El senador republicano Lindsey Graham respondió este martes con dureza a las críticas del Papa León XIV sobre las presiones económicas contra Nicolás Maduro, afirmando que “sin una amenaza creíble del uso de la fuerza militar, nada cambia en Venezuela” y que ha llegado “el momento de actuar para poner fin a este régimen de terror”.
En un comunicado publicado en su cuenta de X, Graham instó al Sumo Pontífice a “estar del lado correcto de la historia” y dedicar sus esfuerzos a convencer a Maduro de que abandone el poder “por las buenas”, tal como lo planteó el presidente Donald Trump.
“El uso de la fuerza militar para derrocar a Maduro solo será necesario si insiste en permanecer como líder ilegítimo de un estado narcoterrorista”, escribió el senador, quien enumeró una serie de acusaciones contra el gobernante venezolano: robo de elecciones, colaboración con grupos como Hezbolá, liderazgo de un “notorio cártel de la droga” y responsabilidad por la migración masiva hacia Estados Unidos.
El mensaje fue rápidamente traducido y difundido en español por la periodista venezolana Idania Chirinos, directora de contenidos de NTN24, cuyo post superó las 40.000 visualizaciones en pocas horas y recibió cientos de reacciones mayoritariamente favorables entre usuarios venezolanos, muchos de ellos exiliados.
“Es hora de que el mundo entienda que con Maduro no hay diálogo posible. Es un terrorista, narcotraficante y asesino”, escribió una usuaria en respuesta al tuit de Chirinos. Otros recordaron la persecución contra la Iglesia católica en Venezuela y cuestionaron la postura del Vaticano, comparándola incluso con la de Pío XII durante el Holocausto.
El intercambio se produce en medio de renovadas tensiones tras las cuestionadas elecciones presidenciales de julio de 2024 en Venezuela y después de que el Papa León XIV, en una entrevista reciente, pidiera “evitar toda forma de coerción que agrave el sufrimiento del pueblo venezolano”, en aparente referencia a las sanciones y medidas económicas impulsadas por Washington.
Graham, conocido por su línea dura contra el chavismo desde hace más de una década, cerró su declaración con una frase que resume la posición de sectores importantes de la oposición venezolana y del gobierno estadounidense: “Podemos hacerlo por las buenas o por las malas”.
Hasta el momento, el Vaticano no ha respondido oficialmente al mensaje del senador republicano.
El senador @LindseyGrahamSC le responde al Papa León catorce a su comentario sobre presiones económicas para Maduro: “Sin una amenaza creíble del uso de la fuerza militar, nada cambia en Venezuela. En lo que respecta a Maduro, el momento de dialogar se acerca. Ha llegado el… https://t.co/Mzla7cUlTm
Spotify dio inicio oficialmente a la temporada de resúmenes musicales con el lanzamiento de Spotify Wrapped 2025, disponible desde este miércoles 3 de diciembre.
La plataforma presentó las ya tradicionales listas de artistas, álbumes y canciones más escuchados en una experiencia renovada “más grande, audaz, cautivadora y reveladora”, de acuerdo con un comunicado de la empresa.
¿Qué incluye el Spotify Wrapped 2025?
El Wrapped 2025 llega con una serie de novedades que buscan profundizar en los hábitos de escucha de cada usuario. Entre las funciones destacadas se encuentra edad sonora, que compara los gustos musicales del usuario con los de su grupo etario y analiza los años de lanzamiento de las canciones más reproducidas.
A esto se suma por primera vez la categoría Top álbumes, que permite revisar qué discos acompañaron a cada persona durante el año, y Top Audiobook, que muestra el género de audiolibros más consumido junto al título más escuchado en esa categoría.
Spotify también incorporó mensajes de escritores,como Dan Brown y Abby Jimenez, y mensajes de podcasters además de los habituales saludos de los artistas más escuchados individualmente.
Para los fans más devotos, la plataforma lanzó Fan Leaderboard, un ranking global que muestra en qué posición se encuentra cada oyente respecto a otros seguidores del mismo artista.
Otra novedad es la sección de Clubes, que divide a la audiencia en seis estilos de escucha diferentes, ofreciendo una suerte de “perfil musical”. También regresan funciones populares como Top Géneros, y la playlist de Top de canciones, que detalla cuántas veces fue reproducido cada uno de los 100 temas más escuchados por el usuario en 2025.
Además, la plataforma incluyó Listening Archive, una herramienta impulsada por IA que recopila los días más memorables de escucha del año, y Wrapped Party, una experiencia interactiva que convierte los datos de reproducción en un juego para competir entre amigos.
Los más escuchados en el 2025
En cuanto a los resultados globales, Bad Bunny volvió a encabezar los rankings de Spotify Wrapped, con más de 19.8 mil millones de streams en 2025. En segundo lugar quedó Taylor Swift, quien había sido número 1 en los dos años previos.
Además de liderar la lista de artistas, el puertorriqueño también se colocó en lo más alto de los discos más escuchados del año conDeBÍ TiRAR MáS FOToS, mientras que su álbum Un Verano Sin Ti reapareció en el Top 10 global.
La canción más escuchada del mundo fue “Die With A Smile”, el dueto de Lady Gaga y Bruno Mars, que superó los 1.7 mil millones de reproducciones. El segundo lugar quedó para “Birds of a Feather” de Billie Eilish, seguido por éxitos de Rosé & Bruno Mars, Alex Warren y el propio Bad Bunny.
La plataforma también entrega rankings por país.
En Estados Unidos, Taylor Swift lideró por tercer año consecutivo el ranking de artistas más escuchados, mientras que la canción número uno fue “Luther”, la colaboración de Kendrick Lamar y SZA. El álbum más reproducido en ese país fue I’m the Problem, de Morgan Wallen.
En el Reino Unido, Swift también se quedó con el primer puesto entre los artistas más escuchados, mientras que “Ordinary”, de Alex Warren, fue la canción favorita. El disco más reproducido fue “Short n’ Sweet”, de Sabrina Carpenter.
Puedes ver las listas globales aquí:
Artista más escuchado en el 2025 a nivel global
Bad Bunny
Taylor Swift
The Weeknd
Drake
Billie Eilish
Kendrick Lamar
Bruno Mars
Ariana Grande
Arijit Singh
Fuerza Regida
Las canciones más escuchadas de 2025 en el mundo
Die With A Smile” de Lady Gaga y Bruno Mars
“BIRDS OF A FEATHER” de Billie Eilish
“APT.” de ROSÉ y Bruno Mars
“Ordinary” de Alex Warren
“DtMF” de Bad Bunny
“back to friends” de sombr
“Golden” de HUNTR/X, EJAE, AUDREY NUNA, REI AMI, KPop Demon Hunters Cast
“luther (with sza)” de Kendrick Lamar
“That’s So True” de Gracie Abrams
“WILDFLOWER” de Billie Eilish
Los álbumes más reproducidos en el 2025 en el mundo
DeBÍ TiRAR MáS FOToS de Bad Bunny
KPop Demon Hunters de KPop Demon Hunters Cast, HUNTR/X, Saja Boys
HIT ME HARD AND SOFT de Billie Eilish
SOS Deluxe: LANA de SZA
Short n’ Sweet de Sabrina Carpenter
MAYHEM de Lady Gaga
You’ll Be Alright, Kid de Alex Warren
I’m The Problem de Morgan Wallen
GNX de Kendrick Lamar
Un Verano Sin Ti de Bad Bunny
Los podcast más oídos en el 2025
The Joe Rogan Experience
The Diary Of A CEO with Steven Bartlett
The Mel Robbins Podcast
Call Her Daddy
This Past Weekend w/ Theo Von
Huberman Lab
Crime Junkie
Modern Wisdom
On Purpose with Jay Shetty
The Tucker Carlson Show
Los audiolibros más escuchados en el 2025
Fourth Wing de Rebecca Yarros
Lights Out de Navessa Allen
Iron Flame de Rebecca Yarros
A Court of Thorns and Roses de Sarah J. Maas
A Court of Mist and Fury de Sarah J. Maas
The House of My Mother de Shari Franke
The Wedding People de Alison Espach
A Court of Wings and Ruin de Sarah J. Maas
Quicksilver de Callie Hart
Great Big Beautiful Life de Emily Henry
El Gobierno británico ha decidido avanzar en su política de control fronterizo mediante un paquete de medidas que autoriza a los agentes de inmigración a registrar la ropa, los objetos personales e incluso el interior de la boca de los inmigrantes ilegales que lleguen al Reino Unido en pequeñas embarcaciones. La iniciativa, presentada en Downing Street, pretende reforzar la lucha contra las mafias del tráfico de personas, aunque su alcance ha desatado un intenso debate social y jurídico, sobre todo porque también podría aplicarse a menores.
Estas facultades forman parte de la nueva Ley de Seguridad Fronteriza, Asilo e Inmigración, una normativa promovida por el Ejecutivo laborista en un contexto en el que Nigel Farage, con un fuerte discurso antiinmigración y apenas cuatro diputados, está consiguiendo imponer su agenda en Westminster. La ley introduce un estatus temporal de asilo, limita las apelaciones y redefine artículos clave del Convenio Europeo de Derechos Humanos para reducir los recursos judiciales. Mientras los laboristas disfrutan de una holgada mayoría, el líder del Reform sigue encabezando las encuestas y desgasta cada día más al premier Keir Starmer, cuya falta de liderazgo ya inquieta a parte de su propio partido.
El Tribunal Supremo declaró en 2022 que el Ministerio del Interior —cuando gobernaban los conservadores— actuó de forma ilegal al confiscar sistemáticamente los teléfonos de quienes llegaban en patera mediante una política no publicada. Aquella sentencia obligó al Gobierno a suspender las incautaciones y devolver miles de dispositivos. La nueva legislación pretende cubrir ese vacío legal, legalizando la incautación de móviles y ampliando la capacidad de efectuar registros físicos que antes no se contemplaban.
En este marco, el secretario de Estado de Seguridad Fronteriza y Asilo, Alex Norris, defendió que estos nuevos poderes permitirán confiscar los teléfonos de los inmigrantes ilegales antes de detenerlos, con el objetivo de obtener información y desmantelar las redes de traficantes que explotan a estas personas.
Las ONG han reaccionado con dureza. Sile Reynolds, responsable de defensa del asilo en Freedom from Torture, sostiene que registrar la ropa y el interior de la boca de personas que acaban de sobrevivir a la travesía del Canal constituye «un acto de brutalidad distópica». Asegura que estas medidas tratan de forma indiscriminada a quienes buscan protección y muestran un claro desprecio por el derecho a la privacidad.
Según la información facilitada por el Gobierno, los agentes de inmigración, la policía y la Agencia Nacional contra el Crimen (NCA) podrán registrar teléfonos en la frontera sin necesidad de detención. También podrán aplicar órdenes provisionales de prevención de delitos graves que prohíban a los investigados usar móviles, ordenadores o acceder a redes sociales.
Desde 2021, más de 400.000 personas han solicitado asilo en el Reino Unido, una cifra que triplica la de la década anterior. Aunque la atención mediática recaiga sobre las pequeñas embarcaciones, estas representan el 39% de las solicitudes de protección, mientras que un 37% llegó inicialmente con visado y pidió asilo una vez en el país.
La gestión económica de Javier Milei resucita Argentina. El presidente ha logrado que el PIB crezca con intensidad, que la inflación se modere de forma acelerada y que la pobreza registre uno de los descensos más llamativos de las últimas décadas, todo ello en apenas un año de mandato y tras aplicar uno de los programas de ajuste más severos que recuerda el país. Un resultado que ha desconcertado tanto a economistas como a analistas políticos dentro y fuera de Iberoamérica.
El éxito electoral reciente de Milei ha sido, además, el elemento que ha terminado de romper muchos de los dogmas clásicos de la ciencia económica y de la teoría política. En las elecciones legislativas de octubre, su partido, La Libertad Avanza, superó el 40% del voto popular, obtuvo 64 de los 127 escaños en disputa en la Cámara de Diputados y renovó 20 de los 24 asientos del Senado. Ese respaldo parlamentario le ha otorgado una base legislativa sólida para profundizar en reformas estructurales en materia fiscal, laboral y de pensiones.
Durante décadas, la austeridad ha sido sinónimo de castigo en las urnas. En Europa, los recortes tumbaron gobiernos, destruyeron partidos y convirtieron el ajuste en una palabra prohibida para cualquier campaña electoral. Sin embargo, el caso argentino ha dado un vuelco a ese patrón. La economista Julieta Casas, investigadora del Hoover Institution de la Universidad de Stanford, subraya que el resultado de Milei cuestiona abiertamente la creencia de que los votantes siempre penalizan a los gobiernos cuando se aplican políticas de consolidación fiscal. En su análisis, Argentina demuestra que es posible aplicar un ajuste extraordinariamente duro y, aun así, ampliar el apoyo social si los resultados económicos acompañan.
En una línea similar se ha pronunciado Nouriel Roubini, profesor de Finanzas de la Universidad de Nueva York, quien ha señalado que una parte significativa de la sociedad argentina parece haber preferido asumir un sacrificio económico inicial antes que regresar a las políticas del pasado. En su opinión, el voto de las legislativas refleja que Milei ha recibido, por ahora, un cheque en blanco para completar su programa de transformación.
El núcleo de ese plan ha sido lo que el propio presidente bautizó como la «motosierra del gasto público». Desde su llegada al poder, el ajuste se ha concentrado de forma casi exclusiva en el recorte del gasto del Estado, evitando recurrir a grandes subidas de impuestos. Esta estrategia no sólo encaja con su ideología libertaria, sino que también coincide con una de las principales conclusiones de la literatura económica: los ajustes basados en gasto dañan menos el crecimiento que los basados en impuestos.
Los economistas Alberto Alesina, Carlo Favero y Francesco Giavazzi demostraron tras analizar decenas de procesos de consolidación fiscal que una reducción del gasto cercana al 1% del PIB suele provocar una contracción económica mucho más suave que una subida impositiva de la misma magnitud. Mientras los recortes de gasto tienden a generar impactos transitorios, los aumentos de impuestos deprimen con más intensidad y durante más tiempo la actividad. Ese patrón es el que ahora parece reflejar la economía argentina.
El inicio del mandato de Milei fue especialmente duro. La pérdida de poder adquisitivo, la recesión inicial y los ajustes presupuestarios golpearon a amplias capas de la población. Sin embargo, ese periodo de choque dio paso a una recuperación inesperadamente rápida. Hoy, el crecimiento ha regresado, la inflación se desacelera con fuerza y la prima de riesgo se ha desplomado, una señal clara del cambio de percepción de los inversores sobre la solvencia del país.
Uno de los datos más llamativos es el de la pobreza. Contra todo pronóstico, los indicadores sociales no sólo no han empeorado, sino que han mejorado de forma notable. El último informe de UNICEF en Argentina revela que el porcentaje de hogares con menores cuyos ingresos no alcanzan a cubrir los gastos básicos ha caído 17 puntos porcentuales respecto al estudio anterior. La mejora se ha concentrado, sobre todo, en los sectores más vulnerables, que sufrieron con especial dureza la inflación descontrolada de los años previos.
El componente social ha sido clave. A diferencia de otros planes de ajuste del pasado, el actual ha aplicado recortes muy detallados, protegiendo determinadas partidas sensibles para evitar un colapso en los estratos más desfavorecidos. Al mismo tiempo, las reformas de oferta han aumentado la competencia en sectores estratégicos, mejorando la productividad y reactivando la inversión privada.
El cineasta estadounidense Quentin Tarantino eligió el filme La caída del halcón negro (Black Hawk Down), de Ridley Scott, como la mejor película del siglo XXI, al ordenar del uno al veinte sus películas favoritas en el podcast del novelista californiano Bret Easton Ellis.
“Mantiene la intensidad durante las 2 horas 45 minutos, o lo que dure, la volví a ver recientemente, mi corazón latió todo el tiempo de la película; me atrapó y no me soltó, y hacía tiempo que no la veía. La hazaña de dirección es más que extraordinaria”, dijo Tarantino de acuerdo con el blog especializado World of Reel.
El director, famoso por sus películas sangrientas, presentó una selección ecléctica, e incluso inesperada, de filmes con Toy Story 3, dirigida por Lee Unkrich, en el segundo lugar de su lista.
“Esos últimos cinco minutos me arrancaron el corazón, y ni siquiera intento describir el final, empiezo a llorar y me atraganto… Es simplemente extraordinaria. Es casi una película perfecta. Y ni siquiera hablamos de los grandes momentos de comedia, que no paran”, mencionó sobre la película de juguetes de 2010.
Una de las reglas de la selección era elegir una película por director. El tercer puesto se lo otorgó a Lost in Translation, de Sofia Coppola; el cuarto a Dunkerque, de Christopher Nolan; y el quinto a There Will Be Blood, de Paul Thomas Anderson.
El resto de la lista la ocupan Zodiac, de David Fincher, en el número 6; seguido de Unstoppable, de Tony Scott; Mad Max: Fury Road, de George Miller, en el octavo lugar; Shaun of the Dead, de Edgar Wright en el noveno y en el décimo Midnight in Paris de Woody Allen.
Tarantino previamente había revelado su selección del puesto once al veinte en el que se incluían directores como Steven Spielberg, con West Side Story en el 20; Jackass: The Movie, de Jeff Tremaine, en el trece o School of Rock, de Richard Linklater, en el catorce.
“Si no se gerencia la austeridad, será sólo otro intento efectista de corto plazo, que a la larga nos dejará peor de lo que estamos”. Eso decíamos hace años, cuando todavía creíamos que la austeridad era una meta a alcanzar, un cambio cultural que había que imponer con campañas, leyes y sermones.
Por: Benjamín Tripier
Hoy, después de quince años de colapso sostenido, a la frase hay que darle la vuelta completa:
La austeridad ya está internalizada. Nos la impusieron a la fuerza y, sin querer, el chavismo nos convirtió en el pueblo más austero de América Latina.
Cuando se suelta una bola de billar sobre la mesa, lleva una inercia. Los hábitos son la inercia de la conducta. El viejo hábito rentista venezolano –gastar lo que no teníamos, inflar nóminas públicas, regalar gasolina, creer que el petróleo pagaba todo– chocó contra el borde de la realidad en 2014 de la mano de Maduro y se detuvo en seco. Desde entonces, la bola que sigue rodando con la fuerza de la austeridad obligatoria:
Comer dos veces al día (o una)
Remendar la ropa hasta que no da más
Caminar porque no hay pasaje
Reparar la nevera con alambre y fe
Emprender con una ollita y un celular viejo
Esa es la nueva inercia nacional. Y nadie tuvo que hacer campañas de concienciación. Nadie necesitó decretos ni eslóganes. La realidad fue el mejor entrenador. Mientras otros países tendrán que pasar por el trauma político de “apretarse el cinturón” –con protestas sindicales, marchas de empleados públicos y llanto colectivo por los recortes– nosotros llegamos al día después del chavismo con el músculo de la austeridad ya desarrollado.
73% de los hogares vive en pobreza multidimensional (Encovi 2024). 65% tiene inseguridad alimentaria. Eso no es una estadística triste: es un certificado de entrenamiento intensivo en supervivencia con recursos mínimos. Y esa inercia es, hoy, nuestra ventaja competitiva más poderosa.
No hay que convencer a nadie de que hay que ahorrar: ya ahorramos hasta el agua de lluvia
No hay que enseñar a los empleados públicos a hacer más con menos: los que quedan ya hacen milagros con la mitad del sueldo de hace diez años
No hay que crear una cultura de mantenimiento: ya sabemos alargar la vida útil de cualquier cosa hasta límites que dejarían boquiabierto a un ingeniero suizo
No hay que educar al empresario en eficiencia: los que sobrevivieron lo hicieron sin crédito, sin luz confiable y con el Estado como enemigo
Cuando llegue el Plan Marshall venezolano (y llegará rápido) se van a encontrar con una población que no necesita cursitos de “mentalidad de abundancia escasa”. Nosotros ya somos los japoneses de 1947: hambrientos de progreso, incapaces de derrochar y con una ética del trabajo forjada en la miseria. El gran error sería creer que ahora, con la salida del chavismo, “vamos a vivir como antes”. No.
La inercia ganadora es la austeridad inteligente, la que convierte cada dólar en diez, la que repara en vez de botar, la que invierte en vez de gastar. El chavismo, sin proponérselo, nos entrenó para la reconstrucción.
Nos quitaron todo menos la capacidad de hacer mucho con nada. Y eso, amigos, es exactamente lo que necesitan los países que quieren despegar de verdad. Así que dejemos de hablar de “imponer austeridad”. Ya la tenemos en el nuevo ADN del venezolano … Y si dudan, pregúntenle a la diáspora que tiene hasta tres trabajos para levantar sus familias y darles el futuro que el chavismo les quitó.
Ahora solo falta cambiar el gobierno para que esa austeridad deje de ser castigo y se convierta en motor.
Noticias destacadas
BBC: «El barrio bajó a Caracas»: por qué los sectores populares lideran las protestas que cuestionan el triunfo de Maduro anunciado por el CNE.
Reuters/La Patilla. Llamada de 15 minutos con Trump: Reuters reveló las demandas de Maduro para salir del poder. Trump rechazó la mayoría de sus solicitudes en la llamada, que duró menos de 15 minutos, pero le dijo a Maduro que tenía una semana para salir de Venezuela al destino de su elección junto con sus familiares. Ese pasaje seguro expiró el viernes, lo que llevó a Trump a declarar el sábado que el espacio aéreo de Venezuela estaba cerrado, dijeron dos de las fuentes.
CNN: Trump llevó a cabo una reunión en la Oficina Oval para discutir próximos pasos en Venezuela. Se esperaba que asistieran miembros clave del gabinete de Trump y del equipo de seguridad nacional, incluyendo al secretario de Guerra, Pete Hegseth; el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, y el secretario de Estado, Marco Rubio, según fuentes familiarizadas con el asunto, así como la secretaria general de la Casa Blanca, Susie Wiles, y el subsecretario Stephen Miller.
El Nacional. WSJ: El verdadero objetivo de Trump es sacar a Maduro del poder en Venezuela. El medio estadounidense argumenta que un eventual colapso del régimen venezolano abriría la puerta a una transición democrática con repercusiones positivas para el hemisferio.
La Patilla: Maduro insistió que más de 90% está dispuesto a defender el país ante posibles operativos de Estados Unidos (en su mundo de fantasía… 90% quiere que se vaya o que lo saquen, pero que el chavismo y su decadencia se terminen).
Reuters/El Nacional: Tácticas de guerrilla y caos: las estrategias de defensa de Maduro ante un ataque de Estados Unidos. Documentos de planificación y testimonios mencionados por Reuters indican que Venezuela contempla una respuesta basada en tácticas de guerra irregular si se produjera una ofensiva aérea o terrestre por parte de Estados Unidos (lectura errónea de las condiciones de entorno… eso no va a funcionar así… la gente saldrá a las calles pero para apoyar la salida por cualquier método que sea… Perdieron la perspectiva… mucha soberbia y mucha arrogancia sin darse cuenta de que todo cambió, y ya nadie los quiere).
The Wall Street Journal: Venezuela sirve de plataforma para el narcotráfico hacia Europa. El estudio detalla que oficiales militares corruptos y bandas de narcotraficantes utilizan avionetas privadas, barcos pesqueros, semisumergibles y cargueros para transportar la cocaína desde Venezuela, según lo han revelado autoridades internacionales. Una vez en África, redes de organizaciones extremistas vinculadas con el yihadismo escoltan los cargamentos para cubrir la alta demanda en Europa, aprovechando la corrupción y la falta de control en la región
Tal Cual: Argentina pide a la CPI órdenes de arresto contra responsables de crímenes en Venezuela
Cinco Días: Los países europeos tratan de deshacerse del capital ruso en sus petroleras para evitar las sanciones por la guerra
Lo que no fue noticia (y debería serlo)
Que más allá del golpe político al chavismo, el estatus de FTO puede complicar la situación migratoria y judicial de exmilitares y exfuncionarios venezolanos en el exterior si se interpreta que partes de las Fuerzas Armadas formaron parte de la estructura designada. Para el entorno interno, esto refuerza la dependencia del alto mando respecto al gobierno y cierra salidas negociadas: el costo personal de romper con la cúpula aumenta, lo que reduce incentivos a fracturas internas y hace más probable una deriva de “Estado represor con economía ilícita integrada”… donde el único freno posible proviene de la intervención externa… Porque desde adentro la situación se ha convertido en dramática: el que disiente, muere.
Ni que, la campaña contra narcolanchas desde costas venezolanas suele tratarse como “tema de seguridad” o “guerra contra el narcotráfico”, pero implica también riesgo para el tráfico marítimo legal (petróleo, carga general, pesca industrial y artesanal) en un corredor ya crítico para la economía venezolana. El incremento de presencia militar extranjera y reglas de enfrentamiento más agresivas adiciona riesgo operativo y de seguros para navieras, traders y empresas que operan desde puertos venezolanos, lo que puede encarecer logística, dificultar exportaciones y, en última instancia, trasladar costos al consumidor interno. En el otro extremo, la frontera colombo‑venezolana y el sur del país funcionan como sistemas económicos paralelos donde gasolina, alimentos y drogas se mueven en un circuito que compite con el Estado, ofreciendo ingresos a comunidades abandonadas pero consolidando estructuras mafiosas con poder territorial. Esta economía ilícita no solo alimenta violencia y corrupción, sino que también distorsiona precios internos, incentiva el contrabando de salida y vacía de personal productivo a sectores formales, afectando tanto al empresario legal como al consumidor que paga sobreprecios o enfrenta desabastecimientos focalizados.
O que se anuncian negocios por millones de dólares, crecimiento industrial y mejoras en indicadores sectoriales, pero en paralelo se reconoce que una familia requiere decenas o incluso más de cien salarios mínimos para cubrir solo alimentación, lo que indica una fractura profunda entre la macro narrativa pro‑inversión y la realidad cotidiana del trabajador. Esta brecha genera un “riesgo político latente” para empresarios: construyen planes en un entorno donde cualquier shock (tarifas, impuestos, conflictividad laboral o social) puede escalar rápido porque la base social no percibe beneficios del rebote económico anunciado.
Tampoco que cuando el consumo masivo confirma que la recuperación es sólo estadística, se da lo que llaman el Black Friday vacío. Con centros comerciales que muestran tiendas prácticamente vacías, con consumidores que evitan endeudarse o simplemente no tienen margen de ingreso disponible para compras discrecionales. Mientras el gobierno habla de crecimiento y recuperación, el comportamiento del consumidor indica otra cosa: salarios simbólicos, inflación alta y crédito casi inexistente han hecho que eventos de consumo global como Black Friday no funcionen ni como válvula de escape psicológica ni como dinamizador de caja para el comerciante. Para el empresario local, esto significa rotación de inventario muy lenta, mayor riesgo de quiebra y una economía que “crece” en las estadísticas, pero no en la caja registradora.
La movilización militar norteamericana que concentra en el Caribe gran parte de su poderío bélico, en estos momentos con la calificación del Cártel de los Soles como organización terrorista extranjera adoptada por el Departamento de Estado, le da cobertura legal a una acción eventual en territorio venezolano.
A pesar de ello, Trump mantiene en secreto su decisión final coincidiendo no solo con la actitud impredecible del mandatario norteamericano, sino también debido al hecho de que las partes involucradas directamente en el conflicto tienen visiones divergentes sobre la crisis.
Para Trump, la movilización militar en el Caribe obedece a un problema de seguridad nacional para enfrentar tres problemas graves: 1.- el uso de la ruta del Caribe por el narcotráfico y el papel tolerante o cómplice de algunos actores internacionales; 2.- impedir que ingresen por la frontera grupos de inmigrantes ilegales repitiendo el esquema utilizado en Cuba en el pasado desde Mariel y 3.- evitar la infiltración del terrorismo islámico (Hamás, Hezbolá, Irán), bajo la protección de autoridades del régimen.
Para María Corina Machado son tres los problemas graves que desea solucionar 1.- exigir el cumplimiento de la decisión electoral del 28 de julio de 2024 con el triunfo de Edmundo González como presidente; 2.- lograr la libertad de los presos políticos y el retorno de la diáspora, y 3.- iniciar la transición democrática en pro de la libertad.
Para el régimen madurista son tres los aspectos prioritarios: 1.- asegurar su permanencia permanente en el poder; 2.- ofrecer que se repita el método de “negociar” como lo ha venido haciendo en 19 oportunidades anteriores para luego incumplir y 3.- exigir el fin de las sanciones y el retiro de la flota militar del Caribe.
¿Cómo entrelazar estas tres posiciones contradictorias? Washington tiene la primera opción de una actuación unilateral contundente a través del Comando Sur. Otra fórmula sería incorporar a otros países de América Latina que coincidan en asegurar el fin del régimen usurpador en tres formas:
A.- Incorporando a aquellos países ribereños del Caribe que no se han opuesto a la presencia militar en la región. El régimen presenta al Caribe como si fuera un “mare nostrum” Venezuela es parte del Caribe, pero no es el único país del Caribe. Trinidad, Guyana, Jamaica, República Dominicana, Panamá, Puerto Rico y otros, son también países del Caribe, a los que se suman Aruba, Bonaire, Curazao, con el apoyo de Países Bajos; Francia en representación de Guadalupe y Martinica, y el Reino Unido en apoyo a miembros de la Commonwealth. Si bien mantienen diferencias con Estados Unidos sobre algunas acciones, se sienten identificados en apoyar la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo, la inmigración ilegal y la transición.
B.- Apoyando el nuevo camino de la democratización. El péndulo de la democracia ha girado en el hemisferio con los cambios operados en las últimas elecciones. Ello se constata a nivel multilateral en reuniones como la Cumbre de la Celac-Unión Europea, en la que se evidenció el aislamiento del régimen de Maduro, al igual que el cambio de la posición del secretario general de la OEA al expresar su apoyo a la transición.
C.- Desmintiendo al régimen y a los falsos opositores, que plantean que la transición generaría “un caos” y justifican el “status quo”. Nada más falso, porque mantener el status quo es agravar el caos.
Mientras aumenta la presión, la confianza popular nacional y el respaldo internacional ven con esperanza las propuestas de cambio de María Corina al ofrecer una transición para formar un gobierno amplio y transparente a través de las propuestas del programa “Venezuela, Tierra de Gracia” Y ello es inminente.
Milos Alcalay fue vice canciller de la República de Venezuela, así como embajador ante los gobiernos de Rumania, de Israel, de Brasil y ante la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York.
El arte de navegar un estrecho en la oscuridad
Ningún régimen resiste cuando deja que el enemigo escoja el ritmo de la batalla.
En el mar hay noches tan cerradas que el horizonte desaparece. No es que no exista; es que la falta de luces convierte la línea entre agua y cielo en una única extensión negra. Navegar ese tipo de oscuridad exige intuición, disciplina y un instinto casi animal para anticipar la corriente siguiente. Las próximas horas entre Washington y Caracas se parecen mucho a eso: un estrecho lleno de arrecifes invisibles, donde un golpe de timón puede convertir una crisis en una guerra.
El presidente de Estados Unidos se reunió con su Consejo de Seguridad Nacional y de Gabinete para decidir el rumbo final de su estrategia frente al narcorrégimen venezolano. No fue una reunión más. No fue una conversación rutinaria de seguridad nacional. Fue el momento en que el comandante en jefe decidió realizar ataques en tierra contra redes de narcotráfico, enfatizando que conocen las rutas, las bases y “dónde viven” los blancos que considera responsables de la crisis de sobredosis en Estados Unidos.
La primera ola ya rompió
La fase en tierra no comenzó el lunes. Empezó el sábado, cuando el presidente anunció que el espacio aéreo sobre y alrededor de Venezuela debía considerarse “cerrado en su totalidad”. Esa frase, en el lenguaje de la marinería geopolítica, es equivalente a encender los reflectores de un destructor en plena noche: un aviso al adversario de que ya no navega solo.
La respuesta inmediata de Caracas fue casi instintiva, pero contenida. La dictadura reforzó sistemas antiaéreos, ajustó radares y elevó la vigilancia en ciertos puntos estratégicos. Sin embargo, evitó un movimiento que equivaldría a encender todos sus reflectores de golpe: no ordenó un despliegue total de su fuerza aérea. Esa ausencia habla más que cualquier discurso.
En lugar de escalar militarmente, el régimen optó por notas diplomáticas, comunicados en organismos regionales y la habitual retórica de victimización. Es defensivo sin ser abiertamente provocador; es un animal que enseña los dientes, pero desde la sombra de la maleza.
El tablero después del primer disparo de luz
Para entender lo que viene, hay que imaginar la crisis como un tablero de movimientos escalonados, donde cada pieza se mueve sabiendo qué camino ha tomado la otra. Estados Unidos ya avanzó su pieza principal: el cierre aéreo. Venezuela hizo lo mínimo indispensable: asegurar su perímetro inmediato sin desafiar directamente la maquinaria militar estadounidense.
Eso deja al comandante estadounidense en una posición de ventaja estratégica y de tiempo. Es él quien tiene el turno completo, y es él quien decidirá si convierte el sábado en prólogo o en capítulo central.
En situaciones así, los líderes enfrentan una lógica que combina cálculo frío con psicología.
Quien está ganando suele actuar con precisión de cirujano: evita riesgos innecesarios, protege sus ganancias y solo presiona cuando el retorno es claro.
Quien está perdiendo, en cambio, tiende a aferrarse al borde de la mesa aun cuando hacerlo le rompa los dedos.
En Venezuela, ese borde ya se está astillando.
Las cuatro rutas que considera Washington
1. Presión reforzada sin ataque
La primera opción es seguir la presión, amplificar sanciones, aumentar vuelos de vigilancia y reforzar la presencia naval.
Es segura y políticamente manejable, pero corre un riesgo: si la amenaza del sábado se queda solo en palabras, el eco puede diluir su fuerza.
2. Golpe quirúrgico limitado
La segunda —anunciada este martes— es un ataque preciso contra infraestructura vinculada al tráfico ilícito: pistas clandestinas, centros logísticos, radares de apoyo.
Es un golpe que no busca invadir ni destruir al régimen, sino recordarle que Washington puede tocar cualquier nervio del sistema cuando lo desee.
3. Ultimátum claro
La tercera ruta es un mensaje explícito: una condición, un plazo y una amenaza implícita de consecuencias.
Es menos costosa que un ataque, pero solo funciona si la contraparte cree realmente que el plazo tendrá consecuencias.
4. Señal combinada: cinética + política
La última opción —y quizá la más sofisticada— combina un golpe limitado con un ultimátum posterior. Es el equivalente militar a lanzar una bengala que ilumina el estrecho: muestra que se está dispuesto a actuar, pero también ofrece una salida antes del choque final.
Cómo responderá el Cártel de los Soles
Las próximas horas serán un test decisivo de instinto político para el narcorrégimen venezolano. Su reacción se moverá entre tres categorías:
1. Resistencia ruidosa pero prudente
Es lo más probable. El régimen gritará, denunciará, movilizará a sus cuadros, pero evitará tocar directamente activos de Estados Unidos. Saben que atravesar esa línea sería encender el fusible de una respuesta devastadora.
2. Escalada táctica sin cruzar el límite
Podría mover baterías, ordenar sobrevuelos internos, activar milicias, hostigar fronteras. Pero nada que equivalga a disparar contra un avión, un buque o una base estadounidense.
3. El error fatal
La posibilidad menos probable, pero también la más peligrosa: un comandante local sin control político que decide “mostrar fuerza” y termina provocando una respuesta inevitable.
En crisis como esta, muchas guerras han comenzado por un disparo que nadie ordenó.
El comandante en la noche
Un almirante sabe que, en un estrecho oscuro, la mejor decisión no siempre es la más agresiva, sino la que mantiene el control del ritmo. En las próximas horas, Washington controla ese ritmo completamente. Caracas, en cambio, ya no fija las pautas; apenas reacciona a los destellos.
Estados Unidos decidirá su próximo movimiento observando tres señales:
Si el narcorrégimen evita provocaciones directas, Washington puede elegir una presión escalonada.
Si el narcorrégimen hostiga o desafía abiertamente, la opción de un golpe limitado se vuelve casi obligada.
Si aparecen fisuras internas en Caracas, la fórmula “golpe + ultimátum” podría abrir la puerta a un final político sin un conflicto mayor.
En lo profundo, la pregunta real es otra:
¿Qué camino minimiza riesgos, preserva la credibilidad de Estados Unidos y acelera el final de un régimen criminal sin empujar al hemisferio a un conflicto prolongado?
El horizonte hacia el que todos miran
En geopolítica, como en navegación, no se trata solo del siguiente movimiento, sino de qué historia contará ese movimiento.
Las próximas horas pueden convertirse en:
un capítulo más de presión máxima,
el inicio de una operación limitada,
o la plataforma para un ultimátum que cambie la historia de Venezuela.
Lo cierto es que la oscuridad no durará para siempre. El estrecho tiene una salida. Quien lleva el timón esta noche tiene ventaja, pero todavía falta decidir si esa ventaja será usada como faro o como ariete.
Estados Unidos ya encendió la luz. El mundo aguarda para ver qué iluminará Trump al amanecer.
El llamado del presidente Maduro a las naciones ricas en petróleo el domingo dejó al descubierto cuán aislado se ha vuelto, dijo un experto petrolero latinoamericano, antes de describir a Venezuela como «en quiebra» y ahogada en una deuda de 150 mil millones de dólares.
El pedido del dictador venezolano llegó en una carta en la que pidió el apoyo de la OPEP, afirmando que la «agresión directa» de Estados Unidos estaba socavando el sector energético de Venezuela y amenazando la estabilidad petrolera mundial.
En una carta al secretario general de la OPEP, Haitham Al Ghais, y publicada por el canciller venezolano, Yvan Gil, Maduro escribió: «Espero contar con sus mejores esfuerzos para ayudar a detener esta agresión, que se fortalece y amenaza seriamente el equilibrio del mercado energético internacional, tanto para los países productores como para los consumidores».
«Es poco probable que la OPEP se involucre», dijo a Fox News Digital, Francisco J. Monaldi, Director de Política Energética para América Latina.
«Arabia Saudita es el actor clave y no querrá enfrentarse a la Administración Trump. Pero lo más importante es que nunca se involucrará en este tipo de conflicto», añadió.
En su alegato, Maduro argumentó que las acciones de Estados Unidos estaban diseñadas para «desestabilizar» a Venezuela e instó a las naciones productoras de petróleo a mostrar solidaridad.
Estados Unidos impuso sanciones a Venezuela dirigidas a funcionarios gubernamentales, industrias estatales como la petrolera y la minera, y transacciones financieras en respuesta a preocupaciones sobre corrupción, tráfico y abusos de los derechos humanos.
Su solicitud siguió a la orden del presidente Trump de cerrar el espacio aéreo estadounidense sobre Venezuela , una medida que endureció la campaña de presión de Washington y restringió aún más la capacidad del régimen para realizar negocios internacionales.
Sin embargo, Monaldi enfatizó que Maduro sabe que su llamado era sólo simbólico y que había «enmarcado» la situación para adaptarla a su propia narrativa sobre el petróleo.
«Maduro sabe perfectamente que no va a obtener la reacción que desearía, pero está enmarcando el conflicto como un conflicto por el petróleo», argumentó.
«Venezuela podría volver a convertirse en un importante productor de petróleo y producir alrededor de 4 millones de barriles diarios en menos de una década, cuadruplicando significativamente su producción actual.
«El país podría aumentar la producción si el sector petrolero se abre totalmente a la inversión extranjera privada, y eso requiere un cambio de régimen.
Cuatro millones de barriles de petróleo por día equivaldrán a unos 90.000 millones de dólares al año en ingresos, una cifra similar a la que recibía Venezuela en sus mejores tiempos.
«Los ingresos podrían permitir a Venezuela pagar la deuda y recuperarse rápida, micro, económicamente, aunque tomaría años llegar a esa cifra».
«Ahora Venezuela es un país que está en quiebra y tiene 150 mil millones de dólares de deuda», dijo.
Las tensiones aumentaron aún más esta semana después de una llamada entre el presidente Trump y Maduro , en la que Trump dijo que el líder venezolano debería dimitir y abandonar el país, un impulso directo hacia la transición política.
«Un cambio de régimen es algo que Estados Unidos, si puede lograrlo, consideraría un resultado positivo», dijo Monaldi.
Pero enfatizó que los objetivos de Washington van más allá de la energía. Venezuela, dijo, ha soportado años de mala gestión e inestabilidad, lo que la convierte en una apuesta arriesgada.
La prioridad más amplia de Estados Unidos , añadió, es mantener el hemisferio occidental .
«Estados Unidos tiene como prioridad preservar el hemisferio occidental como una región en la que los rivales geopolíticos no son fuertes», dijo Monaldi.
«EE.UU. quiere reducir el crimen y el narcotráfico en la región y los efectos negativos que ha tenido Venezuela, ya saben, que han impactado al resto de la región latinoamericana», agregó.
Sin duda uno de los fenómenos de mayor interés en la economía venezolana ha sido su «dolarización», la cual en el foro muy frecuentemente se le refiere como «dolarización de facto», y mucho más reciente y adecuadamente «dolarización transaccional» como así se refiere una importante obra publicada conjuntamente por la Academia de Ciencias Políticas y Sociales y la Academia Nacional de Ciencias Económicas.
Ante esa aproximación de «dolarización», destaca un ensayo con autoría de Roberto Hung Cavalieri quien sostiene más bien que el fenómeno ha sido el de «Desbolivarizacion».
Además del desarrollo del tal «Desbolivarización», el autor de una manera muy personal y particular, para la comprensión del fenómeno se adentra a la propia idea del dinero en la historia de la humanidad, su finalidad relacionada con la fiscalidad, y hasta la idea, con sus ventajas y riesgos del «dinero digital» o «dinero programable» todo ello en el marco de la era de la transformación digital.