electoral que, a todas luces, carece de legitimidad.

El régimen ofrece financiar sus campañas con dinero del Estado, devolverles los partidos judicializados y ofrecerles prebendas a aquellos dispuestos a participar en la farsa electoral programada para el 27 de abril.

Los indicios son claros: el régimen está dispuesto a ofrecer lo que sea a ese grupo de desertores de la oposicion a cambio de su colaboración en un proceso electoral que está orquestado para favorecer a Maduro.

Esta maniobra no solo busca dar la sensación de rompimiento de la unidad opositora, sino que también pretende dar un barniz de legitimidad a unas elecciones que han sido ampliamente desacreditadas tanto a nivel nacional como internacional.

En este escenario, los beneficios prometidos incluyen entrega de recursos de oscura procedencia, liberación de líderes y activistas políticos encarcelados, así como la restauración de partidos que han sido inhabilitados por el sistema judicial corrupto del régimen, un medio claro para atraer a voces que hipócritamente se habían opuesto a Maduro y sus cómplices.

Sin embargo, la condición para todo esto es que esos políticos desleales no solo se abstengan de criticar al régimen y reconocer a Nicolás Maduro como legítimo presidente de la república, sino que además lancen ataques en contra de una de las figuras más prominentes de la oposición: María Corina Machado.

Saben que María Corina Machado es la figura más firme en la lucha por la democracia en Venezuela.

Su credibilidad y liderazgo han resonado incluso entre sectores que han podido estar divididos en el pasado.

El ataque sistemático que el régimen ha lanzado en su contra no es casualidad; al buscar desacreditar a María Corina Machado, la dictadura busca eliminar el más importante liderazgo de la oposición y el único que realmente tiene la fuerza para derrocarlo en cualquier momento.

La invitación a esos indignos opositores a unirse a esta guerra sucia es un intento claro de debilitar cualquier cohesión entre aquellos que verdaderamente buscan un cambio bajo el liderazgo de María Corina Machado.

La oferta de Maduro es, en última instancia, un veneno disfrazado. Un asqueroso soborno puro y simple.

Aceptar esas «bondades» implica un sacrificio de principios y compromisos democráticos.

Aquellos que se plantean aceptar estos sobornos deberán estar conscientes de las consecuencias que sus acciones tendrán no solo en su carrera política, sino en la herencia de cobardía que legarán a su descendencia.

Participar en este juego es renunciar a la posibilidad de un cambio real y profundo, que tantas personas desean y que el país necesita.

Deberán decidir si se quedan en la lucha por la libertad y la justicia, o si sucumben a las tentaciones del dinero fácil y una pequeña influencia efímera que el régimen les propone.

El soborno del régimen de Maduro plantea serios dilemas éticos y políticos para aquellos miembros que se decían de la oposición venezolana.

Sería un error monumental aceptar tales ofertas que no solo busca en vano debilitar la lucha por la democracia, sino que también contribuyen a la perpetuación de un régimen que ha demostrado ser incapaz de atender las necesidades del pueblo venezolano.

La historia juzgará a aquellos que se dejen seducir por el poder en lugar de permanecer firmes en su compromiso con un futuro libre y democrático.

¡Venezuela merece más!

. Haciéndose eco de las declaraciones de la líder opositora, María Corina Machado, el dirigente liberal, Omar González Moreno, aseguró que los “socialistas convirtieron a Venezuela en un santuario del crimen”.

Precisó que cada vez son más certeros los indicios que vinculan al régimen de Nicolás Maduro con el Tren de Aragua y demás grupos criminales que no solo azotan a Venezuela sino a buena parte del continente.

González Moreno además dijo que no es extraño que Maduro esté vinculado a los sucesos acaecidos en la región del Catatumbo colombiano, pues agregó que “la amistad de los socialistas venezolanos con la narco-guerrilla colombiana es una realidad comprobable”.

Recordó el asesinato del teniente venezolano Ronald Ojeda sucedido en Chile, donde las autoridades y entes de investigación chilenos corroboraron la tesis de los nexos del hecho con el Palacio de Miraflores.

“Todo lo que está alrededor de Maduro es podrido; todo tiene que ver con crimen, corrupción y violaciones de los Derechos Humanos”, denunció.

83 días

Omar González es uno de los dirigentes de Vente Venezuela asilados en la Embajada de Argentina en Caracas, la cual está bajo protección del gobierno de Brasil, y aseveró que “hoy tenemos 83 días sin electricidad y 11 meses bajo el acoso sistemático y persistente del régimen de Maduro”.

Los asilado han tenido que soportar más de 80 días sin servicio de energía eléctrica, los cuales fueron cortados por órdenes de los represores de Venezuela.

“Nos niegan las medicinas, impiden el paso de cisternas de agua. La saña con que actúan es tremenda; es propia de un régimen con claros signos de psicopatía”.

Premio

El avezado liberal se mostró complacido ante el anuncio de la entrega a María Corina Machado y Edmundo González Urrutia del Premio al Coraje, el cual será otorgado este 18 de febrero.

“Ellos se merecen ese reconocimiento; su fuerza y valentía son el motor de la resistencia del pueblo venezolano”, aplaudió.

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