Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

España cuenta con 10 millones de inmigrantes, el máximo histórico tras décadas de aliento de la inmigración masiva por parte del bipartidismo (PP-PSOE), según los datos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Son 2,5 millones más que hace cuatro años y 540.000 más que el año pasado; y nueve millones más que hace tres décadas (había sólo un millón), según el portal Renac. Demográfico.

La Gaceta de la Iberosfera

«Pues parece que no eran cuatro refugiados que huían de una guerra. Van por 10 millones y los traen para reemplazar al pueblo. Remigración o desaparición», ha manifestado en X la diputada de VOX Rocío de Meer.

VOX denuncia el «efecto llamada» del bipartidismo al tiempo que recuerda la dinámica histórica de «regularizaciones» masivas —la última, aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez, incluirá a 500.000 extranjeros ilegales—, que debilitan «el principio de legalidad, incrementan la inseguridad en los barrios y pueblos, y sobrecargan de manera terminal los servicios públicos esenciales».

Es la primera vez que se supera esa cifra de extranjeros. La población general también marca récord: creció —por la inmigración— en 81.520 personas durante el cuarto trimestre de 2025, hasta situarse en 49.570.725 habitantes empadronados a 1 de enero de 2026, según la Estadística Continua de Población (ECP). Y todo con cuatro millones de parados reales, falta de vivienda y saturación en la sanidad y los servicios sociales.

El INE detalla que las principales nacionalidades de los inmigrantes llegados a España entre octubre y diciembre de 2025 fueron la colombiana, con 36.600 entradas, la venezolana, con 27.000, y la marroquí, con 22.000.

El desertor escolar transgénero que asesinó a su madre y a su hermanastro antes de matar a tiros a otras seis personas en su antigua escuela en Canadá se había quejado en línea de que su figura de 1,83 metros le hacía imposible vivir su sueño de ser una mujer «pequeña».

The New York Post

Jesse Van Rootselaar , de 18 años, expresó sus quejas sobre la transición, así como su obsesión por las armas en una serie de publicaciones en línea en los años previos a desatar el infierno en la escuela secundaria Tumbler Ridge el martes, informó el Telegraph .

“¿Tengo un buen tipo de complexión para la terapia de reemplazo hormonal (TRH)?”, escribió Van Rootselaar en una publicación, posteriormente eliminada, en un foro de la comunidad trans.

Agradezco cualquier consejo. ¿Debería subir de peso o hacer algo? ¿Hacer ejercicio?

En una publicación de marzo de 2020, Van Rootselaar, quien se describió a sí mismo como «MtF» (de hombre a mujer), escribió: «Tengo 15 años antes de la terapia de reemplazo hormonal, soy súper delgado, ¡así que a veces eso me hace sentir bastante bien!».

Pero estoy en pre-TRH y mis expectativas de crecimiento del pecho son mínimas, ¡y mido 1,83 m! ¿Por qué no puedo ser petit an [sic] smol [pequeña]?

Las publicaciones aparecieron después de que la policía canadiense indicara que era demasiado pronto para determinar si había algún vínculo entre la identificación de Van Rootselaar como trans y el tiroteo masivo del martes en la pequeña comunidad montañosa de Tumbler Ridge.

Van Rootselaar, quien según las autoridades comenzó su transición hace aproximadamente seis años, tenía antecedentes de visitas policiales a su domicilio en medio de preocupaciones por su salud mental a lo largo de los años.

La policía todavía está investigando el motivo del horrible ataque que comenzó cuando Van Rootselaar mató a su madre de 39 años, Jennifer Strang, y a su hermanastro de 11 años en su casa antes de matar a seis personas en su antigua escuela secundaria.

El tirador fue encontrado muerto más tarde por una herida aparentemente autoinfligida tras el ataque, dijeron las autoridades.

Venezuela y Estados Unidos establecieron este miércoles una “asociación productiva a largo tiempo” en materia energética y discutieron proyectos en petróleo, gas, minería y energía eléctrica, anunció la presidenta encargada del país suramericano, Delcy Rodríguez, junto al secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, tras sostener una reunión privada en Caracas.

Reuters

Wright afirmó que un aumento en la producción de petróleo, gas natural y electricidad de Venezuela mejoraría la calidad de vida de “todos los venezolanos del país” y añadió que el presidente Donald Trump estaba comprometido a “hacer que las Américas vuelvan a ser grandes”.

En un discurso conjunto tras la reunión, Wright aseguró: “Traigo un mensaje de Donald Trump. Está apasionadamente comprometido para transformar absolutamente la relación entre Estados Unidos y Venezuela, parte de una agenda más amplia de hacer las Américas grandes otra vez”.

“Tenemos planes y acciones específicas. Queremos liberar la economía de Venezuela. Nuestro diálogo maravilloso abordó las oportunidades y los desafíos. Si trabajamos juntos, podemos aumentar la producción de petróleo, gas y electricidad para aumentar las oportunidades laborales, los salarios y las oportunidades para todos los venezolanos”, detalló.

Por su parte, Rodríguez anunció una “asociación productiva a largo plazo que permita una agenda energética que se convierta en motor de la relación bilateral, una agenda que sea beneficiosa para ambos países y que pueda avanzar sin dificultades y sin contratiempos».

“Estados Unidos y Venezuela han tenido relación energética durante un siglo y medio, y esa relación energética ha estado acompañada por altos y bajos en nuestras relaciones políticas. Estoy segura de que a través de la diplomacia vamos a superar nuestras diferencias”, afirmó Rodríguez.

En tanto, detalló que en la reunión dialogaron “sobre proyectos en materia de petróleo, gas, minería y electricidad. La delegación de Estados Unidos ha tenido reuniones con sus homólogos técnicos de Venezuela, viendo los caminos para avanzar lo más rápido posible. Este primer viaje va a ser la apertura para muchos otros viajes. Damos la apertura a esta agenda energética, una asociación estratégica a largo tiempo”.

Estados Unidos, que mantenía un embargo petrolero sobre Venezuela desde 2019, ha comenzado a flexibilizar las sanciones mediante licencias que autorizan la exportación de equipos, el flete de embarcaciones y ciertas operaciones logísticas. La administración Trump firmó además una orden ejecutiva para asegurar que los ingresos por venta de petróleo venezolano beneficien al pueblo y queden protegidos de litigios internacionales. El objetivo es aumentar la producción de crudo venezolano, que en 2025 alcanzó 1,2 millones de barriles diarios, lejos aún de los niveles históricos, pero un avance significativo respecto a los mínimos de 2020.

La visita de Wright incluyó reuniones con ejecutivos de Chevron Repsol, así como inspecciones a campos petroleros como Petropiar, en la Faja del Orinoco. La agenda energética contempla un plan de reconstrucción de 100.000 millones de dólares y un acuerdo de suministro petrolero por 2.000 millones de dólares. Según Wright, la cooperación permitirá generar más empleos, mejores salarios y una mejora en la calidad de vida de los venezolanos, además de fortalecer la seguridad energética de Estados Unidos y el hemisferio occidental.

El Departamento de Energía estadounidense calificó la iniciativa de “histórica” y parte de una agenda más amplia para “hacer a las Américas grandes de nuevo”, subrayando la preferencia por la paz y el comercio frente a las acciones militares que han marcado otras regiones. La reapertura de la misión diplomática estadounidense en Caracas y la presencia de la encargada de negocios, Laura Dogu, consolidan el restablecimiento de relaciones diplomáticas tras siete años de ruptura.

La reforma legal, promulgada el 29 de enero, otorga autonomía operativa y financiera a los productores extranjeros y permite el arbitraje internacional en disputas, una demanda clave para los inversionistas que sufrieron expropiaciones en el pasado. El gobierno de Rodríguez espera que estas garantías animen el regreso de grandes petroleras estadounidenses, mientras que Trump enfatiza la importancia de desvincular a Venezuela de la influencia de Rusia y China en el contexto de una “doctrina de dominio energético” estadounidense.

El país sudamericano, con 303.000 millones de barriles en reservas probadas, aspira a elevar su producción un 18% en 2026. La reconfiguración geopolítica y económica que se perfila depende ahora de la capacidad de ambas naciones para materializar una cooperación sostenida y beneficiosa para sus ciudadanos.

A partir de este jueves, Venezuela reanudará la llegada de vuelos comerciales internacionales en el aeropuerto de Maiquetía, que sirve a la ciudad de Caracas, luego de un bloqueo aéreo de tres meses que dejó al país prácticamente aislado y que ahora da paso a una recuperación gradual de la conectividad.

EFE

Avianca será la primera en aterrizar este jueves, seguida por el restablecimiento de rutas de compañías como TAP Air Portugal, Latam, Turkish Airlines, GOL, Plus Ultra, Air Europa y Wingo, que irán retomando sus frecuencias entre febrero y marzo.

Iberia, que mantenía cinco vuelos semanales hasta noviembre, prevé reincorporarse a la ruta Madrid-Caracas en abril, siempre que se garanticen las condiciones operativas necesarias.

El cierre del espacio aéreo venezolano, que se inició en noviembre, fue consecuencia de la operación militar de Estados Unidos en la región que culminó con la captura del dictador narco Nicolás Maduro. Durante el bloqueo, la aviación civil internacional evitó sobrevolar Venezuela, desviando rutas y obligando a centenares de pasajeros a buscar alternativas terrestres o conexiones a través de ciudades como Bogotá, Cartagena y Panamá.

La reapertura de rutas internacionales responde a la nueva etapa política y económica tras la transición tutelada por Estados Unidos. Washington fue el primero en levantar su veto a los vuelos comerciales a Venezuela a comienzos de febrero. Además, otros países como República Dominicana han restablecido relaciones diplomáticas y comerciales, facilitando la reactivación de los enlaces aéreos.

American Airlines, cuya ruta Miami-Caracas es clave para la movilidad y las remesas, confirmó la reanudación de su vuelo diario.

Miami es nuestro principal mercado. Sin conectividad no hay nada”, explicó Marisela de Loaiza, presidenta de la Asociación Venezolana de Líneas Aéreas. El tráfico aéreo entre Caracas y Estados Unidos llegó a representar hasta siete vuelos diarios en años anteriores.

El restablecimiento de operaciones aéreas no solo implica la llegada de pasajeros y turistas, sino también la reactivación de servicios logísticos y la normalización de la cadena de suministros.

Sin embargo, el requisito de visa impuesto por Venezuela a ciudadanos estadounidenses limita la llegada de turistas e inversionistas. Al mismo tiempo, Estados Unidos ha endurecido sus requisitos de ingreso para los venezolanos, lo que podría restringir el flujo en ambos sentidos, pese a la existencia de una comunidad venezolana en el país norteamericano que supera las 600.000 personas.

El sector aéreo enfrenta además otros retos estructurales. La presidenta de la Asociación Venezolana de Agencias de Viajes y Turismo, Vicky Herrera, advirtió que las diferencias cambiarias y la dificultad para operar en múltiples monedas afectan la rentabilidad y la planificación de las aerolíneas.

El aeropuerto internacional de Maiquetía, que está finalizando obras de renovación en su pista e instrumentos de navegación, resulta pequeño frente al aumento de vuelos y la posible expansión del tráfico aéreo. Su capacidad es limitada en comparación con otras terminales regionales como las de Bogotá, Lima o Panamá.

La reapertura del espacio aéreo venezolano llega acompañada de nuevas regulaciones. La Oficina de Control de Activos en el Extranjero de Estados Unidos emitió una licencia general que autoriza las operaciones necesarias para el uso de puertos y aeropuertos en Venezuela, en línea con otras medidas destinadas a facilitar las inversiones petroleras y la apertura económica.

Las aerolíneas confirmaron que la reactivación será gradual: Air Europa vuelve el 17 de febrero, Plus Ultra el 3 de marzo, mientras que Latam retomará la ruta Bogotá-Caracas el 23 de febrero.

El retorno de los vuelos internacionales es visto como un primer paso para la recuperación de la conectividad, el turismo y el intercambio comercial, aunque el sector insiste en la necesidad de resolver los obstáculos regulatorios y económicos para consolidar la reapertura y garantizar la sostenibilidad de las operaciones en el mediano plazo.

La Batalla de La Victoria se llevó a cabo el 12 de febrero de 1814 como parte de la gesta independentista de Venezuela.

Por: iVenezuela

El general patriota José Félix Ribas junto a Vicente Campo Elías comandaron un ejército de ochocientos jóvenes estudiantes y seminaristas inexpertos en la guerra y otros cientos de soldados, que lograron derrotar a los más de 2.500 soldados de las fuerzas realistas de José Tomás Boves.

El 12 de febrero de 1814 a las 7 de la mañana el ejército realista cruza el río Aragua, Francisco Tomás Morales dividió sus tropas en tres columnas para adentrarse en la ciudad de La Victoria por el camino de San Mateo, el Calvario y El Pantanero, con el fin de sorprender a los patriotas. Sin embargo, el pequeño ejército de José Félix Ribas lograba repelerlos.

La supremacía numérica de los realistas logró mermar la tropa de jóvenes y acorralar a los patriotas en plena Plaza Mayor, hasta que a las 5 de la tarde la caballería de 200 jinetes comandados por Vicente Campo Elías irrumpe por la retaguardia y ataca a los realistas.

Un contingente del coronel Mariano Montilla acude a su ayuda y contraataque, que hacen retroceder a Morales, lo que permitió a Ribas dar su grito ¡Viva la República!

Esa “jornada memorable” y triunfo de José Félix Ribas en la Batalla de La Victoria le valió el título de Vencedor de los Tiranos que le otorgó Simón Bolívar, quien sería asediado en San Mateo por Boves unos días más tarde en busca de llegar a Caracas para tomar el poder absoluto.

En 1895 fue develado en la plaza principal de La Victoria –actual Plaza José Félix Ribas– un monumento alusivo a la Batalla de la Victoria realizado por el importante escultor Eloy Palacios.

El 12 de febrero de 1947 la Asamblea Constituyente de Venezuela decretó esta fecha como Día de la Juventud, en homenaje al batallón de jóvenes de entre 12 y 20 años que se enfrentaron en La Victoria.

Morfema Press

La líder y Premio Nobel de la Paz venezolana, María Corina Machado, reaccionó este miércoles en su cuenta en X ante el multitudinario recibimiento que tuvo la dirigente de Vente Venezuela, María Oropeza, en el estado Portuguesa.

Noti Ahora VE

“Así reciben los venezolanos a sus héroes… Este es el reconocimiento de su pueblo a una joven líder excepcional, quien con valentía e infinito amor por su tierra, ha dado todo por la libertad. ¡Bravo, María! ¡Bravo, Portuguesa!”, escribió Machado en la red social, acompañando el mensaje con imágenes del acto.

Oropeza fue recibida entre aplausos, consignas y caravanas motorizadas, en lo que simpatizantes calificaron como un emotivo reencuentro con su tierra, tras su reciente excarcelación.

En un coloquio organizado por la Fundación Orinoco, los expertos petroleros Humberto Calderón Berti (exministro de Energía y Minas, expresidente de PDVSA y excanciller) y Luis Xavier Grisanti (economista, ex presidente ejecutivo de la Asociación Venezolana de Hidrocarburos – AVHI, especialista en geopolítica energética y profesor universitario) realizaron un detallado repaso histórico de la industria petrolera venezolana, analizando su auge, su profunda caída durante el período chavista y los desafíos críticos que enfrenta en la coyuntura actual de transición política post-Maduro.

MFM

El evento, titulado “¿Qué esperar del petróleo en la coyuntura actual?” y transmitido recientemente por el canal Grupo Orinoco en YouTube, se centró en la necesidad imperiosa de reformas estructurales para rescatar a la principal fuente de ingresos del país.

Calderón Berti, uno de los voces más autorizadas en la materia, recordó el esplendor de Venezuela como potencia petrolera mundial: producción superior a los 3 millones de barriles diarios (bpd), PDVSA como empresa eficiente y tecnológicamente avanzada, y atracción masiva de inversión extranjera en las décadas previas al chavismo. Sin embargo, enfatizó que la politización extrema de la estatal, las expropiaciones masivas, la migración de miles de técnicos calificados, la corrupción y las sanciones internacionales llevaron al colapso productivo, con mínimos históricos por debajo de los 400.000 bpd en años recientes.

“La industria está destruida y saqueada”, señaló Calderón Berti en intervenciones recientes alineadas con el coloquio. Insistió en que Venezuela posee las mayores reservas probadas del mundo (principalmente crudo pesado y extrapesado en la Faja Petrolífera del Orinoco), pero advirtió que sin un cambio profundo —seguridad jurídica plena, apertura total al capital privado nacional e internacional, estabilidad política y despolitización de PDVSA— no habrá inversión significativa. “El petróleo es el único elemento que tiene Venezuela para recuperar su bienestar, no hay otro”, afirmó.

Por su parte, Grisanti complementó el análisis con una perspectiva económica, destacando el rol del sector como motor de divisas, empleo y reconstrucción nacional. Ambos coincidieron en que la recuperación actual (producción cercana al millón de bpd, impulsada por la Faja del Orinoco y algunos proyectos con socios como Chevron) es parcial y frágil. Subrayaron que las inversiones petroleras requieren horizontes de 10 a 20 años, por lo que la incertidumbre política y la falta de certeza jurídica ahuyentan el capital necesario para una reactivación sostenible.

En el contexto de 2026 —con cambios políticos tras la captura de Nicolás Maduro a inicios de año, negociaciones con Estados Unidos y posible alivio gradual de sanciones—, los ponentes pidieron una transformación estructural: nueva Ley de Hidrocarburos que incentive alianzas mixtas o privadas, modernización tecnológica y salida del modelo rentista que ha empobrecido al país pese a su riqueza energética.

El coloquio de la Fundación Orinoco (un centro de reflexión independiente enfocado en desarrollo sostenible y políticas públicas) contribuye al debate nacional sobre la transición democrática y la reconstrucción económica. Expertos como Calderón Berti han reiterado en foros recientes que, sin estas condiciones, Venezuela no podrá volver a ser un actor relevante en el mercado global, incluso con precios del Brent alrededor de 69 USD y una OPEP+ ajustando cuotas.

La Fundación Orinoco exhorta a la reflexión colectiva para lograr una transición plena hacia la democracia y el desarrollo, donde el petróleo deje de ser fuente de corrupción y se convierta en palanca de prosperidad compartida.

Hace unos días, en este mismo espacio, planteaba las tres variables que tiene la administración estadounidense para cumplir el objetivo ampliamente reconocido de hacer caer el régimen cubano: intervención militar, negociación a lo Delcy, o colapso. Son tres opciones viables, pero todas ellas de alto riesgo, y ninguna permite augurar una caída rápida del castrismo. La intervención militar plantearía la amenaza de una guerra compleja, larga y estancada, a 145 kilómetros de la costa estadounidense. La negociación parece inviable sin una Delcy cubana que garantice la doble jugada de facilitar la transición y mantener controlado al sector duro. Y el colapso puede tener un resultado incierto en un país acostumbrado a resistir en las situaciones más duras. Estrategia militar, diplomática o económica, las tres opciones que se debaten en la Situation Room de Trump para acabar con la dictadura más antigua y longeva del continente.

Por: Pilar Rahola – Infobae

Finalmente, todos lo indicios permiten considerar que la opción colapso es la escogida, aunque con Trump nunca se sabe: puede estar negociando y al mismo tiempo preparando la guerra, como es el caso de Irán, donde todas las opciones están abiertas. Pero Cuba es cuestión aparte y, a día de hoy, parece que la estrategia prioritaria es la de ahogar al régimen hasta la extenuación y, vía proceso autodestructivo, precipitar la caída. Probablemente por ello, Trump ha tomado algunas iniciativas que claramente van en esa dirección. Por un lado, ha rebajado la tensión militar, y han desaparecido los buques militares apostados frente a La Habana o cerca de Santiago de Cuba. Entre ellos, el destructor Stockdale, apostado a menos de 8 millas náuticas de Cayo Romana. Es cierto que pueden volver en cualquier momento, y que Trump gusta de mover su poderío militar cuando tiene un país en la agenda, pero el movimiento es significativo.

Y si el ruido militar se rebaja, el ruido político arrecia en la dirección de cerrar las vías económicas de la isla. A ello responde la orden ejecutiva que Trump firmó el jueves pasado, con la amenaza de imponer aranceles adicionales a los países que suministren petróleo a la isla. El texto de la orden convierte al régimen en una “amenaza a la seguridad nacional” porque considera que Cuba desestabiliza la región con sus alianzas con Rusia, China e Irán y, especifica, con grupos terroristas como Hamas y Hezbollah. Pero más allá de los adversarios clásicos de EEUU, la orden ejecutiva está dedicada especialmente a la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, para impedir que México sustituya a Venezuela como proveedor energético. Es un dardo a los 22.000 barriles diarios de crudo que México ha enviado durante 2025. La presidenta ha reaccionado alertando del riesgo de una “crisis humanitaria de gran alcance”, pero las amenazas parecen surtir efecto: México no ha suministrado petróleo a la isla desde principios de enero, días después de la captura de Maduro (84.000 barriles en todo 2026, según el Financial Times), y ha enviado a su influyente secretario de relaciones exteriores, Juan Ramón de la Fuente, a comunicarse con la Casa Blanca para conocer los “límites” de la orden. En el trasfondo, la amenaza de Trump de retirarse del acuerdo de libre comercio con México -que es vital para el país-, y las tensiones por el fentanilo en la frontera, que también han derivado en amenazas de acción militar unilateral estadounidense.

Además de cerrar las vías de entrada del petróleo para provocar una grave crisis energética, Trump ha conseguido ir obturando otras vías económicas. Por ejemplo, Guatemala acaba de firmar un acuerdo comercial con EEUU y, al tiempo, ha cerrado el programa de médicos cubanos que, desde 1998, significaban un ingreso importante para la isla. O el caso de Nicaragua, que acaba de prohibir la entrada sin visa a los cubanos, acabando con la ruta más popular y rentable de Cuba hacia Estados Unidos. En este sentido, parece que Daniel Ortega ha hecho como Petro: intentar sobrevivir rebajando la tensión.

De Venezuela a Guatemala, de Nicaragua a México, pasando por Colombia, se van cerrando todas las vías que, desde la región, nutrían al régimen cubano, cumpliéndose la promesa que Trump hizo el pasado enero: “No habrá más petróleo ni dinero para Cuba”. Y los resultados empiezan a ser catastróficos. Según el Financial Times, a Cuba solo le queda petróleo para unos 15 días. De los 110.000 barriles que necesita al día para mantener en funcionamiento al país, la isla solo produce 40.000, de manera que cada día es deficitaria en el 60% de sus necesidades. Ni tan solo el petróleo mexicano alcanzaba, y parece que ahora tampoco llegará, lo cual implicará la paralización de los sistemas eléctricos, el transporte, las fábricas, las granjas y la economía en general. Ello sumado a una economía al límite, sin financiación externa e incapaz de pagar las deudas. Además, la agricultura necesita fertilizantes, la producción industrial está en recesión, el turismo internacional bajó a mínimos y se registra una reducción al extremo de los alimentos subsidiados y los medicamentos. Ergo, el inicio del colapso.

¿Surtirá efecto? Sin duda la “operación colapso” es la estrategia más contundente de asfixia del régimen por parte de Estados Unidos desde la llegada de Castro. El corte energético ha sido drástico y deja a la dictadura en una posición al límite que puede forzar el objetivo buscado: la salida negociada del régimen. Trump lo ha advertido en su red social: Cuba debe negociar “antes de que sea demasiado tarde”, a la vez que ha asegurado que Estados Unidos ya está en conversaciones con líderes cubanos. Por su parte, Sheinbaum ha ofrecido a su país como mediador entre Washington y La Habana y el mismo dictador cubano, Miguel Díaz-Canel, ha dicho que estaría abierto a hablar con Estados Unidos.

Todo es aún muy prematuro y, además, Cuba nunca ratifica los pronósticos, pero podría ser cierto lo que ya es vox populi en los círculos cubanos de Florida: que los días de la dictadura están contados. Después de décadas de vampirizar Venezuela y de nutrirse del eje bolivariano, Cuba se ha quedado sin oxígeno. Por supuesto quedan China, Irán y Rusia del otro lado del Atlántico, pero en el Caribe la soledad de la dictadura nunca había sido tan abrupta. Y Trump tutela toda la región. Marco Rubio dijo este miércoles que “nos encantaría ver un cambio de régimen, pero eso no significa que vayamos a provocarlo”. Puede que no lo signifique, pero ponen mucho empeño en parecerlo. En todo caso, el final de la dictadura cubana nunca había sido tan posible, ni nunca había estado tan cerca de ser probable.

La ley de amnistía para presos políticos en Venezuela está demorada. El chavismo pretendía un debate exprés, pero la suspensión de la sesión parlamentaria prevista para el martes puso en evidencia que no será tan sencillo. La norma tendrá una nueva oportunidad en la sesión de la Asamblea Nacional prevista para este jueves. Las dilaciones son producto de las visiones encontradas que existen dentro del Gobierno de Delcy Rodríguez sobre los alcances del fin de años de persecución política en Venezuela.

Por: Florantonia Singer – El País

La promesa de aprobarla el martes que pasó, hecha por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, ante la desesperación de los familiares de los detenidos, se ha estrellado con la complejidad que supone una legislación como esta en una Venezuela que se supone está iniciando una transición política.

Mientras el ministro de Interior, Diosdado Cabello, y los cuadros más radicales del chavismo dicen que la ley tendrá límites, porque se está concediendo un perdón a quienes han cometido delitos, y ha fustigado contra las ONG que han acompañado a las familias; Rodríguez ha prometido, en cambio, que “todos van salir”. El diputado Jorge Arreaza, a cargo del grupo parlamentario que inició las consultas, se ha reunido con esas mismas ONG criticadas por Cabello para escuchar sus opiniones.

Los gremios también han presentado propuestas. El de los periodistas, por ejemplo, pide una amnistía amplia para los perseguidos por ejercer su libertad de expresión y ha denunciado que todavía hay al menos 59 reporteros judicializados, cuatro en prisión, dos en arresto domiciliario, al menos 20 en exilio por persecución y otros con pasaportes anulados y alertas policiales.

El fin de semana pasado, en una sesión de más de cuatro horas, diversas organizaciones expusieron las serias limitaciones que tiene el proyecto en la primera versión aprobada por unanimidad. La norma plantea la revisión de un período que va desde 1999 hasta 2026, pero está acotada a los meses y años en los que hubo protestas. Quedan excluidos los encarcelados injustamente, unas 500 personas, según los cálculos del Comité por la Libertad de los Presos Políticos, en su mayoría militares. Además, no plantea medidas de reparación ni garantías de repetición. Por el contrario, establece la eliminación de los expedientes de las causas que, han advertido las ONG, pueden conducir a la impunidad de responsables de graves violaciones a los derechos humanos.

Más allá de las consideraciones jurídicas, la naturaleza de la ley de amnistía, una herramienta jurídica común en los procesos de transición, está en entredicho. No solo por lo que dice, sino por las acciones del propio Gobierno que la promueve. Las excarcelaciones de las últimas semanas tienen restricciones a la libertad. La nueva detención del dirigente opositor Juan Pablo Guanipa, castigado por celebrar su libertad en público, puso en entredicho la reconciliación invocada por el chavismo desde la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.

“La amnistía no es un acto de perdón ni una concesión moral. Es una herramienta jurídica para resolver conflictos. Pero aún, sugerir que la víctima debe pedir perdón es una aberración que revictimiza y desvirtúa la justicia transicional”, escribió en sus redes sociales el abogado Joel García, uno de los principales defensores de los presos políticos.

El cuestionamiento que hacen activistas y juristas es que una ley de este tipo no puede considerarse una concesión moral. Esto pasa por el reconocimiento de encarcelados y perseguidos durante dos décadas como víctimas del Estado y que la responsabilidad en la “violencia política” no es equivalente entre los sectores involucrados. El Gobierno ha dividido a quienes deberían ser beneficiados de la amnistía entre detenidos, sin considerarlos presos políticos, y víctimas de la “violencia política extremista”.

Esta semana, los familiares de los presos políticos protestaron frente a la Asamblea nacional y lograron ser escuchados por un grupo de diputados a cargo de la redacción de la ley. Defensoras como Martha Tineo, de la ONG Justicia Encuentro y Perdón, señalaron que “la única vía legítima es el restablecimiento efectivo del Estado de derecho” en Venezuela. “La situación de las personas detenidas por razones políticas responde al colapso e instrumentalización del sistema de justicia para perseguir y condenar sin garantías, en abierta violación de la Constitución y el debido proceso”, dijo la activista. Su lectura es que con una simple decisión política podía liberarse a todos los detenidos.

Militares presos

Los familiares destacaron los casos de militares con condena cumplida que siguen en prisión años después. Uno de ellos es el militar retirado William Paredes, acusado por instigación a la rebelión. Hace tres meses, Paredes fue trasladado desde la cárcel de Ramo Verde sin que su familia sepa dónde se encuentra. “A mi esposo lo detuvieron en 2021 conmigo en Maracay, nos llevaron a una quinta en Caracas, donde yo estuve detenida seis días. Nos hicieron a ambos pruebas de polígrafo, que pasamos, porque ni mi esposo ni yo estamos involucrados en nada y ahí nos dijeron que igual él no podía salir. Cumplió su condena hace un año y no lo sueltan”, cuenta Thais Aparicio.

Otro caso es el de Alberto Bracho, condenado a 30 años acusado de participar del atentado con drones que Nicolás Maduro sufrió en 2018. “El fiscal acusador está preso por corrupción, la jueza también y la supuesta víctima ya sabemos dónde está siendo juzgada”, contó su madre, Bárbara Bracho, de 50 años.

El jueves 12 de febrero, Día de la Juventud en Venezuela, está previsto que el movimiento estudiantil se movilice para exigir la libertad plena de todos los presos políticos. El chavismo también sacará a sus seguidores a la calle para “defender” la industria petrolera mientras el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, recorre campos de producción en el país. La ley de amnistía, entre tanto, sigue esperando.

James Van Der Beek , el querido actor de «Dawson’s Creek», falleció tras luchar contra el cáncer colorrectal. Tenía 48 años.

Page Six

“Nuestro amado James David Van Der Beek falleció pacíficamente esta mañana”, compartió su esposa, Kimberly Van Der Beek , a través de una declaración conjunta en Instagram el miércoles.

Enfrentó sus últimos días con valentía, fe y gracia. Hay mucho que compartir sobre sus deseos, su amor por la humanidad y la sacralidad del tiempo. Esos días llegarán.

Varias celebridades lamentaron su muerte, entre ellas Hilaria Baldwin, quien comentó: «Les envío mucho cariño. Lo siento mucho».

“Estoy muy triste por su hermosa familia”, escribió Sarah Michelle Gellar. “Aunque el legado de James siempre vivirá, esta es una gran pérdida no solo para su familia, sino para el mundo. ¡Al diablo con el cáncer!”.

“Les envío mucho amor y luz a su hermosa familia”, declaró Chad Michael Murray. “James era un gigante. Sentimos muchísimo lo que están pasando. Sus palabras, su arte y su humanidad nos inspiraron a todos; nos inspiró a ser mejores en todos los sentidos. Que Dios los bendiga”.

El actor y padre de seis hijos había estado luchando contra el cáncer en etapa 3 desde agosto de 2023.

En noviembre de 2024, le dijo a la revista People que se vio obligado a revelar su diagnóstico después de enterarse de que «un tabloide iba a publicar la noticia».

«Hasta ahora he estado lidiando con esto de manera privada, recibiendo tratamiento y mejorando mi salud general con mayor concentración que nunca», agregó Van Der Beek.

Estoy en un buen momento y me siento fuerte. Ha sido toda una iniciación, y les contaré más cuando esté listo.

El cáncer colorrectal, también conocido como cáncer de colon o cáncer rectal, según dónde comience, tiene una tasa de supervivencia general a cinco años del 64%, pero varía según la etapa, según los expertos médicos .

Poco después de hablar sobre sus problemas de salud, Van Der Beek puso cara de valiente al asistir al estreno en la alfombra roja de «Sidelined: The QB and Me» de Tubi.

Sin embargo, confesó que el tratamiento contra el cáncer había supuesto una presión financiera para su familia y comenzó a vender productos autografiados de “Varsity Blues” para ayudar a financiar su atención.

Van Der Beek subastó los botines y la gorra de su personaje Jonathon “Mox” Moxon.

También vendió recuerdos de “Dawson’s Creek” , incluida la ropa y la decoración del dormitorio de su personaje Dawson Leery.

A lo largo de su lucha contra el cáncer, Van Der Beek se apoyó en su esposa , Kimberly, y en sus hijos: Olivia, de 14 años; Joshua, de 13 años; Annabel, de 11 años; Emilia, de 8 años; Gwendolyn, de 6 años, y Jeremiah, de 3 años, para recibir apoyo.

En marzo, en su 48 cumpleaños, admitió que “ya no podía ser el marido que ayudaba a [su] esposa” y “ya no podía ser un padre que pudiera recoger a sus hijos, dejarlos y estar ahí para ellos”.

Unos meses más tarde, Van Der Beek generó preocupación cuando abandonó una reunión de “Dawson’s Creek” previamente programada debido a que sufrió dos virus estomacales en medio de su batalla contra el cáncer.

Sin embargo, sorprendió a la audiencia al aparecer virtualmente en el evento .

«No puedo creer que no esté allí», dijo a los asistentes en la ciudad de Nueva York. «No puedo creer que no pueda ver a mi… hermoso elenco en persona».

Van Der Beek saltó a la fama a finales de los 90 como Dawson Leery en “Dawson’s Creek” junto a sus coprotagonistas Katie Holmes, Joshua Jackson, Michelle Williams, Busy Philipps y más.

Van Der Beek también protagonizó la película dirigida por Sam Bateman de 2002, «The Rules of Attraction», la serie de 2015 «CSI: Cyber», la serie de televisión animada de 2017 «Vampirina» y apareció en más de 60 películas y proyectos de televisión a lo largo de su carrera.

Hizo varias apariciones como invitado en programas como «Overcompensating», «How I Met Your Mother», «Modern Family» y «Law & Order: Criminal Intent».

Sus últimos proyectos fueron “Sidelined: Rewind with Noah and Siena” y “Sidelined 2: Interception”, estrenada en 2025.

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