Los candidatos a la Presidencia de Bolivia cerrarán su campaña política este miércoles, tras haber realizado una gira por varias regiones del país para consolidar el voto de sus simpatizantes.
El senador Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano, realizará el mitin final en la ciudad sureña de Tarija, de la que fue alcalde y a la que representó en el Parlamento. En tanto, el ex presidente Jorge Quiroga (2001-2002), de alianza Libre, lo hará en La Paz, sede del Gobierno. Ambos postulantes disputarán el voto de 7,9 millones de electores el próximo domingo.
En concentraciones previas, Paz, ganador de la primera vuelta con el 32% de los votos, se presentó como un candidato de renovación, pese a que lleva más de dos décadas en la política: fue diputado, concejal, alcalde y senador. “Bolivia dijo el 17 (de agosto) hasta aquí hemos llegado. A los candidatos del pasado le dijeron hasta aquí hemos llegado. El 17 iniciamos un camino para no volver al pasado. Nuestro camino es el futuro y el 19 de octubre, tiene que ser la gran victoria del pueblo de Bolivia”, manifestó ante sus seguidores en El Alto y los llamó a cuidar el voto.
“No nos pueden robar, no nos pueden robar el derecho a decidir libres. El 19 de octubre vayan a votar, pero no se vuelvan a sus casas, cuiden el voto, por favor. Tenemos que ayudar al Tribunal Supremo Electoral”, manifestó.
Por su parte, el candidato de Libre, reforzó su propuesta de inyectar de dólares en el inicio de su gestión mediante organismos internacionales “para traer diésel y gasolina, tener más comida y bajen los precios”. Quiroga también respondió a su adversario, que se opone a la propuesta de pedir créditos externos, y dijo que Bolivia “es una casa que se está incendiando” y que no hay tiempo para “ordenar la casa” primero, en referencia a una de las consignas de Paz.
La campaña electoral para la segunda vuelta estuvo caracterizada por una intensa “guerra sucia” debido a la difusión de desinformación, ataques personales y campañas negativas en redes sociales y algunos medios de comunicación. El debate público se orientó, principalmente, hacia acusaciones cruzadas entre los candidatos.
Los aspirantes a vicepresidente protagonizaron gran parte de la polémica con intercambios que incluyeron denuncias de racismo, ataques personales y desinformación. El ex policía Edmand Lara, del PDC, se vio envuelto en controversias por comentarios despectivos hacia sus adversarios políticos y algunos periodistas y medios de comunicación, a quienes calificó “vendidos”.
Por su parte, Juan Pablo Velasco, candidato a vicepresidente por la alianza Libre, fue acusado de racista, luego de que se revelaran antiguas publicaciones en X en las que se refería de manera despectiva a personas del occidente andino del país y que fueron corroboradas por los principales medios de verificación. Aunque Velasco negó sin pruebas la autenticidad de estos mensajes, la controversia persistió y fue utilizada por Lara para criticar a su rival.
En medio de la escalada de ataques, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) impulsó un acuerdo entre los partidos para promover una campaña limpia, que fue suscrito por tres de cuatro candidatos.
Fuera de los ataques personales, la campaña giró en propuestas económicas debido a la crisis que atraviesa Bolivia. Este martes, el Instituto Nacional de Estadística confirmó que el país entró en recesión y las proyecciones de organismos internacionales señalan que la economía continuará en declive al menos hasta 2027.
La crisis, originada en la debacle de la industria petrolera, se percibe en el aumento sostenido de los precios de alimentos y productos básicos, la escasez de dólares y periodos prolongados de desabastecimiento de combustible.
En ese marco, ambos candidatos centraron su discurso en cómo restablecer la economía del país con propuestas que no son sustancialmente distintas: ambos proponen reducir el gasto fiscal, reestructurar el aparato estatal, modificar la política de subsidios a los combustibles e incentivar el comercio exterior, entre otras acciones.
La diferencia central entre las propuestas de los candidatos están relacionadas al financiamiento externo. Quiroga plantea recurrir a fondos externos para solicitar un rescate de 12 mil millones de dólares mientras que Paz apuesta por reestructurar las finanzas externas y trabajar con créditos ya comprometidos bajo la consigna de que “cuando no se roba, el dinero alcanza”. En contra partida, Quiroga defiende su plan y afirma que “reducir el gasto en bolivianos, no trae dólares”.
La cuenta regresiva para que los bolivianos elijan el camino que quieren tomar ha comenzado.
Nicolás Maduro ordenó el miércoles ejercicios militares en los barrios marginales más grandes del país, luego de que fuerzas estadounidenses hundieran un barco que presuntamente transportaba drogas desde Venezuela.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que seis «narcoterroristas» murieron en el ataque al buque en aguas internacionales cerca de Venezuela, lo que eleva a al menos 27 el número de fallecidos en este tipo de operaciones desde principios de septiembre.
Trump también desplegó ocho buques de guerra, un submarino nuclear y aviones de combate en la región, como parte de lo que presentó como una operación para combatir el contrabando de drogas hacia Estados Unidos.
Maduro, a quien se acusa ampliamente de haber robado las elecciones presidenciales del año pasado, denunció que Washington busca un cambio de régimen. En un mensaje publicado en la red social Telegram, el dictador dijo que estaba movilizando a militares, policías y milicia civil para proteger las «montañas, costas, escuelas, hospitales, fábricas y mercados» de Venezuela.
La televisión estatal mostró imágenes de vehículos blindados desplegándose en Petare, un suburbio de bajos ingresos en Caracas y ex bastión tradicional de apoyo socialista. También se realizarán ejercicios militares en el estado Miranda, vecino a la capital. Maduro aseguró que los despliegues buscan “ganar la paz“.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su administración está considerando ataques en tierra contra cárteles de Venezuela.
“No quiero decirles exactamente, pero sin duda estamos considerando la tierra ahora porque tenemos el mar bajo control”, declaró Trump desde el Despacho Oval.
El mandatario confirmó además la autorización a la CIA para realizar operaciones encubiertas en territorio venezolano, con el objetivo de aumentar la presión sobre el régimen de Nicolás Maduro y buscar su salida del poder.
Trump explicó que autorizó la acción por dos motivos principales: “los líderes de ese país han vaciado sus cárceles para enviar a presos a Estados Unidos” y la supuesta responsabilidad de la dictadura chavista en traficar drogas hacia el país norteamericano. Ante la pregunta sobre si la CIA puede “eliminar” a Maduro, el presidente respondió: “Sería ridículo que yo respondiera eso”.
En cuanto a la estrategia de interceptación de narcotráfico, Trump sostuvo que la Guardia Costera “nunca funcionó” y justificó los ataques recientes: “Es duro pero pierdes a tres personas (supuestos narcotraficantes) y salvas a 25.000”, añadiendo que cada lancha interceptada “traslada drogas suficientes para que mueran miles de personas por sobredosis”.
Según el diario The New York Times, estas operaciones incluyen acciones en el Caribe y dentro de territorio venezolano.
El buque de transporte Capana (T-61) de la Armada Bolivariana se encuentra en una situación de emergencia tras hacer agua y encallar en las cercanías de Cumarebo, estado Falcón.
Extraoficialmente se reportó que a bordo de la embarcación viajaban más de 300 efectivos militares, lo que representa un grave incidente marítimo para la Armada Bolivariana, involucrando a uno de sus principales transportes logísticos.
Se espera que en las próximas horas se active un amplio operativo de rescate y salvamento, coordinado por las autoridades navales y de Protección Civil, para garantizar la seguridad y evacuación de los más de 300 tripulantes y pasajeros a bordo.
Hasta el momento, no ha habido un pronunciamiento oficial por parte del Ministerio de la Defensa o el Comando Estratégico Operacional de la FANB que ofrezca detalles sobre el estado de la tripulación o las causas del incidente.
Additional footage of the incident just after it happened, the vessel is now listing on its port side as seen in the post above. pic.twitter.com/hWqaFm0tpc
Diosdado Cabello rompió el silencio y se refirió por primera vez al premio Nobel de la Paz otorgado a la líder de las fuerzas democráticas del país, María Corina Machado, durante la más reciente emisión de su programa «Con el Mazo Dando».
En tono sarcástico, Cabello calificó el reconocimiento internacional como un “premio Mercado Libre de la Paz”, sugiriendo que el galardón habría sido “comprado” y cuestionando la legitimidad del proceso de selección del comité del Nobel.
“Cori no sale de un fracaso para entrar en otro. La gente creerá que mi amiga está súper feliz por haber ganado el premio Mercado Libre de la Paz. Mercado Libre, sí, leíste bien, porque el premio Nobel es cualquier cosa. Ahora lo puedes hasta comprar en una página web”, expresó por medio de una carta anónima que acostumbra leer en su programa.
El número dos del chavismo, también cuestionó que la obtención del premio Nobel a María Corina Machado, fuese impulsada por figuras del como Marco Rubio, actual Secretario de Estado de EEUU, y aseguró que el galardón se logró con un presunto apoyo financiero de empresas como ExxonMobil y del presidente del Oslo Freedom Forum.
“Este premio Nobel que le regalaron a Cori no es más que una revancha del clan cubano-americano contra Trump. Cory se dio cuenta muy tarde de que era un simple peón en la política interna estadounidense”, comentó Cabello.
Además, Cabello sostuvo que Machado habría sido utilizada como “una herramienta política” en las disputas internas del Partido Republicano en Estados Unidos.
Según el cuestionado ministro chavista, María Corina Machado habría sentido “temor” tras recibir la noticia del galardón, asegurando que su reacción no fue de alegría sino de “pánico” al entender, según él, las implicaciones políticas detrás del reconocimiento.
“Cuando hicieron la llamada desde Oslo para darle la noticia, mi amigui se puso a llorar, pero no de felicidad (…) porque estaba clara de que la usaron para humillar internacionalmente al catirito Trump”, agregó.
ACTUALIZACIÓN el 15 de octubre de 2025: Escribí este artículo después de las elecciones casi con certeza amañadas en Venezuela en 2024. Actualmente, el régimen de Trump está presionando hacia un cambio de régimen en Venezuela, que podría conducir a una gran violencia y que escribo sobre esto aquí. Esto hace que la cuestión del gobierno y sus acciones sea aún más relevante y aumenta la presión. Creo que dos cosas son ciertas al respecto: Estados Unidos tiene un historial terrible en materia de cambios de régimen y, al mismo tiempo, el gobierno de Maduro ha desatado un inmenso sufrimiento en el pueblo venezolano.
En un caluroso día de verano de 2016, me encontraba en una comisaría de Caracas, Venezuela, hablando con presos sin camisa, hacinados cuerpo a cuerpo en medio de un hedor a sudor y heces. La celda estaba diseñada para albergar a 36 reclusos durante tres días antes de ser liberados o enviados a una prisión más grande. Pero con el colapso de la infraestructura del país, había más de 150 hombres detenidos por delitos como asaltos y apuñalamientos, que llevaban allí meses o incluso años.
Varios presentaban erupciones rojas y grumosas, signo de sarna contagiosa; uno tosía por tuberculosis; otro era VIH positivo. Ante una crisis médica, no recibían tratamiento, y ante una crisis alimentaria, estaban desnutridos. Recibían agua una hora al día, se turnaban para dormir sobre sábanas tendidas y defecaban en bolsas. «En estas condiciones, la mente se deteriora. Tienes que desconectar partes de ella para sobrevivir», me dijo un recluso, forcejeando entre los cuerpos para hablar.
La celda fue solo una de las escenas traumáticas que presencié en Venezuela ese verano, mientras la economía estaba en caída libre (el PIB se contrajo un 80 % en una década). Vi a gente hacer filas kilométricas para conseguir alimentos básicos y luego saquear los camiones que aparecían. Los médicos en hospitales destartalados no podían realizar operaciones básicas por falta de medicamentos. Los maestros en el campo veían a niños desnutridos desmayarse en clase. Ante semejante horror, más gente huiría de Venezuela que de la guerra civil siria.
Con este caos, pensé que el gobierno de Nicolás Maduro, autoproclamado socialista demócratico, no podría durar ese verano. Sin embargo, ocho años después, Maduro sigue en el poder y afirma haber ganado otras elecciones, las del 28 de julio. La oposición replica que Maduro perdió por más de 30 puntos y cuenta con el apoyo de varios gobiernos, incluido el de Estados Unidos. Un Maduro desafiante, respaldado por China y Rusia, ha reprimido las protestas, con hasta 17 muertos hasta el momento.
El artículo que escribí en 2016 apareció en la portada de la revista Time con el titular “Venezuela se está muriendo”. En respuesta, el programa de televisión oficialista venezolano La Hojilla dedicó una hora a atacar el artículo y a mí personalmente. “¿Para quién trabaja, para la DEA o para los narcos?”, preguntó el presentador Mario Silva, señalando uno de mis retratos menos favorecedores. Recibí una lluvia de ataques en redes sociales y me acusaron de espiar para la CIA y los cárteles.
La experiencia sacudió mi pensamiento. Sobre todo porque, de hecho, había simpatizado con el predecesor de Maduro, Hugo Chávez, una figura clave de la izquierda internacional durante la década del 2000.
Chávez era genuinamente popular, ya que inyectó la riqueza petrolera en los barrios y ganó elecciones con amplias mayorías, incluyendo las últimas en 2012, que cubri. Viéndolo en persona, era uno de los políticos más carismáticos de la historia. Sus críticas a la guerra de Irak resultaron acertadas, y su lenguaje vehemente (al decir que percibía el aroma a azufre de George W. Bush) parecía un desafío refrescante para la élite del poder mundial.
Sin embargo, vi con mis propios ojos cómo la revolución bolivariana, como la llamó Chávez, terminó en tanta miseria. América Latina, con su corrupción, pobreza y violencia, es generalmente dura. Pero Venezuela demostró cómo las cosas pueden empeorar aún más. Y la gente pasó hambre incluso cuando Venezuela se asienta sobre las mayores reservas probadas de petróleo del planeta. El desastre me hizo visualizar otros experimentos socialistas que fracasaron, desde Etiopía hasta China.
Celebridades estadounidenses que alabaron a Chávez, como Sean Penn y Michael Moore, se dedicaron discretamente a otras causas. Pero algunos periodistas de izquierda siguen argumentando que la revolución bolivariana es una causa noble que está siendo saboteada por la CIA. Otros afirman que Maduro no es realmente un izquierdista, sino simplemente un gánster autoritario.
Creo que para entender lo que realmente ha pasado en Venezuela tenemos que asumir varias ideas y aceptar que el mundo no es blanco y negro.
No quiero discutir aquí si la vida en Venezuela ha sido realmente mala o si Maduro es realmente un demócrata. Hay abundante evidencia sobre estos temas y creo que un periodista que finge que la situación en Caracas es normal y funciona se miente a sí mismo.
Pero quiero hacer tres observaciones sobre la tragedia de Venezuela: 1) Estados Unidos tiene un historial negativo de intervenciones en Latinoamérica, pero no se puede culpar a Washington de la tragedia venezolana. 2) Maduro y la Revolución Bolivariana surgieron de la izquierda, les guste o no. Pero 3) Venezuela no significa que todos los líderes populistas de izquierda sean ilegítimos y sigan el mismo camino.
Estados Unidos tiene una mala historia de intervenciones en América Latina, pero no se puede culpar a Washington de la tragedia venezolana
En 1954, el oficial guatemalteco Carlos Castillo Armas lideró a cientos de rebeldes, respaldados por un bloqueo naval, aviones y operaciones psicológicas, para derrocar al presidente izquierdista Jacobo Árbenz. Este golpe es uno de los pocos que la CIA ha admitido haber organizado bajo el mando de Allen Dulles, quien consideraba que Árbenz abría la puerta a los comunistas (aunque él no lo era personalmente) y amenazaba los intereses de la United Fruit Company. Sentó un precedente para la política hemisférica y la perdurable creencia de que la CIA estaba detrás de cualquier suceso siniestro.
Cuando el marxista Salvador Allende ganó las elecciones presidenciales en Chile en 1970, Washington volvió a la carga. “No veo por qué debemos quedarnos de brazos cruzados viendo cómo un país se vuelve comunista debido a la irresponsabilidad de su gente”, dijo Henry Kissinger. “Los temas son demasiado importantes como para que los votantes chilenos decidan por sí mismos”. Tras tres años tumultuosos, que incluyeron una huelga de camioneros financiada por la CIA, el general Augusto Pinochet tomó el poder de forma sangrienta en 1973 y Allende se suicidó.
Las intervenciones continuaron bajo el gobierno de Reagan, y la CIA organizó a los disidentes nicaragüenses para combatir a los sandinistas en los años ochenta, desatando una guerra dolorosa. Cuando se descubrió que la Contra estaba involucrada en el tráfico de cocaína, Estados Unidos se vio aún más inmoral.
Así que, cuando una oleada de izquierdistas latinoamericanos llegó al poder tras la Guerra Fría, incluyendo a Chávez en 1998, la gente desconfiaba de la intervención. Sin embargo, tras la caída de la Unión Soviética, Washington cambió sus prioridades, centrándose en Oriente Medio y destinando pocos recursos al sur del Río Grande.
Aun así, cuando oficiales de derecha intentaron un golpe de Estado contra Chávez en 2002, la CIA estaba al tanto, según documentos desclasificados. Sin embargo, al parecer, la agencia no financió el golpe, lo cual es una de las razones por las que fracasó y solo radicalizó a Chávez.
Tras la muerte de Chávez por cáncer en 2013, Maduro, un exconductor de autobús y líder sindical menos carismático, asumió el poder y rápidamente se volvió más represivo. Estados Unidos impuso sanciones a partir de 2014, que se han intensificado gradualmente, aunque no son totales. Creo que son una mala idea, ya que solo castigan a los pobres y no amenazan al gobierno, y también han fracasado en Cuba y Nicaragua.
Pero mientras las sanciones sacudían la economía, el propio gobierno venezolano la destrozaba. Chávez fijó los precios de los alimentos básicos, así que cuando las empresas privadas no obtenían ganancias y dejaban de producir, invirtió dinero en comprarlos en el extranjero. Con la caída en picado de los precios del petróleo bajo el gobierno de Maduro y el aumento de los costos, se desató la escasez.
Chávez también expropió fincas y fábricas para dárselas al pueblo. Pero el “pueblo” solía referirse a chavistas corruptos que se fugaban con los préstamos y dejaban las propiedades inactivas; me colé en una plantación de azúcar que no producía casi nada. Sorprendentemente para un país caribeño, Venezuela tenía tan poca azúcar en 2016 que incluso Coca-Cola suspendió el embotellado. El bolívar perdió tanto valor que cambié un par de cientos de dólares por una mochila llena de dinero.
En todo caso, las sanciones le dieron a Maduro una excusa para fracasar y un enemigo al que condenar. Él y su menguante base estaban en guerra perpetua con los gringos.
Maduro y la revolución bolivariana surgieron de la izquierda, te guste o no.
Algunos argumentan que Maduro no es realmente izquierdista. Según este razonamiento, un izquierdista auténtico no ordenaría represiones violentas contra manifestantes como las de 2017, en las que murieron más de 100 personas.
También hay pruebas convincentes de que el régimen de Maduro está involucrado masivamente en el tráfico de cocaína. A quienes ostentan el poder les importa más llenarse los bolsillos que la revolución.
Sin embargo, creo que es intelectualmente deshonesto pretender que Maduro no tiene nada que ver con el socialismo. Toda la revolución bolivariana surgió claramente de una tradición izquierdista y tenía la intención de intentar remodelar la sociedad venezolana hacia una mayor igualdad. El hecho de que fracasara, y que Maduro sea corrupto y autoritario, no cambia eso.
El mismo razonamiento se puede aplicar a cualquier gobierno de izquierda que haya fracasado o que no te guste. Desde Camboya hasta la Unión Soviética, se puede argumentar que no es realmente de izquierda porque es brutal. Pero eso evita preguntas incómodas sobre dónde puede terminar la revolución socialista.
La realidad es que la etiqueta de socialista o izquierdista abarca un espectro muy amplio. Puede referirse a la exitosa socialdemocracia de Dinamarca, a la revolución cultural de Mao o al comunismo caribeño de Cuba. Es justo decir que algunos te gustan y otros te desagradan. Pero todos están relacionados con la izquierda, al igual que la derecha puede abarcar desde Reagan hasta Churchill y Hitler.
La tiranía de Venezuela resuena en todo el hemisferio, donde muchos otros líderes populistas de izquierda han llegado al poder, desde Brasil hasta Honduras y México. La literatura sobre populismo (o, mejor dicho, la literatura sobre antipopulismo) sostiene que existe una tendencia natural en los presidentes populistas, que enfrentan al pueblo contra la élite, a terminar en autoritarismo. Venezuela se cita como ejemplo de dónde termina: en las filas del hambre y el éxodo.
Los antipopulistas extienden esto a la derecha y afirman que los populistas conservadores también tienden naturalmente al autoritarismo. Esto puede llevar al argumento problemático de que se les debe negar el poder a toda costa.
Esta discusión es pertinente para México y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Los opositores argumentan que AMLO es otro Chávez y que lo que él llama la “Cuarta Transformación” seguirá el mismo camino que la revolución bolivariana. En las elecciones de junio, la oposición argumentó que la democracia misma estaba en juego. (Electoralmente, esto fue un fracaso rotundo, ya que la sucesora ungida de AMLO, Claudia Sheinbaum, obtuvo una victoria aplastante).
Creo que esta lógica es fundamentalmente errónea. La mayoría de los izquierdistas populistas que han llegado al poder en América Latina no se han convertido en dictadores. Los únicos países que se han vuelto verdaderamente autoritarios son Venezuela y Nicaragua. Mientras tanto, Ecuador, Argentina, Brasil y muchos otros han experimentado cambios exitosos en el poder, de la izquierda populista a la derecha populista y viceversa. AMLO tiene muchos defectos, pero a diferencia de Venezuela, respetó la tradición de gobernar por un solo mandato.
Creo que es injusto, como periodistas, condenar a políticos que se enfurecen contra las élites antes de que hayan cometido ningún delito. Tenemos que buscar la verdad e informar lo que vemos. Y en Venezuela, vi dolor de verdad. El sueño de un nuevo tipo de socialismo, democrático y apoyado por el pueblo, había sido auténtico y poderoso. Pero terminó en sangre y hambre. Lo cual hace que la historia de Venezuela sea aún más trágica.
La posibilidad de que los cabecillas del Tren de Aragua revelen información sobre sus presuntos vínculos con altos funcionarios del régimen de Nicolás Maduro ha generado expectativa en diversos sectores políticos y judiciales.
La posibilidad de que los cabecillas del Tren de Aragua revelen información sobre sus presuntos vínculos con altos funcionarios del régimen de Nicolás Maduro ha generado expectativa en diversos sectores políticos y judiciales.
Según el abogado Luis Gustavo Moreno, defensor de Larry Amaury Álvarez Núñez, alias Larry Changa, los jefes de la organización criminal estarían dispuestos a aportar detalles sobre esas relaciones si el Gobierno colombiano accede a instalar una mesa de diálogo formal.
“Si llegara a existir esa relación, estoy seguro de que, si se avanza en una mesa de negociación, ellos están dispuestos a precisar quiénes han hecho parte y quiénes han tenido vínculo, como quiénes no lo han tenido”, afirmó Moreno en declaraciones a W Radio.
El Tren de Aragua, originario de Venezuela, se ha consolidado como una de las organizaciones criminales más temidas del continente. Su estructura opera en varios países de América Latina, desde México hasta Chile, con una fuerte presencia en Colombia y registros de actividades en España.
El grupo está vinculado a delitos como narcotráfico, trata de personas, extorsión, secuestro y homicidio por encargo, lo que llevó al Gobierno de Estados Unidos a incluirlo en la lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras. Incluso, el expresidente Donald Trump lo comparó en su momento con Al Qaeda por su poder y capacidad transnacional.
Carta desde La Picota
En medio de este panorama, Larry Changa, considerado uno de los fundadores del Tren de Aragua, envió una carta al presidente Gustavo Petro, al ministro de Justicia Eduardo Montealegre y al alto comisionado de Paz Otty Patiño, en la que manifestó su disposición a dialogar.
En la misiva, el detenido —actualmente recluido en la cárcel La Picota de Bogotá— acreditó a Luis Gustavo Moreno como su apoderado para explorar un eventual proceso en el marco de la política de “paz total” que impulsa el Gobierno Nacional.
Larry Changa enfrenta una solicitud de extradición a Chile, donde es requerido por los delitos de asociación criminal, tráfico de drogas y secuestro no consumado.
“No buscan impunidad, buscan verdad”
En entrevista con el medio citado, Moreno explicó que su papel, junto al abogado Caleb Giraldo, se limita a la defensa de Larry Changa, quien ha sido designado por la organización como vocero para explorar una posible negociación en el marco de la Ley 2272 de 2022, que reglamenta la política de paz total.
“El propósito no es frenar la extradición ni ofrecer impunidad. La paz no excluye la justicia y la justicia no excluye la paz. Y la paz no se construye con silencios”, enfatizó Moreno, quien recordó que el objetivo es abrir un espacio para la verdad, la reparación de las víctimas y las garantías de no repetición.
El abogado recalcó que la organización estaría dispuesta a contribuir con información sobre presuntos vínculos con funcionarios venezolanos y el llamado Cartel de los Soles, pero subrayó que cualquier aporte debe darse dentro de una mesa de diálogo formal.
“Yo creería que la organización en general está dispuesta a explorar la construcción de verdad. Desde luego, si se instauran estas mesas, eso implicaría un espacio de reconocimiento y aporte a la verdad, como garantía de no repetición”, afirmó.
El Gobierno descarta una negociación
A pesar de la propuesta, el Gobierno colombiano ha mostrado una posición firme. El ministro de Justicia, Eduardo Montealegre, confirmó que no existe ningún interés en abrir negociaciones con el Tren de Aragua.
El funcionario señaló que ya se ha aceptado la petición de extradición a Chile de varios de los cabecillas, incluido Larry Changa.
La Corte Suprema de Justicia avaló la medida y el presidente Gustavo Petro firmó la resolución correspondiente. Sin embargo, la ejecución permanece en suspenso mientras la defensa del procesado tramita un recurso de reposición.
“Si el Gobierno los escuchara, sería un paso hacia la verdad regional, no hacia la impunidad”, replicó Moreno, quien insistió en que el diálogo no implica beneficios automáticos, sino un marco legal de sometimiento y colaboración, como ya ocurre con otros grupos en proceso de acogimiento a la ley.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su administración considera atacar en tierra a cárteles de Venezuela, después de haber ordenado el hundimiento de varias embarcaciones que el Gobierno norteamericano identifica como transportes de droga.
“No quiero decirles exactamente, pero sin duda estamos considerando la tierra ahora porque tenemos el mar bajo control”, declaró Trump ante la prensa en el Despacho Oval.
El mandatario estadounidense confirmó además la autorización a la CIA para realizar operaciones encubiertas en Venezuela. Trump dijo que autorizó la acción por dos razones principales. “los líderes de ese país han vaciado sus cárceles para enviar a presos a Estados Unidos” y señaló a la dictadura chavista de traficar drogas al país norteamericano.
Cuando se le preguntó si la CIA tiene autorización para “eliminar” a Maduro, el presidente respondió: “Sería ridículo que yo respondiera eso”.
En la misma comparecencia, Trump expuso que, a su juicio, la estrategia previa para interceptar el narcotráfico —encabezada por la Guardia Costera— “nunca funcionó”. Ahora, con los ataques a varias embarcaciones sospechosas cerca de las costas venezolanas, el presidente aseguró: “Es duro pero pierdes a tres personas (supuestos narcotraficantes) y salvas a 25.000”. Añadió que cada lancha interceptada “traslada drogas suficientes para que mueran miles de personas por sobredosis”.
Según reveló el diario The New York Times, Trump habría autorizado estas operaciones de la CIA no solo en el Caribe, sino también en territorio venezolano, con el objetivo de aumentar la presión sobre el régimen de Maduro y buscar su salida del poder. Hasta el momento, las acciones antinarcóticos en el mar Caribe han ocasionado alrededor de treinta muertes en embarcaciones en las cercanías de Venezuela, aunque las identidades no han sido divulgadas.
“Creo que Venezuela está sintiendo presión, pero creo que muchos otros países también”, expresó Trump en referencia al alcance regional de las medidas estadounidenses.
Según Washington, Maduro lidera el Cartel de los Soles, una acusación que Caracas rechaza y cataloga como parte de una campaña de intimidación.
Trump informó este martes que la Marina de Estados Unidos llevó a cabo un nuevo ataque contra una narcolancha en el Caribe, cerca de las costas de Venezuela, resultando en la muerte de seis presuntos traficantes.
“El Secretario de Guerra ordenó un ataque cinético letal contra un barco afiliado a una Organización Terrorista Designada (OTD) que realiza narcotráfico en el área de responsabilidad del Comando Sur de los Estados Unidos frente a la costa de Venezuela”, detalló Trump.
El presidente agregó que la inteligencia estadounidense identificó que el barco atacado estaba asociado a redes narcoterroristas ilícitas y transitaba por una ruta utilizada habitualmente por los cárteles de la droga.
“El ataque se llevó a cabo en aguas internacionales y seis narcoterroristas varones a bordo del barco murieron. Ningún miembro de las Fuerzas Armadas de EEUU resultó herido”, indicó, acompañado de un video donde se puede observar el impacto de un proyectil en la embarcación.
Este operativo se suma a al menos cinco acciones lanzadas desde septiembre contra narcolanchas en el Caribe, tres de ellas cerca de Venezuela y una próxima a República Dominicana.
El pasado 5 de octubre, Trump confirmó el hundimiento de otra embarcación y reiteró que el control de los mares abre la posibilidad de trasladar las operaciones terrestres. Días antes, el Pentágono ya había anunciado otro ataque militar en la región.
El Comando Estratégico Operacional (Ceofanb), encabezado por el mayor general chavista Domingo Hernández Lárez, activó desde el pasado lunes a colectivos y motorizados para denunciar o perseguir a grafiteros «contrarrevolucionarios» en las comunidades de Venezuela.
En un memorándum de carácter reservado, filtrado en redes sociales, se instruyó a comandantes de diversos cuerpos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb), la Milicia Nacional Bolivariana (MNB), el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) a «activar a los exploradores especiales, patriotas cooperantes, SP3, colaboradores, fuerzas populares (comunas, colectivos, frentes y motorizados revolucionarios».
El objetivo sería la «búsqueda de información de inteligencia y contrainteligencia» para «detectar y neutralizar actividades contrarrevolucionarias (grafitis en las paredes, vialidades, puentes y otras superficies públicas), así como alguna otra acción que pretenda desestabilizar al país».
Además, la nota ordenó «intensificar los patrullajes preventivos (diurnos y nocturnos), con profilaxis social, supervisión, vigilancia, revistas e itinerantes en sus respectivos cuadrantes de paz».
El documento filtrado está firmado por el contralmirante José Rafael Morales Chirinos y el general de división Héctor José Cadenas Daal.
Foro Madrid, la alianza internacional impulsada por la Fundación Disenso, ha denunciado este miércoles que en los últimos cuatro meses de gestión, el Gobierno de Claudia Sheinbaum ha enviado a la dictadura comunista de Cuba más de 3.000 millones de dólares en combustible subsidiado, una cifra que triplica lo transferido por su antecesor Andrés Manuel López Obrador en dos años.
«Se demuestra así la complicidad y responsabilidad directa del Gobierno de Sheinbaum con los asesinatos, la represión y la privación de libertad que sufre el pueblo cubano bajo el régimen de Díaz-Canel», advierte el comunicado, en el que Foro Madrid acusa a la presidenta mexicana de «traicionar al pueblo de México» para sostener a una de las tiranías más longevas del mundo.
Mientras millones de mexicanos padecen inflación, inseguridad y precariedad en los servicios básicos, la mandataria destina dinero público «a sostener el poder y los privilegios del Politburó cubano, enriqueciendo a sus familiares y cómplices».
El texto recuerda que Sheinbaum intenta proyectarse ante el mundo como una dirigente «moderada«, pero sigue «los pasos de su mentor político, López Obrador, profundizando la alianza del Estado mexicano con los regímenes de La Habana, Caracas y Managua».
Foro Madrid advierte que el uso de PEMEX como instrumento para financiar tiranías extranjeras constituye «un abuso de poder y una grave desviación de los fines constitucionales de la empresa estatal». «Los recursos de PEMEX pertenecen al pueblo de México —añade—, no al castrismo, ni al Foro de São Paulo, ni al Grupo de Puebla».
Finalmente, la organización sentencia que cada barril de petróleo enviado a La Habana «hace a Sheinbaum y a su gobierno responsables de los crímenes y violaciones de derechos humanos» cometidos por el régimen comunista cubano, reafirmando su compromiso de denunciar la expansión del socialismo del siglo XXI y de defender la libertad de los pueblos iberoamericanos frente a los proyectos totalitarios.
Madrid se ha convertido esta semana en el epicentro de la resistencia europea. En la capital se celebran los Study Days 2025 del grupo Patriotas por Europa, que reúne a más de 85 eurodiputados de 13 naciones con un propósito común: recuperar la soberanía política, económica y cultural del continente.
El momento central del encuentro tuvo lugar este miércoles, con la presentación de la Declaración de Madrid. Este documento denuncia el declive económico de Europa bajo las políticas de Ursula von der Leyen y el sometimiento de la Comisión a la agenda ideológica de la izquierda. El texto exige un giro competitivo y soberanista: reducción real de la carga burocrática y fiscal, protección del empleo europeo, soberanía energética, apoyo a agricultores y pescadores, y control de la inmigración masiva. Los Patriotas reclaman además un nuevo liderazgo en Bruselas que defienda a las empresas, fortalezca la industria y devuelva a las naciones el poder arrebatado por la tecnocracia globalista.
«La Europa que imponen desde Bruselas ha fracasado: ha destruido industrias, ha empobrecido a las familias, ha rendido las fronteras y ha criminalizado nuestras raíces», denunció Jorge Buxadé, jefe de la delegación de VOX en Bruselas y anfitrión del evento. Frente a ese proceso de disolución nacional y cultural, Buxadé subrayó que Patriotas «propone una Europa de naciones libres, con gobiernos al servicio de sus pueblos y economías al servicio del bien común».
La vicepresidenta del grupo y eurodiputada húngara Kinga Gál (Fidesz) defendió que el movimiento patriota «es hoy la única oposición real a la Comisión Europea» y destacó el papel de España como símbolo histórico de resistencia: «Nos reunimos en una nación que derrotó al islam y preservó la civilización cristiana. Hoy toca iniciar una nueva Reconquista», afirmó.
El programa de trabajo de los Study Days, que se están dando entre este 14 y 16 de octubre, incluyen ponencias sobre el impacto destructivo del Pacto Verde, la inmigración masiva como herramienta de sustitución social, y la opacidad de los acuerdos comerciales que —según los Patriotas— «sacrifican a los productores europeos en favor de intereses externos».
Durante la rueda de prensa, Gál y Buxadé coincidieron en que el modelo federalista y multicultural impulsado por Bruselas ha fracasado, y que la nueva etapa política europea debe centrarse en devolver el poder a las naciones. «Úrsula Von der Leyen y Pedro Sánchez son lo mismo: utilizan el dinero público para castigar a sus pueblos», señaló Buxadé, en referencia al uso ideológico de los fondos europeos.
Los Study Days Patriots Madrid 2025 incluyen también una dimensión cultural. Las delegaciones internacionales visitarán Toledo, «ciudad que encarna el alma cristiana de Europa», y el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, símbolo monumental del espíritu hispánico.
Con estas jornadas, los patriotas refuerzan su alianza estratégica dentro del Parlamento Europeo. «Sólo desde la verdad y la unidad de las naciones podremos reconstruir Europa», concluyó Buxadé.