Armando Esteban Quito

En medio de un escenario pre electoral, que implica un reacomodo de las fuerzas políticas y la reactivación de la agenda de calle, el derecho a la libertad de expresión se posiciona como elemento fundamental para la consolidación de una sociedad democrática. Las restricciones impuestas desde las instituciones del Estado y mediante el discurso oficial limitan de manera directa la labor de periodistas y medios de comunicación, así como el derecho de las personas a mantenerse oportunamente informadas.

Espacio Público

Durante el 2023 registramos al menos 204 casos1, lo cual representa una disminución del 11% con relación al número de situaciones registradas en el 2022. Aunque este año 2023 registra la menor cantidad de eventos en la última década, la incidencia se mantiene por encima del promedio de casos previo a 2013. Este último periodo de estudio mantuvo un estancamiento de la agenda política y de desmovilización de los partidos políticos opositores, sin embargo, los tipos de casos registrados fueron más violentos, al involucrar mayores vulneraciones a la libertad personal respecto al año anterior.

El mes con mayor número de casos fue mayo (27) 2, esto motivado a los ataques sufridos por la prensa en distintos estados del país. Octubre (22) y septiembre (21), completan la lista de los estados con más situaciones. En promedio, se registraron al menos 17 casos mensuales.

En el 2023 se contabilizaron 384 denuncias de violaciones, lo cual representa una disminución del 18% con respecto al total de violaciones registradas en el 2022, cuando ocurrieron 470 incidencias. La disminución del número total de violaciones, con relación a la cifra registrada en el 2022 no implica que se estén implementando políticas para garantizar el derecho a la libertad de expresión en el país, por el contrario, se mantienen las limitaciones estructurales al derecho a buscar, difundir y recibir informaciones. La menor incidencia es relativa respecto a los altos niveles de años previos que coinciden con escaladas masivas de la conflictividad social y política.

Impedimentos a la cobertura

La principal violación registrada en este periodo fue la intimidación, la cual suma casi un tercio del total de incidencias. Esta violación está vinculada principalmente a los impedimentos de desplazamiento, detenciones arbitrarias o asalto a periodistas durante el ejercicio de sus labores.

El 15 de febrero, un vigilante del Hospital Universitario Dr. Manuel Núñez Tovar, en Maturín, estado Monagas, intimidó a los periodistas Jefferson Civira y José Ignacio Piñango 3 al impedirles que ingresaran al centro de salud pública para hacer una cobertura periodística. Civira, periodista de El Periódico de Monagas y corresponsal de La Patilla, explicó que el hecho ocurrió luego de que ambos reporteros cubrieron una pauta en la Unidad de Infectología, fuera del centro de salud. Los periodistas querían buscar información de otras especialidades y recoger denuncias de pacientes y familiares.

El 27 de diciembre, funcionarios de la Dirección de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y de la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) prohibieron que las y el periodista Ruth Lara Castillo, María Torres y Juan Carlos Hernández 4 grabaran e hicieran cobertura periodística del derrame petrolero que ocurrió el 26 de diciembre, en la refinería El Palito, ubicada en el estado Carabobo. En la tarde de ese día, ya había reportes en redes sociales y medios independientes de lo ocurrido. Al día siguiente, los periodistas se acercaron a la zona costera afectada a buscar testimonios, material gráfico y mayor información, pero les fue impedido hacer su trabajo.

Detenciones arbitrarias

En el 2023 contabilizamos al menos 28 detenciones por el ejercicio del derecho; lo que representa un incremento del 65% con relación al año pasado, cuando registramos 17 detenciones. Del total de personas detenidas, 16 fueron particulares, 10 trabajadores públicos y dos periodistas. Estas detenciones suelen ser una medida en represalia por mensajes difundidos en redes sociales o reclamos antigubernamentales enviados a través de aplicaciones de mensajería instantánea. Dicha situación mantiene la alerta sobre la creciente amenaza a la privacidad ante la intervención de comunicaciones personales, registrada por la Misión de Determinación de los Hechos de Naciones Unidas 5, o el seguimiento y la posterior criminalización de mensajes de interés público.

Lea el informe completo siguiendo este enlace a Espacio Público

Quién fue María Laprea, además de viuda de Aquiles Nazoa, madre de Claudio Nazoa y abuela de Daniel Nazoa y Sumito Estévez.

Curadas

María Laprea fue la segunda esposa de Aquiles Nazoa después que ambos enviudaron.

Se casaron en 1949. La anterior esposa de Nazoa había sido Estrella Fernández-Viña Martí (sobrina nieta del cubano José Martí) quien murió de tuberculosis poco después del matrimonio.

Aquiles Nazoa fue escritor, ensayista, periodista, poeta y humorista.

Aquiles Nazoa González nació en Caracas el 17 de mayo de 1920 y murió en Maracay el 25 de abril de 1976.

Nació en El Guarataro, en la parroquia San Juan en el seno de una familia de escasos recursos económicos.

Sus padres fueron Rafael Nazoa, jardinero y Micaela González. Su hermano fue el también poeta Aníbal Nazoa.

Estuvo casado con Estrella Fernández-Viña Martí, sobrina nieta del escritor cubano José Martí.

Ella fallecería de tuberculosis poco después del matrimonio.

Más tarde, en 1949, Aquiles se casó con María Laprea.

Su primogénita, Atamaica Nazoa, según su perfil en LinkedIn es periodista y ancla de un programa de farándula.

Con María Laprea, su segunda esposa, procreó a sus hijos Claudio Nazoa, humorista; Mario y Sergio.

Fue abuelastro del chef Sumito Estévez, hijo de Raúl Estévez Laprea, a su vez hijo del matrimonio anterior de su segunda esposa.

Era un famoso poeta conocido por toda Venezuela.

María Laprea enseñó a cocinar a Claudio Nazoa, a Sumito Estévez y a Daniel Nazoa.

Y tal es la relación de Claudio Nazoa con la cocina que si buscas su nombre en Google, el famoso buscador lo relaciona con el pan de jamón.

Y ese amor por la cocina sin duda se lo inyectó su mamá a punta de las más deliciosas preparaciones.

Claudio Nazoa se define como escritor, humorista y cocinero.

En El Nacional su perfil de columnista indica que es humorista, cocinero y escritor de publicaciones gastronómicas e infantiles.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, luego de su discurso en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), dijo a la directora nacional de la organización @Moms4Liberty, Catalina Stubbe, que está en contra de la «implementación de la ideología de género en las escuelas».

HCH

«No permitimos esas cosas en nuestras escuelas. Es muy importante que a la currícula no llegue la ideología de género», dijo.

El mandatario señaló que hay que erradicar dicha doctrina por ser «contraria a la naturaleza y contraria a Dios».

Bukele propone enseñar conocimientos académicos y otras habilidades como finanzas para preparar mejor a esta generación joven para que sean miembros «productivos de la sociedad».

El papa Francisco ha ido a un hospital de Roma, le dice a CNN una fuente del Vaticano. El motivo aún es desconocido.

El Papa ha estado entrando y saliendo del hospital durante el último año y en la última semana canceló varias audiencias porque no se encontraba bien.

El Sumo Pontífice, de 87 años, se había saltado la lectura de su audiencia semanal de los miércoles, delegando la tarea en un asistente y diciendo a los fieles que todavía no se encontraba bien.

El Papa, que experimentó varios problemas de salud recientemente, había cancelado las citas del sábado y del lunes debido a lo que el Vaticano llamó una gripe leve.

El domingo fue su último mensaje a los fieles

El domingo se dirigió a la multitud en la Plaza de San Pedro, como de costumbre, para pronunciar su mensaje del Ángelus.

«Queridos hermanos y hermanas, todavía estoy un poco resfriado», comentó Francisco en la audiencia del miércoles, anunciando que otra persona leería su catequesis sobre la envidia y la vanagloria, dos de los siete pecados capitales.

La lectura duró aproximadamente una página. El Papa sí habló al final de su audiencia, con la voz ronca y un poco tosiendo, para saludar a algunos fieles y hacer llamamientos a la paz, como es habitual.

No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el estremecedor silencio de los buenos”.

Martin Luther King

En un mundo cada vez más convulso por crisis geopolíticas nos topamos con un escenario que recuerda los tensos días de la Guerra Fría, marcados por constantes amenazas al orden internacional. Sin embargo, en esta nueva era, parece que el enfoque de Occidente hacia estas amenazas ha cambiado. En lugar de tratarlas como componentes de un desafío más amplio, se abordan de manera aislada, con la esperanza de que la normalidad pronto se restablezca. Pero la realidad sugiere lo contrario: el conflicto se ha convertido en la nueva normalidad.

Por: Antonio de la Cruz – El Nacional

En Venezuela, bajo el mando de Nicolás Maduro, hemos llegado a un punto crítico que exige una respuesta internacional coordinada y firme junto a las fuerzas democráticas. Su continuidad en el poder y la naturaleza totalitaria de su gobierno representan obstáculos significativos para la reinstauración de la democracia y el cumplimiento de los derechos humanos en el país. En este contexto, la posibilidad de celebrar elecciones democráticas se ve cuesta arriba por la negativa del régimen a cumplir con el acuerdo de Barbados y su interferencia en el proceso electoral.

William Brownfield, exembajador de Estados Unidos en Venezuela, ha sido enfático al señalar que Maduro nunca cumplirá con un pacto que amenace su estabilidad en el poder. Carece de incentivos para permitir una transición democrática. Las consecuencias de una derrota en una elección libre, justa y competitiva, lo paraliza. A pesar de esto, necesita de unos comicios presidenciales para legitimar la usurpación que cometió en el Ejecutivo desde 2018.

Según Brownfield, Maduro tendría tres opciones ante las presidenciales: “que la oposición escoja a otro candidato al que si le pueda ganar, robarse la elección como lo hizo hace 6 años o posponer el proceso electoral”.

Sin embargo, la única alternativa que le daría la posibilidad de alcanzar la legitimidad de origen es medirse contra un candidato que no sea María Corina Machado -tiene un mandato popular después de la elección primaria del 22 de octubre- porque sería competitivo, según todas las encuestas. Además, habría de cumplir parcialmente con el acuerdo de Barbados para obtener la “buena pro” de la comunidad internacional.

Si opta por alguna de las otras dos opciones seguirá siendo usurpador. Una condición que ha causado las sanciones individuales a sus secuaces y económicas a la organización criminal.

Entonces, la propuesta de la oposición funcional -conocidos como alacranes, enchufados, normalizadores y colaboracionistas- y algunos actores de la Casa Blanca de que María Corina escoja a su sucesor para enfrentar a Maduro es una muestra de ingenuidad o, peor aún, de complicidad con la dictadura. La administración estadounidense ha dicho que lo importante es el proceso porque existe “la determinación de los venezolanos de participar en el proceso electoral y derrotar a Maduro”.

Basta recordar el precedente de 2008 con Leopoldo López y Antonio Ledezma –la elección de la Alcaldía del Distrito Metropolitano de Caracas-, de cómo el chavismo-madurismo no dudó en alterar las reglas del juego político para mantenerse en el poder, invalidando a opositores fuertes y manipulando poderes públicos a su favor. La historia de Ledezma es particularmente ilustrativa: aun ganando la Alcaldía Metropolitana de Caracas, fue despojado de gran parte de sus funciones y recursos, y finalmente encarcelado en 2015, cuando fue acusado de conspiración para derrocar el régimen de Maduro.

Maduro no es competitivo frente a María Corina, así tenga la cancha electoral inclinada 90 grados a su favor.

Frente a esta realidad, hablar del reemplazo de María Corina es ignorar la esencia de la lucha venezolana. No se trata de acomodar piezas en el tablero de juego dictado por Maduro, sino de rechazar y desafiar las bases mismas de su régimen ilegítimo y autoritario, retándolo con los “comanditos” bajo el paraguas de GANA a lo largo y ancho del país.

Es hora de comprender que la cruzada en Venezuela no es por tener un candidato alternativo que le permita al dictador ser competitivo, sino por la lucha que encarna María Corina entre el bien y el mal que permite la restitución de la democracia, el respeto a los derechos humanos y la liberación de un pueblo oprimido.

No se debería seguir buscando un consenso ficticio con un régimen que ha demostrado no tener escrúpulos en su afán de perpetuarse en el poder. Los esfuerzos deben enfocarse en crear condiciones que permitan realizar una elección en la que participen María Corina y Maduro.

Quienes abogan por encontrar un sustituto para Machado bajo el pretexto de un pragmatismo político, en realidad están ofreciendo una capitulación disfrazada. Es el momento de continuar por el camino de la resistencia, no de la resignación. No estamos aquí para rendirnos ante la tiranía, sino para enfrentarla y superarla democráticamente, por el bien de Venezuela y su futuro.

La comunidad internacional, especialmente liderada por actores como Estados Unidos y la Unión Europea, enfrenta el reto de evaluar la eficacia de sus estrategias hacia Venezuela. La solución a la crisis venezolana no radica únicamente en la imposición de sanciones o el aislamiento diplomático, sino en el apoyo resuelto a las fuerzas democráticas dentro del país, asegurando que cualquier transición sea dirigida por los venezolanos, con María Corina Machado al frente.

Si Putin se alza con una victoria en Ucrania debido a la falta de compromiso de Occidente en la defensa de sus valores, habiendo cedido ante Rusia, en los países civilizados no volverán a primar las leyes internacionales. Finalmente, la democracia será borrada del mundo. Este escenario podría incentivar a los regímenes en Oriente Medio y América Latina a ocupar otros territorios. Nos encaminamos hacia un caos global. Si Occidente no detiene a los tiranos ahora, no lloremos después lo que no supimos defender.

Este momento histórico en Venezuela no es simplemente un llamado a la acción para la comunidad internacional y las fuerzas democráticas; es imprescindible adoptar una estrategia coherente y coordinada que priorice el restablecimiento de la democracia y el respeto a los derechos humanos. Estamos en un punto de inflexión crítico. La adaptación a esta nueva realidad no es por encontrar el candidato más aceptable para Maduro, sino por la libertad y la democracia, valores que no se negocian bajo términos dictados por una dictadura. La victoria en esta lucha exigirá valor, unidad y una determinación inquebrantable para restaurar la dignidad de la nación venezolana.

Los militares superaron el 93% de aprobación, seguido del mandatario con 79% y la fiscal Diana Salazar recibió un 57,7% de respaldo, en el sondeo realizado hasta el jueves 22 de febrero.

En el último sondeo de opinión desarrollado por la Encuestadora Cedatos y finalizado el pasado jueves 22 de febrero, las Fuerzas Armadas, el presidente Daniel Noboa y la fiscal General Diana Salazar registraron un crecimiento en los niveles de aprobación.

La Hora

El presidente de Cedatos, Ángel Polibio Córdova en una rueda de prensa informó que las instituciones mejor valoradas en el país eran: la familia con 97%, las Fuerzas Armadas con 93%, el presidente Daniel Noboa con 79%, la Policía Nacional con 59% y la fiscal Diana Salazar con 57,7%.

En cambio, la Asamblea Nacional y los jueces son las instituciones con menor respaldo, el parlamento alcanzó el 27% de aprobación, mientras que la gestión de los jueces apenas fue aprobada por un 13,1% de la ciudadanía.

En cuanto a la consulta popular, el presidente de Cedatos precisó que el 56,7% de la población se habría mostrado cercano a apoyar la propuesta, mientras que un 20,2% diría NO a las preguntas.

Un alto porcentaje de los entrevistados 23,1% señaló que no podía responder a la pregunta, porque no conocía el contenido de la consulta.

En este sentido Córdova recomendó al gobierno, «explicar más el contenido de cada una de las preguntas, para que los ciudadanos puedan tener mayor información y participar así en la Consulta Popular».

Gestión aprobada

Al verificar la gestión del presidente Daniel Noboa, los encuestados señalaron a Cedatos que el 81,4% de los ciudadanos aprobaba la gestión. En este sentido, Córdova precisó que Noboa sería el primer presidente en los 49 años de actividades de la encuestadora que supera la barrera del 82%, «es inédito», sentenció.

Precisó que tan sólo el 14,2% no aprueban la gestión del mandatario.

Al revisar la credibilidad de Noboa, el presidente de Cedatos indicó que «Si cree» se ubicó en el 75,6%, mientras que el 19% «No cree».

Cabe destacar que la credibilidad del mandatario cae dentro de la población rural del país al ubicarse en el 64,3%, mientras que es acompañado en una mayor proporción por la población que vive en los sectores urbanos en un 78,3%.

La labor de la Fiscalía como resultado del caso «Metástasis» permitió que el nivel de aprobación de la institución se ubicará en el 63,1%.

La Asamblea Nacional por su parte tiene una aprobación del 41,3%, mientras el 42,4% desaprueba al parlamento. La credibilidad de los asambleístas se ubica en apenas el 22,5% de los ciudadanos, mientras que un 62,8% no cree en ellos.

Manejo del gobierno

El presidente de Cedatos al revisar la gestión gubernamental indicó que los indicadores de la gestión en materia de seguridad han permitido al gobierno de Daniel Noboa tener un buen resultado para los ciudadanos.

Según el sondeo el 55,6% de los ciudadanos considera que el país va por el «buen camino», mientras que el 40,2% considera que «no va por el buen camino».

En el manejo del gobierno, con respecto al mes de noviembre del 2023 cuando el presidente asumió el cargo el 40% de los ecuatorianos consideraba que el país se encontraba mejor, mientras que en febrero del 2024 el 51% considera que va mejor.

Quienes consideran que el país esta igual en noviembre del 2023 eran 40,6%, mientras que este número cayó al 27%.

Sobre la crisis de inseguridad el 85% de los ciudadanos considera que el gobierno ha manejado de forma correcta la situación y sólo el 12,7% desaprueba la actuación.

Problemas del país

Córdova precisó que los principales problemas que afectan a los ciudadanos en primer lugar se ubica: la inseguridad, la delincuencia y la violencia con 43%; el desempleo con 20,2%; la crisis económica con 13,6%; corrupción con 6,7%, narcotráfico con 5,8%, atención médica, salud y educación con 4,7, mientras que el manejo del gobierno y la pugna política registró el 3,1%.

El presidente de Cedatos Ángel Polibio Córdova recordó que este es el año del 50 aniversario de la encuestadora, destacando que durante su labor han podido dar a conocer la opinión ciudadana. Recalcó que parte de estos resultados están recogidos en la nueva versión de su libro «La Fuerza de la Opinión Pública» que se encuentra en su segunda edición. (ILS)

Cuenta la historia reciente que empezó siendo el hazmerreír de la industria automotriz china, cuando allá por 2007 era un fabricante de baterías que intentaba, en vano, construir autos. Hoy es uno de los 10 mayores productores de vehículos del mundo.

Por: Sol Valls – La Nación

BYD (por Build Your Dreams, en inglés, construye tus sueños en la traducción) tardó 13 años en fabricar su primer millón de unidades y a partir de ese momento no dio tregua. En los últimos dos años sus ventas, más del 80% de ellas en China, aumentaron en alrededor de dos millones de unidades patentadas, un millón cada año. El último fabricante automotor que logró algo parecido a eso fue General Motors en Estados Unidos después de retomar una pausa comercial de cuatro años a raíz de la Segunda Guerra Mundial.

Además, BYD superó a Tesla en ventas mundiales de autos totalmente eléctricos en el cuarto trimestre de 2023, un liderazgo que, según analistas, mantendrá, gracias al apoyo de las autoridades chinas.

Hoy su apuesta está en la exportación y, con ese fin, la compañía está construyendo sus propios buques para transportarlos. El primero, el BYD Explorer No. 1, ya está en su viaje inaugural.

Con 200 metros de eslora, 38 metros de manga, una velocidad crucero de 18,5 nudos (equivalente a 34 km/h) y capacidad de carga de 7000 vehículos, partió desde Shenzhen el 10 de enero con 7000 autos eléctricos a bordo y su llegada a los Países Bajos estaba prevista para el pasado miércoles 21 de febrero.

Para reducir las emisiones, la embarcación emplea un sistema de propulsión dual que combina gas natural licuado (GNL) con combustible tradicional.

En un comunicado, la compañía dijo que el BYD Explorer No. 1 “significa un hito importante para BYD a medida que se expande a los mercados internacionales y contribuye al desarrollo de la industria global de vehículos sostenibles”.

Este es solo el principio de una ofensiva cuyo foco está puesto en Europa, y que prevé la incorporación de otros siete buques de características similares en tamaño y propulsión durante los próximos dos años.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a La Nación

Como parte del ciclo de foros que pretende responder a la pregunta ¿Por qué no salimos del túnel? este martes 27 de febrero el director de Analítica, Emilio Figueredo, moderó un interesante evento donde un panel de expertos abordará el tema de la violencia en el país.

Por: Reyes Theis – Analítica

Roberto Briceño León, Luis Izquiel y Walter Boza intercambiaron ideas sobre el tema,

Briceño León es sociólogo, profesor titular de la Universidad de Central de Venezuela (UCV) y director del Laboratorio de Ciencias Sociales (LACSO). Es además fundador del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) y miembro de la Academia de Ciencias de América Latina (ACAL).

Izquiel es abogado penalista. Profesor de Criminología (UCV) y coautor del libro “Revolución de la Muerte: 20 años de Crimen, Violencia e Impunidad en Venezuela “

Boza es médico psiquiatra de la UCV, ex profesor de esa casa de estudios, dirigente disidente del chavismo y miembro del Movimiento Venezuela Democrática.

Los consumidores estadounidenses se sienten menos confiados este mes a medida que aumentan las preocupaciones sobre una posible recesión.

Fast Company

El Conference Board, un grupo de investigación empresarial, dijo el martes que su índice de confianza del consumidor cayó a 106,7 desde un nivel revisado de 110,9 en enero. Los analistas habían pronosticado que el índice se mantendría estable de enero a febrero. La caída del índice se produce después de tres meses consecutivos de mejora .

El índice mide tanto la evaluación de los estadounidenses de las condiciones económicas actuales como sus perspectivas para los próximos seis meses.

El índice que mide las expectativas de los estadounidenses a corto plazo sobre ingresos, negocios y mercado laboral cayó a 79,8 desde 81,5 en enero. Una lectura por debajo de 80 a menudo indica una recesión inminente.

La opinión de los consumidores sobre las condiciones actuales también retrocedió, cayendo a 147,2 desde 154,9.

El retroceso de la confianza del consumidor este mes resulta algo sorprendente, ya que la economía sigue mostrando resiliencia frente a tasas de interés más altas y a la inflación. Aunque el crecimiento de los precios ha retrocedido considerablemente durante el último año, la inflación sigue por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal.

El gasto del consumidor representa alrededor del 70% de la actividad económica estadounidense, por lo que los economistas prestan mucha atención al comportamiento del consumidor cuando miden la economía en general.

En un intento por combatir la inflación alta de cuatro décadas a raíz de la pandemia, la Reserva Federal aumentó su tasa de referencia 11 veces a partir de marzo de 2022. Eso provocó que los préstamos para consumidores y empresas se volvieran mucho más caros y se suponía que enfriaría la economía. .

Sin embargo, el gobierno informó el mes pasado que la economía del país creció a un ritmo anual inesperadamente rápido del 3,3% de octubre a diciembre, ya que los estadounidenses mostraron una voluntad continua de gastar libremente.

De 2019 a 2020, tuve el honor de formar parte del personal de planificación de políticas del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo. Una de mis áreas de enfoque prioritarias fue la dictadura de Nicolás Maduro y los peligros que representaba para el pueblo venezolano y para la región. La expulsión del país por parte del régimen de Maduro de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la detención y desaparición forzada de la activista Rocío San Miguel, acusada de supuesta conspiración contra el régimen, me hicieron reflexionar sobre los objetivos y los peligros de la política estadounidense hacia Venezuela. La última demostración de falta de respeto por la democracia y los derechos humanos en el país por parte de Maduro se sumó a la noticia de la dimisión del Director Principal del Consejo de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental, Juan González, que desempeñó un papel clave en la política de la administración Biden hacia Venezuela, lo que sugiere la posibilidad de una reorientación del enfoque de EEUU hacia Maduro.

Por: Evan Ellis – Infobae

Aunque para mí, durante mi mandato, la restauración de la democracia en Venezuela era un objetivo clave, no era el único. Cada vez veía más que la complicidad en actividades criminales por parte de los militares venezolanos y otras élites afiliadas a Maduro, y su penetración por parte de la inteligencia cubana, hacían que el cambio de régimen desde dentro y la restauración de la democracia en Venezuela fueran virtualmente imposibles bajo nuestra vigilancia, pero que era mejor contener a un actor malévolo que dejarnos seducir por la confianza en nuestras propias capacidades, en que podríamos negociar fructíferamente con él.

En este trabajo, intento argumentar a favor de un cambio en la política de Estados Unidos hacia Venezuela, desde los inútiles intentos de negociar una transición de régimen con un dictador atrincherado, hacia una política de “contención compasiva”.

Desde que trabajé en el sector privado a principios de la década de 2000 en contratos relacionados con Venezuela, pasando por mi etapa en el mundo académico y en el Gobierno, he visto cómo amigos y colegas indignados de la oposición venezolana eran repetidamente superados por el chavismo, basándose en gran medida en presunciones erróneas de que las leyes, la Constitución o las elecciones limitarían su malevolencia. En 2015, la oposición obtuvo una rotunda mayoría de 2/3 en el Congreso, solo para que los tribunales controlados por el chavismo inhabilitaran a los elegidos. En 2017, el régimen de Maduro creó un órgano paralelo inconstitucional lleno de sus leales, mientras sus jueces despojaban progresivamente al Congreso electo de sus poderes, y luego desplegaban a los militares para reprimir brutalmente a quienes protestaban.

El empleo por parte de Maduro de un proceso inconstitucional y amañado para garantizar su “reelección” en mayo de 2018 convirtió al jefe del Congreso de la oposición, Juan Guaido, en presidente de iure en enero de 2019. En los tres años siguientes, incluso con la considerable presión de las sanciones de Estados Unidos, el régimen de Maduro no mostró ningún movimiento sincero hacia el compromiso democrático, y el puñado de esfuerzos de los militares venezolanos y otros para restaurar la democracia por la fuerza fracasó.

Después de haber visto a la oposición ser superada durante más de 20 años, precisamente por su fe en que los compromisos sobre el papel limitarían al chavismo, yo era profundamente escéptico sobre los Acuerdos de Barbados. En ellos, la Administración Biden acordó levantar una amplia gama de sanciones petroleras y de otro tipo, dando a Maduro una expansión casi inmediata del petróleo y otros ingresos, a cambio de ambiguos compromisos futuros de elecciones que siguieran procesos democráticos significativos.

Las “licencias generales”, en su mayoría de seis meses, que la Administración Biden concedió al régimen de Maduro en octubre de 2023 se basaron en la relajación de otras sanciones, permitiendo a Chevron, Repsol y Eni reanudar las operaciones petroleras en Venezuela, sólo para conseguir que Maduro accediera a conversaciones sin compromiso con la oposición en Ciudad de México sobre la democracia. Podría decirse que la mano y la confianza de Maduro también se fortalecieron cuando Juan Guaido fue despojado de su cargo como presidente de iure por su propia oposición, y huyó al exilio en los EEUU, con una posterior orden de arresto de Maduro contra él añadiendo insulto a la injuria.

Las concesiones de Biden de octubre de 2023 reforzaron otras dinámicas, enviando señales beneficiosas para Maduro y perjudiciales para EEUU. Los corredores internacionales comenzaron inmediatamente a comprar petróleo venezolano, mientras que una serie de empresas y actores estatales comenzaron a explorar futuros negocios en Venezuela, produciendo una ganancia inesperada inmediata para la dictadura de Maduro, y la perspectiva de una mayor producción de petróleo y los ingresos relacionados en el futuro, complementando los ingresos del régimen por narcotráfico y otras actividades ilícitas.

Como era de esperar, una vez que el petróleo empezó a fluir, el régimen de Maduro sólo mostró un interés superficial por sus compromisos con Barbados. Cuando un número inesperadamente elevado de votantes eligió a la carismática María Corina Machado por un margen del 90%, el régimen inició una investigación y luego anuló los resultados. A continuación, se negó a levantar la “inhabilitación política” de Machado, basada en cargos inventados por el propio régimen. Bajo la presión de Estados Unidos, el régimen “permitió” a Machado “apelar” su caso, con numerosos retrasos, incluido un receso por vacaciones. La fecha límite del 30 de noviembre de 2023 para que Maduro cumpliera con sus compromisos de Barbados llegó y se fue. Diciembre solo trajo un canje de prisioneros en el que Maduro liberó a 10 estadounidenses a cambio de que Estados Unidos liberara a Alex Saab, uno de los cerebros de las actividades financieras ilícitas de la Administración de Maduro. En enero, el Tribunal Supremo controlado por Maduro formalizó su previsible inhabilitación de Machado, con escasa acción concreta de Estados Unidos. A finales de enero, Maduro amenazaba con abandonar por completo su compromiso con las elecciones de 2024, debido a supuestos “complots” en su contra. La administración Biden ha vuelto a imponer ahora un número limitado de sanciones, y ha dado de plazo hasta abril para que Maduro abandone su camino errante, “o de lo contrario” dejará que expire el alivio de las sanciones.

El régimen de Maduro, después de haber interpretado eficazmente a la amenaza de EEUU, y teniendo todas las palancas de poder en Venezuela, está simplemente “jugando” con la oposición venezolana, como un gato juega con un ratón atrapado antes de finalmente comerse a su presa. La administración Biden está amonestando metafóricamente al gato desde el otro lado de la habitación, esperando a ver cómo acaban las cosas.

Es hora de que la administración Biden reconozca la verdad que ha estado a la vista durante años: la dictadura de Maduro no será inducida a procesos democráticos significativos que pongan en riesgo su poder y sus ganancias criminales. Ya es hora de que Estados Unidos pase de una postura ilusionista a la contención. El beneficio del petróleo venezolano en los mercados globales es marginal, mientras que los costos de retrasar una respuesta agresiva a la postura cínica de Maduro son enormes.

El éxito demostrado por Maduro al desafiar a Estados Unidos hace que sea más probable que los poderes fácticos -sus fuerzas de seguridad y sus cómplices políticos- permanezcan leales, a pesar de sus propias dudas y agendas. Tranquiliza a los populistas de izquierdas de toda la región, desde Miguel Díaz-Canel en Cuba hasta los Ortega en Nicaragua, que la represión, en lugar de la concesión, al final es rentable. La respuesta moderada de Estados Unidos a las transgresiones de Maduro socava la percepción de la determinación de la Administración a nivel mundial. La percepción de la aquiescencia de Estados Unidos y el mayor control interno de Maduro anima a sus adversarios ChinaRusia Irán a ampliar su compromiso comercial, político y de defensa con Venezuela en un momento en el que aumenta el riesgo de una confrontación entre Estados Unidos e Irán en Oriente Medio aumenta los incentivos de Irán y Hezbollah para ampliar su uso de Venezuela como su principal base de operaciones en la región; y mientras Estados Unidos y Europa vacilan sobre el apoyo a Ucrania, lo que envalentona a Putin para ampliar de manera similar sus actividades militares de larga data con Maduro para telegrafiar su capacidad de amenazar a los EEUU en el continente. Las agresivas pretensiones de Maduro sobre el territorio guyanés de Esequibo, rico en petróleo y minerales, también pueden verse alentadas por su percepción de la timidez estadounidense en materia de sanciones. Por último, el aumento de los ingresos petroleros de Maduro gracias al alivio de las sanciones puede aumentar su capacidad para apoyar a los movimientos populistas de izquierda y desestabilizar los regímenes democráticos, en un momento en que la región está bajo presiones socioeconómicas sin precedentes.

La incapacidad de Estados Unidos para facilitar el retorno a la democracia en Venezuela no justifica acomodar la dictadura en nombre del compromiso. Al igual que ocurrió con la Unión Soviética durante la Guerra Fría, cuando el cambio de régimen no es realista y la acción militar no es deseable, la siguiente mejor opción es la contención, limitar el daño que Venezuela puede causar como semillero de criminalidad, promotor del autoritarismo populista y anfitrión de amenazas extra hemisféricas.

*El autor es profesor de investigación en el Instituto de Estudios Estratégicos de la Escuela de Guerra del Ejército de Estados Unidos. Las opiniones aquí expresadas son estrictamente suyas.

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