Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibió el jueves a representantes del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos en Caracas, en el marco del “diálogo de paz” entre ambos países. La reunión tuvo lugar en el Palacio de Miraflores, sede del Ejecutivo.

AFP

Según informó Venezolana de Televisión (VTV), junto a la delegación del Senado estadounidense estuvo presente la encargada de Negocios de Estados Unidos en Venezuela, Laura Dogu. Por parte de Venezuela participaron el jefe de misión en Washington, Félix Plasencia, y el viceministro para Europa y América del Norte, Oliver Blanco.

VTV transmitió imágenes del encuentro y señaló que ambas delegaciones mantuvieron una “conversación respetuosa en el contexto del diálogo de paz” con Estados Unidos, sin brindar detalles sobre los temas tratados.

El equipo de prensa de Rodríguez indicó en un comunicado que la visita estadounidense es de carácter “técnico y político” y busca dar continuidad a la hoja de ruta establecida entre ambos países, priorizando la comunicación directa para gestionar diferencias históricas y fortalecer la cooperación energética ante desafíos globales.

Rodríguez se reunió con la delegación estadounidense después de juramentar a los nuevos ministros designados, entre ellos el general en jefe Gustavo González López como nuevo ministro de Defensa, quien sustituye a Vladimir Padrino López. González López está sancionado por Estados Unidos, la Unión Europea y otros países por violaciones a los derechos humanos.

El miércoles, los representantes estadounidenses también mantuvieron un encuentro con el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, como parte de la agenda de interlocución directa, basada en el respeto mutuo y la cooperación entre naciones, según informó el diputado en Telegram.

Desde que asumió el Ejecutivo, la presidenta encargada inició un proceso de acercamiento entre Caracas y Washington, y recibió a varios altos funcionarios estadounidenses, incluidos los secretarios de Energía e Interior, Chris Wright y Doug Burgum.

Por otra parte, Delcy Rodríguez destituyó este jueves a Domingo Hernández Lárez como jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), reemplazándolo por el mayor general Rafael Prieto Martínez. Hernández Lárez, sancionado por Estados Unidos, ocupaba el cargo desde 2021.

El nuevo comandante estratégico operacional ejercía previamente como inspector general de la FANB desde 2024 y se presenta en su cuenta de Instagram como “venezolano revolucionario, chavista y patriota”.

Rodríguez también realizó cambios en los comandantes generales del Ejército, la Aviación Militar, la Armada, la Guardia Nacional Bolivariana y la Milicia, un día después de anunciar diez nuevas designaciones, entre ellas la de Gustavo González López como ministro de Defensa por Vladimir Padrino López.

Gustavo González López dirigió en dos ocasiones el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), primero entre 2014 y 2018 y luego de 2019 a 2024, ambos mandatos por designación de Nicolás Maduro, actualmente detenido en Nueva York junto a su esposa, la diputada Cilia Flores.

Tanto la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) como el Sebin han sido señalados por organizaciones no gubernamentales y por la Misión Internacional Independiente de la ONU para Venezuela como responsables de violaciones a los derechos humanos.

Estos nombramientos llegan dos meses y medio después de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses durante una operación en territorio venezolano.

“Anuncio al país la designación de los integrantes del alto mando militar renovado que acompañarán al ministro del Poder Popular para la Defensa, general en jefe Gustavo González López, con el firme compromiso y lealtad patriota de garantizar la soberanía, la paz, estabilidad e integridad territorial de la república”, expresó Rodríguez en Telegram.

La presidenta encargada ordenó “trabajar incansablemente en la materialización de una Venezuela soberana, justa y solidaria”, y en la construcción de “un país de justicia social y felicidad absoluta para todos”.

El Gobierno de Venezuela designó a Royman Hernández Briceño como nuevo comandante general de la Aviación Militar, a Jorge Agüero Montes como jefe de la Armada y a Nayade Lockiby Belmonte al frente de la Milicia, según informó el jueves el canal de las Fuerzas Armadas, TVFANB, en el marco de una renovación del alto mando militar.

EFE

Hernández Briceño reemplaza a Lenín Ramírez Villasmil, quien ocupaba el cargo desde 2024. El oficial se desempeñaba como jefe de la Región Estratégica de Defensa Integral (REDI) Los Llanos, una zona militar que abarca los estados Apure, Barinas, Portuguesa, Cojedes y Guárico. En enero, el ahora comandante de la Aviación difundió un mensaje en el que rechazó acciones de Estados Unidos en territorio venezolano y afirmó: “el ataque ilegal e imprudente perpetrado” por ese país “para secuestrar” al dictador Nicolás Maduro.

En paralelo, el almirante Jorge Agüero Montes asumió como jefe de la Armada en sustitución de Ashraf Andel Hadi Suleimán Gutiérrez, quien estaba en el cargo desde 2024. Agüero Montes ejerció entre agosto de 2023 y octubre de 2024 como jefe de la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) Nueva Esparta, en el estado insular venezolano.

Por su parte, el mayor general Nayade Lockiby Belmonte asumió la jefatura de la Milicia en reemplazo de Orlando Romero Bolívar, también en funciones desde 2024. El nuevo responsable había sido designado en diciembre como autoridad única de varias comunidades ubicadas entre Caracas y el estado costero de La Guaira.

Los cambios en estos tres componentes se conocieron un día después de que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informara sobre diez nuevas designaciones dentro del Gobierno, entre ellas la de Gustavo González López como ministro de Defensa, en reemplazo de Vladimir Padrino López, quien ocupaba el cargo desde 2014.

Estos son los nuevos jefes en Armada, Aviación, y Milicia (@delcyrodriguezv)

Rodríguez también dispuso modificaciones en los comandantes generales del Ejército, la Aviación Militar, la Armada, la Guardia Nacional Bolivariana y la Milicia, en una reconfiguración más amplia del mando castrense.

En un mensaje difundido en Telegram, la mandataria señaló: «Anuncio al país la designación de los integrantes del alto mando militar renovado que acompañarán al ministro del Poder Popular para la Defensa, general en jefe Gustavo González López, con el firme compromiso y lealtad patriota de garantizar la soberanía, la paz, estabilidad e integridad territorial de la república».

En el mismo mensaje, Rodríguez indicó que instruyó a las nuevas autoridades a «trabajar incansablemente en la materialización de una Venezuela soberana, justa y solidaria», así como en la construcción de «un país de justicia social y felicidad absoluta para todos».

González López, de 65 años, asumió el cargo en el despacho ubicado en Fuerte Tiuna, en Caracas, el principal complejo militar del país. Su designación se produjo poco más de dos meses después de su nombramiento como comandante de la Guardia de Honor Presidencial y jefe de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). Esas funciones quedaron en manos de Henry Navas y Germán Gómez, respectivamente.

El nuevo ministro de Defensa estuvo al frente del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en dos etapas: entre 2014 y 2018, y entre 2019 y 2024, ambas por designación del dictador Nicolás Maduro, quien se encuentra detenido en Nueva York junto con su esposa, Cilia Flores, capturada en enero en medio de ataques estadounidenses.

Tanto la DGCIM como el Sebin fueron señalados por organizaciones no gubernamentales y por la Misión Internacional Independiente de la ONU para Venezuela como responsables de violaciones de derechos humanos, de acuerdo con informes de esas entidades.

En una maniobra procesal que debe considerar el juez federal Alvin K. HellersteinNicolás Maduro exigió que Estados Unidosque permita al régimen venezolano pagar a sus abogados defensores.

Por: Román Letjman – Infobae

Barry J. Pollack, letrado del exdictador caribeño, es un maestro en esgrima procesal y ayer presentó un recurso de 17 fojas para asegurar que el Caso Maduro pone en juego la Quinta y la Sexta enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.

Las citas constitucionales de Pollack intentan sostener dos falacias: Maduro no tiene dinero para pagar a su abogados, y esa presunta situación de insolvencia económica afecta el principio de defensa en juicio.

En este contexto, Pollack alega que la violación de esas dos enmiendas constitucionales son razón jurídica suficiente para anular todos los cargos que presentó Estados Unidos para condenar por narcotrafico a Maduro.

“La ley venezolana otorga al Sr. Maduro y a la Sra. Flores de Maduro un derecho de propiedad sobre el pago de sus honorarios legales. La revocación de las Licencias Originales por parte de la OFAC y la negativa a restablecerlas interfiere con su derecho a contratar al abogado de su elección ya que, sin la capacidad de ejercer este derecho de propiedad, ninguno de los dos tiene la capacidad de financiar la defensa por sí mismos. Ver Declaración. de Nicolás Maduro Moros (ECF No. 290-2) y Declaración. de Cilia Flores de Maduro (ECF No. 293-2) (declaraciones juradas de incapacidad de pago y disposición a presentar declaraciones financieras a petición de la Corte)”, sostiene Pollack en la foja 4 de su presentación, a la que accedió Infobae.

Y completa así sus argumentaciones legales en la foja 11:

“El gobierno no puede afirmar la “seguridad nacional” o la “política exterior” y luego pasar por encima de los derechos procesales internos de un individuo. Por ejemplo, en procesos que involucran información clasificada, el gobierno no puede impedir que los acusados obtengan evidencia exculpatoria material, descubrible bajo Brady v. Maryland, 373 U.S. 83 (1963), y usen esa evidencia en su defensa en un juicio público, simplemente porque el gobierno tiene una razón política legítima para mantener el documento clasificado. Bajo la Ley de Procedimientos de Información Clasificada (18 U.S.C. App. III), si el gobierno no ofrece un sustituto adecuado, el tribunal debe desestimar la acusación. Ver United States v. Giffen, 473 F.3d 30, 33 (2d Cir. 2006) (Bajo CIPA, “si el tribunal se niega a permitir tal sustitución, y el gobierno se opone a la divulgación de la información clasificada, el remedio presuntivo es la desestimación de la acusación”).

La refutación de los argumentos presentados por Pollack es lineal y simple.

Los fondos de Venezuela para financiar una defensa legal a un mandatario o exmandatario no aplica en el caso de Maduro y su esposa.

No son autoridades legales, y está probado que ocupaban el Palacio Miraflores por el fraude cometido en los últimos comicios presidenciales.

A su vez, Maduro y Flores de Maduro tienen que probar que no disponen de fondos propios -su fortuna presunta es incalculable-, y la VI enmienda garantiza un abogado que no necesariamente debe financiarse con fondos que están inmovilizados por decisión de la Secretaría del Tesoro (OFAC).

El tribunal de New York puede asignar un abogado de oficio que conoce las normas y puede cumplir con la defensa que garantiza la Constitución de los Estados Unidos.

Este es un derecho que Maduro tiene a disposición cuando lo desee.

Y respecto a la V enmienda, la defensa de Maduro no hace referencia a laLey de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), que asigna a la Casa Blanca una amplia autoridad normativa para regular transacciones con gobiernos extranjeros por razones de seguridad nacional.

Desde esta perspectiva, pese a que la dictadura caribeña estaba dispuesta a pagar la defensa de Maduro, Donald Trump ratificó que no habrá fondos de Venezuela para solventar a los letrados del presunto narcotraficante.

El 26 de marzo está convocada una audiencia para escuchar al abogado defensor de Maduro. Allí es muy probable que el juez Hellerstein rechace la presentación de Barry J. Pollack, que deberá decidir si continúa representando -o no- al exdictador caribeño.

El pasado domingo 8 de marzo, apenas dos días después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitiera la Licencia General 51 (LG51), que autoriza a entidades estadounidenses a comprar, importar y refinar oro de origen venezolano, el secretario del Interior de ese país, Doug Burgum, celebró la llegada a territorio estadounidense de un primer cargamento valorado en 100 millones de dólares.

Por: Ramón Cardozo – DW

Al día siguiente, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez —en sintonía con el nuevo marco que habilita la Licencia General 51— introdujo en la Asamblea Nacional (AN) chavista el proyecto de Ley Orgánica de Minas, cuya primera discusión fue aprobada ese mismo día.

El discurso oficial presenta esta propuesta como una reforma destinada a modernizar el marco legal del sector minero, adaptándolo a las «condiciones actuales del país» y a las «nuevas oportunidades para la inversión y comercialización internacional», otorgando seguridad jurídica a la inversión nacional y extranjera y procurando que la actividad minera genere beneficios para la nación. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea, señaló que esta iniciativa legislativa constituye un instrumento clave para organizar, administrar y resguardar de «forma soberana» los recursos minerales del país.

Sin embargo, mientras en Caracas el postmadurismo vende esta reforma —revestida de un lenguaje de sostenibilidad y protección ambiental— como una modernización soberana y ordenadora del sector, los más recientes informes de organizaciones civiles independientes dedicadas a la protección del ambiente y de los derechos humanos alertan sobre un escenario muy distinto en la Amazonía venezolana.

«Luz verde» para que continúe el ecocidio de la Amazonía

SOS Orinoco denuncia en su comunicado del 7 de marzo que la LG51 «da luz verde» para que continúe el ecocidio de la Amazonía venezolana, al proporcionar «una vía para que el oro de sangre ingrese al mercado global, contaminado por la sangre de las comunidades indígenas y las cenizas de nuestros bosques». El comunicado también subraya que la licencia beneficia al mismo entramado de autoridades civiles, mandos militares y estructuras criminales que desde hace una década han sostenido el modelo depredador del Arco Minero del Orinoco.

En paralelo, el informe de Provea «Memoria de la Amazonía venezolana en riesgo», publicado el 6 de marzo, alerta sobre la posibilidad de que el proyecto de Ley de Minas contemple reformas regresivas que mantengan —e incluso profundicen— el patrón extractivista responsable del colapso territorial, sanitario y ambiental en los estados Bolívar y Amazonas, marcado por la expansión del Arco Minero y la ausencia de garantías para los derechos indígenas.

Lo que revelan estas críticas sobre la convergencia entre la LG51 y el proyecto de la Ley de Minas es un patrón que ya hemos visto en la Ley de Hidrocarburos y en la Ley de Amnistía recientemente promulgadas. Bajo la transición tutelada por Washington, el postmadurismo introduce algunos cambios en el régimen para satisfacer las exigencias de la Casa Blanca, aliviar la presión y obtener legitimidad funcional externa, mientras procura retener internamente los resortes del poder, trasladando a la nación venezolana los costos de esa supervivencia adaptativa. 

Lo que el postmadurismo entrega a Washington

En términos de cesión, el postmadurismo adapta el marco jurídico minero venezolano al canal comercial abierto por la LG51 para empresas estadounidenses ya establecidas. El proyecto permite la comercialización externa de los recursos minerales y su venta libre dentro o fuera del país (art. 111). Además, exige guías de circulación y declaraciones mensuales de producción que habilitan la trazabilidad exigida por la OFAC (arts. 110 y 116).

Admite el arbitraje internacional para controversias sobre indemnizaciones por expropiación o violación de tratados (art. 9). Concede títulos de hasta 60 años entre plazo inicial y prórrogas (art. 61 y 62). Y fija un régimen fiscal muy favorable con regalías del 4 % reducibles al 1 % por decreto ejecutivo (art. 115).

Asimismo, el artículo 37 excluye a Gobiernos extranjeros y a empresas bajo su control como titulares de derechos mineros, lo que desplaza del país a competidores estatales de rivales geopolíticos como China, Rusia e Irán, en línea con la propia lógica estratégica de Washington.

El postmadurismo retiene el control interno del negocio minero

El proyecto concentra en órganos bajo el control del Ejecutivo la delimitación de áreas mineras, la exclusión o desafectación por razones de «seguridad» o «interés público» y la declaratoria de minerales críticos (art. 11, 14, 18.4 y 42). El texto legal tampoco prevé aprobación o control parlamentario para concesiones, contratos de gran escala o decisiones sobre territorios sensibles.  

Esta discrecionalidad opera, además, en un entorno de opacidad. El Registro Público Minero —bajo control del Ejecutivo— centraliza la información y aunque la ley invoca criterios de «publicidad», no obliga a hacer públicos los contratos íntegros, los beneficiarios finales ni los estudios de impacto ambiental (arts. 50 y 51). A la vez, el Ejecutivo conserva un amplio margen para moldear la renta por decreto: puede reducir regalías, exonerar impuestos y crear regímenes especiales e incentivos (arts. 115, 119 y 121).

En el ámbito socioambiental, la discrecionalidad del Ejecutivo tampoco cuenta con reales contrapesos sociales. El artículo 7 del proyecto reduce el derecho indígena a «información y consulta previa». No se prevé un mecanismo de veto o consentimiento que dote a las comunidades de capacidad real para oponerse a proyectos que afecten gravemente sus territorios.

Finalmente, el proyecto —mediante un trámite rápido de migración al nuevo marco legal— blinda los derechos mineros otorgados en las últimas décadas. La evaluación y tramitación de las solicitudes queda en manos de la misma estructura estatal chavista que concedió esos derechos originalmente. De este modo, se garantiza, sin evaluaciones estrictas e independientes, la continuidad de los mismos operadores instalados bajo el modelo del Arco Minero.

De esta forma, aunque el proyecto deroga formalmente los instrumentos jurídicos que establecieron el Arco Minero, en la práctica mantiene intactos los actores y los resortes de poder que lo crearon: alta discrecionalidad ejecutiva, opacidad informativa y ausencia de contrapesos políticos, sociales y ambientales. Son estas condiciones las que sostienen este modelo extractivista, responsable de la devastación ecológica que afecta a la Amazonía venezolana.

Y tal como ha ocurrido recientemente con la Ley de Amnistía y la Ley de Hidrocarburos, no cabe esperar que la segunda discusión en la Asamblea Nacional, controlada por el postmadurismo, introduzca modificaciones sustanciales que alteren este esquema de control.

La nación venezolana paga la cuenta del postmadurismo

El impacto concreto del modelo extractivista en la Amazonía venezolana ha sido devastador. El informe «Memoria de la Amazonía venezolana en riesgo» lo resume con crudeza: contaminación de al menos 33 ríos, presencia de dragas en 16 cauces y una deforestación que borra cada año un área equivalente al triple de la superficie de Caracas.

A ello se suma el reclutamiento forzado de jóvenes indígenas por grupos armados, el asesinato de al menos 48 defensores indígenas y cerca de 600 muertes yanomami entre 2022 y 2025 por malaria y desatención. En la cuenca del Caura, además, el 92 % de las mujeres examinadas presenta niveles de mercurio superiores a los máximos establecidos por la OMS. Mientras tanto, la seguridad territorial sigue siendo una promesa incumplida: de 14,9 millones de hectáreas en procesos de demarcación, apenas 7,24 % cuentan con títulos otorgados.

Todo indica que esta desgracia humana y ambiental no solo persistirá, sino que puede agravarse. El proyecto de ley de Minas del postmadurismo, aunque deroga el Arco Minero, preserva los actores y los resortes de poder que hicieron posible este modelo extractivista; y la LG51, en paralelo, otorga un barniz de legalidad al oro venezolano para su entrada en el mercado global.

Esta licencia —como denuncia SOS Orinoco— no detiene el ecocidio en el terreno: la debida diligencia y la trazabilidad exigidas por la OFAC son, en la práctica, imposibles de verificar en zonas remotas del sur de Venezuela, donde la minería ilegal sigue operando bajo el amparo de estructuras civiles, militares y criminales. El oro sale con papeles en regla; la destrucción se queda en la Amazonía.

Con este proyecto se confirma el patrón del postmadurismo dentro de la transición tutelada: asegura su supervivencia adaptativa en el poder mediante la cesión a Washington de la comercialización de los recursos venezolanos, mientras retiene a lo interno los resortes del control político y traslada a la nación venezolana —sus pueblos indígenas, sus ecosistemas y su patrimonio natural— los costos estructurales de este arreglo.

Familiares de presos políticos protestaron este jueves ante el Ministerio para el Servicio Penitenciario de Venezuela con el objetivo de exigir el cese de las «torturas» a las que son sometidos sus parientes en las cárceles por parte, aseguraron, de funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).

EFE

Andreína Baduel, miembro de la ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos, denunció que la cartera de Estado ha sido «cómplice» de las torturas a través del grupo SESMA, una unidad de seguridad adscrita a la DGCIM que opera dentro del sistema penitenciario.

«Semanalmente vienen (al Ministerio para el Servicio Penitenciario) los familiares a denunciar que pare el trato cruel hacia los presos políticos y no les ha dado la gana de hacer las cosas distintas», señaló Baduel.

Además, dijo que los familiares de los presos políticos también son víctimas de torturas y malos tratos porque son encapuchados desde el momento en que entran a la cárcel hasta el lugar donde pueden visitar a sus parientes, a través de «un vidrio y un teléfono».

La activista denunció que su hermano Josnar Baduel, recluido en la cárcel de Rodeo I, en el estado Miranda (norte), se encuentra en «riesgo inminente de muerte» por las condiciones de «horror» a las que ha sido sometido y «por haber sido torturado en el Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia)».

Por su parte, Mayra Morales aseguró que su hermano, Carlos Fonseca, presenta signos de desnutrición pese a que los funcionarios del Fuerte Guaicaipuro, donde se encuentra detenido, le indicaron que recibe alimentación.

«Lo conseguimos desnutridos, los dientes se les están cayendo a los muchachos, los muchachos no están bien de salud», insistió.

Fonseca es acusado, junto a otras 32 personas, de participar en una fallida incursión marítima -conocida como ‘Operación Gedeón’- que tuvo lugar en Venezuela en 2020, cuando, según el régimen chavista, la oposición intentó una invasión militar.

La Ley de Amnistía, promulgada en febrero, contempla un período de 27 años, desde 1999 -cuando el chavismo llegó al poder-, pero establece que se concederá a personas vinculadas con 13 «hechos» ocurridos en 13 años distintos, lo que excluye el resto del período establecido, así como casos relacionados con operaciones militares.

Hasta el pasado jueves, el Parlamento cifraba en 7.727 las libertades plenas concedidas en el marco de este proceso: 7.474 personas tenían libertad restringida con medidas cautelares, mientras que los otros 253 estaban encarcelados.

La ONG Foro Penal informó en redes sociales que un tribunal del estado Aragua negó la solicitud de amnistía requerida por el abogado de los policías metropolitanos Erasmo Bolívar y Luis Molina, quienes sufren injusta prisión política desde hace más de 20 años.

La Patilla

La boleta de notificación firmada por Rita Luciana Faga de Lauretta, presidenta de la Sala 1 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del estado Aragua, tiene fecha del pasado jueves 5 de marzo.

La saja judicial negó la solicitud «en virtud que los hechos revisten sobre la perpetración de tipos penales excluyentes en la aplicabilidad de la» ley de amnistía aprobada para la liberación de miles de presos políticos.

Lionel Messi alcanzó el gol 900 de su carrera profesional en el partido de vuelta de los octavos de final de la Concachampions frente a Nashville SC tras ejecutar un zurdazo que abrió el marcador y consolidó un nuevo récord en el fútbol para el astro rosarino. Este hito convierte al capitán de la selección argentina en el jugador que más rápido y más joven en lograr esta cifra, superando el registro impuesto por Cristiano Ronaldo.

Infobae

El histórico número 10 llegó a los 900 goles a los 38 años y 268 días de edad, tras disputar 1.142 partidos en distintos equipos y selecciones. Gracias a este tanto, esta marca supera la lograda por el delantero luso, quien alcanzó el mismo número de goles con 39 años y 213 días y recién luego de 1.236 encuentros.

Para hacer una radiografía de los 900 goles de Messi desde su debut, también hay que destacar que la Pulga brindó 407 asistencias, un número sorprendente. Las estadísticas marcan que Leo logró sus mejores números en Barcelona (672 goles y 269 asistencias en 778 partidos), pero que también fue influyente en cada uno de los otros clubes donde militó: en Paris Saint Germain sumó 32 tantos y 34 pases gol en 75 duelo, y desde su llegada al Inter Miami, en el que su impacto fue inmediato, marcó 81 goles y dio 43 asistencias en 93 cotejos. Con Argentina, sus datos marcan su preponderancia histórica: 115 conquistas y 61 pases para convertir en 196 presentaciones con la Albiceleste.

En el desglose de sus gritos de gol, 112 fueron de penal y 70 de tiro libre. Además, 612 fueron dentro del área y 106 disparos desde fuera. En el análisis detallado, Messi anotó 756 con su zurda mágica y 110 con el pie derecho. Del resto, convirtió 30 de cabeza y cuatro con alguna otra parte del cuerpo. De esas, tal vez la anotación más recordada es en la final del Mundial de Clubes 2009 frente al Estudiantes de La Plata de Alejandro Sabella.

En términos totales, la mejor temporada de su carrera fue la de 2012 cuando convirtió 91 goles entre Barca y selección. Una marca alejada de los números actuales entre los mejores anotadores del planeta. Asimismo, registró 52 hat-tricks y, en dos ocasiones, logró marcar cinco goles en un solo partido: ante Estonia en un amistoso con el seleccionado (5-0, 2022) y Bayer Leverkusen (7-1, Champions League 2012) en el equipo culé.

Durante la temporada pasada, Messi anotó 46 goles en 54 partidos, divididos entre la selección argentina y el Inter Miami, cifra que superó a varias de sus campañas con el Barcelona. En este contexto, sólo fue superado en 2025 por Kylian Mbappé (59 goles), Harry Kane (54) y Erling Haaland (51), lo que coloca al jugador argentino entre los goleadores más destacados de las principales ligas.

Los 900 goles de Messi con sus partes del cuerpo (Infobae)

En la MLS, fue el máximo goleador de la temporada regular, con 29 tantos y 19 asistencias en 28 juegos, 26 de ellos como titular. Sacó una diferencia de cinco goles sobre Denis Bouanga (24 en 31 partidos) y empató en asistencias con Anders Dreyer (19 en 34 juegos).

La influencia de Messi en la temporada actual se refleja en partidos como el doblete frente a Orlando City en el Clásico del Sol y su gol ante DC United en Washington, partido previo a lo que fue su visita a la Casa Blanca para ver a Donald Trump con el resto del equipo. En cifras, el argentino acumula 48 títulos: 35 con Barcelona, 3 con Paris Saint Germain, 6 con la selección argentina y 3 con Inter Miami, entre las que se destaca la conquista de la MLS Cup 2025, el primer título de liga para Las Garzas en su historia en el fútbol de los EEUU.

Cada centenar de goles de Messi tiene una fecha: desde el 100 frente al Dinamo de Kiev en 2009 hasta el 900 contra el Nashville SC, 16 años más tarde, su registro revela temporadas excepcionales como 2012 (91 goles), 2010 (60), 2011 (59), 2016 (59), y 2014 (58), algo que revela una consistencia en el rendimiento del astro en sus 23 temporadas como profesional.

Actualmente, tanto Messi como Cristiano Ronaldo buscan alcanzar el umbral de los 1.000 goles. En esa carrera, el portugués lleva la ventaja: suma 956 goles en 1.312 partidos entre su actual equipo, el Al Nassr (112), la selección de Portugal (143), Manchester United (145), Juventus (101), Real Madrid (450) y Sporting Lisboa (5). El margen entre ambos se sitúa en 56 goles, aunque el portugués tuvo que jugar 171 partidos más para llegar a esa cifra.

Estados Unidos decidió reducir el nivel de advertencia de viaje para la mayor parte de Venezuela, estableciendo ahora la nueva categoría en “reconsidere su viaje”.

EFE

La actualización de la advertencia no aplica de forma uniforme en todo el territorio venezolano. El Departamento de Estado de Estados Unidos mantiene la advertencia más estricta (no viajar) para los estados de Táchira, Amazonas, Apure, Aragua y Guárico, así como para las áreas rurales de Bolívar, debido al riesgo persistente de delitos graves, secuestros y actividades vinculadas al terrorismo.

En el comunicado oficial, se advierte que, pese a una tendencia positiva en la seguridad, continúan registrándose homicidios, robos a mano armada y secuestros.

El documento identifica la presencia activa de organizaciones como el Tren de Aragua y el Cartel de los Soles, que siguen operando dentro del país y afectan especialmente a las zonas fronterizas con Colombia, Brasil y Guyana.

El Departamento de Estado estadounidense recomienda precaución a los viajeros, señalando el riesgo de utilizar taxis no regulados desde el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, principal acceso a Caracas.

Además, advierte sobre el uso de cajeros automáticos cercanos al aeropuerto y los desplazamientos nocturnos entre ciudades o entre el aeropuerto y la capital venezolana, considerando estas acciones de alto riesgo.

En el plano diplomático, tras la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en enero, la administración Trump trabaja en la reanudación de las actividades de su embajada en Caracas.

Esta sede continúa siendo la representación de facto, aunque se aclara que no puede brindar asistencia de emergencia a ciudadanos estadounidenses fuera de Caracas.

El Departamento de Estado exige a los visitantes portar una visa válida para ingresar a Venezuela, la cual no puede tramitarse al momento de la llegada. Advierte sobre la posibilidad de detenciones si se ingresa sin la documentación adecuada.

En el ámbito económico, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una licencia general que autoriza a entidades estadounidenses a operar comercialmente con Petróleos de Venezuela, S.A. (PdVSA) y sus filiales.

Esta medida busca permitir la reanudación de operaciones comerciales y financieras en medio de la volatilidad de los precios internacionales del petróleo, marcada por el conflicto en Irán y las restricciones en el estrecho de Ormuz.

La licencia, anunciada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro, abarca una variedad de transacciones, aunque no se detallan todos los aspectos de su alcance. Según el comunicado oficial, “bajo el liderazgo del presidente Trump, Estados Unidos está colaborando con el Gobierno de transición de Venezuela para reabrir y restablecer el sector energético venezolano”.

La reducción de la alerta marca un acercamiento cauteloso entre Estados Unidos y Venezuela, aunque persisten restricciones y riesgos en áreas específicas, reflejando que la normalización plena aún enfrenta obstáculos significativos.

El restablecimiento de la conectividad aérea y diplomática entre Venezuela y la República Dominicana tuvo lugar este 18 de marzo, poniendo fin a una suspensión vigente desde julio de 2024. Ambos países reactivaron oficialmente sus vuelos y servicios consulares, resultado de acuerdos bilaterales tras un periodo de tensiones diplomáticas que afectó la movilidad y los trámites legales de miles de personas.

Según reportó Dominican Today y Listín Diario, la medida marca un nuevo escenario para la relación bilateral y responde a la demanda de la numerosa diáspora venezolana y dominicana.

Reinicio de vuelos: frecuencia, operadores y tarifas

El primer vuelo comercial tras la reapertura fue operado por Laser Airlines, que cubre la ruta entre Caracas (CCS) y Santo Domingo (SDQ) tres veces por semana.

La aerolínea venezolana estableció salidas desde Caracas los miércoles, viernes y domingos a las 11:30 a.m., con llegada a Santo Domingo a la 1:00 p.m.

En sentido inverso, las salidas parten a las 2:30 p.m., arribando a Caracas a las 4:00 p.m. De acuerdo a información confirmada por DR1 News, los boletos ida y vuelta se encuentran desde los 397 dólares estadounidenses, según la clase y la disponibilidad.

La reactivación de la ruta facilita la movilidad de viajeros que, durante la suspensión, debieron recurrir a conexiones a través de terceros países, encareciendo y prolongando los trayectos.

Otras aerolíneas recibieron autorización para operar vuelos directos entre ambos países. La Junta de Aviación Civil (JAC) de República Dominicana otorgó permisos a compañías venezolanas como Rutaca, Avior, Turpial y RAV S.A. (Venezolana).

Por parte dominicana, Sky High Aviation y RED Air anunciaron su incorporación a la ruta en las próximas semanas. Según datos publicados por Orinoco Tribune, Rutaca ya reinició operaciones hacia Punta Cana el 12 de marzo, ampliando la oferta de destinos y frecuencias.

La reapertura de vuelos directos y servicios consulares representa un factor estratégico para la República Dominicana, tanto en términos económicos como sociales. El sector turístico dominicano, que depende en parte del flujo de visitantes internacionales, se beneficia con la llegada de viajeros desde Venezuela, un mercado que permaneció restringido por casi dos años.

Según la Junta de Aviación Civil y la Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana, la normalización de la conectividad contribuirá a incrementar el número de visitantes, especialmente en destinos como Santo Domingo y Punta Cana.

La reanudación de operaciones también responde a las necesidades de la comunidad venezolana residente en el país, estimada en decenas de miles de personas. Con la reapertura de vuelos, los ciudadanos podrán desplazarse sin escalas a sus lugares de origen, mantener vínculos familiares y gestionar trámites sin depender de rutas alternativas.

Además, la normalización de la relación bilateral permite a la diáspora acceder a servicios consulares, como la obtención de pasaportes, visas y legalizaciones, tras una pausa de casi dos años.

El reinicio de vuelos directos y la reapertura consular anticipan un aumento en el flujo de pasajeros y trámites legales entre Venezuela y República Dominicana.

Las autoridades de ambos países monitorean la evolución de la demanda para ajustar frecuencias y ampliar la oferta de servicios, mientras el sector turístico y las comunidades migrantes celebran el retorno de la conectividad.

Cuando las fuerzas norteamericanas e israelíes redujeron a escombros el complejo del Bayt-e-Rahbari en Teherán el 28 de febrero de 2026, parecía que el corazón del régimen iraní había sido destruido. Junto con el edificio, murió el Ayatollah Alí Khamenei, Líder Supremo de la República Islámica durante 36 años. Sin embargo, el régimen aún no colapsó: nombró un sucesor y continúa ejerciendo el aparato represivo. Es que no era simplemente un búnker, el Bayt-e-Rahbari es una red. Y esa red continúa operando.

Por: Fernanda Kobelinsky – Infobae

El Estado dentro del Estado

Hace más de tres décadas que el Bayt-e-Rahbari (en farsi, “Casa del Líder Supremo”) es la institución más poderosa de Irán que casi nadie conoce fuera de los círculos de análisis especializados.

Saeid Golkar y Kasra Aarabi, investigadores de la organización de monitoreo nuclear estadounidense United Against Nuclear Iran (UANI), publicaron el primer estudio académico exhaustivo en inglés sobre esta estructura, con acceso a fuentes primarias en persa obtenidas desde el interior del régimen. Su diagnóstico es contundente: el Bayt es “el sistema nervioso secreto de la República Islámica”.

Según la investigación, el Bayt bajo dominio de Alí Khamenei creció hasta contar con más de 4.000 empleados en su núcleo central y otros 40 mil representantes distribuidos por todo el aparato estatal iraní. Cada ministerio de Irán tiene su contraparte dentro del Bayt: una oficina paralela con autoridad real para supervisar, bloquear o redirigir decisiones.

El análisis del think tank estadounidense Council on Foreign Relations (CFR) confirma esa lectura: son las estructuras del Bayt, y no los órganos formales del Estado, las que aseguran que la autoridad del Líder Supremo se ejerza en la práctica, incluso cuando está físicamente ausente.

De una tradición clerical a un Estado paralelo

En el islam chiita, el Bayt es la oficina que establece un gran clérigo -un marja- para gestionar sus opiniones religiosas y atender a sus fieles. Por tradición, los hijos del clérigo administran esa oficina. Según detallaNeil MacFarquharen NYT, cuando Khomeini murió en 1989, su Bayt era modesto: unas pocas docenas de personas.

Ali Khamenei lo heredó con un problema estructural grave: a diferencia de su predecesor, no era reconocido como marja por la jerarquía clerical de Qom. Muchos lo veían con escepticismo religioso. Su respuesta fue construir poder institucional donde le faltaba autoridad espiritual. Apenas dos meses después de asumir, reconfiguró su Bayt nombrando clérigos con perfiles de seguridad y militares, no religiosos.“El Bayt se transformó en un gigante político, paralelo a los tres poderes del Estado y a la burocracia estatal”, documentaron Golkar y Aarabi.

El resultado fue un aparato de control sin precedentes. El Bayt no solo supervisa al gobierno electo: controla los seminarios religiosos de Qom mediante un Consejo que el ayatollah mismo integraba, designa representantes en cada universidad del país para monitorear docentes y alumnos, y gestiona a través de sus ramas militares los ascensos de todos los oficiales por encima del rango de brigadier.

Mojtaba: el poder detrás del turbante

El perfil más revelador dentro del Bayt es el de Mojtaba Khamenei, segundo hijo del abatido Líder Supremo y hoy su sucesor. Golkar y Aarabi lo describen en su informe como alguien que ya ejercía funciones de “mini Líder Supremo” dentro del Bayt años antes de serlo formalmente.

Un cable diplomático estadounidense del año 2008, filtrado por la plataforma internacional WikiLeaks, lo identificaba con precisión: “Mojtaba también tiene, según los reportes, un rol central de supervisión de ‘todos’ los asuntos políticos y de seguridad manejados por la oficina del Líder Supremo”.

Otro cable de la misma serie lo definió con una frase que quedó como marca registrada entre los analistas del régimen: “El poder detrás del turbante”.Es que Mojtaba Khamenei comandaba la red conocida como el Anillo Habib -integrada por miembros de su antiguo batallón de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI)- que operaba como brazo informal de inteligencia del Bayt.

Los episodios documentados son múltiples. En 2005, el candidato presidencial Mehdi Karroubi acusó directamente a Mojtaba de fabricar la victoria electoral de Mahmoud Ahmadinejad. En 2009, según el estudio de United Against Nuclear Iran, coordinó personalmente con comandantes de la Guardia Revolucionaria la represión de los manifestantes de la Revolución Verde, controlando en detalle desde el Bayt cómo la Guardia aplastaba las protestas en las calles. Y en 2015, instruyó al presidente del Parlamento para que ratificara el acuerdo nuclear en apenas 20 minutos…

El imperio económico: 60% del PIB bajo control del ayatollah

Tal vez el aspecto menos visible -y más determinante- del Bayt es su control sobre la economía. La estructura no opera a través de ministerios formales sino a través de una constelación de fundaciones paraestatales conocidas como bonyads, que responden directamente al Líder Supremo y no al gobierno electo.

La más relevante es Setad, creada en 1989 para administrar propiedades “abandonadas” tras la revolución. Una investigación de la agencia de noticias Reuters de hace más de una década estimó que sus activos eran aproximadamente USD 95.000 millones, obtenidos sistemáticamente mediante órdenes judiciales que confiscaban propiedades de quienes habían huido del país.

La segunda gran estructura es la Bonyad-e Mostazafan(BMEE). El Tesoro de Estados Unidos, al sancionarla en 2020, la describió como un conglomerado con 160 subsidiarias que abarca aerolíneas, cadenas hoteleras, industria automotriz, banca, medios y energía. Una tercera entidad, Astan-e Quds Razavi—custodia del santuario del Imam Reza en Mashhad— controla más de 70 empresas y fue sancionada por el Tesoro en enero de 2021.

Cómo se organiza el poder en Irán

Para entender la República Islámica sin perderse en su complejidad, conviene pensar en tres capas superpuestas.

La primera es el Estado formal, lo que aparece en los noticieros: un presidente electo, un Parlamento de 290 escaños, un poder judicial. Pezeshkian habla con los ministros, el Majlis vota presupuestos, los jueces dictan sentencias. Pero ninguna de estas instituciones tiene poder autónomo real.

La segunda es el Estado clerical, que lo condiciona todo: el Líder Supremo vitalicio, la Asamblea de Expertos que lo elige, y la Guardia Revolucionaria que ejecuta su voluntad coercitiva. El Líder controla las fuerzas armadas, el CGRI, la policía y los medios. Su autoridad está consagrada en el artículo 110 de la Constitución.

La tercera capa es el Bayt-e-Rahbari, que atraviesa todo lo anterior. Sus decenas de miles de hombres que garantizan que cada decisión importante sea consistente con la voluntad del Líder: desde un contrato petrolero hasta el resultado de una elección presidencial.

“El Líder Supremo de hoy ya no es solo un hombre; está representado a través de una institución omnipresente que consolida el poder, gestiona la sucesión y garantiza la continuidad”, explican Golkar y Aarabi.

Desde Occidente, la ecuación se complejiza tras la eliminación del ayatollah: el objetivo real pasó a ser el debilitamiento del Bayt como institución y no únicamente la destrucción de sus figuras visibles.

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