Armando Esteban Quito

China estaría evaluando la posibilidad de que Elon Musk adquiera las operaciones estadounidenses de TikTok si la compañía finalmente no lograra sortear la prohibición de la aplicación en el país.

La Gaceta de la Iberosfera

Según han indicado fuentes familiarizadas con el asunto, los funcionarios de Pekín prefieren que TikTok siga siendo propiedad de la china ByteDance, que ha apelado la inminente prohibición ante la Corte Suprema de Estados Unidos.

Sin embargo, habrían comenzado a debatir los planes de contingencia para TikTok como parte de una amplia discusión sobre cómo trabajar con la administración de Donald Trump, apuntando hacia un posible acuerdo con Musk, uno de los aliados más cercanos de Trump, tendría cierto atractivo para Pekín. Asimismo, un escenario discutido pasaría por que X asumiera el control de TikTok US y administrase ambos negocios, aunque las fuentes advirtieron de que aún no se ha llegado a un consenso firme.

En este sentido, no está claro cuánto sabe ByteDance sobre las discusiones del Gobierno chino o si TikTok y Musk han estado involucrados, así como tampoco si Musk, TikTok y ByteDance han mantenido conversaciones sobre los términos de un posible acuerdo. No obstante, las operaciones estadounidenses de TikTok podrían estar valoradas en un rango de entre 40.000 y 50.000 millones de dólares (39.139 y 48.923 millones de euros).

El fiscal especial Jack Smith presentó su renuncia el pasado viernes desde al Departamento de Justicia. Su retirada ya se había anticipado desde que el presidente electo Donald Trump obtuvo una aplastante victoria en las elecciones presidenciales en noviembre de 2024.

La Derecha Diario

La noticia fue anunciada de manera discreta en una nota al pie de una presentación judicial el sábado, que indicaba que Smith había completado su trabajo y presentado su informe final y confidencial el 7 de enero de 2025, y que se apartó del Departamento el 10 de enero.

Smith fue designado por el fiscal general ultra demócrata Merrick Garland en noviembre de 2022 para investigar dos casos relacionados con el presidente electo Donald Trump: la interferencia en las elecciones de 2020, especialmente en relación con los incidentes en el Capitolio el 6 de enero de 2021, y el caso de los documentos clasificados en Mar-a-Lago.

En 2017, Smith había servido como fiscal interino del Distrito Medio de Tennessee durante la primera administración de Trump.

La renuncia de Smith llega en un momento clave, ya que el país espera el informe final sobre la »interferencia electoral». Una reciente presentación judicial indicó que Garland planea hacer público el informe pronto, posiblemente antes de que Trump asuma la presidencia el 20 de enero. Un fallo de un juez de la Corte de Apelaciones Federal rechazó una solicitud para bloquear la publicación del informe de Smith.

Garland había expresado previamente su compromiso de hacer público el informe del fiscal especial en la mayor medida posible, respetando los requisitos legales y las políticas del Departamento de Justicia.

El encargado demócrata del Departamento de Justicia que ha perseguido judicialmente a Trump durante años se refirió a su compromiso por entregar el informe y realizarlo con todos los requisitos legales pertinentes a través de una carta a los presidentes de los comités judiciales de la Cámara de Representantes, Jim Jordan (Republicano por Ohio) y Jamie Raskin (Demócrata por Maryland.).

Tras la magnífica victoria electoral de Trump en 2024, Smith presentó mociones para concluir sus casos contra el presidente electo. A finales de noviembre, pidió a un juez que desestimara los cargos contra Trump en el caso de interferencia electoral en Washington, D.C.

Antes de solicitar el archivo de los casos, Smith también presentó una moción para anular todos los plazos en el caso de interferencia electoral, lo que se esperaba debido a la gran victoria de Trump. Tras la retirada de los cargos, Trump reaccionó correctamente afirmando que las investigaciones «nunca debieron haberse iniciado».

Trump, a través de una publicación en Truth Social, argumentó que estos casos, al igual que otros en su contra, eran «vacíos e ilegales», calificando las investigaciones de un «secuestro político» y un «punto bajo en la historia de nuestro país», pero que él logró «perseverar» y salir victorioso, subrayando su eslogan «MAKE AMERICA GREAT AGAIN».

El Canciller de Colombia, Luis Gilberto Murillo, afirmó que la presencia del embajador, en la toma de posesión de Nicolás Maduro el 10 de enero, no significa el reconocimiento de los resultados de las elecciones del 28 de julio en Venezuela ni del gobierno.

El Nacional

«Nosotros hemos tomado unas decisiones y que han sido muy claras: no reconocemos, obviamente no reconocemos y se tomó la decisión de que ni el presidente Petro, ni los funcionarios de alto nivel de Bogotá, como le llaman en el mundo diplomático de capital, irían al acto de posesión. El embajador tiene que hacer presencia. Yo usaba mucho eso de que tiene que hacer presencia en un acto de estos, porque tenemos una relación de Estado a Estado y de ninguna manera esto significa el reconocimiento de los resultados electorales ni del gobierno. Eso se estila obviamente en la relación diplomática», dijo Murillo

Colombia no reconocerá a Maduro si no hay actas

Señaló que sin actas públicas, Colombia no reconocerá la victoria de Maduro.

«Colombia no reconoce los resultados en Venezuela porque, sin actas públicas y transparentes, no podemos avalar ese proceso», dijo.

Murillo resaltó que el manejo de la relación con Venezuela es clave para el proceso de paz en Colombia.

«Cualquier manejo imprudente de la relación con Venezuela podría desencadenar un aumento de la actividad criminal en la frontera. Por eso, mantener el diálogo es una cuestión de seguridad nacional», sostuvo.

Y agregó: «Nuestra política exterior debe responder a esta realidad. No podemos permitir que decisiones precipitadas afecten a quienes dependen de una relación estable entre los dos países».

La líder opositora María Corina Machado ofreció este lunes 13 de enero, un mensaje contundente a los venezolanos, destacando la importancia de mantenerse enfocados y unidos en un momento que calificó como crítico, pero también decisivo para el país.

La Patilla

María Corina Machado comenzó recordando la estrategia que, a su juicio, ha llevado a la oposición a una posición ganadora: “Gracias a esa estrategia centrada en la verdad logramos hacer primarias ciudadanas, reunimos a todo el país, construimos una inmensa mayoría popular, ganamos por paliza las elecciones presidenciales y con las actas en la mano probamos nuestra rotunda victoria electoral”.

La dirigente subrayó que el régimen de Nicolás Maduro enfrenta un aislamiento internacional sin precedentes. Según Machado, países como Estados Unidos, Italia, Argentina, Canadá, y el Parlamento Europeo, entre otros, ya reconocen a Edmundo González como presidente electo de Venezuela.

Además, Machado destacó que “la izquierda democrática los abandonó”, haciendo referencia a recientes declaraciones de líderes internacionales, como el presidente chileno, Gabriel Borges, quien catalogó al régimen de Maduro como una dictadura.

En un tono enérgico, la líder opositora expresó que el régimen está acorralado: “Se quedaron reducidos a una cúpula criminal, un grupúsculo de corruptos que resisten como pueden ante un pueblo que los tiene rodeados”. Asimismo, afirmó que la paranoia dentro del chavismo es evidente, asegurando que “pasan las noches en vela escuchando el tic-tac del reloj, sabiendo que su final está cerca”.

María Corina Machado también enfatizó la importancia de vencer el miedo en esta fase crucial de la lucha: “Valiente no es quien no tiene miedo, valiente es quien vence el miedo. Y esa es una decisión de la mente y del corazón que nace en la certeza de que somos millones y que tenemos la razón”.

La líder cerró su intervención con un llamado a la acción, instando a los venezolanos a mantenerse fuertes y listos para lo que denominó “el round ganador”. “Esta lucha la damos juntos y la vamos a ganar, porque esto es hasta el final y vamos de la mano de Dios”, concluyó.

La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González Colón, instó este lunes al presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, a actuar de manera inmediata frente a lo que calificó como una amenaza directa del dictador venezolano Nicolás Maduro,quien sugirió una invasión a la isla con tropas brasileñas para liberarla del dominio estadounidense.

EFE

Ayer, pocos días después de realizar una ceremonia ilegítima de juramentación, el dictador socialista Nicolás Maduro propuso públicamente una invasión a Puerto Rico”, escribió la gobernadora en una carta dirigida al próximo mandatario estadounidense.

“Confío en que su futura administración responderá rápidamente y dejará claro al régimen de Maduro que, bajo su liderazgo, los Estados Unidos protegerán las vidas y la soberanía de los ciudadanos estadounidenses y no cederán ante las amenazas de dictadores pequeños y asesinos.”, añadió.

González Colon afirmó, además, que “los llamados de Maduro para una invasión son un intento claro de eliminar la presencia de los EEUU y aumentar su influencia en el área”.

Las declaraciones de Maduro ocurrieron durante el Festival Mundial Internacional Antifascista, realizado en Venezuela, donde el dictador afirmó que es necesaria la “liberación” de Puerto Rico. Incluso mencionó la posibilidad de utilizar tropas brasileñas.

“Así como en el norte tienen una agenda de colonización, nosotros tenemos una agenda de liberación, y la agenda nos la escribió Simón Bolívar”, expresó Maduro. “Está pendiente la libertad de Puerto Rico y la lograremos con las tropas de Brasil. Y Abreu de Lima irá al frente. Batallón Abreu de Lima para liberar Puerto Rico”, agregó el dictador.

Además, Maduro advirtió que, de ser necesario, tomaría las armas para defender su régimen. “Venezuela se va preparando junto con Cuba, junto con Nicaragua […] para si algún día tenemos que tomar las armas para defender el derecho a la paz”, aseguró.

González Colón subrayó en su carta la importancia estratégica de Puerto Rico para los Estados Unidos.

“La isla alberga a Fort Buchanan, la única instalación del Ejército de los EEUU en el Caribe, y otras instalaciones clave de la Guardia Nacional como Camp Santiago, Fort Allen y la Base Aérea Muñiz, todas las cuales estratégicamente apoyan ejercicios y operaciones conducidos por los socios militares de los EE. UU”.

La gobernador afirmó que “Puerto Rico también representa una posición clave para avanzar en los intereses de seguridad nacional de los Estados Unidos en nuestra región”. Asimismo, enfatizó que la isla ha optado por fortalecer sus lazos con los Estados Unidos a través de la estadidad, como lo demuestra el plebiscito realizado en 2024.

La gobernadora manifestó su disposición a colaborar con la administración de Trump en la protección de los intereses de seguridad de la región y en el apoyo al pueblo venezolano.

Estoy lista para trabajar con usted y su administración para contrarrestar esta y otras amenazas planteadas por la dictadura ilegítima de Maduro y apoyar al pueblo de Venezuela en su lucha por la libertad”, escribió en la carta.

Apoyo a Edmundo González Urrutia

Jenniffer González lamentó la crisis política de Venezuela y apoyó al presidente electo Edmundo González Urrutia, tras la ilegítima toma de posesión del dictador socialista el pasado 10 de enero.

Yo creo que es triste que el pueblo venezolano tenga que sufrir los embates de un dictador que llegó al poder engañando a la gente. Yo reconozco a Edmundo González en término de su liderato”, expresó la gobernadora en una rueda de prensa.

“La comunidad venezolana tiene mi total respaldo y, como lo hemos hecho en el pasado, vamos a mantener esa línea de comunicación con lo que podamos colaborar”, aseguró la jefa del Ejecutivo puertorriqueño.

La gobernadora puertorriqueña, a su vez, insistió en criticar el apoyo de miembros de La Alianza -compuesta por el Partido Independentista Puertorriqueño y el Movimiento Victoria Ciudadana– a Maduro, especulando que si el candidato a la gobernación de ese grupo, Juan Dalmau, hubiera ganado en las elecciones del pasado noviembre, Puerto Rico sería otra dictadora comunista.

Esto lo estamos viendo en Nicaragua, Venezuela, Cuba, lo que querían hacer en Puerto Rico, y gracias a Dios no ocurrió, porque el pueblo no validó ese tipo de conducta”, enfatizó Jenniffer González.

Un grupo de 31 ex presidentes solicitaron este lunes al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, que convoque el Consejo Permanente y se “disponga las gestiones diplomáticas” para que Edmundo González Urrutia pueda ser juramentado como presidente de Venezuela.

EFE

Los ex mandatarios que integran la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA) subrayaron en un comunicado la necesidad de que la OEA realice una “urgente apreciación” de lo ocurrido y cree un camino “para el urgente restablecimiento de la democracia en Venezuela”.

Sólo así podrán garantizar sus propias estabilidades otros países”, agregó IDEA.

El pasado viernes 10 de enero Nicolás Maduro juramentó para un nuevo periodo que culmina en 2031.

“Observamos que, tras la instauración de un régimen policial y militar y mediante acciones de terrorismo de Estado que han dejado como saldo decenas de muertos y miles de encarcelados, asilados en la embajada argentina, se desató una ola de represión”, indicaron los expredidentes.

IDEA ratificó este lunes su compromiso con González Urrutia para que asuma la presidencia de Venezuela y agradeció a los países latinoamericanos que acogieron al opositor en un recorrido para recabar apoyos en este objetivo que inició el pasado 3 de enero y lo llevó a Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Panamá y República Dominicana.

González Urrutia se encontraba desde el miércoles pasado en Santo Domingo, pero este lunes existe hermetismo total sobre si aún sigue en la isla.

El pasado 28 de julio, el opositor se enfrentó en las urnas con Maduro, quien fue proclamado ganador de los comicios presidenciales por el Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por el chavismo, con base en unos resultados que aún se desconocen de forma desglosada, a pesar de que el cronograma oficial aprobado para la celebración de estas votaciones contemplaba su publicación.

La principal alianza opositora -la Plataforma Unitaria Democrática (PUD)- acusó a Maduro de consumar un “golpe de Estado”, al asegurar que su líder, González Urrutia, fue el vencedor de esas elecciones, lo que sustenta con el 85,18 % de las actas de votación que asegura haber reunido gracias a testigos y miembros de mesa.

Meta informó el viernes que pondrá fin a sus programas de diversidad, equidad e inclusión —conocidos como DEI, por su siglas en inglés—, convirtiéndose así en la última de las compañías en dar marcha atrás en tales prácticas a raíz de la presión de los críticos conservadores y de sus clientes.

CNN

Meta eliminará el equipo DEI de la compañía, poniendo fin a los “programas de equidad e inclusión y cambiando las prácticas de contratación y diversidad de proveedores”, según un memorando de la compañía obtenido por CNN y enviado a todos los empleados por la vicepresidenta de recursos humanos de Meta, Janelle Gale.

Un portavoz de Meta confirmó el contenido del memorando.

“El panorama legal y político en torno a las políticas de diversidad, equidad e inclusión en Estados Unidos está cambiando”, escribió Gale. “La Corte Suprema de Estados Unidos ha tomado recientemente decisiones que señalan un cambio en la forma en que los tribunales abordarán la DEI. Reafirma antiguos principios de que la discriminación no debe tolerarse ni promoverse sobre la base de características inherentes”.

Gale también escribió que el término “DEI” se ha vuelto “cargado” porque algunos creen que sugiere “un trato preferencial de algunos grupos sobre otros”.

El memorando fue reportado por primera vez por el medio de comunicación digital estadounidense Axios.

La directora de diversidad de Meta, Maxine Williams, asumirá un nuevo rol enfocado en “accesibilidad y compromiso”, decía el memorando. La compañía tampoco requerirá más que los gerentes busquen candidatos de grupos no representados, y pondrá fin a los intentos para contratar proveedores y vendedores pertenecientes a minorías.

“Construimos los mejores equipos con las personas más talentosas”, escribió Gale. “Esto significa buscar personas de una variedad de grupos de candidatos, pero nunca tomar decisiones de contratación basadas en características protegidas (por ejemplo, raza, género, etc.)”, escribió Gale.

“En lugar de programas de equidad e inclusión”, escribió Gale, Meta planea construir programas “que se centren en cómo aplicar prácticas justas y consistentes que mitiguen el sesgo para todos, sin importar su origen”.

El fin de los programas DEI encaja con otros cambios importantes en la empresa que, según los críticos, tienden a la derecha desde que el presidente electo Donald Trump ganó las elecciones de noviembre. A principios de esta semana, Meta anunció que pondría fin a sus programas de verificación de datos de terceros en Estados Unidos y cambiaría sus políticas de conducta de odio, agregando nuevos tipos de contenido que los usuarios ahora pueden publicar en las plataformas propiedad de Meta que anteriormente estaban prohibidas.

El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, se reunió con el presidente electo Donald Trump el viernes en Mar-a-Lago, dijeron a CNN dos fuentes familiarizadas con el asunto. Meta se negó a hacer comentarios sobre la reunión entre ambos.

Zuckerberg también hizo una aparición en el podcast de Joe Rogan ese mismo día, donde dijo que había estado trabajando en los cambios anunciados esta semana “durante mucho tiempo”.

“El objetivo de las redes sociales es dar a las personas la capacidad de compartir lo que quieran. Se remonta a que nuestra misión original es simplemente dar a las personas el poder de compartir y hacer que el mundo sea más abierto y conectado”, dijo Zuckerberg.

Zuckerberg dijo que ha estado en un “viaje” durante la última década, que comenzó “muy a favor de la libertad de expresión”, pero la victoria del presidente Donald Trump en 2016 y luego la presión de la administración Biden para moderar la desinformación sobre covid-19 en las redes sociales cambiaron su punto de vista.

“Creo que desde 2016 le di demasiada deferencia a mucha gente de los medios que básicamente decían ‘Bueno, no había forma de que (Trump) puediera haber sido elegido excepto por desinformación. La gente no puede creer estas cosas’”, dijo Zuckerberg.

Zuckerberg dijo que la verificación de datos y la moderación de contenido llegaron al punto de “destruir la confianza” en la plataforma.

Al comienzo de la pandemia de covid-19, Zuckerberg dijo que Meta fue fuertemente presionada por la administración Biden para eliminar contenido que el gobierno consideraba desinformación.

“Básicamente estas personas de la administración Biden llamaban a nuestro equipo y les gritaban y los maldecían, y todo eso está documentado, todo está ahí”, dijo Zuckerberg, y agregó que la administración intentó que Meta eliminara un meme que sugería que las personas que se vacunaran contra el covid-19 terminarían siendo parte de demandas colectivas.

“Hemos sido sometidos a pruebas de presión en este tema durante los últimos 8 a 10 años con estas enormes instituciones presionándonos, y siento que este es el lugar correcto hacia el que debemos ir en el futuro”, dijo.

El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, está introduciendo cambios radicales en las redes de internet, todos ellos en consonancia con los deseos del presidente electo Donald Trump y sus partidarios.

CNN

Echó a los verificadores de hechos que los conservadores ridiculizan. E introdujo normas más permisivas para publicar opiniones conservadoras.

Las recientes elecciones “parecen un punto de inflexión cultural para volver a dar prioridad a la expresión”, dijo Zuckerberg en su anuncio, justificando la relajación de las nuevas normas de moderación de contenidos en Facebook, Instagram y Threads.

“Los gobiernos y los medios de comunicación tradicionales han presionado para censurar cada vez más”, dijo Zuckerberg, repitiendo un argumento de la derecha utilizado para socavar la comprobación de hechos.

Dado que Meta es una fuerza tan dominante en la industria, con miles de millones de usuarios en sus plataformas en todo el mundo, los cambios resonarán aún más ampliamente, remodelando sectores enteros del internet de manera favorable al movimiento Make America Great Again, de Trump.

Los anuncios del martes por la mañana parecían dirigidos directamente a Trump, sobre todo porque Meta dio primero la noticia en exclusiva a “Fox & Friends”, uno de los programas de televisión favoritos del presidente electo.

El recién ascendido jefe de política de la empresa, Joel Kaplan, exasesor principal de George W. Bush, se sentó con los copresentadores de Fox y coincidió plenamente con el encuadre del programa de “censura” frente a “libertad”.

La aparición de Kaplan fue la última señal de recalibración de Meta antes del segundo mandato de Trump.

Trump y algunos de sus principales aliados han criticado duramente a Zuckerberg y a Facebook en el pasado. Trump acusó una vez a Zuckerberg de interferir en las elecciones y amenazó con enviarlo a prisión por “el resto de su vida”.

Meta también tiene muchos asuntos ante el gobierno estadounidense. La Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) tiene un caso antimonopolio contra la empresa que se supone que irá a juicio en abril.

En CNBC el martes por la mañana, la presidenta saliente de la FTC, Lina Khan, dijo que Meta podría querer un arreglo favorable de la administración Trump. “Espero que los futuros encargados de hacer cumplir la ley no se lo den”, señaló.

Meta está tratando claramente de atraer a la administración entrante.

Zuckerberg, tocando dos temas populares de la derecha, dijo que la compañía “se deshará de un montón de restricciones sobre temas como la inmigración y el género que simplemente están fuera de contacto con el discurso dominante”.

La empresa también eliminará sus asociaciones con grupos terceros de verificación de hechos y, en su lugar, adoptará un sistema de “notas de la comunidad”, al estilo de X. Zuckerberg afirmó que “los verificadores de hechos han sido demasiado sesgados políticamente y han destruido más confianza que la que han creado, especialmente en Estados Unidos”.

En general, Meta será mucho más permisiva con los contenidos de Facebook y otras plataformas.

“Queremos deshacer la misión que ha hecho que nuestras normas sean demasiado restrictivas y propensas a una aplicación excesiva”, escribió Kaplan en una entrada de blog.

“Meta ajustará nuestros sistemas para exigir un grado mucho mayor de confianza antes de retirar un contenido”, añadió Kaplan.

Los conservadores aplaudieron de inmediato los cambios de Meta, mientras que otros, incluidos expertos en desinformación, advirtieron que las plataformas de Meta se convertirían en un pozo negro aún mayor. Es probable que los contenidos falsos y de odio se vuelvan aún más comunes en las redes sociales.

También es probable que los cambios provoquen despidos en algunos medios de comunicación. Como señaló la periodista Jane Lytvynenko en Bluesky, Facebook y Google son “los principales financiadores de los medios de verificación de hechos” en todo el mundo, y “hay redacciones en todo el mundo para las que esa financiación significa la supervivencia”.

“Para los usuarios de las plataformas, esto significa que vuelven a estar solos para discernir qué es información auténtica y qué no lo es”, añadió Lytvynenko.

Algunos comentaristas predijeron que los anuncios de Zuckerberg acelerarían la adopción de redes sociales alternativas como Bluesky. Otros sugirieron que el usuario medio podría no notar los cambios.

Zuckerberg dijo al final de su video que Meta también está “recuperando el contenido cívico”, lo que significa que la empresa modificará sus algoritmos para que los usuarios puedan ver más publicaciones sobre elecciones, política y asuntos sociales.

“Durante un tiempo, la comunidad pidió ver menos política porque estresaba a la gente, así que dejamos de recomendar estas publicaciones”, explicó. “Pero ahora parece que estamos en una nueva era y empezamos a recibir comentarios de que la gente quiere volver a ver estos contenidos”, añadió. Las publicaciones políticas tienden a causar conflictos, pero Zuckerberg dijo que Meta trabajará “para mantener las comunidades amistosas y positivas”.

Kaplan dijo que la empresa adoptará un “enfoque más personalizado” para que los usuarios que deseen más contenido político puedan verlo en sus muros. Se trata de un cambio que pone de manifiesto el poder acumulado por Meta.

Después de anunciar el fin de la política de verificación de hechos en sus redes sociales, el CEO de Meta (Facebook e Instagram), Mark Zuckerberg, ha aparecido este viernes en el podcast más escuchado del mundo, el de Joe Rogan, que fue un importante altavoz para Donald Trump en la recta final de su campaña. En una entrevista de casi tres horas, que Rogan no anunció con antelación, el magnate tecnológico ha cargado contra la administración de Joe Biden, a la que ha acusado de presionar a Meta en el 2020 para que borrara contenidos relacionados con los efectos secundarios de las vacunas durante la pandemia de coronavirus.

La Vanguardia

Al comienzo de la charla, Zuckerberg ha defendido la puesta en marcha del sistema de verificación de hechos, cuyo objetivo era en un principio “verificar lo peor de lo peor, cosas que eran claramente bulos”, como “que la tierra es plana”. Sin embargo, ha asegurado que tres eventos guiaron la presión de los gobiernos hacia la “censura”, lo que le ha llevado a replantearse esta política de moderación: la elección de Donald Trump y el Brexit en el 2016, y la pandemia de coronavirus en el 2020.

Tras la primera elección de Trump, “comenzamos a enfrentar una presión institucional masiva para censurar contenido en base a la ideología”, ha asegurado, con lo que “el sistema se desvió” del objetivo original, puesto que “algunas de esas personas cuyo trabajo es hacer fact-checking, su industria, se centran en la verificación de contenido político”. Por este motivo, “mucha gente pensó que los verificadores estaban demasiado sesgados, no necesariamente en lo que determinaban, sino por el tipo de cosas que elegían verificar”. “Pasar por toda esta experiencia”, añade el consejero delegado de Meta, “se pareció a 1984”, la distopía en la que George Orwell retrató la posverdad de los regímenes autoritarios del futuro.

En cuanto a la pandemia, que considera determinante en su decisión, ha señalado que, aunque inicialmente fue “muy comprensivo” con que había que moderar ciertos contenidos –puesto que “si hay una emergencia, tu capacidad de hablar puede restringirse temporalmente” y “no puedes gritar ‘fuego’ en un teatro lleno”–, la presión gubernamental fue cada vez más “brutal”. “Al principio, parecía razonable darle un poco de deferencia al gobierno y a las autoridades de salud sobre cómo deberíamos manejar esto. Pero cuando pasó de ‘dos semanas para aplanar la curva’ a ‘tienes que usar una mascarilla’, y todo iba cambiando constantemente, fue muy difícil de seguir”, ha añadido.

“Diría que esto alcanzó su punto más extremo durante la administración de Biden, cuando intentaban implementar el programa de vacunación. En general, estoy bastante a favor de las vacunas: creo que tienen más aspectos positivos que negativos. Pero, mientras intentaban impulsar ese programa, también trataron de censurar a cualquiera que básicamente argumentara en contra, y nos presionaron muchísimo para eliminar cosas que, honestamente, eran ciertas. Básicamente nos decían que elimináramos cualquier cosa que dijera que las vacunas podrían tener efectos secundarios. Y yo estaba como, bueno, no vamos a hacer eso”. 

Preguntado por quién le presionó, ha respondido que “fue gente de la administración de Biden”, aunque él “no estaba directamente involucrado en esas conversaciones”. Cuando ha entrado en detalles, Zuckerberg ha asegurado que miembros del actual gobierno “gritaron” y “maldijeron” a sus empleados en esas discusiones sobre moderación de contenido. “El gobierno estadounidense debería defender a sus empresas, no estar en la punta de la lanza atacándolas”, ha dicho Zuckerberg, que se ha mostrado “optimista” con el retorno de Trump a la Casa Blanca.

El magnate, que en el 2021, después del asalto al Capitolio, se unió a redes como Twitter y expulsó a Trump de Facebook e Instagram aludiendo que había infringido las normas de la plataforma en su “elogio a las personas que participaron en actos violentos”, ha dado un giro conservador tras la elección de Trump, con quien se reunió en noviembre en su residencia de Mar-a-Lago.

En febrero del 2023, las cuentas de Trump fueron restablecidas, poco después de que ocurriera lo mismo en Twitter tras su adquisición por parte de Elon Musk, megadonante del republicano y futuro miembro (externo) de su gobierno. Este agosto, Trump amenazó Zuckerberg con pasar “el resto de su vida en la cárcel” si intentaba interferir en las elecciones. Poco después, dijo que había hablado con él tras su primer intento de asesinato y que se había comprometido a no hacerlo.

Este martes, al anunciar que eliminaría la verificación de hechos, siguió los pasos de Musk, que ha sido un habitual en el podcast de Rogan. Zuckerberg ya apareció en el mismo podcast en el 2022, en una conversación de carácter tecnológico y con un tono muy distinto al de esta entrevista, que en tan solo 45 minutos ha alcanzado 200.000 visualizaciones.

La sección de comentarios se ha llenado de mensajes que destacan el giro del magnate, el tercer hombre más rico del mundo (después de Musk y Jeff Bezos), con 214.000 millones de dólares, y preguntándose por qué no hizo públicas estas acusaciones en el 2020. “Está tratando de hacer lo que pueda para evitar ir a prisión”, decía uno; “esto es lo más parecido a ‘lo siento, quiero estar en el bando ganador’”, aseguraba otro usuario; o “Mark está luchando por estar en el lado correcto de la historia con la esperanza de no ser sometido a los juicios de Nüremberg”.

¿Quién habría adivinado que Mark Zuckerberg es un defensor de la libertad de expresión? En un video ampliamente compartido en las redes sociales, el jefe de Meta anunció que era hora de que Facebook regresara a sus «raíces en torno a la libertad de expresión». Los miles de millones invertidos en algoritmos para detectar el «discurso de odio» y el empleo de verificadores de datos, todo ello destinado a reducir la «desinformación» en sus aplicaciones de redes sociales, aparentemente ahora están siendo reemplazados por usuarios que agregan notas comunitarias a las publicaciones. Se acabó el control de la libertad de expresión impulsado por inteligencia artificial. 

Por: Norman Lewis – The Europan Conservative

Cuando un poderoso magnate de las grandes empresas tecnológicas sale del armario de la censura para declarar su fe en la libertad de expresión, deberíamos darle la bienvenida. La alternativa es peor. Sin embargo, nuestra libertad de expresión no debería estar al alcance de ningún gobierno, juez o titán de las grandes empresas tecnológicas.

Zuckerberg tiene un poder tremendo: es dueño y director de Facebook, que tiene alrededor de 3.070 millones de usuarios; Instagram, con alrededor de 2.000 millones; y WhatsApp, con al menos 2.000 millones. Su decisión a favor de la libertad tendrá un impacto en la vigilancia de la libertad de expresión de miles de millones de personas en Internet. 

Pero perdónenme por levantar una ceja con escepticismo. El cambio de postura de Zuckerberg puede tener algo que ver con sus creencias, pero la historia de Facebook y la censura no debería generar una confianza acrítica. Es una historia sórdida de conveniencia comercial en lugar de defensa de principios políticos. No sorprende que el New York Times informara que los trabajadores de recursos humanos eliminaron rápidamente las publicaciones de los empleados que no estaban de acuerdo con la nueva línea de libertad de expresión después del anuncio en video de Zuckerberg. Libertad de expresión, en efecto.

Zuckerberg ha sido un camaleón político que ha ido cambiando de color a medida que la marea política y cultural a su alrededor fluctuaba. Los intereses comerciales, más que un profundo apego a la libertad de expresión, han impulsado y siguen impulsando al señor Zuckerberg.

Por ejemplo, inmediatamente después de las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, Facebook se convirtió en un participante entusiasta de la narrativa de que la desinformación está destruyendo la democracia, a la que se responsabilizó de la sorprendente victoria de Donald Trump. Además de establecer las alianzas de verificación de datos que acaba de anunciar que abandonará, Zuckerberg  se disculpó ante el Congreso  por el papel de Facebook en las elecciones. Luego creó e incluso invitó a la prensa a recorrer una sala de guerra de Facebook dedicada a combatir la «información falsa» en la plataforma. 

Durante el gobierno de Biden, Facebook sucumbió a la presión para eliminar contenido sobre la COVID-19 que desafiara la narrativa oficial, una conducta que Zuckerberg dijo más tarde que lamentaba. Estaba tan apegado a la narrativa de desinformación de la élite demócrata que, en nombre de la defensa de la democracia estadounidense, prohibió a Trump usar Facebook cuando todavía era el presidente electo de Estados Unidos. Más recientemente, cuando Elon Musk expuso el intento de la Comisión Europea de censurar contenido político en el período previo a las elecciones europeas, Meta permaneció en silencio cuando se le preguntó si había cooperado.

El comportamiento censurador de Meta ha vigilado el discurso de millones de personas. Las cifras de un informe de su Junta de Supervisión son reveladoras. En respuesta a aparentes transgresiones de «discurso de odio», Meta desarrolló un sistema automatizado para detectar contenido previo a la publicación que potencialmente violaba sus políticas. Este notificaba a los usuarios que revisaran sus publicaciones antes de publicarlas. Durante 12 semanas en 2023, más de 100 millones de piezas de contenido activaron estas notificaciones de usuario, 17 millones relacionadas con la política de intimidación y acoso. Este informe también señala que en febrero de 2024, Meta recibió más de siete millones de apelaciones de personas cuyo contenido había sido eliminado en virtud de sus reglas sobre «discurso de odio». 

 Los sistemas automatizados de desinformación y de “discurso de odio” impulsados ​​por inteligencia artificial de Meta (en los que ha invertido miles de millones de dólares) siguen siendo el mayor policía del lenguaje en línea del planeta. Esto no va a desaparecer. De hecho, Zuckerberg ha anunciado su compromiso de mejorar su precisión, no de reducirla. 

Y este es un punto crítico. La capacidad de Zuckerberg para controlar la libertad de expresión en línea no ha disminuido. Lo que ha cambiado es el clima cultural y político. Estos potentes sistemas siguen bajo el control de titanes tecnológicos que no rinden cuentas, pero ahora parece que se desplegarán en sintonía con la nueva administración Trump. 

Zuckerberg fue sincero al respecto en su anuncio en video. Demostró con orgullo su compromiso de trabajar con el presidente Trump “para contrarrestar a los gobiernos de todo el mundo que están atacando a las empresas estadounidenses y presionando para que se censuren más”. Las leyes cada vez más numerosas de Europa que institucionalizan la censura (la más notable es la Ley de Servicios Digitales, con la que Zuckerberg ha cooperado felizmente hasta ahora) pueden convertirse ahora en un objetivo de una campaña estadounidense contra la regulación digital de la UE.  

Para quienes se toman en serio la libertad de expresión, estos acontecimientos plantean interrogantes sobre el futuro. El principal de ellos es su impacto sobre la libertad de expresión en Europa. 

La regulación de la libertad de expresión en línea pasará a formar parte de la nueva geopolítica de la administración Trump, lo que significa que será un área de mayor tensión y controversia. Estos cambios también son potencialmente peligrosos, en particular para los movimientos políticos conservadores en ascenso en Europa.

El peligro más importante es que distraiga a los populistas de la urgente necesidad de construir un movimiento político de libertad de expresión en toda Europa. Confiar en las grandes tecnológicas estadounidenses para lograrlo sería ingenuo y contraproducente. 

Durante años, la élite política europea ha promovido la idea de que la gente común carece de la fibra moral o la inteligencia necesarias para distinguir la verdad de la desinformación. Su discurso odioso, que las grandes empresas tecnológicas han apoyado hasta ahora, se basa en la idea de que la gente común no puede dar forma a sus naciones a través de la democracia y, por lo tanto, necesita orientación, protección y censura cuando se desvía del guion del statu quo.

 El sistema operativo de censura de la UE es una artimaña tecnocrática y autoritaria impuesta desde arriba por una élite que cree saber qué es lo mejor para el resto de nosotros. Está diseñado para garantizar que ellos determinen lo que se puede decir y lo que no en Internet. 

Confiar en las grandes empresas tecnológicas estadounidenses para que luchen en nuestra defensa reemplazaría una narrativa elitista tecnocrática por otra. Confiar en titanes tecnológicos irresponsables para que lideren la batalla contra la censura y por la libertad de expresión no sólo es ingenuo y distractor, sino que simplemente rehabilitaría moralmente el gerencialismo tecnocrático, precisamente lo que la política populista necesita destruir. 

No es en un gigante tecnológico recién convertido en defensor de la libertad de expresión en quien debemos tener fe, sino en la sabiduría de la gente común. A diferencia de la izquierda, necesitamos un movimiento que defienda la libertad de expresión para todos, no sólo las opiniones con las que estamos de acuerdo. La libertad de expresión es una cuestión demasiado importante como para dejarla en manos de los caprichos e intereses de tecnócratas caprichosos. 

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