Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) recordó, por cuarta vez, al Estado de Venezuela, que el 31 de mayo de 2019 venció el plazo, de un año, para presentar el informe sobre el cumplimiento de la Sentencia en el caso San Miguel Sosa y otros Vs. Venezuela, requerido en el punto resolutivo décimo tercero de la misma, sin que haya sido recibido en la Secretaría de dicha Corte.

Control Ciudadano

La misiva, dirigida al agente del Estado Dr. Larry Davoe, con copia a las víctimas y su representante, recuerda que se le solicitó al Estado venezolano la remisión del referido informe a más tardar el 6 de mayo de 2024.

Rocío San Miguel, víctima en el caso, defensora de derechos humanos y presidente de Control Ciudadano, exhorta al presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, a dar instrucciones para el cumplimiento de la sentencia.

“Escuchamos al presidente de la República con ocasión de la Sesión Solemne de Apertura del año Judicial 2024, hablar de justicia y verdad. Este caso, como el de todas las sentencias dictadas por la Corte Interamericana que no se han cumplido por parte del Estado, es una buena oportunidad para que el gobierno honre los principios de justicia y verdad, así como el de reparación a las víctimas. Cumplir las sentencias por parte del Estado sería una buena señal en materia de DD.HH. por parte de Venezuela”, dijo San Miguel.

“Presidente Maduro, gire instrucciones para el cumplimiento de la sentencia dictada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos. “Llevamos casi 20 años esperando justicia, verdad y reparación”, indicó San Miguel.

El Caso San Miguel Sosa y otras Vs. Venezuela fue sentenciado en 2018 por la Corte Interamericana de DD. HH.

El caso involucra a tres víctimas: Rocío San Miguel, Thais Peña y Magaly Chang, quienes fueron despedidas del Consejo Nacional de Fronteras en 2004, en aplicación de la Lista Tascón.

Estas tres mujeres agotaron 14 años ante el sistema de justicia de Venezuela y el Interamericano hasta obtener sentencia.

Este año se cumplirán 20 años de la violación de sus derechos humanos, según sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que el gobierno se ha negado a cumplir.

Las víctimas solo esperan justicia, verdad y reparación.

Por: Benigno Alarcón Deza – PolitikaUCAB

¿Qué paso este viernes 26?

Este viernes 26, un poco después de las 2:00 pm, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) publica en la plataforma X que en el transcurso del mismo día publicará las decisiones correspondientes a todas las solicitudes introducidas por los casos de inhabilitación, levantando así el telón para un montaje cuasi-teatral sincronizado para introducir al país, y en especial a los más pendientes de la decisión sobre María Corina Machado, en una especie de montaña rusa emocional.

El drama comienza una hora después con una sentencia que anuncia la habilitación de Leocenis García, y un poco después la de Richard Mardo, a quienes se les aceptaba la  medida cautelar introducida para proteger su derecho a participar electoralmente. Se levantan entonces las expectativas positivas, y en algunos grupos, así como en las redes sociales, comienza a especularse: si le aceptaron la medida cautelar a ellos, hay un precedente que, si se es coherente, obliga a habilitarlos a todos. Mientras otros, en el extremo contario, nos recuerdan las expresiones de Maduro y Jorge Rodríguez durante el día previo en relación a la precaria salud del acuerdo de Barbados y contra María Corina Machado, y  nos aseguran que se habilitará a todos menos a ella.

Un poco más de una hora después, alrededor de las 4:30 pm, la siguiente decisión del gobierno, perdón del TSJ, anuncia que se mantiene la inhabilitación de Capriles, entre otras razones, por no haber cumplido con las condiciones establecidas en el acuerdo de Barbados. Entramos en la bajada de la montaña rusa emocional. Si el gobierno mantenía la inhabilitación de Capriles, quien no participó en la Primaria por falta de apoyo popular, la decisión era premonitoria de que se mantendría la de María Corina, quien representaba el verdadero peligro para el gobierno de cara a la elección presidencial de 2024. Ese es el tipo de coherencia que ha caracterizado las decisiones del gobierno, perdón nuevamente, quise decir del TSJ.

Aún así, algunos más optimistas encontraban alguna grieta de donde agarrarse, había que esperar, nótese que el recurso de Capriles no se ajustó a lo establecido en el acuerdo de Barbados. Una observación válida si la decisión fuera tomada por un tribunal apegado al derecho, como sabemos, no ha sido el caso.

Una hora después, alrededor de las 5:30 pm, se derrumban las expectativas al publicarse la esperada decisión que mantiene la inhabilitación de María Corina Machado, la cual, a diferencia de los casos anteriores, incluido el de Capriles, abunda en explicaciones, argumentos y calificativos que tratan de justificar la decisión contra quien fue elegida como líder de la oposición, con el 92% de los votos, el pasado 22 de octubre.

Poco tiempo después, a las 4:12 pm, Jorge Rodríguez saca en X el acuerdo de Barbados de terapia intensiva y demanda que “sigamos avanzando” (con la eliminación incondicional de todas las sanciones, le falto decir) al anunciar que “se ha cumplido con el mecanismo establecido en el marco de los Acuerdos de Barbados”, o sea, con la apertura de un procedimiento para revisar las habilitaciones (lo que no implicaba habilitar), haciendo uso, como suele suceder, de un juego de palabras que, a estas alturas, no debería extrañarnos, y en el que faltó añadir algo como: “Venezuela es una democracia, hay separación de poderes y se respeta la decisión tomada por el Poder Judicial” (nuestro). 

Media hora después, a las 4:43 pm, María Corina Machado fija posición al afirmar que el régimen acabó con el Acuerdo de Barbados, pero no así con la lucha por la conquista de la democracia, y promete que el gobierno no se va a mantener en el poder por unas elecciones fraudulentas y esta lucha sigue hasta el final.

Cabe entonces preguntarse:

¿y ahora qué?

Tras la decisión del TSJ, las redes sociales explotaron en un sinfín de opiniones y debates que se extenderán por mucho tiempo, posiblemente por buena parte del período pre-electoral, mientras la participación de María Corina Machado en la elección presidencial se resuelva de manera definitiva, de una u otra forma.

El problema no está en el debate, que es normal y legítimo, sino en el peligro de que divida, nuevamente, a quienes aspiramos a un cambio político. Entre quienes debatimos estamos quienes actuamos de buena fe, convencidos de que el camino a tomarse debe ser uno u otro, pero también están quienes lo hacen porque nunca aceptaron el triunfo de María Corina Machado sobre el candidato de su preferencia en la Primaria, o porque piensan que su candidato es la mejor opción, aunque no haya tenido los votos el 22 de octubre, o simplemente no se haya presentado en la consulta porque no los tenía, y no pierden la esperanza de imponérselo al resto del país, como sea.

Tal situación es aprovechada por el gobierno para avanzar en su estrategia, “divide et impera”, contribuyendo a la exacerbación del debate opositor a través de las redes sociales, midiendo y tratando de manipular la opinión pública y las expectativas de la gente, generando “fake news”, fabricando nuevas candidaturas y apoyando a aquellas que le resultan convenientes por su capacidad para contribuir a las división entre electores, y aumentar su competitividad pasando de ser una minoría que no representa a más del 20% del país, a ser una mayoría relativa, entre varias oposiciones en las que nadie supera ese 20%, sobre todo si se considera que la división entre liderazgos opositores traerá como consecuencia mayor decepción y abstención inducida, por quienes desde hace rato nos “explican” que una transición en el 2024 no es posible ni necesaria, pero no nos explican los intereses detrás de un bien orquestado esfuerzo mediático por convencernos. De permitirse esto, si no mantenemos la calma y la cordura, y actuamos estratégicamente, la situación podría convertirse en un circo de miopes que solo contribuirá a la permanencia del régimen, y el país volverá a gritar decepcionado, como en 2017: ¡¡¡Que se vayan todos!!!

La única forma de poder superar esta situación es comenzar por comprender en dónde estamos hoy y hacer pedagogía política para que la mayoría de los ciudadanos lo comprendan y puedan informar y educar a otros, que es distinto a intentar manipularlos burdamente en favor de intereses bastardos, para a partir de allí mantener la unidad que se ha venido construyendo, y que logró su clímax gracias al mecanismo legitimador de la Primaria en la que más de 2.500.000 personas votaron, que es mucho más de lo que el gobierno y los enemigos de una elección por la base esperaban, y en la que se decidió confiar el liderazgo de esta nueva etapa a María Corina Machado, como ya lo habían hecho en la Primaria de 2012 con Henrique Capriles, que contó con el apoyo unitario de todos los sectores políticos, incluso de quienes no le dimos nuestro voto en esa oportunidad, durante las dos siguientes elecciones, en 2012 y 2013. Toca ahora a toda la oposición, comenzando por quienes ya fueron candidatos y beneficiarios del apoyo unitario, o sea, Rosales y Capriles, luchar por mantener la unidad y defender la decisión que la gran mayoría del país democrático tomó el pasado 22 de octubre.

Hoy, la mayoría del país está unida en torno a la necesidad de un cambio político y a la persona que debe liderar un proceso de transición democrática, como lo demuestra el resultado de la Primaria. Hoy, hay una poderosa conexión entre el liderazgo político y la ciudadanía. Pero además, por primera vez, comienza a prevalecer el focus de control interno en relación a quien puede y debe causar ese cambio: “nosotros mismos”, no los militares, ni los partidos políticos y menos la comunidad internacional, según nos comienzan a mostrar los estudios estadísticos desde hace algo más de un año.   

La realidad es que, aunque el país democrático ha dejado de creer en que otros le devolverán la democracia y la libertad, y ha comenzado a aceptar que la responsabilidad es propia, es de todos nosotros, ello no exonera a ninguno de los actores con alguna capacidad de incidir, de su propia responsabilidad, incluyendo líderes políticos, sociales, religiosos, empresariales, institucionales, así como a medios de comunicación y, por supuesto, también la comunidad internacional, de la que esperamos una actuación coherente con los derechos humanos y los principios democráticos que aseguran defender.

La decisión tomada por el gobierno (perdón de nuevo), quise decir por el TSJ, no sorprende a nadie, por lo tanto no tiene sentido mostrar asombro y reabrir el debate sobre cambios absurdos de estrategia, para volver a argumentar sobre las bondades de mecanismos desgastados que no legitiman a nadie, como el consenso, o la Primaria sin inhabilitados, como si el periodo de las inhabilitaciones fuese hoy una fase procesal ya superada, o abandonar el camino trazado por una jugada que era totalmente predecible desde el momento en que el gobierno, en la mesa de negociación, no ofreció habilitar sino abrir un proceso expedito, a través del Tribunal Supremo de Justicia, para procesar los recursos de habilitación, como si se tratase de una árbitro imparcial e independiente. Si para esta jugada no tenemos respuesta, entonces nunca estuvimos ni estamos preparados para liderar las complejidades de un proceso de transición que apenas comienzan.

El 2024 ofrece, como en pocas ocasiones ha sucedido, la oportunidad de hacer confluir una serie de factores que pueden hacer la diferencia entre lograr o no iniciar una transición democrática. Entre estos factores destacan: primero, una elección presidencial, como un evento crítico para producir una alternancia en el poder, en un momento en el que el gobierno está en su peor situación y la oposición, en parte gracias a la Primaria, tiene a un líder legitimado con altos niveles de aceptación. Segundo, una oposición unificada en torno a un liderazgo unitario que, aunque no sea monolítica, como no lo es ningún movimiento político y ni tan siquiera el mismo gobierno, puede mantenerse cohesionada si la sociedad civil mantiene su apoyo a la candidatura electa, como ha sido el caso hasta hoy. En tercer lugar, se mantiene la presión de la comunidad internacional democrática sobre el gobierno para que se avance en el nivel de integridad electoral de cara a los próximos comicios de 2024 y 2025. Y finalmente, existe una mesa de negociación en la que los interlocutores principales son el gobierno, la oposición y el gobierno de los Estados Unidos, como representante de la comunidad internacional democrática y factor principal de apalancamiento para la oposición, como actor capaz de aumentar costos para el gobierno por su permanencia en el poder por la fuerza o por otros medios ilegítimos, o reducirlos en el caso de que se alcance un acuerdo que permita la resolución del conflicto por medios democráticos.

¿Qué falta? Uno de los ingrediente más importantes, sin el cual una transición es y será siempre improbable, y debe ser la principal prioridad del liderazgo opositor, es reconstruir la capacidad de movilización que se traduzca en presión interna, a través de la protesta pacífica y la participación en otras dinámicas como la defensa y el ejercicio de derechos políticos como el derecho a opinar, organizarse y elegir, a los fines de aumentar los costos que para el gobierno tendría el intentar mantener el statu quo por la fuerza o por otros medios ilegítimos. Asimismo, en la medida que estas dinámicas avancen, es importante mantener una narrativa y actitud inclusiva que facilite y premie que actores estatales retornen a la neutralidad institucional que, constitucional, legal y éticamente les corresponde, y les dé, como ha sucedido en otros países, la oportunidad de trascender la coyuntura política y los errores del pasado.

Si hasta hoy no se ha logrado una transición en Venezuela no ha sido por lo que hemos hecho, sino por lo que hemos dejado de hacer. Al igual que sería absurdo afirmar que un arma no sirve poque la parte perdedora de una guerra la utilizaba, es absurdo afirmar que las protestas, las negociaciones o las elecciones no sirven porque ya lo hemos intentado todo y no hemos tenido éxito. En un tablero de ajedrez ambas partes tienen los mismos recursos, pero una de ellas triunfará sobre la otra, y en ocasiones suele suceder que quien gana es quien tiene menos piezas al momento de dar el jaque mate. No son los recursos, sino la forma en que los utilizamos. Es la estrategia la que define el resultado.

El gobierno movió sus piezas en el tablero como se esperaba que lo hiciera, toca ahora mover al liderazgo democrático en un juego que, lejos de haber terminado, apenas comienza, y en el que todos y cada uno de nosotros tenemos un rol del que depende el futuro de Venezuela.

Si la población venezolana del Valle de Aburrá fuera un municipio, ya tendría casi los mismos habitantes que Envigado; sin embargo, sus condiciones de vida están lejos de parecerse a las de los habitantes del “Mónaco de Colombia”.

El Colombiano

Este es uno de los hallazgos del informe realizado por Medellín Cómo Vamos sobre las condiciones socioeconómicas de la población migrante venezolana en Medellín y su área metropolitana. Será presentado hoy en la mañana al alcalde Federico Gutiérrez y al gobernador Andrés Julián Rendón, o a quienes estos manden en su representación, para que durante sus mandatos tomen decisiones encaminadas a mejorar la calidad de vida de los más de 250.000 venezolanos que habitan en Medellín y de los casi 300.000 que hay en el departamento. Este informe también fue elaborado en Bogotá, Barranquilla y Cali, las ciudades que más han recibido la ola migratoria del vecino país en los últimos años.

Además de hacer un diagnóstico completo de variables como el acceso a la educación, al empleo y de las condiciones de vida de los migrantes, el documento presenta algunas recomendaciones para que los mandatarios y los tomadores de decisiones las incluyan en sus respectivos planes de desarrollo, pues de acuerdo con Mónica Ospina, directora de Medellín Cómo Vamos, fue común encontrar que en los planes de gobierno presentados por los alcaldes y gobernadores del país cuando estaban en campaña apenas hacían menciones a la atención de esta población, pero no había allí planes y propuestas sólidas, concretas y bien planeadas.

Y es que atender a estos ciudadanos es vital no solo porque ya son un grupo minoritario grande (aproximadamente el 6,2% de la población actual de Medellín son venezolanos), sino porque llegaron para quedarse: el 82% de los migrantes de ese país mayores de 15 años tiene la intención de permanecer en Colombia, una cifra que probablemente se mantenga o crezca durante los próximos años mientras en Venezuela no se restablezca la democracia y comience una importante reactivación económica.

De acuerdo con Ospina (magíster en Economía Ambiental y doctora en Economía), el informe da cuenta de los importantes rezagos en acceso a educación, empleo y en general a la integración económica de esta población en la ciudad. Rezagos que deben ser atendidos con prontitud, pues el costo de oportunidad de no hacerlo es muy alto. Eso quiere decir que los recursos que no se invierten en acciones y estrategias para que los venezolanos puedan insertarse con fuerza en la economía luego se tienen que invertir en programas asistenciales y subsidios.

De la información que revela el estudio sobre esta población, llama la atención su edad, pues en promedio tienen 26 años, es decir que en su mayoría son jóvenes en edades educativas o con poca experiencia laboral y profesional. El promedio de edad del resto de habitantes de la ciudad es de 37 años. Además, las familias venezolanas son más numerosas: tienen de media 3,3 miembros, cuando el promedio del resto de la población son familias de 2,8.

Son muchos niños, niñas y adolescentes de esas familias que todavía no tienen acceso a educación primaria. En Medellín, el 90% de los menores de edad asiste a una institución educativa, para las familias venezolanas esa cifra es del 78%.

El panorama en la educación superior no es más esperanzador, solo el 27% de la población migrante económicamente activa (es decir la población en edad de trabajar que tiene un trabajo o busca uno) tiene algún título de educación superior válido en Colombia, mientras que la cifra para el resto de la población es del 44,3%.

Pero esas cifras necesitan rostros: en las calles aledañas a la zona maderera de la estación Cisneros del Metro, en el Centro de Medellín, poco a poco el acento venezolano se impone a los gritos y conversaciones en “paisa”. En una de sus esquinas, con las gafas algo empolvadas por el aserrín, se encuentra Antonio, un migrante venezolano de 57 años procedente de Aragua que luego de regentar almacenes en su país natal ahora se dedica a cortar retablos en plena calle.

El informe de Medellín Cómo Vamos da cuenta de todo lo que queda para hacer por estos 257.696 venezolanos, que son en su mayoría jóvenes y que tienen ganas de quedarse viviendo en la ciudad. Mejorar sus condiciones socioeconómicas es una gran oportunidad de progreso no solo para ellos sino para toda la ciudad. Pero, ¿cómo hacerlo? la organización le entrega a los tomadores de decisiones de la ciudad y del país unas recomendaciones organizadas en siete componentes, que considera claves para el diseño de una política de integración socioeconómica.

El primer componente, regularización, tiene que ver con el acceso a mecanismos de regularización de la condición migratoria, esa es la base de todo: que tengan documentos en regla. Luego, en el componente de caracterización socioeconómica y sociolaboral, sugieren una estrategia de identificación de los intereses, vocaciones, competencias técnicas y blandas, y las barreras de la población migrante para insertarse en el mercado de trabajo. Es decir, tomar este estudio como punto de partida para seguir indagando en la población venezolana de la ciudad y del departamento.

El tercer componente es de empleabilidad, recomiendan diseñar y ejecutar rutas y programas que recuperen y fortalezcan las capacidades de estos ciudadanos para el empleo y faciliten su vinculación. También hay un componente de emprendimiento, para desarrollar capacidades para la creación de nuevos negocios.

En el componente de cohesión social, que tiene como objetivo disminuir la discriminación por razón de su nacionalidad y una mejor integración comunitaria, la entidad propone implementar acciones que mejoren la convivencia y seguridad.

Finalmente, el informe propone acciones enfocadas en gobernanza migratoria, donde se lleve a cabo una política pública con coordinación de diversas instituciones para atender a la población migrante, con especial enfoque en grupos minoritarios o con más barreras para insertarse en la economía, como las mujeres y los jóvenes.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a El Colombiano

El año 2024 es para Venezuela el año de la esperanza, pero comienza cargado de amenazas. Año de decisiones político-electorales con voto democrático en una sociedad de rotundo fracaso con varios récords mundiales negativos. Necesitamos negociación y voto libre para salir de esta trágica realidad y rescatar la democracia y la economía. Negociación nacional entre los hoy enfrentados para que las próximas elecciones presidenciales no sean una farsa controlada y manipulada desde el poder. Urge establecer la fecha del cronograma electoral, la actualización del registro electoral para que puedan votar 3 millones de jóvenes excluidos, la observación internacional, etc.

Por: SJ. Luis Ugalde – El Nacional

Quienes están decididos a perpetuarse en el poder han visto que en unas elecciones presidenciales libres y competitivas, es inevitable la derrota ante María Corina Machado como candidata unificadora de la voluntad nacional de cambio. Esto les pone ante el dilema de abrirse a una transición pacífica, razonable y negociada… o declarar la guerra a ese 90% de venezolanos que necesita cambio, criminalizar a la oposición, inventar conspiraciones, perseguir a líderes y activistas y condenar a la población a la permanencia del actual estado de miseria. Por eso, en torno a la fecha liberadora del 23 de Enero activaron desde el poder fantasmas de atentados para matar a Maduro y arreciaron la persecución contra los opositores activos. Represión militar y civil dura y rápida para meter miedo y paralizar a la oposición con la “Furia Bolivariana” y uso represivo del Poder Judicial y del policial-militar… El punto culminante de esta movilización represiva fue la ratificación por su Tribunal Supremo de Justicia de la inhabilitación de MCM por 15 años, con una sentencia de redacción panfletaria. No nos sorprende la inhabilitación arbitraria e inconstitucional (ver art. 65 de la Constitución) de María Corina y Henrique Capriles. Con ello intentan anular políticamente a la candidata indiscutible de la abrumadora mayoría de millones de venezolanos. Así matan el camino democrático arduamente negociado en Barbados entre el gobierno y la dirigencia opositora con apoyo internacional y de la política estadounidense, y desprecian la voluntad del pueblo venezolano expresada en las primarias de la oposición y deseada por el 90% de la población. MCM fue aclamada y escogida candidata a la presidencia para encauzar y guiar el difícil camino desde la reinante esclavitud hasta la producción de soluciones donde la esperanza vuelva a brotar y la vida a reverdecer.

La Conferencia Episcopal al comienzo de este año de manera escueta y descarnada expresa el sentir de los venezolanos: “Nos duele e interpela, constatar el sufrimiento del pueblo venezolano en materia de salud, educación, alimentación, bajos salarios, corrupción, etc., todo esto constituye una flagrante violación de los derechos humanos, que desdeña su condición de ciudadanos e hijos de Dios”.

La decisión del TSJ no sorprende, pero es un golpe muy grave al debido camino electoral y a la reconstrucción nacional. Afortunadamente María Corina es y sigue siendo la candidata y el intento de eliminarla ha recibido un claro rechazo del sentir ciudadano, de la Plataforma Unitaria, de los partidos políticos, de los países democráticos…: defender la libre elección presidencial e ir “hasta el final” que es la reconstrucción nacional, política, económica y social. Tras este brutal bloqueo dictatorial, como dijo el poeta: “caminante no hay camino”, pero “se hace camino al andar” con creatividad inteligente y flexible. Ahora más unidos que nunca y con más apoyo internacional manteniendo la ruta electoral, defendiendo el voto libre y abriendo caminos de alianza de todos los demócratas. Un gran reto y la gran tarea de MCM es reforzar la candidatura democrática e inventar alianzas inéditas y sumar fuerzas para encontrar caminos sin renunciar a la vía electoral.

El régimen está agotado en su capacidad de crear esperanza, pero no así en su fuerza represiva. Nos espera un año duro, pero sería un suicidio nacional abstenerse en la elección o renunciar al diálogo para una transición política con alternancia democrática en el poder, con garantías mutuas en una convivencia entre los que vienen de la dictadura y los que luchan por reconquistar la democracia. Es indispensable la libre elección presidencial este año y reactivar el clima de recuperación económica que promueva millonaria inversión internacional.

Venezuela libre de inhabilitaciones y de las “sanciones” internacionales-sobre todo de Estados Unidos, pues con ellas las inversiones seguirán paralizadas, habrá mayor desempleo e informalidad y los salarios serán de hambre. Eliminar las sanciones significa la apertura negociada a la libre y fluida relación con la economía norteamericana y atraer inversiones multimillonarias mundiales, que las necesitamos y no las tienen ni el Estado, ni los privados nacionales. Un proceso realmente democrático y efectivo para la reconstrucción nacional exige también devolverlos partidos que fueron secuestrados desde el poder abusivo. Nada que no esté exigido por la vigente Constitución venezolana.

Ahora el papel relevante de MCM no queda eliminado, sino potenciado. Su indiscutible talento y valentía requieren ahora más creatividad y flexibilidad para un acuerdo de salvación nacional y una candidatura unida y reforzada. Para reconstruir el país con un proceso de transición civilizado donde los enemigos se transformen en competidores, se den mutuamente garantías y posibilidades de continuar libremente en la competencia política y actividad socioeconómica. Lo contrario de la voluntad dictatorial excluyente.

La Dirección Nacional de Fomento a la Productividad y Asistencia Técnica de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) ha inaugurado el primer módulo de capacitación del programa «Seafood Broker». 

ANPanamá

Este evento, que se celebró del 24 al 26 de enero en Panamá, tiene como objetivo proporcionar a los participantes las herramientas necesarias para acceder a mercados internacionales y colocar sus productos pesqueros y acuícolas en el extranjero.

Bajo el título «Fortalecimiento de las Capacidades de las Personas Tramitadoras de la Documentación (Seafood Broker)», el taller aborda requisitos esenciales vinculados a la exportación e importación de productos pesqueros y acuícolas. 

Bernardo Melo, Director de Fomento de la ARAP, destacó la importancia de esta formación al subrayar que fortalece los conocimientos y simplifica los procedimientos legales, evitando así pérdida de tiempo, recursos y dinero en los trámites.

Al concluir el taller, la ARAP planea publicar en su página web un directorio con los primeros 25 tramitadores capacitados. Esta iniciativa tiene como objetivo facilitar la comunicación entre usuarios externos y los tramitadores, brindando apoyo en el proceso de exportación de productos pesqueros.

Melo enfatizó la diversidad de participantes en el proyecto «Seafood Broker», que incluye tramitadores, pescadores, cooperativas, asociaciones de pescadores y emprendedores. Planteó la idea de la existencia de corredores de productos pesqueros, comparándolos con los corredores de bienes y raíces en Estados Unidos.

El director de Fomento subrayó que «Seafood Broker» puede convertirse en un referente y una puerta de entrada para el sector, proporcionando oportunidades tanto para aquellos interesados en el proceso de tramitación como para los propietarios de compañías exportadoras de productos pesqueros.

Destacadas personalidades del sector público y privado, incluidas la Asociación Panameña de Exportadores (APEX), la ARAP, la Autoridad Nacional de Aduanas (ANA), el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) y el Ministerio de Salud (MINSA), participaron activamente en este evento que busca impulsar el comercio y la exportación de productos pesqueros y acuícolas en Panamá.

Como un destino ideal para el turismo deportivo y náutico de la región, Panamá continúa proyectándose, y prueba de esto es la reciente celebración del Panamá International Regatta, evento organizado por Club Sea Masters Sailing por segundo año consecutivo, que aprovechó la estratégica ubicación de la bahía de Panamá para su desarrollo .

ANPanamá

Esta competencia internacional de vela ligera, contó con la participación de navegantes de Francia, Argentina, Venezuela, Suiza, y Panamá, realizando la competencia en dos categorías: la juvenil en Optimist y la adulta en los RS Quest.

La Panamá International Regatta es una apuesta al turismo deportivo y náutico en Panamá, que tiene el potencial de alcanzar el mismo nivel de campeonatos internacionales que se llevan a cabo en destinos como Bermuda, Argentina, Bahamas, y Estados Unidos, entre otros, los cuales reúnen a cientos de competidores, con sus equipos, familiares y espectadores de todo el mundo para estos eventos.

De acuerdo con la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), siendo el Istmo un territorio privilegiado por el mar, propicia la explotación de actividades similares y que atraen a visitantes que buscan experiencias excitantes, en conexión con los elementos naturales y donde se pueden aprovechar espectaculares paisajes de la ciudad de Panamá.

De acuerdo con el Índice de Inclusión Financiera (IIF) del Grupo Credicorp, Panamá se posicionó en el tercer lugar del ranking durante el año 2023, con 52.0 puntos, siendo el país que reportó el mejor desempeño durante el 2021 y 2022, resaltando los resultados alcanzados en la evaluación de aspectos sociodemográficos en la que se midieron variables como el ámbito geográfico, nivel socioeconómico, nivel educativo, entre otros.

ANPanamá

El IIF monitorea la evolución de la inclusión financiera en 8 países de Latinoamérica, donde Argentina ocupa el primer puesto, seguido por Chile que se mantiene en el segundo lugar, seguido de Panamá, Ecuador y Colombia.

El Perú logra una leve mejora y sube del séptimo al sexto puesto en comparación con el año anterior, mientras que Bolivia que ocupa el último puesto, reporta un pequeño avance en el puntaje de su indicador, pero se mantiene en el mismo lugar.

Este análisis elaborado por Ipsos, que utiliza una escala de 0 a 100 para medir el nivel de inclusión financiera, dejó en evidencia que la mayor brecha de inclusión financiera en Panamá se encuentra vinculada a los aspectos educativos.

Además el estudio indica que los panameños que cuentan con estudios universitarios de post grado poseen un nivel de inclusión financiera de 71.9 puntos, mientras que los que no cuentan con estudios alcanzan los 36.9 puntos, comprobando una brecha de 35 puntos de diferencia.

Para Gianfranco Ferrari, CEO de Grupo Credicorp, analizar la situación de la inclusión financiera desde una perspectiva sociodemográfica no solo revela desafíos, sino que también destaca oportunidades de intervención focalizada.

“La idea es contribuir al diseño de estrategias de descentralizadas y acelerar los cambios que cada sociedad necesita», explicó Ferrari.

Por otro lado, en términos de ocupación, el contraste es de 23 puntos, ya que los trabajadores dependientes mostraron mayor inclusión financiera con 62.1 puntos, mientras que los desempleados arrojaron 39.

Mientras que al análisis de la variable de acceso a Internet, la diferencia es similar al año 2022, con una brecha cercana a los 17 puntos (54 versus 37). El mismo caso sucede con el ámbito de trabajo, en donde los trabajadores formales mostraron un nivel de inclusión financiera de 61 puntos, mientras que el de una persona desempleada es de 44 puntos.

En el caso de los grupos etarios, los jóvenes entre los 18 y 25 años (56.5 puntos) se encuentran con mejores niveles de inclusión financiera y le siguen aquellos que tienen entre 26 y 42 años con 55.6 puntos, además el índice disminuye a 43 puntos en el segmento de los mayores de 60 años.

Otro aspecto en el que se identifican diferencias en los niveles de inclusión financiera es en el ámbito socioeconómico de las personas, los panameños que cuentan con un nivel socioeconómico alto con 59 puntos están en mejor posición que los que pertenecen al nivel bajo con 45 puntos.

Tiburones de La Guaira definió su roster y ya partió con destino a Miami para afrontar la Serie del Caribe 2024 que se jugará desde este jueves en el LoanDepot Park.

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28 peloteros conforman el roster que tendrá a su disposición el manager Oswaldo Guillen, 15 lanzadores, seis infielders, cuatro jardineros y tres receptores.

El Jugador Más Valioso de la final de la LVBP, el derecho Ricardo Pinto comandará a los lanzadores. Pinto consiguió dos de los cuatro triunfos de Tiburones en la instancia decisiva, además de no permitir carreras en 14 entradas.

En la ofensiva resaltan los nombres del cubano Yasiel Puig y Luis Torrens que fue pieza clave en el Round Robin de los escualos.

Guillen no contará en Miami con Maikel García, Brayan Rocchio, Wilson García y Danry Vásquez, piezas importantes en el título de Tiburones, pero tendrá a su disposición a 10 jugadores que se sumaron como refuerzos, cuatro lanzadores y seis jugadores de posición.

Roster completo de Tiburones para la Serie del Caribe:

Lanzadores: Elvis Araujo, Silvino Bracho, Anthony Castro, Jorgan Cavanerio, Jhoulys Chacín, Tiago Da Silva, Junior Guerra, Arnaldo Hernández, Luis Martínez, Ariel Miranda, Ángel Padrón, Ricardo Pinto, Miguel Romero, Jojanse Torres y Anthony Vizcaya.

Receptores: Francisco Arcia, Wilson Ramos y Luis Torrens.

Infielders: Ehire Adrianza, Alexi Amarista, Alcides Escobar, Hernán Pérez, Leonardo Reginatto y Wilfredo Tovar.

Jardineros: Ramón Flores, Franklin Barreto, Odúbel Herrera y Yasiel Puig.

Tiburones debutará este jueves cerrando la primera jornada de la Serie del Caribe ante Tigres del Licey de República Dominicana.

Estratega de la candidata opositora, exministro para la Reforma del Estado durante el segundo período de Carlos Andrés Pérez, profesor universitario dentro y fuera del país, y columnista de prensa de larga data, Carlos Blanco sostiene que la decisión de inhabilitar a María Corina Machado fortaleció el apoyo político y popular a su candidatura, y ahondó el aislamiento internacional de Nicolás Maduro. “Este juego sigue abierto (…) y hay que obligar al régimen a que se mida con María Corina en elecciones libres y limpias”, afirma.

Por: Javier Conde – La Gran Aldea

Más que las sanciones, importa la fuerza interna. La clave es negociar. Que haya garantías para una parte y para la otra. No se trata de desatar persecuciones, sino de recuperar la democracia y asegurar una transición pacífica, juicios justos y la posibilidad de rehacer vidas y continuar en la participación política. Pero nada de pensar en sustitución de la candidatura electa el 22 de octubre. Quien promueve eso -lo afirma- es el propio régimen. Y aunque es difícil la situación actual -“sin ningún duda”, acota- no se trata de una situación congelada: “La idea de que el régimen va a competir consigo mismo es una idea peregrina”.

-¿El juego político cambió el 26 de enero con la decisión del TSJ que inhabilita la candidatura de María Corina Machado?

-Introdujo nuevos elementos en el sentido de que el régimen ratifica su voluntad de no medirse con María Corina (Machado). Le está huyendo a María Corina. Yeso desató un proceso muy interesante. Por un lado, una condena internacional bastante amplia a la decisión de Maduro a través de su corte judicial, y, por otro, una decisión de los factores políticos nacionales mucho más firme, más abierta, de ir con María Corina hasta el final. Es decir, hasta la inscripción de su candidatura y las elecciones de este año. Son dos procesos importantísimos, el aislamiento de Maduro y el incremento del apoyo a María Corina. Además esto fue asumido por el Gobierno de Estados Unidos como una ruptura del entendimiento del Acuerdo de Barbados y del acuerdo que Estados Unidos y el régimen hicieron alrededor de elecciones libres y limpias en Venezuela. No es una situación nueva, pero ha creado la incertidumbre sobre la eficacia de los acuerdos firmados.

-¿Es un endurecimiento de la posición oficial?, ¿lo esperaba?

-Esta es la posición que ellos han tenido de no querer medirse con el candidato que las fuerzas democráticas del país escogieron. Se pensaba, en uno de los escenarios, que dado el compromiso internacional con la firma del Acuerdo de Barbados ellos podrían contemplar competir en unas elecciones libres y limpias con María Corina. Las fuerzas internas del régimen en este momento han determinado que ellos no están dispuestos a aceptar esa posibilidad. Sin embargo, este juego sigue abierto porque el mejor escenario que el régimen tiene, salvo el de perpetuarse a sangre y fuego en el marco de un aislamiento internacional y nacional, es intentar ganar unas elecciones. Ellos han ganado elecciones, no Maduro, el chavismo, y tiene gente competente no solo para hacer fraude sino para también para hacer campaña electoral; pero por ahora están desechando esa opción. Hay que obligarlos a que se midan.

-¿Esto entierra el Acuerdo de Barbados?, aunque se está convocando la Comisión de Seguimiento.

-La Comisión de Seguimiento no ha sido designada. El Acuerdo la contempla. Cada parte designa una persona por lado para seguir con los facilitadores el proceso para asegurar el cumplimiento de lo firmado. Eso no está listo y en esta situación de cortacircuitos y chispazos tal vez se demore. Ojalá se logre pero no es fácil. En lo que hay que insistir es que el régimen tiene que negociar. Por lo menos de nuestra parte no hay opción sino avanzar hacia unas elecciones libres y limpias y despejar el camino mediante negociaciones inteligentes.

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha anunciado este miércoles un desembolso «inmediato» de 4.700 millones de dólares (unos 4.350 millones de euros) para apoyar al Gobierno de Javier Milei en su «ambicioso plan» de estabilización macroeconómica.

La Gaceta de la Iberosfera

«La nueva administración está tomando medidas audaces para restablecer la estabilidad macroeconómica y comenzar a abordar los impedimentos de larga data al crecimiento. Estas medidas iniciales han evitado una crisis de la balanza de pagos, aunque el camino hacia la estabilización será difícil», ha declarado la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, según un comunicado del organismo.

«El ambicioso plan de estabilización acordado se centra en el establecimiento de un fuerte anclaje fiscal que ponga fin a toda financiación del gobierno por parte del Banco Central», ha añadido Georgieva. Sin embargo, el FMI ha resaltado que la aplicación de este plan será «desafiante» y que se necesitará una implementación firme y una elaboración ágil de dichas políticas.

Además, Georgieva ha asegurado que el programa se había desviado en los últimos meses por las «políticas incoherentes» del anterior Gobierno, que dejó una «difícil herencia» por la elevada y creciente inflación, las reservas agotadas y altos niveles de pobreza.

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