Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves que la actual campaña de presión de su gobierno sobre el régimen de Maduro «trata sobre muchas cosas», y nuevamente señaló asuntos como la inmigración o el tráfico de drogas.

EFE

«Se trata de muchas cosas», respondió Trump al ser preguntado en el Despacho Oval sobre si el actual despliegue militar en el Caribe trata «sobre tráfico de drogas o sobre petróleo», en referencia al petrolero venezolano que Washington incautó el miércoles y cuyo cargamento de crudo tiene previsto confiscar.

El republicano evitó responder directamente al asunto del petróleo, factor señalado por críticos con la campaña de presión sobre Caracas, que muchos consideran que busca sacar del poder al gobierno de Nicolás Maduro.

«Una de ellas es el hecho de que han permitido que millones de personas entren a nuestro país, incluyendo presos, narcotraficantes y personas de instituciones psiquiátricas, probablemente en una proporción mayor que la de cualquier otro país», indicó Trump usando un argumento que ha repetido numerosas veces este año pero nunca ha sido contrastado con datos.

El presidente también denunció una vez más que la cúpula de gobierno y el Ejército en Venezuela están involucrados en el envío de droga a Estados Unidos. Destacó que las operaciones militares para destruir lanchas supuestamente usadas por traficantes de drogas en el Caribe y el Pacífico oriental han reducido en 92% el narcotráfico en esas rutas.

«Cualquiera que se involucre en eso ahora mismo no le va a ir bien», apuntó Trump, que repitió que los ataques «en tierra» contra grupos que Washington asegura que están involucrados en tráfico de estupefacientes «se están poniendo en marcha».

«Nos han tratado mal y supongo que ahora nosotros no los estamos tratando demasiado bien», concluyó Trump.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció nuevas sanciones dirigidas a personas y empresas vinculadas al entorno del dictador venezolano Nicolás Maduro, en una acción que amplía las restricciones previas sobre figuras acusadas de sostener el aparato político y financiero del régimen venezolano.

Infobae

Las medidas, gestionadas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), afectan a tres sobrinos de Cilia Flores, a un empresario con operaciones en Venezuela y a seis compañías navieras que trasladaron petróleo venezolano hacia mercados internacionales.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que Washington busca limitar los recursos que respaldan las actividades ilícitas atribuidas al círculo gobernante en Caracas.

Nicolás Maduro y sus asociados están inundando Estados Unidos con drogas. Estas sanciones corrigen un error y responsabilizan a su red”, declaró en un comunicado oficial.

Las medidas suponen un retroceso respecto al levantamiento parcial aplicado durante la administración de Joe Biden, que buscó incentivar negociaciones políticas con Caracas, iniciativa que no produjo avances concretos.

Entre los sancionados se encuentran Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas, sobrinos de Cilia Flores.

Ambos fueron detenidos en Haití en 2015 durante una operación antidrogas cuando intentaban cerrar un envío de cocaína hacia Estados Unidos. Un tribunal federal los declaró culpables al año siguiente. En 2022 recuperaron su libertad tras recibir clemencia presidencial en Washington.

Según funcionarios estadounidenses, los tres familiares de Maduro retomaron sus actividades ilícitas tras su regreso a Venezuela.

La OFAC los incorporó nuevamente a la lista de personas designadas bajo una orden ejecutiva que permite sancionar a individuos implicados en la producción o tráfico de drogas a escala internacional.

El tercer familiar incluido en la medida es Carlos Erik Malpica Flores, quien ocupó cargos en la Tesorería Nacional y en la petrolera estatal PDVSA. Había sido retirado de la lista de sancionados en 2022 para facilitar conversaciones políticas que no prosperaron.

La nueva designación lo reincorpora bajo una orden ejecutiva dirigida a funcionarios actuales o pasados del régimen venezolano. El Tesoro argumentó que el régimen chavista continúa bloqueando procesos democráticos y señaló que la presión se mantendrá.

La acción también incorpora al empresario panameño Ramón Carretero Napolitano, relacionado con contratos y operaciones de transporte de productos petroleros venezolanos.

De acuerdo con información oficial, Carretero gestionó envíos y negocios en asociación con miembros de la familia Maduro-Flores. Su caso fue evaluado bajo una orden ejecutiva que permite sancionar a quienes operen en sectores estratégicos de la economía venezolana, entre ellos el petróleo.

El anuncio del Tesoro estadounidense se centra en la red logística que sostiene las exportaciones de crudo venezolano. Seis compañías de transporte marítimo con sede en jurisdicciones como las Islas Marshall, las Islas Vírgenes Británicas y el Reino Unido fueron señaladas por realizar operaciones que involucraron ocultamiento deliberado de rutas y ubicación de buques.

Según la OFAC, estas prácticas buscan evadir controles internacionales y permitir que el crudo venezolano llegue a Asia.

Las embarcaciones WHITE CRANE, KIARA M, H. CONSTANCE, LATTAFA, TAMIA y MONIQUE quedaron identificadas como propiedad bloqueada, lo que impide que compañías estadounidenses o entidades sujetas a la jurisdicción del país mantengan cualquier vínculo comercial con ellas.

Los registros revisados por el Tesoro señalan que los buques cargaron petróleo venezolano en 2025 y manipularon sus señales de navegación o reportes de posición para impedir su rastreo. La OFAC sostiene que esta conducta viola normas de seguridad marítima y busca burlar sanciones ya establecidas sobre PDVSA desde 2019.

Con esta decisión, cualquier activo bajo jurisdicción estadounidense perteneciente a los sancionados queda inmovilizado. Las medidas obligan a notificar a las autoridades sobre fondos, bienes o intereses vinculados a las personas designadas. Las regulaciones prohíben a individuos y empresas estadounidenses realizar transacciones, prestar servicios o recibir pagos relacionados con los sancionados, salvo autorización específica.

El Tesoro recordó que las sanciones pueden generar responsabilidades civiles o penales tanto para estadounidenses como para extranjeros que participen en actividades prohibidas. El organismo recalcó que la normativa abarca transacciones financieras, prestación de servicios logísticos, suministro de bienes o cualquier operación que favorezca a personas o entidades bloqueadas. Las instituciones financieras que gestionen movimientos relacionados con los sancionados también pueden enfrentar medidas punitivas.

La OFAC indicó que las listas pueden modificarse si las conductas cambian y si las acciones se ajustan a los lineamientos legales. El Tesoro insiste en que el objetivo final de las restricciones es modificar comportamientos, no imponer castigos permanentes.

Hace exactamente cuatro años Infobae revelaba uno de los mecanismos que el régimen de Venezuelatenía para sostener su frágil economía en medio de las sanciones internacionales por la violación sistemática de derechos humanos. Ese engranaje ilegal era el que daba cuenta de una red de “buques fantasmas” utilizados para traficar el principal recurso del país: petróleo.

Por: Laureano Pérez Izquierdo – Infobae

Las maniobras eran ejecutadas con la complicidad de dos países aliados de la dictadura de Nicolás MaduroIrán Rusia. Ambas autocracias -una conducida por el Ayatollah Alí Khamenei y la otra por Vladimir Putin– explotaban las necesidades venezolanas y filtraban en sus puertos Very Large Crude Carrier (VLCC, la denominación a los barcos petroleros)bajo falsa bandera y nombre.

Muchos de los buques que amarran durante horas en los puertos más importantes de Venezuela llevan otra denominación y otro número de IMO, la identificación de cada una de las naves que otorga la Organización Marítima Internacional, código que sirve para identificar a la embarcación durante su vida útil.

Es fundamentalmente la teocracia iraní la que intercambia crudo negro -valga la ironía- con Miraflores. Y dentro de la estructura de aquel país asiático, es la Guardia Revolucionaria Islámica la encargada de mantener activas sus operaciones en el exterior con diferentes formas de financiamiento. En la profundidad de esa organización, es la unidad de élite conocida como Fuerza Quds la que comercializa de manera ilegal con Caracas el crudo extraído en Venezuela.

Este miércoles, los Estados Unidos dieron un paso más en su estructurado plan para presionar la caída del régimen de Maduro. Por orden de la Fiscal General Pamela Bondi, una operación conjunta de la Guardia Costera, el FBI, la Homeland Security Investigations (HSI) y el Departamento de Defensa, se resolvió confiscar un buque petrolero frente a las costas venezolanas. En la cara de Maduro.

Durante varios años, el buque petrolero ha sido sancionado por Estados Unidos debido a su participación en una red ilícita de transporte de crudo que apoya a organizaciones terroristas extranjeras. Esta incautación, realizada frente a la costa de Venezuela, se llevó a cabo de manera segura y protegida”, dijo Bondi en su cuenta de X.

De acuerdo a la cadena Bloomberg, la embarcación capturada fue identificada como el VLCC Skipper, según fuentes en los Estados Unidos Guyana. “El buque petrolero de gran tamaño, que tiene 20 años de antigüedad, fue sancionado por Estados Unidos en 2022 bajo su antiguo nombre, Adisa, por apoyar las exportaciones de petróleo iraní”, dijo el portal de noticias.

La incautación se produjo tras una orden de embargo para un VLCC usado para transportar petróleo ilegal proveniente de Venezuela hacia Irán, procedimiento enmarcado dentro de las medidas norteamericanas para bloquear redes internacionales de financiamiento a organizaciones terroristas. La Fuerza Quds, el Cartel de los Soles, el Tren de Aragua -entre otros grupos-, fueron designadas como entidades terroristas por Washington. Y el gobierno de Maduro fue identificado como el tutor de esas últimas organizaciones criminales.

Este golpe al financiamiento de ambos regímenes se enmarcó en el despliegue de navíos que los Estados Unidos tienen en el Caribe y que hasta el momento se había dedicado a impactar y perseguir lanchas con toneladas de drogas, sobrevolar el espacio aéreo venezolano y demostrar un poderío imposible de detener.

Acabamos de incautar un petrolero en la costa de Venezuela, un petrolero enorme, muy grande; de ​​hecho, el más grande jamás incautado”, declaró el presidente Donald Trump horas después del procedimiento. Como era de esperar, la embajada del régimen teocrático de Irán en Caracas condenó la acción como una “grave violación de las leyes y normas internacionales”. Original interpretación del tráfico ilegal de crudo.

Posicionar el poder naval sobre las rutas que atraviesan el Caribe significa mucho más que realizar patrullas antidroga clásicas con lanchas rápidas, helicópteros y recursos limitados. El descomunal despliegue de fuerza en aquel mar azul implica cerrar los caminos del petróleo, corredores marítimos por donde circula más del 90% de los embarques de petróleo de Venezuela.

La incautación de este petrolero fue el segundo acto de alto impacto de las últimas horas. El pasado martes 9 de diciembre dos cazabombarderos F/A-18 Super Hornet sobrevolaron el Golfo de Venezuela. Las aeronaves fueron detectadas sobre el estado Zulia mientras se aproximaban al Lago de Maracaibo. Ninguna nave de Maduro salió a su encuentro: tampoco los vieron llegar. ¿El próximo sobrevuelo de estas naves será sobre Miraflores?

El tercero de esos actos fue la aparición pública de María Corina Machado en OsloNoruega, para recibir -con algún retraso de agenda- el Premio Nobel de la Paz. La líder opositora venezolana atravesó una romería para cruzar el Atlántico. Pero no pudo hacerlo en soledad. ¿Quién le dio asistencia dentro del territorio venezolano? Maduro sabe que además de la guardia pretoriana cubana que lo rodea hay otra que está cada vez más cerca suyo. A propósito de esos agentes cubanos que “protegen” al dictador: ¿es una fuerza que lo cuida o que lo tiene secuestrado?

Contrariamente a lo que algunos analistas creen, Estados Unidos tiene tiempo para continuar con su estrategia frente a Venezuela. No saltará ninguna etapa ni acelerará sus tiempos. Son pasos muy elaborados que continuarán hasta la caída de la dictadura chavista.

El presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, desmintió categóricamente este jueves los rumores que circulaban en redes sociales sobre una posible juramentación constitucional en la capital noruega.

El Nacional

“No, eso no está en el radar”, respondió González ante la consulta de periodistas en Oslo. La declaración pone fin a las especulaciones generadas en las plataformas digitales.

Mientras aguardaba para reunirse con la líder de la oposición y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, González aprovechó para elogiar su figura, describiéndola como “una patriota”.

El presidente electo también se refirió al reciente viaje de Machado a Noruega, resaltando que “después de todo ese periplo que tuvo que hacer escondida”, la líder logró llegar a su destino “sin novedad”.

Objetivo: transición ordenada y en paz

En sus declaraciones, González hizo hincapié en los esfuerzos que está realizando la coalición opositora para lograr una transición política estable en Venezuela.

“Eso ha sido nuestro mensaje desde el primer día. Lograr luchar por lograr una transición ordenada y en paz. Eso es lo que estamos buscando y aspiramos que eso lo vamos a lograr”, afirmó, reiterando su compromiso con la estabilización del país.

El presidente autoritario de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo que el país está preparado «para sacarle los dientes al imperio norteamericano si es necesario», en respuesta a la creciente presión militar estadounidense en el Caribe y la incautación de un petrolero cerca de aguas venezolanas.

Latin Times

En un mitin en Caracas , Maduro instó a sus partidarios a mantenerse preparados para la confrontación. «Las mismas manos productivas que tenemos son las manos que empuñan fusiles, tanques y misiles para defender esta tierra sagrada de cualquier imperio invasor», dijo, llamando a los venezolanos a mantenerse «como guerreros».

Sus declaraciones se produjeron horas después de que el presidente Donald Trump anunciara que las fuerzas estadounidenses habían interceptado lo que describió como un gran petrolero frente a las costas de Venezuela . «Acabamos de incautar un petrolero frente a las costas de Venezuela… el más grande jamás visto», declaró Trump en la Casa Blanca, añadiendo que «se harán otras cosas» más adelante. Bloomberg informó que la acción se dirigió contra un buque apátrida que había atracado en Venezuela.

Maduro calificó el despliegue militar estadounidense como una «amenaza» y afirmó que la opinión pública mundial estaba cambiando en contra de Washington. La operación estadounidense se ha intensificado desde septiembre, cuando Trump autorizó la ampliación de las acciones marítimas contra presuntos buques de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico oriental.

Las tensiones han coincidido con la ceremonia del Premio Nobel de la Paz en Oslo, donde la líder opositora venezolana María Corina Machado, ausente del evento, estuvo representada por su hija. Organizaciones de derechos humanos afirman que las detenciones en Venezuela han aumentado drásticamente a medida que aumenta la presión de Washington.

Un informe del New York Times publicado a principios de esta semana contrasta notablemente con el tono más agresivo de Maduro el miércoles, al revelar que ha estado cambiando de ubicación con frecuencia y modificando sus hábitos de comunicación para evitar un posible ataque de precisión por parte de Estados Unidos. Según el informe, ha aumentado su dependencia del personal de seguridad cubano y ha ampliado la cooperación en contrainteligencia con La Habana.

Maduro también aprovechó la manifestación del miércoles para exigir el fin de lo que denominó «intervencionismo ilegal y brutal» por parte de Washington, invocando una serie de conflictos pasados ​​de Estados Unidos, según informa El Mundo . «No más Vietnam, no más Somalia, no más Irak, no más Afganistán, no más Libia», declaró, presentando sus declaraciones como un llamado a la soberanía regional.

Además, dirigió ataques contra gobiernos extranjeros y opositores nacionales, incluyendo críticas a líderes de Argentina y Panamá, y renovó su ofensiva verbal contra María Corina Machado. Maduro afirmó a sus partidarios que Venezuela «tiene la razón y la fuerza» para resistir la presión externa y que respondería a cualquier escalada «sin vacilación».

La líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz María Corina Machado convirtió el podio de Oslo en una plataforma en favor de la democracia del país.

El Nacional

Este jueves, Machado instó a los países democráticos del mundo a coordinar un esfuerzo para bloquear los ingresos que, según ella, sostienen «la estructura represiva del régimen» de Nicolás Maduro.

En una rueda de prensa marcada por su presencia tardía a la gala del Nobel, la activista subrayó la naturaleza del sostén gubernamental en Caracas. Afirmó que el régimen se apoya en «sistemas criminales» y en el respaldo de «regímenes totalitarios» para perpetuar el ataque contra los ciudadanos venezolanos.

La petición de Machado sentencia que se necesita un respaldo coordinado de las democracias para «bloquear el ingreso de los recursos que soportan dicha estructura».

Las declaraciones de la líder opositora, según EFE, se produjeron un día después de que el Comité Noruego del Nobel celebrara la ceremonia de entrega de su galardón, a la que Machado no logró llegar a tiempo por motivos logísticos o de seguridad no especificados.

Al abordar su llegada, Machado transformó el retraso en un símbolo de la lucha continua. «Estar aquí hoy es una prueba de lo que la voluntad de la gente, la valentía y el amor son capaces de conseguir. Llegué un poco tarde, pero estoy aquí», declaró.

La ganadora del Nobel de la Paz reiteró su intención de regresar a Venezuela «lo antes posible», aunque no pudo precisar la fecha de su retorno. Su presencia en Noruega, sin embargo, cumplió su objetivo central: transformar el premio en un mandato para la acción internacional directa contra el soporte financiero de la estructura de poder en Venezuela.

Cuando en 2019 el presidente de EE.UU., Donald Trump, impuso sanciones a la industria petrolera de Venezuela para presionar al gobierno de Nicolás Maduro, las exportaciones de crudo venezolano cayeron hasta unos 495.000 barriles diarios. Seis años más tarde, las sanciones siguen en pie, pero las ventas de petróleo de Venezuela han vuelto a crecer hasta ubicarse en torno al millón de barriles diarios.

BBC

Aunque se trata de una cantidad pequeña para un país que en 1998 -antes de la llegada al poder de Hugo Chávez- llegó a producir tres millones de barriles diarios, esta recuperación aproxima la exportación a los más de 1,1 millones de barriles diarios que Venezuela exportaba a finales de 2018 y es un indicativo de que las sanciones contra Venezuela no están funcionando como EE.UU. esperaba.

Y es que el gobierno de Maduro ha ido encontrando la manera de ir reactivando la producción y de crear nuevas vías para vender el crudo venezolano esquivando las sanciones.

En esa tarea de comercialización juega un rol central la llamada «flota fantasma»: una serie de tanqueros petroleros que por medio de distintas estratagemas ocultan su labor como barcos de transporte de petróleo sancionado por las autoridades estadounidenses.

Una de estas embarcaciones fue interceptada e incautada este miércoles por las fuerzas militares de EE.UU. cuando se encontraba en aguas frente a las costas de Venezuela.

«Acabamos de incautar un petrolero frente a la costa de Venezuela, un petrolero grande, muy grande; de hecho, el más grande que se haya incautado jamás», dijo Trump al anunciar la operación ante la prensa en la Casa Blanca.

El gobierno de Maduro reaccionó calificando la incautación como «un robo descarado y un acto de piratería» y dijo que acudirá ante instancias internacionales existentes para denunciar lo ocurrido.

Esta acción estadounidense aumenta las tensiones con Caracas que se han ido intensificando desde que en agosto de este año el gobierno de Trump inició un gran despliegue militar en aguas del Caribe con el objetivo oficial de combatir el narcotráfico, pero que muchos analistas creen que tiene como objetivo final forzar un cambio de régimen en Venezuela

Más allá de su posible objetivo político, la medida tiene un impacto económico pues dificulta aún más las exportaciones petroleras venezolanas al meter presión sobre la flota fantasma.

Pero, ¿qué sabemos sobre cómo operan estas embarcaciones?

Un fenómeno en auge

La utilización de flotas fantasmas es un fenómeno en aumento que ocurre no solamente en el caso venezolano, sino también de otros dos países petroleros sometidos a sanciones por parte de EE.UU. y de potencias occidentales: Rusia e Irán.

La empresa de inteligencia financiera S&P Global estima que uno de cada cinco petroleros en el mundo son usados para vender de contrabando petróleo procedente de países bajo sanciones.

De estos, el 10% transportarían solamente crudo venezolano, un 20% haría lo mismo con el iraní, mientras que 50% se dedica en exclusiva al petróleo ruso. El 20% restante no estaría atado a ningún país en particular y puede transportar petróleo de más de uno de estos países.

Según estimaciones de la firma de análisis marítimo Windward, la flota clandestina global cuenta con unas 1.300 embarcaciones.

Las sanciones petroleras buscan disuadir a países o empresas a adquirir o involucrarse en cualquier operación relacionada con crudo procedente de los países castigados.

Ante ello, los países sancionados optan por ofrecer su petróleo con grandes descuentos para atraer a operadores o países dispuestos a correr el riesgo de comprarlo, aplicando -eso sí- algunos trucos para disimular su origen.

Barcos que engañan

Una de las estrategias más frecuentes que aplican estos tanqueros para evadir las sanciones es cambiar con frecuencia de nombre o de bandera.

En el caso, por ejemplo, del petrolero incautado este miércoles, se trata de un barco llamado The Skipper, según informó CBS News, socia en EE.UU. de la BBC.

Esa misma cadena dijo que se trata de un barco sancionado por el departamento del Tesoro de EE.UU. desde 2022 debido a su supuesto rol en una red de contrabando de petróleo que ayuda a financiar a la Guardia Revolucionaria de Irán, así como a la milicia chiita libanesa Hezbolá.

CBS indicó que al momento de ser sancionado el petrolero tenía por nombre Adisa (antes de eso se llamaba The Tokyo) y era una de las embarcaciones vinculadas con el magnate petrolero ruso Viktor Artemov, quien también se encuentra sancionado.

Al referirse a ese tanquero este miércoles, la fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, dijo en la red social X que esa nave era usada para transportar petróleo procedente de Venezuela e Irán, dos países bajo sanciones.

Un elemento interesante sobre The Skipper es que es un barco con 20 años de antigüedad y ese es otro elemento usual entre los tanqueros de las flotas fantasma: muchos son barcos viejos, pues las grandes navieras suelen deshacerse de estos petroleros cuando tienen 15 años de servicio y luego de 25 años suelen ser enviados al desguace.

Justamente otro truco aplicado por estos barcos es usurpar la identidad de alguna de esas embarcaciones enviadas a desguace, emitiendo los números de registro únicos que estás habían recibido de la Organización Marítima Internacional. Así se convierten en lo que se conoce como barcos zombis, pues lo que hacen es similar a alguien que usa la identidad de una persona muerta.

Un caso de este tipo relacionado con Venezuela ocurrió en abril pasado cuando un barco llamado Varada llegó a aguas de Malasia, tras un viaje que había iniciado dos meses antes en Venezuela.

La embarcación juntaba dos elementos sospechosos: tenía 32 años y la bandera de las Comoras, popular entre barcos que no quieren ser detectados.

Una investigación de la agencia Bloomberg descubrió que se trataba de un barco zombi, pues el verdadero Varada había sido desguazado en 2017 en Bangladesh.

Otras formas habituales de operar de los barcos de flotas fantasmas consiste en «disfrazar» el origen del crudo transfiriéndolo en aguas internacionales a petroleros sin problemas legales con otras banderas, que son los que se encargan de llevar el crudo hasta su destino, presentándolo como procedente de un país no sancionado.

Ese fenómeno se produjo, por ejemplo, en el caso de las exportaciones petroleras venezolanas hacia China durante el primer gobierno de Trump. Según expertos consultados por BBC Mundo hubo un momento en el que en las estadísticas oficiales de comercio de China aparecía como si ese país no estaba adquiriendo crudo venezolano cuando, en realidad, sí lo estaba haciendo.

Esto era posible porque ciertas refinerías compraban el petróleo a estos barcos que habían adquirido la carga en aguas internacionales y que la presentaban como procedente de países no sancionados.

Un último truco usual entre este tipo de tanqueros consiste de desactivar el sistema de identificación automática, a través del cual se transmiten datos como el nombre, la bandera, la posición, la velocidad o el rumbo de la embarcación. La manipulación de estos datos permite ocultar la identidad, ubicación y rumbo de las naves.

Una flota fantasma en aparente crecimiento

La investigación de Bloomberg en abril detectó el caso de cuatro barcos zombis que transportaban crudo venezolano.

La agencia de noticias recurrió al análisis de imágenes satelitales y las comparó con fotos históricas de los cuatro barcos cuyos nombres y números de identificación estaban usando.

Más recientemente, la ONG Transparencia Venezuela emitió un informe basado en la observación de lo que ocurrió en los puertos petroleros de ese país en octubre de este año.

Según ese reporte, hubo 71 tanqueros extranjeros en modo visible en los puertos de la petrolera venezolana Pdvsa, de los cuales 15 están bajo sanciones y nueve se relacionan con flotas fantasmas.

Transparencia encontró que en promedio hubo 24 petroleros que estaban ubicados cerca de tres puertos en el occidente y oriente de Venezuela y que estaban operando en modo furtivo, pues no tenían activas sus señales reglamentarias de posicionamiento.

De igual modo, Transparencia afirma haber detectado seis operaciones de transferencia de carga de un buque a otro, cerca de la bahía de Amuay, en el occidente del país.

El informa también indica que hubo una mayoría de barcos con banderas de países considerados como paraísos regulatorios, que son aquellos que tienen normas de supervisión laxas, lo que termina facilitando las operaciones de este tipo de embarcaciones.

Así, de los 71 barcos, 29 tenían la bandera de Panamá, seis de las islas Comoras y cinco de Malta.

Transparencia indica que 38 de estos petroleros pasaron más de 20 días sin tocar puerto, algo que contrasta con los barcos de la petrolera estadounidense Chevron (autorizada por Washington para operar en Venezuela) que al llegar toman su carga y se marchan en un plazo máximo de seis días.

«La permanencia extendida en las áreas portuarias del país, sin llegar directamente a las terminales petroleras, arroja serias dudas sobre el tipo de operaciones que esos buques realizan», señaló Transparencia en relación con los barcos que tardaban muchos días sin tocar puerto.

En todo caso, dado que la operación de intercepción e incautación realizada este miércoles se originó en el portaviones Gerald Ford -el más grande del mundo-, que ahora forma parte del masivo despliegue de fuerzas realizado por EE.UU. en aguas del Caribe frente a Venezuela, es probable a partir de ahora que la posibilidad del gobierno de Maduro de recurrir a la flota fantasma se vea limitada de una forma importante.

En las últimas semanas, la administración Trump ha entregado a sus homólogos europeos una serie de documentos, cada uno de una sola página, que exponen su visión para la reconstrucción de Ucrania y el regreso de Rusia a la economía global.

Por: Joe Parkinson, Benoît Faucon y Drew Hinshaw – The Wall Street Journal

Las propuestas han desatado una intensa batalla en la mesa de negociaciones entre Estados Unidos y sus aliados tradicionales en Europa. El resultado podría alterar profundamente el panorama económico del continente. 

El plan estadounidense se ha detallado en apéndices de las propuestas de paz vigentes , que no son públicas, pero que funcionarios estadounidenses y europeos describieron a The Wall Street Journal. Los documentos detallan planes para que firmas financieras y otras empresas estadounidenses utilicen aproximadamente 200.000 millones de dólares de activos rusos congelados para proyectos en Ucrania, incluyendo un nuevo y enorme centro de datos que se abastecerá con energía de una planta nuclear actualmente ocupada por tropas rusas.

Otro apéndice ofrece la visión a grandes rasgos de Estados Unidos para sacar a Rusia del estancamiento, con empresas estadounidenses invirtiendo en sectores estratégicos, desde la extracción de tierras raras hasta la perforación de petróleo en el Ártico, y ayudando a restablecer los flujos de energía rusa hacia Europa occidental y el resto del mundo. 

Algunos funcionarios europeos que han visto los documentos dijeron que no estaban seguros de si tomar en serio algunas de las propuestas estadounidenses. Un funcionario las comparó con la visión del presidente Trump de construir un desarrollo al estilo Riviera en Gaza. Otro, refiriéndose a los acuerdos energéticos propuestos entre Estados Unidos y Rusia, dijo que se trataba de una versión económica de la conferencia de 1945 donde los vencedores de la Segunda Guerra Mundial se repartieron Europa. «Es como Yalta», dijo.

Un funcionario de la Casa Blanca afirmó que Trump y su equipo estaban trabajando para alcanzar un acuerdo que pusiera fin a la guerra , que, según el presidente, se ha prolongado demasiado. En una llamada el miércoles, Trump habló sobre el proceso de paz con el presidente francés, Emmanuel Macron , el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro británico, Keir Starmer .

Trump declaró a la prensa el miércoles que estaba considerando asistir a una reunión en Europa este fin de semana. «Creo que tuvimos algunas disputas sobre la gente, y veremos cómo se resuelve», dijo. «No queremos perder el tiempo».

Europa, que ha tratado de desvincularse del gas ruso desde la invasión de Ucrania por parte de Moscú en 2022 para agotar las reservas de guerra del Kremlin y reducir su propia dependencia de un rival estratégico, se muestra reacia a reanudar las compras de energía de un país que considera su mayor amenaza a la seguridad. 

Los funcionarios europeos quieren utilizar los mismos fondos rusos congelados (guardados en instituciones europeas) para extender un préstamo al gobierno de Ucrania, que tiene problemas de liquidez, para que pueda comprar las armas que necesita para defenderse y seguir operando mientras sus arcas se vacían.

El conflicto en la mesa de negociaciones ya no se limita a las fronteras, sino cada vez más a los negocios, y, en un giro inesperado, enfrenta no solo a Rusia contra Ucrania, sino también a Estados Unidos contra sus aliados tradicionales en Europa. El Journal informó anteriormente que empresas estadounidenses con estrechos vínculos con la administración Trump se estaban posicionando para beneficiarse del plan de paz estadounidense.

El gobierno alemán se ha esforzado por explicar que las sanciones europeas prohíben cualquier trabajo o transacción financiera relacionada con la reparación o reutilización del Nord Stream, que agentes ucranianos sabotearon en 2022.

Los funcionarios europeos temen que la estrategia estadounidense le dé a Rusia el respiro que necesita para reactivar su economía y fortalecerse militarmente. Una nueva evaluación de una agencia de inteligencia occidental, revisada por el Journal, indicó que Rusia lleva técnicamente seis meses en recesión y que los desafíos de gestionar su economía de guerra mientras intenta controlar los precios representan un riesgo sistémico para su sector bancario.

Si la visión estadounidense prevalece, anularía los propios planes europeos de apuntalar al gobierno ucraniano en tiempos de guerra y consolidaría aún más el aislamiento económico de Rusia. El resultado es lo que varios funcionarios describieron como una frenética carrera por avanzar antes de que Estados Unidos imponga sus propios acuerdos.

Funcionarios estadounidenses involucrados en las negociaciones afirman que la estrategia europea agotaría rápidamente los fondos congelados. Washington, por otro lado, recurriría a ejecutivos de Wall Street y multimillonarios del capital privado para invertir el dinero y ampliar la cantidad disponible. Un funcionario involucrado en las conversaciones afirmó que la suma podría alcanzar los 800.000 millones de dólares bajo gestión estadounidense. «Nuestra sensibilidad es que realmente comprendemos el crecimiento financiero», declaró el funcionario.

El miércoles, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, dijo que había mantenido conversaciones productivas con el director ejecutivo de la firma de inversión BlackRock , Larry Fink .

El equipo negociador estadounidense considera la actividad económica compartida y la interdependencia energética como la piedra angular de su filosofía de negocios por paz: los centros de datos ucranianos obtendrían energía de la planta nuclear de Zaporizhzhia, actualmente ocupada por Rusia y la más grande de Europa, por ejemplo.

El canciller alemán Merz dijo el lunes en una reunión en el número 10 de Downing Street con Zelensky y los líderes de Francia y el Reino Unido que era «escéptico sobre las propuestas estadounidenses».

La semana pasada, el Parlamento Europeo y los gobiernos de los Estados miembros ultimaron un acuerdo legislativo para la eliminación gradual de todo el gasoducto ruso en un plazo de dos años. La vasta red de gasoductos, que data de la era soviética, ha sido prácticamente interrumpida o destruida por buzos ucranianos.

El debate transatlántico trastoca casi medio siglo de política estadounidense y europea respecto a Moscú. Presidentes desde Ronald Reagan hasta Trump, en su primer mandato, presionaron a los aliados europeos para que reconsideraran su dependencia de Moscú para obtener materias primas, principalmente gas. 

Europa, en cambio, se adhirió a una política llamada Wandel Durch Handel («Cambio a través del comercio»), la creencia de que los lazos económicos entre Occidente y Moscú disuadirían al Kremlin de declarar la guerra e incluso contribuirían a la exportación de la democracia a Rusia. Trump, en su segundo mandato, apuesta por una estrategia similar, con la salvedad de que su administración no espera que Rusia se convierta en una democracia.

El calendario acelerado de diplomacia itinerante y cumbres de las últimas semanas sugiere que el debate se dirige rápidamente hacia una conclusión frenética.

Steve Witkoff , enviado de Trump a Rusia, y Jared Kushner , su yerno, han estado consultando a altos ejecutivos de Wall Street para determinar cómo reactivar la destrozada economía de Ucrania. Sus planes, tal como se presentaron a los ucranianos, incluirían proponer que los veteranos depongan las armas para ganar salarios comparables a los de Silicon Valley gestionando algunos de los centros de datos más sofisticados del mundo construidos por empresas estadounidenses. El principal negociador de Ucrania, Rustem Umerov , ha sido un invitado habitual en la lujosa residencia de Witkoff en Miami.

Los líderes europeos mantuvieron una llamada con Witkoff hoy y se reunirán en París durante el fin de semana. El lunes volverán a reunirse en Berlín. Witkoff y Kushner se conectarán a estas conferencias por videoconferencia.

Los dos estadounidenses pasaron horas con el presidente ruso, Vladimir Putin, la semana pasada, argumentando que Rusia tendría que demostrar que está dispuesta a poner fin a la guerra a través de la diplomacia antes de poder beneficiarse del alivio de las sanciones y la inversión que podría traer un acuerdo de paz.

1/ La ceremonia del Nobel 2025 NO fue un acto cultural.
Fue un acto de guerra simbólica contra la dictadura venezolana.

2/ La silla vacía de María Corina Machado fue el signo central.
En semiótica, la ausencia puede hablar más fuerte que la presencia.
Y aquí gritó: “En Venezuela, el líder democrático debe esconderse para no ser torturado.”

3/ El Comité Nobel empezó narrando horrores:
Niños electrocutados, adolescentes asfixiados, militares torturados.
No era una historia: era un acta de acusación internacional.

4/ Luego desmontó el relato oficial del régimen.
Dijo, en esencia:
“Si repites propaganda autoritaria, eres parte del sistema de opresión.”
Una bofetada a quienes aún usan el lenguaje del chavismo sin darse cuenta.

5/ El discurso mostró algo clave:
La dictadura no gobierna con leyes.
Gobierna con signos de terror: desapariciones, videos de humillación, cuerpos golpeados.
Es un idioma. Una gramática del miedo.

6/ Y después vino el giro:
La oposición democrática venezolana —la de verdad— no es víctima.
Es sujeto histórico.
Un actor capaz de documentar un fraude, unificar fuerzas y resistir sin disparar un tiro.

7/ El Nobel convirtió a María Corina Machado en un significante global,
al nivel de Mandela y Sájarov.
Eso no lo puede borrar ningún troll, militar o propaganda.

8/ La parte más explosiva:
El Comité pidió explícitamente a Maduro que renuncie.
No es una opinión.
Es la sanción simbólica más alta que un organismo civil puede emitir.

9/ Oslo no premió el pasado.
Premió el futuro democrático que el régimen intenta impedir.
Y le dijo al mundo:
“La neutralidad frente a esta dictadura es complicidad.”

10/ El Nobel no fue un homenaje.
Fue un cambio de narrativa global,
una ruptura del marco semiótico que protegía al régimen.
Y cuando cambia el relato, cambia el poder.
Venezuela acaba de entrar en otra fase.»

Antonio De La Cruz

Rosa Yolanda Villavicencio, canciller de Colombia, dijo que, si el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, llegase a salir de su país para una transición en el poder, Colombia le ofrecería protección.

CNN

“En el momento de tensión que existe (entre Estados Unidos y Venezuela), hay que negociar, y seguramente, si EE.UU. exige una transición o un cambio, es una cosa (la salida de Venezuela) que ellos deben valorar. Si esa salida implica que él (Maduro) deba vivir en otro país o pedir la protección, Colombia no tendría por qué decirle que no”, dijo Villavicencio en una entrevista de este jueves con el medio local Caracol.

El miércoles, presidente de Colombia, Gustavo Petro, dijo que Venezuela necesita una “revolución democrática” y pidió un “gobierno de transición”.

“El gobierno de Maduro debe entender que la respuesta a una agresión externa no es solo un alistamiento militar sino una revolución democrática. Es con más democracia como se defiende un país no con más represiones ineficientes”, escribió Petro en su cuenta de X.

“Es hora de una amnistía general y de un gobierno de transición con la inclusión de todos y de todas. La patria de Bolívar no debe ser invadida ni por extranjeros no por retóricas vacías no por cárceles del alma. La patria de Bolívar se defiende con más democracia y soberanía”, agregó el mandatario de Colombia.

Desde hace meses, EE.UU. ha llevado a cabo una campaña de presión que ha visto a las fuerzas armadas estadounidenses mover miles de tropas y un grupo de ataque de portaaviones al Caribe y al presidente Donald Trump emitir reiteradas amenazas contra Maduro.

Según fuentes consultadas por CNN, la administración de Trump está trabajando en planes para el día después en caso de que Maduro sea expulsado del poder. Los planes incluyen múltiples opciones sobre cómo podría ser la acción de Estados Unidos para llenar el vacío de poder y estabilizar el país si Maduro se va voluntariamente como parte de una salida negociada o se ve obligado a irse después de ataques estadounidenses a objetivos dentro de Venezuela u otra acción directa, dijeron las fuentes.

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