Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Ingrese a un concesionario Chrysler, Dodge, Jeep o Ram dentro de cinco años y verá una gran cantidad de productos electrificados nuevos que no tienen equivalente en la línea actual. Y no solo nosotros, los consumidores, tenemos que acostumbrarnos a eso, también los concesionarios cuyo trabajo es vender esos vehículos.

Carscoops

Es por eso que Stellantis invitó a un grupo de esos distribuidores a un evento elegante en el MGM Grand en Las Vegas, presentó su cartera completa de conceptos recientes y luego describió una hoja de ruta de productos de siete años para ayudarlos a prepararse para un futuro muy diferente.

Conoce el futuro Jeep Wagoneer S totalmente eléctrico, pensado con un público muy diferente en mente, tiene la vista puesta en vehículos como el BMW iX . Está construido alrededor de la plataforma STLA Large, pero su estilo y dinámica de manejo están optimizados para situaciones urbanas.

Esa plataforma puede acomodar baterías de hasta 100 kWh y, aunque Jeep no ha brindado detalles específicos sobre la batería o los tiempos de carga, mencionó un rango de manejo de 400 millas (644 km) cuando anunció el concepto por primera vez en septiembre pasado. El concepto también afirmaba entregar 600 hp (608 PS) a sus cuatro ruedas por cortesía de dos motores eléctricos que pueden acelerarlo a 60 mph (97 km/h) en solo 3,5 segundos.

Hasta ahora, solo hemos visto el Wagoneer S en forma de concepto, pero está programado para hacer su debut público en forma de producción a finales de este año, y las ventas en América del Norte y Europa comenzarán en 2024.

Sebastián Francisco de Miranda y Rodríguez nació el 28 de marzo de 1750 en Caracas, de padre canario y madre caraqueña. Desde niño demuestra su afición por el conocimiento y se instruye en latín, lógica, física, filosofía y artes.

Por: iVenezuela

Fue uno de los próceres de la gesta independentista de Venezuela, y otras naciones de América. Uno de los hombres más ilustrados de su época y llamado por nuestro Libertador Simón Bolívar como “El venezolano más universal”. Su vocación libertaria en la carrera militar lo llevó por Europa, África y América, y participó en importantes batallas de la Revolución Francesa, Argel y Pensacola de la guerra de Independencia de Estados Unidos. Hizo de Londres su centro de operaciones para negociar la libertad de las naciones americanas, y desde allí zarpa en su embarcación Leander en la que trae y enarbola la Bandera Nacional.

En 1771, con la intensión de ingresar al Ejército Real, viajó a Cádiz y de allí a Madrid, donde avanzó en sus conocimientos de francés, inglés, italiano, matemáticas, geometría, geografía y otras ciencias que le prepararían para la carrera militar, que le llevó por tres continentes.

Tras desertar el ejército español inició un peregrinar que fue registrando en su Diario de Viajes y otros documentos que fue coleccionando para constituir el gran Archivo Colombeia formado por 63 tomos, y que ha sido puesto en línea en www.franciscodemiranda.org/colombeia

Francisco de Miranda, férreo combatiente, precursor del ideario colombino que retomará Simón Bolívar, firmante del Acta de Independencia, General en Jefe y Supremo. Como parte del contingente patriota fue arrestado en La Guaira en 1813 por las fuerzas realistas, trasladado a la fortaleza de El Morro en Puerto Rico y de allí a España.

Iniciado el año 1814 se le confina al calabozo del Fuerte de las Cuatro Torres en La Carraca de San Fernando (Cádiz), donde permanece hasta su muerte ocurrida en la madrugada del 14 de julio de 1816 a sus 64 años, y enterrado en una fosa común.

El General Francisco de Miranda quedó plasmado en la iconografía de nuestra historia en su firme estampa como parte del lienzo de Juan Lovera “Firma del Acta de Independencia”, el retrato de gran formato realizado por Arturo Michelena “Miranda en la Carraca”; así como parte de sus objetos pueden ser apreciados en la réplica de su galera Leander ubicado en el Parque Generalísimo Francisco de Miranda o Parque del Este, en la ciudad de Caracas.

Hace casi diez años que Ferran Cases -escritor barcelonés, 39 años- no sufre ansiedad, una de las afecciones mentales más comunes en el mundo occidental. Empezó con el problema cuando tenía 15 años; a los 21 desarrolló una parestesia por ansiedad, un tipo de parálisis corporal. Se le paralizaban los brazos, las piernas, no podía caminar. Hasta que un día decidió tratar de salir de ahí y empezar a contárselo al mundo.

Por: Graciela Gioberchio – Infobae

Desde esa experiencia personal, este año la editorial Diana, del Grupo Planeta, publicó una nueva edición, revisada y ampliada, del libro cuya primera versión apareció hace tres años, El pequeño gran libro de la ansiedad, una guía práctica, dividida en escalones, con capítulos cortos de una o dos páginas, ejercicios sencillos y un resumen al final.

“Sé por lo que estás pasando y sé lo que necesitas”, asegura Cases en el inicio de su propuesta de bolsillo. Infobae Leamos lo contactó y le preguntó:

– ¿Considerás que la persona que pasa por crisis de ansiedad tiene pocas ganas de leer un libro tradicional, más largo? ¿Qué le propones al lector con esta pequeña gran guía?

– No sé si tiene ganas o no de leer, pero lo que estoy seguro es que no tiene la mente preparada para hacerlo. Cuando sufrimos ansiedad nos cuesta mucho concentrarnos y prestar atención. Cuando planteé el libro partí de una premisa: estoy harto de libros que hablan sobre ansiedad que son treinta páginas interesantes y doscientas de paja. Así que pensé… ¿cómo sería un libro pensado para alguien que esté sufriendo ansiedad? ¿cómo me las ingenio para que lo lean? Y así nació el libro: capítulos cortitos, con resumen al final y que puedas ir paso a paso aplicando aquello que vas aprendiendo. Le propongo al lector un camino que hay que andar pasito a pasito, en este caso subiendo escalones hasta llegar a lo más alto. Y un postulado: de la ansiedad se sale y lo que aprendas en este camino, es lo que te acercará a la felicidad.

– ¿Por qué decís que este libro es una guía de supervivencia para el siglo XXI? ¿Qué nos pasa a los humanos hoy con la salud mental?

– La sociedad ha evolucionado más en los últimos 100 años que en toda la historia de la humanidad. Estamos sobreestimulados, sobreinformados y tenemos el miedo disparado por todo ello. Si tenemos miedo, tenemos ansiedad. Por eso la salud mental está tan disparada hoy en día. Espero que esta guía pueda ser de supervivencia. Mi intención es que el que lo lea no solo vea una solución a la ansiedad, sino que esta, es además una manera de vivir en serenidad, con amor y en paz con uno mismo. Y después como es evidente afecta el entorno, la crisis en España y ya no digo en Argentina, hace que estemos mucho más preocupados por cosas mucho más primarias, como llegar a final de mes, encontrar trabajo, o poderles dar a mis hijos todo lo que merecen.

– ¿Qué impacto tiene esto?

-Ya apuntaba el estadounidense Abraham Maslow -considerado el padre de la psicología humanista- que si no conseguimos estar a un nivel de vida donde estas facetas ya no nos preocupan, es muy complejo que nos podamos centrar en aquello que queremos o nos hace felices. Mucha ansiedad aparece en esas situaciones, debido a esa angustia de querer, pero no poder, y aquí tendríamos que trabajar la aceptación, que no la resignación y aprender a que todo aquello que está en mis manos y puedo mejorar, tengo la oportunidad de esforzarme para conseguirlo, y lo que no, aceptarlo y dejar fluir. Pero quiero poner una nota positiva sobre los altavoces que comentábamos. También les podemos encontrar una parte muy positiva. Tenemos por ejemplo la información en la palma de la mano, y últimamente se habla y se divulga sobre salud mental más que nunca. Así que lo que tenemos que hacer es aprender a gestionar todo esto, no tacharlo de dañino y listo. Espero que algo de eso pueda aprender el lector en el libro.

Escalón a escalón

Leer El pequeño gran libro de la ansiedad es como subir un edificio, en total 35 escalones, seis pisos. Para llegar al primer piso hay que subir los siete primeros escalones y llegar a dominar la respiración del bostezo, una respiración que todos conocemos y que para Cases es la primera gran herramienta. La otra gran herramienta son los hábitos, abordados en el segundo: hábitos saludables, en la alimentación, en el trabajo, en la vida. En el tercer piso desarrolla la teoría del 5×4: con veinte minutos por día alcanza para entrenar el cuerpo, otros 20 para la mente y 20 más para gestionar las emociones.

En el piso siguiente, el cuarto, se enfoca en la regla de los seis pasos del sueño (antes de acostarse hacer un ejercicio moderado o caminar, planificar el día siguiente, apagar el celular, leer en papel (“que no sean temas que te alteren”, aconseja), meditar (al final del libro ofrece una meditación guiada) y respirar (hacer veinte respiraciones del bostezo).

Así se llega al quinto piso. La estrella polar de la ansiedad y sus diez puntas: diálogo interior, lo que hacemos todos los días, darle el poder a las soluciones (no a los problemas), crear un objetivo y luchar por él sin limitaciones, darse el tiempo necesario para alcanzar cada objetivo, aprender a decidir, tener claro que nos afecta lo que decimos acerca de lo que nos sucede, cambiar nuestras creencias y crear (no administrar) nuestra propia vida.

El final es el sexto piso: aprender de los sabios y vivir sin ansiedad. Aquí Cases hace un repaso por la corriente filosófica de los estoicos, surgida en la Antigua Grecia y cita frases de Séneca y Marco Aurelio, para hablar del esfuerzo y la aceptación. También se refiere al taoísmo, filosofía surgida a partir del Tao Te Ching, una obra que habría sido creada por Lao-Tse en el siglo VI antes de Cristo, que habla del ying y el yang, lo bueno y lo malo, el autoconocimiento.

Para superar la “tremenditis”

– En tu libro planteas que salir de la ansiedad tiene su precio y que hay que estar dispuesto a pagarlo. ¿Cuál es ese precio?

– Claro. Pero como todo en esta vida. Mira, salir de la ansiedad y conseguir tener abdominales es exactamente lo mismo. Si quiero ver cuadraditos en mi barriga, tendré que pagar un precio que será hacer abdominales, dieta y tomar suplementos. Si quiero superar la ansiedad tendré que pagar otro, aprender a meditar, hacer ejercicio, yoga… y abrir la mente para aprender a reinterpretar el mundo que me rodea. Al final no tenemos ansiedad por aquello que nos sucede, sino por cómo lo estamos interpretando.

– Decís también que el camino para superar la ansiedad es el mismo que para llegar a ser feliz ¿Por qué? ¿Cómo definís la felicidad?

– Es exactamente el mismo. Es muy fácil de entender. Hay dos caminos que tendrás que transitar para salir de la ansiedad. Uno es el fisiológico o bioquímico. Todos hemos oído hablar ya de los neuroconectores y de las hormonas de la felicidad, la oxitocina, la dopamina… Nuestro objetivo es que estén a unos niveles óptimos, gracias a la neurociencia ya sabemos que eso nos acerca a la felicidad. Si estos niveles están bien, los síntomas de la ansiedad desparecen. Eso lo conseguimos haciendo ejercicio, comiendo bien, practicando yoga o qi gong o meditación… Hay muchas cosas que podemos hacer, pero lo importante es que lo que hagamos lo hagamos en forma de hábito. Así educamos al cerebro y le acostumbramos a ello.

– ¿Y el otro camino?

– El otro camino es el psicológico. Aquí solo tendremos que hacer una cosa: aprender a ver el mundo con otras gafas. Si tengo ansiedad es porque tengo miedo, si estoy interpretando algún aspecto de mi vida como algo peligroso, solo tengo que empezar a mirarlo desde otro ángulo. Cualquier problema tienes 360 puntos de vista. Hacer ese trabajo es el que hará que la ansiedad no vuelva jamás. Y cuando lo consigas, que lo conseguirás, verás que en la vida lo mejor que puedes hacer es entender que nada es tan importante y que es la mejor posición para superar esta enfermedad social que es la “tremenditis”.

Aproximadamente 50.000 migrantes cruzaron el traicionero Tapón del Darién que une Colombia y Panamá en los primeros dos meses de 2023, cinco veces más que en el mismo período del año pasado, según el gobierno de Panamá.

AP

Para 2022 en su conjunto, un total de 250.000 migrantes cruzaron, con grandes picos en septiembre y octubre, una tendencia que sugiere que es probable que el número aumente aún más a finales de este año.

El aumento fue particularmente notable entre los niños y menores de edad migrantes. La Defensoría del Pueblo dijo que 9.683 inmigrantes menores de 18 años cruzaron la ruta del Darién cubierta de selva en enero y febrero. Eso fue siete veces más menores que los cruzados en el mismo período del año pasado. La oficina dijo que 1.119 de los últimos inmigrantes jóvenes no estaban acompañados por adultos.

La oficina y las organizaciones de derechos humanos de la ONU dijeron que el cruce del Tapón del Darién ahora se ha convertido en una ruta establecida para los migrantes que se dirigen desde América del Sur a la frontera con Estados Unidos.

“Año con año crece el número de migrantes que cruzan por Panamá, y la tendencia en los primeros meses de 2023 sugiere un crecimiento sin precedentes”, dijo Alberto Brunori, representante regional de Centroamérica de la oficina de derechos humanos de la ONU.

Los 250.000 migrantes que cruzaron en 2022 fueron casi el doble de los 133.000 que cruzaron en 2021, según la Organización Internacional para las Migraciones.

El viaje a través de la inhóspita jungla está plagado de peligros, incluidos ladrones, traficantes de personas y la posibilidad de agresión sexual. Los grupos armados operan en la región.

Los números sin precedentes se producen cuando el gobierno de los Estados Unidos intenta hacer que el viaje sea menos atractivo.

El gobierno dijo el 5 de enero que admitiría hasta 30.000 personas por mes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela en un proceso llamado libertad condicional humanitaria si lo solicitaban en línea, ingresaban en un aeropuerto y encontraban un patrocinador financiero.

Al mismo tiempo, México acordó recuperar la misma cantidad de aquellos países que ingresan ilegalmente a los EE. UU. y son expulsados ​​bajo el Título 42, que les niega el derecho a solicitar asilo, con el objetivo declarado de prevenir la propagación de COVID-19.

Este lunes 27 de marzo, a las 2:48 de la tarde se registró un nuevo récord histórico en la demanda de energía del país, al alcanzar los 2,059 MW, así lo informó el Centro Nacional de Despacho de la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa).

Panamá América

Los picos máximos anteriores en el consumo eléctrico habían sido de 2,031 MW el 4 de mayo del año pasado y de 2,020 MW el 20 de mayo del 2021.

El gerente general de Etesa, Carlos Mosquera Castillo, expresó que la alta demanda se debe a diversos factores, entre los que el consumo del sector productivo como industrias, empresas, comercios, oficinas y demás negocios, pueden estar ocupando un porcentaje importante del total del consumo, como consecuencia de la reactivación económica.

“Podemos destacar que el pico de consumo este año se ha alcanzado en marzo, mientras que los dos años anteriores fue en el mes de mayo. No se puede descartar que este año volvamos a tener otro récord de consumo”, resaltó.

Mosquera añadió que, si bien existe en la actualidad suficiente oferta para atender la demanda energética, siempre es recomendable mantener buenos hábitos de consumo energético en los espacios de trabajo, los hogares y negocios, lo que incluye el uso de equipos eléctricos eficientes y de bajo consumo.

Existe un descontendo generalizado de la población sobre las dos más altas figuras del Gobierno. Así quedó plasmado en la última encuestas de la firma Gallup Panamá, en donde el 71% de los entrevistados desaprobó la gestión que realiza el presidente Laurentino Cortizo.
Solo el 22% la aprueba, mientras que un 7% no respondió.

Panamá América

La desaprobación a la gestión de Cortizo aumentó 5 puntos porcentuales si se compara con los resultados de marzo de 2022.

«Las razones detrás de esta opinión negativa incluyen temas como la gestión económica del país, la lucha contra la corrupción, la seguridad ciudadana, y el alto costo de la vida. El pesimismo generalizado puede afectar la capacidad para gobernar y tomar decisiones efectivas», aseguró la firma encuestadora en su análisis gráfico.

Pero Cortizo no es el único que ha recibido mala calificación, el vicepresidente José Gabriel Carrizo tampoco pasó el escrutinio de los panameños. El 78% -siete puntos más que Cortizo- no aprobó las labores que realiza el vicepresidente. Carrizo solo recibió el respaldo de 11%. «Este bajo nivel de aprobación puede tener varias implicaciones. En primer lugar, es probable que la percepción negativa de la gestión de Carrizo se extienda a la imagen general del gobierno del presidente Cortizo. También, el vicepresidente suele tener un papel importante en la promoción y ejecución de la agenda del gobierno, por lo que una mala imagen de Carrizo puede afectar la capacidad del gobierno para cumplir sus objetivos y proyectos», afirma la encuestadora.

Desconfianza
De hecho, cuando se le pregunta a los encuestados ¿cuán probable es que el gobierno del presidente Laurentino Cortizo les resuelve las preocupaciones que tienen en su familia?, el 90% dijo que es nada o poco probable, mientras que un 10% dice que algo o muy probable.

El debate hacia las primarias presidenciales opositoras ha tenido el futuro de la industria petrolera como uno de sus temas más álgidos. Unos proponen la privatización total de PDVSA, como es María Corina Machado. Otros, como Henrique Capriles, se han mostrado en desacuerdo con esta propuesta, debido a que «el petróleo es del pueblo».

Por: Andrés González – Politiks

Para ahondar en el futuro de PDVSA y la industria petrolera venezolana, conversamos con Miguel Ángel Santos, Director del Laboratorio de Crecimiento de la Escuela de Políticas Públicas de la London School of Economics (LSE).

Esta entrevista fue editada por motivos de claridad y extensión.

P. ¿Cuáles son los beneficios de una privatización de PDVSA?

R. Entiendo que las declaraciones y respuestas de los candidatos a las primarias – algunas más felices que otras – han atraído atención sobre este tema, pero me parece mucho más relevante hablar del futuro de la industria petrolera en Venezuela y el tipo de marco regulatorio y de propiedad que se requiere para materializar nuestras posibilidades, que hablar de la privatización de PDVSA. Son dos cosas distintas.

PDVSA es una compañía estatal que es parte de la industria. De acuerdo con el marco regulatorio actual, esta compañía debe tener mayoría en cada uno de los ventures y negocios que se hagan en relación con el petróleo.

PDVSA desde hace algún tiempo es una compañía descapitalizada, ahogada bajo el peso de una enorme deuda, que ha perdido una enorme proporción del capital humano que tenía y cuyos últimos cuatro presidentes se encuentran en el exilio, presos, muerto en prisión y recién renunciado (respectivamente), todos envueltos en acusaciones de corrupción que han sido endémicas en la gerencia de la compañía desde 2003 para acá.

Visto así, PDVSA es una suerte de cascarón que sobrevive gracias a las transferencias que recibe del Banco Central de Venezuela, a las deudas acumuladas con proveedores y contratistas, y al cese de los pagos de sus compromisos de deuda externa.

«PDVSA desde hace algún tiempo es una compañía descapitalizada»

Dado que según el marco regulatorio actual debe tener mayoría, en el momento en que la impericia operativa y el manejo irresponsable de su flujo de caja hicieron imposible que PDVSA aportara la fracción de la inversión que le correspondía como socio mayoritario, los socios externos públicos y privados correspondientes también dejaron de invertir.

Ahí se empezó a gestar la caída de la producción en medio del boom petrolero: Entre 2005 y 2014 – en medio de súper ciclo de precios petroleros – Venezuela redujo su producción en 15%, siendo el único país que consistentemente producía por debajo de su cuota OPEC. A partir de 2015 se inicia una caída mucho más acelerada: Para 2018 Venezuela ya estaba produciendo en promedio 1.5 millones de barriles día, 55% por debajo de su producción de 2005.

«PDVSA es una suerte de cascarón que sobrevive gracias a las transferencias que recibe del Banco Central de Venezuela»

Es decir, antes de la entrada en vigor de las sanciones de enero 2019 (Dany Bahar, José Ramón Morales, Sebastián Bustos y yo no encontramos evidencia de impactos significativos de las sanciones financieras de agosto de 2017), la producción petrolera venezolana venía en caída libre.

A partir de 2019, los impactos de las sanciones redujeron esa producción todavía más, hasta llegar a esos 500-700 mil barriles diarios que promediaron 2020-2022.

En este sentido, me parece mucho más interesante que pensemos en posibilidades de que los venezolanos maximicen los beneficios que reciben de su petróleo, a través de un cambio en el marco regulatorio que le dé a PDVSA la opción – pero no la obligación – de ser mayoría en cada negocio petrolero, para desvincular los prospectos de la industria de las dificultades operativas y financieras de PDVSA que he comentado anteriormente.

Eso tendría más impacto en el presente y en el futuro, en los beneficios fiscales, en el dinamismo de la industria y nuestra capacidad para recuperar producción de forma acelerada, que la propia privatización de PDVSA en sus lamentables condiciones actuales.

¿Ameritaría esto una reforma a la CRBV? ¿O solo un cambio en la actual ¿LOH?

Lo que se requiere es una reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Ese sería un primer paso. A raíz de ahí, para atraer inversión, conocimiento, y cambiar la dinámica productiva petrolera de forma acelerada es necesario promover un marco regulatorio general que le dé más certezas y autonomía sobre las decisiones operativas a los inversionistas privados nacionales y extranjeros.

En ese contexto, ¿cuál es el rol de PDVSA? Esa es una pregunta interesante. Es muy difícil saber cuál es el valor de PDVSA en las condiciones actuales, qué tan rescatable es, qué tan fácil será reclutar el talento perdido y recapitalizarla, además de la restructuración de deuda que seguramente será necesaria para restablecer su vialidad.

En cualquier caso, lo que debemos tener claro es que sería una compañía nacional mucho más pequeña, focalizada en algunos yacimientos en donde puede asegurar la capacidad técnica y de inversión necesarias para explotarlo de manera eficiente, que tenga la opción – pero no la obligación – de ser socia de otras compañías nacionales o extranjeras.

Aun concibiendo PDVSA en esos términos – mucho más limitada en tamaño a lo que estamos acostumbrados – no me queda claro qué tan viable sería.

P. ¿Cuáles son los costos o riesgos de una privatización de PDVSA?

R. En el contexto que he descrito los riesgos de una privatización son mucho menores, sencillamente porque el conjunto de la industria petrolera venezolana no dependería de la situación financiera y operativa de PDVSA. De hecho, el mayor riesgo sería no abrir el petróleo a la inversión extranjera, no ser capaz de reflotar PDVSA en el corto plazo, y perder esa ventana de oportunidad para explotar nuestros hidrocarburos que se está cerrando en el tiempo.

A mí me gustaría también enfatizar los beneficios derivados de una privatización, sea de PDVSA o de otros activos públicos en donde no exista una racionalidad o motivo claro para justificar la presencia del Estado. Cuando ocurren estos procesos, la atención se suele centrar en el precio al que se realiza la operación.

En el caso de empresas en marcha con flujo de caja positivo, ese es un buen enfoque: ¿Lo que me ofrecen es mayor que el flujo de caja futuro de esta compañía, descontado a una tasa que refleje el riesgo del negocio? En el caso de los activos públicos venezolanos, la situación es distinta.

Aunque no existen cuentas claras, no creo que uno cometa un error significativo asumiendo que sufren pérdidas crónicas, tienen más personal del que se necesita para operarlas (el equilibrio es que ganan infinitesimalmente menos de lo que deberían ganar los que se necesitan para operarlas), y están ahogadas bajo el peso de una fuerte deuda.

En esa situación, yo no sería muy optimista con lo que se pudiera obtener. Yo pondría mucho más énfasis en lo que se podría crear en valor agregado y empleo en estas compañías, en los ahorros anuales que se producirían por la privatización, en el dinamismo que la iniciativa privada – con un marco regulatorio que restablezca los incentivos – le traería a la economía.

En el caso de PDVSA y todo lo que rodea a la industria petrolera nacional los prospectos no son muy prometedores. El evento electoral de 2024 – no se le puede caracterizar como una elección, eso trae consigo unas garantías que en Venezuela hoy en día, y desde hace rato ya, no están dadas – y el hecho de que hay una Asamblea Nacional que tiene la conformación que tiene, hacen muy difíciles los cambios necesarios para dinamizar la industria que he descrito más arriba. El Estado predador, la insaciable voracidad fiscal continúa ahí, los inversionistas lo saben.

Más allá de esta circunstancia particular, Venezuela debe buscar la forma de crear confianza en torno a su industria petrolera. Algunos dicen que, si PDVSA se hubiera privatizado, el chavismo se lo habría robado todo. Habría que preguntarse se eso no ha ocurrido ya, con o sin privatización.

Lea la entrevista completa siguiendo este enlace a Politiks

Antes de que todo esto empezara ya se olía el triunfo de Hugo Chávez, Carlos Blanco asumió la dirección de la revista Primicia, editada por El Nacional. Aunque empezó muy joven a escribir artículos en la prensa nacional, presumo que esa fue su primera vez al frente de un equipo de periodistas. Blanco era la disciplina y el rigor, a la vez la palabra cultivada de su nota editorial y la desmesurada -también certera, también punzante- de sus entrevistas. Quien firma esta nota, era el editor de los textos de aquellas batallas que Blanco libraba con figuras como Arturo Uslar Pietri, del mundo que se iba, que empujó a irse, y de otros, como el evasivo Jorge Giordani y uno, que se presentó sin cita para pedir su round con el director y dijo llamarse Nicolás Maduro.

Por: Javier Conde – La Gran Aldea

La memoria me llevó a esos días de 1997 a 1999 -el tiempo en que estuvimos en Primicia con Blanco- mientras editaba este texto, en que él ahora es el entrevistado. El trabajo de corte y costura fue laborioso -espero que acertado- porque, como antes, hubo que podar mucho de lo conversado. Hay largas párrafos de contexto y revisión, y trozos de lo que parece un ping-pong, de pelota que va y viene, buscando casualmente un blanco, una ruta huidiza o aclarar la que en este caso propone la campaña política de María Corina Machado.

Exministro para la Reforma del Estado en los tiempos de Carlos Andrés Pérez (CAP), tiempos de esperanzas y desgracias, Carlos Blanco trabaja en temas estratégicos con María Corina Machado. Y está contento, aunque reniega del triunfalismo, y desea y está convencido de que habrá otro round con Nicolás Maduro y que lo librará ella, María Corina Machado (MCM), el rostro de Vente Venezuela.

“El problema no es solamente elecciones transparentes para ganarlas sino condiciones para que el resultado de esas elecciones sea respetado”Carlos Blanco

-Un  largo viaje desde aquella pequeña organización de izquierda (Proceso Político)  hasta  esta propuesta de transformación liberal de Venezuela, ¿cuál ha sido la clave de ese viraje personal?

-El camino ha sido largo desde mi participación en la izquierda venezolana, universitaria, y luego en la campaña electoral de la tercera candidatura de José Vicente Rangel. En esa pretensión se produjo una ruptura intelectual y política porque ese equipo que asumió la candidatura de JVR, tan variado como era, estaba lleno de grupos y dirigentes muy destacados que se caían a mordiscos entre sí, cosa que yo no había visto. El quid del proceso fue que esa candidatura salió muy mal electoralmente, y resulta que hubo dirigentes que con ese resultado reclamaban que había habido un triunfo por unas razones absolutamente ridículas. Eso me clarificó en el sentido de que esa línea de conducta que pretendía imponer el socialismo en un país como el nuestro había sido un proceso equivocado (…). Después tuve la oportunidad, que marcó mi vida, de trabajar con Simón Alberto Consalvi y Ramón J. Velásquez en la concepción de la idea de la reforma del Estado. Trabajamos los tres de una manera dedicada en lo que debía de ser en el gobierno de Jaime Lusinchi la transformación  de la sociedad venezolana y del Estado. Ideas que yo pensaba antes que eran un patrimonio de la izquierda. Fue así como en febrero de 1984 cuando Lusinchi toma posesión de la presidencia, y en diciembre de ese año hay conversaciones para constituir un equipo para la reforma del Estado. No fue fácil porque había oposición dentro de Acción Democrática a nombrar una comisión como la que estábamos concibiendo. Gonzalo Barrios decía que nombrar a tanta gente era crear un saco de gatos. Lusinchi estaba demorado hasta que en diciembre de aquel año nombró esa comisión, sin hacerle mucho caso a Barrios, presidida por Velásquez y conmigo como secretario ejecutivo. Ahí se abrió una oportunidad  gigantesca de transformar al país.

Blanco cuenta que la Comisión para la Reforma del Estado (COPRE) tuvo claras tres cosas desde el principio: 1) Había que ir a fondo; 2) La Comisión era plural y para nada un apéndice del gobierno; 3) Se comenzó a escuchar al país siguiendo una idea estratégica que Blanco atribuye a Velásquez: en lugar de decir lo que había que hacer, oír a todos: candidatos presidenciales, jefes de partidos, dirigentes políticos, sociales y gremiales. De ahí salieron las propuestas para la reforma de los partidos políticos, la elección popular de gobernadores y alcaldes, la revisión del financiamiento de los partidos. Hasta que vino la ruptura entre la Comisión y el gobierno porque el sector que dominaba AD se oponía a la elección popular de los gobernadores y alcaldes. La COPRE siguió trabajando entre 1986 y 1988, y en ese último año, que era electoral, los dos principales candidatos Eduardo Fernández y Carlos Andrés Pérez toman como bandera la reforma del Estado. “Fue un fenómeno mágico”, acota. Tras el triunfo de CAP sería designado presidente de la COPRE y ministro para la Reforma del Estado.

-Volviendo a la pregunta original (Blanco no pierde el hilo) creo que este cambio intelectual y político mío se puso al servicio de las transformaciones que el país necesita de una manera práctica, efectiva y realista. A mí no me costó sino un proceso de evolución intelectual del cual estoy orgulloso. Dejé de creer en unas cosas y comencé a creer en otras cosas. Ahora desde hace unos cuantos años acompaño a María Corina Machado en este esfuerzo por una sociedad  abierta, menos estatista, con un Estado fuerte, no un Estado grande, creo que el papel de la propiedad privada es esencial en una sociedad  moderna, lo que significa que el Estado no puede arropar a la  sociedad como ha ocurrido en Venezuela. Esa es mi visión.

“Todas las consultas habidas y por haber dan que el régimen es minoritario, desde los que le conceden el 30% como máximo, hasta el reconocimiento de que Maduro no tiene apoyo alguno, y que el apoyo que pudiera tener es el de la intimidación”Carlos Blanco

-En el sitio web de Vente Venezuela falta una definición programática más allá del partido de la libertad y la construcción de país autónomo y productivo, ¿se puede prescindir de un programa?

-Lo que tienes que tener son grandes ideas programáticas que orienten el desarrollo del país hacia donde se quiere. Las grandes propuestas son el libre desarrollo del individuo como está en la propuesta de Vente, un Estado al servicio del ciudadano y una economía de libre mercado. Con esa visión se tiene una definición estratégica. En la campaña de 2024 obviamente tienes que tener un programa de gobierno. En las condiciones actuales de Venezuela no solamente es un programa de políticas públicas tradicionales, tiene que ser un programa de construcción institucional, porque a diferencia de una sociedad democrática donde tienes instituciones que desarrollan las políticas públicas que propones, en Venezuela  no tienes esas instituciones. Ha habido una destrucción masiva del Estado. Tienes que tener un programa para reconstruir el Banco Central de Venezuela, las Fuerzas Armadas, la industria petrolera, las gobernaciones, las alcaldías, la justicia, el Parlamento. En Venezuela se está viviendo lo que, guardando las distancias, es el período final de una guerra. Lo que me imagino es la gente después de la Segunda Guerra Mundial caminando sobre las ciudades destruidas buscando aquí y allá qué hacer. Ese espíritu de reconstrucción creo que está presente en la gente, la que está dentro y fuera de Venezuela, dispuestos todos a colaborar para la reconstrucción del país. Tenemos una energía, no solo un conocimiento, que busca canalizarse hacia ese proceso reconstructivo que no tengo la menor duda va a venir.

“La sociedad no está rendida”

-¿María Corina Machado es un fenómeno electoral?

-Hay síntomas que indican que María Corina se está convirtiendo en un tsunami.

-¿Cuáles son esos síntomas?

-El grado de apoyo que está obteniendo en la calle, la cantidad de gente de otras organizaciones políticas que se está sumando a su candidatura, y el hecho de que mucha gente que antes objetaba algunas cuestiones de María Corina, el estilo, la firmeza, la dosis extra de energía que ella le da a sus planteamientos, ahora entiende que es la persona del momento. Yo no soy triunfalista. Es un error serlo pero creo que es un proceso en marcha pueden ocurrir muchas cosas. Confío en que el liderazgo en esta etapa lo tiene María Corina y lo va a consolidar en el curso de los próximos meses.

-MCM está en la política directa desde 2012 cuando se postuló a las primarias, aunque ya tenía figuración pública. Compitió como independiente, sin partido y su saldo en votos fue muy reducido, ¿varió su discurso?, ¿qué hace que ahora tenga mayor receptividad?

-La sociedad venezolana ha vivido en estos 24 años de chavismo-madurismo diversas etapas. El país ha reconocido liderazgos a lo largo de este tiempo en los cuales ha confiado. Desde la lejana y temprana oposición a Chávez de la Asamblea de Educación, después se pasó por el liderazgo, en que los partidos estaban destruidos, de la CTV, Fedecámaras y la Gente del Petróleo; el referéndum, en el cual María Corina y Súmate estaban activamente participando. Enrique Mendoza en la Coordinadora Democrática, Manuel Cova en la CTV, (Manuel) Rosales, (Henrique) Capriles como candidatos y, por último, el episodio de Juan Guaidó como presidente interino. Esos liderazgos le propusieron al país salidas que no se desarrollaron. En unos casos porque obviamente  propones una salida y no siempre tienes la garantía de que se va a tener éxito. En otros, porque a mi juicio equivocaron la tarea. Es lo que pasa con el interinato, que ofreció al país el ‘cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres’, uno puede pensar lo que quiera de la oferta pero esa fue la oferta que hizo Guaidó  y la que el país creyó, y esa oferta muy rápidamente tuvo desviaciones. La mamarrachada del 30 de Abril con un alzamiento rocambolesco en la Autopista del Este, la entrada sí o sí de la Ayuda Humanitaria que fue un desastre, y el inicio de negociaciones bajo el amparo de Noruega que representaba una contradicción con la oferta del ‘cese de la usurpación’.

Blanco sostiene que había una “disonancia absoluta” entre vamos a sacar a Maduro y vamos a negociar con Maduro unas elecciones, en las cuales Maduro va a salir. Esa disonancia, afirma, fue la madre del deslave del interinato en el que ve, sin embargo, una de las circunstancias “más maravillosas” de las fuerzas democráticas del país, al coincidir el liderazgo representado por Guaidó, un apoyo popular “sin precedentes” y un respaldo internacional “desconocido”.

-Eso se dilapidó y ahora hay una situación que tiene de malo que muchas ilusiones se han perdido, esa comunidad internacional está viendo para otro lado silbandito y la división se ha impuesto entre las fuerzas democráticas del país. Pero está el hecho de que la sociedad no está rendida. Puede estar frustrada, decepcionada, pero no rendida. Se muestra en multitud de expresiones desde la conversación cotidiana con la gente hasta las protestas, las demandas de diversos sectores civiles y militares, de izquierda, de derecha, los de arriba, los del medio, los de abajo. Hay una situación en el país de respuesta, de resistencia, que no ha cesado. Ese país requiere un nuevo liderazgo. Yo creo, por supuesto usándolo solo como una analogía y no como una identidad, cuando las protestas y el ambiente de la sociedad necesitó poner rostros al descontento del comienzo de los ‘90 con las medidas que adoptó el gobierno del presidente Pérez, con la descentralización que disgustó a los partidos, con el ajuste económico que irritó a mucha gente, eso se condensó en el rostro de Chávez. El país buscó un cambio con CAP que fue un hombre de un partido que había luchado contra la dirigencia de ese partido y ganó;  un cambio con un hombre del sistema y un partido del sistema; después un cambio con un hombre del sistema pero que se había salido de las estructuras partidistas que fue (Rafael) Caldera. Y no funcionó, ni con un hombre del sistema con partido, ni con otro hombre del sistema sin partido. El país volteó hacia Chávez, que era la cara que había sonado en el ‘92 y pasó lo que pasó. Creo que en este momento María Corina está representando ese rostro que estaba allí desde hace algunos años. Su constancia, su esfuerzo, su capacidad de montar equipos ha generado que ahora ese trabajo esté dando sus frutos. Se ha desarrollado como dirigente y tiene una madurez impresionante en su apreciación del país. Esos son los cambios que ella ha experimentado. También cambió la situación. No es lo mismo haber hablado en el 2014 con la gente en la calle, no es lo mismo haber hablado en el 2019 con la gente en la calle que ahora en que hay que construir desde la perspectiva de esta marcha en el desierto que ha habido para todos.

Lea la entrevista completa siguiendo este enlace a La Gran Aldea

Un incendio en un centro del Instituto Nacional de Migración de México (INM) en Ciudad Juárez, en la frontera con Estados Unidos, ha dejado al menos 39 personas muertas y varias heridas.

DWBBC

Antes del incidente, los agentes del INM habían hecho un operativo para remover de las calles a migrantes que piden limosna.

Así lo confirmó oficialmente el organismo, en un comunicado difundido a través de su cuenta de Twitter.

El organismo reveló que 68 hombres «mayores de edad» y «originarios de Centro y Sudamérica» se encontraban en el recinto al momento de ocurrido el suceso. La llamada «Estancia Provisional de Ciudad Juárez» es un centro utilizado por las autoridades mexicanas para resguardar a los migrantes que intentan cruzar ilegalmente a EE.UU.

La estación, ubicada en el puente Internacional Stanton-Lerdo que conecta a Ciudad Juárez con El Paso, Texas, había decenas de migrantes retenidos, en su mayoría de Venezuela. Aún se desconoce el origen del fuego, pero testigos expresaron a medios locales que comenzó en el área donde estaban los hombres migrantes retenidos y algunos de ellos quedaron atrapados.

El ejército ruso lanzó durante la pasada noche 15 drones contra el territorio de Ucrania, cuyas defensas aéreas lograron derribar 14 de esos aparatos, según informaron el martes (28.03.2023) las Fuerzas Armadas ucranianas en su cuenta de Facebook.

EFE

«Por la noche, el enemigo desplegó 15 drones Shahed-136 para llevar a cabo ataques aéreos. 14 de ellos fueron destruidos por nuestros militares”, se lee en el parte del ejército ucraniano.

Previamente, la Fuerza Aérea ucraniana había informado de que los drones Shahed fueron lanzados desde el norte y el sureste de Ucrania.

Aunque las autoridades no han especificado de momento las zonas en las que los drones han sido interceptados, el alcalde de Kiev, Vitalii Klychko, ha informado en su cuenta de Telegram de varias «explosiones” en la capital. Una de ellas provocó un incendio en un espacio comercial que ya ha sido extinguido sin causar víctimas.

Drones dirigidos a Kiev

Serhiy Popko, jefe de la administración militar de Kiev, dijo que Rusia había lanzado 12 aviones no tripulados hacia la ciudad, pero las tropas de Ucrania habían identificado y destruido «todos los objetivos enemigos» en el espacio aéreo en torno a la capital.

Aunque sean destruidos antes de llegar a su objetivo, los drones pueden explotar al caer tras ser interceptados.

Rusia viene atacando con drones Shahed de fabricación iraní infraestructuras críticas ucranianas, en especial la red eléctrica, desde el pasado mes de octubre. Gracias, en parte, a la donación de sistemas de defensa aérea por parte de sus aliados, Ucrania logra ahora interceptar la mayor parte de drones en este tipo de ataques.

Esto le permite evitar los daños en el sistema eléctrico que antes dejaban sin luz a millones de ucranianos, pero los expertos advierten de que Rusia podría utilizar también estos aparatos no tripulados de coste relativamente bajo para obligar a Ucrania a gastar armamento mucho más caro para derribarlos.

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