Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

Cuando los aviones Osprey del Ejército de Estados Unidos cruzaron el cielo de Caracas el pasado 23 de mayo en un —quizá innecesario— simulacro militar, algo que llevaba meses fermentando en silencio terminó de salir a la luz. Las bases chavistas que durante 27 años sostuvieron la revolución bolivariana —los colectivos, los cuadros de partido, los movimientos populares— se están revolviendo contra el nuevo orden que ha impuesto Washington en Venezuela. Las quejas y las advertencias de los aliados chavistas son cada vez más abiertas y duras, aunque sigue sin estar claro si son suficientes para poner en aprietos a Delcy Rodríguez.

Por: Florantonia Singer y María Martín – El País

Las reacciones ante la tutela de Estados Unidos sobre el país desde la intervención militar del 3 de enero, en la que capturaron a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, han pasado del desconcierto a la indignación. El antiguo enemigo del chavismo, el imperialismo estadounidense, ahora es un aliado que marca los ritmos del país, hace maniobras militares y hasta anuncia los viajes internacionales de la sucesora chavista. Y las bases que durante décadas gritaron “Yankee go home” no saben muy bien qué hacer con eso.

El malestar se fragua en silencio desde el 3 de enero, pero hace unas semanas, una guerrilla de influencers chavistas comenzó a levantar la bandera de la traición. Dos propagandistas acérrimos del chavismo, Mario Silva, conductor del programa “La Hojilla”, y el argentino Diego Suárez, conocido como “Michelo”, le subieron el volumen a la queja: quienes están en el poder hoy, decían, cooperaron con el encarcelamiento de Maduro y Flores en Nueva York. Sembraban dudas ante el sapo que más le está costando tragar al chavismo tras la caída de su líder: la batuta estadounidense.

Personas se manifiestan en rechazo al simulacro de evacuación que Estados Unidos realiza en Caracas (Venezuela). EFE/ Miguel Gutiérrez

Cuando el ruido en redes parecía haberse rebajado, el propio chavismo entregó a Alex Saab —el colaborador más cercano de Maduro, convertido en héroe y mártir del antiimperialismo tras años de campaña en su favor— a la justicia estadounidense. El empresario colombiano es ahora una pieza en manos de Washington que podría ser clave en el proceso abierto contra Maduro. Ante la enorme polémica que suscitó la entrega, la presidenta encargada zanjó con una única defensa: que cada decisión tomada desde el 3 de enero ha sido por “el interés de la nación”.

El fin de semana pasado, el malestar encontró su imagen. Dos convertiplanos militares estadounidenses aterrizaron en Caracas —la misma ciudad que habían bombardeado cinco meses antes— en lo que el diplomático Yván Gil presentó como un “simulacro de evacuación de emergencia”. A bordo venía el jefe del Comando Sur, el general Francis Donovan, seguido por una veintena de marines vestidos de camuflaje. En las calles, pudieron verse algunas pancartas con el viejo grito de “Yankee go home” y hubo tres protestas pequeñas, pero significativas: para muchos chavistas, ver esas aeronaves en el cielo de Caracas con el permiso del propio chavismo fue una obscenidad.

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Un hombre perdió la vida tras ser atacado por su propio perro de raza Pitbull, cuando intentaba evitar que mordiera a una estudiante en el sector Las Tunitas de Catia La Mar, en La Guaira.

Notitarde

Al percatarse del inminente peligro, el propietario del can corrió de inmediato detrás de él con el fin de sujetarlo y evitar que mordiera a la joven.

Sin embargo, en medio del forcejeo por contenerlo al animal, el Pitbull reaccionó de forma sumamente agresiva, volviéndose directamente contra su propietario.

El canino le propinó una feroz mordedura en el cuello que terminó comprometiéndole gravemente la vena yugular.

Biagio Pilieri, Freddy Superlano, Juan Pablo Guanipa, Williams Dávila, Carlos Azuaje, Yandir Loggiodice, Jordan Sifuentes y Luis Isturiz; acompañados por Deyalitza Aray; entre otros destacados dirigentes nacionales de diversos partidos políticos, se dieron cita la tarde de este viernes 29 de mayo en San Felipe, para exigir la libertad de todos los presos políticos.

NDP

La asamblea que concentró a una decena de dirigentes nacionales, presos políticos, sectores sociales y más de mil activistas, también fue un espacio para impulsar la exigencia de lograr un cronograma electoral presidencial que ponga fecha definitiva para el cambio en el país. En palabras de Biagio Pilieri, mantenerse “unidos y organizados” será la clave para lograr un verdadero proceso de transición democrática.

“Hemos pasado momentos muy duros, de persecución, exilio y cárcel; lo recordábamos recientemente en Panamá, junto a la líder de las fuerzas democráticas, María Corina Machado; pero hoy venimos a decirles que, unidos y organizados lo vamos a lograr” aseguró Pilieri, en referencia al reciente encuentro de Maria Corina Machado junto a representantes de la Plataforma Unitaria Democrática en Panamá.

Reiteran exigencia de libertad plena para todos los presos políticos

La asamblea de ex presos políticos en Yaracuy también contó con el acompañamiento de excarcelados y familiares de varios presos políticos de la región, quienes siguen exigiendo la liberación de los 457 presos por motivos políticos que aún quedan bajo custodia del Estado en Venezuela.

La inteligencia artificial ha mejorado mucho desde que está a nuestro alcance, pudiendo establecer el punto de partida a finales de 2022, con el lanzamiento de ChatGPT, actualmente el bot conversacional más utilizado del mundo. Aunque mucha gente usa esta tecnología de forma recreativa o como alternativa al buscador de Google para resolver sus dudas sin tener que navegar entre páginas y páginas de sitios web, tiene un potencial enorme del que una buena parte de la población no es consciente. Por ejemplo, a nivel matemático.

Por: Jesús Quesada – National Geographic

Algunos modelos de IA especializados son capaces de resolver problemas matemáticos muy complejos. Por ejemplo, DeepSeekMath-V2, del laboratorio chino DeepSeek, es genial en esta disciplina científica. Está diseñado para razonamiento matemático de alta precisión y generación de pruebas formales. En las preguntas de la Competencia Matemática William Lowell Putnam de 2024, logró obtener 118 de 129 puntos. Es una de las competiciones matemáticas universitarias más prestigiosas de Estados Unidos y Canadá.

Cada vez más empresas entrenan sus modelos de IA para destacar en el campo de las matemáticas. OpenAI no es una excepción. La compañía tras ChatGPT anunció recientemente que había resuelto una importante conjetura geométrica con una sencilla consulta a un chatbot. Varios expertos quedaron asombrados con el resultado, calificando el método de “ingenioso” y “elegante”. Se trata del problema de la distancia unitaria planar de Paul Erdős.

Antes de continuar, conviene introducir a Paul Erdős (1913-1996). Erdős fue uno de los matemáticos más brillantes y prolíficos del siglo XX. Nacido en Budapest (Hungría), entonces parte del Imperio austrohúngaro, se estima que publicó alrededor de 1.500 artículos científicos a lo largo de su vida. La mayoría de los matemáticos de éxito apenas publican unas pocas docenas, por lo que lo de Erdős es un caso excepcional. Colaboró con más de 500 matemáticos diferentes y todo el dinero que ganaba con precios o conferencias lo donaba a estudiantes prometedores, causas benéficas o como recompensa a quien lograra resolver problemas matemáticos que él mismo planteaba.

SI bien es imposible dar una cifra exacta, ya que Erdős solía proponer problemas de manera informar durante sus viajes, conversaciones y conferencias, planteó más de 1.100 problemas matemáticos formales y conjeturas a lo largo de su carrera. Algunas fuentes apunta a más de 1.500 problemas y conjeturas. De hecho, existe un sitio web, erdosproblems.com, que funciona como base de datos y, al momento de escribir estas líneas, cuenta algo más de 1.200 problemas, de los cuales el 45 % (alrededor de 540) ya han sido resueltos.

El problema que ha resuelto el chatbot de OpenAI es el de la distancia unitaria planar, que pregunta por el número máximo de pares de puntos que están exactamente a una distancia de 1 en un conjunto d “n” puntos en el plano euclidiano. Tras haber sido resuelto por la inteligencia artificial, Tim Gowers, matemático de la Universidad de Cambridge, en un comentario solicitado por OpenAI, dijo: «Ninguna prueba generada por IA anterior se ha acercado. Daniel Litt, matemático de la Universidad de Toronto, por su parte, comentó: “Este es el único resultado interesante producido de forma autónoma por la IA hasta el momento”.

Los matemáticos de OpenAI, Mehtaab Sawhney y Mark Sellke (que también han utilizado la IA para resolver otros problemas de Erdős menos prestigiosos), introdujeron la conjetura en un modelo de lenguaje interno entrenado para el razonamiento general. Le preguntaron si Erdős tenía razón y, después de generar cientos de páginas de lógica y cálculos, superó la solución del legendario matemático, que en vida afirmaba que nadie podría resolverlo mejor que él.

Curiosamente, la solución propuesta por la IA no es la mejor posible, ya que el matemático Will Sawin afirma ya haberlo mejorado, aunque aún no ha publicado su demostración. OpenAI contactó en privado con varios expertos para verificar la demostración de la inteligencia artificial. Al parecer, lo que más impresionó fue la extraordinaria paciencia y concentración de esta tecnología.

“Las IA tienen una ventaja: no se trata solo de que puedan probar todos los métodos conocidos. Pueden experimentar durante más tiempo y en terrenos más turbulentos que los matemáticos sin verse superadas”, afirmó Jacob Tsimerman, matemático de la Universidad de Toronto que no participó en el estudio.

En las democracias contemporáneas, la amnistía suele concebirse como un instrumento excepcional de reconciliación nacional, asociado a procesos de transición política, pacificación y reconstrucción institucional. Su legitimidad descansa sobre principios esenciales: verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.

Venezuela, sin embargo, ofrece uno de los ejemplos más perversos de deformación de este concepto.

Durante más de tres décadas, la amnistía ha sido utilizada no como herramienta de justicia transicional, sino como instrumento de poder. Distintos actores la han empleado con finalidades diversas, aunque con un elemento común: nunca estuvo orientada a restaurar el Estado de derecho, sino a consolidar relaciones de dominación política.

La amnistía de los vencedores

El primer episodio resulta particularmente revelador. En el año 2000, poco después de la entrada en vigor de la Constitución de 1999, el gobierno de Hugo Chávez promulgó una Ley de Amnistía Política General que benefició a militares y civiles involucrados en las intentonas golpistas de 1992, incluyendo los alzamientos del 4 de febrero y del 27 de noviembre contra el gobierno constitucional de Carlos Andrés Pérez.

La singularidad jurídica del caso es evidente: uno de los principales responsables de aquellos golpes era el propio Chávez, quien, una vez alcanzado el poder por la vía electoral, utilizó el aparato del Estado para exonerar a sus compañeros de armas y a quienes participaron en la conspiración.

No se trataba de una transición democrática destinada a cerrar heridas nacionales, sino del vencedor político absolviendo a sus propios aliados.

La amnistía bloqueada

Quince años después ocurrió el fenómeno inverso. En 2016, la Asamblea Nacional elegida con mayoría opositora aprobó una Ley de Amnistía destinada a liberar presos políticos y de conciencia encarcelados por el régimen de Nicolás Maduro.

A diferencia del episodio anterior, esta iniciativa sí respondía a una lógica de reparación frente a detenciones arbitrarias y persecución política. Sin embargo, la ley fue anulada por el Tribunal Supremo de Justicia controlado por el chavismo, demostrando hasta qué punto el sistema judicial había dejado de funcionar como poder independiente para convertirse en instrumento de preservación autoritaria.

La decisión dejó al descubierto una realidad más profunda: en ausencia de independencia judicial, incluso los mecanismos concebidos para proteger derechos fundamentales terminan convertidos en letra muerta.

La administración política de la represión

Posteriormente, el propio régimen comenzó a dictar sus propias “amnistías”, liberando selectivamente a determinados detenidos políticos bajo presión internacional.

La anomalía ética y jurídica de estas medidas resulta difícil de exagerar: el mismo poder señalado por organismos internacionales —incluyendo la Misión Internacional Independiente de Determinación de Hechos de la ONU— por la comisión de crímenes de lesa humanidad aparecía ahora presentándose como actor magnánimo frente a víctimas que jamás debieron haber sido encarceladas.

No era justicia. Era administración política de la represión.

El régimen no estaba perdonando delitos reales, sino corrigiendo parcialmente abusos producidos por el propio aparato estatal que controlaba.

La amnistía convertida en mercado

El episodio más reciente termina de revelar la verdadera naturaleza del sistema.

La denominada “Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática” de 2026, decretada tras la captura de Nicolás Maduro y bajo la conducción provisional de Delcy Rodríguez, estuvo acompañada por una admisión pública extraordinariamente grave: la propia Rodríguez reconoció la existencia de jueces y fiscales que cobraban dinero a familiares de detenidos para incluirlos dentro de los beneficios de la amnistía.

La confesión posee enorme relevancia histórica y jurídica. Implica reconocer que la libertad de presos políticos operaba, en la práctica, como un mercado de impunidad administrado desde el propio aparato estatal.

Esta circunstancia se agrava aún más con la negativa de aplicar la amnistía a personas que la solicitan formalmente, sin que existan explicaciones jurídicas válidas ni criterios transparentes que justifiquen tal exclusión. Ello confirma la perversión de la figura de la amnistía, convertida en un mecanismo discrecional donde los beneficios son otorgados conforme a acuerdos, conveniencias e intereses políticos vinculados al chavismo.

De este modo, la liberación dejaba de ser un acto de justicia para convertirse en una mercancía negociada por funcionarios del sistema represivo.

El vaciamiento de la justicia transicional

Vista en perspectiva, la experiencia venezolana revela un patrón coherente: la amnistía ha sido utilizada para consolidar poder, proteger aliados, neutralizar adversarios, reducir presión internacional y, finalmente, extraer recursos económicos de las propias víctimas mediante mecanismos de corrupción institucionalizada.

En ninguno de estos episodios aparecen los elementos esenciales de una verdadera justicia transicional. No hay verdad. No hay reconocimiento de responsabilidad. No hay reparación. No existen garantías de no repetición.

Lo que existe es la utilización del lenguaje de la clemencia para administrar la arbitrariedad.

El caso venezolano plantea así una pregunta que la teoría clásica de la justicia transicional rara vez había debido enfrentar: ¿qué ocurre cuando quien decreta la amnistía no es un sucesor democrático, sino el propio aparato responsable de la represión?

La respuesta parece evidente: sin Estado de derecho, las amnistías dejan de ser instrumentos de reconciliación para convertirse en herramientas de dominación política.

Y cuando la clemencia depende del mismo poder que produjo la persecución, la amnistía deja de ser justicia para transformarse en otra forma de control.

Por ello, únicamente una verdadera transición democrática —basada en la salida efectiva del régimen del control del poder y en la reconstrucción institucional del Estado— puede abrir un camino real hacia la justicia, la reconciliación nacional y la recuperación de Venezuela.

Miguel Ángel Martin

Las granjas de minería Bitcoin desplegadas por todo el país, generan un fuerte incremento en el consumo eléctrico, que afecta a los usuarios de hogares, industrias, comercio, banca, hospitales, instalaciones educativas y la comunidad en general, así lo denuncia José Luis Pirela, Director General Nacional de Venezuela Independiente.

NDP

La participación de funcionarios y enchufados en la actividad de la minería Bitcoin, coloca al régimen en el dilema de darle electricidad a la comunidad nacional o a un entorno de privilegiados que se llenan los bolsillos en detrimento del sistema eléctrico nacional y la calidad de vida de los venezolanos, sacrificando todo un país para satisfacer sus intereses económicos particulares.

Refiere José Luis Pirela, que desde el año 2023, se ha detectado la anarquía de la minería Bitcoin, reflejada en registros de 75.000 maquinas en una sola operación masiva realizado por SUNACRIP y CORPOELEC, en semanas recientes se incautaron 17.000 máquinas, posteriormente en San Diego, Estado Carabobo encontraron en un solo galpón 2.300, cifra irrisoria frente  ala inmensa cantidad que opera en Valencia, siendo esta la entidad federal de mas alto consumo de minería Bitcoin en el país.

Los Estados mas afectados por el impacto de la minería Bitcoin en perjuicio del sistema eléctrico son: Carabobo, Aragua, Zulia, Miranda, Monagas, Anzoátegui, Trujillo, Mérida y Táchira. Esta semana desmantelaron en Maracay 4.000 equipos en un centro de minería clandestino, este lugar alcanzaba un consumo de 10 megavatios, lo cual equivale a 2.000 hogares de alto consumo.  

En Venezuela debido al uso de las granjas de Bitcoin, registra un pico histórico de la demanda eléctrica nacional que alcanza 15.579 MW, incrementando en un 35% los apagones del país, esta versión ha sido reconocida por algunos voceros oficiales.

Frente a la gravedad del problema, se hace necesario enfrentar este flagelo con todo el peso de la ley y no con posturas demagógicas, medidas efectistas y populistas. 

Finalmente añade José Luis Pirela ¨La Superintendencia de Criptoactivos debe informarle al país ¿Cuántos equipos están legalmente registrados en el organismo?, ¿Cual es el estimado de equipos que de manera ilegal conforman las granjas de minería Bitcoin?¨. Todo permite referir que ambas se encuentran usando el servicio eléctrico sin pago, lo que se traduce de manera indefectible en la continuación del daño prolongado del sistema eléctrico nacional.

El presidente electo, Edmundo González Urrutia, afirmó que el mandato expresado por los venezolanos el 28 de julio de 2024 sigue vigente y llamó a construir las condiciones para la realización de nuevas elecciones presidenciales con garantías democráticas.

MFM

En un mensaje dirigido al país, González Urrutia señaló que la voluntad de cambio expresada por los ciudadanos “es real”, está “documentada” y permanece reflejada en las actas electorales.

“Ese mandato es real. Está documentado. Está en las actas. Y nadie, ningún fraude, ninguna amenaza, ninguna presión, puede borrarlo de la historia de Venezuela. A la fecha, soy el último presidente electo de Venezuela”.

El dirigente sostuvo que el 28 de julio de 2024 los venezolanos eligieron “la democracia, la institucionalidad, la libertad y un futuro con dignidad”, y aseguró que su deber es proteger y defender ese mandato ciudadano.

Ser político es, ante todo, poseer una sensibilidad especial que trasciende la formación académica o los títulos universitarios. Aunque la preparación intelectual es una herramienta valiosa, la esencia del político radica en su capacidad para interpretar la realidad profunda de los pueblos. Mientras el técnico ve cifras y el académico teorías, el político detecta los anhelos, los miedos y las esperanzas que mueven a la gente común. Es un intérprete de realidades que otros ignoran o simplemente no alcanzan a percibir en el día a día.

Muchos cometen el error de pensar que acumular profesiones o doctorados otorga automáticamente la capacidad de dirigir los destinos de una nación. La realidad es que se puede tener un currículo brillante y carecer por completo del instinto necesario para la toma de decisiones bajo presión. El político piensa de una forma distinta, procesando la información a través de un prisma donde la oportunidad y el momento oportuno son fundamentales. No es solo saber qué hacer, sino entender cuándo es el momento preciso para dar el paso adelante.

El verdadero político es un ser excepcional porque posee la facultad de ver puentes donde los demás solo ven muros infranqueables. En los momentos de mayor tensión, cuando el ciudadano común solo percibe el conflicto, el político de raza está buscando el resquicio para el acuerdo. Su mente está entrenada para identificar los puntos de encuentro con el adversario, transformando la confrontación estéril en una oportunidad de construcción. Esta capacidad de diálogo no es una debilidad, sino la manifestación más pura de su inteligencia estratégica.

No todo el que ocupa un cargo público o milita en una organización puede reclamar para sí la condición de político. El sistema está lleno de personas que se dicen políticos, pero que actúan bajo la lógica del «juego de suma cero», donde uno gana y otro pierde. El político auténtico, por el contrario, entiende que la estabilidad de los acuerdos depende de la creación de relaciones donde ambas partes obtengan beneficios. Es un arquitecto de soluciones «ganar-ganar» que permiten que la sociedad avance sin romperse en el proceso.

Esta clase de seres especiales tiene la capacidad de entenderse con sus adversarios más férreos sin traicionar sus principios fundamentales. Saben que la política es el arte de lo posible y que el purismo extremo suele conducir directamente a la parálisis institucional. Por ello, el político real está dispuesto a sentarse en la mesa con quien piensa distinto para establecer pactos de convivencia duraderos. Su mirada es de largo alcance, priorizando el bienestar colectivo por encima de las victorias pírricas de corto plazo que solo generan más división.

El político vive en un estado de alerta constante, analizando los cambios de humor de la sociedad y los movimientos del tablero internacional. Su lenguaje es una herramienta de precisión que busca calmar ánimos exaltados o movilizar voluntades cuando el país lo requiere con urgencia. Posee una resiliencia emocional envidiable, siendo capaz de recibir críticas feroces mientras mantiene el enfoque en los objetivos trazados originalmente. Es, en esencia, un equilibrista que camina sobre la cuerda de la opinión pública sin perder nunca el centro.

Finalmente, ser político implica aceptar la responsabilidad de decidir por otros, cargando con el peso de las consecuencias que sus actos generan. Esta vocación de servicio, cuando es auténtica, lo convierte en una figura indispensable para el funcionamiento de cualquier democracia moderna. No es un ciudadano común, es alguien que ha decidido dedicar su vida a la gestión de lo público con todas sus complejidades. Entender la política como esta misión excepcional es el primer paso para rescatar la dignidad de quienes la ejercen con verdadera maestría.

Noel Álvarez
Coordinador Nacional del Movimiento Político GENTE

Tras estar siete años fuera de Venezuela, José Guerra, reconocido economista, escritor y político, regresó al país.

NTN24

A pesar de estar feliz de retornar a su patria, Guerra se mostró estupefacto con los precios de los productos de la canasta básica.

A través de un video compartido en su cuenta oficial en la red social Threads, el exdiputado de la Asamblea Nacional sostuvo: «Estoy impactado con el nivel de los precios de los productos vendidos en dólares».

«Luego de siete años fuera de Venezuela, el nivel de precios en moneda extranjera es excepcionalmente elevado», acotó.

Asimismo, mencionó que la capital venezolana tiene precios más elevados, al menos en los alimentos, que la capital de los Estados Unidos.

«Encuentro a Caracas más caro que Washington DC, al menos en los alimentos. El efecto de la brecha cambiaria es nocivo. Hay que proponer y hacer», añadió.

Desde la captura del dictador Nicolás Maduro, la política de Estados Unidos hacia Venezuela se ha reconfigurado bajo un enfoque de tres fases: estabilización, recuperación y transición.

El presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio han reiterado que la prioridad, antes de la transición, es la estabilidad económica y el control operativo.

La crisis económica en Venezuela se ha prolongado por más de una década, con una recesión severa que comenzó alrededor de 2012-2013 y que se acentuó en el período 2016-2017.

La economía se ha contraído más del 75% en la última década, atravesando picos de de hiperinflación.

A esto se le suma la escasez y devaluación significativa del bolívar, persistiendo el colapso productivo hasta la fecha.

Lara es un estado extraordinario, que tiene todas las capacidades para crear, producir, transformar para que Venezuela llega a ser una gran potencia. Si hacemos las cosas bien lo vamos a lograr.

Pedro Pablo Fernández

La batalla más importante que tenemos que ganar es la batalla cultural. Vamos a tener el mejor país del mundo cuando entendamos que es con nuestros propios talentos y nuestro propio esfuerzo que vamos a salir adelante.

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