La Policía Nacional ha detenido en Dénia a un hombre de 36 años y de origen marroquí bajo la acusación de haber agredido sexualmente a una menor de 17 años con autismo en el aseo de una pizzería kebab de la localidad dianense, según han confirmado a este diario fuentes cercanas al caso.
Los hechos sucedieron la tarde del pasado 1 de mayo en una pizzería de Dénia, pero la menor no contó nada a su familia hasta que llegaron a su domicilio, situado en otro municipio de la Marina Alta. La menor de 17 años acudió con sus padres a un cuartel de la Guardia Civil para presentar una denuncia por agresión sexual con penetración. Aseguró que no fue una relación consentida y que se quedó bloqueada después de decirle que no e intentar apartarlo.
Según se recoge en la denuncia, la menor estaba con su familia en el establecimiento cuando se le acercó un varón de unos 30 años que entabló conversación con ellos. Les dijo que era de nacionalidad belga pero llevaba diez años viviendo en Dénia. El hombre se ganó su confianza e incluso les facilitó su número de teléfono.
En un momento dado la menor se fue al cuarto de baño del establecimiento. Afirma que tocaron en la puerta, pero no abrió y cuando se disponía a salir se encontró al hombre que decía ser de Bélgica. A continuación, según la denunciante, se abalanzó sobre ella y comenzó a besarla en la boca. Le bajó los pantalones y empezó a tocarle sus partes íntimas con las manos. La víctima afirma que llegó también a introducirle el pene en el ano y cree que llegó a eyacular.
Bloqueada
La menor relató igualmente que el agresor estuvo realizando fotos con el móvil cuando estaban en el aseo y el hombre le apuntó su número de teléfono. Una vez concluidos estos hechos la menor salió del aseo, pero no dijo nada a sus familiares porque tenía mucho miedo y estaba bloqueada.
Su padre se extrañó por el tiempo que había tardado en salir del aseo y le preguntó si había ocurrido algo, pero la menor le indicó que se encontraba mal y había estado vomitando. No obstante, una vez en el domicilio les contó lo ocurrido a sus padres y acudieron a presentar denuncia. Tras comunicar estos hechos a la Guardia Civil se activó el protocolo judicial y la menor fue examinada en el Hospital de Dénia por un médico forense.
La investigación de la agresión sexual fue asumida por la Policía Nacional al ocurrir en Dénia y los agentes lograron identificar al agresor, que fue reconocido por la víctima y por su familia en fotografías.
Tras los hechos ocurridos en el aseo de la pizzería, la menor estuvo recibiendo mensajes en su móvil del ahora arrestado, el cual le invitaba a terminar el acto sexual en su casa.
El denunciado fue detenido por la Policía Nacional en su domicilio de Dénia y una vez en la Comisaría se acogió a su derecho a no declarar en sede policial, por lo que fue puesto a disposición judicial una vez concluyeron las diligencias. El arrestado mostró su teléfono móvil a la Policía y en la papelera del dispositivo hallaron dos fotos que se hizo con la menor en el aseo.
La Policía ha tomado declaración también a empleados del establecimiento para ver si vieron algo y si el arrestado estuvo en el local cuando se produjo la agresión denunciada.
Un informe que perfila la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha concluido que Europa podría ser «irreconocible» en un plazo de veinte años o incluso menos. El texto advierte de que el continente afronta una transformación demográfica acelerada, marcada por el aumento de la inmigracióny por el desplome de la natalidad entre la población autóctona.
El informe sostiene que el Viejo Continente se enfrenta a un cambio de gran alcance que afectará a su composición social, cultural y política. Según esa lectura, los flujos migratorios masivos, unidos a unas tasas de fertilidad muy bajas, están modificando con rapidez el perfil demográfico europeo.
La tesis ha reabierto el debate sobre el gran reemplazo, una expresión utilizada por la derecha soberanista para defender que las poblaciones europeas blancas y cristianas están siendo sustituidas por comunidades procedentes de otros continentes, especialmente musulmanas. De hecho, los propios demógrafos sí constatan una transformación profunda de las sociedades occidentales.
Los datos reflejan que el cambio demográfico es real. En Estados Unidos, la población blanca descendió por primera vez entre 2010 y 2020, al pasar de 223,6 millones a 204,3 millones de personas. En paralelo, aumentó el peso de otros grupos, y los analistas del censo prevén que en 2044 el conjunto de minorías supere a los blancos en peso poblacional.
En Europa, ese escenario sólo parece cercano en Reino Unido, donde podría producirse hacia 2060. En la mayor parte del continente, de mantenerse las tendencias actuales, ese posible sorpasso demográfico no llegaría hasta después de 2100.
El crecimiento de la población extranjera, sin embargo, ya es evidente. Según el último informe del Centro para la Investigación y el Análisis de la Migración de Rockwool Foundation Berlin, el número de inmigrantes residentes en la Unión Europea alcanzó el año pasado los 64,2 millones, 24,2 millones más que hace quince años.
Las estadísticas comunitarias también muestran el aumento de la población nacida fuera de la UE. Eurostat sitúa esa cifra en 46,7 millones de personas, el 10,4% de los habitantes del bloque. En algunos países pequeños, como Liechtenstein o Luxemburgo, los nacidos en el extranjero ya son mayoría o se sitúan cerca de ella, con porcentajes del 70,2% y del 51,5%, respectivamente.
España ocupa un lugar destacado en este proceso. El Instituto Nacional de Estadística señala que el 24,4% de los más de 10 millones de residentes nacidos en el extranjero llegó al país entre 2023 y 2024. Además, en 2024 España fue el Estado de la Unión Europea que más inmigrantes recibió, con 1,21 millones de llegadas.
La regularización masiva puesta en marcha en España ha intensificado el debate. En apenas un mes se registraron cerca de 550.000 solicitudes. Para María Miyar, doctora en Sociología y coautora de un informe de Funcas sobre inmigración y demografía, esta dinámica refleja una política migratoria basada en «dejar hacer», sin una planificación clara de los flujos, los perfiles profesionales o los sectores de destino.
El debate político se ha endurecido también en otros países europeos. En Francia, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, ha defendido que el flujo migratorio resulta «inasumible» y ha planteado una moratoria de tres años, incluida la inmigración legal. En Suiza, la población vota en referéndum una propuesta para limitar el número de habitantes a diez millones. La Unión Europea, por su parte, ha avalado la creación de centros de detención de inmigrantes en terceros países.
El fenómeno migratorio coincide con otro cambio de fondo: la caída de la natalidad. En España, la tasa de fertilidad ha pasado de 2,7 hijos por mujer al inicio de la democracia a alrededor de 1,2 en la actualidad, muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional, situado en 2,1. La media europea se encuentra en torno a 1,4.
Esta combinación de baja natalidad, envejecimiento e incremento de la inmigración plantea desafíos de gran calado para el Estado del Bienestar. La llegada de población extranjera puede aliviar tensiones laborales y demográficas, pero también abre interrogantes sobre integración, cohesión social, servicios públicos e identidad cultural.
Alemania refleja con claridad el alcance de esa transformación. Según los datos oficiales de Destatis, cerca del 43% de los menores de 16 años tiene ya origen inmigrante, ya sea por nacionalidad extranjera, por haber nacido fuera del país o por tener al menos un progenitor nacido en el extranjero. En ciudades como Frankfurt o Augsburgo, ese porcentaje supera el 70%.
Los expertos advierten de que la discusión no puede reducirse a consignas. Algunos investigadores sostienen que la inmigración responde a dinámicas económicas globales y a la demanda de mano de obra en sociedades envejecidas. Otros alertan de que Europa ha evitado durante años un debate sereno sobre los límites, el modelo de integración y la capacidad real de absorción.
La conclusión del documento estadounidense ha dado una nueva dimensión política a esta discusión. Europa ya está cambiando a gran velocidad y el debate gira ahora en torno a si esa transformación será gestionada con planificación, control e integración o si continuará avanzando sin una estrategia común capaz de responder a uno de los mayores retos demográficos del siglo.
Hoy homenajeamos a un personaje muy especial y ampliamente conocido en todo el mundo. El 9 de junio se celebra el Día Mundial del Pato Donald.
Esta merecida distinción se hizo en honor a la primera aparición de este singular personaje de dibujos animados de Walt Disney, creado por Dick Landy el 9 de junio de 1934 en el cortometraje «The Wise Little Hen». Es por ello que se escogió esta fecha para la creación de la efeméride.
¿Quién es el Pato Donald?
Su aspecto físico ha ido modificándose progresivamente, reflejado en su pico, patas y abdomen. Eso sí, conserva su traje y gorra azul de estilo marinero que lo caracteriza, así como su ira incontenible, mal humor y mala suerte ¡Siempre ocurría algo que arruinaba su día irremediablemente!
Sin embargo, nunca intentaba lastimar a nadie. Era algo presumido y perezoso, con un temperamento de mil demonios.
Tenía innumerables trabajos y no lograba mantener ninguno. Podía ser un pescador frustrado o un jugador de hockey con poco talento, pero siempre estaba dispuesto –o indispuesto- a todos los retos que se le presentaban.
Ha sido protagonista de innumerables cortometrajes, historietas y películas animadas infantiles, con su singular manera de saltar sobre uno de sus pies cuando se enfadaba por algún motivo.
De acuerdo a la revista TV Guide, ocupa el quinto puesto entre los mejores personajes de dibujos animados de todos los tiempos.
La familia del Pato Donald
Su grupo familiar es muy peculiar, e igualmente querido y apreciado por grandes y chicos: Su novia la Pata Daisy, ha sido su fiel compañera de aventuras y desventuras. Sus amados sobrinos los trillizos Hugo, Paco y Luis, son muy traviesos y ocurrentes. Y el tío tacaño Rico Mc Pato (conocido también como Tío Gilito en España), con su inseparable sombrero de copa y su bastón.
Datos curiosos de Donald Fauntleroy Duck
Nombre completo: Se llama Donald Fauntleroy Duck. Este dato se reveló en el corto Donald Gets Drafted (1942).
Nació un viernes 13 (según su biografía oficial de 1941). Por eso siempre tiene tan mala suerte. Aunque Disney celebra su «cumpleaños» el 9 de junio por su primera aparición.
Su voz icónica la creó Clarence «Ducky» Nash, quien la usó desde 1934 hasta 1985. Walt Disney lo contrató después de escucharlo hacer sonidos de pato en una audición.
Fue más popular que Mickey a finales de los 30 y principios de los 40. Vendía más merchandising y protagonizó más cortos en esa época.
Ganó un Oscar en 1943 por el corto Der Fuehrer’s Face, una película de propaganda antinazi donde Donald sueña que vive en la Alemania nazi.
Tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood (la recibió en 2004, cerca de su 70 aniversario).
Diseño inicial diferente: En su primera aparición (The Wise Little Hen, 1934) era más alargado y realista. Luego lo redondearon, acortaron las piernas y le quitaron las rodillas para que fuera más cartoon.
Es daltónico (según el canon oficial) y odia hacer ejercicio, aunque en algunos cortos demuestra que es bastante fuerte cuando se enoja.
Tiene una hermana gemela llamada Della Duck, mamá de sus sobrinos Hugo, Paco y Luis (Huey, Dewey y Louie).
Es extremadamente popular en Escandinavia: En Finlandia, Suecia, etc., los cómics de Donald (llamado Kalle Anka o Anders And) venden millones y son casi una institución cultural. En Alemania también venden muchísimo.
Bonus: Apareció en más películas que cualquier otro personaje de Disney y tiene un asteroide con su nombre.
Ganador de un Oscar
El Pato Donald ganó un premio Óscar en la categoría de Mejor Cortometraje de Animación en 1943 por la producción propagandística de la Segunda Guerra Mundial titulada Der Fuehrer’s Face (El rostro del Führer).
Detalles del galardón
El cortometraje: Dirigido por Jack Kinney, la trama presenta a Donald viviendo una auténtica pesadilla al despertar como un trabajador explotado en una fábrica de municiones de la Alemania nazi. Al final, todo resulta ser un mal sueño y el personaje despierta aliviado bajo la sombra de la Estatua de la Libertad. [1, 2]
Historial en la Academia: A lo largo de toda su trayectoria cinematográfica, las producciones del Pato Donald han acumulado un total de ocho nominaciones a los premios de la Academia. Sin embargo, esta sátira bélica de 1943 fue la única que logró alzarse con la estatuilla dorada. [1, 2, 3]
Dato curioso: Además de ganar este premio como protagonista, el Pato Donald llegó a ser copresentador oficial de la gala de los Premios Óscar en el año 1958, compartiendo el escenario con figuras reales de Hollywood como Bob Hope, Jack Lemmon y Jimmy Stewart. [1]
El exembajador de Panamá ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Guillermo “Willy” Cochez, afirmó que la cúpula del régimen venezolano, encabezada por Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez, estaría apostando a una estrategia de dilación, esperando una eventual derrota de Donald Trump en las próximas elecciones presidenciales de Estados Unidos para aliviar la presión internacional sobre Venezuela.
Según las declaraciones de Cochez en una entrevista transmitida por VPItv, los principales operadores del chavismo actual buscarían ganar tiempo mediante negociaciones y acuerdos temporales, con el cálculo de que un cambio en la administración estadounidense podría reducir las sanciones y el escrutinio externo. “Están apostando al factor tiempo”, señaló el diplomático panameño.
Cochez, conocido por su postura crítica hacia el régimen venezolano, ha expresado en múltiples ocasiones escepticismo sobre cualquier “cambio genuino” dentro del chavismo. En intervenciones recientes, ha utilizado frases como “difícilmente un tigre se vuelve vegetariano” para referirse a las tácticas históricas de dilación y supervivencia del oficialismo.
El análisis del exembajador se produce en un contexto de tensiones políticas en Venezuela, donde Delcy Rodríguez ha asumido un rol protagónico tras los recientes acontecimientos que afectaron la figura de Nicolás Maduro. Fuentes opositoras y analistas internacionales interpretan estas maniobras como intentos de oxigenar al régimen ante la presión diplomática y económica.
Cochez también ha destacado el rol de figuras como María Corina Machado, sugiriendo que las dificultades internas del oficialismo podrían abrir espacios para un mayor protagonismo de la oposición.
Hasta el momento, ni Delcy Rodríguez ni Jorge Rodríguez han respondido públicamente a estas afirmaciones. El gobierno venezolano ha calificado reiteradamente este tipo de declaraciones como “intervencionismo” extranjero.
La estrategia de “ganar tiempo” ha sido una constante histórica en la diplomacia chavista frente a cambios políticos en Washington, según analistas. Con las elecciones estadounidenses en el horizonte, el cálculo político en Miraflores parece centrarse en resistir la actual presión para negociar en mejores condiciones en el futuro.
Según Guillermo "Willy" Cochez (@willycochez), exembajador de #Panamá ante la OEA, Delcy y Jorge Rodríguez estarían apostando al factor tiempo y esperando una derrota de Donald Trump en las elecciones de #EEUU para reducir la presión sobre #Venezuela. #EstoEsAmérica aquí:… pic.twitter.com/3skVFJAtn6
El 13 de mayo de 2026, el gobierno de Venezuela anunció su intención de iniciar el proceso de reestructuración de su deuda soberana y de la deuda de su petrolera estatal, PDVSA. Este anuncio causó gran sorpresa, ya que el país carece actualmente de un programa económico viable para abordar uno de los desafíos de reconstrucción económica más importantes de nuestro tiempo. La ausencia de una hoja de ruta para la transición democrática aumenta la incertidumbre y socava las perspectivas de una recuperación sólida. [1]
Además, no existe un equipo económico cohesionado que determine la financiación necesaria para estabilizar la economía, apoyar a su población, reconstruir la infraestructura pública, integrar a los posibles expatriados que regresan y recuperar el control del territorio afectado por el crimen organizado. Aún más desconcertante es que el país carece de cuentas nacionales fiables y estadísticas de finanzas públicas que permitan elaborar estos escenarios tan inciertos. Esto suscita preocupación ante la posibilidad de que las autoridades venezolanas estén priorizando a los inversores del mercado sobre el bienestar de sus ciudadanos o cediendo a las presiones de los tenedores de bonos que buscan apropiarse de una parte de los recursos derivados de la reactivada producción petrolera del país.
Otra anomalía es que el Fondo Monetario Internacional (FMI) no parece formar parte del proceso. Normalmente, el análisis de sostenibilidad de la deuda del FMI es la piedra angular de las reestructuraciones y suele actuar como un intermediario imparcial que evalúa la capacidad de pago del país, manteniendo la responsabilidad ante sus ciudadanos. En la mayoría de los casos, el FMI apoya financieramente al país y, mediante su condicionalidad, ofrece incentivos para implementar las políticas que permitan reactivar la economía. De esta manera, el FMI maximiza la probabilidad de que los bonos reestructurados sean reembolsados. Si el FMI no participa, los inversores en bonos podrían pensar que pueden obtener mejores condiciones, a costa de la población venezolana.
El mercado parece estar tratando la reestructuración de Venezuela como técnicamente compleja pero económicamente rutinaria. Con emisores soberanos y cuasi soberanos, inversionistas institucionales, organizaciones multilaterales, acreedores bilaterales (en particular China) y sustanciales demandas de arbitraje en juego, esta reestructuración está destinada a ser una de las más complejas de la historia moderna. [2] La deuda total de Venezuela se estima en alrededor de $170 mil millones, entre el 180 por ciento y el 200 por ciento de su PIB. Con estas cifras, los economistas de mercado ejecutan modelos de sostenibilidad, hacen suposiciones sobre la posible recuperación de la producción petrolera y asignan los ingresos futuros entre las compañías petroleras, los inversionistas extranjeros, los acreedores y el gobierno, la tensión típica en cualquier escenario de reestructuración.
Lo que a menudo se pasa por alto es el contexto: durante más de dos décadas, el populismo autoritario ha asolado Venezuela. El país ha experimentado una de las contracciones en tiempos de paz más severas de los últimos 130 años, que recuerda a la Alemania de la posguerra y al Irak anterior a 1990. [3] En 2020, el PIB per cápita se desplomó a cerca del 70 por ciento por debajo de su máximo de 2014; hoy, se sitúa en aproximadamente el 50 por ciento de esa cifra. La situación económica sigue siendo crítica: la tasa nacional de pobreza ronda el 70 por ciento, y casi 8 millones de venezolanos —casi el 25 por ciento de la población— han huido del país tras sufrir una inflación muy alta, incluyendo un episodio de hiperinflación.
A diferencia de los colapsos en tiempos de guerra, donde el capital se aniquila, el capital de Venezuela solo se ha depreciado considerablemente. Dada la dependencia del país del petróleo, la recuperación podría depender más de la legislación internacional que de la reconstrucción total de las instituciones nacionales. La recuperación de la producción petrolera en los últimos tres meses ha sido impresionante, y los recientes repuntes en los precios del petróleo respaldan la expectativa de que esta recuperación continuará.
Un análisis superficial de la alta correlación entre los ingresos petroleros y el PIB entre 2003 y 2013 podría generar optimismo sobre el potencial de la rápida recuperación de la producción petrolera para impulsar rápidamente el PIB. Sin embargo, durante esa década, las ganancias en los ingresos petroleros se debieron exclusivamente al aumento de los precios, lo que resultó en una ganancia inesperada: sin necesidad de cubrir costos adicionales ni aumentar la remuneración de los inversores, dichos recursos se canalizaron directamente a la economía para estimular la demanda agregada y el crecimiento. Pero en el caso actual, es probable que los futuros aumentos en los ingresos petroleros provengan de nueva producción, que requiere cada vez más inversión, sujeta a importantes descuentos para el petróleo pesado, con una proporción creciente de las ganancias que recae en las compañías petroleras inversoras, reduciendo el beneficio para la economía y la sociedad no petroleras. La falta de transparencia con respecto al aumento de la producción petrolera y su asignación complica aún más el análisis de cómo contribuirá a la recuperación económica.
La reconstrucción de Venezuela representará uno de los desafíos más arduos que jamás haya enfrentado una nación latinoamericana y requerirá importantes recursos públicos provenientes de instituciones financieras internacionales cuya deuda tiene prioridad sobre la de los actuales tenedores de bonos. Esta dificultad se ve agravada por la incertidumbre que rodea la falta de una transición política genuina, ya que la legitimidad del gobierno actual podría ser cuestionada, anulando potencialmente los compromisos adquiridos bajo una administración democráticamente elegida. El doble reto de lograr una transición democrática y económica puede extenderse durante muchos años, generando una profunda incertidumbre respecto a la futura producción petrolera, la actividad económica y, fundamentalmente, el bienestar de la población. Además, la recuperación económica de Venezuela dependerá también de atraer a una fracción de los 8 millones de venezolanos que viven en el extranjero para que participen en este esfuerzo, lo cual no sucederá sin una transición política.
Dadas estas complejidades, los acreedores internacionales y las reclamaciones arbitrales deberían convertirse en socios con derecho a participación accionaria en el futuro de Venezuela mediante un proceso de dos etapas. En primer lugar, la comunidad internacional debería proteger los activos e ingresos extranjeros de Venezuela frente a las reclamaciones de los acreedores durante un período prolongado. La actual orden ejecutiva estadounidense que protege los ingresos venezolanos del embargo es limitada y solo se aplica a las transacciones con Estados Unidos. Debería establecerse una protección más amplia, siguiendo el precedente de Irak en 2003. Por ejemplo, Estados Unidos podría patrocinar una resolución de la ONU —u otro tipo de acción legal coordinada— que obligue a los miembros de la ONU a declarar inmunes al embargo los ingresos de Venezuela provenientes de la venta de petróleo y otros activos extranjeros. La resolución podría aplicarse en Estados Unidos mediante una orden ejecutiva y en otros países mediante los instrumentos legales pertinentes. La segunda etapa, la reestructuración de las deudas antiguas, debería posponerse bajo la protección de la resolución de la ONU hasta que disminuyan las incertidumbres y el país se encamine hacia un futuro más estable.
Alternativamente, estas deudas podrían reestructurarse anticipadamente convirtiéndolas en instrumentos perpetuos: para alinear los rendimientos financieros con la recuperación real, los pagos comenzarían solo cuando la participación del gobierno en los ingresos petroleros, o alguna medida vinculada al PIB no petrolero, supere de manera sostenida un umbral definido, alineando así los rendimientos financieros con la recuperación real. Obviamente, este desencadenante debe ser fácilmente verificable y no estar sujeto a manipulación ni a problemas de medición. Estas acciones permitirían a Venezuela, durante la primera fase de su reconstrucción, utilizar todos los recursos disponibles para reconstruir sus instituciones, su economía y su infraestructura social.
La reestructuración de las economías tras regímenes populistas ha demostrado ser extremadamente compleja y prolongada, incluso en casos donde el daño a los marcos económicos, sociales e institucionales fue significativamente menos grave que en Venezuela. Los esfuerzos de recuperación requieren la reconstrucción de marcos institucionales, políticos y económicos modernos y basados en normas. Los inversionistas que apostaron por el éxito de un régimen autoritario basado en el petróleo deberían asumir las consecuencias, una vez que se haya compensado el nuevo capital privado y público que sustentará la reconstrucción, se hayan restablecido los indicadores sociales a un nivel digno y la economía haya retomado una senda de recuperación sostenible.
Cinco sociedades (dos venezolanas, dos españolas y una estadounidense) vinculadas a Delcy Rodríguez ingresaron dinero en una de las sociedades que pagó al ‘Grupo Zapatero‘ por intermediar en la venta de petróleo y oro.
Por: Jorge Calabrés, David Vicente y Antonio Blanco – El Español
Junto a él aparecen en diferentes cargos de las distintas sociedades nombres cercanos a Delcy Rodríguez como: Jorge Giménez, Óscar Cunto André y extrabajadores de PDVSA.
Estas sociedades daban apariencia legal a la intermediación del «Grupo Zapatero» en la venta de petróleo y oro del chavismo, según explican fuentes del caso a EL ESPAÑOL.
Esta red empresarial vincula directamente a las sociedades de los entornos más cercanos de Delcy Rodríguez y José Luis Rodríguez Zapatero.
Entre las cinco sociedades que inyectaron fondos a Softgestor SL para pagar al «Grupo Zapatero» figuran dos empresas venezolanas (Grupo Multiobras MM 77 y Sinoven Cargo CA) y una con sede en Miami pero vinculada al chavismo (Bautista Managements LLC).
Las dos empresas creadas en España que traspasaron fondos para realizar pagos al «testaferro» de Zapatero fueron una constituida por el presidente y el vicepresidente de la Federación de Fútbol de Venezuela (FVF Operaciones Globales) SL y otra sociedad instrumental de Francisco Flores (Apamate Corporate And Trust SL).
El centro neurálgico de las operaciones era una humilde gestoría de barrio en la calle Mar de Kara 17, en el distrito madrileño de Hortaleza. Un despacho discreto, con apariencia rutinaria, donde se tramitan impuestos, nóminas y papeles de empresas.
Sin embargo, para los investigadores, ese local es mucho más que una oficina administrativa: se trataría de uno de los filtros por los que el dinero procedente del entorno chavista habría entrado en España.
La pieza central es Softgestor SL, la sociedad administrada formalmente por Alberto Parra Delgado. Sobre el papel, Parra era el dueño visible.
En la práctica, según la tesis policial y judicial, quien manejaba la operativa era Francisco Flores Suárez.
Este banquero venezolano vinculado al chavismo, y cuya muerte fue anunciada hace unos meses, es señalado como el verdadero controlador de las sociedades y el dinero que orbitaba alrededor de Mar de Kara 17.
La investigación del caso Zapatero sitúa a Softgestor en un lugar clave. La empresa pagó 145.200 euros a Análisis Relevante SL, la consultora de Julio Martínez Martínez, considerado por los investigadores el «testaferro» del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
Los pagos se realizaron en dos transferencias de 72.600 euros: una en 2020 y otra en 2021. El motivo de las mismas sería el pago de comisiones por la intermediación en la venta de oro y petróleo desde Venezuela.
El contrato que justificó esos abonos preveía informes mensuales sobre la situación política, económica y social internacional. Pero el dato que más pesa para los investigadores no está sólo en el contenido del documento, sino en quién lo gestionó.
Julio Martínez no negoció con Alberto Parra, administrador formal de Softgestor. Lo hizo con Francisco Flores Suárez.
Y fue Flores quien, según la documentación incorporada a la causa, decidió qué sociedad debía aparecer como firmante. Primero se barajó Apamate Corporate And Trust SL. Después, el contrato pasó a Softgestor.
Ese cambio es uno de los indicios que apuntalan la tesis de los investigadores: las empresas de Parra eran intercambiables. No funcionaban como sociedades independientes, sino como vehículos al servicio de una operativa controlada desde fuera.
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El órgano ejecutivo de la Corte Penal Internacional (CPI) ha decidido suspender con efecto inmediato al fiscal jefe, Karim Khan, y trasladar a los países miembros la decisión sobre su futuro, en un paso sin precedentes en la institución y tras casi dos años de polémica por acusaciones de conducta sexual inapropiada.
En un comunicado difundido al término de una reunión celebrada en La Haya este lunes 8 de junio, la Mesa de la Asamblea de los Estados Partes de la CPI, órgano ejecutivo y de coordinación, explicó que, por mayoría cualificada, acordó remitir el procedimiento disciplinario por acusaciones de relaciones sexuales no consentidas contra Khan al pleno de los 125 países miembros.
No obstante, la suspensión del fiscal jefe, hasta que se adopte una decisión final, “no es una indicación del resultado final” del procedimiento, aseguró la Mesa sobre una medida que supone un duro revés para el fiscal británico, que hasta ahora había defendido que las conclusiones de un panel independiente de expertos judiciales equivalían a una exoneración de las acusaciones.
La evaluación de la Mesa, compuesta por 21 miembros, se basó en un informe elaborado por la Oficina de Servicios de Supervisión Interna de Naciones Unidas (OIOS), las pruebas recopiladas durante la investigación, el dictamen de un panel de expertos judiciales y las alegaciones presentadas por escrito por las partes afectadas. Tanto la decisión como la documentación examinada permanecerán confidenciales.
La decisión abre un nuevo capítulo en una crisis institucional que comenzó en abril de 2024, cuando una abogada que trabajaba directamente bajo la supervisión de Khan denunció haber sido víctima de conductas sexuales no consentidas.
Dos compañeros de la denunciante trasladaron inicialmente las acusaciones a la dirección de la Corte, lo que llevó al mecanismo interno de supervisión a abrir una investigación que fue cerrada pocos días después.
Meses más tarde, la OIOS asumió la investigación y elaboró un informe que sigue siendo confidencial, aunque, según filtraciones de los últimos meses, la ONU habría encontrado indicios de que respaldaban las acusaciones, pero el panel independiente consideró que las pruebas disponibles no permiten acreditar una conducta indebida con el estándar legal exigido.
La coexistencia de ambas conclusiones enfrentó durante meses a los países miembros de la Corte: algunos defendían que el caso debía cerrarse, y otros sostenían que los hallazgos de la ONU eran demasiado graves para archivar el asunto sin una respuesta institucional.
La polémica tuvo lugar en un contexto especialmente sensible para la CPI, puesto que las acusaciones contra Khan salieron a la luz poco después de que el fiscal solicitara las órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y su exministro de Defensa Yoav Gallant, por crímenes de guerra en Gaza.
Khan, que se apartó de sus funciones en mayo del año pasado a la espera de las conclusiones de la investigación, ha denunciado en repetidas ocasiones una campaña destinada a apartarlo del cargo debido a sus decisiones judiciales.
Con la decisión de hoy, el expediente entra en una nueva fase, puesto que se convocará una sesión extraordinaria de la Asamblea de los Estados Partes “lo antes posible”, en la que 125 países deberán decidir el futuro de Khan y determinar si las acusaciones suponen una conducta grave incompatible con su cargo.
Las autoridades rusas afirman que Ucrania ha lanzado un «ataque sin precedentes» contra San Petersburgo y sus alrededores, cuando la ciudad acoge el último día del foro económico anual de Rusia.
Según el gobernador Aleksandr Drozdenko, más de 140 aviones no tripulados fueron derribados en la región circundante de Leningrado, mientras que el gobernador de la ciudad, Alexander Beglov, instó a los residentes a permanecer en sus casas por primera vez desde que comenzó la guerra.
El presidente de Ucrania afirmó que sus fuerzas atacaron arsenales y una base naval de Rusia en lo que calificó como una respuesta justa a los ataques rusos.
Se produce un día después de que Vladimir Putin dijera en el foro que no tenía sentido reunirse con Volodymyr Zelensky, quien había pedido entablar conversaciones directas para poner fin a la guerra.
El comandante de una de las unidades ucranianas que participaron en los ataques con drones declaró a la BBC que era muy fácil alcanzar objetivos dentro de Rusia.
«Volamos en Rusia como si fuera nuestro propio territorio. Casi no hay resistencia, no es difícil alcanzar un objetivo», afirmó Yevhen Karas, comandante del 413.º Regimiento de Incursiones de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania.
Zelesnky publicó un mensaje en sus redes sociales el sábado asegurando que era «hora de poner fin a esta guerra», pero acusó al líder ruso de querer «seguir luchando».
Afirmó que los drones de su país habían recorrido una distancia de 1.000 kilómetros hasta la región donde está San Petersburgo y habían atacado «arsenales de la marina enemiga y una base en Kronstadt», en referencia al principal puesto avanzado de la Flota Báltica de la Armada rusa.
Según Drozdenko, los ataques de Ucrania provocaron un incendio en una instalación militar que no especificó, y aseguró que los residentes estaban siendo evacuados. También dijo que los edificios sufrieron daños «insignificantes».
De acuerdo con Zelensky, un depósito de petróleo situado a 500 kilómetros, en la región meridional de Krasnodar, también fue atacado como parte de las «sanciones de largo alcance» de Ucrania, un eufemismo para referirse a los ataques contra Rusia.
Estos últimos ataques se producen tras los bombardeos ucranianos en las afueras de San Petersburgo, justo cuando, unos días antes, daba comienzo el principal foro económico de Putin.
El importante evento, diseñado para atraer inversiones extranjeras al país y que algunos describen como el «Davos de Rusia», reunió a miles de invitados de 130 países, entre ellos una discreta delegación estadounidense.
El jueves, Zelensky pidió un alto el fuego y negociaciones cara a cara con Putin para poner fin a la guerra, que comenzó con la invasión a gran escala de Rusia en 2022.
En una carta abierta, escribió que sería «un error simplemente esperar» a que el conflicto volviera a llamar la atención de Estados Unidos.
Personas pasan por delante de una pantalla en la que se ve a Putin en el foro económico de San Petersburgo. El foro económico anual que se celebra en San Petersburgo es conocido como el «Davos de Rusia» | EPA Al hablar en el foro económico del viernes, Putin rechazó la solicitud de reunirse, y reiteró su posición de que una tregua solo permitiría a Ucrania reagruparse.
Aseguró que solo pondría fin a la guerra cuando se hubieran cumplido los objetivos de Rusia.
La postura que Rusia mantiene desde hace tiempo es que Ucrania debe retirarse de las regiones de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, así como abandonar sus esfuerzos por unirse a la Organizaciónb del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Ucrania se ha negado a ceder ningún territorio, con el argumento de que las concesiones a Moscú la alentarían a volver a invadir en el futuro.
Mientras tanto, en la región de Lugansk, en el este de Ucrania, ocupada por Rusia, las autoridades impuestas por Moscú han suspendido el servicio de autobuses en dos autopistas tras una campaña de ataques con drones ucranianos dirigidos contra la logística rusa.
Instaron a los residentes locales a no utilizarlos «por motivos de seguridad».
La administración respaldada por Rusia también prohibió los servicios de trenes de cercanías y el transporte de grupos de niños dentro de Lugansk.
Putin ha dicho en ocasiones que Rusia tiene el control total de la llamada «República Popular de Lugansk».
En las últimas semanas, los drones ucranianos han atacado la logística rusa en las partes ocupadas de Ucrania.
Un analista aseguró a la BBC que más de 200 camiones y unos 30 camiones de combustible habían sido atacados desde principios de mayo.
En los cuatro años transcurridos desde que comenzó la invasión rusa, Ucrania ha desarrollado su sector de defensa.
Kyiv ahora puede atacar con regularidad objetivos dentro de Rusia, centrando sus esfuerzos en la infraestructura energética y las instalaciones petroleras, que considera que alimentan la maquinaria de guerra de Moscú.
Rusia ha acusado a Kyiv de atacar a la población civil.
Cien años después de la muerte de Antoni Gaudí, LEGO rinde homenaje a su obra maestra inacabada con una maqueta de la Sagrada Familia. Y para honrar al genio catalán, la marca danesa lo ha dado todo: con 12.060 piezas, este set es el más grande jamás vendido por LEGO.
Disponible para pre-pedido a partir de hoy y en tiendas el 1 de noviembre de 2026, el modelo mide 62 cm de alto y cuesta 749,99 €. Pero la idea más ingeniosa no reside en la cantidad de piezas, sino en el diseño de LEGO para su montaje, inspirado en uno de los proyectos de construcción más largos de la historia.
Un montaje que recrea la obra real
En lugar de una simple sucesión lineal de piezas, LEGO divide la construcción en etapas que siguen la historia del monumento. Comienza con el ábside y la cripta, luego se construye la fachada del Nacimiento (la única parte terminada en vida de Gaudí), seguida de la fachada de la Pasión, las naves, las seis torres y la fachada de la Gloria. En miniatura, es la secuencia de un edificio que se inició en 1882 y que nunca se terminó del todo. Una ingeniosa manera de hacer que el montaje sea un verdadero atractivo.
Un objeto que se escenifica a sí mismo
Diseñado por Rok Žgalin Kobe, diseñador de la gama LEGO Architecture, el set incorpora vidrieras que filtran la luz, al igual que en la basílica real. Esta elección de diseño transforma un objeto de colección en una pieza de exhibición, e ilustra a la perfección cómo el marketing sensorial puede prolongar la experiencia mucho después de haber ensamblado el último ladrillo.
La apuesta de la colección para adultos
Reservado para mayores de 18 años, el set de la Sagrada Familia confirma el interés de LEGO por el mercado adulto, con consumidores dispuestos a invertir casi 800 € en un objeto que es a la vez decorativo y divertido. Al vincular este lanzamiento con el centenario de Gaudí, justo cuando la basílica está a punto de terminarse, la marca transforma una simple caja en una pieza de patrimonio para exhibir en casa.
Son las dos de la madrugada en el desierto de Atacama, en Chile, y me despierto en la oscuridad. Dentro de mi habitación, la oscuridad es tal que no sabes si tienes los ojos abiertos o cerrados. Busco mi teléfono, con la esperanza de encontrar algo de luz para orientarme. Pero entonces recuerdo dónde estoy.
En cambio, me dirijo sigilosamente hacia la puerta trasera de mi habitación, que da directamente al desierto. Mis pies pisan desde las baldosas lisas hasta el crujido de la roca seca y la arena. Afuera, el paisaje está en silencio, pero las estrellas brillan con intensidad; el cielo es simplemente perfecto.
Aquí, en este paraje salvaje, mantener las luces apagadas tiene recompensas espectaculares.
«Hay muy pocos lugares en la Tierra con estas condiciones», afirma Itziar de Gregorio-Monsalvo, astrofísica sénior del Observatorio Europeo Austral en Chile. Astrónomos como ella acuden en masa a esta remota zona del desierto de Atacama precisamente por la vista que estoy disfrutando.
Pero cada año, la luz artificial de las ciudades cercanas, los complejos industriales y las explotaciones mineras nubla el cielo. Los investigadores luchan por preservar la vista, pero a menos que algo cambie, uno de los últimos lugares de la Tierra libres de la contaminación lumínica humana pronto podría volverse demasiado brillante para nuevos descubrimientos.
Lo que está en juego es nuestra comprensión del Universo mismo.
Cuando miro al cielo desde mi casa en Londres, el resplandor artificial de millones de bombillas se cierne sobre la ciudad, ocultando todas las estrellas excepto las más brillantes. Pero en el desierto de Atacama, el cielo nocturno es más denso y vívido de lo que jamás he visto.
Estoy de visita en Paranal, una base astronómica operada por el Observatorio Europeo Austral (ESO), que alberga algunos de los telescopios terrestres más avanzados del mundo. Con cielos despejados y poca contaminación lumínica, su ubicación en el desierto de Atacama, escasamente poblado, ofrece el entorno perfecto para la astronomía profesional.
La contaminación lumínica procedente de las ciudades situadas en los límites del desierto y de la minería industrial está empañando la visión del cielo nocturno en el Atacama | ESO/ P. Horálek
Al alzar la vista, veo la pálida franja blanca de la Vía Láctea dibujada sobre un lienzo de puntos deslumbrantes. Sorprendentemente, también diviso dos manchas verdes que creía imposibles de percibir a simple vista: las Nubes de Magallanes, un par de galaxias enanas. Están tan lejos que parte de su luz ha viajado por el cosmos durante aproximadamente 200.000 años.
Cuando aún faltaban 200 años para que esa luz llegara a la Tierra, Lord Byron publicó su sombrío y apocalíptico poema «Oscuridad», una visión de pesadilla de un mundo sin luz alguna. «El brillante Sol se extinguió», escribió, «y las estrellas vagaban oscuras en el espacio eterno». Temía un universo de oscuridad total. Dos siglos después, nos encontramos ante el problema opuesto.
Cada año, la iluminación artificial proveniente del exterior de Paranal se acerca cada vez más. Aquí, la oscuridad es preciosa y está en peligro.
La lucha contra la creciente contaminación lumínica en el desierto de Atacama es un microcosmos de un problema global. Con la proliferación de bombillas eléctricas, alrededor del 80% de la población mundial vive actualmente bajo cielos contaminados por la luz.
Un estudio reciente sobre la visibilidad de las estrellas reveló que, en promedio a nivel mundial, el cielo se iluminó casi un 10% anual entre 2011 y 2022 debido a la contaminación lumínica. Si una persona podía ver 250 estrellas al inicio de ese período, los investigadores descubrieron que al final solo podría observar 100.
Los psicólogos han sugerido que la desaparición de las estrellas podría empeorar el bienestar mental al eliminar la conexión humana a largo plazo con el mundo natural.
Y los ecólogos han demostrado que cuando la luz artificial engaña a los animales y las plantas haciéndoles creer que es de día, puede afectar su comportamiento y fisiología, alterando los ecosistemas . Por estas razones, algunos investigadores argumentan que el exceso de luz debería clasificarse ahora como un contaminante «duro», junto con la contaminación química del aire o del agua.
En resumen, un mundo más luminoso no es necesariamente un mundo más brillante.
Los astrónomos que utilizan los telescopios del Observatorio de Paranal se han beneficiado de la ausencia de actividad humana en ese remoto desierto | Y. Beletsky/ESO
Las primeras advertencias provinieron de astrónomos ya en la década de 1970, cuando investigadores en California, Estados Unidos, se percataron de que las luces de San Francisco nublarían sus observaciones telescópicas . En aquel entonces, los astrónomos predijeron que un aumento del 10% en el brillo del cielo nocturno por encima del nivel natural afectaría gravemente la astronomía terrestre.
Para 2022, dos tercios de los principales telescopios del mundo habían superado este umbral crítico .
«Los observatorios astronómicos pueden considerarse como el proverbial canario en una mina de carbón», advirtieron los investigadores responsables de este hallazgo.
«Si ni siquiera somos capaces de mantener vivo al canario (que da la alerta temprana), entonces podemos olvidarnos de poder resolver el problema de la contaminación lumínica como un problema ambiental global».
Su estudio demostró que uno de los pocos lugares astronómicos que aún se encontraban por debajo del límite del 10% era el desierto de Atacama.
En la oscuridad
Situado en medio del último remanso de oscuridad en un mundo luminoso, el observatorio Paranal de ESO, operado por un consorcio de estados miembros europeos, alberga varios instrumentos de primer nivel para la observación del cosmos.
Entre ellos se encuentran el Very Large Telescope (VLT o Telescopio Muy Grande) y su hermano mayor, el Extremely Large Telescope (ELT, Telescopio Extremadamente Grande), cuya construcción finalizará en 2027.
Algunos de los descubrimientos astronómicos más importantes del siglo XXI se han realizado aquí, desde la primera imagen directa de un exoplaneta hasta las trayectorias estelares que confirman la presencia de un agujero negro supermasivo en el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea.
Nada más llegar, se percibe lo valiosa que es la oscuridad en este lugar. Persianas, contraventanas y toldos bloquean todas las ventanas por la noche.
Todo el complejo está diseñado para evitar la entrada de luz. Repartidos por las instalaciones, carteles con el lema «La oscuridad es belleza» animan a la gente a bajar las persianas o las linternas en el exterior. Tras el anochecer, incluso se indica a los conductores que utilicen vehículos sin las luces principales encendidas.
Situada a una altitud de 2.600 metros (8.500 pies), se tarda hasta dos horas en llegar a Paranal desde la ciudad más cercana, Antofagasta, a 130 kilómetros (81 millas) de distancia. Aparte de las carreteras, no hay señales visibles de presencia humana en ninguna dirección; solo el desierto ondulado y el océano Pacífico.
La razón por la que este observatorio y otros en el desierto de Atacama han permanecido a oscuras es sencilla, afirma el astrónomo Eduardo Unda-Sanzana, de la Universidad de Antofagasta, una voz importante en Chile que ha alertado sobre la contaminación lumínica.
«No se debe realmente a medidas de protección humanas, sino básicamente a la ausencia humana: las grandes distancias en el desierto de Atacama han sido mucho más efectivas que cualquier regulación. Han sido la verdadera defensa de estos lugares oscuros», dice.
Sin embargo, últimamente la creciente influencia de Antofagasta ha comenzado a invadir los límites de las observaciones astronómicas.
Los satélites también se han vuelto más numerosos: durante mi visita, observé una formación de más de 20 o 30 satélites sobrevolando la zona, uno tras otro, todos visibles a simple vista.
Para los astrónomos, los satélites son manejables por ahora, pero si empresas como SpaceX logran su objetivo, pronto podría haber miles que interfieran con la observación astronómica , o incluso hasta un millón si se concretan los planes para utilizar satélites como centros de datos orbitales para inteligencia artificial.
La mayor amenaza inminente para Paranal y otros observatorios es la industria: las instalaciones mineras y energéticas se acercan cada vez más.
«Llevamos muchos años monitoreando el avance de la contaminación lumínica», afirma de Gregorio-Monsalvo, representante de Eso en Chile. «Hace unos cuatro o cinco años, observamos un incremento muy elevado de la contaminación lumínica, con cada vez más industrias en la zona acercándose a Paranal».
La Vía Láctea se vislumbra sobre una montaña en el Valle de la Luna, en el desierto de Atacama | Getty Images
Recientemente, estas preocupaciones se cristalizaron en una sola amenaza: un megaproyecto industrial conocido como el complejo Inna, operado por la empresa AES Andes, cuya construcción se propuso a pocos kilómetros de Paranal.
Un análisis de Eso de 2025 advirtió que Inna amenazaba con aumentar la contaminación lumínica sobre algunos de los telescopios hasta en un 50%, además de incrementar la turbulencia atmosférica y las vibraciones, lo que degradaría aún más las observaciones.
A principios de 2026, AES Andes anunció que había decidido no seguir adelante con el proyecto, alegando otras prioridades comerciales y no las objeciones de los científicos. «Si bien el proyecto Inna es totalmente compatible con otras actividades en la región, AES Andes ha optado por centrar sus esfuerzos en el desarrollo y la construcción de su cartera de energías renovables y almacenamiento de energía», declaró la empresa a la BBC.
Para los astrónomos, sin embargo, la historia no termina aquí. Ante la falta de cambios en la regulación de la contaminación lumínica en Chile, temen que la situación empeore.
«Los marcos legales son exactamente los mismos que hace un año… todavía no hay nada definitivo», afirma Unda-Sanzana. «Si perdemos la urgencia, es muy probable que se presente un nuevo proyecto en 2026 y nos enfrentemos a la misma crisis».
Parte del problema, según Unda-Sanzana y De Gregorio-Monsalvo, radica en que las decisiones sobre el impacto ambiental de estas instalaciones industriales se basan en el umbral de contaminación lumínica de «no superar el 10% adicional», que data de la década de 1970.
«Si no contaminan (el cielo) más del 10%, básicamente cumplen con el requisito y pueden construir el proyecto», explica De Gregorio-Monsalvo.
Pero para un sitio como Paranal, cualquier aumento superior al 1% es una mala noticia. «En la década de 1970, no conocían sitios como Paranal. Si permites un aumento del 10%, básicamente destruyes el sitio», explica Unda-Sanzana.
En 2025, la Unión Astronómica Internacional actualizó sus directrices, reduciendo significativamente el umbral del 10% , al establecer un límite superior para cada sitio en función de sus características.
Dado que Paranal es uno de los seis únicos observatorios profesionales que quedan en el mundo con un nivel de contaminación lumínica inferior al 1% , las directrices recomiendan un esfuerzo adicional para preservar esta oscuridad.
Sin embargo, incluso si la industria respetara los límites revisados, es posible que no sea suficiente, según los astrónomos, ya que la aplicación de la normativa es actualmente ineficaz.
Además, con la normativa vigente, dos emplazamientos industriales podrían obtener la aprobación por separado, pero juntos generarían suficiente luminosidad como para superar el límite. «El efecto combinado de las luces podría arruinar el cielo», explica Unda-Sanzana.
Los astrónomos están presionando para que se establezca una norma secundaria que permita a las autoridades chilenas intervenir si los niveles de luz en la región superan cierto umbral.
«La norma secundaria permitiría al gobierno reaccionar y decir: ‘De acuerdo, necesitamos descontaminar este lugar’… atenuar las luces, cambiar la tecnología o hacer algo para restaurar el medio ambiente», afirma Unda-Sanzana.
Lo que ocurre en el desierto de Atacama puede parecer un problema local, pero a largo plazo podría afectar a toda la comprensión que la humanidad tiene del cosmos
Si bien es posible lanzar telescopios al espacio para escapar de la luz, estos instrumentos cumplen funciones distintas. El Telescopio Espacial James Webb, por ejemplo, ha acaparado titulares con sus descubrimientos, pero los astrónomos también necesitan los enormes espejos de las instalaciones terrestres que proporcionan mayor detalle.
El futuro Telescopio Extremadamente Grande (ELT), con un espejo de 39 metros de ancho, es demasiado grande para transportarlo en un cohete.
Si permitimos que el resplandor de la luz humana se extienda cada vez más por el cielo, no solo la ciencia saldrá perjudicada, sino que los astrónomos advierten que corremos el riesgo de separarnos de la galaxia y el Universo en los que vivimos.
Tras despertarme a las 2:00 de la madrugada y contemplar el deslumbrante cielo del desierto de Atacama, reflexioné sobre el poco tiempo que dedico a observar las estrellas hoy en día y sobre cómo el resplandor artificial en mi ciudad natal es tan omnipresente y normalizado que no me doy cuenta de lo que oculta.
La oscuridad absoluta es cada vez más difícil de encontrar. «Es un problema de escasez», afirma Unda-Sanzana.
«Hace cincuenta años, el mundo abundaba en cielos oscuros. Lo que antes era abundante ahora es extremadamente escaso. Se trata de entornos en peligro y estamos a punto de perderlos si no los protegemos. No tendremos un sustituto si perdemos esta batalla».