Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó este viernes estar considerando atacar a Venezuela después de que el Miami Herald y The Wall Street Journal afirmaran que la Administración de Donald Trump se prepara para hacerlo contra instalaciones militares en el país.

EFE

Trump fue preguntado cuando iba a bordo del Air Force One sobre las informaciones publicadas en estos medios, en base a una conversación con fuentes cercana a la Administración, y respondió: «No, no son verdad».

El mandatario no desarrolló su respuesta y volvió a dar la misma cuando se le repreguntó sobre decisiones militar contra Venezuela.

Según el diario de Miami, los ataques desde el aire podrían ocurrir «en cuestión de días o, incluso, horas».

Sin embargo, el WSJ matizaba que la decisión aún estaba sobre la mesa.

De llevarse a cabo supondrían una escalada de las tensiones con el Gobierno de Nicolás Maduro después del despliegue militar en el Caribe -que pronto contará con la presencia del mayor portaaviones estadounidense- y los ataques contra embarcaciones bajo el pretexto de que están cargadas con drogas y se dirigen hacia EE.UU.

El Ejército estadounidense ha llevado a cabo al menos quince ataques letales contra lanchas al parecer cargadas con drogas que han dejado hasta 61 muertos.

La ONU acusó a la Administración de Trump de haber «violado el derecho internacional» con estos ataques que considera «ejecuciones extrajudiciales».

«Estos ataques, y su creciente coste humano, son inaceptables. Estados Unidos debe ponerles fin», exigió el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk.

En unos días se espera que llegue al Caribe el portaaviones USS Gerald Ford, el más moderno e importante de la flota estadounidense, que se unirá al resto de efectivos navales que se encuentran frente a Venezuela.

Las arenas de Darfur, en el oeste de Sudán, vuelven a teñirse de sangre. Imágenes satelitales tomadas tras la caída de El Fasher, capital del estado de Darfur del Norte, muestran agrupaciones de cuerpos y extensas manchas rojizas en el desierto. Según el Humanitarian Research Lab de la Universidad de Yale, los datos confirman una matanza de más de 2.000 civiles cometida por las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), un grupo paramilitar árabe acusado de crímenes de guerra.

La Gaceta de la Iberosfera

El análisis, basado en imágenes obtenidas después de la toma de la ciudad, detectó objetos del tamaño de cuerpos humanos y decoloraciones rojizas compatibles con sangre o suelos removidos para ocultar cadáveres. El informe concluye que El Fasher «está inmersa en un proceso sistemático e intencionado de limpieza étnica contra comunidades africanas no árabes» mediante desplazamientos forzosos y ejecuciones sumarias.

El Fasher había resistido un asedio de dieciocho meses antes de caer a finales de octubre. Era el último bastión del ejército regular en Darfur, donde más de 250.000 desplazados se refugiaban bajo bombardeos y hambre. Testigos denuncian que, tras la conquista, las RSF ejecutaron a mujeres, niños y ancianos y arrasaron barrios enteros. Videos verificados muestran a combatientes celebrando la toma de la ciudad mientras insultan y golpean a civiles de etnias africanas. En una grabación se escucha a un soldado gritar «Matad a los Nuba», en referencia a las tribus negras cristianas del sur y el oeste de Sudán.

Las RSF están formadas por antiguos miembros de los Janjaweed, las milicias responsables del genocidio de Darfur entre 2003 y 2005. Su líder, el general Mohamed Hamdan Dagalo, conocido como Hemedti, fue acusado entonces de crímenes de guerra. Hoy, bajo el mismo mando, las milicias repiten las matanzas étnicas que hace dos décadas conmocionaron al mundo. «Lo que ocurre en El Fasher ya lo vimos en El Geneina: una campaña de genocidio étnico a gran escala«, advirtió Cameron Hudson, exdirector para África del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos.

Organizaciones humanitarias denuncian que las RSF bloquean las rutas de huida y los corredores de ayuda, obligando a los desplazados a moverse hacia el este, donde no hay asistencia ni seguridad. La ONU ha recibido múltiples informes de ejecuciones sumarias, violaciones y torturas. El alto comisionado Volker Türk advirtió de un riesgo creciente de violaciones masivas y crímenes étnicos. La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, calificó los hechos como un patrón sistemático de asesinatos, tortura y violencia sexual.

El conflicto entre el general Abdel Fattah al-Burhan, jefe del ejército, y Hemedti, líder de las RSF, comenzó en abril de 2023 y ha causado más de 150.000 muertos y 14 millones de desplazados, según la ONU, que lo considera ya la peor crisis humanitaria del mundo. Las imágenes desde el espacio confirman lo que los cooperantes temían: el genocidio ha regresado a Darfur, y el mundo vuelve a mirar hacia otro lado.

El Palacio de Buckingham anunció este jueves que se inició el proceso para quitarle el título nobiliario de príncipe a Andrés, hermano del rey Carlos III, además de retirarle los beneficios que su estatus le confería, incluida su actual residencia.

BBC

En el comunicado con el que se hizo pública la decisión, el Palacio de Buckingham dijo que el rey Carlos «inició el proceso formal» para retirarle el título a su hermano, quien de ahora en adelante se conocerá como Andrés Mountbatten Windsor.

El anuncio es el último en una secuencia de eventos que se desencadenaron luego de la publicación póstuma de las memorias de Virginia Giuffre tituladas Nobody’s Girl («La chica de nadie»).

Giuffre, quien se suicidó el pasado abril, fue una de las víctimas del fallecido financiero Jeffrey Epstein, condenado por abuso sexual a menores.

En sus memorias, Giuffre escribió que tuvo relaciones con Andrés en al menos tres ocasiones, siendo menor de edad, con la mediación de Epstein.

El hermano del rey siempre ha negado las acusaciones.

Semanas atrás se conoció que Andrés renunciaba a sus otros títulos, incluido el de duque de York, y a los privilegios que estos le conferían, días después de la publicación del libro.

Las hijas de Andrés, las princesas Eugenie y Beatrice, mantendrán sus títulos, siguiendo las cartas patentes del rey Jorge V, de 1917.

Aceptación

Se ha informado de que Andrés aceptó la decisión del Rey, aunque sigue negando los cargos en su contra.

Se espera, además, que la madre de sus dos hijas, su exesposa Sarah Ferguson, también deje las residencias reales y se reacomode en un lugar privado.

La reportera de la BBC Helena Wilkinson, desde Windsor, asegura que el comunicado de Buckingham tiene un mensaje importante en referencia al caso Epstein, a pesar de no nombrarlo directamente.

«Las últimas palabras del comunicado del Palacio son reveladoras», explica Wilkinson, que cita: «Los pensamientos del Rey y la Reina han estado, y siempre estarán, con las víctimas y sobrevivientes de cualquier forma de abuso».

«Si recordamos el comunicado que Andrés emitió hace unas semanas, cuando anunció que renunciaba a sus otros títulos y honores, no hubo ninguna mención a sus pensamientos ni condolencias hacia las víctimas y sobrevivientes», señala Wilkinson.

Una «victoria» para una «chica común»

El anuncio del Palacio de Buckingham hizo que la familia de Virginia Giuffre emitiera un comunicado refiriéndose a la decisión de Carlos III como «una victoria».

«Hoy, una joven estadounidense común y corriente, de una familia estadounidense común y corriente, derrocó a un príncipe británico con su verdad y su extraordinario valor», dijeron su hermano Skye Roberts y su cuñada Amanda en el texto.

«Virginia Roberts Giuffre, nuestra hermana, quien era una niña cuando fue agredida sexualmente por Andrés, jamás dejó de luchar por la justicia por lo que le sucedió a ella y a innumerables sobrevivientes como ella», prosiguieron.

«Hoy, declara su victoria. Nosotros, su familia, junto con sus hermanas sobrevivientes, continuamos la lucha de Virginia y no descansaremos hasta que todos los abusadores y cómplices vinculados a Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell rindan cuentas ante la justicia».

Una decisión «significativa»

Tras un par de semanas de intenso escrutinio sobre el príncipe Andrés, parecía que un anuncio como este era inevitable.

Sin embargo, no se puede exagerar la importancia de esta decisión.

Para alguien que disfruta de los privilegios de la vida real, esto será un duro golpe personal y, probablemente, muy humillante.

Andrés pierde su título de príncipe y abandona su residencia en Windsor, el Royal Lodge, apenas unas semanas después de renunciar a sus otros títulos reales, incluido el de duque de York.

Las negociaciones no habrán sido fáciles. Pero el palacio era plenamente consciente del ambiente que se respiraba y de la imagen que proyectaba todo esto ante el público.

Se ha intensificado la atención sobre los vínculos de Andrés con Jeffrey Epstein, y hoy queda claro que esa presión se volvió insoportable.

Andrés siempre ha negado haber cometido delito alguno.

Pero las últimas palabras de la declaración de este jueves son reveladoras: los reyes dejan muy claro que sus «pensamientos y más sinceras condolencias» han estado, y seguirán estando, con las víctimas y sobrevivientes «de cualquier forma de abuso».

Una «rareza en la historia británica»

La revocación de un título principesco es tan infrecuente en la historia legal y monárquica británica que la última persona en sufrir una caída en desgracia pública de tal magnitud fue Ernesto Augusto, duque de Cumberland y Teviotdale, conde de Armagh.

Dejó de ser príncipe tras la carnicería de la Primera Guerra Mundial.

Su delito fue apoyar a los alemanes, eligiendo esa rama de su familia, a pesar de ser descendiente directo del rey Jorge III.

El Parlamento británico tuvo que aprobar la inédita Ley de Privación de Títulos de 1917, que autorizó a los asesores del rey Jorge V a elaborar una lista negra de aristócratas que apoyaban a Alemania.

El 29 de marzo de 1919, Augusto fue expuesto públicamente en la Gaceta de Londres, el diario oficial de la monarquía, por figurar entre quienes, «durante la presente guerra, habían empuñado armas contra Su Majestad o Sus Aliados, o se habían adherido a los enemigos de Su Majestad».

Océane Dodin se alejó del tenis en diciembre de 2024 para tratar unos problemas de salud en el oído interno, que le provocaron episodios de vértigo y le imposibilitaron continuar su carrera por unos meses. Luego de llevar a cabo un tratamiento médico, la deportista francesa regresó a las pistas, aunque su retorno en el WTT W35 de Reims con eliminación en cuartos de final sorprendió por un detalle en su físico: se sometió durante ese parate a una cirugía de aumento de pecho.

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La N° 477 del ranking WTA ya había profundizado en esta decisión de vida en una entrevista reciente, pero en las últimas horas volvió a hablar sobre esta elección en un diálogo con el diario británico Daily Mail, en el que le preguntaron si esperaba tanta repercusión por este asunto: “Sí y no”.

Frente a la respuesta ambigua, Dodin ahondó en la revolución que generó esta noticia en los medios y el público, ya que muchos citaron el ejemplo de Simona Halep, quien hizo lo inverso con una operación de reducción de sus senos en 2009, ganó dos Grand Slam (Roland Garros 2018 y Wimbledon 2019) y llegó a ser N°1 del mundo. “En este deporte, no es común, nadie lo había hecho antes, así que sabía que la gente y los periodistas hablarían de ello. Pero no, porque, o sea, para mí no es nada del otro mundo. Son solo tetas, nada más. Así que pensé: ‘Quizás la gente hable de ello porque es algo nuevo e inusual’, pero no mucho”, arrojó con el matutino.

A continuación, la mujer de 29 años se mostró extrañada sobre la concentración de los focos en su persona cuando hay rivales en una situación similar: “Hay tenistas con más pecho que yo, y siguen jugando. Los míos son solo implantes, eso es todo”.

La ex número 46 del mundo, mejor ranking de su vida logrado en junio de 2017, y ganadora de un título en Quebec 2016 señaló la necesidad de naturalizar estas cuestiones y evitar mirar a la tenista como una persona ajena a la sociedad que lo rodea: “Creo que es bueno hablar de algo más que de tenis, porque también somos personas normales. En la vida cotidiana, la gente también realiza esta operación, y no entiendo por qué juzgamos algo que hacen las personas normales”.

“Ahora me siento mejor físicamente. Creo que en el deporte, en general, la gente siempre piensa que somos como robots, solo tenistas. Pero tenemos vida privada, tenemos amigos, tenemos otras cosas. Así que para mí es importante hablar de todo”, declaró en medio de su vuelta al tenis, que la mostró ganando cuatro partidos sobre siete disputados, aunque en ninguno pudo hacerlo en sets corridos. Viene de caer en los cuartos de final del W35 de Reims y en el W50 de Cherburgo, como así también en la primera ronda del W75 de Poitiers, siempre compitiendo en suelo francés.

A continuación, dejó una reflexión sobre cómo se toma la vida y su futuro, aún lejos de los primeros lugares del escalafón: “Simplemente ser feliz, viajar un poco más ahora, tomar las cosas de manera positiva y tratar de disfrutar cada momento”.

Por último, reveló su curiosa reacción frente a la charla sostenida con un reportero de RMC Sport, luego de que revelara a través de redes sociales su paso por el quirófano: “Me preguntó: ‘¿Pero aún puedes jugar?‘. Y yo le respondí: ‘Por supuesto que sí. No me he puesto nada exagerado‘”.

En ese intercambio con el medio galo, Océane Dodin había manifestado las razones que la llevaron a operarse: “Es algo que llevaba mucho tiempo queriendo hacer, y es cierto que aproveché este parón porque me dije que, como hay que parar unos dos meses después de la operación, cuando estás en plena temporada, no es posible. Así que me dije: ‘Si voy a parar seis meses, mejor hago lo que quiero’. Y prefiero hacerlo ahora que a los 40, cuando habré terminado mi carrera. Estoy muy contenta de haberlo hecho, no me arrepiento para nada y no me molesta”.

Todo el mundo me decía: ‘No vas a poder jugar’. Como si me hubiera puesto sandías. No son pequeñas, pero eso no me molesta cuando juego. Hay sujetadores adaptados”, añadió. Esta decisión fue extremadamente analizada en conjunto con un cirujano de su confianza: “Hablé mucho con él sobre el tema: dónde ponerme las prótesis para que no me molestaran, cómo usar un sostén para sujetarme. Si me hubiera dicho que podía haber complicaciones, no lo habría hecho”.

Además, se había referido a los problemas de salud en el oído que obligaron a su alejamiento de las pistas por nueve meses: “Llevo con esto diez años y no sabemos qué hacer. En situaciones de sol y mucho calor es cuando peor me siento. Me mareo y estoy muy inestable. Donde más cómoda me siento es en pistas indoor (pista cubierta). Quiero darme la oportunidad de volver a mi mejor nivel. Me va a costar recuperar la condición física idónea, pero confío en poder conseguirlo”.

En las próximas semanas podría tener una aparición de relevancia en la élite si logra obtener un boleto al cuadro principal del Abierto de Australia, primer Grand Slam del año y competencia en la que cosechó su mejor resultado en majors cuando alcanzó los octavos de final en 2024. El 2023 fue otro gran año para ella, ya que llegó a siete finales ITF, quedándose con cinco (Pétange, Nantes, Grenoble, Andrézieux-Bouthéon y Monastir).

El Consejo de Estado de Colombia admitió una demanda contra el partido izquierdista Pacto Histórico, con lo que el presidente Gustavo Petro podría quedar sin su plataforma política oficial de cara a las elecciones pautadas para el año próximo.

La Gaceta de la Iberosfera

La demanda, presentada por sectores opositores, alega irregularidades en la conformación de la organización política durante actos de campaña en 2023 y busca anular su inscripción ante autoridades electorales. Esto representa un golpe institucional para Petro en un contexto político ya de alta tensión.

El tribunal, que es la máxima instancia colombiana en lo contencioso administrativo, ha admitido así la demanda sobre dos resoluciones que permitieron fusionar al Pacto Histórico con la Unión Patriótica, el Polo Democrático Alternativo y el Partido Comunista, tres formaciones que están siendo investigadas por irregularidades en sus reportes financieros durante los comicios municipales de hace dos años, tal y como señala el medio Panam Post.

La Administración Trump ha tomado la decisión de atacar instalaciones militares dentro de Venezuela y los ataques podrían producirse en cualquier momento, según informaron al Miami Herald fuentes con conocimiento de la situación, mientras Estados Unidos se prepara para iniciar la siguiente etapa de su campaña contra el cartel de la droga de los Soles.

Por: Antonio María Delgado – Miami Herald

Los ataques planeados, también reportados por el Wall Street Journal, buscarán destruir instalaciones militares utilizadas por la organización de narcotráfico que, según Estados Unidos, está encabezada por el dictador venezolano Nicolás Maduro y dirigida por altos miembros de su régimen.
Fuentes informaron al Herald que los objetivos-que podrían ser alcanzados desde el aire en cuestión de días o incluso horas-también buscan desarticular la cúpula del cártel. Funcionarios estadounidenses creen que el cártel exporta alrededor de 500 toneladas de cocaína al año, repartidas entre Europa y Estados Unidos.

Aunque las fuentes se negaron a decir si Maduro es un objetivo, una de ellas afirmó que le queda poco tiempo.

«Maduro está a punto de verse atrapado y pronto podría descubrir que no puede huir del país aunque quisiera», dijo la fuente. «Lo peor para él es que ahora hay más de un general dispuesto a capturarlo y entregarlo, plenamente conscientes de que una cosa es hablar de la muerte y otra muy distinta verla venir».

Washington ha duplicado la recompensa por información que conduzca al arresto de Maduro a 50 millones de dólares-la mayor recompensa jamás ofrecida-y actualmente ofrece 25 millones de dólares por la captura de algunos de sus principales colaboradores, entre ellos el ministro del Interior, Diosdado Cabello, presunto responsable de las operaciones del cartel. Otra figura clave del régimen que enfrenta cargos de narcotráfico en Estados Unidos es el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López.

La Casa Blanca actuó el viernes por la mañana para desmentir las informaciones que apuntaban a que las fuerzas estadounidenses estaban a punto de emprender acciones en territorio venezolano.

«Las fuentes anónimas no saben de qué hablan. Cualquier anuncio sobre la política hacia Venezuela provendrá directamente del Presidente», dijo la subsecretaria de prensa de la Casa Blanca, Anna Kelly.

Una de las primeras medidas del presidente Donald Trump tras regresar a la Casa Blanca en enero de 2025 fue ordenar al Departamento de Estado que designara a ciertos cárteles de la droga como organizaciones terroristas y criminales transnacionales, entre ellos el Tren de Aragua y, posteriormente, el Cártel de los Soles.

En agosto, Estados Unidos comenzó a desplegar una fuerza a gran escala en el sur del mar Caribe, cerca del norte de Venezuela, creando una Fuerza de Tarea Conjunta que inicialmente incluía tres destructores-equipados para la defensa aérea, antisubmarina y antimisiles- y un grupo anfibio de aproximadamente 4.500 efectivos. La misión ha incluido patrullas marítimas con aviones de reconocimiento P-8 y vuelos de vigilancia de largo alcance para mapear las rutas del tráfico ilícito. En septiembre, el despliegue se reforzó con 10 cazas F-35B con base en la Base Aérea de Ceiba, en Puerto Rico, y drones armados MQ-9 Reaper en el Aeropuerto Rafael Hernández de la isla. Funcionarios estadounidenses afirman que estas aeronaves pueden realizar ataques de precisión contra laboratorios, pistas de aterrizaje clandestinas, vehículos o embarcaciones vinculadas a operaciones de narcotráfico.

El 24 de octubre, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ordenó el despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford y su grupo de ataque -que incluía el crucero USS Normandy y los destructores USS Thomas Hudner, USS Ramage, USS Carney y USS Roosevelt- al Caribe. El grupo de ataque, con más de 4000 efectivos y aproximadamente 90 aviones de combate, es descrito por oficiales venezolanos retirados que hablaron con el Herald como la pieza central de una «fase final» destinada a neutralizar a los líderes del Cártel de los Soles y el Tren de Aragua, y a atacar objetivos fijos y móviles dentro de Venezuela.

Funcionarios de la administración afirman que el grupo de trabajo trasladará sus operaciones a tierra firme, ya que los traficantes ahora están menos dispuestos a arriesgarse a realizar viajes que pueden ser detectados y perseguidos en alta mar. La magnitud del despliegue ha llevado a muchos analistas a concluir que el objetivo final de la misión es derrocar al régimen de Maduro, si bien los funcionarios estadounidenses han proporcionado pocos detalles sobre las acciones planeadas dentro de Venezuela.

La mayoría de los expertos dudan que Estados Unidos tenga la intención de una ocupación prolongada, postura que Trump reiteró durante su campaña para un segundo mandato. «Lo que él prefiere son operaciones selectivas, como el asesinato del general iraní Qasem Soleimani o ataques contra las instalaciones nucleares de Irán».

Más de 460 personas han muerto en una maternidad de la ciudad sudanesa de El Fasher, en la región de Darfur, tras una serie de ataques perpetrados por las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), el grupo paramilitar islamista radical que mantiene asediada la zona desde hace más de un año y medio.

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este martes el «trágico balance» de víctimas, que incluye tanto a pacientes como a familiares que se encontraban en el Hospital Maternidad Saudí, donde también fueron secuestrados trabajadores médicos.

El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, denunció la barbarie y exigió que «todos los ataques contra la atención sanitaria cesen inmediata e incondicionalmente«, recordando que los hospitales y el personal médico gozan de protección especial bajo el Derecho Internacional Humanitario.

Desde el inicio del conflicto en abril de 2023, la OMS ha documentado más de 1.200 muertes en 185 ataques contra instalaciones médicas, incluyendo 49 incidentes y 966 víctimas mortales sólo en 2025.

La directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, se sumó al reclamo de un alto el fuego inmediato y de acceso humanitario seguro, alertando de que «ningún niño está a salvo» en El Fasher. La agencia estima que 130.000 menores corren un alto riesgo de sufrir secuestros, asesinatos, mutilaciones y violencia sexual, en medio del colapso de la ciudad.

El Ejército de Sudán, encabezado por el general Abdelfatá al Burhan, confirmó el lunes la retirada de sus tropas de la capital de Darfur Norte, un día después de que las RSF anunciaran su conquista total. La ciudad, sitiada durante más de 18 meses, se encuentra sumida en una crisis humanitaria extrema, con bloqueos sistemáticos a la entrada de ayuda internacional y ataques indiscriminados contra civiles.

Donald Trump ha mostrado de varias formas que pasó a darle una atención especial a Sudamérica en su segundo mandato como presidente de Estados Unidos.

BBC

Lo hizo, por ejemplo, al ordenar un insólito despliegue militar en el sur del Caribe y una serie de bombardeos frente a las costas de Venezuela y Colombia contra barcos que asegura que cargan drogas, sin presentar pruebas.

Trump también abrió un pulso político-comercial con Brasil, al imponerle aranceles del 50% para intentar evitar que su aliado, el expresidente Jair Bolsonaro, fuera juzgado por intento de golpe de Estado.

Y luego dejó claro su interés en Argentina, al conceder un inusual auxilio de US$20.000 millones al gobierno de Javier Milei antes de las elecciones legislativas del domingo pasado.

«Nos estamos centrando mucho en Sudamérica y estamos consiguiendo un fuerte control en Sudamérica en muchos sentidos», declaró Trump el lunes, al felicitar en público a su aliado Milei por su triunfo electoral.

Todo esto contrasta con el relativo desinterés por la región que tuvieron los anteriores gobiernos de EE.UU. este siglo, incluida buena parte del primer mandato de Trump entre 2017 y 2021, señalan analistas.

Ya sea por la «guerra contra el terrorismo» del presidente George W. Bush entre 2001 y 2009, por el «giro hacia Asia» de su sucesor Barack Obama o por las guerras en Ucrania y Gaza que ocuparon a Joe Biden antes de pasarle el mando a Trump, Sudamérica estaba lejos de las prioridades de Washington.

Sin embargo, las cosas parecen haber cambiado en los nueve meses transcurridos desde el retorno del republicano a la Casa Blanca.

«Sudamérica volvió a ser una región importante para EE.UU., como no lo era desde hace muchos años», le dice Monica de Bolle, investigadora principal del Instituto Peterson de Economía Internacional, con sede en Washington, a BBC Mundo.

Pero ¿a qué se debe esto?

«Muy difícil»

Trump ha dejado entrever que busca alinear a países sudamericanos con su gobierno, en base a una política de castigos o ayudas.

Al recibir al ultraliberal Milei en la Casa Blanca este mes, antes de las elecciones legislativas en Argentina, Trump sostuvo que la ayuda a este país «no va a ser una gran diferencia» para EE.UU.

«Pero sí lo será para Sudamérica. Si a Argentina le va bien, otros le seguirán», agregó. «Hay muchos otros países que están siguiendo nuestros pasos».

Como ejemplo mencionó a Bolivia, donde el centrista Rodrigo Paz fue electo presidente este mes y prevé reabrir las relaciones de su país con EE.UU., suspendidas desde 2008 bajo los gobiernos del Movimiento al Socialismo.

Algunos expertos sostienen que Washington busca ampliar su acceso a distintos recursos en Sudamérica, desde minerales críticos a tierras raras, y establecer en la región cadenas de suministro claves para su propia seguridad económica.

Pero también observan que, con sus demostraciones de fuerza e influencia en Sudamérica, Trump busca alejar a China de la región.

Al recibir a Milei en la Casa Blanca, Trump trazó una especie de línea roja cuando un periodista le preguntó si Argentina debía cerrar una línea de intercambio de moneda que tiene con China y una base espacial del país asiático en la Patagonia.

«Pueden hacer algo de comercio, pero no se debe ir más allá. Ciertamente no se debe hacer nada que tenga que ver con lo militar con China. Y si eso es lo que está ocurriendo, me molestaría mucho», indicó.

En este siglo, China amplió su vínculo con Sudamérica hasta volverse el mayor socio comercial de la región, tras superar a EE.UU., y tejer lazos estratégicos con una decena de países.

«Sudamérica de un modo general se volvió en los últimos años una zona de influencia de China y creo que (Trump) está intentando revertir ese cuadro para que Sudamérica vuelva a ser una zona de influencia de EE.UU.», señala de Bolle.

Sin embargo, advierte que «es muy difícil revertir esa situación».

Una señal de tal complejidad surgió tras el auxilio monetario de Trump a Milei: hubo quejas del sector agricultor de EE.UU. por entender que eso contribuía a que Argentina exportase a China la soja que el país asiático dejó de comprar a los estadounidenses, por la guerra comercial mutua.

Margaret Myers, directora del programa Asia y América Latina de Diálogo Interamericano, un centro de análisis en Washington, afirma que «el modus operandi (de EE.UU. en la región) es claramente transaccional y geográficamente limitado, y carece de una política o estrategia hemisférica integrada».

A su juicio, el pulso con China influye en la mirada de EE.UU. hacia el sur del hemisferio, «sobre todo desde el prisma de la competencia por recursos y las preocupaciones por la seguridad marítima».

«Este enfoque ha logrado algunos beneficios a corto plazo, ya que aumentó la inquietud en la región sobre los acuerdos con China», le dice Myers a BBC Mundo.

Pero agrega que Pekín «sigue comprometido con la región, (donde) la importancia de las relaciones comerciales con China pesa mucho en quienes toman las decisiones».

El factor ideológico

El gobierno de Trump también ha dado señales de ver a Sudamérica desde una óptica ideológica.

El mandatario dijo por ejemplo que prestó atención en Milei desde antes que fuera electo presidente, cuando «se mostró muy conservador».

«Es un seguidor incondicional de MAGA», sostuvo, usando las siglas de su movimiento político Make America Great Again (Volvamos Estados Unidos Grande de Nuevo) para luego cambiar América por Argentina.

Por otro lado, EE.UU. sostiene que el envío de buques de guerra, aviones de combate, bombarderos, marines y su mayor portaaviones al Caribe obedece a una ofensiva contra el narcotráfico.

Al menos 57 personas han muerto desde inicios de septiembre en ataques de EE.UU. contra embarcaciones que acusa de cargar drogas en aguas del Caribe y Pacífico, cuya legalidad es cuestionada por expertos.

Muchos creen que un objetivo de Trump con ese despliegue militar es intimidar y derrocar al presidente izquierdista de Venezuela, Nicolás Maduro, a quien acusa de liderar un cartel de drogas, algo que él niega.

Marco Rubio, secretario de Estado y consejero de seguridad nacional de Trump, es considerado un arquitecto de la estrategia hacia Venezuela, que contempla operaciones encubiertas de la agencia estadounidense de inteligencia CIA.

Nacido en Miami de padres inmigrantes cubanos, Rubio reclamaba desde sus tiempos de senador un endurecimiento de la política de EE.UU. para Venezuela, Cuba y Nicaragua, y alertaba contra la presencia de China en América Latina.

La región podría pasar a ocupar un lugar destacado en las estrategias seguridad nacional y defensa que el gobierno de Trump prevé divulgar pronto, según reportes.

EE.UU. también sancionó recientemente al presidente izquierdista de Colombia, Gustavo Petro, que ha calificado de asesinatos los ataques militares a barcos civiles y a quien Trump acusa de incentivar la producción de drogas.

Esto ha aumentado la tensión de Washington con Bogotá, uno de sus mayores aliados históricos en Latinoamérica. Algunos advierten que la situación podría complicar la vieja cooperación antinarcóticos entre ambos.

El mes pasado, Rubio fue interrogado sobre la posibilidad de que las fuerzas de EE.UU. «ejecuten unilateralmente a traficantes» de países aliados como Ecuador o México, y pareció descartarlo.

«En muchos casos no es necesario hacerlo con gobiernos amigos, porque los gobiernos amigos nos van a ayudar», dijo Rubio durante una visita a Ecuador. «Pueden hacerlo ellos mismos, y nosotros les ayudaremos».

Si bien Trump mantiene los aranceles a Brasil que lo enfrentaron al presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, esta semana ambos se reunieron al margen de una cumbre en Malasia y la relación pareció distenderse.

Algunos ven en todas estas acciones de Trump en Sudamérica un intento de reinterpretar la doctrina Monroe, presentada por un presidente de EE.UU. en 1823 contra el colonialismo europeo en el continente, bajo la frase «América para los americanos».

Tarek William Saab informó a través de la cuenta del Ministerio Público en Instagram sobre la aprehensión de un ciudadano por el delito de Maltrato Animal en el estado Aragua.

La Patilla

El detenido, identificado como Freddy Linares, será presentado ante los tribunales para ser imputado formalmente.

Según el reporte del MP, Linares fue aprehendido luego de cometer un acto de extrema crueldad contra un canino. El sujeto utilizó «un objeto contundente (pala de metal)» para golpear de forma salvaje a un perro, causándole graves lesiones.

Las únicas veces que el Domoina Soavina Atsimondrano Antananarivo -DSA Antananarivo- salió campeón de la máxima división de fútbol de Madagascar fue en 1997 y 1998. A su bicampeonato le siguió otro: el AS Fortior, que en su palmarés tiene sus primeros dos títulos en 1962 y 1963, cerró el siglo con campeonatos consecutivos. El Stade Olympique de l’Emyrne -SOE- fue el ganador de la THB Champions League en 2001, aspiraba a retener su corona en 2002 y de repetir la secuencia de un tercer bicampeón sucesivo.

Por: Milton Del Moral – Infobae

El 7 de octubre de 2001, en el estadio municipal de Mahamasina ubicado en la ciudad de Antananarivo, la capital del país africano de Madagascar, el Stade Olympique de l’Emyrne venció 1-0 al Association Sportive Adema, el acrónimo “Aeroports de Madagascar”, en la final del certamen. El 31 de octubre de 2002, 389 días después de ese encuentro decisivo, en el mismo escenario y con casi los mismos protagonistas, el SOE perdió 149 a 0 ante el AS Adema, que se había proclamado nuevo campeón dos días atrás.

El primer título en la historia del AS Adema no tuvo repercusión global. El mundo se enteró que se habían consagrado campeones porque le habían convertido 149 goles a su rival. La matemática consigna que hicieron un gol cada 36 segundos: el fútbol será el deporte más azaroso, fortuito y desvariado de todos, pero no hay construcción lógica ni temporal capaz de permitir una secuencia de hechos tan surreales. La mayor goleada en la historia -acreditado por el libro Guinness de los Récords- no es obra de la imprevisibilidad, la magia o la gracia del fútbol, sino de su perfil más ruinoso, más desaforado, más oscuro.

Para entender por qué hace 23 años se consumó el resultado más abultado de entre cientos de miles de partidos desde las últimas décadas del mil ochocientos, hay que retrotraerse a agosto de 2002. La liga de Madagascar de 2002 empezó el 4 de agosto: ocho equipos y siete partidos en una ronda preliminar que colocaría en la instancia final a los cuatro mejores. SOE -ese año había jugado por primera vez la Liga de Campeones de África y superado las dos primeras rondas en un hecho valorado casi como una hazaña- terminó puntero con trece puntos producto de cuatro triunfos, un empate y una derrota. AS Adema finalizó invicto y segundo con doce puntos tras tres victorias y tres igualdades. El anteúltimo partido entre ambos equipos antes del mítico encuentro de los 149 goles se disputó el 16 de agosto y finalizó cero a cero.

Los otros dos equipos clasificados a la ronda final fueron la Union Sportive Ambohidratrimo -USA- y el Domoina Soavina Atsimondrano -DSA-. Cada club debía jugar seis partidos en formato ida y vuelta entre el 20 y el 31 de octubre. En las primeras cuatro fechas y ocho encuentros se marcaron apenas diez goles: en promedio, menos de un tanto por partido. La quinta jornada podía ser decisiva: AS Adema marchaba puntero con siete unidades y el SOE segundo con dos puntos menos. Se debían enfrentar en la fecha siguiente -el 22 de octubre ya se habían cruzado con un resultado escueto: 1 a 0 a favor de AS Adema-. De repetirse el resultado en ambos partidos llevaría la definición al sexto y último duelo.

El 29 de octubre de 2002 AS Adema cumplió con su parte: superó por la mínima diferencia a la Union Sportive Ambohidratrimo. Restaba que el Stade Olympique de l’Emyrne hiciera lo mismo. La historia del “149-0″ empieza a escribirse ese mismo día. El partido se presentó parejo. Ningún equipo ganador en cualquier encuentro de la ronda final -salvo uno, claro- tuvo una diferencia de más de un gol. Lo ganaba el campeón vigente 2 a 1 a falta de pocos minutos para el desenlace. El Domoina Soavina Atsimondrano también necesitaba ganar si quería mantener aspiraciones de campeón: sumaba cinco puntos, los mismos que su rival. Un hipotético empate le otorgaba el título al AS Adema, que esperaba una resolución desde la cima la tabla con sus diez unidades.

Un polémico y discutido penal sobre el epílogo del partido sancionado por el árbitro Benjamina Razafintsalama decretó el segundo gol del DSA, la igualdad en el marcador y la consagración del AS Adema a una fecha del final del campeonato malgache de 2002. Lo que siguió fue un derrotero de actos paridos en ese gol de penal. El Stade Olympique de l’Emyrne habría elevado reclamos y denunciado una persecución arbitral ante la Federación Malgache de Fútbol -FMF, fundada en el ‘61 y afiliada a la FIFA desde el ‘62-. Los esfuerzos fueron estériles: no hubo corrección del penal sancionado, del resultado del partido y del devenido campeón.

Nada se modificó. Ni siquiera la celebración del siguiente y último partido del certamen, en el que se enfrentarían el SOE contra el AS Adema, en un duelo cargado de morbo por la rivalidad, por el sentimiento de injusticia y rencor que respiraba un equipo, por la exaltación e indiferencia que desbordaba el otro, porque el primer título de uno significaba la pérdida del bicampeonato del otro. El futuro dirá que el campeón volverá a ganar campeonatos y seguirá compitiendo ininterrumpidamente en la máxima división del país las dos décadas siguientes y que el perdedor no volverá a festejar jamás y desde 2013, caído en la monotonía de la segunda división, padece la maldición del 149.

El 31 de octubre de 2002, entonces, el Stade Olympique de l’Emyrne jugó contra el AS Adema la última fecha de un torneo nacional ya resuelto. El árbitro del partido fue Benjamina Razafintsalama, el mismo que había habilitado la coronación del campeón dos días antes gracias a un penal confuso que el DSA cambió por gol y empate. Las 48 horas de distancia no alcanzaron para morigerar la angustia o aplacar el encono.

Ratsarazaka Ratsimandresy, técnico del SOE, quiso que el partido se disputara bajo sus propias condiciones, en clave de protesta. Ordenó e instruyó a sus jugadores que no les permitieran jugar a los rivales. Lo cumplieron. La única vez en la que un futbolista del AS Adema tocó la pelota fue para sacar del medio. La posesión perteneció casi el 100% al equipo perdedor, que instrumentó un plan de ataque inaudito. Los líderes del equipo ejecutaron la obra: el capitán y marcador central Mamisoa Razafindrakoto, Manitra Andrianaina y Rakotoarimanana Tolojanahary convirtieron 149 goles en contra con complicidad de su arquero Dominique Rakotonandrasana.

Razafintsalama, el juez del encuentro, respetó el reglamento y le dio noventa minutos a los jugadores del SOE para convertir un gol cada 36 segundos, mientras en las tribunas, los asistentes se debatían entre asimilar la conducta de un equipo y exigir la devolución de la entrada. La maniobra para vociferar un furioso desagrado institucional ante decisiones arbitrales tuvo consecuencias ambiguas: un anhelado rebote internacional y, por añadidura, suspensiones éticas. La Federación Malgache de Fútbol sancionó de oficio a Ratsarazka por tres años y a tres de los futbolistas encargados de convertir los goles hasta fin de temporada sin poder competir en la liga doméstica y sin ser citados a la selección nacional. “Las sanciones se han puesto en marcha”, anunció en rueda de prensa, Jacques Benony, presidente de la Federación Malgache de Fútbol, un mes después del partido en cuestión, cuando el ministro de Deportes de Madagascar, René Ndalana, intervino el órgano rector del fútbol para iniciar una investigación.

Las agencias de noticias internacionales recrearon la historia enigmática del partido. “El recién coronado campeón de Madagascar, AS Adema, apabulló con un insólito marcador de 149-0 a un equipo que anotó deliberadamente goles contra su propio arco, en protesta contra una decisión del árbitro. El informe no señaló cuál fue la decisión del árbitro que originó la protesta, pero incluyó declaraciones de espectadores que dijeron: tras el enfrentamiento entre el árbitro y el técnico, los jugadores del SOE anotaron repetidamente goles en su propio arco, hasta concluir el partido con el marcador 149-0. Los jugadores del Adema sólo atinaron a quedarse quietos, observando anonadados cómo sus rivales se daban la paliza, según los testimonios”, informó la agencia Reuters. “La Asociación Inglesa de Fútbol cree que el marcador de 149-0 representa un nuevo récord mundial. ‘Ciertamente creo que es un récord mundial’, dijo el historiador de la FA, David Barber”, apuntó The Guardian, en un cable emitido una semana después del hecho.

Desde aquel 31 de octubre de 2002, ningún otro partido de fútbol registró una cifra similar. La mayor y peor goleada, el partido con más goles y con más goles en contra de la historia había superado un antecedente que ni multiplicándose por cuatro alcanza para igualar la cifra conseguida por los jugadores del SOE. El 12 de septiembre de 1885, el Arbroath FC venció al Bon Accord FC, en un encuentro correspondiente a la Copa de Escocia y celebrado en el Cathkin Park de Glasgow, 36 a 0. Apenas.

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