Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

La comisaría de Policía convertida en un temible prisión denominada Zona 7, situada en el barrio de Boleíta al norte de Caracas, no ha excarcelado todavía a ningún preso político, ni siquiera a cuentagotas, desde que los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez anunciaran el 8 de enero que iban a liberar a «un número grande de personas».

Por: Ludmila Vinogradoff – ABC

Al parecer, los carceleros de la Zona 7 han hecho oídos sordos a dicha orden y al anuncio de una inminente amnistía general para los presos políticos. De hecho, solo permitieron la salida del agente Edison José Torres Fernández el 10 de enero, y porque estaba a punto de morir.

Ese día, este preso político fue trasladado bajo custodia al hospital Domingo Luciani, donde falleció tras sufrir «un evento cerebrovascular seguido de un paro cardíaco», según dictaminó el fiscal Tarek William Saab. Este policía había sido detenido un mes antes por ser crítico con el Gobierno de Nicolás Maduro.

«No han soltado a nadie más hasta el día de hoy, solo el cuerpo agonizante de Edison Torres», denuncia Petra González, cuñada del preso político Jack Tantak. «En esta cárcel hay unos 82 presos políticos detenidos, de los cuales 43 están sujetos a presentación de juicio. Sin pruebas, los acusan de conspiración, terrorismo, incitación al odio y traición a la patria, los mismos cargos que imputan a todos los presos políticos», enumera.

Frente a la cárcel policial hay 80 familias que hacen vigilia y pernoctan. Para poder visitar a los presos políticos, los familiares deben vestir camiseta blanca y vaqueros azules. Los dejan entrar en grupos de ocho personas y llevar una bolsa de comida, chanclas, ropa deportiva y productos de aseo personal. Una semana antes, los carceleros negaban tener presos políticos en sus celdas.

Petra comparte su carpa con Liliana Herrera, de 37 años, quien habla a ABC de su esposo Jack Tantak, de 31 años y de origen libanés, que fue detenido en Maracaibo el 27 de noviembre pasado en su negocio. «Estuve dos meses buscándolo en todos los centros penitenciarios y siempre me lo negaban».

Negaban la existencia de presos

La semana pasada, los guardia de la Zona 7 finalmente admitieron que estaba allí detenido. «Lo encontré delgado, amarillo y desnutrido», recuerda Liliana Herrera.

A su lado, Evelis Cano, de 49 años y madre del comerciante Tantak, lleva 23 días pernoctando en la Zona 7: «Ha sido duro, estamos sobreviviendo, el primer día vi a mi hijo deteriorado, afectado y llorando. Nos contó cosas muy feas que le hicieron. Gracias a Dios estamos en la recta final».

Evelis Cano cuenta los días que faltan para la liberación, marcando las rayitas en su móvil. «Esperamos que, con la aprobación de la ley de amnistía, esta semana podamos ver libres a nuestros presos políticos y nos los entreguen aquí mismo», señala confiada. Además, cuenta que el pecado de su hijo fue haber vendido un coche usado al diputado Fernando Orozco, lo que lo vincula a una supuesta conspiración.

Nelly Castillo, de 76 años, es la madre del preso político y comerciante Julio Velasco, de 52 años y detenido el 27 de noviembre pasado junto a su padre Marco Velasco, quien trabaja en el equipo de María Corina Machado. «Es duro esto. Encontré a mi hijo mal porque lo habían maltratado en los primeros ocho días. Después lo dejaron tranquilo y comenzaron a darle comida esta semana, relata.

Los Navegantes del Magallanes superaron todo tipo de dificultades y reveses, para finalmente coronarse campeones de la temporada 2025-26 de la LVBP, al derrotar 14-6 a Caribes de Anzoátegui en el sexto juego de la Gran Final en el Alfonso «Chico» Carrasquel de Puerto La Cruz.

Por: El Extrabase / 2001 / MFM

De esta forma, el Magallanes conquista su 14to título en la LVBP y el 11mo desde que están radicados en Valencia. Además, han ganado tres de las cuatro finales que han disputado ante Caribes.

Una gesta deportiva histórica que quedó manchada por el escándalo.

“Somos el hampa”

Los del Cabriales estuvieron navegando una tormenta, pero esta vez de manera extradeportiva. Una camiseta de entrenamiento con el mensaje «Somos el Hampa» utilizada por varios jugadores ha desatado una ola de indignación que obligó incluso a la intervención de la liga.

La palabra «hampa», históricamente ligada a la delincuencia, no cayó nada bien en el seno de la organización ni en los referentes del deporte venezolano.

Mari Montes y Fernando Álvarez calificaron la estrategia como un «desacierto absoluto» y una falta de respeto a la identidad centenaria del equipo.

El comunicador Adrián Monilla, también rechazó el mensaje que se leía en la camiseta: «Que Magallanes se refiera a ‘Somos el hampa’ y que la LVBP se haga de la ‘vista gorda’ es el claro ejemplo del desastre cultural, social y ciudadano que tenemos en este país».

Si hay que disculparse…

El pelotero Adrián Almeida intentó disculparse luego de la polémica generada por el uso del eslogan “somos el hampa”, empleado por algunos jugadores del equipo.

“Si hay que pedir disculpas, las pido a todas esas personas que nos ven, especialmente a los niños. En el beisbol, quizás es una forma de motivarnos entre nosotros, una simple palabra”, expresó Almeida en declaraciones a IVC.

El jugador explicó que la franela le fue entregada como obsequio por un fanático y que desconocía el impacto que tendría su uso. “Un fanático me dio la camisa como un regalo (…) yo me la puse sin saber la gran polémica que iba a causar. Días después me entero de la imagen que estaba circulando”, señaló.

La jefa del régimen chavista, Delcy Rodríguez, sostuvo este lunes en el Palacio de Miraflores una reunión con Laura Dogu, la nueva encargada de negocios de Estados Unidos para Venezuela, en el primer contacto oficial entre ambos países desde la ruptura de relaciones diplomáticas ocurrida en 2019.

EFE

El encuentro se realizó pocos días después del arribo de la diplomática estadounidense a Caracas para reabrir la misión de su país y marca un paso en el restablecimiento de los canales institucionales entre Washington y el chavismo.

Hoy me reuní con Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez para reiterar las tres fases que el secretario de Estado, Marco Rubio, ha planteado sobre Venezuela: estabilización, recuperación económica y reconciliación, y transición”, escribió Dogu en la cuenta de X de la embajada de Estados Unidos en Venezuela.

El encuentro se produjo dos días después de la llegada de Dogu a la capital venezolana. Al anunciar su arribo, la diplomática publicó un breve mensaje en el que señaló: “Acabo de llegar a Venezuela. Mi equipo y yo estamos listos para trabajar”.

La funcionaria fue designada como encargada de negocios de la Unidad de Asuntos de Venezuela y tendrá a su cargo la reapertura operativa de la representación estadounidense, cerrada desde hace siete años.

El encuentro se produjo dos días después de la llegada de Dogu a la capital venezolana. Al anunciar su arribo, la diplomática publicó un breve mensaje en el que señaló: “Acabo de llegar a Venezuela. Mi equipo y yo estamos listos para trabajar”.

La reactivación de la misión diplomática ocurre en un contexto político excepcional. Estados Unidos y Venezuela rompieron relaciones en 2019, y el vínculo bilateral se mantuvo congelado hasta las últimas semanas, tras la captura de Nicolás Maduro durante una operación militar estadounidense en Caracas el pasado 3 de enero.

Desde entonces, ambos países iniciaron contactos formales orientados a normalizar la comunicación institucional y reconstruir los mecanismos diplomáticos mínimos.

El 9 de enero, Delcy Rodríguez anunció un “proceso exploratorio de carácter diplomático” con Washington.

Según información oficial, Dogu trabajará con actores del sector público y privado, además de organizaciones de la sociedad civil, como parte de un plan político definido por el gobierno estadounidense para el período posterior a la salida de Maduro del poder. Ese esquema fue explicado públicamente por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien detalló que se trata de un proceso de tres etapas.

El plan de tres fases estará marcado por una primera etapa de estabilización, otra de recuperación y finalmente la transición democrática”, afirmó Rubio al describir la hoja de ruta que Washington impulsa para el país. La reapertura de la misión diplomática es considerada por la administración estadounidense como una herramienta operativa para acompañar ese proceso desde el terreno.

La presencia de Dogu en Caracas se da también tras la confirmación de que ciudadanos estadounidenses que permanecían detenidos en Venezuela fueron liberados como resultado de negociaciones recientes entre ambas partes.

En las semanas previas, delegaciones técnicas de Estados Unidos habían visitado la capital venezolana para evaluar las condiciones de reapertura de la sede diplomática.

La reunión entre Rodríguez y la enviada estadounidense se desarrolla en paralelo a un escenario de fuerte presión política interna sobre el régimen interino.

La líder opositora María Corina Machado manifestó este lunes su disposición a mantener un eventual contacto con Delcy Rodríguez para discutir un calendario de transición.

Si es necesario para intercambiar en algún encuentro a los efectos de definir un cronograma de transición, pues se hará”, declaró.

Machado sostuvo además que cualquier proceso político debe basarse en el reconocimiento de los resultados de las elecciones presidenciales de 2024 y reiteró que el cambio político en el país es irreversible.

Hay cosas que se pueden acordar. Hay contenido que necesita de más trabajo. Estamos listos para las garantías de seguridad”, señaló en referencia a las condiciones para una transición institucional.

La organización no gubernamental Foro Penal informó este lunes que en Venezuela registra un total de 687 presos políticos, tras un proceso de excarcelaciones anunciado por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, pocos días después de que Estados Unidos capturara a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, el 3 de enero en Caracas, según datos difundidos por la ONG.

EFE

En sus redes sociales, Foro Penal detalló que del total de presos políticos 600 son hombres y 87 son mujeres, de acuerdo con un conteo actualizado hasta el 2 de febrero. La organización precisó además que 505 personas son civiles y 182 militares, según el boletín publicado este lunes.

Foro Penal indicó que, del total de 687 presos políticos, 686 son adultos y uno es menor de edad, de acuerdo con la información recopilada por la organización en sus registros.

Este domingo, la ONG informó que confirmó en Venezuela la excarcelación de 344 presos políticos desde el pasado 8 de enero, fecha en la que se anunció la liberación de un “número importante” de personas privadas de libertad por razones políticas. Por su parte, la Plataforma de la Unidad Democrática (PUD) aseguró este lunes que 349 personas fueron liberadas desde esa misma fecha.

Varias organizaciones no gubernamentales aclararon que los presos políticos excarcelados no cuentan con una liberación plena, debido a que recibieron medidas sustitutivas a la privativa de libertad. Sobre este punto, la coordinadora de la organización Justicia, Encuentro y Perdón (JEP), Martha Tineo, dijo recientemente a EFE que las excarcelaciones no implican el cese total de las restricciones legales.

Mientras avanza el proceso de excarcelaciones, familiares de presos políticos permanecen a las afueras de varias cárceles del país, donde han pernoctado durante semanas para exigir la excarcelación de sus parientes, según informaron organizaciones de derechos humanos.

El contexto de estas detenciones se remonta a las fraudulentas elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, tras las cuales más de 2.400 personas fueron detenidas, según cifras oficiales. La mayoría de estas personas recuperó su libertad posteriormente, de acuerdo con la información disponible.

La Fiscalía del régimen chavista acusó a los detenidos de delitos como “terrorismo” y “vandalismo”, aunque varias organizaciones no gubernamentales y partidos opositores sostienen que estas personas son inocentes y denunciaron “represión” por parte del Estado.

En contraste con los reportes de Foro Penal y otras organizaciones, el Ejecutivo de transición venezolano afirma que el país se encuentra “libre de presos políticos” y sostiene que las personas señaladas como tales están encarceladas por la “comisión de terribles hechos punibles”, según la versión oficial.

La madrugada del 3 de enero de 2026, una operación militar coordinada por Estados Unidos sacudió el centro de Caracas y desencadenó el mayor cambio político en Venezuela en más de dos décadas.

Por: Carlos Eduardo Martínez – Infobae

La captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, ejecutada por fuerzas especiales estadounidenses, marcó el fin abrupto de su gobierno y el inicio de una transición bajo presión internacional.

La misión, denominada Operación Determinación Absoluta, dejó un saldo de al menos 47 militares venezolanos y 32 agentes cubanos muertos, y trasladó a Maduro a Nueva York, donde permanece bajo custodia en un centro federal de máxima seguridad, enfrentando cargos de narcoterrorismo y conspiración.

El nuevo poder tutelado

El vacío de poder fue ocupado inmediatamente por Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia interina en un contexto de máxima tensión. Su administración conservó la mayor parte de la estructura chavista, incluyendo mandos civiles, militares y judiciales, pero debió operar bajo la supervisión constante de Washington. Desde el inicio, la gestión de Rodríguez quedó sujeta a una agenda de control internacional y exigencias públicas para garantizar la apertura democrática, la liberación de presos políticos y la reforma de sectores estratégicos.

La transición no supuso el colapso de las instituciones heredadas del chavismo, pero sí una transformación forzada y acelerada de las reglas del poder. La presión directa de la Casa Blanca, encabezada por Donald Trump y el Secretario de Estado Marco Rubio, obligó a Rodríguez a implementar una serie de concesiones progresivas. Muchas de estas decisiones contradicen no solo los discursos oficiales que dominaron la vida política venezolana durante los últimos veinticinco años, sino también principios fundamentales establecidos por Hugo Chávez, marcando una ruptura inédita en la narrativa y la praxis del régimen.

Liberación de presos políticos

Desde su anuncio el pasado 8 de enero, el proceso de liberación de presos políticos ha sido lento, opaco y marcado por la incertidumbre. Organizaciones como Foro Penal han confirmado la excarcelación de 344 personas desde el 8 de enero, pero ninguna ha recibido libertad plena. A la mayoría se le imponen medidas sustitutivas y restricciones de movilidad, manteniendo un control estatal sobre sus vidas.

Las liberaciones, casi siempre nocturnas y sin previo aviso, han obligado a los familiares a organizar operativos improvisados para rescatarlos en calles desiertas o zonas alejadas. Casos como el del periodista Biagio Pilieri y el ex alcalde Enrique Márquez ilustran la metodología: son abandonados por funcionarios en lugares públicos, sin recursos ni información. La falta de listas oficiales por parte del Ministerio Público y del Ministerio de Servicio Penitenciario agrava la angustia, pues obliga a las familias a esperar durante horas en las afueras de centros de tortura y cárceles comunes como El Rodeo o Tocuyito sin certezas sobre el destino de sus allegados.

Promesa de amnistía

El gobierno provisional de Delcy Rodríguez ha presentado la Propuesta de Ley de Amnistía General, que abarca todos los casos de violencia política desde 1999, pero excluye delitos graves como homicidionarcotráfico y violaciones de derechos humanos. Esta medida, exigida por Estados Unidos y celebrada con cautela por la oposición, ha sido puesta bajo la lupa por organizaciones como Foro Penal, que advierten el riesgo de impunidad para quienes ordenaron o ejecutaron la represión estatal. El cierre de centros emblemáticos como El Helicoide o La Tumba se ha anunciado como un gesto simbólico, pero persiste el control judicial del chavismo y la permanencia de jueces designados por el régimen.

Apertura petrolera

El plano económico ha experimentado una apertura sin precedentes desde la aprobación de la nueva Ley de Hidrocarburos el 30 de enero y que revirtió los cambios implementados en materia de hidrocarburos por Chávez durante sus primeros años de gestión. Por primera vez en décadas, empresas privadas, incluidas estadounidenses, tienen acceso directo a los pozos petroleros y pueden comercializar crudo sin pasar por el monopolio de PDVSA. El Departamento de Energía de Estados Unidos supervisa la gestión de los recursos, asegurando que los ingresos se destinen a programas sociales bajo protocolos de Washington. El presidente Trump anunció el traslado inmediato de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado hacia Estados Unidos, con los fondos bloqueados administrados en cuentas vinculadas a asistencia humanitaria.

A pesar del optimismo generado por la expectativa de una reactivación económica, el Fondo Monetario Internacional proyecta que la inflación podría escalar hasta un 682% en 2026, debido a la inestabilidad política y la fragmentación estatal. Grupos armados como el Tren de Aragua y colectivos mantienen el control de zonas periféricas, desafiando la autoridad del nuevo gobierno y complicando la restitución de la seguridad ciudadana. La persistencia de la crisis social se refleja en el salario mínimo, aún incapaz de cubrir la canasta básica, y en la falta de mejoras tangibles en servicios públicos como la salud y la educación.

Reconexión internacional

En el ámbito internacional, Venezuela ha pasado de un aislamiento casi total a una normalización diplomática bajo tutela estadounidense. Washington lidera el proceso, con delegaciones diplomáticas que supervisan la seguridad de instalaciones petroleras, gestionan fondos y auditan cada paso de la transición. Países de la Unión Europea, encabezados por España y Francia, condicionan la ayuda económica al cumplimiento estricto de la ley de amnistía y la liberación total de presos políticos.

En América LatinaArgentina ha reconocido la “fase de transición” y ha supeditado la reactivación de tratados diplomáticos a la liberación del gendarme Nahuel Gallo, secuestrado por las fuerzas de la dictadura chavista en diciembre de 2024 cuando intentaba ingresar al país a visitar a su esposa venezolana. Brasil y Colombia han iniciado diálogos pragmáticos para gestionar la seguridad fronteriza y el eventual retorno de migrantes, aceptando el nuevo escenario de influencia estadounidense.

El conflicto por el Esequibo con Guyana ha quedado en suspenso, favorecido por la presencia de petroleras estadounidenses en ambos territorios. China, por su parte, ha optado por el pragmatismo económico, reconociendo al gobierno provisional a cambio de garantías sobre el pago de la deuda energética, mientras Rusia mantiene un silencio tenso ante la pérdida de su aliado estratégico en la región.

En la cotidianidad venezolana, la población oscila entre una esperanza cautelosa y un persistente escepticismo ante la transición. Muchos ciudadanos perciben la caída de Maduro como un hito relevante, aunque insuficiente para resolver los problemas estructurales que afectan al país desde hace años. Predomina la exigencia de una renovación profunda del liderazgo político y la inquietud ante la posibilidad de que prácticas de corrupción y desatención a los servicios públicos se mantengan pese al cambio de figuras en el poder. La expectativa de transformaciones reales en áreas críticas como la salud, la economía y la seguridad convive con la preocupación de que los nuevos anuncios oficiales tarden en traducirse en mejoras tangibles para la vida diaria.

Un mes después de la intervención militarVenezuela está inmersa en una transición tutelada, caracterizada por la reconfiguración forzada de sus instituciones, la persistencia de prácticas opacas en derechos humanos y la administración de la salida chavista bajo el control de potencias extranjeras. Las mejoras prometidas aún no llegan a la vida diaria, mientras la sociedad observa con cautela los primeros pasos de un proceso que podría redefinir el futuro del país.

La reciente aprobación de la reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos marca un hito en la política energética venezolana, no solo por el retorno formal del capital privado a las actividades primarias, sino por el debate que genera sobre la seguridad jurídica y el control institucional.

Por: Nurelyin Contreras – Bitácora Económica

De acuerdo con la exviceministra de Energía y Minas, abogada y asesora en materia energética, Dolores Dobarro, aunque es un paso importante para el estímulo del sector y para la economía nacional, el texto final podría conservar una «carga importante de discrecionalidad».

En su opinión, la nueva normativa representa un ejercicio de claridad jurídica sobre el alcance de la reserva del Estado, que pasó a estar por más de dos décadas “sin posibilidad de ejercicio de las actividades por parte de los privados”, a volver a permitir y regular nuevamente la participación del sector privado nacional y extranjero.

Sin embargo, Dobarro advierte que todavía se desconoce con detalle la nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos a publicar en Gaceta Oficial, “pero de manera general aún observo una carga importante de discrecionalidad por parte del Estado, lo cual puede percibirse como un problema de seguridad jurídica a algunas empresas, sobre todo, ejecutoras de grandes proyectos y de largo alcance en el tiempo”.

Regalías de hasta 30%

Para la experta en energía, contrario al primer proyecto de Ley que se debatió ante la Asamblea Nacional (AN), “en esta aprobación la regalía parece poder subir y bajar de cero a 30%”, basado en el equilibrio económico de cada proyecto a desarrollar.

“Precisamente este es uno de los casos donde se percibe esa discrecionalidad (…) La regalía no debe ser estática, existen fórmulas modernas que la atan a factores externos, donde no existe control y variación discrecional”, expresó Dobarro.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a Bitácora Económica

El secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, afirmó este lunes que el proyecto de ley de amnistía anunciado por el gobierno busca revisar los casos de personas que «sin duda, han cometido delitos», aunque no especificó de qué delitos se trata.

El Nacional

Durante la rueda de prensa semanal del partido, transmitida por VTV, Cabello indicó que la normativa incluirá una lista detallada para identificar quiénes pueden ser sujetos de ese beneficio tras una revisión caso por caso.

«Habrá beneficiados y habrá no beneficiados», advirtió, enfatizando que la medida busca la «convivencia y la paz», pero no implica un olvido de las acciones procesadas.

Añadió que la iniciativa representa una «oportunidad de hacer política» y aclaró que es una propuesta exclusiva del Ejecutivo, sin la participación de ONG ni de «ningún gobierno extranjero, ninguna jerarquía eclesiástica».

“Ojalá entiendan que se les está dando una oportunidad de hacer política como corresponde”, opinó.

Cabello aseguró que la bancada chavista en la Asamblea Nacional, liderada por su partido, apoyará el proyecto anunciado el viernes por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.

«Ojalá ellos entiendan que deben retomar la política, hacer política de verdad, no buscar atajos. Eso nos obligaría a nosotros a seguir actuando en base a la Constitución y a la ley», dijo, en aparente referencia a sectores de la oposición.

María Corina Machado, líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, ofreció una declaración contundente a medios colombianos desde su actual ubicación en Estados Unidos, donde se encuentra gestionando avances en el proceso de transición democrática en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y el establecimiento de un gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez.

MFM

En sus declaraciones, Machado describió el momento actual como un “proceso inédito” y “una transición a la venezolana”, impulsado por la liberación progresiva de presos políticos que genera un efecto multiplicador de ánimo y valentía en la sociedad.

“Es como cuando tienes una represa y se abre un boquete que no para nadie, y en este caso es ansias de libertad”, afirmó, destacando que cada excarcelación fortalece a periodistas, activistas y ciudadanos.

La opositora enfatizó la influencia del contexto internacional, particularmente el respaldo del gobierno de Donald Trump. Subrayó que “no se puede estar con el crimen y la libertad”, refiriéndose al encuentro entre el presidente colombiano Gustavo Petro y Trump como clave para definir posiciones claras.

“Quien se oponga a la transición en Venezuela va a tener un costo político muy grande”, advirtió, recordando que más del 60-70% de los colombianos apoyan firmemente la democracia en el vecino país.

Grupos armados, cambios ministeriales y la figura de Delcy Rodríguez

Sobre grupos armados como el ELN y disidencias de las FARC, Machado señaló que mientras persista el control del régimen (o sus remanentes), estos mantienen facilidades de operación en territorio venezolano, aunque el escenario cambia aceleradamente.

Respecto a los recientes cambios ministeriales y la figura de Delcy Rodríguez, Machado los calificó como “rea-arreglos entre mafias” dentro de una estructura criminal que ha destruido la economía, las familias y se ha aliado con carteles y potencias como Rusia.

Insistió en que cualquier proceso debe partir del reconocimiento del mandato del 28 de julio de 2024, donde Edmundo González Urrutia es el presidente electo legítimo, y avanzar hacia la renovación de instituciones como el TSJ, el CNE y la Asamblea Nacional, cuya legitimidad actual rechaza por baja participación electoral.

“No hay punto medio. No se puede estar bien con Dios y con el diablo”.

Visión económica y rechazo a la impunidad

Machado se mostró dispuesta a contribuir en lo necesario para un avance ordenado, incluyendo eventuales encuentros con Delcy Rodríguez si sirven para definir un cronograma de transición, pero siempre sobre la base del reconocimiento del 28J y sin concesiones a la impunidad.

Propuso una economía abierta, competitiva y con reglas claras para atraer inversiones reales de empresas estadounidenses en sectores como energía, que demandan Estado de Derecho y seguridad jurídica. Rechazó cualquier “transición a la rusa” opaca y sin rendición de cuentas.

En cuanto a su salud y retorno, la líder opositora indicó estar “muchísimo mejor” tras revisiones médicas, alimentada por el apoyo emocional de los venezolanos. Expresó su deseo profundo de regresar pronto a Venezuela para acompañar la liberación de los jóvenes en centros de tortura y acelerar la transición desde dentro.

“Quiero volver lo antes posible una vez que termine de ejecutar las tareas por las cuales salí de Venezuela”.

Dirigiéndose a los venezolanos en Colombia, Machado destacó la complementariedad binacional y la necesidad de una “lucha binacional” por la democracia y la paz en ambos países.

“No hay paz y democracia en Colombia sin la paz de Venezuela”.

La declaración refleja un optimismo cauteloso pero firme en que la transición avanza con respaldo internacional, priorizando la liberación total de presos políticos, la reconstrucción institucional y el retorno de la inversión y la diáspora, sin permitir que remanentes del antiguo régimen mantengan control estructural.

Fuente: Declaración exclusiva a medios colombianos, febrero 2026.

Estados Unidos avanza en su normalización de relaciones con Venezuela tras la captura por parte de sus fuerzas especiales, el pasado 3 de enero, del dictador chavista Nicolás Maduro y su mujer, Cilia Flores.

El Debate

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, marcó tres fases claras para el país: estabilización, recuperación y transición. Y, en esa segunda etapa, en la que se plantea la reconciliación nacional, tras el anuncio de Delcy Rodríguez, de una ley de amnistía general para todos los presos políticos, Washington decidió reabrir, tras más de siete años, su misión diplomática en Caracas. Al frente de la legación estará la embajadora Laura Dogu.

Dogu llega a Venezuela con una misión bastante compleja: reabrir canales diplomáticos con el régimen chavista, con Rodríguez al frente, y supervisar la transición del país hacia una democracia tras más de 25 años de dictadura. Así, la diplomática aterrizó en la capital venezolana este sábado, donde desempeñará las funciones de encargada de negocios de la Unidad de Asuntos de Venezuela, reemplazando en el cargo a John McNamara, encargado de negocios desde febrero de 2025.

La Embajada de Estados Unidos en Venezuela celebró la llegada de Dogu a Caracas con una publicación en su cuenta de X, antes Twitter, de dos fotografías de la estadounidense bajándose del avión en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía.

Sin embargo, la elección de Dogu, de 62 años, para liderar e impulsar el plan de tres fases de Rubio en Venezuela no es casual. La diplomática ya tiene experiencia en lidiar con regímenes afines al chavismo, como la Nicaragua de Daniel Ortega o la Honduras de Xiomara Castro. Además, la estadounidense, con 30 años de carrera en el Servicio Exterior de Estados Unidos a sus espaldas, ostenta el rango de «embajador de carrera», uno de los niveles más altos dentro de la carrera diplomática estadounidense.

Habla español a la perfección –además de turco y árabe– y también se desempeñó como jefa de misión adjunta en la Embajada de Estados Unidos en México (2012-2015), durante la Administración de Barack Obama, donde gestionó las diversas facetas de la compleja relación entre Estados Unidos y México, que involucra a casi todas las agencias del Gobierno estadounidense.

Laura Farnsworth Dogu nació en Texas y optó por estudiar la carrera de Administración de Empresas y Literatura en la Universidad Metodista del Sur de Dallas, así como un máster en Ciencias por la Escuela Industrial de las Fuerzas Armadas en 2007. Durante cinco años trabajó para la empresa de tecnología IBM, pero en 1991 decidió dar el paso y unirse al servicio diplomático, lo que la llevó a ejercer funciones consulares en múltiples destinos, como El Salvador, Turquía o Egipto.

El Consejo Superior de la Democracia Cristiana para Venezuela realizado el 20 de enero de 2026, por la plataforma Zoom.

Este acto conmemorativo del 6to aniversario de su fundación contó con numerosas personalidades del mundo político, académico, empresarial, demócrata cristiano, socialcristiano, humanista cristiano e independientes presenciaron el acto, del que seguidamente presentamos.

El Consejo fue integrado desde su fundación por Pedro Pablo Aguilar+, Oswaldo Álvarez Paz, Henrique Salas Romer, Humberto Calderón Berti, Andrés Caldera Pietri, Abdón Vivas Terán, José Curiel Rodríguez+, José Rodríguez Iturbe, Maritza Izaguirre, Julio César Moreno+, Ivonne Attas, Román Duque Corredor+, Haroldo Romero, Enrique Naime, Nelson Maldonado, Gloria Lizarraga de Capriles+, Emilio López, Jesús Ganem Martínez y Guillermo Yepes Boscán+. Consultores: Gustavo Tarre Briceño y Asdrúbal Aguiar.

Secretario Ejecutivo: Lorenzo Tovar.

Por Copei: Roberto Enríquez y Robert García. Como invitados permanentes asisten por Proyecto Venezuela: Henrique Fernando Salas.

Por Convergencia: Biagio Pilieri, el embajador Milos Alcala y el especialista en petróleo Juan Fernández.

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