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Por Victor Salmerón en El Observador

Los documentos incautados a alias Calarcá revelan presuntos vínculos entre militares, inteligencia y disidencias de las FARC, elevan la presión sobre el presidente colombiano y reabren el debate sobre la viabilidad de la paz total en plena antesala electoral.

Los archivos incautados a Alexander Díaz, alias Calarcá, jefe de una facción disidente de las FARC sacuden al Estado colombiano. Correos, cartas y chats revelan presuntos nexos entre un general del Ejército y un alto funcionario de inteligencia con esa estructura de la narcoguerrilla. La Procuraduría ya suspendió a los implicados, mientras el presidente Gustavo Petro vincula a la CIA y la oposición exige respuestas en medio del poco avance del plan de paz total.

Los documentos fueron revelados por la Unidad Investigativa de Noticias Caracol, que accedió al material incautado en un operativo en Antioquia. Según el reportaje, esas pruebas permanecieron más de un año en manos de la Fiscalía sin avances y contienen evidencias de reuniones, propuestas de empresas fachada y filtraciones de información militar que comprometen al general Juan Miguel Huertas y al funcionario de inteligencia Wilmar Mejía.

El origen del caso se remonta al 23 de julio de 2024, cuando una caravana con siete jefes de las disidencias, entre ellos el propio Calarcá, fue detenida en un retén militar en Anorí, Antioquia. Los guerrilleros portaban armas, dinero y viajaban con un menor de edad. Sin embargo, la fiscal general Luz Adriana Camargo ordenó la liberación de la mayoría al considerarlos “gestores de paz”. En ese operativo se incautó un centenar de dispositivos electrónicos que, según reveló Noticias Caracol, contenían la información que hoy destapa la infiltración en instituciones del Estado.

En los documentos aparece el general Huertas, actual jefe del Comando de Personal del Ejército. Según los archivos incautados, propuso a este grupo de las FARC crear una empresa de seguridad fachada con las disidencias, ofreciendo permisos de armas y vehículos blindados para garantizar movilidad sin riesgo de ser detenidos en retenes militares.

La correspondencia incautada también hace referencia a la cercanía de Huertas con el presidente Petro, un vínculo que se remonta a la campaña electoral de 2022. Ese año, el oficial fue separado del Ejército por decisión del entonces comandante Eduardo Zapateiro, pero apareció en la escena política como parte del equipo que acompañó a Petro en su aspiración presidencial. Su reintegración al servicio activo en 2024 y el nombramiento al frente del Comando de Personal del Ejército refuerzan la polémica sobre el papel que habría jugado en las comunicaciones con las disidencias.

Un montaje

Huertas ha rechazado de manera tajante cualquier vínculo con las disidencias de las FARC. Asegura que jamás se ha reunido con integrantes de ese grupo armado y sostiene que todo obedece a un montaje en su contra. “Hay militares activos y retirados que lo único que quieren es hacerme un montaje. Es más, desde el 2020 hay una persona que se hace pasar por mí”, declaró el oficial a Noticias Caracol.

El otro nombre explosivo en los archivos es Wilmar Mejía, funcionario de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI). Licenciado en educación física, escaló posiciones dentro de la inteligencia del Estado durante el gobierno de Petro, hasta convertirse en una figura con influencia en traslados y ascensos de oficiales.

En las comunicaciones incautadas se le señala de participar en la propuesta de crear la empresa de seguridad fachada junto al general Huertas y de filtrar información reservada sobre operaciones militares en Antioquia, Catatumbo y el sur de Bolívar, lo que habría permitido a las disidencias evadir retenes y operativos de las Fuerzas Armada.

Mejía ha evitado dar explicaciones detalladas, alegando que la reserva de sus funciones dentro de la inteligencia del Estado le impide pronunciarse en profundidad. No obstante, calificó las acusaciones como un montaje orquestado por “oficiales corruptos” a quienes, según dijo, contribuyó a apartar de la institución.

El escándalo alcanzó también a la vicepresidenta Francia Márquez, mencionada en algunos de los chats atribuidos a cabecillas del Estado Mayor Central de las FARC. En esos mensajes se sugiere una supuesta coordinación política con las disidencias para financiar la campaña presidencial de 2022. “Todo se hizo a través de Francia Márquez”, escribió alias Iván Mordisco, quien añadió: “Tengo ganas de tumbar a Petro con las pruebas de los acuerdos que tenía en campaña”.

En un comunicado, Márquez rechazó de plano las acusaciones y las calificó como “infamias” dirigidas a afectar su nombre y su integridad. “Jamás he recibido apoyo de criminales, jamás me he reunido con criminales. Jamás me prestaré para ningún pacto oscuro. Quien afirme lo contrario debe demostrarlo ante la justicia”, afirmó la vicepresidenta.

Petro apunta a la CIA

En su pronunciamiento a través de X, el presidente Gustavo Petro apuntó a la CIA como la fuente detrás de los reportajes de Noticias Caracol. Afirmó que la agencia estadounidense “tiene la costumbre de tender redes para afectar a la opinión pública de acuerdo a los intereses de su gobierno en todo el mundo” y recordó que en el pasado recibió de ella informes sobre oficiales corruptos que, según sus propias indagaciones, resultaron ser falsos.

«Hoy la CIA tiene razones para atacar a mi gobierno, desprestigiándolo, las órdenes vienen desde su gobierno”, agregó. Señaló además que no ha querido expulsar a la agencia del país, confiando en que el gobierno de Donald Trump advierta que los reportes que recibe provienen en realidad de redes del narcotráfico interesadas en fracturar las relaciones bilaterales.

Luego en una entrevista con CNN, Petro advirtió que “la CIA sigue aquí en Colombia mientras sepa que persigue narcos, pero si está conspirando contra la soberanía de Colombia, pues no va a poder ser nuestra juntura”.

Tras ese pronunciamiento, el presidente colombiano dio un giro en su postura. Durante un Consejo de Ministros transmitido por la televisión pública, ordenó practicar exámenes de informática forense a los correos y chats incautados a alias Calarcá. Petro admitió tener “muchas dudas” sobre el reportaje de Noticias Caracol y dejó en claro que sus decisiones dependerán de los resultados de esa revisión técnica.

Acción de la Procuraduría

La Procuraduría General de la Nación ordenó la suspensión temporal del general Miguel Huertas y de Wilmar Mejía. El organismo de control explicó que la medida busca evitar que, desde sus cargos de alto nivel, puedan interferir en el curso de la investigación o reiterar las conductas señaladas.

Según el organismo la permanencia de ambos hombres en sus cargos “posibilita su interferencia en el trámite de la investigación, además de la continuación o reiteración de las presuntas faltas, situación que debe valorarse conforme al comportamiento investigado, su relación con la función, y los elementos de juicio”.

Los colombianos acudirán a las urnas en mayo del próximo año para elegir nuevo presidente. En ese contexto electoral, el Centro Democrático, el partido del expresidente Álvaro Uribe, ha enfocado sus críticas, tras la crisis generada por los archivos de Calarcá, señalando al plan de paz total.

Al inicio de su mandato, Petro presentó esta estrategia que dejó atrás el enfoque exclusivamente militar y abrió mesas de diálogo con grupos armados reconocidos como actores políticos. La iniciativa también ha incluido negociaciones con organizaciones criminales de alto impacto para facilitar su sometimiento a la justicia, pero hasta ahora no ha mostrado resultados concretos.

La senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, aseguró en entrevista con Caracol que el tema de los archivos es visto «con muchísima preocupación”, pues a su juicio la llamada paz total terminó siendo “una excusa para despejarle el territorio a los violentos”, una estrategia que, según dijo, ya no parece una coincidencia sino “casi que un plan de acción del gobierno”.

Claudia López, precandidata presidencial por un partido de centro, afirmó que los archivos demuestran que el gobierno de Petro pasó de “la corrupción a la traición a los colombianos. La información que presentó Caracol es verídica, está incautada por la Fiscalía General de la Nación y lleva engavetada más de un año. ¿Por qué? Eso es lo que tiene que explicarles a los colombianos”.

Agregó que es necesario “acabar las mesas de paz total con cualquier grupo criminal. Nada nos garantiza que esas mesas no se van a seguir usando para vender y poner en riesgo la seguridad de los colombianos”.

Por Carlos J. Rangel

El 3 de mayo de 1976 salió a la calle la primera edición de Del buen salvaje al buen revolucionario: Mitos y realidades de América Latina en español, publicada en Caracas por Editorial Monte Ávila. Pocas semanas antes, el 19 de febrero, se había lanzado en París la edición en francés. Es decir, en el 2026 se cumplirán cincuenta años de la publicación de este libro, un parteaguas en la interpretación de las razones para el progreso y la prosperidad, y su carencia, en Latinoamérica.

Como parte de la conmemoración de esta fecha aniversaria, tuve el honor de ser invitado el 25 de noviembre de este año al programa de Tony Benítez “Defectos Secundarios”, por un amigo común y su productor, Luis Leonel León, para conversar acerca del libro de mi padre. En preparación para el programa me hice ciertas preguntas acerca del libro y acerca de Carlos Rangel relativos al tópico. abarcando mucho más de lo que los breves 30 minutos nos permitieron cubrir en ese programa. Comparto mis auto-preguntas y reflexiones por tener relevancia para aquellos interesados en el tema.

1) ¿Por qué un libro escrito hace casi cincuenta años tiene relevancia todavía?

El libro sigue vigente por su lúcido diagnóstico de los mitos y distorsiones culturales que afectan hasta hoy al desarrollo y prosperidad de América Latina, y por su defensa universal de la libertad frente a los peligros permanentes del autoritarismo. El autoritarismo es casi el default, la condición normal de la sociedad humana. Su contraparte, la libertad, es deseable pero difícil de lograr y mantener. Deseable porque bajo libertad se genera mayor riqueza y prosperidad que bajo autoritarismo. No vemos en el mundo ningún régimen autoritario que genere y mantenga prosperidad. Para Latinoamérica, el libro intenta identificar, de diagnosticar, los males que evitan que sea próspera y exitosa en el ámbito mundial. Una gran cantidad de países en la región todavía distan de ser prósperos, y algunos luchan por mantener o incluso lograr una sociedad mediamente libre. Por eso, este diagnóstico se mantiene.

El pensamiento que arranca para conducirnos a través de este gran ensayo sobre Latinoamérica está en las primeras líneas del libro que dicen:

Los latinoamericanos no estamos satisfechos con lo que somos, pero a la vez no hemos podido ponernos de acuerdo sobre qué somos, ni sobre lo que queremos ser.

Para los latinoamericanos este libro nos enfrenta a esa pregunta existencial y permanente del qué somos y del qué queremos ser, pero las reflexiones contenidas son universales porque, como dice mi padre, los seres humanos somos homólogos, somos iguales en todas partes y en todas las razas. Las condiciones de país a país o de continente a continente pueden ser diferentes, pero el futuro es una angustia existencial para todos, y la lucha por un futuro con libertad y democracia, garantes de prosperidad futura, es permanente.

La lectura del libro es universal porque identifica claramente los peligros que acechan a la libertad y la democracia en cualquier parte del mundo. En mis investigaciones para actualizar la página Wikipediasobre el libro encontré artículos en numerosos países, pero el que más me sorprendió fue uno en un diario de Corea del Sur, escrito en el 2010, argumentando acerca del peligro de nacionalismos contra la democracia, y citando este libro como fuente de referencia, treinta y cuatro años después de su primera edición.

Para la región, el libro identifica elementos específicos en la cultura e historia de Latinoamérica que autoinfligen distorsiones y crean mitos de grandeza, esencialmente complejos de superioridad, para compensar psicológica y existencialmente lo que Rangel describe como el fracaso, “hasta ahora”, de la región. Al enfrentar estos mitos que identifica como “verdades incómodas” busca diagnosticar los males que la aquejan; cómo estos males han hecho que caiga repetidamente en ciclos de autoritarismo populista, tanto de izquierdas como de derechas; y cómo estos comportamientos, esas falsas leyendas, mitos y verdades incómodas, persisten hasta el día de hoy. Por eso la lectura de este libro se mantiene vigente.

2) ¿Cuál es la esencia del libro, su tema principal?

Su tema central gira alrededor del anhelo que tiene todo ser humano de libertad y prosperidad, anhelo obstaculizado por mitos milenaristas y narrativas favorecedoras de modelos represivos en lugar de la libertad. Ese anhelo natural de prosperidad impulsa la pregunta de lo que somos y queremos ser. Es un anhelo tan común, universal y perenne que es la raíz de esa pregunta de todo abuelo a su nieto ¿y qué quieres ser cuando seas grande?

Recuerdo claramente haber hablado con mi padre alrededor de 1976, o algo así, acerca del tema de la búsqueda de la felicidad en la Declaración de Independencia de los EEUU. Conversábamos acerca de un ensayo del embajador ante las Naciones Unidas, Daniel Patrick Moynihan, que él me había pedido que le tradujera.[1] Este era un tema que él siempre mantenía en mente, no como obsesión malsana, pero si en su mente.

Esta fijación le origina la pregunta: ¿Cómo crear las condiciones para garantizar ese derecho? La declaración de independencia de los EE. UU., un documento con raíces profundas en la revolución liberal del S. XVIII, establece que entre los derechos inalienables de todo ser humano se halla ese, el de la búsqueda de la felicidad. El derecho a lo búsqueda de la felicidad, no el derecho a la felicidad. La felicidad nadie la puede garantizar, pero el derecho a tratar de lograrla es un derecho que  tiene todo ser humano. El libro es contemporáneo con aquella conversación privada, y en sus páginas se refleja el intento de identificar condiciones que han obstaculizado ese derecho en América Latina. DBSBR revela como los mitos fundacionales de la cultura, comportamiento e historia latinoamericana más bien han conspirado contra ese derecho, creando condiciones que reprimen la libertad y la prosperidad de la región; identifica mentiras que obstaculizan y subvierten la búsqueda de la felicidad en America Latina.

De esta manera, el libro tiene dos vertientes significativas de análisis: (1) el conflicto universal entre libertad y represión, y (2) las particularidades que hacen que en Latinoamérica prevalezca lo segundo y no lo primero. Debido a que estas apreciaciones son estructurales y no coyunturales, la vigencia del libro se mantiene en el tiempo.

 Aparte de esto, los argumentos se enmarcan dentro de un mito clásico de la civilización occidental, tal vez de la esencia humana: el milenarismo. Este mito permanente, con raíces anteriores a la Biblia, es el de la promesa de un futuro feliz, y ¿quién no quiere eso? El mito supone que alguna vez fuimos felices, que ahora no lo somos y que no podemos hacer nada al respecto; pero en algún momento llegará, digámoslo así, la redención, algún salvador que nos sacará de nuestra miseria y volveremos a ser felices, tal vez después de una transformación o sacrificio doloroso. En esencia, regresaremos a la inocencia perdida, regresaremos a la felicidad.

El mito milenarista es ubicuo desde la Biblia, por supuesto, hasta la Cenicienta, como destaco en mi libro más reciente,[2] y claramente en el marxismo. Es un mito que se origina en nuestra propia experiencia de vida: la inocencia de la niñez, su pérdida al adquirir el uso de la razón y conciencia de la muerte inevitable, la ansiedad de la supervivencia diaria, y la esperanza del más allá. El mito es pan de cada día para populistas nacionalistas prometiendo retornar su país a algún pasado glorioso donde todo era una maravilla. En el caso de los marxistas, a una civilización sin dinero ni propiedad privada donde cada uno aporta según su capacidad y recibe según su necesidad: el Edén. Uno pensaría que a estas alturas ya sabrían algo más y mejor, pero el apóstol del Socialismo del S XXI, Hans Dieterich Stefan, lo reitera nuevamente en nuestros tiempos. Siempre debemos recelar de aquel que promete que nuestro futuro será como nuestro pasado, en vez de ofrecernos un nuevo futuro.

En el libro vemos cómo se manifiesta el mito del paraíso perdido y el redentor con la percepción europea originalmente matizada por el descubrimiento de una tierra exótica y lejana. Un probable paraíso terrenal donde los nativos hablan un lenguaje similar al griego, no hay enfermedades y no tienen noción de las armas. Pero esta tierra y esos nobles salvajes sufrirán una caída al someterse al yugo de la civilización (para el caso particular, la occidental). Existe, sin embargo, la esperanza de un redentor revolucionario que liberará a esta tierra del pesado yugo de esa civilización, que la conducirá fuera del valle de lágrimas permanente en el cual vivimos, un ejemplo, guía y faro a seguir a nivel mundial. Esta percepción de Latinoamérica se origina en círculos intelectuales, literarios y pseudo-revolucionarios de Europa, y es cómodamente aceptada por sus homólogos en Latinoamérica.

3) ¿Cuáles fueron los principales argumentos en oposición a lo planteado por Rangel?

Los críticos rechazaban principalmente la premisa del “fracaso” latinoamericano. Ese argumento, el de la premisa falaz, tal vez sea el más razonado y válido en contra de las ideas postuladas en el libro y surgen de la famosa frase en el prólogo del ensayo, esa que dice:

En todo caso, desde Bolívar hasta Carlos Fuentes, todo latinoamericano profundo y sincero ha reconocido, al menos por momentos, el fracaso -hasta ahora- de la América Latina.

El contrargumento postula que definir a la America Latina como un fracaso es un supuesto negado. Entendamos, este libro se publicó en 1976. La ideología tercermundista difundida por el imperialismo soviético estaba en su apogeo. La revolución cubana era la astilla en el ojo del gigante capitalista. Las fallas del sistema comunista eran cada vez más aparentes, para quien quisiera verlas, pero en Latinoamérica se mantenía la devoción al comunismo estalinista, represivo autocrático disfrazado con piel de oveja. Para los izquierdistas latinoamericanos argumentar que la región era un fracaso hacia surgir la pregunta “¿un fracaso en relación con qué?”

Salvador Allende victorioso demostraba la posibilidad de sacudirse del yugo de la hegemonía capitalista bajo reglas democráticas. Su caída había sido una piedra en el camino hacia la utopía milenaria de Latinoamérica. Los generales de Argentina serían un paréntesis en el peronismo socialista. Había partidos socialistas con aparentes opciones de poder en múltiples países, o así se lo hacían creer a sus devotos y, contra viento y marea, Cuba se mantenía como el faro de la revolución permanente. El éxito del socialismo comunista estaba a la vista. No, Latinoamérica no iba rumbo al fracaso, todo lo contrario. Fracaso no era la verdad y Rangel elaboraba su análisis a partir de falsas premisas. La región tendría su propio y autóctono modelo de desarrollo y éxito, no una mala copia del mundano capitalismo occidental. La victoria electoral de Chávez, unos 25 años después de publicarse el libro, reivindicaría para algunos esta idea.

La historia nos ha demostrado lo contrario, sin embargo. El desarrollo, objetivamente, existe y es algo deseable. Cómo lograrlo es la pregunta crucial, y ciertamente el socialismo izquierdista, y el mercantilismo derechista, los polos históricos en la región que son variantes del mismo modelo económico y autoritario nacionalista, no han sido capaces de lograr ese desarrollo. En una entrevistaque se hizo a sí mismo con la intención de promocionar una edición continental del libro, Rangel habla del desarrollo como un genio que no se puede meter de vuelta en la botella.

Hace trescientos años o menos no existía desarrollo tal y como lo percibimos hoy: educación, esperanza de vida, alimentación, vivienda, cultura, mucho menos individualidad, entre otras cosas que hoy suponemos normales. La máxima de Thomas Hobbes, describiendo a la vida como desagradable, brutal y corta en necesidad de un leviatán dominante, ese default totalitario, era la condición humana común. Pregunta Rangel entonces ante lo que hoy percibimos como desarrollo “¿Por qué rechazarlo?” Por supuesto el contraargumento retórico es “¿desarrollo con relación a qué?” Este es ahora un argumento en contra del genio salido de la botella, de polémica vacía, barata y descartable. La historia nos ha demostrado que esa dicotomía es falaz. Existe la verdad, existen los hechos, existe el desarrollo; y crear las condiciones para que exista la búsqueda de la felicidad impulsa el desarrollo. Vivir en libertad es el camino al desarrollo.

4) ¿Cuál es la importancia e impacto de Carlos Rangel en el pensamiento liberal?

Uno de sus aportes principales fue la difusión y defensa de las ideas fundamentales del liberalismo en un momento durante la guerra fría donde esa posición era contracorriente. Lo popular era decir que las economías de la región no prosperaban porque las potencias capitalistas si lo hacían; es decir, la teoría de la dependencia, esa que dice que el origen de la pobreza es la explotación por elites y países; de que hay pobres porque existen ricos; ese era el lugar común. El libro de Eduardo Galeano, Las venas abiertas de America Latina era la biblia latinoamericana en este sentido. Una supuesta explicación económica del llamado subdesarrollo latinoamericano y su pobreza. El libro de Rangel socavó y demolió esta corriente victimista. Durante un acto de conmemoración de los 40 años del libro, en el 2016, Carlos Alberto Montaner dijo en su presentaciónque Carlos Rangel le había dicho directamente que Del buen salvaje al buen revolucionario había sido escrito en gran medida como respuesta al libro de Galeano.

La contradicción más evidente a este postulado victimista y el ejemplo más claro hasta el día de hoy es Cuba. Sostenida a duras penas por los intereses geopolíticos del imperialismo soviético, la economía cubana empobreció y se tornó miserable bajo el comunismo castrista. Eso a pesar de que las relaciones comerciales con la sociedad capitalista occidental, la base para esa supuesta depredación de recursos de la economía y en particular con el supuesto gran imperialista depredador, los EE.UU., cesaron al imponerse el boicot comercial. De ser verdad que esas relaciones comerciales le chupaban la sangre y los recursos a la isla, uno supondría dos cosas: primero que al removerse esos vínculos comerciales la isla naturalmente prosperaría por su cuenta y, segundo, que no estarían achacando su pobreza y miseria a esa ruptura comercial. No fue ni ha sido así y, por supuesto, lo mismo ha ocurrido en Venezuela.

He aquí el aporte principal, algo que hoy en día casi es una verdad recibida, algo que no se cuestiona mucho: Rangel postula que el desarrollo político antecede al desarrollo económico. La economía no es la que impulsa al desarrollo; un país puede ser “rico”, en el sentido mercantilista de contener grandes riquezas, pero si no tiene una cultura política desarrollada, nunca será desarrollado económicamente, no tendrá lo que él define como desarrollo: educación, salud, vivienda, buena alimentación, capacidad de avance social, capacidad creativa en todos los ámbitos de la sociedad: cultura, ciencia, etc. La antítesis de la condición descrita por Hobbes.

Un país con miseria y pobreza, y con poco desarrollo político, es presa fácil de justificaciones basadas en la teoría de la dependencia, de explicaciones victimistas; De decir, “nosotros somos pobres porque ellos son ricos”; y esos “ellos” pueden ser los países desarrollados o las clases sociales dirigentes del país: “gusanos”, “escuálidos”, “firifiris”. “colonialistas internos”, u otro remoquete conveniente. Es la mentira de la ideología leninista/tercermundista difundida y utilizada para generar sus mal llamadas “revoluciones pemanentes” y hacer crecer el imperio soviético durante la guerra fría, con consecuencias hasta el día de hoy.

Galeano mismo en el 2014 reconoció que su libro, esa biblia de la dependencia que incluso Chávez le regaló a Obama como manual para comprender a Latinoamérica… Galeano mismo reconoce en el año 2014 en una feria del libro en Brasil que su libro es una sarta de sandeces escrito por alguien que no sabía mucho de economía.

Entonces, si no es el juego suma-cero de la distribución de la riqueza lo que explica el subdesarrollo económico, ¿qué es lo que lo explica? Esa es la pregunta que hace Rangel y para buscar contestarla se hace otra pregunta: ¿Cómo es posible que dos regiones partiendo de un mismo origen, de la misma tabula rasa, una de ellas agraciada con recursos, la otra agobiada por un clima inhóspito; una de ellas con grandes ciudades y universidades mientras que la otra tenía pequeños poblados se desarrollasen de manera tan distinta? ¿Cómo es posible que una de estas dos regiones se convirtiese en una de las más prósperas y ricas del mundo mientras que la otra no en el mismo lapso histórico? ¿Por qué una sociedad busca la justica social en la distribución de la riqueza, mientras que la otra genera prosperidad mediante la creación de la riqueza?

Su conclusión es que existen verdades incomodas ocultas por mitos compensatorios, por fabulas y mentiras convenientes para los que mantienen a la región como su botín político. Llega a la conclusión de que las razones para el atraso son culturales. Una conclusión naturalmente rechazada como explicación del atraso económico por los apóstoles regionales y mundiales de la teoría de la víctima, la teoría de la dependencia.

Combatir esa genética cultural es difícil, pero Rangel trató de hacerlo porque amaba a su país y quería verlo prosperar. Buscó difundir la idea de que la propiedad privada, el estado limitado, el estado de derecho, y el respeto al individuo como motor de la sociedad, los fundamentos del liberalismo –y fundamentalmente contrarios al marxismo— son condiciones conducentes a la prosperidad.

En sus programas de televisión invitaba a figuras representativas de estas ideas, como Mario Vargas Llosa, Felipe González, Jorge Luis Borges y muchos otros, algunos de los cuales pueden verse en videos de los programas en el canal YouTube de Sofia Imber. También invitaba a opositores ideológicas del momento, como Teodoro Petkoff, José Vicente Rangel, o el líder del PCV Hector Mujica, y otros para presentar y debatir estas ideas. De esta manera creó ejemplo de debate democrático en una región frecuentemente golpeada por fuerzas antidemocráticas.

Tenía un optimismo equilibrado y racional, como lo demuestran por ejemplo su discurso ante la primera promoción en 1984 del Programa Avanzado de Gerencia del Instituto de Estudios Superiores de Administración, en Caracas,[3] o su discurso en la inauguración del laboratorio académico de investigación liberal, CEDICE en 1984. Pero la fustigante acusación a la clase empresarial en su discurso ante la Asociación Venezolana de Ejecutivos en 1983 de complicidad con el macro-estado empresarial, sus advertencias sobre los peligros del estatismo desmesurado y falsas revoluciones en una entrevista televisiva con Marcel Granier también en 1983, y el epilogo al libro DBSBR en 1986 demuestran su cautela, si no advertencia, ante los peligros contra la democracia y la posibilidad de un grave retroceso, tanto en el país en particular, como la región y el mundo en general.

5) ¿Está disponible el libro en la actualidad?

Si, actualmente se puede descargar este libro, y sus otros dos libros, a través de la “Biblioteca Carlos Rangel” de CEDICE Libertad, el laboratorio de investigación académica en Caracas del cual él fue miembro fundador honorario. En edición impresa el libro está disponible por la Fundación para el Progreso, en Chile, y por la del Instituto Bruno Leoni de Milán, en idioma italiano. Hay conversaciones para una traducción al inglés que saldría en el 2026. Quisiéramos lograr ésta con motivo del 50 aniversario del libro.

El libro se publicó en 1976. En 1986, salió su segunda edición en inglés con algunas revisiones y su “Post Scriptum” o epílogo. 1996 no fue marcado con mayores eventos, En el 2006, salió la edición con el epílogo por Carlos Alberto Montaner, “Un libro que también es una bandera”. En el 2016 entre CEDICE, el Interamerican Institute for Democracy, y FIU organizamos un evento en Miami, que incluyó el estreno de un documental por Cinesa/Bolivar Films acerca de la vida de mi padre. El año que viene CEDICE está organizando una serie de eventos, incluyendo otra conferencia, seminarios didácticos, concursos de ensayos y otras actividades por determinarse. Cualquier persona, medio o centro de investigación que quiera incorporarse a esta conmemoración están invitados de antemano. Para esta ocasión también se han estado actualizando los datos en Wikipedia acerca de la biografía y libros de Carlos Rangel.

6) ¿Cuál se puede decir es la continuidad temática de Rangel en su obra y vida?

Su hilo conductor fue sentirse con el deber moral de decir la verdad y defender la libertad, denunciando falsedades que deforman la realidad y amenazan la democracia.

Mi padre se veía a sí mismo, antes que nada, como un periodista. Fue miembro de la Asociación Venezolana de Periodistas, antecesora del Colegio Nacional de Periodistas, enseñó en la Escuela de Periodismo de la Universidad Central de Venezuela y mantuvo su cargo de profesor titular durante décadas. Sus primeros esfuerzos profesionales significativos surgieron en ese ámbito: fue moderador del programa televisivo Frente a la Prensa y director de la revista Momento. Desde muy joven ejerció una vocación que entendía como una responsabilidad derivada del privilegio de haber tenido la oportunidad de una buena educación y familia con recursos: la responsabilidad de respetar y difundir la verdad. ¿Qué es a fin de cuentas el periodismo si no?

A medida que crecía su reconocimiento e influencia, más se sentía con el deber de decir verdades incomodas, Ese discurso ante la Asociación Venezolana de Ejecutivos en 1983 es un gran ejemplo de eso. Allí encara a dirigentes de la clase empresarial reclamándoles su culpabilidad en la crisis económica del país por utilizar al estado como una alcancía, como un botín. De ser complacientes e incentivar a un estado creciente, otorgador y protector de prebendas, dadivas y privilegios. De ser complacientes y cómplices de una economía en donde la mejor arma competitiva es ser gran amigo del estado.

Esa defensa de la verdad —dura, incómoda, directa— se convirtió en uno de sus temas vitales, reconocido por Jean-François Revel en el prólogo de Marx y los socialismos reales y otros ensayos, e interpretado críticamente por Manuel Caballero, quien lo acusó de dogmático por asumir que la verdad no debía tener contexto. Para Rangel, sin embargo, esa responsabilidad social de quienes tienen preparación e influencia era precisamente no someter la verdad a conveniencias políticas, ideológicas o sentimentales. No insertar la verdad en un “contexto” conveniente para perpetuar alguna falsedad. No mentirle a Billancourt.

Ese eje central —la obligación de decir la verdad— conduce inevitablemente a otro: la necesidad de una prensa libre, una opinión pública plural y la libertad de pensamiento y expresión. Para él, estas condiciones solo existen en una democracia auténtica. Por eso su defensa de la libertad no era meramente filosófica, sino consecuencia natural de su ética periodística: sin libertad, él no podía cumplir con su deber profesional y obligación moral; quienes reprimen la libertad impiden que él, como periodista, analista o intelectual influyente, cumpla su encargo social.

A lo largo de sus programas de televisión, comentarios editoriales, columnas y ensayos, reiteró esta idea: la libertad y la verdad dependen del coraje cívico de los intelectuales y de su disposición a enfrentar dogmas. Su tercer y último libro profundiza precisamente en este tema, analizando la valentía, cobardía o hipocresía de figuras intelectuales y víctimas inocentes ante regímenes o ideologías que exigen lealtad por encima de la honestidad. Ilustra estas tensiones con ejemplos y contrastes que van desde la intelectualidad cubana, como Heberto Padilla o Guillermo Cabrera Infante, a autores como Albert Camus, Mario Vargas Llosa, Thomas Mann y Jean-Paul Sartre.

La continuidad entre la obra y la vida de Carlos Rangel fue su autoimpuesto deber de defender la libertad y la democracia para cumplir con su responsabilidad de decir la verdad. Desenmascarar falsedades, desmontar mitos, denunciar mentiras convenientes y proteger el espacio donde puede existir el debate racional no fue para él simple postura, era obligación moral profundamente asumida. Ese fue su centro.

Carlos J. Rangel

Carlos J. Rangel es hijo de Carlos Rangel, autor de los libros Del buen salvaje al buen revolucionarioEl tercermundismo, y Marx y los socialismos reales y otros ensayos. Rangel, hijo, ha realizado una extensa labor académica y editorial sobre el legado intelectual de su padre. Ha organizado conferencias sobre Carlos Rangel en universidades junto con prestigiosos laboratorios de investigación académica, ha presentado ponencias sobre Rangel en centros de investigación en Italia y Argentina, ha contribuido a un documental sobre su vida llamado Carlos Rangel: Ésta es su vida, esta su libertad, escribió una introducción biográfica a la nueva edición brasileña del libro DBSBR en 2019, la cual ha sido incluida en ediciones posteriores, y ha publicado artículos sobre el legado de Rangel en los principales periódicos nacionales venezolanos, aparte de en su propio blog, carlosjrangel.com.

Recientemente, y con motivo de acercarse el 50 aniversario del libro fundamental de la obra de Rangel, ha estado actualizando las páginas Wikipedia dedicadas a la vida y obra de su padre. Esto lo hecho en conjunto con CEDICE Libertad, el centro de investigación liberal en Caracas, y académicos de la Universidad Metropolitana de Caracas.

El libro más reciente de Carlos J. Rangel es Mitos de nuestra humanidad: relatos de siempre para hoy (2024), que explora el conflicto permanente entre las ansias de libertad y la persistencia del autoritarismo reflejado en mitos, relatos y leyendas. Sus libros anteriores son La Venezuela imposible (2017), un análisis exhaustivo del retroceso democrático en Venezuela, y Campaign Journal 2008 (2009), sobre tendencias políticas y campañas electorales en los EE.UU. en el marco de la exitosa campaña insurgente de Barack Obama en el 2008.

Por José Ignacio Gerbasi

Hoy, 30 de noviembre de 2025, la liturgia tiñe el mundo de un suave y solemne color morado. Con un susurro de fe, se ha encendido la primera vela y, con su tenue fulgor, se inaugura el tiempo más íntimo y esperanzador de nuestro calendario: el Adviento. No es un simple conteo de días hasta la fiesta de Navidad; es una profunda invitación a la espera activa, un verdadero bálsamo para el alma cansada.

El significado de la palabra Adviento es «llegada». Al encender la primera vela de nuestra Corona, la luminaria de la Esperanza, estamos haciendo mucho más que seguir una bella tradición; estamos elevando un grito de fe inquebrantable en medio de la incertidumbre.
Miramos la llama titilante, y en ella vemos reflejada la promesa inquebrantable de Dios, una caricia directa a nuestro espíritu:

«Cada lágrima que has derramado, cada obstáculo que has enfrentado, cada temor que ha intentado robarte la paz… querido hijo, todo tiene un propósito mayor.»

El Adviento es la época sagrada en que soltamos el control y recordamos, con una conmovedora y absoluta certeza, que los tiempos de Dios son perfectos. Es Él quien está orquestando el universo. Si hoy parece que la oscuridad se extiende, la llama de la vela nos recuerda que la Luz está a punto de llegar, y Su presencia lo transformará todo.

Este Primer Domingo es un momento hermoso, urgente y necesario para hacer una pausa. Detengámonos en la quietud de este instante. Silenciemos el ruido estridente del mundo, la prisa de las compras y las preocupaciones asfixiantes del mañana.

Reflexionemos con devoción sobre el verdadero significado de la Navidad. No son el árbol adornado, ni los regalos envueltos; es el milagro asombroso y humilde de que el Dios Todopoderoso se hizo vulnerable por amor a nosotros, naciendo en un pesebre.

Si tu corazón está exhausto, si te sientes a la deriva o si las luchas del año te han dejado profundas heridas, este es tu momento de sanación. El Adviento te suplica que te prepares para recibir a Jesús con un corazón renovado, limpio y dispuesto:

• Permite que la esperanza borre el resentimiento.
• Permite que la paz divina disuelva la ansiedad.
• Permite que el amor de Dios te haga sentir amado, digno y valioso de nuevo.

La certeza que emana de este tiempo litúrgico es que, tomados firmemente de la mano de Dios, todo, absolutamente todo, saldrá bien.

Puede que estas Navidades no sean exactamente como las habíamos planeado, pero serán, inefablemente, como Dios lo ha planeado. Él tiene un designio tejido con hilos de amor eterno. Él nunca llega tarde, y jamás se equivoca. El mismo poder sublime que movió las estrellas para guiar a los pastores, está obrando ahora mismo en tu vida y en tu familia.

El Adviento es el tiempo de la entrega total, el tiempo de decir desde lo más profundo del ser: «Confío». Confío en que, aunque mis ojos humanos no vean el final del camino, mi Padre celestial lo ve todo y me lleva con paso seguro.

Al contemplar esa pequeña y valiente llama de la primera vela, abracemos la esperanza de que el Niño Dios que viene a nacer es la fuente inagotable de nuestra paz y nuestra alegría. Que esta luz nos guíe en la oscuridad, nos consuele en la aflicción y nos dé la certeza absoluta de que, porque Él viene, nuestra espera jamás será en vano.

Que estas palabras resuenen como un eco divino en tu alma:

«Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.»
(Jeremías 29:11)
¡Que estas Navidades, y todo lo que el futuro depare, estén eternamente bendecidos por sus tiempos perfectos!

Vamos por más…
@jgerbasi

Por Enrique Meléndez

Una de las características de este régimen es su misoginia; esto es, el odio a las mujeres. De hecho, Hugo Chávez tenía fama de dejarse llevar por la violencia de género; como lo hizo ver su primera esposa en una carta, que le escribió post mortem; aparte de que frente a mis colegas se comportaba de un modo petulante y grosero, cuando no le masajeaban el ego, y a propósito de alguna pregunta que le resultaba incómoda. Incluso, recuerdo que algunas mujeres decían que Chávez las atacaba como un macho primitivo, y estuvo muy acertada la observación, que le hizo Teodoro Petkoff por la forma como se había conducido frente a Condolezza Rice, entonces jefa de Estado de EEUU del gobierno de George Bush, como si se tratara de “la negrita de la servidumbre”. Por supuesto, hubo mujeres que lo pusieron en su sitio, como mi colega Nitu Pérez Osuna, la colombiana Patricia Janiot. la propia María Corina Machado. Claras muestras de una gran misoginia; de modo que, siendo una conducta adoptada por el régimen, lo que estamos viendo hoy en día, a ese respecto, resulta patético: este lunes se llevó a cabo una protesta frente a la ONU, denunciando la situación de 182 presas políticas, que aún quedan en las mazmorras del régimen, sufriendo toda clase de abusos.

182 mujeres que hoy en día están en esta condición y sólo por pensar distinto al régimen. Desde el 29 de julio del año pasado hemos visto a cientos, sobre todo, dirigentes políticos ser detenidas, incluso, algunas en una forma cruenta. Todavía me suenan los gritos de Dignorah Hernández, dirigente de Vente Venezuela, cuando fue detenida por funcionarios de los organismos de seguridad del régimen, pidiendo auxilio, en un video que rodó por las redes. A la fuerza la metieron en una camioneta. Obsérvese el caso de Rocío San Miguel, detenida sin haber cometido delito alguno; salvo el achacarle el haber participado en la famosa Operación de Brazalete Blanco, y lo que se sabe de ella, es que no ha podido ingresar a una clínica, para tratase una fractura de su clavícula, y no le dan permiso. Ahora, ¿cómo se hizo esa fractura? Lo más grave es que están encarcelando criaturas, como el caso de una jovencita de 16 años, Samanta Hernández, que fue secuestrada por agentes de los organismos de seguridad del régimen, como una forma de retaliación; consecuencia de la fuga de su hermano al exterior, el teniente Cristian Hernández a quien el régimen le ha desatado una persecución; acusado de participar en la Operación Aurora; secuestrada junto a su hermana de 19 años, y hasta ahora se desconoce el paradero de ambas. Es preocupante porque aquélla es todavía una adolescente, y ya se sabe la clase de perversión, que abunda en las cárceles. ¿No es esto una forma de misoginia? Nadie se imaginó, cuando se eligió a Chávez jefe de Estado, que íbamos a conocer la naturaleza del mal de esta forma. El propio Edmundo González Urrutia ha alertado acerca de esta violencia, de la cual son víctimas las presas políticas en las mazmorras del régimen. Uno las oye gritar, como en un video, que rodó por las redes: ¡auxilio!

Decía el Libertador, ya moribundo, que si existiera un estado por debajo de la barbarie, ese sería el destino de Venezuela, y que es lo que estamos viendo frente a un régimen, que no respeta el principio del honor. Ese que le dio paso a la cortesanía hacia la mujer. A pesar de que el régimen se sirve de varias mujeres, para ocupar los cargos de alta investidura, empezando por Delcy Eloina Rodríguez, vicepresidenta, luego Caryslia Rodríguez, presidenta del TSJ; mientras se señala que en la pareja presidencial, la que dispone es Cilia Flores. Incluso, el régimen trata a la ciudadanía por sexo y no por género, para que se vea que se le rinde culto a la mujer; lo que llevó a la Academia de la Lengua Española a calificar de mal ejemplo nuestra Constitución, que consagra este vicio.

Todavía está conmovida la ciudad de Carora por la muerte de Yenny Barrios, una activista política de dicha localidad, a quien un dirigente del PSUV la acusó ante la Fiscalía de haber provocado los hechos violentos, que se suscitaron el 29 de julio del año pasado, donde perdieron la vida varias personas, producto de las protestas que se llevaron a cabo ese día, descontento el pueblo por los resultados electorales, que había anunciado el CNE. La señora, en cuestión, para el momento se realizaba unas quimioterapias, con motivo del tratamiento de un cáncer, del que padecía.

El fiscal, encargado del caso, emitió una orden de arresto contra ella. A pesar de que su estado de salud requería reposo absoluto, fue llevada a una cárcel de Barquisimeto, donde estuvo varios meses presa. Su caso fue denunciado por mi colega Sebastiana Barráez en su canal de televisión, de modo que sólo vino a ser puesta en libertad en diciembre del año pasado, pero bajo régimen de presentación cada mes en la ciudad de Caracas. La señora Barrios carecía de recursos, para costearse un pasaje Carora-Caracas ida y vuelta. Pero, además, su hijo único, quien la asistía en la atención, que requería su enfermedad, fue detenido en enero de este año, porque se consideró un delito, que pusiera en venta unos plasmas, que le habían dado a su madre, pero que no le sirvieron, porque no eran los más indicados; de modo que vino a dar a una cárcel de Barquisimeto. Aquí es donde uno se pregunta: por qué tanto ensañamiento. Se trataba de una dirigente política, con un discurso muy fluido y muy crítico frente a los desmanes del régimen; uno de los liderazgos femeninos, que mejor se perfilaba en la región larense. Por cierto, el fiscal del caso terminó huyendo a Francia. He allí la carga moral que arrastra, como la del chavomadurismo local; que, al menos, permitió que el muchacho asistiera al sepelio de su madre.

Vía La Estrella

Copa Airlines informó este sábado 29 de noviembre que sus operaciones de vuelo sobre el espacio aéreo de Venezuela continúan abiertas y funcionando con normalidad, aunque bajo “altos niveles de alerta y precaución”.

La aerolínea precisó que, como medida adicional de seguridad, los vuelos se mantienen restringidos a horarios diurnos.

En un comunicado, la aerolínea señaló que permanece en contacto permanente con la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en ingl{es), entidad que —según aseguró— no ha modificado su nivel oficial de alerta ni su posición regulatoria respecto a las operaciones en territorio venezolano.

La aerolínea indicó que cualquier variación en las condiciones actuales será comunicada de inmediato a los pasajeros.

Igualmente, recomendó a los viajeros con vuelos programados hacia o desde la ciudad de Caracas mantenerse informados a través de los canales oficiales de Copa Airlines.

El comunicado de Copa se conoce el mismo día en que Trump anunció que el espacio aéreo sobre Venezuela y áreas circundantes permanecerá “cerrado en su totalidad”, en un mensaje difundido a través de su cuenta oficial de Truth Social.

En la publicación, Trump hizo un llamado directo a “todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas” para que tomen en cuenta la medida, sin detallar su alcance operativo ni la duración prevista.

El mandatario agregó: “¡Gracias por su atención! presidente Donald J. Trump”.

El anuncio ocurre en medio de un clima de creciente tensión entre Estados Unidos y Venezuela tras varias advertencias recientes de autoridades aeronáuticas estadounidenses sobre riesgos en el espacio aéreo venezolano, asociados a “actividad militar incrementada” e interferencias en los equipos de las aeronaves.

Más de 8 aerolíneas suspendieron o aplazaron sus vuelos a Venezuela luego de la advertencia de la FAA.

La suspensión se produjo después de que este 21 de noviembre la FAA emitiera una alerta de seguridad para las compañías aéreas comerciales que sobrevolaban Venezuela.

Tras suspender más de 8 aerolíneas sus vuelos a Venezuela hasta este 5 de diciembre Maduro, a través del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil, le dio un ultimátum a las empresas para que reanudaran sus vuelos, de lo contrario perdería sus licencias para operar en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía y el resto de las instalaciones aéreas venezolanas.

Con este escenario este 27 de noviembre se conoció que el Gobierno de Venezuela revocó las concesiones de operación de seis aerolíneas tras la suspensión de sus vuelos desde y hacia el principal aeropuerto internacional del país.

Según un comunicado del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC), la medida se adoptó porque estas compañías “se sumaron a acciones de terrorismo de Estado promovidas por Estados Unidos”, al suspender de manera unilateral sus operaciones aerocomerciales.

El INAC anunció la “revocación de la concesión” a Iberia, TAP Air Portugal, Turkish Airlines, Avianca, LATAM Airlines Colombia y la brasileña GOL.

A esos anuncios se suman también las suspensiones de los vuelos de Air Europa.

Ver también:

Vía El Nacional

Nicolás Maduro, ordenó un «plan especial» para el retorno de sus compatriotas varados en otros países por la suspensión de varios vuelos, tras la advertencia de la autoridad aérea de Estados Unidos de «extremar la precaución» al sobrevolar el territorio venezolano y el sur del Caribe, informó la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez.

«El presidente Nicolás Maduro ha ordenado un plan especial para el retorno de los venezolanos varados en otros países así como facilitar los itinerarios de salida de aquellos que deban viajar fuera de nuestro territorio», señaló Rodríguez en un mensaje publicado en Telegram, sin que ofreciera mayores detalles.

Además, dijo que Venezuela ha activado todos los mecanismos multilaterales ajustados al derecho internacional para «el cese inmediato de esta acción ilegítima e ilícita».

«El gobierno de Estados Unidos complace solicitud de María Corina Machado para intentar bloquear el espacio aéreo de Venezuela», agregó la funcionaria, al referirse a la dirigente opositora y premio Nobel de paz 2025, actualmente en la clandestinidad

La entrega del galardón está prevista para el próximo 10 de diciembre en Oslo, la capital de Noruega.

Ver también:

Por Benjamín Tripier

El despliegue militar estadounidense en Venezuela apunta a una operación de largo plazo, (dicen que se extendería hasta el 2028), con objetivos de neutralizar amenazas como el llamado Cartel de los Soles, Tren de Aragua, Hezbollá, ELN, FARC, Cartel de Sinaloa, y otros que o bien ya están actuando o bien comenzarán a operar como parte de los actuales represores no capturados y pasados a la clandestinidad, y garantizar la seguridad que permita la estabilización y reconstrucción del país.

El esquema institucional del nuevo gobierno encabezado por Edmundo González y por María Corina Machado deberá coexistir con esta presencia militar, que funciona más como una garante de estabilidad y acceso a asistencia internacional y mercados, que como una fuerza de ocupación, que de ninguna manera sería el caso.

  1. Punto de partida estratégico (2025–2028)

Venezuela entra en una fase de reconstrucción con tres vectores principales:

  • Un gobierno electo (Edmundo González/ María Corina Machado) con mandato claro de transición y reconstrucción
  • Presencia militar prolongada de Estados Unidos, diseñada para permanecer varios años en la región, con foco en seguridad externa, combate al narcoterrorismo y contención de actores irregulares
  • Una sociedad con más del 90% de rechazo al chavismo –incluida la diáspora– y fuerte consenso en torno a la salida del actual gobierno de facto y la reconstrucción de la República, sin polarización real sino un relato artificial construido por el castro‑chavismo

El dilema central ya no es si habrá transición, sino cómo se ordena institucionalmente esa transición, con qué velocidad y bajo qué marco jurídico y de seguridad se ejecuta la reconstrucción económica y social.

2. Lecciones históricas: éxito y fracaso con presencia militar extranjera

2.1 Casos de éxito: Alemania, Japón, Corea del Sur

En los tres ejemplos, el patrón común es: seguridad externa garantizada por una potencia aliada, reforma institucional profunda, economía abierta al capital y tecnología, y fuerzas armadas nacionales reorientadas a funciones defensivas y de orden interno, y no al control político.

  • Alemania Occidental: Ocupación aliada + Plan Marshall; desmilitarización política, reconstrucción industrial y anclaje en Occidente (OTAN, CECA/UE). En 15–20 años pasa de ruina absoluta a potencia industrial
  • Japón: Ocupación estadounidense, nueva Constitución pacifista, Fuerzas de Autodefensa limitadas, defensa externa garantizada por EEUU. Resultado: milagro económico exportador y liderazgo tecnológico en pocas décadas
  • Corea del Sur: Guerra devastadora, presencia militar estadounidense sostenida, reforma institucional y apertura gradual; ejército focalizado en frontera y amenazas externas. De economía pobre y dependiente de ayuda, a potencia tecnológica global en una generación

Claves extrapolables al caso venezolano:

  • Sin garantía de seguridad continuada, la ayuda económica y las reformas se diluyen
  • El acuerdo político interno debe asumir la presencia aliada como palanca de estabilidad, no como humillación
  • La legitimidad del nuevo contrato social nace tanto de elecciones libres como de resultados rápidos en seguridad y bienestar

2.2 Casos de fracaso: Afganistán e Irán

  • Afganistán: Intervención extensa sin construcción de un Estado funcional ni monopolio efectivo de la fuerza por parte de instituciones legítimas; persistencia de milicias y señores de la guerra. Salida abrupta de la fuerza extranjera llevando a un colapso institucional inmediato
  • Irak: La invasión de 2003 derrocó rápido al régimen de Saddam Hussein, pero la ocupación abrió un ciclo de inestabilidad profunda y fractura social. El desmantelamiento abrupto del ejército y del Estado alimentó la insurgencia, el sectarismo, la violencia civil y el auge de grupos terroristas como Al Qaeda y luego el Estado Islámico, dejando un país fragmentado, con altísimas cifras de muertos y desplazados, una reconstrucción incompleta y una crisis crónica de legitimidad institucional

Lecciones negativas para Venezuela:

  • Si se permite que las redes armadas irregulares y las facciones militares mantengan poder autónomo, la transición se volverá rehén de la violencia
  • Sin un rediseño constitucional creíble, la coexistencia de viejas estructuras con nueva élite política podría producir una regresión autoritaria

Venezuela tiene la oportunidad de parecerse más a Alemania/Japón/Corea si consolida una seguridad prolongada, sumándole una reforma institucional profunda. Y evitar el camino Afganistán/Irak si controla a los grupos armados y rediseña su Constitución.

3. Caso venezolano: fortalezas estructurales y amenazas híbridas

3.1 Consenso social y mito de la “polarización”

La narrativa oficial de la “polarización” ha servido al chavismo para disfrazar su aislamiento social creciente. En la práctica:

  • El rechazo al chavismo abarca alrededor del 90% de la población, incluyendo la diáspora profesional, la mayoría de trabajadores urbanos y una parte importante de bases populares que ya no creen en el relato revolucionario
  • La fragmentación que sí existe se ubica más en élites opositoras tradicionales y “alacranes” que en la ciudadanía, que se alinea en torno a tres ideas fuerza: salida del chavismo, reconstrucción económica y lucha contra la corrupción/saqueo

El uso instrumental de Gramsci, del neo‑marxismo y de un discurso pseudo‑revolucionario ha sido la coartada ideológica para una operación de saqueo sistemático del Estado, la renta petrolera y los derechos de propiedad.

Lo anterior implica que el principal riesgo político no es la polarización ciudadana, sino la manipulación institucional de minorías sin base social (‘alacranes’).

3.2 El sistema político: los “alacranes” y cascarones vacíos

  • Buena parte de los partidos “oficializados” por el chavismo (alacranes) son estructuras jurídicas sin base social, instrumentalizadas para simular pluralismo, fragmentar a la oposición real y negociar cuotas en el reparto de la renta y de la impunidad
  • En un esquema de transición seria, dichos cascarones deben ser reconocidos como lo que son: vehículos de cooptación, no actores representativos. Su rol en la etapa de reconstrucción debe reducirse a cero

Lo anterior implica: depuración del sistema de partidos, reglas claras de financiamiento, y un nuevo diseño de representación que incentive organizaciones con verdadera base social.

3.3 Amenaza híbrida: crimen, grupos irregulares y ex‑represores

La Venezuela post‑chavista enfrentará una constelación de actores armados:

  • Criminalidad y narcoterrorismo: cártel de los soles, tren de Aragua y otras redes transnacionales mencionadas más arriba
  • Grupos irregulares ideológico‑criminales: ELN, disidencias FARC / Segunda Marquetalia, enclaves de Hezbollah y estructuras asociadas, como podría ser Hamás
  • Nuevo grupo irregular (previsible): conformado por segmentos de las fuerzas de represión actuales (colectivos, FAES/PNB, componentes militares y policiales) que no sean capturados ni procesados y que busquen reciclarse en la clandestinidad

La guerra híbrida se librará en fronteras, corredores mineros, enclaves urbanos y rutas de narcotráfico. Si no se organiza una respuesta coordinada (fuerza nacional reorganizada + fuerza extranjera), el riesgo es una “afganistización” parcial del territorio.

4. Fuerza armada nacional: fin del monopolio impune de la fuerza letal

La Constitución vigente reconoce a la Fuerza Armada Nacional como detentora del monopolio de la fuerza letal del Estado. En la práctica, ese monopolio se utilizó:

  • Para proteger al chavismo y sus redes de corrupción
  • Para reprimir al propio pueblo, violando sistemáticamente derechos humanos y quebrando el principio de supremacía de la soberanía popular

Reformas imprescindibles:

  • Separar con claridad defensa externa (bajo paraguas conjunto con la fuerza aliada) de orden interno y seguridad ciudadana, donde los militares solo actúen en marcos excepcionales, regulados y controlados por poder civil
  • Revertir la “militarización del poder político y económico” iniciada de facto desde el 4F de 1992 y consolidada en el chavismo, que convirtió a sectores de la oficialidad en actores empresariales y criminales
  • Depuración, justicia transicional y nueva doctrina: subordinación al poder civil democrático, prohibición de participación partidista y régimen de incompatibilidades económico‑empresariales

5. Fuerza extranjera: apoyo, custodia y limpieza, no ocupación

El despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe y entorno venezolano ya muestra rasgos de operación prolongada y modular, con capacidad de:

  • Cerco logístico y naval al narcotráfico y redes asociadas al cártel de los soles y organizaciones terroristas
  • Golpes de precisión contra nodos de narcoterrorismo y protección de infraestructuras críticas (hidrocarburos, gas, puertos, telecomunicaciones)
  • Proveer un “paraguas de seguridad externa” que desincentive la intervención de potencias rivales y la expansión de grupos aliados del régimen (Irán, Rusia, etc.)

Esta presencia debe ser conceptualizada explícitamente como:

  • No ocupación, sino fuerza aliada de apoyo, custodia y limpieza, con reglas claras de operación, mandato temporal pero renovable, y coordinación con el gobierno electo
  • Instrumento para liberar recursos fiscales venezolanos de la defensa externa, de modo que el gasto se redirija a atender los problemas sociales de pobreza, reconstrucción de servicios, tejido productivo y capacidades institucionales

La experiencia de Alemania, Japón y Corea confirma que este tipo de “ancla de seguridad” acelera la confianza inversora y reduce la prima de riesgo país, lo cual multiplica el impacto de cualquier Plan Marshall o equivalente

6. Marco jurídico de transición: anulación, nuevo contrato social y reconstrucción del Estado

6.1 Anulación de actos y entramados jurídicos de la dictadura

Desde 2017 se consolidó una arquitectura jurídica hecha a la medida del autoritarismo: ANC fraudulenta, leyes “constituyentes” y ordinarias para criminalizar la disidencia, usurpación de competencias parlamentarias, pseudo‑reformas judiciales, etc

Las leyes de transición deben:

  • Declarar la nulidad de los principales actos y cuerpos normativos que sustentaron la barbarie jurídica a partir de hitos como 2017 (ANC, sentencias clave, leyes anti‑odio, pseudo‑reformas económicas y de seguridad que legalizan el saqueo)
  • Crear un marco de justicia transicional que combine:
    • Persecución penal selectiva de máximos responsables de crímenes de lesa humanidad y corrupción
    • Incentivos para desmovilización, colaboración y reinserción de cuadros medios y bajos
    • Mecanismos de reparación a víctimas y garantías de no repetición

6.2 Revisión constitucional y nuevo contrato social

La Constitución vigente fue vaciada en la práctica y deformada por la “ingeniería jurídica” del chavismo. Más importante aún:

  • Las partes que la “pactaron” de forma original ya no existen como tales ni comparten intereses básicos
  • La sociedad actual –marcada por diáspora masiva, empobrecimiento, trauma colectivo y rechazo casi unánime al chavismo– no se reconoce en ese contrato social

Elementos para una revisión constitucional:

  • Reequilibrio de poderes y blindaje de la independencia judicial, electoral y de control
  • Definición estricta del rol militar y límites al monopolio de la fuerza letal
  • Garantías fuertes a la propiedad, emprendimiento, libertad de expresión y asociación
  • Inclusión explícita de la diáspora como actor político y económico estructural

La meta no es un simple “parche” al texto actual, sino el diseño de un marco que acompañe el tránsito de un Estado depredador a un Estado de capacidades, orientado a bienes públicos y derechos, como plantean los diferentes análisis especializados sobre reconstrucción del Estado en Venezuela, tales como mi libro “Una Estrategia para Venezuela, del asistencialismo al mercado”.

Sin anulación jurídica integral desde 2017 y sin nuevo contrato social, cualquier transición será vulnerable a regresiones.

7. Economía real: límites del petróleo y prioridad gas, minería y nuevas tecnologías

7.1 Trayectoria realista de la producción petrolera

Punto de partida estimado de producción base con visos de realismo, cercana a 650.000 barriles diarios (bpd), considerando las restricciones de deterioro tecnológico (upgraders, refinerías, oleoductos), colapso de capacidades gerenciales y técnicas, y necesidad de tiempo para llegada y ejecución efectiva de nuevas inversiones.

Por eso, la expansión plausible de producción se ubica en el rango de 100.000 bpd por año como trayectoria “normal” bajo un plan serio de recuperación; hasta un escenario optimista de alrededor de 300.000 bpd por año utilizando técnicas de aceleración -las cuales siempre conllevan vulnerabilidades- con fuerte inversión externa, seguridad jurídica y operativa y apoyo tecnológico.

Sin duda el petróleo ayudará, pero no habrá milagro petrolero inmediato. El gran salto vendrá más por expectativas, renegociación de la deuda y debt equity swaps, crédito y revalorización de activos que por volúmenes físicos en los primeros 3–5 años.

7.2 Motores alternativos: gas, minería y economía del conocimiento

Dada la restricción petrolera, la transición debe apoyarse en:

  • Gas (no asociado): reservas relevantes, menor intensidad de capital por barril equivalente, y posibilidad de proyectos modulares (termoeléctricas, petroquímica, LNG regional, y acuerdos con Trinidad)
  • Minería responsable: oro, coltán, otros minerales críticos, pero bajo un esquema que desmonte el modelo criminal del Arco Minero y lo sustituya por concesiones transparentes, respeto ambiental y participación local
  • Nuevas tecnologías e IA:
    • Servicios digitales, backoffices regionales, centros de datos
    • Startups y hubs apoyados en talento de la diáspora y costo relativo de mano de obra calificada
    • Aplicación de IA a sectores clave (energía, logística, salud, educación), multiplicando productividad

Recursos fiscales y de crédito externos iniciales, no deben destinarse a construir otro “ejército libertador” hiper poderoso, sino a infraestructuras, educación, salud, conectividad y marcos regulatorios que permitan que la sociedad –no una casta armada– sea el motor del renacimiento.

8. Escenarios recalibrados

Las condiciones han ido cambiando y las categorías de escenarios han ido mutando en el sentido de las señales que van marcando un futuro más cercano a los benchmarks mencionados de Alemania, Japón y Corea, que a cualquier mantenimiento del estatus quo en casi ninguna de las aristas que conocemos y en base a las cuales tratamos de anticipar el futuro.

Ese futuro que surgirá después del colapso, seguramente no tendrá mucho que ver con lo que nuestro nivel de pensamiento actual nos puede hacer anticipar. Debemos prepararnos mentalmente para algo diferente pero exitoso… Porque todo indica que el crecimiento espiritual de nuestro pueblo, resultante del sufrimiento extremo al que nos sigue sometiendo el chavismo, nos dará la madurez para aceptar e internalizar que las cosas pueden ser mejores.

Por eso es que vamos probando con re categorizaciones de los escenarios hasta llegar a alguno que incorpore las características y atributos que nos hagan sentir cómodos con las decisiones que cada uno tiene que tomar usándolos como referencia.

Escenario  Prob. (*)Rasgos centralesImplicaciones claves
Pesimista – Guerra híbrida prolongada~70%Resistencia chavista; guerra híbrida con grupos irregulares; sabotaje institucional; avance lento en anulación jurídica y reformas; expansión petrolera en el tramo bajo (100k bpd/año)Transición larga, riesgos de “zonas marrones”; necesidad de alta resiliencia de la coalición democrática y coordinación estrecha con fuerza extranjera
Moderado – Transición trabajada (ex escenario Inocuo, porque ya nada es inocuo)~25%Rupturas internas en chavismo; aceptación tácita de presencia extranjera; leyes de transición avanzan; revisión constitucional por fases; petróleo avanza en rango medio; gas y minería arrancan fuerteReconstrucción visible en 3–5 años; riesgo de enclaves de violencia pero con consolidación gradual de Estado democrático
Optimista – Ruptura rápida y ordenada~5%Acuerdo de salida relativamente amplio; desmovilización y depuración exitosas; anulación jurídica integral desde 2017; presencia aliada bien integrada; inversiones aceleradas ⇒ expansión petrolera cercana al techo (300k bpd/año)“Plan Marshall venezolano” con crecimiento elevado, caída rápida de pobreza y consolidación democrática en menos de una década

(*) Probabilidades subjetivas, revisables cada 2–4 semanas según señales

Recomendaciones

Para el chavismo de salida:

  • Aceptar un acuerdo de desmovilización y desarme que minimice la formación de nuevos grupos irregulares a partir de ex‑represores
  • Negociar salidas personales y patrimoniales condicionadas a entrega de información, activos y cese de actividades ilícitas, dentro de un marco de justicia transicional
  • No sabotear la presencia aliada ni el nuevo marco constitucional si se aspira a preservar algún espacio político en el futuro

Para el gobierno electo (María Corina / Edmundo):

  • Definir con precisión el alcance de la fuerza extranjera (reglas de empeñamiento, coordinación con fuerzas locales, plazos y revisiones), reforzando la narrativa de apoyo y no ocupación
  • Impulsar de inmediato un paquete de leyes de transición: nulidades clave post‑2017, justicia transicional, depuración institucional (TSJ, CNE, Fiscalía, contralorías), y bases para la revisión constitucional
  • Reorganizar la Fuerza Armada:
    • Separar defensa externa (bajo paraguas aliado) y orden interno
    • Depuración de mandos ligados a crimen y violaciones graves
    • Nueva doctrina de subordinación al poder civil y retiro inmediato de roles empresariales
  • Diseñar y comunicar una estrategia económica 3D: Petróleo (realista), Gas (rápido), Datos/IA (futuro), con participación central de la diáspora

Para empresarios y sector productivo:

  • Prepararse para un entorno mixto: alza de demanda interna y externa, pero también alta conflictividad en la fase inicial
  • Reorientar estrategias de inversión hacia:
    • Gas, servicios asociados, logística energética
    • Minería regulada y cumplimiento ESG
    • Plataformas tecnológicas y servicios basados en conocimiento
  • Articularse en mesas público‑privadas para:
    • Diseño de marcos regulatorios post‑nulidades
    • Protección de cadenas de suministro frente a la guerra híbrida
    • Integración de talento de la diáspora y alianzas con capital internacional

Y como siempre les digo, la discusión es sencilla, se trata de una confrontación de modelos: El éxito de la asistencia externa por parte de EEUU, enfrentando a la coalición interna del chavismo y alacranes que buscan prolongar el colapso venezolano… que ellos mismos produjeron y que no tienen absolutamente ninguna manera (ni voluntad) de revertir.

Vía LaPatilla

Una denuncia publicada en la cuenta oficial de X del Observatorio Venezolano de Libertad Sindical, encendió las alarmas en el entorno sindical venezolano, la noche del sábado 29 de noviembre.

Según el reporte, funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana detuvieron en su residencia al dirigente José Elías Torres, quien se desempeña como secretario general encargado (E) de la Confederación de Trabajadores de Venezuela.

De acuerdo con la publicación, además de llevarse al líder obrero desde su hogar, los efectivos policiales allanaron su apartamento, en un procedimiento que —afirma el observatorio— careció de razones que justificaran la privación de libertad de un dirigente sindical reconocido por su defensa de los derechos laborales.

El mensaje difundido por el OVLS enfatizó que “no hay razón para detener a un dirigente sindical comprometido con la defensa de los derechos de la clase trabajadora”, despertando de inmediato reacciones de rechazo por parte de trabajadores, sindicatos, activistas y usuarios en redes sociales.

Organizaciones laborales y defensores de derechos humanos han manifestado reiteradamente su preocupación por el aumento de acciones contra líderes y activistas del sector trabajo, lo que, a juicio de expertos, compromete la libertad sindical y el diálogo social en el país.

Sectores afiliados a la CTV consideran la detención como un mensaje disuasivo contra la acción gremial, especialmente en un contexto donde los reclamos sociales por mejores condiciones de empleo, salario y bienestar, se mantienen como una agenda prioritaria de la clase trabajadora.

Por Antonio de la Cruz

Cuando los Estados Unidos enviaron el portaaviones más grande del mundo —el USS Gerald R. Ford— al Caribe, no estaban inaugurando una nueva crisis. Estaban reconociendo una vieja: la sensación de que Venezuela ya no es un país en colapso, sino un vacío estratégico que potencias rivales han ocupado mientras Washington miraba hacia otra parte. El gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, lo dejó claro al advertir recientemente que el espacio aéreo venezolano debe considerarse “cerrado”. Caracas respondió como siempre lo hace cuando se siente arrinconada: denunciando “pretensiones coloniales”.

La diplomacia del siglo XXI ya no necesita cañones, pero Trump los envió igual.

La pregunta no es qué significa un portaaviones en aguas tropicales. La pregunta es por qué está ahí. Y, más aún, por qué Caracas reaccionó exactamente como Washington esperaba.

Porque, aunque parezca un episodio más del interminable drama bolivariano, lo que ocurre hoy en el Caribe no es una sobreactuación militar. Es el choque inevitable entre dos actores atrapados en lógicas estratégicas incompatibles. Y si uno observa con cuidado —con las lentes de la psicología política, la teoría de juegos y la semiótica del poder—, el desenlace aparece menos incierto de lo que parece.

Este es un conflicto donde uno juega ajedrez y el otro juega ruleta rusa.

La sicología del riesgo: Caracas actúa desde el miedo, Washington desde el cálculo

Desde que el Departamento de Estado catalogó al Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera (FTO), el narcorrégimen de Maduro quedó atrapado en un dominio psicológico de pérdidas. En ese espacio mental, todo actor político se comporta como un sobreviviente: arriesga más, reacciona más, pierde más.

La advertencia de la FAA sobre el espacio aéreo venezolano —sin detalles públicos, pero con sobrentendidos militares— golpeó precisamente allí. Caracas respondió no con diplomacia, sino con gritos de resistencia: “hostil, unilateral, arbitrario”. Es la reacción clásica de quien siente que el terreno se hunde bajo sus pies.

En cambio, Washington actúa desde un lugar muy distinto: el riesgo calculado. El despliegue militar no llegó de golpe, sino por oleadas:

  • primero un submarino,
  • luego un buque adicional,
  • después miles de tropas,
  • y finalmente el Gerald R. Ford a distancia de ataque.

No es improvisación: es secuenciación.

Caracas reacciona; Washington escalona. Caracas niega; Washington condiciona. Caracas denuncia; Washington amenaza y abre la puerta al mismo tiempo.

Esa asimetría no es accidental: es estructural.

El pasillo sin salida del narcorrégimen

El presidente Trump usa un lenguaje que parece simple, pero está cargado de estrategia: “Maduro puede escoger el camino fácil o el difícil.”

En términos de teoría de juegos secuenciales, Estados Unidos movió primero al violar el equilibrio previo enviando activos militares mayores. Caracas reaccionó de forma obligada —discurso duro, rechazo frontal— porque no puede mostrarse débil ante su propia base ni ante sus padrinos en Moscú o Teherán.

Pero ese movimiento reactivo ata sus manos para la siguiente fase.

En este escenario, Maduro tiene tres opciones posibles:

  1. Escalar militarmente (imposible sin suicidio político)
  2. Negociar (admitiendo debilidad interna)
  3. Ganar tiempo (que solo devuelve al nodo inicial, pero en peor posición)

La retroinducción —el método de leer el juego desde el final hacia el inicio— revela algo incómodo:

Todas las rutas llevan al mismo desenlace: pérdida de poder para el régimen.
Lo único que cambia es el costo.

No es que Washington haya encerrado a Maduro. Es Maduro quien se dejó rodear siguiendo el guion de su propia narrativa.

La estructura profunda del conflicto: quién define la realidad

La semiótica ayuda a entender lo que la política oculta bajo discursos.

Este no es un conflicto entre dos países.

Este es un conflicto entre dos cuadrantes de significado:

  • Control vs. Descontrol
  • Legitimidad vs. Ilegitimidad

Estados Unidos reclama el control de la seguridad hemisférica y la legitimidad del orden internacional. Venezuela intenta sostener un relato de soberanía, pero lo hace desde una posición semántica debilitada: un país que niega elecciones, alberga redes de tráfico ilícito y depende militarmente de potencias externas ya no define su propia historia. La narrativa de Caracas ya no organiza el mundo: solo reacciona ante él.

Por eso la acusación de “colonialismo” suena hueca. No porque el Caribe no tenga memoria de imperios, sino porque el narcorrégimen de Maduro no tiene cómo sostener el rol del antiimperio cuando sus aliados son precisamente potencias extrarregionales.

En el cuadrado semiologico, Venezuela quedó atrapada en el polo del colapso ilegítimo. Y Washington se autoasignó el polo del control legítimo.

La gramática del conflicto ya está escrita.

La conclusión que nadie quiere decir en voz alta

En la superficie, Venezuela y Estados Unidos discuten por declaraciones, advertencias aéreas y movimientos de flotas. Pero en el fondo, el conflicto es más simple y decisivo:

Maduro actúa para no perder lo que ya perdió.
Trump opera para recuperar lo que Estados Unidos dejó escapar.

Ambos avanzan hacia un punto de choque, pero solo uno define el ritmo. Y en este juego secuencial, cuando un actor controla las fases y el otro solo reacciona, el desenlace rara vez es simétrico.

El Caribe, una vez más, es el tablero donde se mide el pulso del poder global. No porque Washington quiera demostrar fuerza, sino porque durante demasiado tiempo permitió que otros la ocuparan en su lugar.

Y en política internacional, los vacíos no se discuten: se llenan.

El enviado especial de RFI a Tegucigalpa, Carlos Herranz

Los comerciantes del centro de Tegucigalpa ya han comenzado a poner vallas de protección en sus escaparates y vitrinas. El temor es palpable. Nadie sabe lo que puede pasar este domingo y si la violencia puede secuestrar la cita con las urnas tras una campaña marcada por el cruce de acusaciones de fraude electoral entre partidos y en la que la solidez de las instituciones hondureñas se ha puesto a prueba. Ahora llega el gran examen y el fantasma de que los resultados no puedan ser certificados por el Consejo Nacional Electoral o reconocidos por los partidos políticos.

El oficialismo de izquierdas lleva días azuzando el recuerdo del golpe de 2009 contra Manuel Zelaya para justificar su posición: o la victoria es suya o hay fraude. La oposición, liberales y conservadores, critican la deriva de Libre, la formación oficialista de Zelaya, Xiomara Castro y su candidata Rixi Moncada y temen que su control de las fuerzas armadas y del estado de excepción pueda ser utilizado. Y si todo eso fuera poco en uno de los países con mayores índices de corrupción y violencia del mundo, irrumpe Donald Trump con mensajes para echar un poco más de gasolina a una hoguera fuertemente polarizada que va sobrada de combustible.

El mandatario estadounidense ha brindado su apoyo al candidato conservador, el empresario Tito Asfura, exalcalde de Tegucigalpa. Un apadrinamiento basado en la amenaza de regular el grifo de los retornados, a sabiendas que las remesas suponen un 25% del PIB hondureño y en el posible indulto a Juan Orlando Hernández, expresidente hondureño condenado a 45 años de cárcel por narcotráfico en EE.UU. Ese posible indulto a JOH que anuncia Trump está siendo explotado por la izquierda para arremeter contra la oposición. 

El país votará este domingo bajo en un estado de excepción ordenado por la presidenta Castro como medida extrema para intentar controlar zonas ahogadas por la violencia de las pandillas que controlan amplios territorios y el avance sin tregua del crimen organizado. La mandataria también ordenó a la policía que emprendiera una operación con allanamientos, capturas y retenes en zonas como San Pedro Sula, importante ciudad industrial del país.

Los sondeos hasta ahora no han sido concluyentes entre los tres candidatos en liza: la oficialista Rixi Moncada (Libre), y los opositores Salvador Nasralla del Partido Liberal y el empresario Tito Asfura del Partido Nacional. La última vez que se celebraron unas elecciones con tanta volatilidad, en 2017, el día de las elecciones se convirtió en una espiral de resultados en litigio, manifestaciones y un toque de queda impuesto por el ejército. 23 personas murieron entonces, según la ONU. 

La presidenta del CNE, Ana Paola Hall, ha llamado a todos los hondureños a votar de manera masiva para evitar los fraudes electorales y mantener el porcentaje de participación del proceso general pasado. Tania Marques, jefa adjunta de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, ha enfatizado ante medios de comunicación que la participación de su equipo en este proceso “es estrictamente técnica, no es basada en ideologías políticas y solamente tomamos en cuenta hechos verificados”. El equipo de la misión de observadores de la UE lleva ya más de un mes trabajando sobre terreno y el próximo 2 de diciembre publicarán su informe de conclusiones. Como en las elecciones generales de 2021, el CNE generará resultados parciales la noche del domingo para conocer el candidato con más votos alcanzados y que gobernará el país. Gracias al TREP (Transmisión de Resultados Electorales Preliminares), la ciudadanía, partidos y medios podrán ver los resultados iniciales con mayor rapidez luego del cierre de las mesas.

Sin embargo, la declaración la hará ese organismo electoral hasta que haya sumado la mayor cantidad de votos con una tendencia irreversible. Para frenar la desinformación, el CNE ha exhortado a los partidos políticos y empresas dedicadas a realizar encuestas a no difundir resultados totales o parciales de encuestas o sondeos de opinión pública.

El problema de la financiación de las campañas políticas por parte del narco es otra de las grandes preocupaciones que entronca con la corrupción y la violencia. El tope máximo de gasto es de 20 millones de dólares pero todos los partidos gastan más.

Papel de EE.UU. y China

En Honduras ha predominado históricamente un conservadurismo religioso y político social y una tutela por parte de EE.UU. Washington ha defendido sus intereses en el país, visto como base para mantener su influencia en Centroamérica. A mediados de los pasados años ochenta construyó el complejo militar de Palmerola, a una hora de la capital, que sirvió de plataforma logística para desplegar sus tropas en la región. Ahora es también la gran puerta de entrada al país con el nuevo aeropuerto internacional. El aumento de la tensión con Venezuela, hace además aún más importante para Trump tener un socio más con costa en el Caribe. 

Los llamados de Trump a votar por Asfura contrastan con el acercamiento que China ha tenido durante el mandato de Xiomara Castro pese que a muchos hondureños se dicen decepcionados con inversiones chinas que en realidad han empleado a poca mano de obra local. En cualquier caso, estas elecciones tienen una lectura geoestratégica, también con Taiwán en el centro del tablero y que gane uno u otro candidato podría ser esencial para el episodio centroamericano de la guerra comercial entre Washington y Pekín. 

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