Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Pedro Urruchurtu, Coordinador de Asuntos Internacionales de Vente Venezuela, participó en el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas. Durante su intervención recordó lo que fue la Operación Guacamayas y sostuvo que el «Estados venezolano asesinó el asilo diplomático y convirtió la Convención de Caracas, firmada hace más de 70 años en la misma ciudad donde me tocó ser rehén, en sólo un pedazo de papel».

Vente Venezuela

«Hoy estoy aquí a pesar del Estado, y no gracias a él, porque si fuera por él, estaría desaparecido o muerto. Terrorismo de Estado, según la CIDH», explicó Urruchurtu.

Además, Urruchurtu recordó que casi mil personas siguen detenidas en Venezuela por motivos políticos, y decenas de extranjeros permanecen privados de libertad como parte de una política de canje y coacción incompatible con el derecho internacional. Calificó la situación como «diplomacia de rehenes».

«Represión también es tortura, censura, inhabilitaciones y exilio forzado. Quienes optan por voltear la mirada o “normalizar” lo que sucede, avalan un modelo que niega los derechos a toda una sociedad. El silencio es otra celda», resaltó el Coordinador de Asuntos Internacionales de Vente Venezuela.

En ese sentido, explicó que la comunidad internacional debe mirar hacia Venezuela y acompañar a los ciudadanos en su lucha por la libertad:

«Los venezolanos esperamos valentía de la comunidad internacional. No es injerencia exigir que se respete la soberanía popular expresada el 28 de julio, condenar la violación de derechos humanos y trabajar por la justicia; es una obligación moral frente a una tragedia prolongada y documentada», aseguró.

«Nuestra libertad no es un descanso, sino un recordatorio de que los muros tienen grietas. Si nos acompañan con firmeza, esas grietas se convertirán en el camino para liberar a los que aún resisten en nuestro país», agregó.

La Casa Blanca financia el cincuenta por ciento del presupuesto anual de la Organización de Estados Unidos (OEA) y no influye en su agenda geopolítica. Esta situación se observa respecto a la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela y a la crisis democrática en Haití, dos asuntos claves para la administración Trump.

Por: Román Lejtman – Infobae

El presidente brasileño Lula da Silva lidera un bloque regional integrado por Bolivia, Chile, Colombia, Honduras, México, Uruguay y ciertas islas del Caribe que establece los parámetros ideológicos de la OEA.

Y en todas las votaciones clave, Estados Unidos aliado con Argentina, Paraguay y Canadá -entre otros estados miembros-, pierde sistemáticamente.

Entonces: Estados Unidos pone los fondos para que funcione la OEA, y Da Silva junto a Gustavo PetroClaudia Sheinbaum y unas islas solventadas por China, utilizan al foro regional como un proxy geopolítico.

El vicesecretario de Estado Christopher Landau tiene profundos lazos familiares y diplomáticos con América Latina. Entiende la región, y su conocimiento personal va más allá de las expectativas profesionales: habla guaraní de corrido, y conoce el sentido de las calles en Buenos Aires.

Por eso, su advertencia en la OEA excede al discurso formal escrito por un ghostwriter en el edificio gris del Departamento de Estado en Washington,

“Como ustedes sabrán, el presidente (Donald) Trump emitió una orden ejecutiva en los primeros días de esta Administración indicando al Secretario de Estado (Marco Rubio) que, en seis meses, revisará todas las organizaciones internacionales de las que Estados Unidos es miembro para determinar si dicha membresía está en los intereses de Estados Unidos y si dichas organizaciones pueden ser reformadas. Al concluir esa revisión, el Secretario debe informar sus conclusiones al Presidente y recomendar si Estados Unidos debe retirarse de alguna de esas organizaciones. Esa revisión sigue en curso, y obviamente la OEA es una de las organizaciones que estamos revisando», recordó Landau.

Y añadió sin levantar la voz: “Para ser bastante franco, y soy una persona muy franca, no estoy seguro de poder predecir cuál será el resultado de esa revisión. Eso es ciertamente algo que estoy dispuesto a dialogar en esta reunión para que nadie pueda decir que es una sorpresa”.

Los representantes de los estados miembros de la OEA no tuvieron que preguntar hacia adonde iba Landau cuando leyó este tramo de su discurso de diez minutos.

En los principales despachos del foro regional en DC, ya circula una planilla elaborada en el Departamento de Estado que describe los aportes previstos por la administración Trump para la OEA en 2026.

El aporte es cero. La columna de la planilla asignada a la OEA en 2026, está en blanco, vacía.

Tras describir la lógica estratégica que justificaría los recortes en la OEA, Landau planteó los casos prácticos en América Latina que validarían los recortes que el secretario Rubio ya presentó en el Capitolio.

Es decir: la Casa Blanca no financiará un organismo multilateral que no respeta su agenda geopolítica regional. Si Brasil y China quieren liderar la OEA, que ellos se hagan cargo de los gastos anuales.

“Veamos algunos de los casos relevantes. El año pasado, el mundo entero fue testigo de una elección robada descaradamente en Venezuela. La oposición no solo ganó abrumadoramente, sino que tenía las pruebas para demostrarlo: las “actas”. El régimen ni siquiera se molestó en disputar seriamente la validez de las “actas” o el fraude electoral. En respuesta a ese descarado fraude electoral, ¿qué ha hecho esta organización? Por lo que podemos ver, nada sustancial», describió Landau.

Y agregó: “El régimen de Chávez/Maduro ha llevado a Venezuela de ser una de las naciones más prósperas de nuestro hemisferio a una de las más desdichadas, sometiendo a su pueblo a una pobreza lamentable y represión política, y dejando a millones con poca opción más que huir. Muchos, si no la mayoría de los países representados en esta mesa son hogar de cientos, miles, decenas de miles, cientos de miles o incluso millones de refugiados venezolanos”.

En ese momento, la sala de la Asamblea en Barbuda estaba paralizada y en silencio.

Tras mencionar la crisis institucional en Haití, Landau completó su discurso.

“Estoy aquí para extender un lazo de amistad a esta organización y a cualquiera que lo acepte. Pero la amistad es una calle de doble sentido. El secretario Rubio y yo debemos poder decirle a nuestro Presidente y a nuestro pueblo que nuestra inversión sustancial en esta organización beneficia a nuestro país». dijo el vicesecretario de Estado.

Y completó: No estoy seguro de que estemos en posición de hacer eso en este momento, y les pido de buena fe que me ayuden a presentar este argumento».

El secretario General de la OEA, Albert Ramdin, se niega a caracterizar al regimen de Nicolás Maduro como una dictadura.

Ramdin sucedió a Luis Almagro, que tenía una posición sin fisuras sobre Maduro, pese a los cuestionamientos constantes de Lula da Silva, Claudia Sheinbaum y Gustavo Petro.

Cuando Landau critica la debilidad institucional de la OEA, lo está señalando -en términos diplomáticos- a Ramdin, que ya recibió cuestionamientos puntuales de Rubio.

Hoy es el último día de la Asamblea Ordinaria de la OEA en Antigua, adonde se votan a tres futuros integrantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Estados Unidos propone a María Rosa Payá, una defensora de los derechos humanos que sufrió en persona la represión de la dictadura cubana: su padre Oswaldo Payá fue asesinado por el aparato represivo de Fidel y Raúl Castro,

Hasta el discurso de Landau, Payá perdía la elección frente a los candidatos de Bahamas, Brasil y México, que tienen diálogo constante con La Habana.

Anoche, ese resultado se habría revertido, y Payá finalmente lograría el ingreso a la CIDH.

Si se cumple este resultado, sería un urgente gesto político a la advertencia de Landau.

En los últimos 25 años, el régimen del Socialismo del Siglo XXI, liderado primero por Hugo Chávez y continuado por Nicolás Maduro, ha sumido a Venezuela en una de las peores tragedias de su historia. Lo que alguna vez fue un país próspero, con una de las mayores reservas petroleras del mundo, se ha convertido en un territorio devastado por la corrupción, el despilfarro y una generosidad mal entendida que ha dilapidado miles de millones de dólares pertenecientes al pueblo venezolano. Este artículo busca arrojar luz sobre un capítulo particularmente indignante de esta debacle: los “regalos” financieros que el régimen ha hecho a otros países controlados por sus amigotes, mientras los venezolanos padecen hambre, miseria y desesperación.

Uno de los casos más escandalosos es el de Bielorrusia. Documentos filtrados han revelado que el gobierno de Alexander Lukashenko dejó de pagar más de 1.400 millones de dólares que adeudaba a Petróleos de Venezuela (Pdvsa), tras un supuesto “auxilio” ordenado por Hugo Chávez. Para Bielorrusia, este no fue un incumplimiento, sino un “regalo” de Caracas. Sí, un regalo. Mientras los hospitales venezolanos colapsaban por falta de insumos, mientras las escuelas se caían a pedazos y los ciudadanos hacían colas interminables por un kilo de harina, el régimen chavista decidió condonar una deuda multimillonaria a un aliado político en Europa del Este. Este no es un caso aislado, sino parte de una política sistemática de despilfarro y entrega de los recursos nacionales a cambio de favores políticos o lealtades internacionales. Causa indignación recordar cómo recuperamos en mis tiempos de Gobernador de Caracas los hospitales Periférico de catia, la Maternidad Concepción Palacios o el Hospital JM de Los Ríos, adelantamos esas obras con escasos recursos financieras, pero hoy esos centros de salud, al igual que la inmensa mayoría de la red hospitalaria de Venezuela, se encuentra en bancarrota. 

La lista de ejemplos es abrumadora. Durante los años de bonanza petrolera, cuando el precio del crudo alcanzó niveles históricos, Venezuela regaló miles de millones de dólares en forma de petróleo subsidiado o condonaciones de deuda a países como Cuba, Nicaragua, Bolivia y otros miembros del bloque del ALBA. En el caso de Cuba, se estima que el envío de petróleo a precios preferenciales o directamente gratis ha superado los 30.000 millones de dólares en las últimas dos décadas. ¿Qué recibió Venezuela a cambio? Propaganda, asesores políticos y un modelo de control social que busca perpetuar la dictadura en nuestro país.

Petróleos de Venezuela (Pdvsa), alguna vez el motor económico del país, se convirtió en el epicentro de la corrupción chavomadurista. Durante la bonanza petrolera (1999-2014), cuando los precios del crudo alcanzaron récords históricos, se estima que al menos 300.000 millones de dólares desaparecieron por malversación, sobornos y contratos fraudulentos. Un ejemplo paradigmático son las operaciones con papeles de la deuda. Funcionarios y empresarios afines al régimen manipulaban la asignación de bonos comprados en bolívares, pero pagados en dólares a tasas preferenciales. Este esquema, liderado por figuras como Alejandro Andrade, extesorero nacional, permitió el lavado de más de 2.400 millones de dólares solo en un caso investigado en Estados Unidos. En otro escándalo, el Banco Espírito Santo en Portugal facilitó la desaparición de 3.500 millones de euros de Pdvsa entre 2007 y 2012, mediante sobornos a funcionarios venezolanos para asegurar depósitos en sus cuentas.

Mientras tanto, en casa, el régimen saqueaba las arcas nacionales. Pdvsa, que alguna vez fue un símbolo de eficiencia y riqueza, se convirtió en una caja chica para financiar corruptelas y proyectos fallidos. Desde el desfalco de miles de millones a través de contratos fraudulentos hasta la malversación en proyectos como la Faja del Orinoco, el régimen ha demostrado un talento excepcional para el robo descarado. Según estimaciones conservadoras, más de 300.000 millones de dólares han desaparecido de las finanzas públicas en estos 25 años, una suma que podría haber transformado a Venezuela en una nación moderna, con infraestructura de primer mundo, educación de calidad y un sistema de salud digno. Estas operaciones no sólo enriquecieron a una élite corrupta, sino que también endeudaron al país. Mientras los venezolanos enfrentan escasez de alimentos y medicinas, el régimen emitía deuda pública a través de bonos que beneficiaban a intermediarios y aliados, dejando a la nación con una carga financiera de más de 100.000 millones de dólares adicionales, según estimaciones publicadas instituciones que se han consagrado a investigar y ventilar públicamente estos desaguisados. Proyectos como el ferrocarril nacional, el Metro de Caracas o la recuperación del río Guaire, que recibieron miles de millones en fondos, nunca se concretaron, evidenciando un patrón de pagos por obras inexistentes.

El régimen no solo robó internamente, sino que utilizó los recursos venezolanos para comprar lealtades internacionales, especialmente en la Organización de Estados Americanos (OEA). Uno de los casos más notorios es el de Bielorrusia, donde Hugo Chávez ordenó condonar una deuda de 1.400 millones de dólares a Pdvsa, que el régimen de Alexander Lukashenko calificó como un “regalo” de Caracas. Este gesto no fue un acto de solidaridad, sino una maniobra para asegurar apoyo político en foros internacionales.

En América Latina y el Caribe, el régimen implementó una estrategia similar. En Paraguay, por ejemplo, todavía está pendiente recuperar una deuda de 265 millones de dólares que Pdvsa “reclamaba”, aunque la negociación no prosperó por falta de personería jurídica. En Argentina, el fideicomiso bilateral firmado en 2004 entre Hugo Chávez y Néstor Kirchner permitió a empresarios argentinos y venezolanos desviar millones de dólares a través de exportaciones infladas y maniobras offshore. Una investigación de Transparencia Venezuela reveló que empresas como Baldric SA, creada por un venezolano, obtuvieron contratos por casi 8 millones de dólares para proyectos que nunca se materializaron, como un frigorífico en Machiques de Perijá.

En el Caribe, el programa Petrocaribe fue una herramienta clave para comprar votos en la OEA. Países de ese órgano y otras naciones caribeñas recibieron petróleo venezolano a precios subsidiados o incluso gratis, con deudas que raramente fueron cobradas. Se estima que este esquema costó a Venezuela más de 30.000 millones de dólares, mientras los ciudadanos venezolanos enfrentan apagones y colas interminables por combustible. Estos “regalos” aseguraban el respaldo de gobiernos caribeños en la OEA, bloqueando resoluciones contra el régimen por violaciones a los derechos humanos y fraudes electorales.

La magnitud del desfalco es abrumadora. Transparencia Venezuela documenta 416 casos de corrupción que comprometen al menos 68.311 millones de dólares, aunque el monto real es probablemente mucho mayor. Desde sobornos en contratos de Pdvsa hasta el desvío de fondos destinados a infraestructura, el régimen ha desangrado al país. Pero el daño no se limita a lo económico. El Socialismo del Siglo XXI ha robado mucho más que dinero: ha robado el futuro de generaciones enteras. Ha regalado la soberanía nacional a potencias extranjeras que hoy controlan sectores estratégicos del país. Ha despilfarrado la confianza de un pueblo que alguna vez creyó en promesas de justicia social, solo para ser traicionado con miseria y represión. Los venezolanos no solo han perdido sus ahorros, sus empleos y sus oportunidades, sino también su derecho a soñar con un país mejor.

Es hora de decir basta. La tragedia venezolana no es el resultado de sanciones externas ni de conspiraciones imaginarias, como pretende hacernos creer el régimen. Es el producto de un modelo político basado en la corrupción, la improvisación y la entrega de nuestros recursos a intereses foráneos. Los responsables deben rendir cuentas, y los venezolanos merecemos recuperar lo que nos han robado.

No podemos cambiar el pasado, pero sí podemos construir un futuro diferente. Es imperativo que los venezolanos nos unamos para exigir transparencia, justicia y la restitución de los recursos saqueados. Solo con un cambio profundo, basado en la democracia, la libertad y el respeto por nuestra soberanía, podremos recuperar el destino que nos fue robado y regalado. Venezuela no merece seguir siendo la víctima de esta infamia. Es tiempo de alzar la voz y trabajar por la reconstrucción de nuestra nación.

antonioledezma.net

Para muchos escritores, la revolución bolivariana nació hace dos décadas y medias a caballo del caudillismo del ex teniente coronel Hugo Chávez Frías, el agotamiento del bipartidismo histórico y el hartazgo de los pobres de Venezuela, mayoría en el padrón electoral. Imponiendo una institucionalidad sectaria, menospreciando la importancia de las libertades y el pluralismo, los ideologizados jefes del movimiento dividieron el país en dos mitades. 

Ahora bien, la Revolución Bonita» es una frase que se refiere a la revolución bolivariana, un proceso político y social liderado por Hugo Chávez desde 1999. Aunque no es un término oficial, se utiliza coloquialmente para describir el período de gobierno de Chávez, caracterizado por un discurso nacionalista, antiimperialista y socialista, así como por una serie de reformas sociales y económicas. 

La Revolución Bolivariana, como se le conoce oficialmente, se inspira en la figura de Simón Bolívar y busca la construcción de un socialismo del siglo XXI en Venezuela. Chávez promovió una serie de políticas públicas enfocadas en la inclusión social, la reducción de la pobreza y la distribución de la riqueza petrolera, así como la nacionalización de empresas y sectores clave de la economía. 

El término «Revolución Bonita» a menudo se utiliza con matices críticos, ya que algunos consideran que la gestión de Chávez y su gobierno posterior no lograron los resultados esperados en términos de desarrollo económico y estabilidad política. Sin embargo, para muchos venezolanos, la Revolución Bolivariana sigue siendo un símbolo de esperanza y cambio social. 

Para los analistas del proceso socio histórico venezolano: “La Revolución Bolivariana se benefició de un aumento del precio del petróleo de alrededor de 1.000% desde la llegada de Hugo Chávez al poder, a inicios de 1999, hasta los picos del segundo boom petrolero. No obstante, esto tendió a reforzar la dependencia de los hidrocarburos y reactualizó las ilusiones de la “Venezuela saudita”, en medio de una gestión de los recursos públicos ineficiente y crecientemente autoritaria. Hoy, tras dos décadas de esa experiencia, Venezuela vive una combinación de crisis que hablan del agotamiento del proyecto chavista”.

El gobierno del comandante Chávez y Maduro trasfiguraron la vida normal de la gente, modificando los modos de vida, poniendo a muchos venezolanos en niveles vulnerables. La revolución bolivariana como todo gobierno autoritario, desprecia intencionalmente a la Justicia, y toma una anti-postura ante la lógica. Para que haya una democracia plena tiene que haber también legitimidad de ejercicio, que significa gobernar con ciertos límites, respetando la diversidad de opiniones o criterios que existen normalmente en toda sociedad.

Años más tarde Maduro hizo todo lo posible por torcer las reglas a su favor, no tuvo forma de evitar una segura derrota en los comicios parlamentarios de diciembre 2015. En uno de sus últimos gestos democrático de su gobierno, reconoció la victoria de sus adversarios. Sin embargo, no soportó que la oposición controlara con una mayoría calificada la Asamblea Nacional (AN). Su ofensiva para terminar con la democracia en Venezuela comenzó marzo 2016, con decisiones puntuales de control político por parte del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). 

Indudablemente, a los presidentes con tendencias autoritarias no les gusta el sistema de división de poderes y la existencia de otros poderes independientes. Como estrategia, Maduro para avanzar en su ajedrez político cuenta con ANC, todo un traje a la medida para legitimar lo inconstitucional. Además, activa sigilosamente amenazas políticas, estas germinan en un tipo de violencias visibles e invisibles, algunas prácticas difíciles de ver a simple vista, ya que son las propias estructuras psíquicas de las personas las que las hacen frágiles. Nuestro análisis, se puede explicar desde un enfoque psicosocial, la sociedad venezolana, indudablemente, percibe, interpreta y reacciona ante la amenaza política de diversas formas inducidas por el régimen para frenar su proceso irreversible en su decadencia política / electoral.

Nicolás perdió la calle, la popularidad, de acuerdo a nuestros números, está un poco por encima de 17,1% puntos, se perdió la magia de la Revolución Bonita que los atornillo durante 25 años en el poder central, emergió el desamor hacia un proyecto político que ilusiono pero no concreto los sueños de los que aspiraban un mejor país, es casi imposible llegar al final de una gestión con una opinión nacional en contra, el tiempo se le agotó a la Socialismo del siglo XXI, la revolución sufre un desgaste sistemático, sólo queda el delirio de mantener una revolución a la fuerza.

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El congresista republicano Andy Ogles ha solicitado este jueves que las autoridades estadounidenses retiren la ciudadanía al candidato demócrata a la alcaldía de Nueva York, Zohran Mamdani.

La Gaceta de la Iberosfera

«Zohran ‘pequeño Muhamad’ Mamdani es un antisemita, socialista y comunista que destruirá la gran ciudad de Nueva York. Debe ser deportado», ha afirmado este representante por el estado de Tennessee, en una publicación en X en la que ha incluido su carta a la fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi.

Según el congresista conservador, el candidato demócrata podría «haber obtenido la ciudadanía estadounidense mediante falsedad deliberada u ocultación de apoyo material al terrorismo», dado que «expresó abiertamente su solidaridad con personas condenadas por delitos relacionados con el terrorismo antes de convertirse en ciudadano estadounidense».

La acusación de Ogles se centra en un verso de una canción de rap que el ahora político escribió en 2017, cuando publicaba canciones de escasa difusión bajo el nombre artístico Young Cardamom (Joven Cardamomo). La frase en cuestión pedía la liberación de cinco miembros de la Fundación Tierra Sagrada —una organización humanitaria musulmana con sede en Estados Unidos— condenados por desviar fondos a los terroristas de Hamás en 2008.

«Aunque entiendo que algunos puedan plantear objeciones basadas en la Primera Enmienda respecto a emprender acciones legales por conductas expresivas, como las letras de canciones de rap, el discurso (…) sugiere razonablemente una conducta subyacente relevante para la elegibilidad para la naturalización», alega el congresista republicano, mencionando una posible afiliación a la organización o recaudación de fondos de la que Mandani habría tenido que dar cuenta, si fuesen reales.

La solicitud de Ogles ha llevado a la congresista demócrata Shri Thanedar y al comité demócrata de seguridad nacional en el Congreso a tachar al republicano de racista.

«Este tipo de racismo no tiene cabida en Estados Unidos. Los inmigrantes hacen grande a nuestro país, y condeno enérgicamente esta flagrante intolerancia antiinmigrante de Andy Ogles», ha escrito Thanedar en X.

Difícilmente podría una imagen recoger mejor el espíritu de lo que se vivió en la cumbre de la OTAN en La Haya que la foto de familia de los líderes de la organización militar.

BBC

Los 32 jefes de Estado y de gobierno posaron este miércoles en grupo con el secretario general de la Alianza Atlántica sonrientes -o serios, como Donald Trump- tras acordar una histórica subida del gasto en Defensa de hasta el 5% del Producto Interno Bruto (PIB).

En el margen derecho de la foto, Pedro Sánchez, el presidente del gobierno español, protagonista de la cumbre por ser el único en negarse a comprometer un porcentaje tan elevado, parecía haber quedado, de alguna forma, separado del grupo.

Quizás es solo un efecto del ángulo de la foto, en la que el lugar que ocupa cada jefe de Estado está marcado por el protocolo. Pero los centímetros de más que parecían separar a Sánchez del resto de líderes escenificaron a la perfección la polémica.

«En la foto de familia (a Sánchez) se lo ha visto en una esquina, sin hablar con nadie, rezagado mientras se dirigían al plenario. Y ahí, la misma imagen de distanciamiento con el resto de líderes», destacaba la enviada espacial a La Haya de la televisión pública española.

Sánchez firmó el acuerdo, pero dijo que España sólo destinaría a Defensa el 2,1% de su PIB, provocando un choque con Donald Trump, quien amenazó con tomar represalias comerciales si el gobierno español no alcanza el objetivo del 5%.

En una rueda de prensa al final de la cumbre, Sánchez dijo que el gasto del 2,1% será «suficiente y compatible con nuestro modelo social», asegurando que esa cifra es la que aconsejan los técnicos de Defensa para cumplir con los compromisos de España con la OTAN.

Además, el mandatario garantizó que su país va a seguir siendo una pieza clave en la arquitectura de la defensa europea. «España siempre es la solución, nunca es el problema», dijo respondiendo a las acusaciones lanzadas por Trump.

Sanchez insistió en que tanto en la declaración que se firmó en La Haya como en las cartas que intercambió en los días previos con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se da «flexibilidad» a España para seguir su propia ruta soberana de inversión.

Este choque llega en un momento delicado para Sánchez, quien se enfrenta en España a un grave caso de corrupción que afecta a varios altos cargos de su partido, y depende de una frágil coalición de formaciones políticas muy diversas para mantenerse en el poder.

El escándalo de corrupción ha supuesto «un auténtico terremoto» para el gobierno y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de Sánchez, «moviendo sus cimientos internos y dando cierta munición a la oposición», asegura a BBC Mundo Paloma Piqueiras, investigadora de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Entre los implicados está el exministro de Transportes socialista, José Luis Ábalos, y el hasta hace unos días número tres del PSOE, Santos Cerdán, ambos hombres de confianza de Sánchez que presuntamente cobraron comisiones ilegales a cambo de adjudicaciones de obra pública.

¿Es ahora la polémica de la OTAN una nueva crisis para el presidente español?

Para las analistas consultadas por BBC Mundo, las consecuencias de ponerse en la mirilla de Trump están aún por verse. Pero detrás de la polémica en La Haya, argumentan, también podría haber un cálculo político interno y quizás una estrategia para intentar desviar la atención del escándalo de corrupción que sacude al gobierno.

Por qué se desmarcó Sánchez

En una carta al secretario general de la OTAN, Sánchez alegó que «para España, comprometerse a un objetivo del 5% no solo sería irrazonable, sino también contraproducente» y que, además, resultaría, «incompatible con nuestro Estado de bienestar y nuestra visión del mundo».

España invierte actualmente el 1,28% de su PIB en Defensa, y Pedro Sánchez se ha comprometido a aumentar este gasto hasta el 2,1%, lo que supone un gasto de unos 10.000 millones de euros adicionales (unos US$11.700 millones).

Para poner todas estas cifras en contexto, España invierte en Educación algo más del 4% del PIB y en Sanidad el 7%.

«Aumentar el gasto en Defensa hasta el 5% querría decir que España se comprometería a meterle más millones a la Defensa que a la Educación, además de una segura subida de impuestos y recortes en cuestiones sociales como sanidad, pensiones o desempleo… Un gobierno que se ha posicionado como progresista y protector de los derechos de los más desfavorecidos, no podría permitirse esto», argumenta Paloma Piqueiras.

En cualquier caso, aunque Sánchez quisiera aceptar ese aumento del gasto, tampoco podría hacerlo, porque no tiene el apoyo de sus socios de gobierno, la coalición de izquierdas Sumar.

Algunos de los integrantes de esta coalición, como Izquierda Unida, habían amenazado con salir del gobierno si se aprobaba un mayor gasto militar, poniendo en peligro la supervivencia del Ejecutivo.

Para Marta García Aller, columnista de política de el diario El Confidencial, «es una estrategia bastante audaz el plantearlo como que no lo hace por principios cuando, en realidad, no tiene mayoría en el Parlamento para aprobar los presupuestos generales de Estado (que se vienen prorrogando desde 2023) y sus socios de gobierno no apoyarían nunca un aumento mayor del gasto militar».

Pese a todo esto, Sánchez firmó en La Haya el acuerdo de la OTAN en el que los miembros de la organización se comprometían a aumentar el gasto en Defensa hasta el 5%, por lo que lo que, para García Aller, «hay aquí una pequeña teatralización que está por ver qué costes tiene para España».

¿Desvío de la atención?

Sánchez «siempre se ha desenvuelto muy bien en el escenario internacional, donde sabe jugar sus cartas», analiza Ana Salazar, politóloga y directora de la consultora Idus3 Estrategia.

«¿Y qué mejor manera de redirigir el foco de atención de sus problemas internos que generando un conflicto con Donald Trump?», plantea Salazar a BBC Mundo.

Sánchez, el primer presidente de gobierno español que habla inglés con fluidez, suele manejarse con maestría en los foros internacionales, charlando con otros líderes y departiendo sonrisas y apretones de manos a partes iguales.

Esta semana en La Haya, sin embargo, llegó con el semblante serio, apenas saludó a nadie y ocupó rápido su asiento antes de que llegara Trump, con el que no habló.

Según dijo Sánchez en rueda de prensa, no tuvo un encuentro directo con el presidente estadounidense por «casualidad». «No he tenido ocasión de poder saludarle ni de poder intercambiar palabras con él», explicó.

Pero en opinión de Piqueiras, Sánchez escenificó en la cumbre de la OTAN «una soledad escogida, no impuesta».

«No lo están aislando. Es él el que pone unas barreras, y esta escenificación es coherente con la narrativa que lleva poniendo en marcha el gobierno estas semanas, que dice que España no se pliega a las exigencias de Estados Unidos y que lo hace para salvaguardar el Estado del bienestar».

Esta ha sido su séptima cumbre de la OTAN «y la primera en la que se separa del resto en la foto y no se preocupa de estar en el centro de la socialización», añade Marta García Aller.

La periodista considera que este comportamiento «tiene mucho que ver con la polémica interna y con los casos de corrupción» que afectan a su entorno.

Quisiera o no desviar la atención de los problemas que sacuden a su partido, el enfrentamiento con Trump le ha dado a Sánchez la oportunidad de mostrar una cierta imagen ante el mundo.

«Sánchez, en un momento de debilidad interna y de pérdida de credibilidad, vio el momento y aprovechó el escenario de la OTAN, con las miradas de todo el mundo, para posicionarse como una figura que planta cara a Trump y para mostrarse dentro de la Unión Europea como un líder progresista», asegura a BBC Mundo Ainara Villaño, politóloga y analista de opinión pública en la consultora Silván&Miracle.

El mandatario es consciente de que Trump es una figura que despierta un gran rechazo en España, no solo entre los votantes progresistas, sino también entre muchos en la derecha, argumenta Villaño.

Como describe Ana Salazar, «cuando vemos a Sánchez enfrentándose a Trump, aumenta la épica, pensamos que tiene valor, coraje, alimenta el relato de la persona que es capaz de enfrentarse, entre comillas, al villano, o al menos es así como lo ve su electorado y sus socios».

Pero, en el fondo, señala la politóloga, «se trata de un conflicto controlado, ya que España firmó el acuerdo, aunque no conocemos cuáles son los detalles del mismo, ya que no se pueden hacer todos públicos al tratarse de temas sensibles de defensa y seguridad».

Los riesgos para Sánchez

Trump aseguró en La Haya que España pagaría cara su falta de compromiso.

«Estamos negociando un acuerdo comercial con España. Les vamos a hacer pagar el doble. Y lo digo en serio», proclamó.

Y agregó: «Voy a negociar directamente con España. Lo voy a hacer yo mismo (…) Pagarán más así».

Pero no está claro qué puede significar eso.

El comercio exterior de España se gestiona en el marco de la Unión Europea (UE), por lo que Trump no podría imponer aranceles a Madrid sin que recayeran en los veintisiete países.

La UE es uno de los socios comerciales que está negociando acuerdos con el gobierno de Estados Unidos antes de que el 9 de julio entre en vigor un aumento generalizado de aranceles.

Los 27 Estados miembro no negocian de forma individual los acuerdos comerciales, que están a cargo de la Comisión Europea, el brazo ejecutivo de la UE.

«Quizás podrían intentar poner aranceles a algún producto concreto español, como ya hizo Trump antes con el champán francés», señala Marta García Aller.

Más riesgos asume Sánchez con los casos de corrupción que sacuden a su partido.

El líder socialista llegó a la presidencia del gobierno en 2018 tras una moción de censura contra el anterior gobierno, que estaba encabezado por el conservador Mariano Rajoy y que se había visto lastrado por un escándalo de corrupción por el que fueron condenados varios miembros del Partido Popular.

Pero esa corrupción que vino a limpiar Sánchez parece afectar ahora a personas que han ocupado puestos de mucha responsabilidad en su partido y en su gobierno.

El presidente ha dicho que investigará a fondo la corrupción y negocia con sus socios medidas anticorrupción más contundentes que, dice, se presentarán en las próximas semanas.

Pero sus socios «están en una posición delicada y se muestran muy desconfiados», señala Ainara Villaño, ya que tienen que hacer equilibrios entre seguir apoyando al gobierno o dejarlo caer.

Y ninguno de esos socios «quiere verse en el escenario de que, por su falta de apoyo, vayamos a unas elecciones y que en esas elecciones el escenario más probable sea que termine gobernando la derecha con la extrema derecha», señala la analista de opinión pública.

La situación de Sánchez y su gobierno es frágil, pero el mandatario siempre se ha preciado de crecerse en los momentos difíciles. Su biografía, publicada en 2019, se titula, de hecho, «Manual de resistencia».

«Siempre ha logrado sacar algo de la chistera [sombrero] que lo ha mantenido a flote», señala Paloma Piqueiras.

«Pero en este caso se trata de una crisis que nace en el seno del gobierno y en la que no puedes mirar hacia otro lado porque no hay otros actores implicados. El problema lo tienes dentro, en el seno del partido. No sé si para eso hay conejos en la chistera», señala la investigadora de la UCM.

Sánchez, recuerda Ana Salazar, «es jugador de baloncesto y cada vez que ha tenido un problema se ha movido en los parámetros de este juego: cojo el balón y lo lanzo. Siempre al corto plazo, y siempre pide tiempo muerto».

Y escenarios internacionales como el de la OTAN, argumenta Salazar, «Sánchez los utiliza a modo de tiempo muerto para poder coger empuje, redimensionar y ver cuál va a ser su siguiente jugada».

Howard Lutnick, secretario de Comercio de Estados Unidos, aseguró que el gobierno de Donald Trump tiene planes «inminentes» para alcanzar un acuerdo con un grupo de diez socios comerciales principales, sin especificar cuáles.

EFE

En una entrevista ofrecida a Bloomberg Television, reseñada por EFE, Lutnick afirmó que el presidente demócrata está preparado para finalizar una serie de acuerdos comerciales en las próximas dos semanas.

Dicha fecha coincide con el límite del 9 de julio dada por Trump para volver a los aranceles más elevados que pausó en abril.

«Haremos los 10 acuerdos principales, los colocaremos en la categoría correcta, y luego estos otros países encajarán detrás», dijo Lutnick.

Estos acuerdos se sumarían al anunciado por Trump con China que fue firmado el pasado miércoles. Lutnick apuntó que el acuerdo con China incluye la entrega de tierras raras.

China confirma acuerdo con Estados Unidos

El Ministerio de Comercio de China confirmó este viernes el acuerdo que selló con Estados Unidos en su última ronda de negociaciones, celebrada en Londres, y aseguró que Pekín «revisará y aprobará» las solicitudes de exportación de bienes restringidos, como las tierras raras.

«Tras las negociaciones en Londres, los equipos de China y Estados Unidos mantuvieron una comunicación cercana. Recientemente, con aprobación, ambas partes confirmaron los detalles del acuerdo», indicó un portavoz de la mencionada institución en un comunicado divulgado en su página web oficial.

El documento indica que «China revisará y aprobará las solicitudes de exportación de bienes controlados que cumplan con las condiciones con arreglo a la ley», en una aparente referencia a las tierras raras, minerales clave para sectores como defensa o automoción y cuya producción controla el país asiático, que impuso restricciones a su venta al extranjero a principios de abril.

A cambio, asegura Comercio, «Estados Unidos cancelará una serie de medidas restrictivas que tomó contra China», sin ofrecer detalles al respecto.

«Se espera que Estados Unidos y China encuentren un término medio y cumplan con los importantes consensos y requisitos alcanzados por los jefes de Estado el pasado 5 de junio», apunta el comunicado, en referencia a la llamada entre los presidentes de Estados Unidos y China, Donald Trump y Xi Jinping, que desbloqueó la situación y habilitó a que representantes comerciales de ambas potencias se reuniesen en Londres.

El Sistema de Orquestas y Coros de Venezuela presentó este jueves 26 de junio, tres nuevas producciones discográficas como parte de la celebración de las cinco décadas de trayectoria de la institución, que agrupa a más de un millón de niños y jóvenes del país caribeño.

EFE

Los álbumes titulados «En Canto de Navidad», «Cantata Criolla» y «Guaro Club» ya se encuentran disponible en todas las plataformas musicales en línea, así como también en YouTube, destacó el Sistema en una nota de prensa.

«Estos tres discos, 100 % hechos en Venezuela, son la mejor manera de continuar la celebración de los primeros 50 años», dijo el director ejecutivo del Sistema, Eduardo Méndez, citado en el comunicado.

Méndez agregó que las producciones son «un reflejo» de lo que se ha logrado «en este recorrido» y recogen «la diversidad» que caracteriza al mundialmente reconocido programa.

Conforme a la nota, «En Canto de Navidad» ofrece una recopilación de aguinaldos tradicionales venezolanos interpretados por la Coral Nacional Simón Bolívar.

Por otro lado, «Cantata Criolla» marca un hito al ser el primer disco grabado en vivo durante un concierto del Sistema, y ‘Guaro Club’ representa el debut discográfico del Ensamble Lara Somos, un grupo de jóvenes músicos con discapacidad visual que forman parte de la institución.

El ingeniero de sonido de las tres producciones discográficas, destaca el comunicado, es Eduardo Martínez Cárdenas, quien fue ganador de un Latin Grammy en 2023 y ha estado en múltiples ocasiones nominado a estos premios.

Según la página web del Sistema, el programa fue fundado el 12 de febrero de 1975 con el objetivo de «sistematizar la instrucción y la práctica colectiva e individual de la música» como «instrumento de organización social y desarrollo humanístico».

La canciller colombiana, Laura Sarabia, afirmó este jueves que la Organización de los Estados Americanos (OEA) es el escenario adecuado para debatir los desafíos de la región y subrayó que tanto Venezuela como Haití «deben participar» en la búsqueda de soluciones a las crisis que atraviesan.

EFE

En declaraciones a EFE durante la Asamblea General de la OEA, que se celebra en Antigua y Barbuda, Sarabia respondió al cuestionamiento de Estados Unidos, que ha puesto en duda el futuro del organismo panamericano debido a su “incapacidad” para resolver las situaciones en Venezuela y Haití.

«Necesitamos fortalecer la organización, necesitamos fortalecer la unidad de la región y estamos de acuerdo en que este es el escenario donde debemos discutir los desafíos que tenemos como región», apuntó la canciller del Gobierno de Gustavo Petro.

Asimismo, agregó que es importante que «en estas soluciones y hoja de ruta participe Haití y participe Venezuela», y «entre todos» enfrentar los desafíos.

Sobre el caso concreto de Venezuela, la canciller apuntó que Petro «ha sido enfático en que se necesita una salida negociada y que las elecciones solo pueden ser reconocidas al mostrar las actas».

Sarabia aseguró que Colombia lleva a la Asamblea de la OEA «un mensaje de fortalecimiento de las instituciones democráticas» y apuntó la necesidad de «seguir buscando la construcción de la paz» en Haití.

Al respecto, subrayó la importancia de que la resolución que los Estados miembros están elaborando sobre Haití «no se quede en el papel y en el discurso», sino que los países de la región pasen «a la acción».

Durante su intervención ante la Asamblea, el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, declaró que la existencia de la OEA pierde sentido si es “incapaz” de abordar con eficacia las crisis en Venezuela y Haití.

El ‘número dos’ de la diplomacia estadounidense, quien asistió al encuentro en representación del secretario de Estado, Marco Rubio, reprochó que la OEA no haya hecho “nada sustancial” ante lo que calificó como un “descarado fraude electoral” de Nicolás Maduro.

“Si la OEA no está dispuesta o no puede desempeñar un papel constructivo en Haití, nos preguntamos seriamente por qué existe”, cuestionó el representante estadounidense, cuyo país es el principal contribuyente financiero del organismo.

La líder democrática María Corina Machado estimó el pasado miércoles que se han alineado diversos vectores que facilitaría la eventual salida del palacio de Miraflores de Nicolás Maduro y sus colaboradores.

La Patilla

«Estoy trabajando todas las horas del día y avanzando para la liberación de nuestro país», garantizó Machado durante su entrevista con el periodista Jorge Ramos en el programa Así veo las cosas.

«Están realmente desatados, han detenido a economistas simplemente por haber informado al país de lo que es una inflación desatada por más de seis meses, una brecha entre el dólar controlado y el dólar de mercado que está haciendo la vida insostenible para empleados públicos y para comerciantes», recordó Machado, en referencia a la detención arbitraria del exministro Rodrigo Cabezas y otros especialistas.

«Es una cosa realmente desatada que lo que demuestra es que el régimen tiene una enorme preocupación porque a ellos lo que les queda es una enorme estructura represiva y su campaña y su sistema de propaganda de terror», enfatizó.

Sin embargo, la líder opositora admite que «cada día que pasa el daño que hacen es brutal porque cada día que está el régimen de Maduro eso significa vidas humanas. Esto es realmente doloroso y el daño sigue incrementándose».

Asimismo, dijo que «el esfuerzo de desestabilización del régimen de Maduro en la región es cada vez más evidente. Maduro es el aliado de (Vladimir) Putin, y en América Latina es el gran aliado del régimen iraní, le ha abierto las puertas de nuestro país a los grupos terroristas islámicos. Esto es realmente doloroso y el daño sigue incrementándose».

Según el criterio de Machado, «nunca como hoy se han alineado todos los vectores a favor de una transición a la democracia». Subrayó que «en el plano internacional, ¿cómo está Maduro? ¿Quiénes eran sus grandes aliados? Hasta hace nada: Siria, Rusia. ¿Cómo está Putin hoy, dispuesto a darle un centavo a Maduro? ¿Irán? Estos eran los grandes aliados. Desde luego Cuba y China. Cuba yo creo que no pueden estar en una posición más deplorable en este momento. Y los chinos yo creo que están es una posición de mucha alerta y precaución, porque además no les gusta que los roben y es lo que Maduro ha hecho.

Mientras que «en el plano local, el país no puede estar más indignado y deseoso de un cambio».

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