Morfema Press

Es lo que es

DBuford

Vía Financial Times

Estados Unidos supervisará y aprobará los pagos a Venezuela procedentes de las ventas de petróleo a través de una cuenta offshore en Qatar, mientras Washington concreta cómo pretende gestionar los asuntos en Caracas tras la captura de Nicolás Maduro.

El secretario de Estado Marco Rubio admitió que el plan, según el cual Caracas enviará a Washington los planes de gasto de esta parte de sus ingresos nacionales, era una solución rápida y «novedosa» mientras la administración se familiarizaba con la supervisión de los asuntos del país.

Sin embargo, prometió que sería «temporal» y que daría lugar a que los ingresos del petróleo se gastaran en Estados Unidos en lugar de beneficiar a Rusia o China.

El plan suscitó el escepticismo de los altos cargos demócratas en una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado celebrada el miércoles, algunos de los cuales cuestionaron su legalidad y transparencia.

En su primera aparición desde que las tropas estadounidenses capturaron a Maduro el 3 de enero, Rubio afirmó que las sanciones de Estados Unidos a Venezuela habían hecho necesaria la creación de una cuenta de terceros para garantizar que los acreedores a los que Venezuela debía dinero por la incautación de activos estadounidenses no pudieran presentar reclamaciones legales sobre los fondos petroleros.

Venezuela tiene una reserva de hasta 50 millones de barriles de crudo que está sujeta a sanciones, que no pudo vender después de que la fuerza naval estadounidense que el presidente Donald Trump envió el año pasado al Caribe bloqueara el acceso a la «flota fantasma» de petroleros, que se había utilizado para enviar el petróleo a Asia y venderlo en el mercado negro.

Venezuela solía recibir tan solo 20 dólares por barril por ese petróleo. El nuevo plan estadounidense, que se ha puesto en marcha para que los fondos procedentes de ese petróleo fluyan, permitirá al país sudamericano vender su petróleo a precios de mercado.

En virtud de este plan, que mantiene las sanciones estadounidenses como mecanismo de presión sobre el chavismo, Venezuela «presentará cada mes un presupuesto con lo que necesita financiar. Les indicaremos por adelantado para qué no se puede utilizar ese dinero [del petróleo]», explicó Rubio.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) de Venezuela denunció este sábado que el canal privado Venevisión fue sacado del sistema de televisión digital abierta (TDA) y satelital (FTA), dejando a «muchos usuarios» en el país, dijo, sin poder ver la cadena de televisión.

A través de una publicación en X, el SNTP explicó que el sistema TDA es implementado por la estatal Cantv, mientras que el FTA es manejado por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y que, sostuvo, «permiten mejor definición y la modernización de la TV nacional».

«Son mecanismos de prueba para migrar la televisión analógica a digital», añadió.

La organización gremial aseguró que con la «supresión de la señal de Venevisión en estos sistemas, especialmente del FTA, muchos usuarios en distintas regiones del país se quedaron sin ver el canal porque las empresas de cable que operan en esos lugares tomaban la señal de satélite».

Además, compartió un video en el que dos periodistas del canal informan a la audiencia que por motivos que desconocen, la señal de Venevisión no está presente en el sistema TDA y FTA.

El SNTP recordó que el pasado miércoles, Diosdado Cabello hizo referencia al canal privado, luego de la difusión que hicieron sobre las declaraciones de la líder opositora María Corina Machado, tras reunirse con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.

Cabello, en su programa de televisión semanal Con el mazo dando, leyó una carta de los llamados «patriotas cooperantes» que rezaba: «escúchame Venevisión, escucha ahí: Sin estridencia mediática, su figura se diluye. Sin titulares, simplemente desaparece», en referencia a la exdiputada.

EFE

Rumbo Propio es un movimiento político venezolano, que se distingue por su ideología liberal clásica y su fuerte enfoque en la autonomía regional. Ha publicado una carta abierta a los  venezolanos que la pueden leer íntegra a continuación:

A los venezolanos que resisten dentro de nuestra tierra, y a los venezolanos que hoy se encuentran en el extranjero, forzados por una crisis que nunca eligieron:

Venezuela atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia republicana. No solo por la persistencia de una crisis política, económica y social sin precedentes, sino también por el profundo deterioro de la confianza ciudadana en la práctica política tradicional, en sus formas, en sus discursos y en sus resultados.

Durante demasiado tiempo, los venezolanos hemos sido víctimas de modelos ideológicos fracasados, de experimentos impuestos y de una política desconectada de la realidad del país. El socialismo, en cualquiera de sus disfraces, incluido el mal llamado “socialismo democrático”, ha demostrado ser incompatible con la libertad, la prosperidad y la dignidad humana. Venezuela no necesita reediciones ni maquillajes de un modelo que ha causado tanto daño. Necesita un rumbo distinto, claro y responsable.

Desde Rumbo Propio afirmamos con convicción que ha llegado el momento de romper definitivamente con esas prácticas políticas del pasado, tanto con el autoritarismo que hoy oprime al país como con una oposición anclada en viejos vicios: el personalismo, el protagonismo individual, la política del gesto vacío y la búsqueda de épicas personales que poco o nada aportan a la reconstrucción nacional.

La política que Venezuela necesita hoy no es una política de anuncios vacíos ni de narrativas centradas en los dirigentes. Es una política seria, moderna, organizada y profundamente comprometida con el país real, con sus dolores y con sus urgencias.

Desde Rumbo Propio sostenemos una visión liberal y democrática del país que aspiramos a reconstruir, centrada en la libertad individual, la dignidad humana, la iniciativa ciudadana y un Estado al servicio de la gente, no como un aparato de control ni como un sustituto de la sociedad. Creemos en una Venezuela donde el trabajo, el mérito, la propiedad y la responsabilidad sean pilares del desarrollo y no concesiones del poder político.

Somos conscientes de que Venezuela aún no vive en plena libertad. Persisten la persecución política, el hostigamiento, el exilio forzado y la existencia de presos políticos cuya libertad exigimos de manera firme e inequívoca. Ningún proceso de reconstrucción nacional será posible mientras se criminalice el pensamiento distinto y se persiga la participación política.

Recientemente, Delcy Rodríguez anunció una ley de amnistía general para los presos políticos, presentada como un gesto hacia la convivencia nacional. No obstante, esta medida, si no viene acompañada de transparencia, publicación de listas claras, verificación independiente y libertad plena sin medidas cautelares encubiertas, puede convertirse en un instrumento más de maniobra política que en una solución real a la injusticia que han sufrido miles de venezolanos. Por eso, reafirmamos nuestra exigencia: el cese inmediato de toda persecución política y la liberación efectiva e incondicional de todos los presos políticos y perseguidos, así como la garantía de condiciones reales para la acción política, social y ciudadana.

En este contexto, Rumbo Propio anuncia el inicio de una nueva etapa de acción política y organizativa, orientada a fortalecer la articulación nacional, la formación de liderazgos responsables y la construcción de una alternativa democrática auténtica, alejada tanto del autoritarismo como de los modelos ideológicos que ya fracasaron.

Reafirmamos nuestro carácter de organización política autónoma, con identidad, criterio propio y propuestas claras para la reconstrucción institucional, social y económica de Venezuela. Nuestra acción política no responde a esquemas de subordinación ni a lógicas del pasado, sino a una visión responsable y moderna del país que aspiramos a reconstruir.

En ese marco, ratificamos nuestro respaldo al liderazgo de María Corina Machado y a las acciones políticas que viene desarrollando desde el extranjero en defensa del mandato ciudadano y de la lucha democrática. Acompañamos este liderazgo desde nuestra propia identidad, convencidos de que la articulación entre fuerzas autónomas, coherentes y comprometidas es indispensable para lograr una transición democrática real y sostenible.

No venimos a repetir esquemas agotados ni a competir en protagonismos. Venimos a servir a Venezuela, a organizarnos con método, a actuar con responsabilidad histórica y a poner la política nuevamente al servicio de la libertad, la dignidad y la verdad.

A los venezolanos dentro y fuera del país les decimos con claridad:

el futuro no se construye con consignas ni con gestos individuales, sino con organización, coherencia y una visión de país que aprenda de los errores del pasado.

Ese es nuestro compromiso. Ese es nuestro rumbo.

Rumbo Propio:

Por la Libertad, la Dignidad y la Verdad.

El anuncio de una ley de amnistía general en Venezuela fue recibido con muestras de alivio y esperanza por los familiares de presos políticos.

Tras años de denuncias y vigilias, la noticia provocó concentraciones frente a centros de detención, donde se registraron abrazos, lágrimas y consignas a favor de la libertad.

El Helicoide, señalado por organismos internacionales como un símbolo de la «represión política», se convirtió en el principal escenario de las celebraciones. Para los familiares, la posibilidad de su cierre representa el fin de una etapa marcada por el miedo y la incertidumbre, así como el inicio de un proceso de reconciliación.

Organizaciones de derechos humanos y dirigentes opositores valoraron el anuncio, aunque subrayaron la necesidad de que la amnistía sea amplia y contemple mecanismos de justicia, reparación y garantías de no repetición. También insistieron en que la sociedad civil y las víctimas deben participar en la aplicación y supervisión de la medida.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este viernes el impulso de la ley de amnistía general. El anuncio fue realizado durante la sesión de apertura del año judicial, donde Rodríguez afirmó que la decisión cuenta con el respaldo del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, tras intercambios sostenidos en el seno del Ejecutivo.

Rodríguez detalló que la medida abarcaría casos comprendidos desde 1999 hasta la actualidad y estaría acompañada por la reconversión de El Helicoide, uno de los centros de detención más emblemáticos del país, en un “centro social”.

El Gobierno aclaró que la amnistía no incluirá delitos graves ni crímenes de lesa humanidad. Mientras el oficialismo presenta la iniciativa como un hecho histórico, defensores de derechos humanos advierten que la medida no debe entenderse como un acto de perdón, sino como el reconocimiento de «detenciones arbitrarias».

La embajadora Laura Dogu llegará este sábado a Caracas para reabrir la misión diplomática de Estados Unidos en Venezuela, según confirmaron a EFE fuentes del Departamento de Estado.

Dogu se desempeñará como encargada de negocios de la Unidad de Asuntos de Venezuela y trabajará con personas del sector público y privado, así como con la sociedad civil, para impulsar un plan de tres fases.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, estableció un plan de tres fases para Venezuela marcado por una primera etapa de estabilización, otra de recuperación y finalmente la transición democrática.

A punto de cumplirse el primer mes de la captura de Maduro por parte de Estados Unidos, las relaciones con el país caribeño entran en una nueva fase con la reapertura de la misión diplomática estadounidense.

La Administración estadounidense ha dado su apoyo a Delcy Rodríguez, cuya visita se espera próximamente en Washington, pero también se ha acercado a la líder de la oposición María Corina Machado, que se reunió el pasado 15 de enero con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la capital y a quien entregó la medalla del premio Nobel de la Paz.

Este viernes se conoció que Rodríguez ha anunciado que impulsará una Ley de Amnistía General para beneficiar a cientos de presos políticos, abarcando casos desde 1999 hasta la actualidad.

La cuestión de los presos políticos es uno de los asuntos más delicados en Venezuela y uno de los que más preocupan a las organizaciones internacionales de derechos humanos que calculan una cifra de entre 700 y 750 en las cárceles venezolanas.

Varias ONG de Venezuela aclararon este viernes que la propuesta de una amnistía en el país no es un «perdón», luego de que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunciara un proyecto de ley para tal fin cuando en el país hay 711 presos políticos, según el conteo de Foro Penal.

En opinión de Provea, otra organización dedicada a la defensa de los derechos humanos, «el anuncio de una amnistía no debe ser concebido, bajo ningún concepto, como un perdón o medida de gracia de parte del Estado».

«Recordamos que estas personas fueron arbitrariamente encarceladas por ejercer derechos amparados en instrumentos internacionales de derechos humanos, en la Constitución nacional y en las leyes venezolanas», indicó en su cuenta de X.

En este contexto, denunció que ha habido «una escalada sin precedentes» de «graves abusos contra los derechos humanos» mediante la construcción de un «andamiaje jurídico represivo, el control social a través del uso ilegal de la fuerza policial y militar y la instrumentalización de un sistema de justicia cooptado por el Ejecutivo».

Por tanto, apuntó que el Estado no es el que «debe perdonar», sino que «los responsables de graves crímenes» deben «pedir perdón a las víctimas y a la sociedad, y asumir su responsabilidad ante la Justicia por los abusos cometidos».

«Afirmamos que las amnistías no deben obstaculizar el derecho de las víctimas de violaciones de derechos humanos a la verdad, a la justicia y la reparación», señaló Provea.

Por su parte, el director vicepresidente de Foro Penal, Gonzalo Himiob, indicó que la amnistía no es un «perdón» porque «no implica que se acepte la responsabilidad en ningún ilícito».

En este sentido, precisó que la amnistía es diferente al indulto, ya que el primero, explicó, «es esencialmente una atribución exclusiva del Poder Legislativo», mientras que el segundo compete al presidente.

«El indulto es un perdón, mientras que la amnistía es un olvido. La amnistía es una renuncia de la potestad del Estado para perseguir y sancionar determinados hechos, generalmente con la finalidad de lograr la paz social», añadió.

El concepto de indulto es aplicable, «en principio (salvo en el caso del denominado ‘indulto procesal’), a delitos ya sancionados en los que se haya determinado la pena para el reo», explicó Himiob.

En cambio, en el caso de la amnistía, prosiguió, «puede haber delitos o infracciones no sentenciadas, puede haber imputados, investigados o procesados por delitos tipificados en las leyes penales, por infracciones previstas en leyes administrativas o de corte disciplinario, civiles o militares».

«Incluso, es posible que no hayan sido determinados los responsables de los delitos o infracciones cuya amnistía se pretenda», añadió.

Este viernes, Delcy Rodríguez anunció que su Gobierno decidió «impulsar una ley de amnistía general que cubra todo el período de violencia política desde 1999 al presente», una propuesta que se presentará, dijo, «en las próximas horas» ante el Parlamento.

EFE

Vía RLC

Sabiendo que para nuestros males no hay recetas ni soluciones prefabricadas, nos atrevemos a sintetizar en tres propuestas concretas y prioritarias las múltiples formulaciones del profundo anhelo compartido de convivencia nacional, que se manifiesta con más fuerza hoy, y se muestra obligante para todos, especialmente para sus autoridades y dirigentes

Venezuela atraviesa una hora crítica. Los acontecimientos recientes han colocado al país en una provisionalidad imprecisa, con riesgos reales de mayor fractura, arbitrariedad y sufrimiento social. En este contexto, reiteramos unos principios no negociables: la dignidad de la persona humana, la vigencia de la Constitución y la soberanía popular integral como fundamento de cualquier camino de paz.

Al frente del Gobierno está quien era la Vicepresidente ejecutiva y ahora ejerce la autoridad presidencial, continuando el régimen, pero bajo una peculiar dependencia del gobierno norteamericano. Nos encontramos, pues, en una etapa de provisionalidad, todavía previa a un tránsito incierto hacia lo que el país anhela y necesita: la recuperación de la vigencia del estado de derecho dentro de una efectiva constitucionalidad, que garantice una ulterior marcha de la nación en pluralismo democrático, desarrollo económico y político de convivencia ciudadana pacífica, en un ambiente ético-cultural de respeto y promoción de los derechos humanos con un sentido humanista genuino. Esto será hacer visible y dinámica, por lo tanto, la fidelidad a nuestra mejor herencia republicana y a los valores de un pueblo mayoritariamente creyente y cristiano. Una nueva sociedad no se alcanzará como regalo de esfuerzos ajenos, sino por el trabajo inteligentemente articulado de nuestros dirigentes y de todo el pueblo desde sus medios o plataformas de participación.

En nuestra situación nacional, abierta a las más diversas expectativas y propuestas, es preciso plantearse objetivos positivos alcanzables, que apunten al bien común, conjuguen libertad y responsabilidad, y aseguren estabilidad y desarrollo compartido en justicia y solidaridad, enmarcados en un orden constitucional, y respondan a la voluntad popular del pueblo soberano y, al mismo tiempo, merecedor de mayor atención en salud, educación y justo salario.

En esta línea de reflexiones, sabiendo que para nuestros males no hay recetas ni soluciones prefabricadas, nos atrevemos a sintetizar en tres propuestas concretas y prioritarias las múltiples formulaciones del profundo anhelo compartido de convivencia nacional, que se manifiesta con más fuerza hoy, y se muestra obligante para todos, especialmente para sus autoridades y dirigentes.

1. Liberación inmediata, total e integral, de todos y cada uno de los presos políticos. Liberación que implica no sólo excarcelación, sino eliminación de toda medida cautelar subsiguiente (policial, judicial o de cualquier otro género), que pudiera significar la continuidad de la actual represión. Esto responde a expresas y múltiples obligaciones, tanto de nuestra Constitución (CRBV) como de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU de 1948.

2. Liberación inmediata de la hegemonía comunicacional vigente en manos del gobierno, fundamentada en los derechos antes mencionados e invocados. La libertad de comunicación se desprende inmediatamente del derecho a la vida. Vivir es comunicarse y comunicarse es vivir. Hemos sido creados libres para no dejarnos esclavizar y para ser agentes de liberación.

3. Para una conducción democrática, correcta y pacífica del país, Obedecer a la voluntad mayoritaria del pueblo soberano, libremente decidida y expresada el 28 de julio de 2024. Urge la esperada transición, que ha de trabajarse desde ya, sin más dilaciones que prolonguen la confusa e incierta situación actual.

La Iglesia, en medio de tropiezos y dificultades propias de los seres humanos, es, por voluntad de Dios, signo e instrumento de la unión/comunión entre todos los venezolanos y quiere servir a la reunificación nacional y a la reconstrucción moral y material del país. En consecuencia, ella desea asumir, en todos sus niveles, un serio compromiso con la reconciliación, libertad y desarrollo humano-espiritual de la nación. Esta tarea compete a todos, pastores y fieles con su dirigencia laical, desde sus propias y específicas competencias.-

Cardenales Baltazar Porras C., Diego Padrón S., y Mons. R. Ovidio Pérez M.

Por José Luis Farías

La presidenta encargada actúa, se dice, en cumplimiento de la orden explícita del señor Trump, quien desde hace días le conminó a cerrar El Helicoide y le concedió de plazo hasta fin de mes para liberar a todos los presos políticos. Pero la política es un tablero de múltiples jugadores, y en este caso los rusos también mueven ficha; quizá por eso el gobierno ha soltado el tubazo a Rodríguez Zapatero —amo y señor de El País—, un gesto calculado, un cubo de agua fría en la cara de la opinión pública, una distracción necesaria en este ajedrez sucio que opaca el entreguismo de la Licencia 46.    

Un documento que no perdona, ni libera, ni abre compuertas. Es, más bien, la arquitectura precisa de una celda un poco más amplia.

Que grita en cada una de sus cláusula que no hay ningún perdón general. Las sanciones contra el Gobierno, contra PDVSA, permanecen intactas, congeladas en el tiempo y en el Reglamento. Lo que se concede es un permiso, una licencia temporal y temática, un respiro estrictamente delimitado para el petróleo y sólo para el petróleo. Y un respiro que, además, no es para todos. Está pensado, cuidadosamente pensado, para «entidades estadounidenses establecidas». Es decir, un canal que reconduce el flujo del crudo venezolano hacia los muelles y los balances de empresas de ese país. Una reclamación, sutil pero firme, de la propiedad del juego.

Y el juego tiene reglas, por supuesto. Reglas que no se negocian, que se imponen. La primera es la de la ley del más fuerte, elevada a principio jurídico: los contratos deberán regirse por leyes estadounidenses y las disputas resolverse en sus tribunales. No es una cláusula técnica; es la institucionalización de una ventaja abrumadora, la extensión fría de la jurisdicción de Washington a cada barril de petróleo que se mueva bajo este paraguas. La segunda regla es la del control absoluto sobre el dinero. Los pagos no irán a cuentas venezolanas, sino a unos fondos de depósito bajo la mirada del Tesoro de EE.UU. Es el dinero secuestrado, vigilado, siempre a un paso de ser congelado de nuevo. No es un pago; es un depósito en custodia.

Pero la cláusula más reveladora, la que desnuda el corazón geopolítico del asunto, es la de las exclusiones. Quedan expresamente, terminantemente, prohibidos los rusos, los iraníes, los norcoreanos, los cubanos. Y, con una precisión que no deja lugar a dudas, cualquier entidad controlada por chinos o que sea un empresa conjunta con ellos. Esto ya no es economía, ni sanciones al uso. Esto es cirugía mayor en el mapa de alianzas de Caracas. Es un intento de extirpar de la ecuación petrolera, del único negocio vital que le queda al país, a los principales rivales estratégicos de Estados Unidos. Es convertir una licencia en un arma para desplazar a Rusia y China, para debilitar sus vínculos con Venezuela, para reescribir desde una oficina en Washington la lista de amigos y enemigos de un país soberano.

Luego vienen los candados, los pequeños y grandes mecanismos de control que cierran cualquier posible ruta de escape. No se puede pagar en oro, ni en criptomonedas, ni hacer trueques. Se cierran así las vías de evasión que Caracas había buscado con desesperación, y se reafirma el monopolio del dólar, del sistema financiero occidental, como el único altar donde se puede ofrecer el tributo. Y luego está la transparencia, una transparencia forzada y asfixiante: informes detallados cada 90 días al Departamento de Estado y de Energía. Estados Unidos tendrá así una fotografía en tiempo real de volúmenes, valores, destinos e incluso los impuestos que paga Venezuela. Es la información convertida en instrumento de vigilancia y poder. Y por si alguien albergaba alguna esperanza, el texto recuerda, sobrio, que nada de esto desbloquea un solo activo venezolano previamente congelado.

¿Qué queda entonces? ¿Qué implica todo esto? Lo primero es entender que las sanciones no son un castigo estático, un muro que se levanta o se derriba. Son una herramienta dinámica, un instrumento de política exterior maleable. Esta licencia lo demuestra: es la presión convertida en grifo que se abre un cuarto de vuelta, para obtener concesiones, para reorientar alianzas, para extraer información. Venezuela puede, es cierto, aumentar sus exportaciones y obtener algunos ingresos. Pero lo hará desde una soberanía limitada, bajo reglas escritas en Washington, con su dinero retenido y sus socios históricos proscritos. Es un alivio económico que se compra con dependencia y con cesión de autonomía. El beneficio es asimétrico: el sector energético y logístico estadounidese se erige en intermediario necesario, en guardián del flujo. Venezuela respira, pero con un arnés que la sujeta a los intereses de otro.

Por eso hablar de «levantamiento» es un engaño, o como mínimo una simplificación burda. La realidad es más compleja y más dura. La Licencia General 46 es una recalibración calculada. Un movimiento de ajedrez geopolítico que busca, al mismo tiempo, meter más petróleo venezolano en el mercado global (para aliviar la presión sobre los precios), desplazar a Rusia y China de su patio trasero, recuperar el control sobre la principal arteria económica de Venezuela y, sobre todo, mantener una palanca de presión enorme, lista para accionarse si el gobierno en Caracas no se comporta. Es una jaula de oro. Una astuta oferta de un respiro a cambio de concesiones estratégicas, de información vital y de la renuncia a elegir con quién comerciar. En el fondo, es la demostración de que el poder hoy no se ejerce sólo con tanques, sino con regulaciones, con cláusulas jurídicas y con el control absoluto del dinero. Es el imperio de la ley, sí, pero de una ley hecha a medida para servir a un único y claro imperio. 

Pero, sea como fuere, con independencia de los hilos que se agitan en la sombra, hay que anotar el hecho: esa liberación masiva de presos se produce, y en sí misma, más allá de la voluntad que la impulsa, constituye una confesión. Una confirmación. La prueba involuntaria pero irrebatible de que el régimen, efectivamente, tenía presos políticos. Y que, por tanto, es lo que sus detractores decían que era. La libertad, así concedida, no redime al que la otorga; lo señala. Lo desnuda. Escribe, con letras demasiado grandes, su naturaleza última en el único lugar que importa: la memoria futura.

El 1 de noviembre de 2005, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró (Resolución 60/7) al 27 de enero como Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto.

La declaración dice que «el Holocausto, en el que fue asesinado un tercio del pueblo judío, así como innumerables miembros de otras minorías, servirá para siempre como una advertencia a todas las personas sobre los peligros del odio, la intolerancia, el racismo y los prejuicios». Alemania y otros países ya habían introducido anteriormente el Día de Conmemoración del Holocausto.

El 27 de enero de 2006, el primer Día Internacional de Conmemoración del Holocausto a nivel mundial, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, dijo: «La singular tragedia del Holocausto es irreversible. Debe recordarse con vergüenza y horror mientras perdure la memoria humana».

¿Por qué el 27 de enero?

El 27 de enero de 1945, las fuerzas militares soviéticas, el Ejército Rojo, liberaron el campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau. Los soldados se encontraron con unos pocos sobrevivientes, con los escombros de las cámaras de gas, con cadáveres y con la ceniza de quienes allí fueron asesinados. Solo en Auschwitz fueron asesinadas alrededor de 1,1 millones de personas, la mayoría -cerca del 90 por ciento- eran judíos, y Auschwitz fue solo uno de los numerosos sitios de persecución y asesinato masivo perpetrados por la Alemania nazi en Europa.

Hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial, en mayo de 1945, murieron más de 6 millones de judíos, cientos de miles de sinti y romaníes, personas con discapacidad, opositores políticos, personas que fueron perseguidas como criminales por ser homosexuales o «personas asociales”, trabajadores forzados, prisioneros de guerra, testigos de Jehová, y un sinnúmero de otras personas contra las que se dirigía el terror del régimen nazi.

Kofi Annan enfatizó: «El recuerdo es también una salvaguarda para el futuro. El abismo alcanzado en los campos de exterminio nazis comenzó con el odio, los prejuicios y el antisemitismo. Ser conscientes de estos orígenes puede recordarnos que debemos estar siempre atentos a las señales de advertencia”.

Advertencia para evitar futuros genocidios

El 27 de enero es un mandato para todos los Estados miembros de la ONU, con el fin de conmemorar a los hombres, mujeres y niños perseguidos y asesinados. La Resolución 60/7 rechaza cualquier forma de negación del Holocausto. Además, apoya el desarrollo de programas educativos para conmemorar el Holocausto y su objetivo es ayudar a prevenir futuros genocidios.

Citando la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la resolución condena todas las formas de «intolerancia religiosa, incitación, acoso o violencia contra personas o comunidades por su origen étnico o creencias religiosas» en cualquier parte del mundo.

Conmemoración en Israel: Yom HaShoá

En Israel, el 27 de enero no es el día central de conmemoración, sino Yom Hashoá, que suele caer entre marzo y abril en el calendario gregoriano. Se trata del día 27 del mes de Nisán, el primer mes del calendario bíblico judío. Esa fecha se basa en la del levantamiento del gueto de Varsovia, en abril de 1943.

Ese día, las sirenas suenan en Israel durante dos minutos. Los autobuses, los automóviles, las personas en casa o en la calle, todos detienen su actividad. La gente guarda silencio recordando a las víctimas. El término «holocausto”, utilizado internacionalmente, se deriva del griego y significa «completamente quemado». En Israel se habla de la «Shoá”, la «catástrofe».

El «Día del Recuerdo de la Shoá y del Heroísmo Judío» se estableció por primera vez en 1951, y fue regulado con mayor precisión por ley en 1959. Según la tradición judía, el día de conmemoración comienza la noche anterior. Durante la jornada, se encienden seis antorchas que simbolizan a los seis millones de víctimas judías. A eso le siguen otros eventos, por la mañana, en el Centro Internacional de Conmemoración del Holocausto de Yad Vashem.

Además, durante el Yom Hashoá se celebra tradicionalmente en Polonia una marcha de conmemoración de las víctimas del Holocausto entre el campo de concentración principal de Auschwitz y el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, a unos tres kilómetros de distancia, donde fueron asesinadas la mayoría de las personas. Miles de jóvenes judíos suelen participar en esta «Marcha de los Vivos». En la pandemia del coronavirus se realizó una conmemoración virtual.

Día de Conmemoración del Holocausto en Alemania

Luego del final de la Segunda Guerra Mundial, con la victoria de los aliados sobre la Alemania nazi de Hitler, pasó medio sigo hasta que, recién en 1996, el entonces presidente alemán Roman Herzog declaró al 27 de enero como Día de Conmemoración de las Víctimas del Nacionalsocialismo. Ese día, en los edificios públicos de Alemania las banderas están a media asta. Muchas escuelas tematizan la conmemoración en clase.

Además, desde 1996, en el Día Internacional de la Conmemoración de las Víctimas del Holocausto o en días cercanos, se celebra una hora de homenaje a las víctimas del régimen nazi en el Parlamento alemán.

Mientras que en los primeros años fueron en su mayoría políticos alemanes quienes pronunciaron el discurso conmemorativo, desde entonces, numerosos sobrevivientes del Holocausto y políticos de otros países han relatado sus experiencias a los miembros del Bundestag en el país de los perpetradores: personas de Israel, EE. UU., Polonia, Francia, España, Países Bajos, República Checa, Hungría, hasta Rusia y Gran Bretaña compartieron sus testimonios y lanzaron advertencias para esta que nunca se repitan. «¡Nunca más! ¡Nunca más!», gritó el presidente del Parlamento israelí Mickey Levy en 2022 en el Parlamento alemán.

En 2011, Zoni Weisz, miembro de la minoría sinti y romaní, habló por primera vez frente al Bundestag alemán, y en 2017, también por primera vez, dos familiares de víctimas de la llamada «eutanasia” -el asesinato planeado de personas con enfermedades graves o discapacidades- narraron allí sus experiencias.

DW

Un buque petrolero fletado por la empresa Trafigura zarpó el domingo desde el puerto de José en Venezuela hacia el Louisiana Offshore Oil Port (LOOP), mostraron datos de envío de LSEG y documentos, siendo la primera carga que va directamente a Estados Unidos como parte de un acuerdo de suministro de 50 millones de barriles acordado este mes entre Caracas y Washington.

Este mes, las casas de comercio Vitol y Trafigura recibieron las primeras licencias estadounidenses para cargar y exportar petróleo venezolano como parte del acuerdo. Desde entonces han enviado cargamentos a terminales de almacenamiento en el Caribe, desde donde han estado comercializando y vendiendo el crudo a refinerías en todo el mundo.

El buque Gloria Maris, con bandera de Liberia y transportando alrededor de 1 millón de barriles de crudo pesado Merey de Venezuela, es el primero que los comerciantes han enviado directamente desde Venezuela a un puerto estadounidense desde que inició el acuerdo, según los documentos y los datos.

Un buque más pequeño, el Volans, con bandera de Barbados, también zarpó desde José el domingo llevando unos 450,000 barriles de crudo venezolano al terminal de Bullen Bay en Curazao, mostraron los datos de LSEG.

Hasta ahora, los comerciantes han enviado entre 10 y 11 millones de barriles de petróleo venezolano en el marco del acuerdo de suministro, según datos de envíos. También se están preparando para comenzar a exportar fuel oil (aceite combustible), de acuerdo con las fuentes y documentos.

Antes de que Venezuela pueda revertir los recortes de producción que realizó durante un bloqueo estadounidense a todos los tanqueros sancionados, el país necesita drenar la mayor parte de los más de 40 millones de barriles que ha acumulado en almacenamiento desde el mes pasado.

Reuters

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