Armando Esteban Quito

Rafael Tudares Bracho, yerno del presidente electo Edmundo González Urrutia, cumple este miércoles un año en desaparición forzada en Venezuela. Las fuerzas del régimen socialista, en ese entonces liderado por Nicolás Maduro, lo detuvo en represalia tras el triunfo de la oposición en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, según las denuncias.

El Nacional

Hombres encapuchados lo interceptaron el 7 de enero del año pasado en Caracas, cuando llevaba a sus dos hijos a la escuela. Desde entonces, no ha tenido contacto con sus familiares, quienes desconocen su lugar de reclusión y las condiciones en las que se encuentra.

A fines de 2025, sus allegados denunciaron que, tras permanecer desaparecido e incomunicado, las autoridades chavistas lo sometieron a un proceso judicial que califican de clandestino y que habría culminado con una condena a 30 años de prisión por cargos que aseguran son infundados. 

Edmundo González acusó al régimen de no garantizar a su yerno las garantías legales y de justicia.

“Rafael no ha tenido respeto a las garantías procesales, acceso a defensa privada, atención médica adecuada, condiciones de detención dignas ni control judicial efectivo, todo lo contrario”, escribió González en sus redes sociales.

El presidente electo por alrededor de 8 millones de venezolanos denunció un patrón de detenciones arbitrarias que afecta a cientos de ciudadanos en el país.

“Un año sin respuestas”

Mariana González de Tudares, esposa de Rafael, también se expresó en la red social X: “Un año sin Rafael. Un año sin respuestas. No tengo más palabras. Solo verdad, justicia y humanidad. Eso es todo lo que pedimos”, publicó.

El partido Voluntad Popular recordó que el régimen chavista no ha publicado una fe de vida de Rafael Tudares y que además no se le ha garantizado el debido proceso.

“Hace apenas unas semanas el régimen consumó la infamia: lo condenó a 30 años de prisión en un proceso clandestino, sin debido proceso ni pruebas. Una sentencia fabricada para castigar a su familia y enviar un mensaje de terror. Rafael es un rehén del poder”, expresó.

La organización afirmó que este es uno entre cientos de presos políticos que el régimen mantiene como mecanismo de “chantaje y control”, y enfatizó que el único “delito” del yerno de Edmundo González ha sido su vínculo familiar.

“Rafael no ha cometido crimen alguno”, aseguró Voluntad Popular.

La Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex) solicitó este miércoles al Gobierno estadounidense interceder por la liberación «sin condiciones» de todos los presos políticos en Venezuela y acabar con la influencia del ministro del Interior, Diosdado Cabello, tras la captura de Nicolás Maduro.

El Nacional

«Solicitamos respetuosamente al Gobierno de los Estados Unidos que, en el marco de sus políticas hacia Venezuela, priorice y actúe con decisión en estos dos puntos: la liberación de todos los presos políticos sin condiciones (y) medidas efectivas que impidan que Diosdado Cabello siga ejerciendo poder de facto para bloquear cambios democráticos», afirmó el grupo en un comunicado.

Veppex añadió que la situación «es compleja» pero sostuvo que esos dos requisitos son «básicos y urgentes» para generar confianza y avanzar hacia la normalización democrática del país.

De no neutralizar el poder de Cabello, número dos del chavismo, la organización advirtió de que «cualquier transición será extremadamente frágil y reversible».

Además, acusó a Cabello de participar en «actividades de narcotráfico, corrupción y violaciones graves de derechos humanos».

El grupo de venezolanos en el exilio había pedido el fin de semana la captura de varios altos funcionarios del régimen venezolano, además de Cabello: el ministro de Defensa Vladimir Padrino López, la presidente interina Delcy Rodríguez y el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.

Maduro y su esposa Cilia fueron capturados el pasado sábado durante una intervención militar de Estados Unidos en Caracas y ambos ya comparecieron ante un tribunal de Nueva York acusados de varios delitos graves vinculados al narcotráfico y al uso de armamento con fines criminales.

A cuatro días de la extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores de territorio venezolano por fuerzas estadounidenses, comienzan a emerger detalles sobre militares venezolanos y cubanos, así como la detención de once oficiales de la Aviación. “La defensa no falló; fue desactivada por acuerdo”, dice un coronel retirado del Ejército de EEUU, al tiempo que se pregunta si Washington podrá evitar una guerra civil en Venezuela o episodios de violencia vinculados al narcotráfico.

Por: Sebastiana Barráez – Infobae

Fuentes militares le confirmaron a Infobae que la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) detuvo la noche del sábado 3 de enero a once oficiales de la Aviación, entre ellos a tres generales, por haber desactivado y saboteado el Sistema Antiaéreo nacional.

Las acciones de sabotaje se llevaron a cabo tanto desde las Salas Situacionales como en campo, afectando tanto el sistema electrónico como el manual, los cuales habrían quedado completamente anulados.

Ninguna autoridad militar ha ofrecido hasta el momento detalles adicionales sobre el móvil de la acción ni sobre el destino de los detenidos, solo algunos videos que dan cuenta de algunos funcionarios castrenses que fallecieron por los bombardeos.

La FANB es leal al sistema

El coronel retirado del Ejército estadounidense Douglas Macgregor, veterano de la Guerra del Golfo y estratega en la intervención de la OTAN en Yugoslavia en 1999, considera que se evidenció la determinación de Washington de recurrir a todos los medios disponibles, incluso la fuerza militar, para preservar su influencia en la región y gestionar el declive del orden liberal instaurado tras la Segunda Guerra Mundial.

El también analista político se pregunta ahora cuál será el siguiente paso de Estados Unidos: “¿Cómo consolidará Washington su última victoria sobre Maduro y su régimen? El plan parece confuso, por no decir inexistente”, señala el militar.

Según sus previsiones, es probable que Maduro sea juzgado en un tribunal estadounidense por delitos relacionados con el narcotráfico. Mientras tanto, el presidente Donald Trump ha asegurado que Estados Unidos “tomará el control” durante la transición.

Macgregor cuestiona si Washington podrá establecer un nuevo orden político que evite una guerra civil en Venezuela o futuros episodios de violencia vinculados al narcotráfico.

En el ámbito internacional, Macgregor descarta una intervención directa de Rusia y China en la crisis venezolana, pese a sus protestas. La reciente reunión de Maduro con funcionarios chinos, apenas 24 horas antes de su captura, ha generado inquietud en Pekín, que podría acelerar la liquidación de deuda estadounidense, con consecuencias inciertas para los mercados.

Sin embargo, Mcgregor está convencido que tanto Moscú como Pekín evitarán desafiar el poder militar estadounidense en el Caribe, reconociendo la ventaja estratégica de Washington en la región.

Durante una entrevista, Macgregor dice que el poder en Venezuela no descansa en manos de los aprobados por Washington, descansa en manos de los hombres con armas; Vladimir Padrino López dijo que la soberanía ha sido violada y que las fuerzas armadas seguirían empleando todas las capacidades para la defensa.

“Esas no son palabras vacías, eso es una advertencia. Los militares venezolanos no son leales a Maduro el hombre, son leales al sistema que los alimentaba, el chavismo que existe desde hace 30 años”.

¿Crees que puedes entrar ahí, secuestrar a su líder y esperar que depongan las armas? “Nunca, estamos frente a una fuerza armada que acaba de ver gran parte de su destacamento de seguridad abatido y no tienen a donde ir. Cuando arrinconas a una bestia, muerde y muerde fuerte”.

“Para dirigir un país con un terreno tan vasto necesitas botas en el terreno, no unos cientos de operadores especiales, necesitas una fuerza de ocupación”, dijo el coronel y analista estadounidense.

La defensa fue desactivada

El economista peruano Manuel Romero Caro, empresario y fundador del diario Gestión, ha calificado de “inverosímil” el reciente operativo militar estadounidense en Venezuela, conocido como Operación Resolución Absoluta.

Considera que la intervención, que incluyó una flota de helicópteros y aviones que atravesó el espacio aéreo venezolano sin oposición, culminó con la exitosa extracción de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.

Venezuela cuenta con radares chinos y sistemas de misiles rusos S-300 capaces de detectar aeronaves a larga distancia, además de 5.000 misiles rusos Iglas con capacidad para derribar aviones a corta distancia.

Para el economista, resulta inexplicable que once helicópteros pudieran aterrizar en Caracas, capturar al mandatario más protegido del país y despegar sin que se disparara un solo misil antiaéreo. “La defensa no falló; fue desactivada por acuerdo”, sostiene.

En el plano político, Romero Caro destaca que la forma en que se produce la captura es fundamental para la narrativa posterior. Mientras una rendición firmada puede interpretarse como humillación, una captura permite a Maduro presentarse como mártir ante sus seguidores, preservando así su legado político y evitando ser visto como traidor.

Romero Caro considera que, para la administración de Donald Trump, la operación representa “una captura espectacular”, el trofeo político perfecto para consumo interno, al ofrecer una victoria rápida y cinematográfica sin los costes humanos y económicos de una guerra de ocupación prolongada.

El analista recalca la extrema seguridad personal de Maduro, protegida por inteligencia cubana y unidades de élite, lo que hace improbable que la inteligencia estadounidense pudiera conocer su ubicación exacta en tiempo real, salvo que él mismo o su círculo íntimo proporcionaran las coordenadas. “Una operación así de limpia solo ocurre cuando el objetivo se deja encontrar”, afirma.

El economista señala que, tras una supuesta invasión, lo lógico sería una respuesta bélica inmediata de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Sin embargo, la calma mantenida por los altos mandos militares indica que ya estaban al tanto de lo que iba a suceder. “La captura no fue una sorpresa para los mandos militares, sino el cumplimiento de una fase del pacto”, concluye Romero Caro, quien considera más plausible un acuerdo de conveniencia que un milagro militar.

En este contexto, Romero Caro compara la operación estadounidense con el decorado de una película cuyo desenlace ya estaba pactado en una mesa de negociación. Finalmente, plantea la pregunta que se hacen los analistas militares: ¿La aparente facilidad con la que cayó Maduro se debe realmente a la falta de protección, o a una combinación letal de tecnología avanzada, inteligencia humana —traición— y velocidad?

La estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) confirmó este miércoles que mantiene negociaciones con Estados Unidos para concretar la venta de “volúmenes de petróleo”.

Reuters

Este proceso se desarrolla bajo esquemas similares a los vigentes con empresas internacionales, como Chevron, y está basado en una transacción estrictamente comercial, con criterios de legalidad, transparencia y beneficio para ambas partes», señaló la empresa en un comunicado difundido en sus redes sociales.

Las conversaciones se desarrollan en medio de la flexibilización de ciertas sanciones y buscan definir las condiciones para el envío de crudo venezolano al mercado estadounidense después de años de restricciones.

El anuncio de la estatal venezolana se da en medio de la fuerte presión de Estados Unidos sobre el sector energético del país caribeño, luego de que el presidente Donald Trump exigiera a Caracas permitir que empresas y autoridades norteamericanas accedan a sus vastas reservas de crudo tras la captura del dictador Nicolás Maduro.

El mandatario republicano afirmó que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, y que los ingresos por su venta serán controlados por Washington para beneficio del pueblo venezolano y de EEUU.

El viernes, el presidente Trump planea recibir en la Casa Blanca a directivos de las mayores petroleras para abordar los detalles de esta operación.

Entretanto, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, precisó que Washington gestionará directamente la salida de crudo venezolano al mercado internacional y que los ingresos obtenidos se depositarán en cuentas controladas por el Gobierno estadounidense.

Vamos a poner en el mercado el crudo que esté saliendo de Venezuela, primero este petróleo atascado, y entonces, indefinidamente, hacia adelante, nosotros venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado”, declaró Wright en una conferencia celebrada en Miami.

“A partir de ahí, esos fondos pueden volver a Venezuela para beneficiar al pueblo venezolano, pero necesitamos tener ese poder y ese control de las ventas de petróleo para impulsar los cambios que simplemente deben ocurrir en Venezuela”, añadió.

El sector energético estadounidense ha recibido la noticia con cautela. Wright reconoció ante empresarios y analistas que la reactivación del sector petrolero venezolano requerirá inversiones de gran magnitud.

Tomará decenas de miles de millones de dólares y un tiempo significativo revitalizar esta industria venezolana”, admitió el secretario de Energía. A pesar del escepticismo inicial, Wright insistió en el potencial de los recursos venezolanos y pronosticó un aumento considerable de la producción en el corto y mediano plazo.

La oportunidad es enorme”, afirmó, y agregó que “en poco tiempo podrían obtener varios cientos de miles de barriles de petróleo adicionales al día”.

“Piensen en qué tan enormes los recursos deben de ser, si aún está produciendo 800.000 o 900.000 barriles al día después de esa mala administración”, dijo Wright

Actualmente, Venezuela cuenta con las mayores reservas de crudo del mundo, equivalentes al 17% del total global, pero su producción representa solo el 1% del mercado internacional.

El presidente Trump estimó que, tras la reciente captura del dictador Nicolás Maduro, las petroleras estadounidenses podrán reactivar el sector durante los próximos 18 meses.

La Casa Blanca detalló que el acuerdo entre Caracas y Washington incluye la transferencia de petróleo venezolano previamente sancionado, almacenado tanto en barriles como en buques, que se encontraba bloqueado por las restricciones impuestas por Estados Unidos.

La portavoz Karoline Leavitt explicó que el régimen chavista autorizó la liberación de esos hidrocarburos, permitiendo así su envío inmediato a territorio estadounidense.

Según Leavitt, la medida abarca cargamentos que permanecían retenidos a causa del bloqueo financiero estadounidense, incluyendo buques recientemente incautados por autoridades de Washington en el Caribe con millones de barriles de crudo a bordo

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantendrá un encuentro con los directivos de las principales compañías petroleras del país para analizar el futuro del sector en Venezuela, según informó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

Infobae

La cita, prevista para el viernes, buscará explorar nuevas oportunidades de negocio para las empresas estadounidenses en el país caribeño.

El contexto de la reunión se produce después de la captura y traslado a Nueva York del dictador derrocado de Venezuela Nicolás Maduro, acusado por la justicia estadounidense de delitos relacionados con el narcotráfico.

Tras su detención, Washington ha solicitado acceso completo a la explotación de los vastos recursos petroleros venezolanos, lo que marcaría un nuevo capítulo en la relación bilateral y en la estrategia energética de Estados Unidos.

James Story, ex embajador de Estados Unidos en Caracas entre 2018 y 2023, advirtió que Diosdado Cabello representa el mayor peligro para la estabilidad y la gobernabilidad en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y la llegada de Delcy Rodríguez al poder. Story describió un escenario de incertidumbre y tensión, en el que la estructura de poder se fragmenta entre actores enfrentados y el principal factor de amenaza proviene del sector controlado por Cabello.

Infobae

Actualmente hay tres grandes centros de poder en el país”, explicó Story en el último debate organizado por el Atlantic Council. El primero de estos núcleos lo representa Vladimir Padrino López, ministro de Defensa, quien dirige el sector militar y constituye el principal sostén de las Fuerzas Armadas.

El segundo eje corresponde a Diosdado Cabello, que lidera los grupos armados y los principales servicios de inteligencia del Estado: “Controla los colectivos junto con Freddy Bernal y, por supuesto, también controla el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN) y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM)”.

Finalmente, el tercer centro de poder era la alianza formada por Maduro y los hermanos Rodríguez, que hasta ahora mantenía una cierta inercia política hasta que la intervención norteamericano sacó a Maduro de ecuación.

Así, explicó Story, la figura de Diosdado Cabello emerge como la principal fuente de imprevisibilidad y presión interna. Para graficar el potencial de daño de Cabello, el diplomático rememoró escalofriante episodio: “En 2018, cuando un miembro del Congreso estadounidense se reunieron con Maduro, agentes vinculados a Cabello arrojaron al concejal opositor Fernando Albán desde un décimo piso del edificio El Escorial. Fue un mensaje directo a Maduro: ‘No negocies con los estadounidenses sin consultar conmigo’”.

Para el ex embajador, este tipo de maniobras demuestran que cualquier intento de cambio en Venezuela está condicionada al visto bueno de todos los actores relevantes.

Además, la nueva presidenta debe lidiar con la falta de respaldo sólido en el oficialismo y la hostilidad abierta de Cabello. “Delcy no es especialmente apreciada por Cabello”, advirtió Story. Y agregó que, a pesar de su discurso de independencia, la enfrenta el reto de conciliar las expectativas internas con las demandas de la comunidad internacional.

Story insistió en que cualquier intento de reforma o negociación internacional depende del aval de Cabello, quien actúa como el principal saboteador de la gestión de Delcy Rodríguez: “Habrá un momento en el que le solicitemos algo, como reducir los envíos de petróleo a Cuba, y si Cabello no lo permite, simplemente no sucederá”.

“No hubo nunca un momento de convulsión tan grande como el que acaba de ocurrir”, recalca Story y explica que, a pesar de los cambios formales, la estructura de autoridad en Venezuela permanece intacta, bajo la influencia de los mismos actores.

“Dejar a alguien como Diosdado Cabello suelto va a generar una complicación”, afirmó. El temor a los colectivos armados y la capacidad de Cabello para movilizarlos inhiben a la ciudadanía. “La gente no sale a la calle porque tiene miedo a los colectivos y a Diosdado Cabello, porque él puede lanzarlos contra la población”.

Sobre la relación con Estados Unidos, Story señala que Washington evalúa el control real del nuevo gobierno mediante hechos concretos: “Si siguen existiendo más de 900 presos políticos y ciudadanos estadounidenses detenidos, entonces no controlamos Venezuela”. Advierte que la liberación de opositores y el cese de la represión estatal son condiciones indispensables para cualquier cambio real en la relación bilateral.

En el plano internacional, Story observa alarmantes señales de continuidad en el régimen tras la asunción de Rodríguez. Recuerda que la nueva presidenta fue saludada en primer lugar por los embajadores de China, Rusia e Irán. “¿Qué compañía internacional se arriesgaría a invertir en Venezuela si percibe que es la misma dictadura con una cara diferente?”, plantea Story, anticipando que la desconfianza externa y la llegada de inversión extranjera seguirán limitadas mientras no existan transformaciones sustanciales.

Alerta que la persistencia de figuras con poder residual, como Diosdado Cabello, sostiene la vulnerabilidad del sistema y puede derivar en nuevas crisis en cualquier momento. Para Story, el desafío central de Delcy Rodríguez no solo radica en conciliar demandas internas y externas, sino en sobrevivir a la presión constante del sector que controla Cabello, quien actúa como el verdadero obstáculo y factor decisivo del futuro político venezolano.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, detalló este miércoles 7 de enero la estrategia oficial de Washington para Venezuela, describiendo un «proceso de tres partes» diseñado para evitar que el país descienda al caos.

La Patilla

Rubio confirmó que la primera fase, la estabilización, se sustenta en la presión del bloqueo naval —al que denominó «cuarentena»— y anunció la incautación de dos nuevos buques el día de hoy como prueba de este cerco.

El funcionario explicó la mecánica del acuerdo petrolero inminente: Estados Unidos tomará el control de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo que Pdvsa no puede exportar debido a las sanciones. «Vamos a venderlo en el mercado a tasas de mercado, no a los descuentos que obtenía Venezuela», afirmó Rubio. Aclaró que los ingresos no irán al régimen, sino que serán administrados directamente por EEUU para beneficio del pueblo venezolano.

La segunda etapa, denominada recuperación, tiene un doble enfoque: económico y político. Por un lado, asegurar el acceso justo de empresas estadounidenses y occidentales al mercado venezolano. Por el otro, iniciar la «reconciliación nacional», lo que implica amnistía para las fuerzas opositoras, la liberación de presos políticos y el retorno de exiliados para reconstruir la sociedad civil.

Finalmente, la tercera fase será la transición política. Rubio fue tajante sobre la situación actual de la industria energética venezolana como herramienta de negociación: «No están generando ningún ingreso de su petróleo en este momento. No pueden moverlo a menos que nosotros lo permitamos», sentenció, calificando esta situación como un «apalancamiento tremendo» para imponer las condiciones de Washington.

En su primera entrevista en español tras la detención de Nicolás Maduro la madrugada del 3 de enero, y la primera concedida a un medio de comunicación venezolano, la líder democrática María Corina Machado ofreció un mensaje firme y sereno sobre el momento histórico que vive Venezuela, el rumbo de la transición y el rol decisivo de la ciudadanía.

La Patilla

Machado afirmó que, a partir del 3 de enero, el país entró en una nueva fase del proceso de transición, marcada por pasos concretos y urgentes. “El objetivo es que sea un proceso lo más corto y rápido posible”, subrayó, describiendo la coyuntura como sumamente inestable, pues implica que “al propio régimen se le está dando la instrucción de desmantelarse a sí mismo”.

La prioridad inmediata: presos políticos y libertades

Uno de los ejes centrales de la conversación fue la exigencia de liberación inmediata de todos los presos políticos. Para Machado, no existe transición viable si persiste la represión. “No puede haber una transición con presos políticos. Eso es lo primero que tiene que pasar en las próximas horas”, enfatizó, insistiendo en que la restitución de las libertades fundamentales —individuales, de expresión y de asociación— es el punto de partida ineludible.

La dirigente fue categórica al describir el sistema que comienza a colapsar: una red criminal documentada por instancias internacionales. “Lo único que sostenía a Maduro y a esta estructura endeble era el miedo. Si se quita el terror, no queda nada”, sentenció.

El rol de la gente: una victoria construida paso a paso

Machado atribuyó los avances al coraje, la disciplina y la resiliencia del pueblo venezolano. Recordó cómo, en cada etapa, se dijo que el cambio era imposible: desde la primaria hasta la defensa del voto. “Una y otra vez nos dijeron que era imposible, y lo hicimos”, sostuvo.

Destacó el papel de trabajadores, estudiantes, periodistas y defensores de derechos humanos, así como de la diáspora. Mencionó la persecución como prueba del costo de decir la verdad y reafirmó que esa entrega colectiva es la base del cambio: “Esto es una lucha espiritual que nos trasciende a todos”.

Soberanía popular y el mandato del 28J

La líder opositora reiteró que existe un presidente electo, Edmundo González Urrutia, y que el mandato del 28 de julio debe ser respetado. Subrayó que, aun bajo condiciones fraudulentas, la victoria fue contundente con cerca del 70 % de los votos. “Imagínense con unas elecciones limpias y libres”, agregó, convencida de que el respaldo sería aún mayor.

Machado cuestionó las interpretaciones del derecho internacional que terminan protegiendo a tiranos. “El derecho internacional está para proteger a los pueblos, no a quienes tienen las armas y roban los recursos”, afirmó, defendiendo que la operación en curso tiene como fin salvar vidas.

Prudencia estratégica ante el escenario internacional

Consultada sobre la postura de la administración estadounidense, Machado evitó caer en especulaciones. “No voy a especular sobre las intenciones de ningún actor internacional”, señaló, aunque confirmó que mantiene comunicación permanente con aliados clave. Recalcó que los venezolanos saben que cuando ella guarda silencio es porque está trabajando, y que los resultados lo demuestran.

Sobre los tiempos, pidió madurez: “He escuchado muchas fechas. Vamos un día a la vez”, insistiendo en enfocarse en hechos concretos como la libertad de los presos y el avance ordenado de las fases.

Una sociedad unida frente a la urgencia ética

Machado describió la crisis como una «urgencia ética»: niños con clases dos veces por semana, familias empobrecidas y millones forzados a emigrar. Frente a esto, destacó la singularidad de una sociedad organizada y con cultura democrática.

Celebró las movilizaciones en más de 130 ciudades del mundo y el respaldo global. “Es una causa global”, dijo, reconociendo la disciplina con la que los venezolanos han asumido su responsabilidad histórica.

Elecciones futuras y reconstrucción

Sobre eventuales comicios, Machado fue clara: habrá elecciones libres, pero antes deben restituirse las libertades y corregirse el sistema. Enumeró los abusos recientes —exclusión del voto en el exterior, bloqueo a nuevos inscritos y migración arbitraria de centros— y aseguró que el equipo democrático sabe qué correctivos aplicar.

“Primero lo primero”, insistió: mandato popular, transición, libertades y liberación de presos. Solo así habrá legitimidad.

Un nuevo modelo de país

Machado delineó su visión de Venezuela como un hub energético y tecnológico de las Américas. Advirtió que nadie invertirá sin Estado de derecho y propiedad privada, algo “imposible con el chavismo en el poder”.

Anticipó el regreso del capital venezolano y de millones de ciudadanos formados en el exterior, listos para reconstruir el país con mérito y honestidad.

Mensaje final: Confianza y esperanza

Para cerrar, Machado transmitió confianza plena a la ciudadanía: “Nada ni nadie va a impedir que Venezuela sea libre. Este proceso es irreversible”. Llamó a mantenerse alertas y unidos frente a la desinformación.

Concluyó con una promesa emotiva: el reencuentro de las familias y el trabajo para levantar un país en ruinas, pero con una sociedad consciente. “Nos vamos a reconocer como hoy el mundo nos reconoce con admiración. Venezuela va a ser libre y va a ser ejemplo”.

Funcionarios del gobierno encabezaron el martes la marcha de una gran multitud de venezolanos por Caracas, la capital, para exigir la liberación de Nicolás Maduro, el presidente depuesto del país.

Por: Jack Nicas – NY Times

Al mismo tiempo, el gobierno estaba a la caza de cualquiera que celebrara su captura por parte de Estados Unidos.

En los últimos días, las fuerzas de seguridad han interrogado a personas en puestos de control, han subido a autobuses públicos y han registrado los teléfonos de los pasajeros, en busca de pruebas de que aprobaban la destitución de Maduro, según venezolanos en el país y grupos de derechos humanos. Al menos 14 periodistas y seis ciudadanos fueron detenidos; la mayoría han sido liberados.

La realidad dividida en la que el gobierno dirige una muestra de apoyo a un líder autoritario impopular mientras reprime a sus críticos fue especialmente llamativa porque Estados Unidos ahora apoya a ese gobierno.

Cuatro días después de que el presidente Donald Trump dijera que Estados Unidos podría “manejar” Venezuela, el extenso aparato político, de seguridad y de inteligencia que apuntaló el gobierno autocrático de Maduro sigue existiendo, y la realidad cotidiana de muchos venezolanos ha empeorado.

La dirigente interina, Delcy Rodríguez, quien fuera vicepresidenta de Maduro, ha exigido reiteradamente su liberación y ha condenado al gobierno de Trump por la incursión que lo capturó el sábado.

“El gobierno de Venezuela rige nuestro país”, dijo en un discurso el martes. “Más nadie”.

A pesar de las críticas públicas de Rodríguez, los funcionarios de la Casa Blanca han expresado su confianza en que ella seguirá sus órdenes, y ha habido indicios de que podrían tener razón. El martes por la noche, Trump anunció que Venezuela había accedido a entregar a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo. Las autoridades venezolanas no respondieron de inmediato.

Hasta ahora, parece que las exigencias de Trump al gobierno venezolano, al que él y otros presidentes estadounidenses han denunciado por su represión, han sido relativamente limitadas.

En sus comentarios públicos desde la captura de Maduro, los funcionarios estadounidenses se han enfocado sobre todo en el petróleo de Venezuela y sus conexiones con el narcotráfico. En privado, también han presionado al gobierno de Rodríguez para que expulse a espías y militares de China, Rusia, Irán y Cuba.

No está tan claro si el gobierno de Trump está dando prioridad a la democracia y los derechos humanos en sus conversaciones con Venezuela, ni cómo lo está haciendo.

Los periodistas preguntaron a Trump el domingo si las dos partes habían discutido la liberación de presos políticos o el regreso de políticos de la oposición del exilio. “Aún no hemos llegado a eso”, respondió. “Lo que queremos hacer ahora es arreglar el petróleo”.

El martes, Trump dijo que los venezolanos “tienen una cámara de tortura en medio de Caracas que están cerrando”. Parecía referirse a El Helicoide, una prisión tristemente célebre donde se recluía a disidentes durante el gobierno de Maduro. A primera hora del miércoles, parecía seguir en funcionamiento.

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Se espera que los refinadores independientes chinos cambien en los próximos meses a crudo pesado procedente de fuentes como Irán para reemplazar los envíos venezolanos, detenidos desde que Estados Unidos destituyó a Nicolás Maduro, según informaron comerciantes y analistas.

Por: Siyi Liu y Florence Tan – Reuters

Caracas y Washington acordaron exportar hasta 2.000 millones de dólares en crudo venezolano a Estados Unidos, dijo el presidente Donald Trump el martes, después de que las fuerzas estadounidenses capturaran a Maduro durante el fin de semana.

Según los analistas, es probable que ese acuerdo reduzca el suministro venezolano a China, reduciendo una fuente de petróleo barato para refinerías independientes conocidas como teteras. El mayor importador mundial de crudo es un gran comprador de petróleo sancionado con descuento procedente de Rusia, Irán y Venezuela.

«El drama de Venezuela afecta más duramente a las refinerías independientes chinas, ya que podrían perder el acceso a los barriles pesados con descuento», dijo June Goh, analista de Sparta Commodities.

«Sin embargo, dado que hay abundantes materias primas rusas e iraníes disponibles y barriles venezolanos en agua, no prevemos que las teteras tengan que pujar por barriles no autorizados, ya que la economía probablemente no tendría sentido para ellas», afirmó.

China importó 389.000 barriles diarios de petróleo venezolano en 2025, aproximadamente el 4% de su total importado de crudo por mar, según datos de Kpler.

Al menos una docena de buques autorizados que cargaron en diciembre salieron de aguas venezolanas a principios de enero transportando unos 12 millones de barriles de crudo y combustible, según ha informado Reuters. Sin embargo, las cargas para Asia en los principales puertos de Venezuela han cesado desde el 1 de enero, según los datos de transporte marítimo.

Con el endurecimiento de la oferta, los vendedores de crudo venezolano Merey para entrega rápida ofrecieron cargamentos con descuentos de unos 10 dólares por barril a ICE Brent frente a los 15 dólares del mes pasado, dijo un comerciante, aunque el comercio se ha paralizado.

Otro operador dijo que las ofertas estaban a menos 11 dólares por barril.

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