Los países del G7 acordaron prohibir las importaciones de oro de Rusia, según declaraciones del gobierno británico y el presidente estadounidense Joe Biden.
El mensaje del gobierno británico dice que no se permitirá la importación de oro ruso al Reino Unido, EE. UU., Japón y Canadá. Otros tres países del grupo, Francia, Alemania e Italia, así como la Unión Europea en su conjunto, no se mencionan en el texto.
Biden dijo que los países del G7 anunciarían «juntos» una prohibición a las importaciones de oro ruso. El presidente de los EE. UU. señaló que este es un artículo importante de la exportación rusa, que aporta a la Federación Rusa «decenas de miles de millones de dólares».
Las autoridades británicas dijeron que en 2021 las exportaciones de oro trajeron a Rusia 12.600 millones de libras. “Su valor para la élite rusa ha crecido en los últimos meses a medida que los oligarcas se apresuraron a comprar lingotes de oro en un intento de protegerse del impacto financiero de las sanciones occidentales”, dice el informe.
Las autoridades rusas aún no se han pronunciado sobre la decisión.
Según Reuters, la cumbre del G7, que se lleva a cabo en Alemania, también está discutiendo el establecimiento de un precio máximo para el petróleo ruso y la búsqueda de fuentes de petróleo y gas que puedan reemplazar a Rusia.
The United States has imposed unprecedented costs on Putin to deny him the revenue he needs to fund his war against Ukraine.
Together, the G7 will announce that we will ban the import of Russian gold, a major export that rakes in tens of billions of dollars for Russia.
Cuando se quiere averiguar algo, una buena parte del mundo se ha acostumbrado a decir que lo buscará en Dr. Google. No debería sorprender, que en un futuro no muy lejano, la atención en algunos temas de salud también la esté proveyendo alguna empresa de Google.
Especial de Laszlo Beke
Google (a través de su ente corporativo Alphabet) ha venido haciendo muy importantes inversiones en este sector, en las áreas de Vestibles, Registros de Salud, Inteligencia Artificial relacionada-a-la-salud y en la Extensión de la Longevidad Humana y además ha probado que tiene la capacidad hacer funcionar e integrar sus adquisiciones.
Gigantes tecnológicos y el sector salud
Las economías avanzadas típicamente dedican el 10% del ptb a la salud, influenciado por el aumento de la edad de la población. En Estados Unidos, el complejo de la salud-industria consume el 17% del ptb, equivalente a US$3.6 trillones. La magnitud e inercia del inmenso sistema de salud estadounidense, compuesto por fabricantes de medicinas, farmacias, aseguradoras, hospitales y otros lo han protegido de la disrupción. Pocos otros sectores le ofrecen a los gigantes de la tecnología un mercado potencial tan atractivo.
El año 2021 los cinco gigantes tecnológicos estadounidenses invirtieron US$3.000 millones en empresas y emprendimientos en salud y posiblemente más en acuerdos no divulgados. Algunas de sus apuestas del pasado están comenzando a producir resultados. Amazon tiene su farmacia en línea y servicios de telemedicina que cubren toda Estados Unidos. El smartwatch de Apple continúa acumulando nuevas funcionalidades de salud, la más reciente siendo la de seguimiento-de-fármacos. Los visores de Oculus (Meta) ofrecen diversión relacionada con el condicionamiento físico. Microsoft y Amazon continúan expandiendo su lista de ofrecimiento asociados a la salud en sus respectivas Nubes.
Sin embargo es Google ( ahora a través de su ente corporativo Alphabet) la que tiene las pretensiones más ambiciosas en este campo. Entre 2019 y 2021 Alphabet ha completado más de 100 negociaciones relacionadas con cuidado de la salud y ciencia de la salud, la cuarta parte del total que ha realizado. A la fecha, este año han invertido US$1.700 millones en este campo, cuando los otras gigantes están el orden de US$100 millones. En Nature Index, donde se mide el impacto de los papers científicos, Alphabet está ranqueado en el 5º. lugar en el sector de ciencias de la salud.
Es muy relevante el hecho que el método a través del cual Alphabet enfoca la innovación, a través de la adquisición e inversión en muchos proyectos, le ha servido bien. Estos incluyen su negocio central, el motor de búsqueda, pero también Gmail, Google Docs, Android y Google Maps. Es una habilidad particular, la de desarrollar e integrar negocios que otros arrancaron, en la que muchas otras empresas fallan.
Tecno-farmacopea de Google
Vestibles – Google en 2019 adquirió por US$2.100 millones a Fitbit y hoy en día más de 100 millones de muñecas en el mundo llevan el rastreador de fitness de la empresa. Una nueva funcionalidad – un sensor que monitorea cambios en la frecuencia cardíaca que pueden llevar a un infarto o una falla del corazón – ha sido aprobado por FDA (Food and Drug Administration de Estados Unidos). Ello implica que el enfoque futuro de la empresa estará orientado en esa dirección y probablemente ejercerá influencia en la práctica de la medicina. Además, posiblemente facilitará una aprobación similar para el Pixel Watch y otros dispositivos que utilizan una tecnología similar. Las cámaras de los teléfonos Pixel se pueden utilizar para detectar tasas de respiración y de frecuencia cardíaca al hacer seguimiento a las sutiles diferencias de color provocadas por el hecho que la sangre con oxígeno fresco es ligeramente más brillante. Nest, el termostato inteligente convertido en asistente-del-hogar, puede escuchar los ronquidos para evaluar la calidad del sueño.
Registros de salud – Frente al problema de la imposibilidad que los registros de diferentes proveedores de salud hablen entre ellos, Google ahora tiene la iniciativa Care Studio, la cual actúa como traductor, repositorio y motor de búsqueda y es una solución válida hasta que se alcance la integración de los diferentes sistemas.
Inteligencia Artificial relacionada-a-la-salud – Desde el año el emprendimiento británico DeepMind (adquirido por Google en 2014) ha utilizado data del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (nhs) para crear herramientas de diagnóstico, uno de ellas detectando enfermedades de la retina. El año pasado la empresa presentó Alphafold, un software revolucionario y pionero que puede predecir la estructura de las proteínas, responsables de muchas de las características de las moléculas complejas. Alphabet lanzó la subsidiaria Isomorphic Labs (manejada por el líder de DeepMind) que usa Aprendizaje de Máquina para acelerar y abaratar el descubrimiento de fármacos.
Extensión de la longevidad humana – El esfuerzo está orientado a ralentizar el proceso de envejecimiento o detenerlo totalmente. La idea es que el envejecimiento no sea visto como un aspecto inmutable del ciclo de vida, sino como una condición que puede ser manejada y tratada o como un problema que puede ser resuelto con la tecnología apropiada. Calico, una subsidiaria de Alphabet en Ciencias de la Salud, está trabajando conjuntamente la farmacéutica AbbVie la cual ha invertido US$2.500 millones en dicho esfuerzo. Otra subsidiaria, Verily, trabaja con el gigante L’Oreal para entender mejor como el envejecimiento impacta la biología de la piel y así poder crear mejores productos para el cuidado de la piel.
Obstáculos
Técnicos – En el caso de DeepMind la data que recibió de nos resultó difícil de digerir por Inteligencia Artificial. Stream, un asistente para médicos, fue descontinuado. Sin embargo, con los avances en Aprendizaje-de-Máquina no sorprendería si Streams fuera resucitado.
Legales – Los recientes esfuerzos antimonopolio se hacen cada vez presentes en negociaciones que pudieran afectar competidores. En Europa las autoridades le han prohibido a Fitbit favorecer los sistemas operativos y teléfonos de Google y de usar data de usuarios para vender publicidad.
Resultados de negocios – Los mercados de vestibles y de registros de salud son altamente competitivos. La reputación de brillo tecnológico de Google no ha convertido a CareStudio en un éxito instantáneo, solamente lo están usando unas 200 clínicas. Verily, que además de envejecimiento ofrece diversos diagnósticos firmó contratos para pruebas de Covid-19 por US$50 millones, una cifra importante pero una gota dentro del océano de ingresos totales de Alphabet (US$260.000 millones). DeepMind produjo ganancias por primera vez en 2020 (aparentemente vendiéndole servicios a otras empresas de Alphabet), pero Alphafold, su producto estrella lo entrega en forma gratuita. Calico está a muchos años de poder generar ingresos reales o utilidades. Estas son apuestas abiertas que una empresa de la magnitud de Alphabet puede absorber. La tarea de la próxima década es demostrar que pueden pasar de experimentos o proyectos de vanidad a convertirse en transformadoras para la empresa y para la salud global.
En el distrito Shevchenkovsky de Kyiv, en la mañana del 26 de junio, un cohete impactó contra un edificio residencial de nueve pisos durante un bombardeo desde Rusia, dijo el Servicio Estatal de Emergencias.
Como resultado, los tres pisos superiores quedaron parcialmente destruidos y se inició un incendio.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko , dijo que había víctimas bajo los escombros. En particular, los rescatistas sacaron a una niña de siete años de debajo de los escombros.
Al menos cinco personas resultaron heridas, según la policía nacional. Una persona murió.
Anton Gerashchenko, asesor del jefe del Ministerio del Interior de Ucrania , sugirió que las tropas rusas apuntaban a la planta cercana de Artem, que produce armas, incluidos misiles.
El diputado ucraniano Oleksiy Goncharenko dijo en Telegram que Rusia había disparado 14 misiles contra Kyiv y su región el domingo por la mañana.
El gobernador regional Oleksiy Kuleba dijo en Telegram que «el enemigo había atacado la capital».
«Un misil fue derribado en la región de Kyiv, los escombros cayeron sobre un pueblo», agregó.
‘Gran explosión’
Los residentes del complejo residencial se reunieron en la parte inferior del edificio, muchos de ellos llorando. Una mujer aún vestía una bata de baño.
«Aquí bombardearon tres veces», dijo a la AFP Yuri, un residente de 38 años, que no quiso dar su apellido.
«Me desperté con la primera explosión, fui al balcón y vi caer misiles y escuché una gran explosión, todo vibró», dijo.
Edouard Chkouta, que vive al lado, dijo que hubo cuatro misiles desde las 6:30 am.
Un edificio «fue golpeado directamente en los pisos superiores y vi salir heridos», dijo.
Irena, de 32 años, evacuó el edificio con su hijo Makar, de 17 meses.
«Bajamos con nuestro equipo de emergencia, que ha estado al lado de la puerta desde que comenzó la guerra», dijo.
El último ataque ruso en Kyiv fue a principios de junio, teniendo como objetivo una fábrica en las afueras de la capital e hiriendo a una persona.
A fines de abril, una periodista ucraniana de Radio Liberty fue asesinada en su apartamento por un ataque ruso en Kyiv durante una visita del jefe de la ONU, Antonio Guterres.
Investigadores han desarrollado una terapia antienvejecimiento que ha tenido un éxito sorprendente. Los ratones que la recibieron vivieron mucho más tiempo y con más salud
La investigación antienvejecimiento está viviendo una época dorada apoyada por los miles de millones de inversores como Jeff Bezos. El último de estos descubrimientos todavía está en fase experimental, pero ha logrado un resultado tan prometedor como sorprendente: ampliar la vida de los ratones en un 41 por ciento.
Los telómeros son secuencias de ADN que cubren la punta de los cromosomas como si fueran la tapa de un bolígrafo. Su progresivo desgaste hace que los cromosomas queden desprotegidos y se produzcan errores en su genoma cuando se duplican durante la división celular. Por eso se ha considerado durante mucho tiempo que su acortamiento es el único culpable de nuestro envejecimiento.
Pero en los últimos años hemos visto nuevas evidencias que han demostrado que hay otros factores que afectan el mecanismo que nos hace envejecer. Hace poco hablamos en Novaceno de un estudio, publicado por un equipo de investigadores de la Universidad de Montreal, que demuestra concretamente eso. Pero en ese mismo estudio se sugería que la reparación de los telómeros en las células presenescentes podrían ayudar a acabar con los daños producidos en el ADN y prevenir errores irreversibles en el genoma.
Ahora, otro equipo de investigadores ha publicado un artículo en la revista PNAS en el que describen un tratamiento para reparar los telómeros que ha tenido un éxito en ratones sin precedentes.
El experimento
El acortamiento de los telómeros se produce por la disminución de la actividad de una enzima llamada telomerasa que es la responsable de mantener su longitud. Un complejo llamado transcriptasa inversa de la telomerasa (TERT) permite que esta enzima esté biológicamente activa en las células. Es decir, que la estimula para alargar los telómeros que protegen los cromosomas.
Los autores del nuevo estudio se plantearon aumentar la actividad de la telomerasa en ratones viejos. Para esto crearon un protocolo de terapia génica utilizando citomegalovirus (CMV) para administrar TERT a las células de diferentes órganos de 36 ratones. Mientras que otros 24 servían de grupo de control.
Una vez aplicado el tratamiento obtuvieron unos resultados que no esperaban. “Queríamos ver cuáles eran los efectos [de la terapia]», explica Hua Zhu, de la Facultad de Medicina de Rutgers New Jersey y uno de los autores principales de este descubrimiento. “’Nos encontramos que los ratones de control morían mientras que los ratones experimentales continuaban con vida, por lo que el tratamiento aumentaba claramente la vida de los ratones”.
Unos resultados sorprendentes
Los resultados de estas pruebas han demostrado que la longitud de los telómeros de los cromosomas de algunos órganos aumentaba en los ratones tratados con TERT. Además el tratamiento ha provocado una serie de respuestas en el cuerpo sorprendentes.
La aplicación del TERT tuvo un efecto positivo en la manera que los animales metabolizan la glucosa, algo que se pierde con la edad. También ayudó a prevenir la caída del cabello, mejoró la actividad motora y la coordinación de los animales. Los investigadores observaron que los ratones que habían recibido el tratamiento extendieron en un 41 por ciento su vida respecto al grupo de control.
Los investigadores decidieron utilizar el mismo protocolo con un gen de la folistatina en un otro grupo de ratones. La folistatina ayuda al mantenimiento y desarrollo de los músculos y también se va perdiendo con la edad. El resultado de este experimento fue similar al anterior. Observaron que los animales que recibieronel tratamiento de folistatina extendieron su vida un 32 por ciento con respecto al grupo que no lo recibió. Esto significa, según los investigadores, que tanto TERT como la folistatina son capaces de contrarrestar el envejecimiento biológico en ratones.
El camino para la aplicación en humanos
Los investigadores escriben en su publicación que los resultados del estudio justifican que se siga investigando el uso de estas terapias contra “las afecciones inflamatorias crónicas relacionadas con el envejecimiento, la diabetes de tipo 2, la sarcopenia, la demencia y las enfermedades pulmonares, renales y cardíacas responsables de la disminución de la calidad de vida y la muerte prematura”.
Aun así todavía queda probar que estos resultados tan prometedores en ratones se replican de manera similar en humanos, algo que no siempre sucede. El siguiente paso sería conseguir la aprobación de los organismos reguladores para iniciar una fase de ensayos clínicos.
Para los que están deseando que esta terapia, u otras de las que ya hemos hablado aquí, sean ya una realidad, Ilaria Bellantuono, profesora de envejecimiento muscular de la Universidad de Sheffield, en el Reino Unido, que no ha participado en este estudio, comenta en declaraciones para la revista de la Royal Society of Chemistry algo que les va a pinchar el globo. Según Bellantuono sigue siendo difícil que cualquier tratamiento actual para el envejecimiento pueda competir con la dieta y el ejercicio. Para ella, el mejor enfoque es centrarse en una enfermedad concreta como la pérdida de masa muscular o la demencia. Esperemos que los millones que están invirtiendo Bezos y otros multimillonarios en este campo sirvan para quitarle la razón lo antes posible.
Eduardo Koglot lleva más de 30 años en el rubro de los supermercados y abrió un autoservicio inteligente en Colegiales, sin colas ni personal en las cajas, y con una inversión de US$900.000
La tecnología avanza a gran velocidad y, sin dudas, redefine toda la sociedad. Y como es de esperar, el retail no es una excepción. Uno de los sectores que en nuestro país comenzó a dar los primeros pasos del cambio fue el de los supermercados.
Con el objetivo de dar respuestas a las necesidades -que llegan de la mano de la nueva normalidad- algunas marcas fueron incorporando dispositivos técnicos que no sólo mejoran, sino que efectivizan la experiencia de la compra.
Así nació MiniGo una propuesta comercial que tiene un mes de vida y que se presenta como el futuro de este tipo de inmuebles comerciales.
El nacimiento del proyecto surgió poco antes del inicio de la pandemia, allá por 2019. Por aquel entonces, Eduardo Koglot (de 61 años), que lleva más de 30 años en el supermercadismo, pensó la manera de dar forma en la Argentina de la última tendencia a nivel mundial en este rubro, que tenía a Amazon Go como principal referente internacional: los supermercados sin colas ni cajeros.
Hace tan sólo unas semanas, la firma MiniGo abrió en nuestro país el primer autoservicio inteligente en la zona porteña de Colegiales (Concepción Arenal al 2900). “Los primeros pasos los dimos en 2019. En ese momento, una de las socias principales quiso hacer un local como los de Amazón Go y, por mi conocimiento en el rubro, me convocó.
Pero para llevar adelante esto se requería mucho más que conocimientos del mundo de los supermercados. Fue allí donde nos contactamos con Alex Alí, un especialista en tecnología que pudo llevar a la práctica todas nuestras ideas y fantasías.
Hoy, el equipo que forma parte de esta marca nuclea unas 25 personas y cuenta con: ingenieros en visión, programadores, diseñadores 3D, profesionales del retail y el staff de la tienda”, explica Koglot.
El emprendedor sostiene que este tipo de comercios no requieren de grandes espacios físicos.
Se tratan de tiendas que tienen una superficie aproximadamente de 50 metros cuadrados de salón y otros tantos de depósito. “Allí se ofrece un surtido de 400/500 artículos (alimentos, bebidas, productos de limpieza y perfumería).
Cada tienda tiene no menos de 40 cámaras y sensores de peso distribuidos en cada una de las góndolas. Esto está manejado por una plataforma virtual que administra el “backend” (es la parte del desarrollo web o de la app que se encarga de que toda la lógica de un sitio tenga un correcto funcionamiento) de las tiendas, tiene control automatizado de inventarios, precios, promociones y vencimientos”, cuenta el especialista.
Pero esto que resulta sencillo de explicar demandó mucho tiempo para poder ponerse en práctica de manera efectiva. Los trabajos para desarrollar desde el software hasta elegir, distribuir y parametrizar el hardware demandaron más de un año. “Acá se invirtió aproximadamente unos US$900.000 (provenientes de amigos y familiares) y mucho, pero mucho, trabajo. Lo que más tiempo llevó fue la creación de las góndolas inteligentes, ya que no hay tecnología existente que se pueda importar, sino que fue todo un desarrollo de nuestro equipo de profesionales”, explica Koglot. Y agrega: “Nuestra fuente de inspiración a nivel estético y funcional fue Amazon Go, pero debo aclarar que el modelo de negocio es una creación tan original como propia”.
Cómo funciona la experiencia de compra y pago
A través de la app de MiniGo y la creación de una cuenta personal, se registra el cliente y sus datos bancarios. Con esa app podrá acceder a la tienda, comprar, retirarse con la mercadería y se acreditará el pago en su cuenta de banco. Eduardo, su creador, así lo cuenta: “Para ingresar a comprar es necesario instalar la app, crear una cuenta y escanear el código QR de la puerta. Una vez adentro, se eligen los productos que de forma automática se van actualizado en la app a medida que se sacan de las góndolas.
Tras realizar toda la selección sólo deberás acercarte a la puerta de salida y el sistema genera el cobro a tu medio de pago registrado antes de salir”, afirma el CEO de MiniGo.
Además, adelantó que ya se encuentran trabajando en una nueva modalidad de ingreso con tarjeta de crédito y débito para aquellos que no deseen bajarse la app en su celular.
A más de un mes de su puesta en marcha, Koglot sostiene que no existe un tiempo promedio de permanencia en el local, pero que -sin dudas- la experiencia de comprar en estos supermercados inteligentes no tiene comparación alguna con la de los súper convencionales. “Aquí el tiempo de permanencia varía de la compra que cada usuario realice. Pero hay algo claro: todo el tiempo que se pierde en la línea de cajas de cualquier supermercado, aquí se lo ahorra”.
A la hora de pensar en la apertura, nada se dejó librado al azar. La ubicación fue estudiada tan minuciosamente como los componentes tecnológicos que se instalaron en el comercio. “Para abrir el primer MiniGo buscábamos una ubicación que contase con una población no sólo muy activa, sino también de muy buen poder adquisitivo. Además, el local debía estar localizado en una arteria con mucho movimiento”, explica el supermercadista.
Sobre la amortización de la inversión estiman que podría llevar, como mucho, unos 18 meses. “Estoy convencido de que, los locales autónomos van a tener un desarrollo exponencial en los próximos tres años. Hoy, la mayor parte de los grandes retailers internacionales están desarrollando comercios autónomos donde manda la inteligencia artificial. Desde Estados Unidos a Oriente, pasando por varios países europeos, hay proyectos de este tipo funcionando a la perfección.
Nuestro próximo paso será inaugurar -dentro de dos o tres meses- otro local en la zona norte, particularmente en Pilar. Por ahora, puedo afirmar que en Latinoamérica, aún somos los únicos”, concluye Koglot.
El relojero suizo Hublot y la línea de tranvía 42 de Praga son algunas de las últimas entidades que adoptaron los activos digitales como medio de pago.
El fabricante de relojes de lujo suizo, Hublot, permitió a sus clientes comprar ciertos productos limitados en criptomonedas al asociarse con el proveedor de servicios de pago de bitcoin, BitPay.
Además, Prague City Tourism unió fuerzas con Global Payments para permitir a los pasajeros de la emblemática línea de tranvía número 42 comprar boletos en activos digitales.
Hublot entra en el mundo de las criptomonedas
Adoptar las criptomonedas como medio de pago se ha convertido en un movimiento practicado por numerosas empresas que forman parte de la industria de la moda. El renombrado relojero con sede en Suiza, Hublot, es el último miembro de ese club.
En un anuncio reciente, la firma dijo que lanzó una colección limitada llamada “Big Bang Unico Essential Grey”, que consta de 200 relojes. Esos productos solo se pueden comprar en la plataforma e-Boutique de EE. UU. de Hublot, ya que los clientes pueden pagar con criptomonedas.
Introducing the new #BigBangUnico Essential Grey, a limited edition of 200 pieces solely available online on the e-commerce platform https://t.co/FtQRk4LWq7. Exclusively on our Hublot United States eBoutique, clients will be able to shop using select Cryptocurrencies with BitPay. pic.twitter.com/Ny2tct8lQ2
El precio de un solo reloj de esa edición es de alrededor de $21,200, lo que significa que si uno quiere pagar en bitcoin, tendrá que desprenderse de aproximadamente 1 BTC (calculado a precios actuales).
El mes pasado, otro fabricante de relojes de lujo suizo, Tag Heuer, también dijo “sí” a tales pagos. La empresa aceptó las principales criptomonedas, incluidas Bitcoin, Ethereum y Shiba Inu, además de cinco monedas estables como medio de liquidación en su sitio web de EE. UU.
Explora Praga a cambio de criptomonedas
Otro ejemplo de la última adopción de criptomonedas es la icónica línea de tranvía número 42 de Praga. Uno de los tranvías más antiguos de la República Checa se utiliza actualmente como atracción turística. Los visitantes pueden viajar en él y explorar los lugares de interés más populares de la capital del país, como el Castillo de Praga, el Puente de Carlos y la Puerta de la Pólvora.
Según una cobertura local , Tram Line se asoció con Global Payments para permitir que los viajeros paguen su experiencia en criptomonedas. Petr Soukup, Director de TI de Turismo de la Ciudad de Praga, dijo:
“Las criptomonedas son una fuente de dinero muy popular hoy en día. No hay ninguna razón por la cual las personas no deban usarlos para pagos regulares. Ahora pueden pagar un boleto con una pieza de bitcoin o, por ejemplo, Ethereum”.
Explicó además que los clientes pueden pagar con activos digitales, pero los comerciantes pueden elegir si aceptan la transacción en criptomonedas o fiat (por ejemplo, coronas checas).
Gabriela Calderón de Burgos describe a la nueva dirigencia indígena del Ecuador, quienes se han radicalizado y promueven el “comunismo indoamericano”.
“Yo no soy violento” dijo Leonizas Iza Salazar en una entrevista cuando fue electo presidente de la CONAIE. Esto es lo que suele repetir en medios. Pero el ropaje de oveja engaña a pocos, sobre todo a quienes nos hemos tomado el tiempo de leer su libro Estallido (Red Kapari, agosto 2020) acerca de los disturbios de octubre de 2019. Este libro revela con una claridad extraordinaria que a Iza y sus co-autores (uno de los cuales es el actual Secretario de la Casa de la Cultura, Andrés Madrid) les estorba la democracia liberal.
Este fenómeno se repite en varios países de América Latina. Surge algún personaje que se auto-proclama como representante de todos los indígenas —como si fuesen una masa unida entre sí— cuando no de todo “el pueblo”. Puede ser Rigoberta Menchu en Guatemala, Evo Morales en Bolivia, aquí Leonidas Iza Salazar o Jaime Vargas. Nótese que en todos los casos anteriores, menos “Menchu”, los apellidos son de origen ibérico. Y en el caso de Menchu, cuyo testimonio bestseller Me llamo Rigoberta Menchu y así me nació la conciencia fue expuesto como una colección de mentiras y verdades a medias por el periodista del New York TimesDavid Stoll. Por supuesto, la reacción de Menchu fue la de acusar de racismo a cualquiera que cuestione “su verdad”.
La familia Iza, en cambio, vive de la política. En la comunidad de Toacaso la familia es considerada una dinastía. Según un reportaje de este diario: su padre fue presidente del MICC y peleó con el apoyo de su esposa Rosa Salazar por una reforma agraria y otros familiares han ocupado cargos importantes en la dirigencia política, en el sector público o en las organizaciones no gubernamentales internacionales.
Iza, como Menchu, es experto en el arte de la victimización. Hace gala de una perversa moralidad marxista, como cuando dijo que quitar el subsidio a los combustibles era violencia pero luego justificó los desmanes de octubre de 2019 diciendo que la violencia es inevitable “en la perspectiva marxista” y “no es una opción, sino el resultado de una situación insoportable acumulada…es una increpación al orden socialmente imperante”.
Pero, ¿cuál es el orden social alternativo que proponen? Lo dicen claramente en la conclusión de su libro: “La luz al final del túnel proviene de la afirmación creída, buscada e impostergable: Comunismo indoamericano o barbarie”.
En la mal concebida búsqueda de una justicia intergeneracional y/o plurinacional terminan minando las bases del progreso: un Estado de Derecho sólido que garantice a las personas la igualdad ante la ley, la división de poderes, la responsabilidad individual, la presunción de inocencia, el respeto a la propiedad privada, etc.
Pero sucede que a Iza y compañía les estorban la democracia liberal y los derechos fundamentales de los individuos. Por eso suelen saltarse el proceso vigente y establecido en la constitución para realizar cambios por la vía democrática y pretenden hacerlo mediante la presión en las calles.
Si bien Ecuador no es todavía una democracia liberal, ese debería seguir siendo nuestro norte. Los ecuatorianos debemos tolerar todo menos el intento de utilizar la violencia como una herramienta para lograr cambios políticos.
Gabriela Calderón de Burgos es editora de ElCato.org, investigadora del Cato Institute y columnista de El Universo (Ecuador).
Este artículo fue publicado originalmente en El Universo (Ecuador) el 24 de junio de 2022.
Vía AP
Felices porque en 2021 la UNESCO designó patrimonio inmaterial de la humanidad a esta celebración, miles de personas en el poblado venezolano de Curiepe conmemoran durante dos días el nacimiento de San Juan Bautista, el precursor de Jesucristo, a ritmo de tambores y cantos, una antigua tradición que además de la devoción al santo recuerda la manifestación vehemente de un anhelo colectivo de los esclavos africanos de ser libres en tiempos de la colonia española.
En el ciclo festivo en torno al culto de San Juan Bautista —que en varios poblados venezolanos comienza en la medianoche del 23 de junio y se extiende hasta el 25 del mismo mes— confluyen los descendientes de esclavos africanos, españoles y aborígenes, evidencia de la diversidad étnica de los venezolanos.
Práctica religiosa de larga data
La tradición, que data del siglo XVIII, fue en principio un pequeño periodo de tiempo en el que cada 24 de junio los esclavos podían dejar por un rato el duro trabajo en los campos aledaños al ahora poblado de Curiepe, a unos 80 kilómetros al este de Caracas.
En esa fecha los esclavos se desentendían de sus preocupaciones cotidianas y a la larga dio forma a una práctica religiosa, que combinó la fe católica de los españoles con tradiciones africanas como el repique de tambores y los cantos que lograron preservar, pese a haber sido arrancados de África.
“Para uno que vive en Caracas y que ha tenido la suerte de llegar aquí, de verdad que es algo muy grandioso”, dijo Maribel Morales, de 71 años, quien venía todos los años a Curiepe a venerar al santo, pero debido a la pandemia del COVID-19 no pudo acudir durante dos años. “La espiritualidad que se siente es única”.
El culto del primo de Jesús, distinguido por su vocación profética, se difundió velozmente entre los cristianos. Numerosas ciudades adoptaron su nombre y lo convirtieron en su patrono, entre ellas las italianas Turín, Florencia y Génova.
En Curiepe —un pueblo costero fundado en 1723 por algunos esclavos emancipados y otros fugitivos en busca de libertad— el santo, al igual que en muchas partes del mundo, es representado como niño.
El día de su natalicio una multitud sale a las calles y acompaña en su recorrido a su imagen, decorada con ropajes nuevos, un vistoso sombrero y abundantes flores.
La memoria litúrgica del martirio del Bautista el 11 de septiembre completa la solemnidad de su natividad.
A pesar de que los festejos de su natalicio se han convertido en una atracción turística, la mayoría de los devotos acuden a darle gracias por haber sanado de alguna enfermedad.
“Él ha hecho muchos milagros por mi familia y por medio de él obtuve una bebé”, dijo Geisy Coromoto Urbaneja, de 36 años. “Iba a tener dos (gemelas), pero perdí una y aquí estoy cumpliendo mi promesa, cada año la pago por mi hija”, que sobrevivió.
LAJAS BLANCAS, Panamá — Le pedí que dijera su nombre y edad, en cambio, extendió su mano, apretó fuerte mi brazo y respondió con una pregunta: “¿tú me puedes ayudar a que recuperen el cuerpo de mi niño? Llevo dos meses esperando y nadie me dice nada, ¡ayúdame!”
Rosmary González de 45 años perdió a su hijo de cuatro años y a su esposo de 50, mientras toda la familia intentaba cruzar la selva del Tapón del Darién, una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo y el único camino que conecta a Suramérica con Norteamérica.
La región del Tapón del Darién recibe ese nombre por ser el único punto donde se corta la Carretera Panamericana, una red de autopistas que une 14 países desde Chile hasta Estados Unidos.
En total, 130 kilómetros de tupida vegetación, calor asfixiante, ríos y pantanos por donde cruzan diariamente migrantes de más de 50 países provenientes de regiones tan lejanas como África y Asia que buscan desesperadamente llegar a Estados Unidos.
Rosmary salió junto a su esposo y sus tres hijos a finales de julio con la ilusión de llegar al estado de Florida en Estados Unidos, donde la pareja pensaba que encontrarían trabajo y un alivio a la pobreza y el hambre que pasaban en su natal Zulia, Venezuela; irónicamente uno de los países con una de las más grandes reservas de petróleo y gas del mundo.
Según las autoridades panameñas, más de 70.000 migrantes han pasado por el Tapón del Darién este año. La mayoría de los migrantes de los últimos meses han sido haitianos, muchos de los cuales vivían en Chile y Brasil desde el terremoto de Haití de 2010. (John Moore/Getty Images)
El presupuesto mensual de 40 dólares con el que la familia vivía era ya insoportable. Lo vendieron todo para cubrir el costo de más de 30,000 dólares que implicaba llevar a la familia a Florida. Rosmary jamás imaginó que en el camino, perdería también la mitad de su familia.
Son apenas las 10:00 de la mañana y el calor y la humedad excesiva vuelven casi insoportables los días en la zona de Darién. Los mosquitos persiguen sin descanso a Rosmary y a los más de 200 migrantes varados en la Estación de Recepción Migratoria en la comunidad de Lajas Blancas, todos sobrevivientes del Tapón de Darién.
Los delgados brazos de Rosmary se mueven suavemente para acariciar a Marino, su hijo de siete años quien descansa sobre sus piernas y que, como ella, logró también sobrevivir la travesía.
En los campamentos migrantes del llamado “Tapon de Darién” decenas de personas esperan solo recuperar los cuerpos de sus seres queridos. (Claudia Nunez)
Ambos están casi en huesos. La pérdida de peso ha sido brutal. La madre viste una blusa color morada y unas sandalias de plástico, que regalaron en el campamento ya que el llamado “río muerte”, no solo se llevó a su hijo y su esposo, también las pocas pertenencias que traían con ellos.
“Caminamos siete días con los pies hundidos hasta las rodillas en lodo. Mi hijo, el mayor, me decía ‘mamá, mira ese cuerpo allí, mira ese cuerpo allá’, y yo decía, ‘no, no, yo no quiero ver nada’… Cuando pasó lo que les pasó a mi esposo y a mi bebé, me pegó durísimo. Nunca pensé que alguien de mi familia también moriría”, cuenta.
Había escuchado innumerables veces el nombre de “río muerte” entre la caravana de los 26 migrantes que, junto a ella, cruzaban la selva. Muchos le temían porque se decía que era el paso más complicado del trayecto.
Rosmery supo en carne propia que el apodo no era para menos. La persona que los guiaba, y a quien había pagado 3,000 dólares por adelantado, no quiso esperar hasta que bajara la corriente. El río venía enfurecido, recuerda la madre.
Varios migrantes se negaban a emprender el camino y pedían a gritos esperar a que el río se tranquilizara, pero el guía se rehusó a esperar más, cada momento era dinero perdido porque otros grupos esperaban por él.
La fila se adentró en las aguas. Rosmery cargaba unas maletas. Juan, su esposo, llevaba en brazos a Daniel, el hijo más pequeño y Pablo, su hijo mayor de 16 años, sujetaba a Marino. En un tramo del río una corriente la hizo perder el balance y sintió como un golpe de agua la sumergía completamente. Alcanzó a gritar y ver como su esposo también luchaba contra el agua mientras sujetaba a su hijo. Esa fue la última imagen que tuvo de ellos.
Migrantes descansan en un centro de recepción temporal en Lajas Blancas, Darién, Panamá, el sábado 23 de octubre de 2021. (Foto AP/Ana Rentería)(ASSOCIATED PRESS)
Un joven haitiano que iba en la caravana la jaló de un brazo salvándola de ahogarse. Cuando cobró pleno conocimiento, gritó enloquecida los nombres de su esposo y su hijo. Ambos habían desaparecido en la corriente. La gente de la caravana la auxilió y le ofreció consuelo. En el mismo grupo, otro hombre también lloraba desconsolado. Había soltado la mano de su niño quien también desapareció bajo el agua… En minutos, tres personas perdieron la vida.
“Sólo me queda él y Pablo, mi hijo de 16 años… Sólo los tengo a ellos”, dice mientras toca el pelo de Marino.
Marino tiene fiebre; en menos de dos horas y ha defecado seis veces. Rosmary confiesa que prefiere llevarlo a que haga del baño entre los tupidos arboles de la selva antes que entrar a los baños pestilentes e inundados del campamento de migrantes de Lajas Blancas donde espera desde mediados de agosto por los restos de su hijo y su esposo.
A lo largo de esta ruta migratoria el miedo es la constante compañía. A las inundaciones repentinas, las serpientes o las picaduras de insectos venenosos, se suman los asaltos y violaciones a manos de grupos armados ilegales que controlan estas rutas para el tráfico de drogas y armas.
Una vez que han cruzado el Darién las pesadillas dan paso a otras imágenes peores, la de los recuerdos de aquellos que se quedaron abandonados en la selva con algún hueso roto o alucinando en fiebre y dolor tras la picadura de un insecto o una víbora.
— Jean, un joven migrante haitiano de 27 años
“Cargué a mi mujer y la puede traer hasta aquí, pero pienso en esa gente que se quedó en la selva. Gente con huesos rotos, esperando días por ayuda y nadie se detiene. Vi gente muerta a la orilla del río, muerta en sus casas de campaña, el cuerpo de una niña que paso a mi lado en el río y los gritos de dolor de las mujeres no me lo puedo quitar de mi cabeza”, narró.
Carne para los buitres
En Panamá existen cuatro estaciones de recepción migratoria, tres en la provincia de Darién, frontera con Colombia y la cuarta en la frontera con Costa Rica. Las cuatro estaciones albergan un total de 2,527 personas migrantes entre hombres, mujeres, niños y niñas de origen caribeño, africano y asiático, en su mayoría de nacionalidad haitiana, congoleña, bangladesí o yemení.
Para los que han perdido un ser querido, estos albergues, se convierte en un limbo burocrático. Aquí, el sueño americano se transfigura y los deseos de una vida mejor pasan a un único anhelo, el de un milagro, el de volver a ver con vida a sus familiares o al menos, recuperar sus cuerpos para darles una sepultura digna.
En Lajas Blancas todo tiene un precio: dormir, beber agua y hasta el envío de un WhatsApp se cotiza en dos dólares o la recarga de un celular en tres dólares. (Claudia Nunez)
En Lajas Blancas todo tiene un precio: dormir, beber agua y hasta el envío de un WhatsApp se cotiza en dos dólares o la recarga de un celular en tres dólares.
El pueblo ha dejado de subsistir de la agricultura y la pesca para llenarse de puestos de venta de comida, agua y ropa para los migrantes.
Lajas Blancas obedece su nombre a unas piedras de río blancas (lajas), y es territorio que pertenece también las etnias indígenas de los Emberá-Wounaan y los Guna Yala.
Algunos de los Wounaan son contratados por las autoridades para trabajar en los campamentos migrantes sirviendo alimentos a los casi 500 migrantes diarios que llegan constantemente hasta allí.
Por los caminos del pueblo, todo huele a humedad, a lodo, una suciedad que se mezcla con olores de leña y pollos asados que los residentes suelen vender a los migrantes.
No existe el silencio ni de noche. El retumbar de las tormentas y los perros se mezclan con los gritos, el llanto o las conversaciones de los migrantes que deambulan por la noche.
La travesía a través de la selva montañosa puede durar hasta una semana y se considera el tramo más peligroso para los migrantes que viajan de Sudamérica a EE.UU. Durante el viaje, las lluvias torrenciales provocan repentinas crecidas de los ríos, lo que a menudo provoca que los migrantes se ahoguen en el camino.( John Moore/Getty Images)(Getty Images)
Todos en este pueblo saben que la cifra de muertos es muchísima más alta que los 50 decesos de migrantes reportados este año en el Darién por las autoridades panameñas.
Basta recorrer las veredas del río Turquesa que atraviesa esas tierras para ver la realidad que viven los migrantes. Hay cadáveres a lo largo del río y el olor a desecho invade algunos tramos. Es casi imposible identificar los restos humanos tras ser devorados por las parvadas de arpías o por otros animales.
“La arpía es el pájaro símbolo de Panamá”, cuenta Neldo, miembro de la comunidad indígena de Wounaan con quien hacemos un recorrido en lancha.
La situación en los campamentos es casi insostenible, indican organizaciones internacionales de ayuda. En 2021 ingresaron en Panamá por la selva del Darién 121,737 migrantes y en solo 10 meses la suma supero la cantidad de los últimos 11 años juntos.
Jean Gough, directora regional de UNICEF para América Latina y el Caribe, asignada a la zona del Darién asegura que sus equipos nunca habían visto a tantos niños cruzando y a menudo sin compañía. “Una afluencia tan rápida de niños que se dirigen al norte desde Sudamérica debería ser tratada urgentemente como una grave crisis humanitaria”.
Los archivos del ministro de Seguridad de Panamá indican que 18,000 migrantes cruzaron la selva el pasado agosto y uno de cada cinco eran niños, la mayoría haitianos. La cifra total de muertos es una gran incógnita.
Los que sobreviven al Darién son trasladados en autobuses por las autoridades panameñas hasta la frontera con Costa Rica, donde cientos vuelven a emprender el camino hacia el norte.
Frente a ellos tendrán más de 5,000 kilómetros a través de Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala y México hasta llegar a Estados Unidos, el destino final de casi todos.
De la ilusión a un infierno de espera
Geobaldo es un venezolano de 42 años que perdió a su niño de seis años. Viajaba con su esposa y tres pequeños. Iván de seis años, Santiago de dos y Marci de 10 meses.
Desde hace dos meses, la rutina de Geobaldo se ha reducido a caminar del campamento donde comparte una colchoneta con su familia hasta la estación de información; siempre con la esperanza de que haya noticias sobre el cuerpo de su pequeño Iván.
Las pesadillas lo torturan, cuenta. Y no encuentra manera de quitar de su cabeza el terror que sintió cuando la fuerza del río le arrebató de sus manos a su hijo.
“Al mayorcito y al bebé los cargaba yo y mi esposa a la niña, pero fue mucho peso con el bebé y las maletas y no pude sostener a mi niño”, dijo Geobaldo, quien antes de migrar era empleado de una petrolera en su natal Venezuela.
Geobaldo soñaba con darles una vida mejor a sus hijos en Estados Unidos. Con trabajar y ahorrar dinero para abrir un restaurante. La fuerza del río no solo le arrebató a su hijo, sino también todos esos sueños.
“En la selva duramos siete días con los niños y es lo peor que he vivido. No tengo energía para luchar más”,
— Geobaldo, migrante venezolano.
“Quisiera gritar, correr, golpear. Estoy desesperado… Daría todo por tener el cuerpo de mi hijo”, dice.
De acuerdo con UNICEF, desde principios de este año, más de 150 niños han llegado a Panamá sin sus padres, algunos de ellos recién nacidos y al menos cinco niños fueron encontrados muertos en la selva este año, pero muchos cuerpos siguen sin ser recuperados.
Rosmary y Geobaldo, llevan casi dos meses en ese limbo. Las autoridades les han informado que están buscando los cuerpos, pero ellos creen que es mentira.
Rosmary sale cada día al encuentro de los nuevos migrantes que llegan al campamento. Tiene la esperanza de que alguien haya visto a su hijo. Esa mañana de octubre llegaron 580 migrantes, según el conteo de las autoridades.
A lo lejos, se escuchan las voces de un grupo de vendedores que hablan mientras observan a un hombre negro tirado en el suelo y llorando a gritos.
“Se le murió la esposa,” dice uno de los vendedores.
Rosmary, ve a lo lejos la escena, escucha los llantos, los comentarios de los vendedores y hace una pausa en la conversación.
“Así llegamos muchos. A mí me salvó la vida un haitiano, pero mejor me hubiera dejado morir… Me siento muerta en vida”, dice.
Claudia Núñez es licenciada en periodismo y becaria de la Universidad de Stanford para el programa John S. Knight. Núñez ha sido reportera de investigaciones especiales para medios como La Opinión, National Geographic, El Siglo de Torreón y la Asociación de Editores de los Estados.
Un insólito caso ha sorprendido a todos en Indonesia después de que se conoció que una mujer se hizo pasar por hombre por más de diez meses. La víctima tenía apenas 22 años.
Todo empezó en mayo de 2021 cuando se conocieron en una aplicación de citas en la ciudad de Jambi, Indonesia. La mujer se hizo pasar por un exitoso médico neurocirujano recientemente convertido al Islam que estaba en busca de una esposa
La mujer se presentó con el nombre de Ahnaf Arrafif y dijo que acababa de llegar de estudiar en Nueva York. La pareja se enamoró rápidamente y se casaron tan solo tres meses después de conocerse.
Las sospechas iniciaron luego de que se fueran a vivir con la familia de la víctima. Los parientes notaron comportamientos extraños en Arrafif, como que se bañaba con ropa, no se quitaba las camisetas y tenía bultos en el pecho. Ante esto último, Arrafif se defendió diciendo que se trataba de un problema hormonal.
Las dudas al respecto de Arrafif no fueron sólo físicas. La familia se preguntaba también si en realidad tenía la profesión que decía. Según ellos, pasaba mucho tiempo en casa, mantenía horarios muy flexibles y no tenía diplomas o algo que comprobara los supuestos títulos.
La revelación
Ante las crecientes sospechas de la familia, Arrafif se llevó a su esposa lejos de su casa. Se mudaron a la localidad de Lahat, en Sumatra del Sur. De acuerdo con lo reportado por Daily Star, allí la mantuvo encerrada.
La mujer no tenía permitido salir, recibir visitas o llamar a sus familiares. Además, Ahnaf Arrafif controlaba las finanzas de su esposa. Finalmente la mamá de la víctima reportó a su hija como desaparecida.
La policía llegó al lugar donde viven y al ser interrogada, admitió que en realidad no era un hombre como había dicho
La denunciante pidió inmediatamente el divorcio y acusó a la otra de haber estafado a su familia por más de 20 mil dólares, unos 80 millones de pesos colombianos.
Según las leyes de Indonesia, la mujer que se hizo pasar por hombre podría tener una sentencia de hasta 10 años de prisión.