Armando Esteban Quito

El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos emitió este martes 14 de abril desde Washington las licencias generales 56 y 57 para autorizar negociaciones de contratos comerciales y transacciones de servicios financieros con instituciones afines al régimen chavista.

La Patilla

La Oficina de Control de Activos Extranjeros detalló que la medida permite la prestación de servicios a entidades como el Banco Central de Venezuela, el Banco de Venezuela, el Banco Digital de los Trabajadores y el Banco del Tesoro. Esta habilitación facilita las operaciones regulares, las transferencias de fondos y el mantenimiento de cuentas institucionales para el país.

La resolución oficial autoriza también los pactos vinculados a contratos contingentes con el chavismo, siempre que la ejecución de los mismos quede sujeta a una aprobación independiente por parte de las autoridades norteamericanas. Las normativas excluyen de este beneficio los pagos con criptomonedas, las transacciones en oro y los acuerdos que involucren a naciones sancionadas como Rusia, Irán o China.

De igual forma, la publicación de estos documentos legales se acompañó de la emisión de la directriz informativa 1248, la cual orienta a las empresas extranjeras sobre los alcances permitidos y los procedimientos regulatorios en esta nueva etapa de alivio económico.

En relación a esta última normativa, el texto oficial especificó que únicamente las partes involucradas en la actividad principal de las licencias 48A y 50A deben presentar los reportes exigidos. En consecuencia, las autoridades eximieron de esta obligación administrativa a quienes participan indirectamente o prestan servicios auxiliares, como los bancos que procesan pagos de las empresas operadoras.

Adicionalmente, el ente regulador actualizó su lista de Nacionales Especialmente Designados para oficializar el retiro de las restricciones que pesaban sobre el ciudadano Reinaldo Enrique Muñoz Pedroza. La eliminación de esta sanción individual complementa las decisiones adoptadas por la administración estadounidense en su política exterior.

El Gobierno de Estados Unidos confirmó este martes a EFE que Laura Dogu sigue siendo la encargada de negocios al frente de su embajada en Venezuela, negando así las informaciones que apuntaban a que había sido sustituida por otro diplomático al frente de la legación.

EFE

«La embajadora Dogu continúa siendo la encargada de negocio interina de la Embajada de los Estados Unidos en Caracas y prosigue su labor para impulsar el plan de tres fases de la Administración (del presidente Donald) Trump para una Venezuela estable, próspera y democrática», explicó un portavoz del Departamento de Estado.

La afirmación llega después de que varios medios de Guatemala aseguraran que el actual encargado de negocio en el país centroamericano, John Barrett, sería el encargado de sustituir a Dogu al frente de la representación diplomática estadounidense en Venezuela.

Dogu fue nombrada encargada de negocio para Venezuela a final de enero, tres semanas después de la captura de Nicolás Maduro y dos meses antes de que Washington anunciara la reapertura de su embajada en Caracas, cerrada desde la ruptura de lazos diplomáticos en 2019.

A su vez, Barret fue nombrado encargado de negocio en la embajada del país norteamericano en Ciudad de Guatemala un día después, el pasado 23 de enero.

Tras el derrocamiento de Maduro a manos de Washington, el Gobierno de Donald Trump ha asegurado que tutela el régimen ahora liderado por Delcy Rodríguez, para que el país caribeño pase por tres fases consecutivas: estabilización, recuperación y transición democrática.

Estados Unidos y Venezuela rompieron relaciones en 2019, cuando el Gobierno de Trump, en su primer mandato, reconoció al opositor Juan Guaidó, entonces presidente de la Asamblea Nacional, como presidente encargado del país.

En la cúspide de su poder, JP Morgan controlaba los ferrocarriles, los bancos, las acerías y el destino financiero del propio gobierno de los Estados Unidos.

Rare Historical Photos

Era un hombre que doblegaba industrias enteras a su voluntad y cuyo solo nombre podía calmar el pánico nacional.

Sin embargo, a pesar de todo ese dominio, una cosa lo consumía con una ansiedad que ninguna cantidad de riqueza o influencia podía sofocar por completo: su nariz, una masa bulbosa, púrpura y desfigurada, devastada por la rinofima, y ​​la imagen que proyectaba cada vez que se disparaba el obturador de una cámara.

La obsesión de Morgan con las fotografías retocadas no era vanidad por sí misma. Era un esfuerzo calculado, a veces violento, por ocultar una condición que había minado silenciosamente su confianza desde la infancia, y que, según él, se interponía entre él y la imponente presencia pública que había trabajado toda su vida para proyectar.

John Pierpont Morgan nació el 17 de abril de 1837 en Hartford, Connecticut, en el seno de una distinguida familia de Nueva Inglaterra.

Su padre, Junius Morgan, cofundó la influyente firma bancaria JS Morgan & Co. junto con George Peabody.

De joven, Morgan tenía una presencia imponente: medía 1,88 metros en una época en la que el estadounidense promedio medía cerca de 1,70 metros, tenía hombros anchos, una complexión musculosa y unos ojos que sus contemporáneos describían con frecuencia como inquietantemente intensos.

En su juventud se le consideraba atractivo, aunque bajo su imponente apariencia seguía siendo tímido e inseguro en lo social.

Su vida personal estuvo marcada por el dolor desde temprana edad. Morgan se casó con Amelia “Mimi” Sturges en 1861, la única mujer a la que se dice que amó de verdad, pero ella murió de tuberculosis tan solo cuatro meses después de su boda.

Se volvió a casar en 1865 con Frances Tracy, con quien tuvo cuatro hijos.

A medida que crecía su fortuna, también crecía su apetito por la compañía fuera del matrimonio; Morgan se convirtió en un mujeriego empedernido, cambiando de relaciones con mujeres con la misma libertad con la que movía capital a través de los continentes.

Desde niño, Morgan padecía rosácea, una afección cutánea crónica que le provocaba enrojecimiento facial persistente y vasos sanguíneos rotos en la nariz.

La rosácea es una enfermedad crónica de la piel que causa enrojecimiento e hinchazón. Generalmente afecta al rostro.

En la mediana edad, la rosácea había progresado hasta convertirse en rinofima, una forma grave de la enfermedad que produce crecimientos de tejido fibroso, marcas profundas y lesiones pronunciadas. Su nariz se había hinchado hasta parecerse, según la describían sus allegados, a una coliflor morada.

La decoloración, la superficie irregular, su enorme tamaño… todo ello resultaba humillante para un hombre cuya identidad se basaba en proyectar autoridad y despertar admiración.

Su biógrafo, Ron Chernow, señaló que quienes conocían bien a Morgan relacionaban sistemáticamente su temperamento explosivo con su nariz: «Sin duda, la nariz contribuía a una inseguridad y una falta de desenvoltura social que quedaban apenas disimuladas por una voz estridente y unos modales tiránicos».

Morgan probó todos los remedios a su alcance, pero ninguno dio resultado. Públicamente, fingió indiferencia.

Cuando le sugirieron la cirugía, según se cuenta, la rechazó con su característica franqueza: «Todo el mundo conoce mi nariz. Sería imposible para mí salir a las calles de Nueva York sin ella».

También lo describió, con un humor forzado, como «parte de la estructura empresarial estadounidense». Sin embargo, quienes estaban más cerca de él sabían lo poco convincente que era esa actuación.

El magnate periodístico Joseph Pulitzer tenía por costumbre publicar caricaturas que exageraban la nariz de Morgan hasta proporciones grotescas.

Morgan le pidió que se detuviera. John “Bet-a-Million” Gates fue más allá, llamándolo abiertamente “ nariz de hígado ”, un desaire que Morgan le devolvió vetando a Gates tanto de la Union League como del New York Yacht Club. La susceptibilidad era total y absoluta.

A medida que la deformidad empeora, la nariz se deforma con la aparición de hoyuelos, nódulos, fisuras, lobulaciones y pedúnculos. Esta condición inspiró la ingeniosa burla: «El órgano nasal de Johnny Morgan tiene un tono púrpura».

Controlar su imagen fotográfica se convirtió casi en una obsesión. Morgan exigía que los fotógrafos retocaran su nariz en cada fotografía antes de que se hiciera pública, suavizando su tamaño y color hasta que pareciera algo más común.

Quienes intentaron fotografiarlo en público sin permiso se arriesgaron a algo mucho peor que su disgusto.

Se sabía que Morgan atacaba físicamente a los fotógrafos no autorizados en la calle, y una de las pocas fotografías espontáneas que se conservan lo capta en pleno movimiento, con el bastón levantado hacia la cara del fotógrafo.

Para la mayoría de la gente, su sola presencia era suficiente elemento disuasorio: pocos se atrevían a acercarse a un hombre de su tamaño y reputación con una cámara en la mano.

El público en general, en gran medida ajeno a la realidad gracias a los retratos retocados y la distancia impuesta, solía quedar atónito al conocerlo por primera vez.

El marchante de arte Joseph Duveen dejó constancia vívida de su reacción al conocerlos: “Ninguna nariz en una caricatura jamás alcanzó proporciones tan gigantescas ni presentó excrecencias tan espantosas.

Si no hubiera jadeado, podría haber palidecido. Morgan lo notó, y sus pequeños ojos penetrantes me clavaron una mirada maliciosa.

A Morgan le disgustaba posar para retratos por la misma razón que le disgustaban las cámaras: la imposibilidad de controlar el resultado de antemano.

Los retratistas solían trabajar a partir de fotografías aprobadas que Morgan había examinado minuciosamente con antelación.

En 1903, el artista Fedor Encke encargó a un joven fotógrafo llamado Edward Steichen que produjera imágenes de referencia para un retrato.

Steichen pasó horas ajustando la iluminación, utilizando a un conserje de complexión similar como doble, ya que Morgan había accedido a aparecer durante no más de cinco minutos.

El gigante bancario en una foto retocada.

La sesión en sí duró tres minutos, una eficiencia que evidentemente impresionó a Morgan, quien simplemente le dijo a Steichen: «Me caes bien, jovencito».

Steichen relató más tarde que Morgan llegó sin decir palabra, se acomodó en la silla y adoptó una postura serena.

Steichen tomó una fotografía y luego le preguntó a Morgan si le importaría ajustar la cabeza. Morgan no respondió con palabras, sino con una mirada fulminante, que Steichen capturó en una segunda imagen antes de que la expresión desapareciera.

Morgan se levantó, le pagó a Steichen 500 dólares (unos 13.000 dólares actuales), intercambió unas breves palabras y se marchó.

Morgan falleció el 31 de marzo de 1913, llevándose a la tumba un resentimiento particular hacia la expresión «magnate de rostro rubí».

Su instinto de privacidad le sobrevivió de una manera trascendental: poco antes de su muerte, quemó miles de cartas, incluyendo más de tres décadas de correspondencia semanal con su padre en Inglaterra sobre negocios y política estadounidenses desde la década de 1850 en adelante.

Nunca se sabrá qué podrían haber revelado esas cartas sobre una de las figuras más importantes de la historia financiera estadounidense: un último acto de control por parte de un hombre que dedicó su vida a decidir, según sus propios términos, exactamente qué se le permitía ver al mundo.

Desde 1986, Budweiser ha sido patrocinador de la Copa Mundial de la FIFA y se ha consolidado como una marca sinónimo de grandes eventos deportivos. Para celebrar estos 40 años de colaboración, la marca lanza una campaña global que apela a la nostalgia para reconectar a los aficionados con sus recuerdos.

Creapills

Esta plataforma global, denominada Budstalgia , utiliza diversas herramientas (cine, publicidad exterior, medios digitales y ediciones limitadas) para recrear cuatro décadas de momentos icónicos y unir a diferentes generaciones en torno a una pasión compartida.

Un pack de coleccionista que recorre toda la historia de la Copa del Mundo

Como eje central de la campaña, Budweiser presenta su pack de coleccionista más grande hasta la fecha. Compuesto por 11 botellas y latas, rinde homenaje a cada Copa del Mundo desde 1986 hasta la edición de 2026.

Cada diseño se inspira en la identidad visual y cultural de los torneos, permitiendo a los aficionados revivir los momentos clave de cada época. Un código QR integrado mejora la experiencia al brindar acceso a contenido exclusivo relacionado con cada edición.

Una película espectacular para llevar recuerdos de viaje

Para acompañar este lanzamiento, la marca presenta The Big Drop , un cortometraje global con una puesta en escena espectacular. En él, botellas gigantes recorren diferentes paisajes antes de llegar a los emblemáticos estadios de la Copa del Mundo.

Estos lugares legendarios se revisitan y se transforman en escenas de celebración, creando un puente entre el pasado y el presente. Todo esto se ve reforzado por el himno «You’ll Never Walk Alone», que intensifica el impacto emocional de la película.

Una presencia histórica que vuelve a estar en el centro de atención

Budweiser también aprovecha esta campaña para destacar su presencia constante en los eventos deportivos. Mediante una serie de carteles creados a partir de imágenes de archivo, la marca muestra la evolución de su logotipo a través de diferentes ediciones.

Al rememorar estas imágenes icónicas, reafirma su papel como testigo privilegiada de los momentos clave del fútbol mundial. Es una forma de consolidar aún más su lugar en la cultura deportiva, al tiempo que sienta las bases para futuras competiciones.

Para una de sus campañas relacionadas con el fútbol, ​​Budweiser tuvo una idea brillante: ofreció a los porteros tantas cervezas como goles le habían encajado a Lionel Messi. ¡Y déjenme decirles que fueron muchísimas cervezas!

A pesar de la creciente influencia de aplicaciones de origen chino como TikTok o DeepSeek, los programas de software estadounidenses como WhatsApp o Gmail protagonizan los menús de la mayoría de teléfonos móviles. Este monopolio de empresas de Estados Unidos como Google o Meta podría poner en riesgo la ciberseguridad de sus usuarios, pues actúan bajo una normativa ajena a la establecida por la Unión Europea. Por ello, es recomendable conocer otras aplicaciones alternativas de mensajería y correo electrónico.

La Razon

Este peligro ha sido advertido por el experto en ciberseguridad y analista digital, Ben van der Burg, quien ha calificado esta práctica como una vulnerabilidad estratégica tanto para usuarios como para compañías que utilicen de forma diaria y exclusiva aplicaciones gestionadas por empresas estadounidenses. Su popularidad y utilidad hacen que los individuos no se paren a leer las condiciones de uso ni a pensar las consecuencias que estas pueden tener en su seguridad y privacidad.

Muchas de las aplicaciones gratuitas se sostienen, además de en los anuncios, en la recopilación de los datos de sus usuarios. Estos datos, en apariencia inofensivos, tienen un gran valor para empresas con las que colaboran. Más allá de para mejorar su funcionalidad y crear campañas publicitarias que incrementen el alcance y las ventas de los anunciantes, estas aplicaciones podrían estar recogiendo datos más personales como contactos o correos electrónicos privados.

Al concentrar los datos en unas pocas empresas, estas tendrán su control absoluto

Es por ello que la Unión Europea quiso aumentar la seguridad y protección de los datos de sus ciudadanos mediante el Reglamento General de Protección de Datos (RGDP) y la Ley de Mercados Digitales (DMA). Ambas medidas fueron aprobadas para obligar a las grandes plataformas a reforzar los protocolos de tratamiento de los datos de sus usuarios y evitar un uso malicioso de estos. Debido a esto, algunas aplicaciones han tardado un poco más en llegar a los países miembros.

Sin embargo, Ben van der Burg ha querido recalcar la importancia de diversificar las aplicaciones instaladas, pues, de lo contrario, toda la información acaba en los servidores de unas pocas empresas, como Google o Meta. No se debe a una cuestión ideológica, sino de pragmatismo. Pues si los datos se concentran en unas empresas determinadas, estas tendrán el control absoluto de ellos, dejando a los individuos a merced de quienes las manejan y de sus posibles intereses.

Además, el experto recuerda que en estas aplicaciones se suele manejar información sensible y privada. En el ámbito laboral, los programas de software de correos electrónicos podrían recopilar claves y cifras confidenciales de las empresas que lo manejan; mientras que en el ámbito personal, las aplicaciones de mensajería suelen ser empleadas para tener conversaciones con sus seres queridos en las que incluso pueden incluir datos médicos. Por ello, es importante tener en cuenta los riesgos a los que se exponen y conocer otras opciones más seguras.

Otras opciones a Gmail y WhatsApp de origen europeo

Van der Burg explica que en Europa se han desarrollado diferentes sistemas de software igual o más completos que los creados en Estados Unidos y sujetos a las medidas de la Unión Europea. Algunas de las alternativas más populares son:

Opciones de navegadores: Startpage, el cual opera desde Países Bajos; Escocia, caracterizado por plantar árboles con los beneficios que obtienen de sus usuarios; o Qwant, de origen francés y caracterizado por su neutralidad en los resultados.

Alternativas a Gmail: Proton Mail, de origen suizo y con almacenamiento cifrado; Tuta, caracterizado por emplear energía 100% renovable; y Mailbox.org, la cual ofrece servicios de almacenamiento, videollamadas y correo electrónico desde un euro al mes.

Aplicaciones de almacenamiento: Internxt, de origen español y con planes vitalicios; pCloud, el cual aloja datos en la UE; y Nextcloud, que opera desde Alemania y otorga control absoluto de los datos.

Alternativas de WhatsApp: Olvid, certificada por la ANSSI y no requiere de tarjeta SIM; Wire, la cual es capaz de conectarse con otras aplicaciones como Slack; y Ginlo, cuyo cifrado y eliminación de mensajes automática garantiza la seguridad de sus usuarios.

Metodología Zero Trust para mejorar la seguridad de las empresas

Además de evitar utilizar únicamente aplicaciones originarias de Estados Unidos, el Instituto Nacional de Ciberseguridad recomienda utilizar la metodología Zero Trust. Esta estrategia no solo permite aumentar la protección de los datos personales de los usuarios, sino que también permite actuar con rapidez y eficacia en caso de ciberataques o amenazas. Como indica su nombre, consiste en mantener una actitud de desconfianza constante ante las aplicaciones y los inicios de sesión.

Para ello, es necesario llevar a cabo un registro y conocer quién tiene acceso a qué recursos, lo que permite detectar cualquier riesgo rápidamente; aumentar los procesos de verificación en las solicitudes de acceso, incluyendo información como la identidad del usuario, el dispositivo, su ubicación y la aplicación que se solicita; reducir los puntos de acceso a la red, siendo recomendable una red plana que limite el acceso a los usuarios; crear redes independientes y limitadas a ciertos individuos autorizados; verificar de forma continua la identidad y la autorización de quienes acceden a la red; y la finalización de todas las conexiones, permitiendo que la arquitectura proxy inspeccione el tráfico en tiempo real.

La líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, pidió este martes realizar elecciones “lo antes posible” en Venezuela, en una entrevista con la agencia de noticias AFP en París, un día después de que el ministro del Interior, Diosdado Cabello, rechazara esta demanda.

Infobae

La oposición solicita que la presidenta interina, Delcy Rodríguez, convoque a elecciones presidenciales para cubrir la vacante tras la detención de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, ocurrida el 3 de enero. Para el jueves, está prevista una protesta de gremios sindicales en apoyo a este pedido.

La Constitución venezolana es muy clara y, efectivamente, establece que ante la falta absoluta, y nadie puede dudar que hay una falta absoluta del señor Nicolás Maduro, en los siguientes 30 días se deben convocar elecciones», expresó Machado a la AFP, remarcando que esta convocatoria debe hacerse “lo antes posible”.

Aclaró que convocar no implica realizar los comicios de inmediato. Machado defendió primero la elección de un nuevo Consejo Nacional Electoral conformado por personas sin “vinculación política” y la actualización del registro, ya que “el 40% de los venezolanos con derecho a voto no están inscritos”, incluyendo a quienes emigraron.

“Todo esto toma tiempo y nosotros estimamos en alrededor de nueve meses la secuencia de todas estas acciones, a partir del momento en que se designa un nuevo Consejo Nacional Electoral”, explicó Machado, en una videoconferencia desde París, tras reunirse el día anterior con el presidente Emmanuel Macron.

Machado dejó Venezuela en diciembre para recibir el premio Nobel de la Paz en Oslo y reiteró su intención de regresar, aunque evitó precisar una fecha. Indicó que aún tiene “metas que cumplir” en reuniones con la diáspora, “potenciales inversionistas” y líderes políticos.

Delcy Rodríguez gestiona bajo la presión del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha declarado estar a cargo de Venezuela y de la gestión petrolera del país. Avanza con reformas legislativas para abrir la nación, que posee las mayores reservas probadas de crudo, a la inversión extranjera.

El lunes, la presidenta interina impulsó una reforma de la ley de hidrocarburos y destacó avances en la industria petrolera en el marco de acuerdos con Chevron para aumentar la producción.

Venezuela hoy produce alrededor de un millón de barriles de petróleo al día”, pero “podría producir 5 o 6 millones” diarios, afirmó Machado, quien sostuvo que para llegar a ese nivel se requiere “un proceso electoral donde surjan autoridades legítimas” y “un marco jurídico confiable” para las inversiones.

El cierre de facto del estrecho de Ormuz, con el tránsito marítimo reducido a mínimos históricos y sometido a control selectivo por parte de Irán, ha alterado de forma abrupta el equilibrio del comercio energético global y ha reactivado la preocupación internacional por la vulnerabilidad de los grandes corredores marítimos. Europa, altamente dependiente de esta vía para el suministro de petróleo y gas procedente del Golfo, se encuentra entre las regiones más expuestas a cualquier disrupción prolongada del tráfico.

Por: Clara Arias – Infobae

En las últimas semanas, el paso de buques —que en condiciones normales supera el centenar diario— se ha desplomado hasta cifras residuales, en algunos momentos limitadas a apenas una decena de embarcaciones autorizadas, en un contexto de militarización, ataques y despliegue de minas navales.

La crisis, enmarcada en la escalada entre Irán, Estados Unidos e Israel, ha transformado uno de los principales cuellos de botella del comercio mundial en un punto de fricción geopolítica de primer orden. A la práctica paralización del tráfico se suma la pretensión iraní de imponer tarifas al tránsito de buques, una iniciativa que choca con el derecho internacional, pero que evidencia hasta qué punto el control físico del paso puede traducirse en capacidad de presión económica. El resultado inmediato ha sido un encarecimiento del transporte marítimo, el desvío de rutas y la incertidumbre sobre la estabilidad de los flujos energéticos hacia Europa y Asia. En el caso europeo, esta situación ya se traduce en mayores costes energéticos, presión sobre la inflación y una creciente preocupación por la seguridad del abastecimiento.

La inquietud en torno a Ormuz está revalorizando otros puntos clave del mapa marítimo y, especialmente, aquellas infraestructuras que permiten no solo canalizar el tráfico, sino también regularlo y monetizarlo. Entre ellas destaca el Canal de Estambul, el ambicioso proyecto impulsado por Turquía que vuelve a cobrar relevancia en un momento en el que la seguridad de las rutas tradicionales se percibe cada vez menos garantizada. Para Europa, la existencia de una infraestructura de este tipo en su entorno geográfico ofrecería una vía adicional para gestionar flujos marítimos en un momento de inestabilidad global.

Una infraestructura paralela al Bósforo

El denominado Canal de Estambul es unavía artificial proyectada en la parte europea de la ciudad, concebida para conectar el mar Negro con el mar de Mármara a lo largo de aproximadamente 45 kilómetros. Su trazado discurriría en paralelo al estrecho del Bósforo, uno de los pasos naturales más transitados del mundo, por el que cruzan cada año decenas de miles de buques, incluidos petroleros y grandes cargueros.

El proyecto, promovido por el presidente Recep Tayyip Erdogan, fue presentado en 2021 como una iniciativa transformadora para la economía turca. Ankara sostiene que el canal permitiría reducir la congestión en el Bósforo, minimizar los riesgos de accidentes en una ciudad densamente poblada y reforzar la seguridad del tráfico marítimo en una de las zonas más sensibles del planeta desde el punto de vista logístico.

Las estimaciones sitúan su coste en torno a los 23.400 millones de euros, de los cuales aproximadamente 14.000 millones corresponderían a la construcción del canal en sí y unos 9.400 millones al desarrollo urbanístico previsto en sus márgenes. Además de la excavación de la vía navegable, el plan contempla la creación de nuevas áreas residenciales, infraestructuras de transporte y zonas logísticas, lo que convertiría el proyecto en una operación de gran escala con implicaciones económicas y territoriales.

En términos operativos, el canal se plantea como una ruta capaz de absorber una parte significativa del tráfico actual del Bósforo, con capacidad para el paso de decenas de buques diarios, incluidos petroleros. Su diseño responde a la necesidad de ofrecer una alternativa más previsible y gestionable frente a un estrecho natural sometido a fuertes limitaciones operativas y regulatorias.

El límite de los estrechos naturales

El elemento diferencial del Canal de Estambul no reside únicamente en su función logística, sino en su naturaleza jurídica. El Bósforo, al igual que el estrecho de Ormuz, está sujeto a normas internacionales que garantizan el derecho de paso en tránsito. En el caso turco, la Convención de Montreux de 1936 establece la libre navegación para buques civiles, lo que impide a Ankara imponer peajes más allá de ciertos costes asociados a servicios.

Esta limitación es precisamente la que el nuevo canal permitiría sortear. Al tratarse de una infraestructura artificial, Turquía podría establecer un sistema de tarifas para el tránsito, replicando el modelo de grandes arterias comerciales como el Canal de Suez o el Canal de Panamá, ambos convertidos en fuentes clave de ingresos para Egipto y Panamá, respectivamente.

La diferencia entre estrechos naturales y canales artificiales se ha convertido en un punto central del debate internacional, especialmente a raíz de las tensiones en Ormuz. La posibilidad de que Irán trate de imponer tarifas —con cifras que, según diversas informaciones, podrían alcanzar hasta dos millones de dólares por buque— ha generado preocupación entre organismos internacionales, que advierten de que una medida de ese tipo vulneraría el marco jurídico vigente y sentaría un precedente de amplio alcance.

Ormuz como catalizador estratégico

Aunque el Canal de Estambul no constituye una alternativa geográfica al paso por Ormuz, ya que este último es imprescindible para la salida de hidrocarburos del Golfo Pérsico, la relación entre ambos escenarios se sitúa en el plano estratégico. La inestabilidad en uno de los principales nodos críticos del comercio energético mundial está impulsando una reconsideración global de cómo se gestionan las rutas marítimas y qué margen tienen los Estados para ejercer control sobre ellas.Dos petroleros vinculados a Irán cruzaron el estrecho de Ormuz horas antes del bloqueo naval decretado por EEUU

En ese sentido, el interés por infraestructuras como el canal turco responde a una lógica compartida: la búsqueda de corredores que no solo faciliten el tránsito, sino que permitan intervenir en él desde el punto de vista económico. Mientras los estrechos naturales limitan esa capacidad, los canales artificiales la amplían.

La reciente excarcelación de Alexander Díaz Rodríguez, de 45 años, está generando conmoción internacional tras difundirse imágenes que muestran su estado extremo de desnutrición y deterioro físico luego de cinco años en prisión.

Por: Gastón Calvo – Infobae

El caso, revelado por la ONG Prisoners Defenders, expone una vez más las condiciones a las que se enfrentan los disidentes en el sistema penitenciario de la isla.

Tras salir del penal, luego de cumplir íntegramente su condena, Díaz Rodríguez evidencia costillas marcadasun rostro demacrado y una salud visiblemente afectada. Pese a padecer cáncer de garganta y tiroides, no recibió tratamiento oncológico adecuado ni acceso a una dieta apropiada.

El propio presidente de Prisoners Defenders, Javier Larrondo, relató en diálogo con Infobae la primera videollamada que mantuvo con el ex preso: “Quería felicitarle, pero estaba hablando con un ser humano auténticamente en los huesos, destruido completamente. Ya sabíamos que estaba fatal. Hemos luchado durante años por su vida”. El activista resaltó que este caso “es una muestra gráfica de lo que sucede en las cárceles cubanas con quienes se oponen abiertamente al Gobierno”.

Alexander Díaz Rodríguez, un hombre demacrado con el torso desnudo, costillas y clavículas muy marcadas, pelo rapado, barba incipiente, y tatuajes en el brazo y pecho
Alexander Díaz Rodríguez tiene 45 años

La reclusión de Díaz Rodríguez comenzó tras su participación en las protestas masivas del 11 de julio de 2021. Ese día, miles de cubanos salieron a las calles en distintas ciudades para exigir cambios políticos y libertad. El arresto ocurrió en Artemisa, donde el opositor se sumó a las manifestaciones. A pesar de su delicado estado de salud, agravado por la falta de alimentación y medicamentos, las autoridades rechazaron en reiteradas ocasiones sus solicitudes de licencia extrapenal, justificando la negativa por su “condición de contrarrevolucionario”, según narraron sus familiares.

Durante su estancia en prisión, el deterioro físico y los problemas médicos se agravaron. El ex preso sufrió anemia, hepatitis B, diarrea recurrente e inflamación de las extremidades, mientras la atención médica resultó insuficiente. Su madre denunció episodios de golpizas y la privación de alimentos que ella misma intentaba suministrarle, hechos que contribuyeron al cuadro de desnutrición.

Vista lateral de Alexander Díaz Rodríguez, un hombre muy delgado con el cráneo rapado, mostrando costillas prominentes y abdomen hinchado, vistiendo shorts oscuros y sandalias
Díaz Rodríguez fue detenido tras su participación en las protestas masivas del 11 de julio de 2021

Distintas organizaciones, como la mencionada Prisoners Defenders, documentaron estos maltratos y la sistemática tortura física y psicológica.

Larrondo relató que, tras la liberación, le pidió a Díaz Rodríguez que se fotografiara desde distintos ángulos para mostrarle al mundo las consecuencias de la represión. “He visto muchas veces salir de las cárceles cubanas a presos como si salieran liberados de Auschwitz en la Segunda Guerra Mundial. Pero esta vez le pedí que por favor, ya que directamente nada más salir de prisión me estaba llamando, que se hiciera una foto, que se lo íbamos a enseñar al mundo”, afirmó.

Vista posterior de Alexander Díaz Rodríguez, un hombre con calvicie, torso extremadamente delgado con costillas y columna vertebral prominentes, vistiendo shorts oscuros
Alexander Díaz Rodríguez, preso político cubano, muestra signos severos de desnutrición

El activista denunció que la dictadura cubana “está cometiendo crímenes de lesa humanidad sin parar, masivamente, intensamente y de una gravedad que no tienen cabida en la humanidad”.

Díaz Rodríguez es miembro del Partido Unión por Cuba Libre y firmante del Proyecto Emilia, iniciativas opositoras que, según Prisoners Defenders, sufren hostigamiento sistemático por parte de la Seguridad del Estado. El lema “abajo la tiranía” permanece tatuado en su piel como símbolo de su militancia y resistencia.

Mientras persisten las denuncias de represión y violaciones de derechos humanos, el dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel, niega la existencia de presos políticos en la isla. En declaraciones recientes, afirmó que los detenidos lo están “por cometer hechos vandálicos”, desestimando la persecución por manifestaciones pacíficas. Estas afirmaciones contrastan con los cientos de casos documentados por familias y organizaciones internacionales.

La imagen de Alexander Díaz Rodríguez tras cinco años en prisión se convierte en un testimonio gráfico de los abusos sufridos por los opositores en el sistema penitenciario cubano. “La humanidad no puede consentir que un régimen siga, en el estado que está el régimen cubano, haciendo las cosas que hace desde hace 67 años. Alguien tendrá que tomar una decisión”, concluyó Larrondo.

Una apertura de facto de la minería venezolana a las manos extranjeras. Eso es lo que supone la nueva Ley de Minas aprobada este jueves por la Asamblea Nacional de Venezuela, de mayoría oficialista.

Por: Juan Francisco Alonso – BBC

Tras la reforma parcial de la Ley de Hidrocarburos y de la de aceleración de trámites, esta es la tercera norma que se aprueba en el contexto de la cooperación económica con EE.UU., que ejerce un tutelaje sobre Miraflores desde el 3 de enero, cuando capturaron a Nicolás Maduro y a Cilia Flores.

En el caso de la reforma petrolera, ofrece garantías a la inversión privada y modifica el modelo estatista ideado por Hugo Chávez.

Con la nueva Ley de Minas se pretende modernizar esa industria del país y atraer a empresas privadas para que exploten tanto el oro como los minerales esenciales que hay en Venezuela.

Además, según la nueva legislación, se penaliza la extracción ilegal así como la degradación del medio ambiente, ambos grandes problemas especialmente en la zona conocida como el Arco Minero del Orinoco.

Como indica un informe de International Crisis Group, «desde hace dos décadas hay extensa minería de oro ilícita en el sur de Venezuela» que, agrega, ha «crecido rápidamente en los últimos diez años, a medida que grupos criminales y guerrillas han tomado el control de amplias zonas de los estados Bolívar y Amazonas».

Y aunque Venezuela y el petróleo son casi sinónimos, en las entrañas del suelo del país sudamericano no solo hay crudo, sino también grandes yacimientos de distintos metales y minerales.

Durante años, Chávez y su sucesor, Nicolás Maduro, achacaron sus malas relaciones con Estados Unidos al interés de Washington por apropiarse de esos recursos.

«¿Cuál es la meta del gobierno actual de EE.UU.? Ya lo han dicho: agarrarse todo el petróleo de Venezuela, el oro, las tierras raras, las riquezas de Venezuela», declaró Maduro en una entrevista difundida el 1 de enero, dos días antes de la inédita operación militar que Donald Trump ordenó ejecutar contra Venezuela y la cual terminó con su captura.

Las primeras palabras del mandatario estadounidense luego de esos sucesos parecieron confirmar las sospechas.

«Lo que necesitamos (de las autoridades interinas venezolanas) es acceso total. Acceso total al petróleo y a otras cosas en el país que nos permitan reconstruirlo», dijo Trump.

En ese momento, para los analistas consultados por BBC Mundo y para el propio gobierno interino venezolano esas «otras cosas» que no especificó el mandatario estadounidense parecen incluir los también vastos yacimientos minerales del país.

Un amplio inventario

«En Venezuela no solamente existe el petróleo como recurso mineral importante, sino que también hay otros, una minoría de los cuales han comenzado a ser explotados», le dijo a BBC Mundo el geólogo venezolano Gustavo Coronel.

¿Cuáles son esos minerales? «El hierro, la bauxita y el oro», enumeró el experto, quien fue uno de los directivos fundadores de Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

Por su parte, Emiliano Terán Mantovani, sociólogo de la Universidad Central de Venezuela (UCV) agregó a la lista «los diamantes, el coltán, el níquel, el cobre y el carbón». Terán Mantovani es un investigador especializado en los impactos en América Latina del llamado «extractivismo» (la explotación y exportación de grandes volúmenes de recursos naturales con escaso procesamiento).

Las autoridades, entretanto, han asegurado que en el país hay al menos 50 minerales y estiman que unos 15 pueden ser explotados comercialmente.

Según el Centro Internacional de Inversión Productiva (CIIP), organismo adscrito a la Vicepresidencia venezolana, el país tiene la octava reserva mundial de hierro, con 14.721 millones de toneladas métricas, y posee más de 321 millones de toneladas de bauxita, que es la materia prima para obtener aluminio metálico, con el cual se fabrican aviones, automóviles y otros productos.

En lo que se refiere al oro, el CIIP asegura que el país alberga entre 2.200 y 8.000 toneladas, lo que convertiría a Venezuela en la segunda reserva mundial de este metal precioso. No obstante, los expertos consultados por BBC Mundo advirtieron que esos datos no han sido verificados independientemente.

«Nadie sabe, ni siquiera el gobierno, a cuánto ascienden las reservas probadas de oro, porque la explotación ha sido muy desorganizada y no se han realizado más estudios», afirmó Coronel.

La mayoría de los yacimientos de estos minerales se ubican al sureste del país, en particular en la región de Guayana, conformada por los estados Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro, y algunos de ellos son explotados desde hace varias décadas.

Sin embargo, en otras partes del país como en la península de La Guajira, en el occidental estado Zulia, fronterizo con Colombia, hay depósitos de carbón; mientras que los de cobre están esparcidos por el centro-norte y el nororiente.

El misterio de las tierras raras

En los últimos años, las autoridades venezolanas han asegurado que en el país hay depósitos de las llamadas tierras raras —esos 17 elementos químicos tan demandados actualmente para fabricar baterías, pantallas, imanes y otros equipos tecnológicos—, una afirmación que los expertos respaldan.

«En el año 1971 se hizo un levantamiento aeromagnético y se detectó la presencia de tierras raras en el cerro Impacto, ubicado entre los estados Bolívar y Amazonas», aseguró Coronel.

El torio —un elemento altamente radioactivo y muy apreciado en la industria nuclear— fue identificado junto con el niobio y el tantalio, se lee en un informe del Servicio Geológico de EE. UU. (USGS, por sus siglas en inglés) fechado en 1990.

No obstante, el organismo estadounidense no incluye al país sudamericano entre aquellos que poseen depósitos de tierras raras por falta de datos. ¿La razón? Décadas después de los primeros hallazgos, todavía se desconoce qué tan importantes son estos yacimientos.

«Esos minerales están en una zona de difícil acceso, con abundante vegetación y están cubiertos por una enorme cantidad de sedimentos, por lo cual se requiere de excavaciones y perforaciones que afectarían seriamente el medio ambiente», explicó Coronel.

Por su parte, las autoridades han asegurado que los depósitos de estos elementos, así como de coltán —un mineral crítico, también muy demandado por la industria tecnológica civil y militar—, son grandes.

«Las reservas (de coltán) en Venezuela pudieran, en una evaluación muy preliminar, aproximarse a los US$100.000 millones», aseveró Chávez durante un discurso en el Parlamento en 2010.

No obstante, no fue sino ocho años después cuando se conoció la primera exportación del llamado «oro azul».

En 2018, el entonces ministro de Desarrollo Minero, Víctor Cano, anunció que cinco toneladas de coltán, por un valor de US$330.000, fueron vendidas a Italia.

Desde entonces, no se ha informado de nuevos envíos de este mineral al exterior, al menos de manera formal, pero reportes de organizaciones ambientalistas y de medios locales apuntan a un creciente contrabando del mineral.

El plan B

Aunque la tradición minera venezolana se remonta a tiempos de la colonia, nunca fue un motor de la economía venezolana, pese a su potencial.

No obstante, esto cambió a partir de la segunda mitad de la década pasada.

«Debido a la caída de la producción petrolera, Maduro decretó en 2016 el Arco Minero del Orinoco para explotar los minerales de la zona, en particular el oro, que ha tomado protagonismo debido a que sus elevados precios internacionales», recordó Terán.

El Arco Minero es una vasta zona de más de 110.000 kilómetros cuadrados, equivalente al 12% del territorio venezolano, ubicada al norte de los estados Amazonas, Bolívar y el sur de Delta Amacuro, cerca de la Faja Petrolífera del Orinoco, donde están el grueso de las reservas de crudo venezolanas.

El Arco fue dividido en cuatro bloques dependiendo de la preponderancia de yacimientos minerales que contienen.

«Se esperaba que unas 150 empresas participaran en la explotación del Arco, pero la falta de seguridad jurídica, la agudización de la crisis política y las sanciones internacionales lo frustraron», explicó el experto.

El sector minero también fue objeto de expropiaciones durante el gobierno de Chávez y algunas de esas disputas siguen en tribunales internacionales.

«A partir de allí, el gobierno recurrió a la pequeña minería para recabar el oro, actividad que no siempre respeta el medioambiente ni a las comunidades indígenas», agregó Terán.

Y como si lo anterior no fuera suficiente, el experto denunció que «el crimen organizado se expandió en la zona gracias a su asociación a sectores militares que se han enriquecido con el negocio minero».

Las autoridades, por su parte, han reconocido que en la zona se han producido hechos irregulares. «Se llevan el oro, el coltán, los diamantes», admitió Maduro el 5 de enero de 2018. No obstante, los funcionarios aseguran que estos son casos aislados y aseguran que sus responsables son perseguidos.

Pese los obstáculos, la explotación de oro ha aumentado de manera constante en los últimos años, llegando a cifras sin precedentes de entre 40 y 50 toneladas al año, lo cual representa entre US$2.700 y US$3.300 millones, según fuentes nacionales e internacionales.

Sin embargo, solo una pequeña porción de esos fondos ha terminado en las arcas públicas.

«Al Banco Central de Venezuela (BCV) apenas estaría ingresando 8% del oro explotado por concepto de regalías y 6% por autorizar las exportaciones, mientras las organizaciones criminales se estarían quedando con alrededor de 20% y las alianzas estratégicas vinculadas a la élite política con 66%», denunció la organización Transparencia Venezuela en un informe publicado en 2024.

Las autoridades han sido muy opacas en cuanto a la producción de oro y no informan cuánto ingresa al BCV por este concepto. Este mes, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, afirmó que el oro «mantiene el servicio exterior» (embajadas y consulados) y financia «a los deportistas venezolanos» que asisten a competencias internacionales, al tiempo que reveló que en 2025 se extrajeron 9,5 toneladas del metal.

Las minas están en la mira

Más allá de la petición de Trump de «acceso total», otros funcionarios estadounidenses han dejado en claro el interés de Washington por los otros recursos naturales venezolanos.

«Tienen hierro y todos los minerales críticos, tienen una gran historia minera que se ha oxidado, pero el presidente Trump va a arreglarlo y recuperarlo», anunció el secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick, horas después de la captura de Maduro y Flores.

A lo anterior hay que sumarle que la bauxita, el níquel, el cobre y el carbón —que también posee Venezuela— fueron incorporados en noviembre de 2025 a la lista de minerales críticos fundamentales para la economía de EE. UU. que elabora el USGS, el Servicio Geológico de ese país.

«Los minerales críticos sustentan industrias por valor de billones de dólares, y la dependencia de las importaciones pone en riesgo sectores clave», advirtió Ned Mamula, director del USGS.

Los expertos dieron por hecho que el interés de Washington no se limitará al petróleo, pues la administración estadounidense ha dejado en claro que quiere diversificar su cadena de materias primas.

«El oro es parte del interés de EE.UU. en esta nueva situación. No es desconocido que el presidente Trump tiene una especial predilección por el oro como lo prueba la decoración de su oficina en la Casa Blanca», apuntó Coronel.

No obstante, el geólogo expresó preocupación por cómo puedan explotarse algunos minerales.

«Un gobierno democrático seguramente dejaría intacta la zona del cerro Impacto, ya que existe el riesgo de un desastre ecológico. Pero temo que ahora algunos países que necesitan desesperadamente esos minerales podrían presionar para abrir la zona a la exploración, y uno de ellos es, obviamente, EE. UU.», dijo.

Terán también expresó inquietud por las apetencias de Washington.

«No está de más decir que aquí no hay ningún miramiento ambiental ni preocupación por la democracia o los derechos humanos; lo que estamos viendo son señales de unos acuerdos bastante subordinados que ponen en peligro la idea de soberanía que tuvimos», advirtió.

Sin embargo, firmas especializadas como GlobalData Energy han expresado dudas sobre la capacidad de Venezuela para convertirse en un suministrador confiable de minerales para EE. UU. a corto plazo.

¿Por qué? Por la carencia de infraestructura moderna en el país, de estudios confiables sobre sus reservas y, sobre todo, de un marco jurídico estable, se lee en un informe publicado recientemente.

27 años de humo reciclado.

La llamada “Delcylusión” no es un error, es un método.

Un libreto repetido que combina ilusión con dilución, promesas con ambigüedad, y culpas con excusas.

Durante casi tres décadas, la fulana revolución ha reciclado el mismo guion: generar expectativa, sembrar incertidumbre y señalar culpables externos.

El resultado es siempre el mismo: más humo, más justificaciones y ninguna respuesta concreta.

Edward Rodríguez

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