Armando Esteban Quito

Si estás luchando contra los síntomas de la perimenopausia, el sexo puede ser lo último en lo que pienses. Deslizarse entre las sábanas adquiere un significado totalmente nuevo cuando las noches están dominadas por horribles sudores, mientras que la caída de los niveles de estrógeno que causa la menopausia también puede hacer que las relaciones sexuales sean más dolorosas.

Infobae

Según una encuesta reciente de la marca de bienestar OTO, las áreas de la vida de las mujeres más afectadas por la menopausia son la confianza en la apariencia (33%), el bienestar mental (29%) y el sexo (27%). Pero la ayuda puede estar al alcance de la mano.

Las investigaciones sugieren que el orgasmo femenino puede estimular al cuerpo para que libere un cóctel de hormonas del bienestar que podrían ayudar a aliviar algunos de los síntomas de la menopausia. Un estudio de 2009 sobre 40 mujeres premenopáusicas publicado en The Journal of Sexual Medicine descubrió que los niveles de estrógeno aumentaban y los de cortisol, la hormona del estrés, disminuían en respuesta a los estímulos sexuales.

En diálogo con The Telegraph, Tania Adib, ginecóloga asesora del Hospital Lister, perteneciente a HCA Healthcare UK, afirmó: “El orgasmo envía señales al cerebro que provocan la liberación de oxitocina, la hormona del bienestar, y dopamina”. Aunque el jurado aún no se ha pronunciado, hay datos que indican que podría provocar un pico de estrógenos”.

El estímulo que nos dan estas hormonas del bienestar podría ayudarnos a aliviar los síntomas de la menopausia, como el insomnio y los sofocos. En esa línea, la doctora Susanna Unsworth, médica de cabecera y asesora de salud femenina de Intimina, fabricante de productos de higiene femenina, afirmó: “Tener un orgasmo aumenta la dopamina y la serotonina, y estas hormonas tienen funciones que se interrelacionan. A veces recetamos medicamentos que aumentan los niveles de serotonina para aliviar los síntomas de la menopausia, sobre todo los sofocos. Ésa es potencialmente una de las maneras en que tener un orgasmo podría ayudar”.

Además, según Matthews, hay estudios que indican que los orgasmos pueden reducir la tensión arterial a largo plazo. Y añadió: “Un orgasmo nocturno puede ayudar a conciliar el sueño porque aumenta la liberación de vasopresina, que a su vez aumenta la melatonina. También es un analgésico natural”. La vasopresina es una hormona antidiurética que interviene en la regulación del ritmo circadiano y la melatonina es una hormona que ayuda a controlar el ciclo del sueño.

Por su parte, la doctora Shahzadi Harper, médica de cabecera y especialista en menopausia de The Harper Clinic, indicó: “Los orgasmos no sólo proporcionan una sensación de bienestar, sino que también ayudan a fortalecer los músculos del suelo pélvico y a mantener la anatomía vulvo-vaginal. A menudo digo: ‘Úsalo o piérdelo’: si no somos sexualmente activas, la vagina puede contraerse”.

Ése es el quid de la cuestión: aunque los orgasmos pueden ser una droga milagrosa en sí mismos, no hay duda de que el sexo en la mediana edad es una situación complicada, no sólo por la caída de la libido, sino también porque las mujeres pueden tardar más en tener un orgasmo.

“Cuanto más se practica el sexo, más apetece, y cuanto menos se practica, menos apetece”, detalló Matthews. “Si tenés sequedad y de repente te sentís incómoda al practicar sexo, eso va a tener un gran impacto en tu capacidad de llegar al orgasmo. Además, alrededor del clítoris hay flujo sanguíneo y terminaciones nerviosas que, con la edad, pierden sensibilidad y capacidad de respuesta”.

Pero hay soluciones. La realidad es que, si nuestro cuerpo ya no produce estrógenos, vamos a necesitar ayuda para sustituirlos. “El sexo y la respuesta sexual pueden hacer cosas increíbles: el sexo habitual puede regular un ciclo irregular, por ejemplo”, explicó Matthews. “Y puede influir en el eje cerebro-ovario, pero sólo mientras se produce estrógeno. Después, ningún orgasmo va a hacer que lo produzcas, a menos que lo tomes externamente”.

“Lo primero que yo haría es probar la Terapia Hormonal Sustitutiva sistémica, que a diferencia de la píldora no afectará a la libido. Si no puedes tomar TRH, entonces prueba un producto de estrógeno vaginal, que es clave para los orgasmos vaginales. Un especialista puede recetarte algo llamado ‘Scream Cream’ -crema de DHEA- que puede potenciar la respuesta del clítoris y los orgasmos”.

Adib está de acuerdo y explica: “Los dos tercios superiores de la vagina tienen receptores de estrógenos y el tercio inferior y la vulva tienen predominantemente receptores de testosterona. Un tratamiento como Vagifem -que contiene estradiol, una forma de estrógeno- a menudo sólo trata la parte superior de la vagina y no la sequedad de la entrada o de la vulva. Mientras que la DHEA trata toda la vagina. Esta crema se elabora a partir de la dehidroepiandrosterona, una hormona que puede convertirse en estrógeno y testosterona en el organismo”.

Por otra parte, las mujeres que sufren de libido baja pueden beneficiarse de los análisis de testosterona y gel transdérmico a las mujeres con bajo deseo sexual relacionado con la menopausia que no se benefician de la terapia de reemplazo hormonal estándar con estrógenos. El gel de testosterona puede tomarse como parte de la terapia de reemplazo hormonal, pero es aconsejable consultarlo antes con el médico.

Los expertos también aconsejan probar con un vibrador. “No es necesario tener una pareja para llegar al orgasmo. Los juguetes sexuales pueden ser buenos y pueden utilizarse de forma proactiva como dispositivo médico en el sentido de ayudar a fortalecer los músculos del suelo pélvico”, afirmó Harper.

Puede que te sorprendan los resultados. Paul Telford, fundador de los masajeadores íntimos Emotional Bliss, lleva 20 años investigando el orgasmo femenino. “Lo que hemos descubierto es que las mujeres menopáusicas necesitan más estimulación, y más gradual”, dijo.

Este año, Telford llevó a cabo un estudio no científico a pequeña escala con 30 mujeres, que utilizaron su masajeador tres veces a la semana durante las dos primeras semanas y después un mínimo de una vez a la semana, y registró su estado de ánimo y cualquier cambio físico. “Una mujer sufría sudores, dolores articulares y libido baja. A las tres o cuatro semanas de hacer el estudio se había apuntado a un gimnasio y su relación había vuelto a la normalidad. Es sólo un ejemplo”, concluyó.

Las pruebas son un recordatorio de que tener un orgasmo no es sólo cuestión de placer, sino que podría formar parte de una receta para una vida menos estresada.

Un solicitante de asilo ha sido acusado de agredir sexualmente a una mujer mientras residía en un hotel para inmigrantes ilegales en Manchester (Reino Unido).

La Gaceta de la Iberosfera

El acusado, Tadi Alemeyeha, de 22 años, se ha declarado inocente del delito, que presuntamente se produjo a principios de este mes. La vista preliminar tuvo lugar este jueves en el tribunal de magistrados de Manchester.

Alemeyeha vive en el Britannia Country House Hotel, en el sur de la ciudad, y se cree que está tramitando una solicitud de asilo en el Reino Unido. Durante la audiencia, siguió el procedimiento con la ayuda de un intérprete de amárico, lengua hablada principalmente en Etiopía.

El joven ha sido puesto bajo custodia y deberá comparecer ante el Tribunal de la Corona de Minshull Street en Manchester el próximo 11 de septiembre.

La Policía de Nuneaton ha acudido a la vivienda de un ciudadano particular para advertirle sobre su posible asistencia a una protesta convocada para mañana en apoyo a Tommy Robinson y contra la inmigración ilegal. En una conversación grabada por el propio vecino, un agente se presenta de forma cordial pero reconoce que ha sido enviado por orden directa de Warwickshire Police para entregar un documento relacionado con manifestaciones públicas.

La Gaceta de la Iberosfera

«Sé que suena mal, y lo siento, pero me han pedido que venga y te dé este papel», dice el agente, que admite estar simplemente cumpliendo órdenes. A lo largo del breve diálogo, insiste en que la persona tiene derecho a ejercer su libertad de expresión y que no se trata de una amenaza, pero deja claro que la policía está al tanto de sus intenciones de acudir a la protesta.

El ciudadano, sorprendido por la visita, escucha cómo el agente le entrega un folleto informativo sobre la participación en protestas y le pide —en tono informal— que lo firme y lo devuelva a las autoridades, asegurando que no actuará solo o de manera conflictiva. «Tráelo de vuelta a ellos y diles que no estarás solo… y que se vayan», ironiza el agente, que finaliza con un desconcertante «con amor».

La protesta en cuestión está prevista en Nuneaton, en el condado de Warwickshire, como respuesta a la reciente detención de Tommy Robinson, activista conocido por sus posiciones críticas con el islamismo y la inmigración ilegal en Reino Unido. Su arresto ha generado nuevas movilizaciones en diversas localidades británicas, en medio de un creciente malestar social por las políticas migratorias del gobierno.

El vídeo de la conversación, difundido en redes sociales, ha desatado una oleada de reacciones. Muchos ciudadanos lo interpretan como una forma de intimidación preventiva por parte de las fuerzas del orden, que estarían tratando de disuadir a los manifestantes antes de que se produzca cualquier altercado.

El hecho de que la policía visite domicilios particulares antes de una manifestación legal ha generado inquietud sobre los límites actuales del derecho a la protesta pacífica en el Reino Unido. Mientras tanto, grupos patrióticos han anunciado que mantendrán la convocatoria, reivindicando su derecho a expresarse frente a lo que consideran una deriva autoritaria del Estado.

México no está investigando presuntos vínculos entre el presidente venezolano Nicolás Maduro y el Cártel de Sinaloa y no tiene evidencia de tales vínculos, dijo el viernes la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum.

Reuters

La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, anunció el jueves que Estados Unidos duplicará su recompensa a 50 millones de dólares por información que conduzca al arresto de Maduro por acusaciones de tráfico de drogas y vínculos con grupos criminales.

Cuando un periodista le preguntó sobre las acusaciones específicas de Washington a Maduro de colaborar con el Cártel de Sinaloa, Sheinbaum dijo que era la primera vez que escuchaba sobre el tema.»Por parte de México no hay ninguna investigación que tenga que ver con eso», dijo Sheinbaum.

«Como decimos siempre, si tienen alguna prueba, que la muestren. Nosotros no tenemos ninguna prueba», añadió.

En febrero, la administración del presidente estadounidense Donald Trump calificó al Cártel de Sinaloa y a otros grupos criminales como organizaciones terroristas globales.

Cuba condenó hoy la recompensa anunciada por Estados Unidos por información que conduzca a la detención de Nicolás Maduro, y la calificó como otro acto de agresión contra la nación sudamericana.

PLEnglish

A través de la red social X, el canciller Bruno Rodríguez calificó de “fraudulenta” la recompensa, que Washington duplicó de 25 millones a 50 millones de dólares, por los supuestos vínculos del líder bolivariano con el narcotráfico.

Condenamos la fraudulenta recompensa anunciada por el gobierno de Estados Unidos contra el legítimo presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lo cual constituye un nuevo acto de agresión contra esa nación hermana. El gobierno estadounidense carece de la autoridad legal y moral para tomar tal medida, escribió Rodríguez.

Desde el gobierno venezolano, el canciller Yvan Gil calificó de “patética” la recompensa ofrecida por la fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, calificándola de “la cortina de humo más ridícula” que jamás había visto.

La Operación Causa Justa, lanzada por Estados Unidos en diciembre de 1989 para derrocar al general Manuel Noriega en Panamá, ofrece un precedente histórico para analizar la reciente directiva del presidente Donald Trump, reportada el 8 de agosto de 2025, que ordena al Pentágono usar la fuerza militar contra carteles de la droga en América Latina, designados como organizaciones terroristas extranjeras.

MFM

Narcotráfico como amenaza

En 1989, la Operación Causa Justa tuvo como uno de sus objetivos principales capturar a Noriega por su implicación en el narcotráfico, según el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Noriega, acusado de colaborar con el cartel de Medellín, fue señalado como una amenaza a la seguridad nacional estadounidense debido al flujo de drogas hacia el país. De manera similar, la directiva de Trump en 2025 apunta a carteles como el de Sinaloa, designados como organizaciones terroristas en febrero de 2025, por su rol en el tráfico de fentanilo, que ha causado más de 100,000 muertes anuales por sobredosis en Estados Unidos, según el CDC.

Ambos casos justifican la acción militar con el argumento de proteger a los ciudadanos estadounidenses y combatir el narcotráfico. Sin embargo, mientras la Operación Causa Justa se centró en un líder específico en un país aliado, la propuesta de Trump abarca operaciones en múltiples naciones, incluyendo México, donde la soberanía es un tema sensible, como lo expresó la presidenta Claudia Sheinbaum, quien rechazó la presencia de tropas estadounidenses en su territorio.

Paralelismos: objetivos y métodos

La Operación Causa Justa involucró una invasión a gran escala con 26,000 soldados estadounidenses, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y tácticas como bombardeos en áreas urbanas para desmantelar las Fuerzas de Defensa de Panamá. En contraste, la directiva de Trump, según The New York Times, contempla operaciones más selectivas, posiblemente con fuerzas especiales o ataques con drones, enfocadas en líderes de carteles y su infraestructura. Esta diferencia refleja un cambio en la estrategia militar, pero ambos casos comparten la premisa de usar el poder militar para abordar un problema tradicionalmente manejado por agencias de aplicación de la ley, como la DEA.

Otro paralelismo es la designación de los objetivos como amenazas excepcionales. En 1989, Noriega fue acusado de narcotráfico y de poner en riesgo los intereses estadounidenses en el Canal de Panamá, según el Departamento de Estado. En 2025, Trump ha clasificado a los carteles como organizaciones terroristas, otorgando al Departamento de Defensa autoridad para realizar operaciones encubiertas, según el Atlantic Council. Esta designación amplía las herramientas legales disponibles, pero también genera preocupaciones sobre la legalidad de acciones unilaterales en territorios soberanos.

La Operación Causa Justa fue una intervención directa en Panamá, un país con una histórica influencia estadounidense debido al Canal. La acción, aunque condenada por la Asamblea General de la ONU y la OEA, tuvo un impacto diplomático limitado en la región debido a la rápida restauración de un gobierno democrático. En cambio, la propuesta de Trump enfrenta una resistencia significativa, especialmente de México, donde Sheinbaum ha insistido en que “no habrá invasión” y que cualquier colaboración debe respetar la soberanía mexicana. La historia de intervenciones estadounidenses en América Latina, incluyendo la de Panamá, alimenta temores de una crisis diplomática, como señaló Arturo Sarukhán, exembajador mexicano, quien advirtió que una acción unilateral podría ser vista como un “acto de guerra”.

Además, la Operación Causa Justa dejó un saldo humano controvertido, con estimaciones de víctimas civiles que varían entre 202, según el Pentágono, y hasta 5,000, según la [CIDH](http://hrlibrary.umn.edu/cases Schuman, un aliado de Noriega, se refugió en la Nunciatura Apostólica, donde fue sometido a tácticas de guerra psicológica, como música a alto volumen, para presionar su rendición. En el caso de Trump, las operaciones propuestas podrían incluir tácticas similares, como ataques selectivos o vigilancia intensificada con drones, según Reuters. Sin embargo, la escala de la intervención en Panamá fue mucho mayor, lo que resultó en daños significativos a la infraestructura y desplazamiento de miles de personas, mientras que las acciones actuales podrían ser más quirúrgicas, aunque no exentas de riesgos para civiles.

Implicaciones legales y éticas

La Operación Causa Justa fue criticada por violar el derecho internacional, según la ONU, debido a la falta de autorización del Consejo de Seguridad. De manera similar, expertos como Brian Finucane del International Crisis Group han advertido que acciones militares unilaterales en México serían “difíciles de justificar bajo el derecho doméstico o internacional”. En ambos casos, el uso de la fuerza militar en lugar de métodos de aplicación de la ley plantea dilemas éticos, especialmente por el riesgo de víctimas civiles y la escalada de violencia. En Panamá, los bombardeos en El Chorrillo dejaron miles de desplazados, según Human Rights Watch. En el contexto actual, atacar a los carteles podría provocar represalias contra civiles estadounidenses o mexicanos, como advirtió Jason Blazakis de la RAND Corporation.

La Operación Causa Justa logró su objetivo de capturar a Noriega y restaurar la democracia en Panamá, pero a un costo humano y material significativo, con reparaciones limitadas para las víctimas, según la CIDH. Este precedente sugiere que las operaciones militares de Trump podrían tener éxito en eliminar líderes de carteles, pero no necesariamente en reducir el tráfico de drogas, ya que la demanda en Estados Unidos seguirá atrayendo nuevos actores, según un análisis de Responsible Statecraft. Además, la falta de cooperación con México podría dañar las relaciones bilaterales, cruciales para temas como migración y comercio, como señaló Adam Isacson del Washington Office on Latin America.

La Operación Causa Justa y la directiva de Trump comparten la intención de combatir el narcotráfico mediante la fuerza militar, pero difieren en escala, contexto y métodos. Mientras que Panamá fue un caso de intervención directa en un país con fuerte influencia estadounidense, la propuesta actual enfrenta una región más reacia a la presencia militar extranjera. La historia de 1989 enseña que, aunque los objetivos militares pueden alcanzarse, los costos humanos, diplomáticos y legales pueden ser profundos y duraderos, un factor que la administración Trump debe considerar cuidadosamente.

La presidenta de México, Claudia , descartó este viernes (08.08.2025) una invasión militar de Estados Unidos a territorio mexicano, luego de que se conocieran reportes periodísticos -publicados por New York Times y The Wall Street Journal– según los cuales Donald Trump firmó una orden secreta instruyendo al Pentágono a usar la fuerza contra los carteles del narcotráfico en América Latina.

EFE

«Fuimos informados de que venía esta orden ejecutiva y que no tenía que ver con la participación de ningún militar o ninguna institución en nuestro territorio», dijo Sheinbaum en su habitual rueda de prensa matutina. La mandataria mexicana añadió que su gobierno coopera con Estados Unidos para enfrentar el problema del narcotráfico, y precisó que esta supuesta orden «no tiene nada que ver con el territorio mexicano, tiene que ver con su país, es al interior de Estados Unidos”.

«Estados Unidos no va a venir a México con los militares; cooperamos, colaboramos, pero no va a haber invasión, eso está descartado, absolutamente descartado y, además de que lo hemos manifestado en todas las llamadas, no está permitido, ni es parte de ningún acuerdo», dijo la mandataria. La presidenta aseguró que las agencias de Estados Unidos que tienen presencia en México «están muy reguladas».

Operaciones en territorio extranjero

Esta respuesta por parte de la gobernante mexicana se da luego de que el New York Times informara de una orden secreta firmada por Trump en contra de los carteles de la droga en Latinoamérica, la cual sería la medida más agresiva adoptada hasta este momento por su administración. The Wall Street Journal, en tanto, aseguró que Trump pidió opciones al Departamento de Defensa que incluirían el uso de fuerzas especiales o apoyo de inteligencia, y que cualquier acción estaría coordinada con las autoridades de otros países.

De acuerdo con el diario neoyorquino, la orden presidencial proporcionaría una base legal para que las Fuerzas Armadas estadounidenses lleven a cabo operaciones militares directas y unilaterales en territorio extranjero contra los carteles. Incluso, según las fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato, el alto mando militar estadounidense ya habría comenzado a elaborar planes sobre cómo llevar a cabo estas acciones.

La decisión de atacar a estos grupos se enmarcaría dentro del combate de Trump contra el tráfico de fentanilo, un opioide sintético que, según Washington, es producido principalmente por los carteles mexicanos mediante productos químicos provenientes de China y traficado a Estados Unidos, que sufre una grave crisis de muertes por sobredosis de esa sustancia.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría firmado una orden secreta instruyendo al Pentágono a utilizar la fuerza militar contra los carteles del narcotráfico en América Latina, según informó este viernes The New York Times, citando a fuentes familiarizadas con la decisión.

MSN

La orden presidencial proporcionaría una base legal para que las Fuerzas Armadas estadounidenses lleven a cabo operaciones militares directas y unilaterales en territorio extranjero contra los carteles.

Según las fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato, el alto mando militar estadounidense ya habría comenzado a elaborar planes sobre cómo llevar a cabo estas acciones.

No obstante, el asunto plantea serias dudas legales. «El Congreso autorizó legalmente el uso de la fuerza militar contra Al Qaeda tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, pero dicha autorización no se extiende a todos los grupos que el Poder Ejecutivo califica de terroristas«.

«Cualquier operación que tenga como objetivo matar personas basándose en su presunta condición de miembros de un cártel sancionado, y fuera del contexto de un conflicto armado, plantearía cuestiones legales relacionadas con las leyes contra el asesinato y una orden ejecutiva de larga data que prohíbe los asesinatos, dijo Brian Finucane, exabogado del Departamento de Estado y especialista en las leyes de la guerra».

Trump vs los cárteles: EU ha participado en operaciones antidrogas en Latinoamérica

La decisión de atacar a estos grupos se enmarcaría dentro del combate de Trump contra el tráfico de fentanilo, un opioide sintético que según Washington es producido principalmente por los cárteles mexicanos mediante productos químicos provenientes de China y traficado a Estados Unidos, que sufre una grave crisis de muertes por sobredosis de esa sustancia.

El medio recuerda que «la participación militar estadounidense en operaciones antidrogas en Latinoamérica ha sobrepasado en ocasiones los límites legales. Sin embargo, dichas operaciones se presentaron como apoyo a las autoridades policiales».

Ejemplifica que «en 1989, el presidente George H.W. Bush envió más de 20 mil tropas a Panamá para arrestar a su líder fuerte, Manuel Noriega, quien había sido acusado en Estados Unidos por cargos de tráfico de drogas«.

La Asamblea General de las Naciones Unidas condenó la acción de Panamá como una “flagrante violación del derecho internacional”.

Añade que «la Armada ha participado desde hace tiempo en la interceptación de buques en aguas internacionales sospechosos de contrabandear drogas hacia Estados Unidos. Sin embargo, los buques de guerra suelen hacerlo como parte de una operación policial, bajo el mando de un oficial de la Guardia Costera estadounidense. Según una ley de 1878, la Ley Posse Comitatus, generalmente es ilegal utilizar a las fuerzas militares para realizar funciones policiales».

Además, «el ejército estadounidense también ha realizado ejercicios conjuntos de entrenamiento antidrogas con otros países, incluidas tropas colombianas y mexicanas«.

El Times también recuerda que «especialistas legales dijeron que bajo la ley estadounidense, imponer sanciones contra un grupo declarándolo entidad “terrorista” puede bloquear sus activos y dificultar que sus miembros hagan negocios o viajen, pero no proporciona autoridad legal para operaciones de estilo bélico dirigidas contra él con la fuerza armada».

El medio cita al contralmirante retirado James E. McPherson, quien se desempeñó como principal abogado uniformado de la Armada a principios de la década de 2000.

En su opinión, sería una «grave violación del derecho internacional» emplear la fuerza militar en el territorio de otro país y sin el consentimiento de su gobierno, a menos que se cumplieran ciertas excepciones, pero que dichas limitaciones no se aplican a los buques sin bandera en aguas internacionales.

El medio recuerda que «la CIA no ha recibido autorización para usar drones con fines letales, y sus funcionarios no prevén emplear esa opción. Por ahora, los agentes de la CIA en México transmiten la información recopilada por los drones a las autoridades mexicanas«.

«Soberano es quien decide sobre el estado de excepción».
Carl Schmitt

Hay momentos en que la política se despoja de sus disfraces institucionales y revela su esencia originaria: la distinción entre amigo y enemigo. En esos instantes, las leyes ceden su lugar a la decisión; la diplomacia, a la voluntad de imponer orden. El retorno del presidente Trump a la Casa Blanca ha traído de vuelta ese tipo de política: una que no teme actuar fuera del terreno neutral del derecho cuando percibe una amenaza existencial.

Desde su primer día en el cargo, Trump ha transformado el problema del narcotráfico —hasta ahora tratado como un asunto de criminalidad transnacional— en una cuestión de seguridad ontológica. No se trata, según su lógica, de perseguir delincuentes; se trata de combatir estructuras que desafían directamente la soberanía, que erosionan los fundamentos morales del Estado y que siembran el caos en nombre de un orden alternativo.

La decisión de etiquetar a los carteles como entidades equiparables al terrorismo no es un tecnicismo diplomático, sino una declaración de intenciones: no hay ya un terreno común de negociación, sino una línea de exclusión. Al hacerlo, el presidente delimita un “otro” radical, al que no se le aplican las normas del delincuente común, sino las del enemigo en sentido pleno. El jefe del Cartel de los Soles no es presentado como un infractor de la ley, sino como el comandante de una maquinaria hostil que debe ser desmantelada sin condiciones.

Este giro tiene implicaciones profundas. Ya no se busca aplicar justicia, sino asegurar el orden. Y cuando la estabilidad se convierte en el objetivo supremo, el monopolio del uso legítimo de la fuerza no se canaliza únicamente a través de tribunales o acuerdos multilaterales, sino también por medio del ejército, los drones, los comandos especiales. El campo de acción ya no es la corte, sino la selva, el mar, el aire.

La racionalidad jurídica titubea frente a esta lógica. Los expertos discuten si es legal capturar o matar a narcotraficantes en territorio extranjero sin consentimiento del Estado anfitrión. Se preocupan —con razón— por las consecuencias de ignorar la mediación del Congreso o las cortes. Pero esta forma de pensar presupone un mundo donde todos los actores comparten reglas comunes. ¿Qué hacer cuando un adversario —que ostenta el aparato formal de un Estado— actúa como un poder delincuente y transnacional? ¿Cómo tratar a quien utiliza su cargo para proteger rutas de tráfico, infiltrar gobiernos vecinos y desestabilizar regiones enteras?

Aquí, la respuesta de Trump no es técnica, sino existencial. Cuando se considera que la amenaza es absoluta, la respuesta no puede ser parcial. Al afirmar su derecho a actuar, incluso sin el aval de gobiernos extranjeros o instituciones internas, el presidente no está ignorando la legalidad: está fundando otra. Una que parte del principio de que no hay ley que valga si el enemigo destruye la capacidad misma de legislar.

En ese sentido, Trump encarna una forma de liderazgo que asume el peso de las consecuencias. Podría haberse limitado a una condena moral del narcotráfico, o a gestos simbólicos frente a la opinión pública. Pero optó por una vía más áspera y directa, sabiendo que será cuestionada. Para él, no basta con tener razón: hay que producir resultados. Y si esos resultados requieren asumir los costos políticos y legales de la acción, está dispuesto a cargar con ellos. No actúa movido por una ética de la pureza idealista, sino por una ética del gobernante que responde por el destino real de la nación.

Esta postura está alineada con su doctrina: «América Primero: Seguridad mediante la fortaleza», una concepción del Estado que pone por delante la protección de sus ciudadanos, la defensa activa de sus fronteras, el mantenimiento de un aparato militar disuasivo, y la subordinación de alianzas o compromisos multilaterales a beneficios tangibles para el pueblo estadounidense. No hay herejía mayor, para este paradigma, que ceder soberanía ante amenazas que se ocultan detrás de la diplomacia o el relativismo jurídico.

Por eso la recompensa de 50 millones de dólares por Nicolás Maduro no es simplemente una acción policial: es un símbolo. No se trata de arrestar a un individuo, sino de demostrar que su régimen ha sido despojado de toda legitimidad, que ya no representa un interlocutor, sino un objetivo. Al redefinirlo como el líder de una organización hostil y no como jefe de Estado, se desata una cadena de consecuencias que transforma la relación entre países en otra cosa: una confrontación sin posibilidad de reconciliación política, hasta que uno de los polos sea neutralizado.

Muchos analistas criticarán esta postura como una ruptura del orden internacional. Pero esa crítica asume que ese orden sigue existiendo como un marco compartido. En realidad, el escenario ha mutado: actores criminales controlan territorios, financian milicias, y ocupan posiciones de gobierno. Frente a ese paisaje, las respuestas tradicionales son insuficientes.

Trump ha optado por una vía que considera más eficaz: la de señalar al enemigo, aislarlo, y aplicar la fuerza cuando sea necesario, aunque eso implique riesgos legales o diplomáticos. No porque ignore las normas, sino porque parte de una premisa más antigua y brutal: que en ciertas circunstancias, es la decisión —y no la norma— la que salva al Estado.

Puede que el sistema jurídico tiemble ante esta forma de actuar. Puede que los aliados retrocedan. Pero también es posible que, frente a la proliferación de poderes criminales disfrazados de gobiernos, esta lógica se imponga con fuerza creciente. Al fin y al cabo, toda comunidad política nace del acto de decidir quién pertenece a ella y quién debe ser combatido.

Y en esa decisión —incómoda, violenta, pero fundacional— se juega el futuro del orden, incluso en nombre del desorden.

Antonio de la Cruz

La mueca conminatoria se produjo en un programa de TV en el que participaban un puñado de áulicos del desgobierno supuestamente revolucionario. Hay lenguaje de señas para privados de la audición. También hay idioma gestual para los rematadamente imbéciles como se verá más adelante.

Cierta tarde, muchos años atrás, el entonces presidente Hosni Mubarak, recibió en el salón protocolar del palacio de gobierno egipcio, al Primer Ministro británico. El ambiente era en extremo tenso. Entre las dos naciones había conflictos insalvables, en apariencia, y aquella, era —quizás— la última oportunidad de solucionarlos de manera pacífica.

Cuando la reunión concluyó y el visitante se marchó presuroso al aeropuerto para abordar el avión que lo llevaría de vuelta a su país, los consabidos sicofantes se congregaron alrededor de su jefe para prodigarle ¡hurras!:

—¡Qué habilidad, excelentísimo Presidente Mubarak ¡Qué sentido de la negociación! ¡Usted obtuvo todo lo que se proponía a cambio de casi nada y lo contento que se marchó su visitante! —a lo que Mubarak replicó incontinenti:

—No sé lo contento que va a seguir cuando se registre los bolsillos y compruebe que mientras dialogamos le robé la billetera —y de inmediato aquél cleptócrata, que se jactaba de su rapidez de manos enarboló el botín de su proeza.

   Damos por cerrada la anterior digresión y retomamos el hilo de la presente crónica.

“¡Ya, es ya! Esconde ese relojote» Partiendo de la premisa del abultado prontuario del declarante de la referida alerta, los pronósticos sobre sus verdaderas intenciones con aquel “relojote” no podían ser peores. En primer lugar, está la picazón, la comezón, la urticaria, el furor de Mesalina, de todo roboLucionario por el robo en general cualquiera que sea la ocasión (“De mosquito pa´rriba todo es cacería” y aquel “mosquito” era un Rolex, Day-Date 40, de platino, valorado en 50 mil en billetes verdes). De manera que nadie puede descartar que se replicase hazaña similar a la del referido Mubarak, por lo de “ladrón, que roba ladrón”.

 Además, está la valentía, la temeridad de atreverse, frente a las cámaras de TV a hacerle a su jefe semejante emplazamiento por mudo que nos parezca.  Desde la célebre epopeya del burócrata en cuestión, en Ciudad de México, en la que dejó, sola, triste, abandonada y a merced de unos zagaletones a su propia progenitora, al grito de guerra “¡Esa vieja que se j…! pocos apostaban por el arrojo del autor de la morisqueta salvadora. 

https://www.youtube.com/watch?v=9dGPasp_U1I

Pero esta vez y solo por ésta, sus intenciones no pudieron ser peores ¡Salvar la RoboLución! según el rumor que, él, mismo ha esparcido.

 La impúdica exhibición de opulencia del poseedor del Rolex Day-Date mientras el Pueblo venezolano se muere de hambre, por la inflación, debido a la falta de servicios esenciales, ha sido un bofetón capaz de derrocar a cualquier tiranuelo.

La respuesta de este último habla de su moralidad, en el manejo de los recursos públicos.

—Si para salvar la RoboLución —fue su réplica copiada a la letra— tengo, que esconder todos mis relojotes lo cual incluye el Hublot Wacht, con incrustaciones de brillantes y testículos de tucusitos, de USD 100.000 con que me pillaron el año pasado. ¿Por qué, tu, que te pones a hacerme señas ante las cámaras de T.V., para echártelas de decente, no escondes, también, para salvarla, tu Audi R8 V10 Decennium, de 200 mil dólares, con el que chocaste aquella noche loca de celos, boleros e intoxicaciones con carburantes del más alto octanaje? ¿Ah?  ¿Y, por qué no le pides, similares sacrificios al hombre del “Mazo Dando” y al general Madrino y a tu propia hermana? ¿ Y por qué bla, bla, bla? (No disponemos de más espacio para semejante retahíla).

Hosni Mubarak, figuraba hasta días atrás, en todas las mediciones como el presidente del gobierno más corrupto de la Historia de la Humanidad. Me temo que en lo adelante, comparado con los “suciodichos” roboLucionarios, parezca un san José Gregorio Hernández cualquiera.

@omarestacio

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