Armando Esteban Quito

El régimen chavista ordenó dos nuevos cambios en el mando de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), con la renovación de los comandantes de las Zonas de Defensa Integral (Zodi) en los estados Trujillo (oeste) y Nueva Esparta (noreste), informó este jueves el comandante estratégico operacional de esa institución, Domingo Hernández Lárez.

EFE

En dos publicaciones de Telegram, Hernández Lárez dio a conocer la designación del general de división Lumar Hernández Vargas al frente de la Zodi de Trujillo.

Por su parte, el vicealmirante Pedro González Rubio fue nombrado para dirigir la Zodi del estado insular de Nueva Esparta por haber demostrado, de acuerdo a Hernández Lárez, «sobradas cualidades para ser conductor de hombres, pertenecientes al Ejército unido libertador».

Igualmente, Hernández Lárez compartió videos de actos de transmisión de mando de los nuevos jefes de las Zodi de los estados Miranda, Falcón, Monagas, Táchira, Trujillo, Barinas, Delta Amacuro, que fueron anunciados el miércoles en la noche por el jefe militar.

Estos son los primeros movimientos ordenados por Delcy Rodríguez en el estamento castrense después de que asumiera, el pasado 5 de enero, como sucesora de Nicolás Maduro, dos días después de la operación militar estadounidense en el país, que terminó con la captura del líder chavista y su esposa, Cilia Flores, sometidos ahora a la Justicia en Nueva York.

Ya el pasado 6 de enero, Rodríguez removió del cargo al jefe de Seguridad de Maduro, el mayor general Javier Marcano Tábata, y nombró en su lugar al general Gustavo González López como comandante de la Guardia de Honor Presidencial y titular de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).

De igual forma ha incorporado nuevos ministros, entre ellos Miguel Ángel Pérez Pirela, como nuevo titular de Comunicación e Información; al capitán Juan Escalona, miembro del equipo de seguridad de Maduro como ministro del Despacho de la Presidencia, y al expresidente del Banco Central Calixto Ortega como nuevo vicepresidente de economía sectorial y a quien también designó como presidente del Centro Internacional de Inversión Productiva.

El ministro de Comunicación e Información, Miguel Pérez Pirela, informó este jueves el fallecimiento del periodista y corresponsal de guerra uruguayo, Walter Martínez, a los 84 años de edad.

El Nacional

“Ha partido de nuestra querida, contaminada y única nave espacial Walter Martínez”, expresó el comunicador en un mensaje difundido a través de sus canales oficiales.

Pérez Pirela destacó la trayectoria de Martínez, a quien calificó como un destacado analista internacional.

“Consolidó un estilo único, fundamentado en el rigor académico y una capacidad excepcional para descifrar la geopolítica global. A través de su labor, acercó realidades distantes a los hogares venezolanos, permitiendo que la audiencia comprendiera los acontecimientos ‘en pleno desarrollo’ con una profundidad poco común en la televisión convencional”, escribió en su canal de Telegram.

Subrayó que el legado de Martínez permanecerá “en su compromiso con la verdad y en la defensa constante del pensamiento crítico”, y resaltó que “mantuvo una postura firme en favor de la soberanía de los pueblos, convirtiéndose en un referente ético para las nuevas generaciones de comunicadores”.

Pirela extendió sus condolencias a los familiares, amigos y colegas del periodista. “Honramos su memoria, su disciplina y la lucidez que caracterizaron cada una de sus intervenciones. Disponga usted de la cámara, querido Walter”, expresó.

¿Quién fue Walter Martínez?

Walter Martínez fue periodista, conductor y corresponsal de guerra nacido en Uruguay, nacionalizado venezolano, reconocido por su labor como analista internacional.

Con una trayectoria de más de cinco décadas, se destacó por su cobertura de conflictos armados en América Latina, Europa y Medio Oriente, así como por su capacidad para interpretar los acontecimientos globales desde una perspectiva crítica y soberana.

Fue creador y conductor del programa Dossier, transmitido por Venezolana de Televisión, donde acuñó su célebre frase “en pleno desarrollo” para referirse a los hechos noticiosos en curso.

Martínez también fue galardonado con múltiples reconocimientos a lo largo de su carrera, incluyendo el Premio Nacional de Periodismo.

La brecha entre el tipo de cambio oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) y el dólar paralelo ha experimentado una notable contracción en los últimos días. Este comportamiento ocurre en un clima de alta expectativa por las medidas económicas de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y tras el anuncio del ingreso de divisas provenientes de la venta de petróleo a Estados Unidos.

El Nacional

En declaraciones ofrecidas a la agencia EFE, el economista Asdrúbal Oliveros explicó que el mercado vivió una «sobrerreacción» tras los eventos políticos del 3 de enero. En aquel momento, la brecha rozó 99%, con un dólar paralelo en 900 bolívares frente a los 304 del BCV. Casi tres semanas después, la cotización informal oscila entre 400 y 500 bolívares, mientras que la tasa oficial cerró este jueves en 352,70 bolívares.

¿Qué factores están moviendo la aguja?

Para Oliveros, la moderación responde a dos elementos clave:

  1. Expectativas positivas: el mercado empieza a evaluar el escenario post-crisis.
  2. Intervención cambiaria: la llegada de los primeros 300 millones de dólares (de un tramo de 500 millones) producto del acuerdo con la Casa Blanca.

No obstante, Oliveros aclaró que la estabilidad no está garantizada: “Si no resuelves los desequilibrios fiscales y monetarios en los próximos días, no es descabellado pensar que la tasa vuelva a depreciarse”.

El llamado del Parlamento

Por su parte, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, instó este martes a los comerciantes a ajustar los precios a la baja, argumentando que el descenso del dólar debe reflejarse en el costo de vida. Rodríguez anunció el avance de una Ley Orgánica para la Protección de los Derechos Socioeconómicos para regular esta distorsión.

Para que el sistema sea eficiente a largo plazo, Oliveros subrayó a la agencia de noticias la necesidad de establecer subastas transparentes donde la oferta y la demanda determinen el valor real, permitiendo la participación de todos los sectores productivos.

Una amplia propuesta de reforma a la ley de hidrocarburos de Venezuela permitiría a compañías extranjeras y locales operar campos petroleros por su cuenta a través de un nuevo modelo de contrato, comercializar la producción y recibir las ganancias de la venta incluso si actúan como socios minoritarios de la estatal PDVSA, mostraron borradores vistos por Reuters el jueves.

Reuters / EFE

Delcy Rodríguez presentó la semana pasada la propuesta de reforma a la Asamblea Nacional. Se espera que esta reforme la industria petrolera del país miembro de la OPEP modificando la histórica ley petrolera del expresidente Hugo Chávez.

Está previsto que los legisladores inicien el debate sobre la reforma el jueves, tras un acuerdo de suministro de petróleo de 50 millones de barriles entre el chavismo y Washington este mes. El acuerdo, alcanzado tras la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, otorga a este país el control de la principal fuente de ingresos del país, según ha declarado el presidente estadounidense Donald Trump.

La Asamblea Nacional chavista, dirigida por Jorge Rodríguez, tiene sólo un pequeño número de legisladores de oposición y no ha sido reconocida formalmente por Estados Unidos, debido a dudas sobre su legitimidad.

COMPAÑÍAS PETROLERAS E INVERSORES EXIGEN AUTONOMÍA

Los ejecutivos petroleros y los potenciales inversionistas, como parte del ambicioso plan de reconstrucción de 100 mil millones de dólares de Washington para la industria energética de Venezuela, están exigiendo autonomía para producir y exportar petróleo, y recibir el dinero en efectivo proveniente de las nacionalizaciones y expropiaciones de activos de Chávez hace dos décadas.

Sin embargo, abogados independientes han advertido que la reforma radical contradice la Constitución venezolana, que reserva las principales actividades de la industria petrolera al Estado. La reforma también requiere la derogación de muchas leyes relacionadas aprobadas durante los gobiernos de Chávez y Maduro, señalaron.

Algunos expertos han señalado que el modelo propuesto por Rodríguez, que permite a las empresas producir y exportar petróleo de forma independiente a través de contratos con PDVSA, es contrario al modelo de empresa mixta en que se basa la ley de hidrocarburos.

La coexistencia de estos modelos y los contratos derivados de ellos podría añadir confusión a una industria que hace 25 años organizaba sus actividades de petróleo y gas en torno a asociaciones dominadas por PDVSA, pero que también ha perdido inversionistas debido a nacionalizaciones, reglas inflexibles y sanciones estadounidenses.

Esos contratos de producción compartida, impulsados ​​por Maduro con poco éxito y cuyos detalles nunca fueron revelados públicamente, llevaron al ingreso de pequeños operadores a los campos petroleros de Venezuela en los últimos años a pesar de las sanciones.

«Las empresas operadoras gestionarán la administración bajo su propio riesgo y costo. En este modelo, el Estado no se endeuda y la remuneración se basa en un porcentaje del volumen (producido)», indica un resumen de la reforma visto por Reuters, en referencia al modelo de contrato de producción compartida.

La propuesta permitiría al gobierno, a su discreción, reducir las regalías e impuestos relacionados del 33% al 15% para proyectos especiales y aquellos que requieren inversiones masivas, un elemento que podría endulzar las condiciones para muchos operadores que estén considerando aventurarse en un país de alto riesgo.

“Son campos que requieren grandes inversiones, pero para lograrlas también tiene que haber flexibilidad en las regalías”, dijo el diputado Orlando Camacho, quien leyó un resumen de la reforma en la Asamblea Nacional.

Las reformas también añaden la posibilidad de recurrir a un arbitraje independiente para solucionar disputas, una vieja petición de las empresas extranjeras tras desacuerdos y demandas tendientes a reclamar indemnizaciones por activos expropiados en Venezuela.

Aprobada en primera discusión

La Asamblea Nacional chavista aprobó este jueves en su primera discusión el proyecto de la reforma parcial de la Ley de Hidrocarburos, presentada previamente por Delcy Rodríguez, en medio de los acuerdos con Estados Unidos para la venta de petróleo venezolano.

La legislación fue aprobada con «mayoría calificada evidente», indicó el presidente del Parlamento, el chavista Jorge Rodríguez, quien indicó que esta reforma es necesaria para permitir un «acelerado incremento» en la producción petrolera del país.

El diputado Orlando Camacho, del Movimiento Somos Venezuela (MSV) y quien presentó el proyecto ante la plenaria, afirmó que esta reforma incluye «tres grandes áreas de modificación» de la ley.

En primer lugar, señaló la incorporación de «modelos exitosos de negocio» de la ley antibloqueo, aprobada en 2020 para buscar la llegada de inversiones en medio de las «sanciones» de Estados Unidos.

En este sentido, destacó nuevos tipos de contratos en los que, dijo, la empresa operadora «asume la gestión integral a su propio riesgo y costo», y agregó que con este modelo el Estado no adquiere deudas.

Asimismo, añadió que la legislación contempla mecanismos para «garantizar la viabilidad» de proyectos en los campos petroleros no desarrollados y, para esto, destacó la necesidad de «grandes inversiones».

Para lograrlo, agregó, es necesario contar con «alguna flexibilidad en las regalías» y mencionó la posibilidad de «rebajarlas» con el fin de «atraer esta inversión en estos campos nuevos».

El tercer punto, señaló, es «aumentar las garantías jurídicas» para la inversión en el sector, como la «mediación a través de mecanismos independientes para la resolución de conflictos».

La fracción opositora Grupo Parlamentario Libertad salvó el voto. El parlamentario Pablo Pérez pidió la entrega «con anticipación» de los proyectos de ley, pues hasta un día antes no conocían el texto.

Enumeró varios principios que, dijo, considera que debe contemplar la reforma de hidrocarburos, entre los que incluyó la «seguridad jurídica, apertura al capital privado y la carga tributaria».

El Parlamento debe aprobar los proyectos de ley en una primera discusión y, posteriormente, se requiere de una segunda para que queden definitivamente sancionados como ley. Entre ambos debates se pueden proponer modificaciones a la legislación.

Cumplido este proceso, la ley o las leyes se remiten al presidente, quien se encarga de su promulgación, y entran en vigencia a partir de su publicación en la Gaceta Oficial.

La discusión de estas reformas tiene lugar mientras Caracas y Washington transitan una nueva etapa en su relación bilateral, marcada por el ataque estadounidense y el interés manifiesto del presidente Donald Trump en el petróleo venezolano, cuya venta ha anticipado que manejará su país.

El gobernador chavista del Estado Táchira, Freddy Bernal, amenazó a la población venezolana que se alegra por la captura del tirano Nicolás Maduro.

NTN24

En medio de un acto político, Bernal sostuvo: “No vamos a permitir bajo ninguna circunstancia, amenazas, burlitas estúpidas, celebrando la captura del presidente, porque los insto a leer las leyes”.

Posteriormente, recalcó: “Ahí está la ley de instigación al odio, está muy clara, yo no la hice, y en otra está la ley Simón Bolívar, que deja claro los argumentos de traición a la patria”.

Bernal, con estas declaraciones, se aleja de un sector del chavismo que por estos días mantiene conversaciones con Estados Unidos para “relajar” la tensión existente entre la Casa Blanca y Miraflores.

Bernal se desliga, debido a que abre la posibilidad de una nueva ola de detenciones, mientras varios colaboradores del régimen intentan ‘lavarse la cara’ ordenando algunas excarcelaciones de presos políticos.

Las “liberaciones” efectuadas recientemente por el régimen venezolano no pueden considerarse “significativas”, contrario a lo afirmado días atrás por Jorge Rodríguez, presidente de la ilegítima Asamblea Nacional controlada por el chavismo.

Aunque la dictadura sostiene que durante los primeros días de enero de 2026 fueron excarcelados “cientos de presos políticos”, organizaciones defensoras de derechos humanos manejan cifras menores.

Estas mismas ONG advierten que, pese a algunas liberaciones, más de 750 presos políticos siguen privados de libertad.

Las excarcelaciones realizadas hasta ahora han sido parciales, lo que genera incertidumbre sobre el número real de liberados y refuerza las dudas sobre el cese de la represión.

Entretanto, persiste la sospecha de que la tiranía venezolana mantiene la práctica conocida como “puerta giratoria”, la cual consiste en liberar a ciertos presos políticos mientras, simultáneamente, se detiene a nuevos opositores al régimen.

La líder democrática venezolana y Nobel de Paz, María Corina Machado, habló en el programa La Noche de NTN24 con nuestra directora, Claudia Gurisatti, sobre la posibilidad de ser candidata a la Presidencia de Venezuela, en medio de la necesaria y profunda transformación que se espera en este país sudamericano tras la captura del dictador Nicolás Maduro.

NTN24

“Yo voy a hacer lo que los venezolanos quieran. Al final, mi obsesión de vida es liberar a nuestro país. Cada paso que doy, cada decisión que tomo, cada palabra que escojo, yo la paso siempre por ese filtro: qué es lo que conviene para liberar a Venezuela. Y he tenido que tomar decisiones durísimas, que nadie va a entender, porque son complejas. Mi propia familia ha tenido que pagar un costo inmenso por esas decisiones”, afirmó.

Además, confesó que es «muy optimista» sobre el futuro de Venezuela y expresó su deseo de volver al país tras haber salido en una arriesgada operación de rescate para recibir el Premio Nobel de la Paz 2025 en Oslo.

«Tengo una enorme confianza, Venezuela será libre y te voy a recibir yo a ti, en una Venezuela que te adora, Claudia, y a todos ustedes que han sido nuestras voces en un país extraordinariamente bello. Y me muero por devolverme y abrazarlos a todos. ¡Ya no aguanto más, me quiero regresar!”, afirmó.

En su diálogo con NTN24, Machado insistió de forma vehemente en la liberación de todos los presos políticos del régimen, ahora en manos de Delcy Rodríguez, y calificó este proceso como la “prioridad absoluta de este momento” en Venezuela.

«Queremos la liberación de todos los presos, el cierre, la clausura absoluta de los centros de tortura y el desmantelamiento del sistema de represión, para que todos los que se han ido y escondido puedan volver, incluyéndome, porque quiero regresar a mi país lo antes posible, a trabajar por el país», dijo.

«El mundo tiene que entender lo que es la urgencia ética con la cual hemos vivido los venezolanos todos estos años. Para nosotros no se miden horas o minutos, se cuenta en vidas, en niños que cruzan un umbral de un daño irreversible en su cuerpo, en su alma, en venezolanos que han dejado el país, personas que han perdido todos sus ahorros y ancianos que mueren en la absoluta soledad», indicó.

«Estamos en un contexto muy complejo y la prioridad absoluta en este momento es la liberación, no digo excarcelación, liberación de todos los presos políticos en Venezuela», resaltó.

De acuerdo con Machado, todos aquellos que salen de los centros de tortura continúan siendo perseguidos.

«El hecho que a ti te saquen de una cárcel, de un centro de tortura en Venezuela, no significa que tú seas libre. Te persiguen, te monitorean, no te dejan hablar, te obligan a presentarte en estos infames espacios de la injusticia chavista, no te dejan salir del país y eso todavía ocurre», puntualizó.

Respecto a las movilizaciones que fueron convocadas en varias oportunidades en Venezuela, la líder democrática destacó su compromiso y admiración con cada una de las personas que la acompañó para luchar por la libertad del país.

«Yo siempre decía: Maduro va a salir, no tengo ninguna duda. Antes, después, el régimen va a salir. Nuestro gran desafío y compromiso es esa Venezuela que emerge, que tenga unos pilares republicanos, éticos, liberales, muy sólidos, que van a durar por siglos».

«Es decir, esa nueva Venezuela basada en esos principios de integridad, respeto sagrado a la dignidad humana, de la protección de la familia, la solidaridad, la corresponsabilidad, el mérito, la igualdad ante la ley, la honestidad y la verdad», recalcó.

Machado recordó los casos de aquellos militares presos en Venezuela que fueron perseguidos, torturados y asesinados en custodia como es el caso del capitán Rafael Acosta Arévalo y Ronald Ojeda.

«Esto sucede porque buscan mantener a un país aterrorizado utilizando casos emblemáticos y después ampliando de forma mucho más masiva la represión, la desaparición. Estamos hablando de 20 mil ejecuciones extrajudiciales durante el periodo de Chavismo, con Chávez y Maduro», indicó.

«Desde que Maduro llegó al poder, se llevaron a cabo casi 18 mil detenciones políticas. Las Naciones Unidas, la Misión de Determinación de los Hechos, lo calificó como crímenes de lesa humanidad, sistemáticos, masivos, crueles, monstruosos. Entonces, no puede hablarse de que se inicie un proceso de transición mientras exista represión», dijo Machado.

Según la Nobel de Paz, los venezolanos enfrentan una estructura que sólo ha sembrado terror. «Todo el mundo sabe lo que pasa en Venezuela. Por lo tanto, cualquier proceso que implique avanzar hacia una transición parte por desmontar la represión, incluyendo toda esa brutal estructura del terror que es el sistema de la administración de injusticia chavista», afirmó.

Sobre la transición del país y el apoyo de la comunidad internacional, Machado afirmó que no es posible «una transición con represión».

«Ellos están conscientes de lo que representa la liberación de los presos políticos. No les queda nada y creo que la comunidad internacional está haciendo mucho. Puede hacer mucho más. Evidentemente, esta señora, Delcy Rodríguez, lo está haciendo obligada porque le tiene terror al presidente Trump. Porque le conocen toda su historia», dijo.

«Todos saben perfectamente los crímenes que ha cometido y lo que ella puede ofrecer y lo que es absolutamente incapaz de lograr. De modo que esto es un período que todos esperamos que sea lo más corto posible. De manera que podamos avanzar hacia una transición real donde se respete la soberanía popular que expresó el pueblo de Venezuela el 28 de julio», agregó.

Machado reafirmó que el presidente electo de Venezuela es Edmundo González Urrutia. “Él y su familia han dado un testimonio de valentía, de coraje, de lealtad a la causa extraordinaria”, puntualizó.

«El país se lo reconoce y sobre esa legitimidad debemos avanzar para que la transición efectivamente termine estabilizando el país con instituciones democráticas para que los millones que se han ido puedan regresar», aseguró.

Respecto al petróleo, Machado aseguró que este tema involucra dentro del chavismo a los saqueadores más grandes de la historia de la humanidad.

«Todo el dinero del mundo se lo han robado. Y evidentemente los venezolanos sabemos que todo lo que se puedan robar se lo van a seguir robando porque son estructuralmente criminales. Ellos quieren un país pasando hambre», indicó.

Machado resaltó que el 3 de enero marcó un antes y un después en la historia no solo de Venezuela y América Latina. «Aquí se le envía una señal clarísima a todos aquellos que han cometido crímenes en el Chavismo y también en otros actores alrededor del mundo. Se va a aplicar la ley internacional. Aquellos que están vinculados con estructuras narcoterroristas van a enfrentar la justicia», afirmó.

Sobre su reunión con Donald Trump, Machado destacó el interés y compromiso que ha demostrado el mandatario estadounidense con Venezuela. «Realmente quedé conmovida por su preocupación sobre los venezolanos», dijo.

Miguel Díaz-Canel Bermúdez, líder del régimen cubano, aseguró este jueves que habló con Delcy Rodríguez, a cargo del régimen venezolano desde la captura de Nicolás Maduro, para reiterarle su condena al operativo militar estadounidense del 3 de enero y mostrarle su apoyo.

NTN24 / La Patilla

«Sostuve conversación telefónica con la presidente encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. Reiteré nuestra enérgica condena a la agresión militar de Estados Unidos y el secuestro del presidente Constitucional Nicolás Maduro y la compañera Cilia Flores», escribió Díaz-Canel en un post en su cuenta de X.

Díaz-Canel, cabe aclarar, le ha otorgado una legitimidad a Maduro que Estados Unidos y varios sectores internacionales rechazan luego de que fuera derrotado en las elecciones presidenciales de 2024 por Edmundo González, pero, de igual manera, se reeligiera con fraude demostrado entonces por la oposición.

«Le manifesté (a Rodríguez) nuestro respaldo y solidaridad con la Patria de Bolívar y Chávez, su pueblo y el gobierno bolivariano; así como la decisión de continuar fortaleciendo las históricas relaciones de hermandad y cooperación», agregó Díaz-Canel.

La publicación de Díaz-Canel se conoce en medio de una intensa presión de Estados Unidos —que persiste tras la captura de Maduro—a Venezuela, país al que el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que administraría luego de la intervención en Caracas.

Trump ha advertido que, si Rodríguez no toma las decisiones «correctas», podría terminar con consecuencias «peores» que las de Maduro, y tampoco ha descartado un operativo militar, similar al de Venezuela, en Cuba.

Sin embargo, y aunque Rodríguez ha parecido cooperar por momentos con medidas como la excarcelación de algunos presos políticos en el país, el contacto con Cuba podría ocasionarle más problemas con Estados Unidos.

El régimen cubano, luego de la captura de Maduro en Caracas, confirmó la muerte de 32 militares cubanos que habrían sido dados de baja durante el operativo, lo que evidenció una cooperación que, según el propio Díaz-Canel, aún persiste.

Yván y sus rusos

El canciller del chavismo, Yván Gil, corrió este jueves 22 de enero a reunirse con el embajador de Vladimir Putin en Caracas, Sergey Mélik-Bagdasárov, para buscar un poco de oxígeno diplomático y agradecer a Moscú tras la extracción de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses.

A través de su cuenta en Telegram, el funcionario de la cúpula roja intentó vender el encuentro como una discusión sobre la «alianza de solidaridad» entre ambas naciones. En representación del tambaleante «gobierno bolivariano», Gil expresó su gratitud por lo que calificó como una defensa rusa de los principios de la ONU, aferrándose al viejo discurso de la «no injerencia» para condenar las acciones que sacaron a Maduro del poder.

Gil no perdió la oportunidad para victimizarse y manifestó su reconocimiento al rechazo del Kremlin ante lo que el régimen insiste en llamar el «secuestro» de Nicolás y su esposa Cilia Flores. Según la narrativa oficialista, la captura del líder chavista fue un acto ilegítimo, ignorando las acusaciones internacionales que pesaban sobre él.

En medio de la incertidumbre política, el vocero diplomático reafirmó la supuesta «sólida alianza estratégica» con Rusia. Gil aseguró que la cooperación se mantendrá en lo político y económico bajo el marco de la Comisión Intergubernamental de Alto Nivel (CIAN), dejando claro que la amistad con Putin es una de las pocas cartas que le quedan al chavismo en el tablero internacional mientras la «presidenta encargada» intenta mantener el control.

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) denunció este jueves la condena de 15 años de prisión contra Juan Francisco Alvarado, estudiante de comunicación social, tras reportar problemas de aguas servidas en su comunidad. El hecho ocurre paradójicamente mientras el gobierno venezolano adelanta un proceso de excarcelación de presos políticos.

El Nacional

Alvarado, de 31 años de edad, fue detenido el 20 de marzo de 2025 por denunciar desde sus redes sociales y a través de la aplicación VenApp (creada por el gobierno venezolano), que las aguas negras se desbordaban en su comunidad y que los transformadores eléctricos se dañaron sin ser reparados».

«El Estado venezolano lo acusó de incitar a una rebelión, lo juzgó por incitación al odio y lo condenó a 15 años de prisión», denunció el SNTP.

Pese a ser civil, el estudiante permanece recluido en un comando de la Guardia Nacional en Guanare, estado Portuguesa, tras un juicio realizado en el estado Cojedes.

El sindicato calificó el caso como un ejemplo de «patrullaje cibernético», una política de vigilancia digital que ha derivado en múltiples detenciones arbitrarias mediante el monitoreo de redes y la revisión forzada de dispositivos.

Seis periodistas continúan detenidos

La condena se produce en el contexto de un proceso de excarcelaciones anunciado hace diez días por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, quien habló de un “número importante” de liberaciones sin precisar identidades, cantidades o condiciones.

Hasta este jueves, la ONG Foro Penal había verificado 154 excarcelaciones, mientras que 780 presos políticos permanecerían aún detenidos. Entre los liberados recientemente figuran 18 periodistas y trabajadores de prensa, la mayoría el 14 de enero.

De acuerdo con el SNTP, seis periodistas continúan detenidos en Venezuela, incluidos Alvarado y el exdiputado opositor Juan Pablo Guanipa, aliado de la líder opositora y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.

A pesar de que la caída del régimen cubano es la eterna promesa en cada sacudida geopolítica –de Granada a Nicaragua, y de Libia a Siria–, el seísmo en Venezuela podría provocar la grieta final. El mismo Trump lo dejó entrever después de la captura de Maduro, cuando dijo a los periodistas del Air Force One que “parece que Cuba está lista para caer”. Ciertamente, el cierre del flujo económico que llegaba a La Habana vía Caracas, verbigracia de los miles de barriles diarios de petróleo que pactaron Chávez y Fidel Castro en el año 2000, podrían dar el golpe mortal a un régimen que ya acumula grandes debilidades.

Por: Pilar Rahola – Infobae

Además, quien dirige el asunto cubano en la administración estadounidense es Marco Rubio, el hijo de exiliados cubanos que prometió en su libro “An American Son” que lideraría un ejército de esos mismos exiliados para hacer caer al castrismo y convertirse en el presidente de una Cuba libre. Ese sueño podría haber encontrado su oportunidad, aunque Cuba nunca es lo que parece…

De momento, lo que sí parece seguro es que Cuba está en la agenda de Trump, pero no en la versión de su primera administración, cuando acabó drásticamente con el programa de normalización de Obama y restauró la política de hostilidad, sino en su capítulo final: la caída efectiva del régimen. Así lo confirmaba el congresista Carlos Giménez en X: “El Presidente Trump está valorando todas las opciones que conducen hacia una Cuba libre de la dictadura narcoterrorista que ha destruido a la patria”.

El debate, pues, no está en el objetivo, sino en el método y es en ese punto donde cualquier opción se complica. ¿Ordenará Trump una intervención militar, previa al control de la isla? ¿Se saltará la opción militar, y jugará la carta de la negociación? ¿O será la opción de esperar al colapso, derivada del empeoramiento de la situación ya insostenible que sufre la isla? Intervenciónnegociación colapso: en ese triángulo se debaten hoy las estrategias.

Opción militar

Sin duda hay que tenerla en cuenta porque a Trump no le tiembla el pulso a la hora de usar la fuerza militar para implementar su política exterior, como ha quedado sobradamente demostrado tanto en Irán como en Venezuela. Además, le avalan sus propias palabras en el programa de Hugh Hewitt: “No creo que podamos ejercer mucha más presión que la de entrar y arrasar el lugar”. Pero más allá de la tendencia al exceso dialéctico, cabe recordar que Trump es un pragmático que mesura mucho sus decisiones militares. Y una intervención estadounidense en Cuba sería una aventura muy cara, y de resultado incierto. A diferencia de Venezuela, Cuba tiene un ejército muy bien entrenado, experimentado en múltiples guerras en el extranjero -la última, la guerra de Ucrania, donde combaten más de un millar de cubanos, según la mayoría de fuentes-, y desde 1959 está preparado internamente para cualquier contingencia. El riesgo de entrar en un conflicto enquistado a 145 kilómetros de las costas estadounidenses es muy alto. Quedaría la posibilidad de una intervención rápida y quirúrgica, siguiendo la fórmula venezolana, tal como ha planteado el líder cubano José Daniel Ferrer, pero también es una opción de alto riesgo, con el añadido de que Trump no encontrará fácilmente a una Delcy cubana a la que poder controlar en el proceso de transición.

Opción negociación

Sin duda es una opción del gusto de Trump, que tiende a considerar la política exterior como una oportunidad para negociar acuerdos económicos. Pero a pesar de sus propias palabras asegurando que está hablando con el régimen, éste parece negarlo rotundamente y las últimas noticias no van en esa dirección, especialmente con la llegada a La Habana del ministro de Interior ruso, Vladimir Kolokoltsev, que no es un canciller cualquiera. Es el general responsable del aparato represivo ruso y por su cruento papel en la guerra de Ucrania ha sido sancionado por la UE, de manera que nadie imagina que ha ido a La Habana para firmar acuerdos culturales. Muy al contrario (y más allá de ayudar a reforzar el aparato represivo), se trata de una auténtica declaración de intenciones justo en el momento en que cae el chavismo: la confirmación del papel de Rusia como guardián de la supervivencia del régimen cubano, reforzando sobre todo su carácter represivo. Es decir, una relación simbiótica donde el Kremlin aporta supervivencia a la dictadura cubana y Cuba le da influencia estratégica. A ello cabe añadir dos gestos internacionales igualmente significativos: la “nueva ronda de ayuda” de China a la isla, con un aporte de 80 millones de dólares y una donación de 60.000 toneladas de arroz, y la decisión de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum de mantener el envío de petróleo a Cuba, sin tener en cuenta ni la presión regional, ni la advertencia de Trump que había asegurado que “¡no habrá petróleo ni dinero para Cuba! ¡Cero!”. De momento, pues, parece que es Cuba quien mueve ficha y que la opción negociadora no se sitúa a 145 kilómetros, sino a miles de kilómetros de la isla.

Opción colapso

Sin duda, a pesar de MéxicoRusia China, la situación de la isla, que ya estaba al límite, ha entrado en barrena con la caída del régimen bolivariano. En los tiempos de Chávez Venezuela llegó a enviar 100.000 barriles diarios de petróleo, y en la actualidad rondaba los 35.000 diarios, que la isla pagaba con todo tipo de servicios humanos, incluyendo contingentes de seguridad. Era un proceso de vampirización de los recursos venezolanos que durante dos décadas han permitido la supervivencia del régimen. Además, la llegada de petróleo no solo servía para paliar el déficit energético de la isla, sino que se revendía en los mercados internacionales, especialmente a China. Pero con la caída de Maduro y el cese de envíos del crudo venezolano, la situación económica de Cuba se agravará terriblemente. El PIB está por los suelos, los créditos se amontonan sin pagarse, la escasez de alimentos golpea con la misma dureza que la falta de medicamentos. Apenas hay combustible y la crisis energética deja a la población con cortes de luz que llegan a las 20 horas al día. Mientras, la producción industrial ha caído en picado al igual que la producción agrícola. Y el turismo internacional está en sus peores cifras.

Ante una situación tan extrema, Trump podría considerar que la estrategia más eficaz es ayudar a implementar el colapso -aún tiene opciones para dañar más la economía de la isla- y esperar a que el régimen caiga por el peso de la gravedad, en un proceso de autodestrucción. Pero en ese caso, el riesgo de un Haití a las puertas de EEUU, con una crisis humanitaria y un aumento de la criminalidad, que derivaría en una crisis migratoria masiva, es muy alto.

Tres opciones, tres altos riesgos. La determinación de Trump para que caiga el régimen cubano en su mandato parece tomada, y ello es una noticia grandiosa para los derechos humanos. Se trata de la dictadura más antigua y longeva del continente, y por ello es la más resiliente. ¿Caerá? Todos los indicadores abonan la esperanza. Pero desgraciadamente ninguno parece optimista en la premura de la caída.

La líder venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, y Reza Pahlaví, hijo del último sah de Persia, se reunieron en Washington para abordar el futuro de Venezuela e Irán tras la captura del exdictador Nicolás Maduro, y mientras se prolongan las protestas en contra de la República Islámica.

EFE

«Intercambiamos perspectivas sobre nuestras respectivas luchas y unimos nuestros esfuerzos hacia un objetivo común: la liberación de Irán y Venezuela de la opresión», informó este jueves Machado en su cuenta de la red X.

Pahlaví, hijo mayor de Mohammad Reza Pahlaví, que reinó Irán hasta la revolución islámica de 1979, está exiliado en Estados Unidos y sostiene que cuenta con un plan para asumir el poder en Irán en caso de que caiga el régimen de los ayatolás.

Machado aseguró que durante el encuentro expresó «su profunda admiración por el pueblo iraní, que continúa luchando por su futuro con inmenso coraje frente a la brutal represión».

Asimismo, denunció que la alianza entre el chavismo en Caracas y los ayatolás en Teherán «ha convertido a Venezuela en el epicentro de la influencia iraní, poniendo en peligro la seguridad de todo el continente americano».

«La supervivencia de estos regímenes no solo es una tragedia para nuestros ciudadanos, quienes exigen democracia de forma abrumadora, sino una amenaza directa a la estabilidad global y a Estados Unidos», apuntó.

Aunque Trump ha excluido por ahora a Machado del proceso de transición en Venezuela, respaldando al gobierno encabezado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, tras recibir el obsequio del Nobel declaró que le gustaría «involucrarla» en el futuro del país.

Por su parte, la Administración de Trump no ha respaldado públicamente el plan de gobierno propuesto por Pahlaví en caso de que las protestas en Irán derroquen a la República Islámica.

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