A través de un comunicado, Vente Venezuela se refirió a la amenaza de la Cancillería de Rusia según la cual, de avanzar los ataques de la OTAN en Europa del Este, instalarían en Venezuela los recursos militares necesarios para hacer frente a EE.UU. Al respecto, el partido venezolano recordó que Occidente enfrenta fuerzas oscuras que prometen desestabilizar la región
A continuación,el texto íntegro del comunicado:
Venezuela ya está intervenida y ocupada por fuerzas externas y paramilitares. Durante muchos años, el régimen, primero con Hugo Chávez y ahora con Nicolás Maduro, ha fortalecido una narrativa contra la invasión de fuerzas extranjeras, amparándose en el principio de Autodeterminación de los Pueblos. Mientras, la bandera iraní era izada en el centro de Caracas, los cubanos fortalecían su control en áreas medulares de inteligencia nacional, se estrechaban los vínculos con China, la guerrilla ocupaba más territorio y ahora se pretende usar nuestro suelo como base para un operativo militar ruso que tendría como objetivo presionar a Estados Unidos.
Según el anuncio del vicecanciller de Vladimir Putin, el Kremlin estaría considerando un despliegue militar en Venezuela y Cuba como respuesta al avance de la OTAN en Europa del Este. Sin embargo, Rusia está presente en Venezuela desde hace mucho tiempo y su gobierno no está dispuesto a dejar de armar al régimen de Maduro por un conflicto geopolítico cuyo núcleo hoy se encuentra en Ucrania.
La cooperación entre Rusia y Venezuela ha sido vendida bajo el velo de relaciones comerciales, pero los rusos son aliados políticos y energéticos del régimen venezolano, con quienes han firmado al menos 260 acuerdos, la mayoría de ellos con fines militares. La cifra invertida en armamento, desde 2005, de acuerdo con información del Center for a Secure Free Society, serían unos 11 mil millones de dólares. Todo, a cambio de ceder a los rusos el control casi total de la Cuenca del Orinoco para la explotación minera y petrolera.
Pero los vínculos no acaban allí. Incluso, el gobierno de Vladimir Putin acompañó al oficialismo en el proceso de diálogo político en México y hace dos meses, el canciller de Nicolás Maduro, Félix Plasencia, estuvo en Moscú para discutir temas comunes, como la cooperación armamentística, energética e ideológica, aun cuando es sabido que Rusia adelanta una guerra híbrida que no se limita a equipos y apoyos militares tradicionales. Esto incluiría asesoría en espionaje, estrategia, inteligencia y toda una política interior sometida a las prioridades del eje Rusia-Cuba-China.
Estos regímenes comparten la lógica de un enemigo común: Estados Unidos, y junto a Irán, propician todo tipo de actividades para desestabilizar a la Casa Blanca desde distintos puntos de América Latina, como Cuba, Nicaragua y Bolivia, además de Venezuela.
En el marco de ese panorama, Venezuela sería el epicentro de una estrategia antioccidental que amenaza con destruir las democracias de nuestra región y expandir la influencia de regímenes criminales dispuestos a todo para mantener el poder.
Occidente y los países de esta región no pueden, ni deben permitir esto. En Venezuela no puede permanecer un Estado fallido, con fines expansionistas, que somete a su población al hambre y al exilio, y que pone en peligro a las naciones de este hemisferio.
Por eso, desde nuestra organización hemos insistido en no perder más tiempo en distracciones que sólo ratifican la necesidad de legitimación que tienen Maduro y los suyos. Debemos avanzar con un instrumento de fuerza que nos permita desmontar todo un sistema complejo, adaptativo y criminal que tiene múltiples ramificaciones, y en el cual convergen distintos actores del plano geopolítico mundial.
Desde la Fracción 16 de Julio, en la Asamblea Nacional, se solicitó al menos 17 veces la activación del Tratado de Asistencia Recíproca (Tiar), aludiendo a la legítima defensa de Venezuela, como Estado miembro de ese acuerdo, frente a la agresión permanente de un régimen que ponen en riesgo a sus ciudadanos y a la propia región. La crisis humanitaria, los nexos de Maduro con el crimen y el narcotráfico internacional, la presencia de grupos terroristas y las suficientemente documentadas violaciones a los derechos humanos son justificación suficiente para activar este mecanismo.
Lo que exigimos al mundo es el ejercicio de este principio aceptado en las Naciones Unidas, que es la responsabilidad de proteger, olvidada tras meses de discusiones estériles y juegos de reconocimiento que solo han fortalecido al régimen. Las horas que vivimos así nos lo demanda, y eso sólo será posible gracias a la alineación de la fuerza y rebeldía ciudadana, junto al trabajo permanente de aliados internacionales ganados a nuestra causa.
Finalmente, si algo ratifica esta declaración de la Cancillería de Rusia es lo que durante años hemos advertido desde Vente Venezuela, pese a la banalización que se ha hecho del tema: la crisis y la importancia de resolver el conflicto en Venezuela no es sólo de orden humanitario, es también un problema de seguridad nacional y hemisférica. O lo atacamos y resolvemos juntos o juntos también padeceremos las consecuencias del avance de ese gran movimiento antioccidental y criminal.
Hombres y mujeres siguen manifestando su parecer sobre la situación venezolana en un contexto en el que olvidarse de la política y sobrevivir es la consigna.
Participar en la arena pública venezolana no es fácil. Los medios de comunicación independientes han sido reducidos a su mínima expresión y las redes sociales se han convertido en la vía expedita para el debate público en un país con el peor ancho de banda de internet de la región. Actividades como la docencia universitaria han devenido en apostolados sin rédito económico, en particular en el sector público; mis colegas afincados en Venezuela no viven de la docencia, sino de otros trabajos o de la ayuda de familiares en el exterior. En cuanto a artistas y escritores, su alcance se ha reducido a consecuencia de la situación del sector cultural en el país. Además, figuras importantes de la televisión y la radio, otrora líderes de opinión, no cuentan con la audiencia del pasado.
Sin embargo, ya sea por medio de artículos en medios digitales o de las redes sociales, hombres y mujeres de pensamiento siguen manifestando su parecer sobre la situación venezolana en un contexto en el que olvidarse de la política y sobrevivir es la consigna. Comparten su descontento y sus ideas sobre el futuro para sus seguidores, sin impacto en la mayoría de la población y en el fracasado liderazgo político. Incluso, algunos se dan el lujo de ser optimistas y registran mejoras en la vida colectiva: hay más gente en los centros comerciales y se ha estabilizado el abastecimiento. No nos tengan lástima, no estamos tan mal. Desde luego, no todos los intelectuales opinan así. Miguel Ángel Campos o José Rafael Herrera, residentes en Venezuela, mantienen una crítica implacable contra la tiranía madurista.
Ciertamente, el abastecimiento ha aumentado en relación con períodos como el de 2018 y 2019, pero la CEPAL, el Banco Mundial y Naciones Unidas coinciden en señalar como grave la situación de Venezuela. Se calcula nada más y nada menos que un noventa y cinco por ciento de pobreza, sin mencionar el descalabro político. Tan es así que el veinte por ciento de la población ha emigrado, lo cual sin duda ha incidido en que se perciba un mayor bienestar por la simple razón de que hay menos gente pujando por los servicios públicos, el empleo y los productos disponibles, por no hablar del ingreso por las remesas desde el exterior. No sobran razones para alabar el presente, a menos que se viva en una burbuja y se compare la situación actual con la vivida en los aciagos años pasados. Luce factible que aquí resida la razón de la renovada fe de algunos intelectuales, pero se debe ir más allá.
Puede que la clave de la conducta de nombres tan relevantes como Rafael Arráiz Lucca reside en que no son objeto de persecución y pueden seguir su trabajo con grandes limitaciones pero sin mayores sobresaltos. Si bien la tortura, el asesinato y la cárcel son una política de Estado, como indican los informes de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, las víctimas suelen formar parte de sectores como el militar, el político y el del activismo social. En Venezuela no ha existido una Ana Ajmátova o un Andrei Sajarov. La revolución evita este tipo de heroísmo pues le basta y le sobra con haberle partido el espinazo a la educación pública, dominar la comunicación y haber arruinado al sector cultural estatal.
Los intelectuales resisten y se adaptan ante un gobierno que los deja en paz. Sobreviven al colapso y siguen enseñando y escribiendo en condiciones realmente inhóspitas. Lejos de mí cuestionar a mis colegas del mundo literario y universitario por continuar sus vidas y su labor intelectual en el contexto de la tiranía madurista. Los que cuentan con una obra sólida ya le han dado al país lo suficiente como para que se les agradezca eternamente. Pienso en gente como Ana Teresa Torres, Yolanda Pantin, Gioconda Cunto de San Blas, Benjamin Sharifker, Elías Pino Iturrieta y el propio Rafael Arráiz Lucca. Igualmente, y más allá del sector propiamente intelectual, la gente que publica libros, ejerce el periodismo, hace teatro o mantiene una librería merecen el respeto más sincero.
Lo que me causa perplejidad es el optimismo que olvida la tragedia infinita que significa el triunfo de la revolución, no el que mantiene la esperanza y el coraje. Los caminos de la resistencia cultural en Venezuela enfrentan, lo que no es poco, el optimismo frívolo alimentado por la otrora abundante renta petrolera y los hábitos letales de la corrupción y el amiguismo. En un país en el que se piensa que el problema del agua potable se resuelve cavando pozos en cada edificio y el de la electricidad con plantas particulares, la sedimentación de un ethos colectivo propicio para una resistencia al estilo de la rusa, la polaca o la checa es una tarea muy cuesta arriba. Tal resistencia tendría que partir de una labor de minorías convencidas de su misión y que no se tragan el cuento chino de que un gobierno de corte totalitario les va a dar oportunidades electorales o económicas reales. Llevar a cabo esta actividad en el terreno es muy difícil. Puede ser más expedito conformarse con mínimos espacios.
Hablar desde el extranjero complica los debates, incluso para quienes salieron del país hace pocos años y compartieron directamente la desgracia revolucionaria. Si por una parte existen vasos comunicantes entre los intelectuales dentro y fuera de Venezuela, las diferencias surgen inevitablemente. Se organizan eventos, circulan textos, hay asociaciones académicas y profesionales y una declarada voluntad de estar en contacto, pero no es fácil juzgar de manera favorable la adaptación a las dinámicas dictatoriales presentada como un avance, luego de todo lo ocurrido en Venezuela. Hablar de apertura, de normalización de la vida democrática, de apuestas por elecciones, no resiste un mínimo análisis con datos en mano. Tal vez sería más honesto admitir que, así como es preferible cavar un pozo en residencias particulares a quedarse sin agua, pese a las consecuencias ecológicas de este tipo de soluciones, mantenerse activo en una burbuja es preferible a sucumbir y cruzarse de brazos. Se trata de una apuesta personal que ayuda a sostener a la gente joven y a mantener viva la posibilidad de entender, pensar y crear. Es un propósito legítimo, aunque sea de lamentar que, en algunos casos, venga acompañado de una retórica más cercana a la autoayuda que al coraje y a la ética.
Es escritora. Por veinticinco años fue profesora de la Universidad Central de Venezuela. Su libro más reciente como autora, editora y compiladora (junto con Armando Chaguaceda) es La izquierda como autoritarismo en el siglo XXI (Buenos Aires: CADAL, Universidad de Guanajuato, Universidad Central de Venezuela, 2019). Reside en Ciudad de México.
Según la encuesta S&P Global Platts del mes de diciembre entre los miembros de la Opep+, la producción petrolera de Venezuela alcanzó un promedio de 750 mil b/d
Esto es un 25% inferior a la producción de 1 millón de barriles diarios de crudo para diciembre que había prometido el ministro de petróleo de Venezuela Tarek El Aissami
La producción de diciembre, en datos de Platts, resultó ser un 13,6% superior a los 66o mil b/d producidos en noviembre.
La de diciembre sería la producción más alta desde febrero de 2020, según los datos de Platts.
Resalta Platts que el incremento en la producción fue posible gracias a la importación de condensados de Irán, que se utilizaron en los mejoradores para mezclarlos con el crudo extrapaesado de la Faja del Orinoco para producir la segregación Merey 16° API. alta demanda en las refinerías chinas.
Pdvsa redujo sus ambiciones petroleras
En noviembre Bloomberg News informó que PDVSA recortó su objetivo de producción diaria a un millón de barriles desde un objetivo de 1,5 millones de barriles anunciado en enero, según un documento de la compañía visto por Bloomberg News.
En la Faja del río Orinoco, que produce la mayor parte del crudo del país, PDVSA redujo su meta a 650.000 barriles desde casi un millón anteriormente.
Afectado por años de mala gestión crónica, esfuerzos de nacionalización que ahuyentaron a muchos perforadores extranjeros y sanciones que aislaron a PDVSA, el régimen socialista de Venezuela se ha visto obligado a revisar los objetivos de producción tres veces desde que Nicolás Maduro estableció un ambicioso objetivo de dos millones de barriles en enero de 2020.
Petróleos de Venezuela SA, como se conoce formalmente a la empresa, ahora se centra en “recuperar y estabilizar la producción” de 2022 a 2025, según el documento.
El plan tiene dos objetivos clave: asegurar un flujo constante de petróleo para suministro a las refinerías nacionales, y convertir el resto del crudo en grados comerciales aptos para la exportación, según el documento.
El economista Hermes Pérez , exfuncionario del Banco Central de Venezuela, resume en 8 puntos las causas de la desaceleración de los precios en Venezuela.
A continuación, sus argumentos, publicados en un hilo en su cuenta Twitter
1- Creciente dolarización de transacciones. De acuerdo con diversas fuentes entre 65 % y 75 % de las operaciones se realizan con monedas extranjeras, básicamente el dólar estadounidense.
2- Liberalización de facto de los precios. Al respecto, aunque persiste el marco legal que los regula, se ha permitido que el mercado fije los precios sin la intervención oficial.
3- Flexibilización cambiaria que inició con derogación de Ley Ilícitos Cambiarios (2018), reactivación Mesas de Cambio (2019), entre otras. La última Resolución del BCV de 2021 da una clara señal que las autoridades están impulsando el proceso de dolarización.
4- Destrucción de la demanda de dinero, debido a la hiperinflación de los últimos 4 años y por el éxodo de más de 6 millones de Vzlanos.
5- Mejora de ingresos externos debido al aumento del precio del petróleo (+77%) y el mayor bombeo (+18%) en lo que va de 2021 según la OPEP.
6- Incremento en remesas debido a mejora en condiciones laborales en el mundo en 2021. Según la UCAB las remesas ascenderán a USD 2,3 mil millones en 2021, lo que significaría un alza de 21,1% con respecto al valor de 2020 (USD 1,9 mil millones).
7- Contención cambiaria asociada con intervenciones del BCV. Así, se realizaron 68 intervenciones en el mercado cambiario en 2021, equivalente a 5,6 intervenciones mensuales. Esto significó una merma en las Reservas Internacionales del país de USD 626 millones en 2021.
8- Estrangulamiento del crédito. El BCV mantiene un encaje legal de 85% que impide los préstamos. Al respecto, la banca mantuvo un déficit de encaje en 2021. Esto se traduce en una falta de disponibilidad de recursos para otorgar empréstitos comerciales y personales.
Razones que explican desaceleración de precios en 2021 1.Creciente dolarización de transacciones.
2.Liberalización de facto de los precios. Al respecto, aunque persiste el marco legal que los regula, se ha permitido que el mercado fije los precios sin la intervención oficial.
Producción promedio anual de crudo ligeramente por debajo de 2020. La producción de empresas conjuntas representa el 60% de la producción total. Los condensados iraníes impulsan la producción por tercer mes consecutivo
La estatal venezolana PDVSA y sus socios extranjeros de empresas conjuntas registraron una producción promedio de petróleo crudo de 560.000 b / d en 2021, según un informe interno revisado por S&P Global Platts.
El año promedio estuvo ligeramente por debajo de 2020 cuando la producción promedió 570,000 b / dy el récord de 2019 cuando la producción fue de 1.01 millones de b / d, según el Boletín Estadístico Anual de la OPEP. Además, los resultados de 2021 estuvieron lejos del objetivo del plan de recuperación de PDVSA, reseña S&P Global Platts
La producción promedio de las empresas mixtas representó el 60% del total en 2021, o 335.000 b / d, mientras que el 40% restante, o un promedio de 225.000 b / d, correspondió a la propia producción de PDVSA, según el informe interno.
La meta en el plan de recuperación de la producción anunciado en abril por el ministro de Petróleo, Tareck El Aissami, era de un promedio de 1 millón de b / d para 2021, de los cuales las empresas mixtas contribuirían con 600.000 b / d.
La producción no creció en 2021 debido a múltiples factores como fallas eléctricas recurrentes, exceso de agua y azufre en el petróleo crudo, producción diferida por desviaciones en el plan de trabajo de los contratistas y retrasos en los contratos de servicio, y la adquisición de materiales y equipos. según el informe.
Además, 13 acuerdos de servicios que PDVSA firmó con empresas locales para la rehabilitación de pozos petroleros no arrojaron los resultados esperados en 2021.
La producción de petróleo que PDVSA dejó en manos de empresas privadas locales, bajo la modalidad de acuerdos de servicios, cayó a 50.700 b / d de 299.200 b / d, una caída de 248.500 b / d, o 83%, en un período de tres años. , según un informe de Platts del 15 de diciembre.
El objetivo de producción para esos 13 acuerdos se había fijado en 482.500 b / d para 2021 a partir de una producción base de 299.200 b / d, pero no se alcanzó.
Desempeño de las empresas mixtas
De las 47 empresas de riesgo compartido entre PDVSA y socios internacionales, 15 no tienen producción, nueve tienen una producción por debajo de los 1.000 b / dy 15 tienen una producción por debajo de los 5.000 b / d.
Solo ocho empresas conjuntas aumentaron la producción de manera significativa a un conjunto total de 269.000 b / d. Cuatro de las asociaciones en los campos occidentales: Petroboscan, 38,000 b / d año promedio, Petro Regional del Lago, 12,000 b / d año promedio, Petrozamora, 22,000 b / d año promedio y Petroquiriquire, 11,000 b / d año promedio.
Otras cuatro empresas de riesgo compartido en la Faja del Orinoco aumentaron la producción, pero a partir de septiembre cuando se comenzó a utilizar el condensado importado de Irán: Petropiar, 47.000 b / d año promedio, Sinovensa, 60.000 b / d año promedio, Petromonagas, 64.000 b / d año promedio y Petroindependencia, 15.000 b / d año promedio.
Las empresas mixtas Petro San Felix y Petrocedeño, donde PDVSA tiene el 100% de participación, elevaron su producción a 10,000 b / d y 12,000 b / d año promedio, respectivamente, luego de permanecer cerradas desde 2018.
Producción de diciembre
Por tercer mes consecutivo, la producción de petróleo venezolano repuntó gracias a la mayor disponibilidad de diluyentes para mezclar el crudo extrapesado de la Faja del Orinoco.
En diciembre, la producción promedio de crudo de PDVSA y sus socios extranjeros se elevó a 830.000 b / d, 170.000 b / d sobre los datos de noviembre, según informes internos diarios de producción.
La producción de la Faja del Orinoco se elevó a 550.000 b / d, 130.000 b / d más que los 420.000 b / d registrados en noviembre. La producción de crudo en los campos Monagas se mantuvo en 130.000 b / d. Los campos Zulia-Trujillo aumentaron a 150.000 b / d, 40.000 b / d por encima de los 110.000 b / d de noviembre.
La recuperación de la producción, especialmente en la Faja del Orinoco, ha sido posible gracias a las importaciones de diluyentes de Irán, según informes.
El crudo extrapesado de 8.5% API extraído del gigantesco campo petrolero de la Faja del Orinoco solo puede comercializarse si se somete a un proceso de mejoramiento mezclándolo con crudo ligero, condensados ??o nafta.
PDVSA ha recibido al menos tres envíos de condensados de Irán desde septiembre. Ambos, bajo las sanciones de Estados Unidos, Irán y Venezuela han intercambiado envíos de gasolina y condensados a cambio de petróleo crudo Merey 16 desde el año pasado.
Producción de la Faja del Orinoco en diciembre
Los reportes diarios de producción dieron detalles sobre las asociaciones en las que participan PDVSA y socios extranjeros en los cuatro principales bloques que componen la cuenca petrolera de la Faja del Orinoco: Carabobo, Ayacucho, Junín y Boyacá. En estos bloques, PDVSA ha formado siete empresas de riesgo compartido, con otras nueve en etapas de desarrollo.
La producción promedio de crudo durante diciembre en el bloque Carabobo fue de 276.000 b / d, en Ayacucho de 160.000 b / d, en Junín de 105.000 b / d y en Boyacá de 9.000 b / d, según los informes.
El documento interno revisado por Platts contiene información preliminar y no oficial que puede cambiar en una fecha posterior.
PDVSA no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Fuentes: Informes internos de producción diaria de PDVSA.
La Cámara Venezolana de Franquicias (Profranquicias) alertó, en un comunicado, que productos de exportación nacionales se exponen a sanciones en el exterior por la reiterada violación de los derechos de propiedad intelectual del país.
«Reprochamos todo acto que suponga el irrespeto al derecho de propiedad, así como rechazamos de manera categórica, el irrespeto del marco legal regulatorio, nacional e internacional, que garantice el buen funcionamiento de la actividad productiva que representamos», concluye el comunicado.
El gremio de las franquicias no hace referencia expresa a ningún caso concreto, pero parece evidente que su comunicado aparece como reacción a la aparición en Caracas de una tienda que utiliza el logo de la marca estadounidense Starbucks sin licencia directa de la organización estadounidense.
La polémica, que comenzó como un cuestionamiento a las desigualdades sociales que provoca la mínima recuperación económica del país, se ha transformado en un debate sobre el necesario respeto a los derechos de toda forma de propiedad, una cuestión que toca al propio gobierno que utiliza marcas y productos extranjeros sin los derechos correspondientes.
En su comunicado, Profranquicias califica de «absoluto descaro» la aparición de tiendas que usan marcas internacionales sin derecho para ello. «Preocupa aún más que los responsables actúan de forma abierta, con inversión en publicidad, evidenciando que se trata de iniciativas planificadas sin buena fe alguna y sin temor a que puedan recibir acciones legales por parte de los legítimos titulares de las marcas afectadas».
La entidad gremial señala que estas conductas afectan de manera concreta a la confianza y credibilidad de los inversionistas nacionales y extranjeros en Venezuela y plantea que sancionar este tipo de prácticas, a través de un marco jurídico adecuado, forma parte de una «agenda de trabajo básico» para recuperar el aparato
En Venezuela, como en todo el mundo, el suministro de energía eléctrica confiable y asequible no es un servicio más: sustenta la provisión de servicios sociales y humanitarios vitales, así como de bienes públicos como agua, salud, transporte urbano y educación. Además, la recuperación de Venezuela del colapso económico y su regreso al crecimiento, así como su futura diversificación económica, dependerán de la reconstrucción del sector eléctrico.
Este trabajo de investigación examina el estado de la compleja crisis eléctrica de Venezuela en el contexto de los severos desafíos políticos, económicos y humanitarios que enfrenta el país. Fue realizado por Dr. Christopher Sabatini, investigador senior para el programa de América Latina, EE. UU. y las Américas y Walt Patterson, miembro asociado, Programa de Medio Ambiente y Sociedad de Catham House
Al hacerlo, el documento explora cuatro cuestiones centrales:
El equilibrio entre la reconstrucción del sistema eléctrico histórico de Venezuela y la construcción de nuevos sistemas. Las urgentes necesidades humanitarias y las demandas de los ciudadanos venezolanos exigen el restablecimiento del suministro eléctrico. Teniendo esto en cuenta, este documento presenta posibles «victorias rápidas», algunas de las cuales pueden implicar la instalación de unidades locales de generación temporal alrededor de los centros que brindan ayuda humanitaria o servicios críticos.
Cómo centrarse en la salud, el suministro de agua y otros servicios públicos. La reconstrucción del sector eléctrico de Venezuela deberá priorizar la restauración de los servicios públicos esenciales. Este proceso no debería verse retrasado por una reforma institucional y de gestión más amplia. Por esta razón, un primer paso debe requerir un gerente de proyecto y un equipo técnico encargado de evaluar y supervisar la instalación o reparación de emergencia .
Cómo integrar los sistemas eléctricos en la política energética para restaurar la producción de energía . Para respaldar el crecimiento económico futuro, la reforma del sector eléctrico deberá desarrollarse en coordinación con la política energética más amplia del gobierno, y debe tener en cuenta no solo la restauración y la producción, sino también la integración entre los diferentes sectores energéticos. Un componente clave de esta coordinación debe centrarse en explorar formas de capturar gas quemado o ventilado para el suministro in situ o por tuberías para la generación de electricidad, especialmente alrededor de los centros de producción de energía .
La necesidad y el momento de disociar el sistema eléctrico centralizado y centrado en el estado de Venezuela : la regulación del sistema de suministro de electricidad concentrado y administrado centralmente por el estado, así como la gestión diaria de la CORPOELEC de propiedad estatal, necesitará para reformar y desembalar. Los objetivos de este proceso deberían ser: incorporar mejor las normas profesionales técnicas en las prácticas industriales pertinentes; contratar personal técnicamente calificado; inyectar incentivos de mercado en la gestión y la inversión; y brindar a los inversionistas el marco legal y regulatorio transparente y predecible necesario.
El ingeniero especialista internacional de Generación de Energía y Riesgos señaló que 2021 fue uno de los más accidentados en 133 años de historia del servicio eléctrico venezolano, a pesar de que el Guri registró el mejor y más largo ciclo hidrológico desde 1950. “Desde el apagón de 2019 todavía no se han logrado las primeras mejoras significativas y es indicativo de una deficiente capacidad de ejecución”.
Caracas. En Venezuela cada año desde 2019 se han duplicado los apagones con sus efectos sombríos para la recuperación del país. Sin embargo, 2021 fue uno de los más accidentados en 133 años de historia del servicio eléctrico, señaló el ingeniero José Aguilar, especialista internacional de generación eléctrica, al hacer un balance del suministro de electricidad en el año que culmina. Y esto le parece inconcebible. El embalse de Guri, el más grande del territorio nacional que está ubicado en el estado Bolívar, registró durante el año el ciclo hidrológico “más largo y espectacular” conocido desde el año 1950.
“En lo que va de este siglo XXI, la era de la revolución ha tenido 8 % más de agua para el Guri que en todo el siglo XX”, precisó. Y se basó en una data que muestra que el país desde el 2010 inició una crisis eléctrica sin precedentes que se agravó con los apagones nacionales de 2019. Estos ocasionaron una pérdida de importantes equipos en la red de transmisión y distribución, así como averías en la generación, debido a “negligentes e irresponsables prácticas operativas”.
Y todavía, dice, no se han logrado las primeras mejoras significativas, a pesar de contar con nuevos equipos que llegaron desde mayo de 2021. “Esto es indicativo de una deficiente capacidad de ejecución. Más de medio país está al filo de quedar sin servicio eléctrico y es inaceptable”, anticipó.
Servicio eléctrico con más agua en 71 años
¿Influyó la pandemia en la operatividad del servicio eléctrico?
—Venezuela fue en 2020 el único país en la región que no sufrió una contracción energética por la pandemia, dado que las condiciones climáticas impusieron altas temperaturas y fueron menos favorables. A la pandemia y su efecto de contracción se le suma la continuada desaceleración del aparato productivo nacional. Pero el problema del servicio eléctrico es una pandemia y vive mutando con variantes nuevas de la crisis en servicios públicos. Y no hay vacuna.
¿Cómo están los niveles de agua en el Guri?
—El Guri se encuentra lleno, debido al ciclo hidrológico más largo y espectacular desde 1950, a partir del cual se llevan estadísticas. Sin embargo, las descargas continuas son una amenaza latente para las obras inconclusas de Tocoma y representan un monumental derroche energético. Para darle algo de perspectiva, el máximo consumo histórico diario del país alcanzó, en 2013, 390 GWh día, hoy apenas se sobrevive con 250 o menos GWh día. En 2021 ha habido momentos en que se ha tirado al desperdicio más de 790 GWh diarios, o sea, más del triple del requerimiento energético actual, y el país está a media luz y a media máquina.
¿En Corpoelec lo saben?
—No hay nada consciente y mucho menos eficiente en este accionar. No está demás señalar e insistir en que los caudales de aportes al Guri por parte del río Caroní, una maravilla de la naturaleza energética, no tienen culpa de los apagones, pues así lo señalan los datos. Quien le diga a la nación que el fenómeno natural El Niño es causa de la crisis no merece ser escuchado.
Deficiencias a lo largo y ancho del sistema eléctrico
¿Cuáles fueron los episodios más significativos ocurridos en 2021?
—Varios apagones de amplio espectro ocurrieron y continúan sucediendo, por el alto número de equipos indisponibles en la red Transmisión-Distribución y la insuficiente generación fuera de la región Guayana, mayormente generación térmica. A eso se le suma una constante deficiencia en el sistema de suministro de los combustibles requeridos para las plantas térmicas por parte de Pdvsa. Realmente no se ha estado peor en el 2021 porque las condiciones climáticas han sido muy favorables. Esto aunado a la estrangulación de la demanda ha incidido en un menor requerimiento energético comparado con el 2020, pero ni aun así la estatal eléctrica ha podido dar un mejor servicio.
¿En qué momento de 2021 el país se hace más dependiente del Guri, ante la falta de termoelectricidad?
—El país siempre ha dependido del Guri, Caruachi y Macagua. Es la piedra angular para que el sistema funcione, pero para que pueda funcionar adecuadamente, como una pareja que baila, necesita la termoelectricidad y esta es fallida. El sistema debería funcionar con una proporción de 60 % hidro y 40 % termo, debido a las limitaciones en el sistema troncal del transporte desde Guayana hacia el oriente, centro, capital, occidente y frontera con Colombia. El Guri nunca fue diseñado para echarse el país a cuestas. Hemos llegado a meterle mucho, pero eso no es viable ni sostenible para el SEV.
¿Cuál es su opinión sobre las diversas respuestas de la autoridad eléctrica ante las fallas ocurridas, muchas hablan de ataques terroristas y sabotaje?
—Esto es una rayada y burda excusa, una especie de “barajita” que se utiliza desde el 7 de marzo de 2019 con alta frecuencia amparándose en el “apagón informativo” y combinándolo con la superioridad mediática del régimen de una manera abusiva. Y eso combinado con una cada vez más preocupante “resignación” de la población hacen que peligrosamente los sufridos sin luz de Venezuela se acostumbren a vivir sin soluciones y sin la calidad de vida en este siglo XXI.
Entre el desgaste y la corrupción
¿A qué se debe la falta de termoelectricidad, indispensable como fuente complementaria?
—Existe un cóctel nocivo en el cual resaltan pobres prácticas operativas y de mantenimiento, debido a reparaciones insuficientes o inadecuadas, a más de 90 % de desgaste acumulado de las unidades de generación, más de 4,8 millones de horas de excedencia sobre mantenimientos mayores requeridos. Adicionalmente, problemas en la red de Transmisión-Distribución aceleran desgastes de las unidades térmicas y deficiencias en la calidad y cantidad de combustibles fósiles.
¿Puede citar casos concretos?
—Existen máquinas que siguen estableciendo récord mundial por excedencia de horas desde su último mantenimiento mayor, como el caso en la Planta Pedro Camejo de Valencia. Esto conlleva a que las unidades térmicas en su conjunto operan muy lejos del mejor punto de operación, lo cual hace el funcionamiento muy ineficiente y malgasta el poco combustible del que se dispone.
¿A qué atribuye que no se le haya dado solución para evitar los apagones?
—La corrupción ha sido voraz y lo sigue siendo. Los dineros no son infinitos y no hay buen uso de ellos. La conducta maula del operador eleva los costos y entonces se termina reparando poco o mal lo que requiere urgente atención. Lamentablemente, los desgastes en las plantas hidroeléctricas por abusos y operaciones riesgosas también tienen este parque lejos de poder suministrar la capacidad de generación plena. Esto se traduce en un uso ineficiente del recurso hídrico. De no corregirse este desafío, esto afectaría el suministro eléctrico nacional de estas unidades de ocurrir un ciclo hidrológico desfavorable.
El servicio eléctrico sin ciclos combinados
¿Cuáles son exactamente los problemas en la termoelectricidad del país?
—Una de las tragedias vergonzosas en la historia de la generación termoeléctrica radica en cinco áreas. La primera es que ningún ciclo combinado opera en Venezuela. El régimen ofreció a través de la “revolución energética” 19 ciclos combinados, en configuración 2 x 1 para un total de 9.1 GW o 9.120 MW. De estos solo seis tomaron forma, pero solo uno tuvo una operación exitosa: Termozulia 1. Los otros dos, Planta Don Luis Zambrano e India Urquía 1, llegaron solo a operar de manera efímera. Tres están en estado incompleto, dos de estos en una zona crítica, el estado Zulia, Termozulia 2 y 3; y otro quedó arrumado: Bachaquero. Estos ciclos combinados hubiesen permitido un significativo ahorro de combustibles de más de 45.000 barriles por día de diésel o 244 millones de pies cúbicos de gas por día. Esto, en momentos en que Pdvsa presenta dificultades para suministrar los combustibles requeridos por la estatal eléctrica.
¿Y otras áreas?
—El fracaso de la cubana generación distribuida. De los más de 1500 MW en dinero malgastado en este tipo de generación, 98,3 % está indisponible, y entre el abandono y vandalismo la mayoría de las más de 90 ubicaciones del país de este tipo de unidades en verdaderas chiveras eléctricas. También la corrupción. El mayor nivel de corrupción está en Planta Bachaquero que representa 520 MW de un ciclo combinado incompleto. Se gastaron 2944 millones de dólares a un exorbitante precio de 5662 dólares por KW. La guinda de la torta es la impunidad. No es que no tenemos dinero, es que tenemos demasiados pillos.
De incumplimientos y malas políticas
¿Los otros dos?
—Se refieren a rezagos, incumplimientos y estafas. En la parte termoeléctrica, más de 5800 MW quedaron incompletos. En la parte hidroeléctrica más de 3600 MW también quedaron inconclusos o paralizados. Pese a haber dispuesto de más de 100 millardos de dólares para la electricidad del país el régimen ha dejado en el camino más de 4 millardos en deudas. Si hubiese un premio al Maula de Oro, el régimen cargaría con él.
¿Y qué ocurrió con el parque de generación Turbo vapor en Planta Centro, Tacoa y Ramón Laguna?
—Luego de una operación exitosa durante los primeros 18 meses de la Unidad 6 de Planta Centro (600 MW), las malas políticas de la administración actual dañaron esta nueva unidad. Pero muy deplorable es el poco esfuerzo por recuperar este parque de generación que colectivamente tiene 4922 MW de capacidad instalada. En la actualidad, este apenas produce menos de 200 MW (96,4 % indisponible) para el país. Son estas unidades las que por su fortaleza permiten un mejor uso de la hidroelectricidad del Bajo Caroní.
Más estados de Venezuela en riesgo
¿En resumen, cuáles son en este momento los problemas más graves en los sistemas de generación, transmisión y distribución del servicio eléctrico?
—Los problemas son múltiples y se encuentran a lo largo y ancho de todo el sistema interconectado, desde el oriente hasta el occidente del país, de costa a costa y del norte al sur. Es un desafío estructural. Los abusos en los sistemas de generación en especial la térmica se enmascararon por mucho tiempo con un abuso de los sistemas de Transmisión-Distribución hasta que, por falta de mantenimiento, hurto, vandalismo, la metástasis se enquistó en estos.
¿A cuáles estados comprometen con más fuerza estos problemas?
—En líneas generales, a mayor distancia del Guri, mayores son los problemas de generación, transmisión y distribución, y más acentuados son los problemas en la cadena de suministro de combustibles. “La cola de sistema” que antes se les asignaba a los estados Apure, Barinas, Mérida, Táchira, Trujillo ahora se ha expandido a los estados Lara, Portuguesa, Falcón, Carabobo, Aragua, Yaracuy, Cojedes y Zulia. Más de medio país al filo de fluctuaciones y apagones, y esto es simplemente inaceptable.
El sistema de a toque
¿Cómo cree que terminará este 2021?
—El 2021 terminará con 4062 días consecutivos bajo el peor apagón de todos: el “apagón informativo” que esconde adrede la información del servicio eléctrico a la sociedad venezolana, para seguir con el nunca parar de las rayadas e improcedentes excusas para tapar la incapacidad de dar soluciones definitivas a la compleja crisis energética, hechura de sus malas políticas.
¿Y cómo ve a Venezuela en 2022 si no se resuelve el gran problema eléctrico?
—El sistema está de a toque y muy expuesto a que si ocurriesen condiciones climáticas adversas, como altas temperaturas y humedad; si se llegase a combinar con ciclo hidrológico desfavorable, con la condición imperante de la red Transmisión-Distribución; y la mala condición del parque de generación hidrotérmico (ambos), sería como juntar al hambre con las ganas de comer. Tal vez se pueda sobrevivir un año, pero en estas condiciones sería muy iluso pensar que se puede respaldar una recuperación de la maltrecha economía nacional y que los servicios que dependen de la electricidad vayan a mejorar.
Cerca de 1,2 millones de niños y adolescentes de Venezuela abandonaron los estudios en los últimos tres años, de acuerdo a un estudio realizado por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) presentado este miércoles.
“Para este 2021, la población estudiantil de primaria y bachillerato es de 6,5 millones versus los 7,1 millones que estaban inscritos en el sistema en 2018. Esto quiere decir que, en los últimos tres años, el número de alumnos se redujo 15 %, o dicho de otra forma, 1,21 millones de niños y adolescentes abandonaron las aulas (unos 400.000 por año)”, señaló la UCAB en un comunicado.
El estudio, desarrollado por el Centro de Innovación Educativa (CIED) del centro universitario y titulado “Diagnóstico Educativo de Venezuela (DEV)”, indicó que para este año escolar se registraron 502.700 maestros, es decir, 166.000 menos profesores (-25 %) que los 699.000 que trabajaban en las escuelas y liceos en 2018.
Las causas más comunes de la inasistencia escolar fueron la falta de comida en el hogar (78,3 %), falta de servicios básicos (56,7 %), no poder costear los implementos (55,5 %), razones de salud (44,4 %), porque debe ayudar en tareas del hogar (43,7 %), porque el alumno no quiso seguir estudiando (43,5 %), porque no considera importante estudiar (38,7 %) y por el costo del transporte (25,9 %).
Asimismo, la universidad señaló que, tanto en el caso de los alumnos como de los profesores, poco más del 40 % de los que desertaron emigraron y el resto permanece en Venezuela.
“Cuando entrevistamos a los representantes sobre las razones de inasistencia de los niños, algunos nos han dicho que prefieren que duerman lo que quieran para que puedan librar una comida”, aseguró el director del CIED, Eduardo Cantera.
Igualmente, señaló que aunque en el 90 % de los centros educativos el régimen ejecuta el Programa de Alimentación Escolar (PAE), sólo el 32,27 % de los colegios recibe el servicio todos los días de clases y el 36,7 %, varias veces a la semana.
“El 70,8 % se limita a una comida diaria con poca proteína y más carbohidratos”, expresó Cantera.
El pasado 24 de octubre, el dictador venezolano, Nicolás Maduro, pidió al vicepresidente para el Socialismo Social y Territorial, Mervin Maldonado, que vaya “a la búsqueda” de los alumnos que abandonaron el sistema educativo durante los 19 meses en los que no han recibido clases presenciales.
“Maldonado, te responsabilizo ante un país por la búsqueda e incorporación amorosa de los jóvenes que hayan desertado del sistema escolar para volver a avanzar por encima del 90 % (en) el nivel de matricula escolar”, subrayó en un acto transmitido por el canal estatal VTV.
La Fundación Museo del Transporte, una institución con personalidad propia, establecida en Caracas, custodia el patrimonio del museo. Sus instalaciones de casi dos hectáreas albergan, resguardan y exhiben colecciones que relatan gran parte de la historia del transporte en Venezuela.
El Museo del Transporte Guillermo José Schael abrió sus puertas a los visitantes el 12 de octubre de 1970 pero su historia comenzó mucho antes.
Sus colecciones y demás instalaciones están ubicadas dentro de un área verde de 25.000 m2, cedida por la nación en calidad de comodato durante 20 años con la exclusiva finalidad de darle cabida al Museo del Transporte de Caracas.
Historia
Un grupo de visionarios, a quienes les inquietaba que muchas piezas clave del transporte venezolano terminaran convertidas en cabillas o chatarra, decidió iniciar el rescate de locomotoras, vagones, rieles, vehículos, aviones en desuso. Surgió por iniciativa del empresario venezolano Eugenio Mendoza, quien hiciera una donación de carruajes que constituyó la colección inicial de este museo.
Con esa idea, de compilar objetos de gran valor patrimonial, se lograron recuperar importantes piezas como la del Ferrocarril de Táchira, vagones del sistema Caracas – La Guaira, El Ferrocarril Central de Venezuela y la locomotora de vapor de Coro – La Vela, entre otras.
En 1965 comenzaron a consignar en los galpones que ocupa actualmente el museo, antiguos vehículos, ferrocarriles y aeronaves pequeños de gran valor.
El espacio lo aportaría el Ministerio de Obras Públicas, que cedió sus viejos talleres, situados en terrenos del sector Agua de Maíz, cerca de Los Dos Caminos, municipio Sucre del estado Miranda, para recibir las piezas con las cuales se dio comienzo a la formación de las colecciones fundadoras.
Basta con una visita a las instalaciones del Museo del Transporte para trasladarse al pasado en cuestión de minutos. Sus salas expositivas, la serenidad de sus patios y los coches antiguos invitan a fantasear la Caracas de hace siglos.
Hay una sección dedicada a la aviación que cuenta con un C47 completo y un “Libertador” de la Segunda Guerra Mundial. En el área de los camiones destaca un “Federal” de 1925 donado por La Electricidad de Caracas.
La mayoría de las piezas con las que se creó el museo se obtuvieron de donaciones, muchas de ellas de coleccionistas de automóviles, propietarios de reliquias relacionadas con la historia del transporte en Venezuela. También se hizo una compilación de bienes diversos y materiales ferroviarios que estaban abandonados y dispersos por todo el país.
Dos aspectos del día de la inauguración del Museo del Transporte, el 12 de octubre de 1970. Mendoza y Caldera en la inaguración. Foto cortesía FMT.
Secciones del Museo
Está dividido en la Sección de Máquinas y Locomotoras, compuesta por 15 locomotoras y vagones; la estación de Palo Grande de 1894, una sala dedicada a conservar 14 maquetas realizadas por el arquitecto Ruth Neumann y el salón de Coches y Carruajes constituido por cuarenta piezas en total; el Salón de Automóviles Antiguos que tiene noventa piezas, una colección de camiones, viejos carros bombas y equipos usados por el Cuerpo de Bomberos de Caracas, ubicados en un amplio galpón cuya fachada es la réplica de la antigua sede de este insigne cuerpo en la Plaza España; seis Transportes aéreos y Tranvías.
Datan de los siglos XVIII y XIX
Elegantes coches y carruajes de los siglos XVIII y XIX y unos cuarenta vehículos antiguos pertenecientes a la época entre 1902 y 1957. Entre ellos un Lincoln que perteneció al dictador Juan Vicente Gómez y un Volkswagen que donó el Keubelwagen utilizado por el Mariscal de Campo alemán Rommel en África del Norte en 1941.
La colección considerada como más valiosa es la Cochera del Museo, en ella se encuentran piezas como sillas de manos, coches, carruajes, vehículos de tracción de sangre y el famoso Coche de Isidoro (Isidoro Cabrera, un caraqueño que fue cochero durante 56 años).
Zona de carruajes en el Museo del Transporte Guiillermo José Schael. Foto Abraham Sánchez / ElEstimulo.com
En el museo se puede disfrutar de hermosos carruajes utilizados durante el siglo XIX, empleados con tracción animal para desplazarse de un lugar a otro, sillas de mano para el transporte de los mantuanos por los esclavos, un “Vis a Vis”, un coche de posta tirado por dos caballos, la cesta para niños, varios Calesin, Greeg Volanta y el Phaeton americano.
La hilera de las carretas está encabezada por la del frutero de los años 50, esa que usaban los isleños para la agricultura, la siguen la de carga y la del transporte escolar de la época. Al fondo de estos carruajes, la emblemática botica Francesa, una muestra de los expendios de medicina de aquellos tiempos.
Fotos por: Morfema Press
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Fotos por: Danny Lafuente
Desde el hangar
El hangar del museo exhibe un avión Douglas DC3 que arribó al país a finales de los años 40 y fue utilizado como avión presidencial y luego empleado en labores de búsqueda y salvamento, el primer avión de correos, un Short Skyvan YV, un biplaza monomotor de entrenamiento Fairchild PT 19 DE 1937, un bimotor a hélice Beechcraft C45 de 1949, un biplaza de adiestramiento Aeronca de 1954 y un N.A. AT6, el primer avión de adiestramiento moderno de la FAV.
También se exhibe el primer simulador de vuelos que fue utilizado por los pilotos de la extinta Venezolana Internacional de Aviación, Sociedad Anónima (VIASA), que funcionó desde el 21 de noviembre de 1960 hasta el 23 de enero de 1997.
Fotos por: Danny Lafuente
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Fotos por: Morfema Press
Fotos por: Morfema Press
Sobre rieles
Actualmente, se exponen locomotoras y vagones que formaron parte del sistema ferroviario de Caracas-La Guaira, el Ferrocarril del Táchira, el Servicio Portuario y el Central Venezuela.
Fotos por: Morfema Press
Fotos por: Morfema Press
Fotos por: Danny Lafuente
Fotos por: Danny Lafuente
Fotos por: Danny Lafuente
Fotos por: Danny Lafuente
Otro de los atractivos centrales del museo es la recreación de la estación de Palo Grande, de 1894, que con su torre con reloj se encontraba en el extremo oeste de Caracas, centro entonces de operaciones del Gran Ferrocarril de Venezuela.
Torre del reloj de la estación Palo Grande del Gran Ferrocarril de Venezuela. Foto-FMT.
Un rincón de la historia automotriz en Venezuela
En la exposición más amplia del museo se pueden encontrar algunos de los siguientes ejemplares: Chevrolet Phaeton de 1925, convertible y coupe de 1930, una Limousina Packard de 1923 y otra de 1929, la Salle sedan de 1934, Rolls Royce Cabriolet de 1924 y Chevrolet de 1958 que servía de carro de helados.
En otra parte del salón se encuentran algunos de los autos utilizados por presidentes venezolanos de la época y una sección dedicada a camiones que utilizaron los Bomberos de Caracas, así como también el denominado «Papa Móvil», vehículo usado por el papa Juan Pablo II en su primera visita a Venezuela.
Fotos por: Morfema Press
Situación actual
El museo ha sido objeto de un sinfín de robos en los últimos años, fueron oportunamente denunciados ante las autoridades pero nunca tomaron las acciones correspondientes.
Alfredo Schael, director del museo y presidente de la fundación, alega que todas las veces acudieron al Cicpc, pero los delitos han quedado impunes. También reportaron los hurtos en los cuerpos policiales de Miranda y Sucre, pero estas no cuentan con los recursos para custodiar la institución durante las noches.
Un saqueo sigiloso y constante ha sufrido el museo en los últimos años. El hampa ha entrado por el techo, a través de boquetes que abren en los galpones u oficinas administrativas y han despojado al único museo de su estilo en el país de piezas únicas e irremplazables.
El personal de la institución se esfuerza por mantener cada ejemplar en perfectas condiciones y el reto diario es que ningún visitante note las insignias faltantes o la manilla del carro de bomberos que se llevaron en una ocasión, pero Alfredo Schael sabe que las piezas tienen un altísimo valor patrimonial porque eran las originales y por más que intenten replicarlas nunca serán las mismas.
Ubicación
Avenida de enlace de la Autopista del Este con la Av. Francisco de Miranda, frente al límite oriental del Parque del Este. Se llega a él a través del puente peatonal que lo une al estacionamiento del referido parque.