Armando Esteban Quito

La cifra de 1.207 presos políticos en Cuba, verificada al cierre de enero, marca un récord histórico en el país, impulsado por el encarcelamiento de 18 personas solo en el primer mes del año.

Por: Gastón Calvo – Infobae

Detrás de este número —el más alto jamás documentado desde que existen registros internacionales sistemáticos— se encuentra una política de represión estatal sostenida y expansiva que abarca tanto la vigilancia digital masiva como la criminalización pública y judicial de la disidencia, en especial de los jóvenes, y el uso institucionalizado de la tortura y el abandono médico.

La organización Prisoners Defenders atribuyó esta ola represiva al propósito del régimen de asegurar su perpetuidad y brindó un dato alarmante: la población carcelaria ya equivale a 923 personas por cada 100 mil habitantes.

Una de las aristas más alarmantes es la vigilancia sistemática de las redes sociales, convertidas en plataformas de alto riesgo para quienes protestan o denuncian problemas cotidianos.

Entre los casos paradigmáticos del último reporte destaca el de Ankeily de la Caridad Guerra Fis, joven de 23 años detenido violentamente en La Habana tras transmitir en Facebook críticas al régimen, con mensajes dirigidos al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para pedir un cambio político en la isla.

Según el informe, la detención de Ankeily, quien vive con VIH y padece problemas de salud mental y epilepsia, se realizó sin orden judicial y con uso de fuerza excesiva: “Digo lo que muchos quisieran decir y no dicen”, se lo escuchó manifestar antes de ser arrestado. Desde entonces, permanece incomunicadosin acceso pleno a medicamentos, y bajo la acusación de “propaganda contra el orden constitucional”, sin la celebración de juicio ni tutela judicial efectiva.

Casos como el de Enrique Ramos Bosch, también joven, arrestado en Santiago de Cuba tras denunciar en redes sociales los apagones eléctricos y criticar al dictador Miguel Díaz-Canel, confirman una rutina de desapariciones forzadasinterrogatorios y represalias directas ligadas a la disidencia digital.

Un 88% de los 200 declarantes auditados en el informe sobre vigilancia digital dijeron haber sido citados, detenidos o interrogados por sus publicaciones y hasta comunicaciones privadas, muchas veces intervenidas sin orden ni control judicial. Las detenciones se producen, habitualmente, tan solo pocas horas después de los mensajes críticos.

El patrón se replica en acciones policiales de escala comunitaria. Activistas de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) como Roilán Álvarez Rensoler o Dariel Calderín Rensoler fueron arrestados en operaciones coordinadas en Santiago de Cuba a fines de enero, con allanamientos sin orden judicial, cortes de comunicaciones y denuncias de violencia incluso contra familiares de los opositores.

El reporte destacó que algunos de estos jóvenes, tras quedar incomunicados durante jornadas, fueron trasladados y permanecen en huelga de hambre, con un riesgo alto de torturas y confesiones forzadas en las primeras 72 horas de detención.

El informe también documentó el proceso de “criminalización del ejercicio pacífico de derechos fundamentales” como eje de la política represiva cubana. El costo humano incluye a cientos de personas con padecimientos graves de salud, agravados por la negación deliberada de atención médica que el texto describe como una “herramienta de tortura”.

Al menos 463 presos políticos presentan enfermedades graves y 42 trastornos mentales, vinculados al abandono, la mala alimentación, el hacinamiento y la violencia institucional.

Casos extremos como el de Onaikel Infante Abreu muestran el rostro de esa tortura: después de una protesta en La Habana, en octubre de 2023, fue arrestado tras resultar herido por balas de goma. Durante su reclusión ha sido víctima de golpizas, encierros prolongados, abuso sexual cometido por otros reos por orden de los guardias, y privación de medicamentos pese a diagnósticos de cáncer de garganta. “La familia lo vio tan demacrado que se desmayó al inicio del encuentro”, recogió el escrito. Cumple ahora una condena de ocho años por supuestos delitos contra el Estado.

Por su parte, Maykel Castillo Pérez -más conocido como “Maykel Osorbo”-, músico y activista, permanece encarcelado desde 2021 condenado a nueve años por “desórdenes públicos” y otros cargos, tras convertirse en símbolo internacional por su canción “Patria y Vida”, ganadora de dos premios Grammy Latino. El informe relató su traslado repentino entre prisiones, la privación de abrigo y medicamentos en medio de una gripe y el hostigamiento sistemático reportado: “Estoy vigilado, junto a chivatones (delatores), y mis comunicaciones son escuchadas”, advirtió él mismo en una llamada.

La condición médica y el acceso a la salud ilustran el carácter sistemático de los abusos. Presos como Daniel Alfaro Frías, activista de 71 años y coordinador del Movimiento Opositores por una Nueva República, relató ser esposado y devuelto a su celda sin atención médica tras sufrir una crisis hipertensiva en una prisión conocida por la aplicación de torturas. Dixán Gaínza Moré, con diagnóstico de hipoglucemia e hipertensión, se encuentra postrado y sin cuidados. “No tiene fuerzas ni para comunicarse directamente”, denunció su familia.

El perfil de los presos políticos cubanos es diverso: desde jóvenes hasta adultos mayores, desde figuras públicas como Maykel Osorbo hasta ciudadanos anónimos, de los cuales Duannis Dabel León Taboada y su madre recibieron medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos debido al riesgo inminente para sus vidas. León Taboada, condenado por “sedición” tras las protestas del 11 de julio de 2021, perdió parcialmente la visión y presenta un cuadro de salud mental grave sin atención, agravado tras la muerte de un compañero de celda.

La muerte bajo custodia estatal de Lázaro García Ríos, detenido desde 2022 y condenado a 20 años, resume el peligro extremo que enfrentan los reclusos políticos en el sistema penitenciario cubano. El informe detalló que, pese a las denuncias de su madre sobre el deterioro físico y la falta de atención médica tras una cirugía cardíaca, fue regresado de un hospital a la prisión días antes de morir.

De los 1.207 presos políticos actuales, 32 fueron detenidos siendo menores y 16 ya han sido condenados por sedición con medias de cinco años de privación de libertad. Según cifras citadas, las Naciones Unidas confirmaron que al menos 410 niños menores de 18 años pasan cada año por cárceles o “Escuelas de Formación Integral”, una denominación eufemística para centros penitenciarios bajo control del Ministerio del Interior cubano.

El listado actualizado recoge también a 128 mujeres procesadas como presas políticas y evidencia que 219 personas cumplen penas por “sedición” con medias de 10 años de prisión. El informe distingue entre “convictos de conciencia” (727 casos), “condenados de conciencia” (445) y “otros presos políticos” (35), categorías que reflejan la naturaleza y motivación política de sus condenas o restricciones de libertad.

El uso de la salud pública –o su denegación– como castigo se repite con nombres como José Antonio Pompa LópezRoberto Pérez Fonseca o Walfrido Rodríguez Piloto, que pasan años en prisión bajo amenazas, carencias extremas, privación de contacto familiar, negación de tratamientos y traslados arbitrarios, además de campañas de hostigamiento abiertas a raíz de su participación en protestas como las del 11 de julio de 2021.

La sistematicidad y amplitud de la represión en Cuba —desde la digital hasta la física, y desde la tortura hasta el abandono médico— confirman una política estatal integral de criminalización de la disidencia.

Prisoners Defenders distribuye mensualmente la lista de los presos políticos en Cuba, que en el último año sumó 147 nuevas incorporaciones (más de 12 al mes), mientras el régimen reconoce ante organismos internacionales la veracidad de muchas de estas cifras, aunque intenta matizar los datos sobre menores.

El registro –utilizado por organismos internacionales como Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, así como por entidades parlamentarias europeas y medios de todo el mundo– expone la persistencia de una “isla cárcel”, donde el control social y la producción de miedo avanzan sobre cualquier posibilidad de defensa jurídica o protección de los derechos fundamentales básicos.

La sede del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (Conas), ubicada en Quinta Crespo, Caracas, se ha consolidado como uno de los principales centros clandestinos utilizados para retener a civiles y militares por órdenes de Diosdado Cabello.

Por: Sebastiana Barráez – Infobae

Según denuncias, los detenidos son víctimas de amenazas, extorsiones y procesos irregulares. Entre los casos está el de cuatro militares retirados vinculados con dos empresas de vigilancia privada.

El Conas opera detrás de las antiguas instalaciones de RCTV, canal obligado a cesar transmisiones en 2007; está dirigido por el coronel (GNB) Leonardo Gómez Acevedo, Comandante de la unidad militar; el Mayor (GNB) José Ángel Ponce, Segundo comandante, y el Mayor (GNB) Torres.

La situación se intensificó cuando Cabello asumió el Ministerio del Interior, Justicia y Paz (MIJP), iniciando una investigación exhaustiva contra funcionarios cercanos al almirante en Jefe Remigio Ceballos Ichaso, quien lo había precedido en el cargo ministerial.

De acuerdo con testimonios recogidos, las celdas, de tamaño reducido, superan ampliamente su capacidad por metro cuadrado. Allí conviven un número excesivo de personas, expuestas de manera constante a roedores, humedad y otros factores que afectan su salud. A esto se suma que los detenidos permanecen encerrados las 24 horas del día, sin acceso a la luz solar ni a espacios para caminar o realizar actividad física. La falta prolongada de luz natural, advierten, ha provocado pérdida progresiva de visión e incluso episodios de ceguera en varios reclusos.

Las celdas permanecen iluminadas permanentemente con luces incandescentes, empleadas como un mecanismo de tortura que impide el descanso, altera los ciclos de sueño y genera un agotamiento físico y mental extremo.

La situación se agravó recientemente con el ingreso de un nuevo grupo de detenidos trasladados en autobús desde el Helicoide, lo que terminó de colapsar la ya limitada capacidad del recinto. Paralelamente, se repite un patrón de irregularidades en los procesos judiciales: audiencias dilatadas sin justificación, imposición de defensores públicos y restricciones al derecho a la defensa.

Aunque en las audiencias suelen ordenarse evaluaciones médicas, estas no se concretan. Las comunicaciones oficiales no llegan ni a los centros de salud ni a los de reclusión, dejando a los detenidos sin atención médica incluso cuando presentan enfermedades crónicas o condiciones urgentes.

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Los abogados de Jair Bolsonaro, en prisión por tramar un golpe de Estado, alertaron este miércoles a la Corte Suprema brasileña de que el estado de salud del expresidente «ha empeorado en los últimos días», con nuevos episodios de vómitos y crisis de hipo «acentuadas».

EFE

La defensa del líder ultraderechista calificó de «frágil» su cuadro de salud y, en este sentido, solicitó al alto tribunal que notifique a la Policía Federal para que presente con «la máxima urgencia» el informe de la pericia médica realizada el pasado 20 de enero.

Los representantes legales del exgobernante (2019-2022) consideran que ese reporte es esencial para justificar la petición de prisión domiciliaria por razones «humanitarias».

Bolsonaro fue condenado el pasado 11 de septiembre a 27 años de cárcel por «liderar» una trama golpista integrada por militares y antiguos ministros, tras perder las elecciones de 2022 frente al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.

El capitán retirado del Ejército empezó a cumplir la condena a finales de noviembre, primero en una sala especial de la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia y, después, en un complejo penitenciario de la capital brasileña.

Desde entonces, sus abogados han solicitado sin éxito al juez Alexandre de Moraes, relator del caso en el Supremo, que le conceda el régimen de prisión domiciliaria.

En este contexto, insistieron en «el estado de salud debilitado» del dirigente del Partido Liberal (PL), quien, «incluso, presentó un empeoramiento en los últimos días, con la aparición de episodios de vómitos y crisis de hipo acentuadas».

Bolsonaro, quien cumple condena desde noviembre, estuvo ingresado en un hospital de Brasilia en la última semana de 2025 para someterse a cuatro intervenciones quirúrgicas.

La primera fue para corregir una hernia inguinal bilateral y las otras tres estuvieron destinadas a bloquear de forma parcial los nervios del diafragma con el fin de paliar esas recurrentes crisis de hipo.

Bolsonaro, de 70 años, sufre desde hace meses episodios de mareos, hipo y vómitos, trastornos que él y su entorno atribuyen a la puñalada que sufrió durante un acto de la campaña electoral de 2018.

El presidente de la Asamblea Nacional chavista, Jorge Rodríguez, fijó este miércoles límites al nuevo proceso de “diálogo” con miembros de la «oposición», al señalar que líderes que se encuentran en el extranjero, quedarán excluidos por sus «posturas y acciones pasadas».

La Patilla

Rodríguez sostuvo tras el encuentro, que existen sectores que “se autoexcluyen” del diálogo, al haber llamado, según dijo, a «invasiones extranjeras, celebrado ataques contra el país o promovido salidas de fuerza y hechos de violencia para subvertir el orden constitucional».

“Si llamaste a invasión, si celebraste el ataque letal contra la capital de la República y otras zonas el pasado 3 de enero, si de manera consuetudinaria llamas a salidas de fuerza y violencia para subvertir el orden constitucional, ¿de qué tipo de diálogo estamos hablando?”, expresó.

Asimismo, afirmó que el «único límite» para el diálogo es el «respeto a la Constitución», y calificó como una “antítesis del diálogo” cualquier intento de negociación con líderes opositores que, a su juicio, no se apeguen a ese marco.

Rodríguez defendió que el “diálogo verdadero” debe servir para construir acuerdos con resultados tempranos en temas sociales y políticos, así como una hoja de ruta que garantice la participación política, aunque bajo las condiciones planteadas por el chavismo.

Carta Abierta

Por: Héctor Urgelles Fox

En Venezuela, la represión no distingue género, edad ni condición. Golpea con especial crudeza a quienes han decidido convertir la política en un acto de servicio y la palabra en un instrumento de verdad. Entre esas voces valientes se encuentra Dignora Hernández, diputada de la Asamblea Nacional electa en 2015 por el estado Yaracuy, y una dirigente comprometida con la articulación de fuerzas democráticas dentro del partido Vente Venezuela. Su trayectoria no es la de quien busca privilegios, sino la de quien asume riesgos. Su liderazgo no se construyó en oficinas, sino en las calles, al lado de la gente, escuchando, organizando, resistiendo.

En el Comando de campaña de María Corina Machado, Dignora fue mucho más que una dirigente: era el puente entre la candidatura y las organizaciones aliadas. Era quien recibía, articulaba y daba rostro político a una coalición que entendía que aquella campaña no era una más, sino el inicio de algo distinto.

Mujer recia, de carácter firme, desde el primer encuentro dejaba claro que aquel Comando y aquella campaña rompían con el pasado. En su voz y en su mirada se percibía una convicción profunda: por encima de todo estaban el cambio de paradigmas, la ruptura con la resignación y las ansias irreductibles de libertad.

Esa coherencia la convirtió en una voz incómoda para el poder. Por eso fue perseguida. Por eso fue señalada. Por eso fue finalmente secuestrada por los organismos represores del régimen de Nicolás Maduro.

Hoy somos nosotros quienes hablamos por ella.

Hoy somos nosotros quienes alzamos la voz sin miedo:

¡Liberen a Dignora Hernández!

¡Que sean todos!
¡Libertad para todos los presos políticos!

Porque no hay celda capaz de encerrar la dignidad,
Tampoco, está ya decadente dictadura, será capaz de derrotar la conciencia de un pueblo que decidió ser libre.

Familiares del gendarme Nahuel Gallo y del abogado Germán Giuliani, dos argentinos que continúan secuestrados por el régimen chavista en Venezuela, se reunieron este miércoles con senadores y diputados nacionales para plantear un pedido urgente de apoyo político para lograr su liberación.

La Patilla

En el encuentro, que se realizó en la sede del Congreso argentino, participaron los senadores Maximiliano Abad, Patricia Bullrich, Carolina Losada y Francisco Paoltroni. También estuvieron presentes los diputados Karina Banfi, Maximiliano Ferraro y Silvana Giudici, junto a la activista de derechos humanos Elia Trotta, secretaria general del Foro Argentino para la Defensa de la Democracia (FADD).

Los familiares de Nahuel Gallo y Germán Giuliani manifestaron su desesperación porque, luego de 27 días desde que el 8 de enero el régimen chavista anunció excarcelaciones masivas de presos políticos, aún no se concreta la liberación de sus parientes, por lo que la angustia y la incertidumbre aumenta cada día que pasa.

En sus exposiciones, las familias recordaron que Gallo sigue detenido arbitrariamente desde diciembre de 2024 en la cárcel El Rodeo I, sometido a desaparición forzada sin que ningún familiar o abogado haya podido visitarlo o hablar con él; y que Giuliani continúa privado de su libertad desde mayo de 2025.

Los legisladores presentes expresaron su solidaridad con los reclamos familiares y coincidieron en la necesidad de ampliar el apoyo político tanto dentro del Congreso como en el plano internacional para presionar por la liberación inmediata y segura de Gallo y Giuliani. También remarcaron la importancia de abordar el tema como una causa de derechos humanos y de defensa de ciudadanos argentinos privados de libertad sin un proceso claro y transparente.

La reunión puso de relieve que el reclamo trasciende las diferencias partidarias y que las familias seguirán solicitando a todas las fuerzas políticas que se sumen al pedido de gestión diplomática para asegurar el regreso de los detenidos a la Argentina.

En entrevista con Richard Quest de CNN, Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, dijo que las decisiones sobre Venezuela deben recaer en el pueblo venezolano y no en administraciones estadounidenses.

Sánchez agregó que esto es un error absoluto y que es importante el acompañamiento de la comunidad internacional en esta transición hacia la democracia.

Un total de 20.200 ciudadanos venezolanos han retornado a su país en vuelos organizados desde distintas naciones, como parte de un programa de repatriación iniciado en febrero de 2025, según datos oficiales.

EFE

El arribo más reciente corresponde a un vuelo procedente de Estados Unidos que trasladó a 315 personas —262 hombres, 36 mujeres, 14 niños y tres niñas—, el cual aterrizó en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía. A su llegada, los pasajeros recibieron evaluaciones médicas y orientación para su ingreso al país.

El vuelo de este miércoles, operado por la compañía estadounidense Eastern Airlines, partió desde Arizona con destino a Venezuela. Según la información oficial, este avión corresponde al vuelo número 107 gestionado desde la firma de un acuerdo migratorio entre Caracas y Washington a principios de 2025.

El Ministerio de Comunicación de Venezuela precisó que la llegada de este grupo eleva la cifra total de repatriados a 20.200 personas. El lunes anterior, otro vuelo desde Estados Unidos trasladó a 174 venezolanos de regreso al país.

Además de los vuelos de repatriación desde Estados Unidos, el programa abarca la organización de retornos desde otros países de la región, especialmente de Sudamérica y Centroamérica, donde se concentra una parte importante de la diáspora venezolana.

Entre los pasajeros que arribaron este miércoles se encuentran migrantes que enfrentaron dificultades legales y administrativas en el exterior, así como personas que perdieron la protección migratoria en Estados Unidos debido a recientes cambios en la política de Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés).

Una decisión judicial reciente determinó que la cancelación del TPS para ciudadanos venezolanos y haitianos no se ajustó a los procedimientos legales, aunque la medida todavía continúa en vigor tras un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos.

El TPS es un mecanismo que otorga protección temporal contra la deportación y permisos de trabajo a ciudadanos de países afectados por crisis políticas o desastres, pero no concede residencia permanente.

La decisión de repatriar a migrantes venezolanos ocurre en un contexto regional marcado por la presión sobre los sistemas migratorios en países receptores y por el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos.

Muchos migrantes venezolanos optaron por el retorno debido a la imposibilidad de regularizar su situación y a la incertidumbre sobre su permanencia. Según testimonios recogidos en el aeropuerto a su llegada, algunos de los repatriados expresaron su deseo de reunirse con familiares y buscar nuevas oportunidades tras meses o años fuera del país.

El programa de repatriación fue implementado en respuesta al aumento de la migración venezolana durante la última década, motivada por la crisis económica, la inestabilidad política y el deterioro de las condiciones de vida en el país. Millones de venezolanos han emigrado en busca de seguridad y empleo, principalmente a países vecinos como Colombia, Brasil, Ecuador y Perú, así como a Estados Unidos y España.

La llegada de estos vuelos humanitarios ha generado expectativas entre familiares y comunidades en Venezuela, quienes aguardan la posible inclusión de más personas en los próximos operativos. Según datos oficiales, el programa seguirá activo mientras existan solicitudes de retorno y acuerdos vigentes con países que albergan a ciudadanos venezolanos en situación vulnerable.

A nivel internacional, el tema migratorio venezolano sigue siendo objeto de debate en foros multilaterales y en la agenda bilateral entre Venezuela y Estados Unidos. Las autoridades insisten en que la repatriación voluntaria es una vía para garantizar el retorno seguro y ordenado de quienes deciden regresar, mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para regularizar la situación de quienes permanecen en el exterior.

La justicia argentina solicitó a Estados Unidos la extradición de Nicolás Maduro para ser indagado en una causa por crímenes de lesa humanidad, según resolución judicial emitida el miércoles a la que accedió la AFP.

AFP

Maduro fue depuesto durante una incursión militar de Estados Unidos en Caracas el 3 de enero. Desde entonces está preso en Nueva York, donde enfrenta cargos por narcotráfico.

Un juez argentino libró el miércoles un «exhorto internacional a los Estados Unidos de América, a efectos de solicitar la extradición de Nicolás Maduro Moros» para ser indagado en una investigación por crímenes de lesa humanidad bajo el principio de «jurisdicción universal».

En 2024, la justicia argentina había solicitado la captura internacional de Nicolás Maduro en esta causa, derivada de dos denuncias efectuadas por la Fundación de George y Amal Clooney (CFJ, en inglés) y, separadamente, el Foro Argentino para la Defensa de la Democracia (FADD).

En 2023, las dos organizaciones denunciaron al gobierno de Venezuela por violaciones de los derechos humanos ante la justicia argentina, citando el principio de jurisdicción universal. Ambas querellas fueron luego unificadas en una sola causa.

El abogado Tomás Farini Duggan, integrante del FADD y querellante en la causa, explicó a la AFP que la resolución de este miércoles responde a que «si un imputado es detenido en otro país, el juez argentino que pidió la captura tiene que pedir la extradición. Esto es causa-efecto».

Farini Duggan dijo que si Estados Unidos no accede a la extradición, pedirán que Maduro sea indagado por esta causa en el país norteamericano, para que el proceso «pueda pasar a juicio oral, aunque Maduro no esté detenido formalmente en Argentina».

«En ese caso, supongo que deberían viajar el juez y el fiscal, y nosotros como querellantes podemos pedir presentar pliegos de preguntas», explicó.

El abogado dijo que no hay plazo establecido para la respuesta de parte de Estados Unidos, pues el pedido de extradición debe pasar primero por la Cancillería de ambos países antes de llegar al juez del Distrito Sur de Nueva York que lleva adelante el proceso contra Maduro.

Jurisdicción universal

La justicia argentina determinó en 2024 la existencia de «un plan sistemático de represión, desaparición forzada de personas, tortura, homicidios y persecución contra una porción de la población civil» en Venezuela desde 2014 y libró órdenes de detención para indagar a Maduro y a su ministro de Interior, Diosdado Cabello.

La justicia argentina ha aplicado la jurisdicción universal en otras ocasiones.

En 2021 abrió una investigación sobre las acusaciones de crímenes por parte de militares birmanos contra la minoría musulmana, y en 2022 inició una investigación penal contra el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.

Otro antecedente célebre de la aplicación de este principio ocurrió cuando, en 1998, el exdictador chileno Augusto Pinochet fue arrestado en Londres tras una orden del juez español Baltasar Garzón.

Maduro fue capturado por fuerzas estadounidenses en una operación que incluyó bombardeos a Caracas y otras regiones vecinas. Delcy Rodríguez, su vicepresidenta, asumió el poder de forma interina y gobierna bajo presión de Estados Unidos.

El dirigente oficialista es acusado por narcotráfico y terrorismo por las justicia estadounidense y su próxima audiencia está prevista para el 17 marzo en Nueva York.

El nombre de Alex Saab volvió a tomar fuerza este miércoles en el ámbito político regional, luego de que circularan versiones contradictorias sobre su situación legal en Venezuela. Mientras medios han señalado que el empresario fue detenido en Caracas, su defensa ha rechazado categóricamente esa versión.

El Nacional

En una entrevista exclusiva con El Espectador, el abogado de Saab y de Camilla Fabri, Luigi Giuliano, calificó de “fake news” los reportes sobre una supuesta detención. Aseguró que estuvo con el exministro en la mañana, que «se encuentra en libertad» y que en tarde se volverían a ver, desmintiendo la información que circula en portales informativos.

No obstante, la agencia de noticias Reuters ha publicado que Saab, empresario colombo‑venezolano y ex ministro de Industria, habría sido detenido en Caracas en una operación conjunta entre autoridades venezolanas y estadounidenses, señalando también la captura del empresario Raúl Gorrín. Y afirmando que Saab podría ser extraditado a Estados Unidos.

La influencia política y mediática alrededor de Saab

Las versiones sobre la presunta captura de Saab cobraron fuerza en parte por el delicado momento político que vive Venezuela, tras la detención de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. Posterior a eso Saab fue removido de su cargo en el gabinete económico por la presidenta interina Delcy Rodríguez.

Periodistas y analistas han planteado que esta salida no fue casual, en medio de tensiones internas con sectores del poder político. Incluso se ha sugerido que su papel y posición en el entramado político podría haber cambiado significativamente tras la caída de Maduro.

Rodríguez ha sido vinculada en el pasado a decisiones contundentes contra figuras cercanas a Saab. Por ejemplo, en 2023 fue responsabilizada por el arresto de Álvaro Pulido, socio principal de Saab, lo que alimenta la idea de que, sin el respaldo político de Maduro, el empresario podría haber perdido protección interna.

La relevancia del caso

Alex Saab no es un personaje cualquiera en la política venezolana y la justicia internacional. Ha sido descrito como el hombre que manejó redes económicas clave en el chavismo, incluyendo contratos con los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) y operaciones financieras de alcance regional.

Aunque en 2024 sus cargos en Estados Unidos fueron desestimados tras un perdón presidencial que le permitió regresar a Venezuela, Saab aún enfrenta investigaciones y procesos en varios países. En Colombia, la Fiscalía lo investiga por presuntas operaciones financieras irregulares a través de su empresa Shatex S.A.

En Italia, un proceso de seis años por lavado de dinero relacionado con la compra de una propiedad de lujo en Roma concluyó sin pena de cárcel, según la defensa, que indicó que el acuerdo con la fiscalía fue “un mecanismo legal para evitar un juicio prolongado”.

Hasta el momento, ninguna autoridad venezolana ha emitido declaración sobre el paradero de Alex Saab ni de Raúl Gorrín, pese a las múltiples versiones que circulan en medios y redes.

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