Armando Esteban Quito

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su administración está en negociaciones con las autoridades de la dictadura cubana y sugirió que las conversaciones podrían culminar con “una toma amistosa y controlada” de Cuba.

Infobae

El Gobierno cubano está hablando con nosotros. Están en grandes problemas, no tienen dinero, no tienen nada, pero están hablando con nosotros ahora. Quizás tengamos una toma de control amistosa de Cuba. Podríamos muy bien terminar teniendo una toma de control amistosa de Cuba. Después de muchos, muchos años, hemos tenido muchos años de lidiar con Cuba, vengo escuchando hablar de Cuba desde que era pequeño. Están en grandes problemas”, dijo a los periodistas antes de salir de la Casa Blanca.

En el marco de la tensión entre EEUU y Cuba, ayer trascendió que el equipo del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió con el nieto del ex dictador cubano, Raúl Castro, para hablar del posible alivio de sanciones a la isla, durante la cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom) celebrada esta semana.

El núcleo de las discusiones, en las que no está claro si Rubio participó, se centró “en el potencial de lentamente aliviar las sanciones de EEUU a cambio de que los líderes cubanos implementen cambios en la isla” en un “periodo de mes a mes”, indicaron las fuentes al Miami Herald.

En tanto, a principios de esta semana, la administración anunció planes para permitir el envío de combustible de compañías energéticas estadounidenses a empresas privadas cubanas. Esta estrategia busca aumentar la dependencia de Cuba de Estados Unidos y, al mismo tiempo, impulsar el sector privado de la isla, debilitando al régimen comunista.

Las declaraciones de Trump ocurren mientra Cuba y EEUU abordan con calma el incidente mortal de una embarcación ocurrido esta semana.

Las autoridades cubanas calificaron a los hombres como “terroristas” y afirmaron que el grupo había planeado y entrenado en territorio estadounidense con el objetivo de ejecutar un ataque contra la isla. El viceministro de Relaciones Exteriores Carlos Fernández de Cossio destacó que las autoridades estadounidenses han mostrado disposición para esclarecer los hechos, pese a la tradicional retórica confrontativa de La Habana.

Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio, conocido por su postura crítica hacia el régimen cubano durante su etapa en el Senado, declaró que Estados Unidos investigará el incidente antes de tomar cualquier medida.

El episodio ocurre en un contexto de máxima fragilidad en las relaciones bilaterales. La administración de Donald Trump ha reforzado el bloqueo económico y restringido el suministro de combustible a la isla. Tras la ruptura con el presidente venezolano Nicolás Maduro, Trump insinuó públicamente la posibilidad de una intervención directa, llegando a referirse a una “toma amistosa” de Cuba.

La historia de incursiones armadas y actos violentos organizados desde Florida es extensa. El asalto de Bahía de Cochinos en 1961 y la voladura de un avión cubano en 1976, atribuida a Luis Posada Carriles, alimentan la percepción de La Habana sobre una amenaza persistente. Posada Carriles, fallecido en 2018, continúa siendo considerado un luchador por la libertad por parte de exiliados cubanos en Miami, mientras que tanto el gobierno cubano como el FBI lo catalogaron como terrorista.

Enrique Márquez realizó su primera rueda de prensa este viernes tras su liberación semanas atrás desde El Helicoide, donde compartió injusta prisión política con otros líderes de la oposición venezolana.

La Patilla

«No he conversado con María Corina (Machado) desde que salí de la prisión, no he recibido contacto. A propósito de lo de EEUU tampoco hemos hablado. (…) Una de las cosas que tenemos que dejar a un lado es que hay venezolanos mejores que otros. Lo hemos dicho mucho, nosotros mismos», comentó al ser cuestionado sobre la ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025.

«Yo tengo la posibilidad de hablar con todos los sectores, me siento preparado para eso. Creo en un gobierno de unidad nacional. (…) Yo tengo relaciones con la Plataforma Unitaria Democrática, tengo grandes amigos allí. A la par de eso, tengo grandes amigos en la Asamblea Nacional, los conozco a todos, los aprecio a todos. Me parece que están haciendo un buen trabajo», afirmó.

Sobre el papel de José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente izquierdista del Gobierno español, Enrique Márquez también tuvo algo que decir.

«Quiero ser un puente, si lo quiero ser. El presidente Rodríguez Zapatero cuenta con todo mi amor y cariño y lo digo así. No solo por la cercanía que tuvimos, sino porque se portó con mi esposa como se puede portar un hermano, mientras yo estuve preso. El presidente Zapatero juega un gran papel en Venezuela y espero que le tiempo lo reivindique. Él ha cumplido un papel importante en Venezuela y no soy aquel que va a negar la amistad con él», expresó.

En su análisis sobre la comunidad internacional, Márquez tuvo palabras de especial agradecimiento para el presidente de Colombia, Gustavo Petro, a quien describió como un «gran aliado» que abogó por su libertad e incluso recibió a su esposa en reuniones privadas.

También confirmó que en los próximos días iniciará una gira por Colombia y Europa como parte de una ruta de agradecimiento hacia quienes lo apoyaron mientras estuvo privado de libertad.

La Cancillería boliviana anunció que el presidente Rodrigo Paz tendrá en las próximas semanas una serie de encuentros internacionales, entre ellos con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silvia y el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, entre otros. También se anunció una visita del rey Felipe de España.

Infobae

La agenda inicia el 7 de marzo en Florida, Estados Unidos, donde Trump convocó a sus aliados latinoamericanos —entre ellos Javier Milei de Argentina y Nayib Bukele de El Salvador— a una cumbre en la que se abordará la estrategia de seguridad nacional de Washington, centrada en combatir el narcotráfico y contrarrestar la influencia de China, que en las últimas décadas ha ampliado su presencia en la región mediante proyectos de inversión y se ha establecido como uno de los principales socios comerciales en varios países sudamericanos.

Posteriormente, el 11 de marzo, Paz asistirá a la investidura de Kast en Chile y un día después será anfitrión del rey Felipe en Bolivia. También se anunció una visita a Brasil y una gira por Europa aún sin fechas definidas.

“Estas actividades permitirán que Bolivia recupere espacios que durante 20 años no han sido atendidos y que nos han aislado de la realidad internacional”, manifestó el canciller Fernando Aramayo, citado por los medios locales.

Nada simboliza más el cambio de ciclo político en Bolivia que su nueva política exterior. La consigna de llevar “Bolivia al mundo y el mundo a Bolivia”, que el presidente Paz mencionó repetidamente durante la campaña electoral, se traduce por ahora en un alineamiento marcado con Estados Unidos, país con el que no se tenían relaciones diplomáticas desde 2008 tras la expulsión del embajador estadounidense en La Paz, Philip Goldberg, y su agenda internacional.

En un discurso a propósito de la visita del presidente del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Sergio Díaz-Granados, a Bolivia este jueves, Paz calificó su política exterior como “pragmática” y afirmó que su país “está pasando por una transición” con el objetivo de “generar la base de las alianzas necesarias para que Bolivia vuelva al mundo”.

La necesidad de atraer inversión extranjera se ha convertido en la prioridad número uno para un país que enfrenta su peor crisis económica en décadas. Paz heredó un Estado con reservas internacionales casi agotadas, escasez de dólares y falta de recursos para importar combustible.

Su primera medida de impacto fue eliminar en diciembre el subsidio a los hidrocarburos, que representaba uno de los mayores gastos públicos. En paralelo se negocian créditos de financiamiento externo con entidades como el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo.

En los primeros 100 días de gestión, cumplidos el pasado miércoles, se muestran señales mixtas. Analistas económicos reconocen avances en estabilización cambiaria y reducción del déficit fiscal, pero advierten que persiste la recesión económica y que faltan reformas estructurales para salir de la crisis. El Banco Mundial proyectó en su último informe que Bolivia será el único país sudamericano con economía en contracción durante 2026.

Para el analista en asuntos internacionales, Andrés Guzmán Escobari, la política de Paz se enmarca en el pragmatismo y la apertura al mundo. “Bolivia busca recuperar margen de maniobra internacional y reposicionarse como un actor confiable en un escenario global cada vez más complejo”, escribió en un artículo de opinión.

El régimen venezolano confiscó la vivienda de Laura Acosta, asistente personal de la líder opositora María Corina Machado desde 2004 y miembro de Vente Venezuela, en un acto denunciado como retaliación política.

MFM

Según la denuncia difundida por Vente Venezuela el 25 de febrero, funcionarios no identificados —que llegaron en camionetas sin placas— iniciaron el despojo el 25 de febrero, sacando muebles y enseres de la propiedad en Caracas para ingresar otros nuevos.

Previamente, el 24 de marzo de 2025, siete efectivos forzaron la entrada, retuvieron por ocho horas a la persona que cuidaba la casa (junto a un menor) y colocaron un letrero de “asegurado”.

Acosta, ciudadana estadounidense de nacimiento pero residente y comprometida con Venezuela, enfrentó amenazas graves y una orden de captura desde 2024, lo que la obligó a salir del país en septiembre de ese año.

En un video viral compartido por el partido, Acosta exigió: “Que el mundo vea lo que está pasando. El régimen se siente con derecho a quitarte tu casa por pensar distinto; entonces nadie está a salvo”.

María Corina Machado rechazó la medida, recordando que el régimen “se ha ensañado” durante años con su entorno cercano, incluyendo equipo de trabajo, familia y amigos.

La denuncia ha generado amplio repudio en redes sociales y medios independientes, que la enmarcan en la persecución sistemática contra opositores en el contexto de la crisis política venezolana. Hasta el momento, no hay pronunciamiento oficial del gobierno sobre el caso.

El músico, compositor y director de orquesta venezolano Gustavo Dudamel recibió reconocimiento tan inesperado como profundamente simbólico: el primer Herb Alpert Honor, un premio honorífico creado por el legendario trompetista estadounidense Herb Alpert y dotado con un millón de dólares.

Caraota Digital

A sus 90 años, el músico californiano crea un nuevo premio de amplia dotación económica que recibe la fundación de su admirado colega, el director de la Filarmónica de Los Ángeles

De acuerdo con lo reseñado por el diario El País, más allá de la cifra, el gesto encierra una historia de afinidades humanas y artísticas que trascienden generaciones, geografías y trayectorias.

Dudamel, nacido en Barquisimeto, en Lara (Venezuela), y actualmente una de las batutas más influyentes del mundo, comparte con Alpert una convicción esencial: la música es una herramienta de transformación social capaz de abrir horizontes a los niños, no para convertirlos en prodigios, sino para darles voz, criterio y sensibilidad.

Según relata el medio, la relación entre ambos músicos se ha tejido a través de largas conversaciones, risas y una admiración mutua que se remonta a la infancia de Dudamel, cuando escuchaba en casa los discos de Alpert gracias a su padre trombonista.

Esa conexión emocional y artística se ha fortalecido con el tiempo, al punto de que Alpert, a sus más de 90 años, decidió crear un premio especial que fuera más allá de los galardones que entrega desde hace tres décadas.

Su objetivo: apoyar a quienes usan la música para inspirar y empoderar a las nuevas generaciones. Y para él, el primer nombre inevitable era el de Dudamel.

“Y pensé que este caballero de aquí era el primer candidato perfecto”, relató en una entrevista concedida al medio español.

El secretario de Estado Marco Rubio, la líder venezolana María Corina Machado y el presidente estadounidense Donald Trump son las tres figuras más populares entre los venezolanos según una reciente encuesta realizada por la firma AtlasIntel y el medio de noticias Bloomberg.

La Patilla

La consulta sobre los líderes políticos está encabezada por Rubio, cuya imagen positiva asciende hasta un 57%, con solo un rechazo de 22%.

La siguiente es la ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025 con un 57% de confianza y solo 28% de desaprobación.

Trump cuenta con 53% de apoyo y solo un 25% de rechazo.

Finalmente, el exdiplomático Edmundo González, ganador de la pasada elección presidencial según más de 25 mil actas de escrutinio oficiales, cuenta con 51% de confianza y comparte con su compañera de fórmula el mismo porcentaje de desaprobación.

Estas valoraciones positivas son resultado directo de la Operación Resolución Absoluta que derivó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, así como de la lucha de Machado y González para concretar una transición democrática en Venezuela.

La sucesora temporal en el Palacio de Miraflores, convenida por la Administración Trump, es Delcy Rodríguez. Según la encuesta de AtlasIntel y Bloomberg, la funcionaria chavista cuenta solo con 29% de aprobación y un abrumador rechazo de 56%.

En el caso de Diosdado Cabello el contraste es todavía más evidente: solo 19% de acogida y 69% de desaprobación. Henrique Capriles está peor, 6% de aprobación frente a un increíble 80% de rechazo.

Un contundente 62,4% de la población venezolana considera que la fuerte influencia de la Casa Blanca sobre el Palacio de Miraflores es un cambio positivo. Un 19,9% se mantiene neutral y solo un 7,4% lo rechaza.

Al menos 51,5% de los venezolanos ven con buenos ojos la caída de Maduro, un 33,1% se mantiene neutral y solo un ínfimo 3,6% la rechaza.

La corrupción es el principal problema del país según 56,7% de los consultados, seguido por un 36,5% que señaló al debilitamiento democrático. El tercer lugar lo ocupa la pobreza, el desempleo y la falta de oportunidades con 34,2%.

El sondeo Latam Pulse Venezuela, realizado entre el jueves 19 al miércoles 25 de febrero, cuenta con una muestra de 2.336 encuestados entre la población adulta del país.

Su metodología consistió en el reclutamiento digital aleatorio y tiene un margen de error de dos puntos porcentuales.

Los acontecimientos del 3 de enero, con su carga de fuerza y sorpresa, cerraron un capítulo e inauguraron otro. La intervención del gobierno de Donald Trump depuso a Nicolás Maduro y a Cilia Flores, y aquella madrugada, condenada por unos pocos y celebrada por una mayoría, sigue siendo la referencia obligada para entender el momento que vive el país. A casi dos meses de aquello, predomina en el ambiente una sensación de alivio, la expectativa de que las cosas pueden encauzarse. Pero conviene no confundir el alivio con la claridad.

Porque si se observa con cuidado, el camino hacia la reinstitucionalización no se ve del todo despejado. Hay movimiento, sí, pero disparejo. En el área petrolera las piezas se mueven con rapidez; en el terreno de los derechos civiles y políticos, en cambio, la marcha es lenta, casi imperceptible. Y mientras tanto, algunos voceros que no esconden su sumisión al régimen, bajo un disfraz de presunta oposición, parecen más interesados en prolongar la estadía de Delcy Rodríguez al frente del Ejecutivo hasta el 2030, que en atender las propias fisuras que ya se manifiestan en las filas del antiguo régimen, donde las críticas a la señora Rodríguez y a su hermano son cada vez menos veladas.

El tiempo, sin embargo, no se detiene. A principios de julio se agota el plazo del artículo 234 de la Constitución al cumplirse los 180 días de esa permanencia que se sostiene en una legalidad precaria. Y el Secretario de Estado, Marco Rubio, ha dicho que «Venezuela deberá celebrar elecciones libres como parte del proceso posterior a la intervención militar que en enero derrocó a Nicolás Maduro». A partir de julio, el escenario se complica.

La fuerza que hizo posible el cambio de gobierno no puede seguir siendo el único fundamento de la vida pública, aunque continuará presente como un factor subyacente. Si se insiste en ella, el camino hacia la reconstrucción institucional se bloqueará. Y la salida constitucional, en sentido estricto, no se torna viable: organizar elecciones en los 30 días que establece el artículo 233 puede llegar a ser materialmente imposible si no se emprende desde hoy mismo. Cualquier interpretación judicial que pretenda legitimar la situación actual sería vista, con razón, como un producto de la fuerza. De ahí que esta deba dar paso a la solución política.

El TSJ, que definió la encargaduría de Delcy en la presidencia, puso la pelota en la Asamblea Nacional para definir el juego que sigue. Un espacio propicio para refrendar un acuerdo que no se restrinja a sus integrantes, sino que incorpore la opinión de actores políticos cuya legitimidad supera los muros del Capitolio Federal.

Lo político, como sustituto de la fuerza, exige una propuesta consensuada, con respaldo suficiente para investirla de legitimidad. El objetivo estratégico, por tanto, es la construcción de una ruta democrática que nos devuelva a la vida institucional. Esa ruta debe considerar el interés nacional en la formulación de los cambios, así como una valoración objetiva de los factores y liderazgos políticos que pueden otorgarle legitimidad al proceso. Y alrededor de ella debe darse el debate sobre qué cambiar y cómo hacerlo, en los términos menos traumáticos y más convenientes para el país.

En ese marco, comienza a perfilarse la posibilidad de una Junta de Gobierno con una tarea clara: construir la ruta de reinstitucionalización y retorno a la democracia. Y aquí se abren al menos dos vías: la de elecciones presidenciales, que buscarían un relevo rápido en el poder, o la de una Asamblea Nacional Constituyente, que apuntaría a un proceso más profundo de refundación del pacto social. El debate está abierto.

Personalmente, tiendo a inclinarme por la vía constituyente. No porque sea más fácil, sino porque ofrece un espacio plural más amplio, capaz de incorporar las propuestas que puedan surgir tanto de la propia Junta de Gobierno como de los diversos sectores del país. En una coyuntura tan delicada, la amplitud y la deliberación parecen condiciones necesarias para que lo que se construya tenga raíces más sólidas que las que hasta ahora hemos conocido.

José Luis Farías

El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, pidió este viernes la liberación de todos los presos políticos de Venezuela que aún no han sido puestos en libertad tras la amnistía y también la revisión del estado de emergencia.

EFE

«En Venezuela, tomo nota de la liberación de algunas personas que fueron detenidas arbitrariamente e insto a la liberación de las restantes», dijo Türk durante la 61ª sesión del Consejo de Derechos Humanos.

El alto comisionado determinó que el estado de emergencia en el país «debe ser revisado para asegurar que respete el espacio cívico y los derechos humanos» y subrayó que «la sociedad civil y los grupos de víctimas deben poder participar significativamente en los asuntos públicos».

El pasado 19 de febrero, la Asamblea Nacional (AN), de mayoría chavista, aprobó una Ley de Amnistía concebida en principio para casos desde 1999, cuando el chavismo llegó al poder, pero que se aplicará de forma específica en 13 «hechos» ocurridos en 13 años distintos, lo que excluye el resto del período establecido, así como los casos relacionados con operaciones militares.

En esta última semana se han producido 217 excarcelaciones, pero quedan, según registros independientes, más de 500 presos políticos, lo que mantiene a familiares en las afueras de centros de detención a la espera de nuevas liberaciones.

La Embajada de China en Irán ha urgido a sus ciudadanos a reforzar sus medidas de seguridad y salir del país lo antes posible, en medio de las amenazas militares de Washington, que ha realizado el mayor despliegue en la zona desde la invasión de Irak.

EFE

«Dada la actual situación de seguridad en Irán, el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Embajada y los Consulados de China en Irán recomiendan a los ciudadanos chinos que no viajen a Irán por el momento, y a quienes ya se encuentran en Irán que refuercen sus medidas de seguridad y evacuen lo antes posible» publicó la representación diplomática en su página web.

La nota menciona que Irán «se ha enfrentado recientemente a un aumento significativo de los riesgos de seguridad externa».

También asegura que las embajadas y consulados de China en Irán y los países vecinos «brindarán la asistencia necesaria a los ciudadanos chinos para su reubicación mediante vuelos comerciales o rutas terrestres».

China, el aliado más poderoso de Teherán

China, el aliado más poderoso de Teherán, ha reiterado que sigue de cerca la situación en ese país y que lo apoya en la «protección de su soberanía», aunque no ha ido más allá del apoyo verbal diplomático en esta crisis.

También es el principal socio comercial del país persa, aglutinando en torno a un 30 % de su total del comercio extranjero y un 90 % de las exportaciones de petróleo, seguido por Rusia e India.

En los últimos años, Pekín y Teherán han profundizado sus intercambios, que incluyen un acuerdo de asociación estratégica firmado en 2021, que establece un marco integral de cooperación en ámbitos económicos, tecnológicos, energéticos y de seguridad.

Por su parte, la Embajada de Estados Unidos en Jerusalén autorizó este viernes la salida de Israel de personal no esencial del Gobierno estadounidense y de sus familiares debido a «riesgos de seguridad», informó la propia representación diplomática a través de sus canales oficiales.

El anuncio coincide con la llegada a la costa israelí del portaaviones estadounidense USS Gerald R. Ford, el más grande del mundo, como parte del despliegue militar estadounidense en Oriente Medio de cara a un posible ataque a Irán.

Irán y Estados Unidos concluyeron este jueves su tercera ronda de negociaciones de este año sobre el alcance y desarrollo del programa nuclear iraní bajo las amenazas militares de Washington, que ha realizado el mayor despliegue desde la invasión de Irak con dos portaaviones, varios destructores y decenas de cazas de combate en las cercanías de la República Islámica.

El encuentro, producido en Ginebra, concluyó con declaraciones de tono positivo por parte de los mediadores y una próxima reunión ya fijada para la semana próxima.

Hacía menos de un mes que el líder del Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (NSDAP), Adolf Hitler, había sido nombrado canciller, aunque los nazis todavía distaban mucho de ser la fuerza mayoritaria en el Parlamento. No había sido un nombramiento fácil: el presidente Paul von Hindenburg lo había designado a regañadientes el 30 de enero de 1933, presionado por los partidos conservadores que pensaban utilizarlo como instrumento para sus políticas y también como freno frente a lo que veían como un peligroso avance de la izquierda representada por los comunistas. Los nazis habían celebrado esa victoria política con una marcha con antorchas por las calles de Berlín, con Hitler y sus colaboradores observándolos desde uno de los balcones de la cancillería. Sin embargo, todavía distaban de haber logrado la suma del poder, porque solo dos miembros del partido de Hitler integraban el gabinete, aunque sí en posiciones importantes. Una de ellas sería clave en los días que se avecinaban: la de Herman Göring, como ministro sin cartera con control sobre las fuerzas policiales de casi todo el país. Así las cosas, para consolidarse, Hitler necesitaba un hecho resonante que obligara a sus aliados a delegarle todas las funciones. Los historiadores todavía discuten si lo que ocurrió fue una casualidad o una operación de falsa bandera ideada por los propios nazis para precipitar los acontecimientos.

Por: Daniel Cecchini – Infobae

El reloj marcaba las 21.26 de la fría noche del 27 de febrero de 1933 cuando la central de bomberos de Berlín recibió la llamada de un ciudadano alarmado —cuyo nombre no ha pasado a la historia— que avisaba que se estaba quemando el edificio del Reichstag. Cuando llegaron los primeros bomberos, el fuego que se había iniciado en la sala de concesiones ya estaba devorando la inmensa mole de la sede del Parlamento y las llamas y el humo teñían de un naranja sucio el cielo de la capital alemana. Una multitud se reunió para contemplar, atónita, el espectáculo que, al día siguiente, más de una crónica calificaría de “dantesco”, sin saber que también estaba asistiendo a otro infierno, el del principio del fin de la democracia en Alemania y el nacimiento del Tercer Reich.

La policía al mando de Göring actuó con una llamativa rapidez. Esa misma noche descubrió y arrestó de inmediato al presunto autor del incendio: Marinus van der Lubbe, un albañil neerlandés de 24 años recién llegado a Alemania, desocupado y oportunamente comunista, para más datos. La versión oficial señaló que los agentes encontraron a van der Lubbe dentro del edificio y que rápidamente confesó la autoría del incendio. Lo que no se informó fue que el albañil se declaró culpable de iniciar el fuego después de ser brutalmente torturado en las mazmorras de la jefatura de policía de la capital alemana.

La excusa ideal

Hitler y Göring llegaron al edificio incendiado antes de que las llamas se apagaran. “Este es el comienzo de una revolución comunista. Ahora atacan. No tenemos tiempo que perder”, dijo Göring. Poco después, Hitler anunció: “A partir de ahora no vamos a mostrar ninguna misericordia. Quien se interponga en nuestro camino será sacrificado”.

Después de la guerra, el general alemán Franz Halder hizo una declaración jurada ante los aliados. “En un almuerzo con ocasión del cumpleaños del Führer en 1943, las personas alrededor del Führer dirigieron la conversación hacia el incendio del Reichstag y su valor artístico. Escuché con mis propios oídos como Göring irrumpió en la conversación y gritó: el único que realmente sabe sobre el edificio del Reichstag soy yo, porque yo lo prendí fuego. Y diciendo esto, dio una palmada”, relató.

Cierto o no, al día siguiente del incendio, Hitler le arrancó al presidente alemán el “Decreto del Incendio del Reichstag”, que declaraba el estado de emergencia y anulaba la mayoría de las disposiciones sobre derechos fundamentales de la Constitución de 1919 de la República de Weimar.

A partir de allí su escalada hacia el poder absoluto fue tan vertiginosa como imposible de detener. En este clima de intimidación, el 5 de marzo de 1933 —menos de una semana después del incendio— se realizaron las elecciones federales que fueron el paso previo y casi definitivo a instaurar la dictadura nazi. La fecha dejó una profunda impronta en la historia alemana, no solo porque fueron los últimos comicios de la República de Weimar, sino porque serían también las últimas elecciones en las que se utilizó el sistema de representación proporcional por listas, y las últimas realmente competitivas que se realizarían en una Alemania unida hasta las elecciones de 1990, tras la caída del Muro de Berlín.

Goebbels y la manipulación

Para ganar esas elecciones, el canciller Hitler utilizó todos los recursos del Estado que tenía a su alcance, lo que sería determinante para la victoria. La naturaleza de esa maniobra quedó escrita de puño y letra por uno de los hombres más encumbrados del nazismo, Joseph Goebbels —que luego se convertiría en ministro de Propaganda del régimen—, en una anotación de fines de febrero en su diario personal: “Ahora será fácil llevar a cabo la lucha, porque podemos recurrir a todos los recursos del Estado. La prensa y la radio están a nuestra disposición”. Así, el bombardeo “informativo” y propagandístico de los nazis aplastó hasta dejar en silencio a cualquier discurso opositor.

La estrategia surtió efecto a medias. El resultado electoral fue contundente pero todavía insuficiente para que Hitler pudiera manejar a su antojo el país: los nazis obtuvieron el 43,91 por ciento de los votos, que le otorgaron 288 de las 647 bancas en el parlamento, contra el 18,25 por ciento de los socialdemócratas, el 11,25 por ciento del Partido del Centro, y el 7,97 por ciento del Partido Nacional del Pueblo Alemán, mientras que el resto de las bancas se repartió entre partidos minoritarios y regionales. Frente a esta situación, el Gobierno prohibió al Partido Comunista y arrestó a miles de sus miembros.

Para acabar con las últimas resistencias, Hitler dio el siguiente paso. El 23 de marzo, el parlamento dominado por los nazis se reunió con una nueva ley en la agenda, la “Ley del Poder” o “Ley Habilitante”, que le permitía a Hitler promulgar leyes sin interferencias del presidente ni del parlamento durante cuatro años. La votación se llevó a cabo en un clima de fuerte intimidación a los parlamentarios opositores, con el edificio rodeado por miles de camisas pardas de las SA, la fuerza parapolicial de los nazis. Al final del día, la ley que acabó con la democracia en Alemania fue aprobada con 444 votos a favor y 94 en contra. Hitler tenía la suma del poder en sus manos.

El oportuno incendio del Reichstag había sido decisivo para el éxito de ese arrasador avance de Hitler sobre las libertades democráticas de los alemanes. Ya en ese momento, corrió la versión de que las llamas las habían iniciado los propios nazis y que la captura del albañil Marinus van der Lubbe y la acusación contra los comunistas eran parte de un plan cuidadosamente elaborado. La censura del régimen impidió que cualquier medio se hiciera eco de semejante denuncia.

Un vidente imprudente

Hay un hecho poco conocido que roza lo esotérico y que también abona la versión que califica al incendio de Reichstag como un atentado de falsa bandera: la muerte, pocos días después, en un hecho nunca esclarecido, de Erik Jan Hanussen, clarividente, astrólogo y hombre cercano a Hitler y a varios jerarcas nazis, algunos de los cuales lo apreciaban y otros más bien lo contrario. El cuerpo de Hanussen fue descubierto el 7 de abril de 1933 por una cuadrilla de obreros que trabajaba en un bosque, a 19 kilómetros al sur de Berlín y cerca del camino que unía la capital con la ciudad de Baruth. El muerto estaba muy bien vestido, pero su elegancia se veía irremediablemente dañada por dos disparos de pistola en la cabeza y los gusanos que comenzaban a trabajarle la cara.

Cuando los agentes de la policía local le informaron al comisario Hermann Albrecht, policía de la Kriminalrat de Berlín, este ya sabía de quién se trataba, por lo que la investigación no pasó de ser una farsa. Para cumplir con todas las formalidades del caso, el comisario citó al chofer y a otros conocidos del astrólogo para que reconocieran el cadáver. Los procedimientos debían realizarse con total transparencia, porque la pesquisa no iba a pasar de ahí.

El tal Hanussen se llamaba en realidad Harschel Steinschneider y provenía de una familia de artistas judíos, algo que Hitler sabía muy bien, pero hacía la vista gorda porque había sido el hombre que, a principios de la década de los ’20 le comunicó personalmente una profecía que lo tenía como protagonista. Fueron apenas siete palabras que al futuro Führer le sonaron como música en los oídos: “La nación alemana estará a su merced”, le dijo el astrólogo.

Si esa profecía le había valido a Hanussen el favor del líder nazi, fue otra la que le costó la vida. Porque su caída en desgracia tiene una fecha precisa, el 26 de febrero de 1933, y el lugar también puede establecerse con exactitud: el Palacio del Ocultismo. Esa noche, en la llamada Habitación de Cristal del Palacio, en una sesión para solo 12 personas sentadas alrededor de una mesa especialmente preparada para que el vidente emergiera de un agujero en el centro a emitir sus profecías, Hanussen hizo un anuncio que pareció enigmático: “Se producirá un incendio, y un gran edificio se consumirá entre llamas, entonces, los enemigos de Alemania atacarán”, dijo.

Maten al mensajero

Como todas las predicciones, era tan imprecisa que se podía asociar a cualquier acontecimiento, pero en este caso la realidad pareció confirmarla casi de inmediato. Apenas 21 horas después de que el vidente hiciera el anuncio, se produjo el incendio del Reichstag. Cuando la profecía de Hanussen tomó estado público, el edificio ya estaba quemado, y si bien hubo quienes pensaron que el adivino había acertado gracias a sus artes de anticipación o porque algún espíritu le había avisado desde el más allá, en la jerarquía nazi provocó un revuelo muy diferente. Con “los enemigos de Alemania atacarán”, la supuesta predicción de Hanussen parecía señalarlos a ellos como autores del atentado. Y hubo un alto jerarca de las SA que no demoró en concluir que el adivino no había recibido ningún aviso de ultratumba sino un dato muy preciso suministrado por un soplón de carne y hueso.

Empezó entonces una verdadera caza de brujas, o de soplones. El jerarca que sospechó se llamaba Karl Ernst, que de inmediato acusó de responsable de la filtración a su jefe en las SA de Berlín- Brandeburgo y gran amigo de Hanussen, el conde Wolf-Heinrich von Helldorf. Los dos altos oficiales de la fuerza parapolicial de Hitler llevaban meses de sordos enfrentamientos, por lo que Ernst aprovechó la situación para hacer destituir a von Helldorf y quedarse con su puesto. Pero además de desplazar a su antiguo jefe, Ernst pensó que para hacer control de daños era necesario callar a Hannussen, cuya supuesta profecía evidenciaba que estaba al tanto del plan nazi para quemar el Reichstag.

El “vidente” incapaz de ver su propia muerte fue secuestrado por orden de Ernst el 24 de marzo de 1933 y desde entonces su paradero se convirtió en un misterio hasta que, dos semanas después, su cadáver agusanado y con dos disparos en la cabeza apareció en un bosque de las afueras de Berlín. Así quedó garantizado su silencio eterno. A pesar de su cercanía con Hannussen, Hitler no dijo jamás una palabra sobre su secuestro ni propició una investigación seria sobre su muerte.

Göring en Núremberg

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, durante los juicios de Núremberg, Hemann Göring fue interrogado, entre otras cosas, sobre la afirmación del general Halder respecto a sus palabras durante el cumpleaños de Hitler en 1943. Los acusadores incluso le leyeron lo que el militar había dicho en su declaración jurada luego de ser tomado prisionero por los aliados: “Escuché con mis propios oídos como Göring irrumpió en la conversación y gritó: ‘El único que realmente sabe sobre el edificio del Reichstag soy yo, porque yo lo prendí fuego. Y diciendo esto, dio una palmada’”.

Sentado en el banquillo de los acusados, Göring contestó con una frase cargada de obscena ironía: “No tenía razón o motivo alguno para incendiar el Reichstag. Desde el punto de vista artístico no me arrepiento en absoluto de que la Cámara se quemara; tenía la esperanza de construir una mejor. Por lo que sí lo lamento mucho es porque me vi obligado a buscar un nuevo lugar de encuentro para el Reichstag, y al no ser capaz de encontrar uno tuve que renunciar a mi Ópera Kroll. La ópera me parecía mucho más importante que el Reichstag”, dijo.

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