Armando Esteban Quito

La amnistía promovida por Delcy Rodríguez entró en un periodo de ralentización con menos anuncios de liberaciones y, más de un mes después de haber sido promulgada, su aplicación sigue marcada por la interrogante de qué sigue en el camino hacia la reconciliación de este país que ha vivido años de crisis política.

EFE

La norma, promulgada el 19 de febrero y anunciada al calor de los contactos con EEUU tras la operación militar en la que fue capturado Nicolás Maduro, ha sido defendida por Rodríguez como una posibilidad para que Venezuela se reencuentre y «aprenda a convivir democrática y pacíficamente», mientras expertos y ONG critican la falta de listas de detenidos para verificar el proceso, los delitos cobijados y que abarque 13 episodios específicos pese a que, en principio, engloba los 27 años del chavismo.

A continuación, un balance de la aplicación y desafíos de esta ley:

Proceso

Consultado por EFE, el director vicepresidente de la ONG Foro Penal, Gonzalo Himiob, explicó que la aplicación de la ley continúa, pero «desde hace aproximadamente dos semanas se ha visto que ha bajado significativamente el número de personas liberadas con la amnistía».

En ese sentido, advirtió que «si no se termina de liberar a los más de 500 presos políticos que aún quedan, parecería evidente que el Gobierno interino no tendría verdadera voluntad política de hacer cesar la prisión y la persecución política».

«Ya el hecho de que no se haya comenzado a desmantelar el aparato represivo -los policías, fiscales y jueces siguen siendo los mismos, apuntó-, sería una evidencia de que con la amnistía, pese a que ha tenido aspectos positivos, se buscaba más un efecto simbólico y mediático que un cambio real», afirmó Himiob, cuya ONG se dedica a la defensa de los presos políticos.

Beneficiados

Hasta el pasado 26 de marzo, 8.146 personas habían recibido libertad plena como parte de la Ley de Amnistía, informó entonces el diputado chavista y presidente de la comisión que hace seguimiento a la norma, Jorge Arreaza.

De ese total, 310 estaban encarcelados y otros 7.836 tenían libertad restringida con medidas cautelares, como prohibición de salida del país o presentación periódica ante tribunales.

Hasta esa fecha, indicó que esa comisión había recibido 11.559 solicitudes válidas.

Por su parte, Foro Penal contabiliza desde el 8 de enero hasta este 2 de abril un total de 743 excarcelados y liberados, de los cuales 187 son por amnistía, dijo Himiob.

Errores y avances

Para el coordinador general de la ONG Provea, Óscar Murillo, la Ley de Amnistía nació con un «pecado original» o un «error de concepción», ya que, según explicó a EFE, «quien está en el poder cree que está concediendo un perdón».

«Y la amnistía -argumentó- no es perdón. La amnistía es un proceso histórico, político, para avanzar hacia un proceso de reconciliación y de paz».

En ese sentido, denunció que el proceso ha estado «enlodado en burocracia, en actitudes y respuestas discrecionales (de) a unos sí, a otros no».

También sostuvo que la comisión de seguimiento de la Ley de Amnistía, propuesta por Provea, se acogió, pero no con el planteamiento original de vincular en la verificación a instituciones como la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, la Cruz Roja, la Iglesia, comités de víctimas, organizaciones de la sociedad civil y diputados nacionales.

«Entonces, hoy día esta comisión lanza una cifra, 6.000, 5.000 solicitudes, dimos tanto (beneficios). Yo no puedo decir que es mentira, pero tampoco la puedo verificar, porque no hay posibilidad de contrastar ni de verificar esa cifra», sentenció.

En ese contexto, describe la norma como «una parada» inicial «de un largo camino de recomposición institucional», en la que destaca, por ejemplo, que la consulta para la aprobación de la amnistía «generó diálogo», aunque posteriormente -aseveró- «se volvió a esta retórica inicial de ‘yo soy quien está en el poder y yo soy el que concedo la libertad y la concedo a mi manera’».

Desafíos

Frente a las exclusiones, en su mayoría de militares y de personas acusadas de corrupción, homicidio o señaladas de instigar, solicitar, invocar acciones armadas o de fuerza contra el país por parte de extranjeros, Himiob aclaró que si bien la amnistía «era un paso importante», no es el único.

«Nos queda ahora trabajar no solo en que se siga aplicando la amnistía, sino en la búsqueda de otros mecanismos que permitan que se logre la libertad y, más allá, que se desmantele el aparato represivo para que lo que hemos venido padeciendo todos estos años ya no tenga cabida en Venezuela», concluyó Himiob.

Familiares de presos políticos realizaron la tradicional quema de Judas la noche de este domingo 5 de abril, a pocos metros de El Helicoide, en Caracas, como acto simbólico de protesta contra las autoridades del Estado venezolano y para exigir la liberación de los detenidos por razones políticas.

La Patilla

La actividad se desarrolló en presencia de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), mientras los asistentes denunciaban lo que califican como persecución y ensañamiento contra militares, policías y civiles considerados presos políticos.

Durante la manifestación, los familiares explicaron el significado del muñeco quemado frente a la sede del antiguo centro de reclusión.

“Este judas que quemamos hoy aquí en el helicoide, todos sabemos que los poncios pilatos se encuentran ubicados el día de hoy tomando los votos”, expresó una vocera del grupo.

Asimismo, señalaron que el acto simbólico estuvo dirigido principalmente contra quienes ejercen actualmente funciones en el poder público.

“El principal judas de los presos políticos hoy se ha convertido o representa quienes están al frente de las instituciones del Estado, pero principalmente quien está al frente y es la representante de este momento del Estado venezolano”, indicó la familiar.

En ese contexto, mencionaron directamente a Delcy Rodríguez, quien asumió el poder de la cúpula chavista tras la captura de Nicolás Maduro en un operativo militar estadounidense ocurrido el 3 de enero en Caracas.

También señalaron al ministro chavista de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, a quien acusaron de mantener persecución contra detenidos por motivos políticos.

La periodista venezolana Maryorin Méndez, quien realizó la cobertura del evento, reportó que la quema de Judas se efectuó a escasos metros del complejo de seguridad, considerado durante años uno de los principales centros de torturas de presos políticos en el país.

Organizaciones de derechos humanos han documentado denuncias de torturas y violaciones dentro de este recinto, mientras familiares continúan concentrándose en sus alrededores para exigir excarcelaciones.

En enero de 2026, autoridades del régimen chavista anunciaron el cierre de la instalación y su transformación en un centro cultural y deportivo, tras una serie de liberaciones de detenidos y la aprobación de una ley de amnistía. Sin embargo, familiares y dirigentes opositores han denunciado que aún permanecen personas privadas de libertad por razones políticas, por lo que continúan las protestas y actividades simbólicas frente al lugar.

La quema de Judas es una tradición popular venezolana que suele realizarse durante la Semana Santa como acto de rechazo contra figuras consideradas responsables de injusticias o situaciones negativas.

En este caso, los familiares de presos políticos utilizaron el ritual como forma de denuncia pública y presión social para lograr la liberación de los detenidos.

Este Domingo de Resurrección, la centenaria Quema de Judas volvió a convertirse en un poderoso termómetro del descontento político en Venezuela.

MFM

La tradición, que consiste en incinerar muñecos satíricos que representan la traición de Judas Iscariote, tuvo como figura central un fuerte despliegue de efectivos policiales en el sitio histórico de la celebración.

Según denuncias difundidas en tiempo real en la red social X, la Policía Nacional Bolivariana (PNB) ocupó desde temprano la esquina de Tracabordo, en La Candelaria (centro de Caracas), lugar emblemático donde durante años se ha realizado la quema pública. Líderes vecinales, entre ellos Carlos Julio Rojas, denunciaron que el operativo buscaba impedir expresamente la quema de la efigie de Delcy Rodríguez, en un intento de proteger la imagen de la actual mandataria interina.

La Quema de Judas es una tradición católica profundamente arraigada en Venezuela, con más de 85-100 años de historia en sectores como Los Cármenes de El Cementerio y La Candelaria.

Se elaboran muñecos de cartón, trapo y materiales reciclados que simbolizan la traición, y se queman al final de la Semana Santa como acto de purificación, catarsis social y sátira popular. Históricamente, la efigie ha servido para expresar rechazo a figuras de poder percibidas como traidoras por la comunidad.

Este año, con Delcy Rodríguez ejerciendo como presidenta encargada desde el 5 de enero de 2026 —tras la intervención estadounidense que sacó a Nicolás Maduro del poder—, parte de la población opositora la señaló como la principal “Judas”.

Algunos analistas y usuarios en redes interpretan esta elección como una crítica a lo que perciben como continuidad del modelo anterior o una nueva forma de traición a las expectativas de cambio.

Después de 92 días, que marcan la falta absoluta del dictador que ahora está preso en Nueva York, la Judas de este año es Delcy Rodríguez, y en consecuencia, su hermano Jorge, mientras siguen pagando entrevistas para venderse como ‘moderados y pragmáticos’, y noticieros ficticios en Internet para divulgar logros inverificables sobre la estabilización que se supone la llevarán a Washington a conversar con el mismo Donald Trump, cuyo tutelaje siguen llevando adelante, mientras Artemis II envía imágenes orbitando, lejos, muy lejos de nuestra crisis humanitaria.

Feliz Pascua de Resurrección, estimados.

Van los versos de esta quema:

Nicolás y Cilia exigen
quemar a Delcy Eloína,
su presidio los aflige,
y ella manda sin boina.

El fraude del veintiocho
y todos esos delitos,
fueron para su sancocho:
¡no para ser proscritos!

Si no vieron Mazinger Z
averigüen del patrón,
de un villano sin gaceta,
tan mujer como barón.

Ashler son Delcy y Jorge,
una cara y dos perfiles,
un rencor de viejo forje,
con formas poco sutiles.

La oposición prêt-à-porter
ambosladistas intactos,
no haya qué decir o hacer
antes estos roles de facto.

Antes jalaban mecate
a la propia dictadura,
con ‘diálogos’ y ‘debates’,
para fingir apertura.

Ahora las redes son malas,
los crímenes infracciones,
la elección una bengala,
mientras no haya condiciones…

Pero el año pasado votaron
ignorando el veintiocho,
a los presos ignoraron
conversando entre bizcochos.

Ahora Delcy es un encanto
una oportunidad realista,
quien cuestione tal espanto,
¿es un mariacorinista?

Delcy y Jorge son traidores
nadie lo va a cuestionar,
más la suma de factores
no alcanza para gobernar.

Sigue la hiperinflación
lastimándonos la vida,
nada cambia en la ecuación
sin luz, agua ni comida.

Si Cristo perdonó a Judas
fue por noble, lo sabemos,
la nuestra es una crisis ruda,
¡no nos pidan tal baremo!

A esta Judas, es sabido,
la sanciona mucha gente
por cantidades ingentes
de dinero mal habido.

Por el país que truncaron
cual si fuera un cotillón
este que nos destrozaron
sin vergüenza ni perdón.

La quema no es por odio,
es solo una tradición,
un gesto desde el incordio,
un guiño, una concesión.

Un traidor es lo que es,
los Judas son lo que son,
cuando salude a Trump,
¿lo va a hacer en inglés?

Cuando todo esto pase,
sí, Delcy, esto pasará,
no a todos los juzgarán,
la transición y sus fases…

Pero con una libre elección,
sin poderes secuestrados,
con justicia en los estrados,
¡vendrá la resurrección!

El Barón Ashler es uno de los villanos de Mazinger Z, producto de la unión de dos momias que el malvado Dr. Hell unió longitudinalmente. Ambas mitades, mujer y hombre, cobraron vida y se pusieron a su servicio.

Por: Naky Soto

Europa decidió hace dos décadas que quería ser virtuosa. Cerró centrales nucleares que funcionaban perfectamente. Prohibió el fracking. Ignoró sus propias reservas de gas y petróleo en el Mar del Norte. Y llenó sus paisajes de molinos de viento y paneles solares que, según la narrativa oficial, iban a salvarla del cambio climático y de su dependencia energética. El resultado ha sido exactamente el opuesto.

Por: Martín Varsavsky – Infobae

En 2021, Europa importaba de Rusia el 45% de su gas natural. Países como Alemania llegaban al 65%, Hungría al 95%, Letonia y República Checa al 100%. Cuando Rusia invadió Ucrania en 2022, ese grifo se cerró de golpe. Los precios del gas en los mercados europeos se multiplicaron por cuatro en cuestión de semanas. La industria alemana, que había construido su competitividad sobre energía barata y abundante, entró en una crisis estructural de la que no ha salido. Alemania, la mayor economía de Europa, lleva dos años en recesión. “La industria alemana, que había construido su competitividad sobre energía barata y abundante, entró en una crisis estructural de la que no ha salido.”

Europa reemplazó el gas ruso comprando gas natural licuado en mercados internacionales, mucho más caro y mucho más vulnerable a los conflictos globales. Y entonces llegó el conflicto con Irán. Por el estrecho de Hormuz pasa el 20% del petróleo mundial y el 20% del gas natural licuado que se comercia en el planeta. Cuando esa ruta se convirtió en zona de guerra, los precios del gas en el mercado de referencia europeo subieron un 55% en una sola semana. Dos crisis energéticas en cuatro años, provocadas por conflictos militares que Europa no tiene capacidad de resolver ni de evitar. Ahí está el problema de fondo. Europa no es potencia militar y tampoco quiere serlo. Durante la Guerra Fría gastaba cerca del 3% de su PIB en defensa. Hoy gasta el 1,9% de media, y países como España llevan décadas incumpliendo incluso el objetivo mínimo del 2% acordado con la OTAN. Un continente que no puede protegerse a sí mismo depende de que otros lo protejan, y cuando esos otros tienen sus propios problemas, Europa queda expuesta.

Lo más irónico es que los recursos propios existían. El Mar del Norte tiene petróleo y gas en cantidades suficientes para reducir drásticamente la dependencia exterior. El subsuelo europeo tiene gas extraíble mediante fracking, técnica que Europa prohibió por motivos medioambientales mientras la usaba sin problema para importar gas licuado producido exactamente con esas mismas técnicas en otros países. Las centrales nucleares que cerraron AlemaniaBélgica y Suiza generaban electricidad limpia, estable, barata y sin emisiones. Todo eso fue sacrificado. “Las centrales nucleares que cerraron Alemania, Bélgica y Suiza generaban electricidad limpia, estable, barata y sin emisiones. Todo eso fue sacrificado.”

Lo que Europa eligió en cambio son molinos de viento y parques solares. Instalaciones que generan energía intermitente: solo funcionan cuando hay viento o cuando brilla el sol, y se apagan cuando no los hay. Esa intermitencia desestabiliza las redes eléctricas, genera desequilibrios de frecuencia y provoca apagones. La solución técnica a la intermitencia son las baterías de gran escala. Europa no las fabrica. Las compra en China. Y el impacto paisajístico de estas instalaciones no es menor. España obtiene el 13% de su PIB del turismo, unos 218.000 millones de euros anuales según el INE. La gente viene a ver las sierras, los valles, los horizontes del interior. Y en esos mismos horizontes proliferan ahora los parques eólicos y solares, instalaciones con una huella ecológica real y visible que ningún estudio de impacto ambiental parece capaz de frenar. Europa prohibió el fracking por su impacto sobre el suelo y autorizó la industrialización del paisaje rural.

Ahora viene el argumento que los fanáticos medioambientales europeos prefieren ignorar. “Las temperaturas suben. Las olas de calor son más frecuentes e intensas. Eso no lo niega nadie con acceso a datos.”

El cambio climático existe. Las temperaturas suben. Las olas de calor son más frecuentes e intensas. Eso no lo niega nadie con acceso a datos. En España, la temperatura máxima diaria en verano sube a un ritmo de 0,41 grados por década, lo que se traduce en cuatro olas de calor mortales más por década. En el verano de 2022, Europa registró más de 61.000 muertes atribuibles al calor. En 2023, 47.690. España sola registró 8.352 muertes por calor ese año, convirtiéndose en el segundo país europeo con mayor carga de mortalidad absoluta por este motivo.

La solución más eficaz contra el calor extremo no es un acuerdo climático ni un parque solar. Es el aire acondicionado. En Estados Unidos, el 90% de los hogares tiene aire acondicionado. En Francia, el 5%. En el conjunto de Europa, la penetración es mínima, especialmente en el norte y el centro del continente. La consecuencia es directa y medible: ante temperaturas equivalentes, mueren muchas más personas en Europa que en Estados Unidos. Los CDC estadounidenses registran unas 700 muertes anuales por calor. Europa registra decenas de miles. La diferencia no es el clima. Es la refrigeración.“La diferencia no es el clima. Es la refrigeración.”

Europa tiene dos opciones para explicar esta brecha. La primera es que sus ciudadanos no tienen aire acondicionado porque culturalmente lo rechazan, convencidos de que soportar el calor es más virtuoso que consumir electricidad. La segunda es que no pueden pagarlo, porque la electricidad en Europa cuesta el doble o el triple que en Estados Unidos, precisamente como consecuencia de la política energética que eligieron. Las dos explicaciones son ciertas y las dos son el resultado de las mismas decisiones. Europa construyó un sistema energético caro, intermitente e ideológicamente condicionado, y ahora sus ciudadanos mueren de calor en verano porque no pueden permitirse la tecnología que los protegería.Es difícil imaginar una demostración más clara del fracaso de una política pública.

Pero el problema más grave no es el presente. Es el futuro.Estamos en la era donde la energía no es solo calefacción, transporte e industria. La energía es inteligencia artificial. Entrenar un modelo de IA de frontera consume la misma electricidad que miles de hogares durante meses. Procesar cada consulta que millones de personas hacen cada día a ChatGPT, Claude o Gemini requiere centros de datos que funcionan las 24 horas consumiendo cantidades masivas de electricidad. Según McKinsey, la inferencia, es decir el procesamiento de respuestas en tiempo real, representará más de la mitad de toda la computación de IA y entre el 30% y el 40% de la demanda total de centros de datos para 2030.

Prácticamente nada de esa computación ocurre en Europa. Según un informe de OxfordEstados Unidos opera 87 centros de datos de IA avanzada. China opera 39. Europa entera tiene 6. Estados Unidos cuenta con más de 5.400 centros de datos en total, más que AlemaniaReino UnidoChinaFranciaAustraliaPaíses BajosRusiaJapón y Brasil juntos. El estado de Virginia, por sí solo, tiene más capacidad de centros de datos de hiperescala que todo el continente europeo.“El estado de Virginia, por sí solo, tiene más capacidad de centros de datos de hiperescala que todo el continente europeo.”

Cuando un europeo usa ChatGPT, la respuesta se procesa en Texas. Cuando usa Claude, en Virginia o en California. Cuando usa DeepSeek, en Shanghái. Los europeos consumen inteligencia artificial pero no la alojan, no la construyen y no la controlan.

La razón es directa: construir centros de datos de IA requiere energía abundante, barata y fiable. Las tres cosas que Europa ha elegido sistemáticamente no tener. Los grandes centros de datos de IA que se están construyendo ahora en Estados Unidos se alimentan de gas natural y energía nuclear. En Europa, esa combinación es políticamente imposible en la mayoría de los países. Así que Europa prohibió el fracking, cerró sus nucleares, ignoró su petróleo y gas propios, llenó sus paisajes de molinos que no pueden garantizar suministro estable, compró las baterías que necesita en China, dejó morir a sus ciudadanos de calor en verano porque la luz es demasiado cara para encender el aire acondicionado, y quedó sin capacidad de construir la infraestructura digital del siglo XXI. Se suicidó energéticamente justo cuando la energía dejó de ser un recurso industrial para convertirse en el recurso cognitivo más importante de la historia.

Un equipo de investigadores asegura haber localizado el equivalente masculino del «punto G»: se llama delta del frenillo, una pequeña zona triangular en la parte inferior del pene, en la unión entre el glande y el cuerpo.

DW

El hallazgo fue publicado en la revista Andrology y constituye el estudio neuroanatómico más detallado del pene realizado hasta la fecha.

Una zona extraordinariamente sensible

El delta del frenillo posee múltiples ramas nerviosas perineales y dorsales que se solapan parcialmente, con una alta concentración de haces nerviosos y receptores corpusculares. Esas terminaciones generan «sensaciones intensamente placenteras y altamente especializadas», detalla el artículo.

El término, acuñado por primera vez en 2001 por el investigador neozelandés Ken McGrath, se debe a su forma triangular, situada entre las alas en forma de V del glande. En su vértice se encuentra el frenillo, un pequeño puente de piel que conecta el prepucio con el pene.

El trabajo reciente, liderado por Alfonso Cepeda-Emiliani, de la Universidad de Santiago de Compostela, detalla su existencia: «Aunque esto pueda parecer evidente para cualquiera que esté atento a las sensaciones de su pene durante la actividad sexual, nuestro trabajo confirma científicamente la existencia de una región anatómica ventral del pene que actúa como centro de la sensación sexual», escriben.

«En esencia, la existencia de un centro sensorial en el pene, similar al ‘punto G’, se perfila como una realidad neuroanatómica», añaden.

¿Cómo encontraron este «punto G»?

Los científicos analizaron al microscopio penes de personas fallecidas: 30 fetos de entre 8 y 24 semanas y 14 adultos de entre 45 y 96 años cuyos cuerpos fueron donados a la ciencia. El objetivo no era solo identificar esa zona, sino también observar el desarrollo del sistema nervioso del pene, que hasta ahora era un misterio incluso para los especialistas.

Los autores identificaron que el nervio dorsal del pene ya estaba muy desarrollado a las 8 semanas, pero la mayoría de los receptores sensoriales estaban ausentes hasta las 16 semanas, momento a partir del cual empiezan a ser detectables.

Un punto más sensible que el glande

Durante años, los libros de anatomía describieron al glande como la parte más sensible del pene. El nuevo estudio matiza esa afirmación. El delta del frenillo contiene una mayor densidad de terminaciones nerviosas y agrupa los corpúsculos sensoriales —receptores táctiles especializados— en racimos de hasta 17, mientras que en el glande aparecen de forma aislada y dispersa.

Eric Chung, urólogo de la Universidad de Queensland que no participó en el estudio, afirma al medio New Scientist que el delta frenular contiene «una bomba sensorial que justifica que se le denomine ‘punto G masculino’ del pene. Es uno de los puntos más placenteros para la estimulación sexual masculina».

El riesgo y el debate de la circuncisión

El delta del frenillo se encuentra exactamente en la zona donde se realiza la circuncisión. Algunas técnicas implican realizar incisiones a lo largo de esa área, lo que podría dañar sus redes nerviosas y reducir la sensibilidad sexual si las incisiones son profundas.

El problema es que esta zona es desconocida por los especialistas: «No aparece mencionada en los libros de texto de anatomía quirúrgica urológica más prestigiosos. Ni siquiera en las ediciones más recientes», declara al mismo medio científico la uróloga Kesley Pedler, del Port Macquarie Base Hospital de Australia, que tampoco participó en el trabajo reciente.

Los autores señalan que el prepucio «es un tejido erógeno especializado y específico» y que «la extirpación quirúrgica debería limitarse» solamente a asuntos médicos. Pedler, que solo realiza circuncisiones cuando son médicamente necesarias, coincide: «Ahora que conocemos esta zona de nervios, es aún más importante realizar estas operaciones únicamente cuando estén absolutamente indicadas».

Qué tan común es la circuncisión en el mundo

De acuerdo con el medio IFLScience, la circuncisión es poco común en la mayoría de los países, pero en Estados Unidos se practica en casi la mitad de los recién nacidos varones.

Un estudio realizado en Bélgica encontró que los hombres no circuncidados declaraban sentir más placer al estimular el delta del frenillo, aunque una encuesta en EE. UU. no halló diferencias en la calidad del orgasmo entre circuncidados y no circuncidados.

El siguiente paso: investigar mejor la vulva y el clítoris

Los científicos quieren ahora repetir el estudio con vulvas y clítoris, una anatomía históricamente ignorada por la ciencia médica. El «punto G» femenino también ha tenido dificultades para obtener reconocimiento, y algunos médicos niegan su existencia por la falta de agrupaciones nerviosas claras en su ubicación.

«Aunque se han logrado avances significativos en el estudio de la neuroanatomía del pene, la neuroanatomía y la morfología de la vulva siguen estando muy poco investigadas», admiten los investigadores. Su objetivo, concluyen, es «arrojar luz sobre lo que se ha pasado por alto, se ha malinterpretado o se ha ignorado deliberadamente».

Millones de católicos en todo el mundo celebran el Domingo de Resurrección, la festividad más importante del calendario cristiano. La fecha conmemora la creencia central de la fe: la resurrección de Jesucristo al tercer día después de su crucifixión, símbolo de la victoria sobre la muerte y el pecado.

MFM

La jornada marca el cierre del Triduo Pascual —que incluye el Jueves Santo, el Viernes Santo y el Sábado de Gloria— y da inicio a un tiempo litúrgico de 50 días conocido como Tiempo de Pascua, que culmina con la fiesta de Pentecostés.

“Si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe”, escribió el apóstol Pablo en su primera carta a los corintios. Con estas palabras, los fieles recuerdan que la Resurrección es el eje de la doctrina cristiana: la prueba definitiva del carácter divino de Jesús y la promesa de vida eterna para quienes creen en Él.

Durante la tradicional Vigilia Pascual —celebrada la noche del sábado— se bendice el fuego nuevo, se enciende el cirio pascual y se proclama con solemnidad el anuncio de la resurrección. Muchas comunidades también celebran bautizos y primeras comuniones, en un símbolo de renovación espiritual.

Las iglesias amanecen este domingo colmadas de flores, campanas y cantos festivos. La palabra “¡Aleluya!” —ausente durante toda la Cuaresma— vuelve a resonar con fuerza como expresión de júbilo. En numerosos países, la Pascua también es ocasión para encuentros familiares y diversas tradiciones culturales.

En Venezuela, una Pascua de fe, resistencia y esperanza

En Venezuela, donde la prolongada crisis social, política y económica ha marcado profundamente la vida de millones, el mensaje de la Pascua cobra una dimensión especialmente significativa. A pesar de las dificultades, las parroquias de todo el país han celebrado con fervor el Domingo de Resurrección, muchas veces entre cortes eléctricos, escasez de transporte o limitaciones materiales.

La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), en su mensaje pascual difundido esta semana, recordó que “Cristo resucitado es fuente de esperanza en medio del sufrimiento de nuestro pueblo”, e hizo un llamado a los creyentes a no perder la fe ni la capacidad de construir una nación más justa y solidaria.

“Celebrar la Pascua en Venezuela es un acto de fe profunda. Es creer que, aun en medio de la oscuridad, Dios sigue obrando en nuestras vidas”, señaló monseñor Jesús González de Zárate, presidente de la CEV. El prelado invitó también a la reconciliación nacional y al compromiso con los más vulnerables.

Aunque marcada por la escasez de recursos, la Pascua en Venezuela sigue siendo una expresión vibrante de espiritualidad popular. Procesiones, misas al amanecer, viacrucis vivientes y celebraciones comunitarias muestran que, incluso en las circunstancias más adversas, la fe del pueblo venezolano sigue viva.

La organización defensora de derechos humanos Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) exigió este viernes que se les garantice un indulto “amplio, inmediato y sin discriminación” a todos los presos políticos en Venezuela, para detener el sufrimiento de los familiares.

La Patilla

“Es fundamental subrayar que el indulto no requiere reformas ni construcciones jurídicas complejas, su uso no es excepcional ni ajeno a la tradición jurídica venezolana, y ha sido reconocido como un mecanismo válido para cesar procesos o penas en contextos de conflictividad”, publicó la ONG a través de su cuenta en X.

La organización recriminó el uso de la Ley de Amnistía como un instrumento para construir una matriz de opinión que intenta el “blanqueo” del sistema político. 

“Se pretende difuminar la responsabilidad de quienes, durante años, han condenado y perseguido a venezolanos sin fundamento jurídico, únicamente por su posición política”, resaltó. 

Hasta este viernes, aún permanecen 490 presos políticos en Venezuela, según Foro Penal.

Millones de fieles católicos alrededor del mundo conmemoran el Sábado Santo, conocido popularmente como Sábado de Gloria. Este día forma parte del Triduo Pascual y representa el tiempo de luto y recogimiento tras la crucifixión de Jesucristo, mientras su cuerpo yacía en el sepulcro y su espíritu, según la tradición, descendía a los infiernos para liberar a las almas justas. Es un jornada marcada por el silencio litúrgico, sin celebraciones eucarísticas durante el día, en espera de la resurrección que se anuncia en la noche.

MFM

El nombre “Sábado de Gloria” tiene su origen en la antigua práctica litúrgica, anterior a la reforma del papa Pío XII en 1955, cuando la Vigilia Pascual se realizaba durante el día y culminaba con el repique de campanas que anunciaban la “gloria” de la resurrección. Hoy, la Iglesia mantiene el recogimiento diurno y reserva la mayor solemnidad para la noche.

La Vigilia Pascual: la “madre de todas las vigilias”

La celebración central de este día es la Vigilia Pascual, considerada la liturgia más importante del año católico. Se trata de un rito rico en símbolos que marca el paso de la muerte a la vida:

  • Bendición del fuego nuevo y encendido del Cirio Pascual, que representa a Cristo resucitado como luz del mundo.
  • Proclamación de múltiples lecturas del Antiguo Testamento que narran la historia de la salvación.
  • Bendición del agua bautismal y renovación de las promesas bautismales por parte de los fieles.
  • Celebración de la Eucaristía, culminando con la alegría pascual.

En Los Ángeles, donde la comunidad latina vive con gran devoción estas fechas, las principales iglesias ya preparan sus celebraciones:

  • En la *Catedral de Nuestra Señora de los Ángeles, la Vigilia Pascual inicia a las *8:00 p.m. de forma bilingüe.
  • En La Placita (Nuestra Señora de los Ángeles en Olvera Street), la celebración comienza a las 7:00 p.m.

Otras parroquias hispanas de la Arquidiócesis también ofrecerán la Vigilia en horarios similares, con música, velas y la participación masiva de familias.

Tradiciones en Venezuela y entre la comunidad latina

En Venezuela y entre la comunidad latina, el Sábado de Gloria combina fe y costumbres populares. Durante este día se vive un profundo recogimiento familiar, con oración, ayuno y visitas al monumento del Santo Entierro. Muchas familias acuden a la iglesia para permanecer junto al sepulcro de Jesucristo, meditando sobre su sacrificio mientras esperan en silencio su resurrección.

Es común llevar envases de agua a la Vigilia Pascual para que sean bendecidos, símbolo de purificación y renovación. En algunas regiones se mantienen tradiciones como la preparación de amuletos con palma bendita o plantas para protección, y el énfasis está en la devoción, la reunión familiar y la espera esperanzada de la Pascua.

Un mensaje de esperanza

El Sábado de Gloria invita a los creyentes a vivir el “gran silencio” junto a la Virgen María en su dolor, pero también a sostener la esperanza. Como señala la liturgia, esta noche santa proclama que Cristo ha vencido a la muerte y abre las puertas a la vida nueva.

En Los Ángeles, miles de fieles se unirán esta noche a la Vigilia Pascual para encender sus velas y renovar su fe. Mañana, Domingo de Pascua (5 de abril), las iglesias se llenarán de alegría con las misas de resurrección.

¿Cómo estás viviendo este Sábado de Gloria? Ya sea en oración, en familia o asistiendo a la Vigilia, este día nos recuerda que después de la cruz siempre llega la luz.

Hay frases que, por su desnuda simplicidad, se convierten en filos insuperables. Esta es una de ellas: no queremos una salida con Delcy; queremos una salida de Delcy. Todo lo demás, negociaciones, “transiciones pactadas”, rostros “presentables”, diálogos de élites, no es más que cosmética sobre la ilegitimidad. Venezuela ya ha pagado con sangre, hambre y exilio el precio de cada una de esas sofisticaciones del engaño.

Por: Elizabeth Sánchez Vegas

Ha llegado la hora de decirlo con la claridad implacable que exige la historia: Delcy Rodríguez no es una figura de estabilización; es la encarnación más depurada del secuestro institucional que sufre el país desde hace más de dos décadas. Ella no recibió el poder del pueblo; lo recibió de una cadena de usurpaciones que comenzó con la destrucción sistemática de la separación de poderes, siguió con la anulación del referendo revocatorio, continuó con la usurpación de la Asamblea Nacional en 2015 y culminó en la farsa electoral de 2024. Delcy no es una “heredera accidental”; es arquitecta y beneficiaria directa de ese andamiaje. Quien defiende su permanencia en cualquier rol “transicional” comete un error conceptual gravísimo: confunde la continuidad del aparato con la restauración de la república.

Delcy no es la cura; es el síntoma perfeccionado del mal. Hoy ejerce de facto como presidenta encargada solo porque el TSJ, controlado por el régimen, invocó el artículo 234 de la Constitución para calificar la ausencia de Maduro como “falta temporal”. Esa figura tiene un límite estricto: 90 días prorrogables por otros 90. Mantenerla en Miraflores más allá de julio de 2026 no es continuidad institucional; es una maniobra deliberada para prolongar la usurpación. La ilegitimidad no se lava con diplomacia ni con levantamiento de sanciones; se extingue con soberanía popular. Pensar lo contrario equivale a aceptar que el poder puede heredarse como una finca o negociarse como un botín. Esa lógica es la negación misma del republicanismo. Aristóteles lo vio hace veinticinco siglos: el tirano puede ser “eficiente” y generar cierta “estabilidad”, pero jamás será legítimo porque su autoridad no procede del bien común ni del consentimiento de los gobernados. Maquiavelo advertía que el príncipe nuevo que pretende consolidarse sobre la ruina de las instituciones termina siendo más frágil que el que las restaura. Delcy es el príncipe nuevo de la ruina venezolana: su permanencia no estabiliza; pudre aún más las raíces del Estado.

La única salida legítima es la ruptura democrática inmediata a través de elecciones libres, auténticas y verificables. Y esa ruptura exige, primero, la salida forzada de Delcy. Aquí no cabe gradualismo ni “fases”. El tiempo no es neutro: cada día que se posterga la restitución del voto es un día más de consolidación del despojo. Delcy no se irá por sí sola. No hay “elecciones por sí solas” bajo su control. Quien ostenta el poder usurpado nunca convoca urnas limpias que puedan derrocarlo; esa es la lección elemental de toda dictadura ilustrada.

Por eso la presión internacional, Estados Unidos a la cabeza, debe ser clara y sin ambigüedades: la salida inmediata de Delcy es condición previa e innegociable. Una vez removida, la Constitución manda declarar la falta absoluta (artículo 233) y convocar elecciones en 30 días. Para que ese proceso sea creíble, debe instalarse de inmediato un gobierno o consejo de transición de carácter provisional, neutral y con supervisión internacional vinculante.

En el escenario que defiende la mayoría de la oposición democrática y la lógica histórica de las transiciones exitosas, ese gobierno o consejo de transición no sería un vacío de poder ni un invento improvisado. Se conformaría de la siguiente manera:

Presidente Provisional / Encargado: Edmundo González Urrutia, el presidente electo legítimo según los resultados del 28 de julio de 2024, reconocidos por la mayoría de la comunidad internacional y por el propio Centro Carter. Asumiría de inmediato el cargo que le corresponde constitucionalmente, tal como lo ha exigido María Corina Machado desde el primer día.

Liderazgo político clave: María Corina Machado, líder indiscutida de la mayor fuerza opositora (Vente Venezuela) y Premio Nobel de la Paz 2025, tendría un rol central en la coordinación política y en la supervisión del proceso.

Consejo o Gabinete de Transición amplio y plural: representantes de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) y los principales partidos opositores; figuras independientes de la sociedad civil (rectores universitarios, empresarios, líderes sindicales, organizaciones de derechos humanos); técnicos y profesionales de alto nivel (economistas, juristas, expertos en petróleo) para manejar las áreas críticas: CNE, PDVSA, BCV, FF.AA. y servicios básicos; y posible inclusión de chavistas moderados o disidentes que acepten el proceso para evitar fractura interna y garantizar estabilidad mínima.

Este órgano sería temporal y con mandato muy específico: duración máxima de 6 a 12 meses, tarea única de organizar elecciones libres, auténticas y verificables con árbitro neutral, padrón auditado y observación internacional vinculante (OEA, UE, Carter Center, etc.). No gobernaría políticamente a largo plazo; solo administraría el Estado hasta que el pueblo vote.

¿Por qué esto es viable y no maximalista? Porque sigue la Constitución al pie de la letra: al declararse la falta absoluta de Maduro, el presidente electo de 2024 tiene prioridad legítima. Además, cuenta con el respaldo mayoritario de la población y de la comunidad democrática internacional, que ya ha pedido explícitamente que la transición incluya a Edmundo González y María Corina Machado.

La alternativa, Delcy dentro o al frente del proceso, es lo que Trump y algunos sectores pragmáticos están probando ahora: una “transición controlada” con Delcy como figura de continuidad. La oposición responde con toda razón: eso no es transición, es reciclaje. Venezuela no necesita un “gobierno de unidad” que incluya a los usurpadores; necesita urnas que decidan sin tutelas. Elecciones cuanto antes, con libertad de organización, sin inhabilitaciones arbitrarias y resultados auditables, no es una exigencia maximalista: es la condición mínima de cualquier república. Pero esa condición solo se cumple si, antes, Delcy sale del juego.

La historia es implacable con estos experimentos. Cada vez que un país ha aceptado “transiciones pactadas” que dejan intacto el núcleo de la usurpación, desde el Pacto de Puntofijo mal entendido hasta los “diálogos” de Barbados, el resultado ha sido la perpetuación del autoritarismo con mejor vestuario. Venezuela no puede permitirse otro capítulo de esa tragicomedia. Delcy sobra. El voto falta. Sobra la imposición disfrazada de continuidad institucional. Falta la voz del pueblo pronunciándose sin miedo. Sobra la pretensión de que la mera permanencia en Miraflores o en el Palacio Federal Legislativo genere legitimidad. Falta la restitución del orden constitucional que solo el sufragio puede devolver.

Por eso la consigna no es negociable: primero, salida de Delcy (con la presión decidida de Estados Unidos y la comunidad democrática internacional); luego, elecciones libres. No al revés. No a medias. No según el calendario de quienes jamás debieron mandar. Cualquier otra fórmula es postergación vestida de realismo. Y Venezuela ya no tiene tiempo para realismos que solo sirven para que los usurpadores ganen oxígeno.

La república no se negocia. Se restaura. Y se restaura devolviéndole al pueblo lo único que nunca debió quitarle: el derecho a decidir quién lo gobierna. Todo lo demás es literatura. Todo lo demás es traición con traje de oficina.

No queremos una salida con Delcy. Queremos una salida de Delcy. ¡Y la queremos ya!

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