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Es lo que es

Armando Esteban Quito

Quien jamás haya comido por nervios, estrés, tristeza o ansiedad, que tire la primera piedra.

Por: Valeria Chavez – Infobae

La relación con la comida es tan personal como compleja, pero lo cierto es que diferenciar el hambre fisiológica del hambre emocional es posible si se observa cómo aparece el impulso de comer, qué alimentos se buscan y qué sensación queda después.

Nutricionistas consultadas por Infobae coincidieron en que tomar conciencia del registro corporal y emocional ayuda a salir del “piloto automático” y a evitar que la comida se convierta en la respuesta inmediata ante determinadas emociones, casi siempre negativas.

Para comenzar, la médica especialista en Medicina Interna y Nutrición y vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) Marianela Aguirre Ackermann (MN 151.867) explicó que el hambre fisiológica “responde a necesidades energéticas del organismo”, mientras que el hambre emocional “se define como la propensión a comer en respuesta a emociones”.

Consultada al respecto por este medio, la médica especialista en endocrinología, directora de posgrados en obesidad de la Universidad Favaloro y coordinadora del grupo de trabajo de Obesidad de la SAN, Ana Cappelletti (MN 76523) sostuvo que comprender estas diferencias ayuda a alejarse de la idea de la “falta de voluntad” y a pensar estrategias “más personalizadas y empáticas”.

Y si bien la distinción “no siempre es perfecta”, y una persona puede tener hambre física y, al mismo tiempo, estar ansiosa, Aguirre Ackermann propuso ampliar la pregunta antes de comer: “Más que preguntarse solamente ‘¿tengo hambre?’, una pregunta más útil es: ‘¿qué estoy necesitando en este momento: energía, descansar, calma, distracción, contención?’”.

Qué es hambre fisiológica y qué es hambre emocional (y por qué pueden coexistir)

Aguirre Ackermann señaló que “la evidencia describe la alimentación emocional como la tendencia a comer en respuesta a emociones, especialmente emociones negativas, más que por señales corporales de hambre y saciedad”. Y la vinculó con “ansiedad, estrés, depresión, mayor consumo de alimentos hiperpalatables y mayor dificultad para sostener cambios de peso en algunas personas”.

Cappelletti, desde la práctica clínica, explicó: “Siempre que una persona llega a la consulta por sobrepeso u obesidad, conversamos sobre su relación con la comida”. Y advirtió: “No siempre las razones por las que ingerimos alimentos están relacionadas con necesidades reales del organismo o con hambre física”. En esa conversación, describió distintos patrones: personas que “comen grandes cantidades hasta sentirse excesivamente llenas”, otras que sienten saciedad rápido pero luego necesitan “picotear”, y quienes comen “por placer aprendido, como forma de recompensa” o ante disparadores emocionales “de manera compulsiva”.

Señales corporales y conductuales: el “mapa” para identificar qué te pasa

Aguirre Ackermann explicó que se puede diferenciar el hambre real del emocional según “su origen, qué alimentos se buscan y las sensaciones posteriores”. Cappelletti coincidió en que “el primer paso es poder identificarlos” y sugirió “estar atento/a” para reconocer el hambre física y distinguirla del deseo de comer “aun sin hambre real”.

En ese sentido, algunas de las señales corporales y conductuales que diferencian el hambre emocional de la fisiológica según las especialistas son:

  • Cómo aparece el impulso (gradual vs. urgente). Aguirre Ackermann sostuvo que “el hambre fisiológica suele aparecer de manera gradual”. En cambio, “el hambre emocional suele aparecer de golpe, con más urgencia y con una sensación de ‘necesito comer algo ahora’”.
  • Qué comida se busca (opciones abiertas vs. antojo específico). “Cuando el cuerpo necesita energía, generalmente no es selectivo y acepta distintas opciones de comida”, indicó la vicepresidenta de la SAN. En el hambre emocional, describió “una inclinación marcada por alimentos densos en energía, pobres en nutrientes y muy sabrosos”, como “chocolates/snacks”. Lo resumió así: “Suele haber más urgencia y más deseo y búsqueda de algo específico: algo dulce, harinoso, crocante, salado o muy sabroso”.
  • Dónde se siente (estómago vs. tensión emocional). Aguirre Ackermann enumeró señales físicas del hambre fisiológica: “sensación de vacío en el estómago, ruidos intestinales, menos energía, dificultad para concentrarse o sensación de debilidad”. En el hambre emocional, dijo que primero aparece “tensión, ansiedad, cansancio, irritabilidad, aburrimiento o angustia”. Cappelletti aportó una definición corporal: “El hambre fisiológica se siente de forma progresiva en el estómago, como una sensación de vacío que calma al comer”.
  • Qué emoción o situación la disparó (disparadores psicológicos). Aguirre Ackermann afirmó: “El hambre emocional aparece ante estados de ánimo negativos como estrés, ansiedad, depresión o aburrimiento” y “funciona como un ‘mecanismo de afrontamiento’”. Cappelletti señaló que puede dispararse por “ansiedad, nerviosismo, enojo, tristeza o alegría según las personas”.
  • Qué pasa después de comer. (saciedad vs. culpa o malestar) Aguirre Ackermann explicó: “Cuando se come por hambre fisiológica, suele aparecer saciedad”. Si se come para tapar una emoción, “el alivio puede durar poco” y luego aparecer “culpa, malestar, sensación de pérdida de control” o la idea de que “comí, pero no era eso lo que necesitaba”. También señaló que, tras episodios de comida emocional, pueden aparecer “emociones negativas sobre su apariencia física e insatisfacción corporal”. Cappelletti sumó que a veces, aun después de comer, “persiste la sensación de necesidad porque el origen no está en una verdadera necesidad energética del organismo”.
  • Dificultad para reconocer lo que se siente (confundir emoción con hambre). Aguirre Ackermann señaló que quienes comen por emociones pueden tener “dificultad de reconocimiento interno” y que eso “puede llevar a confundir estados afectivos con necesidad física de alimento”.

Ansiedad y estrés: qué ocurre en el cerebro y por qué se come “en automático”

La relación entre estrés, ansiedad y hambre es, según las especialistas, “un fenómeno complejo” con una transición “del hambre homeostática” al “hambre hedónica”. En lo fisiológico, Aguirre Ackermann explicó que “se activa más el sistema de recompensa” y que el estrés puede aumentar el deseo por alimentos “muy palatables”. También señaló que la corteza prefrontal puede regular peor los impulsos cuando hay cansancio o sobrecarga: “Por eso cuesta más elegir con calma y aparece una conducta más automática frente a la comida”. Además, advirtió que el estrés puede “dificultar la percepción de hambre, saciedad o plenitud”.

En lo conductual, definió el hambre emocional como “un mecanismo de afrontamiento desadaptativo” que aparece cuando la comida funciona “como una forma rápida de aliviar o tapar una emoción incómoda”. Y detalló cómo se sostiene: “El cerebro aprende asociaciones” del tipo “cuando estoy nerviosa, como algo dulce”.

Cappelletti explicó que la conducta alimentaria se determina por “tres sistemas conectados”: el homeostático-energético, el de recompensa y el emocional o de estrés, “inmersos” en un sistema socioambiental. Según indicó, esa interacción “determina la toma de decisiones sobre el acto de comer”.

Por qué el cerebro pide ultraprocesados y no fruta en esos momentos

No es casualidad que una persona inmersa en una crisis de ansiedad prefiera alimentos densos en energía: “Los alimentos altamente procesados son altamente palatables y ejercen un efecto de recompensa más potente”, sintetizó Aguirre Ackermann, que también mencionó la “asociación aprendida” del sabor dulce con emociones positivas y el foco en “la gratificación a corto plazo”.

Cappelletti lo expresó así: “En situaciones de estrés o ansiedad el cerebro busca alivio rápido”. Y agregó que los alimentos ricos en azúcares y grasas “activan con mayor intensidad el sistema de recompensa cerebral” y que puede existir una “respuesta anticipatoria de placer aprendida”, donde “incluso antes de comerlos” ya se activan circuitos de recompensa.

La pausa antes de comer: preguntas simples para salir del “piloto automático”

Según las especialistas, hacer una pausa antes de comer puede ayudar a salir del piloto automático. “No se trata de prohibirse comer”, remarcó Aguirre Ackermann, quien propuso una pregunta directa: “¿Tengo hambre o estoy ansioso, cansado, aburrido, angustiado o sobrepasado?”. También sugirió un filtro breve: “Antes de comer, conviene hacer una pausa breve y preguntarse: ¿esto empezó en el estómago o empezó en una emoción?”.

Cappelletti advirtió que esa pausa es más difícil si la persona “junta hambre” durante el día: “No atender” las señales a tiempo “puede dificultar la pausa necesaria para elegir qué y cuánto comer”. También señaló que períodos de rigidez por el mandato de “estar a dieta” pueden disparar “desborde o pérdida de control”. Su propuesta inicial fue “preguntarse si lo que necesito es comida o calmar una emoción”.

Qué hacer cuando es hambre emocional: estrategias sin culpa

En este punto, Aguirre Ackermann afirmó que, al identificar hambre emocional, “el primer paso es no juzgarse”. Entre recursos, destacó “ponerle nombre a la emoción” y “hacer una pausa breve”. Para buscar alivio sin comida, enumeró opciones: “caminar unos minutos, respirar lento, ducharse, escribir lo que se siente, escuchar música, llamar a alguien”. También sugirió “ordenar el micro ambiente” con comidas más planificadas y menos disparadores a mano, y recomendó pedir ayuda profesional si el patrón es frecuente o genera malestar: “La terapia cognitivo-conductual, el trabajo sobre regulación emocional, el manejo del estrés y la educación alimentaria” son grandes aliados en estos casos.

Cappelletti coincidió en el punto de partida: “El primer paso es no sentir culpa”. Y dijo que dejar de comer por distracción o aburrimiento requiere “atención e implementación de estrategias sencillas” como “hablar con alguien, caminar, escuchar música, hacer una pausa o realizar actividad física”. También subrayó que separar la respuesta aprendida “comienza con el registro” de emociones y, muchas veces, con “acompañamiento terapéutico”.

Cómo cambiar cuando el patrón lleva años

Para Aguirre Ackermann, el cambio se trabaja mejor “en tres frentes: ordenar la alimentación, reconocer emociones y modificar el entorno”. Recomendó evitar llegar con hambre extrema, identificar horarios de riesgo, tener opciones visibles (fruta, yogur, infusiones, snacks porcionados) y “no depender de la prohibición”. También sugirió registrar por algunos días “hora, emoción, nivel de hambre, lugar y qué se comió” para “encontrar patrones”.

Cappelletti remarcó: “No se trata solo de ‘tener fuerza de voluntad’, sino de modificar conductas aprendidas”. Recomendó “valorar pequeños cambios mantenidos en el tiempo” y enumeró estrategias, como ordenar horarios de comida, mejorar el descanso, incorporar actividad física y crear un ambiente que favorezca mejores decisiones, con “apoyo terapéutico” e “interdisciplinario” cuando haga falta.

El juez Pedro Velasco Prieto, presidente del Circuito Judicial del Zulia, se negó a atender el pedido de una comadre de Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro, y acabó preso en la cárcel de El Rodeo I a finales del año 2024.

La Patilla

“A mediados del 2024, el juez contencioso Pedro Velasco recibió la llamada que sería un ascenso a su carrera profesional. Sería llamado para ser el presidente del circuito judicial penal de Maracaibo, Estado Zulia. Lo que no sabría es que unos meses después estaría siendo acusado de casos gravísimos para supuestamente impedir la toma de posición de Nicolás Maduro”, comentó la periodista Maryorin Méndez en un video publicado en su cuenta en Instagram.

“El asunto se remonta a esos meses atrás, cuando él llega al circuito judicial de Maracaibo y se encuentra con la disputa entre dos familias dueñas de camaroneras, la familia Rincón y la familia Linares. Estas personas se disputan cosas propias de negocios, en las que una de las abogadas de un grupo de ellos es nada más y nada menos que Miriam Morandi, quien se dice comadre de Cilia Flores. El juez de entonces, Pedro Velasco, tenía que tomar decisiones por su relevancia, por su cargo y por su posición que podrían influir en esta decisión.Pero Pedro nunca atendió esa llamada y días después era detenido en el circuito judicial. En ese momento fueron detenidos en total cinco personas”, recordó la comunicadora.

Por si fuera poco, Pedro Velasco fue incluido en la cartelera de “Con el mazo dando”, show mediático de Diosdado Cabello, por su presunta vinculación en la Operación “No a la Navidad” que supuestamente impediría la toma de posesión de Nicolás Maduro el 10 de enero de 2025.

“Yo lloro por mí y lloro por todas las madres que tienen en esta situación que tengo yo. Yo sé que eso es muy fuerte para una madre. Y yo lloro por ellas y ruego por ellas.
Pero el que tiene el poder en estos momentos, para mí es Dios. Pero para los que están aquí, están sin causa alguna, están presos. Para ellos es que sean cumplidos en lo que prometen, porque lo que necesitan ellos y nosotras las madres es la libertad de nuestros hijos”, solicitó a las autoridades chavista Luisa Prieto Briceño, madre del juez.

La posible reactivación de Aserca Airlines comienza a tomar una dimensión que va más allá del regreso de una marca histórica de la aviación venezolana. En un momento en el que el país necesita recuperar conectividad, empleo especializado, confianza operativa y presencia regional, el proyecto de Aserca podría convertirse en una pieza relevante dentro de una visión más amplia para reposicionar a Venezuela como punto estratégico de conexión aérea en el continente.

La historia de Aero Servicios Carabobo C.A  tiene un peso particular dentro de la aviación nacional. Fundada originalmente en 1968, la aerolínea fue posteriormente reactivada en 1990 bajo la marca Aserca Airlines C.A , etapa en la que comenzó a consolidarse como uno de los operadores privados más importantes del país. Durante casi tres décadas, Aserca formó parte esencial del sistema aéreo venezolano, conectando ciudades nacionales e internacionales, generando empleo especializado y llegando a ocupar una posición de liderazgo en el mercado doméstico hasta el cese de sus operaciones en 2018.

Ese recorrido histórico explica por qué su eventual regreso no se percibe únicamente como la reaparición de una empresa, sino como la posibilidad de recuperar una plataforma aérea con memoria operativa, reconocimiento de marca y experiencia acumulada en un mercado que necesita reconstruir su conectividad.

Esa visión coincide con planteamientos recientes realizados por Arturo Barreira, presidente de Airbus para las Américas, quien durante la conferencia Wings of Change Americas destacó el potencial del mercado venezolano y la posición geográfica privilegiada de Caracas. Según reseñas públicas de sus declaraciones, Barreira señaló que, aunque el tráfico aéreo venezolano se ha reducido de forma importante en las últimas dos décadas, el país conserva un potencial subyacente significativo.

Uno de los puntos más relevantes de su análisis fue la necesidad de renovar la flota que actualmente opera en Venezuela. Barreira habría señalado que el país cuenta con una de las flotas más antiguas del continente, con aeronaves que superan los treinta años de antigüedad, y que el mercado requiere avanzar hacia equipos modernos de pasillo único para rutas regionales, así como aeronaves de mayor capacidad para trayectos de largo alcance.

La frase central de su planteamiento resume el valor estratégico del país: “Venezuela está en el centro de las Américas. Con un A320 puede servir tanto a Montreal como Buenos Aires. O sea, para eso es perfecto”.

En ese contexto, el proyecto de Aserca Airlines adquiere una relevancia particular. La compañía ha venido adelantando un proceso formal ante el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) orientado a evaluar la reactivación de su Certificado de Explotador de Servicios Aéreos, históricamente identificado como AOC N.° OCA-012. De acuerdo con documentación regulatoria conocida, el proceso permanece sujeto a la evaluación técnica, jurídica y operacional de la autoridad aeronáutica venezolana.

Lo importante es que la propuesta no parece limitarse a una intención declarativa. En el expediente consignado ante el INAC figuran comunicaciones y anexos vinculados con actores internacionales relevantes, entre ellos Airbus Americas, SKY Leasing, Stella Nova Aviation Capital, Price Forbes y 3442 Labs Inc., cada uno asociado a áreas esenciales para una reactivación seria: soporte técnico y acompañamiento en la incorporación de flota Airbus; estructuración y disponibilidad de aeronaves; soporte financiero; seguros y reaseguros aeronáuticos; y desarrollo tecnológico para sistemas operativos, comerciales y de gestión.

La posible incorporación de aeronaves Airbus A320ceo, A321ceo y eventualmente A330ceo permitiría a Aserca insertarse precisamente en la lógica descrita por Barreira: una Venezuela capaz de recuperar rutas domésticas, conectar eficientemente el Caribe, América del Norte y América del Sur, y eventualmente reconstruir una red internacional de mayor alcance.

De consolidarse bajo la supervisión del INAC, el impacto para el país podría ser significativo. Una Aserca reactivada con flota moderna contribuiría a generar empleos directos e indirectos, reactivar capacidades técnicas, dinamizar aeropuertos, fortalecer proveedores locales, estimular el turismo, mejorar la competencia y ofrecer nuevas alternativas a los pasajeros venezolanos.

La aviación no es solo transporte. Es conectividad económica, integración territorial, turismo, comercio, logística, reputación internacional y movilidad humana. Para Venezuela, recuperar operadores nacionales sólidos y técnicamente estructurados puede ser parte esencial de la reconstrucción de su infraestructura productiva.

También es importante precisar que este proceso no implica todavía una autorización definitiva para operar ni un anuncio formal de inicio de vuelos. La decisión corresponde al INAC, como autoridad competente, que deberá verificar el cumplimiento de todos los requisitos regulatorios, técnicos, financieros, operacionales y de seguridad aplicables.

Sin embargo, en un país que necesita señales concretas de recuperación, el hecho de que una aerolínea venezolana con historia, marca reconocida, respaldo financiero, soporte técnico internacional, seguros especializados y plataforma tecnológica esté procurando avanzar en un proceso formal de reactivación merece ser observado con seriedad.

Aserca fue durante años una referencia de conectividad nacional e internacional. Su eventual regreso, si se materializa con rigor técnico, transparencia regulatoria y supervisión adecuada, podría representar algo más que la vuelta de una aerolínea: podría ser una oportunidad para que Venezuela vuelva a ocupar, desde Caracas, un lugar natural en el mapa aéreo de las Américas.

Según fuentes vinculadas al proceso, Aserca se mantiene a la espera de que el INAC defina el calendario y las fases procedimentales correspondientes para avanzar en la reactivación de su certificación operacional. De concretarse esa autorización, la aerolínea podría iniciar formalmente la etapa preparatoria que permitiría estructurar su cronograma técnico, operacional y comercial, incluyendo, en su momento, la definición de la fecha de su primer vuelo en esta nueva etapa.

Ante la creciente migración de empresas hacia el sector informal, el sector gremial privado advierte que este fenómeno no responde a una estrategia de rentabilidad, sino a un mecanismo de supervivencia frente a un sistema burocrático de imposible cumplimiento. La informalidad es, en realidad, la consecuencia directa de una severa desviación estructural que ahoga a las pequeñas y medianas empresas (PYMES).

Por: Ing. Bernardo Calvo

El origen de la distorsión: La desactualización de la Unidad Tributaria

La raíz de este problema proviene de la pérdida de valor real de la Unidad Tributaria como instrumento para segmentar a las empresas según su capacidad económica y operativa. Históricamente, la figura de los «contribuyentes especiales» se diseñó para un grupo exclusivo y robusto de empresas (inicialmente unas 430 corporaciones) preparadas para coadyuvar con la administración pública.
Sin embargo, tras años de desactualización progresiva, los bajos montos establecidos en las normativas terminaron arropando de manera indiscriminada al 100% de los contribuyentes a nivel nacional. Hoy en día, una pequeña o mediana empresa, sin importar sus profundas limitaciones administrativas, es tratada con la misma rigidez y exigencia que una gran corporación. El sector privado se ha visto transformado en un apéndice operativo y gratuito de la administración tributaria nacional, estadal y municipal.

Asfixia operativa y multiplicidad de acreedores

Esta delegación forzosa de tareas estatales se ha extendido de forma alarmante a más de 40 oficinas públicas de distinta índole, las cuales exigen de manera independiente que el empresario asuma sus procesos de registro, recaudación y fiscalización. En la Venezuela actual, un empresario formal se ve obligado a enfrentar, en ocasiones, a más acreedores de la administración pública que a sus propios clientes.

El tejido empresarial privado no está diseñado para funcionar como una extensión sometida de la burocracia estatal. La imposición de altísimos costos operativos, unida a una fiscalización que castiga con multas severas el más mínimo fallo en tareas administrativas delegadas (y no remuneradas), está empujando a las empresas formales a la desaparición o a la clandestinidad económica.

La propuesta: Monotributo y Monoadministración


La informalidad es el producto del abuso en las cargas administrativas sobre quienes representan la mayoría del motor económico del país. Para revertir esta alarmante tendencia y rescatar la formalidad, es urgente implementar una reforma profunda y racional.

Proponemos la adopción real de la figura del monotributo, la cual debe venir acompañada estrictamente de una monoadministración. El sector productivo necesita interactuar con un solo ente público unificado. El tiempo del empresario debe invertirse en generar empleo, producir bienes y reactivar la economía, y no en atender de manera interminable a múltiples despachos públicos cuyas exigencias cruzadas solo asfixian la iniciativa privada.

La viabilidad del país depende de simplificar, descentralizar las cargas y permitir que las empresas vuelvan a dedicarse a su verdadera naturaleza: producir bienestar.

Cuando los aviones Osprey del Ejército de Estados Unidos cruzaron el cielo de Caracas el pasado 23 de mayo en un —quizá innecesario— simulacro militar, algo que llevaba meses fermentando en silencio terminó de salir a la luz. Las bases chavistas que durante 27 años sostuvieron la revolución bolivariana —los colectivos, los cuadros de partido, los movimientos populares— se están revolviendo contra el nuevo orden que ha impuesto Washington en Venezuela. Las quejas y las advertencias de los aliados chavistas son cada vez más abiertas y duras, aunque sigue sin estar claro si son suficientes para poner en aprietos a Delcy Rodríguez.

Por: Florantonia Singer y María Martín – El País

Las reacciones ante la tutela de Estados Unidos sobre el país desde la intervención militar del 3 de enero, en la que capturaron a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, han pasado del desconcierto a la indignación. El antiguo enemigo del chavismo, el imperialismo estadounidense, ahora es un aliado que marca los ritmos del país, hace maniobras militares y hasta anuncia los viajes internacionales de la sucesora chavista. Y las bases que durante décadas gritaron “Yankee go home” no saben muy bien qué hacer con eso.

El malestar se fragua en silencio desde el 3 de enero, pero hace unas semanas, una guerrilla de influencers chavistas comenzó a levantar la bandera de la traición. Dos propagandistas acérrimos del chavismo, Mario Silva, conductor del programa “La Hojilla”, y el argentino Diego Suárez, conocido como “Michelo”, le subieron el volumen a la queja: quienes están en el poder hoy, decían, cooperaron con el encarcelamiento de Maduro y Flores en Nueva York. Sembraban dudas ante el sapo que más le está costando tragar al chavismo tras la caída de su líder: la batuta estadounidense.

Personas se manifiestan en rechazo al simulacro de evacuación que Estados Unidos realiza en Caracas (Venezuela). EFE/ Miguel Gutiérrez

Cuando el ruido en redes parecía haberse rebajado, el propio chavismo entregó a Alex Saab —el colaborador más cercano de Maduro, convertido en héroe y mártir del antiimperialismo tras años de campaña en su favor— a la justicia estadounidense. El empresario colombiano es ahora una pieza en manos de Washington que podría ser clave en el proceso abierto contra Maduro. Ante la enorme polémica que suscitó la entrega, la presidenta encargada zanjó con una única defensa: que cada decisión tomada desde el 3 de enero ha sido por “el interés de la nación”.

El fin de semana pasado, el malestar encontró su imagen. Dos convertiplanos militares estadounidenses aterrizaron en Caracas —la misma ciudad que habían bombardeado cinco meses antes— en lo que el diplomático Yván Gil presentó como un “simulacro de evacuación de emergencia”. A bordo venía el jefe del Comando Sur, el general Francis Donovan, seguido por una veintena de marines vestidos de camuflaje. En las calles, pudieron verse algunas pancartas con el viejo grito de “Yankee go home” y hubo tres protestas pequeñas, pero significativas: para muchos chavistas, ver esas aeronaves en el cielo de Caracas con el permiso del propio chavismo fue una obscenidad.

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Un hombre perdió la vida tras ser atacado por su propio perro de raza Pitbull, cuando intentaba evitar que mordiera a una estudiante en el sector Las Tunitas de Catia La Mar, en La Guaira.

Notitarde

Al percatarse del inminente peligro, el propietario del can corrió de inmediato detrás de él con el fin de sujetarlo y evitar que mordiera a la joven.

Sin embargo, en medio del forcejeo por contenerlo al animal, el Pitbull reaccionó de forma sumamente agresiva, volviéndose directamente contra su propietario.

El canino le propinó una feroz mordedura en el cuello que terminó comprometiéndole gravemente la vena yugular.

Biagio Pilieri, Freddy Superlano, Juan Pablo Guanipa, Williams Dávila, Carlos Azuaje, Yandir Loggiodice, Jordan Sifuentes y Luis Isturiz; acompañados por Deyalitza Aray; entre otros destacados dirigentes nacionales de diversos partidos políticos, se dieron cita la tarde de este viernes 29 de mayo en San Felipe, para exigir la libertad de todos los presos políticos.

NDP

La asamblea que concentró a una decena de dirigentes nacionales, presos políticos, sectores sociales y más de mil activistas, también fue un espacio para impulsar la exigencia de lograr un cronograma electoral presidencial que ponga fecha definitiva para el cambio en el país. En palabras de Biagio Pilieri, mantenerse “unidos y organizados” será la clave para lograr un verdadero proceso de transición democrática.

“Hemos pasado momentos muy duros, de persecución, exilio y cárcel; lo recordábamos recientemente en Panamá, junto a la líder de las fuerzas democráticas, María Corina Machado; pero hoy venimos a decirles que, unidos y organizados lo vamos a lograr” aseguró Pilieri, en referencia al reciente encuentro de Maria Corina Machado junto a representantes de la Plataforma Unitaria Democrática en Panamá.

Reiteran exigencia de libertad plena para todos los presos políticos

La asamblea de ex presos políticos en Yaracuy también contó con el acompañamiento de excarcelados y familiares de varios presos políticos de la región, quienes siguen exigiendo la liberación de los 457 presos por motivos políticos que aún quedan bajo custodia del Estado en Venezuela.

La inteligencia artificial ha mejorado mucho desde que está a nuestro alcance, pudiendo establecer el punto de partida a finales de 2022, con el lanzamiento de ChatGPT, actualmente el bot conversacional más utilizado del mundo. Aunque mucha gente usa esta tecnología de forma recreativa o como alternativa al buscador de Google para resolver sus dudas sin tener que navegar entre páginas y páginas de sitios web, tiene un potencial enorme del que una buena parte de la población no es consciente. Por ejemplo, a nivel matemático.

Por: Jesús Quesada – National Geographic

Algunos modelos de IA especializados son capaces de resolver problemas matemáticos muy complejos. Por ejemplo, DeepSeekMath-V2, del laboratorio chino DeepSeek, es genial en esta disciplina científica. Está diseñado para razonamiento matemático de alta precisión y generación de pruebas formales. En las preguntas de la Competencia Matemática William Lowell Putnam de 2024, logró obtener 118 de 129 puntos. Es una de las competiciones matemáticas universitarias más prestigiosas de Estados Unidos y Canadá.

Cada vez más empresas entrenan sus modelos de IA para destacar en el campo de las matemáticas. OpenAI no es una excepción. La compañía tras ChatGPT anunció recientemente que había resuelto una importante conjetura geométrica con una sencilla consulta a un chatbot. Varios expertos quedaron asombrados con el resultado, calificando el método de “ingenioso” y “elegante”. Se trata del problema de la distancia unitaria planar de Paul Erdős.

Antes de continuar, conviene introducir a Paul Erdős (1913-1996). Erdős fue uno de los matemáticos más brillantes y prolíficos del siglo XX. Nacido en Budapest (Hungría), entonces parte del Imperio austrohúngaro, se estima que publicó alrededor de 1.500 artículos científicos a lo largo de su vida. La mayoría de los matemáticos de éxito apenas publican unas pocas docenas, por lo que lo de Erdős es un caso excepcional. Colaboró con más de 500 matemáticos diferentes y todo el dinero que ganaba con precios o conferencias lo donaba a estudiantes prometedores, causas benéficas o como recompensa a quien lograra resolver problemas matemáticos que él mismo planteaba.

SI bien es imposible dar una cifra exacta, ya que Erdős solía proponer problemas de manera informar durante sus viajes, conversaciones y conferencias, planteó más de 1.100 problemas matemáticos formales y conjeturas a lo largo de su carrera. Algunas fuentes apunta a más de 1.500 problemas y conjeturas. De hecho, existe un sitio web, erdosproblems.com, que funciona como base de datos y, al momento de escribir estas líneas, cuenta algo más de 1.200 problemas, de los cuales el 45 % (alrededor de 540) ya han sido resueltos.

El problema que ha resuelto el chatbot de OpenAI es el de la distancia unitaria planar, que pregunta por el número máximo de pares de puntos que están exactamente a una distancia de 1 en un conjunto d “n” puntos en el plano euclidiano. Tras haber sido resuelto por la inteligencia artificial, Tim Gowers, matemático de la Universidad de Cambridge, en un comentario solicitado por OpenAI, dijo: «Ninguna prueba generada por IA anterior se ha acercado. Daniel Litt, matemático de la Universidad de Toronto, por su parte, comentó: “Este es el único resultado interesante producido de forma autónoma por la IA hasta el momento”.

Los matemáticos de OpenAI, Mehtaab Sawhney y Mark Sellke (que también han utilizado la IA para resolver otros problemas de Erdős menos prestigiosos), introdujeron la conjetura en un modelo de lenguaje interno entrenado para el razonamiento general. Le preguntaron si Erdős tenía razón y, después de generar cientos de páginas de lógica y cálculos, superó la solución del legendario matemático, que en vida afirmaba que nadie podría resolverlo mejor que él.

Curiosamente, la solución propuesta por la IA no es la mejor posible, ya que el matemático Will Sawin afirma ya haberlo mejorado, aunque aún no ha publicado su demostración. OpenAI contactó en privado con varios expertos para verificar la demostración de la inteligencia artificial. Al parecer, lo que más impresionó fue la extraordinaria paciencia y concentración de esta tecnología.

“Las IA tienen una ventaja: no se trata solo de que puedan probar todos los métodos conocidos. Pueden experimentar durante más tiempo y en terrenos más turbulentos que los matemáticos sin verse superadas”, afirmó Jacob Tsimerman, matemático de la Universidad de Toronto que no participó en el estudio.

En las democracias contemporáneas, la amnistía suele concebirse como un instrumento excepcional de reconciliación nacional, asociado a procesos de transición política, pacificación y reconstrucción institucional. Su legitimidad descansa sobre principios esenciales: verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.

Venezuela, sin embargo, ofrece uno de los ejemplos más perversos de deformación de este concepto.

Durante más de tres décadas, la amnistía ha sido utilizada no como herramienta de justicia transicional, sino como instrumento de poder. Distintos actores la han empleado con finalidades diversas, aunque con un elemento común: nunca estuvo orientada a restaurar el Estado de derecho, sino a consolidar relaciones de dominación política.

La amnistía de los vencedores

El primer episodio resulta particularmente revelador. En el año 2000, poco después de la entrada en vigor de la Constitución de 1999, el gobierno de Hugo Chávez promulgó una Ley de Amnistía Política General que benefició a militares y civiles involucrados en las intentonas golpistas de 1992, incluyendo los alzamientos del 4 de febrero y del 27 de noviembre contra el gobierno constitucional de Carlos Andrés Pérez.

La singularidad jurídica del caso es evidente: uno de los principales responsables de aquellos golpes era el propio Chávez, quien, una vez alcanzado el poder por la vía electoral, utilizó el aparato del Estado para exonerar a sus compañeros de armas y a quienes participaron en la conspiración.

No se trataba de una transición democrática destinada a cerrar heridas nacionales, sino del vencedor político absolviendo a sus propios aliados.

La amnistía bloqueada

Quince años después ocurrió el fenómeno inverso. En 2016, la Asamblea Nacional elegida con mayoría opositora aprobó una Ley de Amnistía destinada a liberar presos políticos y de conciencia encarcelados por el régimen de Nicolás Maduro.

A diferencia del episodio anterior, esta iniciativa sí respondía a una lógica de reparación frente a detenciones arbitrarias y persecución política. Sin embargo, la ley fue anulada por el Tribunal Supremo de Justicia controlado por el chavismo, demostrando hasta qué punto el sistema judicial había dejado de funcionar como poder independiente para convertirse en instrumento de preservación autoritaria.

La decisión dejó al descubierto una realidad más profunda: en ausencia de independencia judicial, incluso los mecanismos concebidos para proteger derechos fundamentales terminan convertidos en letra muerta.

La administración política de la represión

Posteriormente, el propio régimen comenzó a dictar sus propias “amnistías”, liberando selectivamente a determinados detenidos políticos bajo presión internacional.

La anomalía ética y jurídica de estas medidas resulta difícil de exagerar: el mismo poder señalado por organismos internacionales —incluyendo la Misión Internacional Independiente de Determinación de Hechos de la ONU— por la comisión de crímenes de lesa humanidad aparecía ahora presentándose como actor magnánimo frente a víctimas que jamás debieron haber sido encarceladas.

No era justicia. Era administración política de la represión.

El régimen no estaba perdonando delitos reales, sino corrigiendo parcialmente abusos producidos por el propio aparato estatal que controlaba.

La amnistía convertida en mercado

El episodio más reciente termina de revelar la verdadera naturaleza del sistema.

La denominada “Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática” de 2026, decretada tras la captura de Nicolás Maduro y bajo la conducción provisional de Delcy Rodríguez, estuvo acompañada por una admisión pública extraordinariamente grave: la propia Rodríguez reconoció la existencia de jueces y fiscales que cobraban dinero a familiares de detenidos para incluirlos dentro de los beneficios de la amnistía.

La confesión posee enorme relevancia histórica y jurídica. Implica reconocer que la libertad de presos políticos operaba, en la práctica, como un mercado de impunidad administrado desde el propio aparato estatal.

Esta circunstancia se agrava aún más con la negativa de aplicar la amnistía a personas que la solicitan formalmente, sin que existan explicaciones jurídicas válidas ni criterios transparentes que justifiquen tal exclusión. Ello confirma la perversión de la figura de la amnistía, convertida en un mecanismo discrecional donde los beneficios son otorgados conforme a acuerdos, conveniencias e intereses políticos vinculados al chavismo.

De este modo, la liberación dejaba de ser un acto de justicia para convertirse en una mercancía negociada por funcionarios del sistema represivo.

El vaciamiento de la justicia transicional

Vista en perspectiva, la experiencia venezolana revela un patrón coherente: la amnistía ha sido utilizada para consolidar poder, proteger aliados, neutralizar adversarios, reducir presión internacional y, finalmente, extraer recursos económicos de las propias víctimas mediante mecanismos de corrupción institucionalizada.

En ninguno de estos episodios aparecen los elementos esenciales de una verdadera justicia transicional. No hay verdad. No hay reconocimiento de responsabilidad. No hay reparación. No existen garantías de no repetición.

Lo que existe es la utilización del lenguaje de la clemencia para administrar la arbitrariedad.

El caso venezolano plantea así una pregunta que la teoría clásica de la justicia transicional rara vez había debido enfrentar: ¿qué ocurre cuando quien decreta la amnistía no es un sucesor democrático, sino el propio aparato responsable de la represión?

La respuesta parece evidente: sin Estado de derecho, las amnistías dejan de ser instrumentos de reconciliación para convertirse en herramientas de dominación política.

Y cuando la clemencia depende del mismo poder que produjo la persecución, la amnistía deja de ser justicia para transformarse en otra forma de control.

Por ello, únicamente una verdadera transición democrática —basada en la salida efectiva del régimen del control del poder y en la reconstrucción institucional del Estado— puede abrir un camino real hacia la justicia, la reconciliación nacional y la recuperación de Venezuela.

Miguel Ángel Martin

Las granjas de minería Bitcoin desplegadas por todo el país, generan un fuerte incremento en el consumo eléctrico, que afecta a los usuarios de hogares, industrias, comercio, banca, hospitales, instalaciones educativas y la comunidad en general, así lo denuncia José Luis Pirela, Director General Nacional de Venezuela Independiente.

NDP

La participación de funcionarios y enchufados en la actividad de la minería Bitcoin, coloca al régimen en el dilema de darle electricidad a la comunidad nacional o a un entorno de privilegiados que se llenan los bolsillos en detrimento del sistema eléctrico nacional y la calidad de vida de los venezolanos, sacrificando todo un país para satisfacer sus intereses económicos particulares.

Refiere José Luis Pirela, que desde el año 2023, se ha detectado la anarquía de la minería Bitcoin, reflejada en registros de 75.000 maquinas en una sola operación masiva realizado por SUNACRIP y CORPOELEC, en semanas recientes se incautaron 17.000 máquinas, posteriormente en San Diego, Estado Carabobo encontraron en un solo galpón 2.300, cifra irrisoria frente  ala inmensa cantidad que opera en Valencia, siendo esta la entidad federal de mas alto consumo de minería Bitcoin en el país.

Los Estados mas afectados por el impacto de la minería Bitcoin en perjuicio del sistema eléctrico son: Carabobo, Aragua, Zulia, Miranda, Monagas, Anzoátegui, Trujillo, Mérida y Táchira. Esta semana desmantelaron en Maracay 4.000 equipos en un centro de minería clandestino, este lugar alcanzaba un consumo de 10 megavatios, lo cual equivale a 2.000 hogares de alto consumo.  

En Venezuela debido al uso de las granjas de Bitcoin, registra un pico histórico de la demanda eléctrica nacional que alcanza 15.579 MW, incrementando en un 35% los apagones del país, esta versión ha sido reconocida por algunos voceros oficiales.

Frente a la gravedad del problema, se hace necesario enfrentar este flagelo con todo el peso de la ley y no con posturas demagógicas, medidas efectistas y populistas. 

Finalmente añade José Luis Pirela ¨La Superintendencia de Criptoactivos debe informarle al país ¿Cuántos equipos están legalmente registrados en el organismo?, ¿Cual es el estimado de equipos que de manera ilegal conforman las granjas de minería Bitcoin?¨. Todo permite referir que ambas se encuentran usando el servicio eléctrico sin pago, lo que se traduce de manera indefectible en la continuación del daño prolongado del sistema eléctrico nacional.

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