Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

El Dr. Anthony Fauci confesó a los legisladores el martes que las pautas para mantener seis pies de separación , aparentemente para limitar la propagación de COVID-19 , “aparecieron más o menos” sin aporte científico.

The New York Post

Fauci, de 83 años, reveló ante el Subcomité Selecto de la Cámara de Representantes sobre la Pandemia de Coronavirus que la recomendación de “seis pies de distancia” defendida por él y otros funcionarios de salud pública de EE.UU. “probablemente no estaba basada en datos científicos”, según el presidente Brad Wenstrup (republicano por Ohio). ) , que también es médico.

Las escuelas de todo el país permanecieron cerradas hasta bien entrado el segundo año de la pandemia como resultado de las pautas de distanciamiento social, que fueron cuestionadas tanto por los estudios de investigación como por otros funcionarios de salud.

«Nunca se me ocurrió que seis pies fuera particularmente sensato en el contexto de la mitigación», dijo al New York Times el Dr. Ashish Jha, decano de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Brown, quien se desempeñó como coordinador de respuesta al COVID del presidente Biden durante 15 meses en marzo de 2021.

«Me gustaría que los CDC salieran y dijeran que esto no es un problema importante».

Cuando se le preguntó acerca de un estudio en las escuelas de Massachusetts que encontró que solo un metro de distancia entre los estudiantes daba como resultado tasas de casos de COVID «similares», Fauci dijo que el mismo mes los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estaban revisando «muy cuidadosamente» los datos y «probablemente» actualizarlos.

Según Wenstrup, la entrevista transcrita de Fauci, alto asesor de la Casa Blanca durante dos administraciones presidenciales, ante el panel COVID de la Cámara de Representantes “reveló fallas sistémicas en nuestro sistema de salud pública y arrojó luz sobre serias preocupaciones procesales con nuestra autoridad de salud pública”.

Esos “fracasos” incluyeron imponer mandatos de vacunación a escuelas y empresas.

“Después de dos días de testimonios y 14 horas de interrogatorio, muchas cosas se hicieron evidentes. Durante su entrevista de hoy, el Dr. Fauci afirmó que las políticas y mandatos que promovió lamentablemente pueden aumentar las dudas sobre las vacunas en los años venideros”, dijo Wenstrup.

“Está claro que las opiniones disidentes a menudo no fueron consideradas o suprimidas por completo. Si surgiera una futura pandemia, la respuesta de Estados Unidos debe guiarse por hechos científicos y datos concluyentes”.

Wenstrup también dijo que los miembros del comité “siguen frustrados por la incapacidad del Dr. Fauci para recordar información sobre el COVID-19 que es importante para nuestra investigación”, mientras que “otras personas con las que hemos hablado sí recuerdan los hechos”.

El representante Michael Cloud (republicano por Texas), que forma parte del panel, dijo el martes por la noche que Fauci había demostrado una “capacidad asombrosa para olvidar lo que sucedió o luego encontrar formas de eludir cualquier tipo de responsabilidad por la influencia que tuvo”. ”Durante el asunto de dos días.

“Se lavan las manos ante cualquier tipo de responsabilidad y dicen: ‘Oh, esas decisiones las tomaron los distritos escolares’. Pero los distritos escolares saben que si no se siguen las directrices que emanan del gobierno federal, se exponen a demandas”, dijo Cloud sobre Fauci y otros funcionarios estadounidenses de respuesta a la pandemia.

«Dice que todavía no está convencido de que haya habido pérdida de aprendizaje; que, en su opinión, eso todavía está realmente abierto a discusión», dijo Cloud también a The Post .

«Creo que [si] le preguntas a cualquier padre, te dirá que fue un gran éxito en el desarrollo de su hijo».

Los miembros del personal republicano dijeron que el exdirector del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) también “admitió que los mandatos de vacunas de Estados Unidos durante la pandemia de COVID-19 podrían aumentar las dudas sobre las vacunas en el futuro”, pero que aconsejó a las universidades estadounidenses “imponer mandatos de vacunas a sus estudiantes” durante la pandemia.

En 2021, Fauci también había dicho que estaba “demostrado que cuando se lo pones difícil a las personas en sus vidas, pierden sus tonterías ideológicas y se vacunan”.

El subcomité selecto de COVID escuchará más testimonios de Fauci en una audiencia pública a finales de este año.

El representante Raúl Ruiz (demócrata por California), médico y principal demócrata en el subcomité, desestimó la entrevista de la mayoría con Fauci en una declaración como una “expedición de pesca extrema”, y pidió a los republicanos “que pongan a disposición de los ciudadanos la transcripción completa” el público.

El miembro de alto rango no asistió a la entrevista transcrita del lunes con Fauci, pero se presentó al segundo día de interrogatorio.

Wenstrup dijo a los periodistas que las transcripciones completas de la entrevista con Fauci se publicarán una vez que sean revisadas por el personal mayoritario y minoritario.

El gobierno de Guyana dijo que está buscando ayuda de Estados Unidos para mejorar sus capacidades de defensa en medio de temores de que la vecina Venezuela algún día pueda apoderarse de una región en disputa en el oeste de Guyana que es rica en minerales y petróleo.

AP

El anuncio se produce tras dos días de conversaciones entre altos funcionarios de Guyana y Daniel P. Erikson, subsecretario adjunto de Defensa para el Hemisferio Occidental, quien viajó al país sudamericano para discutir asociaciones de defensa y seguridad.

Las conversaciones terminaron el martes por la noche cuando Erikson dijo que Estados Unidos ayudaría a Guyana a crear un ejército más organizado y mejor equipado en los próximos meses. No proporcionó más detalles. Erikson también dijo que las fuerzas de seguridad y los equipos de entrenamiento especializados que visitaron Guyana el año pasado continuarán haciéndolo en 2024.

Erikson dijo a los periodistas que Guyana busca modernizar sus capacidades de defensa y que parte de las conversaciones se centró en el alcance y la capacidad, así como en la ciberseguridad.

“Algo de gran interés para nosotros es garantizar que, cuando Guyana busque aumentar sus capacidades de defensa, lo haga a través de un plan que sea estratégico, integrado en sus instituciones de defensa generales y sostenible en el tiempo”, dijo Erikson.

Describió las conversaciones con funcionarios de Guyana como productivas y dijo que Estados Unidos es consciente de los pasos necesarios para mejorar las capacidades de defensa.

“Esperamos trabajar con ellos, especialmente profundizando el intercambio de información”, dijo. “Reconocemos que Guyana se encuentra en un punto de inflexión en términos de su propio desarrollo económico, en términos del papel regional que es capaz de desempeñar, y por eso queremos asegurarnos de que nuestra relación de defensa con Guyana continúe a la altura de los tiempos que corren”.

El viaje de Erikson se produce pocas semanas después de que se profundizara una disputa centenaria sobre la región del Esequibo de Guyana, cuando Venezuela celebró un referéndum en diciembre para reclamar soberanía sobre un área que representa dos tercios de Guyana.

Las tensiones continuaron empeorando a fines del año pasado hasta que el presidente de Guyana, Irfaan Ali, y el dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, se reunieron en la isla caribeña oriental de San Vicente como parte de una reunión de mediación de emergencia organizada por líderes regionales para evitar una mayor escalada. Tras la reunión, ambas partes acordaron abstenerse de utilizar la fuerza, pero la disputa territorial continúa.

Venezuela ha insistido durante mucho tiempo en que el Esequibo era parte de su territorio durante el período colonial español y sostiene que un acuerdo de Ginebra de 1966 entre Venezuela, Gran Bretaña y la entonces Guayana Británica, ahora Guyana, anuló una frontera trazada en 1899 por árbitros internacionales.

Venezuela intensificó su agresión hacia Guyana después de que el gigante petrolero estadounidense ExxonMobil y sus socios del consorcio descubrieran enormes depósitos de petróleo y gas frente a la costa de Guyana en 2015. La producción diaria es de casi 600.000 barriles de petróleo y se espera que aumente.

A fines del año pasado, Estados Unidos y Guyana realizaron sobrevuelos conjuntos de rutina cerca de la región fronteriza con Venezuela durante el punto álgido de la tensión previo al referéndum venezolano. Guyana también ha acogido ejercicios militares conjuntos con Estados Unidos y otras naciones del Caribe en julio pasado.

Un buque de guerra británico también llegó a Guyana a finales de diciembre, lo que llevó a Venezuela a iniciar ejercicios militares cerca del territorio en disputa. El Ministerio de Defensa del Reino Unido dijo que el barco visitó Guyana como parte de múltiples compromisos con la región y que el barco se sometería a ejercicios de entrenamiento con el ejército de Guyana.

Las tensiones entre Guyana y Venezuela han disminuido un poco este mes, y los líderes de ambos países tienen previsto reunirse a finales de este año en Brasil para continuar las conversaciones.

Una de las consecuencias más profundas que dejó la estrategia política de máxima presión del gobierno de Donald Trump hacia el gobierno de Nicolás Maduro fue el debilitamiento de la oposición venezolana. El daño que hizo el outsourcing de Estados Unidos no solamente contribuyó a frenar la movilización de los venezolanos, sino que debilitó aún más a una oposición seriamente aquejada de divisiones ideológicas y desacuerdos estratégicos.

Por: María Isabel Puerta Riera – El Nacional

El desplazamiento de la gestión de representación al gobierno de Estados Unidos dejó al país sumido en una suerte de orfandad política, convirtiendo hasta sus decisiones de política doméstica en un asunto existencial para algunos sectores de la sociedad venezolana. En ese plano doméstico, el tema fue utilizado por la anterior administración para captar y conservar el voto latino, específicamente en las comunidades cubanas y venezolanas en el exilio en Florida, donde llegó a representar un asunto crítico por su impacto electoral.

Sin embargo, luego de las elecciones de 2020, el debate político sobre Venezuela tomó otro rumbo con el gobierno entrante de Joe Biden. Considerando su postura crítica sobre la estrategia de la administración pasada, y vistos los resultados electorales en Florida, el argumento de preservar el voto de cubanos y venezolanos perdió fuerza en su agenda. Los resultados adversos del Partido Demócrata liberaron al gobierno de Biden, permitiéndole abordar el caso venezolano desde una perspectiva más pragmática.

Los primeros indicios sobre el cambio en la estrategia de Estados Unidos vinieron de la mano de negociaciones directas con el régimen venezolano. La liberación de los sobrinos políticos de Maduro en octubre de 2022 generó amplia condena en Venezuela. Lo que no tuvo mayor atención fue el acercamiento entre las dos partes, en medio del estancamiento de las conversaciones iniciadas en Barbados en 2019, y en México entre 2021 y 2022.

En ausencia de avance en las conversaciones entre las partes, el gobierno de Biden optó por una vía más directa. La crisis migratoria los obligó a retomar el tema, porque ya no se trataba solo de las repercusiones para gobiernos regionales en manos del Partido Republicano, sino que el flujo masivo de inmigrantes estaba afectando también a gobiernos demócratas gracias a la estrategia republicana de traslado de inmigrantes a ciudades bajo su jurisdicción.

En este contexto se produjo un nuevo intercambio de presos entre los dos gobiernos, reavivando el amplio rechazo entre la opinión pública venezolana de la política de la administración de Biden hacia Maduro. El canje de diez presos de nacionalidad estadounidense por Alex Saab, un empresario colombo-venezolano procesado por una serie de delitos por la administración de justicia de Estados Unidos, fue el producto de una negociación paralela a la de Barbados bajo la mediación del ministerio de Relaciones Exteriores del gobierno de Qatar.

Este nuevo episodio ha permitido observar un cambio cualitativo que pudiera llegar a ser crucial de cara a los retos electorales que enfrentará la oposición venezolana en 2024. Luego de la elección primaria opositora este pasado octubre, el deseo de cambio por el que votaron más de 2 millones de venezolanos pareciera estar tomando forma en el liderazgo refrendado por el resultado de la elección. A diferencia de las críticas por la liberación de los sobrinos políticos de Nicolás Maduro, la candidata presidencial de la oposición, María Corina Machado, en un comunicado emitido a propósito de esta transacción, señaló que la medida se inscribe en el proceso de construcción de una ruta cívica que conduzca hacia una solución electoral de la crisis política venezolana.

La transición de Machado de aspirante a líder con proposiciones políticas sin concesiones a una líder con posiciones más moderadas (o cautelosas) no debería pasar inadvertida. Un primer indicio en el cambio de estrategia de Machado, que no siempre respaldó acudir a las urnas, fue su participación en la elección primaria. Un giro que, sin embargo, no ha sido suficiente para zanjar las diferencias en el seno de la oposición. La otra señal ha sido su aproximación al proceso de negociación, que incluso poco antes de las primarias seguía siendo objeto de duras críticas de su parte; ahora se lo plantea como un escenario más dentro de un amplio programa político que ha venido desarrollando en los últimos dos años.

Las acciones señaladas se inscriben dentro de lo que Machado ha descrito como “el nuevo despertar” de Venezuela. Desde esta aproximación, la candidata opositora reconoce que la vía electoral está llena de incertidumbre y obstáculos, asumiendo la participación en el proceso político desde una postura más pragmática, lejos de su acostumbrada demanda sobre la salida incondicional de Maduro.

La ventana de oportunidad que se le presenta a la oposición en este tramo de la crisis política venezolana puede ser muy pequeña si no se aprovecha para adoptar una estrategia unitaria y efectiva de mediano plazo. Luego de la elección primaria, Machado reconoce que ha recibido un mandato. Es posible que el reto no se limite solamente a enfrentar las amenazas desde el chavismo y sus esfuerzos por impedir que participe en las elecciones presidenciales de 2024 con la inhabilitación política en su contra. Un primer desafío será vencer a las fuerzas opositoras que se han devorado a sus líderes, antes que el propio chavismo. Convencer al país que votó por Machado, y en contra de un liderazgo político al que considera incapaz de enfrentar al chavismo, de que se trata de una estrategia de largo aliento tiene sus riesgos en este escenario.

Lo que se está planteando es un cambio cualitativo que pudiera llevar a un replanteamiento estratégico que, de concretarse con la ampliación de las fuerzas políticas respaldando a Machado, sería la amenaza más seria que se le ha presentado a Nicolás Maduro en los últimos años.

Este 2024 será un año que se distinguirá por el abultado número de elecciones que tendrán lugar entre los doce meses que comienzan con enero. Están previstas las realizaciones de comicios, en por lo menos 75 países, ese panorama ha sido calificado por los analistas que siguen de cerca esos proyectos comiciales como un verdadero “tsunami” electoral. Todos esos preparativos contemplan la movilización de más de 4.200 millones de personas sobre las cuales incidirán los resultados de esos procesos. 

Antonio Ledezma

Venezuela es uno de esos países en los que está anunciada la elección presidencial, ya que en otros ámbitos también se consumará, este año, elecciones parlamentarias, regionales y locales. Sin embargo, en Venezuela, a diferencia de lo que ocurre con otras naciones, la fecha para que se concrete esa esperada elección presidencial está en un verdadero limbo, contrariando que, según la Constitución y las leyes vigentes, dicho proceso no debería pasar del último trimestre del año que corre.

Los venezolanos estamos sumados en ese monto llamativo de más de 4.000 millones de votantes prevenidos en todo el mundo para elegir a sus presidentes, parlamentarios, gobernadores, alcaldes, según sea cada caso. Pero a diferencia de lo que está desarrollándose en Bután, Comoras, Finlandia o en  Bangladesh, país en donde la gente vota conforme a un calendario electoral previamente establecido y del conocimiento oportuno de todas las partes involucradas en la pugna electoral, en Venezuela, la fecha para convocar y realizar las elecciones presidenciales es “un misterio muy bien secuestrado” por Maduro y sus acólitos. 

Bien se sabe que una elección no está reducida al simple acto de votar. Es un evento muy complejo que evoluciona por ciclos. Sobre todo en el caso de Venezuela, país en el que por las características del régimen que controla las instituciones, se hace indispensable contar con una convincente y eficiente observación internacional, como esa que cumplen los especialistas que trabajan para la Unión Europea. 

Es de suponer que una delegación verdaderamente comprometida a evaluar, supervisar, observar y dar una versión bien fundamentada respecto a un proceso electoral, debería estar en el sitio de los acontecimientos con suficiente antelación, porque solo así será posible revisar el registro electoral, o sea la data, procesar las impugnaciones y constatar si se hacen los correctivos pertinentes, sobre todo en lo atinente a Venezuela, país que tiene a más de 8 millones de ciudadanos en la diáspora y de los cuales más de 5.7 millones tenemos, legalmente, derecho a participar en esas elecciones presidenciales. Para que unas elecciones sean libres deben existir garantías de libertad de expresión, acceso a los medios de comunicación, libertad de desplazamiento por el territorio de cada país, funcionamiento de los centros de votación, libres de apremios, para que la gente pueda votar sin presiones de ninguna especie y los escrutinios y auditorías se cumplan como corresponde legalmente. 

En Taiwán se realizan elecciones, y previamente a esa convocatoria se ha hecho un exhaustivo examen del registro de votantes. Eso es lo natural, es lo saludable y además se trata de un mecanismo inevadible por las partes involucradas en la competencia y de obligatorio cumplimento del ente responsable de asegurar una elección verdaderamente competitiva. 

Para el venidero mes de febrero la elección presidencial será en Indonesia, fecha que no representa ninguna sorpresa para las decenas de millones de sufragantes (más de 200 millones) ni para los aspirantes a la silla presidencial. También tienen previa cita electoral los pakistaníes, pero para seleccionar mediante el sufragio a sus parlamentarios. En ambos procesos el camino a votar lo podrán transitar millones de ciudadanos, pero antes de que se verifique ese derecho político, los ciudadanos conocen de las observaciones, reformas y garantías para que ese derecho no sea ni burlado ni escamoteado en las urnas de votación. 

Seguidamente está en la cartelera electoral el proceso correspondiente a La India. Es de suponer que será una oleada de seres humanos cerrando filas ante sus respectivos centros de votación. Para que se pueda cumplir con normalidad ese monumental acto es preciso que se conozca la fecha con suficiente antelación. Eso es lo normal, lo lógico. Tal como acontece en México, en donde dos mujeres disputan la primera magistratura nacional. O en los EEUU en donde ya se han confrontado en debates televisado muchos de los aspirantes para tratar de ganar su respectiva nominación candidatural antes unos ciudadanos que están debidamente informados de cuándo y dónde serán esas elecciones presidenciales este año 2024. En junio de este año, en países con territorios enmarcados en La Unión Europea, que involucra a más de 500 millones de personas, tendremos elecciones parlamentarias en junio. Todo se hace con previo conocimiento de la fecha de cada proceso electoral.

Pero en Venezuela no es así. Maduro pretende seguir jugando con la buena fe de la comunidad internacional ante la cual se ha comprometido (negociaciones de Barbados) a facilitar una salida crisis a la crisis que padecemos en la región como consecuencia de la tragedia que tiene su epicentro en Venezuela, país en donde los venezolanos cuentan con María Corina Machado, la líder más reconocida dentro y fuera de la nación. Su liderazgo es incuestionable y sólido (ganó con más del 92 % de los votos emitidos en primaria), admitido por todos los factores políticos que hacen vida dentro y fuera del territorio venezolano. Todos coincidimos en que darle la espalda a María Corina, con el subterfugio del ”sustituto”, o moverse en atención al guión del régimen que sigue “jugando a la candelita” con la fecha electoral, sería no menos que una traición a los millones de venezolanos que nos dieron un claro y contundente mandato el pasado 22 de octubre. Por eso la lucha al lado de María Corina es ¡hasta el final! 

@AlcaldeLedezma

Bajo el mandato del actual presidente de EE.UU., Joe Biden, el país «tiene graves problemas», como la inflación, la delincuencia y la crisis migratoria. Mientras, el mundo se dirige hacia la Tercera Guerra Mundial, señaló esta semana el exmandatario estadounidense Donald Trump en un nuevo video de campaña.

Actualidad RT

«El mundo está en llamas y nos precipitamos hacia la Tercera Guerra Mundial. Estamos más cerca de la Tercera Guerra Mundial de lo que nunca hemos estado. Nuestro país está muriendo y hay solo un candidato apto en esta carrera para la tarea de salvar EE.UU. de todos los desastres de Biden», manifestó Trump.

Además, instó a los ciudadanos estadounidenses a que apoyen su candidatura en las elecciones presidenciales de 2024. «Un voto para Donald Trump es un voto para proteger nuestra frontera, detener la invasión [de inmigrantes], salvar nuestra economía, ser independientes enérgicamente como lo éramos solo hace tres años […], y es un voto para recuperar nuestra democracia del corrupto de Joe Biden y toda la clase criminal en la capital de nuestra nación», aseveró el expresidente.

“Venezuela está pidiendo cambio y lo vamos a lograr; sin embargo, para alcanzar ese objetivo tenemos que participar activamente y exigir que la dirigencia política de los factores de oposición que se unan, depongan intereses personales y entiendan que los intereses de la nación están por encima de los personales”, afirmó el abogado y analista político, Johel Orta Moros, al referirse al panorama electoral para el año 2024.

Nota de prensa

En este sentido, reiteró que, en caso de la oposición insista la división y la confrontación, “una minoría, como lo es el oficialismo hoy en día, volverá a ganar los venideros comicios, lo cual sería muy dificultoso para la nación, porque el país está buscando cambiar el estado de las cosas”.

De igual manera, Orta manifestó que el año 2024 es de suma importancia para Venezuela, especialmente en el ámbito electoral; al mismo tiempo, instó al Consejo Nacional Electoral a pronunciarse sobre el cronograma electoral, en especial las elecciones presidenciales, que de acuerdo a informaciones extraoficiales, estarían pautadas para el segundo semestre del presente año, pese a que se ha asomado que pueden efectuarse en el mes de octubre.

Al consultarle sobre la instalación del período parlamentario de la Asamblea Nacional 2024 – 2025, expresó que el mismo se realizó sin sorpresa alguna. “Nuevamente, el PSUV asumió plenamente la directiva, sin dejar paso a algún parlamentario de la oposición, tal y como ha sucedido durante los 25 años. Particularmente, yo esperaba que hubiese una modificación en la conducta por parte de la mayoría parlamentaria del oficialismo, sin aplastar totalmente a la fracción opositora”.

“Reitero la importancia de trabajar con el poder electoral para lograr una representación proporcional de las minorías, y así pueda existir en el próximo parlamento una correlación de poder, donde estén representados todos los venezolanos”, indicó.

Para finalizar, el analista político enfatizó que en “cualquier parlamento no debe existir una mayoría demoledora que atropelle a una minoría, sector que representa a la mayoría electoral”.

Pese a todas las reformas legislativas e intentos de mejora desde 2021, la justicia venezolana se encuentra en el foso, en especial la justicia penal. Así lo refleja el Índice de Estado de derecho elaborado por la organización World Justice Project (WJP), en el cual la labor de los jueces y fiscales fue calificada como la peor del mundo por noveno año consecutivo.

Acceso a la Justicia

En el reporte que la agrupación internacional elabora anualmente desde 2008 y que fue publicado en octubre de 2023, el país volvió a quedar en el último lugar, de entre los 142 evaluados en materia de Estado de derecho, al obtener nuevamente una calificación de 0,26 puntos, la misma que consiguió en 2022.

El Estado de derecho, según WJP, es un sistema durable de leyes, de instituciones y de normas que obliga a las autoridades a rendir cuentas sobre sus actuaciones, al tiempo que protege los derechos fundamentales de toda la población. Este ofrece mecanismos accesibles e imparciales para resolver las controversias y disputas que se presentan en una sociedad determinada.

Para elaborar el índice, WJP evaluó la actuación de los jueces y fiscales en los ámbitos penal y civil (este incluye todo lo que no es penal), la capacidad del Poder Judicial en general para fijar límites al Gobierno; la ausencia de corrupción en el país; qué tan abierto y transparente es el Ejecutivo nacional a la hora de tomar sus decisiones; el grado de respeto y disfrute de los derechos fundamentales; la situación del orden y la seguridad interna; y el nivel de cumplimiento del marco legal vigente. Para ello se realizaron 149.000 encuestas a ciudadanos y 3.400 abogados, académicos, juristas y catedráticos de Derecho en los 142 países evaluados.

Puros gestos

Por tercer año consecutivo, el sistema de administración de justicia penal venezolano obtuvo una puntuación de apenas 0,12 puntos, un dato que revela que las reformas administrativas y legales implementadas por las autoridades no han rendido sus frutos o al menos los ciudadanos no perciben ningún cambio significativo.

Desde 2021, la Asamblea Nacional (AN) ha aprobado leyes como la Ley Orgánica de amparo sobre la Libertad y Seguridad Personal y ha reformado el Código Orgánico Procesal Penal (COPP) y el Código Orgánico de Justicia Militar (COJM). En el mismo período, con la reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, redujo el número de magistrados de ese organismo de 32 a 20, y designó funcionarios como el defensor público general. Las medidas buscaban, de acuerdo con las autoridades, combatir el retardo procesal, evitar el uso abusivo de la detención preventiva o el procesamiento de civiles por parte de los juzgados castrenses.

Pese a los cambios, muchas de estas prácticas continúan registrándose, tal y como lo denunció a finales de 2022 la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos para Venezuela (MIIDHV).

Pero no solo los jueces penales fueron reprobados, también los civiles, aunque estos últimos al menos no quedaron de últimos, sino de penúltimos. Ello a pesar de que en comparación con el reporte anterior perdieron una décima y pasaron de 0,27 a 0,26. De acuerdo con el informe de WJP, los jueces civiles de Camboya son los peores del mundo.

En contraposición los fineses, daneses y los singapurenses son quienes gozan de la mejor justicia criminal, mientras que los neerlandeses y noruegos son los que tienen los mejores jueces civiles. En América Latina, entretanto, Uruguay, Costa Rica y Chile comparten los primeros tres lugares en las categorías antes señaladas.

Un dato importante es que todos los países antes mencionados, a excepción de Singapur, son considerados democracias consolidadas o en vías de consolidación.

Cero progreso

El Poder Judicial no es el único que no registró avances. En materia de lucha contra la corrupción, gobierno abierto o cumplimiento del marco regulatorio, Venezuela tampoco avanzó un ápice.

Son llamativos los resultados referidos a la corrupción; los mismos se han producido el mismo año en que las autoridades lanzaron su última campaña en contra de los delitos que afectan al patrimonio público. A principios de 2023, el Gobierno de Nicolás Maduro y el Ministerio Público realizaron varias operaciones policiales que permitieron la desarticulación de redes que sustraían fondos públicos en Petróleos de Venezuela (PDVSA), en la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), en Cartones de Venezuela, en la Superintendencia de Criptoactivos (Sunacrip), algunas alcaldías y hasta en el Poder Judicial.

Unas 55 personas fueron detenidas, entre ellas el diputado oficialista Hugbel Roa y el expresidente del Circuito Judicial Penal de Caracas, Cristóbal Cornielles, como informó el fiscal general Tarek William Saab, quien anunció que había una docena de órdenes de captura por ejecutar.

«Hemos logrado imputar desde el año 2016 a 2023 a 21.534 funcionarios. Hemos acusado a 9.398 y logrado condenar a 5.365», denunció Tarek William Saab.

La corrupción fue uno de los temas que salió a relucir en el V Examen sobre el cumplimiento del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, celebrado en octubre pasado en el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Aunque en general Venezuela sale mal parada, en algunos indicadores del Índice de Estado de derecho se recogen algunos progresos. Así, por ejemplo, en materia de seguridad y orden público. el país subió unos peldaños. Actualmente Venezuela está en el lugar 132 de 142 y en América Latina y el Caribe está en el antepenúltimo lugar, superando a México y Haití. Desde 2016 hasta 2021 Venezuela fue considerado el país más inseguro de la región.

Una tendencia mundial

No solo la situación del país es preocupante, sino la del mundo. Hoy en tres de cada cuatro países se han producido retrocesos en materia de democracia y derechos humanos, de acuerdo con los datos recogidos por WJP.

«El mundo sigue sumido en una recesión del Estado de derecho caracterizada por la extralimitación del Poder Ejecutivo, la disminución de los derechos humanos y unos sistemas judiciales que no logran satisfacer las necesidades de las personas», afirmó William H. Neukom, cofundador y presidente de la organización.

«Personas de todo el mundo están pagando el precio de este retroceso», denunció.

Aun así, los datos del reporte apuntan a que este retroceso se está ralentizando, luego del mazazo que supuso la pandemia de COVID-19.

Y a ti venezolano, ¿cómo te afecta?

Los datos del nuevo Índice de Estado de derecho son preocupantes, pues señalan que 1.500 millones de personas en todo el planeta no consiguen en los tribunales amparo a sus derechos ni respuestas a sus problemas. En este importante porcentaje de la población mundial se encuentran los 30 millones de venezolanos.

Los resultados del informe también confirman que las medidas adoptadas por las autoridades en los últimos años para supuestamente adecentar y mejorar el sistema de justicia en Venezuela no son más que puros gestos simbólicos, que no se han traducido hasta el momento en resultados tangibles y concretos.

El Fondo Monetario Internacional anunció este miércoles que llegó a un acuerdo con el nuevo gobierno de Javier Milei y liberó un desembolso de unos US$4.700 millones para respaldar el programa de ajuste y evitar que el pais caiga en default. Además, se establecieron nuevas metas de déficit fiscal y de acumulación de reservas para este año.

Alertas 24

Los últimos detalles de las negociaciones para este primer desembolso al gobierno de Javier Milei se llevaron a cabo en Buenos Aires, con la presencia del negociador del organismo Luis Cubeddu y el representante del FMI en Argentina Ashvin Ahuja, que mantuvieron reuniones desde el viernes con el ministro Luis Caputo, el jefe de Gabinete Nicolás Posse, el presidente del Banco Central Santiago Bausili y otros funcionarios.

El Gobierno buscaba destrabar lo antes posible los desembolsos que habían quedado pendientes desde noviembre pasado, cuando el ministro Sergio Massa incumplió todas las metas del programa, y nunca se llevó a cabo la séptima revisión del Acuerdo.

En un comunicado, el Fondo dijo: «El personal técnico del FMI y las autoridades argentinas llegaron a entendimientos sobre un conjunto de políticas económicas que pueden restablecer la estabilidad macroeconómica en Argentina y reencauzar el programa actual».

«Este acuerdo, sujeto a una implementación continua y duradera de las políticas, se someterá a la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI en las próximas semanas. Una vez finalizada la revisión, Argentina tendría acceso a unos US$ 4.700 millones (o DEG 3.500 millones).

«El desembolso propuesto tiene por objeto respaldar los sólidos esfuerzos de política de las nuevas autoridades para restablecer la estabilidad macroeconómica y ayudar a la Argentina a satisfacer sus necesidades de balanza de pagos».

El Fondo hace una dura crítica al gobierno anterior: «El programa se desvió gravemente. No se cumplieron los objetivos de déficit fiscal primario y atrasos internos de finales de septiembre, y los datos preliminares sugieren que los objetivos de fin de año se incumplieron por un margen aún mayor».

«También se incumplieron las metas de reservas internacionales netas, con desviaciones en relación con la meta de fin de año de alrededor de US$15.000 millones antes del inicio de la nueva administración», apuntó el comunicado.

Y lanzó un respaldo para el nuevo programa de Milei. «En este contexto, el presidente Javier Milei y su equipo económico actuaron rápida y decisivamente para desarrollar y comenzar a implementar un sólido paquete de políticas para restaurar la estabilidad macroeconómica y están plenamente decididos a volver a encarrilar el programa actual».

Agregaron que «las autoridades están generando apoyo social y político para su plan de estabilización. El plan se centra en el establecimiento de un ancla fiscal sólida y creíble, junto con medidas para reconstituir las reservas, corregir los desajustes de los precios relativos, fortalecer el balance del banco central y crear una economía más simple, basada en reglas y orientada al mercado.»

«El plan también busca aumentar la asistencia social para proteger a los más vulnerables. Se ha emitido un decreto de emergencia y se ha presentado al Congreso un proyecto de ley general para apoyar los planes de estabilidad y crecimiento de las autoridades».

El Fondo avaló las primeras medidas tomadas por el Gobierno. «Aunque el camino hacia la estabilidad será difícil, ya que las condiciones empeorarán antes de mejorar, las acciones iniciales tuvieron éxito para evitar una intensificación de la crisis. Esto marcó un punto de inflexión, ya que las compras de divisas del banco central superaron los US$3.600 millones en el último mes, y algunas empresas argentinas comenzaron a aprovechar los mercados internacionales. En las etapas iniciales, la eliminación de los controles de precios heredados y la corrección del desajuste cambiario tendrán un impacto inflacionario y profundizarán la contracción de la actividad que ya está en marcha»

«A medida que se implementen las políticas y se reconstruya la credibilidad, debería afianzarse un proceso gradual de desinflación, acompañado de un mayor fortalecimiento de la posición externa y una eventual recuperación de la producción, la demanda y los salarios reales. Dadas las grandes incertidumbres, las autoridades se comprometen a recalibrar las políticas según sea necesario para cumplir con los objetivos del programa».

Los principales agentes de seguridad, entre ellos el ministro sueco de Defensa Civil, Carl-Oskar Bohlin, y el comandante en jefe del país, Micael Bydén, coinciden en que Suecia podría enfrentarse pronto a una guerra e instaron a aumentar la capacidad de resistencia, también entre la población civil.

Newsweek

Ante la perspectiva de que Suecia ingrese en la OTAN en 2024 y en el contexto más amplio de la guerra de Rusia en Ucrania, el ministro sueco de Defensa Civil, Carl-Oskar Bohlin, instó a sus conciudadanos a prepararse para la guerra en la conferencia Folk och Försvar celebrada en Sälen.

Bohlin expresó su preocupación por el hecho de que la modernización del sistema sueco de protección civil no se esté produciendo con la rapidez suficiente e instó a todos, desde directivos y concejales locales hasta ciudadanos particulares, a tomar medidas.

«Muchos lo han dicho antes que yo, pero permítanme decirlo con la fuerza de mi cargo: podría haber una guerra en Suecia», dijo.

También estableció paralelismos con Ucrania, que se enfrentó a una invasión rusa a gran escala con «total resiliencia», según él.

«Un esfuerzo así sólo puede hacerse con la suficiente rapidez si la inmensa mayoría de la gente es consciente de la situación y entiende lo que está en juego», afirmó Bohlin.

Comentando la opinión de Bohlin en la emisora sueca SVT el lunes, el comandante en jefe sueco, Micael Bydén, dijo estar de acuerdo con lo dicho por el ministro.

«A nivel individual, hay que prepararse mentalmente», dijo Bydén, y añadió: «Se trata de una situación muy grave».

Durante el año pasado, Venezuela estuvo perfilándose nuevamente como un importante jugador dentro de la industria hidrocarburífera y sobre todo, en las exportaciones de petróleo a Estados Unidos, tanto dentro del mercado sudamericano como mundial.

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Tal es así que terminó el 2023 ocupando el tercer puesto de países que más exportan petróleo a Estados Unidos, por detrás de Brasil y Colombia, que se quedaron con el primer y segundo lugar.

Los datos fueron aportados por la última actualización de la U.S. Energy Information Administration (EIA). A pesar de la fuerte competencia, Venezuela quedó situado como el tercer país sudamericano más significativo, al enviar 166.000 barriles de petróleo diario (bpd) en octubre de 2023 a Estados Unidos.

Son varios los países sudamericanos que exportan crudo a esta potencia: Brasil, Colombia, Ecuador y Argentina -de hecho- han sido proveedores clave de crudo a Estados Unidos en las últimas décadas. Otros países de carácter más emergente, como Guyana, lo hacen desde 2020.

Venezuela, por su parte, ha sido históricamente un gran exportador de crudo a la potencia norteamericana. Pero desde mediados de 2019 hasta finales de 2022, estuvo sin exportar una sola gota de petróleo a este país, debido a las sanciones a su industria energética impuestas en su momento por el expresidente Donald Trump.

Sin embargo, la llegada de Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos ha significado un volver a vivir para el país caribeño con las mayores reservas de crudo del mundo. Durante su gestión, se fueron flexibilizando muchas de las sanciones que impedían estas exportaciones.

De este modo, Venezuela ha pasado de exportar unos 40.000 bpd a Estados Unidos en enero del año pasado, a consolidar su posición exportando unos 166.000 barriles por día al suelo norteaméricano durante octubre, desplazando así a países como Argentina, Ecuador y Guyana y sólo por detrás de Brasil (192.000) y Colombia (182.000), según la información aportada por la EIA.

Desde el punto de vista mundial, Venezuela también estuvo en pleno crecimiento tras el alivio de las sanciones. Estados Unidos estuvo tomando las precauciones necesarias en vista de que Medio Oriente se encuentra actualmente sumido en el caos debido a la guerra entre Hamás e Israel y se dedicó a reducir sus exportaciones desde la tensa región del Mar Rojo.

Las importaciones estadounidenses de crudo del Golfo Pérsico cayeron drásticamente a 539.000 bpd en octubre del año pasado, desde los 722.000 y 734.000 bpd de importaciones realizadas en agosto y septiembre de 2023, respectivamente.

El fin de las sanciones y normalización de las contrataciones directas pactadas con Estados Unidos, permite al fisco venezolano vender su crudo sin el enorme descuento, a veces de hasta 40%, que antes debía hacer en transacciones en el océano Indico en alta mar, una circunstancia que llevó a una importante pérdida patrimonial.

Esto abre de nuevo una ventana de oportunidades para Venezuela, que en octubre se ubicó a nivel global como el 7º país más importante en exportaciones de crudo a Estados Unidos, por delante de Libia, Guyana y Ecuador.

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