Oficiales de inteligencia venezolanos están vigilando a familiares de personas muertas en el mar por ataques estadounidenses contra presuntos barcos cargados de drogas, según un nuevo informe.
Citando a las personas afectadas, Reuters señaló que agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) les advirtieron que no publicaran información sobre la muerte de sus seres queridos en redes sociales. Los cuerpos no han sido recuperados y las familias no han podido celebrar sus funerales.
Agregaron que no tienen conocimiento de ninguna investigación relacionada con los asesinatos. Washington tampoco ha publicado detalles sobre las personas atacadas.
Residentes de la localidad de Guiria dijeron que el número de efectivos de seguridad de diferentes organismos ha aumentado desde mediados de septiembre, cuando se incrementaron los ataques contra las embarcaciones.
«Pasan por las mismas zonas muchas veces, a todas horas. Antes no eran tan persistentes, ahora están por todas partes, todo el tiempo», dijo un líder comunitario al medio.
Otro residente del pueblo dijo que las patrullas incluyen civiles leales al régimen de Maduro, conocidos como «colectivos». «Todos están organizados por el gobierno: civiles y policías van juntos vigilando las calles», dijo.
Otro informe señaló que a pesar de todo, varios contrabandistas de la región siguen dispuestos a transportar drogas dados los grandes pagos, que pueden ascender a 100.000 dólares para los pilotos.
El Wall Street Journal entrevistó a tres personas involucradas en estos viajes, quienes detallaron que los cargamentos pueden tener un valor de hasta 70 millones de dólares. Suelen transportarse en embarcaciones de 12 metros de eslora propulsadas por motores fueraborda de gran tamaño.
Dado el cuantioso pago, algunos aceptan los trabajos a pesar del riesgo de ser destruidos. Las tripulaciones ahora buscan cualquier ventaja, como navegar de noche o con mal tiempo.
Las autoridades explicaron que muchos de los pilotos comenzaron como pescadores y luego se dedicaron al contrabando. Las tripulaciones suelen estar compuestas por un piloto, un mecánico, un garante y, a veces, un navegante.
«Estas organizaciones de narcotraficantes viven del narcotráfico. Seguirán haciéndolo. Esto no termina. Esto continuará incluso si Estados Unidos continúa con sus bombardeos», dijo un piloto al WSJ.
Considerando la rapidez esencial, las tripulaciones a veces navegan más de 24 horas seguidas para transportar drogas de Colombia a Honduras o México. En otros casos, arrojan los bultos junto con los marcadores GPS al océano para que otra tripulación los recupere posteriormente. También pueden reunirse en un lugar determinado y realizar la entrega.
Un miembro de la tripulación que recibió 10.000 dólares por una travesía exitosa dijo que la amenaza de las fuerzas estadounidenses lo asusta, pero está dispuesto a volver por más dinero. «Si me ponen 13.000 dólares por delante, iré».
El Gobierno de Perú ha anunciado la convocatoria a un Consejo de Ministros extraordinario para declarar el estado de emergencia en las fronteras del país, una medida orientada a contener el creciente flujo de migrantes que intentan ingresar desde Chile, especialmente por la región de Tacna.
El presidente José Jerí comunicó la decisión a través de un mensaje en redes sociales, en el que señaló la necesidad de reforzar los puntos fronterizos junto a las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y Migraciones, quienes intensificarán los controles de identidad. Según Jerí, el objetivo es “redoblar esfuerzos con las FF.AA. en su vigilancia” y garantizar la seguridad de los ciudadanos peruanos.
Aumento de la presión migratoria en la frontera sur
En los últimos días, se registra la llegada de decenas de migrantes, la mayoría venezolanos, al límite fronterizo entre Perú y Chile, principalmente en las provincias de Tacna y Tarata. El gobernador regional de Tacna, Luis Torres, informó que actualmente hay entre setenta y ochenta personas, incluyendo menores de edad, varadas en el lado chileno de la frontera. “Han bloqueado la vía y no pasan ni los tráilers ni los autos, hay columnas de vehículos en ambos lados”, explicó Torres, al advertir que la situación podría agravarse en los próximos días.El gobernador de Tacna, Luis Torres, pidió al Ejecutivo el estado emitir la declaratoria de emergencia en la frontera con Chile. | RPP
La concentración de migrantes ocurre en un contexto de alta tensión política en Chile, donde uno de los candidatos presidenciales plantea medidas estrictas para expulsar ciudadanos indocumentados. Esta amenaza ha motivado a grupos de migrantes a intentar cruzar hacia el territorio peruano en busca de mejores oportunidades o seguridad.
Solicitud del estado de emergencia y coordinación interinstitucional
La declaración de emergencia responde a un pedido formal del gobierno regional de Tacna. Torres destacó a RPP Noticias que la preocupación principal reside en la protección de la línea fronteriza y no en las ciudades peruanas. “El pedido concreto es que se declare en estado de emergencia la frontera, desde Bolivia hasta el mar”, precisó el gobernador, subrayando la extensión de más de ciento cincuenta kilómetros que representa un enorme reto logístico para las autoridades.
En el terreno, la dotación policial actual se estima en unos cincuenta agentes, insuficientes para patrullar toda la franja fronteriza. “Con esta emergencia seguramente movilizarán más policías desde otras partes del país a Tacna”, afirmó Torres, quien además anunció que el gobierno regional apoyará con vehículos equipados para el patrullaje, incluyendo unidades con comunicación satelital. La Aduana también entregará más vehículos a la Policía Nacional para reforzar los operativos hasta la emisión del decreto supremo.
Refuerzos y atención humanitaria ante la crisis
Las autoridades locales, junto a la Policía Nacional, la Defensoría del Pueblo, Migraciones y otras entidades, sostienen reuniones diarias en la línea fronteriza para coordinar acciones inmediatas. Además del refuerzo en seguridad, el gobernador anunció el fortalecimiento del puesto de salud de Complejo Santa Rosa con más médicos, enfermeras y ambulancias, considerando la presencia de menores de edad entre los migrantes. “Ya pasamos esto hace unos años atrás, así que la mayoría de aquí presentes ya tienen experiencia”, sostuvo Torres.
El orden en la frontera se mantiene con dificultad ante el crecimiento de la población migrante, muchos de los cuales permanecen sin radares, ni comunicación por radio suficiente para las fuerzas de seguridad. La medida busca atender la preocupación de los vecinos y asegurar que el ingreso de extranjeros indocumentados se realice de manera controlada, permitiendo únicamente el acceso a quienes cuenten con la documentación en regla.
Tránsito bloqueado y expectativa ante la decisión del Gobierno
En tanto se espera la publicación del decreto supremo que oficializará el estado de emergencia, la tensión crece debido al bloqueo de vías y la presencia de migrantes que dificulta el cruce de vehículos y mercancías entre ambos países. Las autoridades peruanas consideran la situación como crítica y aseguran que esta respuesta es necesaria para proteger tanto la soberanía como los derechos de las personas desplazadas y comunidades fronterizas. El país permanece alerta ante la evolución de la crisis y se prepara para una vigilancia reforzada en toda su línea limítrofe con Chile.
El despliegue naval de Estados Unidos en el Caribe produjo su primera acción militar. Una embarcación originada en Venezuela, presumiblemente transportando drogas a Estados Unidos, fue atacada en aguas internacionales. Ordenado por Trump, el ataque dejó once muertos. El pasado lunes un segundo barco fue hundido por el mismo motivo, dejando al menos tres muertos. Dicha operación se apartó del protocolo habitual de la Guardia Costera, consistente en vigilancia, interdicción e inutilización de una embarcación sospechosa, mas no el ataque y la eliminación de sus tripulantes. De ahí que voces críticas señalaran que el ataque había sido violatorio del Derecho Internacional, ya que el narcotráfico no es un acto de guerra sino un delito. Se trataría entonces de una ejecución sumaria. El Derecho Internacional estipula que el uso de la fuerza sólo es legal en defensa propia o con autorización explícita del Consejo de Seguridad de la ONU. Y en tal caso, rigen las Convenciones de Ginebra de 1949 que tipifican los crímenes de guerra, especialmente diseñados para proteger a civiles e infraestructura civil. Claro que dichas normas y convenciones son aplicables a las guerras convencionales; es decir, conflictos entre entidades jurídicas reconocidas, por lo general estados, dispuestas a encuadrar sus acciones dentro de parámetros legales. No es el caso de muchas de las guerras de hoy, frecuentemente llamadas ‘asimétricas’, un conflicto en el que los contendientes recurren a estrategias y tácticas no convencionales.
Por: Héctor Schamis
De hecho, el concepto de ‘guerra asimétrica’ denota una amplia variedad de confrontaciones no convencionales. La guerra de guerrillas, el terrorismo suicida, el secuestro y sabotaje, el ciberespionaje y el narcotráfico, entre otros, son ejemplos relevantes. La pregunta ineludible es acerca de la eficacia del derecho internacional y los métodos convencionales frente a estas amenazas. Ello le agrega un crítico componente ético y legal. El ataque en el Caribe ilustra el punto, pero no es el primero y no será el último.
En enero de 2020 Trump ordenó la ejecución de Qasem Soleimani, el comandante de la Fuerza Quds, cuerpo de elite de la Guardia Revolucionaria iraní, considerada como organización terrorista por EE.UU. y otros países. Obama, por su parte, ordenó la ejecución de Bin Laden en mayo de 2011, una operación de inteligencia llevada a cabo en Pakistán. Un verdadero halcón con el yihadismo radical, Obama también autorizó 500 ataques secretos con drones en Pakistán, Libia, Irak, Afganistán, Siria, Somalia y Yemen.
Lo anterior es relevante para el caso de Maduro, quien encarna una variedad de amenazas no convencionales. Su régimen atenta contra la paz y la seguridad regional al forzar el éxodo, una verdadera política de Estado. Inicialmente hacia el sur, los caminantes de los Andes, luego hacia el norte, a través del tapón del Darién, un cuarto de la población ha emigrado. Pues no hay empleo, no hay salud ni educación, no hay ley, no hay Estado, el crimen organizado manda en los territorios y, además, la dictadura tortura y asesina. Ello también representa una agresión para los países vecinos, que deben absorber los costos adicionales, tanto fiscales como en seguridad y salud. Maduro inició esa guerra hace tiempo.
A pesar de la distancia, Chile ha sufrido la violación de su soberanía y un acto de agresión injustificado y no provocado por parte de la dictadura venezolana. En febrero de 2024, el teniente Ronald Ojeda, oficial naval venezolano, ex preso político exiliado en Chile, fue secuestrado y asesinado. La Fiscalía chilena acusó al Gobierno de Venezuela de haber ordenado su asesinato, ejecutado por el Tren de Aragua.
No sorprende. El régimen chavista siempre se apoyó en organizaciones paralelas no estatales, bandas delictivas en las prisiones y el crimen organizado. Funciona en colusión con ellos y con diferentes grados de integración. Los vínculos entre sí no son accidentales, son orgánicos. Es la fusión de la violencia del Estado, el control territorial y los extraordinarios recursos que se originan en el tráfico de drogas y personas, la minería ilegal y el contrabando de gasolina.
Por ello Venezuela está en guerra, las múltiples guerras por el recurso. Las varias disidencias FARC, el ELN, el clan del Golfo y el cartel de Sinaloa, entre otros, gozan de la protección de la dictadura para sus operaciones. Son sus socios en la extracción de rentas de las economías criminales: en el Catatumbo (Colombia) y en Apure (Venezuela) con el cultivo y tráfico de cocaína, en la Guajira con el tráfico de personas, en el Orinoco con los recursos mineros. El señor de la guerra (‘warlord’) principal opera desde el palacio presidencial de Miraflores.
Maduro ya declaró la guerra a los países cuyos ciudadanos retiene como rehenes. Según organizaciones de derechos humanos, hay 89 personas de diversas nacionalidades extranjeras entre los presos políticos. La detención arbitraria de extranjeros hace las veces de política exterior, pues es moneda de cambio para canjearlos por beneficios económicos y políticos; y luego encarcelar a otros, la ‘puerta giratoria’. Dicha ‘diplomacia de rehenes’ se ha intensificado desde la elección de julio de 2024.
Maduro también declaró la guerra a los venezolanos. Por ello está investigado en la Corte Penal Internacional con cargos de ejecuciones extrajudiciales, tormentos, violaciones y torturas de carácter sexual, encarcelamientos por razones políticas y el uso de la desaparición forzada como táctica represiva. Son crímenes que Maduro hasta confesó haber perpetrado. Vaticinó un «baño de sangre y una guerra civil» si la oposición triunfaba en la elección del 28 de julio de 2024. Una vez que dicha victoria ocurrió, y en una verdadera confesión de parte, aseguró tener «más de 1.200 capturados y estamos buscando a mil más. Los vamos a agarrar, los vamos a agarrar a toditos, y no va a haber perdón esta vez».
Con Maduro no habrá paz en Venezuela ni seguridad en las Américas, sus guerras ameritan la intervención. Los instrumentos del Derecho Internacional para tal efecto están allí; activarlos es cuestión de voluntad. La Convención de Palermo fue adoptada por la ONU en 2000 para combatir la delincuencia organizada transnacional mediante la cooperación y la armonización de las leyes nacionales. Palermo es consistente con la ley Magnitsky de 2012 y 2016 en EE.UU. Ambas versiones imponen sanciones a personas y entidades extranjeras involucradas en corrupción o violaciones graves de derechos humanos. Autoriza al presidente a imponer prohibiciones de visado y congelar activos de los responsables en cualquier lugar del mundo.
El Estatuto de Roma de 1998 tipifica los crímenes de lesa humanidad, estableciendo que los mismos son imprescriptibles, de responsabilidad individual y de jurisdicción universal. A su vez, la doctrina de la Responsabilidad de Proteger de 2005 postula que la soberanía conlleva la responsabilidad de los estados de proteger a la población de crímenes atroces y violaciones graves de derechos humanos, y que en caso de incumplimiento dicha responsabilidad recae en la comunidad internacional. Así, contempla la posibilidad de usar la fuerza bajo la autoridad del Consejo de Seguridad. En Venezuela, el Estado está en manos de una organización criminal. Insistir en usar categorías de análisis político, o en darle estatus político –así sea el estatus de un brutal régimen autoritario– tiene por efecto normalizar, rehabilitar y legitimar a esa organización.
La frontera entre Perú y Chile vive uno de sus momentos más críticos en los últimos meses. En la madrugada de hoy, viernes 28 de noviembre, decenas de migrantes aguardan en el sector de la línea La Concordia, intentando recibir atención por parte de Migraciones en el complejo fronterizo de Santa Rosa, en Tacna. El flujo migratorio se incrementó tras el anuncio del candidato presidencial chileno José Antonio Kast, quien advirtió que, de ganar las elecciones, impulsaría la expulsión de foráneos en situación irregular.
La visita de Kast a la propia línea fronteriza días atrás y su declaración pública en ese lugar generaron un efecto inmediato en la población extranjera. Muchos comenzaron a salir de Chile y buscaron atravesar la frontera hacia otros destinos, principalmente países de origen. “Estoy esperando para ver si me dejan pasar porque yo solo voy de pasada, porque yo soy de Ecuador”, expresó a Buenos Días Perú una de las ciudadanas que aguardaban la apertura del control fronterizo. Ella, como muchos otros, busca regularizar su situación antes de abandonar el territorio chileno, incluso tras haber ingresado irregularmente al Perú.
Esperas largas y tensión por la atención de Migraciones
Hoy se vive un escenario de personas esperando desde horas de la madrugada frente al complejo. La mayoría son mujeres, niños y familias que buscan regularizar su situación migratoria, con la esperanza de cruzar hacia Perú y continuar el viaje a sus países de origen. La atención de Migraciones en Tacna inicia recién a las 08:00, lo que ha generado incomodidad entre los migrantes que pasan la noche a la intemperie.
“Hay personas desde anoche, llorando, muertos de hambre, aquí toda la noche esperando”, relata una extranjera embarazada a Buenos Días Perú, quien denuncia la falta de condiciones mínimas para esperar la atención. “Estoy que me orino y no puedo orinar. Los niños llorando de hambre. Mujeres, todo”. El ambiente es de cansancio y desesperación por la falta de acceso a servicios básicos y por la incertidumbre sobre el futuro inmediato.
“Nosotros lo que queremos es regresar a nuestro país. No nos vamos a quedar en ningún Perú”, recalca otra ciudadana, dejando claro que para la mayoría la frontera de Tacna es solo un paso obligado camino a sus hogares.
Desesperados por abandonar Chile tras las amenazas de expulsión para extranjeros en situación irregular, cientos de migrantes —principalmente mujeres y niños— pasaron la madrugada de hoy esperando atención en la frontera de Tacna – Buenos Días Perú
Refuerzo de la seguridad y presencia policial
Ante el creciente flujo migratorio y la presión sobre los puestos de control, tanto el Gobierno peruano como las autoridades policiales de Tacna han respondido reforzando la seguridad. Desde el día de ayer, la Policía Nacional patrulla de forma constante los hitos fronterizos, del número tres al siete, en el sector de la línea La Concordia y en el complejo de Santa Rosa. El general Valverde, jefe policial en la región, confirmó el incremento del personal y de unidades vehiculares en la zona para custodiar el paso.
Según el propio general, “se ha reforzado el tema de la seguridad el doble”, ante el temor de un desborde migratorio. En paralelo, el presidente peruano José Jerí anunció la inminente declaración de estado de emergencia en las zonas limítrofes, una medida extraordinaria que permitirá el despliegue adicional de las fuerzas armadas para apoyar el control y la verificación de documentos a lo largo de más de 100 kilómetros de frontera.
Bloqueo del paso fronterizo
Además del aglomerado de personas en espera y de las largas horas de incertidumbre, en la mañana de este viernes se produjo un bloqueo temporal del paso fronterizo protagonizado por los propios migrantes. Ante la imposibilidad de cruzar hacia Perú, un grupo de extranjeros indocumentados bloqueó durante aproximadamente una hora tanto el ingreso como la salida entre ambos países. Como consecuencia, más de un centenar de vehículos quedaron varados del lado chileno y decenas también en territorio peruano, generando extensas filas y afectando a quienes intentaban trasladarse en ambas direcciones.
Los migrantes colocaron maderas, equipaje, piedras y colchones a lo largo de la línea de frontera. La protesta fue interrumpida momentáneamente tras la llegada de carabineros de Chile, quienes negociaron con los extranjeros una tregua temporal para permitir el paso de los vehículos. Los manifestantes anunciaron que mantendrían el bloqueo de forma intermitente hasta obtener una respuesta clara de las autoridades peruanas que les permita continuar su viaje.
Donald Trump anunció que está dispuesto a hablar con Nicolás Maduro para decirle que se tiene que marchar por las buenas o por las malas, pero esto Maduro no lo va a aceptar. ¿Entonces de qué más pueden hablar?
Nicolás Maduro no está en condiciones de hacer una demostración de fuerza ante la principal potencia militar del mundo y para lograr que Trump flexibilice su posición y cambie de opinión, seguramente apelará a la astucia política que le ha permitido sobrevivir a lo largo de todos estos años de sanciones, aislamiento diplomático y máxima presión.
Chávez inculcó a sus sucesores que los mejores estrategas se preparan para los peores escenarios y por eso en Miraflores tienen que haber estudiado muy bien los pro y contra de cada probable acción de Trump. La operación psicológica basada en la demostración de fuerza no ha sido suficiente para desmoralizar y quebrar al régimen de Maduro. Los bombardeos a objetivos vinculados al narcotráfico tampoco garantizan la implosión de un régimen que luce cohesionado y, por el contrario, conllevan el riesgo de que finalmente Maduro se mantenga en el poder y se erija como el héroe de la resistencia antiimperialista que sobrevivió a los ataques del ejército más poderoso del mundo, dejando al amenazante Trump en ridículo.
La narrativa del Cártel de los Soles le ha generado a Trump efectos contraproducentes que han demorado su decisión de atacar. Los generales del Alto Mando Militar venezolano se sienten amenazados por la administración Trump que los acusa de ser cómplices del Cártel de los Soles y, para evitar la persecución y purga de la FANB en caso de que Maduro fuese capturado, lo reemplazarían con uno de sus miembros.
Forzar un cambio de régimen desembocará en la implantación de otro régimen autoritario que utilizará las instituciones del Estado para desatar una cacería de brujas contra todo lo que sea o parezca chavista. De hecho, la Constitución de Venezuela permite al presidente de la República tomar la iniciativa para convocar una Asamblea Nacional Constituyente que -una vez instalada- tiene la facultad de disolver los demás poderes públicos, lo cual sería aprovechado por el nuevo régimen para borrar del ecosistema político a los 24 gobernadores y 285 alcaldes y 256 diputados chavistas.
Si la persecución y cárcel es la mejor alternativa que se le ofrece, Maduro y el chavismo nunca entregarán el poder. En lugar de seguir apostando a la rendición incondicional de Maduro para que sea juzgado y condenado por la justicia de Estados Unidos, y a la subsiguiente capitulación de los gobernadores y alcaldes chavistas, la clave para lograr una solución pacífica del conflicto venezolano pasa por compartir el poder en un gobierno de unidad y recuperación nacional. Los polos que se disputan el poder político están llamados a acordar las condiciones para un acuerdo nacional que contribuya a preservar la paz, reactivar la economía y crear mejores condiciones de vida que estimule el retorno de los migrantes venezolanos que tanto obsesiona a Donald Trump.
Si los servicios de inteligencia de Estados Unidos han suministrado información de calidad sobre los riesgos de ordenar ataques militares para forzar un cambio de régimen en Venezuela, eso explica por qué Trump ahora se muestra dispuesto a conversar con Nicolás Maduro. La inteligencia estadounidense debe haber advertido a Trump que la coalición cívico-militar-policial que gobierna a Venezuela está dispuesta a pasar a la resistencia armada para defenderse. Y si se suman las guerrillas colombianas y otros grupos armados irregulares, el resultado sería un conflicto prolongado como el que ha desangrado a Colombia durante más de medio siglo. Si Trump ataca, incumpliría su promesa electoral y quedaría como un guerrerista que hundió a Venezuela en una ola de violencia y convirtió a la región en una zona de conflicto.
Pero Trump puede quedar como un pacificador si hace valer su poder para sentar en la mesa de negociaciones a Nicolás Maduro y a Edmundo González Urrutia, a quienes les presentaría un marco general para acordar un acuerdo de coexistencia pacífica que asegure la gobernabilidad de Venezuela, con garantías de protección y no persecución para los actores que se diputan el poder y, sobre todo, para los que tengan que entregar el mando político de la nación.
MCM está muy agradecida por el apoyo que le ha brindado la Casa Blanca, y hasta le dedicó a Trump el Premio Nobel de la Paz, pero ella perdería este respaldo si se niega a participar en un acuerdo que le evite a Trump las consecuencias impredecibles de ordenar ataques militares en territorio venezolano.
Todos estos escenarios también los debe haber evaluado el Palacio de Miraflores para encontrar el margen de maniobra para evitar que desde la Casa Blanca y el Pentágono se ordenen los ataques. Con ese fin, en la conversación que está planteada, Maduro le puede proponer a Trump lo siguiente:
Reactivar el acuerdo con la DEA para certificar que Venezuela es un territorio libre de cultivos ilícitos y laboratorios para fabricar drogas ilegales.
Ampliación y aceleración del retorno de migrantes venezolanos en Estados Unidos.
Apertura de la industria petrolera venezolana a las compañías petroleras estadounidenses para garantizar a Estados Unidos un suministro estable y seguro de crudos.
Limitar el alcance de los acuerdos con Rusia, China, Irán y otros rivales geopolíticos de Estados Unidos.
Liberación de presos políticos, retorno de los exiliados, cese de las inhabilitaciones políticas y de las intervenciones de los partidos.
Solucionar el cuestionamiento a la legitimidad presidencial con base en los establecido en la Constitución de convocar elecciones en los 30 días siguientes a la renuncia del presidente, antes de cumplirse el cuarto año del mandato presidencial.
Elección de un nuevo Consejo Nacional Electoral y renovación de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia.
Retiro de las recompensas de Estados Unidos y garantías de protección y no persecución para los que tengan que entregar el poder.
Protección de Citgo del remate y devolución de los fondos y activos de la República bloqueados en Estados Unidos.
Eliminación de las sanciones petroleras.
@victoralvarezr
En política, las sociedades no siempre cambian de idea: a veces cambian de conversación. Eso es exactamente lo que ocurrió en Venezuela. Durante un cuarto de siglo, el chavismo-madurismo logró imponer un marco narrativo en el que la polarización era método, la resignación era cultura y el miedo era política pública. Pero en noviembre de 2025, ese país dejó de hablar en voz baja. Y lo que dice ahora no deja espacio para matices: nueve de cada diez venezolanos rechazan al régimen, a sus líderes y al mundo que construyeron.
Antonio de la Cruz
La última encuesta nacional lo confirma con una claridad casi brutal. En democracia, 90% nunca piensa igual sobre nada. En dictadura, solo ocurre cuando la población deja de temer. Y cuando eso sucede, la ventana de lo políticamente posible se desplaza como una compuerta liberada.
Lo que cambió no fue solo la opinión pública: cambió la arquitectura moral de la nación.
De la obediencia al descrédito: el derrumbe del relato chavista
Durante años, muchos venezolanos dudaban en decir lo que sabían. El régimen era percibido como corrupto, abusivo y violento, pero decirlo podía costar empleo, libertad o vida. En 2025, esa muralla psicológica ha caído.
Un dato lo sintetiza todo: 90,89% del país afirma que el régimen de Nicolás Maduro es una organización narcoterrorista. No un gobierno autoritario, ni un desvío del socialismo; un cártel político-militar que se apoderó del Estado.
Esto no es un giro ideológico: es un veredicto. Cuando una sociedad coloca a su élite dirigente fuera de la categoría de “adversarios” y dentro de la categoría de “delincuentes”, la política deja de ser negociación posible y se convierte en administración de un final inevitable.
El chavismo-madurismo perdió el derecho de ser discutido.
Estados Unidos vuelve al vecindario y Venezuela abre la puerta
La encuesta revela otro quiebre histórico: 89,09% apoya las acciones de Estados Unidos y del presidente 47, Donald Trump, con relación a Venezuela. En cualquier otro país latinoamericano, este sería un dato escandaloso. En Venezuela, es terapéutico.
La intervención externa, antes considerada un tabú, pasó de ser un planteamiento marginal a convertirse en una opción discutida abiertamente. La mitad de la población respalda la extracción directa de Maduro y su círculo de poder, y una quinta parte avala incluso bombardeos focalizados.
Para entender lo que esto significa, conviene recordar que la política exterior latinoamericana tradicionalmente se ha definido por una combinación de orgullo soberano y antiimperialismo ritual. Pero ese credo muere donde nace el hambre. En países donde el Estado deja de proteger, la legitimidad se traslada a quien puede hacerlo.
En Venezuela, el vacío lo ocupa Washington.
El fin del miedo: los venezolanos ya no creen en la guerra civil
En las transiciones latinoamericanas —de Pinochet a Patricio Aylwin Azócar, de los militares brasileños a Fernando Cardoso— el fantasma de la violencia siempre fue un obstáculo, una excusa y, a veces, una profecía. En Venezuela, ese fantasma se esfumó: 93,69% cree que no habrá una guerra civil si el cabellomadurismo cae.
Esto es extraordinario.
Los ciudadanos no solo no temen el colapso: lo anticipan como un carnaval cívico. 89,36% dice que el día después será una fiesta nacional. Un país que espera celebrar no es un país que teme; es un país que decidió avanzar.
El miedo ya no disciplina. El régimen perdió su último instrumento.
La restitución moral: Edmundo González y María Corina Machado
Las transiciones se miden tanto en legitimidad institucional como en legitimidad simbólica. Y las urnas del 28 de julio de 2024 —a pesar de haber sido negadas por el narcorrégimen— dejaron una onda expansiva que no se disipó.
Hoy, 90,08% reconoce a Edmundo González como presidente legítimo del país. Y 84,49% celebra el Premio Nobel de la Paz otorgado a María Corina Machado.
La dinámica es clara: Venezuela redefinió la frontera entre lo aceptable y lo repudiable. El cabellomadurismo quedó fuera; la oposición democrática quedó dentro. El marco de lo políticamente posible se movió por completo: la compuerta se cerró sobre el régimen y se abrió para sus adversarios. En una nación que tenía dos relatos compitiendo por la verdad, solo uno sobrevivió.
La transición como única política posible
El dato más contundente no es político; es emocional. 81,97% siente esperanza por las noticias recientes sobre el país. La esperanza es más que un sentimiento: es una orden social. Indica que la transición no es una opción; es una expectativa.
Y en política, lo esperado se vuelve inevitable.
El país ya no debate si el chavismo-madurismo caerá, sino cómo, cuándo y bajo qué términos será sustituido. Y lo hace con una claridad que evoca los momentos decisivos de las transiciones ibéricas y del Cono Sur en los años setenta: el consenso es tan amplio que la negociación dejó de definir la salida y pasó a limitarse a los detalles.
Un país que decidió moverse
En su narrativa sobre el colapso del Imperio Romano, el historiador Edward Gibbon escribió que las civilizaciones no mueren por suicidio, sino por asesinato. En Venezuela, el asesinato no fue un acto puntual sino una erosión lenta, química, devastadora.
Pero lo decisivo no fue el deterioro institucional: fue el despertar colectivo.
La encuesta de noviembre de 2025 demuestra que Venezuela no está esperando el cambio; lo está exigiendo. El marco de lo políticamente posible no se desplazó poco a poco: se vino abajo sobre el régimen y abrió un pasillo amplio, luminoso y urgente hacia la transición.
En un país donde nueve de cada diez ciudadanos piensan lo mismo, la política deja de ser aritmética y se convierte en geología: la placa tectónica de la opinión pública está empujando hacia un nuevo orden.
La pregunta ya no es si el cabellomadurismo caerá. La pregunta es cuál será la forma institucional, internacional y moral que adoptará lo que venga después.
Y esa respuesta —como siempre en América Latina— dependerá de la capacidad de sus líderes para convertir una victoria social en una arquitectura de Estado.
Lo que es seguro es esto: la historia venezolana ya cerró un capítulo. Y lo que viene, guste o no, será una refundación.
Un lienzo desconocido de Pierre-Auguste Renoir, desaparecido durante un siglo, fue adquirido en subasta en París por USD 2 millones. La pintura, titulada “El niño y sus juguetes – Gabrielle y el hijo del artista, Jean”, nunca había sido expuesta ni publicada, lo que generó un hallazgo excepcional para el impresionismo.
La subasta se realizó el 25 de noviembre de 2025 en el Hôtel Drouot de París, bajo la dirección del subastador Christophe Joron-Derem. Art News detalló que la puja terminó con un precio de remate de 1,45 millones de euros (USD 1,68 millones), cifra que ascendió a 1,8 millones de euros (USD 2 millones) tras añadir los honorarios del comprador.
La obra fue adquirida por un coleccionista internacional, quien se impuso en una venta que atrajo la atención de especialistas y amantes del arte. La estimación previa oscilaba entre uno y 1,5 millones de euros, lo que refleja el interés generado por la pieza.
Realizada al óleo sobre un lienzo de 54 por 65 centímetros, la pintura muestra a Jean Renoir, hijo menor del artista, sentado en las rodillas de su niñera, Gabrielle Renard, mientras juega con figuritas. Joron-Derem la calificó como “una obra maestra de la intimidad” y destacó su carácter poco común dentro de la producción de Renoir. El cuadro llegó a la subasta en un estado de conservación excepcional, sin necesidad de restauración.
El valor especial de esta pintura reside tanto en su naturaleza inédita como en su historia familiar: jamás salió del ámbito privado. Renoir la entregó como obsequio a su alumna y amiga cercana, Jeanne Baudot, quien también fue madrina de Jean. Baudot cuidó la pieza hasta su muerte, en 1957.
Luego, la obra pasó a su hijo adoptivo, Jean Griot, permaneciendo en su dormitorio hasta su fallecimiento en 2011. La pintura nunca formó parte de los archivos Wildenstein, herramienta esencial en la catalogación y estudio de la obra de Renoir, hecho que aumentó el misterio sobre su paradero durante décadas.
Ambas fuentes coinciden en que Renoir realizó varios estudios de Gabrielle y Jean en esa época, y solo se conocen dos temas trabajados de forma similar. Una versión comparable se exhibe en la National Gallery of Art de Washington y otra en el Museo de la Orangerie de París.
Respecto a la fecha de creación, se la sitúa entre 1890 y 1895. La presencia de Gabrielle Renard y Jean Renoir como modelos recurrentes muestra la importancia de la intimidad doméstica en la producción tardía del artista.
La pintura “El niño y sus juguetes” permaneció desaparecida durante un siglo y nunca fue expuesta ni publicada – (REUTERS/Yves Herman)
Pierre-Auguste Renoir, el maestro del impresionismo
Pierre-Auguste Renoir (1841-1919) fue uno de los grandes referentes del impresionismo y figura fundamental para el arte moderno. Nacido en Limoges, Francia, creció en el seno de una familia trabajadora y muy pronto demostró interés por la pintura, encontrando empleo como pintor de porcelana en su adolescencia. Su talento lo llevó posteriormente a ingresar en la Escuela de Bellas Artes de París, donde conoció a otros futuros protagonistas del impresionismo, como Claude Monet y Alfred Sisley.
Renoir se distinguió por su capacidad para capturar la luz y el ambiente festivo de la vida moderna, además de su particular ternura en la representación de la figura humana. Sus obras tempranas, como “Le Moulin de la Galette” o “La Grenouillère”, muestran un gran interés por las multitudes y los paisajes al aire libre.
Sin embargo, tras la década de 1880, la salud de Renoir comenzó a deteriorarse a causa de la artritis, lo cual modificó de manera visible su técnica; los trazos se volvieron más sueltos y sensuales, y sus temas se concentraron en la vida doméstica, los retratos y escenas de familia.
Fue precisamente en este periodo cuando Gabrielle Renard, una joven originaria de Essoyes, llegó al hogar de los Renoir como niñera. Ella no solo cuidó de los hijos del pintor, sino que también se convirtió en una modelo fundamental y en fuente de inspiración recurrente. Renoir encontró en su presencia una naturalidad inigualable y una conexión emocional que le permitió capturar escenas de ternura e intimidad, como la que retrata este cuadro recientemente subastado.
Además del valor artístico, este hallazgo aporta una nueva dimensión sobre la vida doméstica y privada de Renoir, así como sobre los lazos que lo unían a quienes le rodeaban. Su hijo Jean, quien aparece en la obra y más tarde se convertiría en un famoso cineasta, llegó a recordar que su padre prefería pintar momentos espontáneos y cotidianos: “Cuando era muy pequeño, de tres, cuatro o cinco años, él no elegía la pose, sino que aprovechaba alguna actividad que parecía mantenerme en silencio”, relató Jean Renoir, según recoge Art News.
La reciente autentificación de la pintura y su incorporación al inventario oficial de Renoir refuerzan su relevancia dentro del patrimonio artístico internacional, consolidando su lugar en el legado del impresionismo. La subasta de esta obra inédita no solo es un triunfo comercial, sino un aporte invaluable al conocimiento sobre uno de los grandes maestros de la pintura universal.
El viernes después del día de Acción de Gracias (que se celebra el cuarto jueves de noviembre) tiene lugar en Estados Unidos, y ahora prácticamente en medio mundo.
Una jornada muy especial, un día en el que todo el mundo parece volverse loco comprando sin parar. Millones de personas se echan a la calle y atestan los centros comerciales arrasando con todo, las tiendas hacen su «agosto» en pleno noviembre y las páginas de internet se colapsan y baten récords de ventas.
Se trata del Black Friday («viernes negro» según su traducción literal en castellano), un ritual consumista que se repite cada año. Pero ¿es el Black Friday un invento moderno, de la era de internet, o tiene raíces más antiguas?
¿Cómo surgió la idea?
Existen diversas teorías sobre el origen del Black Friday en Estados Unidos.
Una de las primeras que se difundió, y que hoy está totalmente descartada, es que tiene un origen esclavista, ya que el día después de Acción de Gracias, los traficantes de esclavos negros bajaban sus precios de cara a la temporada de invierno.
Otra hipótesis, más plausible, es que esta expresión se originase el viernes 24 de septiembre de 1869, cuando dos agentes de bolsa de Wall Street (Jay Gould y Jim Fisk) intentaron acaparar todo el mercado del oro en sus manos en connivencia con un famoso político de Nueva York, Boss Tweed, aunque fracasaron en el intento.
Los tres intentaron sobornar a varios personajes importantes, incluidos algunos jueces. Pero el plan falló, ya que el precio del oro se desplomó en cuestión de minutos y muchos inversores se arruinaron, con lo que la jornada pasaría a ser conocida como «Viernes Negro».
La expresión Black Friday se usó casi un siglo más tarde, una jornada después de Acción de Gracias, a mediados de la década de 1950.
Según recoge el diario Telegraph, el sábado después de la festividad iba a tener lugar un partido de fútbol americano entre el ejército y la marina. La ciudad de Filadelfia se colapsó el viernes ante la avalancha de personas que llegaron para hacer sus compras de Navidad y asistir al día siguiente al encuentro.
Ante el caos, ningún policía pudo tomarse el día libre en la víspera del partido y los agentes tuvieron que trabajar largas jornadas de doce horas para controlar a las multitudes que abarrotaban la ciudad, por lo que bautizaron ese día con el nombre de «Viernes Negro».
La iniciativa tuvo éxito y pronto los comerciantes de Filadelfia empezaron a usar ese término para describir a las hordas de personas que se daban cita en las tiendas de la ciudad el día después de Acción de Gracias.
El término se popularizó a partir de 1966, apareciendo impreso por primera vez en la revista The American Philatelist, y se extendió por todo el país después de que el periódico The New York Times usara la expresión el 19 de noviembre de 1975 con la intención de referirse al problema circulatorio que se originó en la ciudad a raíz de los descuentos del día posterior a Acción de Gracias.
Éxito en el Siglo XXI
A partir de entonces, el término no ha hecho más que prosperar, y ya en el siglo XXI la tradición de compras de ese día se ha difundido a numerosos países.
En Estados Unidos, en 2003, los famosos almacenes Walmart y Sears ofrecieron a sus clientes grandes descuentos ya antes de las cinco o las seis de la madrugada.
En 2011, Walmart amplió aún más la jornada de compras abriendo sus puertas desde las diez de la noche del día de Acción de Gracias hasta todo el Black Friday.
Desde 2013, 41 millones de personas en Estados Unidos compraron ese día llegando a gastar un total de 57.400 millones de dólares, y por internet las ventas alcanzaron la suma de 1.200 millones.
Y para completar el negocio, ha surgido también el Cybermonday, que se celebra el lunes siguiente al Black Friday, y que se dedica a las ventas por internet.
Así no sólo se incita a comprar el viernes, sino que la cosa se alarga todo el fin de semana hasta el lunes, sumando cuatro días de compras sin parar. Negocio redondo.
La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, confirmó que el Ejército de Estados Unidos está instalando un nuevo radar en el país, próximo a la costa de Venezuela.
El radar se ubica en la isla de Tobago y tiene el objetivo de monitorear actividades dentro y fuera del país, según las declaraciones de Persad-Bissessar publicadas este viernes por los medios locales.
Persad-Bissessar señaló que las tropas estadounidenses siguen en el país y que han estado colaborando en la modernización del aeropuerto y la vigilancia en Tobago, pese a que el miércoles afirmó que los marines ya se habían marchado.
«La instalación nos ayudará a mejorar nuestra vigilancia de los narcotraficantes en nuestras aguas», dijo la primera ministra, con un discurso similar al utilizado por Washington en esta crisis con Venezuela.
Su confirmación se produjo después de que la ciudadanía informó haber visto marines estadounidenses en un popular hotel de Tobago y de que las plataformas de seguimiento de vuelos también detectaran el aterrizaje de aeronaves militares en el Aeropuerto Internacional ANR Robinson.
Alrededor de 350 funcionarios de la 22 Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina realizaron ejercicios de entrenamiento conjuntos con la Fuerza de Defensa de Trinidad y Tobago del 16 al 21 de noviembre.
El pasado martes, Persad-Bissessar se reunió con el jefe del Estado Mayor de Estados Unidos, Dan Caine, para hablar sobre los desafíos de seguridad regional y las actividades de las organizaciones criminales transnacionales.
Un día después, la primera ministra de Trinidad y Tobago aseguró que Estados Unidos no ha solicitado a su país ser «base para ninguna guerra contra Venezuela».
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió el jueves que sus Fuerzas Armadas actuarán «muy pronto» en tierra contra supuestos «narcotraficantes de Venezuela», mientras el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, exhibió el músculo de su aviación y llamó a defender el territorio.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se ha pronunciado en torno a las venideras elecciones presidenciales en Honduras, denunciando los vínculos de la formación oficialista Libre con el régimen de Nicolás Maduro y llamando a los hondureños a hacer frente a ello votando al candidato opositor del Partido Nacional, Nasry «Tito» Asfura.
«La democracia está en juego en las venideras elecciones en la hermosa Honduras el próximo 30 de noviembre. ¿Podrán Maduro y sus narcoterroristas tomar el control de otro país así como lo tienen en Cuba, Nicaragua y Venezuela? El hombre que está defendiendo la democracia y luchando contra Maduro es Tito Asfura, el candidato presidencial del Partido Nacional», ha escrito el mandatario estadounidense en la red Truth Social.
Así, Trump ha resaltado los logros de Asfura como alcalde de Tegucigalpa, recordando que el dirigente «llevó el agua potable a millones de personas», al tiempo que «pavimentó cientos de kilómetros de carreteras».
«Su principal contrincante es Rixi Moncada, quien dice que Fidel Castro es su ídolo. Normalmente las personas inteligentes de Honduras la rechazarían y elegirían a Tito Asfura, pero los comunistas están tratando de engañar a la gente haciendo que compita un tercer candidato, Salvador Nasralla», ha sentenciado.
Nasralla no es confiable
En ese sentido Trump ha aseverado que Nasralla «no es un amigo de la libertad» y lo ha tildado de «casi comunista», recordando que en las pasadas elecciones presidenciales ayudó a la presidente Xiomara Castro siendo su candidato a vicepresidente.
«Ahora pretende ser un anticomunista sólo con el objetivo de dividir el voto de Asfura. La gente de Honduras no puede ser engañada de nuevo. El único amigo real de la libertad en Honduras es Tito Asfura. Tito y yo podemos pelear juntos contra los narcocomunistas y llevar la ayuda necesaria a los hondureños. Yo no puedo trabajar con Moncada y los comunistas, y Nasralla no es un socio confiable para la libertad y no se le puede creer«, dijo finalmente el mandatario en dicha red social.