Armando Esteban Quito

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, confirmó este martes 5 de mayo, durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, que la recompensa de 25 millones de dólares por información que conduzca a la captura del ministro del Interior del régimen chavista, Diosdado Cabello Rondón, sigue vigente y que la política del gobierno estadounidense sobre ese tema no ha cambiado.

Monitoreamos

Rubio respondió así cuando una periodista de Telemundo le preguntó si la recompensa publicada en la página web del Departamento de Estado había sido suspendida o si se estaba negociando con la encargada Delcy Rodríguez la entrega de Cabello.

«No tengo actualizaciones para usted en ese tema. La página web es lo que es y ahí está. Esa política no ha cambiado (…) La política de Estados Unidos en ese tema no ha cambiado. Y cuando cambie, te dejaremos saber», respondió Rubio.

El expediente de Cabello

El Departamento de Estado tiene a Cabello identificado como miembro del Cartel de los Soles, organización de narcotráfico integrada por altos funcionarios venezolanos y designada como organización terrorista extranjera (FTO).

Según el expediente publicado en el programa Narcotics Rewards Program, Cabello coordinó con las FARC —también designadas como organización terrorista— para transportar y distribuir grandes cargamentos de cocaína, proteger esos envíos con seguridad armada, vender cocaína incautada a narcotraficantes a cambio de millones de dólares, interferir en investigaciones sobre narcotráfico en Venezuela y proveer a esta guerrilla colombiana de armamento militar incluyendo ametralladoras, lanzacohetes y explosivos.

En marzo de 2020, Cabello fue acusado formalmente en el Distrito Sur de Nueva York por conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y cargos relacionados con armas. La recompensa, que inicialmente era de 10 millones de dólares, fue elevada a 25 millones el 10 de enero de 2025.

La situación de Cabello resulta especialmente llamativa en el contexto del actual acercamiento entre Washington y Caracas: pese a que EE.UU. mantiene activa la recompensa por su captura y lo considera un narcoterrorista, Cabello sigue desempeñándose como ministro del Interior del régimen de Delcy Rodríguez y ha participado en reuniones con altos funcionarios estadounidenses en el Palacio de Miraflores.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó este martes que la fase militar de las operaciones estadounidenses contra Irán ha concluido y que la estrategia actual se centra en la defensa del tránsito marítimo y la presión diplomática sobre Teherán.

EFE

La operación Furia Épica ya terminó… estamos hechos con esa etapa”, indicó Rubio al anunciar el cierre de la misión militar denominada “Furia Épica”, tras la notificación formal al Congreso.

Logramos los objetivos, preferimos el camino de la paz, el presidente quiere un acuerdo de paz”, detalló el jefe de la diplomacia estadounidense.

El funcionario explicó que el foco se ha desplazado hacia el “Proyecto Libertad”, una iniciativa que integra el despliegue militar con acciones negociadoras para restaurar condiciones estables en la región.

Rubio subrayó que el nuevo enfoque apuesta a garantizar la seguridad de las embarcaciones civiles en el estrecho de Ormuz y a intensificar los contactos diplomáticos.

Si no nos disparan, no disparamos. Pero si somos atacados, responderemos con eficacia letal”, afirmó.

El secretario de Estado precisó que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha desplegado destructores equipados con misiles guiados, más de cien aeronaves y alrededor de 15.000 efectivos para proteger la navegación en la zona. También confirmó la destrucción de varias embarcaciones iraníes en la región.

Hemos destruido siete lanchas rápidas iraníes que ignoraron nuestras advertencias”. Añadió que estas embarcaciones pequeñas intentaron aproximarse a convoyes estadounidenses de manera agresiva, y que los incidentes ya han causado la muerte de al menos diez marinos civiles.

Rubio aprovechó la oportunidad para destacar la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, por donde circula “aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial de petróleo”, así como combustibles y fertilizantes.

Subrayó que “el régimen iraní no puede decidir quién utiliza este paso vital”, en referencia a los intentos de Teherán por condicionar el tránsito internacional.

El secretario de Estado aseguró que Washington mantendrá sus operaciones en la zona para garantizar la libre navegación, lo que incluye la neutralización de embarcaciones y drones amenazantes, así como el despeje continuo del corredor marítimo.

El funcionario insistió en que Irán debe avanzar hacia un acuerdo bajo condiciones claras, exigiendo que Teherán acepte los términos propuestos por Washington y se siente a negociar sin dilaciones.

“Irán debe sentarse a negociar y aceptar los términos”, enfatizó Rubio. También señaló que diplomáticos estadounidenses trabajan activamente en ese frente para reducir las tensiones y alcanzar una solución duradera.

Cuba y El Vaticano

Rubio aseguró que quiere hablar con el papa León XIV sobre la posibilidad de que Washington brinde más ayuda humanitaria a Cuba que sea distribuida por la iglesia en el país caribeño, pero subrayó que la dictadura de La Habana debe permitir la operación.

El jefe de la diplomacia estadounidense explicó que el viaje al Vaticano servirá para abordar la posibilidad de ampliar la cooperación con la iglesia para canalizar asistencia en la isla.

Rubio insistió en que Estados Unidos ya ha intentado enviar ayuda, pero enfrenta obstáculos por parte del régimen y recordó que en febrero la Casa Blanca envió 6 millones de dólares que se acordó que serían distribuidos a través de Caritas, red de organizaciones católicas que tiene operaciones en la isla.

Estamos dispuestos a dar más ayuda humanitaria a Cuba (…) pero el régimen cubano tiene que permitirnos hacerlo“, señaló el secretario de Estado.

“Cuba se encuentra dentro del Comando Sur. Ya saben, es la parte más cercana”, agregó-

En cuanto al conflicto entre Israel y Líbano, el secretario de Estado consideró posible alcanzar un acuerdo entre ambas partes, aunque identificó a Hezbollah como el mayor impedimento. En ese marco, afirmó que Estados Unidos continuará impulsando el diálogo para avanzar hacia un alto el fuego permanente en la región.

De acuerdo con la investigación del medio de comunicación La Gran Aldea, el exfiscal del régimen venezolano, Tarek William Saab, efectuó interrogatorios ilegales para obtener falsas acusaciones contra María Corina Machado.

NTN24

Asimismo, la averiguación sostiene que varios presos políticos fueron forzados a dar información sobre el paradero de la líder democrática, mientras se encontraba en la clandestinidad en Venezuela. Saab también buscaba la ubicación de las actas del 28 de julio.

La crónica publicada por el periodista Alejandro Hernández habla del brutal interrogatorio en El Helicoide.

En medio del acto irregular, Saab habría intentado, entre gritos y amenazas, forzar a los opositores Perkins Rocha, Biagio Pilieri y Freddy Superlano a firmar confesiones falsas.

De acuerdo con el texto, los opositores fueron sacados de sus celdas a medianoche para ser interrogados por el colaborador de la dictadura.

Al respecto, el periodista Alejandro Hernández, se refirió a dicha investigación en el programa Club de Prensa de NTN24.

«Esto se da luego de las elecciones del 28 de julio luego de que Edmundo González Urrutia ganara con más del 70% de los votos», dijo el entrevistado.

«Saab era el fiscal de Nicolás Maduro, fue un aliado que utilizó el chavismo para imputar y perseguir a los opositores», añadió.

Estas indagaciones resaltan el abuso de poder y los métodos de intimidación utilizados por el sistema judicial del régimen venezolano.

En los últimos días he estado inmerso en conversaciones clave con empresarios, familias empresarias y operadores que han decidido enfrentar una verdad incómoda pero inevitable, ponerse en orden.

No son intercambios superficiales, son espacios de revisión profunda, donde se confrontan estructuras, se reconocen errores acumulados y, sobre todo, se define con claridad qué debe ser desmontado y reconstruido antes de aspirar a cualquier crecimiento real. La urgencia está presente, pero lo que realmente marca la diferencia es la lucidez, la comprensión de que el próximo ciclo no va a tolerar improvisación ni desorden.

Y en paralelo, comienzan a manifestarse señales, algunas no evidentes para todos, pero para quien sabe leer el comportamiento del mercado, no son casualidad, y ya se están anunciando el cambio con ruido. 

Han habido foros multitudinarios en Caracas y Estados Unidos, decisiones puntuales como la estructuración de financiamiento para el sector energético venezolano por parte de ex ejecutivos de Credit Suisse, o iniciativas privadas como la de Adriana Cisneros orientadas a levantar capital significativo para invertir en el país, están revelando algo más profundo que una simple reactivación sectorial, estan indicando que Venezuela ha vuelto a entrar en el radar del capital internacional, pero no en los términos que muchos quisieran imaginar y mas aun, considerando la ideosincracia del venezolano caribe.

La verdad es que no es una reapertura, es un filtro.

El error más común en este tipo de ciclos es interpretar interés como apertura, pero no lo es.

El capital que comienza a mirar a Venezuela no es el capital de expansión desordenada ni de apuestas generalizadas, es mas bien el capital que ha aprendido a través de pérdidas, restricciones y complejidades operativas, a entrar únicamente donde existen condiciones específicas.

No está entrando al país como concepto, están entrando a estructuras concretas, previamente evaluadas, capaces de sostener estándares internacionales de ejecución, en otras palabras, no estamos frente a una oportunidad masiva, estamos frente a un proceso de selección.

El desfase entre expectativa y realidad

En este punto suele aparecer una reacción predecible, empresarios, operadores y grupos locales interpretan estas señales como el inicio de una ventana para levantar capital, sin embargo, esa lectura suele omitir una variable crítica, el orden previo.

El capital institucional no se moviliza hacia contextos complejos para asumir desorden adicional, por el contrario, busca estructuras que ya hayan hecho el trabajo difícil antes de sentarse a negociar y ese trabajo no es menor. Implica auditorías legales completas, reorganización corporativa, sistemas financieros trazables, relaciones bancarias funcionales en jurisdicciones viables, una rtevision reputacional impeable y, sobre todo, una capacidad de respuesta que resista procesos de due diligence sin fricciones.

No se trata de presentar una oportunidad, se trata de demostrar que se puede ejecutar bajo estándares globales.

La memoria del dinero

Hay un elemento adicional que suele subestimarse, la memoria.

El capital que hoy evalúa Venezuela no lo hace desde cero, viene de ciclos anteriores, de experiencias complejas, de estructuras que no funcionaron y de riesgos que se materializaron, por lo que eso redefine completamente su comportamiento.

Es un capital más técnico, más selectivo y menos dispuesto a asumir incertidumbre estructural, que no responde a narrativas optimistas ni a relaciones personales y que solo responde a sistemas que funcionen, y en ese contexto, la diferencia entre ser considerado o descartado ocurre mucho antes de cualquier conversación formal.

Donde realmente está la oportunidad

Lejos de ser una limitación, este nuevo entorno abre una oportunidad más sofisticada.

En mercados donde el riesgo es alto y el capital es selectivo, el verdadero diferencial no está en la idea ni en el acceso, está en la preparación. Hoy existe una asimetría evidente, hay interés internacional emergente, pero hay muy pocas estructuras locales que cumplan con los requisitos para canalizar ese interés de forma efectiva, bien sea por la falta de capitalizaion adecuada para lo que se viene, como tambien en la falta de actualizacion de los activos productivos entre otras. Esa brecha es, en sí misma, una oportunidad estratégica.

Una conclusión incómoda, pero necesaria

Venezuela está regresando al mapa de inversión global, eso es innegable.

Lo que no es evidente para todos es que este regreso no es inclusivo, no está diseñado para quien simplemente quiera participar, ni para quien necesite capital con urgencia, está mas bien reservado para quienes hayan construido previamente una base sólida, verificable y ejecutable.

En este nuevo ciclo, la pregunta no es quién llegará primero, la pregunta es quién, cuando el capital finalmente mire, estará lo suficientemente preparado como para no ser ignorado, porque en mercados como este, la diferencia nunca la marca la intención, la marca la estructura.

Rafael Egáñez Anderson

Las tensiones internas dentro del chavismo siguen estallando públicamente. Mario Silva, vocero de la propaganda del régimen, lanzó una dura advertencia contra la nueva cúpula que asumió el control tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, evidenciando una profunda fractura y una guerra de intereses en las filas del partido rojito.

La Patilla

Durante una reciente alocución, Silva hizo un llamado directo a Diosdado Cabello, a las bases del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y a los colectivos. Su objetivo es claro: organizar una resistencia interna frente a lo que él considera un secuestro de las decisiones gubernamentales por parte de un grupo reducido, al que calificó de manera despectiva como un “petit comité”.

Así mismo, el chaivsta acusó a este pequeño grupo de poder —dominado por Delcy y Jorge Rodríguez— de alta traición. Según la denuncia de Silva, esta nueva dirigencia está negociando a espaldas de sus bases, entregando los recursos y riquezas de la nación a las mismas fuerzas extranjeras que ejecutaron la operación táctica contra Maduro a principios de año.

Por otra parte, en un claro acto de extorsión política, Silva amenazó a los miembros de esta facción con exponer sus delitos si continúan avanzando con su plan de monopolizar el Estado.

Al advertirles abiertamente a los “enemigos internos” que conoce “sus hojas de servicio” y “sus prontuarios”, el vocero de la propaganda admitió de forma pública que dentro de las más altas esferas del chavismo operan individuos con un amplio y oscuro historial criminal.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, rechazó este martes las acusaciones de un supuesto “bloqueo petrolero” estadounidense contra Cuba, y explicó que la grave crisis energética en la isla se debe principalmente al cese de los envíos gratuitos de petróleo por parte de Venezuela.

MFM

Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Rubio detalló el mecanismo que, según él, sostenía artificialmente la economía cubana:

“Cuba solía recibir petróleo gratis de Venezuela. Se quedaban con alrededor del 60% de ese petróleo y lo revendían para obtener efectivo. Ni siquiera iba a beneficiar al pueblo. Así que el único bloqueo que ha ocurrido es que los venezolanos han decidido que ya no les vamos a regalar petróleo”.

El alto funcionario estadounidense fue más allá y criticó duramente el modelo económico del régimen cubano:

“La razón por la que no puedo arreglarlo no es solo porque son comunistas. Eso ya es suficientemente malo, pero son comunistas incompetentes”.

Las declaraciones de Rubio responden a las denuncias del gobierno cubano y de sectores críticos que atribuyen la escasez de combustible y los prolongados apagones a las sanciones y políticas estadounidenses, especialmente tras los cambios políticos en Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro.

Contexto de la crisis

Cuba dependió durante años de subsidios energéticos venezolanos bajo el acuerdo Petrocaribe y convenios similares. Con el cambio de gobierno en Venezuela y la nueva orientación de su política exterior, estos envíos preferenciales se redujeron drásticamente. Según Rubio, esto expuso las fallas estructurales del sistema cubano, que históricamente ha dependido de subsidios externos (primero de la Unión Soviética y luego de Venezuela) en lugar de desarrollar una economía autosuficiente.

El gobierno de La Habana mantiene que el embargo económico de EE.UU., vigente desde hace más de seis décadas, es el principal obstáculo para su desarrollo. Sin embargo, Rubio insistió en que no existe un bloqueo naval ni acciones punitivas recientes específicas que expliquen la situación actual.

Esta postura se enmarca en la línea dura de la administración Trump hacia los regímenes de izquierda en América Latina, aunque recientemente Washington ha flexibilizado parcialmente algunas restricciones para permitir envíos de petróleo venezolano al sector privado cubano bajo condiciones estrictas.

La crisis energética en Cuba ha provocado apagones masivos, afectando la vida diaria de millones de personas, la industria y los servicios básicos. Mientras tanto, el debate sobre las causas profundas —sanciones externas versus ineficiencia interna— continúa dividiendo opiniones internacionales.

La compañía danesa Maersk ha confirmado este martes que uno de sus buques comerciales, el ‘Alliance Fairfax’, de bandera estadounidense, logró transitar el lunes a través del estrecho de Ormuz bajo escolta del Ejército de Estados Unidos, un proceso que concluyó “sin incidentes” y pese a las negativas desde Irán sobre que algún barco hubiera cruzado esta estratégica vía sin coordinarse con sus fuerzas.

Europa Press

Un portavoz de la empresa ha señalado en un comunicado facilitado a Europa Press que el buque, operado por Farrell Lines –subsidiaria de Maersk Line Limited (MLL)– “transitó a través del estrecho de Ormuz y salió del golfo Pérsico el 4 de mayo”. “El tránsito fue completado sin incidentes y todos los tripulantes se encuentran bien y a salvo”, ha apuntado, antes de especificar que lo hizo “acompañado por medios militares estadounidenses”.

Así, ha explicado que el ‘Alliance Fairfax’ “estaba presente en el golfo Pérsico cuando estallaron las hostilidades entre Estados Unidos e Irán en febrero de 2026 y no pudo salir a causa de motivos de seguridad”, en referencia al conflicto desatado por la ofensiva lanzada el 28 de febrero por las fuerzas israelíes y estadounidenses contra el país asiático y sus restricciones al tránsito en la vía como parte de su respuesta.

“MLL fue contactada recientemente por el Ejército de Estados Unidos y se le ofreció la oportunidad de que el buque saliera del Golfo bajo protección militar estadounidense”, ha dicho, al tiempo que ha reseñado que “se aprobó el tránsito” después del “desarrollo y coordinación de un plan de seguridad exhaustivo con el Ejército estadounidense” a tal fin.

“Maersk agradece al Ejército estadounidense su profesionalidad y eficaz coordinación para hacer posible esta operación, y la compañía espera que el ‘Alliance Fairfax’ retome pronto su servicio comercial habitual”, ha manifestado la compañía, que ha remarcado que, tras la salida del buque de la zona, aún cuenta con seis embarcaciones –de su propiedad o alquiladas– en el golfo Pérsico.

La confirmación de la compañía danesa llega después de que el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) indicara el lunes que había apoyado el tránsito de dos buques de bandera estadounidense a través del estrecho de Ormuz, un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara una iniciativa “humanitaria” llamada ‘Proyecto Libertad’ para facilitar la salida de los barcos atrapados en el golfo Pérsico debido al cierre de esta estratégica vía.

Sin embargo, la Guardia Revolucionaria de Irán negó más tarde este cruce. “Ningún buque comercial ni petrolero ha pasado a través del estrecho de Ormuz en las últimas horas”, dijo, antes de subrayar que “las afirmaciones de las autoridades estadounidenses son infundadas y completamente falsas”.

Tras las denuncias por la incertidumbre del paradero desconocido de 71 toneladas de medicamentos e insumos enviados por Estados Unidos en febrero que no han llegado a los hospitales venezolanos, NTN24 consultó a la administración Trump.

NTN24

Al respecto, el Departamento de Estado de EE. UU. le confirmó al canal de las Américas que los medicamentos fueron enviados a Venezuela y entregados al Ministerio de Salud del régimen.

“Estados Unidos facilitó entregas médicas con apoyo de EE. UU. para bienes reembolsados por fondos venezolanos. Trabajando con la OPS y otras organizaciones, confirmamos que los suministros llegaron al Ministerio de Salud de Venezuela para su distribución posterior”, detalló el Departamento de la política exterior de la unión americana.

A pesar de la respuesta, la Federación Médica Venezolana ratifica que los medicamentos no han llegado a los hospitales que, a su vez, están abarrotados de pacientes en estado crítico.

Douglas León Natera, presidente de la Federación Médica Venezolana, habló sobre este asunto en el programa La Noche de NTN24.

“Esa cantidad de medicamentos que llegó a Maiquetía no ha llegado a los hospitales… No ha llegado absolutamente nada”, dijo el entrevistado.

“No hemos visto por ningún lado a la OPS (Organización Panamericana de la Salud), yo pienso que es un recurso de última hora, que el gobierno nacional (el régimen) hable de la OPS”, acotó.

Durante la Guerra de los Petroleros de la década de 1980, Irán utilizó misiles, minas y lanchas rápidas para imponer su control sobre el Estrecho de Ormuz . En aquel entonces, fue necesaria una extensa operación naval, que incluyó la destrucción de puestos de mando en plataformas petrolíferas en alta mar por parte de los Marines estadounidenses, para romper el dominio de Teherán.

The Wall Steet Journal

En esta ocasión, además de su estrategia habitual, Irán cuenta con una legión de drones de ataque que actúan como un importante multiplicador de fuerza. Y, a diferencia de la década de 1980, la Armada estadounidense ha decidido hasta ahora no enviar buques de guerra para escoltar a los petroleros y otros buques atrapados en el Golfo Pérsico.

Tras casi un mes de relativa calma en torno al estrecho, en medio de un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, una iniciativa del presidente Trump para proteger a los barcos pareció desencadenar nuevos ataques iraníes contra embarcaciones el lunes.

En aspectos fundamentales, el enfrentamiento actual es muy diferente de la Guerra de los Petroleros, que recibió su nombre de los ataques que Irak e Irán lanzaron contra la infraestructura petrolera durante su prolongado conflicto en la década de 1980. En aquel entonces, Estados Unidos intervino para proteger a un puñado de petroleros atrapados en el fuego cruzado.

“Los mismos actores, la misma zona marítima, pero una política y un entorno de amenazas muy diferentes hoy en día”, dijo Tom Duffy , un diplomático y oficial naval estadounidense retirado que este año publicó el libro “Guerra de petroleros en el Golfo”.

Duffy afirmó: “Podría decirse que la estrategia iraní no ha cambiado en 50 años: una estrategia de imposición de costes” diseñada para tomar el control de las aguas regionales.

Mientras Washington sopesa las respuestas al conflicto actual, aquella guerra dentro de la guerra de hace cuatro décadas aún podría ofrecer lecciones.

El domingo, Trump declaró que Estados Unidos intentaría guiar a los buques que intentaran transitar por el estrecho. Altos funcionarios estadounidenses indicaron que esto implicaría compartir la ubicación de las minas y evaluar las rutas más seguras. Añadieron que actualmente no existe ningún plan para realizar escoltas complejas, como las que en decenas de misiones desde 1987 colocaron a buques de la Armada directamente en la línea de fuego de Irán.

Los transportistas expresaron escepticismo sobre si cualquier medida menos drástica sería suficiente para garantizar el paso seguro de cientos de buques atrapados. Irán advirtió a los marineros que no intentaran atravesar el estrecho sin permiso de Teherán y advirtió a las fuerzas estadounidenses que se mantuvieran alejadas.

Desde que fue atacada por Estados Unidos e Israel hace dos meses, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán ha abierto fuego contra más de 25 buques mercantes, ha incautado dos y ha logrado mantener a la Armada estadounidense a distancia, cerrando de hecho la estrecha vía marítima vital para los envíos mundiales de petróleo.

Como ya hizo en la Guerra de los Petroleros, Irán está aprovechando su ventaja geográfica para amenazar el transporte marítimo. Pero entonces su objetivo era elevar los precios del petróleo sin involucrar a Estados Unidos en un conflicto, según Kenneth M. Pollack , vicepresidente de políticas del Instituto de Oriente Medio.

Los líderes más intransigentes de Irán intentan ahora estrangular las exportaciones regionales de petróleo para perjudicar la economía mundial, en medio de una lucha por su supervivencia. Si bien el régimen era joven en la década de 1980, hoy cuenta con alianzas con Rusia y China. Además, posee armamento moderno, incluyendo un arsenal de drones que le permite atacar buques mercantes y de guerra de maneras difíciles y costosas de contrarrestar.

Cuando el presidente Ronald Reagan, a regañadientes, involucró a la Armada estadounidense en la guerra de los petroleros para mantener el flujo de crudo, la Armada desplegó alrededor de 30 de sus aproximadamente 600 barcos en la operación, y las fragatas estadounidenses navegaron hacia lo profundo del Golfo Pérsico.

Actualmente, la Armada no cuenta con fragatas y su tamaño es aproximadamente la mitad. El Comando Central de Estados Unidos está combatiendo a Irán a distancia y ha destinado alrededor de una docena de buques y más de 100 aeronaves a interceptar buques mercantes que entran y salen de puertos iraníes.

La idea es bloquear Teherán, presionar su economía gravemente dañada y obligar al régimen a abandonar su propio bloqueo del estrecho. La operación se desarrolla fuera del estrecho, en el golfo de Omán y otras zonas más alejadas.

“Parece que nos preocupa, y es comprensible, la posibilidad de ser atacados, y los iraníes lo saben”, dijo Duffy.

A diferencia del sistema formal de convoyes de la Guerra de los Petroleros, la operación estadounidense recientemente anunciada parece proporcionar un marco para una «vigilancia militar» que podría incluir capacidades defensivas si las fuerzas iraníes disparan contra buques comerciales, según Michael Eisenstadt , director del programa de estudios militares y de seguridad del Instituto Washington para la Política del Cercano Oriente.

En 1987, con Estados Unidos altamente dependiente del petróleo de Oriente Medio y ante los ataques iraníes a petroleros kuwaitíes, Reagan accedió a cambiar la bandera de 11 petroleros kuwaitíes a buques estadounidenses y proporcionarles escoltas para su protección. Era política de la Guerra Fría: Reagan solo actuó después de que Kuwait considerara la ayuda de Moscú.

Estados Unidos sufrió su mayor pérdida en la Guerra de los Petroleros incluso antes de que comenzara la operación de escolta y cambio de bandera de Kuwait. Un avión iraquí disparó por error dos misiles Exocet contra el casco del USS Stark, matando a 37 marineros estadounidenses e hiriendo gravemente a muchos otros.

Para su operación de escolta, conocida como Earnest Will, Estados Unidos publicó las rutas con antelación porque creía que la presencia de la Armada disuadiría a Irán. En la primera misión, en la que participaron ocho buques de guerra estadounidenses más apoyo aéreo, uno de los dos petroleros que operaban bajo bandera estadounidense y que estaban siendo escoltados chocó contra una serie de minas iraníes recién colocadas, lo que dañó más la sensación de invencibilidad de Estados Unidos que al propio buque, que continuó su navegación.

Para 1988, Irán atacaba semanalmente a buques mercantes, lo que provocó patrullas de al menos diez armadas occidentales y ocho regionales. La Armada había reforzado su sistema de escolta con barcazas militarizadas y otras fortificaciones. Las fuerzas iraníes no atacaron directamente a los buques de la Armada, y el flujo de petróleo nunca se interrumpió, aunque artilleros en lanchas rápidas disparaban granadas propulsadas por cohete contra los buques escoltados.

El conflicto dio un giro cuando el USS Samuel B. Roberts chocó contra una mina iraní valorada en 1.500 dólares, causando daños por valor de 96 millones de dólares. Estados Unidos respondió con la Operación Mantis Religiosa, una serie rápida de potentes ataques que incluyeron la destrucción de buques iraníes y plataformas petrolíferas en alta mar que, según Estados Unidos, servían como centros de mando y control para los ataques contra petroleros.

Irán dio marcha atrás. El incidente más mortífero de la guerra aún estaba por llegar: un error estadounidense. En julio de 1988, el USS Vincennes confundió un avión comercial de Iran Air con un caza y lo derribó poco después de despegar de Irán con destino a Dubái, causando la muerte de 290 civiles. Al mes siguiente, Irán e Irak acordaron un alto el fuego.

Usted mismo lo dijo: «La guerra en Venezuela duró aproximadamente 48 minutos. Ahora hay un espíritu allí que no tenían en muchos años, y las grandes empresas están construyendo plataformas gigantes porque hay mucho petróleo en Venezuela.»

Con todo el respeto que merece el presidente más audaz que ha tenido América en décadas, alguien cercano a usted no le está diciendo la verdad. Y eso tiene consecuencias.

La guerra duró 48 minutos. La dictadura lleva 25 años. Y sigue en pie.

El espíritu que usted describe no es lo que sienten los venezolanos hoy, personas que viven sin luz, sin agua, sin salario digno y sin una fecha electoral en el horizonte. Ese espíritu lo sienten los ejecutivos petroleros en Houston, contando sus contratos. Porque el petróleo puede ser el motor más poderoso de la reconstrucción de Venezuela, pero solo si hay un gobierno legítimo que lo administre. Con el chavismo todavía al mando, el petróleo no es prosperidad para el pueblo venezolano. Es el mismo negocio corrupto de siempre, solo que con una nueva etiqueta y una bandera americana encima.

El mismo aparato que destruyó Venezuela durante 25 años sigue controlando sus instituciones. El Tribunal Supremo ratificó a la magistrada que avaló el fraude electoral de Maduro y nombró vicepresidente a un hombre imputado por golpe de Estado. Delcy Rodríguez, la mano derecha de Maduro durante dos décadas, sigue en Miraflores. No hay elecciones anunciadas. No hay transición real. No hay fecha. Solo petróleo fluyendo hacia Houston mientras el pueblo venezolano sigue esperando la libertad que le prometieron en enero.

Señor Presidente, usted tiene cerca a alguien que puede decirle la verdad sobre lo que realmente está pasando en Venezuela. Alguien por quien el pueblo venezolano votó por millones, votos que el chavismo intentó robar. Escuche esa voz, no a quienes le pintan un panorama color de rosa porque tienen negocios que proteger.

Usted puede pasar a la historia como el hombre que capturó a Maduro, o como el hombre que de verdad liberó a Venezuela. Son dos cosas completamente distintas. La primera la logró en 48 minutos. La segunda requiere dar el paso que sus asesores no quieren que dé: elecciones libres, una transición real, democracia verdadera.

Las midterms se acercan. El electorado hispano en Florida, Texas y Nevada sabe perfectamente lo que está pasando. Tienen familia en Venezuela. Reciben las llamadas. Y esas llamadas no hablan de un nuevo espíritu. Hablan de esperar que alguien cumpla su palabra.

Elizabeth Sanchez Vegas

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