La Junta de Recursos del Aire de California prohibirá la venta de automóviles nuevos de gasolina para 2035, al tiempo que establece objetivos provisionales para que los vehículos salgan de las carreteras.
La decisión tendrá ramificaciones importantes para la industria automotriz dada la enorme economía de California, que se ubicaría como la quinta más grande del mundo si fuera una nación soberana. En el pasado, más de una docena de otros estados de EE. UU. también optaron por usar estándares de emisión más estrictos establecidos por California bajo una exención federal de la Ley de Aire Limpio (que fue revocada por el presidente Trump, solo para ser restaurada por el presidente Biden).
Detalles: las reglas se centrarían en las ventas de modelos nuevos, no de vehículos usados, mediante el establecimiento de cuotas provisionales. A partir de 2026, el 35 % de los automóviles de pasajeros, SUV y camionetas pequeñas vendidos en California tendrán que ser vehículos de cero emisiones. Luego, la medida aumentaría cada año, alcanzando el 51% de todas las ventas de automóviles nuevos en 2028, el 68% en 2030 y el 100% en 2035 (solo el 20% de los automóviles cero emisiones vendidos podrían ser híbridos enchufables).
Las reglas propuestas llegan poco después de la firma de la Ley de Reducción de la Inflación, que involucra decenas de miles de millones de dólares para gastar en la transición del vehículo eléctrico. Las disposiciones incluyen nuevos créditos fiscales destinados a incentivar las ventas de vehículos eléctricos, así como beneficios para los fabricantes de automóviles que trasladan la producción a los EE. UU. para apuntalar la cadena de suministro nacional. El año pasado, la administración de Biden también emitió un tubo de escape nacional más estricto para vehículos nuevos y SUV fabricados hasta 2026.
¿Puede la industria automotriz hackearlo? «A pesar de esta tendencia positiva, los mandatos de venta de vehículos eléctricos de California siguen siendo muy agresivos, incluso en California con décadas de políticas de apoyo a los vehículos eléctricos, y serán extremadamente desafiantes», dijo John Bozzella, director ejecutivo de Alliance for Automotive Innovation. «Eso es solo un hecho». Los objetivos del estado dependen de muchos factores, como «la inflación, la infraestructura de carga y combustible, las cadenas de suministro, la mano de obra, la disponibilidad y el precio de minerales críticos y la escasez continua de semiconductores».
Mientras la situación económica y política en Cuba se vuelve más desesperada, los migrantes cubanos están llegando a Estados Unidos en el mayor número visto en cuatro décadas. Según altos funcionarios estadounidenses, se espera que este año lleguen cerca de 150.000.
El Times Una selección semanal de historias en español que no encontrarás en ningún otro sitio, con eñes y acentos. Get it sent to your inbox. Durante décadas, los cubanos que intentaban huir de la represión, la inseguridad alimentaria y la devastación económica se embarcaban en balsas desvencijadas, y arriesgaban sus vidas para llegar a las costas estadounidenses.
Ahora llegan en números récord, pero esta vez a pie, con la ayuda de Nicaragua, que a finales del año pasado eliminó la exigencia de visa para los cubanos, dándoles un punto de apoyo en Centroamérica para viajar por tierra a través de México hasta Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses han acusado a Daniel Ortega, el presidente autoritario de Nicaragua, de promulgar esta política para presionar a Estados Unidos para que les retire las sanciones.
El aumento de cubanos que intentan cruzar la frontera sur representa solo una parte de los migrantes que en ocasiones han desbordado a los funcionarios de la frontera, ya que los cruces de personas indocumentadas han seguido en aumento durante el gobierno de Joe Biden. Marzo batió el récord en un único mes en dos décadas de personas encontradas mientras cruzaban de manera ilegal: 221.303.
Desde octubre —el inicio del año fiscal 2022 del gobierno federal— han llegado a la frontera sur de Estados Unidos casi 79.000 cubanos, más que en los dos años anteriores juntos, según las cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. En marzo, más de 32.000 cubanos llegaron a la frontera, la mayoría de ellos primero volaron a Nicaragua y luego hicieron el viaje por tierra a Estados Unidos, según un alto funcionario del Departamento de Estado, que habló bajo condición de anonimato debido al diálogo en curso con el gobierno cubano.
El funcionario dijo que la exención de visa para viajar a Nicaragua estaba animando a los emigrantes a gastar los ahorros de toda su vida para pagar a los contrabandistas por el viaje, y añadió que algunos estaban siendo presa del tráfico de grupos criminales.
Las cifras son las más altas desde el éxodo de Mariel en 1980, cuando 125.000 cubanos emigraron a Estados Unidos después de que la isla abriera sus puertos marítimos a los barcos estadounidenses para evacuar a todo aquel que quisiera salir.
El descontento de la población cubana está latente desde que el verano pasado se produjeron protestas masivas en toda la isla por la creciente inflación, la escasez crónica de alimentos y medicamentos y los continuos cortes de electricidad. Durante el gobierno de Barack Obama, Estados Unidos alivió significativamente sus restricciones a los viajes y las remesas a Cuba, solo para verlas reaparecer de nuevo durante el gobierno de Donald Trump, lo que supuso un duro golpe para la economía.
Las manifestaciones tomaron por sorpresa al gobierno comunista, que respondió imponiendo una de las mayores medidas de represión en décadas. Más de 700 cubanos han sido acusados por participar en las protestas, incluidos algunos adolescentes que recibieron 30 años de prisión.
El deterioro de las condiciones políticas y económicas está alimentando el creciente éxodo.
El gobierno nicaragüense eliminó en noviembre la exigencia de visa para Cuba, lo que abrió una ruta terrestre para los emigrantes reacios a embarcarse en el peligroso viaje por mar desde Cuba hasta las costas estadounidenses. Desde entonces, los vuelos a Managua desde La Habana se han disparado.
“Creo que estamos viendo cómo los gobiernos intentan convertir la migración en un arma porque saben que provoca trastornos políticos en los países receptores”, dijo Andrew Selee, presidente del Instituto de Política Migratoria, un centro de estudios de Washington.
Selee y otros analistas afirmaron que es probable que Nicaragua esté utilizando a los migrantes cubanos para presionar a Estados Unidos a fin de que levante las sanciones impuestas a Ortega y su círculo íntimo. La medida se ha comparado con la de Bielorrusia, que el año pasado eliminó los requisitos de visa para los iraquíes con el fin de facilitar su entrada en la Unión Europea, en represalia por las sanciones que el bloque había impuesto a Bielorrusia por sus controvertidas elecciones.
“No son tontos”, dijo Selee. “El gobierno de Managua sabía que esto obligaría a Estados Unidos a acudir a la mesa de negociación en algún momento”. Aun así, no está claro si las reglas migratorias más laxas producirían algún cambio en la política estadounidense.
Muchos cubanos están desesperados por salir, incluso si eso significa endeudarse y arriesgar sus vidas en el peligroso viaje. Los cubanos describen la venta de todo lo que tienen —sus casas, ropa y muebles— y la concesión de préstamos con elevados tipos de interés para conseguir los miles de dólares que necesitan para llegar a Estados Unidos, a pesar de que el salario medio en la isla es de unos 46 dólares al mes.
Zenen Hernández, de 35 años, fue uno de los 414 cubanos que cruzaron el río Bravo hacia Estados Unidos el 5 de abril, de un total de 1488 migrantes indocumentados que cruzaron ese tramo de la frontera de Texas (cerca de 400 kilómetros) ese día.
Yaquemile, una migrante cubana, atraviesa el río Bravo desde México hasta Texas en abril.
“Los alimentos y las medicinas son escasos”, dijo Hernández, describiendo la situación en Cuba. “Solo hay pobreza”.
El gobierno cubano culpa a las décadas de embargo de Estados Unidos al país por sus problemas económicos.
La economía en la isla era mala antes de que llegara la pandemia, pero Hernández se las arreglaba vendiendo pan y papas fritas. En el verano de 2020, la situación se había vuelto insostenible. Cuando Nicaragua abrió sus fronteras a los cubanos el pasado otoño, decidió que era el momento de irse.
“Así que tuve que vender mi casa”, dijo.
El precio fue elevado: 16.000 dólares por el vuelo a Nicaragua y el consiguiente viaje de 2900 kilómetros para llegar a Estados Unidos —a menudo a pie— a través de las selvas, montañas y ríos de Centroamérica y México. A lo largo del camino, los migrantes son amenazados y extorsionados habitualmente por la policía y son presa de organizaciones criminales que los secuestran y golpean para pedir un rescate.
Cuando se le pidió a Hernández que describiera su viaje, se le quebró la voz al recordar el trayecto miserable.
“No tengo palabras”, dijo. “Te roban: la policía, los contrabandistas. Te roban”.
La demanda acumulada de cruces autorizados es otro factor que aumenta la migración. En 2017, el gobierno de Trump recortó al personal de la embajada de Estados Unidos en Cuba después de una serie de incidentes de salud inexplicables que se conocieron como el “síndrome de La Habana” que afectó al personal estadounidense allí.
La reducción obligó a los cubanos a solicitar visas a la embajada estadounidense en Guyana, un viaje demasiado costoso para muchos. La medida también impidió que Estados Unidos mantuviera su compromiso de proporcionar 20.000 visas de inmigrante al año a los cubanos, parte de un acuerdo de 1994 entre los países para proporcionar una vía legal y desalentar la migración ilegal.
Esta semana, la embajada de Estados Unidos en La Habana realizará las primeras entrevistas para solicitantes de visas de inmigrantes desde 2017, dijo uno de los altos funcionarios estadounidenses.
Las primeras conversaciones de alto nivel entre Cuba y Estados Unidos desde 2018 tuvieron lugar a finales de abril, centradas en el restablecimiento de los canales regulares de migración. El gobierno cubano pidió a Estados Unidos que mantenga el acuerdo bilateral de emitir 20.000 visas de inmigrante anualmente; el gobierno estadounidense solicitó que La Habana comience a aceptar a los deportados cubanos que han llegado ilegalmente.
El funcionario estadounidense dijo que las dos partes probablemente se reunirán de nuevo en seis meses.
“Si las conversaciones tienen éxito, volverán a una fórmula que funcionaba antes, proporcionando un canal legal real y factible para que los cubanos vengan a Estados Unidos a cambio de la deportación de los que no utilicen el canal legal”, dijo Selee, del Instituto de Política Migratoria. “La migración es un punto raro de cooperación entre los países que realmente ha funcionado”.
Durante décadas, los cubanos que emigraban a Estados Unidos disfrutaban de un trato preferencial. Los que eran atrapados en el mar eran devueltos, pero a los que llegaban a suelo estadounidense se les permitía quedarse, bajo una política comúnmente conocida como “pies secos, pies mojados”. El presidente Obama puso fin a esta política en 2017.
Las conversaciones bilaterales se producen antes de la Cumbre de las Américas que se celebrará en junio en Los Ángeles, donde los países intentarán acordar un marco regional para la migración y apuntalar el apoyo financiero a los países latinoamericanos con grandes poblaciones de migrantes. Colombia recibió el año pasado 800 millones de dólares en préstamos de prestamistas multilaterales, incluido el Banco Mundial, para apoyar a los 1,7 millones de migrantes venezolanos que acoge, el tipo de apoyo que la cumbre intentará extender a toda la región.
Aunque el gobierno de Biden ha mantenido que solamente se invitará a la cumbre a gobiernos democráticos, Cuba fue invitada a las dos anteriores, en 2015 y 2018, y espera una invitación este año.
Pero funcionarios estadounidenses dijeron que eso aún no se había decidido, lo que provocó la ira del gobierno cubano.
“Estados Unidos recurre una vez más a todo tipo de recursos y mentiras para hacer valer el derecho ganado por Cuba y su pueblo a estar presente en estas cumbres en igualdad de condiciones con el resto de los países de la región”, tuiteó el 25 de abril el canciller cubano, Bruno Rodríguez. Esto es “algo vergonzoso”.
Si estabas buscando un nuevo fondo de pantalla para tu móvil u ordenador, no busques más. Dos astrofotógrafos han dedicado alrededor de dos años en capturar esta impresionante imagen de la Luna, y el resultado es más de lo que cualquiera esperaría. De hecho, es probable que nunca hayas visto al satélite de nuestro planeta con tanto nivel de detalle, y no solo en resolución, sino también en colores.
Sí, aunque parezca contraintuitivo, la Luna tiene colores, aunque hay que aclarar que son bastante sutiles. No obstante, esta nueva imagen capturada por Andrew McCarthy, entusiasta de la astrofotografía, y Connor Matherne, científico planetario, encontramos colores ligeramente saturados para que podamos tener un mejor vistazo de los mismos.
El conjunto está montado como un mosaico, y cada baldosa está formada por miles de fotos.
Andrew McCarthy a NPR: Otro detalle a destacar de esta imagen es que se trata de una colección de 200.000 fotos registradas a lo largo de dos años. Así, McCarthy y Matherne han podido ofrecer al mundo un vistazo en 174 megapíxeles de la Luna. Jamás habíamos tenido la oportunidad de observarla de esta manera.
Aunque los colores puedan parecer falsos, no lo son en absoluto. De hecho, son los tonos naturales de la Luna. Sin embargo, nuestra visión no es lo suficientemente sensible para captar estos suaves cambios en la tonalidad de su superficie. Afortunadamente, contamos con el equipo necesario para poder acercarnos un poco más a la realidad de nuestro espacio.
Andrew McCarthy ha descrito este resultado como «una carta de amor a la próxima misión Artemis 1». Por si no estabas al tanto, te recordamos que esta misión será el comienzo de la reconquista lunar, que tiene como propósito llevar al ser humano a la Luna por primera vez en 50 años.
La que aquí te dejamos muestra los colores de la superficie lunar. No obstante, si quieres observarla con todo lujo de detalles, en la cuenta de Twitter de Andrew McCarthy puedes encontrar el material original. El astrofotógrafo incluso agrega algunas tomas más cercanas para que puedas apreciar más detalles pese la compresión de Twitter.
Con cada día que pasa, las estafas criptográficas se vuelven más audaces, pero el más reciente hampón del NFT es tan descarado como parece.
SudoRare, una plataforma destinada a facilitar las transacciones NFT , logró ejecutar con alrededor de $ 815,000 en fondos de usuarios solo seis horas después del lanzamiento.
La plataforma era una iteración, o lo que se conoce como bifurcación, de otros dos mercados NFT descentralizados llamados SudoSwap y LooksRare. Para decirlo en los términos más simples, se produce una bifurcación cada vez que una comunidad criptográfica altera la naturaleza o el protocolo de una cadena de bloques determinada.
Antes del lanzamiento de SudoRare, varios usuarios de Twitter en la comunidad cripto se mostraron escépticos sobre la empresa, citando específicamente el anonimato del equipo detrás del nuevo mercado. Los datos de Etherscan confirmaron el escepticismo , revelando dos swaps de fondos incompletos. Los desarrolladores detrás del proyecto efectivamente agotaron los fondos de los usuarios (en este caso, los tokens LOOKS, el token nativo de LooksRare, una bifurcación de OpenSea ) por alrededor de 154 ETH y 60 865 USDC. En total, se drenaron casi 520 ETH, lo que equivale a unos 850 000 dólares. El equipo de SudoRare luego eliminó la presencia en línea de la plataforma.
AUTO- doxing
Toda la premisa de SudoRare era ofrecer rendimientos increíblemente altos en oportunidades de participación, lo que requiere que las partes interesadas mantengan tokens útiles como LOOKS, congelados en un grupo comunitario a cambio del propio token de la empresa. Parte de la desconfianza en torno al lanzamiento estaba relacionada con el anonimato del equipo del proyecto: se negaron a auto-doxx o revelar sus identidades, lo que normalmente debería activar algunas banderas rojas.
Debido a la naturaleza de alto perfil de algunos tirones de alfombra en plataformas de renombre, se han implementado políticas para mejorar la seguridad. Solana, que tiene su propio mercado NFT llamado Magic Eden, implementó una política de doxing en febrero para cualquiera que busque acuñar en el sitio.
En consecuencia, se vuelve más desconcertante que las personas sigan siendo víctimas de estafas como SudoRare. Si hay un lado positivo, el valor del atraco es relativamente moderado en comparación con otras infracciones en el mundo criptográfico, que apuntan a las debilidades en los puentes de blockchain.
Curiosamente, si bien la atracción de SudoRare cae dentro de la categoría de una estafa criptográfica, los delitos de esa naturaleza en realidad se redujeron en un 65 por ciento durante el último año, según un informe de Chainalysis . En cambio, los actores maliciosos están diversificando su ataque, ya que los hacks criptográficos son comparativamente más desenfrenados en el mismo período de tiempo, habiendo aumentado en un 58 por ciento.
De todos modos, si planea invertir en una empresa NFT, al menos asegúrese de conocer los nombres de las personas involucradas.
La psilocibina, el alucinógeno detrás de los efectos trippy de los » hongos mágicos «, puede ayudar a las personas con trastorno por consumo de alcohol a reducir o dejar de beber cuando toman la droga junto con la terapia de conversación.
Por: Nicoletta Lanese – Live Science / Traducción libre de psicotrópicos del inglés de Morfema Press
En un ensayo clínico reciente, cuyos resultados se publicaron el miércoles (24 de agosto) en la revista JAMA Psychiatry, las personas con dependencia del alcohol recibieron dos dosis de psilocibina o un medicamento placebo, específicamente, difenhidramina (Benadryl), que no se esperaba que afectara los síntomas de los participantes. Una vez considerada una condición distinta, la dependencia del alcohol ahora cae dentro de la clasificación más amplia de trastorno por consumo de alcohol, una condición médica caracterizada por un deterioro de la capacidad para detener o controlar el consumo de alcohol a pesar de las consecuencias sociales, ocupacionales o de salud adversas.
Además de la medicación, a todos los participantes se les ofrecieron sesiones de psicoterapia durante el ensayo: cuatro sesiones antes de su primera dosis de medicación; cuatro entre la primera y la segunda dosis; y cuatro durante el mes posterior al tratamiento.
Ambos grupos de tratamiento redujeron su consumo de alcohol durante el ensayo de 32 semanas, pero el grupo que recibió psilocibina mejoró de manera más dramática. La tasa de consumo excesivo de alcohol en el grupo de psilocibina se redujo en aproximadamente un 83 % en comparación con los niveles previos al tratamiento, en comparación con una caída de aproximadamente el 51 % en el grupo de placebo. Ocho meses después de recibir su primera dosis, el 48 % del grupo de psilocibina había dejado de beber por completo, en comparación con el 24 % del grupo de placebo.
«Dejé de beber justo después de mi primera sesión de psilocibina. Funcionó así de rápido para mí», dijo Jon Kostas, un participante del ensayo en el grupo de psilocibina, a los periodistas en una conferencia de prensa el 24 de agosto. «Esto eliminó todos mis antojos».
Los efectos terapéuticos de la psilocibina y la terapia fueron «considerablemente mayores» que los informados para los medicamentos existentes que se usan para tratar el trastorno por consumo de alcohol, y es «notable» que los efectos persistieron durante meses después del tratamiento, dijo el Dr. Michael Bogenschutz, autor principal del estudio y director del Centro Langone de Medicina Psicodélica de la NYU, dijo en la conferencia de prensa. «Si estos efectos se mantienen en ensayos futuros, la psilocibina podría ser un gran avance en el tratamiento del trastorno por consumo de alcohol», dijo.
La idea de usar psicodélicos para tratar el trastorno por consumo de alcohol (AUD) data de las décadas de 1960 y 1970, cuando los científicos comenzaron a probar el LSD (dietilamida del ácido lisérgico) para este propósito, dijo el Dr. Henry Kranzler, director del Centro de Estudios de la Adicción de la Universidad de Pennsylvania (UPenn) Perelman School of Medicine, y Emily Hartwell, psicóloga clínica de UPenn, que no participó en el ensayo, escribieron en un comentario también publicado en JAMA Psychiatry.
Aunque relativamente pequeños, esos primeros ensayos con LSD insinuaron que la droga inductora del viaje podría ayudar a los pacientes a reducir su consumo de alcohol y evitar las consecuencias negativas del consumo de alcohol de manera más efectiva que las píldoras de placebo o los estimulantes, como la efedrina o la anfetamina. Sin embargo, las presiones políticas pronto detuvieron por completo esta investigación psicodélica, informó Nature News.
«El artículo de Bogenschutz et al. en esta edición de JAMA Psychiatry refleja un renovado interés en el uso de alucinógenos para tratar AUD, un enfoque que, a pesar de su promesa inicial, ha estado inactivo durante medio siglo», escribieron Kranzler y Hartwell. .
El nuevo ensayo incluyó a 93 participantes, de 25 a 65 años de edad, a quienes se les había diagnosticado dependencia del alcohol según los criterios de la cuarta edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-4); en el DSM-5 más reciente, la afección se clasificaría como trastorno por consumo de alcohol. En las 12 semanas previas a la selección, los participantes bebieron alcohol en las tres cuartas partes de los días incluidos en ese período de tiempo y bebieron mucho más de la mitad de los días. (El consumo excesivo de alcohol se define como cinco o más tragos en un día para los hombres y cuatro o más tragos en un día para las mujeres).
Una vez reclutados, los participantes se clasificaron al azar en dos grupos de tratamiento, psilocibina o placebo, y en un intento por reducir el sesgo, tanto los participantes como los organizadores del ensayo desconocían estas asignaciones. Sin embargo, más del 90 % de los participantes y los terapeutas supervisores adivinaron correctamente qué medicamento se había administrado, probablemente debido a los efectos diferentes de los fármacos. Esto limita un poco los resultados del estudio porque el ensayo no fue realmente doble ciego, como se pretendía.
La difenhidramina puede ser ligeramente psicoactiva en las dosis utilizadas en el ensayo, pero el placebo aún no se acercó a imitar los efectos de la psilocibina que alteran la mente, dijo Bogenschutz. Esta falta de placebos apropiados es un desafío inherente a la realización de investigaciones psicodélicas, agregó.
Las sesiones de tratamiento se realizaron con cuatro semanas de diferencia y fueron supervisadas por un equipo de terapeutas y personal médico. Los participantes recibieron una dosis de fármaco ligeramente más alta durante su segunda sesión, siempre que aceptaran el aumento. En la primera sesión, las personas en el grupo de psilocibina recibieron 25 miligramos por cada 154 libras (70 kilogramos) de peso corporal, y durante la segunda, la dosis fue de 30 mg o 40 mg por la misma cantidad de peso, según la intensidad de la actividad física de cada participante con el primer viaje que habían tenido.
Varios efectos secundarios leves y de corta duración, como dolor de cabeza, náuseas y ansiedad, fueron más comunes en el grupo de psilocibina que en el grupo de placebo. Dicho esto, varios eventos adversos graves ocurrieron fuera de la clínica durante el ensayo y todos estos ocurrieron en el grupo de placebo. Estos incluyeron vómitos severos e ingresos psiquiátricos debido a ideas suicidas que ocurrieron durante los episodios de borrachera.
«Podemos plantear la hipótesis de que existe este potencial mejorado para el cambio, y en el contexto de la terapia… la psilocibina puede mejorar la capacidad de las personas para realizar esos cambios», dijo Bogenschutz. Pero nuevamente, se necesita más investigación para comprender completamente el mecanismo por el cual la psilocibina trata la adicción al alcohol.
El próximo año, Bogenschutz y sus colegas lanzarán una prueba más grande que se llevará a cabo en 15 sitios y probablemente tarde de dos a tres años en completarse. En ese momento, la Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU. dictará si el tratamiento puede aprobarse para su uso generalizado y cuándo. Aunque el cronograma de cuándo eso puede suceder es incierto, Marmar dijo que el equipo de la NYU anticipa que la aprobación eventualmente llegará.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, advirtió el pasado fin de semana que Rusia «podría hacer algo particularmente terrible y violento» durante esta semana. Se prohibieron todas las reuniones públicas en la ciudad de Kiev y se ha impuesto un toque de queda en la segunda ciudad más grande del país, Járkov, al noreste.
Poco antes del Día de la Independencia de Ucrania, Estados Unidos advirtió sobre un aumento de los ataques rusos contra la infraestructura civil y los edificios gubernamentales en Ucrania durante los próximos días.
En referencia a esta advertencia del Departamento de Estado en Washington, la embajada de EE.UU. en Kiev instó el martes a todos los ciudadanos estadounidenses a «salir de Ucrania de inmediato», utilizando las conexiones terrestres disponibles.
Desde principios de agosto, la Fuerza Aérea alemana está asegurando el espacio aéreo de la OTAN sobre los Estados bálticos junto con Hungría e Italia. Cinco «Eurofighters» estacionados en Ämari, Estonia, están listos para la acción las 24 horas. Otro escuadrón de alarma de la aviación alemana está preparado en Baja Sajonia.
Esta es la actualidad después de medio año de guerra en Europa.
Si hacemos memoria, el 25 de noviembre de 2021 el Ministerio de Defensa ucraniano advirtió de una fuerte movilización de 90.000 soldados rusos cerca de su frontera, en zonas controladas por rebeldes prorrusos situados en el este de Ucrania. Unidades del 41º ejército ruso estaban en Yelnya, a 260 kilómetros al norte de la frontera ucraniana.
Estados Unidos había advertido a la Unión Europea sobre un posible plan de Moscú para invadir Ucrania. También unidades del 58º Ejército, con base en el norte del Cáucaso se trasladaron a Crimea. Las negociaciones diplomáticas comenzaron pronto, en este contexto, porque los movimientos de tropas aumentaban, pero fueron infructuosos.
Ocurrió lo que se temía
Entrado 2022 algunos analistas pronosticaban una inminente invasión. Se pensaba que podía ser rápita y aplastante, incluso las agencias de inteligencia occidentales preparaban a Ucrania para una larga insurgencia en caso de una ocupación amplia de su territorio.
Las cosas no ocurrieron así, pero sí ocurrió lo que se temía: El 24 de febrero Vladimir Putin anunció una «operación militar especial» en el territorio de Donetsk y Lugansk. Se iniciaba la «Guerra de Ucrania».
Misiles rusos comenzaron a impactar en varios lugares de Ucrania y en su capital, Kiev. Fuerzas terrestres rusas se adentraron en el país lanzando distintas ofensivas. A mediados de abril, los rusos se retiraron de la capital y del centro del país para concentrarse en el Este.
Segunda fase de la invasión
Esto inició una segunda fase de la guerra, la «batalla por el Donbás», donde Rusia reorientó sus objetivos militares declarando perseguir la liberación completa de Donetsk y Lugansk.
Desde entonces la guerra se ha intensificado, principalmente por la ayuda de armamento y el apoyo a Ucrania desde EE.UU. y la OTAN. En este punto se espera un prologado conflicto acompañado de grandes riesgos.
Kiev, Washington y Moscú están decididos a ganar a toda costa. Ni Ucrania ni Estados Unidos, por ejemplo, aceptarán ya una posición neutral. Rusia no aceptaría una derrota, ni devolver territorio conquistado, porque las animosidades entre separatistas y ucranianos son más intensas que nunca.
No hay a la vista posibilidad de solución negociada. Lo más optimista es un sangriento estancamiento bélico y lo más temido una escalada catastrófica que implique al resto de Europa.
Hay tres escenarios posibles de escalada peligrosa, inherentes a la situación presente:
Podría ser que uno o ambos bandos escalasen deliberadamente para ganar. Por ejemplo, que Estados Unidos adopte medidas más arriesgadas, como la imposición de una zona de exclusión aérea o la inserción de pequeños contingentes de fuerzas terrestres. También que Rusia, por detener la implicación de militares occidentales, podría atacar a miembros de la OTAN, o escalar en el tipo de armamento.
O que uno o ambos bandos escalasen deliberadamente para evitar una derrota. Pensemos el escenario en que el Ejército ucraniano comienza a colapsar y Rusia pudiese alcanzar una gran victoria. En este caso, dado el actual compromiso de Estados Unidos, para evitar un resultado así, podría tratar de implicarse más directamente en la contienda.
O que los combates escalen no por elección deliberada sino inadvertidamente, digamos así, «en el fragor de la batalla», y que uno de los bandos sobrepase los límites tácitos y frágiles en los que se sostiene por el momento esta guerra. Pongamos por caso, que los aviones de combate de la OTAN y rusos, que han entrado en contacto sobre el Mar Báltico, colisionen accidentalmente.
Por eso cada vía tiene el potencial del riesgo y la fatalidad para amplificar la guerra: arrastrar a Estados Unidos y Europa a la lucha o llevar a Rusia al uso de armas de destrucción masiva son una posibilidad que no nos gusta imaginar.
Se ha dislocado el curso de la Historia, pero, Occidente, al igual que a quien amputan un miembro y lo sigue notando, percibe que la globalización, el mercado, la economía, avanzan en la progresión geométrica esperada, que la agenda 2030 (neoutopía que da de comer a políticos e ideólogos) es todavía viable. Notan el miembro amputado, sin pensar que un conflicto así nos sitúa en el borde del precipicio de la Historia.
El próximo 17 de octubre se pondrá en marcha el juicio entre Elon Musk y Twitter, y las partes involucradas parecen no querer dejar nada librado al azar. Así es como en las últimas horas el equipo legal que acompaña al CEO de Tesla y SpaceX ha lanzado una citación (subpoena) para Jack Dorsey, el fundador y exdirector ejecutivo de la red social.
En este caso, se trata de lo que se conoce en la justicia estadounidense como subpoena duces tecum. El mismo se utiliza para que una persona u organización entregue evidencia física a las autoridades, sufriendo un castigo en caso de no hacerlo. Por lo general se aprovecha este recurso para obtener acceso a copias de documentos que pueden contener información importante para el proceso.
Lo que Elon Musk está solicitando a Jack Dorsey abarca una importante variedad de documentos y comunicaciones. Entre ellos, todos los que se relacionen al acuerdo de compra de Twitter por 44.000 millones de dólares, a flujos de trabajo, al conteo de usuarios activos por mes, a planes de negocios y al impacto de cuentas falsas o de spam.
Sin dudas, se trata de una situación peculiar. Jack Dorsey fue de los primeros que se manifestó a favor de la posible compra de Twitter por parte de Elon Musk. De hecho, tras hacerse público el intento de adquisición, el fundador de la red social aseguró que el magnate de origen sudafricano «era la única solución en la que confiaba».
Por como se están dando las cosas, pareciera que Elon Musk considera que cualquier información que Jack Dorsey pueda proveerle resultará crucial para salir victorioso del juicio con Twitter. Habrá que ver si esto realmente es así, o si la citación forma parte de la estrategia de sus abogados para echarle presión a Twitter en su argumento sobre el efecto de las cuentas falsas y de spam sobre el total de usuarios activos por mes.
Por el momento, Jack Dorsey no se ha expresado sobre el tema a través de la red social. De todas formas, no es el único exdirectivo de Twitter al que el CEO de Tesla y SpaceX ha citado formalmente para acceder a información que le pueda dar la ventaja en la batalla judicial.
La semana pasada, el equipo legal de Elon Musk también recibió el visto bueno de la Corte de Delaware para acceder a los documentos de Kayvon Beykpour, quien se desempeñó como líder de producto y fue despedido poco antes de que el empresario anunciara que planeaba detener la adquisición. Mientras que otro de los ejecutivos que ha recibido un subpoena es Bruce Falck, quien se desempeñó como jefe de ingresos y vio la puerta de salida de Twitter junto a Beykpour.
Tanto la red social como Elon Musk quieren aprovechar las semanas que les quedan por delante para terminar de delinear sus argumentos antes de que comience el juicio. El mismo dará inicio el próximo 17 de octubre en la Corte Federal de Delaware y se extenderá solamente por cinco días. Así, el veredicto se conocerá el 21 de ese mes y se definirán los pasos a seguir.
No olvidemos que Elon Musk recientemente vendió más acciones de Tesla, para estar cubierto en caso de ser obligado a completar la compra de Twitter. «En el caso (con suerte poco probable) de que Twitter obligue a cerrar este acuerdo y algunos socios de capital no se presenten, es importante evitar una venta de emergencia de las acciones de Tesla», indicó el empresario en su momento.
Yoshiro Mori, exprimer ministro de Japón, cumplidos ya los 83 años y con una dilatada carrera política a sus espaldas, renunciaba hace unos meses a su puesto en el comité organizador de los Juegos Olímpicos de Tokio. El exmandatario nipón no había incurrido en ningún escándalo financiero o sexual. La razón de su marcha fue la avalancha de reacciones suscitada por unos breves comentarios a los que él no concedió ninguna importancia. Si se aumentase el número de mujeres en las reuniones del comité organizador –dijo– habría que incrementar el tiempo para los turnos de palabra. Mori completó la idea aludiendo a la rivalidad de las féminas en estos foros. La broma le salió cara. El incendio en las redes sociales acabó calcinando su hasta entonces incuestionada trayectoria. De nada sirvieron las disculpas. Voluntarios y corredores preparados para portar la llama olímpica renunciaron de inmediato como muestra de rechazo, y Mori tuvo que dimitir.
No es el único caso en el que una sólida carrera se desvanece tras unas palabras a destiempo. El pasado verano, el exjefe del Mundial de Fórmula 1, Bernie Ecclestone, fue reprobado tras perder su condición de presidente honorífico del campeonato por señalar que en ocasiones las personas negras «son más racistas que los blancos». También a inicios del verano, el CEO y fundador de CrossFit, Greg Glassman, tuiteaba la frase «it’s FLOYD-19» para responder a la idea de que el racismo era un problema de salud pública, lanzada por el Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud. La respuesta de Glassman, combinando el nombre del coronavirus con el del fallecido George Floyd, víctima de la violencia policial en Estados Unidos, hizo estallar la cólera de los internautas, y acabó provocando que marcas como Reebok decidieran retirarle sus contratos de patrocinio.
El New York Times despedía recientemente al periodista Donald McNeil, reportero con más de 45 años de experiencia a sus espaldas, por emplear la palabra nigger –considerada extremadamente ofensiva para los afroame- ricanos– durante una charla con universitarios, y hacerlo sin ninguna intención de ofender, mientras explicaba justamente el uso del término. La gravedad de su falta, según una carta remitida por 150 compañeros de su redacción pidiendo su destitución, no estribaba tanto en la intención del veterano periodista, sino en cómo había podido hacer sentir a otras personas.
El pasado mes de enero, la firma Ralph Lauren dejó de patrocinar al golfista Justin Thomas, número 3 del ranking mundial, por insultarse a sí mismo diciendo entre dientes la expresión faggot–que podría traducirse como maricón– tras fallar un golpe. El insulto fue captado por los micrófonos, y el deportista de élite tuvo que disculparse. «Estoy avergonzado. No es el tipo de persona que soy», llegó a decir.
La actriz Gina Carano, que ha interpretado durante dos temporadas al personaje de Cara Dune en la serie The Mandalorian, del universo Star Wars, fue despedida recientemente por Lucasfilm tras publicar un tuit compa- rando la situación de los republicanos en Estados Unidos con la de los judíos durante el nazismo.
Y el humorista gráfico Xavier Gorce, del diario Le Monde, abandonaba su puesto tras ver cómo el periódico pedía disculpas por una de sus viñetas, en la que un pingüino bromeaba en torno a unas relaciones que podían considerarse transgénero. «La libertad no se negocia», dijo antes de marcharse.
«UN NUEVO PURITANISMO»
Estos son solo algunos ejemplos. Pero el número de personajes cuya estrella ha dejado de brillar tras unas palabras que alguien considera imperdonables no deja de crecer. Basta asomarse a las redes sociales para leer reacciones de indignación de internautas que, si logran encender la ira colectiva, acaban por abrasar al aludido en unas llamas parecidas que algunos han comparado con las que hacían arder a las víctimas de las cazas de brujas en Europa y EE.UU. entre los siglos XII y XIX.
Así lo expone el abogado y filósofo Axel Kaiser en su libro La neo Inquisición, donde considera este tipo de ataques como la manifestación de «un nuevo puritanismo», originado en una parte de la izquierda, que ha descendido sobre Occidente provocando un daño considerable.
«Vivimos en la era de lo que se ha pasado a llamar “corrección política”, la cual podría definirse como una práctica cultural que busca la destrucción reputacional, la censura e incluso la sanción penal de aquellas personas e instituciones que no adhieran, desafíen o ignoren una ideología identitaria que promueva la supuesta liberación de grupos considerados víctimas del opresivo orden social occidental», subraya Kaiser.
La democracia se habría transformado en «emocracia», pues el foco está en las emociones de colectivos supuestamente victimizados por la sociedad, «quienes pueden sentirse atacados incluso por las expresiones o errores más inofensivos», incide Kaiser.
«La epidemia de disculpas, de castigos y de ostracismo social que han experimentado tantas personas, de izquierda y de derecha, en tiempos recientes por opiniones o conductas que han quebrado tabúes habla de la forma irracional y primitiva en la que podemos actuar colectivamente», considera el autor.
Por su parte el catedrático y exdirector de la Real Academia Española, Darío Villanueva, estima en su reciente libro Morderse la lengua: corrección política y posverdad (Espasa, 2021), que nos encontramos «ante una forma posmoderna de censura» que no tendría origen en partidos, instituciones religiosas o regímenes políticos, «sino que emana de una fuerza líquida o gaseosa, hasta cierto punto indefinida, relacionada con la sociedad civil. Pero no por ello menos eficaz, destructiva y temible».
Para Villanueva, «la corrección política es la forma contemporánea más perversa de la censura». Coincide así en su diagnóstico con el periódico The Economist, que denunciaba la extensión de una creciente ola de censura que estaría poniendo en peligro la libertad de expresión. «Existía la experiencia de la censura de pensamiento, pero la de hoy es una censura difusa que afecta a la libertad de conducta de las personas», subrayaba el académico y exrector de la Universidad de Santiago de Compostela en una reciente entrevista en El Cultural, con motivo de la publicación de su libro.
#STOPHATEFORPROFIT
La tendencia discurre paralela con la proliferación en la opinión pública de un nuevo marco de interpretación: la necesidad de luchar contra el discurso del odio. Una muestra de esta nueva sensibilidad es el movimiento #StopHateForProfit (No al odio para lucrarse), que emergió en 2020, y donde más de mil compañías de todo el mundo se unieron para reclamar a las plataformas la eliminación de mensajes xenófobos, nacionalistas, sexistas o violentos en redes.
La iniciativa llevó a multinacionales como Coca-cola, Unilever, Procter&Gamble o Starbucks a retirar su publicidad de plataformas como Facebook, Twitter, Youtube o Instagram. Facebook, que había rechazado hasta ese momento interferir en los contenidos publicados en su plataforma, prometió entonces que prohibiría todos los anuncios que usaran como chivos expiatorios a las minorías raciales, a los inmigrantes o a grupos más vulnerables por su origen u orientación sexual. No se permitiría ya el contenido de odio, ni siquiera en anuncios pagados. Tampoco mensajes que considerasen dañinos o peligrosos para la seguridad o la convivencia a determinados colectivos sociales.
El hecho refleja la victoria de la protección de las sensibilidades frente a la tecnología ciega de Facebook, que había rechazado convertirse en «árbitro de la verdad», y que se lanzaba desde ese momento a una cruzada para proteger a las minorías.
EL ACCESO A LA PALABRA
Frente a los que describen estos fenómenos como una nueva dictadura de lo políticamente correcto, se encuentran quienes creen que el núcleo de estos sucesos no está en los sentimientos de las minorías, sino en el hecho de que estas minorías tengan ahora voz a través de los nuevos medios.
«No creo que sea un problema de derechos versus sentimientos, ni tampoco de derecho a ofender versus derecho a no ser ofendido. Es un problema de acceso a la palabra. Históricamente, accedían a la palabra muy pocas personas. Casi siempre hombres maduros y con cierto capital económico, cultural y/o simbólico. El resto no tenía cómo expresarse libremente y, si lo hacía, era en privado», señala Eduardo Maura, profesor de Filosofía Política en la Universidad Complutense, que fue diputado y responsable de Cultura en Podemos.
Ahora, en cambio, «hay más voces y por eso hay quien se sorprende que las cosas racistas y machistas que antes se decían con normalidad, ahora encuentran resistencia. Bendita sea esa resistencia, porque es el germen de una opinión pública más diversa. Llevábamos siglos escuchando y normalizando una esfera pública muy restringida. En nuestros días, al ampliarse, hay más conflicto. Pero es que el conflicto es parte de la libertad y de la democracia», señala Maura.
En ese sentido, Maura sostiene que personalidades como el exprimer ministro de Japón viven ahora «en una sociedad diferente a la de hace cuarenta años, cuando ser machista era algo normal y bien valorado, amén de divertido. Parece que él no lo sabía. Que hoy ser machista no sea “lo normal” es un avance, no un retroceso, tanto para la humanidad como para él».
El racismo y el machismo no son sentimientos u opiniones «sin intencionalidad», a juicio de Maura. «Son estructuras de dominación y desigualdad sistemática que, a través del fortalecimiento de roles y de dinámicas de desigualdad, se perpetúan en el tiempo. Ser racista no es una opción entre otras. No es un plato en un menú. El racismo mata, el machismo mata, la desigualdad mata. No deben perseguirse las opiniones, y de hecho no se persiguen, ni siquiera las más terribles. Deben perseguirse las cosas que nos destruyen como seres humanos, individual y colectivamente», subraya. En cuanto a la posibilidad de hacer chanzas sobre estos temas sin ser por ello penalizados, Maura argumenta que «bromear sobre la raza y el género es posible, sin duda, pero tiene su sentido y su fundamento que haya personas al otro lado que tomen la palabra para decir lo que piensan».
«Quien bromea tiene que asumir que no todos los terrenos de juego son iguales. Forma parte del uso práctico de la libertad comprender y respetar la libertad de los otros para decir lo que piensan, su libertad de callarse o no, de tolerar o no, de responder o no. Forma parte del hecho de ser libre entender que uno no está solo en el mundo», afirma Maura.
OPINAR SIN SER PERSEGUIDOS
En cualquier caso, tal y como recuerda el periodista y escritor Juan Cruz, adjunto a la dirección del diario El País, «las opiniones no se deben perseguir, siempre que no inciten a la violencia o al odio».
El mismo sentir subyace en la legislación que aplican los tribunales de Justicia en los casos de conflicto entre la libertad de expresión y los excesos de la misma, como sucede con los delitos de odio. En este caso «no se castiga el ser racista, antisemita o profesar cualquier ideología, incluido defenderla públicamente, sino que se sanciona la incitación directa a discriminar, humillar, atacar, etcétera, a personas o colectivos en razón de su etnia, ideología, raza, religión, creencias, sexo, orientación sexual o discapacidad», explica el magistrado y profesor universitario Eduardo de Urbano, experto en Derecho Penal.
La libertad de expresión, de hecho, según recuerda De Urbano, «comprende la libertad de crítica, aun cuando pueda molestar, inquietar o disgustar a quien se dirige, pues en una sociedad democrática el pluralismo, recogido en el artículo 1.1. de la Constitución Española como uno de los valores superiores de ordenamiento jurídico, así lo autoriza».
Pero la libertad de crítica no es un derecho absoluto. «No existe un derecho absoluto a manifestar lo que uno quiera porque no hay tales derechos absolutos –ni siquiera lo es el más importante, el derecho a la vida, pues se puede eximir de responsabilidad a quien se la quita a otro si lo hizo en legítima defensa–. Por eso, injuriar, calumniar, amenazar, acosar, etcétera, son delitos, no derechos, y todos se producen utilizando la expresión, ya sea de viva voz o a través de comunicaciones escritas o medios sonoros, vídeos, etcétera», recuerda De Urbano.
«Hay que dejarlo muy claro –prosigue el jurista–, no se puede decir cualquier cosa contra cualquiera y desde luego, no es libertad de expresión, que es una libertad comunicativa, el llevar a cabo actos materiales diciendo que son o que se amparan en la libertad de expresión. Por eso se ha condenado a políticos, raperos y otros cuando bajo el paraguas de tal derecho se ha agredido, denigrado, desobedecido o incitado al delito».
Esta es la praxis de los tribunales de Justicia en España, que ha llevado recientemente a la condena y la entrada en prisión del rapero Pablo Hasel por delitos como el enaltecimiento del terrorismo a través de las letras de algunas de sus canciones. El encarcelamiento del rapero derivó en airadas reacciones en las redes y violentas manifestaciones en las calles de varias ciudades, en defensa, supuesta y precisamente, de la libertad de expresión.
MEDIR LAS INTENCIONES
Pero la condena de Pablo Hasel no solo fue contestada mediante la movilización violenta en las calles, sino que ha suscitado todo un debate sobre los límites de la libertad de expresión y su regulación. Organizaciones como la Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI) pusieron en cuestión la interpretación hecha por los tribunales, considerando que se basa en preceptos del Código Penal que criminalizan el discurso de forma contraria a lo que establecen los estándares internacionales en materia de libertad de expresión.
Así lo expone el jurista y experto internacional en libertad de expresión, Joan Barata, socio de la PDLI, para quien el enaltecimiento de terrorismo «solamente se debe criminalizar cuando haya intención y riesgo efectivo de incitación a la comisión de actos terroristas». Pero, ¿cómo se mide la intención? Incluso en el caso de los delitos de odio, la regulación «es técnicamente confusa y amplísima», referida en especial a las circunstancias en que se han proferido determinados discursos, y eso «conduce, inevitablemente, a que pueda haber interpretaciones discordantes», según explica Eduardo de Urbano. Por eso, en ocasiones se hace un «desmesura- do uso del odio», de forma que «cualquier opinión que no guste se reputa de tal», provocándose denuncias cruzadas de toda índole entre partidarios de diferentes ideologías o colores políticos, como ha ocurrido en España con los mensajes del autobús de Hazte Oír o con determinados mensajes de blogs o chats de Whatsapp.
«Para mí –precisa De Urbano–, la clave es que se rebase el cambio de las opiniones, y se sustituyan las razones -aunque sean equivocadas- por un comportamiento que genere un clima en el que se incite directamente a crear violencia, hostilidad, odio o discriminación a personas concretas o grupos por el mero hecho de pertenecer a una etnia, ideología, raza, religión, creencias, sexo u orientación sexual determinada».
Para Barata, el contexto es fundamental en los delitos de odio, pero este cambia en función de la sociedad. «Lo que cambia es la forma en que en un determinado contexto puede efectivamente generarse un peligro de hostilidad o violencia frente a minorías vulnerables: una misma expresión puede ser inocua en el marco de la sociedad sueca pero generar violencia en el Congo», subraya.
CONFLICTO DE PERCEPCIONES
En cualquier caso, no parece que sea ese el caso de quienes dijeron una frase a destiempo en las redes, usaron una palabra ofensiva sin ánimo de ofender o exclamaron sin querer algo inapropiado durante una competición deportiva. Según Barata, en la mayor parte de estos casos «estaríamos ante supuestos de discurso protegido por la libertad de expresión (de otra forma serían jueces y fiscales quienes intervendrían), pero en los que una determinada empresa o institución no quiere verse asociada con una determinada persona después de que esta se haya expresado en unos determinados temas».
«Aquí la libertad de expresarse corre en paralelo a la libertad de asociarse o contar con quien se quiera. No es un conflicto jurídico sino más bien de usos y percepciones sociales en el ámbito de lo políticamente correcto», concluye.
El profesor de la Universidad de Comillas Adam Dubin advertía, sin embargo, en un reciente artículo sobre el «efecto paralizante» que estos linchamientos virales tienen sobre la libertad de comunicación y expresión de las personas. Y el ya citado Axel Kaiser sugería que este estado de opinión imponía a los individuos una suerte de nueva censura, autoimpuesta por ellos mismos por miedo a la persecución pública y la muerte civil.
«La característica distintiva de la era de la corrección política que estamos viviendo es precisamente la autocensura, que en muchos sentidos es peor que la censura oficial impuesta por el Estado, pues se basa en el triunfo del miedo a un castigo y enemigo tan difuso que no se puede afrontar», subraya Kaiser.
La Corte Suprema de Estados Unidos en Texas recordaba en una sentencia que «si hay un principio fundamental […] es que el Gobierno no puede prohibir la expresión de una idea simplemente porque la sociedad encuentra la idea en sí misma ofensiva o desagradable».
Sin embargo, la autocensura ya funciona como una auténtica espiral del silencio que cercena la libertad y hace callar por miedo al castigo. Un reciente estudio del Pew Research Center advertía hace unos años, además, de que el 40 % de los millennials se mostraba a favor de limitar la libertad de expresión para proteger a las minorías. Cabe preguntarse si este notable cambio de sensibilidad no terminará haciendo que se recorte un derecho sobre el que ha pivotado la riqueza del diálogo y la pluralidad de toda la sociedad democrática.
Los fríos inviernos ayudaron a Moscú a derrotar a Napoleón y Hitler. El presidente Vladimir Putin ahora está apostando a que los precios vertiginosos de la energía y la posible escasez de este invierno persuadirán a Europa de forzar a Ucrania a una tregua, en los términos de Rusia.
Ese, dicen dos fuentes rusas familiarizadas con el pensamiento del Kremlin, es el único camino hacia la paz que ve Moscú, dado que Kyiv dice que no negociará hasta que Rusia abandone toda Ucrania.
“Tenemos tiempo, podemos esperar”, dijo una fuente cercana a las autoridades rusas, que se negó a ser identificada porque no está autorizada para hablar con los medios.
“Va a ser un invierno difícil para los europeos. Pudimos ver protestas, disturbios. Algunos líderes europeos podrían pensar dos veces antes de continuar apoyando a Ucrania y pensar que es hora de un acuerdo”.
Una segunda fuente cercana al Kremlin dijo que Moscú pensó que ya podía detectar una unidad europea vacilante y esperaba que ese proceso se acelerara en medio de las dificultades del invierno.
“Será realmente difícil si (la guerra) se prolonga hasta el otoño y el invierno. Así que hay esperanza de que ellos (los ucranianos) pidan la paz”, dijo la fuente.
No hubo una respuesta inmediata del Kremlin, que niega que Rusia use la energía como arma política, a una solicitud de comentarios.
Ucrania y sus partidarios occidentales más acérrimos dicen que no tienen planes de retirarse y los funcionarios estadounidenses, que hablaron bajo condición de anonimato, dicen que hasta ahora no ven señales de que el apoyo a Ucrania flaquee.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en un tuit a los ucranianos en su día nacional, dijo: “La UE ha estado con ustedes en esta lucha desde el principio. Y lo estaremos todo el tiempo que sea necesario”.
Respaldado por miles de millones en ayuda militar, entrenamiento e inteligencia compartida de EE. UU. y otros países occidentales, y con una serie de ataques para levantar la moral contra objetivos rusos de alto perfil detrás de él, Kyiv cree que tiene la oportunidad de cambiar los hechos sobre el terreno.
“Para que las negociaciones con Rusia sean posibles, es necesario cambiar el statu quo en el frente a favor de las Fuerzas Armadas de Ucrania”, dijo a Reuters Mykhailo Podolyak, asesor presidencial ucraniano.
“Es necesario que el ejército ruso sufra importantes derrotas tácticas”.
Las fuerzas ucranianas frustraron los intentos rusos de capturar la capital, Kyiv, y la segunda ciudad, Kharkiv; han destruido e interrumpido regularmente las líneas de suministro rusas, y hundido el Moskva, el buque insignia de la Flota del Mar Negro de Rusia, además de infligir daños importantes en una base aérea rusa en la Crimea anexada.
Kyiv también ha estado hablando durante mucho tiempo sobre una gran contraofensiva para retomar el sur, aunque Rusia ha estado ocupada construyendo sus propias fuerzas allí, y no está claro si eso se materializará ni cuándo.
Prueba de voluntad
El enfrentamiento geopolítico ha llevado los precios de la energía a niveles récord. La Unión Europea prohibió el carbón ruso y aprobó una prohibición parcial de las importaciones de crudo ruso para castigar a Moscú por la “operación militar especial” que puso en marcha hace exactamente seis meses, el 24 de febrero.
Y Rusia asestó su propio golpe, cortando drásticamente las exportaciones de gas a Europa.
Los gobiernos europeos han tratado de aumentar la resiliencia a las presiones energéticas este invierno buscando suministros alternativos e impulsando medidas de ahorro de energía, pero pocos especialistas en energía creen que podrán cubrir todas sus necesidades.
El Kremlin ha atribuido la reducción de los flujos de gas a problemas técnicos, las sanciones occidentales y la negativa de algunos países a pagar en rublos. Mientras tanto, los ingresos récord de petróleo y gas continúan aumentando el cofre de guerra de Rusia.
“El Kremlin, por supuesto, cuenta con la posibilidad de que perdamos interés debido a nuestras propias elecciones de mitad de período en Estados Unidos, el Reino Unido busca un nuevo primer ministro, Alemania está muy preocupada por el gas y el río Rin mide aproximadamente seis pulgadas de profundidad”, dijo el general estadounidense retirado Ben Hodges, excomandante de las fuerzas del ejército estadounidense en Europa.
“La guerra es una prueba de logística y es una prueba de voluntad. La prueba será: ¿Tenemos en Occidente una voluntad superior a la del Kremlin? Creo que este va a ser el desafío”.
La primera fuente cercana a las autoridades rusas dijo que Moscú, en cualquier posible acuerdo de paz futuro, quería asegurar ganancias territoriales, asegurar toda la región de Donbas y que Kyiv se comprometiera con la neutralidad militar.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, dijo el martes que Kyiv no aceptaría ninguna propuesta para congelar los frentes actuales para “calmar” a Moscú.
Podolyak, su asesor, dijo que Occidente estaba proporcionando a Kyiv suficientes armas para «no caer», pero no las suficientes para ganar, y agregó que se necesitaba un apoyo mucho mayor.
Los estados occidentales se han negado a enviar tropas terrestres al conflicto y se han abstenido de suministrar material militar porque quieren evitar una guerra más amplia con Rusia, que tiene el mayor arsenal de armas nucleares del mundo.
Guerra de desgaste
Los funcionarios estadounidenses dijeron que creían que Putin todavía estaba comprometido con su objetivo original de apoderarse de Kyiv, pero que no podía lograrlo. El Ministerio de Defensa ruso no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre esa afirmación.
Los mismos funcionarios estadounidenses dijeron que no habían visto señales de que los rusos tuvieran la intención de reducir la escalada y pensaron que la guerra se prolongaría.
Andrey Kortunov, jefe de RIAC, un grupo de expertos en política exterior cercano al Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, dijo que ninguna de las partes parecía parpadear primero.
“Aparentemente, ambas partes creen que con el tiempo sus posiciones podrían fortalecerse”, dijo. “Siendo realistas, es muy difícil imaginar que podamos llegar a un acuerdo político en el corto plazo”.
Los dos ejércitos llevan mucho tiempo enfrascados en una guerra de desgaste, sin que hasta ahora ninguno haya podido lograr un avance decisivo.
Frente a lo que la inteligencia occidental dice que es una grave escasez de mano de obra después de grandes pérdidas, las fuerzas rusas solo han logrado avances modestos y muy reñidos en el este de Ucrania en el último mes.
Konrad Muzyka, un analista militar con sede en Polonia, dijo que las fuerzas rusas tenían la iniciativa en un par de áreas del este de Ucrania, pero era difícil ver a un lado ganando la partida sin un gran impulso en equipo y mano de obra.
“Quien pueda hacer eso ganará la guerra”, dijo Muzyka.
El desempeño de Ucrania en el campo de batalla entre ahora y el invierno podría determinar la dirección de la guerra, dijo Neil Melvin, analista con sede en Londres del centro de estudios RUSI.
“Ucrania necesita convencer a los partidarios occidentales de que puede ganar (en la batalla) y tener impulso. Si pueden demostrar, durante este período, que pueden hacer retroceder a los rusos y mantener ese impulso, será una victoria”.
Pero cuanto más se prolongue la guerra, mayores serán los riesgos de las divisiones occidentales sobre Ucrania a medida que aumenten los precios del combustible, el gas, la electricidad y los alimentos.
“Todos los indicadores económicos se están volviendo negativos ahora. Será más difícil motivar a las personas que tiemblan en sus apartamentos (a aceptar las dificultades) si no se ve que Ucrania está ganando”, dijo Melvin, quien dijo que la presión por un acuerdo político podría crecer, dividiendo tanto a la UE como a la alianza militar de la OTAN.
¿Riesgos nucleares?
Tony Brenton, exembajador británico en Rusia, dijo que Occidente “en algún momento” podría tener que “empujar a los ucranianos a algunos compromisos bastante incómodos” a menos que Kyiv logre algún tipo de avance.
Y advirtió que una Rusia con armas nucleares podría escalar el conflicto si enfrenta una derrota humillante.
“Si la opción para Rusia es pelear una guerra perdida, y perder mucho y la caída de Putin, o algún tipo de demostración nuclear, no apostaría a que no irían a por la demostración nuclear”, dijo Brenton.
Rusia ha descartado repetidamente la idea de que necesitaría usar armas nucleares tácticas. Putin dijo el mes pasado que Moscú apenas había comenzado en Ucrania y desafió a Occidente a derrotarlo en el campo de batalla.
Samir Puri, autor de Russia’s Road to War with Ukraine, dijo que Kyiv corre el riesgo de verse obligada a vivir con una partición de facto, con hasta una cuarta parte de su territorio bajo control ruso, a menos que pueda cambiar la dinámica de la guerra.
“Creo que Rusia puede aprovechar esto a largo plazo y esa partición es, lamentablemente, el resultado más probable a mediano plazo”, dijo Puri.
Otros son más optimistas.
“Creo que el sistema logístico ruso está agotado y no va a mejorar en el corto plazo”, dijo Hodges, el general estadounidense retirado.
“Si Occidente, liderado por EE. UU. y el Reino Unido, continúa cumpliendo lo que dijimos que íbamos a cumplir… Soy optimista de que Ucrania posiblemente podría hacer retroceder a los rusos a una línea del 23 de febrero para fines de este año”.
El DR Jonathan Engler y la Dra. Clare Craig, copresidentes de HART (Equipo de Asesoramiento y Recuperación de la Salud), www.hartgroup.org con unos 70 médicos y científicos de HART, han escrito a la Dra. Jenny Harries, Directora Ejecutiva de la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA por sus siglas en inglés), urgiéndola que tome la evidencia acumulada e inquietante de la miocarditis posvacunal de Covid con la seriedad que amerita.
A continuación, publicamos la carta, que detalla cómo las autoridades médicas del Reino Unido han minimizado peligrosamente los eventos adversos de la miocarditis, brinda evidencia actualizada de su gravedad y efectos acumulativos, y describe las acciones inmediatas requeridas del gobierno.
Dra. Jenny Harries.
Director ejecutivo, UKHSA
Copias: Dr. Andrew Goddard: RCP, Dame Clare Gerada: RCGP, Profesor Kevin Fenton: FPH,
Dr. Jim McManus: ADPH, Dra. Camilla Kingdon: RCPCH, Dr. Tim Cooksley: Society for Acute Medicine, Dr. John Greenwood: British Cardiovascular Soc, Dame Helen Stokes-Lampard: AoMRC
14 de agosto de 2022
Estimado Dr. Harries,
re: Miocarditis asociada a la vacuna Covid-19: un riesgo acumulativo
Nosotros, los abajo firmantes, escribimos para expresar nuestra profunda preocupación por la orientación sobre la vacunación adicional de ARNm después de cualquier episodio de miocarditis, como se detalla en la guía UKHSA para profesionales de la salud .
Se ha minimizado la gravedad de la miocarditis:
La mayoría de los pacientes con miocarditis asociada a la vacuna presentan dolor torácico . Esto puede ser malinterpretado, tanto por el paciente como por el médico, como dolor musculoesquelético, que es un efecto secundario no grave reconocido de estos productos, y podría pasarse por alto una patología cardíaca. Cualquier paciente que presente dolor torácico debe ser evaluado de inmediato en el hospital, ya que esto puede poner en peligro la vida.
Durante la pandemia de Covid, se consideraba que cualquier persona ingresada en el hospital con un resultado positivo en la prueba tenía Covid-19 grave. Con miocarditis, cada paciente que presenta síntomas cardíacos necesita una evaluación hospitalaria que incluya ECG, niveles de troponina en sangre y ecocardiogramas. Por lo tanto, esto no encajaría en la definición de una enfermedad leve. Una revisión reciente de BMJ cita: «La mayoría de las personas fueron ingresadas en el hospital (≥84 por ciento) por un período breve (de dos a cuatro días)». La revisión cita además, «anomalías persistentes en el ecocardiograma, así como síntomas continuos o la necesidad de tratamientos farmacológicos o restricción de actividades en >50 por ciento de los pacientes». Cuando se han realizado resonancias magnéticas cardíacas, el 89 por ciento de los pacientes han mostrado realce tardío con gadolinio (LGE), que se sabe que es un predictor de un mal pronóstico . La inflamación del corazón puede provocar fibrosis y otras complicaciones, como arritmias y la muerte. Si no se diagnostica y, por lo tanto, no se trata, también existe un riesgo real de disfunción ventricular izquierda silenciosa. La miocarditis debe considerarse lejos de ser una enfermedad leve.
El pronóstico a largo plazo para la miocarditis posterior a la vacunación también es incierto, pero los primeros estudios de seguimiento en niños han demostrado que dos tercios tenían cambios persistentes en las resonancias magnéticas cardíacas de 3 a 8 meses después, a pesar de la mejoría clínica. Un informe detallado del comité asesor de la FDA de EE . UU . de finales de 2021 mostró que el 40 % de los adolescentes afectados seguían sintomáticos a los 3 meses de seguimiento y el 50 % seguían restringiendo su actividad física. La miocarditis viral puede tener graves consecuencias tardías con una mortalidad a los seis años de aproximadamente el 20 por ciento . En ausencia de un seguimiento adecuado a largo plazo, es imprudente suponer que la miocarditis asociada a la vacuna tiene un resultado más leve.
Por lo tanto, es preocupante que la guía UKHSA contenga consejos como:
· ‘Cuando sea apropiado, el paciente debe ser visto cara a cara y esta evaluación debe incluir sus signos vitales’. Consideraríamos esencial una evaluación cara a cara y sentiríamos que la frase ‘cuando sea apropiado’ está fuera de lugar. «Si los pacientes tienen síntomas leves, no requieren una derivación a atención secundaria en este momento». Nuevamente, cada paciente con dolor torácico o palpitaciones debe someterse a un ECG urgente y enviarse sangre para troponinas cardíacas. El término miocarditis leve se refiere a los síntomas que se resuelven y, por lo tanto, solo puede considerarse un diagnóstico retrospectivo.
· Es imposible fundamentar la afirmación de que ‘la mayoría de los casos parecen ser leves y autolimitados’, aunque se reconoce que ‘todavía no se dispone de datos de seguimiento a largo plazo de pacientes hospitalizados’.
Se ha subestimado la incidencia de miocarditis: el riesgo citado de miocarditis asociada a la vacuna varía ampliamente, siendo la edad más joven y el sexo masculino los dos factores de riesgo más importantes y la gran mayoría de los estudios han demostrado un mayor riesgo después de una segunda dosis. En Hong Kong , donde se proporciona información específica sobre la miocarditis a todos los vacunados, uno de cada 2680 varones adolescentes desarrolló miocarditis después de la segunda dosis de Pfizer. Se estimó que un cambio en la política a una dosis única para este grupo de edad habría salvado varios casos . Para los niños de 12 a 17 años, la miocarditis posvacuna supera las tasas de hospitalización por el propio Covid-19. También es preocupante que no haya habido un intento serio de estudiar prospectivamente la incidencia de miocarditis. Un estudio del ejército de los EE. UU. encontró que la miocarditis posterior a la vacunación contra la viruela era 200 veces más alta que las tasas de antecedentes cuando se usaban tarjetas diarias, en comparación con 7,5 veces lo esperado cuando se usaba el autoinforme de rutina. Los análisis de sangre posteriores a la vacunación aclararon los casos asintomáticos a una tasa adicional de 6 veces mayor. Un pequeño estudio prospectivo de niños de escuela secundaria en Tailandia , utilizando tarjetas de diario y troponinas en sangre el día 3 y el día 7, mostró un 29 por ciento con un síntoma cardíaco potencial y un 18 por ciento con ECG anormales. Esto es solo una preimpresión, pero debe replicarse antes de que se puedan hacer afirmaciones generales de seguridad.
Riesgo acumulativo:
En la mayoría de las series , se ha producido miocarditis después de la segunda dosis, pero la orientación del gobierno sugiere que los pacientes que han sufrido miocarditis después de la vacunación inicial, aún pueden recibir más vacunas:
‘Si no hay evidencia de miocarditis en curso, se les puede ofrecer la vacunación con la vacuna de Pfizer (Comarty) a partir de las 12 semanas posteriores a su última dosis si es necesario administrar más dosis. Si hay evidencia de efectos continuos de miocarditis aguda o subaguda, entonces se debe realizar una evaluación de riesgo-beneficio individual.’
Ninguno de los ensayos de vacunas incluyó pacientes con antecedentes de miocarditis y no conocemos datos que respalden este consejo. Administrar una vacuna contra el covid-19 a alguien con antecedentes de miocarditis por cualquier causa requeriría una evaluación exhaustiva y una discusión individual sobre los beneficios y los riesgos. Cualquier episodio de miocarditis posterior a la vacunación debe verse como una contraindicación absoluta para recibir más dosis, ya que se sabe que el riesgo de esta afección cardíaca grave aumenta después de la segunda dosis. La UKHSA ha reconocido la ausencia total de seguimiento a largo plazo después de la miocarditis asociada a la vacuna. Por lo tanto, continuar con la política descrita anteriormente es imprudente.
Acciones requeridas:
· Le pedimos que actualice urgentemente los consejos para garantizar que todos los pacientes con síntomas relevantes sean vistos cara a cara y reciban como mínimo un ECG y troponinas cardíacas, procediendo a un ecocardiograma y una resonancia magnética cardíaca si las investigaciones iniciales respaldan un diagnóstico de miocarditis.
· También lo instamos a que reconozca que la miocarditis es una afección cardíaca potencialmente grave y no se refiera a ella como una enfermedad leve. Esto es engañoso ya que no tenemos datos de seguridad a largo plazo para respaldar el uso de la palabra «suave». La miocarditis, sin duda, ha resultado fatal para algunos.
· La guía también debe corregirse para indicar que un diagnóstico de miocarditis asociada a la vacuna debe ser una contraindicación absoluta para dosis adicionales.
· Estos cambios deben ser notificados a todos los médicos de cabecera, centros de vacunación y servicios de urgencias.
Esperamos una respuesta oportuna.
Esta carta se publicará abiertamente y esperamos que se comparta ampliamente junto con cualquier respuesta.
Tuyo sinceramente
Dr. Jonathan Engler, MBChB, LlB (Hons), DipPharmMed y Dra. Clare Craig, BMBCh, FRCPath
Copresidentes de HART (Equipo de Asesoramiento y Recuperación de Salud, www.hartgroup.org )