Palabras del embajador Brian A. Nichols, Subsecretario para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos, donde informa que se ha entendido se solucionará el levantamiento de la inhabilitación a María Corina Machado.
Una delegación española liderada por el embajador de España en Panamá, Guzmán Palacios y la consejera de Agricultura, Pesca y Alimentación, Patricia Pertejo, con el objetivo de fortalecer lazos de intercambio en el área agropecuario, comercial y económico se reunió con el ministro de Desarrollo Agropecuario, Augusto Valderrama, el viceministro Alexis Pineda y su equipo de trabajo.
Entre los puntos presentados destacan el interés de ampliar instalaciones en el Puerto de Vacamonte para la llegada de buques españoles quienes prestan servicios de desembarco de mercancías, colaboración en tema de pesca, cooperación para comunidades indígenas con proyectos de interés para financiamiento.
Al respecto, el ministro Valderrama señaló que todo lo que sea inversiones, generación de empleo y riquezas es bienvenido y que ese es el papel que como gobierno se debe impulsar y facilitar y que el tema se le dará continuidad a través de la Autoridad de Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP).
De igual forma agradeció cualquier apoyo de cooperación que se pueda brindar a las áreas indígenas, porque según dijo la peor pandemia que existe es la miseria y el hambre y si no se ataca esto origina la migración y este apoyo de cooperación española cambia la vida al fortalecer las áreas indígenas con proyectos para acortar las desigualdades que existen.
En cuanto a los listados de productos de importación la directora General de la Autoridad Panameña de Alimentos (APA), Cecilia de Escobar informó que se le da seguimiento a 61 plantas aprobadas de productos cárnicos procesados, pesqueros y lácteos.
El Consejo de la Unión Europea, reunida en Bruselas, Bélgica, ha decidido mantener a Panamá en la lista de 16 países y territorios no cooperadores a efectos fiscales, según señala un comunicado del organismo europeo.
A pesar de que Panamá ha hecho constantes esfuerzos de acercamiento con el bloque europeo para salir de dichas listas, según la nota el Consejo lamenta que esos 16 países y territorios “sigan sin cooperar a efectos fiscales y los invita a mejorar su marco jurídico para resolver los problemas detectados”.
El Consejo analizó la situación de los 16 países de su lista gris, y en caso de nuestro país, llegó a la conclusión de que “Panamá no tiene una calificación de al menos “Mayormente Cumplido” por el Foro Global de Cumplimiento (WCF) en cuanto al intercambio de información previa”.
En este mismo informe, el Consejo Europeo confirmó la salida de las listas grises de Costa Rica, Islas Vírgenes Británicas e Islas Marshall. Han entrado a la lista Jordania, Catar, Monserrat y Tailandia.
La lista de la UE de países y territorios no cooperadores a efectos fiscales se creó en diciembre de 2017. Forma parte de la estrategia exterior de la UE en materia de fiscalidad y tiene como objetivo contribuir a la labor que se está realizando para fomentar la buena gobernanza en el ámbito fiscal en todo el mundo.
Se evalúa a los países y territorios a partir de un conjunto de criterios establecidos por el Consejo. La lista es un documento dinámico que, desde 2020, el Consejo actualiza dos veces al año. La próxima revisión de la lista está prevista para febrero de 2024.
El presidente Joe Biden se dirige a Oriente Medio para mostrar solidaridad con Israel, pero debería aprovechar la ocasión para hacer algo aún más vital: demostrar que comprende que los problemas de la región ahora se derivan en gran medida del régimen de Irán y anunciar importantes planes para mantener es responsable.
Editorial The New York Post
¿Qué tipo de planes?
Para empezar, Biden debería poner fin inmediatamente a todas las conversaciones nucleares futuras y volver a imponer las sanciones más duras posibles a Teherán.
Tal como están las cosas, el alivio de sus sanciones ha permitido a Teherán pasar de sólo 4.000 millones de dólares en reservas globales disponibles cuando Biden asumió el cargo a más de 40.000 millones de dólares en la actualidad.
Paso 1: Volver a congelar oficialmente los 6.000 millones de dólares que liberó en su ahora demostrablemente equivocado pago de rescate por los rehenes estadounidenses.
Paso 2: Abandonar los esfuerzos delirantes para pretender que los gobernantes de Irán no se confabularon y aprobar el ataque terrorista del 7 de octubre, las peores atrocidades contra los judíos desde el Holocausto.
Paso 3: Responder a las últimas y escandalosas amenazas de Irán , como el discurso del lunes del ministro de Asuntos Exteriores, Hossein Amirabdollahian, sobre “medidas preventivas” contra Israel, con otras poderosas propias.
Por ejemplo, prometer tomar represalias contra sus representantes y tal vez atacar las instalaciones nucleares de Teherán, si Hezbollah, cualquier milicia respaldada por Irán o la propia Guardia Revolucionaria de Irán lanzan nuevos ataques.
Ésa es la mejor manera de impedir una escalada de la guerra más allá de Gaza.
(Por cierto, la amenaza de Amirabdollahian esencialmente admitía que Irán toma las decisiones: ¿De qué otra manera podría Teherán desatar la “resistencia”?)
Seguramente, como mínimo, Biden necesita denunciar a los mulás como titiriteros enfermos que son, moviendo los hilos de sus perros de ataque: Hamás, Hezbolá y una variedad de milicias.
Si, en cambio, Biden vuelve a mostrar su debilidad característica, llevará a Estados Unidos a una trampa iraní: las imágenes de habitantes de Gaza, soldados israelíes y rehenes (incluidos estadounidenses) asesinados alimentarán los llamados internos al apaciguamiento, avivarán la disidencia y la división, y invitar a más agresiones dirigidas por Irán.
Las consecuencias van más allá de Medio Oriente: Rusia y China ahora son aliados de Irán en múltiples niveles: Teherán suministra armas a Moscú para su guerra brutal y criminal contra Ucrania y suministra cada vez más petróleo a Beijing.
Los tres buscan hacer retroceder a Estados Unidos y romper las alianzas civilizadas (en Europa y Asia) que restringen sus ambiciones.
Todo eso hace que este momento sea absolutamente crítico para Estados Unidos.
Las acciones de Biden —o la falta de ellas— moldearán el futuro no sólo de la región sino del mundo.
La única pregunta ahora es : ¿Tiene el coraje, la sabiduría y la agallas para afrontar este monumental desafío?
El conflicto en la región de Oriente Medio sigue siendo un tema de preocupación global, el reciente ataque a un hospital en Gaza que ha dejado centenares de muertos ha elevado el repudio por parte de varios líderes mundiales.
Recientemente, se ha observado un aumento en los lanzamientos fallidos de cohetes por parte de la organización terrorista Hamas en la Franja de Gaza. Estos incidentes, además de plantear serias preocupaciones de seguridad, han vuelto a poner en el centro del debate la utilización de civiles como escudos humanos y la presencia de instalaciones militares en áreas civiles.
Desde el inicio del conflicto, Hamas ha utilizado a civiles en la Franja de Gaza como escudos humanos, un hecho que ha sido condenado internacionalmente. La estrategia de utilizar a la población civil como cobertura para sus actividades militares es una práctica altamente controvertida y peligrosa que ha causado una considerable preocupación por la seguridad de los residentes de Gaza.
Uno de los aspectos más alarmantes es la ubicación desde la cual Hamas lanza sus cohetes. Los lanzamientos de cohetes se llevan a cabo desde áreas adyacentes a edificios y recintos civiles, incluyendo hospitales, escuelas de la ONU, mezquitas, restaurantes, edificios diplomáticos y hoteles. Esta táctica pone en grave peligro a los civiles y socava los principios fundamentales del derecho humanitario.
La utilización de escudos humanos y el lanzamiento de cohetes desde áreas densamente pobladas no solo representan un peligro para la población civil en Israel, sino que también han tenido consecuencias devastadoras para los residentes de la Franja de Gaza. En numerosas ocasiones, los cohetes lanzados por Hamas han caído en su propio territorio, poniendo en riesgo la vida de los civiles locales.
En el último episodio de hostilidades, iniciado el pasado 7 de octubre, se ha observado un aumento en el número de cohetes lanzados contra Israel que no han alcanzado su objetivo y han aterrizado en la Franja de Gaza. Estos eventos no solo ilustran la ineficacia de los ataques de Hamas, sino que también subrayan el peligro constante que enfrentan los civiles en la región debido a la utilización de escudos humanos.
No obstante, estas prácticas que ponen en riesgo a personas inocentes no es una novedad en el conflicto israelí-palestino. Ha sido una táctica empleada por diversas facciones palestinas durante años, lo que ha sido ampliamente condenado por la comunidad internacional. Además, estas acciones son contrarias al derecho internacional y violan los principios fundamentales de proporcionalidad y distinción en situaciones de conflicto.
La comunidad internacional, incluyendo organizaciones humanitarias y defensores de los derechos humanos, ha instado repetidamente a Hamas y otras organizaciones a cesar en el uso de escudos humanos y a respetar las normas del derecho internacional humanitario. Además, se ha pedido una investigación imparcial sobre los incidentes que involucran la muerte de civiles en la Franja de Gaza.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) compartieron el miércoles por la mañana un audio de terroristas de Hamas hablando del ataque con cohetes de la Yihad Islámica que alcanzó un hospital de Gaza la noche anterior.
En el audio, los terroristas de Hamas reconocen que las restos del cohete “son piezas locales, y no metralla israelí”.
“Te digo que es la primera vez que vemos caer un misil como este y por eso decimos que pertenece a la Yihad Islámica Palestina”, dice uno de los terroristas.
“¿Es nuestro?”, pregunta el segundo terrorista.
“Eso parece”.
“¿Quién lo dice?”
“Dicen que la metralla del misil es metralla local y no metralla israelí”.
El hombre agrega que el cohete fue disparado desde el cementerio detrás del hospital Al-Ma’amadani, y “falló el tiro y cayó sobre ellos”.
El audio confirma la versión del ejército israelí, que también divulgó varios videos e imágenes que demuestran que los disparos fueron realizados desde el interior de la Franja. Israel niega que se produjera una masacre, asegura que el edificio no está destruido, que no ha sufrido daños graves y que únicamente hubo una explosión de menor envergadura en el aparcamiento adyacente causada por el cohete fallido de Yihad Islámica.
Varios análisis independientes realizados este miércoles también parecen confirmar que el misil no fue lanzado por Israel. Los análisis y las fotos tomadas este miércoles en el lugar parecen coincidir con la versión israelí, al mostrar daños cuya magnitud parece incompatible con el balance de 500 muertos que difundió Hamas inmediatamente tras el hecho.
Una fuente israelí ratificó que el cohete fue lanzado por los terroristas palestinos y explicó a Infobae que “la explosión con ese tipo de fuego es diferente de un objetivo normal bombardeado por la Fuerza Aérea Israelí”.
Asimismo, el portavoz de las FDI, el contralmirante Daniel Hagari, dijo que “nuestro sistema de radar rastreó los misiles disparados por los terroristas de Gaza en el momento de la explosión y el análisis de la trayectoria de los cohetes muestra que fueron disparados muy cerca del hospital”.
Hagari acusó a los medios de comunicación de publicar la cifra de muertos de Hamas, aunque el grupo terrorista no podría haber contabilizado la cifra de unos 500 muertos tan poco tiempo después de la explosión.
“Muchos medios de comunicación informaron inmediatamente de las afirmaciones no verificadas de Hamas, de las mentiras de Hamas”, dijo. “Quiero dejar algo claro: es imposible saber lo que ocurrió tan rápidamente como Hamas afirmó que lo sabía”.
Este miércoles, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, también respaldó este miércoles las acusaciones de Israel de que el ataque contra el hospital fue obra “de la otra parte”. El mandatario dijo que que su comentario se basaba en los datos que le había mostrado el Departamento de Defensa de Estados Unidos.
Los países árabes han culpado casi universalmente a Israel del ataque en el hospital, ya sea directamente o a través de los medios de comunicación estatales, incluidos Egipto, Jordania y los Emiratos Árabes Unidos, que se encuentran entre los pocos países de la región con los que Israel mantiene relaciones diplomáticas.
¿Por qué los palestinos no tienen su propio país? ¿Es culpa de Israel? ¿De los palestinos? ¿De ambas partes? David Brog, director ejecutivo del Maccabee Task Force, comparte las sorprendentes respuestas.
Estados Unidos ha recopilado señales de inteligencia de “alta confianza” que muestran que la explosión en un complejo hospitalario de Gaza el martes fue causada por el grupo militante Jihad Islámica Palestina , dijeron funcionarios estadounidenses, reforzando la afirmación de Israel de que no fue responsable de la explosión.
La evaluación de Estados Unidos se basó, en parte, en interceptaciones de comunicaciones y otros datos de inteligencia recopilados por Estados Unidos, dijeron funcionarios de defensa.
«Nuestra evaluación actual, basada en el análisis de imágenes aéreas, interceptaciones e información de fuentes abiertas, es que Israel no es responsable de la explosión en el hospital de Gaza», dijo la portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Adrienne Watson, añadiendo que Estados Unidos continúa recopilar información sobre el incidente.
«Me entristeció e indignó profundamente la explosión del hospital en Gaza ayer y, según lo que he visto, parece que fue hecho por el otro equipo, no por usted», dijo el miércoles el presidente Biden mientras estaba junto al primer ministro israelí. Ministro Benjamín Netanyahu .
Los funcionarios estadounidenses agregaron que Israel compartió su propia evaluación de inteligencia independiente con Estados Unidos poco antes de que Biden partiera a Israel , en parte en un esfuerzo por exonerarse.
Más tarde, Biden dijo a los periodistas que hizo su declaración basándose en “los datos que me mostró mi departamento de defensa”. El Pentágono remitió las preguntas a la Casa Blanca.
Los líderes árabes continuaron afirmando que Israel era responsable de la explosión, que según el Ministerio de Salud de Gaza, dirigido por Hamás, mató a casi 471 personas.
Funcionarios israelíes han dicho que un misil errante disparado por la Jihad Islámica Palestina provocó la explosión. El grupo rechazó las afirmaciones de Israel, destacando la reciente orden de Israel de evacuar el hospital y los informes de ataques anteriores alrededor del recinto hospitalario.
Los relatos de la explosión y el número de muertos no pudieron verificarse de forma independiente. Un saldo de casi 500 personas lo convertiría en el incidente más mortífero en Gaza desde el inicio de la guerra.
La explosión provocó protestas antiisraelíes en toda la región. La explosión y la acusación de que Israel era responsable amenazaron los esfuerzos por generar buena voluntad hacia el Estado judío en el mundo árabe y musulmán en general. Se establecieron nuevos lazos diplomáticos con los Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Marruecos y otros lugares en los Acuerdos de Abraham de 2020 y se desarrollaron durante tres años cuando el conflicto latente en Cisjordania parecía el mayor obstáculo para la paz.
Ahora será difícil cambiar la narrativa de la responsabilidad israelí en una región donde el apoyo a los ataques aéreos de represalia de Israel ya era bajo y el apoyo a los Acuerdos de Abraham se ha desplomado en las encuestas de opinión pública. Las capitales de Medio Oriente están condenando a Israel, a pesar de la evidencia emergente de que no estuvo involucrado en la explosión del martes, y pidiendo acciones para detener su guerra en Gaza.
El miércoles, los manifestantes se reunieron en Irán, Jordania, Kuwait, Egipto, Túnez y Cisjordania, donde se enfrentaron con las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina. En Líbano e Irak, los manifestantes intentaron atravesar las barreras de seguridad que conducen a las embajadas de Estados Unidos y Francia, coreando “muerte a Estados Unidos” y “muerte a Israel”.
Después de aterrizar en Israel el miércoles, Biden respaldó el relato de Israel, pero dijo que “hay mucha gente que no está segura, así que tenemos mucho, tenemos que superar muchas cosas”.
El contralmirante Daniel Hagari, principal portavoz militar de Israel, dijo en una conferencia de prensa que no había habido ningún ataque israelí en la zona del hospital y que la explosión fue causada por un cohete lanzado por el grupo militante palestino Jihad Islámica. El grupo rechaza la acusación.
Hagari compartió lo que dijo fue una conversación interceptada entre dos agentes no identificados de Hamas que decían que el cohete fue disparado por militantes de la Jihad Islámica desde un cementerio cerca del hospital.
Hagari dijo que la explosión ocurrió en el estacionamiento del hospital. Dijo que el edificio del hospital en sí no sufrió daños estructurales. Compartió una foto del estacionamiento incendiado y dijo que no había ningún cráter en el lugar de la explosión, una indicación de que no había habido un ataque aéreo.
Hagari dijo que el propulsor residual del cohete (combustible que impulsa el cohete hacia su destino) explica por qué la explosión fue tan poderosa.
«La Jihad Islámica causó víctimas en el hospital», dijo Hagari. «Queremos la máxima transparencia porque nos tomamos muy, muy en serio cualquier incidente que involucre a civiles».
Las afirmaciones del ejército israelí no pudieron verificarse de forma independiente.
Las fotos y vídeos tomados en el lugar de la explosión muestran un cráter poco profundo que, según algunos analistas de inteligencia de fuente abierta, es inconsistente con el daño que causaría un ataque aéreo, o con la afirmación de que murieron unas 500 personas. Dijeron que las imágenes muestran lo que parece ser una explosión relativamente pequeña, con autos carbonizados y unas pocas docenas de cuerpos tirados en un césped cercano. Los edificios circundantes, incluida una iglesia, no parecían haber sufrido daños importantes.
«No tenemos ninguno de los indicadores de un ataque aéreo, ninguno», dijo Michael Knights, experto en cuestiones militares y de seguridad del Instituto Washington para la Política del Cercano Oriente. «Lo que tenemos en cambio es una escena que claramente fue alcanzada por una bola de fuego rodante».
La causa más plausible para esto, dijo Knights, es el combustible para cohetes, en consonancia con la explicación del ejército israelí de que un cohete falló.
Los Caballeros dijeron que las imágenes de la escena de la explosión no respaldan la afirmación de que murieron unas 500 personas. «No parece ese tipo de incidente con víctimas masivas», dijo.
Cuatro miembros del personal resultaron heridos en la explosión, dijo Suhaila Tarazi, directora palestino-estadounidense del Hospital Árabe Al-Ahli , fundado en la década de 1880 y financiado en gran parte por la Unión Europea y la Iglesia Episcopal. Cuando visitó el hospital esta mañana, dijo Tarazi, las ventanas estaban rotas y partes del cuerpo todavía estaban esparcidas por todos lados. «Ya no es un hospital».
La Jihad Islámica acusó a Israel de querer “evadir su responsabilidad por la brutal masacre que cometió”. El grupo militante calificó las acusaciones israelíes de que era responsable de “falsas e infundadas”.
El embajador palestino ante las Naciones Unidas, Riyad Mansour, acusó a Israel de llevar a cabo el ataque. “Ahora cambian la historia para intentar culpar a los palestinos. Es mentira”, dijo durante una conferencia de prensa en la sede de la ONU el martes.
Hamás también culpó de la explosión a Israel, calificándola de “crimen de genocidio” y atacó a Estados Unidos y a los países occidentales por apoyar a Israel.
Israel ha ordenado a los hospitales del norte de Gaza que evacuen en los últimos días. Pero los hospitales han ignorado las llamadas, diciendo que no hay suficientes camas en los hospitales del sur para acomodar a los pacientes y que muchos pacientes no pueden ser transportados en carreteras que están dañadas o bloqueadas con escombros de los ataques. Los residentes del norte que ignoraron las advertencias israelíes de trasladarse al sur también se han refugiado en hospitales, creyendo que allí estarían a salvo de ataques.
La Iglesia Episcopal en Jerusalén y Medio Oriente, que administra el Hospital Árabe Al-Ahli, inicialmente emitió un comunicado el martes diciendo que había sido atacado “durante ataques aéreos israelíes”.
Sin embargo, el miércoles, Hosam Naoum, el arzobispo anglicano en Jerusalén, se negó a asignar culpas durante una conferencia de prensa. Naoum dijo que el estacionamiento del hospital, y no el edificio del hospital en sí, fue el que resultó directamente afectado.
Naoum se negó a comentar el número de muertos, pero dijo que hasta 5.000 personas se habían refugiado en el recinto hospitalario en varios puntos en los últimos días, dijo.
«Sabemos que las víctimas fueron muchas», dijo el arzobispo, sin dar más detalles. Pidió a Biden que impulse la justicia y la paz.
Dijo que el hospital había sido dañado días antes por un ataque aéreo israelí y que Israel había dicho a la iglesia que evacuara el hospital durante tres días consecutivos, una advertencia similar a la que había dado a otros hospitales de la zona.
El presidente de Estados Unidos y su séquito aterrizaron en Israel luego de protestas callejeras en las principales ciudades de la región y la ira dirigida a Estados Unidos por su apoyo a Israel. Las muertes en el recinto hospitalario llevaron a Jordania a cancelar una reunión en Ammán con Biden y los líderes egipcio, jordano y palestino para discutir la situación en Gaza, dijo el miércoles el Ministro de Relaciones Exteriores de Jordania. El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, abandonó Jordania y regresó a Cisjordania, dijeron altos funcionarios árabes.
El tumulto amenazó con socavar los esfuerzos de Biden para liberar a los rehenes y crear un paso seguro fuera de Gaza para los ciudadanos extranjeros.
Desde los ataques del 7 de octubre por parte de Hamas, Israel ha estado llevando a cabo una incesante campaña de bombardeos aéreos en Gaza dirigida a los militantes de Hamas y su infraestructura operativa. Israel se está preparando para una gran ofensiva terrestre en Gaza, aunque aún no se ha comprometido a ello. Es probable que la explosión del recinto hospitalario y la visita de Biden retrasen cualquier incursión terrestre durante unos días, dijeron los analistas.
La guerra ya se perfila como una de las rondas de violencia más mortíferas entre israelíes y palestinos. Unos 1.400 israelíes murieron en el ataque de Hamás y al menos 200 rehenes fueron llevados a Gaza. Antes de la explosión en el recinto hospitalario, 3.000 personas ya habían muerto en Gaza, según las autoridades locales.
El cruce fronterizo de Rafah con Egipto –el único cruce terrestre en Gaza que Israel no controla– ha estado cerrado desde el inicio de la guerra. Estados Unidos está trabajando para asegurar un acuerdo que permita la entrada de ayuda humanitaria a Gaza.
Durante días, Israel ha dicho a los civiles que abandonen el norte de Gaza hacia el sur. Alrededor de un millón de personas están desplazadas dentro de Gaza, dijo la ONU el miércoles, aproximadamente la mitad de la población del enclave.
La situación humanitaria en Gaza es terrible: el enclave se está quedando sin agua potable, suministros médicos y combustible. Gaza ha estado bajo apagón durante días, con hospitales funcionando con generadores alimentados por suministros cada vez más escasos de combustible, después de que Israel impusiera un bloqueo al movimiento de bienes y personas dentro y fuera del enclave palestino.
Ghassan Abu Sittah, cirujano plástico, se encontraba en el hospital Al-Ahli cuando ocurrió la explosión. «Escuché el chirrido de dos misiles y luego una fuerte explosión», dijo en un
Facebookcorreo. “Se cayó el falso techo del quirófano. Mientras caminaba hacia la entrada lateral, vi que el hospital estaba en llamas y que fue alcanzado directamente”.
La Organización Mundial de la Salud ha documentado 48 ataques a instalaciones sanitarias en el enclave desde el 7 de octubre, con seis hospitales dañados.
A propósito del acuerdo parcial firmado entre la delegación de la Plataforma Unitaria y la delegación de Nicolás Maduro, reitero a los venezolanos que no he participado en estas negociaciones y desconozco su alcance preciso.
El texto que se dio a conocer del acuerdo no arroja certezas a los venezolanos, al no precisar las acciones y plazos específicos que despejen la ruta hacia el 2024.
En el pasado, el régimen de Maduro ha firmado acuerdos que viola reiteradamente. Lo relevante ahora no es que se firme un nuevo documento sino que su cumplimiento estricto se extienda hasta todos aquellos aspectos que contempla la Constitución y que genuinamente benefician a los venezolanos. Los gobiernos de los países acompañantes de este proceso se constituyen frente al pueblo en garantes de que estos compromisos asumidos se concreten.
En apego a la Constitución, exigimos la libertad inmediata de todos los presos políticos, civiles y militares, el cese de la persecución y las garantías de una elección presidencial en la cual se respeten los derechos políticos y civiles de todos los venezolanos que vivimos dentro y fuera de nuestro país.
Los venezolanos estamos decididos a avanzar en la conquista de nuestra Libertad, construyendo más y más fuerza ciudadana para que, a través de elecciones presidenciales limpias y libres en el 2024, derrotemos a la tiranía y logremos el regreso de nuestros hijos a un país que nos ofrezca oportunidades, prosperidad y justicia a todos los ciudadanos.
A los venezolanos les ratifico mi compromiso de seguir uniendo al país en un gran proyecto común. La ruta del cambio la trazaremos con nuestra indeclinable voluntad de ser libres en el extraordinario ejercicio ciudadano que serán las elecciones Primarias.
El domingo 22 de octubre los venezolanos sellaremos el acuerdo definitivo: el que decide la gente.
En Caracas, 18 de octubre de 2023
Tras la declinación de tres de los postulados, este domingo 22 de octubre, 10 dirigentes opositores se medirán en las elecciones primarias de las que saldrá el candidato presidencial que enfrentará a Nicolás Maduro en 2024. Andrés Velásquez, abanderado de La Causa R, es uno de los aspirantes que continúan en la carrera por la candidatura antichavista y se mantiene firme en su posición de que urge aplicar un plan de restructuración integral para superar la crisis del país.
Por: Karina Villarreal – El Nacional
En una entrevista que concedió a El Nacional, Andrés Velásquez reafirmó que todas las organizaciones políticas que han participado en el proceso se comprometieron a apoyar y respaldar al candidato que resulte triunfador. Y dijo que ese compromiso debe respetarse independientemente de si el ganador está habilitado o inhabilitado.
“Para mí no existen inhabilitados. De manera que aquel que salga electo en la primaria debe ser respaldado y apoyado por el resto de los candidatos participantes. Eso fue acordado y firmado en acto público”, expresó Velásquez.
Plan de gobierno de Andrés Velásquez
El abanderado de La Causa R ahondó en su propuesta de gobierno, la cual se fundamenta en un plan de reconstrucción nacional denominado “La Venezuela digna y sustentable”. Al respecto aseguró que se trata de un programa viable bajo parámetros de dignidad y valores apoyado en tres ejes fundamentales, a saber, dignificar la economía, dignificar a las personas y dignificar la política.
El candidato brindó un panorama de la situación institucional, política y social del país y en ese sentido indicó: “Venezuela está sumergida en una profunda crisis producto de la más grande estafa política que conozcamos. Tenemos un país prácticamente en extinción donde todo ha sido barrido y nada queda en pie. Sin soberanía, sin instituciones, sin aparato productivo, infraestructura destruida, sin empleos, sin salarios, sin servicios públicos, corrupción hasta más no poder y sin libertad ni democracia. Esa es la Venezuela que nos toca reconstruir”.
El candidato explicó que su plan de gobierno se enfocará en el aspecto económico para darle una base sólida a la reforma social para luchar contra la pobreza.
Lea la entrevista completa siguiendo este enlace a El Nacional