Morfema Press

Es lo que es

Armando Esteban Quito

San Patricio es el patrón de Irlanda y precisamente murió un 17 de marzo, por eso se celebra San Patricio ese día concreto. Pero ¿quién fue San Patricio?

Por: Día Internacional de

Pues parece ser que ni era irlandés ni se llamaba Patricio. Sus orígenes están un poco difusos. Se sabe que nació en el año 387 en algún lugar de Escocia con el nombre de Maewyn y que fue secuestrado cuando solo era un niño por parte de piratas irlandeses que lo vendieron como esclavo. Estuvo trabajando como pastor en Irlanda hasta que consiguió escaparse a Francia y se preparó para ser sacerdote cristiano.

Se dice que regresó a Irlanda y estuvo muchos años estableciendo colegios, iglesias y monasterios, trabajando por la vida espiritual de Irlanda. Fue nombrado obispo de Irlanda y estableció fuertes lazos con esta tierra.

Murió el 17 de marzo del año 461 en Saul, Downpatrick, en Irlanda del Norte. Él fue considerado oficialmente como el santo patrón de Irlanda en 1780. Y la fiesta del Día de San Patricio se convirtió en una fecha emblemática para los irlandeses.

Cómo se celebra San Patricio en el mundo

San Patricio no es una fiesta cualquiera, y te darás cuenta cuando leas cómo se celebra esta fiesta en muchos lugares del mundo. De hecho, se ha celebrado hasta fuera del planeta tierra. Los integrantes de la Estación Espacial Internacional han hecho un guiño a esta festividad tan alegre.

Es verdad que el Saint Patrick’s Day se celebra históricamente en Irlanda, pero el primer gran desfile con motivo de este día no fue hace mucho. Tuvo Lugar en 1996 en Dublín.

Además no es el único lugar del mundo donde homenajean al santo con un desfile. Precisamente el desfile más grande del mundo con motivo del Día de San Patricio no se hace en Irlanda sino en Nueva York, donde hay muchos emigrantes irlandeses. Cada año asisten más de 2 millones de personas.

El río verde de Chicago

En Chicago se celebran muchas fiestas en honor a San Patricio pero lo más curioso es que tiñen el río de verde. Empezaron a hacerlo en 1961 vertiendo un colorante verde al río, pero duraba más de una semana.

Después han mejorado la técnica y el tinte que usan dicen que es de origen vegetal, y primero se pone naranja hasta que se calienta y aparece el verde. La verdad que no está muy claro qué componentes usan, aunque lo que sí es cierto es que se ha hecho tan mediático que lo verás cada año en la prensa.

¿El Día de San Patricio es verde?

Se ha popularizado el color verde en el Día de San Patricio. De hecho se venden cervezas de color verde durante la celebración. Pero parece que el verdadero color era el azul. Aunque está claro que el verde le ha ganado la batalla últimamente.

El símbolo más famoso de este día es el trébol verde, y parece que proviene de que el propio San Patricio usaba el trébol de tres hojas para explicar la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Si realmente quieres celebrar el Día de San Patricio seguramente no tendrás que irte muy lejos. Seguro que cerca de tu casa hay algún pub irlandés que se suma a las celebraciones de San Patricio y te puede servir una cerveza, y con suerte hasta una Guinness.

Eso, sí, no olvides lo fundamental, ir con buenos amigos y compartir un rato de diversión. No te olvides ponerte alguna prenda verde para ir a juego con el color de la fiesta.

En Pedro Páramo, la novela de Juan Rulfo, el narrador llega a un pueblo donde las voces parecen venir de otra parte. Los habitantes hablan de deudas, agravios y leyes, pero todo suena como un murmullo lejano. Las palabras siguen circulando, pero han perdido su fuerza. En Comala las normas existen, pero ya no gobiernan la vida: se repiten como ecos en un lugar donde la autoridad se ha vuelto fantasmal. Algo parecido ocurre cuando el derecho deja de cumplir su función esencial: poner límites.

Por: Ramón Escovar León – El Nacional

Toda sociedad necesita un equilibrio entre la energía de la política y la forma de las instituciones. La política moviliza pasiones, crea bandos y empuja los acontecimientos históricos. Las instituciones —en cambio— transforman ese conflicto en reglas, procedimientos y garantías. Cuando ese equilibrio se rompe, la fuerza comienza a desbordar la forma. El derecho deja entonces de ser un límite a los abusos y pasa a convertirse en un instrumento del poder. Y eso lo conocemos muy bien los venezolanos.

La Venezuela contemporánea ofrece un ejemplo dramático de ese desequilibrio. Durante años la política se ha organizado alrededor de la lógica del conflicto schmittiano amigo-enemigo, mientras las instituciones que deberían contener ese enfrentamiento han sido progresivamente absorbidas por el fanatismo ideológico y el sectarismo político.

El caso del abogado y profesor universitario Perkins Rocha ilustra con claridad esta fractura. Su situación judicial muestra hasta qué punto el derecho puede dejar de ser un instrumento para ordenar el conflicto político y convertirse, por el contrario, en uno de sus motores. Así se obstaculiza la evolución democrática.

La boleta judicial que se le notificó señala que el juez le negó la aplicación de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática aprobada por la Asamblea Nacional, mientras se le imputan delitos de extrema gravedad: terrorismo, conspiración con gobierno extranjero, asociación para delinquir, incitación al odio y traición a la patria. Todo ello sin motivación alguna. Surgen entonces las preguntas elementales: ¿cuáles fueron los actos de terrorismo?, ¿con qué gobierno extranjero habría conspirado?, ¿con quiénes se habría asociado para delinquir?, ¿qué mensajes suyos constituyen incitación al odio?, ¿cuándo y cómo habría ocurrido la supuesta traición a la patria?

La acumulación de cargos es tan desmesurada que termina debilitando su propia verosimilitud jurídica. Ni siquiera en procesos célebres contra grandes criminales se observa algo semejante. Al Capone terminó condenado por evasión fiscal. Joaquín “el Chapo” Guzmán enfrentó acusaciones extensas, pero coherentes dentro de una misma estructura criminal. Incluso en la literatura los grandes villanos resultan más verosímiles. Pedro Páramo, el cacique de Comala, responsable de abusos, venganzas y muertes, jamás necesitó un expediente semejante. Y el propio Popeye, el gánster brutal imaginado por William Faulkner en Sanctuary, fue juzgado y condenado por un delito que ni siquiera había cometido.

El expediente contra Perkins Rocha, en cambio, concentra prácticamente casi todos los delitos posibles en una sola persona. Más que una acusación penal, parece el inventario de la legislación que el poder ha ido construyendo en los últimos años para perseguir a la oposición.

A esa situación se añade la negativa judicial a aplicar la amnistía aprobada por la Asamblea Nacional. El juez invocó el artículo 9 de la ley , el cual establece ciertas exclusiones. Pero incluso si se aceptara esa interpretación —una amnistía con excepciones— el problema jurídico sigue siendo evidente: la amnistía es, por definición, una decisión política destinada a cerrar penalmente un ciclo de confrontación. Por eso, si el juez consideraba que alguna de esas exclusiones impedía aplicarla a Perkins Rocha, debió desaplicar esa disposición ejerciendo el control difuso de la constitucionalidad, como lo habilita el artículo 334 de la Constitución. Todo juez tiene la facultad —y el deber— de inaplicar una norma legal cuando su aplicación contradice la Constitución o vacía de contenido una institución constitucional.

El “grillete” que hoy pesa sobre el tobillo de Perkins Rocha no es solo una medida judicial contra un venezolano. Es también el símbolo de esa inversión del orden institucional: el momento en que la justicia deja de contener el conflicto político y pasa a potenciarlo.

Pero la salida jurídica todavía existe. La decisión que negó la amnistía debe ser revisada y revocada conforme al espíritu de la ley aprobada por la Asamblea Nacional. Y aun si esa vía se bloqueara, la Constitución prevé otra herramienta institucional: el indulto presidencial. El artículo 236, numeral 19, faculta al presidente de la República para concederlo. Como lo ha señalado reiteradamente el maestro del Derecho Penal Alberto Arteaga Sánchez, ese instrumento podría utilizarse para poner fin a procesos que carecen de consistencia jurídica.

Es cierto que a algunos penalistas no les agrada esta solución, porque implicaría conceder un perdón por un delito que no ha sido probado. Pero desde el punto de vista práctico —y considerando que Perkins Rocha ni siquiera ha sido sentenciado— ese indulto procesal produciría el mismo efecto jurídico: la extinción de la acción penal y la libertad del perseguido. Pero sea como sea, lo que debe hacer el Poder Judicial es aplicar sin trabas hermenéuticas la Ley de Amnistía.

La reconciliación nacional exige algo elemental: que el Poder Judicial deje de prolongar la persecución penal contra opositores políticos y contribuya a cerrar el ciclo de confrontación que el país necesita superar. La amnistía no admite medias tintas. Si se aplica, se sobresee la causa por extinción de la acción penal. El expediente se archiva y la persona queda libre. Buscar excusas en interpretaciones expansivas del artículo 9 contradice el espíritu mismo de la amnistía.

Todo lo dicho a propósito de Perkins Rocha vale también para los demás presos políticos, como la periodista Nakary Ramos, y para cualquier otro ciudadano cuya causa responda a la misma lógica de persecución. Porque cuando el derecho pierde su fuerza, las leyes siguen ahí, pero resuenan como murmullos.

Y entonces el país empieza a parecerse demasiado a aquel lugar que describió Juan Rulfo: un pueblo donde todavía se oyen voces, pero donde los vivos ya no gobiernan su destino.

Un país donde el poder camina libre y la libertad lleva un grillete en el tobillo.

Sánchez es ahora «Mr. Hodio», su nueva ley para perseguir a los mensajeros del odio. El chavismo, etapa Maduro, promulgó esa misma ley en 2017, prometiendo 20 años de cárcel a los promotores del odio contra ellos. Dios los cría, se vuelven censores, y ellos se juntan. Se les olvidó «Prohibido, prohibir» de aquel Mayo 68.

Por: Carlos Pérez-Ariza – El Nacional

Ahora que esta presidenta temporal, solo elegida por Trump/CIA, parece ablandarse, su colega en el progresismo de Puebla se endurece. No contento con ser el jefe del único gobierno social-comunista de Europa y controlar casi todo el espacio mediático, Sánchez ha copiado a sus camaradas chavistas declarando a los mensajeros del odio como delincuentes de las redes sociales.

La prensa en libertad siempre molesta. En España, una democracia europea consolidada, tenemos un gobierno que controla todo lo que puede, dejando poco espacio mediático al que disienta. Las compensaciones caen en cascada sobre los medios amables. Acorralan a los que molestan o expanden críticas contra él y sus obedientes ministros, que él llama «odio». Ese control empezó por la televisión pública TVE, que han convertido en una plataforma de propaganda e información subjetiva sobre Sánchez y su administración. Cada medio privado, analógico o digital, se ubica en parcelas definidas por la ideología a la que sirven, que es de la que cobran.

Mr. Hodio es el nuevo inquisidor del reino. Sánchez, un fiel seguidor de los modos del chavismo, acaba de copiar esa forma arbitraria de medir el odio que publiquen sus ‘enemigos’. El odio como delito, medirá la persecución del firmante. ¿Cómo, quién medirá el nivel de odio al gobierno? Ellos mismos, un tribunal írrito con su dedo acusador, señalando a los enemigos de la patria progresista del presidente de la Internacional Socialista y alto comisario de Puebla. La censura encuentra nuevas formas de ejercerse, aunque bebe de fuentes antiguas y tenebrosas.

La información en Venezuela sigue bajo vigilancia del chavismo actual, que representan los hermanos Rodríguez: Delcy y Jorge. Fieles neobolcheviques, no tienen costumbre de aceptar críticas. Los medios tradicionales han sido intervenidos o cerrados, como este diario El Nacional, fundador del sentido democrático del periodismo, como ese legendario cuarto poder, perro guardián de la verdad.

La información digital es fácil de prohibir, mediante barreras tecnológicas para que los venezolanos de dentro no puedan acceder. Ayudados por empresas extranjeras concesionarias, como Telefónica de España. Los canales de información de uso común en el mundo, tales como Facebook, X, TikTok, Youtube, entre otros, están controlados por el narcoestado chavista. Bloquean herramientas de acceso, como VPN y DNS. Hoy, los algoritmos no son inocentes ni imparciales.

A esta fecha nada permite confiar en que este nuevo gobierno, que es el mismo de antes, vaya a levantar la férrea censura de prensa. Dirigen una muy dudosa senda a la transición, en la que se podría creer si dejan renacer la plena libertad de expresión, que fue garantía de la democracia venezolana, que ellos calcinaron. Estos chavistas no han llegado a tener una prensa oficial, como aquel Pravda (La verdad) bolchevique o el Granma cubano, al colonizar a los medios existentes, no han necesitado más.

Con la libertad de expresión hay que estar a favor o en contra, no hay términos medios. En estos casos que sufrimos han funcionado dos sistemas: la compra o expropiación del medio y la autocensura –que engendra las amenazas y el miedo–. En vez de un medio oficial, tienen muchos controlados donde no se publicará nada adverso al gobierno. Hay una diferencia notable. En España se señala, persigue a los periodistas sin encarcelarlos aún. En Venezuela, hoy siguen tras las rejas dos docenas de colegas. En ambos casos, la libertad de expresión está en grave peligro de extinción en España y extirpada en Venezuela. Se recuerda a Martin Luther King: “La libertad nunca se concede voluntariamente; debe ser conquistada por los oprimidos”.

La polarización de la prensa es un fenómeno antiguo. El Watergate que ventiló The Washington Post en los setenta habría cogido otro sendero si aquel diario no hubiera sido prodemócrata. Eso ha ido a más. En Estados Unidos y aquí en España, se puede distinguir en qué bloque ideológico se sitúa cada diario. Hay que leer la misma noticia en dos, tres o cuatro publicaciones para ver cómo cada uno titula, sesgadamente, a un lado u otro.

El Ejército israelí afirmó que su fuerza aérea, en uno de sus ataques del pasado viernes, «atacó y desmanteló» el Cuartel General de la Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán, situado en la capital iraní.

EFE

Según el Ejército, dicho cuartel estaba ubicado «dentro de un gran complejo militar del régimen iraní», concretamente en los márgenes de Teherán, según una infografía publicada junto con la nota.

Las fuerzas armadas israelíes sostienen que desde allí se controlaban operaciones marítimas contra Israel y otros países de Oriente Medio.

«La Armada de la Guardia Revolucionaria de Irán es directamente responsable de llevar a cabo ataques terroristas contra buques civiles. También es responsable de armar y financiar a las organizaciones terroristas afines al régimen mediante el transporte marítimo de armas», sostiene el Ejército israelí.

Según informó recientemente un portavoz de las fuerzas armadas israelíes, aún les quedan «miles de objetivos» en Irán que atacar en una guerra que previó larga, con una extensión de entre 3 y 6 semanas más.

La Fiscalía de Chile pidió este lunes a Estados Unidos interrogar al expresidente venezolano Nicolás Maduro, preso en una cárcel de Nueva York, por el caso del asesinato en febrero de 2024 del exmilitar venezolano Ronald Ojeda, quien se encontraba en Santiago como asilado.

EFE

La petición se la trasladó el fiscal nacional chileno, Ángel Valencia, a la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, en una reunión en la sede del Departamento de Justicia, en Washington.

«La fiscal Bondi nos transmitió la disposición del Departamento de Justicia de los Estados Unidos para seguir cooperando en el esclarecimiento del homicidio del teniente Ronald Ojeda, no solo considerando la solicitud de declaración de Maduro, sino aportando toda la información, los antecedentes y la evidencia que vayan recopilando», aseguró Valencia.

No obstante, apuntó el fiscal chileno, la declaración «depende de la disposición a cooperar de Maduro», quien espera juicio en una cárcel de Nueva York desde que fue capturado por EE.UU. el pasado 3 de enero, acusado de supuesto narcotráfico.

«El equipo de fiscales dirigido por el fiscal Héctor Barros y las policías ya han preparado un cuestionario de preguntas que sería remitido a las autoridades de los Estados Unidos y a la fiscal Bondi, que nos manifestó la mejor disposición», agregó Valencia.

Disidente del chavismo y asilado político en Chile, Ojeda fue secuestrado el 21 de febrero de 2024 en su casa en Santiago y sus restos fueron hallados diez días después en una localidad periférica de la capital, sepultados debajo de un bloque de cemento.

De 32 años, Ojeda era miembro de un grupo de militares antichavistas autodenominado «Movimiento por la Libertad y la Democracia» y fue arrestado por las autoridades venezolanas en abril de 2017 junto con otros tres militares, pero logró escapar y el Gobierno chileno le concedió asilo político en 2023.

La Fiscalía chilena sostiene que su asesinato tuvo un «móvil político» y sospecha que podría estar detrás el número dos del chavismo y ministro de Interior de Venezuela, Diosdado Cabello.

Hasta el momento han sido detenidos varios miembros de la facción ‘Los Piratas’, célula de la banda transnacional Tren de Aragua y que estuvo a cargo del crimen.

La investigación por el asesinato del exteniente venezolano provocó choques entre Chile y Venezuela, que apenas mantienen relaciones bilaterales.

El ministro chavista de Transporte, Aníbal Coronado, intentó minimizar el paro convocado este lunes en la Gran Caracas al calificarlo de un intento de “sabotaje” en apenas “pocas líneas”, que, según él, no logró afectar de forma significativa la cotidianidad de la ciudad.

La Patilla

A través de un video publicado en Instagram, Coronado sostuvo una reunión con representantes del Órgano Superior de Transporte de Caracas, en la que afirmó que la «mayoría» de los transportistas no se sumó a la paralización y que, pese a la medida, el servicio se mantuvo operativo.

Asimismo, explicó que, ante la falta de unidades, activaron un plan de contingencia que incluyó metrobuses, vehículos del Sistema Integral de Transporte Superficial (Sitsa) y unidades de la Policía de Caracas y de Tránsito, con el objetivo de “minimizar” el impacto del paro. Además, señaló que la medida fue un “fracaso”.

“El día de hoy intentaron boicotear, intentaron sabotear apenas unas pocas líneas de transporte urbano aquí en la ciudad de Caracas. Salimos a la batalla y aquí se desplegaron todas las unidades de transporte de Metrobús, del Sitsa, los compañeros de los yises, los carros de la Policía de Caracas, de Tránsito, etc., para minimizar el impacto de lo que ellos quisieron ocasionar el día de hoy. Pero déjenme decirles que fracasaron”, expresó.

El ministro chavista aseguró que durante la mañana del lunes se logró movilizar a «todos» los usuarios hacia sus destinos habituales de trabajo. Además, hizo un llamado a los choferes que impulsaron la paralización a abandonar el «sabotaje» y “sentarse a dialogar” para resolver sus demandas de manera institucional.

“Yo llamo a los compañeros que se quieren dedicar a boicotear, sabotear la cotidianidad de nuestros caraqueños, a que vengan para acá, se sienten con nosotros en esta mesa y dialoguemos”, concluyó.

Lo que el país tanto soñó por fin es una hermosa y palpable realidad. Este lunes, el LoanDepot Park de Miami volvió a ser un templo sagrado para la selección, el escenario donde los criollos escribieron la página más gloriosa de su historia al derrotar 4 carreras por 2 a la sorpresiva selección de Italia. Con esta victoria monumental, no solo Venezuela mantiene su hegemonía invicta de 6-0 de por vida ante los europeos en este torneo, sino que rompió su techo y clasificó, por primera vez en la historia, a la gran final del Clásico Mundial de Béisbol.

Por: Luis Eduardo Martínez – La Patilla

El susto inicial frente a un viejo conocido

Se sabía que no iba a ser un juego de trámite. En el dugout contrario estaba un hermano de la casa, el exreceptor venezolano Francisco Cervelli, dirigiendo a una escuadra italiana que venía de dar grandes sorpresas y que planteó un esquema muy inteligente desde el primer pitcheo. El abridor europeo Aaron Nola mantuvo a Venezuela a raya al principio, y la tensión se apoderó de las gradas en el segundo episodio cuando la ofensiva azzurra emboscó al abridor Keider Montero. Tras un sencillo de Zach Dezenzo, el descontrol se hizo presente con tres boletos consecutivos, incluyendo uno a J.J. D’Orazio que trajo la primera rayita «de caballito». El mánager no titubeó y trajo a Ricardo Sánchez para apagar el fuego, pero un rodado de Dante Nori trajo la segunda carrera europea. La selección caía 2-0 y los fantasmas de la última semifinal amenazaban con aparecer.

El despertar del poder y el séptimo inning de la suerte

Pero si hay algo que ha demostrado este equipo es una capacidad de respuesta inquebrantable. La resurrección tricolor comenzó en el cuarto tramo gracias al poder de Eugenio Suárez. El de los Rojos de Cincinnati se paró en el plato y desató toda su fuerza conectando un largo y dantesco cuadrangular solitario por todo el jardín izquierdo que despertó a la ofensiva y le devolvió la vida a los miles de venezolanos presentes. Ese bambinazo fue la chispa que encendió la verdadera rebelión.

El delirio absoluto y la remontada épica se materializaron en el séptimo capítulo, el famoso inning de la suerte. Ante los envíos del relevista Michael Lorenzen, la paciencia fue clave. Gleyber Torres negoció un boleto fundamental y cedió su lugar en las bases a las piernas frescas de Andrés Giménez. Un sencillo de Jackson Chourio puso la mesa servida para que «El Abusador», Ronald Acuña Jr., conectara un dramático infield hit lleno de pura garra que impulsó a Giménez con la carrera del empate. La fiesta no se detuvo ahí: el siempre oportuno Maikel García sonó un imparable para traer a Chourio al plato dando la ventaja a Venezuela, y luego apareció «La Regadera» Luis Arráez con un cohete hacia el jardín central que empujó la cuarta carrera, explotando a Lorenzen del montículo y sentenciando el encuentro.

Un bullpen de acero sella el pasaje a la final

Con la pizarra 4-2 a nuestro favor, el pitcheo de relevo dictó una verdadera cátedra magistral para proteger la ventaja. Luinder Ávila hizo un trabajo impecable, pero la verdadera ovación se la llevó el zurdo Ángel Zerpa, quien entró en un momento de apremio en el sexto inning y terminó llevándose una merecidísima victoria al congelar los bates italianos.

De ahí en adelante, fue un monólogo de dominio criollo. Eduard Bazardo en el séptimo, Andrés Machado en el octavo y el cerrador Daniel Palencia en el noveno construyeron una auténtica muralla, retirando sus respectivas entradas por la vía rápida del uno, dos y tres, apoyados por una defensa hermética. Palencia, con hielo en las venas, recetó par de ponches en el último episodio para bajar la santamaría, desatar la euforia en el diamante y confirmar que somos finalistas del mundo. Michael Lorenzen cargó con la amarga derrota por el lado italiano.

La celebración es monumental, pero el enfoque no se pierde porque Venezuela está a 27 outs de la gloria eterna. Este martes el reto es histórico: los criollos se medirán ante los dueños de casa, la poderosa novena de Estados Unidos, para definir al monarca indiscutible del béisbol mundial.

La organización no gubernamental Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) denunció este lunes 16 de marzo que 22 adultos mayores permanecen privados de libertad por motivos políticos en Venezuela, una situación que —advirtió— agrava la vulnerabilidad de este grupo frente a las deficientes condiciones de reclusión.

La Patilla

La ONG hizo la denuncia a través de su cuenta oficial en la red social X, donde citó los hallazgos más recientes de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela, mecanismo de investigación creado por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Según los registros de la organización, los 22 detenidos pertenecen a un grupo etario especialmente vulnerable, lo que aumenta la preocupación sobre el impacto que las condiciones de encarcelamiento pueden tener en su integridad física.

De acuerdo con la actualización más reciente del informe de la misión de la ONU, la gestión de la salud dentro de los centros de detención continúa siendo estructuralmente deficiente,

La ONG explicó que esta situación adquiere mayor gravedad en el caso de las personas de edad avanzada, debido a que requieren tratamientos médicos constantes, acceso a medicamentos y cuidados geriátricos especializados.

Asimismo, el informe advierte sobre la falta de información transparente sobre la situación de los detenidos, lo que impacta directamente en sus familiares.

Para los adultos mayores detenidos, esta opacidad —señaló la organización— se convierte en una barrera crítica para recibir medicamentos o atención médica, lo que transforma la privación de libertad en una sanción que excede la condena judicial.

“La detención termina convirtiéndose en un trato cruel e inhumano que ignora la fragilidad biológica de este sector”, indicó la ONG.

Ante este panorama, Justicia, Encuentro y Perdón exhortó al chavismo a atender las recomendaciones de la misión internacional y de las organizaciones de la sociedad civil.

Entre las medidas solicitadas destaca permitir una supervisión independiente y técnica de los centros de detención, así como revisar la situación de los adultos mayores encarcelados.

La organización subrayó que la permanencia de 22 personas de edad avanzada tras las rejas, bajo lo que la misión describe como una arquitectura legal restrictiva y arbitraria, requiere una revisión humanitaria inmediata que priorice medidas alternativas a la prisión.

En este sentido, recordó que el Código Orgánico Procesal Penal de Venezuela establece en su artículo 231 que no se podrá decretar la privación judicial preventiva de libertad a personas mayores de 70 años, salvo en circunstancias excepcionales.

La ONG insistió en que la aplicación de medidas sustitutivas de libertad para este grupo es urgente, con el fin de proteger su vida y su salud.

La comunicación presentada ante un tribunal federal no constituye un reconocimiento diplomático pleno, sino más bien un mecanismo legal diseñado para gestionar activos estratégicos mientras persisten estructuras criminales dentro del aparato estatal. La reciente carta firmada por el Embajador Michael G. Kozak y presentada ante la Corte de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York ha desatado un riguroso debate sobre el alcance del reconocimiento que Estados Unidos podría estar otorgando a Delcy Rodríguez como autoridad del Estado venezolano. 

Por: Miguel Ángel Martín T. Twitter: @miguelmartint_ 

El documento, enviado al fiscal federal Jay Clayton en el contexto de litigios relacionados con Venezuela y sus activos, postula que Estados Unidos reconoce a Rodríguez como “la única jefa de Estado capaz de actuar en nombre de Venezuela”. Sin embargo, para comprender el verdadero alcance de esta afirmación, es imperativo examinar los matices del reconocimiento de gobiernos dentro de la práctica constitucional y diplomática estadounidense. 

Bajo el sistema constitucional de EE. UU., el reconocimiento de gobiernos extranjeros es una facultad exclusiva del Poder Ejecutivo. Este principio fue reafirmado por la Corte Suprema en el caso Zivotofsky v. Kerry, donde se determinó que la potestad de reconocer estados y mandatarios reside únicamente en el Presidente, como parte de su autoridad en materia de política exterior. 

En el ámbito judicial, los tribunales deben respetar las determinaciones del Ejecutivo. Cuando este define quién puede actuar en representación de un Estado extranjero, dicha determinación es, por lo general, vinculante para las cortes. Aunque el reconocimiento formal suele expresarse mediante declaraciones oficiales del Departamento de Estado, la carta del Embajador Kozak posee un carácter distinto: es una comunicación operativa para esclarecer una postura funcional o instrumental, más que un acto definitivo de validación diplomática.

Declaraciones informales y utilitarismo político 

Algo similar ocurre con ciertas declaraciones informales del Presidente Donald J. Trump, cuando sugiere que Delcy Rodríguez, en su condición de “presidenta en funciones”, está siguiendo instrucciones. Tales comentarios deben interpretarse bajo un marco de utilitarismo político, como parte de una estrategia de tutela orientada a facilitar las condiciones que conduzcan, finalmente, a una transición política. 

En la práctica internacional, los Estados pueden mantener relaciones operativas con autoridades de facto para resolver asuntos pragmáticos, sin que ello implique necesariamente una validación política de su legitimidad.

El reconocimiento funcional en el contexto venezolano 

En Venezuela, el contexto en el que surge este reconocimiento funcional es particularmente significativo. El punto central no es solo quién ejerce el poder político en Caracas, sino quién posee la capacidad legal para representar al Estado venezolano en litigios internacionales y en la gestión de activos estratégicos. 

Esto incluye asuntos de enorme relevancia económica y geopolítica, como el petróleo, minerales estratégicos, empresas estatales y la resolución de reclamaciones internacionales sobre activos congelados o en disputa. Washington parece estar actuando bajo una lógica de tutela institucional. Al identificar una autoridad estatal capaz de actuar legalmente, Estados Unidos establece un interlocutor para la administración y eventual recuperación de activos, así como para la negociación de marcos energéticos y mineros. No obstante, esta interlocución no es incondicional; la propia comunicación indica que Washington supervisará de cerca las transacciones y que cualquier normalización estará sujeta a estándares estrictos de conducta y cumplimiento. 

El verdadero desafío: Desmantelar las estructuras criminales 

Aunque el poder político formal haya cambiado, las estructuras criminales que han penetrado el Estado venezolano por años permanecen en gran medida intactas, entre ellas el Cartel de los Soles, una red de corrupción y tráfico vinculada a sectores del aparato militar y de seguridad. Mientras estas estructuras sigan operando, cualquier intento de normalización internacional enfrentará límites evidentes. Por ello, el reconocimiento funcional que emerge hoy debe entenderse más como un mecanismo pragmático de gestión de la transición que como una validación plena del sistema político existente. 

El futuro de las relaciones con Washington dependerá, en última instancia, de si el Estado venezolano es capaz de desmantelar las estructuras criminales que lo han capturado desde dentro. Sin este paso, cualquier reconocimiento será necesariamente provisional, condicionado y sujeto a revisión. 

Reconstrucción del Estado: La clave para una democracia auténtica 

En última instancia, el reconocimiento funcional no equivale a legitimidad política. Es, más bien, un instrumento pragmático dentro de una estrategia diseñada para gestionar una realidad compleja mientras se crean las condiciones para una transición. 

La verdadera tarea comenzará cuando las estructuras criminales que han capturado al Estado sean finalmente desarticuladas. En ese punto, el país requerirá una reconstrucción institucional liderada por especialistas y tecnócratas capaces de restaurar la seguridad, rescatar el sistema de justicia, estabilizar la economía y recuperar los sectores estratégicos de la nación. 

Solo después de esta fase podrá emerger una democracia auténtica, basada en instituciones sólidas y en la libertad efectiva de los ciudadanos para decidir su propio futuro. Porque la verdadera transición venezolana no comenzará con la caída de un régimen, sino con la reconstrucción del Estado que le siga.

Sistemas de rastreo de tráfico marítimo registraron la presencia del submarino USS Texas, adscrito a la Armada de los Estados Unidos, a 17 millas náuticas al norte de Catia La Mar.

La Patilla

El reporte proporcionado por MarineTraffic posicionó a la embarcación militar frente a las costas del litoral central venezolano durante operaciones de navegación en el mar Caribe.

Los datos de identificación naval precisaron que la unidad estadounidense operó bajo el código MMSI 369970225 en las coordenadas exactas de 10°54.347 latitud norte y 67°07.356 longitud oeste.

La ubicación señalada situó al buque de guerra en las inmediaciones del mar territorial y dentro de la zona económica exclusiva venezolana.

El USS Texas es un submarino de ataque rápido clase Virginia de propulsión nuclear, diseñado para misiones versátiles. Su capacidad militar incluye el lanzamiento de misiles crucero Tomahawk, torpedos Mk-48 para guerra antisubmarina, minado, inteligencia, vigilancia y despliegue de fuerzas especiales, operando con sigilo avanzado en aguas costeras y profundas.

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