Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

El gobierno de El Salvador pidió a las autoridades panameñas y a los líderes de la sociedad civil que habiliten un corredor humanitario que permita a los transportistas salvadoreños, afectados por los cierres de vías en la provincia de Chiriquí, fronteriza con Costa Rica, regresar a su país.

La Voz de América

En un comunicado, el gobierno de Nayib Bukele expresó su más profunda preocupación por la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran los transportistas salvadoreños afectados por el cierre de las carreteras en Panamá.

Desde el pasado 20 de octubre, se viven en Panamá bloqueos en la carretera Interamericana y manifestaciones contra una ley que establece un contrato entre Minera Panamá, filial de la canadiense First Quantum Minerals, y el Estado panameño.

Según Cancillería de El Salvador, a través de su embajada en Panamá, por más de 30 días, se han atendido las necesidades de alimentación y de salud de los conductores, en estricto sentido humanitario.

Sin embargo, hasta este momento ha sido imposible concretar una solución para los conductores que continúan varados en territorio panameño.

“Apelando a las históricas relaciones de amistad y cooperación existentes entre El Salvador y Panamá, nuestro país hace un llamado a las autoridades competentes y a los líderes de la sociedad civil que mantienen los cierres de vías a que habiliten un corredor humanitario para que nuestros compatriotas puedan salir de Panamá a la mayor brevedad posible”, señaló Cancillería.

Algunos conductores que se encuentran varados en los cierres en el oriente chiricano, sufren de problemas de salud como diabetes y otras enfermedades crónicas, y están a punto de quedarse sin insumos.

El día anterior de la declaración del gobierno salvadoreño, se registró un incidente donde uno de estos transportistas resultó herido, al ser atropellado por un conductor que intentaba pasar uno de los cierres en Chiriquí.

Un nuevo estudio sobre la calidad de vida de la Isla de Cuba dejó en evidencia la incompetencia del régimen castrista para abastecer de alimentos a su pueblo.

Por: Mariano Martínez – Infobae

De acuerdo con la más reciente publicación del laboratorio de ideas para la democracia en La Habana, Cuba Siglo 21, la escasez de productos cárnicos en Cuba está vinculada con las políticas de importación y producción del país.

“La estatización de los medios de producción, la centralización de la economía, el control de precios, el régimen estalinista de venta forzada al estado de la mayor parte de sus ganados y cosechas (sistema de Acopio), la falta de libertad de los campesinos para exportar e importar y buscar inversionistas de forma directa”, son algunos de los argumentos expuestos en el reporte.

En 2010, en medio de la crisis generada por las políticas públicas comunistas de la isla, la dictadura cubana lanzó un plan de reformas económicas, en un intento por estimular la producción agrícola y reducir la importación de alimentos, que superaba los 2,000 millones de dólares anuales, representando el 80% del total consumido en el país.

A pesar de estas iniciativas, las importaciones de productos cárnicos aumentaron significativamente. En 2010, Cuba importó 233,938 toneladas de carne, con un gasto de 291 millones de dólares. Sin embargo, para 2017, la importación creció a 352,264 toneladas, un aumento del 50.6%, y el gasto ascendió a 377.1 millones de dólares, un 29.6% más que en 2010.

De acuerdo con los registros llevados por Cuba Siglo 21, el incremento en la importación de productos alimenticios continuó, incluso con la entrada de las MIPYMES (Micro, Pequeñas y Medianas Empresas) en la economía local. En lugar de incrementar la producción interna, las importaciones siguieron aumentando. En 2022, el valor total de los productos cárnicos importados alcanzó los 672,972 millones de dólares, un 78.45% más que en 2017.

Un caso notable fue la propuesta de inversión rechazada durante el deshielo con Estados Unidos bajo la Administración Obama. Una empresa líder en la producción de pollo en Centroamérica y el Caribe ofreció más de 200 millones de dólares para establecer una operación de producción de pollo en Cuba. Sin embargo, esta propuesta fue rechazada, lo que llevó a la continuación de la importación de pollo congelado, una práctica más rentable y controlada por GAESA, el conglomerado empresarial de las fuerzas armadas cubanas.

“Las MIPYMES no van a resolver la producción de alimentos, ni a GAESA le interesa resolverlo porque su privilegiada posición monopólica está sustentada sobre la base de la importación y circulación de mercancías, no sobre la base de la producción. Por esta razón es que en el país no existen leyes que prioricen y estimulen el desarrollo productivo. A GAESA no le interesa tener un competidor interno que le quite cuota de mercado y lo margine de obtener grandes ganancias”, reseña el informe difundido por el observatorio.

Cuba Siglo 21 argumenta que GAESA prioriza la importación sobre la producción nacional, ya que esto les permite mantener el control monopolístico sobre la distribución y obtener mayores ganancias. La falta de voluntad política y los tabúes ideológicos se citan como obstáculos clave para el desarrollo productivo, especialmente en el sector agrícola.

El informe concluye que el mercado cubano sigue siendo poco atractivo para la inversión, dadas las restricciones impuestas por el régimen y el control estatal sobre sectores clave de la economía. Se sugiere que se requiere un cambio estructural en el sector agrícola para aumentar la producción nacional, incluyendo la de productos cárnicos. Esta situación refleja cómo las decisiones políticas y económicas pueden tener un impacto directo y significativo en la disponibilidad de alimentos esenciales para la población.

“Queremos recibir a otros 50 rehenes más allá de esta noche en nuestro camino para traer a todos a casa”, dijo el portavoz del gobierno Eylon Levy.

Infobae

El cese el fuego tiene previsto finalizar este martes. El gobierno de Benjamin Netanyahu había adelantado su predisposición a prolongar el acuerdo si es que se mantenía la entrega de al menos 10 prisioneros por jornada.

Por su parte, el domingo Hamas emitió un comunicado en el que expresó la voluntad de extender el acuerdo: “El Movimiento de Resistencia Islámica Hamas está intentando prorrogar la tregua una vez finalizado el período de cuatro días, intentando seriamente aumentar el número de detenidos liberados, tal como se establece en el acuerdo de tregua humanitaria”.

Persisten los problemas con la lista de rehenes

Una fuente cercana en Qatar afirmó que había “un ligero problema” con la lista de rehenes que Hamas prevé liberar este lunes.

Al respecto, el diario Haaretz informó que el asunto está vinculado a la posible separación de familias, con casos en los que se entregaría a una parte de un grupo familiar y otra quedaría en Gaza, lo que incumpliría el acuerdo de no realizar separaciones.

Según CNN, una fuente israelí sostuvo que el problema es que la lista no incluía a madres.

Ante los maravillosos actos encabezados por la candidata unitaria venezolana recientemente en Anzoátegui, Aragua y Carabobo, Omar González Moreno, no tuvo reparo en aseverar que “María Corina Machado consolida las fuerzas necesarias para arrasar en las elecciones presidenciales del 2024”.

Por: Omar González – Vente Venezuela

Precisó que los niveles de aceptación de la líder opositora no tienen estándares de comparación y agregó que “ella ha demostrado ser una realidad innegable”. El dirigente nacional del partido Vente Venezuela señaló que las demostraciones de apoyo hacia la abanderada demócrata son cada vez más contundentes.

“Más que una candidatura estamos viendo un gran fenómeno social y político. María Corina Machado encarna una emoción nunca antes vista en el país”, apuntó. Explicó que el término “fuerzas» se refiere a que la totalidad del país vibra con la sensación de cambio que representa María Corina Machado, y además, su “liderazgo no tiene competencia” en Venezuela.

Despilfarro

El dirigente liberal calificó de despilfarro el enorme gasto que está efectuando el gobernador de Anzoátegui, Luis José Marcano, en la remodelación de plazas.

“Ese dineral pudo invertirse en aumentar los miserables salarios de los maestros y demás funcionarios públicos, dotar de insumos a los hospitales o mejorar los servicios públicos; sin embargo el gobierno regional optó por maquillar plazas y tonterías”, acusó.

Omar González Moreno aseveró que Marcano no tiene interés alguno de mejorar la calidad de vida de los anzoatiguenses.

Derrames

El avezado liberal también denunció el aumento de derrames petroleros en los campos y costas anzoatiguenses producto de la destrucción de PDVSA.

“El costo ambiental de la incapacidad de quienes conducen la petrolera no tiene nombre. Día a día cometen delitos ambientales que son desconocidos por la ciudadanía”.

Tras las elecciones de la semana pasada, que revelaron que amplios sectores del electorado en los Países Bajos habían abandonado la izquierda globalista y el centro por la derecha soberanista, la retórica de los extremistas de extrema izquierda, que han atacado físicamente a los políticos holandeses conservadores en los últimos días, se ha vuelto cada vez más belicosa.

Por: Robert Semonsen – The European Conservative

Mientras Geert Wilders y su antisistema Partido por la Libertad (PVV) pretenden formar un gobierno de coalición de centro-derecha después de haber obtenido con diferencia la mayor cantidad de votos de cualquier partido, algunos en la extrema izquierda instan a tomar medidas para hacer que Holanda “ «Ingobernable» si el PVV logra formar un gabinete, mientras que otros llaman a la violencia, informa el periódico holandés Nieuw Rechts .

«Esperen, no aceptaremos la victoria y tomaremos medidas… Una especie de acción de ‘van der Graaf'», escribió Asha-Promes-Eeckhout en X, en una amenaza de asesinato no tan velada, y qué mucho Parece ser una referencia a Volkert van der Graaf, un extremista de izquierda que asesinó al líder populista holandés Pim Fortuyn en 2002.

“Es hora de derribar a todos los miembros de PVV”, escribió casualmente otro usuario de X, cuya cuenta ha sido eliminada desde entonces. 

Wilders ha estado bajo constante protección policial desde 2004, principalmente debido a las amenazas islamistas. Ahora, parece que también tendrá que preocuparse por las amenazas físicas de la extrema izquierda.

Otro extremista de extrema izquierda, esta vez un bloguero anarquista que escribe bajo el nombre de Peter Storm, instó a sus compañeros de viaje político a lanzar un “movimiento callejero” para hacer que los Países Bajos sean “ingobernables” en caso de que Wilder y su PVV logren unirse. lo que él llama un “gabinete de extrema derecha”. 

Storm escribe :

El objetivo de tal movimiento es causar tanto malestar que la participación de los fascistas en el gobierno se vuelva tan controvertida que otros partidos la abandonen… Provocar tanto malestar que los verdaderos gobernantes de los Países Bajos, no los políticos, sino los directores ejecutivos de las grandes empresas. , y los altos funcionarios que realmente controlan la administración estatal, comienzan a preocuparse por la capacidad del país para gobernar y, por tanto, por el buen funcionamiento del orden capitalista.

¿El mensaje de tal movimiento callejero al establishment y a los políticos que están formando un gabinete? Si forman, ayudan o permiten que se forme un gabinete fascista, haremos que el país sea ingobernable y su economía inviable. 

Otros activistas de izquierda que se presentaron en protestas callejeras en Ámsterdam y Utrecht, una organizada por Antifa, el día después de las elecciones, supuestamente llamaron a Wilders “fascista” y “racista” y sostuvieron carteles que se referían a él como “terrorista”. «

Las reacciones a la victoria de Wilder por parte de algunos partidos políticos, como el partido turco DENK, han sido igualmente histéricas. Abellah Dami, responsable de prensa del partido, comparó la victoria del PVV con los ataques terroristas del 11 de septiembre contra el World Trade Center de Nueva York.

La intensificación de la retórica militante de la izquierda holandesa contra Wilders y su PVV va acompañada de una serie de ataques en los últimos días y meses contra líderes de derecha tanto en los Países Bajos como en otras partes de Europa. 

Días antes de las elecciones, el líder del conservador y antiglobalista Foro para la Democracia (FvD), Thierry Baudet, fue trasladado al hospital después de que un extremista lo golpeara en la cara varias veces con una botella de cerveza de vidrio. El ataque contra Baudet fue el segundo de este tipo en un mes. En octubre, un hombre que empuñaba un paraguas doblado tendió una emboscada a Baudet, golpeándolo en la cara, cuando entraba a un auditorio en Gante para dar una conferencia.

En los últimos meses, se han llevado a cabo ataques aún más violentos que los cometidos contra Baudet contra políticos conservadores y antisistema en Alemania y España. 

A principios de este mes, Alejandro Vidal-Quadras, uno de los fundadores del partido nacional conservador VOX de España, recibió un disparo en la cara a plena luz del día en las calles de Madrid. En octubre, el colíder de AfD, Tino Chrupalla, fue hospitalizado después de que le inyectaran una sustancia desconocida en un acto de campaña en Ingolstadt. 

Meses antes, en agosto, Andreas Jurca, presidente de AfD en el distrito bávaro de Augsburgo y candidato a la legislatura estatal, fue golpeado hasta convertirlo en pulpa por una banda de inmigrantes varones que lo reconocieron.

La última edición de El País Semanal, nos distrae con un breve y anónimo reportaje en torno a los restaurantes concurridos por la élite política en París, Brasilia, Washington DC, Londres y Barcelona, ventajosos por su discreción y también publicitación para las más variadas decisiones adoptadas sobre sus manteles (Madrid, n° 2461 del 26/11/23). Obviamente, en nada cuenta Venezuela que tuvo grandes comedores propicios para la negociación.

Por: Guido Sosola

En efecto, parece que hay una inevitable relación entre la gastronomía y la política, pues, ésta tiene por fundamento el habla, diálogo, intercambio, acuerdo y desacuerdo que, por el constante ejercicio, puede convertir al dirigente en un eximio gourmet. Incluso, aún en dictadura, indispensable un mínimo acuerdo entre quienes ostentan el poder, luce recomendable prolongar y disfrutar en lo posible una conversación que no permite un café o la descompone prontamente una libación de licores.

En nuestro país hubo insignes lugares para el tenedor de los cuales queda una reducida muestra en el área metropolitana, garantizada una adecuada distancia entre las mesas por lógicas razones. Por ejemplo, quizá más bebedero que comedero, el hoy extinto Shorthorn Gril (antes Tic-Tac de Chacao), en la avenida Libertador, igualmente fue referente para algo más que una tertulia y, nada casual, exhibía fotografías de sendos líderes políticos que lo frecuentaron, aunque mis amigos preferían el Mon Petit Chat del Centro Comercial Altamira Sur, por cierto, antes de que llegaran para cantar los hermanos Planchart para evitar que las estrofas confundieran la acalorada discusión, como aquella de la caída de Salvador Allende y la necesidad de contactar al embajador Orlando Tovar para dar con el paradero de Pastor Heydra en Santiago, si mal no recuerdo.

Hubo sitios de pasos para acordar una conversación más larga, como el Rex, en el edificio Disconti, cercano al Capitolio Federal y a los tribunales concentrados en el centro histórico de la Caracas. Ahí pudo comprar y pagar Luis Herrera Campíns, con su sueldo de parlamentario, una oficina, a modo de ilustración, siendo natural saludarlo, aunque hubiesen diferencias, como a otros connotados parlamentarios, jueces, litigantes; acotemos, no olvidemos la todavía sobreviviente y ampliada Casa de los Espaguetis y sus manchados.

Hasta pagar una taza de café y agua, o en vaso de plástico y botella, cuesta una fortuna, porque hacer política también lo cuesta por muy austeros que seamos. Y, como fue costumbre en los años sesenta del siglo veinte, hoy ya no es posible invitar a comer en casa, ora porque la nevera está vacía, ora porque es un santuario estrictamente familiar.

Es un placer y un honor que me pidan hablar con usted sobre mi ex jefa (y primera patrocinadora de New Direction) , Margaret Thatcher.

Algunos dirían que fue una mecenas muy extraña para los conservadores europeos, ya que se la recuerda por ser increíblemente grosera con Bruselas. 

Por: Robin Harris – The European Conservative

Sin duda habría apoyado el Brexit. A pesar de algunas discusiones, sé que esa era su opinión, porque me lo dijo. No creo que el resultado, en particular el enorme aumento de la inmigración, que el Brexit debía controlar, le hubiera gustado. Pero, de todos modos, hay más que decir sobre su punto de vista que dónde terminó.

La señora Thatcher fue sincera al desear que Europa fuera un éxito. Pero lo que ella quería que fuera el Mercado Común Europeo no era lo que finalmente querían la mayoría de los demás Estados. Sus sucesores británicos abandonaron entonces la batalla para alejar a Europa del centralismo. Si hubiera permanecido unos meses más en el cargo, habría vetado el Tratado de Maastricht. Eso habría permitido a Gran Bretaña permanecer dentro del marco existente, mientras que otros se integrarían aún más bajo nuevos tratados. Por tanto, el Brexit habría sido innecesario. En este sentido, habría mantenido a Gran Bretaña en Europa.

El texto importante para todo esto, aunque ahora sólo como inspiración, es su discurso en Brujas ante el Colegio de Europa en 1988 . Yo tuve algo que ver. Léelo y verás que no es antieuropeo. De hecho, en el discurso ensalza el legado y los valores de Europa, especialmente los de la cristiandad. Añade que “Europa no es creación del Tratado de Roma”. Pide cooperación entre estados soberanos independientes y deja claro que no se debe devaluar la nacionalidad. Ella dice que es una “locura” intentar crear lo que ella llamó una “personalidad europea identikit”. Eso es lo que prácticamente todos los europeos de centroderecha creen hoy.

El discurso de Brujas también se adelantó a su tiempo al llegar explícitamente a los europeos que viven bajo la esclavitud del comunismo. “Al este del Telón de Acero”, dijo, “las personas que alguna vez disfrutaron de una participación plena en la cultura, la libertad y la identidad europeas han sido separadas de sus raíces”, y agregó que “siempre miraremos a Varsovia, Praga y Budapest. como grandes ciudades europeas”. Se trata de un lenguaje diferente del empleado por los pequeños europeos entonces y ahora.

Después del desmoronamiento de la guerra de Berlín, la señora Thatcher visitó Europa del Este siempre que pudo. Las visitas a Polonia fueron sencillamente eléctricas. Nunca perdió su preocupación por cómo les fue a los países excomunistas. Fue su amor por Croacia lo que, indirectamente, explica por qué ahora vivo allí. Ella cambió muchas vidas. 

Hay que decirlo, no siempre hizo la vida más fácil. Era una jefa exigente, difícil y en ocasiones exasperante. Pero trabajar con ella te dio una sensación de propósito. 

Thatcher y el feminismo

Margaret Thatcher era extremadamente inteligente, aunque de forma literal, no imaginativa. Tenía una comprensión fenomenal de los hechos. Trabajó horas ridículas para adquirirlo. Hablaba tremendamente seria, aunque podía disfrutar de una broma (si se la explicaban) y hacía muchos comentarios inadvertidamente divertidos. Puedes encontrar muchos en línea si buscas en Google. Algunas no las reconozco, otras creo que tienen poca base de hecho, pero otras sí las recuerdo, como esta observación feminista terrenal: “Puede que sea el gallo el que canta, pero es la gallina la que pone los huevos”.

Lo que me lleva al hecho bastante obvio de que Margaret Thatcher era una mujer. La percepción de la importancia de esto ha cambiado. Hubo un tiempo en que era lo único medio bueno que la izquierda podía decir sobre ella: que facilitaba que una mujer llegara a la cima. Sólo puedo decir que ésta no era su intención. Creía que el mérito (inteligencia, trabajo duro, capacidad) debía ser recompensado, pero siempre estuvo en contra de la intervención estatal para promover los intereses de las mujeres o incluso de cualquier otro grupo.

En su época, eran muy pocas las mujeres que llegaban a ser primeras ministras. La única otra persona importante fue Indira Ghandhi, que no era una buena publicidad. Hoy en día, en nuestro mundo políticamente correcto, las mujeres no sólo han sido ascendidas, sino que en muchos casos, obviamente, han sido sobrepromocionadas. Basta mirar a la Comisión Europea. La discriminación feminista inversa ahora puede verse como solo la primera, pero no la última, ola de ingeniería social, que pronto verá a hombres menstruando y mujeres musculosas diciéndonos a todos qué hacer.

Desde la señora Thatcher, hemos sido testigos de que las mujeres, al igual que los hombres, pueden ser buenas y malas en los países líderes. Angela Merkel de Alemania debe ser considerada como una de las líderes europeas más desastrosas de la era de la posguerra. Jacinda Ardern de Nueva Zelanda resultó ser una incompetente del culto rojo. Frente a esto, la actual primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, es fantástica: una inspiración. 

Debate y carácter

Otra cita de Thatcher que puedes encontrar en línea y que me parece auténtica es: “Me encanta la discusión, me encanta el debate. No espero que nadie se quede sentado y esté de acuerdo conmigo”.

Me encontré cara a cara con ella por primera vez en una reunión que mantuvo con asesores políticos del gobierno, cuando yo estaba en el Ministerio del Interior, a principios de los años 1980. De hecho, la mayoría de ellos “simplemente se quedaron ahí sentados”, pero cuando el primer ministro dijo algo espectacularmente tonto (se refería a los niveles de criminalidad), no estuve de acuerdo y le expliqué por qué nuestras políticas habían sido demasiado blandas y por qué era necesario un mayor uso del encarcelamiento. A partir de ese momento, ella me apoyó; vio que podía defenderme, que tenía un punto de vista y, lo más importante, estaba incluso a la derecha del suyo. Posteriormente quedó vacante la dirección del Departamento de Investigación del Partido Conservador. Los burócratas del Partido dijeron que debía anunciarse que estaba abierto a cualquiera que quisiera postularse. Ella aceptó a regañadientes, pero añadió que después de haber entrevistado a todos, “Robin debía conseguir el trabajo”, y yo lo hice.

Luego tuve el agotador privilegio de ayudarla a escribir sus discursos. Buscaría borradores de diferentes personas. Luego intentaba reordenarlos, eliminando lo que le parecía una repetición. Tampoco le gustaban los adverbios e incluso los adjetivos porque le parecían frívolos o redundantes. Luego, después de haber quitado cualquier cosa de interés, decía con tristeza (con el papel cubriendo ahora la mesa y gran parte del suelo): «¡Oh, Robin, es aburrido, debemos empezar de nuevo!» Y así lo hicimos.

En este proceso se llegó a escuchar sobre políticas sobre casi todo, e incluso ocasionalmente contribuir a ellas: seguridad social, impuestos, asuntos de defensa, asuntos exteriores. La mayoría de los involucrados ya están muertos. Sólo John O’Sullivan y yo todavía somos supervivientes. Ella nos quería y era amable con nosotros; Una vez dijo que debía haber algo en el catolicismo que permitiera a personas como nosotros escribir tan bien. Pero justo cuando a uno se le empezaba a hinchar la cabeza, ella añadía: “por supuesto que ustedes son comentaristas , nosotros [es decir, yo] hacemos cosas”, lo cual no era más que la verdad. 

El punto que quiero dejarles es que este proceso angustioso permitió comprender su carácter.

El pensamiento y la personalidad de Thatcher. 

Ella creía que en política –y, más particularmente, en todo lo que constituye el arte de gobernar– lo que finalmente cuenta es el carácter. Estoy seguro de que tenía razón. Su personaje la vio a ella y al resto del país a través de las crisis que marcaron sus años en el poder.

En cierto sentido, Margaret Thatcher era sencilla. Ella no fue sutil. No sabía ocultar sus sentimientos y hablaba tanto que de todos modos habría resultado imposible. Tenía ciertas creencias fundamentales. No eran ni tan generalizados ni tan teóricos como los principios filosóficos, sino más bien profundas convicciones instintivas sobre lo que era verdadero y falso, lo correcto y lo incorrecto. Sería largo y artificial tratar de compilar una lista de ellos, ya que habría que rastrear sus discursos y luego explicar el contexto. Estas convicciones provinieron de su origen metodista de clase media, que creció en un pueblo modesto de las Midlands. Las opiniones más sofisticadas que absorbió de personas como Hayek y Friedman encajaban en estas creencias o no fueron absorbidas en absoluto. 

Margaret Thatcher era una patriota romántica. Estaba orgullosa del Imperio Británico, conocía cientos de líneas de Kipling (su bardo preeminente) y, por supuesto, finalmente libró una guerra para ocuparse de uno de sus restos distantes en el Atlántico Sur (a lo que me niego), incluso en España—para describirla como “Las Malvinas”.

La señora Thatcher tenía una opinión dura sobre la gente que quería algo a cambio de nada. Despreciaba a quienes intentaban practicar lo que hoy en día se llama «señalización de virtudes», regodeándose en la compasión, generalmente a expensas de los contribuyentes. 

Teniendo esta perspectiva, era fácil ponerla en la picota por ser indiferente. No causó ningún daño duradero. Las encuestas de opinión muestran que la gente no espera que los gobiernos de derecha sean solidarios, sino que quieren que sean eficaces. Necesitan respetar a los políticos de derecha, no agradarlos. El público nunca pensó que la señora Thatcher fuera compasiva, pero sí pensaba que era dura, competente y honesta.

De hecho, como persona era mucho mejor que eso. He descubierto por experiencia que los derechistas suelen ser más amables que los de izquierda, mientras que los peores de todos son los centristas conscientes de sí mismos. Quizás una de las razones es que la vida es difícil si eres de derechas, por lo que es más probable que seas sincero. Eso ayuda. El comportamiento personal importa en política. Si te enfrentas a ataques por todos lados, necesitas contar con un equipo dedicado y leal que te ayude. No puedes construir uno si eres (perdón por la expresión) un A-One-Bastardo.

La señora Thatcher tenía una personalidad enorme. Ella ‘llenó la habitación’. Era carismática y encantadora. A veces también cedía a la tensión y se mostraba feroz, incluso aterradora. Humilló a algunos de sus colegas, y el hecho de que ellos fueran hombres y ella una mujer probablemente les hizo más difícil perdonar. Pero su equipo y sus amigos se mantuvieron leales. Esto se debía a que era amable, generosa, sensible, práctica y sin censura cuando estaban en problemas. 

Decir esto me pone un poco nostálgico. Parece que ha pasado mucho tiempo desde que nos dejó, aunque en realidad han sido sólo diez años. Por supuesto, antes de eso había estado fuera de la vista del público. El funeral en la Catedral de San Pablo fue un evento típico de Thatcher: elegante y lleno de sorpresas. La BBC advirtió de antemano que los asistentes podrían tener problemas. Hubo algunas «fiestas de la muerte» de izquierda, en una de las cuales la esposa de un líder sindical bailó arriba y abajo como una bruja trastornada en una representación simulada de Thatcher. 

Pero el momento más asombroso de ese día en St Paul’s fue cuando las grandes puertas se abrieron para dar paso al ataúd, y un rugido envolvió la iglesia: era una masa arremolinada de seguidores que habían luchado por pasar los cordones de seguridad para decir su último y afectuoso mensaje. despedida. 

La vida política de Thatcher.

Una encuesta de opinión en el momento de su muerte mostró que la gente pensaba que Margaret Thatcher era la mejor primera ministra británica de la posguerra, por delante de Churchill. Dudo que otra encuesta de hoy mostrara lo contrario.

Por supuesto, el mundo ahora parece muy diferente al que ella conocía y tantas veces dominaba.

Es el estilo de política el que más ha cambiado. Cada generación lamenta lo que le sigue, pero ¿quién podría pretender que el mundo político actual no es más superficial, más subordinado a los medios de comunicación, más centrado en trivialidades personales? Gran parte de ese cambio se debe a la tecnología, pero también refleja el deseo de los principales partidos de centroderecha, incluido el Partido Conservador británico, de marginar a quienes en sus filas tienen creencias. Y los votantes marginados luego expresan su rabia respaldando a los partidos de derecha radical (algunos buenos, otros no tan buenos) como la única manera de defender lo que solía ser el conservadurismo.

La palabra que me viene a la mente, si me piden que diga qué hizo a Margaret Thatcher tan diferente de muchos de sus colegas y de la mayoría de los políticos actuales, es que era “auténtica”. 

Ella fue muy profesional al recibir consejos. Pero al final hizo lo que quiso. Esto la hacía impredecible y a veces inmanejable y la metía en problemas. Pero incluso lo que se consideraban meteduras de pata tenían su utilidad. 

Tomemos sólo un ejemplo. En 1978, todavía en la oposición, había una mayor preocupación por el nivel de inmigración. Era un tema delicado, aunque cuando se comparan las cifras de entonces con el diluvio de inmigración que ahora nos ahoga, uno se pregunta por qué. De todos modos, la vieja guardia del Partido Conservador estaba aterrorizada de ser etiquetada de racista. No era racista, pero sabía lo que pensaba la gente, y en una entrevista televisiva dijo que la gente sentía que el país podría estar «bastante inundado por gente con una cultura diferente». 

Se desató el infierno. Los peces gordos del Partido estaban indignados. Pero he aquí que el Partido Conservador dio un fuerte salto en las encuestas de opinión. A partir de entonces, durante toda su gestión como líder, no hubo lugar para ningún partido populista de derecha antiinmigrante. La gente pensaba que nadie sensato era más derechista que Margaret Thatcher. 

El estilo de la política ha cambiado, pero no todos los temas. 

El thatcherismo hoy

Cada año doy una conferencia a estudiantes de la Universidad de Buckingham sobre la era Thatcher. Utilizo básicamente el mismo texto. Pero siempre incluyo un análisis de los problemas que tuvo que afrontar y que ya no son relevantes . Esta es la sección que, cada año, debo reescribir fundamentalmente, porque las amenazas de ayer resurgen en nuevas formas, y desearíamos que alguien como Margaret Thatcher estuviera presente para ocuparse de ellas.

Existe el peligro de intentar decir lo que la señora Thatcher habría pensado o hecho hoy, pero podemos dejar claro lo que ella no habría pensado ni habría hecho.

Muchos dijeron que su mayor logro fue domar a los militantes sindicatos británicos y curar así la aflicción de las huelgas dañinas. Eso es verdad. Ella hizo. Sin embargo, hoy Gran Bretaña está inundada de huelgas y nadie sabe qué hacer. 

Recortó lo que el Estado gasta, pide prestado y recauda impuestos, para dejar espacio para el crecimiento económico. Ella tuvo éxito. Sin embargo, ahora Gran Bretaña tiene los niveles de impuestos más altos en setenta años, una deuda enorme, una productividad lenta, todo lo cual los comentaristas achacan al Brexit más que a la causa real, políticas socialistas de gran Estado aplicadas, y no por primera vez, por un gobierno conservador. . 

Ella redujo la inflación; recordemos que aquellos eran los días en que el gobierno, no el Banco de Inglaterra, decidía la política monetaria y fijaba las tasas de interés. La inflación volvió a aumentar al final de su último mandato y ella subió las tasas de interés para detenerla. 

Nunca habría devuelto a John Maynard Keynes al trono del que lo habían derribado sus políticas Friedmanistas. No se habría tragado la idea de que la inflación ya no era una amenaza porque los productos baratos de China mantendrían los precios bajos, a pesar de que los bancos centrales imprimieron dinero con abandono y las tasas de interés se desplomaron. Así que no sorprende que hoy la inflación haya regresado con fuerza.

No sé exactamente cómo habría reaccionado ella al COVID-19. Como científica, habría sido cautelosa, aunque habría interrogado a los expertos más que nunca. Ciertamente no creo que hubiera bloqueado la empresa privada y luego gastado y pedido prestado a través del sector público, como si las cuentas nunca tuvieran que pagarse.

Tampoco estoy seguro de cuál sería su actitud ante la guerra de Rusia contra Ucrania. Por un lado, creía que la agresión no debe ser recompensada porque fomenta más agresión, como lo ha hecho. Por otro lado, habría estado más preocupada por la amenaza nuclear –siempre central en su pensamiento de política exterior– de lo que parecen estarlo los políticos occidentales de hoy. Sin embargo, no creo que de cualquier manera ella hubiera permitido que el conflicto se prolongara tanto y tan peligrosamente.

Las críticas a Margaret Thatcher –o más precisamente el enfoque que ella y Ronald Reagan defendieron– han cambiado en los últimos años. Las críticas de la izquierda no son nuevas y no deben tomarse demasiado en serio. Las principales objeciones fueron que, en primer lugar, el thatcherismo aumentaba la desigualdad. Quizás así fuera, pero la igualdad de resultados no debería ser un objetivo conservador, y ella nunca pretendió que fuera el suyo. 

En segundo lugar, se dijo que los pobres se volvieron más pobres; en cualquier sentido significativo, eso simplemente no es cierto. La pobreza relativa es nuevamente un concepto socialista y la pobreza absoluta, hasta donde sabemos, no aumentó; al contrario, la mayoría de la gente se hizo más rica. 

En tercer lugar, se dijo que el precio de las reformas económicas era demasiado alto, debido a los trastornos causados. Si se mantiene una economía en marcha durante años basándose en subsidios e intervenciones que son insostenibles, por supuesto, la perturbación cuando termine será grande. Pero una nación en las condiciones en que se encontraba Gran Bretaña cuando asumió el poder sólo tiene dos opciones: cambiar o declinar, y no sólo declinar en relación con otros países, sino declinar absolutamente. En ese momento, el orden y la democracia están amenazados.

Thatcher la conservadora

Las críticas de los autoproclamados conservadores, aunque expresadas cortésmente, son más actuales. Permítanme decir de inmediato que si estas críticas son sustancialmente correctas, entonces los rostros de Thatcher y Reagan deberían ser eliminados de las pancartas conservadoras. Pero afortunadamente eso no será necesario. La señora Thatcher cometió errores (y hablaré de ellos en breve), pero no fueron los atroces errores ideológicos que hoy en día se le atribuyen.

Los nuevos críticos conservadores son casi todos estadounidenses. De hecho, esto me parece, y tal vez debería parecerles a todos los europeos, una riña interna entre los conservadores estadounidenses. La sugerencia ahora es que el error fundamental del período de posguerra en Estados Unidos y el Reino Unido, específicamente en la década de 1980, fue señalar al socialismo como el gran enemigo, cuando la verdadera amenaza era el liberalismo. Thatcher y Reagan son condenados por ser liberales, o al menos irreflexivamente proliberales, en lugar de verdaderos conservadores.

Esto me parece completamente incorrecto. Mostrar exactamente por qué me desviaría demasiado del rumbo. Creo, sin embargo, que el caso planteado se caracteriza por una mala comprensión de cómo funciona el libre mercado y de por qué el intervencionismo nunca funciona y, sobre todo, por una amnesia selectiva sobre la amenaza que representaban el socialismo y el comunismo, y que el socialismo y el comunismo de Gramsci aún persisten . representar .

La señora Thatcher fue, de hecho, una liberal clásica en sus políticas económicas, con algunas variaciones, y una conservadora nacional clásica (para usar la frase actual) en su política exterior. En ambos casos, en casa y en el extranjero, luchó contra el socialismo que creía que era la amenaza del momento. No creo que los de Europa del Este piensen que entre 1945 y 1989 su mayor problema fue el liberalismo. La libertad era lo que querían. El comunismo fue lo que se interpuso en su camino.

El liberalismo es ciertamente una filosofía distinta del conservadurismo, aunque se superponen. El liberalismo se presenta en diferentes formas y tamaños, algunos de los cuales ahora, como en el pasado, se tornan en izquierdismo. 

El liberalismo, al menos en términos británicos, no es tanto un corpus de escritos de John Locke, John Stuart Mill y otros, sino también una cómoda abreviatura de acuerdos e instituciones que surgieron de grandes conflictos constitucionales y políticos ahora resueltos sobre la base de de compromiso. Gobierno limitado, propiedad privada, Estado de derecho, tribunales independientes, libertad de expresión, instituciones parlamentarias y una economía de libre empresa: éste es el legado del liberalismo occidental. La tradición occidental ofrece mucho más y la tradición conservadora enfatiza, por ejemplo, el papel de la religión, pero estas instituciones libres y un mercado libre son una parte central del legado histórico occidental. La señora Thatcher creyó en ese legado y luchó durante toda su vida por ese legado. Ella era una conservadora, no una liberal encubierta. El único armario que conservaba era para sus zapatos.

La señora Thatcher entendió algo más que sus críticos actuales de derecha parecen olvidar. Un gobierno estrictamente limitado es la condición demostrablemente eficaz para la prosperidad. Los gobiernos conservadores deben crear las condiciones para que las personas mejoren sus propios niveles de vida y los de sus familias. Eso significa crecimiento económico, año tras año. A muchos conservadores culturales les puede gustar una sociedad o una economía estáticas, pero si intentan producirlas, perderán elecciones. 

Algunos conservadores pueden desdeñar esto y decir que el bienestar de un país es algo más que su tasa de crecimiento. Ellos están en lo correcto. La seguridad es más importante. La religión es más importante. La familia –la familia tradicional– es más importante. Pero sin prosperidad, la vida es desagradable en diversos grados. Pruébelo usted mismo si no me cree. Y la gente no lo usará.

La señora Thatcher nunca admitió sus errores. Los políticos rara vez lo hacen, al menos sinceramente. Pero ella hizo algunos; si no lo hubiera hecho, habría permanecido en el poder por más tiempo. Fue el impuesto del gobierno local, el llamado impuesto electoral, lo que acabó con ella. La economía se había sobrecalentado y los lobos aullaban sobre la cuestión europea. Pero no se puede hacer todo bien y al final su buena suerte la abandonó.

El único acontecimiento actual completamente malo por el que se le puede culpar con justicia es la obsesión por el cambio climático. Como científica, pensó que era una buena idea dar conferencias al mundo sobre ese tema, que ciertamente entendía mejor que la mayoría. Más tarde, sin embargo, empezó a arrepentirse de hacia dónde conducía todo.

Más importantes son los problemas que no abordó. Permitió que el Servicio Nacional de Salud británico no se reformara en gran medida. Luego, sus sucesores permitieron que se volviera sacrosanto, proceso que completó el COVID-19. Ahora está a punto de llevar al país a la quiebra.

Tanto ella como Ronald Reagan subestimaron la cuestión de la dependencia de los beneficios sociales y su efecto adictivo y desmoralizador. Creo que la razón de este error es que su generación simplemente no podía imaginarse viviendo de limosnas si no fuera necesario. La vergüenza –el estigma– opera. Nuestra sociedad es desvergonzada y el único estigma que queda es el de nosotros, los conservadores.

Nunca habría concebido un mundo de ‘LGBT’, de ‘BLM’, de ‘descolonización’ de las matemáticas y de derribado monumentos nacionales. Esta revolución utiliza el lenguaje de los derechos. Pero es cuestionable si se trata de algún tipo de liberalismo. Como sostiene Christopher Rufo, es, en verdad, la realización del marxismo de la Escuela de Frankfurt. 

Habría pensado que todo esto era una locura, pero le habría faltado los recursos filosóficos para luchar contra ello. Y aquí los críticos del liberalismo tienen razón. La tradición política anglosajona, protestante y liberal no está preparada para participar en esta lucha desesperada por salvar nuestra cultura. En la Europa predominantemente católica, entendemos la enfermedad y podemos sugerir mejores remedios.

En política, se necesitan buenas políticas, claramente expresadas, que motiven a su base, pero también se necesitan buenos líderes. El problema es que nunca sabes completamente lo que estás recibiendo hasta que le han hecho la prueba.

Una cosa que un líder debe tener –lo que tenía Margaret Thatcher –que es más importante incluso que el cerebro, el conocimiento y la experiencia– es coraje puro. Tenía coraje tanto moral como físico y los necesitaba. 

Sin coraje moral , no habría podido superar el abuso personal, superar los complots del gabinete, impulsar la reforma sindical, controlar el gasto, derrotar la huelga de los mineros que duró un año, recuperar “nuestro dinero” (como lo llamó escandalosamente) de Europa. , o derrotar a Argentina en las Malvinas, todo contra viento y marea.

Sin coraje físico , no habría viajado en helicóptero a las zonas fronterizas de Irlanda del Norte cuando el IRA debía tenerla en la mira. Sin él, habría quedado destrozada por el intento del IRA de matarla con la bomba del Gran Hotel de 1984 en Brighton. Ella permaneció perfectamente tranquila y más tarde pronunció el discurso que los terroristas pensaron que podían detener, añadiendo las famosas líneas, que ahora cito: 

Nuestro primer pensamiento debe ser inmediatamente para aquellos que murieron y para aquellos que ahora están en el hospital recuperándose de sus heridas. Pero el atentado con bomba significó claramente más que eso. Fue un intento no sólo de perturbar y poner fin a nuestra Conferencia. Fue un intento de paralizar al Gobierno democráticamente elegido de Su Majestad. Ésa es la magnitud de la indignación que todos hemos compartido, y el hecho de que estemos reunidos aquí ahora, conmocionados pero serenos y decididos, es una señal no sólo de que este ataque ha fracasado, sino de que todos los intentos de destruir la democracia mediante el terrorismo fallará .

Amen a eso.

Poco antes de su muerte, Benjamin Disraeli, el primer ministro británico de la época victoriana, comentó que “el coraje es la más rara de todas las cualidades que se pueden encontrar en los hombres públicos”. Sigue siendo. Y sin él, estás perdido. 

Este ensayo ha sido adaptado de un discurso pronunciado en la cena Margaret Thatcher, en memoria de la patrocinadora fundadora de New Direction, durante la conferencia Think Tank Central en septiembre de 2023.

-La Península Ibérica siempre ha sido un bocado apetecible para los invasores expansionistas desde hace más de 2.000 años.

-Sólo con claridad y firmeza, se podrá detener lo que al final podría resultar la gran hecatombe hispana de los nuevos tiempos. Esta vez, con el “Piolín” no basta.

Por: William Cárdenas Rubio – Análisis Libre

Los albores del Siglo XXI han traído a España un proceso revisionista de su modelo de Estado, que se viene gestando hace un buen tiempo. La corriente revisionista se hace llamar “progre”, pero no son otros que los mismos comunistas que en el pasado, hace más de 80 años, lograron poner en jaque la vida de los españoles.

Y cuando estas cosas ocurren es conveniente descartar las casualidades y pensar en profundidad en los procesos pasados de la vida política de los pueblos, por muy remotos que parezcan, porque son inmutables las causas y razones que por la singularidad de este país, su gente y su territorio, conduzcan a que estos hechos se produzcan y repitan una y otra vez en el tiempo.

La Península Ibérica siempre ha sido un bocado apetecible para los invasores expansionistas desde hace más de 2.000 años. La razón es muy sencilla, en aquellos tiempos y todavía ahora, para los pueblos europeos, hay un centro de su vida geopolítica, que no es otro que ese maravilloso Mar Mediterráneo, lago interior que une y separa al mismo tiempo, pero cuyo control es estratégicamente clave si quieres dominar Europa.

-Los Fenicios, comerciantes y, especialmente grandes navegantes, venidos desde las orillas más orientales del Mediterráneo dominaron la entrada a este Mar y la salida al Atlántico, y sus herederos Cartagineses libraron las Guerras Púnicas con Roma para tratar de conservar el control de sus importantes posesiones.

-Los Romanos que ocuparon la Hispania se asentaran en estas tierras con vocación de permanencia, ya que aportaban al Imperio muchas riquezas e inestimables ventajas estratégicas. No ocurrió lo mismo con la Bretania, en la que los Romanos se desgastaban en duros enfrentamientos, sin que hubieran una auténtica compensación a su esfuerzo.

-Los Árabes en el 711 también lo tuvieron claro y se conformaron con la invasión y dominación de este espacio por más de 700 años, sin importarles el resto de Europa. Trataron de ir más allá, pero tan tímidamente, que Carlos Martell los detuvo en Poitier en el 732, y nunca más volvieron a intentarlo.

-Otro que pretendió apoderarse de España fue Napoleón Bonaparte, que llegó a instalar en la corona española a su hermano José, cuya permanencia en la trono fue tan intensa como efímera, y supuso al final, con las Batallas de Bailén y Vitoria, la  derrota que señalaría el inicio del fin del Emperador francés.

-Luego fue Adolfo Hitler quien pretendió el control de la Península, pero encontró en Francisco Franco, un hábil aliado, que supo evitar que España entrara en la II Guerra Mundial, librando a este país de las consecuencias que hubiera sufrido si en su territorio se hubiera combatido como en el resto de Europa. No obstante, España por haber sido aliada del Eje, no pudo evitar muchos años de aislamiento, hambre y miseria.

Todos estos acontecimientos históricos tienen un elemento geopolítico común, que no es otro que el dominio de la Península y con ello, la puerta de acceso al Mar Mediterráneo. Y esto, por muy remoto que parezca, sigue teniendo vigencia hoy en la Europa de los 27. Los objetivos que gobiernan la geopolítica tienen carácter permanente, aunque en estos tiempos sean otros los medios y caminos para alcanzarlos.

Por ello, la posibilidad de una Cataluña independiente, manejada por algún país poderoso, no es ninguna quimera, como tampoco lo es que las diferentes tendencias internas, tengan entre sus planes el fin de la Monarquía Parlamentaria actual, que abra las puertas a una España republicana, que reviva los trasnochos del social-comunismo del 34-36, con las mismas alianzas internacionales de entonces.

Hoy se han conjuntado los intereses de comunistas, independentistas, separatistas y republicanos, para tratar de convertir ese sueño en realidad, dando al traste con lo que han sido más de 40 años de estabilidad política, y particularmente, con el fin de la presencia de las bases de la OTAN en territorio español, lo que sería muy bien visto desde Moscú, Pekín y Teherán.

Entonces estaríamos ante la eventual vuelta a tiempos de odio, crimen, persecución y muerte, pasando por la instalación del marxismo-lenilismo atávico, o la pretensión de otros, de extender la influencia musulmana en Europa, que pasa necesariamente entre otras cosas, por la ensoñación de Al Ándalus.

Podríamos pensar que detrás de Pedro Sánchez y sus cómplices no están Rusia, China, Irán, o Marruecos, país con el que mantiene sospechosas relaciones y contactos? Si, pero también podríamos estar pecando de ingenuos.

No es necesario pensar lo mismo con los aliados del Socialismo del Siglo XXI, (Venezuela, Cuba, Nicaragua, etc.) porque ellos ya forman parte del gobierno español, donde ocupan vicepresidencias y ministerios, con José Luis Rodríguez Zapatero como muñidor de nexos, apoyos y ayudas.

Todo este coctel de despropósitos le da unas características especiales al actual momento político, en el que una Ley de Amnistía abre caminos a la impunidad, y con ella, a cualquier actuación ilícita y criminal de los interesados.

Se pretende descomponer la estructura del Estado español, acabar con su democracia, su Constitución y, particularmente, con el principio de separación de poderes y el Estado de Derecho, como arietes, para separar a Cataluña y porqué no, al País Vasco,  mediante sendos referéndums, y finalmente acabar con la Monarquía.

Existe un sector institucional que está tratando de evitar que la gran traición pueda materializarse, habida cuenta de que la amenaza va mucho más allá de lo que nos imaginamos. Pero esto no es suficiente. Hace falta una gran movilización social, que de legitimidad a las difíciles decisiones que deben tomarse para frenar la deriva rupturista.

No es baladí lo que enfrentamos; pero también habría que advertir seriamente a quienes  impulsan este derrotero que persigue cambiar la actual estructura del poder nacional, y otros fines inconfesables, los graves riesgos a que también ellos se exponen, cuya conducta los podría colocar frente al Tribunal Supremo como autores, coautores, cómplices o colaboradores de delitos contra la independencia y seguridad del Estado.

Sólo con claridad y firmeza, se podrá detener lo que al final podría resultar la gran hecatombe hispana de los nuevos tiempos. Esta vez, con el “Piolín” no basta.

En Latinoamérica y en Venezuela en particular es en muchos aspectos similar a lo que ocurrió en Europa Oriental. Allá como aquí, a las genuinas políticas de Libre Mercado les faltaron, y todavía les faltan, sostenes y partidarios intelectuales, políticos y empresariales suficientemente familiarizados y firmemente comprometidos con ellas, y asimismo con bastante prestigio o autoridad, fuerza y/o recursos, para apoyarlas sostenidamente hasta su éxito. Por eso, una vez que los respectivos regimenes tradicionales estatistas, socialistas y mercantilistas, populistas de izquierda, no hubo ninguna oportunidad para impulsar políticas e instituciones judiciales de Libre Mercado. En un esfuerzo por llenar el inmenso vacío que quedó, se impuso una suerte de «capitalismo de amigotes»(crony) o «neoliberalismo», pero su fracaso es y ha sido terrible.

Por esas razones, ante los evidentes de cualquier crisis financiera en EEUU, o en otro sitio del mundo occidental, los agoreros socialistas bolivarianos gritan triunfales ¡»Crisis del capitalismo! Fracaso de los mercados». Por su lado, los hostiles, primero a Chávez y después a Maduro; también agoreros socialistas casi todos, de la vieja oposición y dirección política, comparten el fúnebre diagnóstico, y se regocijaban imaginando una baja en los precios petroleros que daría al traste con el régimen. Y los desinformados defensores del seudo capitalismo norteamericano dicen ¡»No pasa nada! Esto es normal». Todas esas lecturas están equivocadas.

IGNORANDO LA NATURALEZA DE LA CRISIS.

Más que los inversionistas, quiénes parecen haber entrado en gran pánico son los burócratas de la Reserva Federal (FED), el Banco Central de EEUU. Ante la amenaza permanente al Dólar por parte de los enemigos de Occidente, la recurrente manipulación de las tasas de interés en las diferentes Crisis, es una muestra de la falta de orientación de las autoridades monetarias, que parecen ignorar la naturaleza y causas profundas de lo que sucede. No es normal. Es cierto que el dólar está seriamente amenazado. Pero lo que fracasa en EEUU no es el Capitalismo Liberal o de Libre Mercado, sino un estatismo desbordado e inflacionario, intervencionista y dirigista de la economía, y pagador de costosísimos programas socializados en educación, medicina y cajas de seguros, y costosas guerras. Y que para sostener estos gastos decreta confiscatorios impuestos, y se endeuda masivamente, estimulando artificialmente el consumo a crédito y el endeudamiento en los agentes privados. Después ese mismo estatismo, erróneamente tomado por Capitalismo Liberal por enemigos y amigos del «laissez-faire» pretende que los mercados no corrijan estás evidentes fallas del Estado. Y lo que es peor, aspira a «remediarlos» con más de la misma enfermedad.

ENDEUDAMIENTO CON INSOLVENCIA.

Como enseña la Escuela Austriaca de Economía, lo que hay es un gigantesco endeudamiento de familias y empresas, e inversiones que ahora se revelan como equivocadas en hipotecas subprime (hipoteca basura), recompras apalancadas de acciones, crédito al consumo, etc. El colapso de toda esa montaña de deuda provocaría una contracción crediticia, y descapitalizante a familias y empresas que han visto caer respectivamente su renta disponible y sus beneficios por las subidas de precios y costos. Está reducción de la solvencia de los agentes privados incrementa el riesgo masivo de generalizada cesación de pagos, poniendo en grave peligro a los bancos.

REMEDIOS VIEJOS: FALSOS Y VERDADEROS.

La causa más directa de las crisis actuales viene de las diferentes manipulaciones financieras. El crédito extra se dirigió a los mercados inmobiliarios, así como a las materias primas. Las diferentes direcciones de la FED, y en particular la de Bernanke fueron muy arrogantes, y reitero los errores del pasado. Tampoco caben los grandiosos planes para incrementar el gasto público o reducir impuestos con cargo a la deuda. El incremento del gasto y el déficit estatal generan «efecto crowding-out», o desplazamiento de los ahorros privados de la sociedad hacia el sector estatal.

Para EEUU, las reformas en la dirección correcta son: evitar los déficit de presupuesto, reducir significativamente el gasto público y los impuestos, deslegislar, o sea producir de urgencia desregulaciones y liberalizaciones inmediatas en los mercados de factores productivos a fin de remover los desestímulos en la economía, evitar la siempre permanente tentación de caer nuevamente en controles de precios y, o cambios, y acabar con la política monetaria expansiva de bajas artificiales de intereses e inyecciones indiscriminada de liquidez.

PARA VENEZUELA, LA RECETA NO ES DIFERENTE.

El proyecto Socialista primero de Chávez y ahora de Maduro, sin sentido e inviable, destructivo, empobrecedor y esclavizante, ha estado por más de dos décadas porque no tuvo competencia. Porque no existían los instrumentos políticos Liberales para enfrentarlos. Es imposible enfrentar eficazmente al Socialismo con Socialismo. También con la desgastada «Tercera Vía», etiquetada por unos como socialdemocracia o socialismo democrático, y por otros como socialcristianismo o socialismo cristiano. La Tercera Vía cualquiera sea el nombre que le den, es el mismo intervencionismo de siempre, ya practicado en la Venezuela del pasado con resultados conocidos. Lo mismo en América Latina. Y el mal llamado «Neoliberalismo» es una continuación del estatismo por otros medios, pese a cierta retórica «de mercado» (pero no de Libre Mercado).
La oposición no puede seguir con ese discurso equivocado y sin fundamento. A ese Proyecto de país Socialista había y hay que ponerle otro, pero no puede ser estatista, de mercantilismo combinado con socialismo democrático y hegemonía de los intereses especiales, al igual que fracasó en la Venezuela del pasado y nos trajo al chavismo, la respuesta equivocada. Si ahora hasta EEUU este estatismo muestra evidentes fisuras, tropiezos y desplomes, y trajo su respuesta equivocada: los demócratas, ¿como será en el tercer mundo?

El proyecto opuesto es: Venezuela Tierra de Gracia y Capitalista de Primer Mundo. Un sueño realizable, único que nos va a sacar de esta pesadilla, y de la pobreza. Venezuela no debe volver a la IV República, ni quiere, sino riqueza para todos, y progresar en paz.

Definitivamente salir del Socialismo, que nos ha hecho mucho daño, porque es malo, perverso y destructivo, es el único obstáculo que se interpone en el camino a la Prosperidad.

LO QUE HAY QUE HACER.

1.- Gobierno Limitado: Seguridad Primero. El Liberalismo Clásico propone el concepto «Austriaco» de Gobierno Limitado, a cumplir las funciones estatales propias, para acabar con la criminalidad e inseguridad.

2.- DESREGULAR. En conexión al punto del Gobierno Limitado para el Liberalismo Clásico, la ley es la regla general de derecho común y cuyo propósito es garantizar los derechos a la vida, libertad y propiedad.
Para el neoliberalismo que no tiene nada de Liberal, la Ley en cambio es la regulación.

3.- Desmonopolizaciones. Veamos ahora el tema de la propiedad de los medios de producción. Para el Liberalismo Clásico, la competencia abierta es la clave de la economía libre, y una consecuencia inseparable de los derechos de propiedad privada.

4.- Privatizaciones auténticas, antídoto contra la ineficiencia y la corrupción.

5.- Reducción de las cargas fiscales (impuestos) y deudas.

6.- DESESTATIZAR y Construir una Economía de Libre Mercado.

Finalmente debemos decir que en la transición hacia una economía de Libre Mercado se enfrentan problemas de diferente naturaleza. Pero uno de ellos es cuando no hay uniformidad y claridad en cuanto a la desestatización. Tiene que haber gente suficientemente familiarizada con las posiciones y propuestas en cuanto a la construcción de una economía libre, como para colocarse al frente de estos procesos. El Sistema hay que cambiarlo. Es la imperiosa tarea a realizar para el logro de la tan ansiada Prosperidad, que en definitiva es el anhelo de todos.

Néstor Suárez
Economista. Msc y Phd.

El pasado 10 de noviembre, una manada de cinco menores de origen marroquí agredieron sexualmente a una adolescente de 15 años en Dolores (Alicante). Tras ser ingresados en diferentes centros socioeducativos de la Comunidad Valenciana, recibirán un curso de educación sexual para que «no reproduzcan» los hechos.

La Gaceta de la Iberosfera

La investigación sigue abierta y los agentes de la Guardia Civil que participan en el operativo no descartan la detención de más implicados. Según ha podido saber LA GACETA, podría haber hasta diez implicados en la violación grupal.

La víctima en sus primeras declaraciones llego a confesar que se trataba de «un grupo numeroso» y los implicados también mencionaron la participación de más agresores, según fuentes policiales.

Por el momento, los cinco detenidos han sido internados en centros socioeducativos diferentes de las tres provincias de la Comunidad Valenciana. Según la consejera de Servicios Sociales e Igualdad, Susana Camarero (PP), se ha adoptado esta medida para que «no se hagan fuertes» y «poder trabajar de forma más efectiva en su reeducación».

En este sentido, Camarero insistió ante los medios de comunicación en educar a los detenidos para que no lleven a cabo hechos así: «O les educamos, les enseñamos y les sensibilizamos durante el tiempo que estén con la Administración o de poco sirve que les tengamos en un centro socioeducativo.

Asimismo, explicó que por parte de la Dirección General de Infancia se está llevando a cabo una revisión para conocer «qué protocolos se están desarrollando en esos centros donde están los menores» y «establecer un protocolo de actuación único para que reciban la educación sexual necesaria».

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