Armando Esteban Quito

La reciente visita a Caracas del jefe del Comando Sur de Estados Unidos, Francis Donovan, y del Subsecretario de Guerra, Joseph M. Humire, ha generado diversas interpretaciones sobre el futuro político de Venezuela.

NTN24

Al respecto, Vladimiro Mujica, académico y presidente de Venamérica, ofreció su análisis sobre esta visita en el informativo de NTN24.

Según Mujica, la presencia de estos altos funcionarios estadounidenses representa «la estabilización del control de los Estados Unidos» en una situación que calificó de «muy delicada».

El académico destacó que tanto Donovan como Humire «estuvieron profundamente involucrados en la extracción de Nicolás Maduro y en todo lo que tiene que ver con el fijar posición del gobierno de Trump en materia de Venezuela».

Asimismo, caracterizó el encuentro como «surrealista» al tratarse de dos figuras clave que ahora se reúnen «con lo que queda del gobierno descabezado de Nicolás Maduro». Sin embargo, reconoció que esto responde a «la política real» donde «se está imponiendo la visión de los Estados Unidos».

Mujica señaló que «a pesar de todas sus declaraciones públicas de Delcy y Diosdado diciendo que estaban dispuestos a resistir hasta la muerte», no tuvieron otra opción que «atender de una manera que debe ser muy difícil de aceptar para ellos la presencia de estos dos líderes del Departamento de Guerra de los Estados Unidos».

Y enfatizó la importancia de que esta visita «realmente desactive todos los intentos de represión» y «culmine con la libertad de los presos políticos», un aspecto que consideró «un capítulo no cumplido por el gobierno tutelado» y «extremadamente importante».

Entretanto, destacó que este encuentro debe «abrir la puerta» para los tres pasos de la transición señalados por el Secretario de Estado Marco Rubio: «Estabilización del país, recuperación de la economía y transición hacia la democracia».

Luego de que Maykelis Borges Ortuño pasara un año como presa política, periodo en el que dio a luz a su bebé en prisión sin ningún tipo de ayuda humanitaria, fue ahora confinada por el régimen bajo medida de arresto domiciliario.

NTN24

Borges Ortuño, quien es símbolo de la crueldad de la tiranía del régimen de Venezuela, fue capturada cuando tenía dos meses de embarazo y en ese estado fue sometida a 90 días de desaparición forzada. Tras un acto despiadado, tuvo que dar a luz su bebé bajo prisión.

Cristopher, su hijo, quien actualmente tiene seis meses, se convirtió en ese momento en el prisionero político más joven durante la dictadura de Nicolás Maduro, capturado el 3 de enero junto a su esposa, Cilia Flores, en un operativo militar de Estados Unidos en Caracas.

Edward Ocariz, defensor de los derechos humanos, exprisionero político en 2024 e integrante del Comité por la Libertad de los Presos Políticos de Venezuela (Clippve), y José Rodríguez Araña, militar opositor al régimen venezolano en el exilio y familiar de 7 prisioneros políticos, hablaron sobre este tema en La Noche de NTN24.

«Aunque esto fue una acción ejecutada por el régimen de Nicolás Maduro, es una acción que se continúa con el régimen que hoy en día maneja Delcy Rodríguez, ciertamente ha sido un preso político que nació bajo estas mazmorras. Jamás debió haber ocurrido así», expresó Ocariz.

Ocariz, quien ha acompañado y apoyado el caso de Borges, mencionó que, aunque su hijo no va a recordar «todos estos traumas», ella, quien fue «torturada psicológicamente», no podrá borrar esos daños «de la noche a la mañana». «Es algo que ninguna persona con un poquito de humanidad se atrevería a que otra persona atravesara», expresó el activista.

El teniente José Rodríguez, por su parte, celebró la medida sustitutiva del régimen sobre Borges. «Ya es otro ambiente que respirará esa criatura que nació bajo prisión», consideró Rodríguez, quien criticó el hecho de que las excarcelaciones de presos políticos en Venezuela sean «a cuentagotas».

Rodríguez pidió al secretario de Estado, Marco Rubio, y al Congreso de Estados Unidos que «evalúen la creación de una comisión internacional (…) garante de los derechos humanos en Venezuela. Que vayan a los propios centros de reclusión a verificar y a constatar las condiciones de los presos políticos y a sincerar el número de quienes están tras las rejas, de las excarcelaciones y a que sean garantes de que las excarcelaciones con medidas de libertad sean eliminadas».

El presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, exiliado en Madrid, afirmó este viernes que no habrá «reconciliación duradera sin memoria ni responsabilidad», tras la aprobación de la ley de amnistía que debería conducir a la liberación masiva de presos políticos.

El Nacional

Para que esa medida «sea legítima, debe estar acompañada de verdad, reconocimiento y reparación. No hay reconciliación duradera sin memoria ni responsabilidad», indicó González Urrutia en X.

Afirmó que “han sido demasiados años de dolor y de pérdidas como para reducir este debate a un trámite». 

«Una amnistía responsable es la transición del miedo al Estado de derecho. Es el compromiso de que el poder no volverá a ejercerse sin límites y de que la ley estará por encima de la fuerza«, agregó.

Señaló que como sociedad, los venezolanos tiene la responsabilidad de documentar «nuestra memoria histórica antes de que los hechos desaparezcan. Muchos protagonistas son hoy historia viva. Su testimonio será parte esencial de la reconstrucción nacional».

La Asamblea Nacional aprobó este jueves por unanimidad una ley de amnistía general que debe llevar a la liberación de cientos de presos políticos, pero puede al mismo tiempo excluir a opositores como la premio nobel de la paz de 2025, María Corina Machado.

El artículo 7 -traba que llevó a aplazar el debate el 12 de febrero- fue modificado y aprobado por unanimidad.

Mantiene que la amnistía abarca «a toda persona que se encuentre o pueda ser procesada o condenada por delitos o faltas acaecidos» en 27 años del chavismo, que «esté a derecho o se ponga a derecho», es decir que involucra a los tribunales, señalados de servir al chavismo.

El texto incluye que los afectados en el exilio puedan enviar a un apoderado ante el juez.

Sin embargo, el artículo 9 excluye de la amnistía violaciones de derechos humanos, o delitos de lesa humanidad, como ordena la Constitución.

También excluye a «las personas que se encuentren o puedan ser procesadas o condenadas por promover, instigar, solicitar, invocar, favorecer, facilitar, financiar o participar en acciones armadas o de fuerza contra el pueblo, la soberanía y la integridad territorial de la República Bolivariana de Venezuela por parte de Estados, corporaciones o personas extranjeras».

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha reiterado este jueves su advertencia al régimen iraní de que debe llegar a un «acuerdo significativo», pues de lo contrario enfrentará represalias militares en un ámbito de creciente presión norteamericana sobre el país persa.

La Gaceta de la Iberosfera

«Con el paso de los años se ha demostrado que no es fácil lograr un acuerdo significativo con Irán. Tenemos que hacer un acuerdo significativo, de lo contrario pasarán cosas malas«, dijo el mandatario durante el acto de lanzamiento de su Junta de Paz para Gaza.

Además, ha precisado que lo más probable es que su Administración tenga que ir «un paso más allá» en este caso, sin especificar cuál sería. «Ustedes lo sabrán probablemente en los próximos 10 días», ha remachado.

En ese mismo sentido Trump ha reiterado que, pese a sus esfuerzos por llevar la paz a oriente medio, no se puede pensar en ella en términos definitivos «si Irán tiene un arma nuclear», en un contexto en el que Washington ha buscado activamente en los últimos días un acuerdo en esta materia con Teherán.

La internacional progresista dirigida por Pekín y por Moscú, como antes lo fue la Internacional Comunista (la Comintern) liderada por la Unión Soviética y, más tarde, lo sería el Pacto de Varsovia que estructuraba la coordinación ideológica y militar durante la Guerra Fría, se empieza a desmoronar. 

Por: Aquilino Cayuela – Fundación Disenso

Aquellos que, como Slavoj Žižek o Pablito Iglesias, soñaron, durante la Pandemia del COVID 19, que «Un fantasma recorría Europa» y una legión de muertos vivientes se hacía con el mundo como sacados de una vieja película de George A. Romero, ven como su comunismo zombi toca a su fin, por obra y gracia de Donald Trump. Sus facilitadores de primera línea: Irán, Cuba y Venezuela se desmoronan a pedazos. 

«El totalitarismo woke es el zombi del totalitarismo socialista»

La internacional progresista, eufemismo del viejo y rancio socialismo, su camuflaje, la máscara que oculta el cadáver del comunismo zombi, aquel que murió en 1989 y que sus nigromantes han ido reviviendo hasta el día de hoy, se ve en difíciles aprietos. 

El progresismo internacional es, como se sabe, «rojo por dentro» y el liberalismo había tuneado (de «tuning») las democracias occidentales ajustándolas a sus intereses ideológicos de una nueva izquierda camuflada en el englobado liberal como «progresista»: LGTBQ-ismo, transexualismo, generismo, feminismo «#MeToo», Climatismo, Animalismo, y todos los «-ismos» multicolor que nos impone la Unión Europea con su tuneo ideológico, es decir: si eres demócrata es porque participas de todos estos «ismos», si no los complaces es que eres autoritario y fascista. El totalitarismo «woke» es el zombi del totalitarismo socialista, rojo por dentro, al que se suma todo lo «anti»: antifa; antitaurino; antisistema; antisemita.

«El agendismo es el verdete tóxico que funciona para fertilizar un proyecto político cada vez más autoritario»

Los «ismos» y los «antis» «componen el pigmento de cobre (o cardenillo) que da base al círculo multicolor de la agenda 2030. Ese pin que lucen la flor y nata de gilipollas que impulsan los cambios acelerados de nuestro tiempo. 

El «agendismo» es el verdete tóxico que funciona como redes superpuestas para fertilizar un proyecto político cada vez más autoritario, más intervencionista, más servidor de élites sin rostro que no consideran a los ciudadanos, a las gentes y a sus realidades de carne y hueso. Se mofan de quienes debemos llegar a final de mes y sacar a los nuestros adelante.

«En el ámbito internacional son muchos los elementos dispares de este sistema, que nos ha desplazado en la historia desde el despunte de China»

La democracia liberal está en un punto indeterminado entre la crisis de 2008 y la crisis del COVID 19, se corrompió por esta ideología difractada y comenzó a perjudicarnos la vida, muy a particularmente a los europeos y, en concreto a los españoles, desde que Sánchez Castejón desbancó arteramente al centroderecha liberal.   

Pero en el ámbito internacional son muchos los elementos dispares de este sistema —guerras híbridas, mercenarios rusos, dinero de Estados árabes (chiís y sunís), narco-dictaduras, tecnologías de vigilancia chinas y estadounidenses y partidos políticos de extrema izquierda aceptados y blanqueados por liberales y socialdemócratas en Europa y América del Norte— que nos ha desplazado en la historia desde el despunte de China, a partir de 2014. 

«En Europa, somos los europeos los más perjudicados y exigidos por nuestras propias políticas»

Todas estas relaciones se afianzan y agravan el control autoritario. En Europa, somos los europeos los más perjudicados y exigidos por nuestras propias políticas, en Europa somos los cristianos los más avasallados y perseguidos; en Europa la presión fiscal aprieta a las clases medias y trabajadoras, en Europa un cambio poblacional amedrenta a los autóctonos como nunca en la historia. Dentro de Europa vivimos un deterioro forzoso de nuestra identidad y tradiciones y crece el empobrecimiento (en todos los ámbitos) del ciudadano medio. Desprotección de la familia, de los estados naturales y de la propiedad privada. Cuando nos vengamos a dar cuenta no sabremos quienes somos ni lo que tenemos. Para botón de muestra las políticas anti-sociales del gobierno de Pedro Sánchez Castejón. 

La colaboración y ayuda mutua de la internacional progresista con potencias «no democráticas» Irán y sus franquicias de Oriente Medio, Venezuela, Cuba, Nicaragua, y tras ellas China y Rusia se desenmascara con las crisis originadas ahora por la política exterior de Donald Trump. Desenmascaramiento verificado en las movilizaciones de la extrema izquierda y separatista (que gobierna junto a Pedro Sánchez) a favor de Maduro o de la organización terrorista Hamás. Ya lo sabíamos siempre han sido los «mismo perros» y ayuda mutua que eran en los 70, pero ahora más zombis todavía.

«Ahora Trump ha decidido remover el tablero internacional»

China ha utilizado su red de Institutos Confucio (organizaciones que promueven la lengua y la cultura chinas), asociaciones de la diáspora y medios de comunicación vinculados al Estado para moldear el debate político y reprimir las críticas en el extranjero, entre otras cosas presionando a las universidades, intimidando a los periodistas y apoyando a candidatos pro-Pekín en lugares como Australia y Taiwán. En España, Venezuela e Irán han hecho el trabajo sucio y padecemos un gobierno aupado por estos regímenes que extienden la influencia autoritaria a los ámbitos democráticos, al tiempo que erosionan las normas de transparencia y pluralismo en las que se basa la democracia.

Ahora Trump ha decidido remover el tablero internacional. Cierto que nos puede meter a todos en un follón muy grande, pero de hecho lo está haciendo y de lo que no cabe duda es que los beneficiarios de la «internacional progresista» se empiezan a asfixiar, ahora (como decían los Sex Pistols) se ven: There’s no future no future. No future for you.

Europa no tiene acceso a las materias primas necesarias ni tiene una industria avanzada para procesarlas y producir baterías de forma masiva y asequible. Lo que sí podemos afirmar es que las regulaciones «emisiones cero» de la Unión Europea han causado la muerte de una industria en la que éramos líderes para lanzarnos a un escenario en el que quedamos empobrecidos y totalmente dependientes de China.

Las ondas sísmicas provocadas por Trump han llegado incluso hasta los Alpes suizos, más en concreto hasta Davos. El Foro Económico Mundial que se celebra anualmente allí ha pasado de ser un evento tópico, monótono y previsible a resultar incluso divertido e interesante. No sé si servirá para mucho, pero al menos nos deja unas cuantas intervenciones de esas que se hacen virales.

Por: Jorge Soley Climent – Fundación Disenso

Una de ellas fue la del secretario de Comercio de los Estados Unidos, Howard Lutnick, que entre otras cosas se preguntaba: «¿Por qué Europa aceptaría cero emisiones netas en 2030 si no producen baterías? Así que si aceptan ese objetivo para 2030 están decidiendo someterse a China, que es quien las produce. ¿Quién querría hacer algo así?». Un planteamiento que hasta el más zote puede entender y una pregunta final sin respuesta para Lutnick, que se ve que conoce poco a los políticos que nos gobiernan.

La cuestión no sólo es grave, sino que ha dejado de ser una previsión para ser ya una realidad.

Hubo un tiempo en que la industria automovilística europea fue un puntal de nuestra economía, un sector que generaba numerosos empleos y exportaba a todo el mundo, un sector en el que éramos competitivos y que resultaba clave para nuestra prosperidad. Y entonces ciertos dirigentes decidieron que había que acabar con ese sector y que éste se debía inmolar en el altar del catastrofismo climático. Los carros que usan combustibles fósiles se convirtieron de repente en los villanos de la película, unos malvados a erradicar para dejar espacio a los bondadosos vehículos eléctricos.

Pequeño detalle: los autos eléctricos funcionan con baterías. Y China es puntera en producción de baterías. Y Europa tiene una capacidad más bien pobre de producción de baterías. En tecnología de vehículos de combustión las compañías chinas lo intentaron en el pasado, pero nunca pudieron alcanzar los niveles de la industria automovilística europea. Pero en carros eléctricos es otro cantar.

Los autos eléctricos chinos no sólo tienen una calidad en muchas ocasiones superior a la de los vehículos eléctricos producidos en Europa, sino que su precio es alrededor de un tercio del de los europeos. De hecho, ya no es que los chinos inunden nuestros mercados con sus vehículos eléctricos, sino que cada vez más los carros eléctricos «europeos» se fabrican en China.

Los Smart, lanzados originalmente en los años 90 por Mercedes-Benz para entrar en el segmento de los microautos, son ahora producidos por una empresa conjunta germano-china que fabrica vehículos eléctricos en Xi’an. Incluso el Mini Cooper eléctrico, descendiente directo de lo que fue uno de los grandes iconos automovilísticos británicos, se fabrica ahora en Zhangjiagang. Volvo pertenece a Zhejiang Geely Holding Group y Stellantis, el conglomerado automovilístico que agrupa a 14 marcas (incluyendo Peugeot, Citroën, DS, Opel, Vauxhall, Fiat, Abarth, Alfa Romeo, Lancia, Maserati, Jeep, Chrysler, Dodge y Ram) se ha rendido también y comercializa en todo el mundo los carros eléctricos Leapmotor, fabricados en China.

Lo que queda de la industria automovilística europea depende, además, para su supervivencia de las cadenas de suministro chinas. En 15 años hemos renunciado a nuestra posición de dominio en el sector para quedar subordinados a la industria china, la única hoy en día con capacidad para ofrecer a precio asequible los vehículos eléctricos que la normativa europea ha decidido que serán la única opción.

Esto, resulta obvio, no se ha producido de forma espontánea, sino que las regulaciones europeas han sido determinantes a la hora de empujar a los europeos a decidirse por vehículos eléctricos… que sólo las empresas chinas pueden vender a buenos precios. Empresas, por cierto, que en muchos casos son propiedad del mismo Estado chino y que han experimentado un crecimiento explosivo estos últimos años, mientras las empresas europeas de automoción languidecían (y mientras los políticos europeos daban rimbombantes discursos sobre el futuro de color de rosa que íbamos a vivir gracias a la transición energética). Una jugada maestra, sin duda.

Empiezan, no obstante, a levantarse voces que advierten de que China nos está barriendo del mercado, con las tremendas consecuencias que esto supone. Recientemente, el antiguo director general de Renault, Luca de Meo, abogó por crear un consorcio al estilo de Airbus para la cooperación paneuropea en materia de carros eléctricos asequibles. Sin embargo, no explicó cómo nos liberaremos del condicionante de la cadena de suministro altamente subvencionada y completamente integrada de China.

Europa no tiene acceso a las materias primas necesarias ni tiene una industria avanzada para procesarlas y producir baterías de forma masiva y asequible. Lo que sí podemos afirmar es que las regulaciones «emisiones cero» de la Unión Europea han causado la muerte de una industria en la que éramos líderes para lanzarnos a un escenario en el que quedamos empobrecidos y totalmente dependientes de China. Lutnick, al menos en este punto, tiene razón.

No estamos ante un caso excepcional. Hace pocos días, el canciller alemán Friedrich Merz, reconocía en público que acabar con las nucleares en Alemania fue «un error estratégico». Y añadió: «Si se hace, al menos se debería haber dejado en funcionamiento las últimas centrales nucleares que quedaban en Alemania hace tres años, para tener al menos la capacidad de generación de electricidad que teníamos en ese momento». O sea, que la gran apuesta energética de Alemania desde hace 15 años, respaldada tanto por los democristianos como por los socialdemócratas, fue un grave error que ha afectado negativamente a su industria, la ha empobrecido y la ha hecho más débil y dependiente.

Eutanasiar tu industria automovilística para entregarse a la industria china, derruir tus centrales nucleares para arruinar a tu industria y ser más dependientes de otros países… podríamos seguir con muchos más ejemplos de decisiones políticas suicidas. En España, por cierto, cuando los alemanes van de regreso, nosotros insistimos en ese gran error. La pregunta de Lutnick tiene sentido: ¿Quién querría hacer algo así?

Un demente, claro, pero me temo que es peor. ¿Alguien tan intoxicado de ideología que está dispuesto a llevarnos a la ruina porque cree que de este modo está en el «lado correcto de la historia»? Quizás. Alguien, en cualquier caso, que no sufre las consecuencias de esas medidas. Al contrario, será recompensado con un puesto muy bien remunerado en cualquier empresa pública u organismo nacional o internacional mientras que serán sus compatriotas, especialmente los de extracción más humilde, quienes sufrirán en sus carnes el impacto de este programado suicidio económico.

Dicen los expertos que las sanciones internacionales nunca han funcionado porque su impacto se traslada al pueblo mientras que las élites en el poder siguen viviendo como si no pasara nada. No tienen pues incentivo alguno para cambiar su modo de proceder. Lo mismo sucede aquí: en nuestra Europa los dirigentes están tan alejados de sus compatriotas, viven en un mundo tan aparte, que destruir alegremente la prosperidad de sus naciones no les produce el más mínimo remordimiento… mientras su prosperidad particular va viento en popa. La evaporación de la comunidad y de su bien común es la tragedia que explica tanto de lo que nos ocurre, tanto en Madrid como en Bruselas.

El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha anunciado que propondrá en el seno de la Unión Europea levantar las sanciones a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, tras la amnistía para presos políticos aprobada este viernes en el país.

La Gaceta de la Iberosfera

En declaraciones en Barcelona antes de presentar la Estrategia Española para Asia y Pacífico 2026-29 a los embajadores asiáticos en España, Albares ha asegurado que el bloque europeo debe enviar «un signo de que se está yendo por el buen camino en esta nueva etapa».

«Las sanciones nunca son un fin, son un medio para que se produzca este diálogo amplio pacífico y democrático en Venezuela. Si se están dando pasos hacia ello, la UE tiene que darlos también», ha subrayado el ministro.

«Animamos a la presidenta encargada Delcy Rodríguez a seguir dando pasos en esa dirección, a que se creen las condiciones para que aquellas personas que en estos momentos están fuera de Venezuela, 200.000 de ellos viviendo aquí en España, aquellos que quieran puedan regresar a Venezuela», ha reclamado el ministro.

Además, ha justificado que la UE no sancionó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro: «normalmente la Unión Europea, cuando establece sanciones individuales siempre deja fuera a presidentes y ministros de Asuntos Exteriores, precisamente para mantener el cauce de diálogo abierto».

El secretario general de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, anunció este viernes (20.02.2026) el inicio de operaciones de un panel común de expertos para establecer estándares globales y evitar que el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) «fragmente» el mundo en bloques tecnológicos incompatibles.

DW

«Hoy en día la cooperación internacional es difícil, la confianza está bajo mínimos y la rivalidad tecnológica crece en ausencia de una base común. Eso genera una fragmentación entre diferentes regiones y países operando bajo políticas y tecnologías incompatibles», advirtió Guterres durante la jornada final de la Cumbre de Impacto de la IA en Nueva Delhi.

El funcionario anunció que la Asamblea General ya ha ratificado a los 40 integrantes de este nuevo Panel Científico Internacional, que trabajará «a paso rápido» para entregar un primer informe técnico en julio.

«Este panel está diseñado para ayudar a cerrar la brecha de conocimiento sobre IA y evaluar los impactos reales de la IA en las economías y las sociedades. Es totalmente independiente, es globalmente diversa y es multidisciplinaria porque la IA toca todas las áreas de cada sociedad», señaló el jefe de la ONU.

El jefe de la ONU defendió que la ciencia debe ser el lenguaje universal que garantice la interoperabilidad entre naciones para que el control humano sobre la tecnología sea una realidad técnica y no un «eslogan».

«En justicia, salud, crédito y tecnología informática se requieren responsabilidades que nunca deben externalizarse en un algoritmo. La gente debe comprender cómo se toman las decisiones, cuestionarlas y obtener respuestas», concluyó Guterres.

El jueves, el secretario general propuso la creación de un fondo global de 3.000 millones de dólares para que el desarrollo tecnológico llegue a todos los países por igual y no quede abandonado a los «caprichos de unos pocos milmillonarios».

La Justicia británica eliminó este jueves uno de los mayores repositorios de datos judiciales sobre abusos sexuales a menores, una base que ha permitido durante años analizar la dimensión real del escándalo de las bandas de explotación infantil y detectar patrones de actuación entre delincuentes. La desaparición de este archivo supondrá, según sus responsables, la pérdida irreversible de conexiones clave para periodistas, investigadores y organizaciones civiles.

La Gaceta de la Iberosfera

La empresa especializada en análisis de datos Courtsdesk confirmó ayer miércoles que, tras agotar todas las vías legales, procederá a borrar su motor de búsqueda elaborado a partir de más de 4,8 millones de registros. Esta información se había recopilado gracias a un acuerdo con el Ministerio de Justicia firmado hace cinco años. El Gobierno ordenó a finales de 2025 la supresión del archivo, lo que dejó a la compañía sin margen de maniobra.

El Servicio de Tribunales y Juzgados de Su Majestad había remitido previamente una notificación para que cesara su actividad, acusando a la empresa de compartir información judicial sin autorización. Courtsdesk rechaza esa acusación y sostiene que su trabajo se realizaba conforme a los términos establecidos con las autoridades.

El impacto de la eliminación va más allá del acceso de los medios de comunicación. Según la compañía, también se perderá para siempre la evidencia que podría servir a la investigación pública abierta en 2025 sobre el escándalo de las redes de abuso sexual, impulsada bajo el mandato de Sir Keir Starmer.

El estudio de Courtsdesk reflejaba la magnitud del problema: 25.118 procedimientos relacionados con delitos sexuales contra menores en Inglaterra y Gales, que implicaban a unos 24.670 acusados distintos en 153 tribunales. Más de 1.100 víctimas anónimas aparecían vinculadas a dos o más presuntos agresores, mientras que nueve figuraban en causas con al menos diez acusados.

El análisis también mostraba retrasos extremos en la tramitación judicial. Más de 5.100 casos presentaban una diferencia superior a diez años entre la fecha del delito y la primera vista. En cerca de 1.500 procedimientos, ese intervalo superaba las dos décadas, lo que da una idea de la duración de los procesos y de las dificultades para llevar a los responsables ante la justicia.

Otro de los hallazgos señalaba la reiteración delictiva. Un total de 469 acusados comparecieron en más de un procedimiento con números de caso distintos, y 178 fueron juzgados en tribunales diferentes. Estos datos permitían identificar conductas repetidas y posibles vínculos entre escándalos en diversas localidades.

Enda Leahy, fundadora de la empresa, advirtió de que la desaparición del archivo impedirá detectar patrones geográficos, relacionar víctimas y agresores o seguir la evolución de las investigaciones con el paso del tiempo. A su juicio, la pérdida afectará no solo al trabajo informativo, sino también a la sociedad civil y a la propia investigación oficial.

Los datos incluían tribunales de todo el país y coincidían con ciudades señaladas en otros estudios sobre el escándalo, como Bradford, Oxford, Rochdale, Rotherham, Oldham y Telford. Este mapa judicial ofrecía una visión global de la extensión de los abusos.

Desde la oposición, el secretario de justicia en la sombra, Nick Timothy, criticó la decisión. Afirmó que, sin acceso a registros detallados, será mucho más difícil identificar irregularidades o respaldar a víctimas que denuncian fallos del sistema. En su opinión, el análisis de reincidencia, delitos en varias jurisdicciones y evolución de los procesos demuestra el valor de la transparencia.

Timothy subrayó que el acceso a los datos es esencial para garantizar la rendición de cuentas y evitar que la opacidad favorezca la impunidad. También instó al Gobierno laborista a rectificar antes de que el archivo desaparezca definitivamente.

El Ministerio del Interior ha publicado el balance oficial de criminalidad correspondiente al año 2025 y los datos desmienten el relato triunfalista del Gobierno. En España se contabilizaron 2.474.156 infracciones penales, 19.950 más que en 2024, lo que supone un incremento del 0,8%.

La Gaceta de la Iberosfera

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ya no podrá sostener que la criminalidad baja porque, aunque los hurtos —el delito más frecuente— continúan descendiendo, el conjunto de la delincuencia crece y, lo que resulta más preocupante,aumentan los delitos más graves y los que generan mayor alarma social.

La criminalidad convencional pasa de 1.989.405 hechos en 2024 a 1.984.908 en 2025, con ligeros descensos en algunos apartados, pero el detalle de las tipologías refleja una tendencia inquietante.

Los homicidios dolosos y asesinatos consumados suben un 7,7%, al pasar de 349 a 376. Los homicidios en grado de tentativa aumentan un 5%, de 1.346 a 1.413. Por su parte, los secuestros también crecen un 9,6%, de 104 a 114.

Los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria se incrementan un 7,2%, hasta los 31.481 casos. El tráfico de drogas sube un 5,5%, con 22.731 infracciones frente a las 21.540 del año anterior.

Especialmente significativo es el aumento de los delitos contra la libertad sexual, que pasan de 21.170 a 21.659, un 2,3% más. Dentro de esta categoría, las agresiones sexuales con penetración se elevan un 2,8%, de 5.215 a 5.363 casos.

Mientras tanto, los robos con violencia e intimidación apenas descienden un 1,5%, y los robos con fuerza en domicilios bajan un 8,3%. También los hurtos registran una caída del 2,3%, pasando de 648.963 a 633.888. Este descenso es el que ha permitido hasta ahora maquillar el balance global, al tratarse del delito más numeroso.

Sin embargo, el total de infracciones penales aumenta, y la cibercriminalidad vuelve a crecer. Las infracciones penales cometidas en el ámbito digital suben un 5,3%, con 489.248 hechos en 2025 frente a 464.801 en 2024. Las estafas informáticas crecen un 4,3% y los otros ciberdelitos se disparan un 13,1%.

Los datos oficiales dibujan un panorama que contradice el discurso complaciente del Ejecutivo. España cerró 2025 con más delitos que el año anterior y con un repunte en las tipologías más violentas. La estadística ya no permite esconder la realidad tras la caída de los hurtos.

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
Scroll to Top