Morfema Press

Es lo que es

DBuford

Por Luis Manuel Aguana

Me parece increíble lo que está sucediendo en Venezuela. Es posible que algunos no lo hayan notado por la forma muy particular que tenemos los venezolanos de hacer política, que ha hecho pasar desapercibida la magnitud de lo que sucedió el 3 de enero de 2026.

Ese día cambió el paradigma político del país. De un Estado controlado por una tiranía narcomilitarizada, se pasó a un Estado tutelado por los EEUU. Algunos me dirán que esa tutela ya existía y que el régimen de Nicolás Maduro Moros ya respondía a las órdenes de Cuba, Rusia, China e Irán. Es posible. Pero no dejaba de ser un control coordinado para beneficio de todas las partes, y en especial de quienes se encontraban en el poder, quienes habían anunciado que nunca lo dejarían. Y así lo dejaron muy claro el 28 de julio de 2024, con la ayuda diligente de sus socios.

Ya lo mencionamos en la nota anterior (ver Estado de soberanía suspendida, en https://ticsddhh.blogspot.com/2026/02/estado-de-soberania-suspendida.html). Un Estado tutelado, según la definición expuesta, es “una entidad política formalmente autónoma pero subordinada en la práctica a otro Estado por coerción militar, ocupación, amenaza permanente o imposición institucional”. Y el otro Estado al que está subordinado por la fuerza se le denomina tutor.

El tutor, los EEUU, impuso a los venezolanos que fuera la Sra. Delcy Eloína Rodríguez Gómez quien estuviera a la cabeza, sin reconocimiento como jefe de Estado, y las órdenes precisas para seguir en el puesto (con amenaza de su vida) fueron administrar el país de acuerdo con las instrucciones del tutor, con el fin de desmontar el Estado narco terrorista impuesto a Venezuela por Hugo Chávez Frías y Nicolás Maduro Moros

Pero aun conociendo esto, TODOS los factores opositores de Venezuela, incluyendo a María Corina Machado (MCM) han continuado su guion opositor COMO SI NADA DE ESTO HUBIERA OCURRIDO. Siguen dirigiéndose y accionando ahora en contra del “régimen de Delsy Rodríguez” de la misma manera que antes lo hacían en contra del régimen de Nicolás Maduro Moros, sin percatarse de que no es en contra de ella que lo hacen, sino en contra de lo decidido por el tutor, al ser ella una marioneta del primero, y que su estabilidad es ahora lo que precisamente requiere el plan de Trump y Rubio para salir de lo que queda de la tiranía.

Si el régimen de Delsy Rodríguez colapsa, porque se encuentra en un equilibrio altamente inestable, seguramente habrá otro que ponga el tutor en sustitución, pero sería claramente un retraso en el plan que está en plena ejecución. Y ese plan solo está en conocimiento del presidente Trump, el secretario de Estado Marco Rubio y la encargada de negocios en Venezuela, Laura Dogu. Y de nadie más.

Los norteamericanos finalmente entendieron, luego de las traiciones, corrupción e insidias de la oposición venezolana en su pelea permanente por el poder, como borrachos por una botella vacía, que era preferible resolver primero el problema del país y del pueblo, SIN LOS POLÍTICOS VENEZOLANOS, para encarrilar la situación de desestabilización regional que representaba el régimen de Maduro, dejándoles el país para el final a nuestros políticos.

Y tal y como yo lo veo, tuvieron muchísima razón. De allí que se estén viendo los primeros resultados de ese plan, como el comienzo de la liberación de los presos políticos, la Ley de Hidrocarburos y la organización de los recursos petroleros para el financiamiento de la reconstrucción.

Sin embargo, ante la insistencia insana de los políticos de exigir “elecciones ya” en un país sin viabilidad institucional de ninguna clase, en especial la electoral (cosa que se abordaría en la tercera fase del plan de Trump-Rubio), los norteamericanos simplemente les han dicho que tengan paciencia, sin más explicaciones. Y le han ordenado a Delsy Rodríguez entregarles el mismo mensaje.

Decir “Creemos que un proceso de transición real con votación manual… todo el proceso podría completarse en nueve o diez meses” como lo ha indicado MCM, sin tener el control de lo que sucede, en un país tutelado por otro, no es realista y crea expectativas falsas en los venezolanos (ver María Corina Machado cree que podría haber elecciones en Venezuela en menos de un año, en https://www.telemundo.com/noticias/noticias-telemundo/internacional/maria-corina-machado-cree-que-podria-haber-elecciones-en-venezuela-en-rcna257551)

En otras palabras, los políticos volvieron al mismo guion opositor que le aplicaron a Maduro, cuando el paradigma actual no es el mismo que existía antes del 3 de enero. ¿Será que es necesario que el tutor les suministre también a ellos las famosas pastillas de “Ubicatex”, para que entiendan la nueva situación de Venezuela? ¿No debieran ellos más bien preguntarle al tutor cuál sería el papel que deberían jugar si no se encuentran por ningún lado en las primeras fases de ese plan?

Es claro que debe presionarse a lo que queda del régimen para que cumpla como marioneta tutelada lo que se le ha ordenado, como por ejemplo la libertad de TODOS los presos políticos. Pero han ralentizado el proceso de una manera interesada. Esa debería ser una de las tareas principales de los dirigentes políticos durante la ejecución del plan, pero en lugar de eso su interés principal se centra en pedir elecciones. Es por acciones como esas que Venezuela llegó al punto de caer en la indignante situación de Estado tutelado.

La Dra. Blanca Rosa Marmol de León, Magistrada Emerita del TSJ ha indicado: “La Amnistía no procede El régimen fue derrotado, no puede darla. Los presos políticos deben ser liberados Todos Con Libertad Plena a lo cual se comprometió el régimen en el Acuerdo con el vencedor, EEUU. Nada que revisar, nada que consultar, solo un Acuerdo que cumplir” (ver red X, @Bmarmoldeleon, en https://x.com/BMarmoldeLeon/status/2022328287826157687).

EEUU no indico el cómo deberían liberarse los presos políticos, solo abrir las puertas de las cárceles a la salida de Maduro, como ocurrió luego de la huida del dictador Marcos Pérez Jiménez. Así debió ocurrir aquí. Pero no, las marionetas lo complicaron, y de allí la manifestación de madres y familiares a la espera de sus hijos a las puertas de las cárceles. ¿Era una amnistía lo que procedía? ¿Procedía un indulto masivo? Si bien es cierto que esto es materia de especialistas, lo mínimo que debió ocurrir fue que esta materia debió ser el rol principal que la oposición debió asumir al momento de darse esa orden del tutor a las ruinas del régimen de Maduro. Se dejó, sin ningún debate público a lo que quedó del régimen de Maduro, decidir una Ley de Amnistía.

¿A nadie se le ocurrió que muchos por quienes esperan esas madres fuera de las cárceles, no aparecerán nunca porque el régimen de Chávez y Maduro en más de 27 años los “desaparecieron” y se conocería la cadena judicial de los responsables directos que aún se encuentran despachando cómodamente en sus puestos en todos los poderes públicos podridos de lo que queda de la tiranía? Es por eso la manipulación de una Ley de Amnistía, y por lo que el papel de la oposición política no es el de pedir elecciones ahora, sino exigir el cumplimiento del mandato del tutor sin conspirar para su fracaso.

La Dra. Mármol de León fue muy precisa en lo anterior como destacada especialista en materia penal al indicar: “El régimen pretende darse Amnistía a si mismo… El régimen fue derrotado. La Amnistía no está en sus manos. ¿Qué parte de esto no se entiende? Tienen que abrirse las puertas de las cárceles a TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS. ESTÁ EN EL ACUERDO CON EEUU” (ver red X, @Bmarmoldeleon, en https://x.com/BMarmoldeLeon/status/2022132504698953754).

Entonces fue la Dra. Mármol de León como destacada miembro de la sociedad civil la que asume ese valiente rol, por encima de los partidos, exponiendo este problema ante la opinión pública, en una extraordinaria intervención en el conocido canal de entrevistas en YouTube, Mingo TeVe (ver Entrevista a la Magistrada Emérita, Dra. Blanca Rosa Mármol de León – Ley de Amnistía – 09-02-2026, en https://youtu.be/RKrpHHVbFMo?si=yy5p8dla-Gi35ZpW). Les sugiero a mis lectores ver la entrevista completa.

Entonces, ¿cómo pretende ningún sector político asumir el gobierno de un país, si han sido incapaces de dar una opinión calificada ante uno de los principales problemas que aqueja a la familia venezolana, como lo es la grave situación de los presos políticos?

Lo anterior nos obliga entonces a preguntarnos, ¿cuál es el rol de los partidos y los dirigentes políticos de la oposición en Estados tutelados? En la Venezuela de hoy, claramente no debería ser ir en contra de lo establecido por el tutor ni conspirar por su fracaso, hasta que concluya la situación que llevó, en primer lugar, al tutelaje del Estado en cuestión y la evidente incapacidad de NINGÚN sector político de llevar las riendas del país. Esto, por supuesto, sería en Estados tutelados donde se destruyó todo el tejido institucional sin la presencia de una guerra, como el caso venezolano, y el papel del tutor no es el de “invadirnos”, sino el de la recuperación del Estado de derecho.

De las fuentes consultadas, la única función estratégica que podría calzar en el plan que han explicado los principales voceros de los EEUU para Venezuela, donde se trata de la extirpación de un cáncer metido en la médula institucional del país, es la de “Construir viabilidad post-tutela”. Veamos lo que significa esto:

“… los partidos de oposición enfrentan un dilema complejo: participar sin legitimar la tutela, resistir sin desaparecer. Uno de los mayores fracasos de oposiciones en Estados tutelados es no preparar el “día después”. Cuando la tutela colapsa (por retiro externo o quiebre interno), el vacío puede generar caos. La transición en República Checa fue relativamente estable porque existían cuadros técnicos, propuestas constitucionales y redes organizativas previas. Esto es: a) Formar equipos técnicos; b) Diseñar marcos institucionales alternativos; c) Mantener vínculos internacionales estratégicos” (ver Rol de la oposición, en https://chatgpt.com/s/t_69910024a5348191a4bf63a4ae811a42).

La oposición política venezolana tiene un largo y duro desafío para sanearse a sí misma. Reconstruir su propio tejido institucional, dejar de ser cascarones vacíos para convertirse en verdaderos representantes de las mayorías, con planteamientos y proyectos para la reconstrucción de Venezuela. Sin eso solo serán organizaciones aluvionales que dependen del carisma de un líder, y sin cuya presencia serían intrascendentes, pero con su presencia no vivirían más allá de él. Tenemos una oportunidad única para construir esas organizaciones políticas en este momento, preparadas para asumir los retos de la post-tutela. La sociedad civil venezolana ha demostrado estar mejor preparada que los partidos para esa tarea. Pero, lamentablemente, la duración del tutelaje de los EEUU dependerá de eso…

Caracas, 15 de Febrero de 2026

Blog: TIC’s & Derechos Humanos, https://ticsddhh.blogspot.com/
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Por María Martín en El País

La alta jerarquía chavista recela de que el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, y otros mandos no dejen paso a nuevas figuras tras la operación de EE UU del 3 de enero

El malestar ya no se disimula en los pasillos y despachos de muchos cuarteles de Venezuela. En la cúpula de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se ha abierto una conversación incómoda, aunque discreta, sobre continuidad, relevo y desgaste. Incluso sobre estabilidad. Interlocutores de la alta jerarquía militar venezolana hablan a EL PAÍS de un “descontento brutal” ante la prolongada permanencia de la actual cúpula y, en particular, del ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, que cumple casi 12 años al mando.

La palabra que más se repite en esas conversaciones es “oxigenación”. Tras más de una década con la misma figura al frente de las fuerzas armadas del país, los mandos militares se quejan del “tapón” en la línea de ascensos que supone la permanencia de Padrino y de otros comandantes responsables de la seguridad del país. Las fuentes consultadas atribuyen ese tapón al Comandante Estratégico Operacional, el Comandante General del Ejército o el responsable del REDI (Regiones Estratégicas de Defensa Integral, agrupaciones territoriales militares creadas en 2008 para la defensa nacional).

El malestar de Caracas tiene además un componente de rendición de cuentas. ¿Por qué figuras clave para la seguridad del país —incluido el ministro de Defensa— continúan en sus despachos después del ataque estadounidense del 3 de enero? ¿Por qué no han puesto sus cargos a la orden si “han fracasado en su misión”?, ¿Por qué no han dado explicaciones?, se preguntan. “Su no renuncia es vista como escandalosa por el generalato”, asegura un interlocutor con la jerarquía militar.

La operación Resolución Absoluta, que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, conmocionó a los venezolanos. Pero sobre todo dejó en evidencia las capacidades militares de un país con una de las fuerzas armadas más numerosas de América Latina.

Durante las semanas de escalada que precedieron al ataque, el ministro de Defensa y el propio Maduro advirtieron de que estaban preparados para la batalla, que se defenderían, pero a la hora de la verdad todo falló. Los sistemas antiáereos rusos y chinos fueron incapaces de neutralizar la bandada de aeronaves que invadió territorio venezolano y la tecnología militar ni siquiera ofreció resistencia. Además de la captura de la pareja presidencial, hubo cerca de un centenar de bajas entre el anillo de seguridad de Maduro, compuesto sobre todo por oficiales cubanos, y civiles que se vieron sorprendidos por los bombardeos. Todo en menos de dos horas.

Los casi doce años de Padrino López a cargo de Defensa lo han convertido en uno de los intocables. El ministro —por el que Estados Unidos pide 15 millones de dólares por supuestos vínculos con el cartel de los soles— es un pilar de la arquitectura de poder de la revolución bolivariana. Especialmente durante la presidencia de Nicolás Maduro. Su prolongada permanencia como máxima autoridad militar —que ha superado los tiempos ordinarios de relevo— es una circunstancia inédita en la Venezuela contemporánea y una anomalía en la tradición institucional. Tras el ataque de Estados Unidos, su papel se ha visto relegado y el poder chavista actual lo representan el trío compuesto por los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez y el ministro del Interior Diosdado Cabello.

​​Una fuente conocedora de las intrigas militares asegura que la continuidad del ministro no responde a una demanda real dentro de la institución. “Nadie lo necesita; el sentimiento mayoritario es que debe irse”, afirma. Solo contempla, como hipótesis imposible de verificar, que actores internacionales —“los americanos”, en sus palabras— puedan apostar por su permanencia como un factor de estabilidad. Sin embargo, la misma fuente sostiene que el riesgo es que ocurra lo contrario: que el atornillamiento al poder de la cúpula militar ponga en riesgo el equilibrio que se quiere preservar. “Se ha ofrecido a algunos altos mandos posiciones clave fuera de las Fuerzas Armadas y varios se han negado. Eso agrava aún más la percepción de inmovilidad”, mantiene.

El generalato que arrastra esta incomodidad no es un sector menor en las fuerzas armadas venezolanas. Analistas militares calculan que Venezuela cuenta con cientos de generales y almirantes activos —los cálculos han llegado a apuntar a 2.000 pero no es un dato verificable—. El porcentaje, en cualquier caso, es enorme en comparación con la tropa, que ronda los 125.000 soldados. Este es precisamente otro foco de disconformidad.

Fuentes cercanas a oficiales venezolanos señalan que más allá de la permanencia del ministro, se acumula una gran frustración económica y un cuadro de desmoralización profunda dentro de la institución. El nivel anímico es “el más bajo en décadas”, lamentan estas fuentes que aseguran que se han multiplicado las solicitudes de retiro anticipado en distintos grados, incluidos generales. Los oficiales buscan nuevos retos fuera la institución, incluidos contratos de seguridad privada vinculados a empresas extranjeras del sector energético.

Nacido en Caracas, de 63 años, casado y con dos hijos, Padrino se formó como militar durante los gobiernos civiles del período 1958-1998. Egresó como oficial de Infantería del Ejército en 1984 y en los años noventa realizó cursos de especialización en la Escuela de las Américas, en Estados Unidos. Durante un tiempo permaneció al margen de las turbulencias políticas que acompañaron el ascenso del chavismo a comienzos de siglo, hasta que progresivamente se fue acercando “conceptualmente” al proyecto bolivariano, según fuentes que lo conocieron en esa etapa, y terminó de definirse hacia 2008.

Durante la gestión de Padrino, y siguiendo la línea marcada por Nicolás Maduro, la Fuerza Armada terminó de asumir de manera explícita la ideología chavista como parte de su identidad institucional. Lo que en tiempos de Hugo Chávez era una orientación política fue incorporándose como doctrina oficial: la institución pasó a identificarse con el proyecto político en el poder. En ese proceso también se reforzó la llamada unión cívico-militar —más tarde ampliada a cívico-militar-policial— y se consolidó la Milicia Nacional Bolivariana como un quinto componente armado. Con ello, la Fuerza Armada dejó de presentarse solo como un cuerpo profesional del Estado para convertirse en uno de los principales apoyos organizados del modelo político chavista.

Padrino terminó de fijar el relato institucional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana tal como hoy se define oficialmente, muy distinta a la del siglo XX. Tras la muerte de Hugo Chávez en 2013, la institución pasó a asumirse de manera expresa como “bolivariana, revolucionaria, zamorana, antioligárquica y antimperialista”, una identidad política que dejó de ser retórica para convertirse en marco doctrinal.

Su papel en el esquema de poder chavista, va más allá del cargo formal que ocupa. No es solo un ministro: es una pieza clave en el equilibrio entre el poder político y la estructura militar. Por eso su eventual salida no es cualquier movimiento, sino una decisión que dejaría cojo al chavismo. Al menos al conocido hasta ahora.

Irán expondrá los puntos no negociables en la próxima ronda de conversaciones nucleares con Estados Unidos que se realizará con Omán como país mediador.

Estados Unidos e Irán realizarán la segunda ronda de negociaciones nucleares en Ginebra con Omán como país mediador y será Abbas Araghchi, ministro de relaciones exteriores de Irán, quien encabece la delegación de ese país que participará en Ginebra en la segunda ronda de negociaciones nucleares indirectas con EEUU, que contará con Omán como país mediador.

Irán asistirá con un grupo de propuestas para avanzar en las negociaciones, pero descartó debatir su programa balístico, asuntos regionales ni de transferencia de sus reservas de uranio enriquecido fuera del país.

Según declaraciones de Ibrahim Rezaei, miembro de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento citado por Al Mayadeen, la delegación busca “optimizar el tiempo” en esta nueva ronda de diálogo.

“No somos muy optimistas respecto a los resultados”, declaró, al recordar antecedentes de incumplimiento por parte de Estados Unidos.

Por su parte, se percibe una concentración inusual de fuerzas militares estadounidenses en la región, en función, al parecer, de una eventual operación prolongada contra Irán si el presidente Donald Trump ordena un ataque, apuntó un informe de Reuters.

La «esquizofrenia» del discurso del gobierno interino navega entre un fuerte rechazo a la intervención extranjera tras la captura de Nicolás Maduro y una apertura a la administración de Donald Trump.

Este «doble discurso», según analistas, busca la permanencia de Delcy Rodríguez en el poder.

En las principales vías de Caracas abundan vallas propagandísticas que exigen el regreso de Maduro y su esposa, Cilia Flores, ambos presos en Nueva York acusados de narcotráfico.

«Bring them back» (tráiganlos de vuelta) se ha convertido en un eslogan oficial dirigido a los captores de esta pareja en una incursión militar estadounidense el 3 de enero. La propaganda se instaló rápidamente.

«No war, yes peace! Por mi gente y mi familia, free president Maduro and Cilia, los queremos de vuelta. Bring them back!», resuena en los medios estatales una canción de salsa con toques urbanos que mezcla inglés con español. «¡Delcy avanza, tú tienes mi confianza!«, continúa la pegajosa melodía.

Los militares se declaran «revolucionarios, socialistas, antimperialistas y, hoy más que nunca, profundamente chavistas», una doctrina heredada del fallecido presidente izquierdista Hugo Chávez (1999-2013).

La Fuerza Armada expresa su respaldo a Rodríguez y, como dice la canción, pide además a Maduro y Flores «de vuelta» en Venezuela.

Ante las cámaras, el liderazgo chavista muestra una posición férrea contra Estados Unidos por la captura de Maduro, pero los hechos dicen lo contrario.

«Fingir continuidad»

El gobierno interino ha tomado decisiones a la medida de Estados Unidos, que dice controlar el país caribeño y su industria de hidrocarburos.

La agenda incluye una reforma petrolera, una ley de amnistía, excarcelaciones de presos políticos y promesas de reforma judicial. «Va rápido, muy rápido si pensamos que la operación estadounidense tuvo lugar hace apenas un mes», comenta una fuente diplomática.

La reciente visita del secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, termina de contradecir la narrativa antimperialista y más bien anticipa una relación bilateral positiva.

«Es un gobierno que tiene que fingir cierta continuidad, o cierto continuismo», explica la analista Colette Capriles, profesora de la Universidad Simón Bolívar.

«Tiene que fingir y adelantar la idea de que es en verdad el heredero de Chávez y Maduro, del chavismo», añade.

El gobierno gestiona un equilibrio delicado porque «la era Chávez-Maduro se cerró» después del 3 de enero, considera Capriles. Y bajo esa premisa, es razonable que se mantenga un «doble discurso», afirma.

Para la analista, Rodríguez tiene como prioridad la continuidad política, que espera consolidar con la mejora de las condiciones económicas que propiciará la nueva relación con Estados Unidos.

«Delcy Rodríguez y su hermano Jorge Rodríguez (presidente del Parlamento), están efectivamente interesados en hacer cambios, sobre todo económicos, que permitan la entrada de capitales, levantamiento de sanciones, que es una fórmula también a la que ellos apuestan para mantenerse en el poder a largo plazo», señala por su parte el sociólogo Antulio Rosales.

El también profesor de la Universidad York de Toronto sostiene que el gobierno busca tanto el apoyo de Estados Unidos, como fuerza en sus bases. «Es encontrar en la unidad la forma más clara de sobrevivencia», insiste.

Futuro sin Maduro

El reclamo de la liberación de Maduro es un elemento unificador vital para la propaganda, pero el gobierno interino no apunta realmente a eso, según Rosales.

«Suena ridículo que Maduro regrese (…) No es algo que está en la cabeza de ninguno de ellos. Es parte de un discurso unificador, así como la imagen de Chávez sirvió para mantener a Maduro, ahora Maduro sirve para mantener alineados a los grupos más cercanos a él», apunta.

Sirve «para alimentar esa esquizofrenia», zanja.

Incluso las promesas de lealtad del ejército pueden tener más de una lectura.

Capriles estima que se trata de una «señal» para Washington para demostrar que no solo apoyan el interinato, sino también «lo que Delcy Rodríguez ha acordado con (…) Estados Unidos».

«Tengo la sensación de que lo que les conviene, lo hacen rápidamente, y lo que no les conviene, lo hacen avanzar más lentamente«, dice con escepticismo Isabel, una estudiante de psicología de 21 años que pidió mantener el anonimato.

Aunque para Eduardo Alfaro Fariña, un simpatizante del gobierno de 58 años, Washington «montó un show mediático».

El «imperio» estadounidense quiere «hacer creer al mundo, y sobre todo a muchos venezolanos, que es él quien gobierna aquí», considera Fariña. «No somos la colonia ni el patio trasero de ningún otro país».

AFP

Vía El Nacional

Pocas horas antes de ser detenido por segunda vez, el dirigente opositor Juan Pablo Guanipa concedió una entrevista en la que abordó temas centrales del debate político venezolano, como la reconciliación nacional, el miedo en contextos de persecución y la posibilidad de una transición democrática.

La conversación, realizada el 8 de febrero por el medio La Gran Aldea, quedó marcada por un tono reflexivo y por la defensa de un entendimiento político basado —según sus palabras— en la verdad y la justicia.

Durante el intercambio, Guanipa insistió en que la reconciliación promovida por el oficialismo solo sería viable si parte del reconocimiento de los hechos recientes del país. A su juicio, cualquier proceso de diálogo requiere discutir abiertamente responsabilidades institucionales y decisiones políticas que han generado fracturas.

«Estoy de acuerdo con la reconciliación, pero con la verdad y la justicia por delante. Debemos tener procesos de entendimiento donde podamos decir las cosas como son, por ejemplo, que Delcy Rodríguez no debería estar ejerciendo la presidencia. O que el 28 de julio de 2024 no es una página que se puede pasar como si nada ocurrió… Si eso no se discute faltaríamos a la verdad», dijo.

¿Cómo detuvieron a Juan Pablo Guanipa?

El dirigente también recordó su primera detención, ocurrida el año pasado en La Guaira, cuando —según relató— fue despertado por funcionarios armados y trasladado bajo fuertes medidas de inmovilización. Describió las condiciones de reclusión como precarias, especialmente durante las primeras semanas, marcadas por aislamiento y limitaciones logísticas.

Aclaró, no obstante, que no sufrió agresiones físicas directas. «Ellos [los custodios] me trataron bien desde el principio. Unos me saludaban y otros no, unos hablaban con respeto y otros con desdén», agregó.

Aunque señaló que el distanciamiento familiar fue uno de los aspectos más duros de su encarcelamiento.

Consultado sobre el miedo, reconoció que es una emoción inevitable en escenarios de presión política. Sin embargo, sostuvo que el desafío consiste en enfrentarlo con serenidad. Para Guanipa, esa capacidad resulta clave en momentos que calificó como complejos para el país.

En materia política, defendió la revisión de reformas institucionales, entre ellas el funcionamiento del sistema electoral y la restitución de garantías partidistas. Consideró que las recientes excarcelaciones de dirigentes abren una ventana para replantear reglas y fortalecer mecanismos democráticos.

Sobre el escenario nacional, afirmó que Venezuela atraviesa un proceso de cambio cuyo desenlace aún es incierto. Aun así, subrayó la necesidad de que actores políticos —oficialismo y oposición— asuman responsabilidades para generar estabilidad.

La entrevista concluyó con una reflexión: reconocer el miedo, pero superarlo como paso indispensable para avanzar hacia un país en transformación.

Por Ludmila Vinogradoff en ABC

Procesado en Nueva York por narcoterrorismo, el depuesto dictador le traslada la petición por teléfono a su hijo Nicolasito: «Amnistía no solamente para ellos, sino para nosotros también»

La ley de amnistía mete en el mismo saco a presos políticos y represores. El proyecto es tan amplio que el propio Nicolás Maduro, procesado por narcoterrorismo en un tribunal de Nueva York, solicita para él y su esposa Cilia Flores ser perdonado por el sistema judicial chavista.

Mientras el exmandatario se lo solicita por teléfono a su hijo Nicolasito, los familiares de los presos políticos se han encadenado y declarado en huelga de hambre para, con o sin ley de amnistía, liberen a los detenidos. Así ocurrió este fin de semana con 17 presos, los primeros en salir bajo medidas cautelares de la prisión Zona 7, al norte de Caracas, donde se calcula que había 80 personas detenidas por motivos políticos.

El diputado chavista Nicolás Maduro Guerra, conocido con el apodo de Nicolasito, informó que había recibido una llamada telefónica de su padre, arrestado en Nueva York desde el 3 de enero, cuando fue capturado junto a su mujer en Caracas por la fuerza militar de Estados Unidos. Tal y como señaló: «Él me dijo: amnistía no solamente para ellos, sino para nosotros también».

Al parecer, la llamada telefónica de su padre pidiendo su inclusión en la amnistía se produjo durante la discusión parlamentaria de la sesión plenaria del pasado jueves 12. En dicha sesión, la diputada opositora Nora Bracho, vicepresidenta de la Comisión Especial redactora del Proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, solicitó la suspensión del debate sobre del artículo 7 del texto por falta de consenso.

Visto el bloqueo del texto, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, decidió aplazar la discusión para después del martes de carnaval, que es festivo. Maduro y su mujer buscan beneficiarse del perdón general que plantea la amnistía, que cubre delitos políticos desde 1999 hasta el día de hoy.

Una ley a la medida de verdugos y torturadores

Los analistas consideran que este proyecto está diseñado a la medida de los verdugos y torturadores chavistas, y no tanto para beneficiar a los presos políticos. El motivo es que estos no necesitan de una ley de amnistía para ser liberados; les basta con la emisión de un decreto ejecutivo. Desde el 8 de enero, el régimen ha excarcelado a unos 450 presos políticos y quedan unos 644 todavía en prisión, de los cuales 185 son militares y 40 son extranjeros, según cifras del la ONG Foro Penal.

El politólogo Ramón Ibarra sostiene que el régimen ha propuesto una ley de amnistía con «la aviesa intención de meter en el mismo saco a las innumerables víctimas de sus abusos y prácticas deleznables, como el terrorismo de Estado, junto a los torturadores, asesinos, y esbirros formados y estimulados por su nefasto gobierno, desde los tiempos de Chávez».

Al referirse a los presos políticos, explicó que fue una decisión política su encarcelamiento, persecución, hostigamiento, desaparición forzada, secuestro y hasta desaparición física bajo custodia del Estado. Por ese motivo, señala que «aunque solo fuera para lavarse la cara un poco, bastaría una decisión política para ordenar su liberación inmediata e irrestricta». Ibarra coincide así con los juristas Alberto Arteaga y Juan Carlos Apitz.

«Aunque solo fuera para lavarse la cara un poco, bastaría una decisión política para ordenar su liberación inmediata e irrestricta»

Ramón Ibarra | Politólogo

Encadenados y viviendo en carpas desde hace un mes, los familiares de los presos políticos en la Zona 7 han iniciado una huelga de hambre para exigir su excarcelación. Entre los liberados de la Zona 7 este fin de semana se encuentran José Luis Subero, de 52 años; Gabriel Sánchez, joven con autismo, y José Elías Torres, presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV). Evelis Cano, madre del detenido Jack Tantak, explicó a ABC que la huelga de hambre que han iniciado los familiares es «indefinida, hasta que los liberen a todos».

Huelga de hambre y presos militares

Por otra parte, las penurias, torturas psicológicas y físicas que sufren los 187 militares detenidos por razones políticas fueron denunciadas por los familiares a las puertas del Fuerte Guaicaipuro en Maracay. Marinés Vásquez, esposa del capitán Juan Luis Gutiérrez, afirmó con voz entrecortada que pudo ver a su marido «desnutrido, amarillo y delgado, con 20 kilos menos y las manos temblando». Según denunció Vásquez, «a los militares presos los están matando poco a poco. Parecen unos cadáveres vivos», relató el drama de 32 militares presos, vinculados al grupo Gedeón que presuntamente conspiró hace cuatro años contra el régimen de Maduro.

Por Benjamín Tripier

Venezuela entra en una fase en la que las decisiones de la AN 2025 -que es al mismo tiempo pieza clave y eslabón débil- pueden seguir siendo simples maniobras de supervivencia del poder de facto o convertirse en el primer eslabón de un marco institucional mínimamente aceptable y asumir el costo político de empezar a construir el puente hacia un marco institucional mínimamente aceptable para inversores y para Washington; pese a que ni el Ejecutivo ni el Parlamento gozan hoy de reconocimiento pleno, cargando con el lastre de un reconocimiento internacional incompleto.

I. Objetivo y criterio de diseño

  • Objetivo central: pasar de “PowerPoint y licencias petroleras” a un entorno donde empresas grandes puedan justificar ante accionistas y auditores que el riesgo jurídico y político es manejable
  • Criterio: cada paso interno (ley o decisión de la AN) debe estar pensado desde el principio para ser revalidado o re-enmarcado internacionalmente en un segundo momento (vía acuerdos, referendos, nueva AN reconocida)

II. Paquete institucional mínimo que debe armar la AN 2020–2025

  1. Reforma judicial escalonada
    1. Aprobación de una “Ley de Emergencia de Justicia y Estado de Derecho” que:
      1. fije estándares mínimos (incompatibilidades, publicidad de sentencias, control disciplinario externo),
      2. cree una Comisión Mixta (AN + colegios de abogados + observadores internacionales) para evaluar y depurar magistrados clave en TSJ y jueces penales / contenciosos
    2. Meta política: mostrar que el chavismo acepta poner bajo escrutinio el instrumento central del “aguijón”, aunque lo haga de forma gradual y negociada
  • Reconfiguración del poder electoral
    • Ley de “Reinstitucionalización del CNE” que:
      • establece requisitos profesionales claros,
      • abre concurso público con veeduría internacional (OEA, UE, Centro Carter u otros que Washington tolere),
      • fija un calendario de renovación del CNE en 12–18 meses como parte de la hoja de ruta 2027–2028
    • Esta ley tiene que ser pensada desde ya para que una futura AN reconocida pueda ratificarla casi sin cambios, de modo que el trabajo de hoy no “caduca” con la transición
  • Marco económico y de gobernanza para inversiones
    Además de Hidrocarburos, la AN debería aprobar tres bloques:
    • Ley de estabilidad y transparencia contractual (fortalece arbitraje internacional, publicación obligatoria de contratos clave, límites a la ley antibloqueo)
    • Ley de responsabilidad fiscal y fondo de estabilización petrolera (reglas sobre deuda, déficit y uso de renta; condición necesaria para que dolarización y petróleo no se traduzcan solo en nueva orgía de gasto)
    • Ley marco de dolarización o, al menos, de “ancla monetaria dura”: reconoce al dólar como unidad de cuenta y medio de pago general, prepara la transición de contratos y redefine funciones del BCV

Estas tres piezas son las que permiten alinear, por primera vez, petróleo, estabilidad de precios (vía dólar) y bienestar interno, en lugar de usar el tipo de cambio solo como máquina de renta discrecional.

III. Cómo lidiar con la falta de reconocimiento internacional

El punto crítico es que, por sí solos, gobierno y AN actuales no “contagian” legitimidad a sus actos. Tres mecanismos para construir validez:

  1. Cláusulas de revisión y ratificación futura
    1. Incluir en cada ley clave un artículo explícito:
      1. su vigencia plena queda sujeta a ratificación, en todo o en parte, por una futura AN electa en un proceso reconocido internacionalmente;
      2. los contratos firmados bajo estas leyes podrán revalidarse sin rediscutir todo el negocio, salvo cláusulas manifiestamente contrarias al derecho internacional
    2. Esto permite a los departamentos jurídicos decir: “El marco actual es provisional pero diseñado para ser asumido por el próximo sistema”.
  • Vinculación a acuerdos y testimonios externos
    • Atar la implementación de estas leyes a:
      • licencias del Departamento del Tesoro (OFAC),
      • cartas de intención o MOUs con organismos multilaterales (BID, CAF, eventualmente FMI) que mencionen expresamente el marco legal interno.
    • Aunque no haya reconocimiento pleno, el hecho de que EE. UU. y multilaterales interactúen con ese marco le da “peso” ante auditores y accionistas
  • Participación de la otra parte del sistema político que representa al casi 90% de la sociedad
    • Crear comisiones especiales donde la AN invite formalmente a representantes del bloque democrático (MCM, otros) y a sociedad civil a co-diseñar leyes clave (justicia, CNE, dolarización, responsabilidad fiscal)
    • Aunque en la práctica la cooperación sea limitada, la simple existencia de estos espacios genera evidencia documental de que se buscó una arquitectura compartida, lo que ayuda a reducir la percepción de “normativa unilateral del escorpión”

IV.  Rol de EE. UU. y del dilema Delcy / MCM

  • EE. UU. hoy combina tres objetivos: petróleo, estabilidad mínima y relato democrático; de ahí el “doble mando” Cabello–Delcy y la tensión con el liderazgo social de MCM
  • El plan debería hablarle a Washington así:
    • cualquier esquema que dependa exclusivamente de Delcy/AN 2020–2025 sin integración estructurada de MCM y sin reformas judicial–electorales verificables solo produce un “chavismo 3.0 dolarizado”;
    • los pasos propuestos son precisamente la vía para que EEUU no tenga que “elegir” persona, sino un procedimiento: AN actual abre el juego, bloque democrático participa, nueva AN ratifica

En otras palabras, se trata de cambiar la pregunta de “¿Delcy o María Corina?” por “¿cuál es la secuencia institucional que hace que la elección de personas importe menos que las reglas?”.

V. Dolarización y “pruebas ácidas”

La dolarización entra como pieza crítica, pero su credibilidad depende de superar tres pruebas ácidas:

  1. Prueba fiscal
    1. ¿La AN aprueba una regla de disciplina fiscal exigible y un fondo petrolero transparente?
    2. ¿Se eliminan, de hecho, los mecanismos de financiamiento monetario del déficit?
  2. Prueba de gobernanza y justicia
    1. ¿Hay pasos verificables de depuración judicial y de reconstrucción del CNE con participación y observación?
    2. ¿La ley de amnistía se aplica de forma amplia y controlada, evitando el uso selectivo como puerta giratoria?
  3. Prueba de inclusión productiva
    1. ¿Los nuevos contratos petroleros incluyen cláusulas fuertes de empleo y capacitación de personal venezolano, repatriación de talento y encadenamientos locales, y no solo renta para la élite política?

Si estas pruebas no se superan, la dolarización se vuelve un decorado: baja algo la inflación, sube algo la producción, pero el país sigue sin ancla institucional y los departamentos jurídicos de las empresas tendrán razón en recomendar prudencia extrema.

En cambio, si AN 2020–2025 usa su “impacto interno” para iniciar este paquete de reformas, explícitamente orientado a ser ratificado por una futura institucionalidad reconocida, entonces sí puede decirse que está construyendo el embudo que convierte leyes precarias en instrumentos con validez internacional y, sobre todo, con sentido para la gente dentro del país.

Los tres escenarios siguen la lógica del tridente Trump–Rubio–Dogu, el chavismo (incluyendo alacranes) y MCM/oposición real:

Escenario A – Transición negociada con “desarme parcial del aguijón” (30–35%)

Transición pactada, con reforma petrolera y amnistía como “zanahoria”, y presión judicial internacional y nacional selectiva como “palo”.

  • El tridente ancla su estrategia en “petróleo a cambio de pasos verificables”: más licencias, flexibilización de sanciones y apoyo a la dolarización/ancla dura, condicionados a: aplicación real de la amnistía, reformas mínimas en justicia y CNE y cogobierno limitado con la oposición democrática
  • El chavismo (Cabello–Delcy + alacranes) acepta desmovilizar gradualmente parte del aparato represivo y de censura, preservando PSUV, cuotas en el Estado y garantías personales, pero cediendo espacios en gobierno y AN a MCM y aliados
  • MCM y la oposición real entran en la arquitectura de poder (vicepresidencia fuerte, ministerios clave, rol en diseño institucional), con horizonte electoral competitivo 2027–2028 y compromiso explícito de no revancha inmediata

Recomendaciones:

  • Tridente Trump–Rubio–Dogu
    • Amarrar cada barril extra y cada dólar de inversión a hitos concretos: liberaciones medibles, apertura mediática, reforma electoral con veeduría y avance hacia dolarización/estabilidad monetaria
    • Evitar personalizar en Delcy: construir canales directos con MCM y sociedad civil, para no quedar rehenes de la interna chavista
  • Chavismo en el poder (incluidos alacranes)
    • Convertir poder de facto en poder negociado, no en resistencia suicida: aceptar que reforma petrolera + amnistía son el inicio de un nuevo arreglo, no una pausa antes de volver a cerrar
    • Dar señales irreversibles: formalizar límites al uso de colectivos, cuerpos especiales y censura; permitir consolidar amnistía y apertura mediática sin represalias
  • MCM y verdadera oposición
    • Usar el petróleo y la dolarización como argumento democrático: explicar que la mejora (1,0–1,3 mbd) solo sirve a la mayoría si hay reglas, transparencia y ancla monetaria que impida el saqueo recurrente
    • Aceptar un rol de cogobierno de transición sin renunciar al horizonte de alternancia plena; organizar ex presos, diáspora técnica y redes ciudadanas para llenar de contenido las reformas institucionales

Escenario B – Reciclaje autoritario con mejora económica relativa (45–50% y escenario base hoy)

El chavismo usa la ventana de petróleo + amnistía para recomponer sus finanzas y legitimidad mínima, sin desmontar el núcleo autoritario; los alacranes y “oposición funcional” son parte del decorado

  • El tridente prioriza estabilidad y suministro energético sobre democracia de fondo; las sanciones se flexibilizan, los contratos avanzan y la presión sobre el régimen baja, a cambio de una narrativa de “apertura controlada”
  • Cabello–Delcy consolidan un chavismo 3.0: más negocios y menos escasez, pero mismo control del aparato judicial, electoral y represivo; la amnistía se usa como puerta giratoria para disciplinar líderes y medios
  • MCM y la oposición real quedan tolerados pero arrinconados: pueden hablar y competir, pero sin acceso a palancas decisivas; los alacranes ocupan el espacio “opositor” en instituciones

Recomendaciones:

  • Tridente Trump–Rubio–Dogu
    • No conformarse con “estabilidad con bandera democrática”: mantener opciones de sanciones individuales y causas judiciales contra figuras que bloqueen reformas profundas, no solo contra “maduristas”
    • Exigir mecanismos de monitoreo de la amnistía y de medios; no aceptar una democracia vitrificada donde todo está en papel, pero el aguijón sigue intacto
  • Chavismo + alacranes
    • Entender que un reciclaje sin cambios reales genera un nuevo ciclo de frustración y riesgo de estallido futuro; el “mejoramiento económico” sin inclusión política es pan para hoy y gasolina para mañana
  • MCM y verdadera oposición
    • Evitar ser solo “adorno legítimo”: documentar cada incumplimiento, cada uso selectivo de la amnistía y cada trampa electoral, y traducirlo en presión internacional articulada
    • Construir músculo organizativo y programático independiente del favor del tridente; prepararse para escenarios de apertura limitada o de ruptura

Escenario C – Ruptura de control y estallido híbrido (15–25%)

Se combinan hambre, tarifas, sensación de engaño y pérdida de miedo, y la calle supera los canales controlados; el esquema Cabello–Delcy se desborda.

  • El tridente se encuentra atrapado entre su apuesta por la “transición gestionada” y una escalada de conflicto que amenaza la estabilidad y la producción petrolera; la coordinación con Delcy se vuelve errática
  • El chavismo intenta reactivar todo el dispositivo represivo; la respuesta social y la presión externa pueden llevar a fracturas internas, sabotajes y caída de las proyecciones de 1,1–1,3 mbd
  • MCM y la oposición real pueden convertirse en conducción de una ruptura más profunda, o quedar sobrepasados por una dinámica más caótica, con riesgo de violencia y salidas de fuerza

Recomendaciones:

  • Tridente Trump–Rubio–Dogu
    • Preparar desde ya un “Plan C de contención democrática” para un escenario de estallido: apoyo explícito a salidas constitucionales, protección a líderes democráticos, líneas rojas nítidas sobre represión masiva
    • Evitar respuestas únicamente securitarias; vincular cualquier asistencia en seguridad a compromisos firmes de transición política y protección de derechos
  • Chavismo en el poder
    • Leer las señales de calle antes del punto de no retorno; un nuevo uso masivo del aguijón puede cerrar la puerta a cualquier transición negociada y abrir un ciclo de violencia prolongado
    • Considerar que pactar salidas con garantías limitadas hoy puede ser menos costoso que enfrentar una ruptura sin control mañana
  • MCM y verdadera oposición
    • Preparar estructuralmente la conducción de un auge de protesta: mensajes claros, objetivos concretos, canales de interlocución internacional, mecanismos de documentación de abusos
    • Evitar que la legítima rabia se traduzca en un vacío de poder que termine justificando una restauración autoritaria peor; insistir en una hoja de ruta institucional incluso en medio del conflicto

La lectura implícita es: hoy lo más probable sigue siendo algún tipo de chavismo 3.0 “ordenando” la economía con apoyo externo, pero con un espacio no menor para que la combinación de calle, presión internacional y fatiga del modelo empuje hacia A, y un riesgo no trivial de que todo descarrile hacia C si el aguijón vuelve a usarse sin límite.

En los tres escenarios, la clave del “realismo informado” -ni triunfalismo ni cinismo- es asumir que hay recursos y leyes para una salida más decente, pero que mientras el núcleo duro del poder siga intacto y el aguijón no esté desarticulado, cualquier avance puede ser reversible; las recomendaciones apuntan a reducir esa reversibilidad y a obligar a que cada barril, cada licencia y cada paso de apertura traiga consigo una porción de cambio institucional real.

En síntesis, el país ya tiene sobre la mesa la combinación más rara de las últimas dos décadas: recursos potenciales, reformas en curso y una correlación de fuerzas que hace posible una salida menos brutal.

Pero, insisto, mientras el núcleo duro del chavismo conserve intacto su aparato de miedo y la AN 2025 siga operando como simple extensión de ese poder y no como puente hacia reglas compartidas, todo avance será reversible. ​

La decisión de si esta fase será recordada como el inicio de una transición negociada o como el reciclaje exitoso de un régimen agotado no la tomarán los PowerPoint ni las licencias petroleras, sino tres actores concretos: el tridente Trump–Rubio–Dogu, que debe atar cada barril a reformas reales; el chavismo, que debe elegir entre poder negociado o resistencia suicida; y la oposición democrática, que tiene que transformar su mayoría social en arquitectura institucional. El resto es ruido.

Hoy al verdadero poder dentro de Venezuela lo sigue teniendo el chavismo; y lo otro, lo petrolero, por el momento lo siguen porque es funcional a la continuidad del chavismo… hasta de deje de serlo y ellos les digan a los gringos: “hasta aquí”… y se atengan a las consecuencia que nos lleven nuevamente a etapas que ya creíamos superadas.

Porque ya vimos que lo de Maduro del 3E no movió el amperímetro del poder; por lo que habría que ver si lo de Diosdado (si finamente termina ocurriendo) lo mueve, o tampoco lo hace.

Vía El Nacional

La presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, ejecutó una profunda reestructuración administrativa al ordenar la supresión inmediata de varias misiones y fundaciones vinculadas al aparato político del chavismo, según quedó establecido en el decreto 5.248, publicado en la Gaceta Oficial extraordinaria 6.985, con fecha 9 de febrero.

De acuerdo con el documento oficial, la medida tiene como objetivo “reorganizar el funcionamiento del Ministerio para el Despacho de la Presidencia”, lo que implica una reducción abrupta de entes que durante años operaron bajo financiamiento público y con escasa o nula rendición de cuentas.

Entre los organismos eliminados figuran la Fundación Misión Jóvenes de la Patria Robert Serra; la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (OPPPE); Propatria 2000; el Movimiento Bolivariano Revolucionario de la Reserva Activa General en Jefe Félix Antonio Velásquez; y la Fundación José Félix Ribas.

La lista incluye también la eliminación del Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (Cesppa), un organismo que ejercía funciones de clasificación y censura de información considerada “sensible” para el gobierno. La desaparición del Cesppa es considerada por observadores como el golpe más significativo del decreto, debido a la influencia que acumuló desde su creación como órgano de inteligencia estratégica de alto nivel.

Solo una estructura sobrevivió

Solo una estructura logró mantenerse parcialmente: la Misión Socialista Nueva Frontera de Paz, que dejó de estar adscrita al Despacho de la Presidencia y fue transferida al Ministerio para Relaciones Exteriores de Venezuela, según detalla la Gaceta.

Aunque la publicación oficial del 9 de febrero pasó inicialmente desapercibida, posteriormente fue difundida en redes sociales, donde usuarios y analistas destacaron el carácter abrupto de las medidas.

Uno de los comentarios señalados afirmó que el decreto “elimina de golpe fundaciones y misiones chavistas (…) Lo que tanto alabaron ahora lo entierran: eran meras cajas chicas para saquear a Venezuela. Siguen desmontando su propio tinglado corrupto. ¿Se están suicidando políticamente o limpiando evidencias?”.

La decisión de Rodríguez consolida una purga administrativa que borra del mapa algunas de las estructuras emblemáticas del madurismo y concentra las funciones estratégicas directamente bajo el Despacho de la Presidencia, en medio de un clima político marcado por tensiones internas y acusaciones de corrupción dentro del propio oficialismo.

La dirigente política Dignora Hernández regresó oficialmente a su hogar en la población de Guama, estado Yaracuy, luego de que se hiciera efectiva su salida del centro de reclusión El Helicoide, en Caracas. Tras un periodo de casi dos años privada de libertad, la llegada de Hernández a su comunidad natal marca el cierre de una etapa de confinamiento en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), donde permaneció desde su aprehensión.

El reencuentro con sus familiares y allegados ha sido documentado por diversos portales informativos, destacando el impacto emocional que su retorno ha generado en la localidad yaracuyana.

Este suceso ocurre en medio de un contexto político complejo, caracterizado por una serie de medidas de excarcelación aplicadas a ciudadanos detenidos en contextos políticos. A pesar de haber recuperado el contacto con su entorno primario, el caso de Hernández sigue siendo un punto de referencia para diversas organizaciones civiles y sectores de la oposición, quienes han calificado su tiempo en prisión como una detención prolongada.

Estos grupos han manifestado que, si bien celebran el reencuentro familiar, mantendrán sus acciones de incidencia para solicitar la libertad absoluta de todos los individuos que aún se encuentran bajo custodia del Estado por motivos similares.

Finalmente, el retorno de la dirigente a Guama se percibe no solo como un hecho personal, sino como parte de la dinámica de negociación y revisión de casos judiciales que se desarrolla actualmente en el país. Mientras Hernández retoma su vida en el interior de Venezuela, los defensores de derechos humanos han enfatizado que la exigencia de medidas judiciales similares para el resto de los detenidos continúa vigente, bajo la premisa de avanzar hacia un escenario de normalización política y social.

Por Asdrúbal Oliveros

Las últimas licencias de la OFAC, la visita del secretario de energía de Estados Unidos y la reciente reforma petrolera han generado mucho ruido, pero ¿qué significan realmente para tu bolsillo y para el dólar en este inicio de 2026? Van mis puntos clave:

  1. El flujo ya no es el mismo. Olviden los esquemas opacos de antes. Con las licencias a Chevron, Repsol y el resto, los dólares están entrando vía cuentas custodiadas. Esto le da al BCV un «músculo» real para intervenir, pero es un flujo con cuentagotas, no un diluvio. Especialmente porque el BCV sigue sancionado y esto limita la velocidad con que esos recursos entran a la economía.
  2. La brecha es el termómetro. El gran desafío hoy no es solo el precio, sino la distancia entre el oficial y el paralelo. Si ese flujo de las petroleras no llega de forma fluida a la banca privada, la brecha seguirá castigando los márgenes de comercios y empresas. Sin embargo, la perspectiva es que se reduzca. Un tema clave es que los precios resultantes de la subasta se reflejen en el tipo de cambio publicado por el BCV.
  3. El impacto mayor de los flujos petroleros tras las nuevas licencias se comenzarán a percibir en unos 30-45 días. Por lo que seguiremos viendo una reducción paulatinamente de la brecha y la incorporación del resto de los bancos al sistema de subastas.
  4. ¿Estabilidad real? Estamos en una «estabilidad precaria». Los dólares están ahí, pero la desconfianza estructural tras los eventos de enero de 2026 sigue pesando. En Venezuela, la estabilidad no se decreta, se financia con flujo de caja constante. Para que la estabilidad llegue tienen que darse hechos concretos. A mi juicio la reducción de la brecha cambiaria y la tasa de inflación serán los indicadores claves para mirar cómo evoluciona todo esto.
  5. Mi recomendación de siempre: No se dejen llevar por el optimismo de los titulares. El juego cambió, pero las reglas de la prudencia financiera en Venezuela siguen siendo las mismas.

@aoliveros

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