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Es lo que es

DBuford

El ministro de Relaciones Interiores, Diosdado Cabello, exhortó a las filas del oficialismo a estar “listos” en el caso de que en Venezuela se llegue a concretar una presunta agresión por parte de Estados Unidos.

En un mitin político, durante la juramentación de los Comité Bolivarianos de Base Integral (CBBI) en La Guaira, Cabello insistió en que todos los simpatizantes del chavismo deben estar “preparados” para “defender el país”.

“Al momento de que haya una acción contra el país no va a haber hora. Nadie va a decir: será a las 3:05 minutos. Nadie. Por eso, nosotros debemos estar listos para acudir al llamado cuando sea, a la hora que sea porque esto es solo un paso inicial”, dijo Diosdado.

En el mismo acto, el Ministro aseguró que el presidente Nicolás Maduro ha manejado con “audacia” la estrategia para enfrentar lo que califica como “asedio del imperialismo”.

«El Presidente ordenó una jornada de audaz, y miren que hay que ser audaz, para convocar en medio de una guerra a las bases del partido para que tomen decisiones para que organicen la estructura para enfrentar cualquier enemigo, que seamos capaces de desdoblar nuestra misión de ganar una elección a proteger la patria», señaló.

Reiteró que, desde el Gobierno nacional “confían” en sus seguidores. “¿En quién confió el presidente Nicolás Maduro? ¡En el Pueblo!«, resaltó.

Por Benjamin Tripier

La administración estadounidense ha entrado en una fase de no retorno, impulsada por la lógica estratégica de la disuasión, la reputación de compromiso y los imperativos políticos internos

La acumulación de fuerzas militares estadounidenses frente a las costas de Venezuela nos sitúa, sin lugar a dudas, en el entorno del llamado «Día Cero» de la estrategia de transición. La situación ha escalado más allá de un mero ejercicio de coerción y debe ser analizada como un juego secuencial en el que el costo de la inacción para los Estados Unidos, particularmente para el presidente Trump, es ahora significativamente mayor que el costo de cualquier acción militar decisiva (ataque, incursión o invasión).

La administración estadounidense ha entrado en una fase de no retorno, impulsada por la lógica estratégica de la disuasión, la reputación de compromiso y los imperativos políticos internos. Con la presencia en el Caribe del grupo de ataque del portaaviones USS Gerald R Ford (la “fortaleza flotante del poder estadounidense” X, MarineTraffic), junto con otras unidades que representan uno de los mayores despliegues desde 2003.

Si el objetivo declarado era solo la lucha contra el narcotráfico («Southern Spear»), el despliegue del portaaviones más grande y avanzado del mundo no es la herramienta adecuada, ya que está optimizado para atacar adversarios en tierra o mar. Este desequilibrio entre el medio y el fin sugiere que la verdadera utilidad de la fuerza es la coerción para el cambio de régimen y la permanencia sostenida del nuevo gobierno.

Si la administración Trump retirara una fuerza tan masiva sin lograr un cambio político o una acción militar significativa, esto constituiría una derrota política y diplomática y haría que la administración pareciera «ridícula». Desde la perspectiva de Washington, el costo de retirar la fuerza naval y validar que su escalada fue un bluff, engaño o fanfarronada, es difícil de asumir en este momento.

Aunque la acción militar implica riesgos, la superioridad convencional de EEUU sobre Venezuela es indiscutible. Además, los elementos políticos internos del presidente Trump (la necesidad de obtener una «gran victoria» antes de las elecciones) actúan como un poderoso incentivo para la acción.

Según la Teoría de los Juegos, el “Equilibrio de Nash” actual, en el que ambos jugadores eligen su mejor respuesta, apunta a que la acción ofensiva de los EEUU es su mejor respuesta a la defección interna del régimen venezolano y la única forma de evitar una derrota reputacional. Si el Comando Sur tiene este activo militar poderoso (el Ford), debe usarlo o retirarse.

Porque no hay que olvidar que el objetivo del gobierno de EEUU es la eliminación de la «amenaza inusual y extraordinaria» que el chavismo ha representado para ellos, tal como se establece en las Órdenes Ejecutivas, emitida originalmente por Obama, y renovada todos los años por cada presidente de EEUU. Bueno… todo indica que ahora Trump se ha decidido a eliminar esa amenaza.

Esto va mucho más allá de la mera decapitación del Cartel de los Soles o la remoción de uno o dos funcionarios. El problema radica en la simbiosis entre la cúpula chavista, el cartel de los soles y el aparato estatal, lo que ha llevado a la militarización y la corrupción sistémica.

La doctrina militar venezolana está políticamente alineada con el chavismo, y se autodefinen en el toque de diana de cada mañana, como «chavistas, antimperialistas y bolivarianos», con frases como «patria, socialismo o muerte», que refleja o bien el lema adoptado por las fuerzas armadas bajo el gobierno de Chávez, o bien una respuesta centrada en las palabras como parte de una consigna que agrupa su identidad política y militar. 

Para entender a fondo el concepto que manifiestan, pero que no necesariamente todos los integrantes de la fuerza comparten, hay que decir que “chavistas” se refiere a seguidores del socialismo bolivariano de Hugo Chávez y su proyecto político. “Antiimperialistas” denota una postura política en contra de Estados Unidos; y “bolivarianos” hace alusión a la versión de izquierda que se apropió del nombre de Simón Bolívar, y que se transformó en una ideología que desvirtúa todo lo que aprendimos de la vida y las ideas del Libertador… En gran parte son frases reales sacadas de contexto, o interpretaciones maliciosas y distorsionadas del pensamiento original de uno de los héroes militares más importantes de la humanidad.

Y finalmente, «patria, socialismo o muerte» frase adoptada como saludo oficial en el Ejército venezolano en 2007 y representa una declaración de lealtad al proyecto político. Refleja la ideología del movimiento, que asocia la lealtad al país («Patria») con el proyecto socialista, y la defensa de estos principios hasta las últimas consecuencias («o muerte»), similar al lema cubano de Fidel Castro. Y a veces condimentaban la expresión con el “guevarismo” “hasta la victoria siempre”.

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), aunque movilice 200.000 efectivos (Comando Sur, nov. 2025), carece de capacidad de combate sostenida para un conflicto de gran escala, pues se estimaba una capacidad de resistencia de apenas 48 a 72 horas, según simulación Rand para enfrentamiento entre los ejércitos regulares que no incluyen las resistencias civiles si las hubiera.

Además, la Fuerza Armada -implicada en 1.200+ casos documentados de represión según el Foro Penal, 2025- tiene una reputación muy golpeada por haberse involucrado en negocios fuera de su ámbito, como el sector eléctrico, petrolero y minero, y por haber participado activamente en la represión de la población civil, indefensa y desarmada, que incluye (y sigue haciéndolo con cerca de mil presos políticos capturados, torturados, desaparecido o muertos) ancianos, mujeres, niños y discapacitados.

Y lo hacen con una crueldad posiblemente inducida por hezbollá, los cubanos, la guardia republicana iraní, el ELN, la 2da marquetalia y el cartel de Sinaloa, los cuales, junto con el tren de Aragua les puedan haber hecho un trabajo mental que los transformó en esos especímenes que hoy actúan de esa manera.

La respuesta de Maduro, movilizando tropas y milicias, apunta a la guerra asimétrica (hacer la ocupación altamente costosa) y a la prevención de un ataque de decapitación (decapitation strike), lo cual es predecible dada la superioridad militar estadounidense.

El diseño militar actual está orientado a reprimir conflictos internos, habiendo descuidado la hipótesis de conflicto como una gran guerra entre países. Y si no lo descuidaron, es evidente que el nivel de preparación, mantenimiento y apresto operacional, no estuvo, ni aparentemente está, en condiciones de enfrentar el tsunami que se les viene. Eso además de la falta de voluntad de lucha para defender, no a la Patria, sino aun grupo narco terrorista (según los caracterizaron por decreto presidencial los americanos) que tiene secuestrado al estado venezolano.

Asumiendo que el componente militar de la intervención estadounidense está diseñado para ser rápido y contundente, la verdadera tarea para el Gobierno electo de Venezuela (que cuenta con un respaldo del 74% de los votos y 85% de apoyo a la salida del chavismo según la Encuesta Panterra, oct. 2025) comienza el «Día Cero» o inmediatamente después.

La eliminación de la amenaza chavista por la vía de la fuerza (escenario más probable dadas las circunstancias) iniciará un periodo de turbulencia y control de daños, que podría durar semanas o meses, hasta que el nuevo gobierno de María Corina Machado y Edmundo González Urrutia se consolide. La prioridad gerencial no será la victoria militar, sino la gobernabilidad y la estabilidad institucional.

El diseño militar post-chavista debería considerar la refundación de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), teniendo en cuenta dos fases simultáneas y esenciales:

1. Depuración y Despolitización (La Desmilitarización del Estado), como primer paso más crítico que implica la ruptura total con el modelo actual del «Cártel de los Soles» y la influencia cubana:

  • Disolución y Refundación Nominal: La FANB actual sería disuelta legalmente y reemplazada por una nueva institución, como la «Fuerza Armada Nacional de la República» o similar, dando pie a un reinicio constitucional
  • Depuración de la Cúpula y Mandos Medios: Se realizaría una purga masiva de los oficiales de alto rango y mandos medios vinculados a la corrupción, el narcotráfico (cártel de los soles) y la represión política. Esto se basaría en juicios por tribunales civiles y militares reformados, con apoyo de la justicia internacional
  • Retorno a los Cuarteles: Se prohibiría la intervención de militares en la gestión civil (Ministros, gobernaciones, gerencias de PDVSA, etc.). El rol del militar se limitaría a la defensa nacional y el cumplimiento de la ley
  • Reconversión y Reclutamiento: Aprovechar el «Día Cero» para nombrar un nuevo Alto Mando a partir de los rangos inferiores (Coroneles respetados y reconocidos por su patriotismo). La FANB debe ser rediseñada como una fuerza con alcance antinarcóticos y antiterrorista enfocada en conflictos de frontera y grupos irregulares, que son las hipótesis de conflicto real

2. Creación de la Nueva Fuerza Armada (El Modelo de la Bundeswehr de Alemania) que se estructuraría bajo los principios equivalentes a los de la post WWII:

  • Subordinación Civil Total: El poder de mando y el presupuesto estarían subordinados estrictamente a la autoridad civil (Presidente y Ministro de Defensa civil). Se establecerían mecanismos de control civil transparente sobre las compras y la doctrina militar
  • Doctrina Exclusivamente Defensiva: La nueva fuerza se enfocaría en la defensa de la soberanía y las fronteras, incluyendo el terrorismo, el narcotráfico y el crimen organizado trasnacional, con una doctrina que prohíba expresamente la represión interna de protestas o disidencias civiles
  • Revalorización del Mérito: Se restablecería la meritocracia en los ascensos y la formación profesional, eliminando el control ideológico y político de las carreras militares. La prioridad sería la capacidad técnica y la lealtad a la Constitución, no al partido
  • Gestión de la Reputación: Se debe dar un mensaje contundente a nivel nacional e internacional de que el rol empresarial del Estado y de las FANB no volverá a ocurrir. Esto requiere un realineamiento geopolítico con EEUU, los países vecinos y la OTAN, sustituyendo la alianza anterior con Rusia, China e Irán

Por otra parte, habría que considerar si la Guardia Nacional debería continuar siendo una fuerza armada o convertirse en una fuerza de seguridad… Es un tema de especialización y posicionamiento frente a los nuevos escenarios híbridos que enfrenta la región latinoamericana.

El nuevo gobierno debe usar inmediatamente su capital político (74% de votos, 85% de apoyo a la salida) para manejar las inevitables contradicciones que surgirán tras el cambio que se producirá.

  1. Consolidación de la Confianza: La Teoría de Juegos sugiere que los jugadores racionales eligen la mejor decisión en el juego restante (retroinducción). El gobierno debe asegurar que sus primeras decisiones (justicia, reestructuración, servicios básicos) sean percibidas como transparentes y justas, rompiendo con el ciclo de corrupción anterior
  2. Alineación Económica: La inversión extranjera (en infraestructura eléctrica, gas, agua) será la única fuente posible de desarrollo, dado el estado de ruina. La nueva administración debe enviar inmediatamente una señal de mercado de que el estado empresario ha desaparecido y que la seguridad jurídica para el inversor es total
  3. Comunicación Estratégica: El mensaje de la nueva administración debe ser fresco y propositivo, reemplazando la agresividad actual por un nuevo optimismo. La estrategia debe centrarse en la información con utilidad práctica y simbólica para preparar a la población para los altos costos iniciales (tarifas, precios) que vienen aparejados con la restauración de la economía de mercado y la eliminación de los subsidios mal aplicados

Para poner en perspectiva y solo como una referencia de benchmarking, les comento cuál fue el manejo militar de Alemania y Japón después de la Segunda Guerra Mundial que, en ambos casos, fue la desmilitarización total para asegurar que nunca más pudieran iniciar una guerra como la que desataron contra la humanidad.

El tema militar de Alemania estuvo dominado por su división y su papel en la Guerra Fría.

  • Desmilitarización Inicial: Después de 1945, la Wehrmacht fue disuelta y toda capacidad de producción de armamento fue desmantelada
  • Contexto de Guerra Fría: La escalada de la Guerra Fría a fines de los años 40 y la fundación de la OTAN en 1949 cambiaron la estrategia aliada. Se consideró esencial que una Alemania Occidental fuerte contribuyera a la defensa contra la Unión Soviética
  • Rearme: A pesar de la fuerte resistencia interna y externa, ambas Alemanias se rearmaron:
    • Alemania Occidental (RFA): Se unió a la OTAN en 1955. Creó la Bundeswehr (Fuerzas de Defensa Federal) bajo un estricto control civil y limitada por la OTAN en cuanto a armas ofensivas (como armas nucleares y misiles balísticos). Su papel era estrictamente defensivo dentro de la estructura de la Alianza
    • Alemania Oriental (RDA): Se unió al Pacto de Varsovia en 1956 y formó el Nationale Volksarmee (NVA), bajo el control de la Unión Soviética
  • Post-Reunificación: Tras la reunificación en 1990, la Bundeswehr de la Alemania unificada se integró plenamente en la OTAN, con límites estrictos sobre el despliegue de tropas en el extranjero

El manejo de Japón fue más radical y permanente, cimentado en su nueva Constitución impuesta por Estados Unidos.

  • La Constitución de Paz (1947): El aspecto más crucial es el Artículo 9 de la Constitución Japonesa, que renuncia formalmente a la guerra como medio para resolver disputas internacionales y prohíbe el mantenimiento de fuerzas terrestres, marítimas y aéreas con potencial bélico
  • Fuerzas de Autodefensa (JSDF): Sin embargo, el estallido de la Guerra de Corea en 1950 y la necesidad de protegerse a sí mismo llevaron a la creación gradual de las Fuerzas de Autodefensa de Japón (JSDF)
    • Las JSDF están estrictamente limitadas a misiones defensivas dentro de Japón y sus aguas territoriales
    • Japón depende del paraguas de seguridad de Estados Unidos (Tratado de Seguridad Mutua de 1951) para su defensa a gran escala
  • Ambigüedad: Durante décadas, Japón mantuvo la ambigüedad sobre si las JSDF violaban el Artículo 9. En años recientes, con el aumento de la tensión regional (China y Corea del Norte), Japón ha interpretado el Artículo 9 de forma más flexible, permitiendo un mayor gasto en defensa y operaciones de apoyo logístico a aliados, aunque manteniendo su carácter fundamentalmente defensivo

Revisando los casos anteriores como benchmarks para el caso de Venezuela, es posible que el caso de Alemania (la creación de la Bundeswehr) sea el más aplicable y probable tras la salida del chavismo. Aunque tal vez debería implementarse de una manera mucho más radical y enfocada en la depuración y la refundación civil. Porque el objetivo final sería transformar la FANB, de ser un brazo armado de la revolución a convertirse en una institución profesional y apolítica al servicio de la democracia.

Con el criterio de una refundación militar (post-chavismo), la nueva constitución venezolana que seguramente emergerá despues de 26 años de destrucción generalizada, probablemente no prohibiría totalmente la existencia de una fuerza militar, sino que buscaría controlarla estrictamente por parte del poder civil. El modelo alemán de «rearme bajo estricto control civil» podría ser el precedente útil para su aplicación.

Ahora, revisando los escenarios que seguimos semana a semana, hay que reconocer que el panorama, lejos de despejarse, ha entrado en una fase de aceleración, que prácticamente descarta el Escenario Optimista de Transición Democrática, con el chavismo, atrincherado y negándose incluso a discutir una salida digna o el exilio, demostrando que solo contempla la rendición bajo coerción extrema.

Quedando como único atajo optimista una transición democrática voluntaria inmediatamente después del primer ataque militar significativo (un bombardeo o incursión quirúrgica), algo que el chavismo no ha demostrado voluntad de hacer.

Porque el Escenario Inocuo de Estancamiento Político de la actualidad se mantiene vigente, pero su naturaleza ha cambiado: ya no es solo inacción, sino una tregua militar táctica. El chavismo se mantiene en el poder gracias a la inhibición transitoria de EEUU a escalar por encima del umbral de la interdicción marítima.

Lo que nos lleva al Escenario Pesimista de conflicto o intervención como la opción más clara, y que debería comenzar a mostrar sus efectos en estos días, cuando comiencen las operaciones; que no se sabe cuáles son, pero todo indica que ocurrirán.

Porque está claro que el silencio militar del Task Force no es inacción, sino recolección de inteligencia y reajuste de planes debido a los diferentes estímulos que se fueron agregando tales como la declaración de Rusia de que sus acuerdos no incluyen la defensa militar mutua, y la incorporación del «efecto Petro» en la ecuación. La pregunta persiste: ¿cuánto tiempo más permitirá EEUU que este status quo persista? La respuesta es: el tiempo justo para que la inteligencia determine que un ataque quirúrgico será limpio y efectivo, o cualquier otra opción del menú que es de imaginar que evalúan.

Los dos temas clave que emergen de este análisis, siguen siendo: a) que el costo político de EEUU de no actuar es ahora mayor que el costo de actuar, y que el Escenario Pesimista es la ruta más lógica y previsible para la resolución de esta crisis; donde el fin de la impunidad será el primer objetivo, y el cambio de gobierno el segundo.

Y b) que el sub producto de cortar el suministro de petróleo a Cuba, prepara el camino para que el efecto “fruta madura”, haga que Cuba se entregue sin resistencia -y hasta por voluntad propia- al final de esta campaña que arranca por Venezuela, sigue por Colombia, hasta alcanzar a México, todos soportes de la continuidad del sistema que está gobernando Cuba desde hace años… Ah… y no hay que olvidar a España que, también desde hace muchos años, vía las inversiones en turismo, es un gran soporte financiero de la isla.

Recomendaciones

  •  Para el gobierno chavista (de salida): Generar un plan de desmovilización de la inteligencia operativa; no sobre sus activos, sino sobre el capital humano irremplazable del Estado. Deben emitir una orden interna para liberar inmediatamente al personal técnico especializado (ingenieros de PDVSA, Corpoelec, técnicos del BCV) de toda tarea de defensa o vigilancia política. El objetivo es evitar la fuga final o la toma de rehenes de la inteligencia operativa y asegurar que este personal esté disponible y seguro para el equipo de transición. La destrucción del conocimiento técnico es el último acto de sabotaje; deben evitarlo para mitigar su sentencia histórica. Lo mismo es valido para evitar los rumores de sabotaje vengativo en el proceso de desbandada
  •    Para el gobierno electo (liderado por Machado y González): La recomendación se enfoca en activar un liderazgo de reemplazo civil para los servicios públicos vitales, con un liderazgo de reemplazo «sombra» (Shadow Cabinet Operacional), cuya prioridad no sea solo la calma, sino la preparación para el vacío de poder. Deben designar y entrenar públicamente a «Coordinadores de Servicios de Transición» (ex-gerentes de confianza de PDVSA, CANTV, Corpoelec, etc.) que estén en la diáspora. Estos equipos deben estar listos para asumir la dirección de los servicios críticos en las primeras 72 horas de la salida del gobierno de facto, con plenos poderes. Esto enviará una señal de competencia técnica inmediata a la población y a los EEUU. El shock de la transición será menos violento si el Estado tiene una cabeza técnica funcional de reemplazo esperando en la frontera
  • Para los empresarios honestos y trabajadores (ya no perderé más tiempo con la dirigencia cooptada por el chavismo)Capitalizar la devaluación y la crisis de crédito para la reconstrucción, con una estrategia de «Dólar de Reconstrucción» (Financiamiento de Nicho). La devaluación incesante que se acercará a Bs. 500 por un dólar para diciembre, debe ser vista como una oportunidad; los empresarios deben invertir en activos que se revalorizarán inmediatamente con la estabilidad política (p. ej., comprar terrenos estratégicos o capacidad instalada depreciada). Más importante aún: deben crear fondos de microcrédito privados y tokenizados (fuera del sistema bancario tradicional) para financiar la reactivación de sus propias cadenas de suministro y capitalizar la escasez de crédito formal. La banca tradicional está atada por regulaciones, por lo que el financiamiento de la reconstrucción nacerá de la confianza mutua entre los empresarios, usando el dólar como moneda de fe.

Por Boris Muñoz en El País

El asesor de María Corina Machado y exministro exiliado en Boston cree que el país podría convertirse tras una transición “en la locomotora económica y en un faro democrático para América Latina”

Han pasado tres meses desde el despliegue naval de Estados Unidos en el Caribe y la crisis con Venezuela sigue sin resolverse. Mientras María Corina Machado participa en foros económicos internacionales promoviendo el potencial de inversión del país, Donald Trump —su principal aliado— mantiene una postura ambigua sobre los próximos pasos. En paralelo, más de 600.000 venezolanos en Estados Unidos han perdido el amparo del Estatuto de Protección Temporal (TPS) y han quedado expuestos a la deportación. Maduro enfrenta la mayor crisis de su mandato, pero cada día que pasa es un día más en el poder, aunque la llegada del portaviones USS Gerald Ford a aguas caribeñas y el lanzamiento de la Operación Lanza del Sur, pareciera señalar un jaque a punto de consumarse.

Desde Boston, Carlos Blanco (Caracas, 78 años) observa el escenario con calma y sin precipitar conclusiones. Durante años ha sido uno de los principales asesores de Machado, aunque su historia política comenzó mucho antes: en los ochenta asumió la tarea de reformar el Estado venezolano para liberarlo del personalismo, la concentración de poder y la corrupción heredados del rentismo petrolero. Como ministro para la Reforma del Estado en el segundo Gobierno de Carlos Andrés Pérez, alcanzó gran protagonismo. Su proyecto apenas comenzaba a dar frutos cuando Hugo Chávez irrumpió con un golpe militar que lo catapultó a la presidencia seis años despúes. Pese a su retórica redentora y revolucionaria, Chávez no erradicó los males del país: los multiplicó. Y su sucesor, Nicolás Maduro, profundizó el abismo.

Todo esto importa porque, si finalmente se produce una transición en Venezuela, hará falta mucha experiencia para evitar que derive en un nuevo autoritarismo o en más caos. Blanco lleva casi dos décadas fuera del país, pero no se ha perdido un solo minuto de su historia reciente. Es uno de los estrategas e interlocutores más cercanos a Machado y podría convertirse en una pieza clave en la ardua tarea de reconstruir un país devastado por un cuarto de siglo de chavismo.

Pregunta. El cambio del que se habla en Venezuela es muy concretamente un cambio de régimen. ¿Qué le diría a los venezolanos que tienen la expectativa de ese cambio?

Respuesta. Hoy existe una nueva ola favorable al cambio en Venezuela. Aunque en los últimos 25 años ha habido varios intentos de cambio, nunca se logró una transición real. Ahora, hay cuatro factores que lo hacen más factible: las elecciones primarias en 2023 y las presidenciales de 2024 fortalecieron la confianza internacional y nacional en el liderazgo opositor. Ha surgido una organización popular que sigue activa, pese a tener que pasar a la clandestinidad por la represión tras el robo de las elecciones del 28 de julio. El respaldo internacional, liderado hoy por Estados Unidos, se ha intensificado. Este apoyo comenzó con Clinton mucho antes de Trump. Se mantuvo en todos los gobiernos sucesivos. Hoy es más firme que nunca y ha adquirido fuerza por la operación militar que libra Estados Unidos en el Caribe contra el Cartel de los Soles. El cuarto elemento es la fractura interna del régimen: hay divisiones significativas tanto en la esfera política —los antiguos aliados del chavismo como el Partido Comunista— como en las fuerzas armadas y policiales, aunque la represión de la Dirección General de Inteligencia Militar (Dgcim) ha logrado contenerlas. Los principales apoyos del régimen son la estructura policial y militar, junto a algunos colectivos armados. No son millones de milicianos como se afirma, sino apenas unos pocos miles. Pueden generar terror, pero no sostener el poder. La suma de estos factores impulsa el cambio político en Venezuela.

P. Hay dos escenarios principales de lo que podría pasar en una transición. Uno es que un Gobierno opositor iría tras el chavismo y sus facilitadores para hacer un gran ajuste de cuentas y desmontar su andamiaje corrupto. El otro es que Venezuela se arreglará mágicamente y que volveremos a ser a la comunidad imaginada idílica de antes del chavismo.

R. Está muy bien el tema porque no es cierto que nosotros creamos conveniente la hegemonía de un sector, aunque sea mayoritario. Creemos que debe haber diversidad. El liderazgo de María Corina y Edmundo [González] funciona con la mayoría de los partidos políticos del país, los que están integrados en la Plataforma Unitaria, y otros sectores de la sociedad venezolana como la Iglesia, el empresariado, el movimiento sindical y grupos del chavismo con los cuales tenemos relación.

P. Hay venezolanos que temen a una María Corina Machado todopoderosa. Ella ha anunciado que Venezuela se abrirá agresivamente a inversiones extranjeras en todos los sectores de la economía. Es lógico preguntarse en qué escenarios políticos se manejará esa apertura, si no es dentro de una unidad vertical ¿Qué le diría a los que temen la llegada de un nuevo autoritarismo de distinto signo?

R. El primer objetivo es recuperar la libertad. Tras un régimen autoritario, la democracia no surge de inmediato; se construye progresivamente. Para lograrla, se requieren elecciones auténticas y la creación de instituciones sólidas, empezando por un Consejo Nacional Electoral creíble. Este organismo es esencial para renovar la Asamblea Nacional y permitir futuros procesos electorales transparentes. En definitiva, la democracia es un proceso ordenado que busca restablecer la libertad y la estabilidad.

P. ¿Por dónde empieza el orden?

R. El primer paso es controlar el territorio y evitar que las instituciones públicas sigan asaltadas bajo control ilegítimo. Es fundamental renovar las policías, reestructurar la Fuerza Armada y empezar a construir un sistema judicial confiable. Esto demanda autoridad fuerte, basada en la Constitución y las leyes, nunca en la arbitrariedad autoritaria. Autoridad y derechos son compatibles.

P. ¿Cómo lo harán?

R. En las elecciones de 2024, empleados públicos, policías y militares votaron en una proporción estimada de 70/30 a favor de Edmundo González igual que el resto de la población. Esto muestra la disposición de muchos funcionarios a proteger las instituciones y a facilitar una transición menos traumática para el país. Aunque existen dudas sobre el futuro y sobre María Corina, prevalece la percepción de que el cambio es necesario. La expectativa y la ansiedad por ser un país diferente ya forman parte del día a día; el cambio ha calado en el tuétano de la sociedad.

P. Mucha gente no quiere ilusionarse con un cambio y prefiere una postura de espera pasiva antes que de esperanza activa.

R. Es natural el escepticismo, alimentado por fracasos anteriores, pero es un escepticismo sano: ahora la ciudadanía confía menos en promesas y se apoya más en hechos observables. A pesar de la represión, la resistencia es persistente y cuenta con un apoyo internacional importante, principalmente de Estados Unidos. El proceso busca la libertad y necesita de una autoridad legítima en la transición. La amplitud política debe facilitar la salida del régimen y la vuelta a la democracia. Pese a que factores internos y externos, como la dirigencia política, los aliados internacionales y hechos globales (por ejemplo, el papel impresionante de China), inciden en la situación venezolana, hoy las condiciones para el cambio son favorables.

P. Machado y sus voceros han hablado de planes de transición para las primeras 100 horas y los primeros 100 días. ¿En qué consisten concretamente?

R. En las primeras 100 horas de transición, es clave controlar el territorio mediante participación ciudadana con el respaldo mayoritario de la Fuerza Armada y las policías. Garantizar la alimentación será prioritario; ya existen conversaciones con organismos multilaterales y gobiernos para una operación internacional de apoyo social y de seguridad. Esta operación incluirá la vacunación inmediata de niños y el regreso a las escuelas, no solo para mejorar la nutrición infantil, sino para facilitar que las madres puedan reincorporarse a sus trabajos. Todo eso arrancará en el primer minuto, aunque algunas cosas no se materialicen de inmediato.

P. Un plan de reconstrucción y salvamento.

R. Hay que avanzar rápidamente, no solo en la estabilización económica, sino también en el crecimiento, priorizando inversiones en infraestructura, educación, salud y vivienda. Estas áreas impulsan el desarrollo y atienden necesidades sociales urgentes. Comparo la situación venezolana a la del fin de una gran guerra, como la Segunda Guerra Mundial. La gente recuperó la esperanza cuando las ciudades arrasadas empezaron a ser reconstruidas. El reto principal es devolverle a la población la posibilidad de mirar al futuro con ilusión.

P. ¿Cómo enfrentarán la criminalidad y el crimen organizado, considerando la presencia de guerrillas, mafias mineras, narcos, militares corruptos?

R. En las primeras 100 horas, se liberarán de manera inmediata y organizada a los presos políticos (hoy casi 900), evitando riesgos a su integridad por parte del régimen saliente. Es urgente avanzar en reformas institucionales, especialmente en la reestructuración de la Fuerza Armada, que debe contar con comandos respetados. Cuerpos como la DGCIM, fuertemente corrompidos y ligados al crimen, necesitan intervención, aunque en otras policías aún hay funcionarios honestos que resisten. Para enfrentar el crimen organizado, nos apoyaremos en estos miembros leales y en quienes han resistido o incluso estado presos. Todo el proceso debe seguir la Constitución y las leyes, manteniendo el orden y la paz.

P. Muchos de esos temas dependen de las decisiones de Donald Trump, cuyo compromiso con Venezuela es todavía incierto. Por otra parte, en círculos críticos, la acusación de Nicolás Maduro como líder del Cartel de los Soles y del Tren de Aragua se interpreta como un recurso político para justificar medidas más agresivas, como el despliegue de fuerzas militares estadounidenses en el Caribe y una posible intervención de cambio de régimen. ¿Cómo condiciona esto la situación?

R. Desde los comienzos del gobierno de Chávez, se estableció colaboración con las FARC para permitir el tráfico de drogas por Venezuela, con la participación activa de militares y ministros oficialistas, protegiendo estas rutas ilícitas bajo la lógica de debilitar al “imperialismo”. Esta protección facilitó el crecimiento del narcotráfico y creó una red de complicidad que involucró a gran parte de la estructura militar y policial. La Fuerza Armada se reorganizó luego en “virreinatos” regionales clave para el tráfico de drogas; de ahí se difundió el término Cartel de los Soles, que es anterior al chavismo y que describe la estrecha relación entre la jerarquía militar y el narcotráfico. Esto se intensifica bajo Maduro.

P. En cuanto al Tren de Aragua.

R. La formación de bandas armadas, colectivos y pandillas con mando territorial permitió la expansión nacional e internacional del Tren de Aragua, usado por el régimen como instrumento de terror. Existen células del Tren de Aragua en España, en Estados Unidos y varios países de América Latina, y el régimen lo ha utilizado para ordenar asesinatos como el del teniente Ronald Ojeda en Chile y la trata de mujeres migrantes venezolanas. El daño causado por esta banda ha sido parte de la vida nacional por más de una década, motivo por el cual muchos venezolanos han emigrado. Para la comunidad internacional, el Tren de Aragua puede ser algo nuevo, pero nosotros lo hemos padecido por más de una década. Muchos venezolanos salieron del país por causa de grupos como el TDA. Por todo esto, lo que existe en Venezuela no es una dictadura como lo fueron las de Pérez Jiménez, Somoza y Pinochet, sino una organización criminal que ha permeado al Estado y donde el crimen y la corrupción se han vuelto motores políticos cuyo objetivo es la expansión internacional.

P. ¿Cómo se conecta el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe con la situación venezolana?

R. El despliegue responde directamente al vínculo del régimen de Maduro con el narcotráfico y al papel central del Cartel de los Soles. En Venezuela se libra una guerra iniciada bajo Chávez y continuada por Maduro, sostenida por aliados internacionales como los cubanos, rusos, Hezbolá, las FARC y el ELN. Esta guerra no solo afecta a la disidencia política, sino que también se dirige contra las instituciones tradicionales que han sido corrompidas por el régimen.

P. ¿El Estado malandro?

R. Exactamente. Durante años los venezolanos han enfrentado esta guerra casi solos, contando apenas con apoyo diplomático, sobre todo en el periodo de Juan Guaidó. Se han impuesto sanciones internacionales contra individuos, grupos, empresas –como Pdvsa– y el régimen, y ahora Estados Unidos ha respondido militarmente en el Caribe. El costo humano ha sido enorme: desde 2014, la represión dejó 269 asesinados por protestar contra Maduro y más de 17.000 detenciones por razones políticas, según el Foro Penal Venezolano. Es una guerra con víctimas reales.

P. Sin embargo, el término “guerra” resulta problemático, pues en Venezuela no ha habido un conflicto civil armado convencional como en Siria. Más que una guerra civil, existe un enfrentamiento entre la sociedad y un régimen criminal, no solo por el narcotráfico que se le achaca como por la destrucción del futuro para millones de venezolanos mediante la represión, la corrupción y las condiciones de vida miserables.

R. Las guerras actuales incluyen operaciones psicológicas y tecnológicas, no solo combates directos. Hoy en Venezuela hay una operación de intimidación nacional e internacional que aísla políticamente al régimen. Aunque esto no garantiza una salida inmediata, el cerco internacional se hace cada vez más fuerte y los aliados reconocen la necesidad de mantener la presión. Maduro está esquinado.

P. Por otra parte, ¿cree usted que acusar a Maduro de liderar organizaciones criminales y la respuesta cautelosa de la oposición ante la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS), que deja a 600 mil venezolanos expuestos a la deportación, muestran una tendencia en la política venezolana en la que la presión internacional y el cálculo diplomático tienen más peso que la defensa de los intereses reales de los ciudadanos, dentro y fuera del país?

R. La atribución a Maduro de liderar el Cartel de los Soles sirve principalmente de herramienta política internacional, más que como resultado de una investigación judicial independiente. Al mismo tiempo, la oposición, a través de María Corina y Edmundo González, ha mantenido desde hace meses una gestión discreta y pragmática sobre el tema del TPS. Desafortunadamente, no hemos obtenido los resultados deseados. Pero eso no puede llevarnos a intentar dictar la política migratoria de Estados Unidos. No usaremos nuestra tragedia migratoria para confrontar al principal aliado internacional que tiene el movimiento democrático. Sin embargo, la oferta que han hecho Edmundo González y María Corina, y por la que sí pueden responder con absoluta propiedad, es que solo la libertad de Venezuela permitirá la verdadera protección de los casi 9 millones de migrantes venezolanos que andan por el mundo.

P. La viabilidad del movimiento de la transición está prendida con alfileres a Trump, un líder voluble y errático. Es crucial que las decisiones se tomen en semanas; de lo contrario, el impulso se diluirá. Maduro parece leer a Trump y no muestra señales de negociar pese a las presiones. ¿Qué opinas de estos factores?

R. Estados Unidos ya asumió que negociar con Maduro es inútil y frenó intentos de acercamiento, como el de Richard Grenell. Trump, más que causa, es reflejo de las condiciones actuales en Estados Unidos y el mundo: las sociedades optan por líderes disruptivos cuando buscan cambios profundos, con resultados variados, como ocurrió con Chávez. Para los venezolanos, pedir apoyo internacional es legítimo y necesario; la lucha por la libertad no puede recaer solo en una sociedad. Simón Bolívar también recurrió a potencias extranjeras cuando luchaba por la Independencia. Es un deber reclamar respaldo externo, especialmente de Estados Unidos por su peso global.

P. ¿No es eso intervencionismo?

R. La guerra es internacional desde que Hezbolá, Rusia, ELN, FARC y Cuba se involucraron en Venezuela. Nosotros contamos con el apoyo de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y distintas naciones latinoamericanas. Cada una aporta lo que puede. Costa Rica y Ecuador califican al Cartel de los Soles como organización terrorista; Estados Unidos despliega una flota militar. El propósito es obligar a Maduro a irse. Si esto no ocurre, la cosa se va a poner peor para él y el régimen.

P. Usted es considerado el mariscal de campo de María Corina Machado, pero tiene una larga trayectoria. En los años ochenta y noventa fue tecnócrata y ministro que impulsó las reformas del Estado y la modernización institucional. Tomando en cuenta todo lo conversado, ¿cuáles son los mayores desafíos para reconstruir Venezuela?

R. Soy un miembro más del equipo estratégico de María Corina. Es lo que le ocurre a quienes han vivido mucho tiempo. Mi historia, de hecho, es larga: de niño viví la experiencia inolvidable de la caída de la dictadura de Pérez Jiménez y más tarde experimenté otros periodos importantes, como la lucha democrática y los procesos de reforma, algunos exitosos y otros fracasados. Hoy Venezuela necesita recuperar su democracia y crear instituciones sólidas y transparentes. El movimiento actual tiene la oportunidad de impulsar la sociedad hacia una mayor conciencia. La responsabilidad ciudadana consiste no solamente de derechos sino sobre todo de deberes, en particular entre los servidores públicos. Ojalá se pueda abordar esa tarea exitosamente.

P. Javier Corrales explicó en The New York Times que el estancamiento de la transición venezolana se debe a la resistencia de militares y grupos económicos ligados a Maduro, que temen perder sus privilegios. ¿Está de acuerdo?

R. Sí, existe una resistencia real al cambio en Venezuela. Quienes perderían privilegios y estatus —muchos con acusaciones internacionales— son los principales interesados en conservar a Maduro en el poder. Maduro utiliza mecanismos de control, recurriendo a grupos armados y a la violencia para intimidar a la población. Sin embargo, creo que persiste una voluntad profunda de cambio capaz de superar estos obstáculos. El momento exacto es incierto. Pero como ocurrió con la caída del muro de Berlín: no sabemos cuándo será, pero sabemos que ocurrirá. Aunque Estados Unidos presiona militarmente al régimen, la responsabilidad central sigue recayendo en las fuerzas internas lideradas por Edmundo González y María Corina Machado.

P. América Latina enfrenta retos similares a Venezuela: autoritarismo, corrupción, crimen organizado y fragmentación política y social. ¿Cómo ve el futuro de la región y de Venezuela?

R. América Latina suele contraponerse a Estados Unidos, pero ahora está en un momento de convergencia real, no con el Gobierno en específico como el de Trump, sino en términos de proyecto social. La región tiene ventajas como el idioma común y la ausencia de grandes conflictos religiosos y tribales; aunque existe violencia, no predominan las guerras entre países. Tras la experiencia extrema de Venezuela, la región está en proceso de reconstrucción. Venezuela, por su historia, geografía y recursos, podría convertirse en la locomotora económica y en un faro democrático para América Latina —como lo fue tras 1958, cuando solo había un puñado de democracias en un océano de dictaduras. Para mí, Latinoamérica es el futuro de la humanidad.

P. ¿Cómo ve el papel de los presidentes Gustavo Petro y Lula da Silva con respecto a Venezuela?

R. Petro se ha alineado con Maduro como parte de su estrategia internacional para enfrentarse a Estados Unidos y se aleja de Maduro cuando le conviene. Sobre Lula, padece una cobardía histórica: pudo haber sido decisivo para la recuperación democrática de Venezuela o ayudar a canalizar los diálogos, pero ni siquiera logró que le pusieran un fusible a la embajada argentina bajo su resguardo mientras nuestros compañeros estaban ahí. No envió a nadie para que visitara a los asilados. Por eso, la postura de Lula ante Venezuela no es neutral ni independiente, sino cobarde, lo cual no está a la altura de su trayectoria como líder capaz de transformar la izquierda brasileña del Partido de los Trabajadores en un movimiento popular democrático y moderno. Ahora lo está transformando en algo bastante decadente, incapaz de ejercer un liderazgo fuerte en la región y con su vecino más problemático que es Venezuela.

P. Si no sucediera nada con el despliegue naval, ¿quedaría Estados Unidos en ridículo internacionalmente? ¿Podría eso frustrar la transición y afectar el liderazgo opositor?

R. No comparto esa hipótesis. La presión de Estados Unidos ya surte efecto, al igual que los intentos de fractura interna. La operación es sobre todo política, aunque tiene un componente militar. Busca aislar internacionalmente a Maduro y enviar una señal clara a sus aliados. Su impacto es palpable, aunque no puedo especular sobre el futuro. Prefiero concentrarme en lo que está ocurriendo ahora mismo

P. Si alguna ilusión tienen los venezolanos, de dentro y de fuera, es reunirse en el país para la Navidad. Pero el reloj del cambio está en cuenta regresiva. ¿Nos comeremos los venezolanos las hallacas en Venezuela?

R. ¡Qué más quisiera yo!

Un total de 3.498 locales electorales abrieron sus puertas este domingo para dar comienzo a las elecciones presidenciales y parlamentarias en Chile, en las que se escogerá al sucesor del progresista Gabriel Boric y se renovará el Parlamento.

Más de 15,6 millones de personas están llamadas a las urnas, en las primeras presidenciales con voto obligatorio desde el retorno a la democracia, para elegir entre ocho candidatos a La Moneda, con la izquierdista Jeannette Jara, exministra comunista de Boric, como favorita.

Todo apunta a una segunda vuelta

La mayoría de los sondeos publicados antes de la veda muestran que Jara ganará este domingo, pero sin los votos suficientes para hacerse con la Presidencia, por lo que habrá que celebrar una segunda vuelta o balotaje el 14 de diciembre.

La gran incógnita es quién pasará a la segunda vuelta o balotaje, ya que muchos sondeos indican que hay una intensa disputa entre dos candidatos de ultraderecha.

Por un lado está el abogado ultracatólico y padre de nueve hijos José Antonio Kast, que compite por tercera vez para llegar a La Moneda tras perder contra Boric en 2021 y que en esta campaña ha buscado mostrarse más moderado.

Por otro, el diputado libertario Johannes Kaiser, que ha irrumpido con fuerza en estos comicios y lidera una extrema derecha más radical, que asegura «no tener miedo» a dar la llamada «batalla cultural».

Los sondeos también muestran que Jara no tendría posibilidades de hacerse con la Presidencia si se unen en el balotaje las ultraderechas con la derecha tradicional, cuya candidata, Evelyn Matthei, fue favorita durante meses pero cayó al cuarto lugar.

A Matthei le sigue de cerca el economista populista Franco Parisi, que ya dio la sorpresa quedando tercero en las pasadas elecciones.

Por Laszlo Beke

En Finanzas la vía para la adopción de Inteligencia Artificial  comienza con el uso de la IA Generativa, a través de Asistentes de IA y de Agentes de IA. Inicialmente  se trata de un esfuerzo de aprendizaje que lleva a una mejora  de productividad individual. Siendo Microsofft una plataforma comunmente utilizada por Finanzas, Copilot  ofrece las facilidades como Asistentes de IA para Excel y otros productos Microsoft, la posibilidad de crear Agentes IA a nivel individual y también de Agentes IA como parte de la mejora de procesos más complejos. Una vez que ya existe un mejor conocimiento de IA, se entra en la siguiente etapa de  proyectos pilotos IA a nivel de empresa. Las empresas que obtienen resultados son aquellas que vinculan la IA con necesidades empresariales específicas, optimizan los procesos clave y utilizan la tecnología para liberar recursos para tareas de mayor valor. Para los directores financieros, el mensaje es inequívoco: la oportunidad es real, pero para aprovecharla es necesario ir más allá de la experimentación y adoptar una ejecución disciplinada, basada en las prioridades del negocio. 

La realidad empresarial pone de manifiesto lo difícil que sigue siendo obtener un valor tangible de la IA: según estudios realizados, solo alrededor del 5 % de los proyectos piloto de IA se han traducido en un impacto significativo en los resultados financieros

. Los malos resultados se deben principalmente a que los proyectos piloto fallan en condiciones reales, no se adaptan a la aparición de nuevos datos y permanecen mal integrados en los procesos clave. Sin embargo, existen equipos financieros, que están utilizando con éxito la IA, la IA general y, cada vez más, la IA con agentes, para aumentar la eficiencia, mejorar la información y automatizar tareas manuales que consumen mucho tiempo

. En lugar de depender de proyectos piloto aislados, estas organizaciones aplican la IA en todos los ámbitos fundamentales de las finanzas. De esas experiencias, se examinan tres áreas donde los equipos de finanzas están aportando el mayor valor con la IA: planificación y control estratégicos, gestión de efectivo y capital de trabajo, y optimización de costos

Finalmente, se identificaran cinco errores comunes que pueden ralentizar los procesos y cómo superarlos.

Planificación y control estratégicos – cómo la IA puede ofrecer mejores perspectivasLas herramientas de apoyo a la toma de decisiones, impulsadas por una combinación de análisis predictivo e IA general, facilitan y agilizan el acceso a los datos de la empresa, la generación de informes y la ejecución de pronósticos o escenarios. Estas herramientas apoyan a los líderes financieros y a sus equipos, al tiempo que hacen que los datos sean más asequibles para quienes toman decisiones en toda la empresa. Por lo general, las herramientas de IA combinan algunas capacidades comunes: alertas que ayudan a los responsables financieros a optimizar su tiempo y atención, análisis interactivo de la causa raíz que permite comprender los factores que influyen en el rendimiento y la consideración de escenarios alternativos. En algunas funciones financieras donde se ha adoptado ampliamente, se ha observado que los profesionales de finanzas dedican entre un 20 % y un 30 % menos de tiempo al procesamiento de datos. La IA es idónea para estas tareas por cuanto integra con gran eficacia múltiples capas de información —provenientes de fuentes externas, financieras y operativas— en una visión coherente. Algunos ejemplos:

  • En una empresa global de bienes de consumo, un asistente de IA general ayuda a los profesionales de finanzas a proporcionar información sobre las variaciones presupuestarias a los líderes empresariales de diferentes divisiones y mercados. Esta herramienta sustituye el procesamiento manual de datos. Esto ha generado un ahorro estimado del 30 % del tiempo de los profesionales de finanzas.
  • El agente de apoyo a la toma de decisiones de una empresa biofarmacéutica global, impulsado por IA general e IA agente, reduce a la mitad el tiempo que el equipo de finanzas dedica a la toma de decisiones sobre la asignación de recursos. El equipo ahora genera escenarios complejos utilizando lenguaje natural durante las sesiones de planificación mensuales. La herramienta de IA integra datos de múltiples fuentes —incluidos sistemas de gestión de relaciones con clientes, información financiera y análisis del mix de marketing— para generar alertas de rendimiento. También proporciona análisis de causa raíz. Posteriormente, la herramienta sugiere acciones basadas en datos.
  • En una gran institución financiera norteamericana, una herramienta de IA general ayuda a generar borradores de informes que documentan los requisitos y actualizaciones del modelo de riesgo interno.

Gestión de efectivo y capital de trabajo – cómo la IA analiza términos y facturas para mayor precisiónLos flujos de trabajo automatizados con IA permiten un nuevo nivel de automatización en los procesos de cuentas por pagar y por cobrar, lo que contribuye a que los departamentos de compras y otras áreas administrativas sean más eficientes. Por ejemplo, una empresa biotecnológica global implementó el cumplimiento de facturas y contratos mediante un sistema automatizado con IA que procesa contratos y facturas durante todo el año y verifica que todos los términos contractuales se apliquen correctamente. Este enfoque ayuda a prevenir pérdidas de valor cuando los proveedores omiten o aplican incorrectamente términos del contrato. El sistema puede interpretar cada contrato de proveedor y sus términos, rastrear las facturas entrantes para verificar el cumplimiento e identificar problemas que surgen solo en varias facturas, como cuando los volúmenes de compra acumulados dan derecho a un nivel de precio inferior. Mediante este sistema de IA, la empresa identificó fugas de contratos equivalentes a aproximadamente el 4 % del gasto total.

Optimización de costos – cómo la IA encuentra ahorros analizando el gasto detalladoLa IA puede simplificar la tarea, que consume mucho tiempo, de categorizar los costos detallados mediante el análisis de facturas y órdenes de compra complejas y su organización en categorías claras y estructuradas. Con una mayor visibilidad, los equipos financieros pueden aplicar algoritmos avanzados para detectar anomalías y áreas de despilfarro. Para comprender y controlar mejor su base de gastos indirectos, una gran institución financiera europea se propuso identificar ineficiencias ocultas en sus operaciones. Comenzó recopilando datos a nivel de factura de miles de proveedores y organizándolos en una taxonomía de costos detallada con cuatro niveles de detalle creciente y aproximadamente 400 subcategorías. Si bien cada categoría generó ahorros modestos por sí sola, en conjunto contribuyeron a reducir los costos en aproximadamente un 10% de un presupuesto multimillonario.

Otra gran empresa europea del sector del embalaje logró un mayor control sobre su fragmentada base de proveedores mediante el uso de gen AI para categorizar a más de 10 000 proveedores

Tradicionalmente, la gerencia se había centrado en los proveedores de mayor gasto, mientras que numerosos proveedores más pequeños —muchos de ellos en categorías de gasto indirecto— permanecían poco conocidos. Gracias a gen AI, la empresa clasificó a todos los proveedores con mayor precisión.

Superando las barreras para la escalabilidad de la IA en finanzas

Para aprovechar el potencial de la IA en finanzas, los equipos deberán ir más allá de simplemente añadir nuevas herramientas a los métodos de trabajo tradicionales. Deben transformar los procesos clave, el talento y la tecnología para que la adopción se consolide y genere valor

En este proceso, el progreso puede verse ralentizado o estancado por los siguientes obstáculos comunes

  • Esperar datos perfectos – ofrecer casos de uso que funcionen con los datos actuales.
  • Intentar una transformación total de golpe –  El camino más eficaz es transformar dominio por dominio,
  • Lanzarse sin una hoja de ruta clara: – Los líderes financieros necesitan una hoja de ruta alineada con las prioridades de su negocio, con decisiones claras sobre qué casos de uso abordar primero y cuáles después.
  • Descuidar la gestión del cambio – La mayor barrera suele ser la adopción, no la tecnología.
  • Automatizar procesos fragmentados –  Eliminar pasos innecesarios y unificar los procesos entre los equipos permite que la tecnología escale de forma efectiva.

Se hace referencia a How finance teams are putting AI to work today. También aparece en mi Portal https://tinyurl.com/cyjrprxf.

Por Nahal Toosi en Politico

La administración está debatiendo si exiliar al dictador y cómo levantar las sanciones contra su país devastado.

El dictador venezolano Nicolás Maduro y sus colaboradores más cercanos deberían informarse sobre Turquía. Algunos funcionarios del gobierno de Trump hablan de exiliarlos allí.A menos que acepten ir a Rusia. O a Azerbaiyán. O tal vez a Cuba.

Una de las ideas que barajan los asesores del presidente Donald Trump, al considerar qué hacer con Venezuela si logran derrocar al dictador, es la de brindar a Maduro y a sus confidentes un salvoconducto a otro país, según un funcionario estadounidense y otras dos personas familiarizadas con las conversaciones.

Otros sugieren arrestar a Maduro y juzgarlo en Estados Unidos, según me informó una tercera persona familiarizada con las conversaciones. Después de todo, la operación militar que Trump lleva a cabo en el Caribe no busca oficialmente un cambio de régimen en Venezuela. El gobierno afirma que combate a los cárteles terroristas de la droga en la región, y Maduro ya está acusado en Estados Unidos por cargos de narcotráfico (acusaciones que él niega). Algunos asesores de Trump esperan que las amenazas de una acción militar estadounidense por sí solas provoquen el caos en el régimen de Maduro y le hagan perder el poder.

El equipo de Trump —con razón o sin ella— no se caracteriza por su visión a largo plazo, por lo que resulta significativo que sus asesores estén considerando escenarios posteriores a Maduro. Esto indica que Trump no tiene intención de abandonar su campaña en la región (como lo demuestra el reciente despliegue de un enorme portaaviones en la zona). Los aspectos de estos planes que Estados Unidos decida implementar podrían ofrecer pistas sobre el papel que desempeñará en Venezuela y en la región en general durante los próximos años.

Como parte de su estrategia posterior a Maduro, los asesores de Trump debaten qué sanciones levantar contra Venezuela y cuándo hacerlo. Algunos consideran el papel que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional podrían desempeñar para ayudar a Venezuela a reconstruir su economía devastada. Obviamente, cómo aprovechar la riqueza petrolera de Venezuela también sería un factor importante.

Incluso se está considerando la posibilidad de incentivar a empresas de seguridad privada, posiblemente de otros países, para que brinden protección inicial al gobierno que suceda a Maduro, siempre y cuando sea afín a Washington, según indicaron el funcionario estadounidense y una de las fuentes. Les concedí, al igual que a otros, el anonimato para poder hablar sobre asuntos diplomáticos delicados.

Por lo que he podido averiguar, las conversaciones posteriores a Maduro en la administración no son ni sólidas ni están bien coordinadas. En cambio, unas pocas personas están analizando el tema en diversas instituciones (Departamento de Estado, Energía, Tesoro, Justicia, Defensa, la Casa Blanca, entre otras). Algunos se están poniendo en contacto con exfuncionarios estadounidenses y analistas externos.

La oposición venezolana ha declarado tener sus propios planes sobre qué hacer en Venezuela en las horas y días posteriores a la caída de Maduro . Sin embargo, aunque asesores de Trump están en contacto con la oposición, un funcionario estadounidense y dos personas me informaron que el gobierno no está integrando a la oposición de manera significativa en su planificación actual.

Pero todavía no estamos hablando de un plan integral y revisado de Trump para Venezuela para el día después de la presidencia.

Cuando presioné al funcionario estadounidense sobre el alcance de la preparación, respondió haciendo referencia a una famosa declaración de Trump: “Tenemos los conceptos de un plan”.

(No descarto que alguien en el Pentágono o la CIA tenga un plan sofisticado, pero secreto, guardado en algún cajón, y espero que me llamen).

Algunos exfuncionarios estadounidenses y otros que estudian Venezuela temen que la administración esté rezagada en la planificación posterior a Maduro, que los diversos departamentos y agencias estadounidenses no se comuniquen realmente entre sí y que no se haya consultado a suficientes funcionarios públicos con experiencia.

Es posible, después de todo, que Maduro caiga y sea reemplazado por alguien más antiestadounidense o más corrupto, incluso uno de sus asesores que podría traicionarlo. Los cárteles, otras bandas criminales y unidades militares armadas del país también podrían sembrar el caos .

“Si se produce un vacío de poder y nadie ejerce autoridad sobre el país, el narcotráfico y la corrupción podrían empeorar, socavando profundamente los objetivos antinarcóticos del presidente Trump y poniendo en peligro la vida de más estadounidenses”, dijo Carrie Filipetti, exfuncionaria del Departamento de Estado que se ocupó de Venezuela en la primera administración Trump.

La atención que se presta al narcotráfico es una de las razones por las que resulta difícil conseguir que personas del equipo de Trump, o cercanas a él, hablen con franqueza sobre los planes iniciales.

Algunas de estas personas se niegan a admitir que las acciones estadounidenses tengan otro propósito que no sea la lucha contra el narcotráfico. Ni siquiera quieren sugerir que el cambio de régimen sea un objetivo, o que pueda ser un efecto secundario de la operación contra el cártel. Una persona me reprendió por usar la expresión «día después», ya que eso implicaría un cambio de régimen en lugar de una acción policial contra un presunto narcotraficante.

De hecho, cuando solicité comentarios a la administración, el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, envió lo siguiente: “Estados Unidos está involucrado en una operación contra los cárteles de la droga y cualquier afirmación de que estamos enfocados en algo que no sea este esfuerzo específico es completamente falsa”.

Aun así, el gobierno podría argumentar que está justificado que piense en la Venezuela posterior a Maduro, ya que Estados Unidos ni siquiera reconoce a Maduro como el líder legítimo del país. Cree que ha manipulado múltiples elecciones desde que llegó al poder en 2013. Washington considera que el verdadero ganador de las últimas elecciones presidenciales fue Edmundo González, un exdiplomático que trabaja con la principal líder de la oposición venezolana, María Corina Machado. Machado ganó el Premio Nobel de la Paz este año y se lo dedicó a Trump.

Machado y sus adjuntos harían bien en prepararse para cuando Estados Unidos recurra a ellos, según una fuente cercana a las conversaciones. Esto implica tener nombres disponibles para designar a personas en puestos clave, incluso en las fuerzas armadas venezolanas. (David Smolansky, representante de la oposición venezolana, me aseguró que estarían preparados).

Algunas personas con las que hablé están tan desesperadas por la salida de Maduro que me preocupa que estén interpretando demasiado las acciones del gobierno, creyendo que existe una planificación más avanzada de la que realmente hay.

Algunas de las personas más interesadas en cómo Estados Unidos gestiona la salida de Maduro tienen vínculos con empresas de petróleo y gas.

Varias personas con las que hablé me ​​comentaron que la mayor parte del Departamento de Estado ha sido marginada en las conversaciones sobre Venezuela. Pigott, el portavoz del Departamento de Estado, replicó: “Las personas que les filtran información sobre su supuesta marginación no participan, ni deberían participar, en discusiones diplomáticas delicadas”.

Durante su primer mandato, Trump retiró el reconocimiento diplomático estadounidense al gobierno de Maduro y presionó al líder venezolano mediante sanciones. Su primera administración incluso instó al pueblo venezolano a derrocarlo . Los subordinados de Trump durante su primer mandato elaboraron entonces planes para la era posterior a Maduro, y algunos esperan que su equipo actual examine las consecuencias de su gestión.

Esta vez, Trump ha aprobado atacar supuestos barcos narcotraficantes frente a las costas de Venezuela y ha autorizado a la CIA a realizar operaciones encubiertas dentro del país . Su despliegue militar en la región incluye ahora el enorme portaaviones y unos 15.000 soldados. Varias personas me han dicho que es difícil creer que no utilice el portaaviones de alguna manera contra Venezuela.

Vía La Estrella

Gobierno, empresarios y trabajadores instalan la mesa del salario mínimo, que deberá concluir en diciembre con una propuesta basada en análisis técnicos.

País de las maravillas versus realidad

El Gobierno Nacional instaló este 15 de noviembre de 2025 la mesa de la Comisión Nacional de Salario Mínimoinstancia tripartita responsable de analizar las condiciones económicas y recomendar las nuevas tasas que regirán a partir de enero de 2026.

El proceso es coordinado por el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), según lo establecido en el Decreto Ejecutivo No. 12 del 13 de noviembre de 2025. La mesa deberá concluir sus deliberaciones a más tardar en diciembre.

La comisión está conformada de acuerdo con el artículo 21 del Decreto de Gabinete No. 249 de 1970, orgánico del Mitradel. Por el sector trabajador participan el Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (Conato) y la Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente (Conusi).

El sector empleador está representado por el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) y la Cámara Panameña de la Construcción (Capac).

Por el Gobierno integran la mesa el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y el Mitradel.

Durante la instalación, el presidente del Conep, Gabriel Diez Montilla, destacó la importancia del proceso. En sus palabras: ”permitirá entendernos, dialogar, proponer, consensuar y avanzar. Para nadie es un secreto que la situación económica de los hogares y de las empresas no es la mejor.

“Así como entendemos que a muchos no les alcanza para cubrir las necesidades de sus familias, muchas empresas, en especial las micro, pequeñas y medianas empresas, están al límite de la sostenibilidad financiera.”, agregó.

Montilla subrayó que el país aún enfrenta retos laborales importantes, entre ellos un nivel de desempleo superior al 10%, que representa más de 320,000 personas, y alrededor de 700,000 trabajadores en condiciones de informalidad o subempleo. “Ellos también tienen que ser parte de esta mesa y deben ser considerados”, afirmó.

Agregó que el salario mínimo por sí solo no garantiza mejores ingresos, destacando: ”Un salario mínimo no es una solución por sí mismo a un mejor salario. Es una base.” También advirtió sobre los efectos de la automatización y la tecnología en el empleo.

Su llamado fue a que la revisión sea “balanceada y sostenida”, de forma que no genere la pérdida de empleos formales ni aumente la informalidad.

Por su parte, la ministra de Trabajo, Jackeline Muñoz, remarcó que el proceso debe evaluarse con responsabilidad. En sus palabras: ”Hace más de 60 años, lo que nos llama a la reflexión y nos obliga a pensar en la transformación que necesita este proceso hacia el futuro.” Destacó la importancia de cumplir la Constitución, los convenios internacionales y el Código de Trabajo en un ejercicio democrático.

Muñoz reiteró que el salario mínimo no debe verse solo como una cifra. ”El salario mínimo no es una cifra. No podemos hacer arengas de centavos o de muertos. Es una decisión que impacta en las familias, tanto las que hoy tienen un empleo, como las que aspiran a pertenecer y formar parte de la vida activa del mercado laboral de este país.”

Señaló que las decisiones deben basarse en informes técnicos y orientarse hacia el bienestar colectivo.

En representación del sector trabajador, Aniano Pinzón, del CONATO, presentó un balance de los últimos años. De manera textual afirmó: ”En estas tres décadas el Producto Interno Bruto más que se rectificó, pero los salarios mínimos y de mercado apenas crecieron en términos reales, es decir, en su poder de compra.”

Pinzón recordó que, en la última fijación del salario mínimo, estudios demostraron que una familia típica necesitaba alrededor de 1,800 dólares mensuales para cubrir la canasta básica saludable.

Esto quiere decir que en un hogar de dos personas ocupadas el salario mínimo debería ser de 900 dólares por mes”, señaló. Indicó que, en ese momento, el salario mínimo promedio era de 577 dólares, lo que implicaba una brecha del 58%.

También criticó que los ajustes de 2024 y 2025, entre 4% y 6%, no han sido suficientes para cubrir necesidades básicas como alimentación, educación, salud y transporte.

Sobre las aspiraciones del sector trabajador afirmó: ”Nuestra legítima aspiración es aproximarnos a cubrir con el salario mínimo el costo completo de esa canasta, aunque ese propósito no lo alcanzaremos de un solo golpe.”

Pinzón insistió en que el país sí tiene condiciones para avanzar. ”Entonces no podemos seguir con excusas de que no hay condiciones económicas para hacer justicia a los trabajadores.”

Añadió que CONATO buscará un aumento que acerque los salarios al costo real de vida y propuso reducir las regiones salariales, simplificar tarifas y avanzar hacia un salario mínimo único nacional. Concluyó señalando que los trabajadores esperan un aumento “justo y equitativo”.

Jackeline Muñoz

Ministra de Trabajo y Desarrollo Laboral

“El salario mínimo no es una cifra; es una decisión que impacta en las familias y en quienes buscan trabajo.”

Vía El Impulso

El comercio bilateral entre Venezuela y Colombia está experimentando un cambio notable, según las declaraciones de Luis Alberto Russian, presidente de la Cámara de Integración Económica Venezolano-Colombiana (CIEVCA).

Russian indicó que, si bien el intercambio comercial formal está aumentando en general, se ha observado una dinámica preocupante en los últimos meses: las ventas de productos venezolanos a Colombia están disminuyendo, mientras que las compras de productos colombianos por parte de Venezuela están en aumento.

«Aunque el comercio formal se expande, la proporción de nuestras exportaciones a Colombia dentro de ese marco formal ha caído en comparación con lo que estamos comprando de Colombia,» explicó Russian.

El representante de la Cámara señaló que, históricamente, Venezuela siempre ha comprado más de Colombia de lo que le vende, pero destacó que ahora esta brecha se está ampliando debido a la reducción en las exportaciones venezolanas y al incremento en las importaciones desde Colombia.

En términos de cifras:

  • El comercio formal total subió un 8,3%.
  • Sin embargo, las exportaciones venezolanas a Colombia cayeron de 89 millones a 74 millones de dólares, lo que implica una baja de cerca del 17%.
  • En contraste, las importaciones desde Colombia crecieron un 12%, pasando de 608 millones a 681 millones de dólares.

En resumen, la balanza comercial se está inclinando cada vez más a favor de Colombia, con una caída significativa en la colocación de productos venezolanos en el mercado vecino.

Los monumentales pasillos del Vaticano se convirtieron este sábado en una suerte de set cinematográfico con la llegada de multitud de estrellas y cineastas de todo el mundo, desde Cate Blanchett o Monica Bellucci a Viggo Mortensen o Spike Lee, que acudieron a escuchar lo que el papa León XIV quería decirles.

La Sala Clementina del Palacio Apostólico acogió a un centenar de representantes del mundo del cine invitados por el Vaticano para hablar del sector audiovisual y de los valores que transmite, después de otros actos dedicados al arte en 2023 y a los humoristas en 2024.

Así, la Santa Sede ha extendido una insólita ‘alfombra roja’ -aunque en realidad era verde- a un sinfín de famosos: actrices como Blanchett y Bellucci o directores de la talla de Emir Kusturica, George Miller, Spike Lee, Gaspar Noé, Gus van Sant, el español Albert Serra o la argentina Laura Citarella.

Todos esperaron al papa sentados en la Sala Clementina, a buen seguro asombrados por los imponentes frescos que decoran los muros de este salón dedicado a las grandes ocasiones, y recibieron a León XIV con un aplauso. «La paz sea con vosotros», fueron sus primera palabras.

Acto seguido, en su discurso, que coincidía con el 130 aniversario de la primera proyección pública de los hermanos Lumière en 1895 en París, el pontífice estadounidense advirtió que esta forma de arte está «en peligro» ante la «preocupante erosión» de las salas en las calles y barrios de todo el mundo.

Por eso, mientras por un lado llamaba a las autoridades a defender el sector, por otro exhortaba a los creadores a no eludir en su arte las «heridas del mundo» como la violencia, la pobreza, el exilio, las guerras «olvidadas», las dependencias o la soledad.

Una vez terminado su discurso, el pontífice aguantó en pie durante casi una hora saludando uno a uno a los asistentes, a veces con un fugaz apretón de manos, pero en otras ocasiones charlando o escuchando pacientemente lo que el invitado quería decirle.

Una de las primeras personas en saludarle fue precisamente Blanchett, que en un momento dado se quitó de la muñeca una cinta de cuentas azules y se la entregó al pontífice. La actriz, que es embajadora de buena voluntad de la Agencia de la ONU para los Refigiados (ACNUR), reveló después ante los medios que era una pulsera solidaria con los refugiados.

Concluido el encuentro con el papa, el Vaticano brindó a todos los participantes un tentempié en un pasillo repleto de lápidas fúnebres -que algún reportero intentó en vano usar como escritorio- y hasta con varias vigas de una antiquísima nave del emperador Calígula.

El pasillo, parte de los Museos Vaticanos, sirvió de improvisada pasarela para que las celebridades confesaran sus sensaciones tras el acto: «Ha sido inspirador», confesó Blanchett, aplaudiendo el llamamiento del papa a hablar de «compasión» en la gran pantalla.

Por el lugar también desfiló el realizador Spike Lee, que presumió de haber regalado al pontífice estadounidense una camiseta del equipo de baloncesto de los New York Knicks con el dorsal ‘POPE LEO 14’.

Otro invitado fue el cineasta Albert Serra, único español, y que aprovechó su saludo al papa para hablarle de su última película, ‘Tardes de soledad’ (2024), un documental sobre el torero peruano Andrés Roca Rey, dada la vida pasada del pontífice en el país andino.

También se dejó caer por el Vaticano el argentino Gaspar Noé, que le regaló el ‘blu-ray’ de su último largometraje, ‘Vortex’ (2021).

«Me gustó que nos haya animado a filmar los estados y todo el desastre de la experiencia humana», reconoció este cineasta consagrado precisamente a esa misión, en cintas ya consideradas de culto como ‘Irreversible’ (2002) o ‘Climax’ (2018).

A sus espaldas pasaba en esos momentos Monica Bellucci, una de las actrices de la controvertida ‘Irreversible’ junto con su entonces marido, Vincent Cassel, aunque ignoró las llamadas de la prensa.

Tras el desfile por la alfombra de la Galería de las Lápidas del Vaticano, las celebridades pudieron disfrutar del aperitivo ya sin la prensa y con unas hermosas vistas de la Ciudad Eterna.

Mientras comentaban la defensa que el pontífice acababa de hacer de su ámbito artístico: «Que vuestro cine siga siendo siempre un lugar de encuentro, un hogar para quien busca sentido, un lenguaje de paz», había exhortado poco antes, a modo de despedida

EFE

Vía El Confidencial

Una investigación de dos décadas revela que la longevidad depende mucho más del entorno diario de lo que solemos pensar

Dan Buettner, investigador y reconocido divulgador sobre longevidad, resume 20 años de trabajo en una idea sencilla pero contundente: “la mejor estrategia de actividad física a largo plazo es cultivar un huerto”. Su conclusión nace de observar comunidades donde las personas no solo viven más, sino que envejecen mejor, gracias a entornos que favorecen hábitos saludables sin necesidad de esfuerzo consciente.

En esas regiones, explica, el movimiento forma parte natural de la rutina: caminar para hacer recados, subir pendientes o realizar pequeñas tareas manuales. Entre todas ellas, las labores del huerto —regar, desherbar, sembrar, cosechar— aportan actividad ligera constante que reduce los niveles de cortisol, fortalece el tren inferior y evita los daños asociados a rutinas de ejercicio intenso y esporádico. “Los acelerómetros muestran que pequeñas dosis diarias de movimiento superan en beneficios a una gran sesión semanal”, señala.

A partir de estas observaciones nacieron las conocidas Zonas Azules, territorios donde la población alcanza edades extraordinarias con menor incidencia de enfermedades crónicas: Cerdeña (Italia), Okinawa (Japón), Nicoya (Costa Rica), Icaria (Grecia) y Loma Linda (California), a los que posteriormente se sumó Singapur. Buettner destaca que sus conclusiones no provienen de teorías, sino de conductas reales y consistentes en el tiempo.

De ese análisis surgieron los Power 9, los nueve patrones que comparten estas comunidades longevas: movimiento natural, propósito vital, manejo del estrés, alimentación basada en plantas, moderación calórica, vínculos sociales fuertes, sentido de pertenencia y otros factores que, combinados, moldean un estilo de vida que favorece llegar saludable a edades avanzadas.

“La clave está en diseñar entornos que nos empujen suavemente hacia decisiones saludables”, afirma Buettner. “Cuando la vida cotidiana trabaja a tu favor, la longevidad deja de ser un esfuerzo y se convierte en una consecuencia”.

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