Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

A casi cuatro meses del asesinato del disidente venezolano Ronald Ojeda, el abogado de la familia, Juan Carlos Manríquez, envió un email al fiscal a cargo del caso, Héctor Barros, en el que le pidió formalmente solicitar el apoyo de la policía federal estadounidense para realizar las pericias necesarias a la evidencia biológica encontrada en los restos de Ojeda y en el sitio del suceso -específicamente una huella dactilar y restos de cabellos -, las que serían claves para identificar a los responsables del homicidio.

Infobae

“Estimado don Héctor, ruego a usted considerar lo siguiente. Para la determinación de identidad de evidencia genética levantada del cuerpo de Ronald Ojeda y en el sitio del suceso, como en material levantado en las pesquisas, se considere solicitar cooperación y asistencia internacional a Estados Unidos de América, particularmente del FBI”, reza el email, según consignó Ex-Ante.

Cabe recordar que Ojeda fue secuestrado a fines de febrero por cuatro hombres disfrazados de policías y con acento caribeño desde su departamento en Santiago. Su cuerpo apareció nueve días después con signos de tortura, dentro de una maleta enterrada bajo un metro y medio de cemento, en un campamento ilegal de la comuna de Maipú.

“La colaboración pedida a agencias internacionales y particularmente al FBI dice relación con la posibilidad que esas organizaciones internacionales cuenten con bases de datos más amplias, sistemas de conexión y análisis de datos más rápidos, y poder complementar las pesquisas que se han ido avanzando en Chile con otros grupos de antecedentes a nivel global y evitar la impunidad de los dos sindicados como partícipes del crimen”, explicó Manríquez a Meganoticias.

El abogado también pidió consignar una “denuncia de posible delito informático” tras diversos intentos fallidos de hackeo a las redes sociales de la viuda de Ojeda. Uno de estos intentos se hizo el 8 de junio desde el estado venezolano de Mérida, aseguró el abogado, mostrando un pantallazo de Instagram.

La solicitud de Manríquez se da tras las declaraciones del fiscal general venezolano Tarek William Saab Halabi, quien este domingo volvió a criticar la investigación de la justicia chilena, luego de que el fiscal Barros dijera en abril que “este es un delito transnacional que se organizó en Venezuela”.

Las autoridades tienen antecedentes de que dos de los sospechosos del crimen – los venezolanos Walter Rodríguez y Michael Villegas -, salieron de Chile y hace tiempo se encuentran en Venezuela.

Hasta el momento, el único imputado es un joven de 17 años, también venezolano, que permanece internado en un centro juvenil desde marzo.

¿Qué dijo Saab?

Este domingo, en entrevista con Meganoticias, el persecutor venezolano – quien se ha enfrascado en una guerra de declaraciones con las autoridades chilenas -, se refirió a Walter Rodríguez y Michael Villegas, insistió en criticar la investigación llevada a cabo por el Ministerio Público chileno y volvió a fustigar a los fiscales chilenos por no recibir a sus pares venezolanos.

“Esos dos presuntos indiciados miembros del Tren de Aragua que señala la justicia chilena, no viven en Venezuela y no están en Venezuela”, aseguró Saab.

“(Existe) pobreza extrema en la experticia de investigación, en recabar los elementos de convicción para lanzar incluso dos teorías. Incluso insinuaron que fue con apoyo de autoridades venezolanas. Entonces ese móvil político no lo es, el móvil político que yo veo es el que acabo de decir, el de enturbiar las relaciones entre Chile y Venezuela”, recalcó.

El hombre fuerte del gobierno de Nicolás Maduro también criticó a los fiscales Ángel Valencia y Héctor Barros por no recibir a sus pares venezolanos y ni siquiera darles acceso a la carpeta de investigación.

“¿Qué estoy viendo yo de las autoridades chilenas? Desde el Presidente hasta el parlamentario de menor rango, ofensas y ataques pero sin argumentos”, remató.

Cuarenta minutos, un fósforo y una botella de líquido inflamable le alcanzaron a Jimi Hendrix para volverse uno de los grandes tótems de la historia del rock. Bueno, tal vez a esa fórmula haya que sumarle algo más: el movimiento de sus dedos y el de su pelvis. Con todo eso y una Fender Stratocaster, el guitarrista nacido en Seattle se convirtió en una leyenda inolvidable.

Por: Julieta Roffo – Infobae

Fue el 18 de junio de 1967, hace casi seis décadas, en la primera presentación del músico estadounidense en su propio país. Esa noche, en el Monterey Pop Festival, Hendrix se volvió un profeta en su tierra. Fue por el virtuosismo con el que tocó la guitarra, por un talento que antes no se había visto en un rockero que se ocupara de ese instrumento -Jimi Hendrix fue el hombre que hizo que Pete Townshend le dijera a Eric Clapton que ambos iban a quedarse sin trabajo- y también porque, después de hacer gala de todo eso, incendió su guitarra, se le sentó detrás y movió la pelvis como si hubiera sexo entre él y la Fender, y agitó los dedos como si hiciera algún truco de magia para que el fuego creciera.

El fuego se apagó a golpes: después de incendiarla, Hendrix golpeó su guitarra contra el piso y contra sus amplificadores. La Stratocaster quedó destruida en apenas segundos. El músico acababa de terminar su presentación junto a Mitch Mitchell y Noel Redding -juntos eran The Jimi Hendrix Experience-: la última canción de un set de nueve temas había sido “Wild thing” (”Cosa salvaje”). Justo después de ese cover del músico estadounidense Chip Taylor, Hendrix buscó el líquido inflamable y lo derramó sobre la Fender. La verdadera cosa salvaje era ese fuego que ardía delante de unas 50.000 personas.

Monterrey, una ciudad californiana que queda más cerca de San Francisco que de Los Ángeles, fue la sede del primer gran festival multitudinario de la historia del rock. Allí se sembró la semilla de algo que florecería -en medio del estallido hippie- en Woodstock dos años después. El comité organizador del festival era de las grandes ligas: lo integraban Paul McCartney, Mick Jagger, Brian Wilson y Smokey Robinson.

Fue McCartney el que más lobby hizo para que Hendrix fuera parte del festival, que duró tres días y en el que se presentaron también The Who, Janis Joplin, Simon & Garfunkel y The Grateful Dead. El mismísimo Brian Jones, socio fundador de The Rolling Stones, fue el encargado de anunciar a The Jimi Hendrix Experience sobre el escenario: “Quiero introducirles a un gran amigo, un compatriota de todos ustedes”, dijo Jones, que todavía sería un Stone por dos años más. “Un intérprete brillante y el guitarrista más excitante que escuché en mi vida… ¡The Jimi Hendrix Experience!”, los presentó.

Esa noche, Hendrix tocó, entre varias canciones, “Like a rolling stone”, el cover de Bob Dylan que también interpretan los propios Stones, y también piezas como “Purple haze” y “Foxy lady”, que se volverían clásicos de una discografía -y sobre todo, de una carrera- corta. El músico de Seattle se presentó por primera vez en 1966 y, en 1970, por una sobredosis de barbitúricos, murió a los 27 años.

La guitarra que incendió y destrozó fue una Fender Stratocaster Fiesta Red 1965. Años después, cuando Hendrix ya estaba muerto y era inolvidable, la empresa fabricante de guitarras elaboró una línea de no más de 200 ejemplares que se vendían inspiradas en esos cuarenta minutos consagratorios, incluidos los movimientos pélvicos y la hoguera final. Esa especie de sacrificio que Hendrix desplegó sobre el escenario, que cautivó a todos los que estaban en el festival y que salió fotografiado y contado en los diarios del día siguiente: su nombre había empezado a girar por el mundo a velocidad vertiginosa.

La del festival en Monterrey no fue la primera vez que el músico prendió fuego una guitarra. Había probado las mieles de hipnotizar a su público con esa misma maniobra a fines de marzo de ese mismo año, en Londres. No fue su idea sino de un periodista de rock británico, Keith Altham.

La popularidad de Hendrix crecía en Inglaterra, algo que todavía no rebotaba en su país natal. En pubs, bares y teatros londinenses, lo veían algunos de los músicos más importantes de esa era: no podían creer cómo tocaba la guitarra. Jimi terminaba algunos de sus shows golpeando su instrumento hasta la destrucción total. Pero no se trataba de algo inédito: Townshend, de The Who, ya lo hacía. Entonces Altham le dijo que fuera por más: que prendiera fuego la guitarra. Hendrix escuchó y se excitó, todo al mismo tiempo, y no dudó ni por un instante en dar ese paso.

El 31 de marzo de 1967, en el Finsbury Park Astoria de Londres, el músico tocó nada menos que “Fire” (”Fuego”) y terminó la canción con la guitarra en llamas. El festival de Monterrey le permitiría llevar ese mismo vértigo a un público masivo que hasta ese momento no le había sido posible. El intento le salió bien: la revista Rolling Stone aseguró que la presentación de Hendrix esa noche en California había sido “una revelación” y “una explosión orgásmica”.

Las nueve canciones que tocó Jimi en Monterrey -y la presentación que le ofrendó Brian Jones- se escuchan en el disco Live at Monterey que sus herederos editaron en 2007. Esa publicación, de mejores condiciones técnicas, sustituyó a Jimi play Monterey, de 1986. En el disco se escucha el virtuosismo de un guitarrista como no se había conocido hasta ese momento, y también su capacidad para estirar las partes más instrumentales de sus canciones, como si alargando las notas pudiera abrirles puertas psicodélicas a quienes lo escuchaban.

Pero no se ve el incendio. El ritual, entre la pulsión sexual, el sacrificio y la destrucción, que construyó Hendrix con un fósforo, un líquido y la idea de otro, al que le creyó que ese fuego podría volverlo el protagonista de una noche inolvidable para la historia de la música. No se ve a Hendrix convenciendo a miles de personas al mismo tiempo de que era una leyenda.

La famosa batalla de Waterloo, el 18 de junio de 1815, puso fin al breve sueño de Napoleón Bonaparte de restaurar su poder y apoderarse de Europa una vez más.

Por: Abel G.M. – National Geographic Historia

El 20 de marzo de 1815, Napoleón Bonaparte pisaba de nuevo el suelo de Francia tras escapar de su cautiverio en la isla de Elba. Iniciaba así el periodo conocido como los Cien Días, durante los cuales el emperador francés aspiró a restaurar su poder personal y el de Francia; algo que el resto de potencias europeas no iba a permitir y que llevó a la creación de la Séptima Coalición, la última alianza antinapoleónica.

En esta ocasión, el principal enemigo de Napoleón era el tiempo. Aunque podría haber obtenido la victoria por separado contra los ejércitos del Reino Unido, Prusia, Austria y Rusia, lo tendría muy difícil si permitía que las tropas aliadas llegaran a reunirse. Por ese motivo decidió actuar con rapidez y a principios de junio marchó hacia el norte con dos objetivos: derrotar primero a los británicos que ya se encontraban en el continente y apoderarse de Bélgica para poder reclutar más soldados, ya que allí contaba con un apoyo popular notable.

La rapidez del ejército napoleónico cogió por sorpresa al duque de Wellington, comandante de las tropas británicas: en apenas una semana los franceses llegaron a los Países Bajos, cosechando algunas victorias en batallas menores, y se encontraron frente a frente con los ingleses cerca de la población de Waterloo, en la actual Bélgica. Pero allí iba a detenerse no solo su avance, sino su efímero sueño de reconstruir su imperio.

LUCHANDO CONTRA EL TIEMPO

A pesar de que sus fuerzas eran similares a las de Napoleón, Wellington era consciente de encontrarse en desventaja: al contrario que las tropas del emperador, compuestas en su mayoría por soldados con experiencia y algunas unidades veteranas, el grueso del ejército inglés estaba formado por reclutas que no habían entrado nunca en combate, apoyados por combatientes neerlandeses. El comandante británico sabía que la victoria dependía de que sus aliados prusianos, dirigidos por el príncipe von Blücher, llegaran a tiempo para unirse a él.

Por ese motivo Wellington optó por defender su posición y el 17 de junio, con la llegada del ejército napoleónico, situó sus tropas en la ladera del Mont Saint-Jean, una elevación que las protegía de la artillería enemiga. Aquel día llovía y el terreno estaba fangoso, lo cual impedía a los franceses mover sus cañones o intentar una carga con la caballería. No fue hasta media mañana del día siguiente cuando Napoleón pudo atacar, perdiendo unas horas que serían decisivas.

El ejército francés puso en práctica distintas estrategias para romper las filas enemigas que habían funcionado en otras batallas, pero esta vez ninguna surtió el efecto esperado. Esto se debió en parte a la falta de coordinación entre las diversas unidades napoleónicas y a decisiones estratégicas discutibles -como formar un frente de ataque muy ancho, que ofrecía un blanco fácil a la artillería británica-, pero también a que las tropas de Wellington resistieron mucho mejor de lo que se esperaba.

El factor decisivo que inclinó la balanza a favor de los aliados fue la inesperada llegada de las tropas de von Blücher, que supuestamente iban retrasadas a causa de la lluvia. Napoleón no contaba con que llegaran a tiempo para la batalla y no había preparado un plan para aquella eventualidad. El nuevo frente de combate abierto por los prusianos rompió las líneas francesas e impidió cualquier intento de lanzar un contraataque coordinado, y el ejército napoleónico se fue disgregando en unidades aisladas que intentaban resistir los ataques de la caballería enemiga.

Finalmente, Napoleón tuvo que reconocer que la batalla estaba perdida y ordenó una caótica retirada: aunque el emperador pudo escapar, las tropas aliadas persiguieron a los franceses, capturando a miles de soldados y apoderándose de la artillería enemiga. Aquel 18 de junio de 1815 no solo se había perdido la batalla, sino también la guerra.

EL FINAL DEL EMPERADOR

Derrotado el ejército francés, las tropas de la Séptima Coalición se internaron en Francia para capturar a Napoleón. Junto a Wellington viajaba el rey francés Luis XVIII, quien no quería perder la oportunidad para recuperar la corona. El 8 de julio se restauró la monarquía y dos días más tarde Napoleón se rindió y se entregó a los británicos, que lo condenaron a un segundo destierro.

Esta vez su destino fue la remota isla de Santa Elena, en medio del Atlántico y a 1800 kilómetros de la costa más próxima, haciendo imposible una nueva fuga como la que había protagonizado en la isla de Elba. Pasó en ella los últimos seis años de su vida, escribiendo sus memorias, y murió el 5 de mayo de 1821; según sus médicos a causa de una enfermedad hepática, aunque él siempre tuvo la sospecha de que estaba siendo envenenado lentamente.

La desaparición del hombre más temido de Europa puso fin a casi trece años de guerras casi continuas que habían modificado las fronteras y alterado gravemente el equilibrio de fuerzas en el continente. El Congreso de Viena intentó una vuelta al statu quo anterior a la Revolución Francesa, pero la huella dejada por Napoleón era mucho más profunda de lo que se creía: la ocupación había tenido el efecto de esparcir las ideas revolucionarias por Europa, lo que unido al ascenso del Romanticismo desató el sentimiento nacionalista y los movimientos antiimperiales, dando lugar al nacimiento de nuevos países como Italia y Grecia.

El compositor e intérprete británico Paul McCartney, está cumpliendo este 18 de junio 83 años de edad.

Por: Biografías y Vidas / Rock Camp

Formó parte de The Beatles y compuso, junto con John Lennon, la mayoría de las canciones del grupo. Tras la disolución en 1970 de The Beatles, sin duda la banda de rock y pop más popular e influyente de los 60, Paul McCartney fundó el grupo Wings con su mujer Linda Eastman y el guitarrista Denny Laine y emprendió una dilatada trayectoria en solitario.

Hijo de un funcionario aficionado al jazz y de una enfermera fallecida cuando él tenía trece años, Paul McCartney cursó estudios en diversas escuelas y, desde 1953, en el Instituto de Liverpool. Al igual que muchos jóvenes de su ciudad, se sintió atraído por el skiffle, canciones norteamericanas tocadas con instrumentos primitivos. Aprendió a tocar la guitarra, el piano, el órgano y la trompeta, y cantó en el coro de la catedral.

A los catorce años conoció en una fiesta a John Lennon, quien le introdujo en su grupo The Quarrymen. Desde entonces trabó una gran amistad con Lennon, con el que compondría la mayor parte de los temas. A finales de los años 50 la banda adoptó diversas denominaciones antes de llegar a The Beatles, nombre con el que acudieron a cumplir su contrato en Hamburgo en 1960.

De regreso a Liverpool, The Beatles tocaron habitualmente en el club The Cavern. En la década de los sesenta el mítico grupo formado por Paul McCartney, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr llegó a cosechar un éxito sin precedentes. En la última etapa del grupo las canciones siguieron con la firma conjunta de John y Paul, aunque las componían por separado; entre los temas más recordados de McCartney cabe citar And I love her, Yesterday y Hey Jude.

La trayectoria musical de The Beatles estuvo unida a la de su manager Brian Epstein y a su productor George Martin; la extraordinaria creatividad del grupo se manifestó en una serie de álbumes inolvidables, desde el inicial Please Please Me (1963) hasta la culminación que representó Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (1967) y su despedida en Let It Be (1970). Tras algunos rumores en los que se hablaba de que McCartney había muerto en un accidente de circulación en 1966 y se le había sustituido por un doble, Paul decidió abandonar el conjunto en mayo de 1970 debido a discrepancias con el resto de los componentes.

La salida del cantante marcó el final de la formación; de hecho, en ese mismo mes de mayo apareció su primer álbum, titulado McCartney. En la década de los setenta, Paul McCartney grabó nueve álbumes con Wings, grupo creado por él y del que también formaba parte la fotógrafa Linda Eastman, con la que había contraído matrimonio en 1969. Disuelto el grupo en 1981, McCartney inició una prolífica carrera en solitario. En 1982 intentó infructuosamente hacerse con los derechos de sus canciones compuestas en su etapa con The Beatles, que posteriormente serían adquiridos por el cantante Michael Jackson.

En los años ochenta grabó nuevos álbumes y algunas canciones con cantantes de renombre, como Michael Jackson y Stevie Wonder, y en la década siguiente diversificó sus intereses musicales, que llegarían incluso a la música clásica: en 1991 estrenó en la catedral de su ciudad natal su primera composición, el Oratorio de Liverpool para orquesta y coro. Entre 1994 y 1995 se reunió por primera vez con sus ex compañeros Ringo Starr y George Harrison en un estudio de grabación; ese último año se reconcilió con Yoko Ono, la viuda de John Lennon, que había sido asesinado por un perturbado en 1980.

Tras el fallecimiento de Linda Eastman en 1998, se vinculó sentimentalmente a la ex modelo Heather Mills, con la que contraería matrimonio en 2002. Aunque con el cambio de siglo disminuyó el ritmo de sus grabaciones (cinco álbumes desde 2001, el último en 2013), Paul McCartney ha seguido manteniendo su dedicación a la música abriéndose a toda clase de géneros y a otros campos del mundo del arte y del espectáculo, desde el cine de animación hasta la literatura y la pintura.

Diez canciones para conocer a Paul McCartney

Es complicado definir en tan pocas canciones una carrera tan exitosa, pero aquí van 10 canciones para conocer a Paul McCartney:

1.- Here There and Everywhere (1966). Una de las canciones más minusvaloradas de su etapa en los Beatles. Esta balada pertenece al álbum «Revolver». Y aunque no fue lanzada como single era una de las favoritas de Paul y Lennon.

2.- Hey Jude (1968). El tema de los Beatles fue lanzado como primer sencillo del sello discográfico de la formación, Apple Records. El tema es una balada que evolucionó a partir de «Hey Jules», canción que McCartney escribió para consolar a Julian, el hijo de Lennon, después del divorcio de sus padres.

3.- Blackbird (1968). Forma parte del «White Album» de los Beatles. McCartney se inspiró a escribirla mientras estaba en Escocia como una reacción a las tensiones raciales que se intensificaban en los Estados Unidos en la primavera de 1968. ​

4.- Nineteen Hundred and Eighty Five (1973). Imposible ignorar el épico final de este temazo que grabó acompañado de su banda Wings y una orquesta sinfónica. Es la pieza culminante del álbum Band on the Run.

5.- Live and Let Die (1973). En este caso coescrito con su difunta mujer Linda McCartney en 1973, incluida en la banda sonora de la octava película de James Bond 007, Live and Let Die. Fue la canción Bond más exitosa hasta ese momento, llegando al segundo puesto en el Billboard Hot 100 y a la novena posición en la UK Singles Chart . Es un tema que ha sido constantemente versionado por otras bandas de rock.

6.- Maybe I’m Amazed (1970). Una de las canciones más famosas de su carrera en solitario. Originalmente, este le dedicó la canción a su esposa, Linda, quien fue su compañera de vida hasta que falleció en 1998.

7.- Jet (1974). Forma parte de su álbum Band on the Run, con su banda Wings. La canción alcanzó el n.º 7 en las listas del Reino Unido y EE.UU. Su principal inspiración para componer la canción surgió en la vida cotidiana.

8.- Let Me Roll It (1974). El tema forma también parte del lado B en el sencillo de «Jet», y de nuevo se trata de una coproducción con su difunta esposa Linda. Suele formar parte del setlist habitual de Paul durante sus giras.

9.- Medicine Jar (1975). El rostro más cañero de Paul en su etapa con Wings, perteneciente al álbum Venus and Mars, del mismo año.

Nos hemos centrado mucho en la década de los 70 así que no quería dejaros sin algún corte perteneciente a su último álbum McCartney III (2020). Una clara muestra de que el artista puede envejecer pero su actitud no.

Maduro desde Bolívar aseguró que habrá cárcel para todos los involucrados y promotores del robo de CITGO.

«Tiene que haber justicia y hay que defender lo nuestro», dijo.

La Autoridad Nacional de Pasaportes abrió una estratégica agencia en el lugar donde se utiliza el documento: el Aeropuerto Internacional de Tocumen.

Panamá América

La idea es que desde septiembre se puedan imprimir los pasaportes en esta oficina lo que sería de gran alivio para aquellos viajeros que presenten inconvenientes de última hora, aunque esto dependerá de la siguiente administración.

Mientras, la agencia funciona en horario de 7:00 a.m. a 3:00 p.m. y los pasaportes que se tramitan están disponibles en las siguientes 24 horas.

Como se recordará, desde septiembre del año pasado, en Pasaportes no se está aceptando efectivo y en su lugar se puede pagar con tarjetas o depositar en la cuenta de la entidad en el Banco Nacional de Panamá.

En la nueva agencia del aeropuerto de Tocumen no habrá mayores inconvenientes para los usuarios, ya que al lado queda la sucursal del Banco Nacional, en la Terminal 1.

Fue el banco estatal el que cedió el espacio para que se instalara la nueva oficina de los pasaportes que, además de los pasajeros, será aprovechada por los miles de residentes en el sector Este de la capital, zona de gran crecimiento demográfico.

Julián Pérez Lombardo, director de la autoridad, informó que la agencia del aeropuerto es la tercera que abren en este quinquenio y será la única a nivel regional que expedirá los pasaportes.

“Hay muchos usuarios del aeropuerto de Tocumen que el pasaporte lo tienen vencido y con esa urgencia notoria, nosotros podremos imprimirlo, pero eso será en una segunda etapa”, informó.

Pérez Lombardo agregó que esperan recibir entre 30 y 40 personas diarias, cifra que irá aumentando en la medida que más gente conozca que ya está funcionando.

En lo que respecta a la Inversión Extranjera Directa en Panamá, el país se encuentra en un momento de pausa del que se tiene que salir pronto, manifestó a ANPanamá el Socio de Lamestone Group, Ricardo Zubieta.

ANPanamá

Agregó que en Panamá se tenía la idea de que se estaba muy bien en inversión extranjera porque se tuvo la expansión del canal que fue un proyecto grande y luego la mina que también fue otro proyecto grande que en estos momentos ya no están, por lo que si se ve el volúmen de empresas que están llegando al país a emplear panameños, está en una pausa y hay que romper ese ciclo pronto si se quiere solucionar el problema de desempleo.

“Hay que darle prioridad al tema, se habla del tema pero no se le está dando prioridad al tema, si se creó la agencia Pro Panamá, tenemos que profesionalizarla, y que tenga los recursos y el personal capacitado, y las herramientas tecnológicas que ya existen, para poder identificar dónde están los inversionistas y el tipo de inversionistas que queremos traer al país”, aseguró Zubieta.

En tanto, el Director de asuntos públicos en LLYCA, Ernesto Méndez Chiari, mencionó que Panamá es un país con una posición geográfica muy privilegiada y la Inversión Extranjera Directa es lógica tenerla aquí, porque el gran reto del Gobierno, tanto el actual como para el entrante, es organizarse y comunicar esto de una manera más efectiva..

“En sí la Inversión Extranjera Directa a estado siempre, ahora lo que necesitamos en este momento anticiparnos a los distintos riesgos que pueda haber a esta inversión y ver que estrategias de comunicación debemos utilizar para crear una marca país sólida organizada, no tener tres en distintas instituciones como PROMTUR, Pro Panamá y Autoridad de Turismo”, indicó Méndez.

Enclavado en el corazón de la Ciudad de Panamá, el Hotel El Panamá se erige no solo como un recuerdo de lujo y confort de una época, sino también como un testimonio de la innovación arquitectónica y el desarrollo económico de la región. Su historia, que se remonta a finales de la década de 1940, es un reflejo de la ambición y la modernidad que caracterizaron a Panamá.

Por: Amalia Aguilar – TVN2

La construcción del Hotel El Panamá comenzó en una época de gran transformación y crecimiento para la Ciudad de Panamá. En un contexto donde el país buscaba modernizarse y posicionarse como un destino de importancia en Centroamérica.

Para esto era necesario primero tener un aeropuerto internacional, así como un hotel a la altura de los planes del país. Fue así como el 1 de junio de 1947 el presidente Enrique Jiménez inaugura el Aeropuerto Internacional de Tocumen, hoy convertido en terminal de carga.

La segunda necesidad imperiosa era un hotel de lujo con instalaciones modernas para alojar a los visitantes.

Fue entonces cuando el arquitecto Edward Durell Stone, conocido por su estilo moderno y vanguardista y cuyo trabajo incluye el Museo de Arte Moderno de Nueva York y la Embajada de los Estados Unidos en Nueva Delhi, fue convocado para dar vida a este ambicioso proyecto junto al arquitecto panameño Octavio Méndez Guardia y Harold W. Sander.

De acuerdo con Eduardo Tejeira Davis en Panamá: Guía de arquitectura y paisaje, “El proyecto empezó en 1946 con la contratación del conocido arquitecto estadounidense Edward Stone. Quien trabajó con la empresa panameña Méndez & Sander y el arquitecto paisajista Thomas Church. Los arquitectos se inspiraron en Le Corbusier y la vanguardia brasileña y crearon un gran volumen blanco en medio del verdor de una colina. Hacia la vía España, la fachada fue resulta como una retícula de balcones en canto libre, hacia atrás se construyeron largos pasillos abiertos. Se trató de ‘trabajar con el clima, no de combatirlo’; las habitaciones se diseñaron mayormente como pequeños túneles de viento para favorecer la ventilación natural (solo las del centro del edifico tenía climatización). La recepción de la planta baja estaba totalmente abierta para que corriera la brisa”.

Su estructura en forma de H, el uso elegante del hormigón y el vidrio, y la integración de espacios abiertos y luminosos, representaron una ruptura con los estilos arquitectónicos tradicionales de la época. El diseño no solo era estéticamente atractivo, sino también funcional, aprovechando al máximo nuestro clima tropical.

Tejeira también destaca que “fue uno de los hoteles más modernos de América Latina y fue reseñado en muchas revistas importantes; en 1951, por ejemplo, Architectural Forum aseveró que el proyecto había ‘revolucionado el planteamiento de hoteles’ en el Caribe. Tal fama era inusitada en Panamá”.

La terraza restaurante del hotel El Panamá. / LIFE

Innovación y lujo sin precedentes

Desde su inauguración oficial el 15 de enero de 1951, el hotel El Panamá se destacó por ser pionero en ofrecer servicios e instalaciones de lujo en la región. 

Las áreas del hotel incluían una piscina que rápidamente se convirtió en un punto de encuentro social, restaurantes de alta cocina que ofrecían una variedad de delicias culinarias, salones de eventos con capacidad para grandes reuniones y conferencias, y habitaciones elegantemente decoradas que ofrecían un refugio de comodidad y estilo.

Los medios de comunicación también se hicieron eco del acontecimiento. El diario El Panamá América del 25 de junio de 1949 señala que el hotel El Panamá es la más grande construcción que se haya realizado en nuestro territorio después del Canal:

“Moderno en todos sus aspectos El Panamá no tendrá igual en los países del sur. Su planta baja, a la cual se entrará bajo prolongada marquesina, mide ciento treinta metros de frente. A la izquierda de ese enorme lobby una amplia galería ofrecerá una docena de tiendas en las que nuestros establecimientos comerciales más acreditados abrirán sucursales. Allí tendrán cabida agencias bancarias, bazar de novedades, joyerías, oficinas cablegráficas, almacenes de moda mostrando sus vidrieras y escaparates a huéspedes y visitantes.

El lobby o vestíbulo tendrá terraza al norte y sur. Una de ellas, con frente a la vía España, se proyectará sobra la colina verde sembrada de árboles y plantíos con su estanque sobre el cual flotarán algas y nenúfares.

Contiguo a la terraza norte del edificio se encontrará el patio. Este patio merece un capítulo aparte. Se trata de un área de más o menos dos mil metros cuadrados con pista de baile, piso de terraza, plantas exóticas, sistema moderno de sonido, bar especial para el servicio de área y una iluminación indirecta. Todo en ambiente de lujo y de trópico.

Esta área sin duda alguna constituirá el punto donde converjan las actividades de nuestra juventud. El baile al aire libre durante los meses de verano será una de las grandes atracciones del hotel. En el patio se darán cita todos los personajes de nuestra sociedad y allí se congregarán para sus visitas a la piscina”.

La reseña también destacaba la magnífica orientación del edificio que “permite una vista panorámica de la bahía desde todas las habitaciones consiguiéndose a la vez, debido a la esbeltez del edificio, ventilación a través para todos los cuartos de norte a sur”.

El artículo finaliza señalando el potente impacto que este edificio tendría en la vida de la ciudad señalando que, “como por obra de magia, quedará transformada la vida social de la urbe”.

Pero también la prensa internacional reaccionó ante la obra arquitectónica. De acuerdo con Mónica Guardia en un artículo de 2018 publicado en la La Estrella de Panamá se cita: 

“Todo lo que usted cree sobre la República de Panamá es falso. Si ha escuchado que el país es una jungla humeante donde los monos se mecen entre los bejucos… un lugar lleno de enfermedades y pestes tropicales… se equivoca’, decía la nota de una agencia noticiosa estadounidense insertada en cientos de periódicos a lo largo de toda Norteamérica en marzo de 1951.

‘Estoy escribiendo desde el recién inaugurado hotel El Panamá. Y déjenme decirles que hasta los turistas estadounidenses más difíciles de complacer —y nuestros turistas son así— tendrán dificultades encontrando una falta’, proseguía el periodista Dave Roberts, apenas un mes después de la apertura del hotel que ponía a Panamá en el mapa del turismo internacional.

‘La habitación en la que estoy es amplia, tiene aire acondicionado y una preciosa vista a la bahía de Panamá. Es, por lejos, superior a la mejor que me hayan ofrecido en muchos de los más elegantes resorts de Estados Unidos. Los restaurantes (del hotel) no pueden ser mejores, ni por la belleza de los escenarios ni por el servicio’.

 ‘Aunque solo unos cuantos nacionales pueden siquiera caminar por el lobby , este nuevo hotel se ha convertido en el orgullo de los panameños. Su presencia aumenta el prestigio del istmo en Centroamérica y Suramérica y seguramente atraerá nuevos ingresos a su escuálida economía’, decía otra nota de agencia de prensa norteamericana, que comparaba al ‘ultra moderno’ resort con los más lujosos de Miami Beach y del continente”.

Entonces Jesús le dijo: —Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera; y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto? (Juan 11:25-26)

Conferencia Episcopal Venezolana

El pasado domingo 16 de junio, después de recibir todas las atenciones necesarias, Monseñor Roberto Lückert León se fue a la casa del Padre. Su dedicación a la Iglesia y su espíritu generoso marcaron un huella imborrable en todos los que le conocieron; su legado permanecerá en las causas que defendió con valentía: los pobres, la democracia y la fe. Oramos por su eterno descanso y por la fortaleza de sus familiares, especialmente de sus hermanas quienes lo cuidaron hasta el final.

Biografía

Monseñor Roberto Luckert nació en Maracaibo, estado Zulia, el 9 de diciembre de 1939; es el mayor de ocho hermanos. Su padre Walter, oriundo de Alemania era luterano y su madre Carmen Alicia era trujillana y católica.

La educación primaria y el bachillerato los estudió en el Colegio Gonzaga de los padres Jesuitas en Maracaibo. A los 18 años entró en Seminario Menor de Maracaibo y a los 19, en el Seminario Interdiocesano Santa Rosa de Lima, ubicado en Caracas, donde estudió teología y filosofía.

Su camino sacerdotal empezó el 14 de agosto de 1966, cuando fue ordenado por Monseñor Domingo Roa Pérez y nombrado Vicario Cooperador de la parroquia Santa Bárbara de Maracaibo, posteriormente fue Vicario Ecónomo de la misma y miembro del equipo de sacerdotes encargados del Centro Vocacional de la Arquidiócesis de Maracaibo. También fue párroco de Nuestra Señora de Lourdes en 1970.

En el año 1972 fundó la parroquia San Juan Bautista y fue nombrado rector párroco de Nuestra Señora de Chiquinquirá y San Juan de Dios hasta 1977, año en el que el Excelentísimo Monseñor Domingo Roa Pérez, Arzobispo de Maracaibo, lo elige como su Vicario General y director del Diario La Columna en 1979. En 1980 fungió nuevamente como párroco de la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá.

Desde el 27 de abril de 1985 fue obispo de Cabimas y recibió la ordenación episcopal el 29 de junio de ese mismo año. Luego, fue presidente de la Comisión de los Medios de Comunicación de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) y del Departamento para las Comunicaciones Sociales del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño, CELAM.

El 21 de julio de 1993 fue designado obispo de la Diócesis de Coro y tomó posesión de la misma el 2 de octubre de ese mismo año. En 1996 fue designado presidente del Departamento de Liturgia y de la Comisión de Música y Arte Sagrado y Bienes Patrimoniales de la CEV.

El 23 de noviembre de 1998, la Diócesis de Coro fue elevada a Arquidiócesis Metropolitana, y el 20 de febrero de 1999, Mons. Roberto Lückert fue consagrado primer Arzobispo de Coro en la catedral de Santa Ana.

Fue presidente de la Pastoral Social-Cáritas en el período  2003-2006. Desde el 2006 al 2009, primer vicepresidente de la CEV; y desde el 2009 al 2012, segundo vicepresidente de la misma. Desde el 18 de febrero de 2014 ejerció como Administrador Apostólico de la Diócesis de Punto Fijo; debido a un estado de salud grave del entonces obispo, Monseñor Juan María Leonardi.

Reconocimientos

El 25 de junio de 2010, en el marco de la celebración de sus Bodas de Plata Episcopales, fue nombrado Hijo Ilustre del Zulia por la gobernación de ese Estado, bajo el decreto número 400.

Por el decreto número 780 del 31 de julio del año 2012, es epónimo de la avenida Los Háticos por ser Hijo Ilustre del Zulia y en reconocimiento a su ejemplar trayectoria sacerdotal, integridad, valor y reconocidas luchas por el fortalecimiento de la democracia venezolana. Ahora, esa importante avenida lleva su nombre, al igual que un barrio ubicado en Cabimas, estado Zulia.

Luego de 50 años de ejercicio sacerdotal, fue sucedido por Monseñor Mariano José Parra Sandoval, el 25 de octubre de 2016, quedando Monseñor Roberto Lückert como Arzobispo Emérito de Coro.

Ante la detención del periodista Gabriel González y de Javier Cisneros, coordinador nacional de la juventud del partido Vente Venezuela, María Corina Machado reveló lo que es vox populi entre los detenidos por causas políticas: “El defensor público, que tiene la mayoría de los detenidos, se ha dedicado a decirles que, si ellos me acusan de ser directamente responsable de los delitos que supuestamente están implicados, serían liberados”. ¿Quién realmente controla la Defensoría Pública? La familia de Nicolás Maduro y Cilia Flores.

Por: Sebastiana Barráez – Infobae

Los abogados Joel García y Eduardo Torres han denunciado que en el caso del estudiante de periodismo, Jeancarlos Rivas, detenido por su relación política al partido de Machado, el tribunal de Terrorismo no le permite designar defensa privada. Eso ha sucedido en cientos de casos, en tribunales militares, ordinarios o de terrorismo.

Los defensores públicos no defienden al preso político, al contrario, violentan sus derechos, los coaccionan a declarase culpables, a que señalen a dirigentes políticos de delitos o de conspiraciones, sin que haya base alguna.

El poder judicial está controlado por dos figuras claves: Cilia Adela Flores de Maduro y Diosdado Cabello Rondón, quienes se disputan, no sin cierta fiereza, el dominio de ese sector.

En el mando de la Defensoría Pública siempre ha estado, desde hace casi 14 años, la hermana de Nicolás Maduro, María Adelaida Maduro Moros. Su esposo, Ciro Ramón Araujo, fue Defensor Público General desde el 20 de octubre de 2011, mientras ella ha ocupado diversos cargos ahí, incluso como directora de la Defensa Pública y Directora encargada de Servicios al Personal.

Araujo seguiría en el cargo de no ser porque, después de cuatro años, sus escándalos amorosos fueron más decisivos que aquellos relacionados con las denuncias de corrupción y el lujo que disfrutaba. El 6 agosto de 2015 salió del país, dijo “ya regreso”, pero no lo hizo. Días después, el 21 de agosto fue sustituido por Carmen Eneida Alves Navas.

El poder

Aunque más recientemente Cilia de Maduro ha perdido, ante Diosdado Cabello, algunos espacios del poder judicial, integra una estructura que determina quién ingresa como imputado a los expedientes, que a su vez son fabricados en los cuerpos de inteligencia, sea el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), controlado por Cabello a través del General en Jefe Gustavo González López, o la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim), que maneja Nicolás Maduro a través del MG Iván Rafael Hernández Dala.

Los defensores públicos se han excusado con algunos presos políticos diciéndoles que “reciben órdenes”, lo que de ninguna manera es justificación válida. Ellos presionan a los detenidos y a sus familias, los instan a asumir los delitos imputados “para que les disminuyan los años de cárcel”.

La Defensoría Pública violenta los derechos al debido proceso que tiene el detenido, le niega el acceso al expediente, le prohíbe tener conocimiento de qué o quiénes los acusan, además de ocultarle el procedimiento que debe llevar a cabo para demostrar su inocencia. Es decir, la Defensa Pública es parte importante de la violación de los derechos de las víctimas del poder judicial. Y ahí, tras bastidores, siempre está Adelaida Maduro.

Rogers Flores, un hermano de Cilia de Maduro, estuvo años en la Defensoría Pública, como Jefe del Departamento de Recursos Humanos. Flores de Maduro tejió una red de familiares, incluso con su ex marido, ex cuñado, hermanos e incluso hijos, ligados al poder judicial,

Su sobrino Irvin Molina Flores y su ex esposo Walter Gavidia eran jueces, a quienes el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) les dio permiso para separarse de los cargos. La entonces ex presidente y magistrada Gladys Gutiérrez, le dio licencia a uno de los hijos de Cilia Flores para que fuera a hacer estudios en Francia, siendo él juez penal.

Daniel Ramírez Herrera es el actual Defensor Público Nacional, en la época de mayor violencia contra los derechos de los detenidos por causas políticas. Las irregularidades en el ente público se incrementan, en acuerdo con los jueces y magistrados que responden a intereses políticos, y es evidente en la detención de varios dirigentes del partido Vente Venezuela: se les secuestra, se les incomunica y se les prohíbe nombrar defensor privado, siendo obligados a aceptar el defensor público que juega a favor de los intereses del régimen venezolano.

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