Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Esta es la toma que usted nunca verá en una concentración de Nicolás Maduro!!! Se desbordó Anzoátegui la tarde de este miércoles 10 de julio con María Corina y Edmundo.

A pesar de que trataron de impedir que la gente llegara a esta concentración y no pudieron.

Simplemente increíble.

Reaparece un video de noviembre del 2012 cuando el ahora difunto Hugo Chávez reclamaba a sus ministros por la desatención a Cumanacoa después de la tragedia del mes de agosto.

«¿Te das cuenta de la gravedad de esto Nicolás?», recrimina el entonces capo de la revolución, al que era el vicepresidente de la República Bolivariana.

En agosto de 2012, el presidente Hugo Chávez aprobó 101 millones de bolívares para atender la emergencia en la población de Cumanacoa a raíz del desborde del Manzanares, esa obra contemplaba el encauce del río pero nunca se ejecutó.

El río se desbordó el 23 y 24 de agosto debido a fuertes lluvias generadas por la onda tropical Isaac, causando daños e inundaciones en las comunidades a lo largo del río.

Doce años y varios muertos después, el río Manzanares volvió a desbordarse por el paso del huracán Beryl, arrasando todo y volviendo a dejar a la población de Cumanacoa en la angustia de la tragedia.

Una «jalada de patas» desde la cripta, doce años después, de la mano de los mismos inútiles que todo se han llevado y a los que nadie quiere en este 2024… menos aún en Cumanacoa.

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, lamentó en una entrevista con EFE que Venezuela revocara a la Unión Europea (UE) la invitación para observar las elecciones presidenciales del 28 de julio y consideró que su presencia habría tenido “un valor añadido muy importante“.

EFE

“Creo que la Unión Europea hubiera aportado un valor añadido muy importante y lamento mucho que el Gobierno venezolano no haya querido que estuviésemos allí“, dijo Borrell, quien conversó con EFE al margen de la cumbre de la OTAN que termina este jueves en Washington.

El alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad afirmó que esas misiones son “la joya de la corona de la política exterior de la Unión” y que ningún otro tipo de observación electoral se puede comparar con la que presta la misión comunitaria.

Según el gobierno venezolano, más de 635 veedores internacionales han confirmado su visita a Venezuela para presenciar el proceso electoral, entre ellos miembros del Centro Carter, fundado por el expresidente estadounidense Jimmy Carter (1977-1981).

“Creo que nadie está en condiciones de hacer una misión de observación electoral tan completa, tan numerosa, tan técnicamente capacitada y con tanta experiencia como la Unión Europea. Está la Fundación Carter, muy bien, bienvenidos, pero no es comparable ni en dimensión, ni en extensión, ni en el tiempo de permanencia“, afirmó Borrell.

De esa forma, enfatizó que la ausencia de la misión de observación electoral de la UE impedirá a la comunidad internacional tener la garantía de que esas elecciones pueden “ser homologadas” y se ha permitido “la expresión libre de los venezolanos“.

“Las misiones de la UE son muy respetadas, reconocidas y valoradas. El estar o no estar te permite o te impide tener una opinión sobre cómo se desarrollan las cosas y, por lo tanto, no podremos decir que esas elecciones han sido o no han sido de una manera o de otra“, explicó.

Hasta finales de mayo una misión de la UE estaba en la lista de los observadores invitados a Venezuela, pero el Consejo Nacional Electoral (CNE) revocó la invitación debido a la ratificación de las sanciones personales e individuales del bloque comunitario a miembros del Gobierno y el partido oficialista.

Cuando fue cancelada la invitación, el presidente del CNE, Elvis Amoroso, manifestó que las sanciones de la UE dañan al pueblo venezolano y acentúan la crisis en el país, a pesar de que estas no tienen efecto alguno sobre bienes públicos o empresas estatales, por lo que no inciden en el bienestar de la ciudadanía ni afectan a sus intereses.

En 2021, cuando ya pesaban las mismas sanciones sobre funcionarios y diversos políticos, una misión de la UE fue desplegada por todo el país para supervisar el proceso de las elecciones regionales.

El 28 de julio competirán diez candidatos, entre ellos el mandatario Nicolás Maduro, quien busca la reelección, y el exembajador Edmundo González Urrutia, abanderado de la principal coalición opositora.

El comandante del Ejército de Colombia, general Luis Emilio Cardozo, negó tener conocimiento sobre un supuesto plan de grupos paramilitares en Colombia para atentar contra Nicolás Maduro, según información compartida por Blu Radio.

La Patilla

La respuesta del militar surge tras las acusaciones del fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, quien afirmó que estos grupos, en complicidad con la oposición venezolana, estaban planificando acciones desestabilizadoras.

El general Cardozo afirmó que no tiene información sobre ningún plan paramilitar dirigido contra Maduro. “No tengo ninguna información al respecto ni me han informado, inteligencia, que haya un grupo realizando ese tipo de acciones. Así que no tengo ningún tipo de información al respecto”.

Saab indicó que las investigaciones están en curso y que un grupo de autodefensa colombiano está bajo sospecha. Además, anunció que este miércoles 10 de julio se realizará una reunión telemática entre las fiscalías de ambos países para intercambiar información y coordinar acciones.

“El día de mañana (10 de julio) sostendré una reunión, obviamente de carácter telemático, con la ciudadana fiscal general de Colombia para avanzar en esta acción contra lo que implica generar, por la vía del terrorismo, por la vía de las armas, violencia y un baño de sangre en nuestro país”, dijo Saab.

A pesar de los esfuerzos de Nicolás Maduro, María Corina Machado está en todas partes. La líder de la oposición venezolana —cuyo nombre no figurará en la papeleta presidencial a finales de este mes— ha hecho que el partido gobernante se agolpe a frenar el fervor que la respalda.

Por: Andreina Itriago Acosta – Infobae

Machado ha unido a una coalición opositora fracturada durante mucho tiempo, que en su día la condenó al ostracismo. Pero, sobre todo, ha creado un poderoso y enérgico movimiento ciudadano que, según algunos veteranos observadores, no se parece a ninguno otro visto desde que el difunto Hugo Chávez, mentor e ídolo del presidente Maduro, saliera de la oscuridad para desbancar a la clase dirigente en los años noventa.

”¡Ya viene! ¡Ya viene! ¡Viene María!”.

La gente grita el mensaje de cuadra en cuadra, mientras su caravana se abre paso lentamente montaña abajo hacia el centro de San Cristóbal, el mismo estado fronterizo que en 2014 fue cuna de protestas antigubernamentales. Se puede ver a gente a ambos lados del camino animando y llorando.

La multitud es aún más grande de lo que parece, ya que muchos sostienen sus teléfonos para que sus familiares puedan ver a Machado por videollamada. No hay guardaespaldas que la protejan, así que la multitud le pasa libremente cartas, flores, rosarios, comida, cuadros y figuras religiosas. Algunos se acercan solo para tocarla.

”Esto es totalmente profético”, dice Rubén Yuncoza desde la multitud. “Ella está ungida por la mano de Dios”.

No es de extrañar que Machado se haya convertido en una figura mesiánica para los venezolanos, desesperados por un cambio. Han visto cómo su país se desmoronaba bajo un movimiento político que prometía justicia social e igualdad, pero que ha desembocado en la mayor crisis humanitaria del hemisferio occidental.

Casi el 80% de los venezolanos vive en la pobreza y millones han huido fuera del país en busca de mejores oportunidades. Esa misma historia se reproduce en la familia de Yuncoza. A sus 60 años, ha alcanzado la edad de jubilación, pero, como muchos venezolanos mayores, sigue trabajando —vendiendo pescado— para llegar a fin de mes. Mientras tanto, sus cinco hijos en edad de trabajar se trasladaron al extranjero durante lo peor de la crisis del país.

Es difícil imaginar a qué conducirá el movimiento de Machado. Se le ha inhabilitado para ocupar cargos públicos hasta 2030, y es poco probable que Maduro se haga a un lado.

El Gobierno venezolano anticipa protestas en caso de que Maduro sea declarado ganador, mientras que en los últimos meses Machado ha repetido constantemente que cuando lleguen las elecciones, “hará contar los votos”, aludiendo a posibles manipulaciones.

Por ahora, Machado ha estado haciendo campaña en favor de su candidato suplente, el ex diplomático Edmundo González, de 74 años. Su popularidad eclipsa la de Juan Guaidó, el legislador que en 2019 fue reconocido como presidente interino del país por Estados Unidos y decenas de naciones, tras la ilegítima reelección de Maduro en 2018.

En algunos lugares, como San Cristóbal, está sacando más gente a la calle que Henrique Capriles, el dos veces candidato presidencial que en 2013 perdió ante Maduro por tan solo un pequeño margen.

El ascenso de Machado es producto de su carácter único entre los políticos del establishment y del momento oportuno. Los votantes hartos buscan el polo opuesto a Maduro, y ella lo es. Es una mujer. Proviene de una familia adinerada, pero puede conectar con los más vulnerables del país. Cree en el desmantelamiento de los controles gubernamentales sobre la economía y la privatización de la industria petrolera.

Y ha sido coherente en sus mensajes durante años: a menudo se la recuerda por interrumpir uno de los discursos de Chávez en 2012 para criticar el daño que había infligido a la economía venezolana, y más tarde lideró las protestas callejeras de 2014 contra Maduro.

Todo ello ha coincidido con un cambio significativo en la actitud de los venezolanos, según Benigno Alarcón, director del centro de estudios políticos de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas. La gente empieza a creer que puede lograr un cambio sin depender de una persona o institución, y se ha cansado de las pobres dádivas del Gobierno. Prefieren ganar su propio dinero.

”Casi el 85% del país quiere cambio y encuentra en ella la persona que encarna el cambio porque lo representa, porque hay contrastes muy claros”, dijo. “Ella ha contribuido a empoderar a la gente”.

Machado, ex legisladora de 56 años, cree que es una dinámica bidireccional. “Nos empoderamos mutuamente”, dijo desde la sede de su partido en San Cristóbal, con una gotera de agua encima.

En última instancia, hasta dónde pueda llegar el movimiento de Machado y sus seguidores, dependerá de Maduro. El Gobierno ya intentó, en varias ocasiones, frenar su influencia. Ella dice que no tiene permitido aparecer en la televisión ni en la radio. Cortes de electricidad y los bloqueos de señal interrumpen a menudo sus apariciones programadas. Los lugares que visita son multados o clausurados.

Quienes la ayudan son perseguidos e incluso encarcelados.

En el mitin de San Cristóbal, el 28 de junio, los vecinos afirman que el Gobierno llegó a abrir baches en las carreteras cercanas para impedir que la gente pudiera llegar a la ciudad, advirtió a los taxistas que no recogieran a periodistas ni a ayudantes de Machado, y obligó a los comerciantes a mantener sus negocios abiertos para impedir que los trabajadores asistieran a su manifestación, lo que derivó en docenas de empleados apretados contra los escaparates de las tiendas para tener la oportunidad de verla.

Todo nos habla del hambre de vida retrasada que tiene el pueblo venezolano”, dijo María Teresa Urreiztieta, doctora en psicología social y experta en movimientos sociales. “Cada vez que se ha truncado un proyecto de vida, que hay una fractura en la familia, eso queda allí como una herida, un trauma, es un luto colectivo que se va generando por la pérdida y el despojo de los derechos más fundamentales”.

Nueve meses después de haber ganado las primarias de la oposición en octubre, con más del 92% de los votos, el Gobierno de Maduro ratificó la prohibición a Machado para presentarse a las elecciones. Desde enero, al menos 13 de sus colaboradores y aliados han sido detenidos, mientras que otros seis permanecen refugiados en la embajada argentina en Caracas.

En todo caso, los intentos de reprimirla han contribuido a alimentar el fervor en torno a la “mujer de hierro”, como muchos la llaman.

José Alberto Aguilar, un comerciante de 45 años, y su familia tuvieron que superar varios bloqueos en el camino de casi 100 kilómetros desde la localidad de Seboruco hasta la concentración de San Cristóbal. Solo querían echar un vistazo a Machado y, si tenían suerte, acercarse lo suficiente para entregarle a su hija de un año, Ana Paula, que llevaba un body con la frase “Bebé con María Corina”.

Es algo que se ha convertido en una imagen habitual durante los actos de Machado. ”Cuando a mí me ponen un bebé, a veces bebés recién nacidos, se me desgarra el alma”, dice Machado. “No hay prueba de mayor confianza en una persona que cuando tú le pones tu hijo en sus brazos”. Incluso adultos se han arrojado a sus brazos, sollozando.

Aun así, es difícil imaginar un mundo en el que Maduro ceda el poder.

A pesar de ir 20 puntos porcentuales por detrás de González, Maduro todavía cree que puede ganar, según personas con conocimiento de su proceso de pensamiento.

En caso de estar calculando mal, Maduro tiene planes de respaldo: podría inhabilitar a González, anular la tarjeta de votación de la oposición, suspender la elección o incluso alterar los resultados, dijeron las personas.

El futuro de Machado también está en juego. Es probable que, independientemente del resultado, sea enviada al exilio o encarcelada. Guaidó vive ahora exiliado en Miami.

Una nueva ola de protestas nacionales por la victoria de Maduro podría representar una seria amenaza para su Gobierno, que en 2017 reprimió brutalmente a los manifestantes antigubernamentales, matando a más de 100 personas.

También podría poner fin a la incipiente recuperación de la nación, incluidos los nuevos proyectos firmados por la compañía petrolera estatal y el aumento de la producción de petróleo de las grandes petroleras internacionales, incluida la estadounidense Chevron, que representan más del 95% de los ingresos extranjeros de Venezuela.

También se espera otro éxodo si Maduro consigue un tercer mandato. Los últimos sondeos muestran que el 41% de los 28,8 millones de ciudadanos que quedan en el país considerarán la posibilidad de marcharse.

”Vamos a defender nuestros votos”, afirma Daneska Ramírez, que acaba de regresar a su país tras pasar cinco años entre Perú y Chile. “No quiero emigrar más, tengo una familia que amo y voy a luchar”.

Las expectativas para las próximas elecciones en Venezuela, que se celebrarán el 28 de julio, son astronómicas. Para muchos venezolanos, este día representa algo parecido a un segundo día de la independencia. Hay mucho en juego: la libertad, el respeto de los derechos humanos fundamentales, la prosperidad económica y social y la reunificación de las numerosas familias separadas de Venezuela, dado que casi 8 millones de personas han huido del control autoritario del régimen de Maduro y de una mala gestión económica sin precedentes .

Por: Ryan C. Berg y Alexandra Winkler – CSIS

Para un país acostumbrado a las decepciones electorales, este año hay algo diferente. Una cosa está clara: los venezolanos quieren votar y, sobre todo, traer a casa a los muchos que han emigrado al exterior en busca de una vida mejor. Gracias al liderazgo electrizante y único de María Corina Machado y Edmundo González Urrutia (su reemplazo como candidato presidencial después de que el régimen de Maduro la prohibiera ), la oposición está en una mejor posición que en muchos años para competir en una elección presidencial no libre e injusta . Por lo menos, el liderazgo de Machado ha logrado desenmascarar por completo al régimen de Maduro, alejando incluso a sus antiguos aliados en Colombia y Brasil, que se han cansado de las payasadas autoritarias de Maduro.

Así pues, el régimen de Maduro está en problemas y lo sabe. La mayoría de las encuestas realizadas hasta la fecha muestran que Maduro perderá por márgenes de entre 20 y 40 puntos. Incluso las encuestas más generosas muestran que Maduro probablemente perderá por 10 puntos. Esto es consecuencia tanto de los incansables esfuerzos de Machado por recorrer el país y evadir los intentos del régimen de detenerla como de un deseo abrumador de cambio entre los venezolanos.

Esta es la primera vez en 11 años que Maduro pondrá en juego su presidencia de manera seria y, a pesar de las señales de advertencia, el régimen no ha mostrado señales de dar marcha atrás ni de estar dispuesto a entregar el poder en un proceso de transición posterior a las elecciones. Esto se debe a que Maduro sabe que la fuerza del régimen y su capacidad de supervivencia son dos conceptos diferentes. De hecho, es muy probable que el régimen, desprovisto de fuentes de fuerza, busque permanecer en el poder y continuar su control autoritario sobre Venezuela. Después de todo, Maduro declaró en un reciente acto de campaña que el régimen ganaría “por las buenas o por las malas ”. Otros han señalado la “ vocación hegemónica ” del chavismo , una voluntad persistente de permanecer en el poder.

El gobierno de Estados Unidos y la comunidad internacional deben prepararse para todos los escenarios posibles en los que Maduro se aferre al poder . Aunque esta lista está lejos de ser exhaustiva, estos son algunos de los escenarios más probables antes, después y durante el día de las elecciones.

Escenario 1: Aplazamiento o cancelación

En muchos sentidos, la postergación o cancelación es la opción menos atractiva y más riesgosa para Maduro. El régimen aprovecha las elecciones manipuladas para simular competencia y envolverse en la hoja de parra de la “democracia”, todo mientras consolida el poder político. Maduro ha estado bajo la nube de elecciones amañadas durante la mayor parte de una década, pero especialmente en su mandato actual. Después de derrotar a la presidencia interina de Juan Guaidó, que tuvo sus orígenes en la elección amañada de 2018 y la autoinvestidura de Maduro, el régimen idealmente querría una victoria que le permita escapar del escrutinio internacional, la ilegitimidad y, lo más importante, las sanciones. Postergar o cancelar las elecciones también conlleva el riesgo de tener que reprogramarlas bajo un nuevo liderazgo estadounidense con una política más dura hacia Venezuela .

En términos simples, el régimen de Maduro podría anunciar el aplazamiento o la cancelación de las elecciones inventando múltiples tipos de conspiraciones. Recientemente, figuras del régimen han anunciado complots de asesinato sucedáneos contra Maduro (los complots del “ Brazalete Blanco ”), han desbaratado complots de “terrorismo” contra las autoridades electorales, han frustrado supuestos complots de la oposición contra la infraestructura en Venezuela, han advertido sobre un supuesto sabotaje a la red eléctrica nacional y han conjurado complots desde la embajada argentina , donde el personal de campaña del equipo de Machado está buscando asilo debido a la persecución del régimen. Si bien “asesinato” y “terrorismo” pueden parecer un andamiaje exagerado para el aplazamiento o la cancelación, Maduro ha llamado a Vente Venezuela, el partido político de Machado, “ Vente Terrorista ” durante la campaña electoral. La fabricación de estos complots se ha hecho más fácil gracias a la llamada Ley Antifascismo del régimen , una ley altamente represiva que castiga cierto discurso (o la falta de él).

Si el régimen de Maduro deseara una razón más importante para posponer o cancelar las elecciones, también es posible crear una crisis nacional . El argumento más inmediato en este escenario es la disputa por el territorio de Guyana en el Esequibo. En este escenario, Maduro ordenaría a las fuerzas armadas que organizaran algún tipo de crisis con Guyana con el objetivo de provocar una reacción o plantar una falsa bandera. Bajo el pretexto de un estado de conflicto, Maduro podría declarar que Venezuela no tiene la paz y la estabilidad necesarias a nivel interno para celebrar elecciones (señalando a Ucrania como un país que suspende las elecciones durante el conflicto). Probablemente difamaría a la oposición como traidora y la acusaría de trabajar con Guyana para sembrar la inestabilidad.

Este escenario entraña un gran riesgo de escalada o de error de cálculo, como ha escrito el CSIS en otro lugar . La cohesión que Maduro ha tratado de forjar desesperadamente en las fuerzas armadas de Venezuela estaría en riesgo como resultado de una operación de ese tipo. Por ejemplo, las medidas recientes (crear un rango militar por encima del de general , alterar una foto de Machado para afirmar que apoya la eliminación de las fuerzas armadas) desmienten el nivel de confianza en la lealtad de las fuerzas armadas necesario para aprovechar la disputa con Guyana o cualquier otra amenaza conjurada como punto de crisis. La reciente coerción por parte de Maduro al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, para que hiciera una declaración muy visible y pública de su lealtad solo se suma a estas dudas.

Escenario 2: Sembrar confusión o limpiar el campo

Si el régimen de Maduro no pospone o cancela las elecciones, puede continuar con sus tácticas predecibles de despejar el campo y socavar la voluntad de votar del pueblo venezolano. En realidad, esto es una continuación del statu quo. El régimen necesita tasas de abstención de votantes cercanas al 50 por ciento para tener la mejor posibilidad de ganar.

El mejor ejemplo se relaciona con las dificultades para votar fuera del país. De los aproximadamente 7,7 millones de venezolanos fuera del país, muchos son elegibles para votar, un derecho garantizado por la constitución del país. Solo 69.000 venezolanos, menos del 2 por ciento de los votantes potenciales fuera de Venezuela , pudieron registrarse. Más de 4,5 millones de venezolanos fuera del país no pudieron registrarse para votar, lo que representa casi el 20 por ciento del registro electoral nacional. A pesar de que la ley venezolana permite el voto en ausencia, lo que permite a los ciudadanos votar en el extranjero en su embajada o consulado local, el régimen ha establecido una serie de obstáculos burocráticos que hacen que la votación sea imposible. Los venezolanos se han encontrado con colas imposibles de alcanzar para registrarse, o requisitos espurios como permisos de residencia , pasaportes o no buscar activamente asilo, que no son parte formal del proceso de registro según la Autoridad Nacional Electoral (CNE). Muchos venezolanos carecen de estatus legal o regularizado, e incluso aquellos que sí lo tienen suelen encontrar dificultades para registrarse. Los venezolanos que huyeron del país tienen más probabilidades de votar en contra de Maduro (ya que ya votaron con los pies), por lo que el régimen ha erigido obstáculos para impedirles llegar a las urnas.

Maduro también está erigiendo barreras dentro del país mediante su persistente manipulación de los centros de votación en Venezuela. El 24 de junio, la asociación civil Súmate denunció una reducción de más de 15.000 centros de votación en el país y un aumento en el número de colegios electorales bajo control de Maduro. Esto indica que el régimen también está reubicando a los votantes sin previo aviso oficial, e incluso ha renombrado más de 6.000 escuelas –centros de votación comunes– en las semanas previas a las elecciones, sembrando confusión y desorden entre los votantes respecto de su lugar de votación.

Además, el régimen de Maduro suele utilizar la capacidad de descalificar a miembros de la oposición en su beneficio. El caso más famoso es el de la descalificación de María Corina Machado y de su primera sucesora preferida , Corina Yoris, para que no se presenten a las elecciones. El régimen podría ir más allá y anular la candidatura de Edmundo González con una serie de cargos igualmente falsos. Si se hace poco antes del 28 de julio, esto dejaría a los votantes de la oposición sin un candidato por el que votar y le daría a la oposición muy poco tiempo para maniobrar. Una opción aún más extrema para el régimen es perseguir y encarcelar a María Corina Machado, a Edmundo González o a ambos. El régimen de Maduro ya ha encarcelado a 46 miembros del personal de campaña de la oposición, así como a activistas.

Este escenario sería sumamente escandaloso, especialmente ahora que se acerca la fecha de las elecciones, pero sería una señal de la desesperación de Maduro por despejar el terreno para ganar sin lugar a dudas. Lo colocaría en la misma categoría que Nicaragua, donde, antes de las elecciones presidenciales de 2021, el presidente Daniel Ortega encarceló a todos los candidatos de la oposición.

Escenario 3: Elecciones amañadas y megafraude

Más allá de sembrar confusión o despejar el terreno, Maduro podría proceder a una elección y, aprovechando su estrecha relación con Elvis Amoroso y su control sobre el CNE, anunciar un resultado electoral a su favor, sin documentación ni prueba alguna. Este escenario tiene el beneficio de permitir que la gente vote –un ejercicio catártico que puede liberar la válvula de presión de la oposición– sin renunciar al poder.

Independientemente de que el régimen publique o no las cifras y los documentos, es inevitable que recurra a su habitual repertorio de trucos para impedir la votación. Esta estrategia se ha perfeccionado a lo largo de muchas elecciones y se remonta a los días de Hugo Chávez.

El manual comienza con una serie de maniobras procesales para cometer fraude electoral en los centros de votación. El régimen de Maduro no sólo ha trasladado muchos centros de votación sin previo aviso, sino que hay más de 2.000 centros de votación remotos en lugares aislados donde la supervisión es difícil, así como 228.000 votantes registrados en el extranjero. Todo esto presenta al régimen de Maduro oportunidades para alterar el recuento de votos. Además, el régimen tiene una idea precisa de dónde residen sus partidarios. En esas regiones y barrios, los lugares de votación se conocen de antemano y están bien dotados de personal. Los planes de movilización del régimen garantizan que los partidarios serán recompensados ​​con comida gratuita y otros obsequios en los lugares de votación, mientras que las tarjetas de identificación nacionales repletas de tecnología china de la empresa estatal ZTE permiten al régimen rastrear a los ciudadanos.

El régimen también tiene una idea de dónde reside la base de votantes de la oposición. En el pasado, el régimen ha llevado a cabo la “ Operación Tortuga ” en estas áreas, ralentizando intencionalmente los centros de votación donde el CNE se niega a acelerar el proceso o, a veces, obstruye las operaciones por completo. Además, antes de que los votantes puedan llegar al lugar de votación correcto, a menudo deben enfrentarse a matones alineados con el régimen, o colectivos , que los intimidan y acosan desde motocicletas. Y hay otra asimetría: mientras que los partidarios del régimen de Maduro a menudo se encuentran en áreas más remotas o periféricas donde el acceso es difícil, las áreas de la oposición tienden a ser urbanas y más accesibles para los disruptores. Además de todo esto, el CNE puede optar por posponer el anuncio de los resultados, alegando que los lugares de votación remotos no han transmitido los resultados debido a cortes de energía, que probablemente se atribuyan al sabotaje de la oposición y las sanciones de Estados Unidos, dadas las acusaciones del régimen mencionadas anteriormente, como sucedió famosamente en Bolivia en 2019 y en el estado de Barinas en 2021.

Para evitar las múltiples iteraciones de fraude procesal que pueden darse el mismo día de las elecciones, la oposición venezolana ha reunido un grupo importante de observadores y testigos electorales. La victoria el día de las elecciones depende de la competencia de estos testigos y de la variedad de lugares de votación que puedan cubrir de manera efectiva. El registro de los probables millones de votos de protesta a favor de la oposición que residen en zonas tradicionalmente pro-régimen (un fenómeno que se pondrá de manifiesto durante las primarias de la oposición en octubre de 2023) depende de lo bien que se pueda movilizar esta red de observadores para defender el voto. La oposición declaró recientemente que su red podría cubrir más del 90 por ciento de los centros de votación conocidos el día de las elecciones. En respuesta, el CNE controlado por el régimen publicó una norma que modifica la elegibilidad para supervisar los centros de votación: los testigos solo pueden registrarse para supervisar los centros en los que ellos mismos estén asignados para votar. Según el experto electoral venezolano Eugenio Martínez, esto podría afectar hasta al 40 por ciento de los testigos que la oposición tenía en su red. La nueva norma del CNE pretende limitar el número de colegios electorales con presencia opositora y aumentar el control del régimen.

Los escenarios de elecciones amañadas y megafraude implican que el régimen reprimiría severamente las protestas y se agazaparía ante las denuncias de la oposición y la presión de la comunidad internacional, con la esperanza de capear el temporal y recibir cobertura diplomática de sus aliados autoritarios en Rusia, China e Irán. La reacción de la comunidad internacional también es fundamental en este escenario, ya que sin consecuencias sustanciales para Maduro, no lo pensará dos veces antes de seguir ese camino. Por ejemplo, no bastará con que Estados Unidos no reconozca la legitimidad de Maduro. También debería prepararse un nuevo paquete de sanciones individuales antes de las elecciones para todos los implicados en el fraude electoral y la violación de los derechos humanos durante la campaña y el día de las elecciones.

Si Maduro comete un fraude masivo, está apostando a que el nivel de malestar será soportable, de corta duración y no insoportablemente costoso en términos de los recursos necesarios para sofocarlo. Después de todo, el pueblo venezolano está exhausto, sigue concentrado en la supervivencia cotidiana y el deseo de un cambio político solo puede llevar a uno hasta cierto punto. El escenario de pesadilla de Maduro, por supuesto, es terminar como Evo Morales de Bolivia, quien robó descaradamente las elecciones en 2019 pero se vio obligado a dimitir por las fuerzas armadas.

Escenario 4: Cohabitación entre la oposición y el régimen o transición secuestrada

En un escenario altamente improbable, Maduro podría permitir que el resultado de las elecciones siga adelante (quizás manipulado levemente), pero luego tratar de descarrilar una transición hacia la oposición. Hay una ventana de seis meses entre las elecciones y la toma de posesión en Venezuela. Maduro ha insinuado durante la campaña que planea llamar a un diálogo nacional para forjar una mayor unidad después de que concluyan las elecciones. A menos de un mes del día de las elecciones, Maduro anunció inesperadamente que reanudaría las negociaciones con los Estados Unidos el 3 de julio. Bajo este pretexto, el régimen podría tratar de aferrarse al poder a través de negociaciones interminables , una táctica que Maduro ha elevado a una forma de arte a lo largo de una década en el poder. También podría impulsar un acuerdo de “poder compartido”, dividiendo a la oposición en aquellos que aceptarían este acuerdo y aquellos que favorecen una ruptura más clara con el chavismo. En lugar de darle poder a Edmundo González, Maduro podría nombrar a miembros de lo que el régimen llama “oposiciones leales” (léase: oposición falsa) para puestos ministeriales para argumentar que está construyendo un “gobierno de unidad”. Este escenario todavía es muy poco probable, dado que Maduro primero tendría que admitir la derrota.

Conclusión

Tras el derrumbe del gobierno interino de Juan Guaidó en 2023, el optimismo y la moral de Venezuela estaban en su punto más bajo. La oposición no esperaba estar en una posición tan auspiciosa, en gran parte debido a la astucia y el coraje de la propia Machado. Por lo menos, Machado ha desenmascarado la naturaleza de la represión en el régimen de Maduro, revelando que su autoridad se basa únicamente en la fuerza bruta. Las claves del éxito hasta ahora han sido una oposición unificada y una población resiliente que ha unido fuerzas para seguir centrada en derrotar al régimen en las urnas. Sin embargo, no habrá una transición sin lucha, y la oposición, Estados Unidos y la comunidad internacional deben estar preparados para lo que Maduro les ponga en el camino.

Ryan C. Berg es director del Programa de las Américas y jefe de la Iniciativa Futuro de Venezuela en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) en Washington, DC. Alexandra Winkler es asociada senior no residente del Programa de las Américas en CSIS.

La presidenta de Fedecámaras Carabobo, Ana Isabel Taboada, expresó que los empresarios de la entidad mantienen un «nivel positivo» y resaltó que han tenido problemas con los servicios públicos, especialmente con la electricidad.

Banca y Negocios

En ese sentido, destacó que el sector comercio «ha estado bastante estancado», a pesar de que el sector alimento ha incrementado en unidades.

Sostuvo que no tener financiamiento hace que las empresas de la región y del país estén sin poder hacer inversiones a largo plazo que antes hacían.

Taboada estimó que este año 2024 «será positivo» a nivel de las industrias, específicamente en sectores como la farmacéutica, los alimentos, la química y la de autopartes.

Dijo en Televen que en la entidad hay empresas que hace 5 años atrás fueron emprendimientos y aseveró que de cada 100 emprendimientos en el país solo 5 llegan a formalizarse.

Puntualizó que los empresarios venezolanos deben reinventarse y expresó que a pesar de la situación en el país, el sector privado ha seguido generando empleo y pagando sus impuestos.

Nicolás Maduro visitó este miércoles el estado Táchira, donde encabezó diversos actos de gobierno y actos proselitistas como parte de su campaña para las elecciones presidenciales del 28 de julio.

Monitoreamos

Como parte de su visita, Maduro recorrió la localidad de San Antonio, en la frontera con Colombia, donde caminó por una plaza mientras era grabado por las cámaras del aparato de propaganda del régimen.

Sin embargo, Maduro no estuvo a gusto con su recorrido y su reclamó al gobernador Freddy Bernal se filtró en la transmisión oficial de Venezolana de Televisión (VTV).

«Esto se ve feo», le reclamó Maduro a Bernal.

El ministro de Comunicación e Información, Freddy Ñáñez, quien caminaba unos pasos más adelante, se acercó a preguntar qué sucedía, a lo que Maduro insistió: «Que esto se ve feo. Demasiadas cámaras, poca gente».

Un incendio devastador arrasa la torre de la catedral de Rouen. Las imágenes muestran humo moviéndose sobre la ciudad del norte de Francia. Las llamas salen de las telas de los andamios que rodean la aguja.

Nos

Se desconoce la causa del incendio, dice el alcalde Nicolas Mayer-Rossignol en X. La aguja ya estaba bajo los andamios para una importante restauración.

La catedral ha sido evacuada y una zona alrededor del edificio ha sido acordonada. Los servicios de emergencia están presentes en masa.

Mundialmente famoso

La iglesia es una de las catedrales más grandes de Francia. El edificio gótico es mundialmente famoso y aparece en varias pinturas del pintor francés Claude Monet.

Partes del edificio datan del siglo XII. Los toques finales a la construcción se dieron en 1880.

El incendio recuerda al mar de llamas de Notre-Dame de París. El 15 de abril de 2019, las llamas estallaron durante toda la noche en la mundialmente famosa catedral. Los telespectadores de todo el mundo vieron en directo cómo se derrumbaba la inmensa aguja.

Poco después, el presidente Macron visitó la iglesia y prometió: reconstruiremos completamente Notre-Dame en cinco años. Hubo burlas y críticas, pero la promesa se cumplió .

La justicia en Francia aún no sabe exactamente qué provocó el incendio de hace cinco años.

Diversas imágenes compartidas en redes sociales evidenciaron este miércoles la gran marea humana que abrazó a la líder democrática María Corina Machado y al candidato unitario Edmundo González en Barcelona, estado Anzoátegui.

González y Machado llevaron la alegría a los ciudadanos del oriente venezolano, esperanzados como todos en el cambio político y pacífico mediante el ejercicio del sufragio en la elección presidencial del domingo 28 de julio.

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