Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

DW dialogó con Leticia Bonifaz, única latinoamericana integrante del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de la ONU.

Leticia Bonifaz nació en Comitán, Chiapas, México. Es doctora en derecho y experta en derechos humanos e igualdad de género. 

Luchadora incansable, en la actualidad, integra como única latinoamericana el Comité de la Organización de las Naciones Unidas que supervisa la aplicación de la Convención para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés). Este es el instrumento internacional clave en la defensa de los derechos de todas las mujeres y niñas, en los 189 países que lo han ratificado.

Con ocasión del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora cada 8 de marzo, DW entrevistó a Bonifaz, en exclusiva, desde Ciudad de México.

DW: ¿Cuáles son los principales desafíos en torno a la lucha contra la violencia contra las mujeres en Latinoamérica?

Leticia Bonifaz: El principal desafío que se tiene en torno a la lucha contra la violencia hacia las mujeres en Latinoamérica es el combate a la impunidad. No hay sanciones a los perpetradores de la violencia. Las denuncias no encuentran los cauces debidos, y esto genera que las víctimas se planteen la utilidad de denunciar o no denunciar.

Por otro lado, no hay acciones preventivas y de información, y no se está poniendo énfasis en las razones de por qué se ha exacerbado la violencia de los hombres en los ámbitos público y privado. Las masculinidades tóxicas siguen reproduciéndose.

Todas las acciones son posteriores a los sucesos consumados. Las políticas de prevención son erráticas. No existe un solo modelo, en ningún país latinoamericano, que sea ejemplo a seguir y que muestre una ruta sostenible que lleve a demostrar que la lucha en los frentes sociales, políticos y jurídicos desemboca en una disminución de la violencia. Desafortunadamente, las cifras muestran que la violencia sigue en aumento.

«Violencia» no es solo el golpe: ¿cuáles son los tipos de violencia más difundidos y, a la vez, menos reconocidos como tales?

Efectivamente, la violencia física no es la única. La violencia psicológica puede ser muy dañina al ser constante y degradante, porque minusvalora a la mujer y la puede dejar en una situación de impotencia e incapacidad para reaccionar ante situaciones cotidianas.

Está también la violencia patrimonial, que implica que muchas mujeres que se han dedicado al trabajo en el hogar no tienen ninguna propiedad a su nombre, lo cual las coloca en un plano de desventaja permanente. Existe además la violencia económica cuando -también por las tareas de cuidados y de trabajos domésticos-, les controlan el gasto diario y se genera subordinación por ello.

También es importante combatir la violencia a través de los medios y las redes sociales, esto es, la ciberviolencia. Existe también la violencia vicaria, a través de la cual se busca dañar a la mujer mediante el daño a hijos o hijas. Y, por último, la violencia política, que se ha agudizado, hacia quienes buscan acceder a espacios de tomas de decisión.

¿Cuáles son los factores que impiden que se avance aún más en esta lucha?

Falta compromiso de los Gobiernos en el tema. Falta voluntad política para atender las demandas sociales, para combatir las distintas expresiones de machismo y para romper el llamado pacto patriarcal. Pareciera que no se reconoce e identifica la magnitud del problema. Se minimiza, se invisibiliza o se esconde.

¿Qué forma toma la discriminación hacia las mujeres en Latinoamérica?

Sigue habiendo discriminación hacia las mujeres indígenas y afrodescendientes. No se ha logrado la igualdad en participación política.

¿Cuáles son los principales logros del organismo que integra? ¿Cómo lograr que las mejoras «lleguen» a las mujeres «reales»? 

Desde CEDAW, se hace una revisión periódica de los avances que va teniendo cada uno de los países que suscribieron la Convención en los temas de discriminación contra la mujer y se señalan rutas y tiempos para lograr objetivos muy concretos.

También se elaboran recomendaciones generales. El año pasado, en octubre, se presentó la recomendación general número 39, sobre derechos de las mujeres y niñas indígenas, y hoy está en proceso de elaboración la número 40, que va a ser sobre el incremento de la participación de las mujeres en la vida pública.

¿Qué les diría, con ocasión del Día Internacional de la Mujer, a quienes quieran luchar en defensa de los derechos de las mujeres? ¿Por dónde empezar?

El Día de la Mujer tiene que ser un espacio de reflexión profunda de la situación que hoy se vive, particularmente en temas de violencia, pero, sobre todo, es un día para hacer conciencia y para sumar a más mujeres en la lucha por los derechos y por la igualdad.

Por solicitar permiso para manifestarse, feministas cubanas han sido acosadas y detenidas. Por el momento, sus reclamos solo hallan espacio en el entorno digital, pero un día recuperarán las calles

Yoani Sánchez – DW

Gladys vive en Caibarién, una pequeña ciudad costera en el centro de Cuba. Desde hace dos meses, su hijo partió junto a otros jóvenes en una balsa rústica para intentar llegar a Estados Unidos. Desde entonces, no ha sabido nada de ellos. Maestra de profesión y jubilada hace una década, la mujer pasa sus horas revisando las redes sociales y llamando a la familia de los otros balseros desaparecidos para saber si tienen alguna noticia. Este 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer, se hará más largo que de costumbre para ella: sin celebraciones ni risas.

«Allí, allí fue donde la mataron», señala un vecino de Camalote, en la provincia de Camagüey, cuando alguien indaga por Leidy Bacallao Santana, de 17 años. El pasado 3 de febrero la joven buscó refugio en la estación de Policía ante las amenazas de su exnovio, pero éste la persiguió y terminó matándola con un machete frente a los uniformados. Desde que comenzó el año, 16 mujeres cubanas han muerto en agresiones machistas en un país donde la propaganda oficial se resiste a reconocer los feminicidios que enlutan a tantas familias. Desde el Gobierno solo se narran las historias de mujeres felices, realizadas y agradecidas con el sistema.

Con su bata blanca, Danurys sale cada mañana para su trabajo en un consultorio médico. Lleva solo unos meses de graduada y sueña con, más adelante, hacer una especialidad en pediatría. Esta semana no ha tenido nada para desayunar, a pesar de que los salarios del sector de la Salud Pública están entre los más altos del país. La devaluación del peso cubano y la subida del precio de los productos básicos, unidos a un desabastecimiento crónico y a la ineficiencia productiva del país, hacen que un pedazo de pan, un vaso de leche o un sorbito de café se hayan vuelto inalcanzables para el bolsillo de muchos.

La joven galena no quiere hacer las maletas y largarse, como lo hicieron más de 350.000 cubanos el año pasado, pero no sabe cuánto más podrá sobrellevar las estrecheces materiales y los bajos sueldos. No proyecta siquiera tener hijos en los próximos años: «Parir aquí no, eso lo tengo claro», concluye categóricamente.

Hace cien años, las abuelas de Gladys, Leidy y Danurys se lanzaban a las calles cubanas reclamando su derecho al voto, celebraban haber alcanzado la primera Ley del divorcio en la Isla tras décadas de exigencias, y plantaron batalla por la inclusión laboral y la dignidad salarial. Durante la primera mitad del siglo XX, el movimiento feminista en la Isla logró importantes reformas al Código Civil y reivindicaciones significativas en cuanto al matrimonio, la maternidad, el estudio y el trabajo. No fueron conquistas fáciles. Muchas de ellas dejaron sus lágrimas y sus energías en mítines, conferencias y protestas públicas, pero allanaron significativamente el camino.

Este año, un grupo de feministas cubanas decidió entregar una carta al Parlamento solicitando permiso para una manifestación pacífica. La Asamblea Nacional no aceptó la misiva y algunas de estas mujeres fueron posteriormente acosadas y detenidas. La represión las ha obligado a lanzar otra iniciativa: llevar durante esa jornada una cinta negra en la mano como muestra de luto, contra los feminicidios y a favor de una Ley Integral que proteja a las mujeres de la violencia de género. En las redes sociales se organiza una «marcha virtual» para sustituir la demostración física vetada por el oficialismo. Gladys, Danurys y los familiares de Leidy tendrán que conformarse con mostrar su indignación en internet. Por el momento, sus reclamos solo están permitidos en el espacio digital, pero un día recuperarán las calles. Falta poco.

Hoy es 8M y me puse a pensar en el inicio, en el génesis —creo que este término es más que oportuno— del reclamo por la igualdad. O, más bien, en cómo nació la desigualdad entre hombres y mujeres. Decidí escarbar en las raíces. Y me acordé de Lilith.

Por: Ariana Budasoff – Infobae

Lilith es leyenda. Es misticismo. Es demonio. Es liberación. Y es, también, una figura reivindicada por los feminismos a la que le cabe el mote de haber sido la primera. La primera mujer. La primera feminista. La primera en decir: Hasta acá.

Conocí su historia en un espacio de educación híbrido entre lo formal y lo no formal judaíco, en mi adolescencia. No había vuelto a ella hasta ahora que me dispuse a investigar para traerla a este espacio. Para mi sorpresa, navegando entre sitios, textos y respuestas de una rabina y un rabino con quienes hablé, encontré que la leyenda de Lilith no es una sola ni pertenece solo a la cultura judía. Sino que es compartida por múltiples pueblos, que cada uno la cuenta diferente, hace diversas interpretaciones y le imprime a Lilith múltiples significados: desde el demonio más malvado que por las noches intenta matar niños y niñas pequeñas, hasta la primera mujer en rebelarse ante el intento de sometimiento del varón y en proclamar que su cuerpo su decisión, pasando por una figura astrológica que representa la luna negra del zodíaco: hay mucho.

Abarcarlo todo en este espacio, es imposible, por eso voy a contarte la historia que yo conocí de chica, que es la que me llevó a traerla en el marco de esta fecha y es, también, la más difundida entre las leyendas que circulan.

Según cuenta el primer capítulo del Genésis, la historia bíblica de la creación del mundo, la humanidad inicia así: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios los creó; varón y mujer los creó”. Es decir que varón y mujer habrían sido creados al mismo tiempo, de la misma materia: tierra, arcilla o polvo, según las diferentes versiones. Pero en el capítulo dos, la creación de la mujer aparece contada nuevamente y de otra manera. Allí se narra que después de crear a Adán, Dios dijo algo como “No es bueno que el hombre esté solo”, creó a los animales y después, haciendo que Adán cayera en un sueño profundo, le extrajo una costilla de la que “hizo una mujer y la trajo al hombre”. Esa fue Eva. A la que, claro, también se culpa por haber hincado el diente en el fruto prohibido, lo que los expulsó del paraíso y condenó a la humanidad a miserias y penurias. Pero el punto es: ¿por qué se cuenta dos veces y de dos maneras diferentes la creación de la mujer?

La rabina Silvina Chemen me compartió un material que dice que los cabalistas —quienes estudian la cábala, una disciplina y corriente de pensamiento esotérico iniciada por un sector del judaísmo para interpretar el Antiguo Testamento (la Torá) de forma mística y alegórica— hicieron diversas lecturas para explicar la contradicción entre ambas versiones. Una de ellas, también difundida, sugería que en un primer momento Adán había sido creado como un ser andrógino, es decir, que poseía un cuerpo femenino y uno masculino, y que ambos estaban unidos por la espalda. Y que, luego, Dios lo dividió. Pero la interpretación que me interesa es la que indica que la primera mujer, creada en el mismo momento, del mismo material y, por ende, en igualdad de condiciones que Adán, fue Lilith. Sucede que, al parecer, Adán no comprendió esa igualdad.

Esta versión de la historia aparece en el Alfabeto de Ben Sirá, una compilación de comentarios y relecturas del Antiguo Testamento o, en hebreo, un midrash —”una suerte de interpretación alegórica, mitológica judía” del siglo X, puntualiza el rabino reformista Damián Karo—.

Karo (que brega por un “judaísmo libre, igualitario y diverso”) la narra así: “Ahí cuenta que Dios tomó de la tierra y creó a Lilith. Entonces Adán fue a acostarse con ella, a tener un vínculo sexual, y ella le dijo: ‘Yo no voy a ir abajo’. A lo que él le contestó: ‘Yo no voy a ir abajo porque yo pertenezco y me vinculo a lo superior, vos tenés que ir abajo porque te vinculás con lo inferior’”. Lilith no acordó un ápice con el argumento de su compañero y le devolvió una muy elocuente explicación: “Dado que los dos fuimos creados por igual, de la misma tierra, no hay motivo para que yo vaya abajo”. “Dice el midrash que los dos hablaban y no se entendían y no se escuchaban y cuando él quiso forzarla, ella simplemente invocó el nombre sagrado de Dios y desapareció”.

Pero la historia sigue.

Collier, John; Lilith; Atkinson Art Gallery Collection

Lilith no se esfuma, sino que decide abandonar el Paraíso antes que someterse a las órdenes de su compañero varón, desoír sus propios deseos sexuales y renunciar a sus convicciones. Otras lecturas van más allá y aseguran que Adán deseaba relegarla a las tareas cotidianas —no sé si en este caso vale decir domésticas— del Jardín del Edén, básicamente a las que tenían que ver con atender las necesidades y deseos de su pareja y con ser madre, por supuesto. Al parecer, para Lilith, ese panorama no era ningún paraíso y tras pronunciar el verdadero nombre de Dios —algo prohibido en la tradición judía— le crecieron alas y salió volando. Según varias interpretaciones se radicó en el Mar Rojo, donde habitaban demonios y seres lascivos junto a quienes se entregó a la lujuria. De ellos engendraba miles de hijos demonios por día, llamados Lilim. A ella también se la llamó Madre de los Demonios. Una especie de Daenerys Targaryen, Madre de Dragones, pero malvada.

Despechado —y probablemente con el ego herido— Adán se quejó ante Dios por el abandono de su compañera, por lo que Dios envió a tres ángeles a buscar a Lilith: Senoy, Sansenoy y Semangelof. Pero Lilith se negó a volver. Como castigo ante su desobediencia los ángeles le advirtieron que matarían a un centenar de sus hijos-demonios por día. Lilith respondió que incluso eso era mejor que volver con Adán y someterse a él. Y que así como sus hijos perecerían, ella mataría a los hijos e hijas de Adán: juró atacar a los niños, e incluso a sus madres, durante el nacimiento. Y advirtió que los varones, hasta los ocho días —es decir, antes de ser circuncidados— y las niñas hasta los 20 días de vida estarían en peligro de ser objeto de su ira. También aseguró que atacaría a los hombres en sus sueños, robándoles su semen para gestar más niños demonios, por aquellos que le matasen a ella.

De esto, cuenta Karo, “se desprenden algunos amuletos que cuidarán sobre todo a los niños varones”, ya que según la leyenda Lilith jura no atacar a los recién nacidos que lleven los nombres o las formas de los tres ángeles inscritos. Por ese motivo, explica Ben Sira en su interpretación, se escriben sus nombres en amuletos que se les coloca a los recién nacidos varones.

La cuestión es que en el Edén, Adán seguía solo. Entonces Dios decidió darle una nueva compañera. Pero esta vez sería diferente: la crearía a partir de sus propios huesos para asegurarse de que no se rebelara y le obedeciera. Así fue como le sacó una costilla y creó a Eva. Aunque ni tan dócil ni tan sumisa, Eva mordió el fruto prohibido. Hay muchas versiones que indican que la famosa serpiente que la persuadió era, en realidad, Lilith.

Lady Lilith, de Dante Gabriel Rossetti (fragmento)Lady Lilith, de Dante Gabriel Rossetti (fragmento)

Lilith y su reivindicación feminista

“La tradición judía es una tradición interpretativa. Es una tradición que, más que basarse en un texto, se basa en la interpretación de los textos”. Explica Damián Karo ante mi pregunta acerca de si hay corrientes judaicas que promuevan las relecturas aggiornadas de los llamados “textos sagrados” de los que parte la religión, pero también la cultura, las tradiciones y creencias.

Karo señala que quizás es demasiado decir que se promuevan las relecturas pero que, con seguridad, todo se erige sobre interpretaciones, que “aún los que sostienen que se basan en algún texto, lo hacen solo con la lente de las interpretaciones de otros textos, que no llamarán texto sino palabra divina, revelada, pero que son libros concretos”. Y que, “en general, lo que llega a nosotros, la línea histórica que sobrevive de la diversidad de judeidades de cada tiempo y lugar, es la línea de la interpretación”. Entonces, sostiene que “sí podemos decir que el judaísmo, la biblioteca judía y el pensamiento judío tienen como columna vertebral validar los textos anteriores a través de relecturas”. “Es clave de la tradición la interpretación, la resignificación. No podríamos pensar de otro modo que lo judío siguiera existiendo si no fuera por la actualización que le damos a los textos”.

Le pregunté sobre esto porque, como te comentaba, hallé múltiples interpretaciones del mito de Lilith. Pero lo que más me asombró fue toparme con la que hizo Judith Plaskow, teóloga, escritora y activista estadounidense conocida por ser la primera teóloga feminista judía.

En el comienzo de la década del 70, Plaskow hizo lo que es tan usual principalmente entre los varones ortodoxos y estudiosos de los textos sagrados del judaísmo: juntarse a leerlos y reinterpretarlos. Solo que ella se reunió con un grupo de mujeres, judías, feministas que, sin perder de vista ni la religión ni sus convicciones, estaban dispuestas a tomar la historia de Lilith escrita por Ben Sirá, es decir, la interpretación del siglo X que narro arriba, y darle una relectura contemporánea: la interpretación de la interpretación.

Para Plaskow y su grupo de teólogas, Lilith y Adán fueron creados en condiciones de absoluta igualdad y su ruptura se debió al autoritarismo de Adán —¿el primer machirulo?—, que no estaba dispuesto a reconocer esa igualdad. Como Lilith no pensaba asumir el rol pasivo que su compañero pretendía, pronuncia el nombre sagrado de Dios y abandona el Edén y a su compañero. Poco después Dios crea a Eva, un poco más dócil, de la costilla de Adán.

Hasta ahí la historia es casi igual. Pero continúa: un día Eva, la segunda mujer de Adán, se encuentra a Lilith en los límites del Jardín del Edén y se da cuenta de que no es un demonio que mata recién nacidos como Adán la había descrito, sino una mujer igual a ella. Ambas se sientan a conversar: se cuentan sus historias, empatizan, ríen, lloran, hasta que crece entre ellas un vínculo de sororidad. Mientras: Dios y Adán temen el momento en que Lilith y Eva vuelvan juntas al Edén para reorganizarlo según su criterio.

En la tradición judía, basada en interpretaciones y reinterpretaciones, es usual que los rabinos escriban un midrash, una reversión de la historia o una suerte de explicación, cuando algo no coincide o incluso se contradice en el Antiguo Testamento, como sucede en este caso con las dos versiones de la creación de la mujer. Es por eso que la relectura feminista del grupo de Plaskow hace sentido. Según esta teóloga, cuenta Sandra Barba —autora de un artículo que narra esta historia en la revista Letras Libres—, su misión es hacer que las historias de las mujeres “surjan de los espacios en blanco que hay entre las palabras y las letras de la Torá”.

“Por supuesto que es un acto feminista leer y reescribir a Lilith, figura mitológica de la mujer como demonio, desde otro lugar. Lilith fue la que le dijo al varón ‘Yo no voy abajo, acá no hay dominación’, ‘Los dos venimos de la tierra. Los dos somos iguales’. Y además es esta idea [revolucionaria] de una mujer que se va, [que abandona al varón], en el tiempo que fue escrito ese mito. Leerlo hoy es absolutamente feminista. La mesa está servida para, justamente, retomar lo que era mal visto para empoderar a esa Lilith y con ella a todas las mujeres, y darle una relectura”, opina Karo.

Además de ser, también, un guiño para las feministas que no quieran abandonar el judaísmo —retrógrado en sus corrientes más ortodoxas—, esta versión del mito de Lilith, —que se encuentra en el libro de Plaskow, The Coming of Lilith. Essays on Feminism, Judaism and Sexual Ethics 1972-2003 (2005)—, viene a reivindicar a esta antiheroína y a salvarla de la demonización y la oscuridad a la que se la había relegado por haber desobedecido y abandonado al varón, y viene a poner las relaciones de solidaridad entre mujeres en el inicio de la historia de la humanidad. Lo que también intenta desterrar el mandato de competencia femenina y poner en su lugar a la sororidad.

Sobre esto, Barba cuenta que Plaskow “quiso documentar el proceso mediante el cual se redactó este nuevo mito”. “La teóloga y sus colegas, como tantas otras, solían reunirse en grupos para hablar acerca de lo que implica ser mujer. La desigualdad de género iba revelándose por medio de las historias personales que compartían —y que abarcaban temas como la familia, la sexualidad, el trabajo, el mundo del arte y la religión—. De ahí que en esta versión del mito, Lilith y Eva se sienten a conversar durante horas. Si la narración insiste en ello es porque esta organización de las bases fue crucial para el movimiento feminista: el reconocimiento que se da mediante el diálogo es el punto de partida de la sororidad y de la alianza que las llevará a reconstruir su sociedad”.

Plaskow trajo del exilio a Lilith, cuyo destierro a la oscuridad había sido el castigo por rechazar los mandatos de género, el orden social que se pretendía establecer, ahí: desde el Génesis.

El nombre de Lilith bordado en uno de los manteles de The Dinner Party, de Judy ChicagoEl nombre de Lilith bordado en uno de los manteles de The Dinner Party, de Judy Chicago

Lilith en el arte y la cultura

Como lo hizo la teóloga feminista, Lilith fue tomada por muchas otras pensadoras, escritoras, filósofas y artistas que recuperan su figura como bandera de insubordinación al sistema patriarcal. Pero también por muchos varones del mundo de la cultura. La menciona Borges en su Libro de los seres imaginarios; el escritor italiano sobreviviente del Holocausto, Primo Levi, le dedica un cuento; y hay múltiples obras de arte en su nombre.

Las primeras que encontré, investigando para este envío, son dos pinturas hechas por varones, quizás por ser de las más antiguas: Lady Lilith, de Dante Rossetti, pintada por primera vez entre 1866 y 1868, y modificada en 1872; y Lilith, de John Collier, de 1892. Pero luego, ya mucho más acá en el tiempo, di con varias obras hechas por mujeres.

El nombre de Lilith aparece bordado en uno de los manteles de The Dinner Party (1974–79), una instalación de la pintora, escultora, escritora y pionera del arte feminista estadounidense Judy Chicago, que representa una cena a la que asisten las mujeres destacadas de la historia. Considerada como la primera obra de arte feminista épica, está compuesta por 39 espacios dispuestos a lo largo de una mesa triangular para 39 mujeres famosas míticas e históricas.

También di con Siona Benjamin, una artista judía nacida en la India, es decir: criada como judía en un país hindú y musulmán, que luego se mudó a Estados Unidos. Ella creó la serie Fereshteh (búsqueda del hogar) en la que, con una mirada transcultural, representa a Lilith en varios de los cuadros que plantean preguntas sobre qué y dónde está el hogar, y abordan temas como la identidad, la inmigración, la maternidad y el papel del arte en el cambio social.

Además, entre las producciones artísticas sobre Lilith, me llamó la atención una ópera que cuenta su historia en su versión feminista, creada por la actriz y dramaturga argentina Mónica Maffía y el compositor español David del Puerto para presentarse en el Festival Internacional de Música y Danza español “Ciudad de Úbeda” de 2019. La ópera se llamó Lilith, Luna Negra y en esta nota Maffía cuenta otras interpretaciones acerca de la leyenda en su versión feminista: “Es una reconsideración de cómo están contadas las cosas desde el punto de vista de la mujer”. “Primero estuvo Lilith, que eligió irse a curiosear por ahí y dejar a Adán. Entonces, algunos investigadores de temas teológicos hablan sobre la figura de Lilith como alguien que obtuvo alas para salir del Edén. Y esas alas son el pensamiento científico y la deducción”.

“Aparece después mucho más adelante en la Biblia con los demonios, y también aparece asociada a la figura de la serpiente. Como que Lilith fue la serpiente que indujo a Eva a comer la manzana. Pero la serpiente es el más inteligente de todos los animales. Si es el ser más inteligente del reino animal el que hizo probar a Eva la manzana, entonces no lo hizo porque sí. La gran interpretación es que ese fruto es la ciencia”, explica Maffía. Y asegura: “Me interesa que [la ópera] se lea como la visión de una mujer, que se supone que es la primera de la humanidad, que toma decisiones sobre su cuerpo y lo que quiere hacer con su vida”.

Previo a referirnos a la necesidad y conveniencia de las sanciones impuestas por los Estados Unidos al Régimen de Nicolás Maduro en el marco de la lucha por la libertad del pueblo venezolano, es oportuno recordar, de forma general, las causas de la grave crisis económica y estructural que padece Venezuela.

Las causas de esta grave crisis que ha llevado al pueblo venezolano a sufrir inenarrables penurias y vejámenes bajo lo que se puede definir como un genocidio continuado, llevando a 7 millones de connacionales a salir huyendo del país (proceso que aún sigue en marcha), se pueden agrupar principalmente en cuatro factores: (i) las erradas políticas económicas y monetarias implementadas por Hugo Chávez y Nicolás Maduro, bajo la asesoría de los Castro, con premeditación para llevar a Venezuela a la destrucción y seguir «los pobres siendo pobres», (ii) la destrucción sistemática del aparato productivo del país y del sector empresarial a todos los niveles, a través de confiscaciones, expropiaciones y controles de cambio y de precios,
(iii) el desmantelamiento del Estado de Derecho y desmoronamiento de la Seguridad Jurídica, y (iv) la corrupción que vino a ser desgraciadamente un elemento distintivo en el funcionamiento de la sociedad.

En relación al primer factor: las erradas políticas económicas y monetarias, basta mencionar en primer lugar el Control de Cambio que instauró el Teniente Coronel Hugo Chávez en Venezuela desde el año 2003, con la creación del sistema de administración de divisas CADIVI, que por muchos años generó un mercado paralelo del dólar, donde se hizo de muy difícil acceso la adquisición de dólares por parte del sector productivo nacional, lo que llevó por lógica de ley de oferta y demanda en los mercados de divisas, a devaluar moneda nacional y a sobreevaluar sobremanera el dólar. Efecto nefasto en un país prácticamente monoproductor y monoexportador del oro negro, que prácticamente importaba todos los bienes para el consumo interno.

CAVIDI, al facilitar el acceso a un dólar regulado o dólar oficial, mucho más barato que el llamado dólar negro o paralelo, impulsó a las mafias empresariales ligadas al Régimen a especular y a crear incluso compañías de maletín, para solicitar dólares en esa institución de administración de divisas, sin en realidad llevar a cabo las importaciones que declaraban fraudulentamente y así vender esos dólares en el mercado negro, ganando inmensas cantidades de dinero, o simplemente dejando en cuentas bancarias en el extranjero esos dólares adquiridos. Lo que se tradujo paradójicamente en fuga de capitales. Fuga de capitales, vale acotar, que se produjo sobretodo por causa del dinero robado de las arcas públicas. Cientos de miles de millones de dólares fueron a parar a paraísos fiscales y cuentas de testaferros del Régimen en el extranjero, Suiza, Andorra, Rusia, etc (basta citar el caso del tuerto Andrade o de Alex Saab, preso actualmente en una cárcel americana). A su vez se fueron reduciendo las Reservas Internacionales en el BCV, mientras que se inyectaba dinero inorgánico a la economía.

Todo esto devino en una devaluación abismal del bolívar, que llevó al Régimen a tener que quitarle ceros al signo monetario nacional, a través de varias Reconversiones Monetarias, y, en consecuencia, se produjo una hiperinflación sin precedentes en el continente, que llegó a ser para febrero de 2019 de 2.295.981% interanual, y que llevó a morir de hambre a muchos niños, adultos y ancianos venezolanos. Hiperinflación que lamentablemente aún sigue marcando sus efectos a pesar de la reciente dolarización informal e irregular de la economía, producto del lavado de capitales del narcotráfico en manos del Cartel de los Soles.

Como si esto fuera poco, Hugo Chávez, al estilo de la Cuba de Fidel Castro, llevó a cabo miles de expropiaciones de empresas de todo tipo en todo el territorio nacional, violando garantías y derechos constitucionales, sin un mínimo respeto al Debido Proceso e incluso sin justa indemnización. Vimos por ejemplo, cómo expropió fincas productivas, que una vez ya en manos de la administración pública nacional, se fueron a quiebra por improductivas.

Ni siquiera las empresas estatales se salvaron. Destruyeron las empresas básicas de Guayana y la industria petrolera, que en su momento llegó a producir tres millones de barriles diarios, cuando en la actualidad PDVSA ya no llega a producir ni un millón de barriles diarios. Se hizo cotidiano en el país con más riquezas naturales de toda América, el deterioro en los servicios públicos, escaseando la luz eléctrica (Cuando con CVG EDELCA llegamos a surtir de electricidad incluso a Brasil y Colombia), el gas, el agua, y hasta el internet brillan por su ausencia en un país que asemeja una región en guerra. Esta ruda realidad afectó incluso la educación a todos los niveles, siendo muestra de ello el triste abandono y deterioro de las Universidades Nacionales, tanto en infraestructura como en calidad de educación.

Es así, que en el año 2015 empezó la escasez de productos y alimentos en los supermercados, y de insumos y medicinas en farmacias y hasta hospitales, donde se han registrado miles de muertes por falta de insumos básicos y hasta de agua o luz eléctrica. Empezó el fenómeno de las largas colas para poder adquirir lo más elemental de la subsistencia diaria, producto también de los controles asfixiantes a la actividad empresarial, como por ejemplo las políticas de Controles de Precios, que llevaron a la quiebra a comerciantes, y a grandes, medianos y pequeños empresarios, pues se les exigía vender a pérdida.

Al desaparecer la división de los Poderes Públicos, en especial al convertirse el Poder Judicial en un despacho de abogados personal de los tiranos Chávez y Maduro, a disposición de sus intereses personales y partidistas, se generó un Riesgo País enorme como consecuencia de la inseguridad jurídica, pues desmantelaron el Estado de Derecho, huyendo en consecuencia y progresivamente, la inversión extranjera.

Fueron las sanciones impuestas por los Estados Unidos a distintos funcionarios de Maduro, las que más bien pusieron algo de freno al sufrimiento del pueblo venezolano, víctima de este Régimen Comunista, pues han ayudado de cerrar el financiamiento del Régimen a las actividades criminales que organizan para seguir saqueando al país y también para oprimir al pueblo, Régimen que por cierto es aliado de un actual enemigo de los Estados Unidos como lo es la Rusia de Putin, y de regímenes totalitarios como el Iraní, el de Cuba, Nicaragua y China, y aliado también de los Carteles de la Droga de Colombia, Bolivia y México, y de grupos terroristas como el Hezbollá, el ELN y las FARC, que inundan de droga a los Estados Unidos como política de guerra y conspiran contra la estabilidad democrática de esta nación. Alianza criminal internacional que representa un riesgo de Seguridad Nacional para los Estados Unidos sin duda alguna.

Las sanciones impuestas por los Estados Unidos, iniciadas bajo la administración Obama y continuadas luego por las administraciones Trump y Biden, en ningún momento han significado la generación de daño alguno al pueblo de Venezuela, toda vez que han sido sanciones con efectos directos al Régimen y a sus funcionarios violadores de Derechos Humanos, quedando exentas de sanciones el comercio de alimentos, las medicinas y los productos de primera necesidad. Muestra de lo expuesto, es que los bodegones, cuyos dueños son por lo general Altos Funcionarios del Régimen, están repletos de este tipo de productos traídos de los propios Estados Unidos.

Por otra parte, la OFAC expidió licencias generales y sus “Lineamientos Relacionados a la Provisión de Ayuda y Apoyo Humanitario al Pueblo de Venezuela”, para prevenir que las Ordenes Ejecutivas tengan consecuencias no deseadas para la población venezolana. Estas regulaciones de la OFAC autorizan a las personas de Estados Unidos a proporcionar ayuda humanitaria a los venezolanos, incluyendo transacciones a través del sistema financiero para actividades relacionadas con alimentos, materias primas agrícolas, medicamentos, dispositivos médicos, remesas, etc. En consecuencia, las sanciones no son un bloqueo.

Más bien, podemos afirmar junto algunos destacados activistas venezolanos, entre ellos mi amiga la Dra. Adriana Vigilanza, que las sanciones han beneficiado al venezolano de a pie, al coaccionar de alguna forma a los funcionarios corruptos del Régimen de Maduro, a invertir parte del dinero robado dentro de la propia economía nacional, por miedo a ver sus capitales congelados en sus cuentas bancarias del extranjero.

Esto nos hace inferir, que aquéllos que se dedican a hacer lobby en busca del levantamiento de estas sanciones, buscan más bien proteger los intereses económicos de estos criminales y no los intereses de los venezolanos.

Vale indicar, asimismo, que en Venezuela no hay manera de llevar a cabo actualmente una encuesta seria sobre la opinión pública, que arroje con exactitud científica el consentimiento de la población sobre la ayuda política en la lucha por la liberación de Venezuela que representan las sanciones al Régimen genocida de Maduro, ya que las encuestadoras por lo común o están sesgadas a favor del Régimen, o se autocensuran.

Lo que sí está comprobado y registrado, es el rechazo absoluto que tiene este Régimen que ha torturado, asesinado y perseguido a tantos venezolanos. Un rechazo que supera el 92% de la población total del país, que está hambrienta no sólo de alimentos y medicinas, sino también de Dignidad y Libertad.

Muchos de aquéllos que cabildean a favor del levantamiento de las sanciones, son también agentes políticos que profesan el diálogo entre la oposición y el Régimen como una especie de varita mágica que solucionará los problemas de un país que está bajo una tiranía que “llegó para quedarse” tal como Maduro o Cabello han afirmado públicamente en diversas ocasiones, cuando sabemos que durante 23 años en Venezuela se han entablado diálogos y negociaciones infructuosas con el Régimen, verbigracia, en República Dominicana, Noruega, Barbados, México y hasta en la propia capital del país, Caracas.

En efecto, estos diálogos han sido utilizados por el Régimen Criminal de Maduro como una táctica dilatoria para agotar a la oposición política y al pueblo venezolano, en espera de reconfigurar el tablero político a su favor y oxigenarse en el Poder. Y es que no se puede negociar con quien está solicitado por el Sistema de Justicia americano por narcoterrorismo, y cuya cabeza tiene precio. Cada vez que la oposición se ha prestado a negociar, ha sido tomado por el Régimen como signo de debilidad y han arremetido con más fuerza y crueldad contra los políticos y el pueblo, en persecución y torturas.

Y es que nada se lograría con el Régimen en el marco de unas negociaciones en materia electoral, cuando durante todos estos años las elecciones llevadas a cabo en Venezuela han sido fraudulentas y sin las más mínimas garantías de transparencia, tal como ha sido denunciado por observadores electorales y señalado por la comunidad internacional, entre otros por el Parlamento Europeo, la OEA, la ONU, distintas ONGs de Derechos Humanos, y el propio Gobierno de Estados Unidos, junto a otros gobiernos democráticos del mundo.

Hasta que no haya un CNE independiente (que por cierto en Venezuela es uno de los cinco Poderes Públicos según la Constitución de 1999), con Rectores que no estén designados a dedo por el Régimen, hasta que no se realice un saneamiento del Registro Nacional Electoral y se garantice el voto de los 7 millones de venezolanos de la diáspora, y hasta que no se implemente un sistema manual del sufragio, tal como lo ordenó la jurisprudencia de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia Legítimo en el exilio, no habrán elecciones libres y limpias en Venezuela. Se votará, pero no se elegirá a nadie. La decisión, estará previamente tomada ya por Maduro y sus secuaces.

El pueblo de Venezuela no quiere someterse a otra burla electoral más, Venezuela exige Libertad y verdadera Democracia.

De todo lo expuesto en las presentes reflexiones, se deduce que la crisis económica venezolana es A Priori de las sanciones. Y en el supuesto en que estas sanciones fueran levantadas, la crisis sería también, muy lamentablemente A Posteriori, mientras siga en el poder el Narcorégimen.

Cesará la crisis en Venezuela cuando volvamos a la Democracia y allí sí podremos afirmar que Venezuela se ha arreglado.

Los venezolanos exigimos el mantenimiento de las sanciones como medida de presión política al Régimen para lograr una verdadera negociación de la salida de los usurpadores y como protección a los bienes de la Nación, propiedad del pueblo venezolano.

Viva Venezuela Libre!

FE Y LUCHA

Edgard Simón Rodríguez.

Para reiterar que “Juan Guaidó es el candidato ideal” para salir de Maduro y defender la decisión de los venezolanos en la elección presidencial de 2024; este martes Freddy Superlano, coordinador político del partido, dio una rueda de prensa.

Nota de prensa

“Juan Guaidó representa en esencia lo que ha sido Voluntad Popular todos estos años de lucha que ha adversado a este modelo; no solamente la valentía de haberse quedado en el país, sino haber afrontado con entereza cada desafío”.

Asimismo aseguró que “en el debate siempre estuvo la candidatura de Juan Guaidó” y que el año pasado “Voluntad Popular decidió por mayoría absoluta de todos sus estados y de su equipo nacional de activistas, que Juan Guaidó fuera su candidato”.

Asimismo destacó que si se hacen las cosas como se deben y se tienen que hacer, aún non el CNE más adverso, se pueden ganar las presidenciales en 2024.

Por su parte, Guaidó dijo que es una gran responsabilidad recibir el apoyo de Voluntad Popular, el partido que fue fundado en dictadura.

“Aunque aún faltan dos meses para la inscripción oficial, según el cronograma de la Comisión de Primarias, continuaré recorriendo el país, acompañando las necesidades y aspiraciones en cada rincón de Venezuela. Sobretodo impulsando #MiVotoVale ya que estas primarias son de cada venezolano para derrotar a Maduro”.

Una propuesta para que los venezolanos en el exterior puedan organizar las elecciones primarias para seleccionar al candidato presidencial de la oposición sin la tutela del Consejo Nacional Electoral fue presentada por el Movimiento Ciudadano Venezolanos en el Mundo (MCVM).

Por: Sonia Osorio – El Nuevo Herald

La iniciativa fue planteada el lunes a la Comisión Nacional para la Elección Primaria encargada de organizar una consulta nacional para elegir al nuevo líder de la oposición venezolana que participaría en las elecciones presidenciales de 2024.

Se calcula que hay 4.5 millones de venezolanos en el exterior con derecho a ejercer su voto, pero muchos de ellos no están en el Registro Electoral Permanente (REP) o no han podido cambiar su dirección para que se les asigne un nuevo centro de votación en el extranjero debido a que en algunos países los consulados no están operando.

La fecha para las elecciones primarias están previstas para el próximo 22 de octubre y los candidatos deben postularse entre mayo y junio.

El MCVM, en una carta enviada al presidente de la Comisión Nacional para la Elección Primaria, Jesús María Casal, destacó la voluntad y capacidad de los venezolanos en el exterior para organizar los comicios mediante la “autogestión”.

“De los 7.5 millones de venezolanos que emigraron, hay más de 4.5 millones con derecho a ejercer el voto, de los cuales solo 108,000 están registrados para votar”, detalló la organización.

Ese bajo número de electores registrados lo atribuyó a años de “negligencia” del Consejo Nacional Electoral (CNE), “de acatamiento a orden del régimen de no permitirnos participar, amparados en disposiciones atrasadas de la legislación electoral venezolana”.

El CNE no puede resolver el problema de actualizar el registro electoral de la diáspora antes de la realización de las primarias y ello obliga a buscar alternativas para salvaguardar el ejercicio del derecho ciudadano de millones de venezolanos. Esto significa, en términos prácticos y directos, que es necesario recurrir a la “autogestión”, precisó la organización.

La propuesta

Debido a la actual situación se proponen cinco aspectos que consideran necesarios para garantizar la participación de los venezolanos en el exterior:

  • La Primaria se realizaría sin el CNE y sin registro previo. Los electores solo deben tener un documento de identidad, independientemente de su estatus legal en los países donde residen.
  • La votación sería manual y digital y se realizaría en todas las ciudades donde vivan venezolanos.
  • Las computadoras para captar y registrar el voto, servirán para levantar una base de datos de los venezolanos en el mundo.
  • Para la auditoría, todas las computadoras estarán conectadas en la nube.
  • El escrutinio y control del proceso sería ejercido por una Junta de Primaria para la Circunscripción Internacional, conjuntamente con las Juntas Electorales de Primaria de las respectivas circunscripciones nacionales.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a El Nuevo Herald

La madre de Valerie Torres ha tratado de protegerla de lo peor de la prolongada crisis de Venezuela: las protestas mortales, los enfermos que ruegan por ayuda, los niños desnutridos con costillas protuberantes. En la escuela, sus maestros ni siquiera abordan el tema.
Pero justo antes de cumplir 10 años este mes, la niña es perspicaz más allá de su edad. Sabe que su compañero de cuarto grado le mintió a su maestro al decirle que olvidó un libro en casa cuando en realidad todavía ahorraba para comprarlo; que vecinos, amigos y hasta su abuela han huido del país en busca de una vida mejor; que su madre trae a casa menos comestibles.

Por: Regina García Cano – Los Ángeles Times

“La inflación está horrible. Un caramelo está a 3 bolívares. ¡Un caramelo!”, manifestó Valerie con incredulidad, recordando cuando solía costar medio bolívar, la moneda oficial de Venezuela que carece de valor y ha sido reemplazada de facto por el dólar estadounidense. “Y antes un dólar estaba como a 5 o 7 bolívares. Ahora está a 23. Ya no puedo comprar nada”.

Valerie forma parte de una generación de niños venezolanos que sólo conocen un país en crisis, cuyas vidas hasta ahora han transcurrido en medio de penurias y bajo el gobierno de un solo presidente, Nicolás Maduro, quien tomó las riendas hace una década el domingo cuando su mentor, Hugo Chávez, murió de cáncer.

La sucesión coincidió con una fuerte caída en el precio del petróleo, el recurso que impulsaba la economía del país y financiaba los programas sociales bajo Chávez. Eso, sumado a la mala gestión del gobierno bajo ambos presidentes, hundió a la nación sudamericana en la crisis actual.

Muchos niños han crecido viéndose obligados a comer alimentos deficientes en nutrientes o saltarse comidas, despedirse de padres que emigran y sentarse en aulas en mal estado para clases que apenas los preparan para sumar y restar. Las consecuencias podrían ser duraderas.

Aproximadamente tres cuartas partes de los venezolanos viven con menos de 1,90 dólares al día, el punto de referencia internacional de la pobreza extrema. El salario mínimo pagado en bolívares es el equivalente a 5 dólares al mes, un descenso con respecto a los 30 dólares en abril.

Ninguno de esos salarios es suficiente para alimentar a una persona, mucho menos a una familia. Un grupo independiente de economistas que da seguimiento a los aumentos de precios y otros indicadores calculó que una canasta básica de bienes para una familia de cuatro costaba 372 dólares en diciembre.

Esa dura realidad se ha extendido al salón de clases, con maestros en paro por sus míseros salarios, que algunos complementan al trabajar también como tutores, vender productos horneados o desnudarse en clubes. Miles han renunciado por completo, y muchos de los que aún enseñan lo hacen en instalaciones infestadas de plagas, moho, suciedad y agua estancada que atrae mosquitos.

Kevin Paredes, un estudiante de quinto grado de 12 años, asiste a una de esas escuelas públicas al otro lado de la calle de la casa que comparte con sus padres y seis hermanos en Caracas. El año pasado, la escuela fue pintada de naranja y verde brillante, pero el trabajo para arreglar paredes debilitadas y otros problemas estructurales sigue sin concluirse.

Kevin comenzó a memorizar las tablas de multiplicar en tercer grado. Los maestros deberían haberlo introducido a la división ese mismo año, pero aún no se la enseñan.

Recientemente se quedó en casa durante varias semanas porque su familia no podía pagar los cuadernos, y apenas regresó a clases. Sentado en la acera frente a la escuela, describió con entusiasmo un proyecto escolar reciente que ha disfrutado: “Yo estoy sembrando pimentón”.

Los padres de Kevin, que cosen para ganarse la vida, sólo ganan lo suficiente para comprar tres o cuatro alimentos a la vez, en lugar de a granel como solían hacer hace unos años. Entra menos dinero porque los clientes se concentran en comprar artículos de primera necesidad, no ropa nueva.

Su padre, Henry Paredes, de 41 años, emigró a Ecuador en 2018 para trabajar en la cosecha de plátanos y ganó lo suficiente para ayudar a mantener a la familia en casa. Pero regresó a Venezuela después de sólo ocho meses al notar el creciente enojo y tristeza de Kevin por su partida. Sus hijas pequeñas no lo reconocían cuando volvió.

“Uno aguanta, pero los niños chiquitos no”, dijo sobre el hambre que siente cuando se salta comidas con tal de poder alimentar a sus hijos. “Ellos piden pan, cambur (plátano)”.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a Los Ángeles Times

Entre 20.000 y 30.000 soldados rusos han muerto o han resultado heridos en la batalla por la ciudad ucraniana de Bakhmut desde que comenzó el verano pasado, dicen funcionarios occidentales.

BBC

La naturaleza épica de la batalla está fuera de toda proporción con el significado estratégico de Bakhmut, agregan.

Pero después de más de seis meses de terribles y agotadores combates, el futuro de Bakhmut aún pende de un hilo.

Desde que comenzaron los combates, alrededor del 90% de la población anterior a la invasión ha huido.

Esta pequeña ciudad administrativa en el Donbas es un páramo de edificios y árboles destrozados.

Incluso si cae en manos de Rusia, algo que aún podría llevar tiempo y no está garantizado, los funcionarios occidentales dicen que Moscú habrá ganado poco y perdido mucho.

Para Ucrania, dijo un funcionario, la batalla por Bajmut ha sido «una oportunidad única para matar a muchos rusos».

El ejército de Ucrania también ha pagado un alto precio, aunque los funcionarios occidentales rechazan las cifras citadas el martes por el ministro de defensa de Rusia.

En una declaración en una reunión de defensa, publicada en Telegram, Sergei Shoigu dijo que Ucrania había perdido 11.000 soldados solo en febrero.

“La indiferencia del régimen de Kiev hacia su propia gente es asombrosa”, afirmó Shoigu, tal vez dándole la vuelta deliberadamente a las críticas de Ucrania a las propias tácticas de ola humana de Moscú.

Funcionarios occidentales dicen que «no reconocen» las cifras de Shoigu.

Por el contrario, creen que el grupo de mercenarios de Wagner, que ha liderado el intento de Rusia de capturar a Bakhmut, se está quedando sin mano de obra y equipos.

En la última de una serie de andanadas contra el ejército ruso, el jefe de Wagner, Yevgeny Prigozhin, acusó al ejército ruso de no suministrar las municiones que Wagner necesita para tomar la ciudad.

Esto, argumentó Prigozhin , fue el resultado de «la burocracia ordinaria o una traición».

Pase lo que pase con Bakhmut -un funcionario dijo que pensaba que el esfuerzo ruso se estaba «estancando»- hay una clara esperanza entre los aliados de Ucrania de que la batalla haya arruinado las posibilidades de Moscú de lograr avances significativos en el futuro cercano.

Un funcionario occidental descartó la batalla por Bakhmut como «un evento táctico bastante pequeño» que no tenía importancia estratégica «para ninguno de los lados».

En sus comentarios publicados en Telegram, Sergei Shoigu dijo que «la liberación de Artyomovsk [el nombre ruso de Bakhmut] continúa», y sugirió que representaría un gran avance.

«La ciudad es un importante centro defensivo para las fuerzas ucranianas en Donbas», dijo. «Tomar el control permitirá… más acciones ofensivas en las líneas defensivas del ejército ucraniano».

Pero los funcionarios occidentales dijeron que actualmente no había señales de una ofensiva rusa más amplia.

El general a cargo del esfuerzo bélico de Moscú, Valery Gerasimov, dijeron, estaba «bajo presión».

«Es difícil ver cómo le va… a recuperar la iniciativa»,

Esta no es la primera vez que los patrocinadores occidentales de Kiev sugieren que la campaña de Moscú se ha derrumbado. Se hicieron afirmaciones similares luego de las contraofensivas relámpago de Ucrania el otoño pasado.

Pero las ganancias territoriales de Rusia durante el invierno han sido extremadamente modestas.

Mientras tanto, Ucrania ha estado recibiendo nuevos lotes de equipos militares occidentales, incluidos tanques y otros vehículos blindados, y está preparando planes para su propia ofensiva, que podría comenzar en mayo.

Llegados a este punto, bien cabría preguntarse: ¿qué más hay que decir o escribir sobre la incoherencia, el dogmatismo y la beligerancia del despertar? Después de leer el libro de Mering, en realidad diría bastante.

Por: Margaret Hickey – MercatorNet

Mering, miembro del Centro de Ética y Políticas Públicas, prolífica escritora y locutora sobre la teología de la vida familiar, es una católica madre de seis hijos de California. Su formación y experiencia la colocan en una ventaja obvia para abordar el fenómeno del despertar. Su extraordinaria amplitud y profundidad de investigación y su capacidad para extraer y comunicar ideas clave hacen que este libro sea accesible y esclarecedor.

Hemos sido testigos en los últimos tiempos de un surgimiento de doctrinas y afirmaciones cada vez más sorprendentes de ideólogos progres. Justo cuando crees que hemos alcanzado el «pico del progresismo«, aparece algo aún más sorprendente y extraño.

En esta parte del mundo, la controversia sobre la Ley escocesa de reconocimiento de género , que permite que cualquier persona mayor de dieciséis años se identifique a sí misma como “hombre” o “mujer”, incluso violadores condenados, otorgándoles el derecho a ser internados en centros de detención para mujeres, puede parecer el desmoronamiento final del movimiento.

Sin embargo, hemos visto lo suficiente como para saber que debemos contener la respiración. Como observa Mering en su libro, los meros «datos» como las estadísticas y los hechos escuetos se consideran intolerancia. “La realidad no es el punto, la agenda es”.

Sin disputas

Detrás de todo el caos y las contradicciones, se nos pide que creamos que hay una «verdad» más profunda que aún permanece intacta, y que las motivaciones de aquellos que captan escenarios posiblemente problemáticos se basan en nada más que prejuicios y odio, buscando un manto de justificación.

Esta es una postura que podemos identificar en todo el espectro de la defensa progresista, desde la escocesa Nicola Sturgeon hasta los políticos irlandeses que se niegan a aceptar que las protestas locales contra los inmigrantes indocumentados son otra cosa que una conspiración de extrema derecha, hasta el padre James Martin SJ, quien igualmente descarta como “venenosos” los argumentos de que el movimiento LGBTQI+ representa una amenaza para la integridad del matrimonio y la familia.

Mering ofrece algunos ejemplos sorprendentes de su propia experiencia de la falta de conciencia de los demás y de la falta de conciencia de sí mismos de los fanáticos progres. A pesar de la regla de oro del «consentimiento», la única métrica de la moralidad sexual para el despertar, un hombre que no se acostará con una mujer trans al descubrir que «ella» es un hombre biológico es un «intolerante». ¿Cuánto tiempo, uno puede preguntarse, antes de que esto se una a la lista de crímenes de odio?

Mering también cuenta cómo un “hombre blanco” se vio obligado a dimitir como coordinador de asuntos multiculturales en el Wellesley College de Estados Unidos porque no era “representante de la diversidad ”. El individuo en cuestión aceptó fácilmente la validez de las objeciones a su nombramiento. Lo curioso de su degradación es que “él” era de hecho una mujer biológica. Pero eso no contaba porque “él” ahora era un ícono del privilegio de los hombres blancos. Un ejemplo aún más intrigante de racismo para los ideólogos despiertos es la imposición de «normas blancas» como «puntualidad», «trabajar antes que jugar» y «planear para el futuro» en otras etnias.

Se podría decir que la huida de la realidad es tan total que no tiene sentido replicar. Como la desconcertada Alicia ante la pomposa declaración de Humpty Dumpty, mirándola, en todos los sentidos, desde su asiento en la pared, que “… una palabra significa exactamente lo que yo quiero que signifique, ni más ni menos”, podría parecer más sensato simplemente alejarse como Alice, sola con sus pensamientos, hasta que escuchó «un enorme estruendo» detrás de ella.

En la ficción como en la vida, la tensión entre realidad y simulación es insostenible más allá de cierto punto. Leer el libro de Mering hace pensar en la desintegración que aguarda la confusión, y la incoherencia no puede estar lejos o no estaría en un mundo cuerdo.

Filosofía confundida

La parte más interesante y reveladora de este libro es la forma en que Mering establece lo que llamamos “marxismo cultural” dentro del manifiesto original de Marx. Su revolución económica, la “dialéctica del materialismo” que derrocaría el capitalismo y el sistema de clases y los reemplazaría con el comunismo, de hecho se basó en lo que a menudo pensamos erróneamente como un desarrollo posterior de la doctrina de Marx.

Desde el principio, Marx vio que la familia se interponía en el camino de su visión socioeconómica. La estructura familiar representaba la continuidad y el linaje, la propiedad privada, la herencia y el respeto a la tradición. Por su naturaleza jerárquica, encarnaba y sustentaba para Marx la dinámica de poder social que él quería destruir. En la familia, el padre representaba al burgués, y la mujer y los hijos al proletariado, como decía su amigo y colaborador Friedrich Engels.

Para llevar a cabo la ruina del orden capitalista, fue necesario abolir la familia. Para Marx y sus seguidores, una forma clave de lograr esto era a través de la ruptura de toda restricción sexual. Hemos visto cómo la cultura del libertinaje sexual continúa desgarrando el tejido de la vida familiar y alejando a los padres en particular de sus hijos. Paralelamente al socavamiento del papel del padre está el surgimiento y la expansión del papel del estado en el cuidado y la educación de los niños.

Los discípulos de Marx, en particular los de la Escuela de Frankfurt, se centraron mucho en el papel de la educación para sacar a los niños de la influencia de sus padres. De hecho, fue el influyente educador y marxista John Dewey quien jugó un papel decisivo en la reubicación de la Escuela de Frankfurt en la Universidad de Columbia después de la toma del poder por los nazis en Alemania en 1933, donde utilizaron la plataforma más grande de la academia Ivy League para promover el marxismo radical, teorías de la educación y la liberación sexual.

Dios y la familia eran los enemigos de los que era necesario liberar a los niños, según las figuras principales del instituto como Theodor Adorno, Herbert Marcuse y Erich Fromm. Para ellos, “la moralidad es siempre represiva”, por lo que la educación sexual radical debe reemplazar la instrucción religiosa en las escuelas. La liberación sexual de la libido, y la cultura como consecuencia, fue vista como un fin en sí mismo y un medio para un fin, porque facilitó la destrucción de la familia, que era un escollo para la revolución.

En nuestro propio tiempo, podría parecer que la liberación sexual se ha convertido en un proyecto independiente con fronteras cada vez más nuevas que empujar. En lugar de promover la revolución de Marx, tiende a verse como parte de una lucha más general por la igualdad social y la inclusión, librada codo con codo con quienes buscan la liberación del racismo que está en “el ADN caucásico” y “biopolítico” según al filósofo izquierdista francés Michel Foucault.

Política de identidad posmoderna

Tanto la teoría crítica de género como la de raza se basan en el mismo vocabulario marxista, utilizando términos como «marginación» y «alienación» junto con términos acuñados recientemente como «interseccionalidad» y «heteronormatividad». La fusión de los dos movimientos está bien ilustrada por el ejemplo que da Mering de cómo ser a la vez blanco y “masculino” coloca a un individuo, al menos simbólicamente, doblemente en la clase opresora y así lo descalifica para ser un coordinador de asuntos multiculturales en un la mejor universidad americana.

La declaración de la misión de Black Lives Matter extrañamente, podría parecer, afirma que “interrumpimos la estructura familiar nuclear prescrita por Occidente. Fomentamos una red de afirmación queer”. El movimiento es parte de una revolución mucho más radical para derrocar el orden social y cultural bajo el cual Occidente se desarrolló y floreció durante siglos.

Para los despertados, la narrativa es siempre reduccionista del poder y la opresión en todos los niveles de interacción social, económica y política entre individuos y grupos. Es el leitmotiv de la historia y de todas nuestras instituciones. Ambos deben restablecerse de acuerdo con la narrativa del despertar.

Cualquier elemento que no se adapte o no se pueda adaptar debe cancelarse y borrarse. “La discriminación actual (es) el único remedio a la discriminación pasada”. Para Mering, lo que quieren es “una inversión de poder, no una igualdad humanizadora”. Para ilustrar el alcance de la penetración de la ideología, Mering cita un artículo del Washington Post que pedía a los hombres blancos que no se presentaran a cargos políticos para despejar el camino a las mujeres y las minorías.

Así, la historia de origen de la América moderna no es la Declaración de 1776 que entronizó los principios democráticos, la separación de poderes y los derechos de los ciudadanos, sino “el proyecto de 1619 ” que trajo esclavos africanos a la nueva colonia. La historia, por supuesto, es un continuo, y el pasado está entrelazado con el presente, pero algunas fechas se consideran más significativas y quizás más definitorias que otras, y el hecho de que algunas se celebren o conmemoren significa un compromiso con lo que representan. Sin embargo, para los revisionistas despiertos, los principios fundamentales son una retórica hueca asentada en una hipocresía egoísta, no aspiraciones genuinas por las que luchar y realizar con el tiempo, aunque sea de manera incompleta e imperfecta.

Mering establece los vínculos que unen a los teóricos críticos tanto del género como de la raza. Se encuentran en la «historia de origen» compartida del dogma marxista. Aprovechan los agravios y los deseos frustrados y los explotan para destruir la dinámica de poder del statu quo, siguiendo el camino de la teoría crítica desarrollada por la Escuela de Frankfurt, “para identificar, exponer, describir, interrumpir, desmantelar y deconstruir” el orden prevaleciente en todos los niveles. En particular, se centran en “el patriarcado”, que para Mering es un “eufemismo de paternidad y familia”.

Sin modelos a seguir

Mering establece otro vínculo muy esclarecedor entre la fijación de la ideología en la liberación sexual y los estilos de vida personales de sus principales pensadores y activistas, desde Marx y Engels hasta las figuras clave de la Escuela de Frankfurt y Michel Foucault. Algunos de sus ávidos seguidores de hoy anularían a los conservadores por mucho menos de lo que se les puede imputar.

Uno se pregunta cuánto sabe o quiere saber la gente sobre Karl Marx, el padre y esposo. Tuvo seis hijos. Cuatro fallecieron antes que él (murió a los sesenta y cuatro). Las dos hijas restantes se suicidaron. Algunos apologistas fantasiosos de Marx han dicho que fueron víctimas de la pobreza endémica y la privación de un sistema opresivo.

La verdad es, como señala Mering, que Marx no trabajó para mantener a su familia. Se consideraba demasiado intelectual para el trabajo. A pesar de su oposición a la herencia y la propiedad privada, aceptó de buena gana la ayuda de Friedrich Engels cuando éste heredó de sus ricos padres. Fue este dinero contaminado, en términos marxistas, el que llenó, en la medida en que lo hizo, el vacío dejado por su abandono de la responsabilidad paterna.

Mering contrasta el libertinaje y la irresponsabilidad de los padres de Marx y sus discípulos con el modelo cristiano de vida familiar donde florecen los individuos. Ella cita un estudio de Harvard de 2014 que encontró que el “predictor número uno para la movilidad económica de los niños pobres es la proporción de familias con dos padres en su comunidad”.

Florecer, por supuesto, significa mucho más que movilidad material y social. Para Mering, “la familia no se trata de que los hombres dominen a las mujeres, sino que los humanos dominen las partes más bajas de sí mismos”. Las familias más fuertes, añade, son “terreno fértil para la Iglesia”. Juntas, la familia y la iglesia son y siempre han sido “una influencia estabilizadora” en la sociedad.

La masculinidad tóxica es el resultado de “jóvenes varones que crecen sin padre”, “animados por la permisividad sexual”. Barack Obama, para nada único entre los políticos de su época, habló una vez sobre “la crisis de la paternidad”. Hoy en día, se necesitaría un político muy valiente para expresar un hecho tan ideológicamente inconveniente.

Falta de pensamiento crítico

Para Mering, el discurso público ahora se centra en la “teoría crítica” en lugar del “pensamiento crítico”. Los lemas son la moneda del pensamiento. La gente no es tonta, pero ha perdido “la capacidad de pensar”.

Hace referencia a los comentarios de la filósofa Hannah Arendt sobre Adolf Eichmann, uno de los principales organizadores del Holocausto, después de observarlo en su juicio en Jerusalén en 1961. Arendt señaló que hablaba y parecía pensar en los eslóganes de propaganda del nazismo. Ella lo juzgó «no estúpido», pero marcado por «una incapacidad para pensar». Tales observaciones son escalofriantes, porque podemos reconocer fácilmente lo que ella describe en el «pensamiento grupal» de tantos que nos rodean hoy.

Mering cree que la fe cristiana es un convincente contratestimonio de la cultura del despertar, pero advierte que “un cristianismo despierto rechazará a Cristo en todo menos en el nombre”. Una vez más, podemos relacionar esto con la experiencia. De hecho, podemos ver que ya está sucediendo incluso en nuestra propia Iglesia a medida que avanza por el camino sinodal más ansiosa por abrazar que por desafiar las sabidurías mundanas recién forjadas. Su llamado a estar «despierto», no «despertado», no llega ni un minuto demasiado pronto.

El Cartel de Veraguas

Josefa se enteró que el abogado que ejecutaron en Santiago y que ya  había sufrido un atentado, defendía a uno de los capos capturados en una operación contra el crimen organizado, realizada en Soná.

Ola de homicidios

Lo que está imparable en Panamá es la ola de homicidios. Ya no respetan el lugar, la hora y ni si  hieren a terceros. Un sobrino de  Josefa viajará a El Salvador para pedirle a Bukele una copia de su receta.

Gaviotín

Le contaron a Josefa que Gaviotín va para el ruedo político pero en busca de una curul en la Cueva de la 5. Si no hizo nada como repre y presidente del Concejo, ahora mucho menos.

Por el partido de Omar

Dicen que un miembro del CEN va  al ruedo como repre y padrastro  por el 8-4. Sin embargo, su gula se extiende a nivel internacional  porque se postuló también al Parlacen. ¡Bárbaro y mala paga!

Justicia real

Le comentan a un ahijado de la Tía  que si queremos justicia eficaz, urge eliminar la inmunidad y fueros. Las condenas que no logran con los políticos se las aplican a los demás, elevando sus estadísticas de condenas. ¡Eso no es justicia selectiva?

Por el Gil Ponce

Se supo que existe un grupo de  magistrados que comienza a tomar  distancia de su colega “farmacia”, precisamente por el escandaloso caso de una mueblería y una  financiera. Parece que no quieren que la caca los salpique y queden si conocer al viejo Mickey.

Mayor en vaina

Bueno, ayer le cayó la teja a un mayor que pretendía introducir un maletín en la cárcel La Joya, preña´o  en celulares y cigarrillos.  ¿Ahora quién dice que no son los  tongos los que meten de todo en las cárceles? Lo que deben hacer es revisar a los mismos comisionados… Lo que estuvo mal  fue la irresponsabilidad de regar  en redes sociales la foto de otro mayor que no tiene  absolutamente nada que ver  en el asunto.

Lo atraparon

Dornheim ya lo dijo, el que la hace la paga y así le pasó a un mayor travieso que quiso meter celulares en La Joya. Autodepuración permanente.

Autodepuración

Dice Pipe Camargo que en el Jardín de Los  Olivos sí hacen control de daños internos, en otras palabras, se autodepuran  y menciona  el caso de un mayor. El órgano judicial no lo hace.

Mensaje a  Mecha Corta

Josefa le pide  a  “Mecha Corta” que se ponga la mano  en el corazón y  regale   uniformes, calzados  y útiles  a  los miles de niños  pobres  que tenemos en el país y ni hablar en las comarcas.  Dijiste  que  en tu  gobierno nadie se iba a quedar atrás. ¡Habla Nito!

#PENNYTIP, De Penny Henríquez – La Verdad

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