El discurso de Donald Trump fue fuerte, enérgico y llenó de noticias. Exactamente, lo que el mundo esperaba de sus primeras palabras como el presidente 47 de los Estados Unidos. El nuevo mandatario de los Estados Unidos tiene claro lo que quiere y prometió que lo logrará pronto.
Aseguró, por ejemplo, que comenzará su agresivo plan de deportaciones y, además, que enviará tropas a la frontera sur, con México. En sus palabras, planteó con detalle algunos de los puntos esenciales de su política económica, frente a los aranceles y la política energética. También habló de temas esenciales en las libertades sexuales de los estadounidenses; por ejemplo, que solo permitirá que existan dos géneros: hombre y mujer.
SEMANA le cuenta cuáles fueron los 10 puntos clave del discurso con el que Donald Trump arranca su segundo tiempo en el poder.
1. “La edad de oro de Estados Unidos comienza ahora mismo”
Trump abrió su discurso con las ideas que fueron el lema de su campaña y especialmente con América Primero: “La edad de oro de Estados Unidos comienza ahora mismo”. El presidente describió a Estados Unidos como un país que vive un caos enorme por cuenta de la criminalidad, en gran parte culpa —a su juicio— de la migración ilegal.
“A partir de hoy el país va a florecer y será respetado por todo el mundo, seremos la envidia de muchos, no vamos a permitir que se nos abuse nuevamente”, dijo.
2. “El declive de Estados Unidos ha terminado”
En su discurso, el presidente fue enfático en que volverá a hacer de Estados Unidos un país rico. “El declive de Estados Unidos ha terminado”, dijo emocionado.
Trump prometió que impondrá aranceles a terceros países para ayudar a “enriquecer” a los ciudadanos estadounidenses. “Voy a comenzar inmediatamente a reformar nuestro sistema de comercio para proteger a los trabajadores estadounidenses y sus familias”, afirmó.
“En lugar de poner impuestos a nuestros ciudadanos para enriquecer a otros países, pondré aranceles e impuestos a países extranjeros para enriquecer a nuestros ciudadanos”.
3. “Mi vida se salvó por una razón. Dios me salvó para hacer que Estados Unidos volviera a ser grande”
“Voy a poner a Estados Unidos en primer lugar”, reafirmó Trump, ovacionado por el público y agregó: “La justicia será equitativa, no se usará el Departamento de Estado como un arma».
“La prioridad es crear un país orgulloso, próspero y libre… Vuelvo optimista de que estamos empezando una era de cambios que llegará a todo el país”, dijo.
4. “No permitiremos que se aprovechen más de nosotros”
Medios como el New York Times interpretaron esta frase de Trump como un mensaje a Ucrania y otros conflictos mundiales que han requerido millones de dólares de ayuda de los Estados Unidos. El presidente Trump ha sido claro en que quiere apostarle a ser el hombre que acabe las guerras de este momento, pero también ha dicho que Europa y la Otán, en particular, deben poner más recursos, pues su país no puede ser el que cargue con todos los gastos de mantener la seguridad del mundo en democracia.
5. “Voy a declarar una situación de emergencia en la frontera sur”
El presidente Trump cumplió su promesa de que la migración sería el tema fundamental de su agenda desde el primer día. “Hoy voy a firmar una serie de leyes ejecutivas de carácter histórico, el regreso del sentido común… Voy a declarar una situación de emergencia en la frontera sur. Todas las entradas ilegales se detendrán, vamos a devolverlos a los países de donde vinieron. Vamos a acabar la práctica de capturar y liberar”, dijo el mandatario. “Voy a enviar tropas”, sentenció.
El demócrata Joe Biden había suspendido la aplicación de esa política, que requiere la colaboración de México, tras su llegada al poder en 2021.
6. “Hay solo dos géneros: masculino y femenino”
El presidente Donald Trump anunció que irá contra las políticas de diversidad sexual que han permitido en los últimos años que millones de personas que no se identifican con su género puedan verse de otra manera y que existan políticas públicas que así los acompañen. “Habrá solo dos géneros: hombre y mujer”, anunció Trump en su discurso.
“También pondré fin a la política gubernamental de intentar diseñar la raza y el género en cada aspecto de la vida pública y privada… A partir de hoy, la política gubernamental de Estados Unidos es que hay solo dos géneros: masculino y femenino”, agregó.
En campaña, Trump había sido muy crítico de lo que se conoce en ese país como la cultura woke. Se anticipa que comenzará el desmonte de todas las políticas en ese sentido.
7. “Lo que quiero ser es un ‘peace maker’ y unificador”
El presidente Trump aseguró que tendrá un papel muy relevante en el mundo y que se dedicará a hacer la paz. “Lo que quiero ser es un peace maker y unificador”. Aseguró que ejemplo de esto es lo que sucedió en el Medio Oriente, en donde ya se produjo, gracias a su influencia, la liberación de tres secuestradas israelíes.
8. “Declararé la emergencia energética nacional”
Trump anunció que tomará esta controversial decisión y que utilizará nuevas estrategias que le permitirán llegar a exportar energía a todos los países del mundo. Igualmente, se refirió a los precios, en el contexto en el que Estados Unidos ha tenido una inflación alta, que ha puesto freno al desarrollo de la economía.
En su alocución se refirió a la orden que les dará a todos los miembros de su gabinete, para que desplieguen todos los esfuerzos necesarios para darle el golpe definitivo a la inflación, pues su meta es bajar los costos para el productor y los precios para el consumidor.
“La crisis inflacionaria fue causada por el gasto excesivo y la escalada de los precios de la energía, y por eso hoy también declararé una emergencia energética nacional (…) ¡Perfora, cariño, perfora!”, anunció.
Trump habló del petróleo en Estados Unidos como ‘oro líquido’ que, a su juicio, lo tienen en el subsuelo, y va a utilizarlo para que esa nación vuelva a ser un país rico.
9. “Vamos a tomarlo de vuelta (el Canal de Panamá)”
Lo había dicho en campaña y lo repitió en su posesión. El presidente de Estados Unidos ha dejado claro que tiene intereses expansionistas de Estados Unidos. Ha hablado de Groenlandia y el Canal de Panamá. En el discurso aseguró que “plantará la bandera” de Estados Unidos en Marte.
“Nos trataron muy mal después de haberles dado ese regalo [el Canal], que nunca debió darse. Y Panamá nos incumplió. El espíritu del tratado fue infligido. Los buques estadounidenses pagan excesivamente y no reciben un trato justo, lo que también incluye a la Marina de Estados Unidos; además, China está operando el canal y no se lo dimos a China, se lo dimos a Panamá. Vamos a tomarlo de vuelta”, sentenció.
10. “En Estados Unidos, lo imposible es lo que mejor hacemos”
La frase la dijo al cierre de su discurso. El presidente dejó claro que está dispuesto a llevar hasta las últimas consecuencias sus ideas, que no han cambiado nada ahora que ya está sentado en la Casa Blanca.
“No nos arruinarán, será un país soberano, independiente”, aseguró.
La aplicación móvil CBP One, que permitía a migrantes ingresar a EE.UU. a través de los puertos de entrada en la frontera con México, dejó de funcionar este lunes, según informó la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en su página web.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, tomó posesión este lunes y, en su discurso inaugural, ya adelantó sus planes para llevar a cabo deportaciones masivas y militarizar la frontera.
A través de CBP One, los migrantes que estaban en territorio mexicano podían llenar un formulario con sus datos y solicitar una cita para presentarse a un puerto de entrada de la frontera sur.
En el mensaje en la web de CBP, que se refiere a los migrantes en tránsito en México como “extranjeros indocumentados”, se avisa además de que las citas “agendadas” ya han sido canceladas.
A través de esta aplicación, que empezó a funcionar en enero de 2023, más de 930.000 personas se presentaron en los puertos de entrada para que las autoridades procesaran sus casos, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
En diciembre, el último mes en el que se publicaron datos oficiales, cerca de 44.000 personas entraron a EE.UU. bajo este proceso.
La aplicación liberaba 1.450 espacios cada día para siete puertos de entrada en la frontera.
El programa fue creado por el Gobierno de Joe Biden como una estrategia para controlar la migración a través de la frontera, al igual que frenar los cruces irregulares.
Las principales nacionalidades que lograron entrar a EE.UU. con una cita de CBP One fueron “Venezuela, Cuba y México”, según informó CBP la semana pasada.
El proceso fue a su vez duramente criticado por parte de organizaciones en defensa de los derechos humanos, que señalaron que la aplicación restringía el acceso al asilo en la frontera sur y obligaba a los migrantes a esperar en México, expuestos a la violencia de los carteles.
Elon Musk, aliado vocal de Trump, propietario de Tesla y de la plataforma social X, fue visto junto con Sundar Pichai de Google y el propietario de Amazon, Jeff Bezos.
El propietario de Facebook, Mark Zuckerberg, y el CEO de Apple, Tim Cook, también estuvieron entre el público.
La capacidad se redujo significativamente cuando la ceremonia se trasladó al interior debido a las frías temperaturas.
Trump también ha elegido a Musk para ayudar a liderar un grupo gubernamental externo llamado Departamento de Eficiencia Gubernamental para reducir la burocracia.
El nuevo presidente de EEUU ha hecho un discurso inaugural en el que ha expuesto las líneas maestras de lo que ha calificado como la «revolución del sentido común», afirmando: «A partir de este momento, el declive de Estados Unidos ha terminado».
En su discurso, Trump ha señalado: «Hoy firmaré una serie de órdenes ejecutivas históricas. Con estas acciones, comenzaremos la restauración completa de Estados Unidos y la revolución del sentido común. Todo es cuestión de sentido común». Podéis leer aquí algunas claves de esa agenda:
El presidente de EEUU ha concretado su primera medida, referida a la inmigración ilegal y masiva procedente de México, señalando lo siguiente: «Declararé una emergencia nacional en nuestra frontera sur. Se detendrá de inmediato toda entrada ilegal y comenzaremos el proceso de devolver a millones y millones de extranjeros criminales a los lugares de donde vinieron. Restableceremos mi política de ‘Permanecer en México'». Una política que exige que los inmigrantes que buscan asilo en EEUU residan en ciudades fronterizas del norte de México durante sus procedimientos judiciales.
En segundo lugar, ha señalado: «La crisis inflacionaria fue causada por un gasto excesivo masivo y un aumento en los precios de la energía, y es por eso que hoy también declararé una emergencia energética nacional».
En el ámbito comercial, Trump anunció que pretende «comenzar de inmediato la revisión de nuestro sistema comercial para proteger a los trabajadores y las familias estadounidenses«, añadiendo: «En lugar de gravar a nuestros ciudadanos para enriquecer a otros países, aplicaremos aranceles e impuestos a países extranjeros para enriquecer a nuestros ciudadanos«.
Trump también pretende acabar con las políticas verder para imponer los coches eléctricos:«Salvaremos nuestra industria automotriz y cumpliremos mi promesa sagrada a nuestros grandes trabajadores automotrices estadounidenses», señaló. «Podrás comprar el coche que elijas. Volveremos a fabricar automóviles en Estados Unidos a un ritmo que nadie podría haber soñado que fuera posible hace apenas unos años».
El nuevo presidente también declara la eliminación de las políticas identitarias progres sobre raza y sexo: «Forjaremos una sociedad que no distinga el color de la piel y que se base en el mérito«, afirmó. «A partir de hoy, la política oficial del gobierno de Estados Unidos será que sólo existen dos sexos: masculino y femenino«.
Trump se refirió a las políticas de censura promovidas por la administración Biden en las redes sociales, que fueron desveladas por los dueños de Twitter, Elon Musk, y Facebook, Mark Zuckerberg: «Después de años y años de esfuerzos federales ilegales e inconstitucionales para restringir la libertad de expresión, también firmaré una orden ejecutiva para detener de inmediato toda censura gubernamental y restablecer la libertad de expresión en Estados Unidos«.
Además, Trump señaló: «Nunca más se utilizará el inmenso poder del Estado como arma para perseguir a los opositores políticos. Bajo mi liderazgo, restableceremos una justicia justa, igualitaria e imparcial en el marco del estado de derecho constitucional».
Trump también se refirió al sistema sanitario y a los programas educativos: «Tenemos un sistema de salud pública que no responde en tiempos de desastre, pero que gasta más dinero en él que cualquier otro país del mundo. Y tenemos un sistema educativo que enseña a nuestros hijos a avergonzarse de sí mismos y, en muchos casos, a odiar a nuestro país, a pesar del amor que intentamos desesperadamente brindarles. Todo esto cambiará a partir de hoy y cambiará muy rápidamente«.
En cuanto a la defensa, Trump señaló: «Nuestras fuerzas armadas tendrán la libertad de concentrarse en su única misión: derrotar a los enemigos de Estados Unidos». Y concretó: «Como en 2017, volveremos a construir el ejército más fuerte que el mundo haya visto jamás. Mediremos nuestro éxito, no solo por las batallas que ganemos, sino también por las guerras que terminemos y, quizás lo más importante, por las guerras en las que nunca nos involucramos».
En cuanto a la política internacional, Trump afirmó: «Estados Unidos recuperará el lugar que le corresponde como la nación más grande, más poderosa y más respetada de la Tierra, inspirando el asombro y la admiración del mundo entero».
Sobre el canal de Panamá, Trump afirmó: «Piensen en esto: gastaron más dinero que nunca en un proyecto anterior y perdieron 38.000 vidas en la construcción del Canal de Panamá. Hemos sido tratados muy mal con este regalo tonto que nunca debió haberse hecho, y la promesa que nos hizo Panamá se ha roto». Trump denunció que Panamá ha violado «el propósito de nuestro acuerdo y el espíritu» del tratado por el que el canal fue entregado a Panamá, y afirmó que los barcos estadounidenses están siendo «sobrefacturados severamente». Trump dijo que «China está operando el Canal de Panamá. Y no se lo dimos a China; se lo dimos a Panamá, y lo estamos recuperando«.
Transcripción íntegra del discruso de poseción de Donald Trump
Gracias. Muchas gracias a todos. Muchas, muchas gracias. Vicepresidente Vance. Presidenta Johnson. Senador Thune. Presidente del Tribunal Supremo Roberts. Jueces de la Corte Suprema de los Estados Unidos. Presidente Clinton, Presidente Bush, Presidente Obama, Presidente Biden, Vicepresidenta Harris, y mis conciudadanos, la era dorada de América comienza ahora mismo.
A partir de este día, nuestro país prosperará y será respetado de nuevo en todo el mundo. Seremos la envidia de todas las naciones y no permitiremos que se nos aproveche más. Durante cada día de la administración Trump, simplemente pondré a Estados Unidos primero.
Se recuperará nuestra soberanía. Se restaurará nuestra seguridad. La balanza de la justicia volverá a equilibrarse. Terminará el uso cruel, violento e injusto del Departamento de Justicia y de nuestro gobierno como armas. Y nuestra máxima prioridad será crear una nación orgullosa, próspera y libre. América será pronto más grande, más fuerte y mucho más excepcional que nunca.
Regreso a la presidencia con confianza y optimismo de que nos encontramos al inicio de una emocionante nueva era de éxito nacional. Una ola de cambio recorre el país, la luz del sol irradia sobre todo el mundo, y Estados Unidos tiene la oportunidad de aprovechar esta ocasión como nunca antes. Pero antes, debemos ser honestos acerca de los desafíos que enfrentamos. Aunque son numerosos, serán aniquilados por este gran impulso que el mundo ahora está presenciando en los Estados Unidos de América.
Mientras nos reunimos hoy, nuestro gobierno se enfrenta a una crisis de confianza. Durante muchos años, un establecimiento radical y corrupto ha extraído poder y riqueza de nuestros ciudadanos, mientras que los pilares de nuestra sociedad yacían rotos y aparentemente en completo estado de abandono. Ahora tenemos un gobierno que no puede gestionar ni siquiera una crisis simple en casa, mientras al mismo tiempo tropieza con un continuo catálogo de eventos catastróficos en el extranjero. Falla en proteger a nuestros magníficos ciudadanos estadounidenses respetuosos de la ley, pero brinda refugio y protección a criminales peligrosos, muchos provenientes de prisiones e instituciones mentales que han ingresado ilegalmente a nuestro país desde todo el mundo.
Tenemos un gobierno que ha brindado financiamiento ilimitado para la defensa de fronteras extranjeras pero se niega a defender las fronteras estadounidenses, o más importante, a su propia gente. Nuestro país ya no puede brindar servicios básicos en tiempos de emergencia, como lo mostraron recientemente las maravillosas personas de Carolina del Norte, que han sido tratadas tan mal. Y otros estados que todavía están sufriendo de un huracán que ocurrió hace muchos meses.
O más recientemente, Los Ángeles, donde aún seguimos viendo incendios arder de manera trágica. Desde hace semanas, y sin siquiera una defensa simbólica, están arrasando casas y comunidades, afectando incluso a algunos de los individuos más ricos y poderosos de nuestro país, algunos de los cuales están aquí sentados ahora mismo. Ya no tienen casa. Eso es interesante.
Pero no podemos permitir que esto suceda. Todos son incapaces de hacer algo al respecto. Eso va a cambiar. Tenemos un sistema de salud pública que no responde en tiempos de desastre, sin embargo, se gasta más dinero en él que en cualquier otro país en el mundo. Y tenemos un sistema educativo que enseña a nuestros niños a avergonzarse de sí mismos en muchos casos, a odiar a nuestro país a pesar del amor que intentamos tan desesperadamente transmitirles. Todo esto cambiará a partir de hoy, y cambiará muy rápidamente.
Mi reciente elección es un mandato para revertir total y completamente una traición horrible y todas estas muchas traiciones que han tenido lugar, y para devolverle al pueblo su fe, su riqueza, su democracia y, ciertamente, su libertad. A partir de este momento, el declive de Estados Unidos se ha terminado.
Nuestras libertades y nuestro glorioso destino nacional ya no serán negados. Y restauraremos inmediatamente la integridad, competencia y lealtad del gobierno de los Estados Unidos.
En los últimos ocho años, he sido puesto a prueba y he enfrentado desafíos más que cualquier presidente en los 250 años de nuestra historia. Y he aprendido mucho en el camino. El camino para recuperar nuestra República no ha sido uno fácil, eso les puedo decir. Aquellos que desean detener nuestra causa han intentado quitarme mi libertad, y de hecho, quitarme la vida.
Hace solo unos meses, en ese hermoso campo de Pensilvania, una bala de un asesino penetró mi oreja. Pero sentí entonces, y creo incluso más ahora, que mi vida fue salvada por una razón. Dios me salvó para hacer a América grande nuevamente.
Gracias. Muchas gracias.
Es por eso que cada día, bajo nuestra administración de patriotas estadounidenses, trabajaremos para enfrentar cada crisis con dignidad, poder y fuerza. Nos moveremos con propósito y rapidez para devolver la esperanza, prosperidad, seguridad y paz a ciudadanos de todas las razas, religiones, colores y credos. Para los ciudadanos estadounidenses, el 20 de enero de 2025 es el Día de la Liberación.
Mi esperanza es que nuestra reciente elección presidencial sea recordada como la más grande y más trascendental en la historia de nuestro país. Como mostró nuestra victoria, toda la nación se está unificando rápidamente en torno a nuestra agenda, con incrementos dramáticos en apoyo de prácticamente todos los elementos de nuestra sociedad: jóvenes y mayores, hombres y mujeres, afroamericanos, hispanoamericanos, asiático-americanos, urbanos, suburbanos, rurales, y lo más importante, tuvimos una poderosa victoria en los siete estados clave, y el voto popular lo ganamos por millones de personas.
A las comunidades negras e hispanas, quiero agradecerles por la tremenda muestra de amor y confianza que me han demostrado con su voto. Batimos récords y no lo olvidaré. He escuchado sus voces en la campaña y espero trabajar con ustedes en los próximos años. Hoy es el Día de Martin Luther King y su honor, esto será un gran honor. Pero en su honor, lucharemos juntos para hacer realidad su sueño. Haremos su sueño realidad.
La unidad nacional está regresando a Estados Unidos, y la confianza y el orgullo están aumentando como nunca antes. En todo lo que hacemos, mi administración se inspirará en una fuerte búsqueda de la excelencia y el éxito implacable. No olvidaremos nuestro país, no olvidaremos nuestra constitución y no olvidaremos a nuestro Dios. Eso no se puede hacer.
Hoy firmaré una serie de órdenes ejecutivas históricas. Con estas acciones comenzaremos la completa restauración de Estados Unidos y la revolución del sentido común. Todo se trata de sentido común.
Primero, declararé una emergencia nacional en nuestra frontera sur. Toda entrada ilegal será detenida de inmediato y comenzaremos el proceso de devolver a millones y millones de extranjeros criminales a los lugares de donde vinieron. Reinstauraré mi política de Permanecer en México. Pondré fin a la práctica de atrapar y soltar. Y enviaré tropas a la frontera sur para repeler la desastrosa invasión de nuestro país.
Bajo las órdenes que firmé hoy, también designaremos a los carteles como organizaciones terroristas extranjeras. Y al invocar la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, instruiré a nuestro gobierno para que use todo el inmenso poder de las leyes federales y estatales para eliminar la presencia de todas las redes de pandillas criminales extranjeras, que traen un crimen devastador a suelo estadounidense, incluidas nuestras ciudades y áreas urbanas.
Como comandante en jefe, no tengo mayor responsabilidad que defender a nuestro país de amenazas e invasiones, y eso es exactamente lo que voy a hacer. Lo haremos a un nivel que nadie haya visto antes. A continuación, instruiré a todos los miembros de mi gabinete a movilizar los vastos poderes a su disposición para derrotar lo que fue una inflación récord y reducir rápida y drásticamente los costos y los precios. La crisis inflacionaria fue causada por el gasto masivo y el alza incesante de los precios de la energía. Por eso, también declararé hoy una emergencia energética nacional. Perforaremos, sí, perforaremos.
Estados Unidos volverá a ser una nación manufacturera, y tenemos algo que ninguna otra nación manufacturera tendrá jamás: la mayor cantidad de petróleo y gas de cualquier país en la Tierra, y vamos a usarla. Vamos a usarla.
Bajaremos los precios, llenaremos nuestras reservas estratégicas de nuevo, hasta el tope, y exportaremos energía estadounidense a todo el mundo.
Volveremos a ser una nación rica, y es ese oro líquido bajo nuestros pies lo que nos ayudará a lograrlo. Con mis acciones de hoy, pondremos fin al Nuevo Pacto Verde y revocaremos el mandato de vehículos eléctricos, salvando nuestra industria automotriz y cumpliendo mi sagrada promesa a nuestros grandes trabajadores automotrices estadounidenses.
En otras palabras, podrán comprar el auto de su elección. Construiremos automóviles nuevamente en Estados Unidos a un ritmo que nadie podría haber soñado posible hace solo unos años. Y gracias a los trabajadores automotrices de nuestra nación por su inspirador voto de confianza. Hicimos muchísimo con su voto.
Comenzaré de inmediato la reforma de nuestro sistema de comercio para proteger a los trabajadores y familias estadounidenses. En lugar de gravar a nuestros ciudadanos para enriquecer a otros países, gravaremos a los países extranjeros para enriquecer a nuestros ciudadanos. Para este propósito, estamos estableciendo el Servicio de Ingresos Externos, que recaudará todos los aranceles, derechos y tributos. Serán enormes cantidades de dinero ingresando al tesoro, provenientes de fuentes extranjeras.
El sueño americano volverá pronto y florecerá como nunca antes. Para restaurar la competencia y eficacia al gobierno federal, mi administración establecerá el nuevo Departamento de Eficiencia Gubernamental.
Después de años y años de esfuerzos federales ilegales e inconstitucionales para restringir la libre expresión, también firmaré una orden ejecutiva para detener de inmediato toda censura gubernamental y devolver la libertad de expresión a Estados Unidos.
Nunca más se permitirá que el inmenso poder del estado sea utilizado para perseguir a oponentes políticos, algo que sé bien. No permitiremos que esto suceda. No volverá a suceder. Bajo mi liderazgo, restauraremos la justicia justa, igualitaria e imparcial bajo el estado de derecho constitucional. Y devolveremos la ley y el orden a nuestras ciudades.
Esta semana, también pondré fin a la política gubernamental de intentar gestionar socialmente raza y género en todos los aspectos de la vida pública y privada. Forjaremos una sociedad que no discrimine por color y se base en el mérito. A partir de hoy, será política oficial del gobierno de los Estados Unidos que solo existen dos géneros: masculino y femenino.
Esta semana, reintegraremos con pago retroactivo completo a todos los miembros del servicio militar que fueron expulsados injustamente por oponerse al mandato de la vacuna contra el Covid. Y firmaré una orden para detener inmediatamente que nuestros guerreros sean ocupados en teorías políticas radicales y experimentos sociales mientras están en servicio. Nuestros militares serán libres para centrarse en su única misión: derrotar a los enemigos de América.
Como en 2017, nuevamente construiremos las fuerzas armadas más fuertes que el mundo haya visto. Mediremos nuestro éxito no solo por las batallas que ganemos, sino también por las guerras que terminemos, y quizá lo más importante, por las guerras en las que nunca entremos.
Mi legado más orgulloso será el de ser un pacificador y unificador. Eso es lo que quiero ser, un pacificador y unificador. Me complace decir que, a partir de ayer, un día antes de asumir el cargo, los rehenes en Oriente Medio están siendo devueltos a casa con sus familias. Gracias.
Estados Unidos retomará su lugar legítimo como la nación más grande, más poderosa y más respetada en la Tierra, inspirando la admiración y el asombro del mundo entero. Dentro de poco, cambiaremos el nombre del Golfo de México al Golfo de América. Y restauraremos el nombre de un gran presidente, William McKinley, a la montaña McKinley, donde debería estar y donde pertenece.
El presidente McKinley hizo a nuestro país muy rico, a través de aranceles y talento. Era un hombre de negocios natural y le dio a Teddy Roosevelt el dinero para muchas de las grandes cosas que hizo, incluyendo el Canal de Panamá, que tontamente se le entregó al país de Panamá después de Estados Unidos. Estados Unidos —piensen en esto— gastó más dinero que nunca antes en un proyecto y perdió 38.000 vidas en la construcción del Canal de Panamá. Hemos sido tratados muy mal con este regalo insensato que nunca debió haberse hecho. Y la promesa de Panamá hacia nosotros se ha incumplido. El propósito de nuestro acuerdo y el espíritu de nuestro tratado han sido totalmente violados.
A los buques estadounidenses se les está cobrando tarifas excesivas y no se les trata de manera justa en ningún sentido. Y eso incluye a la Armada de los Estados Unidos. Y, por encima de todo, China está operando el Canal de Panamá, y nosotros no se lo entregamos a China, se lo entregamos a Panamá. Y lo vamos a recuperar.
Por encima de todo, mi mensaje para los estadounidenses hoy es que es hora de que una vez más actuemos con valentía, vigor y la vitalidad de la civilización más grande de la historia. Así que al liberar nuestra nación, la llevaremos a nuevas alturas de victoria y éxito. No seremos disuadidos. Juntos acabaremos con la epidemia de enfermedades crónicas y mantendremos a nuestros hijos seguros, saludables y libres de enfermedades.
Estados Unidos volverá a considerarse una nación en crecimiento, una que aumenta nuestra riqueza, expande nuestro territorio, construye nuestras ciudades, eleva nuestras expectativas y lleva nuestra bandera hacia nuevos y hermosos horizontes. Y perseguiremos nuestro destino manifiesto hacia las estrellas, enviando astronautas estadounidenses a plantar la bandera de las barras y estrellas en el planeta Marte.
La ambición es la sangre vital de una gran nación. Y en este momento, nuestra nación es más ambiciosa que cualquier otra. Ninguna otra nación es como la nuestra. Los estadounidenses somos exploradores, constructores, innovadores, empresarios y pioneros. El espíritu de la frontera está grabado en nuestros corazones. El llamado de la próxima gran aventura resuena desde lo más profundo de nuestras almas. Nuestros ancestros estadounidenses convirtieron un pequeño grupo de colonias en el borde de un vasto continente en una república poderosa de los ciudadanos más extraordinarios del mundo. Nadie se acerca.
Los estadounidenses avanzaron miles de kilómetros a través de una tierra escarpada de naturaleza indómita. Cruzaron desiertos, escalaron montañas, enfrentaron peligros inimaginables, conquistaron el Salvaje Oeste, terminaron con la esclavitud, rescataron a millones de la tiranía, sacaron a miles de millones de la pobreza, dominaron la electricidad, dividieron el átomo, enviaron a la humanidad al cielo y colocaron el universo del conocimiento humano en la palma de la mano. Si trabajamos juntos, no hay nada que no podamos hacer ni sueño que no podamos lograr.
Muchas personas pensaron que era imposible para mí lograr un regreso político tan histórico. Pero como ven hoy, aquí estoy. El pueblo estadounidense ha hablado.
Ahora estoy aquí ante ustedes como prueba de que nunca deben creer que algo es imposible de hacer. En Estados Unidos, lo imposible es lo que hacemos mejor.
Desde Nueva York hasta Los Ángeles, desde Filadelfia hasta Phoenix, desde Chicago hasta Miami, desde Houston hasta aquí en Washington D.C., nuestro país fue forjado y construido por generaciones de patriotas que dieron todo lo que tenían por nuestros derechos y por nuestra libertad. Fueron agricultores y soldados, vaqueros y trabajadores de fábricas, siderúrgicos y mineros, policías y pioneros que siguieron adelante, avanzaron y no dejaron que ningún obstáculo venciera su espíritu o su orgullo.
Juntos tendieron las vías del ferrocarril, levantaron los rascacielos, construyeron grandes carreteras, ganaron dos guerras mundiales, derrotaron al fascismo y al comunismo, y triunfaron sobre cada uno de los desafíos que enfrentaron. Después de todo lo que hemos pasado juntos, estamos al borde de los cuatro años más grandes en la historia de Estados Unidos. Con su ayuda, restauraremos la promesa estadounidense y reconstruiremos la nación que amamos, porque la amamos profundamente.
Somos un pueblo, una familia y una gloriosa nación bajo Dios. Así que, para cada padre que sueña con el futuro de su hijo y cada niño que sueña con su porvenir, estoy con ustedes, lucharé por ustedes y ganaré por ustedes. Vamos a ganar como nunca antes. Gracias. Gracias. Gracias. Gracias.
En los últimos años, nuestra nación ha sufrido enormemente. Pero vamos a recuperarla y hacerla grande nuevamente, más grande que nunca antes. Seremos una nación como ninguna otra, llena de compasión, valor y excepcionalismo. Nuestro poder detendrá todas las guerras y traerá un nuevo espíritu de unidad a un mundo que ha estado enojado, violento y totalmente impredecible.
América será respetada de nuevo y admirada nuevamente, incluso por personas religiosas, de fe y de buena voluntad. Seremos prósperos, estaremos orgullosos, seremos fuertes y ganaremos como nunca antes. No seremos conquistados, no seremos intimidados, no seremos quebrantados y no fracasaremos. A partir de hoy, los Estados Unidos de América serán una nación libre, soberana e independiente.
Nos mantendremos con valentía, viviremos con orgullo, soñaremos con audacia, y nada se interpondrá en nuestro camino porque somos estadounidenses. El futuro nos pertenece. Y nuestra edad dorada acaba de comenzar. Gracias, que Dios bendiga a América, gracias a todos.
El presidente de la República, José Raúl Mulino, rechazó de manera integral las palabras esbozadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, relativas a Panamá y su Canal, en su discurso inaugural.
Trump prometió «retomar» el control del Canal de Panamá, ya que, según él, China está operando la vía interoceánica.
El republicano también se quejó de que los navíos estadounidenses están siendo sobrecargados con tarifas y no son tratados de manera justa.
Ante estos señalamientos, Mulino reiteró lo expresado en su mensaje a la Nación, el pasado 22 de diciembre: el Canal es y seguirá siendo de Panamá y su administración seguirá estando bajo control panameño con respeto a su neutralidad permanente.
A su vez, indicó que no hay presencia de ninguna nación del mundo que interfiera con su administración. El Canal no fue una concesión de nadie.
Explicó que fue el resultado de luchas generacionales que culminaron en 1999, producto del tratado Torrijos-Carter y, desde entonces hasta la fecha, por 25 años, de manera ininterrumpida, Panamá lo ha administrado y expandido con responsabilidad para servirle al mundo y su comercio, incluyendo a los Estados Unidos.
“Ejerceremos el derecho que nos ampara, la base jurídica del Tratado, la dignidad que nos distingue y la fortaleza que nos da el Derecho Internacional como vía idónea para manejar las relaciones entre países y, sobre todo, entre países aliados y amigos, como lo demuestran la historia y nuestras actuaciones respecto a los Estados Unidos”, detalló en un comunicado.
Mulino agregó que el diálogo es siempre la vía para aclarar los puntos mencionados sin menoscabar nuestro derecho, soberanía total y propiedad de nuestro Canal.
El nuevo presidente de Estados Unidos Donald Trump, quien prestó juramento para su segundo mandato este lunes, utilizó su discurso inaugural para detallar una serie de medidas que planea implementar de forma inmediata. Desde reformas en política migratoria hasta nuevas estrategias económicas y espaciales, Trump reafirmó su compromiso de llevar adelante las promesas que marcaron su campaña.
Declaración de emergencia nacional en la frontera con México
Trump anunció que declarará una “emergencianacional” en la frontera sur con México, subrayando la necesidad de combatir la inmigración ilegal. Confirmó que se detendrán “inmediatamente” todas las entradas irregulares al país y que el gobierno procederá a la deportación de “millones y millones de extranjeros criminales”.
Además, adelantó que designará a los cárteles de la droga como “organizaciones terroristas extranjeras”. Según explicó, estas medidas estarán acompañadas de un despliegue militar en la frontera, así como la reinstauración de la política de “Permanecer en México”, que obliga a los solicitantes de asilo a esperar la resolución de sus casos en territorio mexicano.
Políticas energéticas y económicas
Trump declaró una “emergencia energética nacional” con el objetivo de reducir la inflación y los costos energéticos en el país. Prometió aumentar la perforación de recursos naturales bajo el lema “drill, baby, drill” (perfora, nena, perfora), enfatizando que el “oro líquido bajo nuestros pies” devolverá la riqueza a Estados Unidos. Asimismo, confirmó el fin del Green New Deal y la derogación del mandato de vehículos eléctricos, una medida que subvenciona la compra de ese tipo de autos.
Trump también anunció este lunes que su administración retirará por segunda vez a Estados Unidos del Acuerdo climático de París, un desafío a los esfuerzos globales para combatir el calentamiento planetario mientras se intensifican los fenómenos meteorológicos catastróficos en todo el mundo.
En materia comercial, anunció la creación del Servicio de Ingresos Externos para recaudar ingresos mediante aranceles a países extranjeros. Su administración también planea reformar el sistema de comercio internacional y priorizar la autosuficiencia económica. “Pronto, el sueño americano estará de vuelta y prosperará como nunca antes”, afirmó Trump.
Reformas sociales: género, raza y libertad de expresión
En un discurso cargado de declaraciones sobre el rumbo social del país, Trump anunció que el gobierno federal reconocerá oficialmente solo dos géneros: masculino y femenino. Afirmó que estas políticas buscarán construir una sociedad “ciega al color y basada en el mérito”. También criticó las políticas previas que, según él, intentaron “ingenierizar socialmente la raza y el género en todos los aspectos de la vida pública y privada”.
El presidente prometió también poner fin a la censura gubernamental, comprometiéndose a restaurar lo que calificó como la “libertad de expresión” en Estados Unidos. “Nunca más se utilizará el inmenso poder del Estado para perseguir a los oponentes políticos”, aseguró.
Exploración espacial y ambiciones globales
Trump renovó su compromiso con la exploración espacial, anunciando que su administración buscará llevar astronautas estadounidenses a Marte como parte de lo que describió como el “destino manifiesto” del país. “Plantaremos las estrellas y las franjas en el planeta Marte”, aseguró. El empresario ElonMusk, presente en la ceremonia, aprobó estas declaraciones con un gesto positivo.
Entre otros planes de alcance global, Trump mencionó su intención de renombrar el Golfo de México como el “Golfo de Estados Unidos” y recuperar el Canal de Panamá, asegurando que actualmente está bajo control de China. “No se lo dimos a China, se lo dimos a Panamá. Lo recuperaremos”, afirmó.
Homenaje a Martin Luther King Jr.
Al coincidir su investidura con el día de Martin Luther King Jr., Trump mencionó que su administración buscará hacer realidad el sueño del líder de los derechos civiles. “Nos esforzaremos juntos para hacer realidad su sueño”, declaró, prometiendo avanzar hacia una sociedad más justa y equitativa.
Reacciones y retos por delante
Las medidas anunciadas por Trump generaron reacciones inmediatas, tanto de apoyo como de críticas, en los círculos políticos y sociales de Estados Unidos. Su ambicioso plan de reformas será clave para definir el rumbo del país en los próximos años, mientras se enfrenta a importantes desafíos tanto en el ámbito interno como en el internacional.
Donald Trump, que asume este lunes la presidencia de Estados Unidos, declarará terroristas a grupos criminales como el venezolano Tren de Aragua, y al salvadoreño MS-13, así como a los cárteles delictivos, anunció una fuente del gobierno entrante.
“Vamos a designar a los cárteles criminales y a otros grupos como terroristas globales”, dijo la fuente, que citó al Tren de Aragua y la mara salvadoreña MS-13.
Asimismo, ordenará la expulsión de los miembros de la banda Tren de Aragua”, a la que considera una “fuerza armada irregular del gobierno de Venezuela conduciendo una incursión e invasión depredadora en Estados Unidos”, señaló.
A lo largo de su campaña, en la que recurrió a una retórica incendiaria antinmigrante, Trump prometió expulsar a la “salvaje” banda venezolana Tren de Aragua y a la mara salvadoreña MS-13 y prometió expulsar a inmigrantes indocumentados y establecer “pena de muerte” para aquellos que cometan asesinatos de estadounidenses.
“Estados Unidos es ahora un país ocupado, pero pronto dejará de serlo”, repitió en sus mítines.
El Tren de Aragua opera en varios países sudamericanos, y está vinculada a extorsiones, homicidios y tráfico de drogas. Según el gobierno de Texas, que la declaró recientemente como una organización terrorista, también participa del tráfico de migrantes.
En julio, el Departamento de Estado admitió que la actividad de esta organización se había extendido a Estados Unidos y ofreció recompensa por tres de sus miembros que podrían estar en Colombia y Venezuela.
Trump aseguró que el Tren de Aragua está “desatando una violenta matanza por todo Estados Unidos” y prometió “acelerar las expulsiones del Tren de Aragua y de pandillas salvajes como la MS-13, que es igualmente peligrosa”, en referencia a la temida banda criminal Mara Salvatrucha.
Donald Trump juró el lunes como el 47mo presidente, prometiendo una “revolución de sentido común” y tomando el mando mientras los republicanos asumen el control unificado de Washington y se proponen remodelar las instituciones del país.
Trump, quien superó juicios políticos, acusaciones penales y un par de intentos de asesinato para ganar otro mandato en la Casa Blanca, actuará rápidamente después de la ceremonia, con órdenes ejecutivas ya preparadas para su firma para tomar medidas enérgicas contra los cruces fronterizos, aumentar el desarrollo de combustibles fósiles y poner fin a los programas de diversidad e inclusión en todo el gobierno federal.
“Mi reciente elección es un mandato para revertir total y completamente una traición horrible y todas estas muchas traiciones que han tenido lugar, y para devolverle al pueblo su fe, su riqueza, su democracia y, de hecho, su libertad”, dijo Trump. “A partir de este momento, el declive de Estados Unidos ha terminado”.
“Hace solo unos meses, en un hermoso campo de Pensilvania, una bala de un asesino atravesó mi oreja, pero sentí entonces, y lo creo aún más ahora, que mi vida fue salvada por una razón. Fui salvado por Dios para hacer grande de nuevo a Estados Unidos”, declaró Trump.
Planea declarar el comienzo de “una nueva y emocionante era de éxito nacional” mientras “una marea de cambio está barriendo el país”, según extractos de su discurso inaugural.
Las órdenes ejecutivas son el primer paso en lo que Trump llamará “la restauración completa de Estados Unidos y la revolución del sentido común”.
Dijo que su primera medida será declarar una “emergencia nacional” en la frontera sur y que declarará a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas.
El clima gélido está reescribiendo el espectáculo del día. La juramentación de Trump se trasladó al interior de la Rotonda del Capitolio (la primera vez que esto sucede en 40 años ) y el desfile inaugural fue reemplazado por un evento en un estadio del centro de la ciudad. Las multitudes de partidarios de Trump que llegaron a la ciudad para ver la ceremonia inaugural en el frente oeste del Capitolio desde el National Mall tendrán que buscar otro lugar para ver las festividades.
En el Capitolio, el vicepresidente J. D. Vance fue el primero en prestar juramento, y el juez de la Corte Suprema Brett Kavanaugh leyó el juramento en una Biblia que le había regalado su bisabuela. Trump lo siguió minutos después del mediodía, y utilizó tanto una Biblia familiar como la que utilizó el presidente Abraham Lincoln en su toma de posesión en 1861, mientras el presidente de la Corte Suprema, John Roberts, le tomaba juramento.
Un grupo de multimillonarios y titanes de la tecnología, entre ellos Mark Zuckerberg, Jeff Bezos, Tim Cook y Sundar Pichai, ocuparon puestos destacados en la Rotonda del Capitolio, donde se mezclaron con el equipo entrante de Trump antes de que comenzara la ceremonia. También estuvo presente Elon Musk, el hombre más rico del mundo, que se espera que lidere un esfuerzo para recortar el gasto y los empleados federales.
Trump comenzó el día con un servicio de oración en la Iglesia Episcopal de San Juan. Él y su esposa, Melania, fueron recibidos más tarde en el pórtico norte de la mansión ejecutiva por el presidente saliente Joe Biden y la primera dama Jill Biden para la tradicional recepción con té y café. Fue un cambio radical respecto a hace cuatro años, cuando Trump se negó a reconocer la victoria de Biden o asistir a su toma de posesión.
“Bienvenido a casa”, le dijo Biden a Trump después de que el presidente electo se bajara del auto. Los dos presidentes, que llevan años criticándose amargamente, compartieron una limusina camino del Capitolio.
La investidura de Trump supuso un regreso político sin precedentes en la historia de Estados Unidos.
Pero Trump nunca perdió su control sobre el Partido Republicano y no se dejó intimidar por casos criminales y dos intentos de asesinato mientras aplastaba a sus rivales y aprovechaba la exasperación de los votantes con la inflación y la inmigración ilegal.
Se comprometerá a “preservar, proteger y defender” la Constitución desde el mismo lugar que fue invadido por sus partidarios el 6 de enero de 2021. Ha dicho que uno de sus primeros actos en el cargo será indultar a muchos de los que participaron en los disturbios.
Donald Trump jura como el cuadragésimo séptimo presidente de los Estados Unidos de América. La investidura de Donald Trump marca el regreso del mandatario como presidente y comandante supremo de Estados Unidos.
El empresario convertido en político fue el presidente 45 de Estados Unidos y ahora será el número 47, después de derrotar a la vicepresidenta Kamala Harris en las elecciones del 5 de noviembre. A pesar de que se negó a participar en la inauguración de 2021 del presidente Joe Biden, Trump siguió ahora el protocolo y realizó su juramento.
La ceremonia de inauguración para la segunda presidencia de Donald Trump se llevó a cabo el lunes 20 de enero en el edificio del Capitolio de Estados Unidos en Washington D.C.
La inauguración se realiza cada cuatro años el día 20, a menos que esa fecha caiga en domingo. En dicho caso, la ceremonia sería el 21 de enero.