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Es lo que es

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Por primera vez, un estudio estadístico basado en registros sucesorios y judiciales logra contabilizar a los militares desaparecidos en combate. La tasa de mortalidad militar superó, a principios de 2026, el ritmo de reclutamiento de voluntarios en la Federación Rusa.

Una investigación conjunta de los medios independientes Meduza y Mediazona, junto con el Servicio Ruso de la BBC, ha determinado que las pérdidas totales de las Fuerzas Armadas rusas desde febrero de 2022 hasta finales de 2025 ascienden a 352,000 personas fallecidas.

Esta cifra marca un hito en el seguimiento del conflicto, ya que por primera vez los analistas han logrado disipar la «niebla de guerra» que rodeaba a los soldados desaparecidos. Según el informe, el total se divide en dos categorías principales:

  1. 261,000 muertes «ordinarias»: Militares cuyo fallecimiento fue registrado formalmente mediante los canales administrativos estándar.
  2. 91,000 bajas judiciales: Soldados desaparecidos en combate que han sido declarados legalmente muertos por tribunales ante la ausencia de un cuerpo.

Superando el ritmo de reclutamiento

El estudio destaca una tendencia crítica observada entre diciembre de 2025 y abril de 2026: por primera vez, las bajas superan la capacidad de reposición del ejército ruso. Mientras que el Kremlin logró reclutar a 148,400 voluntarios en ese periodo, las pérdidas (muertos y heridos) ascendieron a 156,700. Este déficit valida, según analistas militares, la estrategia ucraniana de desgaste intensivo mediante sistemas no tripulados.

Metodología: El rastro de las herencias

Ante la opacidad de las cifras oficiales del Ministerio de Defensa de Rusia, los investigadores utilizaron el Registro de Asuntos Hereditarios (RND) de la Cámara Federal de Notarios.

  • Exceso de mortalidad: Al comparar los casos de herencia actuales con los promedios anteriores a la guerra, se identificó una anomalía estadística masiva, particularmente en hombres de entre 20 y 55 años.
  • Registros tardíos: El estudio detectó que las muertes militares suelen registrarse con semanas o meses de retraso en comparación con las civiles, lo que permite aislar las bajas de guerra del «ruido» de la mortalidad común.
  • Cifras judiciales: A partir de julio de 2024, se registró una explosión de demandas en tribunales rusos para declarar a militares como «desaparecidos» o «muertos». Solo en 2025, los tribunales recibieron casi 80,000 solicitudes de este tipo.

Evolución de la tragedia

La investigación subraya cómo ha crecido el costo humano para Rusia:

  • A finales de 2022, la cifra de muertos confirmada era de aproximadamente 20,000.
  • Para finales de 2025, la cifra se ha multiplicado casi por 18, alcanzando los 352,000.

«No estamos ante una estimación basada en propaganda, sino en documentos notariales y judiciales firmados en la Federación Rusa», señala el informe. «Aunque el número de desaparecidos de los últimos seis meses de 2025 aún no es totalmente visible, la tendencia es irreversible».

Este estudio constituye la evaluación más confiable y transparente disponible hasta la fecha sobre el impacto demográfico de la guerra en el personal militar ruso, reflejando un conflicto que consume cientos de vidas diariamente.


Nota Los datos completos, gráficos de exceso de mortalidad por cohortes de edad y el desglose de la metodología estadística están disponibles en los portales de Meduza y Mediazona.

Vía BBCMundo

La celebración del Día de la Madre puede variar de fecha según el país, pero son escasos los lugares del mundo que no lo conmemoran.

En el continente americano se suele celebrar mayormente en mayo -el segundo domingo de ese mes- aunque otros países como México, Guatemala y El Salvador lo hacen días antes.

Sea cuando sea, esa tradicional fecha se ha convertido en una de las ocasiones del año más importantes para el comercio, particularmente el de tarjetas, flores, chocolates, restaurantes y ventas de otros artículos para mamá.

Muchos son los hijos, nietos, hermanos y parejas que tienen muy presente el día, pero pocos conocen la historia de cómo se originó la costumbre de conmemorar el amor materno en una fecha específica.

Campaña en honor a una madre

La tradición viene de los griegos, que al inicio de la primavera homenajeaban a la madre de todos los dioses, Rea, con rituales y regalos.

Pero la oficialización de esa costumbre se inició en el siglo XX, en Estados Unidos, por insistencia de una mujer que nunca fue madre, pero decidió homenajear a la suya.

En 1905 Anna Jarvis empezó una campaña a favor de lo que llamó «Día de las Madres», cuando su propia progenitora, Ann Reeves Jarvis, murió.

Tres años después organizó un homenaje para ella aunque la fecha no fuera un festivo oficial y se convirtió en una activista por la causa.

Su lucha para lograr que se adoptara el día duró años. La motivación de Jarvis provino de una oración que un día su madre le mostró.

«Espero y rezo para que alguien, un día, reconozca un día en memoria de las madres, para celebrar el servicio incomparable que prestan a la humanidad en todas las áreas de la vida», decía.

La inspiración también llegó del trabajo que la propia Ann Reeves realizó durante la Guerra Civil de EE.UU.

En 1850, en el estado de West Virginia, creó una especie de grupos de trabajo con mujeres para cuidar de soldados y trabajar por mejoras en la salud pública. Ella denominaba esos días de trabajo como «Día de las Madres».

Anna Jarvis empezó su campaña para reservar un día especial para las madres enviando cartas todos los años a congresistas, gobernadores, celebridades y personas importantes.

Algunos políticos se burlaban de sus esfuerzos diciendo que, si se oficializaba el Día de la Madre, tendrían que instituir también el «Día de la Suegra».

Para 1911, sin embargo, todos los estados de la Unión reconocieron el festivo y, tres años después, se adoptó oficialmente que el segundo domingo de mayo se conmemoraría con un día feriado un homenaje a las madres.

El deseo de Jarvis se había cumplido y ella finalmente se podía enorgullecer de haber sido la «madre» del Día de la Madre.

Sin embargo, poco tiempo después, se dio cuenta de que había «creado un monstruo».

La fecha conmemorativa se convirtió en un excelente pretexto para los comerciantes, que aprovecharon la oportunidad para estimular la compra de regalos.

Giro comercial

La fecha se volvió en el tema principal de las campañas publicitarias al inicio de cada mayo y ganó mucho apoyo dentro de la industria de las flores y las tarjetas.

La historia que había dado origen al Día de la Madres -la lucha que Jarvis por homenajear la labor de su propia madre y de otras mujeres- era el guion perfecto para impulsar aún más las ventas.

Solo que a la gran responsable de la fecha conmemorativa no le gustó el rumbo comercial que se adoptó, por lo decidió boicotear la fecha.

La activista que una vez hizo campaña para la creación de la fecha ahora se movilizaba para eliminarla.

«Jarvis consideraba que el Día de la Madre era su ‘propiedad intelectual y legal’, y no parte del dominio público», escribió Katharine Lane Antolini, autora de «La conmemoración de la maternidad: Anna Jarvis y la lucha por el control del Día de la Madre».

«Ella aspiraba que ese día fuera un ‘día sagrado’ que conmemorara a la madre que colocó las necesidades de sus hijos antes que la propia», agregó Antolini.

«Nunca quiso que se convirtiera en un día para dar regalos costosos, como en lo que se volvieron otros festivos al inicio del siglo XX».

Antolini, quien es profesora de estudios de género de una universidad en West Virginia, vive a unos 45 minutos de Grafton, donde está la iglesia que frecuentaban Jarvis y su madre, y que actualmente es el Santuario Internacional del Día de la Madre.

Según las investigaciones de Antolini, Anna Jarvis criticaba a los comerciantes que se «aprovechaban» del evento y los tildaba de «violadores de los derechos de autor, vándalos comerciales y especuladores declarados».

Hasta llegó a realizar protestas contra las florerías, que aumentaban sus precios en el mes de mayo y amenazó con demandar a muchas empresas que lucraban con la celebración.

También criticó la enorme industria de tarjetas con textos impresos que se generó en torno al día, alegando que la manera de demostrar el aprecio y honrar a las madres debería ser a través de cartas personales escritas a mano.

Antolini escribe que hubo organizaciones que intentaron alinear el significado del día festivo con la cambiante percepción de la maternidad en el siglo XX, combinando el aspecto hogareño con el impacto de las madres en la comunidad.

Pero Jarvis también rechazó aceptar esa interpretación.

Antes de morir, en 1948, embargada por las deudas y la depresión, Jarvis le confesó a una periodista: «Me arrepiento mucho de haber creado el Día de la Madre».

¿Cuánto dinero genera el Día de la Madre?

Como en muchos aspectos comerciales, Estados Unidos lidera las cifras en el consumo de bienes y servicios realizados en torno al Día de la Madre.

Los otros países del mundo no solo han seguido la pauta de celebrar ese festivo sino de incorporar fuertemente la característica económica.

En EE.UU. solamente el comercio del Día de la Madre representa más de US$23.000 millones.

Según sitios especializados, los artículos y servicios no solo van dirigidos de los hijos hacia las madres es esta fecha. Los consumidores están comprándole a todas las mujeres en sus vidas; hijas, hermanas, abuelas, madrinas y otras familiares y amigas.

El negocio de las tarjetas es donde más movimiento hay, seguido del de las flores que tiene en esa fecha sus ventas más espectaculares de todo año (inclusive más que en el Día de San Valentín).

Después le siguen los servicios de salidas especiales, como a restaurantes, y luego vienen las industrias de la ropa y joyería.

Tanto la publicidad como las ventas se inician en las últimas dos semanas de abril y se intensifican la semana anterior al domingo en cuestión, hasta 48 horas antes de día.

Es entonces cuando 18% de los consumidores se deciden a hacer sus compras a precios mucho más elevados.

Pues, como dicen las campañas, el amor de una madre no tiene precio.

El líder ruso también habló sobre su reunión prevista con el presidente chino Xi Jinping a finales de este mes en China

El presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó que las advertencias de Moscú de que tomaría represalias contra cualquier ataque ucraniano durante la celebración anual del Día de la Victoria contribuyeron a impulsar un acuerdo para un alto el fuego de tres días.

En una rueda de prensa celebrada el sábado por la noche en Moscú, Putin declaró que los funcionarios rusos habían comunicado a Washington que sería necesario tomar medidas de seguridad para sus diplomáticos en Kiev en caso de que Ucrania atacara durante el desfile militar ruso.

Putin afirmó que la idea de un alto el fuego y un intercambio de prisioneros, propuesta por el presidente Donald Trump, surgió de esas conversaciones sobre la seguridad de la embajada.

El desfile militar ruso transcurrió sin incidentes el sábado, tras varios días de creciente tensión entre Rusia y Ucrania, hasta que Trump anunció inesperadamente el alto el fuego el viernes por la noche. La tregua duraría del 9 al 11 de mayo, dijo, y Moscú y Kiev también acordaron intercambiar 1.000 prisioneros cada uno.

Putin hizo estas declaraciones tras mantener conversaciones con los líderes de Eslovaquia, Malasia y Laos.

El primer ministro eslovaco, Robert Fico, declaró que le transmitió a Putin un mensaje del presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskiy, en el que este expresa su disposición a reunirse con el líder ruso «en cualquier formato».

Durante la rueda de prensa en Moscú, Putin afirmó que ha declarado en repetidas ocasiones que está dispuesto a reunirse con Zelenski en Moscú o en cualquier otro lugar, pero únicamente para firmar un acuerdo de paz.

El líder ruso también habló sobre su reunión prevista con el presidente chino Xi Jinping a finales de este mes en China.

«En principio, existe un alto grado de acuerdo para dar un paso adelante serio y sustancial en la cooperación en el sector del gas y el petróleo», declaró Putin. «Prácticamente todos los puntos clave han sido acordados. Si logramos ultimarlos y concluir el proceso durante la visita, me sentiría muy satisfecho».

Bloomberg

Vía La Republica

Morgan Stanley estima que las reservas mundiales de petróleo disminuyeron en aproximadamente 4,8 millones de barriles diarios entre el 1 de marzo y el 25 de abril

El mundo ha agotado sus reservas de petróleo a una velocidad récord, ya que la guerra con Irán está reduciendo los flujos procedentes del Golfo Pérsico, mermando así la reserva que protege contra las crisis de suministro.

La rápida disminución de las reservas implica que el riesgo de picos de precios aún más extremos y escasez es cada vez mayor, lo que deja a los gobiernos y a las industrias con menos opciones para amortiguar el impacto de la pérdida de más de mil millones de barriles de suministro, dos meses después del casi cierre del estrecho de Ormuz. El drástico agotamiento también significa que el mercado seguirá siendo vulnerable durante más tiempo a futuras perturbaciones, incluso después de que termine el conflicto.

Morgan Stanley estima que las reservas mundiales de petróleo disminuyeron en aproximadamente 4,8 millones de barriles diarios entre el 1 de marzo y el 25 de abril, superando con creces el máximo anterior de reducción trimestral registrado por la Agencia Internacional de Energía . El crudo representa casi el 60% de esta disminución, y los combustibles refinados el resto.

Fundamentalmente, el sistema también requiere un nivel mínimo de petróleo, lo que significa que el «mínimo operativo» se alcanza mucho antes de que las reservas lleguen a cero, dijo Natasha Kaneva, directora de investigación global de materias primas de JPMorgan Chase & Co.

“Las reservas actúan como amortiguador del sistema petrolero mundial”, afirmó. “Pero no se puede extraer todo el petróleo”.

Según Goldman Sachs Group Inc., existen indicios de que la caída de las reservas se ha ralentizado ligeramente en los últimos días, debido a la menor demanda de China, el principal importador mundial de petróleo, lo que deja más reservas disponibles para otros compradores. Sin embargo, las reservas mundiales de petróleo ya se encuentran cerca de su nivel más bajo desde 2018, indicó el banco.

Estimar los inventarios globales implica tanto arte como ciencia. Una gran parte corresponde a reservas estratégicas de crudo y combustible controladas por los gobiernos, ya sea directamente o exigiendo a la industria que mantenga un nivel de reservas que puedan liberarse cuando sea necesario, o una combinación de ambas. Pero también existe una enorme cantidad en las reservas comerciales: los inventarios de productores, refinadores, comerciantes y distribuidores de petróleo que se mantienen como parte de sus operaciones comerciales habituales.

Los puntos de mayor tensión se concentran en un puñado de países asiáticos que dependen de la importación de combustible. Los comerciantes señalan a Indonesia, Vietnam, Pakistán y Filipinas como los que generan mayor preocupación, ya que podrían alcanzar niveles críticos de suministro en tan solo un mes. Las economías más grandes de la región, en particular China, se mantienen estables por el momento.

Sin embargo, las reservas europeas de combustible para aviones también se están agotando rápidamente justo cuando se acercan las vacaciones de verano, y algunos analistas predicen que podrían alcanzar niveles críticos ya en junio.

Mínimo Operacional

Kaneva, de JPMorgan, advierte que los inventarios en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) podrían alcanzar niveles críticos a principios del próximo mes si el estrecho no se reabre, y luego niveles mínimos para septiembre. En ese momento, el mundo llega a las cantidades mínimas de petróleo necesarias para el correcto funcionamiento de los oleoductos, los tanques de almacenamiento y las terminales de exportación.

Estados Unidos, convertido en el proveedor de último recurso del mundo, ya ha reducido sus reservas nacionales de crudo y combustibles por debajo de los promedios históricos debido al aumento de las exportaciones. Según datos del gobierno, las reservas de crudo estadounidenses, incluida la Reserva Estratégica de Petróleo del país, han disminuido durante las últimas cuatro semanas consecutivas. Al final de la semana pasada, las reservas de destilados estadounidenses se encontraban en su nivel más bajo desde 2005, mientras que las de gasolina rondaban sus niveles estacionales más bajos desde 2014.

Si bien las empresas petroleras estadounidenses han comenzado a aumentar la producción, los ejecutivos han advertido que es probable que las reservas sigan disminuyendo a corto plazo.

Aunque se reabra la vía fluvial, es poco probable que la producción y el transporte marítimo en el Golfo vuelvan a los niveles normales en un futuro próximo, lo que significa que los consumidores de combustible podrían tener que recurrir aún más a sus tanques de almacenamiento.

El conflicto ya ha disparado los precios del petróleo crudo y de los combustibles clave, amenazando con una mayor inflación e intensificando el riesgo de una recesión global. Ha provocado escasez de gas licuado de petróleo en la India, ha llevado a las aerolíneas a cancelar vuelos y ha afectado a los conductores estadounidenses con un alza vertiginosa en el precio de la gasolina .

El consumo mundial de petróleo ya ha caído drásticamente, en parte debido a las interrupciones en el suministro y en parte debido al aumento de los precios. Pero a medida que las reservas se acercan a niveles críticos, analistas, operadores y ejecutivos advierten que los precios deberán dispararse hasta un nivel que reduzca significativamente la demanda para equilibrar el mercado.

“Gran parte del inventario y la capacidad de reserva ya se han agotado”, declaró Eimear Bonner, directora financiera de Chevron Corp., a Bloomberg TV el 1 de mayo. “Comenzaremos a ver que algunos países dependientes de las importaciones podrían empezar a sufrir una escasez crítica a medida que nos adentremos en el período de junio a julio”.

“En cuanto a los lugares que se enfrentan a una escasez inminente, lo primero que me viene a la mente es Asia, y es probable que países como Pakistán, Indonesia o Filipinas sean los primeros en tener problemas con los depósitos de combustible”, dijo Frederic Lasserre, jefe de investigación de la comercializadora de energía Gunvor Group.

Si el estrecho de Ormuz no se reabre a principios de junio, algunos países asiáticos se enfrentarán a una crisis macroeconómica debido a la escasez de gasóleo, predijo, mientras que Europa podría tener un mes más antes de que la situación se vuelva difícil de gestionar.

Sin duda, algunos analistas y operadores afirman que los puntos críticos son menores de lo que estima JPMorgan, lo que significa que la industria podría contar con un mayor margen de maniobra, mientras que una mayor pérdida de demanda también contribuiría a reducir la presión sobre el sistema. Las estimaciones de JPMorgan contemplan una destrucción de la demanda de 5,6 millones de barriles diarios entre junio y septiembre.

Situación en Asia

Si bien Asia ha sido la región más afectada por la escasez de petróleo en Oriente Medio, las reservas en las principales economías se mantienen estables. Los niveles de China y Corea del Sur son tan elevados que están considerando reanudar las exportaciones de productos refinados que se habían restringido. Las reservas en Singapur, centro de almacenamiento de combustible, superaron recientemente los promedios estacionales. Los inventarios de crudo de China siguen siendo robustos, y la firma de análisis geoespacial Kayrros estima que incluso han aumentado durante la guerra.

La transición energética también podría implicar que algunas naciones necesiten almacenar menos combustible en el futuro. La gasolina y el diésel podrían dejar de ser tan cruciales en países como China, que ha electrificado masivamente su flota de automóviles y camiones.

Según Antoine Halff, cofundador de Kayrros, las reservas de petróleo en la región de Asia-Pacífico, fuera de China, han sido las más afectadas, con una caída de unos 70 millones de barriles desde que comenzó el conflicto.

Kayrros afirmó que las reservas en Japón e India se encuentran en su nivel estacional más bajo en al menos 10 años, con una disminución del 50 % y el 10 %, respectivamente, desde el inicio de la guerra. Según Goldman Sachs, los suministros de nafta y GLP de la región, ambos utilizados en la industria petroquímica, se han visto particularmente afectados.

Algunos funcionarios asiáticos afirman que las reservas son suficientes, al menos por ahora. El ministro de Petróleo de Pakistán declaró a finales de abril que su país cuenta con reservas comerciales de productos refinados para aproximadamente 20 días. El Ministerio de Petróleo de la India afirmó el 3 de mayo que las refinerías disponen de inventarios de crudo adecuados, si bien las refinerías estatales reconocieron en privado haber consumido una cantidad considerable, sin dar más detalles.

El diésel , motor de la economía mundial, también se enfrenta a una crisis. Los países más afectados son aquellos con una producción nacional de crudo y una capacidad de refinación limitadas, según Xavier Tang, analista sénior de mercado de Vortexa Ltd.

“Los países del noreste de Asia, como China, Japón y Corea del Sur, cuentan con amplias reservas de crudo y productos derivados en sus tanques de almacenamiento”, dijo Tang. “Vietnam y Filipinas se encuentran en una situación más crítica”.

Europa y el combustible para aviones

En Europa, el producto clave es el combustible para aviones.

Según Insights Global, que obtiene datos de los operadores de terminales, los inventarios en almacenes independientes en el centro logístico de Ámsterdam-Róterdam-Amberes se han desplomado un tercio desde que comenzó la guerra, alcanzando su nivel más bajo en seis años.

“Desde febrero, hemos observado una caída constante en las existencias de combustible para aviones”, declaró Lars van Wageningen, gerente de investigación y consultoría de Insights Global. “Otras regiones, como Asia y Australia, también necesitan abastecerse de este producto, por lo que todos están compitiendo por conseguir el combustible que puedan, a un precio elevado”.

Si bien a corto plazo hay suficiente oferta, la demanda estival podría provocar que las existencias se agoten en cinco meses, afirmó. El Reino Unido, Alemania y Francia son los países más vulnerables debido al intenso tráfico y a la insuficiente producción local, añadió.

Reservas estratégicas

Los gobiernos ya se han comprometido a desplegar una cifra récord de 400 millones de barriles de petróleo procedentes de las reservas de emergencia, en una medida coordinada por la AIE.

Sin embargo, Estados Unidos solo ha utilizado unos 79,7 millones de barriles de los 172 millones que prometió liberar, mientras se debate entre proporcionar suficiente suministro para mantener los mercados mundiales y agotar aún más sus reservas de petróleo. Si la administración completa la liberación total, las reservas ya están a punto de caer a su nivel más bajo desde 1982.

Trabajadores en la parte superior de un tanque en una instalación en Avenel, Nueva Jersey, EE.UU.
Alemania volverá a ofrecer petróleo crudo y combustible para aviones que no fueron adquiridos por el mercado cuando se ofrecieron anteriormente, y tomará medidas adicionales si se produce una escasez, según informó el Ministerio de Economía.

Los gobiernos se enfrentan a un dilema: si liberan más reservas para controlar los precios, solo conseguirán reducir aún más la capacidad de seguridad.

De cara al futuro, la drástica reducción de las reservas mundiales supondrá una mayor presión sobre el mercado una vez que se reabra el estrecho, ya que los gobiernos y las empresas se apresurarán a reabastecerlas.

“Prevemos que esta situación de reducción de existencias continúe durante los próximos meses y, en última instancia, impulse un fenómeno de reabastecimiento a largo plazo”, declaró Willie Chiang, director ejecutivo de Plains All American Pipeline LP, en una conferencia telefónica sobre resultados el viernes. “Tras la guerra, no nos sorprendería que varios países reabastecieran sus reservas estratégicas de petróleo por encima de los niveles previos a la guerra, lo que generaría una demanda adicional en el futuro”.

Por Boris Muñoz en El País

La Nobel de la Paz reivindica la celebración de elecciones para garantizar la soberanía de Venezuela

Viéndola recorrer el mundo para reunirse con líderes en Europa, con empresarios en California u ofrecer entrevistas en YouTube, muchos concluyen que María Corina Machado (Caracas, 58 años) es una bala perdida: una líder en suspenso, atrapada en un limbo que le impide regresar a Venezuela. Allá la espera la misión que se autoimpuso: llevar hasta el final la tarea de sacar del poder al régimen chavista. Según esa visión, cada día que pasa afuera es una ganancia para los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, presidenta y presidente de la Asamblea Nacional, respectivamente, y el hombre fuerte Diosdado Cabello, y una deuda creciente con los millones de venezolanos que la esperan. Pero esa no es la impresión que ella transmite en persona.

Machado está firmando un ejemplar en inglés de su libro El manifiesto de la libertad cuando le informan que el Ministerio Público ha confirmado la muerte de Víctor Hugo Quero Navas, desaparecido por las fuerzas de seguridad hace un año y medio. Escucha y es como si le dieran un golpe. Un segundo después toma aire y se repone: “Es lo que ya sabíamos. Estaba muerto”. Una colaboradora suelta: “¡Desgraciados!”

La Premio Nobel de la Paz y su equipo trabajan en una austera oficina de Washington cuyo mobiliario vio tiempos mejores hace ya años. Ella entra a la cocina a preparar café derrochando energía y trata a sus colaboradores con familiaridad y camaradería. Cada uno parece tener claro su papel específico dentro de una misión más amplia: pensar y planear la Venezuela que quieren ver en las próximas décadas. Las paredes beige están casi desnudas, salvo por una pintura ingenua fechada en 2025 y algunas ilustraciones de la caricaturista venezolana Rayma. Antes de sentarse frente a la cámara, pide ayuda para ocultar el cable del micrófono. ¿Un toque de coquetería? “Es para evitar distracciones”.

Pregunta. Han pasado más de 100 días desde que se inauguró esta nueva situación en Venezuela: sin Maduro, pero con el chavismo prácticamente íntegro en el poder. ¿Qué ha cambiado realmente?

Respuesta. Hay que verlo en varios planos. En lo político, han ocurrido cosas impensables hace unos meses. En un país donde la gente no se atrevía ni a pedir por los presos políticos en una iglesia, hoy puedes tener 30 o 50 manifestaciones de diversos tipos en un mismo día. Más de 600 presos políticos han sido excarcelados, aunque aún quedan cientos en prisión. Empiezas a ver expresiones de libertad de expresión, de movilización, de denuncia que no existían. Sin embargo, esto está muy lejos de ser una restitución plena de los derechos cívicos. En lo económico, se han puesto límites al manejo discrecional de los fondos del régimen y se ha permitido la llegada de inversiones, aunque nadie sabe de qué tamaño son ni cuáles son los términos de los contratos. No hay contraloría. La inflación anual es del 650% y el 86% de la población vive en la pobreza. Y en lo social hay una tensión creciente: los productos están en las estanterías, pero la gente no los puede pagar. Los venezolanos hemos aprendido a los golpes que la economía no se resuelve sin el cambio político.

P. Siguiendo lo que sucede en Venezuela, pareciera que se fermenta una sensación de cansancio e incertidumbre entre la población. ¿Se está agotando la expectativa de cambio antes de que la transición tome forma?

R. Hay de todo. Hay una genuina angustia de gente que no puede más, que ve que sus hijos no comen bien ni van a la escuela. Eso es lo que yo llamo la urgencia ética. Y hay también una narrativa deliberada de desmoralización, que busca convencer a la gente de que este proceso no se trata de democracia, sino de petróleo, de intereses externos. Esa narrativa le conviene al régimen. Pero que esto sea complejo no significa que no avance. El planteamiento de Trump y Rubio, de las tres fases que desembocan en una elección libre y limpia, es correcto y es urgente.

P. El presidente Trump dijo esta semana que los venezolanos están “really happy”. ¿Qué no está viendo?

R. No quiero interpretar lo que piensa el presidente. Lo que sí puedo decir es que hay una creciente preocupación, por no decir angustia, de que esto se tarde demasiado, porque para mucha gente cada día es existencial. La manera de evitar que esto desemboque en un proceso desordenado es dar la seguridad de que por la vía electoral vamos a poder hacer valer la voluntad ciudadana. Eso es lo que le digo a Trump cada vez que hablo con él. Digo en público lo mismo que digo en privado.

P. ¿Qué le dice en concreto?

R. Que tenemos por delante la gran oportunidad para las Américas y que hay un momentum que no podemos desperdiciar. Venezuela tiene la sociedad mejor preparada para una transición ordenada: no hay diferencias religiosas, raciales ni regionales profundas; hay un nivel de organización ciudadana que nunca habíamos tenido. Le digo que hay que cumplir un cronograma que permita hacer este proceso bien, que tenemos que convertir estas elecciones en un modelo para el planeta.

P. ¿Es eso posible este año? Lo que se oye es que las elecciones no serían posibles antes de 2027.

R. Desde el punto de vista técnico, necesitas aproximadamente 40 semanas desde que designas un nuevo CNE. Ese es el detonante. Se puede comprimir algo, pero hay que ser serios. Lo importante es arrancar ya.

P. Hoy Washington controla buena parte del petróleo venezolano, de los ingresos y del acceso empresarial. Trump ha bromeado con que Venezuela podría ser el estado 51. ¿Dónde está la línea que separa el apoyo del vecino más poderoso de la tutela?

R. Una elección. El ejercicio de la soberanía popular es esa línea. Para llegar a ella vamos a necesitar el apoyo de la comunidad internacional y, en primer lugar, el de Estados Unidos. Trump es el único jefe de Estado que ha arriesgado posición y recursos por la libertad de Venezuela. No estaríamos donde estamos sin ese apoyo. Un sistema criminal solo cede ante una amenaza real.

P. Si llegara al poder en las condiciones actuales, ¿cuál sería su primera decisión concreta para recuperar soberanía sin romper la alianza con Washington?

R. Todo se trata de confianza. Con las primarias de 2023 decidimos confiar en la gente y la gente confió de vuelta. Ahora hay que construir confianza en las instituciones: necesitamos que confíen los ciudadanos, los acreedores, los inversionistas, otros gobiernos. La clave es Estado de Derecho: un gobierno serio, donde hay justicia autónoma, se respeta la ley y todos son iguales ante ella. Eso crea de inmediato los incentivos para que el país se transforme.

P. ¿Qué pasa si Washington se siente cómodo con las cosas como están y no avanza hacia una transformación política?

R. No creo que eso sea posible. Primero, el incentivo migratorio: casi un millón de venezolanos en Estados Unidos, el 65% quiere volver tan pronto haya una elección. Segundo, el económico: Venezuela tiene potencial para cinco millones de barriles, pero alcanzarlos requiere 200.000 millones de dólares en inversión, y eso solo llega con Estado de Derecho. Los inversionistas que hoy exploran el mercado lo hacen porque quieren una opción. Esa opción vale si llegamos nosotros; si no llegamos, vale cero. Un régimen que robó, confiscó y persiguió jamás generará esa confianza. Y tercero: para que estos negocios funcionen, necesitas talento. El ingeniero venezolano que trabaja en Riad no va a traer a su familia a un país sin educación ni salud.

P. El intelectual chileno Fernando Mires dijo hace poco que Venezuela hoy no es una dictadura, pero tampoco una democracia. Usted misma parece haber moderado el tono. ¿Qué es el régimen hoy?

R. Lo mismo de siempre, con algunos espacios de apariencia de libertad. Unos primeros pasos de desmontaje de un sistema brutalmente represivo. Pero si el Ejecutivo controla el Poder Judicial, el Legislativo y el Electoral, ¿qué es eso?

P. ¿Una dictadura?

R. Obviamente.

P. Le hago la pregunta directa, y espero que no la esquive: ¿cuándo regresa a Venezuela?

R. Pronto. Y no la esquivé.

P. En Madrid anunció el regreso en semanas. Dijo lo mismo hace ya dos meses. ¿Cuándo? ¿Mayo, junio, julio?

R. Tengo que concluir las tareas que me propuse al salir de Venezuela en diciembre: hablar con jefes de Estado, con inversionistas, con acreedores, con miles de venezolanos en el mundo. Y está también toda la preparación interna de esta nueva etapa. Trabajamos durísimo en ello.

P. ¿Cuál es la condición objetiva que todavía no existe y que le impide regresar?

R. Ninguna.

P. Entonces puede hacer su mochila mañana e irse.

R. Nadie más que yo quiere que eso pase.

P. ¿Cuánto pesa Trump en esa decisión?

R. La posición de Estados Unidos y de otros aliados pesa sin duda. Es un tema de coordinación. Mi regreso ayuda a que el proceso fluya adecuadamente, y por eso es importante que el momento sea el correcto.

P. Según varias versiones, en aquel desayuno Trump le desaconsejó regresar. ¿Qué revela eso?

R. Esas informaciones no las di yo, así que no las dé por ciertas. Hay mucha especulación. Lo que sí puedo decir es que la consideración fundamental del Gobierno de Estados Unidos ha sido siempre mi seguridad.

P. ¿Hay un momento en que el desgaste de permanecer fuera supera el riesgo de regresar?

R. Estuve 12 años sin poder salir y todo el mundo me decía: “Vete, tienes que hablar afuera”. Ahora que salí, todo el mundo me dice: “Tienes que volver”. Mi filtro siempre es el mismo: ¿dónde soy más útil? Sé que en Venezuela puedo ayudar, contribuir a que todo vaya en una dirección firme y cívica. Pero también hay mucho que hacer aquí. Ojalá pudiera estar en las dos partes a la vez.

P. Trump sugirió el 3 de enero que usted no estaba en la mejor posición para garantizar la gobernabilidad. ¿Cómo controlaría el poder real en un país donde el ejército, los tribunales, el consejo electoral y el petróleo siguen en manos del chavismo, con grupos criminales y guerrillas dominando partes del territorio?

R. Es un problema medular, y por eso llevamos años evaluando en detalle cómo está el país en cada una de esas áreas y cómo sería un proceso de toma de control institucional y territorial. Mi valoración es que la inmensa mayoría de quienes están en esos espacios, desde empleados de ministerios hasta policías y militares, favorecerían una transición. Hay grupos armados y financiados para generar disrupción, como la DGCIM o algunos colectivos, pero son muy reducidos y ya están identificados. Aquí no se trata de desmontar las Fuerzas Armadas, sino de liberarlas: el yugo y la persecución que padecen son intensos. A quienes temen una retaliación les doy mi palabra: vamos a garantizar los derechos y las libertades incluso de quienes nos las negaron a nosotros.

P. En España evitó reunirse con Pedro Sánchez cuando él, junto a Lula y Petro, buscaba relanzar la izquierda frente al avance de Trump. Si se presentara de nuevo la oportunidad, ¿se reuniría? ¿Qué papel puede tener el gobierno español en la transición?

R. Toda decisión pasa por el filtro de si ayuda a la causa venezolana y acelera la transición. Si la respuesta es sí, me reúno.

P. Ha hablado de un gran acuerdo nacional previo a las elecciones. ¿Quiénes tendrían que sentarse en esa mesa y qué estaría dispuesta a negociar?

R. Lo veo como algo más amplio que el proceso electoral. Es un momento único para verbalizar los consensos del país que queremos construir: el pluralismo, los límites al presidencialismo, la subordinación del poder militar al civil, la descentralización real, la subsidiariedad del Estado al individuo. Eso se traduce en acuerdos concretos como la no reelección y la bicameralidad. El país está ávido de discutir estos temas.

P. ¿Apoyaría la no reelección?

R. Sin duda.

P. ¿Y se sentaría a negociar directamente con Delcy y Jorge Rodríguez?

R. Depende de los términos. Hemos ofrecido, pública y privadamente, nuestra disposición a avanzar en una transición negociada. Lo que no vamos a aceptar es una nueva farsa.

P. Cuando ve a Delcy Rodríguez purgando su entorno y nombrando ministros en posiciones estratégicas, ¿no están simplemente tratando de normalizarse y quedarse?

R. Ellos van a hacer eso siempre que se les permita. No puede sorprendernos. Han tenido que liberar presos, abrir espacios de comunicación, poner restricciones al uso de los fondos. En otras cosas no han cedido. Parte de nuestro trabajo es persuadir a actores clave de que ciertas decisiones tienen que acelerarse.

P. ¿En qué condiciones podría subsistir el chavismo como movimiento político?

R. Felipe González me decía en España: en una transición, hay dos cosas que no se pueden amnistiar, los crímenes de lesa humanidad y los actos de corrupción, a menos que quienes robaron devuelvan absolutamente todo lo robado. Yo le respondía que no sabe lo que nos está pidiendo, porque esto es el saqueo más grande de la historia. Es muy complejo. Pero tengo conciencia de la responsabilidad histórica de que esto funcione bien. Una transición sostenible necesita el apoyo del pueblo, y ese pueblo solo aceptará compromisos difíciles si confía en el liderazgo que lo representa. Por eso les digo a quienes están aferrados al poder: les conviene negociar con liderazgos que tengan legitimidad. Pueden lograr más.

P. Chávez construyó un hiperliderazgo caudillista. Hay gente que le compara con él en esa capacidad de arrastre. ¿Cómo despeja el miedo de que usted también pueda convertirse en una líder hiperpersonalista?

R. Soy la antítesis de Chávez. Él empezó en las élites y la clase media; nosotros comenzamos en las zonas más humildes y llegamos a vencer el escepticismo urbano. Chávez habló de división; nosotros salimos a unir. Él promovió la venganza; nosotros, el reencuentro. Chávez ofrecía regalos; yo pedía trabajo y responsabilidad. Ellos humillaron; nosotros valoramos la dignidad. Él construyó un proyecto basado en el odio y la violencia; nosotros, en el amor. Son expresiones totalmente antagónicas.

P. Conviven hoy dos Venezuelas: una en acelerada apertura económica que atrae inversión, y otra donde millones sobreviven con salarios de miseria. ¿Cómo reconcilia a esos dos países y evita que esa fractura se haga permanente?

R. No creo que sean dos países. Hay un solo país que quiere vivir con dignidad, transparencia, que quiere a sus hijos de regreso. Eso incluye a quienes hoy ven oportunidades de inversión: si lo hacen de manera transparente y apegada a la ley, su mejor interés es una transición democrática, porque sin ella esas opciones valen cero. Yo recorro el mundo y les digo a los grandes capitales del sector tecnológico y energético: vengan a Venezuela, pero rememos en la misma dirección. Un país con reglas claras, sin privilegios, con privatizaciones transparentes. Mi padre, quien fue un gran industrial, me decía: “Hacer plata es fácil. Lo difícil es generar riqueza”. El verdadero empresario genera riqueza desde sus trabajadores y proveedores hasta el país entero. Eso es lo que tenemos que construir.

P. En Madrid hubo una polémica por los cánticos de “fuera mona” contra Delcy Rodríguez en su acto de la Puerta del Sol. ¿Qué le pareció y qué revela sobre el clima del exilio venezolano?

R. No puedo afirmarlo, pero hay quienes creen que fueron personas infiltradas. Lo que sí puedo decir es que esos cánticos no reflejan lo que somos. Cuando terminó el evento, la policía española me decía: “Nunca hemos visto algo así”. La gente lloraba, cantaba, rezaba, se abrazaba. Una colaboradora de la presidenta de la Comunidad de Madrid me dijo: “La última vez que vimos algo así fue cuando España ganó el Mundial”. Eso es Venezuela.

P. ¿Hay una veta de resentimiento racial en Venezuela que valdría la pena abordar sin tabúes?

R. Tiene razón, no hay ningún tema que no debamos tocar. Pero lo que yo conozco hoy es un nivel de cohesión alrededor de valores fundamentales verdaderamente extraordinario: respeto a la dignidad humana, pluralismo, responsabilidad individual, solidaridad, amor a la libertad, a la propiedad, a la familia. Son los valores de nuestros padres fundadores. Esta ha sido una larga marcha que nos ha llevado de vuelta a nuestras raíces.

P. Cuando está sola y piensa en Venezuela, no en la estrategia ni en la transición, sino en el país, ¿qué ve? ¿Qué le duele y qué le da fuerza?

R. Me hace falta la luz de mi país. Los colores en Venezuela son distintos para mis ojos. Me hace falta agarrar mi carro e irme sola por cualquier carretera. Me fascina bajarme en cualquier lugar y conversar con la gente. Cuando viajábamos en giras, éramos ocho en el carro; cantábamos música llanera en Los Llanos, oriental en el oriente, gaitas en el Zulia. Esas cosas muy humanas del país me hacen mucha falta. Me sostienen los mensajes de energía y las oraciones que recibo todos los días. Este movimiento ha echado raíces en lo cultural y en lo social. Por eso yo siempre decía: un día antes, un día después, Maduro se va a ir. Y ahora te lo digo igual: un día antes, un día después, este régimen va a terminar de salir. Lo realmente relevante es esta Venezuela que está emergiendo y cómo nos aseguramos de construir instituciones que duren por siglos.

P. ¿Y la fuerza?

R. La gente. Esta conversación. Poder hablar del futuro. A veces miro para atrás y digo: cuántas veces me dijeron que era imposible. Y mira lo increíble que hemos hecho. Tengo una profunda confianza en el poder de la gente y en su amor a la libertad. Y además siento que hemos ido de la mano de Dios.

Venezuela enfrenta una paradoja energética que ya no puede ocultarse detrás de narrativas optimistas: la recuperación de la producción petrolera está acelerando el colapso operativo del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

Entre enero y marzo de 2026, según datos OPEP fuentes secundarios, la producción promedio de crudo aumentó de 823 kBD a 988 kBD (+165 kBD). En paralelo, la demanda máxima en la Región Occidente —epicentro de la actividad petrolera— pasó de 2.308 MW a 2.504 MW (+196 MW).

Este incremento no fue absorbido por nueva capacidad de generación. Fue desplazado directamente del consumo residencial y comercial, en un contexto donde el racionamiento nacional ya supera los 1.586 MW (mayo 2026), según la tabla de datos y gráfico elaborados por el energista Nelson Hernández

La física del conflicto: un sistema en vasos comunicantes

La narrativa oficial omite deliberadamente la relación termodinámica y electromecánica entre yacimiento y red eléctrica.

El sistema de producción de PDVSA (no solo el yacimiento) experimenta una declinación anual del orden del 15-20%. Esta caída acelerada se explica por la madurez de los yacimientos, pero sobre todo por el grave deterioro de la infraestructura superficial: fallas en pozos, líneas de flujo, estaciones de flujo, compresores y sistemas de levantamiento artificial.

Para contrarrestar esta declinación sistémica, la industria depende masivamente de bombas electro sumergibles (ESP) y otros sistemas de levantamiento artificial eléctrico en miles de pozos.

Con apenas tres taladros activos a nivel nacional, la estrategia actual se reduce casi exclusivamente a la reactivación de pozos existentes, muchos de ellos con alta viscosidad y bajo factor de recuperación.

El resultado es que cada barril adicional producido hoy requiere una intensidad energética significativamente mayor que hace una década.

El cuello de botella estructural

Como evidencia veamos el balance eléctrico de mayo 2026:

El SEN depende de una importación estructural de 8.576 MW desde el Complejo Hidroeléctrico de Guayana (principalmente Guri).

  • La Región Occidente, con 2.322 MW de demanda máxima, carece de un parque térmico mínimamente operativo que respalde su crecimiento.
  • El Centro-Occidente y Oriente también muestran déficits críticos.

En la práctica, el operador del SEN (CORPOELEC) se ve obligado a aplicar un despacho por prioridad económica: asigna la energía disponible a los activos que generan divisas (petróleo) y sacrifica sistemáticamente las cargas residenciales y comerciales. Esto no es gestión de crisis. Es canibalismo energético institucionalizado.Fallos de planificación graves

  1. Ausencia de autogeneración petrolera: A diferencia de Colombia, Brasil o incluso México, Venezuela no ha implementado a escala esquemas de cogeneración (gas asociado ? electricidad) en los campos. El gas que se quema o reinyecta podría estar generando cientos de MW en sitio.
  2. Colapso del parque térmico regional: Las plantas de occidente operan con disponibilidad crítica por falta de mantenimiento mayor, repuestos y combustible confiable. La gigantesca planta termoeléctrica Planta Centro en el estado Carabobo (2.600 MW instalados) está técnicamente inservible.
  3. Red de transmisión obsoleta: La dependencia casi absoluta de las líneas de 765 kV y 400 kV desde Guayana genera pérdidas técnicas elevadas y vulnerabilidad ante cualquier contingencia.
  4. Demanda reprimida artificial: El racionamiento distorsiona las mediciones reales de demanda. La cifra oficial de “demanda máxima” es ficticia; refleja solo lo que el sistema colapsado puede entregar.

Conclusión técnica y crítica

La meta del millón (y pico) de barriles diarios es económicamente necesaria, pero físicamente insostenible bajo la arquitectura actual del SEN. Cada incremento de producción petrolera marginal está produciendo un decremento equivalente (o mayor) en la confiabilidad eléctrica del país.

Esto no es un problema de “mala suerte” ni de sanciones externas. Es el resultado predecible de décadas de desinversión crónica, corrupción, priorización cortoplacista y ausencia total de planificación integrada entre PDVSA y el sector eléctrico.

Sin una intervención estructural urgente —autogeneración a gran escala en los campos, rehabilitación profunda del parque térmico, modernización de subestaciones y una verdadera gobernanza técnica del SEN— seguiremos profundizando esta regresión: más barriles, menos kilovatios, peor calidad de vida.

Venezuela no tiene por qué elegir entre petróleo y electricidad.

Lo que falta es la voluntad técnica y política de dejar de gestionar el colapso y empezar a construir capacidad real.

David Morán Bohórquez es ingeniero industrial. Miembro de la Comisión de Energía de la Academia Nacional de Ingeniería y Hábitat de Venezuela y del Consejo Directivo de Cedice Libertad. En X @morandavid

Vía 14ymedio

Sin tanques, misiles ni líderes occidentales, el Kremlin intentó sostener la épica patriótica en medio del desgaste bélico

El presidente ruso, Vladímir Putin, sufrió hoy un duro revés para su castigada imagen tras más de cuatro años de guerra en Ucrania, al presidir el desfile del Día de la Victoria más descafeinado en casi 20 años pese a la tregua acordada con la mediación de Estados Unidos.

Con ocasión del 81 aniversario de la victoria del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi, por el empedrado de la plaza Roja no marcharon ni tanques, ni piezas de artillería, ni misiles intercontinentales, supuestamente debido a la amenaza terrorista de Ucrania, cuyos drones aterrorizan desde hace meses la geografía nacional.

Putin llegó a tan señalada fecha más debilitado que nunca, ya que sus índices de popularidad son los más bajos desde 2022 y cada vez son más intensos los rumores de luchas intestinas entre los diferentes clanes que rodean al Kremlin.

Aunque la televisión estatal intentó maquillar la decepción al no mostrar prácticamente ninguna panorámica de la plaza y de las tribunas erigidas en el Mausoleo de Lenin –varios medios occidentales no pudieron acudir a la cita al serles revocada la acreditación–, la realidad es que un ambiente derrotista acompañó a las celebraciones en Moscú.

A la parada fueron invitados los principales altos cargos del país, pero no hubo lugar ni para ministros ni para diputados

La parada duró sólo 45 minutos –lo que la convierte en la más corta en muchos años– ya que no rodó el armamento pesado, algo que no ocurría desde 2007 y tampoco desfilaron los cadetes.

De la treintena de líderes que acudieron a la histórica plaza en el 80 aniversario pasamos a cinco mandatarios: Bielorrusia, Malasia, Laos, Kazajistán y Uzbekistán.

Según la prensa local, a la parada fueron invitados los principales altos cargos del país, pero no hubo lugar ni para ministros ni para diputados.

La única novedad en el desfile fue la presencia por vez primera de soldados del Ejército Popular de Corea, que combatieron en las filas del Ejército ruso en la batalla de Kursk, región rusa ocupada durante varios meses por las tropas ucranianas.

Por no haber no hubo ni marcha del conocido como Regimiento Inmortal, en la que los rusos –incluido Putin– marchan por las calles de Moscú, mostrando las fotos de los familiares que combatieron en la Gran Guerra Patria (1941-1945).

El temor a una provocación enemiga se desvaneció el viernes, poco antes de la medianoche, cuando el presidente de EE UU, Donald Trump, anunció un acuerdo con ambos bandos para una tregua de tres días (9, 10 y 11 de mayo).

“Esta solicitud fue realizada directamente por mí y agradezco enormemente que haya sido aceptada”, comentó Trump, que espera que esta tregua sea “el principio del fin de una guerra muy larga, letal y arduamente librada”.

Zelenski se regodeó al firmar un decreto especial en el que “autorizaba” la celebración del desfile militar en Moscú

Rusia y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, recogieron el guante y corroboraron el alto el fuego, a lo que se habían negado toda la semana con amenazas incluidas de Moscú de atacar con misiles “el centro de Kiev”.

El Kremlin destacó que la tregua incluirá un canje de mil por mil prisioneros de guerra en una “fiesta sagrada para todos”, incluido los ucranianos.

Tras asegurar en un primer momento que “la plaza Roja es menos importante que las vidas de los prisioneros ucranianos”, Zelenski se regodeó al firmar un decreto especial en el que “autorizaba” la celebración del desfile militar en Moscú.

“No necesitamos permiso de nadie”, respondió incómodo Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, mientras el asesor presidencial, Yuri Ushakov, lo tachó de “payasada” del comediante reconvertido en político.

Moscú acusó a Kiev de violar hoy el alto el fuego, pero solo lejos de Moscú, aunque, por si acaso, las autoridades bloquearon durante varias horas el internet móvil en todo el centro de la capital.

Putin aludió a la actual campaña militar en Ucrania y destacó que la “clave del éxito” del pueblo ruso es “su capacidad de aguante”

En su tradicional discurso, que se prolongó durante más de ocho minutos, Putin hizo un sentido homenaje al pueblo soviético, pero también aludió a la actual campaña militar en Ucrania y destacó que la “clave del éxito” del pueblo ruso es “su capacidad de aguante”.

“Combaten contra una fuerza agresiva que es armada y apoyada por todo el bloque de la OTAN. Pese a ello, nuestros héroes siguen avanzando”, dijo en un mensaje victimista que el Kremlin repite desde que la campaña se torció.

Recordó que el Ejército Rojo “salvó” no sólo a la Unión Soviética, sino a toda Europa, muchos de cuyos países –resaltó– capitularon y se volvieron “cómplices” de los crímenes hitlerianos.

“La lealtad a la patria es la verdad suprema. Estoy firmemente convencido de que nuestra causa es justa (…) La victoria fue y será siempre nuestra”, concluyó.

El primer ministro eslovaco, Robert Fico, se reunió con Putin en el Kremlin, aunque no participó en el desfile, al que no asistió ningún líder occidental.

Delcy Rodríguez anunció este sábado que viajará en las próximas horas para «defender» los derechos de su país, aunque no precisó el destino ni qué derechos defenderá.

El viaje coincide con las audiencias ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya, donde Venezuela y Guyana expresan sus argumentos orales sobre la disputa por la región fronteriza del Esequibo.

«A mí me toca viajar en las próximas horas a defender a nuestra patria, y cuando he tenido que hacerlo, ustedes no saben el orgullo que me da, el orgullo profundo de defender los derechos irrenunciables de Venezuela, defenderlos sin descanso, porque es honrar nuestra historia», expresó Rodríguez.

En un acto transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) dijo que un país «no se mide por su extensión territorial», sino por «su dignidad histórica».

«Ahora nos toca a nosotros defender esa historia y defender los derechos de Venezuela y de nuestro pueblo», agregó.

La CIJ celebra audiencias públicas entre el 4 y el 11 de mayo en el caso que enfrenta a Guyana y Venezuela por la validez del Laudo Arbitral de 3 de octubre de 1899, que fijó la frontera entre la entonces Guayana Británica y Venezuela.

Caracas declaró nulo este dictamen en 1962, al afirmar que estuvo rodeado de irregularidades.

La controversia gira en torno a la región del Esequibo, un territorio de unos 160 mil kilómetros cuadrados que representa cerca de dos tercios del actual territorio de Guyana.

Esta zona, rica en recursos naturales y bajo administración guyanesa desde hace más de un siglo, es reclamada por Caracas como parte de su territorio.

Yván Gil, quien forma parte de la delegación que viajó a La Haya, consideró que la disputa terminará con una negociación directa sin intervención de terceros, y rechazó los argumentos finales de Guyana presentados en la CIJ, al calificarlos de «negacionistas» y «repetitivos».

Insistió en que la única vía para resolver la disputa es el Acuerdo de Ginebra de 1966, un instrumento jurídico para alcanzar una solución mutuamente aceptable.

EFE

Por Pedro Benítez

Debido a las circunstancias políticas que le han rodeado en los últimos siete años, es bastante probable que Citgo Petroleum Corporation sea una de las compañías más vigiladas y fiscalizadas en Estados Unidos. Pese a tener su futuro comprometido por el proceso de venta judicial forzosa en manos de la Corte de Delaware, que busca satisfacer reclamaciones multimillonarias contra PDVSA, el informe anual presentado el pasado mes de marzo sobre su situación financiera indica que se encuentra muy lejos de la quiebra.

Así, Citgo registró una utilidad neta por 452 millones de dólares en 2025, (un aumento del 48% respecto al año anterior), con 2.450 millones de dólares disponibles en liquidez, y una reducción en su deuda bruta de 1.825 millones durante el citado ejercicio. Además, habría mejorado su capacidad total de refinación en las plantas de Lake Charles y Lemont que opera.

Esta información, oficial y disponible al público, proviene de los reportes de resultados de la compañía, los cuales, según tenemos entendido, son revisados por auditores externos e informados al gobierno de Estados Unidos como parte de los requisitos de cumplimiento de las sanciones.

Como al momento de redactar esta nota, no hemos identificado procesos judiciales abiertos por manejos cuestionables, malversación o peculado en la empresa (nos corregirá el amable lector en caso contrario), podemos afirmar que fue positivo el balance de la Junta Administradora Ad Hoc designada por la Asamblea Nacional de Venezuela (AN) 2015, bajo la figura del gobierno interino, cuya decisión final solía recaer en la comisión de control de activos de ese grupo. Una vez nombrados, estos directivos debían ser validados por la Corte de Chancery de Delaware para poder ejercer autoridad legal sobre las cuentas y activos en suelo estadounidense.

Además, esa gestión era monitoreada por el Departamento del Tesoro a través de licencias específicas, asegurando que no hubiera flujos financieros hacia el gobierno de Nicolás Maduro.

Este esquema finalizó en marzo pasado, cuando el reconocimiento diplomático cambió hacia la administración encabezada por Delcy Rodríguez, permitiendo el retorno de Asdrúbal Chávez al manejo de la empresa.

Ese es el dato duro.

Sin embargo, cada vez que desde las filas de la oposición venezolana se cuestiona o se señalan los abundantes rastros (en crecimiento) dejados por la cleptocracia chavista, no falta quien replique el latiguillo, según el cual, esos opositores “quebraron Citgo, saquearon Monómeros y se robaron los reales de la Ayuda Humanitaria”.

Veamos los otros dos casos: hasta este momento han resultado ser falsas, o no confirmadas, las informaciones que señalaron la existencia de una investigación formal por “fraude millonario” a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), por presunta corrupción y malversación de los fondos destinados a asistencia humanitaria para Venezuela entre 2018 y 2020.

Los hechos indican que, si bien el denominado gobierno interino de Juan Guaidó gestionó licencias para acceder a ciertos activos, el grueso de esa ayuda humanitaria millonaria anunciada por Estados Unidos fue canalizada a través de ONGs independientes y agencias de la ONU, y no directamente por el interinato.

Ciertamente, es un hecho documentado que en 2019 se denunció la apropiación indebida de fondos (90 mil dólares) por parte de delegados del interinato en la frontera con Colombia para gastos personales, pero el equipo de Guaidó aclaró que el dinero provenía de donaciones privadas y no de los fondos oficiales de la ayuda humanitaria. El caso se remitió a la Fiscalía General de Colombia, que, hasta la fecha, no ha iniciado acciones penales definitivas contra los implicados.

También es cierto, que informes previos de la inspección de USAID indicaron que la entrega de ayuda en 2019 tuvo motivaciones políticas y operativos cuestionables, pero no confirmaron desfalco alguno. Tampoco existe un comunicado oficial público del Departamento de Justicia de Estados Unidos o del FBI que confirme una acusación formal o juicio en curso contra Guaidó, o su equipo, por estos cargos específicos.

Este patrón se repite, aunque no por coincidencia, en el caso Monómeros, cuya administración el interinato de Guaidó asumió. Al final del gobierno del presidente Iván Duque, la Superintendencia de Sociedades de Colombia sometió a la empresa binacional a una medida de “control”, debido a lo que consideró riesgos jurídicos y administrativos, esto a raíz de denuncias públicas formuladas por parte de exfuncionarios del propio interinato (como el excanciller Humberto Calderón Berti) sobre el presunto uso de la misma como “caja chica” para pagos políticos, y contratos con empresas fantasma. Pero, hasta este momento, no existen procesos penales abiertos en la justicia ordinaria de la hermana república contra Juan Guaidó, su equipo, o políticos opositores venezolanos por el motivo descrito.

De modo que, dicho lo anterior, ha resultado lamentable que Guaidó no haya sino más claro ni más persistente en desmentir, y, al final día, en rendir cuentas por su gestión; así como también fue todavía más censurable el espectáculo que en su momento los dirigentes de los partidos opositores representados en la AN2015 dieron, o permitieron que se diera, en ocasión de atribuirse responsabilidades en el manejo de los activos venezolanos en el exterior, incluido el beneficio económico a familiares directos. Asunto que en su debido momento debería ser aclarado.

Pero estaremos de acuerdo en que, a la hora de las comparaciones, no son equiparables las responsabilidades en el tema del manejo de los recursos públicos entre chavismo y oposición, estando una de la otra en años luz.

Una larga lista de casos en los que por espacio solo citaremos a: PDVSA-Cripto (2023-2025); los Fondos de Andorra (2007-2015); Odebrecht (más 30 de megaobras, como el Tercer Puente sobre el Orinoco o la línea 5 del Metro de Caracas, quedaron inconclusas a pesar de haber recibido inmensas partidas presupuestarias); el desfalco en CADIVI/CENCOEX (2003-2014) descrito en una memorable carta por Jorge Giordani; los CLAP; el desvío de Fondos Públicos de Tesorería Nacional; o la responsabilidad en el sustracción de 11.271 millones entre 2004 y 2014 atribuido en informe parlamentario al exministro de Petróleo y expresidente de PDVSA a Rafael Ramírez, (siendo esa una de las múltiples denuncias de corrupción  en contra); que  han hecho que la corrupción durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro (más bien saqueo) haya sido descrita por organizaciones internacionales y ONGs como un sistema estructural de desvío de fondos públicos que ha generado pérdidas incalculables, estimadas por algunas fuentes en más de 300.000 millones de dólares.

No faltará quien nos diga, estirando la imaginación, que, si los que son hoy oposición en Venezuela les hubiera tocado la situación del chavismo seguramente hubieran hecho cosas parecidas. Pero como no se pueden hacer comparaciones sobre escenarios alternativos al pasado, describiendo situaciones que no ocurrieron, no queda otra que destacar que la magnitud y escala de la cleptocracia chavista no tiene precedentes, ni en los denostados gobiernos del régimen de la democracia venezolana representativa (1958-1998), ni siquiera en América Latina en tiempos modernos, donde vaya que hay tela que cortar al respecto.

Además, y este no es un detalle menor, la base opositora venezolana (el campo democrático), ha tenido la oportunidad de premiar, castigar, relevar y elegir su liderazgo, como aconteció en la primaria de octubre 2023; oportunidad que la militancia chavista nunca ha tenido, siempre al servicio de una facción no elegida por nadie que se ha enquistado en el control del Estado.

El chavismo que emergió prometiendo limpiar la corrupción del régimen político previo a 1998 (las cúpulas podridas), y profundizar la democracia, ha hecho (y hace hoy) exactamente todo lo contrario.

Pero a fin de justificarse, su aparato de propaganda y desinformación aplica la milenaria estratagema de gritar: “¡Allá va el ladrón!”. Es el uso de la falacia de la falsa equivalencia, que consiste en afirmar que dos situaciones, ideas, argumentos, o personas, son iguales o equivalentes, cuando en realidad existen diferencias significativas entre las mismas.

Comparar peras con manzanas se utiliza para equiparar aspectos menores ignorando la magnitud o el contexto de una diferencia. Se buscan similitudes superficiales para hacer creer que son lo mismo, ignorando deliberadamente diferencias fundamentales de contexto, escala o consecuencias.

Es pues, un falso equilibrio que busca, a menudo, manipular al pretender dar la sensación de imparcialidad.

En ese sentido, sobre (y acerca de) Venezuela, una interpretación insiste en describir la situación del país como consecuencia de un lamentable conflicto político, protagonizado por dos sectores moralmente equiparables e igualmente responsables (chavismo y oposición), todo producto de una intensa polarización, que se puede desmontar mediante adecuados mecanismos de diálogo. Eso sí, mientras tanto, mejor mal conocido que mal por conocer, porque sí la oposición llegará al poder lo haría con ánimo de revancha y retaliación.

Esta es la cuestión de fondo que se pretende colar por contrabando, mientras se insiste en disimular el hecho de que hay una elite que se ha sostenido por medio del terrorismo de Estado, el saqueo y el fraude electoral en contra de la voluntad de cambio del país.

@Pedrobenitezf

El director de esta ONG Alfredo Romero señaló que la investigación sobre este caso solamente podrá concluir cuando los culpables estén detenidos.

Alfredo Romero, director de la ONG Foro Penal, se conectó en La Tarde de NTN24 para hablar acerca de este caso que ha dado de qué hablar en el país y aseguró que “este caso es la demostración de cómo se ha tratado a los presos políticos en Venezuela”.

“La investigación tiene que ir hasta la detención… Aquí hay detención arbitraria, desaparición forzosa, violación al debido proceso, violación al derecho a la defensa y, además, es una persona que muere en custodia, lo que es responsabilidad definitiva del Estado (…) Esta es la evidencia clara de cómo se ha tratado a los presos políticos en este país”, sentenció el invitado.

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