Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

El tiempo en Venezuela parece transcurrir demasiado rápido y demasiado lento. Los pilares del autoproclamado gobierno socialista se derrumban a un ritmo vertiginoso o con la suficiente celeridad. El alivio económico finalmente está en el horizonte o ya es demasiado tarde.

Por: Regina García Cano – AP

Treinta días después de que la redada y captura estadounidense del entonces presidente Nicolás Maduro trastocara a Venezuela, tanto adultos como niños aún desconocen qué sucede exactamente a su alrededor. Y mientras la conmoción inicial da paso a una mezcla de incertidumbre, esperanza y decepción, el temor generalizado a otro ataque o a una mayor represión gubernamental continúa cerniéndose sobre ellos.

En la capital, Caracas , donde vallas publicitarias y grafitis patrocinados por el gobierno exigen que Estados Unidos libere a Maduro, muchos residentes se preguntan si su sucesora, la presidenta interina Delcy Rodríguez, tiene autonomía o está cediendo ante las exigencias de la Casa Blanca; si ella es Maduro con otro nombre y, crucial para sus necesidades inmediatas, si deben creer, como ella indica, que un aumento salarial largamente esperado está en el horizonte. Mientras tanto, líderes de la oposición, que habían permanecido en silencio durante mucho tiempo, finalmente han salido a hablar públicamente.

“Es un cambio importante, sin duda, pero todo sigue igual, todo”, dijo el jubilado Julio Castillo, de 74 años, sobre la destitución de Maduro. “Siento que no ha pasado gran cosa”.

‘Estamos actuando bajo coacción’

El gobierno venezolano y sus partidarios consideran la captura de Maduro y la primera dama Cilia Flores como un secuestro. Rodríguez y altos funcionarios se han comprometido a luchar por la libertad de la pareja desde que el presidente estadounidense Donald Trump anunció su captura en la madrugada del 3 de enero.

El partido gobernante ha organizado manifestaciones para mostrar su lealtad a Maduro, a quien el fogoso Hugo Chávez ungió como abanderado de su autoproclamada revolución socialista antes de morir en 2013. También ha ajustado su mensaje, desde amenazar con una guerra como la de Vietnam con Estados Unidos hasta admitir que está militarmente superado y que necesita transformar la relación con Goliat.

Los partidarios —una minoría en comparación con las multitudes durante la presidencia de Chávez— consideran que Rodríguez carece de libre voluntad, pero confían en que puede llevar al chavismo, su movimiento político, a través de la próxima batalla diplomática.

“El Estado venezolano y los venezolanos estamos aceptando esta nueva situación en la que actuamos bajo coerción”, dijo José Vivens, leal a Maduro, sobre la decisión de Rodríguez de permitir que la administración Trump controle el dinero del petróleo de Venezuela , el motor del país. “Secuestraron a nuestro comandante. Y tenemos que rendirnos porque tenemos que vivir para otra batalla”.

Vivens, juez de paz, se encontraba en el estacionamiento de su apartamento en Caracas cuando oyó un fuerte silbido y luego una explosión ensordecedora la noche del ataque . Se agachó detrás de su coche y, al levantar la vista, vio helicópteros sobrevolando inquietantemente cerca de su edificio.

«Nos han invadido», pensó Vivens de inmediato. No exactamente, pero horas después se enteraría de que la élite militar estadounidense había capturado a Maduro en un complejo cercano y lo había subido a un helicóptero.

Abandonando un pilar del chavismo

Rodríguez ha utilizado eventos públicos y reuniones con el sector privado de Venezuela para asegurar a cualquiera que la escuche que ella, y no la administración Trump, está gobernando el país sudamericano, incluso si luego reconoce tener una agenda mutua con Estados Unidos, algo impensable semanas antes.

“El pueblo venezolano no acepta órdenes de ningún factor externo”, declaró durante una reunión con ejecutivos petroleros para discutir la reforma de la ley energética del país. “El pueblo venezolano tiene un gobierno, y este gobierno obedece al pueblo”.

Su propuesta de reforma, que los legisladores aprobaron rápidamente y ella convirtió en ley el jueves, abre el sector petrolero del país a la privatización, abandonando un pilar del chavismo.

Ella lo presentó luego de que Trump afirmara que su administración tomaría el control de las exportaciones petroleras de Venezuela y revitalizaría la industria en crisis atrayendo inversión extranjera .

Probando las aguas

Muchos en la oposición esperaban desde hace tiempo que la salida de Maduro, especialmente si era liderada por Trump, resultaría inmediatamente en que uno de ellos tomara las riendas del país. La decisión de Trump de colaborar con Rodríguez, en lugar de la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado , sigue desconcertándolos.

Pero mientras los partidarios de Machado siguen buscando señales de que la Casa Blanca la incorporará de manera significativa en sus planes para su país, los venezolanos han comenzado a poner a prueba el compromiso de Rodríguez con lo que ella ha llamado “un nuevo momento político” para Venezuela.

Durante días, decenas de personas han mantenido una vigilia frente a las cárceles exigiendo la liberación de sus seres queridos, quienes creen que fueron detenidos por motivos políticos, entre ellos periodistas, defensores de derechos humanos y militares. Un puñado de líderes de la oposición, que no habían aparecido en público en Venezuela ni hecho declaraciones durante más de un año, se han pronunciado.

“Creo que el destino de Venezuela no puede ser un acuerdo petrolero y una dictadura encabezada por Delcy Rodríguez, porque eso simplemente lo podríamos definir como una continuación de la dictadura”, dijo a la prensa el líder opositor Andrés Velásquez, quien reapareció después de más de un año escondido.

Un canal de televisión privado de alcance nacional incluso emitió el miércoles un fragmento de Machado dirigiéndose a la prensa en Washington. Ni los medios públicos ni los privados habían emitido un segmento similar en años.

Aun así, muchos venezolanos siguen autocensurándose, pues temen profundamente la represión gubernamental . Sus publicaciones en redes sociales no mencionan política. Los mensajes escritos o de audio en WhatsApp no ​​critican al gobierno. Algunas videollamadas implican escribir y borrar información en pizarras como medida adicional de protección.

No ha habido grandes manifestaciones exigiendo un nuevo gobierno ni elecciones presidenciales. Tampoco nadie se ha atrevido a celebrar públicamente la captura de Maduro, aunque muchos llevaban tiempo esperando verlo esposado.

Muchos líderes de la oposición permanecen en el exilio. Los carteles de búsqueda de Edmundo González , candidato de la oposición a las elecciones presidenciales de 2024, aún se exhiben en aeropuertos y oficinas gubernamentales.

Equilibrar la esperanza y el miedo

El hijo de Margaret García no pudo dormir durante días después del 3 de enero. Tampoco quería volver a la escuela por miedo a no saber qué hacer si ocurría otro ataque.

“Pensábamos que íbamos a morir”, dijo sobre el momento en que su familia escuchó un helicóptero abrir fuego cerca de su edificio de apartamentos de 15 pisos, cerca de donde fue capturado Maduro.

El temor de su hijo no era único. Algunos venezolanos aún temen un segundo ataque si el gobierno de Rodríguez no cumple con las expectativas de Estados Unidos, aun cuando Washington ha indicado que no tiene planes para una mayor escalada.

“Puedo decirles ahora mismo con plena certeza que no estamos preparados, ni tenemos la intención ni esperamos tener que tomar ninguna acción militar en Venezuela en ningún momento”, dijo el miércoles el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, a un comité del Senado estadounidense.

García, maestra, dijo que no entendía cómo alguien podía encontrar satisfacción en la operación estadounidense que cobró la vida de decenas de personas . Aun así, afirmó creer que, bajo la dirección de Rodríguez, el país podría ver las mejoras económicas duraderas que los trabajadores han anhelado durante más de una década.

Al igual que García, muchos trabajadores del sector público sobreviven con aproximadamente 160 dólares al mes , mientras que el empleado promedio del sector privado ganó alrededor de 237 dólares al mes el año pasado. El salario mínimo mensual venezolano, de 130 bolívares (0,35 dólares), no ha aumentado desde 2022, lo que lo sitúa muy por debajo del indicador de pobreza extrema de las Naciones Unidas, de 2,15 dólares al día.

“Vemos que un momento negativo nos ha traído cosas positivas”, dijo sobre los posibles cambios que Rodríguez ha señalado que vendrán con un auge petrolero previsto.

El presidente estadounidense, Donald Trump, insistió este lunes en que Washington está manteniendo negociaciones con el Gobierno de La Habana para poner fin al embargo de petróleo sobre la Isla y que cree que se está «cerca» de lograr un acuerdo que permita a los cubanos en EE UU visitar de nuevo su país.

14 y Medio

«Muchos (cubanos) quisieran al menos visitar a sus familiares, y creo que estamos cerca de lograrlo. El caso es que estamos negociando con los líderes cubanos en este momento», dijo hoy Trump a los medios en el Despacho Oval.

El mandatario volvió a subrayar la dura situación económica que atraviesa el país debido al embargo que él mismo activó la semana pasada al firmar una orden ejecutiva que castigará con aranceles a cualquier país que envíe crudo a la Isla: «es una nación fallida, no reciben dinero de Venezuela ni de ningún otro lugar. Es una nación en bancarrota».

«Me gustaría ayudar a los cubanos que están aquí. Como saben, tenemos muchas personas que vinieron de Cuba, que fueron expulsadas de Cuba, que huyeron de Cuba»

Trump también volvió a asegurar que «México dejará de enviarles petróleo», en un momento en que el Gobierno de Claudia Sheinbaum ha dicho que mantendrá los envíos de ayuda material por motivos humanitarios a Cuba mientras busca «por todas las vías diplomáticas» cómo retomar los envíos de carburante.

«Me gustaría ayudar a los cubanos que están aquí. Como saben, tenemos muchas personas que vinieron de Cuba, que fueron expulsadas de Cuba, que huyeron de Cuba. Llegaron en balsas. Cruzaron aguas infestadas de tiburones. No sé cómo lo lograron. Y eso fue hace muchos años. Muchos quisieran regresar», añadió el republicano.

Trump ya dijo el fin de semana que las autoridades cubanas se verían forzadas a buscar un acuerdo con Washington por la falta de petróleo.

Cualquier acuerdo que «cierre» el Trump «va a ser bueno para el pueblo estadounidense»

Por su parte, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, confirmó que están teniendo lugar conversaciones entre La Habana y Washington. Wright dijo al respecto este lunes a Fox News que, cualquier acuerdo que «cierre» el Trump, «va a ser bueno para el pueblo estadounidense».

«Trump entiende que el dominio de la energía conduce a la paz en el extranjero, conduce a la prosperidad en casa y el dominio de la energía permite la diplomacia energética», precisó Wright quien agregó, además, que la actual Administración estadounidense tiene “la capacidad de tomar un país como Cuba que estaba confabulando con Venezuela y su Gobierno corrupto proporcionando fuerzas de Seguridad” a ese país sudamericano.

La grave crisis económica, energética y social de Cuba se ha visto agravada desde que la Isla dejó de recibir petróleo de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, un ataque que el Gobierno de La Habana condenó tajantemente.

La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) dio ayer el primer paso formal hacia una de las licitaciones más ambiciosas de su historia reciente, al publicar los documentos de precalificación para un gasoducto interoceánico y dos nuevas terminales portuarias, Corozal, en el Pacífico, y Telfers, en el Atlántico. Se trata de proyectos estratégicos que apuntan a diversificar el modelo de negocios del Canal y reforzar la posición de Panamá como hub logístico y energético de alcance global.

La Estrella de Panamá

La publicación de los pliegos, aprobada por la Junta Directiva del Canal, marca el inicio del proceso para seleccionar a los futuros concesionarios de estas iniciativas, consideradas pilares de la Visión Estratégica 2025–2035 de la vía interoceánica. La ACP aclaró que este proceso de precalificación no guarda relación con el reciente fallo de inconstitucionalidad de la Corte Suprema de Justicia sobre la concesión de Panama Ports Company, y responde exclusivamente a la planificación estratégica de sus nuevos proyectos.

Sobre la publicación de los documentos de precalificación, el ministro para Asuntos del Canal, José Ramón Icaza, adelantó el miércoles 28 de enero que estos permitirán avanzar de forma ordenada hacia la fase de licitación. “En las próximas semanas vamos a estar anunciando el inicio del proceso de precalificación para luego invitar a las empresas a participar, con la expectativa de que todo el proceso pueda culminar en 2026”, indicó.

Jorge Barnett, especialista en el sector logístico panameño calificó la publicación como positiva, debido a que el gasoducto es un proyecto de infraestructura que complementa los tránsitos por el Canal de Panamá.

“El gasoducto no compite con el tránsito marítimo del Canal, sino que lo complementa, al abrir un espacio operativo paralelo para el movimiento de gas natural y otros graneles líquidos, sin necesidad de usar esclusas ni consumir agua”.

Barnett planteó que la idea es contar con un canal paralelo como lo hace el ferrocarril. “Así como el ferrocarril permite a las navieras mover contenedores entre océanos sin transitar por el Canal, el gasoducto crea una alternativa dedicada que libera capacidad y aporta flexibilidad operativa”, dijo.

Un gasoducto sin esclusas ni consumo de agua

El componente energético del plan contempla la construcción de un gasoducto de unos 76 kilómetros, diseñado para transportar propano, butano y etanol entre ambas costas, con una capacidad estimada de hasta 2.5 millones de barriles diarios. Según la información técnica divulgada, el proyecto no requerirá tránsito por las esclusas del Canal ni implicará consumo adicional de agua dulce.

Sin embargo, el movimiento de estos tres gases requiere de un sistema de tuberías individuales, así como su almacenamiento. El margen del costo es amplio y aún no está definido, pero podría oscilar de $4 mil millones a $8 mil millones. Para su construcción estiman la generación de más de 6,500 plazas de trabajo y cerca de 9,600 empleos en su fase operativa.

El corredor energético permitiría a la ACP capitalizar la posición geográfica del país en el comercio global de hidrocarburos y derivados. El aporte estimado para el Estado es de unos $160 millones durante la construcción y más de $1,500 millones anuales en su fase de operación.

Durante la fase de acercamiento al mercado, el Canal sostuvo reuniones con más de 20 empresas internacionales de los sectores energético, logístico y financiero, entre ellas gigantes del comercio de energía, operadores de infraestructura y fondos de inversión, lo que evidencia el interés global que despierta la iniciativa.

En septiembre de 2025, el presidente de la República, José Raúl Mulino recibió a más de 30 empresas del sector energético japonés interesadas en el proyecto.

Nuevas terminales para ampliar la capacidad de trasbordo

El segundo eje del plan apunta al desarrollo de dos terminales portuarias de contenedores, previstas en las áreas de Corozal, en el Pacífico, y Telfers, en el Atlántico, con el objetivo de incrementar la capacidad nacional de trasbordo entre 5.0 y 6.0 millones de TEU anuales. El proyecto contempla una inversión estimada de $2,600 millones para ambas terminales, con un impacto económico calculado entre el 0.4 % y el 0.8 % del Producto Interno Bruto.

La ACP informó que, como parte del proceso de precalificación, sostuvo reuniones individuales con operadores portuarios de alcance global, interesados en evaluar su eventual participación en la licitación.

Entre los actores que han manifestado interés en el componente portuario del plan figura Ocean Network Express (ONE), una de las principales navieras del mundo, que ha señalado su intención de evaluar su participación en los procesos de licitación para ambas terminales, tanto en el Pacífico como en el Atlántico.

Para finales de octubre de 2025, la ACP tuvo el primer acercamiento en el que participaron APM Terminals, Cosco Shipping Ports, CMA Terminals–CMA, DP World, Hanseatic Global Terminals, MOL, PSA International, SSA Marine–Grupo Carrix y Terminal Investment Limited, CMA CGM, Evergreen, Hapag Lloyd, HMM, Maersk Line, MSC, OOCL, COSCO, Yang Ming, Port of Houston y ZIM.

El impulso político al componente portuario del plan también ha sido respaldado desde el Ejecutivo. En julio de 2025, el presidente Mulino calificó el tema de “necesidad urgente”, haciendo referencia al proyecto de Corozal, y aseguró que su administración está dando prioridad a que el proceso de licitación avance con celeridad.

“Yo le tengo el acelerador puesto al Canal de Panamá para que esa licitación se concrete lo antes posible”, afirmó el mandatario durante su conferencia semanal, al subrayar que el Canal constituye una pieza central de la estrategia marítima y logística de su visión integral para el país.

El proyecto de Corozal fue impulsado sin éxito a mediados de la década pasada, pero cuenta hoy con un escenario distinto. Según explicó, el mandatario existe una demanda identificada por parte de usuarios y operadores internacionales, que anticipan un incremento significativo en el movimiento de carga en el Pacífico. No obstante, reconoció la complejidad del desafío. “Construir un puerto no es hacer una piquera de taxis; es un proyecto de gran escala que requiere licitaciones altamente técnicas”, señaló.

Por su parte, Barnett resaltó que esto se centra en un tema de competitividad y confiabilidad. En cuanto al tema de los puertos, Barnett reiteró que Panamá compite principalmente en el negocio del trasbordo, y en ese mercado la confiabilidad es clave: las navieras necesitan saber que el muelle estará disponible en el momento programado, igual que ocurre con las reservas del Canal”.

Advirtió que “con la capacidad actual se puede crecer marginalmente, pero si el país quiere dar un salto y atraer nuevos servicios, necesita espacio adicional; de lo contrario, la carga termina yéndose a otros puertos de la región”.

“El reto de estas licitaciones es lograr un equilibrio: que las concesiones sean beneficiosas para el país, pero sin afectar la competitividad del trasbordo, que es un negocio altamente transaccional”, acotó el especialista en logística.

Reglas del juego y cronograma

Los documentos de precalificación, disponibles en el sistema de contrataciones del Canal, establecen los requisitos técnicos, financieros y legales que deberán cumplir las empresas interesadas. La documentación será evaluada por una Junta Técnica de Evaluación, que determinará qué participantes avanzan a la fase de licitación.

Desde el Ejecutivo se ha señalado que este proceso busca avanzar de manera ordenada y transparente, con la expectativa de que las licitaciones puedan concluir a lo largo de 2026.

Tierra, logística y planificación territorial

Como parte del fortalecimiento de estas iniciativas, la Junta Directiva de la ACP autorizó una operación de compraventa de terrenos con el Estado, a través del Ministerio de Economía y Finanzas, con el fin de asegurar áreas estratégicas necesarias para el desarrollo de los proyectos. La medida apunta a garantizar la viabilidad logística y operativa de las inversiones a largo plazo.

La ACP ha indicado que los proyectos incorporan desde su diseño un enfoque social y ambiental, reconociendo que el desarrollo de infraestructura debe avanzar de la mano con el bienestar de las comunidades ubicadas en las áreas de influencia del Canal.

Un giro estratégico para el Canal

La publicación de los pliegos de precalificación se produce en un momento clave para el Canal de Panamá, que busca reducir su dependencia exclusiva del tránsito de buques, ampliar sus fuentes de ingresos y reforzar su resiliencia frente a los cambios del comercio global y las presiones climáticas.

Más allá de su dimensión técnica, el proceso abre un debate de fondo sobre el futuro del modelo logístico del país, la gobernanza de las concesiones estratégicas y el papel de Panamá en las cadenas globales de energía y comercio.

Con la precalificación ya en marcha, el país entra en una fase decisiva para definir qué actores participarán en proyectos que podrían marcar el rumbo del Canal y del sistema logístico nacional en las próximas décadas.

La diplomática estadounidense Laura F. Dogu asumió formalmente sus funciones como Encargada de Negocios de la Oficina Externa de los Estados Unidos para Venezuela, marcando el reinicio oficial de las operaciones diplomáticas estadounidenses en Caracas tras más de siete años de interrupción (desde la ruptura de relaciones en 2019).

MFM

En un video publicado el 3 de febrero de 2026 en la cuenta oficial @usembassyve, Dogu declaró: “El trabajo ya comenzó”, confirmando el inicio de su labor en el país.

La funcionaria, diplomática de carrera con experiencia previa como embajadora en Honduras (2022-2025) y Nicaragua (2015-2018), destacó que su presencia inicia “un nuevo capítulo” en las relaciones bilaterales.

El plan de trabajo se estructura en tres fases definidas por el Secretario de Estado Marco Rubio:

  • Estabilización y restauración de la seguridad.
  • Recuperación económica en beneficio de todos los venezolanos.
  • Transición hacia una Venezuela amigable, estable, próspera y democrática.

Dogu llegó a Caracas el 31 de enero de 2026, donde fue recibida en medio de un contexto de transición política tras la captura de Nicolás Maduro en un operativo militar estadounidense a finales de 2025 y la designación de autoridades interinas lideradas por Delcy Rodríguez. Apenas días después de su arribo, mantuvo una reunión con Rodríguez y Jorge Rodríguez para reiterar estos objetivos estratégicos.

La reapertura de la misión diplomática —que operará inicialmente desde instalaciones limitadas— se interpreta como un paso clave en la normalización de vínculos, acompañado de gestos como la liberación de ciudadanos estadounidenses detenidos y avances en la agenda de diálogo bilateral.

El anuncio generó fuerte repercusión en redes sociales, con miles de interacciones positivas de usuarios venezolanos que expresaron esperanza en un apoyo concreto para la recuperación del país.

Un capítulo clave es el manejo de recursos petroleros venezolanos, que han sido tradicionalmente el corazón de la economía del país

ORLANDO VIERA-BLANCO
03/02/2026

El tono de Marco Rubio en el Senado de EEUU, no fue dudoso, difuso, parpadeante, como podría suceder en una interpelación a un Secretario de Estado, cuando trata de dar detalles sobre una incursión [norteamericana] en otro territorio. Marco Rubio habló con propiedad y con autoridad. Sin titubeos ni improvisación. Con conocimiento de causa-dominio que refleja no sólo conocer al detalle el caso-venezuela-, también exhibió experticia de como controlarlo y dirigirlo.

Por primera vez desde hace años, la respuesta de Washington con relación a Venezuela no se limita a sanciones y declaraciones, sino a una política activa y coercitiva que implica control de recursos, agenda [impuesta] con actores del régimen de Caracas y una hoja de ruta hacia el cambio político. Veamos…

Una transición preliminar sin ruptura

La sesión mostró tensiones profundas entre la administración Trump-que busca ordenar la casa con los revoltosos adentro-y un Congreso que demanda transparencia, plazos y legalidad […] Rubio argumentó que la situación venezolana había estado “congelada” por más de una década y que sólo recientemente se generó una verdadera oportunidad de cambio tras la captura de Maduro.

Una narrativa que no es cuento: un enfoque pragmático que combina presión, cooperación con actores internos del viejo régimen y planes económicos diseñados y vigilados por EEUU, no negociados. Son órdenes; ergo: Reforma a la Ley de Hidrocarburos; Cierre del Helicoide, Liberación de Presos Políticos, Ley de Amnistía, apertura del espacio aéreo, Reforma de la Ley de Procesos Electorales, y un extenso etc.

La estrategia refleja tensión entre un ideal democrático inminente y el realpolitik internacional. El régimen debe despojarse de boinas y charreteras envalentonadas y vestirse con ‘siete estrellas en la bandera y Palomo girando la mirada a la derecha’. De lo contrario, la II ola está a la víspera. No se trata de resistir y ganar tiempo. Se trata de obedecer sin ademanes. No más poder de veto.

Una de las preguntas más controvertidas de la audiencia fue por qué no se buscó una ruptura total e inmediata con las estructuras heredadas del régimen de Maduro. Aquí la respuesta de Rubio apunta a una lógica pragmática: “no se puede derribar en un día todo el aparato estatal sin correr el riesgo de caos institucional y vacío de poder”. Una sentencia que se palpa in situ: no habrá espacio ni condescendencia al al que revire o se alce.

Rubio insistió en que EEUU no está en guerra con Venezuela ni pretende una ocupación militar. La administración considera que el país está en una fase de transición que debe incluir elementos del Estado existentes, aunque con supervisión y presión constantes para garantizar que no se constituyan reiteradas redes de corrupción, narcotráfico o represión.

Este enfoque responde a varias realidades: i.-Fragilidad institucional venezolana: ii.-Necesidad de gobernabilidad mínima; iii.-Cooperación para funciones esenciales: reconocimiento de rutas marítimas, suministro de combustibles, identificación de buques y acuerdos humanitarios. La estrategia es transicional, escalonada y no rupturista, por ahora…

La transición por etapas: lógica y fases propuestas:

Rubio introdujo una narrativa estructurada sobre cómo EEUU concibe la transición venezolana: I.-Estabilización: Garantizar seguridad, evitar guerra civil y reanudar funciones básicas del Estado. Esto también implica contener influencias extranjeras (iraní, rusa, china) que Washington considera nocivas. II.-Recuperación económica: Reapertura controlada de la industria petrolera, generación de ingresos y manejo supervisado de recursos. El gobierno estadounidense ha implementado mecanismos de ventas de petróleo—depositando ingresos en cuentas supervisadas—para evitar saqueos y malversación. Nos llega información como Chinos, Rusos e Iraníes han sido literalmente, desalojados [por no usar otra expresión] de los pozos de explotación […] III.-Transición política: Apertura de procesos democráticos, reformas institucionales y eventualmente elecciones libres.

Rubio no ofreció plazos rígidos, insistiendo en que la transición “no es un microondas” [sic] y no puede apresurarse artificialmente. Tampoco la secuencia impide que sea solapada.

Desde una óptica crítica el enfoque reconoce un punto fundamental: las autocracias no se desmantelan de inmediato sin consecuencias desestabilizadoras. El riesgo de legitimar o eximir a actores que deberían rendir cuentas por violaciones de DDHH [que pagarán] es una percepción válida, que incomoda. Sin embargo, el grado de dominio de los americanos en Venezuela, al punto de abrir el espacio aéreo y sugerir que ciudadanos americanos pueden viajar al país, es una demostración de control y poder, inexpugnable.

Uso de los fondos: petróleo, cuentas bloqueadas y prioridades sociales

Un capítulo clave es el manejo de recursos petroleros venezolanos, que han sido tradicionalmente el corazón de la economía del país. Rubio explicó que el petróleo está siendo vendido bajo supervisión estricta, con ingresos depositados en cuentas bajo control estadounidense.

El objetivo declarado es evitar tanto el saqueo de activos como la caída económica total. Según Rubio, esos recursos deben destinarse inicialmente a: i.-Necesidades básicas de la población (seguridad alimentaria, salud, servicios públicos); ii.-Equipamiento médico; iii.-Reactivación económica controlada, reduciendo la dependencia de patrones predatorios del pasado.

Este mecanismo—que privilegia lo técnico y económico-ha tenido puntos críticos en lo político e institucional. A corto plazo puede proveer alivio económico, pero si esta fase se extiende sin un claro sentimiento de restitución de los derechos ciudadanos, podría generar miedos y reservas en la población. Una transición legítima debe percibirse tanto en el cambio del modelo económico como en un prístino sentimiento de restablecimiento democrático.

La administración delegada por Washington, encabezada por Rubio, ha dicho que su injerencia está enfocada a una transición estable y ordenada en la que más temprano que tarde haga viable la restitución del Estado, realizar las reformas legales y tradicionales de rigor, para ir a elecciones generales. No se puede hablar de derechos si el estado sigue ‘atrapado’ por funcionarios corruptos y criminales. La depuración del ese estado fallido, está en pleno desarrollo, y su reconstrucción es posible con un estado estable, no con un estado-caos.

Presos políticos y DDHH: lo que se dijo (y lo que no)

Rubio aseguró durante el testimonio que la liberación de presos políticos es una prioridad absoluta. Aunque algunos han sido liberados, aún quedan muchos privados de libertad en condiciones de tortura, aislamientos e incertidumbre. De cualquier modo podemos afirmar, que el proceso se acelera progresivamente. El cierre del Helicoide ya fue anunciado.

Marco Rubio reconoce que la transición no puede divorciarse de la restitución de derechos civiles, garantías constitucionales y reparación de daños. Pero lo primero-toca reconocer- es imponer la agenda de estabilización, que pasa por la estrategia de neutralización de grupos radicales, recaudación de fondos emergentes, atender urgencias humanitarias, energéticas y de infraestructura y crear el clima de confianza y seguridad para captar primeras olas de inversionistas.

María Corina y la idea de una junta de gobierno

Aunque Rubio no delineó un plan formal de junta de gobierno con María Corina Machado y otras figuras opositoras, su testimonio sugirió apertura a alianzas amplias dentro de la oposición y apoyo a líderes que representen agendas democráticas.

Machado—como líder prominente de la oposición venezolana en el exilio—ha abogado por una transición democrática y ha encontrado apoyo en sectores de Washington. La idea de una junta o consejo interino—con participación de distintas fuerzas civiles y políticas—parece una solución intermedia entre el cierre repentino del antiguo régimen y la entrega total del poder a un solo actor.

Esto tiene varios méritos: i.-Garantiza pluralismo político en etapas tempranas; ii.-Reduce la posibilidad de captura del proceso por un sólo grupo; iii.-Abre espacios a voces de sociedad civil independientemente de partidos[…]No obstante, también presenta riesgos si actores polarizados buscan instrumentalizar la transición para consolidar poder sin acuerdos inclusivos.

Uno de los cuestionamientos principales de los senadores fue la falta de plazos concretos para una transición democrática. Rubio respondió que no podía ofrecer fechas exactas, aunque sugirió que de tres a cinco meses deberían verse avances sustanciales. Una estimación que es un objetivo político más que una garantía.

En transiciones históricas—España post-Franco, Chile post-Pinochet, Sudáfrica post-apartheid— los plazos se negociaron y acordaron con amplios sectores, con observación internacional, y con marcos jurídicos claros. Transiciones que cabalgaron de la mano del antiguo régimen. Las fechas deben fueron pactadas y los mecanismos independientes para medir avances, fueron internos con vigilancia de la comunidad internacional.

EEUU podría garantizar el regreso de Maria Corina para organizar Comisiones de Enlace Tradicionales; activación de Comisiones de la Verdad, Procesos de Amnistía [que no incluyan criminales de lesa humanidad] y un proceso constituyente de relegitimación de poderes. Esto es decantación planificada en un marco de estabilidad.

A la velocidad que ocurren los acontecimientos, no es ilusorio pensar que entre 2026 y 2027 tenemos nueva Constitución y nuevas autoridades a nivel regional, y la conformación de nuevos poderes públicos [Contralor, Fiscal, Procurador General; Tribunal Supremo de Justicia, CNE, Defensor del Pueblo] más Presidente de la República.

Una declaración magistral de filosofía política

En conclusión la interpelación de Marco Rubio ante el Senado fue más que una explicación de política exterior: fue una declaración de filosofía política sobre cómo EEUU concibe y ‘gerencia’ la transición venezolana. Una transición sin paralelo en la historia de las transiciones de regímenes autoritarios, criminales y fallidos al alumbramiento democrático.

El enfoque por etapas, el pragmatismo frente al idealismo, la realidad vs. lo académico y voluntarista, y lo estratégico contra lo normativo e ilusorio, supone un esfuerzo de control, autoridad y orden, sin lo cual ni DDHH, instituciones o reformas reales serán viables.

Utilizar recursos petroleros como palanca para el cambio son elementos realistas y necesarios para un cambio donde lo urgente es el estómago, el trabajo y la salud de la gente. !Esos valores también son activos que son derechos!.

Lo que está en juego en Venezuela no es sólo cambiar de liderazgos, sino reconstruir confianza y tejido social entre los ciudadanos y el Estado. Instituciones democráticas con garantías de transparencia; respeto a los DDHH como base de la legitimidad; relaciones internacionales que no dependan de hegemonías externas. Nada de ello sucede en medio de una confrontación civil y un conflicto desbordado. Es lo que le cuesta entender a los exégetas.

En última instancia, la transición que Rubio describe es un paso necesario para frenar el régimen autoritario que existía. La estrategia de EEUU supone instalar autoridad como factor esencial de estabilidad. El régimen se acostumbró a reprimir y amenazar para ser obedecido. Hoy [ellos] tienen que obedecer sin condiciones para ser eventualmente incluidos.

Estabilización es someter al régimen a un proceso profundo de purga y expiación republicana. Una impostergable reparación histórica, política, social y cultural. Es realizar actos de liberación, abstención y allanamiento de un Estado opresor…actos de reversión que jamás hubiesen acatado o cumplido sin las experiencia del 3/1/26.

Actos de recuperación de la moral pública y ciudadana secuestrada por casi tres décadas.

Nuevas elecciones, con un árbitro real, participación libre de elegibles y electores, y respeto de la voluntad popular, vienen. Esperemos con sentido de reencuentro y saneamiento, la decantación de los tiempos. Rubio ni Trump improvisan.

Quienes critican el proceso que vive Venezuela, ignoran lo que la misma Maria Corina, sí entendió: respetar, alinearse y apretar la mano de las alianzas poderosas. Así fue que Machado ‘le volteó la arepa’ al Presidente Donald Trump, ganándose su simpatía, su admiración y su respeto, que es incluirla en el cuadro de poder que desea la gran mayoría de los venezolanos. Eso será posible en nuevas elecciones.

Finalmente le sugiero-comedidamente-a aquellos amigos analistas y adeptos a la causa democrática, moderar sus posturas críticas a la estrategia sugerida por EEUU, sopena de demostrar una inconveniente ingratitud.

El tema no es analizar sobre la base de la variable simpatía o rechazo con actores políticos o ideologías. Se trata de reconocer quién aporta viabilidad a la liberación sostenible de Venezuela.

No es el fin que justifica los medios. Son los medios que dan vida, libertad, soberanía real y retorno a casa.

Un fin que no tolera otra cosa que consolidar la alianza con nuestra bandera tricolor a siete estrellas y Palomo viendo a la derecha, ¡a todo galope!

@ovierablanco

vierablanco@gmail.com

Los Fondos de Depósito del Gobierno Extranjero fueron creados por una Orden Ejecutiva de Trump(9/01/2026). Los recursos son propiedad del Gobierno de Venezuela, mientras que EE. UU. actúa solo como custodio.

Transparencia Venezuela

Están protegidos contra embargos, ejecuciones, sentencias, gravámenes y cualquier acción judicial, a través de la invocación de inmunidad soberana. Esta medida protege el dinero de múltiples acreedores de Venezuela. Estimamos que al cierre de 2024 la deuda era de 164.432 millones de dólares.

Estoy delante de una estatua de Simón Bolívar, héroe de la independencia de Sudamérica. Junto a ella, un puesto que vende “perros calientes” atrae a una fila de gente, mientras que a unos pasos un cartel en español dice “Playa Flamingo”, con una bandera venezolana que ondea al viento.

Por: Fabiola Ferrero – NY Times

Estas tres cosas sugieren que podría estar en Venezuela. Excepto que no lo estoy. Estoy en el Mediterráneo, en un pequeño pueblo costero llamado Marina di Camerota, enclavado en la región meridional italiana de Campania.

La primera vez que vine aquí desde Venezuela fue hace más de una década. Estaba visitando a mi tía en el sur de Italia e insistió en llevarnos a Marina. Quería que viéramos las referencias desperdigadas a Caracas, la capital venezolana, que había por todas partes. Era el invierno de 2012, años antes de que un gobierno cada vez más autocrático y una crisis económica obligaran a ocho millones de personas a abandonar Venezuela. Ver rastros de mi hogar en un pueblecito de algún lugar de Europa me pareció divertido entonces, una extraña curiosidad. No el patrón conocido en el que se convertiría más tarde.

Aunque es un secreto para gran parte del mundo, Marina di Camerota, que tiene unos 3000 habitantes, es conocida localmente por haber sido moldeada —casi construida— por italianos que migraron a Venezuela y más tarde regresaron. Gran parte de su desarrollo se debió al dinero que ganaron durante los años del auge del petróleo en Venezuela, y casi todo el mundo tiene alguna relación con Caracas.

En mi segunda visita a Marina, en 2024, la Venezuela que había dejado atrás era muy diferente: la crisis, la represión y la migración dominaban los titulares. (A principios de enero llegó la extraordinaria noticia de que fuerzas estadounidenses incursionaron en Caracas en plena noche y capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa. En Marina, como en otras partes del mundo, su derrocamiento provocó tanto alegría por su marcha como inquietud por el gobierno que quedó a cargo).

Venezuela tiene una enorme diáspora esparcida en varios países, y ver un pueblo lleno de venezolanos ya no era algo extraño. Pero el tema de Marina surgió hace un par de años durante una conversación con un amigo. Había estado allí recientemente y me dio el número de un italiano venezolano, Domingo Bagnati, quien se ofreció a alquilarme una habitación y presentarme a sus amigos venezolanos.

Puedes leer la nota completa en NY Times

Luego de 552 días de resguardo forzado, Andrea Tavares, Secretaria General del partido La Causa R, ha hecho su primera aparición pública oficial.

Nota de prensa

En un emotivo encuentro marcado por el reencuentro con familiares, allegados y compañeros de militancia, la dirigente política reafirmó su compromiso con la ruta democrática y la urgencia de una solución política para el país.

Resistencia en la sombra

Tavares, quien se mantuvo en la clandestinidad durante 18 meses para preservar su integridad física y libertad, describió este periodo no como un retiro, sino como una etapa de «trabajo en la sombra». Durante este tiempo, la dirigente contó con una red de apoyo emocional, espiritual y política que le permitió seguir coordinando acciones estratégicas para su organización.

«He permanecido firme en resistencia, sin abandonar ni un solo día la lucha por la libertad, la democracia y el respeto a la soberanía de nuestro pueblo», afirmó Tavares visiblemente conmovida durante el reencuentro con sus seres queridos.

Exigencias claras: Amnistía y libertad

En su retorno a la vida pública, la Secretaria General de La Causa R no dudó en marcar la hoja de ruta inmediata de la organización política. Tavares hizo un llamado a los actores para priorizar los siguientes puntos:

  • Celeridad en la Amnistía: Un mecanismo indispensable para la reconciliación nacional.
  • Libertad plena de los presos políticos: El cese de la persecución judicial por motivos de conciencia.
  • Retorno de los exiliados: Garantías para que los venezolanos en el exterior puedan regresar sin temor.
  • Condiciones electorales: Levantamiento de inhabilitaciones y la garantía de elecciones libres y transparentes.

Andrea Tavares aseguró que La Causa R se mantiene articulada y organizada a pesar de las presiones. Para la organización política, este retorno simboliza la resiliencia de quienes defienden la voluntad popular y la soberanía nacional frente a cualquier intento de silenciamiento.

Sigue el despilfarro por parte del Gobierno de Pedro Sánchez. En esta ocasión, documentos oficiales revelan que el Ejecutivo ha destinado más de tres millones de euros de dinero público a programas de «empoderamiento de las mujeres en Egipto» a través de tres adjudicaciones distintas concedidas en 2024.

La Gaceta de la Iberosfera

Según la información que figura en las fichas de convocatoria y adelantó Pablo Cambronero, las ayudas se tramitaron mediante el sistema de concesión directa y alcanzan un importe total de 3.125.000 euros. En concreto, una de las subvenciones asciende a 1.395.000 euros, mientras que las otras dos se sitúan en 930.000 y 800.000 euros respectivamente. Todas ellas aparecen registradas bajo el mismo paraguas de cooperación internacional y desarrollo.

Los proyectos financiados tienen como objetivo declarado fomentar el empoderamiento socioeconómico de mujeres en el Alto Egipto mediante iniciativas vinculadas a soluciones digitales y ecológicas. Las convocatorias especifican que se trata de entregas dinerarias sin contraprestación, es decir, subvenciones a fondo perdido.

Las tres adjudicaciones se resolvieron en fechas muy próximas entre sí, a finales de mayo y principios de junio de 2024, y figuran como parte de la política exterior y de cooperación del Ejecutivo. La cuantía global contrasta con las dificultades presupuestarias que atraviesan numerosos servicios públicos en España, desde infraestructuras hasta atención social o sanidad, según denuncian voces críticas.

Este nuevo gasto se suma a otras partidas destinadas en los últimos años a proyectos internacionales de marcado carácter ideológico, lo que ha reavivado la polémica sobre las prioridades del Gobierno en el uso de los recursos públicos. Desde sectores de la oposición se cuestiona que, mientras se reclama contención y sacrificios a los ciudadanos, se destinen millones de euros a programas en terceros países alejados de las necesidades inmediatas de los españoles.

Por el momento, el Ejecutivo no ha ofrecido una explicación detallada sobre el impacto concreto de estas ayudas ni sobre los criterios empleados para fragmentar la financiación en tres adjudicaciones separadas. Entretanto, la publicación de estas cifras vuelve a colocar en el centro del debate el modelo de gasto del Gobierno y su política de cooperación internacional.

La intención de voto del presidente de Argentina, Javier Milei, sigue creciendo. Aunado a lo ya publicado en varias encuestas, en las que se evidencia el reconocimiento de su liderazgo político frente a las opciones de la izquierda kirchnerista, un reciente estudio de la fima Opinaia confirma dicha tendencia, dejando entrever además el creciente apoyo que suscita el mandatario entre los jóvenes de su país.

La Gaceta de la Iberosfera

De acuerdo con el sondeo publicado a inicios de esta misma semana, de cara al 2027 La Libertad Avanza (LLA), la formación de Milei, registra una intención de voto del 42%; un número con el que saca un 23% de ventaja al 19% recabado por el peronismo kirchnerista, que a esta altura tiene como principal opción presidencial al gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.

Adicionalmente, el estudio basado en una muestra de 1.000 casos deja ver que en el grupo poblacional de jóvenes de entre 16 y 25 años LLA obtiene un respaldo del 52%, frente a un discreto 14% registrado por el kirchnerismo. En la población que va de 26 a 35 años LLA registra un 39% de apoyos, frente a un 22% alcanzado por el kirchnerismo. La ventaja se sostiene en el conjunto etario de personas de entre 36 a 50 años, con LLA registrando un 42% de respaldo frente al 20% del peronismo kirchnerista.

El país sudamericano tendrá elecciones generales el 24 de octubre del año próximo.

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