Morfema Press

Es lo que es

DBuford

Por Juan Szabo y Luis A. Pacheco en La Gran Aldea

Venezuela atraviesa, no por primera vez en los últimos años, una fase caracterizada por la esperanza de que la situación política y económica mejore, y por hechos que objetivamente indican que esa esperanza puede ser infundada —aunque no por ello imposible—.

Existe mucha incertidumbre sobre los logros de lo que se ha dado a llamar las fases de estabilización y recuperación, bajo el «tutelaje» de la Administración Trump. Las dudas probablemente surgen de una economía marcada por una fuerte devaluación de la moneda, pero con proyecciones de crecimiento sectorial. El mercado cambiario no ha logrado controlar la espiral de devaluación del bolívar, a pesar de un aumento sustancial de la disponibilidad de divisas derivado de un incremento de casi 50% en los precios de la cesta venezolana. Los problemas parecen relacionarse con la forma en que el Banco Central realizaba las subastas y, ahora, con las intervenciones a precios fijados por la entidad. Este mecanismo, de reciente aplicación, parece haber logrado reducir la brecha entre el precio oficial y el paralelo. Entre bastidores se menciona que la Administración Trump está presionando por el cambio de la directiva del BCV por un directorio profesional. El FMI está realizando una consulta entre sus miembros sobre el reconocimiento del gobierno interino y la consecuente reanudación de relaciones con Venezuela.

Por otro lado, la recuperación de la producción petrolera, que dio algunas señales de dinamismo en el primer trimestre, por ahora no muestra un cambio de tendencia respecto a los crecimientos logrados al amparo de las licencias de la OFAC en 2023 y 2024.

En cuanto a la velocidad de la recuperación de la economía, la ausencia de un proceso de transición política y la fase final del plan de tres etapas de Marco Rubio han ralentizado la conversión del interés inicial —posterior al 3 de enero— en inversión y actividad. En el tema de la recuperación de la industria de los hidrocarburos, existen al menos dos líneas de pensamiento:

  • Los que ven a Venezuela como un actor fundamental en el desarrollo del futuro petrolero global. Sus cuantiosos recursos y su lejanía del avispero geopolítico de Medio Oriente la convierten en una ficha clave de la seguridad energética hemisférica bajo la tutela y el soporte de EE. UU. Se sostiene que Venezuela está al inicio de un período de crecimiento de dos dígitos.
  • El otro bando, sin contradecir la visión petrolera a largo plazo, percibe que muchos de los males que causaron la debacle de la industria petrolera nacional —discrecionalidad, falta de transparencia, corrupción, falta de separación de poderes y problemas de seguridad territorial, entre otros— no solo perviven, sino que tampoco parece haber voluntad de eliminarlos. También se sostiene que parte de la euforia momentánea se sustenta en los actuales precios del petróleo, inflados por el shock de suministro, un fenómeno que puede resultar coyuntural, como tantas otras veces.

Tensión social y protestas

Mientras los analistas, financistas e inversores se debaten entre estas dos visiones, la tensión social se incrementa por la falta de resolución del problema salarial, que mantiene a la población cada vez más alejada de poder satisfacer las necesidades más elementales. Consecuentemente, han reaparecido las protestas populares.

El jueves 9 de abril se registraron marchas multitudinarias en varias ciudades, lideradas por sindicatos, pensionados y estudiantes, que exigen salarios dignos frente a una inflación que supera el 600%. El gobierno recurrió a su manual tradicional, reprimiendo las marchas —sobre todo en Caracas—, engrosando el número de presos políticos. La liberación de presos políticos, así como el número de amnistiados, se ha ralentizado y los procesos colaterales, como el cierre del Helicoide, no se han llevado a cabo; por el contrario, se reportan disturbios y violaciones de derechos humanos en la cárcel de El Rodeo.

Las manifestaciones fueron, en parte, una protesta contra las promesas infundadas de la presidenta interina de un «incremento responsable» de salarios para el 1 de mayo, reconociendo que el sueldo mínimo actual es insuficiente ante una canasta básica de 645 dólares y en un contexto en el que el bolívar sufrió una depreciación del 549,7% en el último año.

Interés inversor en hidrocarburos

El interés por invertir en el desarrollo de los hidrocarburos en Venezuela se mantiene elevado. Un número importante de empresas han visitado el país y contratado consultores para analizar la competitividad de las oportunidades. Sin embargo, como se mencionó anteriormente, la transformación del interés en inversiones ha sido relativamente limitada. Tanto ExxonMobil como Conoco enviaron equipos técnicos para evaluar las oportunidades y la situación de la infraestructura y los servicios públicos.

En el caso del gas natural, se observa un replanteamiento total de las relaciones entre Trinidad y Venezuela. Shell y la Empresa Nacional de Gas de Trinidad están acelerando los planes para desarrollar el campo de gas Dragón en Venezuela, a fin de suministrar gas a la planta de licuefacción en Trinidad. Asimismo, según declaraciones a Reuters del presidente de la Compañía Nacional de Gas de Trinidad, Gerald Ramdeen, la empresa, en sociedad con Shell, tiene previsto comenzar la producción de gas natural en 2027 en el yacimiento marino de Loran-Manatee, que se extiende a ambos lados de la frontera. Loran posee reservas de 7,3 TCF, mientras que Manatee tiene reservas estimadas de 2 TCF. Loran fue descubierta por PDVSA en 1981 y actualmente Chevron es el socio de PDVSA en la licencia de gas del bloque en el lado venezolano. Aparentemente, Chevron está renunciando a estas licencias de gas como parte de la negociación del bloque Ayacucho 8, en la Faja Petrolífera del Orinoco.

OPERACIONES PETROLERAS

Producción semanal

La producción de esta semana se situó en 892 miles de barriles por día (Mbpd) y no se reportaron efectos adversos por cortes eléctricos ni limitaciones por capacidad de mezcla del crudo de la faja. La distribución geográfica fue la siguiente:

Las empresas mixtas que operan bajo licencias de la OFAC y los nuevos contratos establecidos en la LOH recientemente modificada —bajo la modalidad de contratar al socio minoritario privado como «Operador»— están produciendo los siguientes volúmenes:

En las refinerías nacionales se procesaron 236 Mbpd de crudo y de productos intermedios, con un rendimiento de 73 Mbpd en gasolina y 76 Mbpd en diésel.

Estimamos que el precio de la cesta venezolana alcanzó los $86,2/BBL.

M.Juan Szabo, Analista Internacional de Energía Luis Pacheco, Académico no-residente del Baker Institute

Por Nelson Hernández

Un análisis sobre la transición energética hacia la Neo Energía

El total de crecimiento de renovables es superior en 2225 GW a la capacidad de las fósiles

Las renovables contribuyeron con el 65 % del crecimiento de la capacidad de generación que totalizo 7127 GW (esto equivale a un incremento anual de 285 GW).

La solar represento el 33.5 % del crecimiento global de capacidad.

Resumen Ejecutivo

Este análisis describe la transición energética global entre los años 2000 y 2025, destacando el surgimiento de la Neo Energía como un modelo donde el ciudadano se convierte en productor y gestor de su propio recurso. 

Los datos revelan que la capacidad renovable ha crecido de forma exponencial, triplicando el avance de los combustibles fósiles y siendo liderada principalmente por las tecnologías solar y eólica. El texto enfatiza que esta transformación busca la descarbonización de la matriz eléctrica y la electrificación masiva de actividades cotidianas para frenar el impacto ambiental. 

Aunque el gas natural aún funciona como un puente estratégico, las fuentes tradicionales como el carbón y el petróleo pierden terreno frente a soluciones más limpias y económicas. 

En definitiva, el estudio confirma que el mundo atraviesa un cambio de paradigma hacia un sistema eléctrico más descentralizado, eficiente y orientado a la sostenibilidad planetaria.

Introducción

El mundo está en una transformación energética, nunca antes vista, con miras a alcanzar un estadio más limpio y sostenible de la vida en el planeta. Esta transición energética tiene dos puntos referenciales básicos: Descarbonizar la matriz energética global y electrificar la demanda energética en todas las actividades donde esto sea posible.

De esa transformación nace un nuevo sistema denominado: Neo Energía, y es una nueva forma de entender la relación entre el recurso energético, el Estado, el mercado y el ciudadano. Es pasar del consumidor pasivo al Prosumidor: un ciudadano que produce, consume y gestiona su energía.

Dentro de ese marco referencial, la generación eléctrica toma especial rol, más aun si esta es obtenida mediante el uso de fuentes energéticas renovables y/o no emisoras de CO2.

Las graficas a continuación presentan la evolución de la generación eléctrica global en los últimos 25 años (2000 – 2025), y es lo que se analiza a continuación. 

Al analizar el gráfico de capacidad eléctrica instalada a nivel global por tipo de fuente, las capacidades cambian de escala y se pueden asociar a las tendencias macroeconómicas y tecnológicas que están reconfigurando el mundo.

  1. La Velocidad de la Transición Energética

La inferencia más evidente es el cambio en la composición de la matriz. Mientras que en el siglo XX la capacidad estaba dominada por los combustibles fósiles (carbón y petróleo), en la última década se observa una aceleración sin precedentes en la instalación de fuentes renovables. Esto indica que el capital global se está moviendo masivamente hacia tecnologías de baja emisión de CO2. La capacidad de generación eléctrica global creció un 4.63 % interanual, durante el periodo de análisis. Este porcentaje para las fósiles y renovables fue de  2.9 y 7.78, respectivamente. Es decir, el crecimiento de las renovables casi triplico al de los fósiles.

  1. El Dominio de la Energía Solar y Eólica

Dentro del crecimiento de las renovables, se infiere una ventaja competitiva de la energía solar fotovoltaica y la eólica. Su crecimiento exponencial no es solo por conciencia ambiental, sino por la reducción drástica de costos (curva de aprendizaje tecnológica). Estas dos fuentes suelen representar hoy la mayor parte de las nuevas adiciones de capacidad anual en todo el mundo, superando a cualquier otra tecnología. En lo concerniente a la solar, su crecimiento fue de 35.5 % interanual. Este porcentaje para la eólica se situó en 18.9 % interanual. Es decir, la solar casi duplica el crecimiento de la eólica.

  1. El Papel del Gas Natural como «Puente»

Aunque no se muestra en los gráficos arriba indicados, pero si en los análisis más detallado de la generación eléctrica fósil el gas natural suele mostrar una resiliencia o crecimiento constante. La inferencia es su rol estratégico como combustible de transición: es capaz de proporcionar carga base y flexibilidad para compensar la intermitencia de las renovables, desplazando al carbón, que es mucho más contaminante.

  1. Estancamiento o Declive del Carbón y Petróleo

Se puede inferir el inicio del fin de la «era del carbón» en las economías desarrolladas. Aunque en algunas regiones sigue siendo relevante por seguridad energética, a nivel global su cuota de mercado en la nueva capacidad instalada es cada vez menor. El petróleo, por su parte, ha quedado casi totalmente relegado de la generación eléctrica a gran escala, concentrándose principalmente en el transporte, uno de los reductos que cada día pierde mercado como consecuencia de la electrificación del sector transporte. 

En resumen, la capacidad instalada de estas fuentes tiende a mostrar un crecimiento mucho más lento y lineal. La inferencia es que, aunque son fundamentales para la estabilidad del sistema (energía de base), enfrentan barreras significativas: altos costos de capital inicial, largos tiempos de construcción y altos emisores de CO2. 

  1. La Hidroelectricidad una fuente cuestionada

En el caso de la hidroelectricidad a nivel de grandes represas el crecimiento fue de 2.81 % interanual. Esta fuente está siendo cuestionada por sus altos costos, tiempo de ejecución, limitaciones geográficas y ambientales. Por otra parte, su potencial se minimiza  (… o se agota) cada día, lo que reduce el interés en su construcción. Los esfuerzos están siendo dirigidos a la construcción de hidroelectricidad de pasada o a las represas de bombeo.

  1. La Nuclear

En lo concerniente a la nuclear, su crecimiento fue de 1.25 % interanual. Es la fuente de menor crecimiento de las fuentes tradicionales. En los últimos 3 años ha habido un repunte de proyectos (nuevas plantas y de rejuvenecimiento de las existentes). La tecnología apunta hacia los SMR que son más rápido de construir, son variables en su capacidad (hasta 300 MW) y están situados dentro de la tendencia de la generación distribuida.

La gráfica a continuación muestra el incremento neto de la capacidad de generacion en los últimos 25 años.

Se observa que: 

  • El crecimiento de la solar supero ligeramente al de los fósiles, por 4 GW.
  • El total de crecimiento de renovables es superior en 2225 GW a la capacidad de las fósiles
  • El incremento de la solar represento el 52 % del total de crecimiento de las renovables
  • Las renovables contribuyeron con el 65 % del crecimiento de la capacidad de generación que totalizo 7127 GW (esto equivale a un incremento anual de 285 GW).
  • La solar represento el 33.5 % del crecimiento global de capacidad.

Como corolario podemos indicar que dicho crecimiento es consecuencia de la electrificación global de la demanda energética. Esta tendencia ascendente de la capacidad total instalada (la suma de todas las fuentes) refleja una verdad macro: el mundo se está electrificando. Desde la digitalización hasta la movilidad eléctrica, la demanda de infraestructura de generación sigue creciendo para soportar el desarrollo global de la humanidad.

Que Implica el Crecimiento de las Renovables?

Una inferencia que aflora sin discusión es el desplazamiento de los combustibles fósiles en la generación de electricidad.

A nivel global, el crecimiento de las renovables ha impactado principalmente al carbón, aunque de forma diferenciada por regiones:

  • Desplazamiento Directo (Economías Avanzadas): En la Unión Europea y Estados Unidos, las renovables (junto con el gas natural) han forzado el cierre prematuro de centrales de carbón. Se estima que por cada TWh generado por eólica o solar, la generación con carbón tiende a reducirse en una proporción casi equivalente en estos mercados.
  • Desplazamiento por «Evitación» (Economías Emergentes): En países como China e India, las renovables no han eliminado la capacidad fósil existente, sino que han evitado la construcción de nuevas plantas de carbón que habrían sido necesarias para cubrir el aumento de la demanda.
  • El Gas Natural como excepción: A diferencia del carbón, el gas natural ha seguido creciendo en capacidad. Su rol ha pasado de ser una fuente de carga base a ser un proveedor de flexibilidad y respaldo para gestionar la intermitencia de los 3.66 TW de capacidad solar y eólica que se han añadido globalmente.

Por otra parte, para el periodo 2000 – 2025, se estima que el sector eléctrico ha evitado de manera acumulada más de 10 – 12 Gt de CO2 (Giga toneladas),  gracias a la penetración de renovables. Para poner esto en contexto, las emisiones totales del sector eléctrico mundial rondan las 13 GtCO2 anuales; por lo tanto, las renovables han “ahorrado” casi un año entero de emisiones globales.

Una métrica para medir esto,  es la Intensidad de Carbono en la generación eléctrica. En el año 2000, el promedio global era de aproximadamente 480 gCO2/kWh. Con la entrada de las renovables mostradas en los gráficos, este índice se sitúa en unos  400 gCO2/kWh, una reducción del 20 % a pesar de que la generación total de electricidad se ha casi duplicado en el mismo periodo.

En cuanto a las emisiones evitadas durante el periodo de análisis, tomaremos el índice de 0.7 KgCO2/Kwh. Si todo el crecimiento de capacidad (7127 GW) se hubieran sido 100 % fósiles, el mundo habría añadido 4990 MtCO2.

Con la entrada de las renovables y la nuclear (4742 GW), la emisión cambia drásticamente. La emisión por fósiles (2385 GW) es de 1670 MtCO2. Luego, las emisiones evitadas son: 4990 – 1670 =3320 MtCO2. Esta cifra es equivalente a las emisiones anuales totales de toda la Unión Europea.

Conclusiones

El Cambio de Paradigma en la Matriz de Generación

      • En el año 2000, la capacidad eléctrica global estaba dominada de forma abrumadora por combustibles fósiles (especialmente carbón y gas) y grandes hidroeléctricas. Para 2025, los gráficos reflejan una transición energética acelerada, donde las fuentes renovables no convencionales (solar fotovoltaica y eólica) han pasado de ser marginales a convertirse en los principales motores de crecimiento de la capacidad instalada. El aumento de las renovables ha «estrangulado» el crecimiento del carbón, limitando su participación en el mix de generación lográndose estabilizar las emisiones del sector eléctrico en una meseta, acercándonos al punto de inflexión donde las emisiones empezarán a caer de forma absoluta

Electrificación y Aumento de la Demanda Global

      • La variación neta positiva en casi todos los renglones (a excepción de la declinación del petróleo para generación eléctrica) subraya una expansión masiva del sistema eléctrico mundial. Este incremento refleja la electrificación de la economía, el crecimiento demográfico y la necesidad de mayor capacidad instalada para soportar procesos de digitalización y la futura movilidad eléctrica.

Hacia una «Neo Energía»

  • La data sugiere que el mundo se mueve hacia un sistema más diversificado y descentralizado. La variación neta no solo muestra «más capacidad», sino una capacidad tecnológicamente más eficiente y transparente, donde la sostenibilidad técnica se impone sobre los modelos tradicionales de generación centralizada y altamente contaminante. Estas tendencias confirman que el sistema eléctrico global está en medio de la transformación más profunda desde su creación a finales del siglo XIX.

La Descarbonización

      • Los datos indican que estamos en una fase de «Descarbonización Relativa»: la matriz se vuelve más limpia con cada año que pasa, pero el volumen total de fósiles añadidos sigue siendo demasiado alto para alcanzar el Net Zero. La transición no es «general», es específicamente «fotovoltaica y eólica». Estas dos fuentes están capturando la mitad de la nueva demanda global, lo que confirma su madurez tecnológica y competitividad en costos

La Condición  Estratégica

    • El sistema energético mundial está en un punto de inflexión. Si bien la intensidad de carbono está bajando, el volumen absoluto de energía fósil sigue creciendo para sostener el desarrollo. La transición energética es, por ahora, un proceso de dilución de emisiones; el reto de la próxima década será convertirlo en un proceso de sustitución absoluta.

Nelson Hernández es ingeniero energista @XXIenergía y académico de la Academia de Ingeniería y Hábitat de Venezuela

Vía El Impulso

Durante un encuentro organizado por la asociación Alianza por Venezuela en Argentina, diversos especialistas y miembros de la sociedad civil discutieron la urgencia de alcanzar un gran pacto político. El objetivo central consiste en renovar las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) y diseñar un marco normativo que garantice una transición democrática real a través de las urnas.

Un Estatuto Especial para la transición

El director de Votoscopio, Eugenio Martínez, resaltó la importancia de implementar un Estatuto Electoral Especial. Esta herramienta jurídica, concebida originalmente por Transparencia Venezuela, funcionaría como una ley transitoria para regir los primeros comicios del cambio político.

Su propósito principal radica en definir con claridad las facultades del CNE, protegiéndolo de cualquier intento de bloqueo o manipulación por parte de otras instituciones del Estado, como el Tribunal Supremo de Justicia.

El voto en el exterior y la actualización del registro

Uno de los puntos más críticos tratados en el foro fue la exclusión de millones de ciudadanos. Gabriela Hernández, de la ONG Súmate, advirtió que el Registro Electoral requiere una actualización masiva para incluir a los jóvenes y, especialmente, a la diáspora.

Se calcula que unos 4 millones de venezolanos en el extranjero poseen las condiciones para votar pero no lograron inscribirse, una cifra que contrasta drásticamente con los apenas 69.211 que estuvieron habilitados en los comicios de julio de 2024.

Transparencia y movilización civil

Por otro lado, Eduardo Repilloza enfatizó que el nuevo proceso debe contar con una observación técnica rigurosa, tanto nacional como internacional, involucrando a organismos como la Unión Europea, la OEA y el Centro Carter.

A esta exigencia se sumó Griselda Colina, quien instó a la ciudadanía a movilizarse para colocar estas demandas en la agenda pública, subrayando que la apertura de los medios de comunicación y el fin de la censura representan pasos indispensables para que el electorado vote con plena información.

Libertades políticas como requisito previo

Finalmente, el consultor Luis Peche sostuvo que cualquier avance hacia elecciones competitivas pasa obligatoriamente por el respeto a los derechos humanos. Esto incluye la liberación de los más de 500 presos políticos, el regreso de quienes se encuentran en el exilio mencionando específicamente a María Corina Machado, y la eliminación de las inhabilitaciones. Asimismo, planteó como una prioridad la devolución de las tarjetas de los partidos políticos que actualmente permanecen intervenidos.

En un contundente mensaje dirigido a la nación, Edmundo González Urrutia reafirmó este domingo que la realización de elecciones libres, justas y transparentes es el requisito indispensable para cualquier proceso de transición democrática en Venezuela.

El dirigente destacó que «el camino hacia la recuperación institucional pasa, inevitablemente, por el respeto irrestricto a la soberanía popular».

González Urrutia subrayó que el país se encuentra en un momento definitorio, donde la cohesión de todas las fuerzas democráticas y la presión ciudadana organizada son las herramientas más poderosas para abrir las puertas a una nueva etapa republicana.

El dirigente hizo énfasis en que «la unidad no es solo un lema, sino una necesidad operativa para enfrentar los retos políticos venideros y movilizar a la mayoría de los venezolanos».

Reiteró que la comunidad internacional debe permanecer atenta y vigilante ante la exigencia de garantías que permitan un proceso electoral donde cada voto sea contado y respetado.

Para el dirigente, «el cambio político es el primer paso para una reconstrucción económica y social que detenga la crisis migratoria y restablezca la confianza en las instituciones».

El mensaje priorizó una salida pacífica y constitucional, asegurando que el objetivo final es el reencuentro de los venezolanos bajo un marco de justicia y libertad.

González Urrutia concluyó asegurando que la voluntad de cambio es mayoritaria y que la Plataforma Unitaria se mantiene firme en la defensa de los derechos políticos de todos los ciudadanos. «La transición no es una aspiración de un grupo, es un clamor nacional que solo se materializará a través de la democracia real», sentenció.

Por Elizabeth Sánchez Vegas

En la entrevista que concedió a El País, Jorge Rodríguez, este verdugo con corbata y presidente de la Asamblea Nacional chavista, no dialogó: dictó la sentencia final del régimen. Con la frialdad quirúrgica de un psicólogo reconvertido en sicario político, este traidor descarado desnudó sin el menor pudor la verdadera esencia de esta dictadura terminal: una mafia que se arroga el derecho eterno de decidir quién participa, quién regresa, quién merece amnistía y quién queda condenado al ostracismo perpetuo.

Sin sonrojarse, este liquidador colocó la economía como único tema admisible: “Lo importante ahora en Venezuela es la economía, que todo eso valga la pena”. Enumeró, como vulgar mercachifle de liquidación, petróleo, gas, minas, inversiones, equipamiento médico que Venezuela “pueda comprar rápidamente” a Estados Unidos para sus hospitales y tecnología para modernizar la industria petrolera. Y remató con desprecio: “No tenemos mucho tiempo para hablar de otras cosas”. Esas “otras cosas” que este cobarde despacha con un gesto de asco son la voluntad popular, los presos políticos, los exiliados y la soberanía usurpada.

Cuando le preguntaron directamente por María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz, la líder que ganó las primarias para representar al país, inhabilitada ilegalmente, y cuya fuerza popular se tradujo en el triunfo del presidente electo Edmundo González Urrutia el 28 de julio de 2024, este cobarde se escondió detrás de su curul: “Yo soy diputado, no soy yo quien puede dar esa respuesta”. La misma lógica mafiosa con la que habló de la Ley de Amnistía: enumeró “34 situaciones” que, según él, generan violencia y distorsión de la paz, y tildó a María Corina de “borbónica”, de persistir en el “concepto de tierra arrasada”, de convocar “invasión del país” y “golpes de Estado”. Cada insulto que escupe es una bala más que justifica la exclusión que este verdugo tanto disfruta. Ese es el pensamiento criminal que jamás podrá ocultar.

Lo que calló este contador de la mafia es aún más revelador y brutal. No dijo ni una sola palabra sobre un cronograma electoral creíble y verificable. No mencionó la liberación de todos los presos políticos. No ofreció garantía alguna de regreso seguro para los exiliados. No reconoció en ningún momento la voluntad popular expresada en las urnas ni el triunfo del presidente electo Edmundo González Urrutia. Por el contrario, con soberbia negó explícitamente que se esté viviendo una transición y afirmó que esto es un “nuevo tiempo político” que no va a conducir a un cronograma de acción política para llegar a acuerdos, sino para “fortalecer las instituciones del Estado” y luego “organizar las elecciones que haya que organizar”. En su lugar, ofreció “diálogo” y “cohesión” del chavismo hacia otros sectores, pero siempre bajo sus reglas mafiosas: que aceptemos que ellos siguen decidiendo quién puede participar y quién debe permanecer excluido.

Y el colmo de su desfachatez: celebró a Zapatero como “embajador extraordinario y plenipotenciario en la amistad con Venezuela” y aseguró que algún día se sabrá todo lo que ha hecho por la paz (sobre todo por aquellos opositores que se atreven a insultarlo). El mismo régimen que acusa a Maria Corina de violencia se abraza con el hombre que durante años ha servido de escudo protector de su impunidad. Es el cinismo elevado a la categoría de arte supremo, la hipocresía convertida en doctrina oficial de la mafia.

Este discurso es la traición más vil contra un pueblo que se atrevió a desafiarlo. Jorge Rodríguez no propone transición alguna: propone la eternización deliberada de la dictadura bajo un barniz económico que solo sirve para prolongar el sufrimiento. Su plan es perverso y claro: vender los recursos de la nación, petróleo, gas, minas, para engordar las fortunas de la cúpula, reforzar el aparato del terror y mantener intacto el mecanismo mafioso del “tú sí, tú no”. Ese dinero jamás reconstruirá hospitales, ni pagará salarios dignos, ni devolverá esperanza; servirá exclusivamente para perpetuar la miseria como castigo colectivo, para recordarle a cada venezolano que el poder sigue siendo de ellos y que la voluntad popular no vale nada frente a su voluntad de dominio absoluto.

Ante Estados Unidos, Rodríguez se revela como un peligro estratégico de primer orden, un operador vengativo que convierte la desesperación del régimen en una trampa diplomática mortal. No pide ayuda: vende complicidad descarada con la frialdad de quien sabe que el tiempo apremia. Su intención es perversa y calculada: obtener dólares inmediatos a cambio de que Washington olvide la voluntad popular, olvide el fraude electoral y se concentre solo en los negocios, separando artificialmente economía de política. Es la trampa más obscena imaginable: oxígeno económico para un régimen agonizante a cambio de que Estados Unidos se convierta en cómplice silencioso de la mafia que decide quién vive libre y quién no. Rodríguez no busca inversión real; busca supervivencia a cualquier precio, incluso si eso significa arrastrar a la potencia más poderosa del hemisferio a legitimar su proyecto de dominación perpetua.

Ante el mundo, esta entrevista es un documento irrefutable y devastador, una confesión asquerosa que pone al descubierto el rostro putrefacto del autoritarismo del siglo XXI. Ya no se molesta en disfrazarse de ideología revolucionaria: se exhibe descaradamente como pragmatismo cínico mientras conserva intacto su núcleo criminal y vengativo. La intención de este miserable es siniestra y repulsiva: vender la exclusión selectiva, la amenaza permanente y la subasta descarada de la patria como si fuera “realismo político”, como si el “diálogo” pudiera existir sin justicia y como si un país entero pudiera rematarse al mejor postor sin que nadie pague el precio de la dignidad. Jorge Rodríguez es el sicario que, con sonrisa de hiena, ejerce el poder como arma de venganza eterna y ofrece Venezuela en bandeja con tal de perpetuarse. Su mensaje al planeta es brutal y nauseabundo: la democracia es negociable, la soberanía es simple mercancía de saldo y el miedo es la única ley que este degenerado reconoce.

Con esta entrevista, Jorge Rodríguez se ha expuesto completamente desnudo y humillado ante la historia. La única respuesta digna es aplastarlo políticamente, económicamente y moralmente, sin piedad ni contemplaciones. Porque cuando un verdugo como él revela su voluntad de seguir controlando el destino de Venezuela, amenaza a quien el pueblo eligió y subasta la patria, la historia ya ha dictado su veredicto implacable: este régimen no merece salvación. Merece su fin. Y ese fin debe comenzar ahora.

Ver también:

Vía LaPatilla

La líder opositora María Corina Machado participó este domingo en el pleno nacional convocado por la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) para definir una hoja de ruta hacia elecciones libres en Venezuela.

En la cita Machado reiteró que cada vez falta menos para su ansiado retorno y prometió recorrer todo el país como ya lo hizo en el año 2024.

«Hemos fijado un nuevo estándar para la defensa del voto para el planeta completo a la venezolana, así lo hicimos», enfatizó Machado al recordar la gesta democrática de 2024, cuando la sociedad civil organizada logró recabar más de 25 mil actas de escrutinio oficiales que demostraban la victoria irreversible de Edmundo González Urrutia.

«Quien estaba al frente de ese régimen criminal ahora enfrenta la justicia con el apoyo de la comunidad internacional, que nos dijeron que jamás iba a actuar y que nunca tendríamos su apoyo», apuntó la ganadora del Premio Nobel de la Paz en referencia a la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.

«Desde ese día empezó esa represa que está contenida, una represa monumental que se ha venido llenando de dolor, de humillación, de persecución, de angustia, de miedo, pero también de resiliencia, de aprendizaje, de entregas y de amor y de mucho coraje. Esa represa se le abrió un agujero y ese 3 de enero vimos cómo empezó a fluir en los templos, en las iglesias, en las cárceles», estimó Machado.

Según su criterio, desde el Palacio de Miraflores «les tienen miedo al bravo pueblo, a cada uno de ustedes, terror parejo les tienen, porque saben que es un pueblo que no se doblega, porque saben que nos ha costado mucho llegar hasta aquí y porque nada ni nadie nos va a detener ahora».

Machado confesó que «he vivido de los momentos más extraordinarios de mi vida estas últimas semanas, cada uno que nuestros presos era excarcelado me llamaban por teléfono, o yo lograba ubicarlo, y lo primero que me decían, todavía en la puerta de la cárcel, en los centros de tortura, me decían: ‘ya yo descansé demasiado, dame instrucciones, yo empiezo a luchar hoy'».

La líder opositora garantizó que «hoy estamos listos para avanzar, porque no hay otra sociedad en el mundo que esté preparada para la democracia y para una genuina y completa transición que la sociedad venezolana. Nosotros los venezolanos tenemos cultura democrática, nosotros los venezolanos estamos unidos, en Venezuela no hay división».

Por último, destacó que «hoy estamos viendo al propio régimen obligado, porque está siendo obligado, a desmontar sus propias estructuras de represión, de corrupción y de crimen… y claro que se resisten porque saben que esta represa que se abrió no tiene vuelta atrás».

La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) presentó este domingo una hoja de ruta para celebrar elecciones libres, que pasa por la designación de nuevas autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) y lograr una transición en Venezuela.

En una rueda de prensa, el secretario general de la PUD, Roberto Enríquez, indicó que el plan de transición tiene tres etapas: la estabilización, la recuperación económica y reconciliación, así como la celebración de elecciones.

La estabilización está orientada a la «restitución efectiva de las garantías políticas, jurídicas y constitucionales» para abrir un «proceso democrático real».

Además, comprende el «funcionamiento autónomo de las instituciones, el respeto al Estado de derecho y el ejercicio pleno de los derechos políticos y civiles».

En este contexto, planteó la designación de un CNE «provisional, independiente», con «garantías de transparencia, equilibrio y profesionalismo del árbitro electoral», la restitución plena de los derechos políticos y el levantamiento de todas las inhabilitaciones políticas «impuestas sin el debido proceso».

Asimismo, la PUD exigió la devolución de las tarjetas electorales y símbolos de los partidos políticos a sus «autoridades legítimamente constituidas y afectadas por decisiones administrativas o judiciales».

Para la etapa de estabilización, consideró «imprescindible» el «desmontaje del aparato represivo», la liberación plena e inmediata de todos los presos políticos y garantías efectivas de no represalias frente a la participación política y ciudadana.

Superada esta etapa, el proceso debe avanzar hacia la fase de recuperación económica y reconciliación, orientada a restablecer la confianza democrática y crear condiciones de gobernabilidad.

Esto supone la recuperación progresiva de la confianza económica e institucional, la adopción de políticas para la recuperación social y productiva del país, la promoción de una convivencia democrática basada en el respeto, la justicia y la «no persecución como fundamento de la reconciliación nacional».

Finalmente, la última etapa es la celebración de elecciones «libres, competitivas y reconocidas en todos los niveles del Estado, en un entorno de garantías políticas e institucionales restablecidas».

«La PUD considera que un proceso de negociación política será necesario para viabilizar la transición democrática, generar garantías para los distintos actores y permitir la construcción de acuerdos que hagan posible la restitución institucional del país», subrayó.

La PUD reiteró su reclamo sobre las elecciones presidenciales de 2024, en las que asegura que Nicolás Maduro fue derrotado por el candidato unitario, Edmundo González Urrutia, quien se encuentra exiliado en España.

EFE

Por @elsultanbitcoin

En cambio, necesitamos $1,5 billones ($1,5T en inglés) en inversión extranjera para llevar nuestra capacidad de generación a 100 GW y convertirnos en la segunda capital mundial de la inteligencia artificial, la minería de Bitcoin y el cómputo industrial, después de EE.UU.

Hay algunos ingenieros venezolanos haciendo mención al potencial de atraer datacenters de IA al país. Pero hay consideraciones importantes que no todos están tomando en cuenta. Aquí están los números que casi nadie está viendo.

Hoy tenemos 36 GW de capacidad instalada, pero despachamos solo 14 GW. La demanda máxima nacional está en torno a los 13 GW y la histórica pico fue de 17 GW. En corto, con lo que ya tenemos podríamos tener un excedente eléctrico en vez de vivir en la penumbra.

El potencial renovable del país es equivalente a 9.000.000 de barriles diarios de petróleo, según el Ing. Nelson Hernández. Por ende, Venezuela tiene capacidad para generar hasta 100 GW. Eso es 7 veces el máximo consumo histórico del país sumando todo: petróleo, gas y electricidad.

¿Cuánto costaría llegar ahí?

El primer paso es rehabilitar lo que ya existe. Los 36 GW instalados necesitan entre $15.000 y $40.000 millones según el diagnóstico de Siemens y GE.

Pero según estimaciones del Ing. Gran Mariscal de Ayacucho @josedeviana , reactivar cada MW en Tocoma podría costar $500.000/MW. Si aplicamos esa misma cifra a los MW de generación instalada que desaprovechamos, hablamos más bien de $11.000 millones.

Para evitar que el dinero provenga del Estado, el Ing. De Viana sugiere que lo inviertan consorcios privados mediante contratos BOT (Build-Operate-Transfer). Estos le permiten a actores privados rehabilitar las plantas, operarlas por 15 a 30 años y luego transferirle el activo al país.

Debemos crear una nueva Ley Eléctrica para acabar con el monopolio del Estado sobre el SEN y permitir que el capital extranjero ayude a su reconstrucción, no la deuda soberana ni la emisión de nueva moneda.

El segundo paso es construir los 64 GW adicionales a los 36 actuales, para llegar a los 100 GW de capacidad instalada que Venezuela podría tener.

Para lograrlo, el Ing. David Morán Bohórquez @morandavid propone financiar los siguientes proyectos:

  1. Plantas solar-térmicas en Falcón y el Zulia, donde la irradiación solar compite con el desierto de Atacama.
  2. Capturar el gas asociado en el Orinoco y el Oriente con turbinas modulares, para aprovechar el equivalente a más de 300.000 barriles diarios que hoy se queman en el aire.
  3. Instalaciones micro hidráulicas en los Andes.
  4. Energía eólica en Paraguaná.

A un costo promedio de $1 millón por MW, esos 64.000 MW adicionales requieren una inversión de unos $64.000 millones en nueva infraestructura de generación, y al menos $6.000 millones en transmisión y distribución.

Entonces, necesitamos unos $80.000 millones en infraestructura. Todo capital privado internacional bajo contratos bancables con PPAs en dólares.

Ahora ¿cuánto capital privado atraería Venezuela si tuviera 100 GW disponibles? es otra buena pregunta.

Con una demanda nacional recuperada de 25 GW y un margen de reserva del 20%, quedan disponibles aproximadamente 70 GW para monetizar como cómputo industrial.

Bajo ese escenario podríamos vender electricidad a Google, Amazon, Meta, Nvidia, Nscale y cualquier operador que necesite energía masiva, barata y limpia para alimentar sus clusters de inteligencia artificial.

Un centro de datos de IA de última generación cuesta entre $30 millones y $40 millones por megavatio de CAPEX solo en servidores, GPUs y networking, sin contar la obra civil.

Esa cifra viene de algunos ejecutivos del sector de datacenters que @luxor sigue de cerca. Entonces hagamos la matemática:

  • 28 GW para hyperscalers de IA (Google, Amazon, Meta, Nvidia) a $40 millones por MW: $1.120.000 millones en inversión privada.
  • 21 GW para operadores de nube de mediana escala (Nscale, $IREN, $NBIS, $CIFR y similares) a $20 millones por MW: $420.000 millones.
  • 21 GW para minería de Bitcoin a $1 millón por MW: $21.000 millones.

El capital privado atraído en cómputo y minería podría totalizar casi $1,5 billones de dólares. Ese monto es igual a la cantidad de ingresos que manejó PDVSA durante la presidencia de Rafael Ramirez. Hoy, dispersos por el mundo.

Como país, no solo tenemos la tarea de repatriar gran parte de dicho patrimonio, sino atraer aún más, para crear nuevas industrias y recapitalizar a Venezuela.

Por cada dólar que se invierta en Venezuela en infraestructura eléctrica, podemos atraer entre $12 y $15 en capital privado de operadores de cómputo.

Para que esto ocurra, hay que reconocer a la reactivación del Sistema Eléctrico Nacional como una emergencia nacional, crear una nueva Ley Eléctrica y permitir que el precio de la electricidad lo dicte el mercado. Un ISO independiente publicando precios nodales cada cinco minutos.

Los principales compradores de energía de la próxima década serán las grandes compañías de tecnología por la demanda que están generando las nuevas aplicaciones de IA.

Y si Venezuela está entre los países con las mayores reservas energéticas del mundo, nuestro futuro es abastecer parte de la demanda global por electricidad, proveniente de la IA y atraer más de $1,5 en el proceso.

Que dios bendiga a Venezuela y a todos los venezolanos.

Por Guillermo García

Las presiones de sindicatos de empleados y obreros en el país se intensifican en búsqueda de lograr un ajuste salarial acorde con los niveles de inflación y depreciación del bolívar. Aunque, las solicitudes de aumento son muy válidas y en extremo necesarias, la indexación salarial a la depreciación de la moneda y a la inflación realmente no es la solución al problema.

A pesar de los innumerables aumentos del salario mínimo nominal que, en ocasiones hasta cuatro en un año se registraron años atrás, la hiperinflación y devaluación del momento convirtieron cualquier aumento en sal y agua. Debido a la hiperinflación (registro oficial de termino y salida en 2021) la alta inflación galopante que vive el país, los ajustes salariales nominales no representan ningún beneficio para el trabajador. Con estos niveles de inflación galopante que aún persisten, no hay ningún aumento salarial nominal en bolívares que pueda proteger el poder de compra del salario. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) subió 13,1% en marzo 2026, una desaceleración de 1,5 puntos frente al mes anterior, mientras que en perspectiva trimestral la inflación subió 71,8% y en término interanual el alza de es de 649,5%, de acuerdo con la data oficial reciente del Banco Central de Venezuela (BCV). Esto ha llevado que el bolívar se ha pulverizado a lo largo de los años y la inflación hace estragos en la mayoría de los venezolanos.

Algunos diputados y sindicalistas vienen haciendo público desde hace un tiempo una propuesta de dolarizar los salarios de los empleados y trabajadores para poner fin al deterioro del poder de compra del bolívar. Lamentablemente, estos diputados y sindicalistas cuando se refieren a dolarizar los salarios están refiriéndose a “indexar los salarios al tipo de cambio del mercado paralelo´´. Lo planteado, no es lo que se denominaría una dolarización del salario dentro de un esquema de dolarización formal y plena de la economía venezolana.

Lo que plantean estos diputados, sindicalistas y gremios con esta propuesta, es una indexación del salario al tipo de cambio del mercado paralelo al momento del pago de los salarios correspondientes. Con dicha medida lo que se esta es tratando es de apagar el fuego de la inflación lanzándole gasolina. Lo que va a producir es una mayor explosión inflacionaria sin control. Estos políticos y sindicalistas están confundiendo a los ciudadanos cuando les hacen creer que se está planteando una dolarización plena de la economía, cuando en realidad es otra cosa y muy perjudicial, como es aumentar la impresión y stock de bolívares sin ningún control ni respaldo (reservas internacionales o producción de bienes en la misma medida que se imprime dinero), expandiendo la base monetaria y la liquidez, en una economía con desequilibrios macroeconómicos y microeconómicos y con una producción industrial promedio en un 30% 50% de su capacidad instalada y baja productividad, lo que augura un agravamiento de la situación actual de presión sobre la formación de precios y expectativas, resultando en un mayor deterioro de la capacidad de compra del bolívar y mayor empobrecimiento de los trabajadores.

El gran drama que vivimos los venezolanos es que los costos y precios se encuentran fijados en dólares del mercado, mientras los ingresos y salarios en la mayoría de los trabajadores están en bolívares sin ningún poder de compra por la inflación y la depreciación. En consecuencia, para poder equilibrar la ecuación habría que dolarizar los salarios y para ello la implementación de un esquema de dolarización formal y plena de la economía venezolana como lo he venido planteando desde hace 13 años. Los venezolanos perdieron la confianza en el bolívar como moneda y reserva de valor.

Comparación de salarios mínimos. Para poder comparar y tener una idea clara de la muy difícil situación en Venezuela, veamos el ingreso de salario mínimos en la región latinoamericana y Centro América para el 2026:

Costa Rica US$ 751,00, Uruguay US$648.00 Chile US$ 597,00 Ecuador US$482,00 Guatemala US$477,00 – 554,00 El Salvador US$272,00- 408,8 Paraguay US$ 428,00, Panamá US$ 636; Bolivia US$ 344.00, México US$ 533,00 Honduras US$ 530,00, Perú US$335,00, Brasil US$ 295,00, Colombia US$ 446.00, Argentina: US$ 346,00 **; Nicaragua US$ 241,00, Venezuela US$ 0,44 (En Venezuela Salario mínimo sin indexaciones o bonos del gobierno).

La región muestra una amplia disparidad en los montos y aumentos del salario mínimo. Costa Rica lidera en monto mensual, mientras Colombia y Bolivia destacan por sus incrementos porcentuales. Las decisiones salariales reflejan tanto la situación económica interna como las prioridades políticas de cada país. El salario mínimo seguirá siendo un eje central en la discusión sobre justicia social, productividad y desarrollo económico en Latinoamérica. Los resultados muestran una marcada heterogeneidad en las políticas salariales de la región. Costa Rica encabeza el ranking en monto mensual, con $751 USD, aunque su aumento fue el más bajo (1,63%). Esto sugiere que el país ya cuenta con un salario mínimo relativamente alto y optó por una  política de ajuste moderado. Colombia, por otro lado, destaca por el mayor incremento porcentual (23%), lo que refleja una estrategia agresiva para contrarrestar la inflación y mejorar el poder adquisitivo. Bolivia también muestra un aumento significativo (20%), alineado con su política de redistribución social. Argentina y Chile, pese a tener economías más grandes, presentan aumentos mínimos, lo que podría estar relacionado con restricciones fiscales o políticas de contención inflacionaria.

Salario mínimo
He planteado un esquema para establecer la dolarización plena en el país, con la posibilidad de un salario mínimo de alrededor de US$ 100,00 a US$140,00 mensual. También he ofrecido un esquema para generar un mayor nivel de dólares utilizando activos que posee la República (Empresas mixtas petroleras, Monómeros, empresas del Estado, de gas, oro) que aunados a las reservas del BCV permitan una dolarización formal de la economía. Es bueno señalar que se estima que los dólares en circulación en la economía están alrededor de los 7.800 millones y unos 1.500 millones de dólares en la banca en cuentas custodia y convenio 1. Es decir, el monto de dólares en circulación y custodia en el país casi duplica el monto total de bolívares del sistema.

También podría evaluarse pagar parte de los pasivos laborales a los empleados públicos y pensionados con acciones de las empresas petroleras mixtas que posee PDVSA y que se podrían colocarse en el mercado de valores nacional para negociación. Esto permitiría la posibilidad de establecer un esquema de capitalización individual privado para todos los venezolanos. Un nuevo esquema pensional y de seguridad social en Venezuela.

La dolarización formal y plena acaba con la escasez y la inflación
Al establecerse un esquema de dolarización formal y plena el riesgo depreciación del bolívar desaparece, lo que alentará la inversión extranjera y nacional de largo plazo por la estabilidad monetaria y baja inflación (un dígito) que se genera, y potenciará fuertemente la posibilidad de inversiones en sectores como energía (petróleo gas, electricidad, oro y minería), agroindustrial, agrícola, manufactura, construcción y turismo por parte de los países de Estados Unidos, América Latina y Europa.

La apertura del mercado ya sin el riesgo cambiario, incrementará sustancialmente la oferta de productos tanto manufacturados en Venezuela, como de exportaciones de otros países que les interesará vender en Venezuela sus productos aprovechando el arbitraje de precios relativos que resultará en la primera etapa de la implementación del esquema. Ese diferencial de precios inicial se irá cerrando rápidamente por efecto de mayor oferta y competencia de producción de las empresas privadas venezolanas, con altísima capacidad ociosa actualmente, lo que augura un crecimiento inmediato de la producción una vez se establezca el esquema, ya que el tema de importación de materias primas e insumos deja de ser un problema, sobre todo si se consolida un ambiente de baja inflación, y de confianza.

La dolarización, no es la fórmula mágica para resolver los problemas económicos del país, pero lograra, a corto plazo, una estabilidad monetaria que incluye una reducción drástica de la inflación a nivel de un dígito, tasas de interés bajas, y de la incertidumbre para invertir. Se recuperará el ahorro y el patrimonio de los venezolanos y la capacidad de compra del salario se recuperará rápidamente. Esta sería en mi opinión, la solución más efectiva y eficiente y de menor costo económico y social para abatir la inflación a un dígito y con la depreciación del bolívar y de la recuperación real de los aumentos salariales en el futuro.

Por Leslie Palti-Guzmán en CSIS

La destitución del autócrata Nicolás Maduro por parte del gobierno de Trump podría brindar un beneficio de diversificación energética que ha recibido poca atención. Si bien Venezuela es conocida por poseer las mayores reservas de petróleo (303 mil millones de barriles), sus vastas reservas de gas natural, que se encuentran sin explotar desde hace mucho tiempo (aproximadamente 192 billones de pies cúbicos), podrían convertirse por sí mismas en una fuente de suministro energético mundial.

Los recursos gasíferos de Venezuela han sido durante mucho tiempo un activo improductivo, atrapado por la ideología y la mala gestión. Si se mantiene la estabilidad política en Caracas, el gas podría ser la vía más rápida y pragmática hacia la reintegración, generando riqueza para el pueblo venezolano, el hemisferio occidental y sus aliados. El hemisferio occidental, liderado por Estados Unidos, obtendría una arquitectura energética más resiliente, menos expuesta a adversarios y actores malintencionados.

Antecedentes: El potencial gasífero de Venezuela

Venezuela produce y consume solo unos 3.100 millones de pies cúbicos diarios (bcf/d), aproximadamente la misma cantidad que la producción del Reino Unido en 2024, pero con reservas probadas unas 40 veces mayores que las del Reino Unido, según el Instituto de Energía . La producción de gas de Venezuela es principalmente «gas asociado», producido como subproducto de la perforación de petróleo crudo. Si bien es probable que la monetización de gas asociado adicional ocurra con el tiempo a medida que se disponga de infraestructura y capital, los yacimientos de «gas seco» no asociado podrían experimentar un desarrollo más rápido, particularmente aquellos ubicados cerca de Trinidad y Tobago, país con abundante infraestructura.

Trinidad es clave para la capacidad de Venezuela como proveedor mundial de gas debido a su proximidad geográfica (limita con Venezuela) y a la planta de exportación de gas natural licuado (GNL) ya establecida en Trinidad, conocida como Atlantic LNG. Si bien los recursos de gas natural de Trinidad están en declive estructural, la vecina Venezuela cuenta con abundantes recursos gasíferos que pueden contribuir a una alianza dinámica.

Trinidad y Venezuela comparten tres yacimientos principales de gas natural: Loran-Manatee, Dragon-Hibiscus y Manakin-Cocuina. Shell tomó la decisión final de inversión en 2024 sobre la porción del yacimiento Loran-Manatee que corresponde a Trinidad.

  • El yacimiento de gas Manatee, ubicado en aguas de Trinidad, contiene aproximadamente 2,7 billones de pies cúbicos (Tcf) de gas, mientras que el yacimiento adyacente Loran, en el lado venezolano, contiene alrededor de 7,3 Tcf. Se espera que la porción de Trinidad del yacimiento Loran-Manatee entre en funcionamiento a finales de 2027, lo que contribuirá a abastecer la planta de GNL Atlantic de Trinidad con aproximadamente 600 millones de pies cúbicos diarios. Esto proporcionaría aproximadamente el 45 % del gas de alimentación necesario para mantener la producción de Atlantic LNG en 2025. Venezuela y Trinidad acordaron previamente un marco intergubernamental en el que cada país desarrollaría su respectiva parte del yacimiento Loran-Manatee. Con la transformación del entorno político, ahora se podría reconsiderar la unificación total del yacimiento, lo que mejoraría aún más la eficiencia y la recuperación.
  • El yacimiento de gas Dragón de Venezuela, estimado en aproximadamente 4,2 billones de pies cúbicos, es un yacimiento grande, probado y ubicado en aguas poco profundas, a unos 100-125 metros de profundidad, con un riesgo geológico mínimo. Venezuela y Trinidad habían negociado una alianza para su desarrollo antes de que Maduro suspendiera el proyecto en octubre de 2025. Cabe destacar que Shell y la Compañía Nacional de Gas de Trinidad aún poseen una licencia de 30 años para el yacimiento Dragón, aunque su desarrollo sigue supeditado a una mayor flexibilización de las sanciones estadounidenses.
  • La plataforma Hibiscus, que Shell está desarrollando en aguas de Trinidad, se encuentra a tan solo 16 kilómetros de Dragon. Conectar ambas plataformas sería técnicamente sencillo y requeriría una infraestructura nueva relativamente limitada. Desde el punto de vista de la ingeniería, se podrían desarrollar sinergias rápidamente, lo que permitiría la producción de gas ya en 2029, sujeto a las licencias y aprobaciones regulatorias.
  • El yacimiento de gas Manakin-Cocuina, estimado en alrededor de 1 billón de pies cúbicos y desarrollado por BP, también podría beneficiarse de una cooperación renovada entre Venezuela y Trinidad. El apoyo sostenido del gobierno estadounidense será fundamental para su desarrollo y monetización.

Perspectivas para el crecimiento del gas venezolano

Si los requisitos en superficie —incluidos los fiscales, legales y de licencias— se desarrollan sin contratiempos, los volúmenes incrementales de gas podrían seguir un proceso de dos fases. A corto plazo, el desarrollo de los yacimientos de gas seco marinos compartidos por Venezuela y Trinidad podría añadir volúmenes significativos de aproximadamente 1.800 millones de pies cúbicos diarios (bcf/d) en un plazo de cuatro años, aprovechando la infraestructura operativa y los canales comerciales del lado trinitense. En un plazo de cinco a siete años, podrían materializarse volúmenes mayores de aproximadamente 3.000 millones de pies cúbicos diarios (bcf/d), sin contar la monetización del gas asociado, que probablemente también se llevaría a cabo. Hay tres razones por las que el gas venezolano podría avanzar más rápidamente de lo que muchos esperan:

  1. Ya se han sentado las bases para la cooperación transfronteriza en materia de gas con Trinidad. Durante años, gobiernos y empresas han intentado crear sinergias entre ambos países vecinos, pero el progreso se ha visto obstaculizado por la inestabilidad política de Caracas y las consiguientes sanciones. A medida que se vayan eliminando gradualmente estas limitaciones, la cooperación en asuntos técnicos y comerciales será cada vez más factible.
  2. Con plena cooperación y licencias, estos yacimientos compartidos podrían aumentar sustancialmente el suministro de gas disponible para exportaciones a través de Trinidad. Un mayor suministro de gas daría un salvavidas al proyecto de licuefacción de GNL Atlantic de Trinidad. Actualmente, Trinidad produce alrededor de 2,4 mil millones de pies cúbicos diarios de gas y exporta aproximadamente 1,2 mil millones de pies cúbicos diarios (9 millones de toneladas anuales) de GNL, muy por debajo de su capacidad nominal debido a la escasez de gas de alimentación. Al desarrollar los yacimientos de gas compartidos, Atlantic LNG podría recuperar su plena capacidad de 12 millones de toneladas anuales (MTPA) para 2030 o antes. Incluso se podría reiniciar la unidad de licuefacción inactiva, si aún es técnicamente posible, lo que aportaría 6 MTPA adicionales de GNL de Trinidad (en comparación con los volúmenes de 2025) al mercado global para finales de la década, coincidiendo con el cese de las importaciones de gas ruso por parte de la Unión Europea (aún previsto para finales de 2027).
  3. Europa es uno de los mercados naturales para este futuro crecimiento del GNL. El GNL se ha convertido en la columna vertebral de la seguridad energética europea, pero los responsables políticos están cada vez más preocupados por el riesgo de concentración. El GNL estadounidense domina la cartera de importaciones de Europa, representando más de la mitad de las importaciones de GNL de la UE en 2025. El gas de Venezuela, exportado a través de Trinidad, ofrecería a Europa un suministro complementario de la cuenca atlántica. Las rutas marítimas son cortas, los costes son competitivos y no existen grandes cuellos de botella.
     

En términos globales, un incremento de 6 MTPA no supone una transformación en un mercado bien abastecido, pero ofrece una diversificación de la oferta a bajo coste. Si todo este GNL llegara a Europa, representaría aproximadamente el 6 % de la demanda de GNL de la Unión Europea en 2025. En un contexto en el que Europa mantiene su compromiso con la diversificación, alejándose de Rusia, y es cada vez más sensible al riesgo de concentración, esto representa un aporte significativo. En un escenario de sobreoferta, los volúmenes adicionales procedentes de Trinidad podrían desplazar marginalmente algunos cargamentos al contado estadounidenses o ejercer presión a la baja sobre los precios en la cuenca del Atlántico.

Los operadores de estos yacimientos compartidos en Trinidad, Shell y BP, dos compañías europeas, mantienen un diálogo constante con las autoridades estadounidenses en materia de licencias, explicando a la administración Trump la lógica comercial de monetizar estos yacimientos transfronterizos mediante la infraestructura existente. Mientras tanto, es probable que las petroleras estadounidenses se involucren más en la monetización del gas asociado a medida que aumente la producción de petróleo y mejore la infraestructura.

Beneficios de la industria gasística venezolana integrada

La comercialización del gas venezolano proporcionaría a Europa una nueva fuente de suministro, en su búsqueda de una mayor diversificación de sus fuentes de abastecimiento, tanto de Rusia como de Estados Unidos, y dado que el suministro de GNL procedente de Qatar ha sufrido recientemente importantes interrupciones. Asimismo, garantizaría un suministro constante para la vecina Trinidad, considerada un socio natural para la exportación de gas venezolano, dado que sus propios recursos orgánicos se han agotado.

Para Washington, el gas venezolano canalizado a través de Trinidad reforzaría la integración energética del hemisferio occidental, apoyaría a un socio caribeño clave y ayudaría a estabilizar los mercados mundiales del gas, manteniendo a raya al gas ruso, que es competitivo en precio.

Leslie Palti-Guzman es investigadora asociada sénior (no residente) del Programa de Seguridad Energética y Cambio Climático del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington, DC, y fundadora y presidenta de Energy Vista.

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