Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

La oposición venezolana enfrentará el próximo 28 de julio un desafío monumental en las elecciones presidenciales: movilizar a un electorado que fue desmotivado durante años por persecución, amenazas, humillaciones, detenciones arbitrarias, divisiones internas y luchas violentas que dejaron decenas de muertos y heridos. Todo ello con el fin de derrotar con votos a la dictadura chavista que hoy encabeza Nicolás Maduro.

Por: Mariano Martínez – Infobae

La tarea luce factualmente posible. Hasta ahora todos los estudios de opinión revelan las amplias posibilidades con las que cuenta el candidato de la oposición, Edmundo González Urrutia, sobre el oficialista Nicolás Maduro. Ello, por supuesto, es el resultado de más de dos décadas de decadencia socialista que sumieron a Venezuela en una crisis interna en todos sus ámbitos, siendo la economía y los altos niveles de violencia la punta del iceberg.

Sabiendo que los números juegan en su contra, el chavismo no ha dudado desde el inicio del proceso en implementar todas sus trabas y estrategias conocidas para entorpecer el sano desarrollo de la elección. Así fue como su mayor logro, hasta ahora, fue sacar de la carrera electoral, pero no de la carrera política, a la líder de la oposición, María Corina Machado, quien debió delegar su candidatura en González Urrutia tras la inhabilitación impuesta por el régimen.

Como es de esperar, las trabas en el camino han seguido su curso y es previsible que el propio día de la elección el régimen de Maduro despliegue sus ya conocidas mañas en un intento desesperado por aferrarse al poder.

En diálogo con InfobaeAlejandro Hernández, periodista y director de La Gran Aldea, advirtió cuáles son las tres principales trampas a las que puede recurrir el chavismo el 28 de julio para abultar sus números en las urnas.

Control social y clientelismo

Revisando el histórico comportamiento del régimen venezolano en elecciones anteriores, el control social será una pieza clave en su jugada del último día. Hernández explicó que, a través de los programas sociales y bases de datos, como por ejemplo del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), el régimen controlará la convocatoria de los votantes, llevándolos a las urnas y acompañándolos para intimidarlos.

“¿Qué hace el chavismo? Con sus estructuras de las ayudas sociales, de las bases de datos que tienen de los CLAP, empiezan a sacar a la gente de su casa y a llevarla a votar y a acompañarla a votar, tratar de intimidarlos diciéndoles que van a saber por quién votan”, precisó Hernández.

Esta táctica se utiliza principalmente en zonas populares, donde el chavismo ya ha logrado el control de las personas a través de beneficios y se ha implementado una campaña de miedo con la idea de que todas las ayudas se perderán.

Intimidación a testigos

Según el analista político, la segunda trampa involucra la manipulación en centros de votación. Especialmente en centros con una o dos mesas, en zonas rurales y bases de misiones controladas por el chavismo, donde es común que los votos opositores queden sin vigilancia.

Esta estrategia está basada en una campaña de miedo e intimidación contra los testigos electorales de la oposición, quienes a toda costa son coaccionados para que abandonen sus labores y dejen en manos de los testigos chavistas y los miembros de mesa las operaciones del centro.

“Eso se hace sobre todo en zonas populares o en esas zonas que, de repente, pueden resultar medio hostiles. Los tipos amedrentan a testigos de la oposición para que no estén en el cuidado de los votos. Y entonces, bueno, cuando logran sacarlos de allí, ellos empiezan a utilizar la maquinita”, dijo Hernández, en relación con la forma de manipulación de las máquinas electorales que se implementa. “Por eso hay mesas donde inexplicablemente la oposición puede perder por 99 votos a 1, cuando se entiende que esa no es la correlación de fuerza ni en el lugar más chavista del país”, añadió.

La “Operación Remolque”

Otra estrategia histórica empleada por el chavismo en la fecha de las elecciones es la llamada “Operación Remolque”: hacia el final del día, el oficialismo moviliza a los empleados públicos y otros sectores dependientes del Estado para votar y aumentar la diferencia.

“Ya al final de la jornada, cinco o seis de la tarde. Ellos más o menos tienen un panorama de cómo va a terminar la elección, pero si necesitan abultar el resultado, entonces empiezan a ver hasta dónde está la última persona vinculada de alguna manera con ellos”, explicó Hernández.

En estas operaciones, los empleados públicos son amenazados con perder sus trabajos si no votan por el oficialismo, lo que crea un ambiente de miedo y coacción.

Sin embargo, el especialista, quien ha sido parte de campañas políticas de la oposición venezolana en el pasado, menciona que, debido a la situación económica actual, muchos ciudadanos ya no temen perder privilegios que consideran insuficientes, como trabajos mal remunerados o las bolsas CLAP.

“Lo que la gente quiere ahora es que su familia pueda regresar. Lo que la gente quiere es tener una verdadera oportunidad de ganarse la vida sin depender de nadie”, afirma.

¿Cortes de energía eléctrica?

Los cortes de energía eléctrica se han vuelto habituales en Venezuela a medida que se agudizó la crisis económica y financiera. Analistas venezolanos creen que, si el régimen avizora una derrota a pesar de todas sus artimañas, podría recurrir a los apagones en grandes áreas tanto para dificultar la llegada de los electores a los centros de votación como para afectar el sistema (en Venezuela hay voto electrónico mediante computadoras) y luego el escrutinio.

Como antecedente, vale recordar lo ocurrido en Bolivia en las elecciones presidenciales de 2019, cuando el sistema de transmisión de resultados se detuvo por una supuesta falla cuando los resultados contabilizados obligaban a una segunda vuelta entre Evo Morales y Carlos Mesa y cuando se reanudó el escrutinio 12 horas más tarde, Morales obtenía la ventaja mínima para consagrarse en primera vuelta. Las denuncias de fraude y las protestas callejeras estallaron por todo el país.

La estrategia de protección del voto

Como parte de la solución, Hernández sugirió que la oposición fortalezca el denominado “Plan 600K”, una estrategia diseñada para proteger los votos en estos centros críticos. Para ello, es imprescindible contar con testigos bien organizados y preparados para evitar que el chavismo manipule los resultados, asegurando así una representación más precisa del voto antichavista.

“La oposición de todas formas tiene que estructurar lo que ellos mismos llamaron el Plan 600K, que era un plan para el cuidado del voto que contemplaba todas estas opciones que estamos mencionando y que deben articular sin duda con mucha eficiencia ese día”, resalta Hernández.

Con el veto del Consejo Nacional Electoral a la Misión de Observación de la Unión Europea, la participación ciudadana se tomará un papel crucial en la supervisión del proceso electoral.

Este 28 de julio, solo un grupo de técnicos de la ONUy observadores del Centro Carter estarán presentes, junto a un puñado veedores internacionales invitador por el chavismo. Por ello, la sociedad civil debe estar alerta y activa, defendiendo su voto y documentando cualquier irregularidad que pueda presentarse.

Hasta ahora, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) confirmó que cuenta con testigos para más del 98 % de las mesas de votación para las elecciones, por lo que se espera que la cifra para la fecha de la elección sea superadora.

Vea el intento de asesinato de Trump en tiempo real desde diferentes ángulos. Con cuenta regresiva desde imágenes de personas advirtiendo a las autoridades sobre el tirador hasta la desaparición de Trump.

En los 25 años de revolución bolivariana no habían estado los cuarteles venezolanos tan agitados y ansiosos, como ocurre ante la cercanía de las elecciones presidenciales. La indignación fue generalizada cuando la Armada gradúa a 300 sargentos en una promoción en honor a una guerra cubana. Las presiones sobre el personal militar para que cumpla con el 1×10 que exige el PSUV, aun cuando la mayoría no quiere ni ha podido hacerlo. A quienes ya cumplieron, el 5 de julio, su tiempo de permanencia activa en la FANB, los obligaron a quedarse hasta después de las elecciones.

Por: Sebastiana Barráez – Infobae

Los radiogramas, incluso los clasificados como “Secretos”, no dejan de emitirse. Las órdenes van desde exigir, por instrucción del Ministro de la Defensa, GJ Vladimir Padrino López, a que bajen la aplicación del Sistema Bolivariano de Comunicaciones e Información (Siscom) donde registran el 1×10 hasta prohibirles el uso de los teléfonos.

La razón dada, en el caso del Ejército, es que todo el personal, sean Oficiales Generales, Oficiales Superiores, Oficiales Subalternos, Tropa Profesional y Tropa Alistada, debe descargar en su celular la aplicación Siscom, obligándolos a incluir los datos de sus redes sociales, con la orden de “responder y comentar diariamente a todo lo que el CJ (Comandante en Jefe) y las autoridades envíen por este nuevo sistema de comunicación”.

El comandante del Ejército, sin vergüenza alguna, destaca que la intención es “impulsar activamente las redes sociales y gestión de nuestro Comandante en Jefe de la FANB Nicolás Maduro Moros”, agregando que el Ministerio de Comunicación e Información “está promediando las métricas y/o estadísticas con los comentarios que se expresan o manifiestan en apoyo al primer mandatario nacional”.

La presión en ese radiograma es porque “las métricas están siendo enviadas a nuestro CJ, y ese registro actualmente desfavorece a la FANB, presentando novedades por el incumplimiento de esta orden”.

La orden no clasificada Nr. 0846, que el jefe de la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) Nr. 21 del Táchira, GD José Gregorio Martínez Campos, emitió a las Unidades Operativas, Administrativas de Salud e institutos de formación militar, es que el Comandante Estratégico Operacional de la Fuerza Armada (Ceofanb), GJ Domingo Antonio Hernández Lárez, del 8 de julio 2024, prohibió “el uso del teléfono celular, por parte del personal militar profesional, en todos los grados o jerarquías, cuando se encuentren en actividades, formaciones y servicio”.

Banalizar el desfile

En la celebración de mayor relevancia tanto para civiles como militares, como lo es el 5 de Julio, fecha de la Independencia de Venezuela, la inclusión en el desfile de militares rusos, en un evento donde resultó ofensivo para los castrenses la inclusión de extranjeros que nada han tenido que ver con la Independencia de Venezuela.

A eso se le suma la participación de un acto de moto piruetas, al estilo callejero, que distan mucho del estilo militar como ocurre con las mujeres del cuerpo élite del Ejército de La India o los del grupo Los Temerarios de ese país, que son pilotos, y realizan espectáculos de gran precisión y sincronización.

Algún militar incluyó las acrobacias en moto, para demostrar “máxima lealtad” y complacer a Nicolás Maduro cuando decretó las moto piruetas como deporte nacional, pero no pasó de ser un acto trivial, sin brillo alguno, muy lejos de lo que fue Cytrix, creado por los Cascos Blancos, al final de la Segunda Guerra Mundial, y que se convirtió en un aplaudido equipo de acrobacias sobre motocicletas.

Lo que se exhibió en el día de la Independencia de Venezuela fue más al estilo de las motos piruetas a las que en Colombia, en época de Pablo Escobar, tuvieron gran auge por el servicio que le prestaban al entonces hombre fuerte del narcotráfico para ejecutar sicariatos.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a Infobae

Donald Trump giró levemente la cabeza para mirar la pantalla gigante al mismo tiempo que se oían disparos en su mitin en Pensilvania el sábado por la noche, y ese movimiento en una fracción de segundo le salvó la vida, dice un experto.

The New York Post

Trump, de 78 años, giró hacia la derecha mientras se dirigía a la multitud en el recinto del Butler Farm Show porque quería «utilizar y hacer referencia al jumbotron», dijo el domingo el asesor principal Dan Scavino Jr.

El pequeño ajuste se produjo justo en el momento en que Thomas Matthew Crooks, de 20 años, apuntó y disparó a la cabeza del expresidente, lo que provocó que la bala rozara la oreja del favorito republicano en lugar de penetrar su cráneo, dijo a Fox News el veterano de Operaciones Especiales israelí Aaron Cohen .

“Los francotiradores suelen estar entrenados para disparar a la corteza cerebral del cerebelo, en la parte superior del tronco encefálico”, explicó Cohen al presentador Trace Gallagher.

“Te incapacita, te impide mover las manos… Se trata de la distancia del tiro. Ciento treinta yardas. Eso es un putt. Cualquiera puede apuntar con una mira dos, dos, tres a un objetivo desde esa distancia y acertar. No es un tiro difícil de hacer”, dijo.

Si Trump hubiera tenido la cabeza bien puesta cuando Crooks disparó, «habría sido un desastre», dijo Cohen.

“El hecho de que estuviera girado hacia ese lado justo cuando venía el disparo fue lo que le salvó la vida”, dijo el experto en operaciones especiales.

Pero si bien el giro de último momento de Trump puede haberle salvado la vida, algunos ex agentes federales dijeron que el frenético esfuerzo para sacarlo del escenario del mitin después de que sonaron los disparos también podría haber puesto al magnate inmobiliario en un peligro más grave.

“Habiendo trabajado antes con el Servicio Secreto, mientras veía cómo se desarrollaba todo esto, no podía creer cuánto tiempo pasó antes de que lo bajaran del escenario y lo subieran al auto, y luego el vehículo tardó todo ese tiempo en salir de esa zona”, dijo el ex agente especial del FBI Jonathan Gilliam a “Fox & Friends First” el domingo.

“Fue toda una vida desde el punto de vista de la protección”, dijo.

“Mucha gente en las noticias… no quería criticar al Servicio Secreto, pero al ver esto de nuevo… me sorprende la forma en que se desarrollaron las cosas porque parecía como si… la defensa de Trump y los movimientos en su contra se estuvieran inventando sobre la marcha, y esa no es la forma en que este servicio de élite debería estar preparado para esto y para llevar a cabo estas tácticas y este tipo de situaciones”, dijo Gilliam.

El ex director del FBI Chris Swecker estuvo de acuerdo con la opinión de Gilliam y dijo que el intento de asesinato de Trump fue “casi un disparo mortal”.

“Si hubiera habido un segundo tirador, habría habido muchas oportunidades de eliminarlo nuevamente, por lo que esto viola todas las reglas del protocolo del Servicio Secreto y la protección ejecutiva en general”, explicó.

La seguridad en la manifestación fue “un desastre de principio a fin”, dijo Swecker.

“La misión principal del Servicio Secreto es prevenir este tipo de acciones y luego reaccionar lo más rápido posible para sacarlo de la zona de peligro. Ninguna de las dos cosas ocurrió aquí, por lo que no quiero emitir juicios severos, pero definitivamente fue una falla de seguridad”, afirmó.

El agente retirado del Servicio Secreto Jeff James dijo que los eventos al aire libre presentan desafíos de seguridad únicos y que el Servicio Secreto debería haber abordado las cosas de manera diferente a como lo hizo.

“Una vez que llegaron a [Trump], deberían haberlo agarrado y [haberlo salido del escenario]. Quería esperar a que le cambiaran los zapatos. Eso es genial, pero ‘No, nos vamos’”, dijo a la cadena.

“Si tuviera que criticar algo, sería esa. Me hubiera gustado verlo fuera del escenario y dentro de los vehículos blindados más rápidamente. Una vez que te subes a esos vehículos blindados y estás asegurado, estás bastante seguro y puedes moverte a una velocidad bastante alta rápidamente si es necesario”.

Trump fue examinado tras el tiroteo en el Hospital Butler Memorial. Aterrizó en Nueva Jersey el domingo por la mañana.

Sin dejarse intimidar por el incidente del sábado por la noche, el candidato presidencial republicano asistirá a la Convención Nacional Republicana en Milwaukee esta semana como estaba planeado, dijo su campaña.

Una aclamación de motores de motocicletas, vuvuzelas, música salsa y cánticos de “este gobierno va a caer” llenó las calles de Caracas el 4 de julio en una concentración de la oposición en la capital para marcar el inicio de 24 días de campaña oficial antes de las elecciones presidenciales. La mayoría de los miles de asistentes estaban allí para ver a María Corina Machado, la popular líder de la oposición venezolana, que se ha convertido en un símbolo de la resistencia al régimen autoritario del presidente Nicolás Maduro. Encaramada a un camión y vestida con vaqueros, lanzó besos de agradecimiento a sus vertiginosos seguidores. “Estamos contando los días para ser libres”, gritaba una mujer al paso del convoy.

The Economist

En las últimas elecciones presidenciales de 2018, Maduro se aseguró la reelección inhabilitando a los principales candidatos y partidos de la oposición y desincentivando el voto (la participación fue del 46%). Estas elecciones parecen más complicadas para el régimen: robarlas frente a una oposición unida y aparentemente movilizada, y con una desilusión palpable entre muchos partidarios del gobierno, podría no ser fácil.

El pasado mes de octubre, el gobierno y la oposición se reunieron en Barbados y acordaron unas normas para garantizar unas elecciones más justas, con observadores internacionales. A cambio, Estados Unidos levantó las sanciones a las industrias petrolera y minera de Venezuela impuestas por Donald Trump. Pero el Gobierno se resistió parcialmente. Después de que Machado ganara abrumadoramente unas primarias de la oposición que contaron con un gran apoyo, las autoridades confirmaron su inhabilitación para el cargo, durante 15 años, por motivos inventados. Más tarde retiró una invitación a la Unión Europea para que enviara observadores electorales, alegando sus sanciones contra personas del régimen.

En el pasado, Machado, conservadora y perteneciente a una acaudalada familia de industriales, argumentó que votar contra una dictadura no tenía sentido. Sin dejarse intimidar por su prohibición, esta vez ha instado a todo el mundo a votar por un sustituto: Edmundo González, un ex embajador de 74 años que nunca se ha presentado a las elecciones. En una encuesta realizada el mes pasado por la encuestadora Delphos, el 52% de los encuestados le apoyaron, mientras que Maduro sólo obtuvo el 25%.

Durante meses, Machado ha recorrido el país celebrando mítines en ciudades de provincias y pueblos rurales. El gobierno le prohíbe tomar vuelos, por lo que viaja en coche, barco o incluso canoa. Acompañada a menudo por González, es recibida por multitudes en cada parada. Sus discursos, por lo general breves, se centran en la corrupción y la mala gestión del régimen de Maduro, cuyo gobierno ha empobrecido y desgarrado a Venezuela: Según la ONU, 7,7 millones de personas, es decir, una cuarta parte de la población, han emigrado. Su mensaje es que las elecciones del 28 de julio son una oportunidad: sea cual sea el fraude que intente el régimen, un voto masivo de protesta podría por fin derrocarlo, un cuarto de siglo después de que Hugo Chávez, predecesor y mentor de Maduro, tomara el poder.

Chávez, fallecido en 2013, fue bendecido con carisma y un enorme auge del petróleo. No necesitaba hacer trampas. Utilizó sus victorias electorales para centralizar el poder, haciéndose con el control del poder judicial, las fuerzas armadas, la mayoría de los medios de comunicación y la autoridad electoral. Maduro, un rudo ex conductor de autobús, nunca ha gozado de un apoyo mayoritario. En 2015, cuando la oposición ganó inesperadamente las elecciones a la Asamblea Nacional en la última votación razonablemente justa celebrada en Venezuela, el gobierno utilizó sus tribunales títeres para castrar al poder legislativo. En diciembre organizó un referéndum sobre si Venezuela debía anexionarse dos tercios de la vecina Guyana, en un intento de utilizar el patrioterismo para unir a las masas. Fue un fracaso. Aunque el gobierno afirmó que habían votado 10,4 millones de personas, observadores independientes calcularon que la cifra no superaba los 3 millones.

El gobierno achaca el colapso económico a las sanciones (aunque es anterior a ellas), de las que dice que la oposición es cómplice. Pero las encuestas internas del régimen muestran que, en una votación justa, Maduro estaría “totalmente condenado”, según una fuente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Sin embargo, parece decidido a aferrarse al poder mediante la intimidación. Al menos 37 activistas de la oposición han sido detenidos este año. La autoridad fiscal ha tomado medidas para cerrar cualquier hotel o incluso merendero que Machado o González utilicen durante su campaña. Un establecimiento, una tienda familiar de empanadas en un pueblo del estado de Guárico, fue allanado 30 minutos después de que Machado se detuviera a desayunar. “Es injusto porque recibimos a todo el que entra”, dijo la propietaria, Corina Hernández.

Los gobiernos de izquierda de Brasil y Colombia, que mantienen relaciones amistosas con Maduro, han pedido públicamente que la votación sea justa. Entre los extranjeros, sólo el Centro Carter, una ONG, ha sido invitado a observar la votación. Pero habrá muchos otros ojos vigilantes, incluidos miles de voluntarios organizados por la oposición. El sistema de voto electrónico de Venezuela, introducido por Chávez, dificulta la manipulación de papeletas. “Es imposible hacer un fraude electrónico”, afirma Roberto Picón, uno de los dos candidatos de la oposición a la autoridad electoral hasta 2023.

El Gobierno podría intentar cambiar las reglas. Hay rumores de que las elecciones podrían aplazarse, quizás fabricando un incidente fronterizo con Guyana o incluso un supuesto atentado contra Maduro. El 8 de julio, el fiscal general, Tarek William Saab, denunció que un grupo paramilitar colombiano había sido contactado por representantes de la oposición. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, afirmó que la oposición intentaba crear un ambiente de “guerra civil”.

Algunos en la oposición temen que el gobierno también intente crear confusión descalificando a la principal alianza opositora, conocida como Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Es uno de los tres partidos que apoyan a González. En ese caso, si un votante pulsara por error la tarjeta del MUD en la pantalla táctil de las máquinas de votación, su elección sería nula.

Este engaño deliberado tendría un coste. “Si quitan la tarjeta del MUD, no veo cómo podemos reconocer el resultado de las elecciones”, dijo un diplomático europeo en Caracas. Estados Unidos probablemente haría lo mismo. En abril volvió a imponer algunas sanciones por el incumplimiento del acuerdo de Barbados por parte del gobierno. En una reanudación de las conversaciones directas con el gobierno a través de una videollamada el 3 de julio, la administración de Joe Biden volvió a pedir elecciones “competitivas e inclusivas”. Maduro espera un mayor alivio de las sanciones y que la administración elimine una recompensa de 15 millones de dólares, impuesta en 2020, por información que conduzca a su detención.

El fraude descarado también podría crear fricciones con las fuerzas armadas, el árbitro último del poder en Venezuela. El alto mando ha permanecido leal a la memoria de Chávez, él mismo un oficial del ejército. Muchos generales se han beneficiado del capitalismo clientelista que ha florecido bajo Maduro. ¿Podría haber límites a esa lealtad? “Si las elecciones son robadas, estoy seguro de que las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas se unirán a la desobediencia civil”, dijo un general en activo anónimo, en una historia reportada en mayo por Sebastiana Barráez, una corresponsal de defensa venezolana ahora en el exilio.

Es implausible pero no imposible que el gobierno pierda y acepte la derrota, abriendo lo que sería una transición complicada. En el mitin de la oposición en Caracas, un anciano observaba mientras la multitud abucheaba un coche que pasaba cubierto con los logotipos del PSUV. “Las dictaduras aquí son todas iguales”, dijo. “Parecen tan poderosas. Y luego no lo son”. En cualquier caso, al menos Machado ha dado esperanza a muchos venezolanos, por débil que sea.

Un policía local detectó al hombre armado Thomas Crooks momentos antes de que intentara matar al expresidente Donald Trump , pero no pudo detenerlo a pesar de la clara amenaza, según un informe.

The New York Post

Después de que los asistentes al mitin vieron a Crooks en el techo de una planta manufacturera a sólo 130 yardas del escenario donde Trump hablaba poco después de las 6 p.m. del martes, se notificó a la policía y un oficial subió una escalera para investigar, dijeron funcionarios policiales a The Associated Press bajo condición de anonimato.

El oficial, cuyo departamento había sido reclutado por el Servicio Secreto para ayudar con la seguridad, se encontró con Crooks, quien les apuntó con su rifle estilo AR.

El oficial entonces retrocedió por la escalera y Crooks inmediatamente apuntó y disparó unos ocho tiros al ex presidente, rozándole la oreja, matando a un transeúnte entre la multitud de la manifestación e hiriendo gravemente a otros dos, dijo la fuente.

Después de esa andanada de disparos, los francotiradores del Servicio Secreto mataron a tiros a Crooks.

A pesar de la rápida respuesta del Servicio Secreto para eliminar al tirador, la agencia encargada de proteger las vidas de presidentes actuales y anteriores enfrenta un duro escrutinio por permitir que un hombre armado estableciera una posición abierta tan cerca del mitin de Trump.

“Fue un fracaso catastrófico. Nunca debió haber sido una posibilidad remota”, dijo al Washington Post el ex presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes Jason Chaffet, quien dirigió una extensa investigación en 2015 sobre las deficiencias del Servicio Secreto.

«Realizamos todas estas investigaciones y redactamos un informe exhaustivo para que esto no volviera a suceder. Es como si no hubieran prestado atención a las recomendaciones bipartidistas», dijo Chaffet, cuyo informe se centró en las formas en que el Servicio Secreto se había dispersado demasiado.

El Servicio Secreto confirmó después del tiroteo que dependía en gran medida de la policía local para ayudar a apoyar sus esfuerzos de seguridad en la manifestación, incluidos al menos seis oficiales de las unidades tácticas del condado de Butler que apoyaron al equipo de contraataque que cubrió la evacuación de Trump, que solo incluía a dos oficiales del Servicio Secreto, según el Washington Post.

También había dos equipos de francotiradores del Servicio Secreto en el lugar y otros dos estaban integrados por oficiales locales.

«El Servicio Secreto siempre tiene la iniciativa a la hora de asegurar algo como esto», dijo a los periodistas el teniente coronel de la Policía Estatal de Pensilvania, George Bivens, explicando que la policía local se alista rutinariamente para ayudar al Servicio Secreto.

“Trabajamos con ellos para proporcionar todo lo que solicita el Servicio Secreto, pero ellos son los líderes en esa seguridad”, dijo Bivens.

El actual presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, Hames Comer (R-Ky), anunció planes para llamar a la directora del Servicio Secreto, Kimberly Cheatle, a una audiencia el 22 de julio para investigar el intento de asesinato, ya que algunos, incluido el representante Mike Waltz (R-Fla.), han afirmado que el equipo de Trump solicitó repetidamente pero se le negó apoyo adicional del Servicio Secreto mucho antes del tiroteo.

El Servicio Secreto negó esas acusaciones.

“Existe una afirmación falsa de que un miembro del equipo del expresidente solicitó recursos de seguridad adicionales y que estos fueron rechazados. Esto es absolutamente falso”, escribió el representante del Servicio Secreto Anthony Guglielmi en X.

“De hecho, agregamos recursos, tecnología y capacidades de protección como parte del aumento del ritmo de viajes de la campaña”, agregó.

A pesar de esos supuestos recursos, un hombre armado de 20 años logró acercarse fácilmente al presidente Trump, y pareció verse frustrado simplemente por un giro casual de la cabeza del ex presidente.

“¿Cómo carajo consiguió poner un arma tan cerca?”, le dijo un ex agente del Servicio Secreto al Washington Post.

“Esto es terrible. Simplemente terrible”, dijo otro ex agente. “Cuando ocurrió el incidente, me quedé perplejo al escuchar la distancia del disparo… ¿Cómo pudo pasar eso?”

El FBI ha identificado al autor del atentado contra Donald Trump como Thomas Matthew Crooks, un joven de 20 años de la localidad de Bethel Park.

La Gaceta de la Iberosfera

Crooks fue abatido por francotiradores del Servicio Secreto y de la Policía inmediatamente después de que el joven abriera fuego, provocando un muerto y dos heridos de gravedad, además de Trump.

Los agentes federales, que se han hecho cargo de la investigación, no han proporcionado información adicional sobre el autor del atentado, ni sus posibles motivaciones, pero esta madrugada han registrado su casa y la de su familia. En la zona, además del FBI, están miembros de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos y una unidad de artificieros.

Además, se han encontrado sustancias y dispositivos explosivos en el carro en el que Crooks se desplazó al lugar del mitinvpolítico, según ha informado The Wall Street Journal este domingo, citando fuentes de la investigación. Varios testigos habrían avisado a las autoridades, que desplazaron a los tedax para identificar paquetes sospechosos. No hay por el momento detalles de qué tipo de materiales se trataría.

Crooks disparó al candidato republicano a la Casa Blanca con un arma adquirida por su padre de manera legal, según han confirmado múltiples fuentes de seguridad a ABC News.

El nombre del padre de Crooks figura como comprador del arma de fuego —un fusil de asalto semiautomático, según fuentes de seguridad a la cadena NBC—, de acuerdo con los resultados de un rastreo efectuado por la agencia federal para el control de las armas de fuego en EEUU, la ATF.

La selección española de fútbol se ha proclamado campeona de la Eurocopa que se ha disputado en Alemania tras ganar este domingo en la final celebrada en el Olímpico de Berlín a Inglaterra por 2-1 gracias a un gol en los últimos minutos de Mikel Oyarzabal.

La Gaceta de la Iberosfera

España se ha convertido en la más laureada del torneo con su cuarto título tras los de 1964, 2008 y 2012 después de un trepidante encuentro, sobre todo en la segunda mitad en la que se adelantó muy pronto con un gol de Nico Williams.

Cole Palmer ha firmado la igualada después de que la selección española perdonase varias ocasiones claras y en el minuto 87 Mikel Oyarzabal ha empujado un gran centro de Marc Cucurella para dar la victoria definitiva al equipo de Luis de la Fuente.

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sido evacuado del escenario este sábado cuando estaba dando un mitin en Butler (Pensilvania), tras sufrir un aparente atentado. Llevaba unos minutos hablando cuando se han oído una especie de pequeñas explosiones, como disparos lejanos. Se ha llevado la mano derecha a la cara, como si hubiera recibido un impacto, se ha venido al suelo y ha sido cubierto por agentes del servicio secreto.

Por: Miguel Jiménez – El País

Se desconoce el alcance de lo ocurrido y no ha trascendido información precisa. Trump llevaba solo unos minutos hablando tras haber empezado el mitin con un considerable retraso. Policías fuertemente armados han subido al escenario entre los gritos del público, que trataba también de protegerse.

El expresidente ha sido evacuado del escenario con algo de sangre en la cara y levantando el puño, rodeado por agentes del servicio secreto, pero en aparente buen estado, mientras era aclamado por sus seguidores, que celebraban que saliese del estrado por su propio pie y sin aparentes heridas graves.

Su comitiva ha abandonado el lugar a toda prisa sin que se conozca su estado de salud. El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, publicó en X, el sitio web antes conocido como Twitter, que estaba rezando por Trump. Un portavoz del expresidente ha dicho que Trump está “bien y que está pasando un reconocimiento en un centro médico” cerca del lugar del mitin.

Los asistentes, miles de personas, han sido evacuadas del recinto donde se estaba desarrollando el mitin. Las fuerzas de seguridad han ido acordonando la zona, a la que ha calificado de “escena del crimen” y también han desalojado a los periodistas que se encontraban presentes.

La seguridad de los expresidentes corresponde al servicio secreto. Trump tiene asignada una amplia escolta que lo acompaña a todas partes. Sus mítines se celebran entre fuertes medidas de seguridad, con registros exhaustivos a la entrada. No está claro si los disparos, caso de serlo, venían de dentro o de fuera del recinto del mitin, a cielo descubierto.

En horas del mediodía de este sábado, docenas de unidades militares salieron en caravana por el sector de Pueblo Nuevo, en la parte alta de la ciudad de San Cristóbal, desde el Comando Zonal 21 del estado Táchira.

Por: Luz Dary Depablos – LaPatilla

El desfile inusual de tanquetas con un mensaje en la parte principal “Garante de paz”, llamó la atención entre los residentes de la zona alta de San Cristóbal, justo a pocos días de la contienda presidencial en Venezuela.

Alberto Molina, un habitante de Pueblo Nuevo, expresó, “cuál es la necesidad de salir a intimidar al pueblo. El 28 igual vamos a salir a votar y a cuidar nuestro voto. Nadie quiere violencia, solo queremos un cambio, por qué insisten en asustar al pueblo”.

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