Armando Esteban Quito

La Plataforma Unitaria Democrática (PUD), principal coalición opositora de Venezuela, denunció este miércoles que más de 946 presos políticos «siguen esperando libertad», a pesar del proceso de excarcelaciones anunciado por el gobierno el 8 de enero.

El Nacional

En un comunicado publicado en X, la agrupación exigió «liberaciones masivas» como un gesto real hacia la reconciliación y una transición democrática. Aunque confirmó 166 liberaciones desde el anuncio oficial -incluidas tres en los últimos dos días-, criticó que estas ocurren «a cuenta gotas» y que, en la mayoría de los casos, los excarcelados reciben «medidas cautelares que condicionan su libertad».

La PUD subrayó que, debido a estas restricciones, «más de 80%» de los presos políticos aún aguardan por una «libertad plena». Esta falta de transparencia y avance sustancial fue respaldada por otras organizaciones.

Exigen publicación de la lista de los  presos políticos excarcelados

La ONG Provea exigió transparencia y la publicación inmediata de la lista de excarcelados, una promesa hecha por el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, que aún no se cumple. Mientras tanto, Foro Penal contabiliza 143 liberaciones y un censo de 777 casos activos, y el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clipp) alertó sobre el paradero desconocido de al menos 201 detenidos.

Desde el anuncio inicial, familiares y activistas se mantienen congregados frente a distintos centros penitenciarios, reclamando información y la liberación efectiva de todos los detenidos

Algunos venezolanos dispersos por Latinoamérica dicen que están considerando la posibilidad de planificar un futuro en su país, ya que la destitución del veterano líder Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos genera cautelosas esperanzas de elecciones democráticas y una salida al colapso económico.

Por: Sarah Morland y Rodrigo Gutierrez – Reuters

Aproximadamente una cuarta parte de la población venezolana se ha dispersado por Latinoamérica, el Caribe, España y Estados Unidos desde 2014, huyendo de una economía dependiente del petróleo y paralizada por la mala gestión.

«Quiero regresar a mi país, quiero ayudar a reconstruirlo», dijo Juan Carlos Viloria, médico que colabora en la gestión de un grupo de defensa de los migrantes en Colombia, país que alberga a la mayor población migrante venezolana de Latinoamérica.

Sin embargo, con la exvicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, afianzando su control del poder, el temor a la continua represión gubernamental y la inseguridad económica frenan a la gente, afirmó. Añadió que las comunidades fronterizas del noreste de Colombia con las que trabaja incluso han visto un aumento en el número de personas que cruzan a Colombia para ganar dinero mientras se estabiliza la situación en Venezuela.

El éxodo de cerca de 8 millones de personas del país miembro de la OPEP transformó la demografía en todo el continente americano. En Estados Unidos, los venezolanos llegaron en cantidades tan grandes a la frontera sur que se convirtieron en el rostro de la dura política migratoria del presidente estadounidense Donald Trump.

Algunos se han asentado en sus nuevos países, y mudarse de nuevo no sería una decisión fácil. Pero su decisión de regresar o quedarse podría influir drásticamente en el futuro de Venezuela.

«Reconstruir Venezuela requerirá muchos de los talentos de quienes nos hemos ido», dijo Viloria, uno de una docena de migrantes —desde jornaleros hasta empresarios e ingenieros— que Reuters entrevistó en Colombia, Perú, Chile, México y Panamá, países que experimentaron una afluencia de venezolanos en los últimos años.

Nicole Carrasco, quien se mudó a Chile en 2019 tras el arresto de su padre, dijo que temía que nada hubiera cambiado aún para los presos políticos y sus familias.

«Venezuela no es libre todavía; todavía hay mucha gente muy mala en el poder», dijo Carrasco, añadiendo que anhelaba volver a casa para ver a su familia y disfrutar de platos tradicionales como las arepas.

La líder de la oposición y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado —cuyo candidato era ampliamente considerado como el legítimo ganador de las elecciones de 2024 que Maduro fue acusado de manipular—, ha pedido una transición de poder lo antes posible para que los venezolanos puedan regresar a casa.

Si bien muchos migrantes con los que habló Reuters expresaron incertidumbre sobre el futuro a corto plazo, tenían la esperanza de que el cambio finalmente fuera para mejor.

Luis Díaz viajaba por Panamá, de regreso a Venezuela después de un año en México.

«No sé si es bueno o malo», dijo. «Ahora que han hecho lo que han hecho, algo diferente va a comenzar».

Omar Álvarez, un migrante venezolano que también pasa por Panamá en su viaje de regreso a casa, dijo que confiaba en que, con trabajo duro, Venezuela podría convertirse en un mejor lugar para vivir.

«Todos los que estamos fuera de Venezuela, creo que podemos unirnos y recuperar nuestro país trabajando juntos, como siempre lo hemos hecho en cada país al que hemos llegado», dijo. «Digo que, con todos unidos, la economía de nuestro país resurgirá».

El 21 de enero de 1968, un bombardero B-52 de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos sufrió un accidente aéreo cerca de la base aérea de Thule, en el territorio danés de Groenlandia, durante una misión de alerta por la bahía de Baffin dentro de la operación Chrome Dome.

Lawrence Livermore National Laboratory

La Operación Chrome Dome, iniciada en 1960 fue uno de los programas de alerta global llevado a cabo por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos durante la Guerra Fría, el programa consistía en varios bombarderos estratégicos B-52 Stratofortress armados con armas termonucleares con objetivos asignados en la Unión Soviética, volando en horarios que garantizaran un número considerable de aviones en el aire, en el caso del estallido de la Tercera Guerra Mundial.

El B-52, que transportaba cuatro armas termonucleares, se encontraba en misión de alerta sobre la bahía de Baffin, cuando un incendio en la cabina obligó a la tripulación a abandonar la aeronave antes de que pudieran realizar un aterrizaje de emergencia en Thule.

El bombardero se estrelló contra el hielo marino de la bahía North Star, lo que provocó la explosión del componente de alto poder explosivo de las armas, rompiéndose y dispersando la carga nuclear por la superficie del hielo.

Seis de los tripulantes salieron sin riesgos, pero un miembro, que no tenía asiento eyectable murió mientras intentaba escapar de la aeronave.

El accidente provocó la dispersión de fragmentos pulverizados de plutonio y otros materiales radiactivos a lo largo de una franja de 100 metros a ambos lados de la zona de impacto de la aeronave.

Los Estados Unidos y Dinamarca llevaron a cabo una operación de recuperación y limpieza, que duró varios meses.

La revista Time en marzo de 2009 clasificó el evento como uno de los peores desastres nucleares.

La explosión y el incendio resultantes destruyeron muchos de los componentes que se habían dispersado ampliamente en un área de 1 milla (1,6 km) por 3 millas (4,8 km).

Se encontraron partes de la bodega de bombas a 2 millas (3,2 km) al norte del área de impacto, lo que indica que el avión comenzó a romperse antes del impacto.

El hielo se rompió en el punto de impacto, exponiendo temporalmente un área de agua de mar de aproximadamente 160 pies (50 m) de diámetro; los témpanos de hielo en el área se dispersaron, volcaron y desplazaron.

Al sur del área de impacto, era visible una mancha ennegrecida de 400 pies (120 m) por 2200 pies (670 m) donde se había quemado el combustible del avión; esta área estaba altamente contaminada con combustible de aviación JP-4 y elementos radiactivos.

Los trabajadores daneses que participaron en la operación de limpieza afirmaron que su exposición a la radiación les había provocado problemas de salud a largo plazo.

Aunque no trabajaban en el campamento, los daneses trabajaban en el parque de tanques donde se recogía el hielo contaminado, en el puerto desde el que se enviaban los escombros contaminados, y también prestaban servicio a los vehículos utilizados en la limpieza. También es posible que estuvieran expuestos a la radiación de la atmósfera local.

Muchos de los trabajadores encuestados en los años posteriores al Proyecto Crested Ice informaron de problemas de salud. Una encuesta de 1995 encontró 410 muertes por cáncer en una muestra de 1.500 trabajadores.

El 21 de enero de 1976 el avión supersónico Concorde comienza a operar sus vuelos comerciales de línea regular.

Día Internacional de

Tanto Air France como British Airways iniciaron sus vuelos comerciales desde Londres Heathrow a Bahréin y desde París Orly a Río. Ambos despegaron exactamente a las 11.40 horas.

Son las 15.38 del 2 de marzo de 1969 y se acaba de escribir la primera página de la historia de la aviación comercial supersónica. Tuvieron que pasar siete años más hasta que el Concorde entró en servicio comercial en 1976.

El Concorde es un avión de transporte comercial construido en conjunto por la empresa inglesa Bristol Aircraft Corporation (BAC, que luego se cambió en British Aerospace) y la francesa Sud Aviation (siendo luego Aerospatiale).

El nombre que se le dio al avión, Concorde, es el reflejo del tratado firmado entre los gobiernos británico y francés y las empresas —francesa y británica, respectivamente— Aérospatiale y British Aircraft Corporation. La palabra significa «concordia»: en francés se escribe «Concorde» y en inglés, «Concord», con significados y usos similares en ambos idiomas.

Desde finales de los años 50, las empresas aeronáuticas francesas, británicas, americanas y rusas estudiaban las probabilidades de desarrollar un avión comercial supersónico.

Durante más de 30 años, los viajes supersónicos aceleraron la aviación comercial. Mientras que los aviones comerciales subsónicos tardan alrededor de 8 horas en completar un viaje entre París y Nueva York, el Concorde solo necesitaba alrededor de 3 horas y 30 minutos.

La altitud máxima que alcanzaba era de 18 300 metros y su velocidad de crucero era de Mach 2,02 —2410 km/h— más del doble de la velocidad media de los aviones convencionales.

En total se construyeron 16 aparatos, operados únicamente por Air France y British Airways. El trágico accidente (el único del modelo) en Gonesse, cerca de París, en 2000, marcó el fin de las operaciones, tres años después.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lanzó una advertencia contundente sobre la situación actual en el país. Según el organismo, en Venezuela persisten los centros clandestinos de detención, lo que representa una violación sistemática a los derechos fundamentales. Esta información fue denunciada por la relatora especial Gloria Monique de Mees.

El Nacional

La relatora subrayó ante el Consejo Permanente de la OEA que estas instalaciones demuestran una ausencia de supervisión institucional efectiva. Para la CIDH, la existencia de estos lugares no es un hecho aislado, sino que pone de relieve la naturaleza estructural de las violaciones. Es imperativo obtener información verificable sobre el estado de los detenidos.

Exigencias de transparencia internacional

Según reportes obtenidos por la AFP, la CIDH reitera la urgente necesidad de contar con información transparente y actualizada sobre las liberaciones. Hasta el 19 de enero, se contabilizaban apenas 143 detenidos políticos que habían salido de prisión. La relatora exige detalles sobre las condiciones bajo las cuales se otorgan estas libertades.

Venezuela atraviesa un periodo de incertidumbre bajo el “estado de conmoción exterior” decretado el pasado 3 de enero. Esta medida se tomó tras la salida de Nicolás Maduro, actualmente preso en Nueva York. El exmandatario espera juicio junto a su esposa por graves cargos de narcotráfico ante la justicia estadounidense.

La CIDH ha solicitado información detallada sobre la aplicación de dicho decreto de conmoción. Específicamente, el organismo busca conocer el número exacto de personas detenidas bajo esta disposición legal. También resulta prioritario identificar los centros de reclusión donde se encuentran estas personas actualmente.

Presión de Estados Unidos y lentitud en los procesos

La llegada de Delcy Rodríguez al poder, quien anteriormente ocupaba la vicepresidencia, estuvo marcada por la presión del gobierno estadounidense. Esta influencia externa fue determinante para que el gobierno acordara la liberación de los presos políticos. Sin embargo, familiares denuncian que este proceso está siendo sumamente lento.

A raíz de los anuncios oficiales del 8 de enero, muchas familias han decidido romper el silencio que mantenían por temor. Según informó la agencia EFE, organizaciones no gubernamentales han registrado un incremento en los reportes de casos previos a esa fecha. El miedo a represalias había impedido que cientos de detenciones fueran denunciadas formalmente.

Gonzalo Himiob, vicepresidente del Foro Penal, reveló que han recibido centenares de llamadas sobre situaciones no reportadas anteriormente. Entre el 8 y el 20 de enero, la ONG confirmó 122 nuevos casos de presos políticos. Cada uno de estos expedientes ha sido evaluado bajo estrictos estándares internacionales de derechos humanos.

El olvido como el peor enemigo del prisionero

Himiob enfatizó que el silencio es perjudicial para quienes están privados de su libertad por motivos políticos. A menudo, las autoridades policiales y tribunales intimidan a los familiares para que no denuncien las irregularidades. Sin embargo, el Foro Penal insiste en que la denuncia es la única vía para evitar que los casos queden en el olvido.

Hasta el 19 de enero, el Foro Penal contabilizaba un total de 777 presos políticos en todo el país. Por otro lado, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPP) maneja cifras que superan los mil detenidos. Margareth Baduel, integrante de este comité, lamenta que la cifra total no disminuya de manera significativa.

Baduel, hermana de Josnars Adolfo Baduel, explicó que cada día se suman más personas a las listas de las organizaciones. Esto ocurre porque muchos familiares finalmente deciden exponer sus casos tras años de mantener un perfil bajo. La esperanza de un cambio político ha motivado a cientos de personas a exigir justicia públicamente.

La lucha incansable de los familiares en Rodeo I

Muchos parientes se han trasladado a centros de reclusión como la cárcel Rodeo I, en el estado Miranda. Allí, personas como Massiel Cordones, madre del teniente José Ángel Barreno, mantienen una vigilia constante. A pesar de las carencias y la falta de alimentos, aseguran que permanecerán en el lugar hasta que salga el último.

Mirian Marrero, madre de Carla Da Silva, es una de las tantas voces que claman por la libertad de las mujeres detenidas. Según el Foro Penal, existen 99 mujeres prisioneras por motivos políticos en Venezuela. Marrero espera que su hija pueda finalmente recuperar su vida tras años de injusto encierro.

La gravedad de la situación se refleja también en las cifras de fallecimientos dentro de los centros de reclusión. El CLIPP asegura que, desde el año 2014, se han registrado al menos 26 muertes bajo custodia del Estado. Los familiares exigen investigaciones independientes para que estos casos no queden en la impunidad total.

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, exigió este miércoles la liberación total de los presos políticos en Venezuela y advirtió que las excarcelaciones recientes, aunque positivas, “no son suficientes”, ya que cientos de personas continúan privadas de libertad por motivos políticos.

La Patilla

Durante una sesión del Consejo Permanente de la OEA, Ramdin reiteró la “profunda preocupación” del organismo por la situación de los derechos humanos en el país y subrayó que la liberación acelerada de todos los presos políticos es un “imperativo humanitario” y un paso necesario para avanzar hacia la estabilidad política y la democracia.

“En nuestra propia región, en las Américas —una región de paz y valores democráticos— no puede haber encarcelamientos simplemente por pensar de manera diferente. Eso es simplemente inaceptable”, afirmó tras condenar “cualquier tipo de represión” y llamó a rechazarla de forma categórica.

Ramdin agradeció el trabajo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (Cidh), en particular de sus relatores Gloria Monique de Mees y Edgar Stuardo Ralón, y reiteró su llamado al chavismo para que permitan una visita del organismo al país, con el fin de evaluar la situación sobre el terreno.

El secretario general indicó además que la OEA ha sostenido reuniones con organizaciones de la sociedad civil, como Foro Penal y el Comité para la Libertad de los Presos Políticos (Clippve), para monitorear los casos de presos políticos en Venezuela.

Si bien celebró las recientes liberaciones anunciadas por el chavismo, Ramdin insistió en que estas deben ampliarse. “No solo por razones humanitarias, sino también por razones políticas, para demostrar disposición a avanzar hacia un proceso de estabilidad política y democrática”, señaló.

Finalmente, reiteró que cualquier proceso de transición debe ser liderado por los propios venezolanos, con apoyo hemisférico, y en beneficio del pueblo venezolano, y aseguró que la Secretaría General de la OEA está dispuesta a facilitar el diálogo, monitorear procesos y apoyar soluciones pacíficas, incluido el ámbito electoral.

En una tarde de marzo de 2023 en Caracas, los corredores del poder en el gobierno venezolano se estaban desplazando debajo de la superficie. Tareck El Aissami, alguna vez uno de los principales operadores de poder del régimen y un hombre acusado durante años por Washington de narcotráfico, había desaparecido de la escena pública. Su caída —rápida y opaca— creó un vacío peligroso en la estructura que sostenía el sistema autoritario de Venezuela.

Por: Antonio María Delgado – El Nuevo Herald

En ese vacío entró Delcy Rodríguez, vicepresidenta del país, exministra de Relaciones Exteriores y figura central del círculo familiar interno del régimen. En un sistema que durante mucho tiempo ha difuminado la línea entre la política y la empresa ilícita, Rodríguez asumió silenciosamente el control de las redes que antes manejaba El Aissami —redes que funcionarios estadounidenses y reportes de investigación han vinculado con corrupción avalada por el Estado, contrabando de oro y narcotráfico a través del Caribe.

Su ascenso, sin embargo, no sorprendió a un hombre que asegura haber visto desde dentro cómo se configuraba la arquitectura del poder en Venezuela.

En respuesta a un cuestionario enviado por el Miami Herald a través de su abogado, el general venezolano retirado Cliver Alcalá Cordones, quien cumple una condena de 21 años y ocho meses en Estados Unidos, sostiene que Delcy Rodríguez y su hermano, Jorge Rodríguez, han sido durante mucho tiempo los verdaderos arquitectos de la estructura de poder criminalizada de Venezuela.

“Esa foto muestra claramente quién tiene el verdadero poder en Venezuela”, escribió Alcalá, en referencia a la imagen de Jorge Rodríguez siendo reelegido como presidente de la Asamblea Nacional y juramentando a su hermana como presidenta encargada tras la reciente captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. “Ellos son los verdaderos arquitectos del régimen dictatorial venezolano”.

Las afirmaciones de Alcalá, que son rechazadas por el régimen venezolano, coinciden y amplifican lo que evaluaciones de inteligencia de Estados Unidos, reportajes de investigación y años de aplicación de sanciones estadounidenses han venido sugiriendo cada vez con más fuerza: que antes de que Maduro fuera capturado en una redada estadounidense de madrugada en Caracas para enfrentar cargos por narcotráfico en Nueva York, el centro de gravedad del poder en Venezuela se había desplazado lejos del caudillo y hacia una red disciplinada, de carácter familiar, que operaba en gran medida fuera de la vista pública.

Testigos

Esa consolidación ha adquirido mayor relevancia tras la dramática operación militar estadounidense de este mes que capturó a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, y los trasladó a custodia de Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico y narcoterrorismo en Nueva York.

En el período posterior, Rodríguez emergió no solo como la operadora interna del régimen, sino como el enlace públicamente preferido por Washington en una volátil transición post-Maduro.

“Una organización criminal con múltiples actividades”

Alcalá, quien sirvió más de tres décadas en las Fuerzas Armadas venezolanas antes de romper con el régimen, describe un Estado que, según su relato, dejó de funcionar como un gobierno convencional hace años.

“Es evidente que el régimen dictatorial venezolano funcionó durante más de una década como una verdadera organización criminal con múltiples actividades”, escribió.

Durante años, el régimen ha manejado una amplia gama de empresas criminales, que van desde el narcotráfico y la minería ilegal hasta la operación de casinos ilegales, además de secuestros generalizados, trata de personas y delitos controlados desde las cárceles por bandas como el notorio Tren de Aragua. En su carta, Alcalá afirma que combatió estas operaciones desde dentro del régimen antes de romper con Maduro.

Esas actividades, dijo, no eran operaciones de corrupción periféricas, sino fuentes centrales de ingresos. La minería ilegal de oro, diamantes, coltán y otros minerales estratégicos —muchos extraídos en regiones ambientalmente devastadas del sur de Venezuela— servía no solo como fuente de riqueza, sino también como mecanismo de lavado de dinero.

El Herald habló con tres de los más de media docena de testigos protegidos por Estados Unidos que durante años han ayudado a las agencias de seguridad estadounidenses a construir casos contra el llamado Cartel de los Soles, una organización incrustada profundamente en el régimen que controla las empresas criminales más lucrativas, incluido el narcotráfico.

Funcionarios estadounidenses creen que el narcotráfico ayudó al régimen de Caracas a compensar la caída de los ingresos petroleros causada por las sanciones estadounidenses impuestas a la estatal Petróleos de Venezuela en 2019. Operando principalmente con cocaína originaria de Colombia, el cartel exportaba un volumen de entre 350 y 500 toneladas anuales para 2024.

En entrevistas separadas y extensas con el Herald, las fuentes confirmaron de manera independiente que uno de los engranajes más importantes de la maquinaria criminal del cartel es manejado por los hermanos Rodríguez. Aunque nunca alcanzaron la notoriedad de otros presuntos miembros del cartel como el ministro del Interior Diosdado Cabello, El Aissami, el ministro de Defensa Vladimir Padrino López o el propio Maduro, los hermanos formaban parte del cartel desde muy temprano, dijeron las fuentes —que hablaron bajo condición de anonimato—.

Las fuentes señalaron que los hermanos se convirtieron en los administradores del cartel, manejando los fondos obtenidos de sus diversas actividades criminales a través de extensas redes de empresas.

Según las fuentes, la riqueza del cartel controlada por los hermanos fuera de Venezuela asciende a varios miles de millones de dólares.

Alcalá, quien fue acusado por Estados Unidos de ser miembro del cartel y recibió una condena superior a 21 años por colaborar con el grupo guerrillero colombiano FARC, dijo que la consolidación del poder dentro de la estructura criminal del régimen se originó en la autoridad ejercida por Maduro, quien estaba fuertemente influenciado por Jorge Rodríguez y por la cúpula del aliado cercano de Venezuela, Cuba.

Lea la nota completa siguiendo este enlace a El Nuevo Herald

Mariana González de Tudares, hija del presidente electo Edmundo González Urrutia, respondió este miércoles al comunicado emitido por el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord, y reafirmó que su lucha por la liberación de su esposo, Rafael Tudares Bracho, se sostiene “desde la verdad”.

Monitoreamos

Luego de que monseñor Biord intentara desmentir la denuncia hecha por González sobre las extorsiones sufridas en la sede de la Arquidiócesis de Caracas por parte de agentes del régimen chavista, la esposa de Rafael Tudares apeló al Evangelio de Juan —“conocerán la verdad, y la verdad los hará libres”— y recordó que, según Juan Pablo II, “la libertad depende fundamentalmente de la verdad”.

González citó además un pasaje de la encíclica “Veritatis Splendor” de san Juan Pablo II, que advierte que “el totalitarismo nace de la negación de la verdad en sentido objetivo”. La hija del presidente electo sostuvo que esas palabras son hoy más pertinentes que nunca. “Mi lucha por la libertad de Rafael ha sido, es y será siempre desde la verdad”, afirmó.

Su mensaje llega un día después de que la Arquidiócesis de Caracas negara que en sus instalaciones se haya producido algún episodio de extorsión, como denunció González en un comunicado previo.

“En ningún momento se ha realizado en la arquidiócesis ninguna ‘extorsión’ o presión a familiares de detenidos ni a nadie”, señaló el texto firmado por el arzobispo Biord, sin anunciar una investigación sobre la denuncia hecha por Mariana González.

Extorsiones y amenazas

El lunes, Mariana González afirmó haber sido víctima de tres episodios de extorsión provenientes de personas vinculadas al régimen en embajadas, espacios del Arzobispado y oficinas de organizaciones defensoras de derechos humanos, y que en todos los casos hubo testigos.

Explicó que en cada uno de estos encuentros se le exigió que presionara a su padre, el presidente electoEdmundo González Urrutia, para que renunciara a su lucha política, como condición para que Tudares pudiera recuperar su libertad.

“Eso configura un patrón de coerción y persecución indirecta contra una familia civil, utilizando la privación de libertad como mecanismo de presión política y personal”, afirmó González.

El presidente estadounidense Donald Trump descartó el miércoles el uso de la fuerza militar para tomar el control de Groenlandia, pero pidió negociaciones “inmediatas” con Dinamarca sobre el territorio autónomo ártico, insistiendo en que su control es un “interés de seguridad nacional fundamental” para Estados Unidos.

Infobae

“No quiero usar la fuerza para adquirir Groenlandia”, dijo Trump durante su discurso en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. Sin embargo, añadió que si decidiera hacerlo, Estados Unidos sería “imparable”. “Nunca pedimos nada, y nunca obtuvimos nada, probablemente no obtendremos nada a menos que decida usar fuerza y poder excesivos, donde seríamos, francamente, imparables. Pero no lo haré”, afirmó.

La Casa Blanca previamente no había descartado opciones militares para que Estados Unidos tome Groenlandia, lo que generó alarma entre los aliados europeos.

Trump defendió la importancia estratégica de Groenlandia, describiéndola como “un territorio vasto, casi completamente deshabitado y sin desarrollar, situado indefenso en una ubicación estratégica clave entre Estados Unidos, Rusia y China”. Dijo que su importancia ha crecido con la mayor prominencia de los metales de tierras raras, aunque insistió: “Esa no es la razón por la que lo necesitamos, lo necesitamos por seguridad nacional estratégica y seguridad internacional”.

El presidente estadounidense criticó el gasto de seguridad de Dinamarca con la OTAN, argumentando que solo Estados Unidos podría proteger adecuadamente a Groenlandia. Pidió negociaciones “inmediatas” para discutir el control estadounidense del territorio, una propuesta que los funcionarios europeos han rechazado vehementemente.

Advertencias a Europa

Trump advirtió que Estados Unidos “recordará” si Europa no acepta su plan para tomar Groenlandia. “Queremos un pedazo de hielo para la protección mundial, y no lo darán. Nunca hemos pedido nada más”, dijo.

“Pueden decir que sí, y estaremos muy agradecidos, o pueden decir que no, y lo recordaremos”, añadió Trump. “Un Estados Unidos fuerte y seguro significa una OTAN fuerte, y esa es una razón por la que estoy trabajando todos los días para asegurar que nuestro ejército sea muy poderoso”.

Trump repitió una afirmación sin fundamento de que Estados Unidos devolvió Groenlandia a Dinamarca después de la Segunda Guerra Mundial. “Ya lo teníamos como fideicomisario, pero respetuosamente lo devolvimos a Dinamarca no hace mucho”, dijo. Sin embargo, Estados Unidos nunca ha sido propietario del territorio autónomo, que ha sido parte del Reino de Dinamarca durante siglos bajo el derecho internacional. Si bien Estados Unidos estableció bases militares en Groenlandia durante la Segunda Guerra Mundial, esto no confirió ninguna propiedad real.

Trump recordó que “Dinamarca cayó ante Alemania después de seis horas de combate” durante la Segunda Guerra Mundial, mientras que Estados Unidos se vio obligado a enviar fuerzas para mantener el territorio de Groenlandia “a gran costo y gasto”.

“Estados Unidos ganó la Segunda Guerra Mundial. Sin nosotros, estarían hablando alemán y japonés quizás”, declaró Trump. “Después de la guerra, devolvimos Groenlandia a Dinamarca. ¿Qué tan estúpidos fuimos al hacer eso? ¿Qué tan desagradecidos son ellos ahora?”, cuestionó.

Tensiones con aliados

La llegada de Trump a Davos se produjo en medio de crecientes tensiones con aliados europeos. Ha amenazado con imponer aranceles a Dinamarca y otros siete aliados a menos que negocien la transferencia de Groenlandia. Trump dijo que los aranceles comenzarían en 10% el próximo mes y subirían a 25% en junio.

Antes del discurso de Trump, el primer ministro británico Keir Starmer dejó en claro que no cederá ante las amenazas. “Gran Bretaña no cederá en nuestros principios y valores sobre el futuro de Groenlandia bajo amenazas de aranceles”, dijo Starmer.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, sin mencionar directamente a Trump, instó a los líderes a rechazar “la ley del más fuerte”. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que si Trump avanza con los aranceles, la respuesta del bloque “será inquebrantable, unida y proporcional”.

Durante su discurso, Trump también prometió que Venezuela “ganará más dinero en seis meses que en 20 años” tras la caída de Nicolás Maduro, criticó las políticas de energía verde en Europa como “el mayor fraude de la historia”, y declaró que “la inflación ha sido derrotada” en Estados Unidos.

Trump expresó dudas sobre si la OTAN estaría allí para Estados Unidos si fuera necesario, a pesar de que el Artículo 5 de la OTAN solo se ha invocado una vez, en defensa de Estados Unidos después de los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Más de 60 jefes de Estado asisten al foro en Davos. La llegada de Trump se retrasó después de que un problema eléctrico menor a bordo del Air Force One obligara a regresar a Washington para cambiar de avión.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, tiene previsto viajar a Estados Unidos, aunque aún no se ha definido una agenda oficial. Así lo confirmó un alto funcionario de la Casa Blanca.

Por: Luis De Jesús – El Nacional

La confirmación por parte del funcionario ocurre días después de que Rodríguez, durante un discurso en la Asamblea Nacional el 15 de enero, sugirió que podría viajar a Washington, en momentos de alta tensión en los que el presidente Donald Trump asegura que controla las decisiones políticas que se toman en Venezuela.

«Si algún día me tocase, como presidenta encargada, ir a Washington, lo haré de pie, no arrastrada, con la bandera tricolor y con el gloria al bravo pueblo marcando el ritmo de mi corazón. Será de pie, nunca arrastrándome. Será de pie, es lo que corresponde como una venezolana de pie», dijo Rodríguez en ese momento.

El propio mandatario estadounidense dejó abierta la posibilidad de un viaje de Rodríguez. En una entrevista reciente con Reuters, declaró: «Creo que ella va a venir (a Washington), todavía no, pero eventualmente ella vendrá y yo también iré a su país».

Y, como parte de la «normalización» del país, el director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió el mismo 15 de enero con la presidenta encargada en Caracas, pero se desconocen las conversaciones.

Delcy Rodríguez en el radar de la DEA

Poco después de ese encuentro entre Rodríguez y Ratcliffe —conversaciones en las que también habría estado presente Diosdado Cabello, ministro de Interior y Justicia—, The Associated Press publicó un reportaje en el que señaló que la exvicepresidenta ha estado bajo la lupa de la DEA desde hace casi una década, como un objetivo prioritario dentro de varias investigaciones vinculadas al narcotráfico.

Rodríguez, sin embargo, no está acusada en Estados Unidos de ningún delito ni la justicia de ese país ofrece una recompensa que facilite su captura, como ocurre con Diosdado Cabello, Vladimir Padrino López (ministro de Defensa) y Maduro, ya capturado junto a su esposa Cilia Flores hace dos semanas.

De acuerdo con la agencia, la DEA clasificó a Rodríguez como una figura de alto interés al considerar que pudo haber tenido un “impacto significativo” en actividades del narcotráfico.

Señaló que, según un informante de la DEA, la dirigente habría utilizado hoteles en la isla de Margarita, en el estado Nueva Esparta, como fachada para presuntas operaciones de lavado de dinero.

Estados Unidos considera esta zona como un punto estratégico dentro de las rutas del narcotráfico hacia el Caribe y Europa.

El reportaje también vincula a Rodríguez con el empresario colombiano Alex Saab, quien estuvo detenido en Estados Unidos por lavado de dinero y fue indultado en 2023 por el entonces presidente Joe Biden.

Ambos habrían coincidido en el contexto de operaciones financieras bajo investigación.

AP agregó que casi una docena de investigaciones en las que aparece mencionada Rodríguez siguen abiertas, y que la DEA tiene registros de su interés en una posible participación de ella en contratos presuntamente corruptos obtenidos por Omar Nassif Sruji, familiar de Yussef Nassif, identificado como su expareja sentimental.

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