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Es lo que es

Armando Esteban Quito

Se abre el telón y aparece el trozo de paisaje que se cuela por su ventana cada mañana… Se abre el telón y aparece un iracundo conductor que le increpa desde el coche de al lado… Se abre el telón y aparece el monitor del gimnasio dando brincos… ¿En qué teatro estamos? En el de su cerebro. Y no, no es un chiste: es neurociencia y de la buena.

Por: Israel Zaballa – El Mundo

¿Sorprendido? Pues así es: en su cabeza y en la de cualquier hijo de vecino, de cráneo para adentro, una gigantesca troupe de células grises hace teatro del bueno. Tan bueno que logra hacernos pensar que el mundo real existe, cuando lo cierto es que solo se trata de un sofisticado espejismo generado por nuestro propio cerebro. Nos tragamos la función como si fuera la pastilla azul de Matrix y nos creemos dentro del trampantojo. Es como si estuviéramos todo el rato metidos en un simulador, pero sin darnos cuenta.

Esta sofisticada tramoya neurológica nos la explica, como abriendo una cuarta pared al cerebro desde el patio de butacas de su laboratorio, uno de nuestros mejores científicos: Rafael Yuste (Madrid, 1963). Encerrado en su cabaña del norte de Nueva York, el médico y neurobiólogo español ha escrito El cerebro, el teatro del mundo (Paidós) para divulgar sus fascinantes descubrimientos como director del Centro de Neurotecnología de la Universidad de Columbia, institución de la que también es catedrático.

Desde un amplio despacho ubicado en el campus, Yuste explica por Zoom cómo, tras pasar media vida en EEUU, quiere empezar a retornar capital científico a su país de nacimiento: «Es un giro en mi vida. Ya he hecho lo que tenía que hacer aquí y ahora tengo que devolver ‘la pelota’ a España. Con el libro quiero contar a los españoles lo que está ocurriendo ahora en neurociencia».

En su país de acogida, Yuste ha llegado a lo más alto: ideó el proyecto BRAIN de la administración de Obama para desentrañar el nudo gordiano del cerebro. Algo que tiene en mente repetir aquí con Spain Neurotech. «Va a ser como el BRAIN de España, si todo va bien echará a andar el año que viene», dice, ilusionado.

Pero regresemos al teatrillo del cerebro. «Hay que ser cautos porque estamos hablando de algo muy gordo», reconoce en su libro el investigador . ¿Cuál es su teoría? Escuchen: «El cerebro es una máquina de predicción del futuro diseñada por la evolución porque es la manera más inteligente de sobrevivir: alguien inteligente es quien ve venir las cosas antes que tú».

Para poder prever y actuar, el cerebro, metido en un búnker de hueso, se tiene que generar a sí mismo una especie de realidad virtual. «Es como si tuviéramos un teatro dentro de la cabeza con todas las partes del mundo y eso es lo que utilizamos para predecir», explica.

Detrás de esa comparación hay otro homenaje a España. A su teoría del cerebro la ha llamado El teatro del mundo, y no por casualidad: «Es el nombre de una obra de Calderón de la Barca. Pero donde clavó la idea es en La vida es sueño. Siendo español tenía que hacerle un guiño y reconocerle que él ya entrevió muchas ideas de las que maneja ahora la neurociencia», explica.

Nuestro célebre dramaturgo se adelantó cuatro siglos a lo que ahora sugieren los experimentos científicos más avanzados. Al parecer, el cerebro se autoconfigura en modo simulador porque necesita prever las consecuencias que tiene para nosotros movernos. Igual que un submarino mapea su entorno para representarse por donde navega, los animales con sistema nervioso recrean los elementos de su entorno para sobrevivir al próximo cambio de posición. «En el momento en que te mueves, tienes que empezar a pensar en tu futuro. De hecho, no solo cambias en el espacio, también cambias en el tiempo: te metes en el porvenir, en una situación nueva con la que tienes que lidiar», explica sobre el problema que nos plantea salir a pasear sin rompernos la crisma o… a ligar.

«Son los dos imperativos de la vida, sobrevivir y reproducirse», dice. «Y ahí la evolución no podría haber sido más inteligente. Nos dotó, no solo a nosotros sino a otros animales, de una máquina de predicción. Los animales que dispusieron de ella despegaron, se reprodujeron y dominaron el mundo. Con la evolución, los cerebros se hicieron más grandes y sofisticados. Y, como resultado, la predicción que hacemos los mamíferos, sobre todo los humanos, es muchísimo mejor que la que hacen los bichos pequeñajos: por eso dominamos».

-Entiendo que dentro de ese modelo predictivo también tenemos que representarnos simbólicamente a nosotros mismos. Y que eso explica la conciencia…

-Al hilo de eso, yo te diría que soy algo más radical que muchos de mis compañeros. Algunos científicos interpretamos que incluso animales más simples tienen un concepto del yo, exactamente por lo que has dicho: si tienes que predecir el futuro, en ese teatro del mundo también tienes que estar tú. A mí me parece de cajón.

Cómo una sopa de neuronas y espaguetis de conexiones -las metáforas también son de Yuste- generan el teatro de la mente humana es el fascinante viaje al que Yuste nos invita en su ensayo. Como si estuviéramos en la diminuta nave de El chip prodigioso, el científico nos transporta al interior del sistema nervioso para mostrarnos cómo funcionan ahí dentro las cosas.

¿Y quiénes son las protagonistas de nuestro particular Broadway cerebral? Yuste dice que las neuronas, pero no cuando bailan solas, sino cuando forman coreografías electroquímicas más complejas: «El quid de la cuestión está en los circuitos neuronales formados por grupos de neuronas. La naturaleza los ha utilizado para simbolizar el mundo. Imagínate a los actores que representan la obra en un escenario teatral. Pues los actores en nuestro teatro mental son los conjuntos neuronales, esa es la idea».

«Estamos dejando atrás la doctrina neuronal que hemos utilizado en los últimos cien años para pasar a la teoría de las redes neuronales», escribe en el libro sobre este cambio de paradigma. Y no son solo teorías: Yuste ya ha logrado demostrar mucho de lo que dice en su laboratorio.

-En un experimento con ratones estimularon neuronas individuales con un láser que, para su sorpresa, formaron un conjunto neuronal, un atractor de Hopfield. Y de repente el ratón creía ver una imagen que en realidad no veía. No sé si lo he contado bien…

-Es exactamente así. Es como si hubiéramos creado sin querer un actor en el teatro de la mente capaz de simbolizar una imagen concreta. Para mí fue un momento Oppenheimer. Como cuando en la película se da cuenta de lo que ha hecho: ‘¿La que hemos montado, no?’. Lo que habíamos logrado implicaba la posibilidad de manipular de una manera selectiva la actividad cerebral de un animal, de un mamífero que tiene un cerebro igual que el nuestro, para que haga lo que queremos. Lo que hoy puedes hacer con un ratón, lo puedes hacer mañana con un humano. Era como para no dormir. Por eso en mi próximo libro abordaré cuestiones de ética.

Otra fascinante idea tiene que ver con cómo se monta todo nuestro tinglado interno. «El desarrollo del cerebro es una historia de construcción y destrucción», explica refiriéndose a la matanza de neuronas que sufrimos durante nuestras primeras etapas de vida. En masa neuronal vamos de más a menos. Empezamos con más cemento del que necesitamos.

«Es completamente contraintuitivo, lo contrario de lo que harías tú. Los humanos construimos una casa poco a poco, pones las habitaciones que necesitas y ya está. Pero la naturaleza lo hace al revés. Primero hace una casa gigantesca y luego tira abajo lo que sobra. Es la manera en plan derroche de fabricar el cerebro. ¿Por qué lo hace así? Estamos todavía dándole vueltas, pero tiene que haber una razón potentísima», reflexiona.

Y lo mismo sucede con las conexiones entre neuronas. Llega un momento en que la naturaleza saca la tijera y empieza a cortar todo lo innecesario: «La poda de las conexiones y de sus sinapsis es enorme. En los humanos, se calcula que más de la mitad de las conexiones de la corteza del cerebro se pierden durante las infancia. ¡Vaya corte de pelo!». Por si acaso, no se olvide usted de practicar a diario con los crucigramas o sudokus de este periódico.

En la teoría del teatro de la mente de Yuste todo parece encajar. «Es como armar un rompecabezas. Tienes un montón de piezas en la mesa y tienes que armar el puzle», dice cuando habla del papel que interpretan actores como la memoria, los sentidos o las emociones en nuestra teatrera máquina predictiva.

Por resumir: la memoria nos permite predecir lo que va a suceder extrapolando experiencias del pasado; los sentidos nos permiten ajustar el modelo interno comparándolo con lo de fuera, como cuando el GPS recalcula una ruta; y las emociones nos ayudan a no despistarnos, te dicen que corras para que no te coma un león en lugar de detenerte a rascarte la barriga. Cuestión de prioridades.

Ese pies para que os quiero es el motivo por el que la evolución nos ha diseñado así: predicción y acción. Pero lo curioso es que incluso salir por patas puede que sea un acto menos meditado de lo que pensamos. Al parecer hay unas células de nuestra área premotora que llevan la delantera: ellas saben si echaremos a correr incluso antes que nosotros mismos. «La gente que lo descubrió no se lo creía», comenta. «¿Cómo es posible que una parte del cerebro sepa lo que voy a escoger si todavía no lo he escogido? Ahí te das cuenta de que nos autoengañamos: la decisión de elegir una cosa tiene por debajo un montón de procesos que no controlamos».

-Hábleme entonces del libre albedrío…

-Sí, existe. Lo que pasa es que no deberíamos ponerle esa etiqueta a una especie de magia negra que sale del humo. Lo del libre albedrío es una de esas expresiones del lenguaje corriente que, a nivel científico, yo digo: «No me sirve». Pero yo lo definiría como la actividad coordinada de la corteza premotora y otras partes de la corteza en la toma de decisiones. Yo preservaría la idea de que el libre albedrío sigue existiendo, pero diciendo a la gente que eso de ser dueño de tus decisiones es algo un poco más complejo: tiene ver con tu cerebro.

Para Yuste, el dónde que debe responder cualquier historia periodística siempre está claro: en tu cocorota, dentro del cerebro. Pero si hubiera que concretar el lugar que nos hace más sapiens sería la corteza prefrontal. Señálese usted la frente con el dedo: sí, ahí tiene usted al jefe. «Esa zona es como el estricto director de escena del teatro de la mente. Nosotros quizá seamos los homínidos que tenemos el director más duro», explica continuando con el símil y encuadrando su propia frente -ancha y plana, a diferencia de los Neandertales- para reforzar el concepto. «Los neurobiólogos empezamos a entender que la corteza prefrontal tiene un papel como de censor: está constantemente mandando señales inhibitorias al resto de partes del cerebro. En plan: ‘No hagas esto… mal’. El autocontrol en adultos parece que tiene que ver con ella».

¿Y los jóvenes? Ellos no tienen lo que usted sí: «La diferencia entre su cerebro y el nuestro es que los adultos tenemos ya la corteza prefrontal hecha y derecha, manejando el cotarro». Piénselo antes de decirle a un niño… que se porta como un niño.

Conocer los entresijos de la mente puede enseñarnos mucho de nosotros mismos. Pero para Yuste, también es la llave que abrirá nuevas puertas del progreso. Él es optimista: «Pienso sinceramente que vamos hacia un futuro mejor, por eso hablo de un nuevo Renacimiento».

En la conversación es inevitable abrir la puertecita de la IA, giratoria muchas veces en la historia entre la neurociencia y los tecnólogos. Como explica Yuste, «los algoritmos de la IA utilizados en la actualidad se basan en redes neuronales profundas, que proceden de ideas de los años sesenta sobre cómo funcionaba el cerebro». ¿Pero será capaz la tecnología de replicar la mente humana? Ahí, Yuste se maneja con prudencia. «Yo sería cauto y, como buen científico, empezaría confesando nuestra ignorancia», arranca. «La gente, como si no tuviera nada mejor que hacer, utiliza términos como inteligencia, que no sabemos muy bien qué es, y se lo endosa a un tipo de tecnología. Por ponerle esta etiqueta todo el mundo piensa que la IA tiene que ver con la inteligencia humana. Pues… igual sí o igual no: la metáfora no demuestra nada».

El madrileño marca una prudente distancia con lo que la programación puede lograr. A él le parece más prometedora la biología sintética: «Si quieres replicar o simular el cerebro, lo mejor que puedes hacer es fabricarte uno como lo hace la naturaleza, con axones, dendritas, lípidos, proteínas, y no dedicarte a producir algo de silicio metido en un servidor. Eso puede que sea un instrumento muy útil o potente para la humanidad, pero no es un cerebro».

-En el libro tocas el tema de las interfaces cerebro-máquina. Donde la propia IA podría actuar como un potenciador de nuestras capacidades…

Veo como un paso inevitable convertirnos en una especie híbrida, donde parte de nuestro procesamiento mental y cognitivo sea generado en el cerebro, como siempre, pero con otra parte generada fuera. No es una idea nueva, tú tienes en el bolsillo un móvil con un montón de cosas y eso ya es una manera de aumentar cognitivamente lo humano. Pues bien, con las interfaces cerebro-computadora en vez de tener estas capacidades en el bolsillo, las tendremos en la cabeza de una manera mucho más potente.

Todo eso, como dice Yuste, da para otro libro: el que piensa escribir en ese futuro que su cerebro le ayuda a predecir. Y probablemente también alcance como tema de una buena obra de teatro. Pónganse los Shakespeare, Ibsen o Chejov de nuestro tiempo a pensar. Pero por aquí… se cierra el telón.

En 1284: Suceden en Hamelín (Alemania) los hechos relatados por los hermanos Grimm de la leyenda del flautista de Hamelín. En la que 130 niños fueron sacados de la ciudad por un flautista vestido con ropas multicolores. Después de pasar el Calvario cerca de Koppenberg, desaparecieron para siempre. Esta historia podría ser una alegoría de la peste o incluso ser reales.

En el año de 1284 apareció en Hamelín un hombre muy extraño. Llevaba una capa de muchos colores […] y decía que sabía cómo librar a la ciudad de ratones y ratas a cambio de cierta suma de dinero».

Por: Isabel Hernández – National Geographic Historia

Así empieza la leyenda del flautista de Hamelín, cuyo final es bien conocido: como los habitantes del pueblo no le pagaron la suma convenida, el flautista volvió a aparecer el 26 de junio, día de san Juan y san Pablo, esta vez con un aspecto terrible y un extraño gorro rojizo (la forma en que se representa al diablo en muchas leyendas medievales), se llevó al ritmo de su melodía a todos los niños y niñas del pueblo (130 en total) y, sacándolos por la puerta este de la localidad, desapareció con ellos en el interior de una cueva. Sólo se salvaron tres muchachos: uno muy pequeño, que regresó a recoger su chaqueta, además de uno ciego y otro mudo, que se quedaron rezagados y no pudieron relatar nada de lo visto u oído, aunque la tradición oral habla de la posterior aparición de todos ellos al otro extremo de la cueva, en Transilvania.

¿Realidad o ficción? ¿Se esconde algún hecho histórico tras el cuento que los hermanos Grimm popularizaron en 1816 o es simplemente eso, un cuento, fruto de la tradición popular? Los orígenes de la leyenda se remontan a la Edad Media. La primera representación gráfica de los niños saliendo de Hamelín se llevó a cabo en 1300 en una de las vidrieras de la iglesia del mercado, destruida en el siglo XVII; en ella no aparecían ratas, sino tan sólo un hombre con un instrumento musical al que seguían los niños.

APARECEN LAS RATAS

No fue hasta 1565 cuando el conde suabo Froben von Zimmern describió por primera vez en su crónica familiar la plaga de roedores. Estas plagas eran abundantes en la Edad Media y, aunque los animales aún no eran temidos como transmisores de la peste, sí lo eran por acabar con los cereales recogidos en las cosechas, y era normal que hubiera individuos que se dedicaran a su exterminio. Al igual que los verdugos o los limpiadores de letrinas, estas personas vivían al margen de la sociedad por las características de su profesión, pues, aunque eran necesarios, nadie quería compartir su vida cotidiana con ellos.

Por eso se desplazaban de ciudad en ciudad, de aldea en aldea, sin tener ningún derecho de ciudadanía. El uso de trampas y de venenos se contaba entre los medios más efectivos para combatir a los roedores. La leyenda, sin embargo, describe un método inusual, pero que resultó igual de efectivo: el sonido de una flauta.

Esta combinación de datos precisos con elementos propios del ámbito de lo irreal es lo que ha llevado a los historiadores a la conclusión de que tras la historia del flautista de Hamelín se esconde un acontecimiento histórico real que, poco a poco, fue tomando forma de leyenda y fusionándose con otras ya preexistentes.

Cuando no recibe el pago acordado el flautista rapta con su música a los niños de Hamelín para desaparecer con ellos en una cueva para siempre. Grabado de 1930, Galería Nacional de Escocia.

LA HAMBRUNA DE 1284

Aunque en los libros de los Consejos celebrados en la ciudad de Hamelín no se ha documentado el hecho de que la ciudad contratase a nadie para librar al municipio de una plaga de ratones, sí es cierto que, en el año mencionado en la leyenda, la ciudad sufrió una terrible hambruna provocada precisamente por los roedores que acabaron con las cosechas de cereales.

También está documentado que, precisamente debido a la hambruna, muchos jóvenes emigraron de la región en la que está situada Hamelín (Baja Sajonia) para participar en la colonización del Este, donde esperaban encontrar mejores condiciones de vida. Siguieron para ello la llamada de Ladislao IV de Hungría (1262-1290). Su vasto reino se extendía desde la actual Croacia hasta los Cárpatos, un territorio con muy poca densidad de habitantes y que el monarca quería poblar con alemanes, a los que prometía eximir de impuestos y servicio militar. La oferta, dada a conocer en los pueblos por un locator –un captador que se presentaba a caballo con ropas llamativas y congregaba a la gente en la plaza al sonido de su silbato– era mucho más que atractiva para los campesinos de las orillas del río Wesser, explotados por sus señores y tratados en algunos casos como esclavos.

LA MUJER QUE LO VIO TODO

El siglo XIII fue un momento álgido en el proceso de colonización del Este, por lo que el flautista podría haber sido un locator, que congregó con su silbido a los jóvenes del lugar, quienes lo habrían seguido en busca de una vida mejor. Esto, evidentemente, supuso para Hamelín la pérdida de toda una generación; un suceso traumático que posteriormente se justificaría recurriendo a la leyenda que no tardaría en empezar a construirse.

La Catena Aurea, una colección de leyendas de principios del siglo XV, contiene la versión más antigua que se conoce de la misteriosa historia, y es en ella precisamente donde aparece un dato que la relaciona con esta migración histórica, pues el texto menciona la existencia de un testigo de los acontecimientos: «Y la madre del señor decano Lüde vio marcharse a los niños».

Según el libro de documentos notariales del archivo histórico de Hamelín, la familia Lüde fue una de las más activas en el ámbito de los negocios de la ciudad, por lo que alguno de sus miembros bien pudo haber presidido una corporación y ostentar, por tanto, el cargo de decano. Este hecho daría, pues, carácter de realidad a aquello que parecía sostenerse tan sólo en el mundo de la leyenda.

LA PISTA TRANSILVANA

La teoría de la migración de los jóvenes se confirmaría, además, por otro hecho decisivo: la toponimia de la región de Siebenbürgen («Siete burgos»), en la actual Transilvania, denominada así en alemán por constar de siete grandes núcleos urbanos fundados por alemanes. En esta zona aparece el nombre de Hamelspring («el lugar donde nace el Hamel»), aunque no existe allí ningún río llamado así. Ello respondería a la costumbre de los emigrantes de poner a los asentamientos que fundaban el mismo nombre de sus lugares de origen.

La historia que conocemos en la actualidad es fruto del trabajo del jesuita Athanasius Kircher en el siglo XVII, que también investigó el trasfondo histórico de la leyenda. A principios de la siguiente centuria, el erudito Johann Gottfried Gregorii difundió la leyenda en el ámbito alemán a través de sus libros populares de geografía y fueron sus versiones las que conocieron Goethe y otros autores románticos.

Dos de ellos, Clemens Brentano y Achim von Arnim, entusiasmados por el acervo de la poesía popular, animarían a los hermanos Grimm a poner por escrito las versiones de la prosa popular en su antología de leyendas.

El tomate, también conocido como jitomate, se destaca por su versatilidad culinaria a nivel mundial y también por sus propiedades benéficas para la salud, particularmente en la prevención de enfermedades circulatorias y cardiovasculares.

Por: Francisco González Tomadin – Infobae

Según estudios, esta fruta es una fuente significativa de vitaminas C y E, potasio y fibra, además de contener licopeno, un poderoso antioxidante vinculado a la reducción del riesgo de padecer afecciones cardíacas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatiza la importancia de su consumo dentro de una dieta balanceada.

Incorporar el tomate en las comidas diarias, ya sea en estado natural, cocido o como parte de diversas recetas y sopas, constituye una estrategia eficaz para mejorar la salud cardiovascular. Esto contribuye al bienestar general y se alinea con las recomendaciones de la OMS, que sugiere el consumo de al menos 80 gramos de este alimento, que equivale a una de las cinco porciones de frutas y verduras recomendadas por día dentro de un régimen alimenticio saludable.

La relevancia de este fruto en la prevención de trastornos relacionados con el corazón y la circulación sanguínea ha sido respaldada por diversas investigaciones científicas que destacan al licopeno entre sus componentes más beneficiosos. Gracias a su riqueza en antioxidantes, el tomate favorece una mejora cardiovascular y contribuye a la protección contra ciertos tipos de cáncer.

¿Por qué el tomate es una fruta?

El tomate es considerado una fruta según la definición de la Real Academia Española (RAE), que lo describe como una “baya roja, fruto de la tomatera, de superficie lisa y brillante, en cuya pulpa hay numerosas semillas algo aplastadas y amarillas”.

Esta clasificación se basa en características botánicas que definen a las frutas: su origen vegetal, la presencia de semillas y que sean comestibles. Si bien el sabor del tomate no es necesariamente dulce, cumple con estos criterios, lo que refuerza su identidad como fruta. Además, las frutas, por definición, se originan del ovario de la planta tras la floración, característica en la cual el tomate encaja perfectamente.

Sin embargo, existe una cierta confusión en cuanto a si clasificar al tomate como fruta o verdura, lo que puede originarse en su uso culinario. En la cocina, el tomate es frecuentemente considerado una hortaliza debido a su bajo contenido de azúcar y su sabor, que tiende más hacia el umami, un perfil gustativo más asociado a los sabores salados que los dulces.

Este distintivo lo diferencia de otras frutas con sabores más azucarados, y generalmente se sirve en platos salados como ensaladas, platos principales o como ingrediente en diversas preparaciones.Esta dualidad muestra cómo, desde el punto de vista botánico, el tomate es una fruta, mientras que su clasificación como verdura proviene más bien de su uso y percepción en la gastronomía.

Los 8 beneficios poco conocidos del tomate

  • Es fuente de antioxidantes. El tomate contiene gran cantidad de licopeno, un antioxidante muy eficaz contra los problemas que causan los radicales libres. Además el tomate contiene otros carotenos lo que lo convierte en un poderoso antioxidante que cuida nuestro organismo. Y sus beneficios se pueden obtener incluso de productos de tomate procesados con calor, incluyendo la salsa de tomate, indican desde el Instituto Interdisciplinario para la Innovación, perteneciente a la Universidad de Talca, en Chile.
  • Previene enfermedades cardiovasculares. El licopeno del tomate previene la oxidación de lípidos séricos, produciendo así un efecto protector contra las enfermedades cardiovasculares, indicó la profesora de nutrición Gemma Chiva-Blanch, de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) en un artículo publicado en The Conversation. El consumo regular de tomate ha demostrado que disminuye los niveles de colesterol LDL y los triglicéridos en la sangre.
  • Es fuente de vitaminas y minerales. Un tomate puede aportar alrededor del 40% del requerimiento diario de vitamina C, un antioxidante natural que actúa contra el cáncer que causan los radicales libres. También contiene vitamina A, K y abundante potasio, además de hierro, advirtieron desde la universidad chilena.
  • Protege la vista. La vitamina A presente en el tomate ayuda a proteger la vista de enfermedades degenerativas o ceguera nocturna.
  • Mantiene la salud del intestino. El tomate mantiene el sistema digestivo saludable ya que previene el estreñimiento y la diarrea. También previene la ictericia y ayuda a eliminar eficazmente las toxinas del cuerpo.
  • Controla la presión arterial. El consumo diario de tomate reduce el riesgo de desarrollar hipertensión. Además, su contenido de potasio y bajos niveles de sodio favorece a evitar la retención de líquidos y a la eliminación de toxinas.
  • Mejora la calidad de la piel. El tomate ayuda al mantenimiento de dientes, huesos, pelo y piel sanos. El consumo diario de tomate protege la piel contra los rayos UV. Además, al poseer grandes propiedades antioxidantes, es utilizado como ingrediente natural en la preparación de productos contra el envejecimiento.
  • Previene las infecciones del tracto urinario. La ingesta de tomate también reduce la incidencia de infecciones del tracto urinario, así como el cáncer de vejiga, resaltaron desde la Universidad de Talca.

¿Cómo ayuda el tomate a mejorar la circulación de la sangre?

Ayudan a mantener a raya la circulación sanguínea porque contienen un carotenoide clavellamado licopeno. Según la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, el licopeno es un antioxidante natural utilizado para prevenir trastornos de la salud humana, entre los que se encuentran las complicaciones cardíacas.

Los antioxidantes del tomate puede ayudar a proteger las arterias, así como su alto contenido de fibra contribuye a reducir el colesterol malo.

Según un artículo de la American Association of Retired Persons (AARP), una organización sin fines de lucro dedicada a mejorar la calidad de vida y la salud de las personas mayores de 50 años, la ingesta de tomateayuda a reducir la presión arterial y el espesor de la sangre, evitando la acumulación de placas que pueden ocasionar coágulos. Es decir, el tomate actúa como anticoagulante, mejorando el retorno venoso, previniendo várices y arañitas.

El consumo del tomate “está asociado a un menor riesgo de accidentes cerebrovasculares” y puede estar asociado también “a un menor índice de enfermedad coronaria”, explica Gemma Chiva-Blanch, profesora de Nutrición de la Universidad Abierta de Cataluña, en un artículo publicado en la revista The Conversation.

El Relevamiento Inmobiliario de América Latina (RIAL), elaborado por el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella junto con la plataforma digital Zonaprop, analizó los precios de venta de departamentos en distintas ciudades de la región a partir de los avisos publicados en septiembre de 2025.

Infobae

Según el informe, Montevideo se ubicó como la ciudad con el metro cuadrado más caro de América Latina, con un valor de USD 3.209 por m². Le siguieron Ciudad de México (USD 2.909)Monterrey (USD 2.787)Guadalajara (USD 2.717) y Buenos Aires (USD 2.622).

El estudio mostró que el metro cuadrado en Buenos Aires subió 1,4% en dólares y 2,7% en pesos ajustados por inflación desde marzo de 2025. De esta manera, la capital argentina se posicionó como la quinta ciudad más cara del ranking regional.

Juan José Cruces, investigador del CIF y rector de la UTDT, explicó: “Los precios de los inmuebles en Buenos Aires aumentan desde marzo un 1,4% en dólares y 2,7% en pesos ajustados por inflación”. Además, señaló que “en el semestre, Guadalajara reporta la mayor suba del valor del m² en dólares de toda la región (14,7%), y un aumento de 3,3% medido en pesos ajustados por inflación”.

El informe destacó que, excluyendo a Argentina, el promedio regional de precios subió 6,4% en dólares y bajó 0,6% en moneda local real. “Montevideo es la ciudad con m² más caro de la región con un precio de 3.209 dólares”, indicó el reporte.

En cuanto a los valores más bajos, el documento detalló que “los inmuebles más baratos de la región están en Quito y cuestan 1.200 dólares por m², le siguen Rosario con 1.733 USD/m² y, finalmente, Córdoba con 1.750 USD/m²”.

De acuerdo con las cifras del RIAL, Rosario registró un incremento de 7,4% en dólares y 8,7% en moneda local ajustada por inflación, mientras que Córdoba mostró una suba de 7,5% en dólares y 8,8% en moneda local real.

Entre las mayores variaciones positivas se destacaron Guadalajara (+14,7%)San Pablo (+13,2%)Río de Janeiro (+9,5%) y Ciudad de México (+9,1%). En cambio, las principales caídas se observaron en Montevideo (-3,6%) y Quito (-1,2%).

En el promedio simple de Buenos Aires, Rosario y Córdoba, los precios subieron 5,4% en dólares y 6,7% en pesos ajustados por inflación.

El relevamiento, basado en propiedades “típicamente habitadas por jóvenes profesionales en barrios comparables a lo que en Buenos Aires son Barrio Norte, Belgrano, Caballito y Recoleta”, buscó establecer una referencia homogénea entre mercados.

En el caso de México, tres ciudades ingresaron en los primeros lugares del ranking. Ciudad de México se ubicó segunda con USD 2.909 por m², seguida por Monterrey con USD 2.787 y Guadalajara con USD 2.717. Las tres mostraron subas interanuales importantes.

En Brasil, el precio promedio del metro cuadrado fue de USD 2.578 en San Pablo y USD2.440 en Río de Janeiro. Según el relevamiento, ambos mercados evidenciaron “una importante recuperación del precio de la vivienda en dólares”.

Por su parte, Lima registró un valor promedio de USD2.243 por metro cuadrado, con un incremento del 4,4% frente a marzo. En Ciudad de Panamá, el m² se ubicó en USD1.881, con una variación de 4,2%.

El promedio general de las ciudades analizadas alcanzó USD 2.339 por m², con una variación de 6,2% en el semestre. Cuando se consideraron únicamente las capitales, el valor promedio fue USD 2.377, mientras que excluyendo a Buenos Aires el promedio de las capitales bajó levemente a USD 2.336.

El informe también distinguió un grupo denominado LAC-6, integrado por seis grandes ciudades latinoamericanas. En ese conjunto, el promedio alcanzó USD 2.588, con un aumento del 7%, y USD 2.576 al excluir Buenos Aires, con una variación positiva de 8,9 por ciento.

Cruces agregó que “hay una importante recuperación del precio de la vivienda en dólares en Guadalajara, San Pablo y Río de Janeiro”, en contraste con las leves bajas observadas en Montevideo y Quito.

Según un nuevo informe, la líder opositora venezolana y ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, habría discutido oportunidades de inversión con líderes empresariales estadounidenses el mes pasado.

Latin Times

Semafor detalló que la reunión tuvo lugar el mes pasado durante las reuniones del FMI y el Banco Mundial y fue organizada por Barclays. Citando a Rafael de la Cruz, director de la oficina en Estados Unidos de Machado y Edmundo González Urrutia, reconocido por la administración Trump como el legítimo ganador de las elecciones presidenciales del año pasado, el medio añadió que a la reunión asistieron firmas de inversión y fondos de cobertura.

“Hemos estado en contacto con varias empresas que muestran cada vez más interés en la posibilidad de abrir Venezuela a los negocios”, dijo De la Cruz.

En otro pasaje del artículo, Semafor señaló que la oficina principal de inversiones de UBS publicó un memorándum centrado en «visualizar el día después de mañana» en el país sudamericano.

«La transición de Venezuela para alejarse del chavismo podría generar grandes oportunidades», debido en gran parte a sus vastas reservas de petróleo y a su «economía gravemente subutilizada», agrega el documento.

En este contexto, el ex Comandante Supremo Aliado James Stavridis estimó en un 70% la probabilidad de que Estados Unidos realizara ataques terrestres en Venezuela.

En declaraciones a CNN, Stavridis afirmó que el único factor limitante desde el punto de vista militar es que el portaaviones USS Ford aún no está en la zona. «Tardarán unos siete días en llegar. Entonces todo estará listo. El Pentágono anunciará que todo está preparado para los ataques. Creo que en ese momento el presidente Trump tendrá que tomar una decisión importante», añadió el exalmirante.

Stavridis prosiguió prediciendo que, si la administración llevara a cabo ataques efectivos, «probablemente no irían tras objetivos de liderazgo, al menos de inmediato», sino que «los confinarían» «a los lugares de donde provienen las drogas».

«Luego dirígete a Maduro y dile ‘última salida antes del túnel'», concluyó Stavridis.

Mientras el USS Ford, el portaaviones más grande de la Armada, continúa su rumbo hacia el Caribe, las tropas estadounidenses siguen realizando ataques y maniobras que señalan su voluntad de derrocar al régimen.

El fin de semana pasado, marines estadounidenses realizaron ejercicios de desembarco en Puerto Rico . En una publicación en redes sociales, el Comando Sur indicó que los marines llevaron a cabo «operaciones de entrenamiento en Puerto Rico» en apoyo a la misión, la cual se centra en las «prioridades del presidente Trump para desarticular el narcotráfico».

Según un nuevo informe, las fuerzas estadounidenses también han estado modernizando una base naval abandonada de la Guerra Fría en el territorio, lo que podría servir de apoyo a las operaciones contra el régimen.

Los líderes de la oposición democrática María Corina Machado y Edmundo González Urrutia emitieron un comunicado conjunto este 7 de noviembre, expresando «atención y preocupación» por la noticia sobre la revocación del Estatus de Protección Temporal (TPS) en Estados Unidos. La medida afectaría a miles de ciudadanos venezolanos que recibieron dicho beneficio en 2021.

La Patilla

El comunicado señala que ambos trabajan para lograr que las autoridades estadounidenses revisen el caso y emitan un nuevo estatus de protección temporal. Han solicitado esta revisión a la administración y al Congreso estadounidense a través de distintas gestiones permanentes.

Los líderes opositores enfatizaron que la «situación de angustia, incertidumbre y riesgo constante debe cesar». Aseguraron que la mayor protección para el venezolano es «recuperar la libertad de su patria, el valor de su pasaporte y contar con un gobierno democrático que los defienda», cumpliendo con el mandato recibido en las elecciones del 28 de julio.

Concluyeron afirmando que no descansarán hasta que Venezuela sea nuevamente «el hogar de todos y el lugar de reencuentro para millones de familias separadas por un régimen criminal».

Los rostros de las víctimas comienzan a salir a la luz. Un pescador con un ingreso precario, un ex cadete militar, un delincuente reincidente y un conductor de autobús que perdió su fuente de trabajo forman parte de los primeros venezolanos identificados tras los ataques estadounidenses en el Caribe, según reveló la agencia Associated Press.

El Nacional

Desde septiembre, los bombardeos ordenados por Washington han dejado más de 60 muertos, la mayoría en embarcaciones que, según el gobierno de Donald Trump, transportaban drogas hacia el norte. El presidente y altos funcionarios afirmaron que estas operaciones estaban dirigidas por “narcoterroristas” y miembros del Cártel de los Soles, el cual relacionan con Nicolás Maduro y varios de sus allegados.

La investigación de la AP logró confirmar la identidad de cuatro de las víctimas y reunir detalles sobre otras cinco, ofreciendo un retrato más claro —y humano— de quienes perdieron la vida en esas operaciones militares.

Vidas truncadas por la pobreza y el mar

En las comunidades costeras del noreste de Venezuela, donde la pesca ya no garantiza el sustento, varios residentes contaron a la AP que muchos de los fallecidos aceptaban trabajar como tripulantes de embarcaciones usadas para el contrabando. Algunos eran delincuentes menores; otros, trabajadores que buscaban ingresos rápidos ante la falta de oportunidades.

Eran obreros, un pescador y un mototaxista, explicaron los entrevistados. Dos de ellos tenían antecedentes por delitos menores y otro era un jefe del crimen local que alquilaba sus servicios a los traficantes.

Los hombres vivían en la península de Paria, una región empobrecida del estado Sucre. Sus casas de bloques sin pintar se asientan entre colinas tropicales que miran al mar Caribe. Desde allí parten las lanchas de casco abierto que transportan cargamentos ilícitos hacia Trinidad y otras islas.

Familiares y vecinos que hablaron bajo anonimato por miedo a represalias de los narcotraficantes, del gobierno venezolano o de las autoridades estadounidenses, expresaron indignación por la muerte de sus allegados, que antes habrían sido arrestados y juzgados en tribunales federales.
“El gobierno estadounidense debería haberlos detenido”, dijo un familiar de una de las víctimas.

El hermetismo en torno a los fallecimientos ha complicado la búsqueda de respuestas. En un contexto dominado por el control informativo y la presencia de bandas armadas, los parientes se enteran de lo ocurrido a través de rumores y publicaciones en redes sociales.

Funcionarios venezolanos condenaron los ataques y el embajador del país ante la ONU los describió como “ejecuciones extrajudiciales”. Caracas, sin embargo, ha negado que existan redes de narcotráfico operando en su territorio y aún no ha reconocido que ciudadanos venezolanos murieron en los bombardeos.

Desde Washington, la administración de Trump defendió las operaciones. Declaró a los cárteles como “combatientes ilegales” y sostuvo que Estados Unidos libra un “conflicto armado” contra ellos. Trump aseguró que cada barco hundido “salvó la vida de 25.000 estadounidenses”, aunque la mayoría de los buques transportaban cocaína y no opioides sintéticos, responsables de la crisis de sobredosis en el país.

Sean Parnell, portavoz del Pentágono, reiteró a la AP que el Departamento de Defensa “ha afirmado reiteradamente que nuestra inteligencia confirmó que los individuos involucrados en estas operaciones de narcotráfico eran narcoterroristas, y mantenemos esa evaluación”.

Los nombres detrás de las cifras

Hasta ahora, el ejército estadounidense ha destruido 17 embarcaciones en el Caribe, dejando más de 60 muertos. Nueve de ellas fueron atacadas cerca de las costas venezolanas, y al menos tres zarparon desde ese país, según datos del gobierno estadounidense.

Entre los identificados figura Robert Sánchez, un pescador de Güiria de 42 años, padre de cuatro hijos que soñaba con tener su propio motor para trabajar sin depender de otros. Ganaba unos 100 dólares al mes y aceptó un viaje de contrabando con la esperanza de mejorar su situación. Nunca regresó.

Luis “Che” Martínez, de 60 años, era conocido como un jefe local del crimen. Murió en el primer ataque reportado, el 2 de septiembre. Trump aseguró que la embarcación pertenecía al grupo Tren de Aragua y que todos los tripulantes murieron. Sus allegados dudan de esa versión y afirman que identificaron su cuerpo por el reloj que siempre llevaba en la muñeca.

Aunque había sido encarcelado en el 2020 por las autoridades venezolanas por trata de personas, había subrayado en reiteradas oportunidades que detestaba su forma de ganarse la vida. Sin embargo, varios residentes afirmaron apreciar su contribución anual a la fiesta de la Virgen del Valle, patrona de los pescadores.

También están Dushak Milovcic, un ex cadete de la Guardia Nacional de 24 años que abandonó la academia atraído por el dinero fácil del contrabando, y Juan Carlos “El Guaramero” Fuentes, un conductor de autobús que se quedó sin empleo tras una avería y se embarcó en el negocio por necesidad.

“Quiero una respuesta, pero ¿a quién se la puedo pedir?”, lamentó un familiar de una de las víctimas. “No puedo decir nada”.

Santo Padre, los venezolanos no somos un pueblo alérgico al diálogo. Al contrario: crecimos escuchando homilías sobre el perdón, retiros sobre la reconciliación, catequesis sobre la paz. Sabemos de memoria las palabras de Jesús: “Felices los que trabajan por la paz”. Pero también hemos leído, una y otra vez, el momento en que Él mismo se planta frente a los hipócritas de su tiempo y les llama por su nombre. Y en esa tensión entre la misericordia y la verdad es donde hoy habitamos.

Por: Elizabeth Sánchez Vegas

No nos oponemos al diálogo como camino cristiano; nos oponemos a esta caricatura de diálogo que nos ofrecen: sentarnos con quienes han destruido vidas, instituciones y futuro, mientras continúan encarcelando, torturando, persiguiendo y robando. Eso no es diálogo, Santo Padre, eso se llama cómplice ceremonia de la impunidad.

La Iglesia enseña que el perdón no anula la justicia, la presupone. No se absuelve al ladrón mientras sigue robando, no se bendice al violento mientras sigue golpeando, no se pone una mesa de “encuentro” mientras los presos políticos siguen en celdas sin luz. En Venezuela, cada vez que se ha hablado de diálogo, el poder ha entendido “tiempo”: tiempo para dividir, para comprar conciencias, para blanquear su imagen y para seguir haciendo lo mismo. Al final, los presos han sido los mismos, los muertos han sido nuestros, y los comunicados se han leído en nombre de una paz que nunca llegó.

Desde la fe, hay algo aún más grave: llamar “diálogo” a lo que en realidad es negociación con el pecado estructural. La Doctrina Social de la Iglesia habla de “estructuras de pecado” cuando el mal no es solo individual, sino organizado, mantenido y protegido por leyes torcidas y por instituciones al servicio de unos pocos. Eso es hoy el narcorégimen venezolano: una maquinaria que ha hecho del hambre, del miedo y del destierro un método de gobierno. ¿Cómo se dialoga con una estructura que sigue produciendo víctimas mientras se sienta a la mesa?

Jesús se sentó con pecadores, sí, pero no para legitimar su abuso, sino para ofrecer conversión. Zaqueo no siguió robando después del encuentro: devolvió lo que había tomado y reparó el daño. En cambio, cada “proceso de diálogo” en Venezuela ha terminado en lo mismo: más presos, más exiliados, más dolor. No ha habido propósito de enmienda, ni reparación, ni verdad. Sin conversión, lo que se llama “diálogo” se convierte en un sacrilegio político: usar palabras sagradas para cubrir actos profundamente injustos.

Muchos de nosotros seguimos teniendo fe; lo que ya no tenemos es ingenuidad. Sabemos que, en abstracto, el diálogo es un bien. Pero no existe el deber moral de dialogar con quien usa el poder para aplastar al débil. La obligación cristiana es, antes que nada, con la víctima, no con el verdugo. Los Evangelios no nos muestran a Jesús pactando con Herodes ni con Pilato para ‘administrar’ la injusticia, sino desenmascarando el abuso y cargando con sus consecuencias. Los Evangelios tampoco muestran a Jesús pidiéndole a Juan el Bautista que bajara el tono para preservar la comodidad del palacio; dejó que su Iglesia naciente aprendiera, desde ese martirio, que hay verdades que no se negocian sin traicionarse a sí misma. Así como los primeros cristianos no se sentaron a calcular cuántos hermanos podían sacrificar para ganar la simpatía del César, hoy la Iglesia no puede bendecir acuerdos que pidan a un pueblo crucificado que se acostumbre a su cruz. La cruz no fue fruto de un mal diálogo, sino del choque frontal entre la verdad y un poder que se negó a convertirse.”

Por eso, Santo Padre, cuando se nos invita una y otra vez a “dialogar”, lo que escuchamos detrás es otra cosa: “acepten convivir con su verdugo”. Nos piden que volvamos a la mesa mientras hay madres buscando a sus hijos desaparecidos, mientras hay jóvenes con los huesos rotos por protestar, mientras hay niños que rezan en países que no son el suyo porque en el suyo ya no había vida posible. Sentarnos con quien produjo todo eso, sin verdad ni justicia, no sería un acto de fe: sería una traición a los que han sufrido.

El Evangelio es claro: “Sí, sí; no, no”. Todo lo demás, dice Jesús, viene del Maligno. Ya dijimos “sí” demasiadas veces a procesos de diálogo vacíos, conducidos por quienes usan la buena fe de la Iglesia y de la comunidad internacional como escenografía. Ha llegado el momento del “no”: no a la farsa, no a la foto, no a la misa celebrada sobre el dolor de un pueblo al que aún no se le ha hecho justicia.

Desde el amor, queremos decirlo con firmeza: no estamos cerrando la puerta al perdón; estamos cerrando la puerta al abuso. Perdonaremos, sí, cuando haya verdad. Perdonaremos cuando cese la persecución. Perdonaremos cuando los torturadores dejen de tener despacho, uniforme y sueldo. Perdonaremos cuando la vida vuelva a ser posible en nuestro propio país. Pero no podemos llamar “diálogo” a lo que hoy es solo una estrategia de supervivencia de una élite que no está dispuesta a renunciar al pecado que comete, sino a maquillarlo.

Santo Padre, seguiremos rezando por usted, por la Iglesia y también por la conversión de quienes hoy sostienen este sistema. Pero mientras no haya signos reales de arrepentimiento y de cambio, mientras los crucificados de Venezuela sigan en su cruz, nuestro lugar no está en una mesa de diálogo que solo sirve para refrescar la imagen del poder. Nuestro lugar está, como siempre lo estuvo el Maestro, al pie de la cruz, junto a las víctimas.

Con amor, con inteligencia y con fe, desde ahí decimos: no, Santo Padre, así no podemos dialogar.

La Vinotinto sub 17 y Egipto firmaron un empate 1-1 este viernes y dejan todas las opciones abiertas para una última jornada frenética en el grupo E del Mundial Sub-17 celebrado en Qatar.

El Nacional

Venezuela se hizo de inicio con la posesión del partido y aprovechó un saque de esquina para marcar el 1-0 a los 20 minutos en su primer remate a puerta. Un centro pasado al segundo palo fue cabeceado por el central Marcos Maitán.

El equipo africano trató de reaccionar acto seguido por medio de Mohamed Hamad, pero su ocasión la abortó el meta venezolano Alan Vázquez. En el minuto 27, el portero egipcio Omar Abdelaziz, uno de los mejores jugadores de la primera parte, salvó de manera milagrosa un remate en el área pequeña de Yimvert Berroterán.

Con la victoria momentánea al descanso, la Vinotinto sub 17 replegó líneas ante la insistencia de Egipto, que trenzó una gran jugada y centró un excelente balón desde la izquierda. El delantero Hamza Abdelkarim se anticipó a la zaga de la Vinotinto y remató de cabeza para empatar 1-1 (min.54).

Cuando parecía que Egipto se metía de lleno en el partido, Mohamed Hamad dejaba la pierna en una temeraria entrada. Terminó expulsado tras revisión de VAR sólo cuatro minutos después del empate.

Venezuela fue con todo por la victoria, pero acusó la falta de precisión y terminó desesperada ante el conjunto africano, que se defendió bien con diez futbolistas en el campo.

De esta manera, ambas selecciones, con 4 puntos, se colocan en los dos primeros puestos del grupo, con sólo un punto de ventaja sobre Inglaterra y con Haití ya eliminada. La última jornada decidirá las dos selecciones que pasarán a dieciseisavos de manera directa.

Fue un secreto familiar bien guardado durante más de 100 años. Descendientes de la familia real austriaca han revelado que un tesoro desaparecido, un gran diamante que data de la Casa de Medici y cuyo misterioso paradero inspiró varias películas y libros, en realidad ha permanecido a salvo en secreto desde 1918.

The New York Post

Los Habsburgo guardaron silencio durante décadas sobre el histórico Diamante Florentino, pero rompieron su voto de silencio para revelar que la joya siempre estuvo escondida en su bóveda en Canadá, informó el jueves el New York Times.

Réplica de cristal del Diamante Amarillo Florentino.
Se ha descubierto el histórico Diamante Florentino, que data de la Casa de Médici

Karl von Habsburg-Lothringen, de 64 años, nieto del emperador fugitivo Carlos I, dijo que cuando la dinastía de su familia llegó a su fin al concluir la Primera Guerra Mundial , su abuelo huyó del país llevándose secretamente las joyas reales.

Entre los tesoros se encontraba el Diamante Florentino de 137 quilates, una joya en forma de pera que perteneció originalmente a la familia Medici, los gobernantes de Florencia.

Durante mucho tiempo se especuló con que el diamante había sido robado, vuelto a tallar y perdido para siempre, y varias películas y novelas surgieron a partir del misterio desde que la joya desapareció en 1918.

Sin embargo, Habsburg-Lothringen reveló que la familia ocultó el diamante de la vista del público, según la esposa de Carlos, la emperatriz Zita, quien lo llevó a Canadá en una maleta de cartón y solo reveló su ubicación a sus hijos, Robert y Rodolphe.

Los Habsburgo informaron al Times que los dos hermanos recibieron instrucciones de no revelar la ubicación del diamante durante 100 años, instrucciones que transmitieron a sus propios hijos antes de fallecer.

El emperador Carlos I de Austria y rey ​​de Hungría con la reina Zita de Borbón-Parma vestidos de gala.
La emperatriz Zita transportó el diamante a Canadá en una maleta de cartón y solo reveló su ubicación a sus hijos

“Cuanto menos se sepa, mayor será la seguridad”, dijo Habsburg-Lothringen. “Estoy seguro de que a todos nos han preguntado alguna vez [sobre el diamante]”.

“En mi caso, ni siquiera sabía de la existencia del diamante hasta hace poco, así que me resultó fácil responder a esas preguntas con sinceridad”, añadió.

Fueron los hijos de Robert y Rodolphe quienes informaron a Habsburgo-Lorena sobre la ubicación del diamante, y la familia decidió romper su silencio ahora que han pasado 100 años.

El clan afirmó que desea que el Diamante Florentino y otras joyas de los Habsburgo se exhiban en Canadá, país que los acogió tras su éxodo de Europa durante la Segunda Guerra Mundial para escapar del creciente régimen nazi.

Según el Times, Christoph Köchert, de la joyería AE Köchert, que en su día fue la joyería de la corte imperial austriaca, examinó el diamante y garantizó su autenticidad.

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