Armando Esteban Quito

La tasa de inflación de Venezuela se redujo al 10,6% en abril desde el 13,1% en marzo, informó el lunes el banco central del país.

Reuters

La tasa de inflación en lo que va de 2026 ha alcanzado el 90%, según informó el banco en su sitio web, mientras que, según cálculos de Reuters basados ​​en cifras del banco central, la tasa de inflación anualizada es del 611,86%.

«Nuestra economía está sana; le va bien», dijo el presidente interino del banco, Luis Pérez, en una entrevista en la televisión estatal, en la que predijo una inflación de un solo dígito para mayo.

Pérez añadió que el banco no alteró las cifras para hacerlas más positivas. «No manipulamos las cuentas», afirmó.

Desde la reanudación de las relaciones con el Fondo Monetario Internacional el mes pasado, Venezuela ha designado al actual vicepresidente de Asuntos Económicos, Calixto Ortega, como su representante o gobernador ante la organización, agregó Pérez.

El sol de este tiempo no solo calienta; brilla con una pureza que parece lavada por las lágrimas y el coraje de todo un pueblo. George Washington se había quitado la peluca, dejando que la brisa le despeinara las canas, asombrado por la luz de este valle. Simón Bolívar, con la chaqueta abierta y los ojos chispeantes de una impaciencia casi juvenil, no podía quedarse sentado.

En eso, María Corina se acercó con tres tazas de barro, de esas que guardan el calor del hogar que no se rinde. El aroma inundó el aire: café colado en tela, fuerte, negro y con ese dulzor de la caña nuestra.

—Tomen —dijo ella, con una voz que vibraba como una cuerda de arpa bien tensada—. Es café de nuestra tierra. Tomen, que este es el sabor de la victoria que ya se respira.

Bolívar tomó la taza con manos vibrantes. Cerró los ojos y aspiró hondo. —María… huele a Gloria. Huele a lo que juré en el Monte Sacro, pero con un toque de algo nuevo… ¿Qué es?

—Es dignidad, General —respondió ella, sentándose con esa elegancia firme que no necesita corona—. Ustedes nos dieron la independencia en los libros, pero este pueblo se está dando a sí mismo la libertad en el alma. Ya no esperamos que un rayo caiga del cielo; nos convertimos nosotros en el rayo.

Washington, observando el horizonte con su calma de roble, dio un sorbo corto. —He visto naciones nacer del caos, pero lo de Venezuela es distinto. Es un renacimiento. Siempre dije que “la libertad, cuando empieza a echar raíces, es una planta de rápido crecimiento”, pero ustedes han logrado que crezca incluso sobre las piedras del desierto que les dejaron.

—Es que nos quitaron tanto, George —dijo María, mirándolo a los ojos con una chispa inédita—, que terminaron quitándonos hasta el miedo. El régimen pensó que el hambre nos doblegaría, pero solo logró que tuviéramos más hambre de justicia. En este 2026, la «tremenda duda» se despejó: entendimos que la verdad no se negocia. La verdad es nuestra muralla y nuestro mazo.

Bolívar se detuvo en seco, emocionado. —¿Y el pueblo, María? ¿Todavía me buscan en las estatuas de bronce?

—Ya no, General. Ahora lo buscan en el espejo —respondió ella con una sonrisa que iluminó el jardín—. Ya no hay caudillos a los que seguir, hay ciudadanos que se lideran a sí mismos. Ese es el toque inédito: una Venezuela donde cada persona es su propio libertador. Estamos viviendo un momento donde la luz de la conciencia es más brillante que cualquier fogonazo de fusil.

Washington asintió, visiblemente conmovido por la determinación de la mujer. —“La perseverancia y el espíritu son los que finalmente ganan las batallas”. Ustedes han tenido ambos de sobra. Veo que la estructura del mal se cae, no porque la empujen, sino porque ya no tiene tierra donde sostenerse.

—Se desploman por su propio peso —añadió María Corina, levantándose y señalando hacia las montañas—. Porque mientras ellos contaban armas, nosotros contábamos voluntades. Mientras ellos sembraban odio, nosotros cultivábamos la confianza de los que saben que están del lado correcto de la historia. ¡Miren este sol! Es el sol de una Venezuela que ya se perdonó, que se abrazó y que decidió que nunca más será esclava de la mentira.

Bolívar dejó su taza vacía y le tomó la mano a María con un respeto profundo, casi sagrado. —Me gusta este tiempo, muchacha. Me gusta que por fin el pueblo sea el dueño de su propio destino. Me voy tranquilo, porque veo que la espada ya no hace falta cuando la palabra tiene tanto filo.

—No se vaya muy lejos, Libertador —concluyó ella, con la mirada puesta en un punto del horizonte donde el azul del cielo se confundía con la esperanza—, quédese a ver cómo bajamos la bandera para lavarla y subirla de nuevo, limpia, para siempre. Porque en Venezuela, el destino ya está escrito: vamos a ser libres, y vamos a ser grandes.

Washington se puso la peluca con elegancia y, antes de partir, puso una mano firme sobre el hombro de María Corina.

—Hija de la libertad —dijo con voz solemne—, me voy en paz. Nosotros fundamos una nación, pero ustedes están rescatando un alma. No olviden que la sombra siempre desaparece ante la luz; no hay cadenas que aguanten el peso de un corazón decidido. ¡Dios bendiga a Venezuela!

Tras una venia eterna, se fundió en la historia. Bolívar lo despidió con la mirada, mientras María sellaba el pacto con un gesto de victoria. El viento sopló con fuerza, trayendo el eco de un país que, en este tiempo, finalmente decidió despertar para no dormir nunca más.

Vamos por más…

@jgerbasi

Tras reportes de un tiroteo en las inmediaciones de la Casa Blanca, el perímetro ha sido acordonado por las autoridades.

El Servicio Secreto informó que un individuo recibió un disparo por parte de las fuerzas del orden cerca del Monumento a Washington.

Este incidente ocurre apenas días después del intento de asesinato contra Donald Trump en la cena de corresponsales.

El nombre de un nuevo virus ha entrado en las noticias, el del hantavirus, que se ha propagado en un crucero que había partido de Ushuaia y construido para expediciones en regiones polares.

EFE

En la travesía tres personas fallecieron a causa de esta enfermedad y otra en estado grave se transfirió a Suráfrica, donde está recibiendo atención. La embarcación se encuentra anclada en Cabo Verde, que era su destino final, mientras se están realizando los análisis de laboratorio necesarios para descartar nuevos casos.

¿Qué es un hantavirus?

Los hantavirus son un grupo de más de 20 especies de virus pertenecientes a la familia Bunyaviridae, pero a diferencia de muchos otros virus de esta familia, no se transmiten a través de insectos, sino de roedores infectados, según explica la Organización Mundial de Sanidad Animal.

Se trata de un virus zoonótico, es decir, transmisible de animales a humanos, entre quienes puede causar enfermedades graves, con una tasa de mortalidad que oscila entre 5% y 15%, o incluso más, dependiendo de la especie viral.

La familia del virus se divide en dos grandes grupos según su origen geográfico: los del “Viejo Mundo” (Europa y Asia) y los del “Nuevo Mundo” (América).

¿Cómo se transmiten los hantavirus?

Los hantavirus se transmiten principalmente por contacto con excreciones de roedores infectados (orina, heces o saliva) o a través de sus mordeduras, aunque este último supuesto es más raro.

Estos animales actúan como reservorio natural del virus.

Una de las vías más frecuentes es la inhalación de aerosoles o polvo contaminado con material infeccioso.

Entre roedores, el contagio ocurre por mordeduras o arañazos.

Aunque la transmisión entre personas es muy poco frecuente, la enfermedad puede ser severa y la recuperación prolongarse durante semanas o incluso meses.

La OMSA considera que un riesgo importante proviene de los animales domésticos.

«Las ratas como mascotas pueden portar y transmitir el virus Seoul (del hantavirus) sin mostrar signos visibles, lo que dificulta su detección. En caso de brote o sospecha de infección en un hogar, se recomienda que los animales sean evaluados por un veterinario», señala.

¿Qué síntomas causa y qué tipo de pronóstico tiene?

En humanos, los hantavirus pertenecientes al grupo del Viejo Mundo suelen provocar una enfermedad conocida como fiebre hemorrágica con síndrome renal, que tiene un período de incubación de 2 a 3 semanas

En caso del segundo grupo (Nuevo Mundo), la persona infectada sufre síndrome pulmonar por hantavirus, que comienza con síntomas no específicos y puede evolucionar rápidamente a insuficiencia respiratoria.

No obstante, ambas enfermedades pueden solaparse y afectar a varios órganos.

En humanos, la infección puede confundirse con otras enfermedades como neumonías virales o bacterianas, otras fiebres hemorrágicas virales, y otras patologías.

Los síntomas iniciales, como fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, náuseas y fatiga, también se confunden fácilmente con los de la gripe, recuerdan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.

Diagnosticar el hantavirus en una persona que ha sido infectada menos de 72 horas antes es difícil y en ese caso se repite el análisis 72 horas después del inicio de los síntomas.

¿Cuáles son las principales medidas de prevención?

Las principales medidas que se recomiendan en hogares y el entorno de vida en general son cerrar bien viviendas y sellar almacenes de alimentos para impedir la entrada de roedores, así como eliminar acumulaciones de basura o materiales.

Asimismo, se debe limpiar bien las áreas contaminadas con excrementos de roedores, asegurando buena ventilación y utilizando protección como guantes, gafas y mascarillas.

También hay que evitar barrer en seco y, más bien, humedecer el polvo con detergente o desinfectante para reducir la formación de aerosoles, y limpiar con paños húmedos o fregona.

Tres venezolanos fueron arrestados con un alijo de 643 kilogramos de cocaína al ser interceptada su embarcación en aguas de Puerto Rico, según informó este lunes la Fiscalía federal en la isla.

EFE

Una aeronave de la agencia federal Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) detectó al sureste de Puerto Rico la embarcación, que fue descrita como una lancha con dos motores fuera de borda.

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A bordo de la misma, se observaban varios contenedores de combustible y presunta mercancía de contrabando, por lo que los agentes de CBP procedieron a disparar dos salvas de advertencia y a interceptar la lancha.

Los detenidos fueron identificados como Charlie G. Marval Henríquez, Jhoan A. Rodríguez Núñez y Josué A. Rodríguez Núñez, todos ellos ciudadanos venezolanos que se encontraban a bordo de la embarcación.

Los agentes descubrieron varios paquetes de cocaína ocultos en 20 bidones de combustible, según el comunicado.

Los tres ocupantes de la embarcación fueron acusados, conforme a una denuncia penal, de posesión con intención de distribuir e importación de cocaína.

“La Fiscalía de los Estados Unidos mantiene su compromiso con la investigación y el enjuiciamiento de los narcotraficantes transnacionales”, declaró W. Stephen Muldrow, fiscal federal para el Distrito de Puerto Rico.

Estados Unidos volvió a prorrogar este lunes la protección sobre la refinería Citgo, filial en territorio estadounidense de la petrolera estatal venezolana Pdvsa, frente a sus acreedores.

EFE

El Departamento del Tesoro emitió una licencia general, en reemplazo de la expedida en marzo, que autoriza a partir del 19 de junio transacciones relacionadas con un bono de deuda de Pdvsa, pero mantiene restricciones que impiden a los tenedores ejecutar garantías sobre Citgo.

El bono en cuestión, emitido en 2016 por hasta 7.100 millones de dólares, tiene como garantía 50,1% de las acciones de Citgo, empresa propiedad de Pdvsa con sede en Houston (Texas).

Venezuela dejó de pagar ese bono en 2019 y desde entonces los tenedores intentaron tomar el control de Citgo para recuperar su inversión.

En 2025, un juez de Nueva York confirmó la validez de los bonos y ordenó a Pdvsa desembolsar 2.860 millones de dólares.

Sin embargo, el gobierno estadounidense ha bloqueado repetidamente que los acreedores puedan ejecutar la garantía, en un intento de proteger ese activo estratégico mientras persisten las disputas legales.

Desde la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, la administración de Donald Trump ha restablecido las relaciones diplomáticas con Venezuela y ha reconocido la legitimidad del gobierno interino de Delcy Rodríguez, con el que trabaja para abrir el sector petrolero venezolano a las inversiones estadounidenses.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, destacó este lunes 4 de mayo la rápida recuperación de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y resaltó la reactivación de los masivos envíos de crudo hacia territorio norteamericano.

La Patilla

Durante una declaración en la Casa Blanca, el mandatario estadounidense recordó que la operación para liberar a Venezuela duró “exactamente 48 minutos” y cedió la palabra a su secretario de Energía, Chris Wright, para presentar los avances de la reconstrucción. En este sentido, el alto funcionario afirmó que la realidad del país sudamericano se enderezó luego de 25 años catastróficos de mandato socialista.

Así mismo, el encargado de la cartera energética subrayó la popularidad de la actual administración republicana entre los ciudadanos y el inminente regreso de la diáspora. “El liderazgo audaz de este presidente cambió la trayectoria de ese país”, aseguró Wright, para luego agregar que múltiples empresas norteamericanas preparan cuantiosas inversiones para operar en Venezuela.

Por su parte, el jefe de Estado celebró la revitalización de las operaciones conjuntas en el área de los hidrocarburos tras desmantelar la estructura criminal que controlaba la industria. “Tenemos cientos de millones de barriles de petróleo saliendo de Venezuela, yendo a Houston y a diferentes lugares para ser refinados”, detalló.

¿Se está realmente revirtiendo el éxodo venezolano o simplemente estamos frente a una pausa engañosa en una migración que aún no ha terminado? ¿Qué tendría que ocurrir para que millones de venezolanos decidan volver? Y, más importante aún, ¿existen hoy esas condiciones?

Por: Julio Borges – Infobae

Las cifras más recientes invitan más a la cautela que al optimismo. Según Consultores 21, 1 de cada 3 venezolanos está pensando en irse del país. No se trata de una cifra marginal ni de un fenómeno aislado, sino de una señal estructural: una parte significativa de la población sigue sin ver perspectivas positivas. ¿Por qué alguien regresaría a un país del que otros aún están intentando salir?

Pero, además, el mapa migratorio también está cambiando. Si en años anteriores el destino aspiracional era Estados Unidos, hoy la misma encuesta muestra un giro más pragmático: Colombia, Chile y España aparecen como los principales destinos, impulsados no por oportunidades extraordinarias, sino por algo más básico y humano: la reunificación familiar. Ya no se migra hacia el sueño, sino hacia el vínculo. No se persigue el ascenso, sino la compañía.

Se ha instalado, sin embargo, una narrativa de “mejora” o incluso de “estabilización”. Pero ¿en qué se sostiene esa idea? ¿Puede hablarse de recuperación cuando, pese a mayores ingresos petroleros, no hay un cambio sustantivo en la calidad de vida? ¿Qué tipo de estabilidad es esta donde el Estado ha liquidado más de 3.000 millones de dólares a la banca privada y, aun así, el dólar paralelo no cede? ¿Qué clase de mejora es aquella en la que los salarios permanecen prácticamente congelados en niveles de subsistencia? Este párrafo podrías redactarlo sin preguntas

El caso de los maestros es particularmente elocuente: 2 dólares al mes. ¿Puede un país aspirar a reconstruirse cuando quienes forman a las futuras generaciones viven en condiciones de pobreza extrema? ¿Puede hablarse de retorno cuando ni siquiera están garantizadas las condiciones mínimas para quedarse?

Entonces, la pregunta inicial vuelve con más fuerza: ¿los venezolanos regresan o se siguen yendo? Quizás la respuesta más honesta es que no están regresando en términos estructurales. Algunos vuelven, sí, pero no como parte de un proceso sostenido, sino como decisiones individuales, muchas veces temporales o forzadas. El flujo de salida, en cambio, sigue teniendo raíces profundas: falta de oportunidades, incertidumbre económica y, sobre todo, ausencia de confianza en el futuro.

Porque, en el fondo, el problema no es solo económico. Es político. ¿Quién toma las decisiones? ¿Con qué legitimidad? ¿Con qué horizonte? Sin un cambio en esas variables, cualquier mejora económica será frágil, reversible y, sobre todo, insuficiente para generar arraigo.

Por eso, la verdadera pregunta no es solo si los venezolanos regresan, sino qué tendría que pasar para que regresen. Y la respuesta apunta en una dirección incómoda pero evidente: un cronograma electoral creíble que permita elegir un nuevo gobierno con legitimidad real. Solo así podrían sentarse las bases para decisiones económicas sostenibles y, más importante aún, para reconstruir la confianza.

Porque nadie regresa únicamente por un mejor tipo de cambio o por una leve mejora en el consumo. La gente regresa cuando siente que hay futuro, que hay reglas claras, que hay derechos garantizados. Y, sobre todo, cuando no teme ser perseguida por pensar distinto.

¿Puede entonces haber retorno masivo mientras permanezca en el poder el mismo régimen que expulsó a millones de venezolanos? ¿Puede hablarse de reconciliación sin garantías? ¿De estabilidad sin legitimidad?

Hasta que esas preguntas no tengan una respuesta distinta, la conclusión parece inevitable: más que regresar, los venezolanos siguen —y seguirán— yéndose. Hasta que Venezuela no recupere legitimidad, libertad y reglas claras, el retorno seguirá siendo excepcional y la salida seguirá siendo estructural. Porque la gente no vuelve solo cuando mejora un indicador: vuelve cuando siente que su país deja de expulsarla y eso solo ocurrirá cuando Venezuela vuelva a ofrecer futuro y justicia.

Sería el primer latino con posibilidades reales de llegar a la Casa Blanca, un poco lo que fue Obama el 2008 para los afroamericanos. Hoy, sus posibilidades superan por largo trecho lo que hiciera el 2016, donde fue más bien un candidato testimonial en las primarias republicanas para ganar estatura electoral. De hecho, en esa oportunidad no tuvo una buena relación con Trump quien ridiculizó sus manos, y hoy tiene acceso privilegiado a él.

Por: Ricardo Israel – Infobae

Su actual posición se la ha ganado con su desempeño como secretario de Estado, que ha superado las expectativas, incluso aquellas optimistas. También se le sumaron responsabilidades de Encargado de Seguridad Nacional, y ha cumplido, tanto que Trump ha exagerado comparándolo con Kissinger. En todo caso, se entiende que su balance final se va a decidir más por lo que pase en Irán o con China donde no ha tenido mayor poder de decisión, que el éxito que pueda tener con Cuba o en Venezuela, aunque ya ha pasado un tiempo razonable en este último país, y todavía no existe aquello que ha estado presente en toda transición exitosa, un itinerario, un calendario público desde el principio para la democratización y con fechas para elecciones, aunque, sin embargo, todo está claro para el petróleo. La verdad es que el dictador se fue pero se mantiene la dictadura, y si este proceso se desvía de la meta, no hay duda de que ahí puede ser responsabilizado, con o sin razón.

¿Rubio candidato? Aún más que las encuestas, el resultado puede depender de si decide competir pronto para el 2028 o esperar el 2032. Incluso, por edad podría serlo también el 2036, pero como todo político es un maestro de la oportunidad, sabe que los momentos favorables pueden aparecer como también desaparecer, a veces con mucha rapidez. Nada asegura que el futuro traiga el resultado esperado.

Si es la fecha próxima, hay que hablar de J.D. Vance, quien figura hoy en el primer lugar de los presidenciables republicanos, por lo que, al no tenerlo todavía el partido rival, el o la candidato/a demócrata es todavía de secundaria consideración, ya que primero viene la primaria republicana, y por cierto, Trump como gran elector, ya que hoy tiene la capacidad de incidir en su sucesor, y cuando lo hicieron Reagan, Clinton y Biden, fue siempre en favor de sus respectivos vicepresidentes, y respecto de Trump, creo que se va a reservar hacia el final, además que su decisión seguramente va a estar vinculada al resultado de la elección de medio término, ya que, si es derrotado, va a perder también poder, y buena parte de su energía estaría entonces centrada en evitar un nuevo impeachment o juicio político, en caso que los demócratas sean mayoría.

Sin duda, Rubio comparte como gran objetivo de la actividad politica la ideología del America First con Trump, pero como es notorio, en su consecución este cambia de opinión con frecuencia, a veces el mismo día. Por ahora, el candidato senior, la primera posición entre los republicanos la tiene Vance, aunque me parece que Rubio tiene algunas ventajas como aparecer como más flexible y moderado, a lo que se agrega un importante grupo de votantes cuyo apoyo es seguro para su persona, como es el caso de los latinos, hoy la primera minoría de EE. UU., y es mi impresión, que después de estos años de polarización, tanto bajo Trump como Biden, apostaría que la moderación y la búsqueda de acuerdos van a ser activos valorables en quienes busquen habitar la Casa Blanca.

Por lo anterior, incluso si no compite en primarias contra Vance, de todas maneras, podría estar en la boleta electoral del 2028 como candidato a vicepresidente, tal como lo ha propuesto Trump mas de una vez, una especie de “dream team” para los republicanos, pero en politica hasta una semana puede ser mucho tiempo, toda vez, que los escenarios cambian con rapidez, y nadie sabe con seguridad que podría pasarles en el futuro cercano.

Lo único seguro es que como candidato presidencial o de vice va a haber necesidad de responder preguntas que pueden crear conflicto interno, hasta fuego amigo, tales como que Vance aparecía como aquel que en este gobierno se ocupaba de Europa, defendiendo a empresas de EE. UU. como también criticando a la cúpula comunitaria por temas como ataques a la libertad de expresión y el crecimiento del islamismo en algunos países de la Unión Europea. Sin embargo, un aplaudido desempeño en la cumbre de Seguridad de Munich condujo a un inesperado protagonismo de Rubio debido a la articulada defensa que hizo de la idea de Occidente como base de toda alianza con EE. UU.

Sin embargo, en paralelo, Rubio perdió protagonismo en otros temas, como, por ejemplo, Irán, donde fue Vance el interlocutor para los iranies en las negociaciones que tuvieron lugar en Pakistán, siendo ambas situaciones espejos invertidos de la facilidad con que se pueden ganar o perder posiciones, lo que se incrementa en procesos electorales, ya que, por su dinámica, se pierden o ganan lugares con mucha velocidad. ¿Por qué Rubio quedó afuera de la parte más visible y pública de las negociaciones con Irán? Ese era el tipo de preguntas que se hacían en EE. UU. antes de la polarización, cuando su prensa era la mejor del mundo. Hoy no, ya que más que periodismo se hace a veces propaganda en lado y lado, pero va a ser inevitable que se le hagan preguntas semejantes a Rubio cuando sea candidato.

Desde que el año pasado asumiera como Secretario de Estado, Rubio ha demostrado responsabilidad, disciplina, visión, además de conocimiento de las relaciones internacionales, fruto de los años como senador, lo que le ha dado momentos estelares, aunque ya que como lo demuestra el caso de Hillary Clinton, no es fácil saltar de esa posición a una candidatura presidencial, además que su fracaso es señal que ganar elecciones tiene sus propias complejidades, partiendo por el hecho que el sistema electoral estadounidense de Colegio Electoral difiere del democrático típico de un elector un voto, además que en definitiva, desde hace un tiempo, el ganador o ganadora se decide en no más de siete u ocho estados que cambian de opinión de una a otra elección, ya que por resultados anteriores, en la mayoría se sabe con anticipación si el triunfo es para republicano o para demócrata.

En otras palabras, quienes viven en el exterior no siempre entienden bien como se desarrolla la competencia electoral en EE. UU., toda vez que tienden a aplicarles a esas elecciones los parámetros de sus propios países, cuando en realidad son totalmente distintos. De hecho, en los rankings hechos por especialistas, en lo que tiene que ver con la confiabilidad y cumplimiento de estándares internacionales, en comparación a buenas democracias, la ubicación de EE. UU. es mediocre, a lo que se suma el hecho que por razones políticas, la mitad del país hoy desconfía de los resultados oficiales, como lo demuestra que a Trump no le afectó y hasta le benefició la campaña que hizo sobre fraudes, a pesar de la falta de pruebas, a lo que se agrega que a nivel federal o estadual, se carece de un sistema de justicia electoral especializado en elecciones o en la resolución rápida de reclamaciones o disputas, lo que conduce a situaciones como las de California y otros Estados que se demoran en entregar algunos resultados, con lo que pasan días y se desconoce quién controlará la Camara de Representantes, con la consecuencia que desde hace muchos años las proyecciones de la TV son presentadas como si fueran resultados oficiales, siendo solo eso, proyecciones, con lo que en más de un lugar, existen reclamaciones de supuesta ilegitimidad.

Mas aun, nunca ha sido electo presidente alguien que no pertenezca a los dos partidos grandes, pero a nivel presidencial normalmente hay varios candidatos de terceras fuerzas políticas, que por ser pequeñas y no tener posibilidad alguna, reciben muy poca difusión y no participan en los foros televisados, con lo cual son muy poco conocidas esas alternativas, por lo que siempre todo termina reducido a solo dos, y excepcionalmente alguna otra. En el caso de los representantes, hay pocos cambios de una elección a otra, por lo que hay mayor posibilidad de desafiar a los incumbentes en las primarias partidarias que en la elección propiamente tal. Sin ir mas lejos, el cambio mas profundo para la próxima elección de la Camara de Representantes no se va a dar el día de la elección, sino que este resultado, y por lo tanto, si va a tener mayoría el próximo presidente, se está decidiendo ahora, ya que pasados 10 años después de cada censo, cada Estado tiene la posibilidad de hacer un redistritaje, una modificación de los distritos electorales, que en la práctica significa que la fuerza politica que controla ese Estado reordena el naipe electoral agregando o cercenando distritos, siempre para subrepresentar al otro partido y aumentar la cantidad de electos por el propio, alterando así la voluntad de los electores. Es lo que está pasando estos días en Estados demócratas como California y republicanos como Texas, por mencionar solo dos.

Lo anterior reafirma lo que siempre se ha dicho, que más que la democracia lo que caracteriza a EE. UU. es ser una república, una república democrática, pero donde predomina la ley y las instituciones por sobre la voluntad electoral. De ahí el peso institucional de la Corte Suprema y también de la figura presidencial, y como consecuencia, en la elección de 2028 la figura de Trump todavía va a estar muy presente ese día, no solo para los republicanos, sino también para los demócratas, que a falta de un líder claro y sin tener propuestas definidas, probablemente van a enfrentar esos comicios con argumentos semejantes a los actuales, la oposición a todo lo que hace y todo lo que dice el actual mandatario. Hoy, EE. UU. carece de un verdadero partido de oposición, dada la travesía del desierto que aqueja a los demócratas, sin programa y sin plataforma. Pueden ganar, pero esencialmente una elección en democracia es selección de alternativas, y a falta de primarias que definan la lucha interna demócrata entre liberales y radicales, por ahora, la oposición mayor a Trump proviene en EE. UU. de los tribunales, principalmente jueces locales, de distritos, casi siempre de los mismos Estados, generalmente nombrados por Obama, acción que amarra más al gobierno que la actividad opositora en el Congreso o en la calle.

Por lo tanto, presumiblemente en la próxima elección, seguirá influyendo la actual actividad presidencial, tanto lo que haga como lo que deje de hacer Trump. Sin embargo, en el resultado aún más determinante será la cantidad de dinero que mueva cada candidatura, el músculo organizacional y de judicialización de cada uno, y la pregunta es si Rubio poseerá lo anterior a tiempo para poder competir de buena forma. Al respecto, todo indica que seguirá siendo relevante aquello que fue tan importante en el regreso de Trump el 2024, siendo el motivo principal o uno de ellos, la situación económica de cada votante, que claramente perjudicó a Biden tanto como lo hizo con Bush padre en 1992. Todos los datos indican, que hoy por hoy, estaría siendo también decisiva en las próximas elecciones de medio termino, por lo que una plataforma económica va a ser tan importante como una politica para Rubio, quien no exhibe credenciales en este campo que tan importante es para los votantes.

Como secretario de Estado Rubio ha adquirido un perfil propio, ya que habla con franqueza, pero sin ofender, interpela apuntando a situaciones reales como una Europa cada vez más irrelevante que renuncia a su propia historia y tradiciones o unas Naciones Unidas desperfiladas y llenas de corrupción, sin cumplir su mandato principal, garantizar la paz. Representando a EE. UU, Rubio ha sido a la vez doctrinario y pragmático, y ha logrado restituirle a la diplomacia estadounidense la importancia que había perdido, no solo en el resto del mundo, sino hacia el interior del país y en el proceso de toma de decisiones de la propia Casa Blanca.

Con Rubio, EE. UU. le habla al mundo más en términos de libertad, ética y valores que de intereses, siendo lo fundamental la batalla por el significado grande del Occidente, sobre todo, a partir de la ilustración. Ha demostrado en el cargo, cuan útil fue a su persona el aprendizaje hecho como senador para el reordenamiento que hoy vive el mundo. Rubio ha sido parte de lo que puede ser la transformación politica más importante desde el fin de la URSS, donde hoy EE. UU. está modificando su propia creación, las reglas establecidas después de la segunda guerra mundial.

No sabemos cuanto de lo que se está intentando sobrevivirá a un cambio de gobierno, ya que ha sido hecho a punta de ordenes ejecutivas, es decir, decretos, y no a través de leyes, sentencias de la Corte Suprema o acuerdos bipartidarios. Mucho va a depender que a Trump lo sustituya alguien que tiene ideas parecidas, aunque sea un estilo diferente. Existe el caso de Reagan igualmente criticado y resistido, pero que, con el paso del tiempo, fue reconocido como un presidente capaz de marcar tendencias, que continuaron a través de sucesores que enarbolaban las mismas banderas. Tambien existen casos de presidentes que no lograron ser reelegidos para un segundo periodo, como fue el caso de Jimmy Carter, quien, sin embargo, aportó hasta hoy la politica de DDHH.

En EE. UU. hoy se sigue a Maquiavelo, no la caricatura que hacen quienes no lo han leído sino el que le escribió consejos al príncipe, útiles para cualquier gobernante, como que este debe buscar ser más respetado que amado, aunque en este gobierno, hay roles que se han repartido con Rubio como el policía bueno, y Vance, como el otro. EE. UU. está recuperando la disuasión perdida, y a Rubio como candidato se le ofrece la posibilidad de que también exista respeto.

Al parecer, ha entendido que para ello el mundo le está ofreciendo una oportunidad, una gran oportunidad, ya que, si tiene éxito, de tener el 2028 una elección con posibilidades reales de ganarla también podría mejorar el rol de EE. UU. no solo como la potencia necesaria, aquella que en el medio oriente hace lo que nadie más quiere o puede hacer, sino también como la superpotencia indiscutida, lo que la competencia china hace crecientemente más difícil, por lo que EE. UU. va a seguir necesitando que en la conducción del país exista lo que no siempre ha tenido y que en la Grecia clásica se llamaba el Gran Timonel, es decir, aquel capaz de conducir la nave del Estado con mano, a la vez segura y firme, permitiendo que las decisiones lleguen a buen puerto, tanto en mar calmo como en la tempestad, y se aleje de lo que ha tenido lugar en Washington, donde buena parte del mundo se desconcierta por cambios bruscos cada cuatro años.

Estoy convencido que eso es la que EE. UU. necesita a partir de 2028, alguien capaz de convocar a decisiones bipartidistas, capaces de prolongarse en el tiempo, y la diferencia que podría marcar Rubio es la comprensión que no habrán éxitos duraderos si no se recupera esa unidad que le sobró al país durante la Guerra Fria, ya que, para conducir a otros países, para dar liderazgo, se necesita unidad interna, toda vez que la politica exterior siempre debiera ser de Estado, no de partido, para demostrar que más que China, el gigante dormido era EE. UU.

Como secretario de Estado Rubio ha sido lo que los romanos exigían, Verba et Facta, Palabras y Hechos, ya que EE. UU. es un país del cual siempre se espera más que de los otros, y para cumplir, tiene lo que en el siglo XIX destacaba Alexis de Tocqueville,” la salud de una democracia depende de la calidad de sus instituciones”.

Y después de esta etapa de polarización, se requiere un gobernante capaz de curar heridas y convocar a un gran acuerdo nacional, y en el panorama actual, Rubio ha demostrado tener las competencias que Winston Churchill solicitaba de quien condujera la politica exterior, es decir, “En la guerra resolución. En la derrota, desafío. En la victoria, magnanimidad. En la paz, buena voluntad”.

A partir de 2028 se requiere algo aún más difícil para una superpotencia, pero con una “casa dividida”, aquello contra lo cual alertaba Lincoln. Es buscar acuerdos, ya que para la esquiva unidad nacional se necesita un líder, es esto y no otra cosa lo que Marco Rubio tiene por delante. ¿Sera su momento o no todavía?

@israelzipper

Máster y PhD en Ciencia Politica (U. de Essex), Licenciado en Derecho (U. de Barcelona), Abogado (U. de Chile), excandidato presidencial (Chile, 2013)

La líder venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, sostuvo que el resultado final de la lucha que han dado los venezolanos debe ser un proceso electoral que legitime a quien los venezolanos elijan como presidente de la República. Expresó que un calendario electoral “daría certidumbre al pueblo venezolano”.

Vente Venezuela

En una conversación con el Milken Institute, la líder afirmó que el país atraviesa una coyuntura decisiva tras años de deterioro institucional, social y económico, con una ventana de oportunidad para un cambio político.

En su intervención, Machado describió el momento actual como un punto de quiebre histórico, en el que convergen el agotamiento del modelo y una creciente presión social contenida. A su juicio, existe una expectativa real de transformación, aunque acompañada de un agravamiento sostenido de las condiciones de vida en el país:

“Y finalmente estamos en el umbral de la libertad después de casi 30 años de destrucción. Este es un momento único que ha traído esperanza para los venezolanos”, dijo Machado durante el encuentro.

Al mismo tiempo, enfatizó que esa esperanza convive con una emergencia social cada vez más profunda, reflejada en indicadores de pobreza, educación y precios, lo que incrementa la tensión interna pese a una aparente calma en la superficie:

“Tenemos al 86% de la población viviendo en pobreza. La inflación acaba de alcanzar el 650% anual. Las tensiones están creciendo y creciendo”.

Durante el intercambio con el periodista Fareed Zakaria, la Premio Nobel de la Paz 2025 sostuvo que la clave para canalizar ese descontento de forma pacífica es la convocatoria a elecciones en un plazo definido, como mecanismo para restituir la legitimidad de las instituciones:

“El resultado final es un proceso electoral que realmente legitimará al presidente. Creemos que eso debería tener lugar en los próximos 12 meses como máximo”.

En ese sentido, explicó que el proceso de transición no se limita al evento electoral, sino que contempla una reconstrucción acelerada del Estado, comenzando por el restablecimiento del Estado de derecho, la reinserción financiera internacional y una profunda reforma económica:

Al abordar el tema de la transición política y el futuro de los actores vinculados al oficialismo, Machado planteó un enfoque que combine incentivos para facilitar el cambio con mecanismos de Justicia que respondan a las demandas de los ciudadanos.

“Estamos dispuestos a entrar en una transición negociada con incentivos y garantías. Pero necesitamos traer justicia porque la gente no aceptará la impunidad”.

En esa línea, precisó que el proceso distinguirá entre responsabilidades, incorporando a la mayoría en una dinámica de reconciliación, pero estableciendo límites claros frente a delitos graves:

“La mayoría será parte de este proceso de reconciliación. Aquellos que han cometido crímenes de lesa humanidad tendrán que enfrentar la Justicia”.

Asimismo, subrayó que la definición de un calendario electoral será determinante no solo para los ciudadanos, sino también para generar confianza en actores internacionales e inversionistas interesados en el potencial del país:

“Nuestro objetivo ahora es conseguir un calendario electoral con una fecha establecida. Eso daría certidumbre al pueblo venezolano”.

Machado también reivindicó el respaldo ciudadano obtenido en procesos recientes, presentándolo como evidencia de una mayoría organizada en torno al cambio político. “Más de 3 millones de personas participaron en las elecciones del 22 de octubre. Gané con el 92% de los votos. La fuerza que se ha ido construyendo es imparable”, resaltó.

Finalmente, advirtió que el avance hacia elecciones libres no dependerá exclusivamente de la voluntad del poder establecido, sino de una combinación de presión interna y externa que permita garantizar condiciones reales:

“No van a hacer nada por voluntad propia. La presión tiene que venir desde afuera, pero también desde adentro”.

La dirigente concluyó reiterando su intención de regresar a Venezuela en medio de un contexto que considera incierto, pero decisivo para el desenlace político del país.

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